La crónica | El Sporting de Huelva empata y sigue soñando con los playoffs

(Fuente: Fundación Cajasol Sporting de Huelva)

⬛️ El Fundación Cajasol Sporting de Huelva suma un empate que mantiene vivo el objetivo de las andaluzas de cara a la última fecha.

El Estadio Antonio Toledo Sánchez volvió a latir con ese pulso inconfundible de las tardes que pesan, de los días en los que la temporada no se mide en puntos sino en nervios, en convicción y en esa fe íntima que separa a los equipos que se sostienen de los que se desmoronan. Allí, en Huelva, el Fundación Cajasol Sporting firmó un empate (1-1) que deja un poso extraño: sabor a oportunidad no culminada, pero también a destino todavía en sus manos. Porque hay empates que alejan y otros que sostienen. Este pertenece a los segundos.

Los onces |

Arrancó el partido con un Sporting reconocible, mandón, consciente de que el margen de error era mínimo. Apenas habían pasado dos minutos cuando C. Pescatore decidió que el aviso debía ser inmediato: golpeó desde lejos, con intención más que con precisión, obligando a la guardameta a intervenir con seguridad. Fue el primer latido de un equipo que quería gobernar el encuentro desde el principio, sin titubeos, sin dejar espacio a la duda.

El plan era claro: ritmo alto, recuperación tras pérdida y presencia constante en campo rival. Celia, muy activa desde el primer instante, protagonizó una de las primeras acciones de peligro real tras un buen envío de la propia Pescatore. Su remate, sin embargo, fue demasiado centrado, demasiado dócil para inquietar de verdad. Era un Sporting insistente, pero aún le faltaba filo.

La primera mitad avanzó con esa sensación de dominio incompleto. Las onubenses acumulaban llegadas, pero no lograban transformar superioridad en ventaja. En el minuto 29, una recuperación brillante de Ana Hernández encendió una nueva oportunidad: Celia volvió a aparecer, esta vez con un disparo que se marchó ligeramente por encima del larguero. El gol parecía cercano, casi inevitable. Pero el fútbol, en su versión más cruda, no entiende de merecimientos.

Y entonces llegó el golpe en el minuto 36 de juego tras untransición rápida del Córdoba CF, una de esas acciones que castigan cualquier desajuste mínimo, cualquier exceso de confianza. El Sporting, volcado, dejó un resquicio. Y el rival no perdonó. Definición precisa, silencio momentáneo en la grada y un 01 a favor de las visitantes que hacía saltar la sorpresa.

El impacto fue inmediato, pero también lo fue la reacción. Eulalia, con ese instinto que tienen las delanteras que viven en el área, dispuso de dos ocasiones prácticamente consecutivas para restablecer la igualdad. En ambas, el remate se elevó por encima del larguero, como si el gol se resistiera a aparecer por pura obstinación del destino. El descanso llegó con el Sporting por detrás, pero con la sensación de que el partido aún estaba muy vivo.

Las 22 protagonistas ganaron el túnel de vestuarios con una mínima diferencia a favor del equipo califal, pero todavía restaban cuarenta y cinco minutos por delante en suelo onubense.

Tras la reanudación, no hubo especulación. El Sporting salió con la determinación de quien entiende que no hay mañana sin un esfuerzo total en el presente. El balón circulaba con más velocidad, las líneas estaban más juntas y la presión era más asfixiante. El Córdoba comenzaba a replegarse, a proteger una ventaja que cada vez parecía más frágil.

En el minuto 60, el estadio contuvo la respiración. V. Morales ejecutó un córner con veneno, cerrado, casi perfecto. El balón dibujó una parábola traicionera que superó a la portera y se estrelló con violencia en el larguero. Fue un aviso claro: el empate estaba al caer.

Y cayó finalmente en el minuto 64 del choque cuando Alba Quintero recogió el balón en una posición favorable, perfiló el cuerpo y golpeó cruzado, con esa mezcla de precisión y determinación que define los goles importantes. El balón besó la red lejos del alcance de inmaculada para instalar el 11 definitivo en el luminoso que hizo despertar a las espartanas.

A raíz del empate, el partido entró en un terreno emocional distinto. El Sporting ya no solo quería evitar la derrota; quería ganar, quería imponer justicia a través del marcador. Stefane tuvo en sus botas una ocasión clarísima en el minuto 68, pero el remate, incomprensiblemente, se marchó fuera cuando todo parecía dispuesto para el segundo tanto. Fue uno de esos momentos que, al final de la temporada, regresan a la memoria.

El asedio continuó. V. Morales volvió a aparecer, esta vez a balón parado, con un lanzamiento medido que encontró la cabeza de C. Pescatore. El remate fue potente, bien dirigido, pero la portera rival respondió con una intervención de mérito, evitando lo que ya se cantaba en la grada.

Los minutos finales fueron un ejercicio de insistencia, casi de fe. El Sporting empujaba, el Córdoba resistía. Cada centro, cada disparo, cada balón dividido llevaba implícita la urgencia de quien sabe lo que hay en juego. Pero el gol de la victoria no llegó. Y el pitido final, seco, definitivo, dejó un empate que no termina de satisfacer, pero que tampoco condena.

Porque este Sporting vive en una frontera compleja. Aquel subcampeón de la Copa de la Reina en 2022 aún mira de lejos a la élite del fútbol femenino español, esa que exige regularidad, profundidad de plantilla y una contundencia que todavía está en construcción. Pero al mismo tiempo, este equipo ha sabido alejarse del abismo, de ese precipicio competitivo en el que otros históricos han terminado cayendo. Mientras en Vallecas se consumaba, en este mismo día, el descenso de un Rayo Vallecano que simboliza el riesgo de perder el rumbo, en Huelva se sostiene un proyecto que, con sus imperfecciones, sigue en pie.

Y eso, en una temporada larga y exigente, no es menor. El empate deja todo abierto, pero también todo claro: el Sporting depende de sí mismo. No hay cálculos complejos, no hay necesidad de mirar otros campos. Solo hay un último partido, noventa minutos en los que se decidirá si este equipo da el paso hacia el play-off o se queda a las puertas. El CF Pozuelo de Alarcón será el último obstáculo. Y allí, en ese escenario final, se medirá no solo la calidad, sino el carácter.

Porque hay temporadas que se resumen en un instante. Y el Sporting ya está caminando hacia el suyo.

📋 Ficha técnica |

Fundación Cajasol Sporting de Huelva: Paula, Eulalia (Irene 65′), Ana Hdez. (Sarai G. 82′), Alba Q.R., Estévez, Morán, V. Morales, Geral, Celia (Andrea L. 64′), África (Stefane 65′) y C. Pescatore.

Córdoba CF: Inmaculada, Gloria, Janira, Ana (Paula 87′), Claudia (Lucía 58′), África (María Boluda 58′), María Muñoz, Mar, María Morilla, Elena (Carla 69′) y Clara (Carmen 58′).

Árbitra: Alicia Reina García. Amonestó a la visitante Clara (22′) con tarjeta amarilla .

Incidencia: Partido correspondiente a la vigesimoquinta jornada de la Segunda Federación Femenina disputado entre el Fundación Cajasol Sporting de Huelva y el Córdoba CF en el Estadio Antonio Toledo Sánchez. El partido del día de hoy ha sido patrocinado por la Fundación Atlantic Copper.

Goles |

O-1 Claudia Salvador 36’ ⚽️

1-1 Alba Quintana Rodriguez 64’ ⚽️

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