
◼️ Gio Queiroz acerca al Atlético de Madrid a la final con un gol en el 75 para doblegar por 1-0 al Costa Adeje Tenerife Egatesa.

Primera batalla del penúltimo capítulo de la Copa de la Reina y este no es cualquiera, sino un auténtico partido vibrante entre el Club Atlético de Madrid y el Costa Adeje Tenerife Egatesa, dos escuadras muy distintas, pero que sueñan con alcanzar el partido por el título.

Hay partidos que no empiezan cuando rueda el balón. Hay noches que comienzan mucho antes, en la conversación de un café, en la mirada de una afición que vuelve a creer, en el rumor de una grada que sabe que algo importante está a punto de suceder. Las semifinales de la Copa de la Reina llegan siempre con ese aroma especial que mezcla historia, ilusión y nervios. Son los partidos en los que la temporada se condensa en noventa minutos, en los que cada detalle puede decidir el futuro inmediato de dos equipos que persiguen el mismo sueño: levantar un título y escribir una página más en la memoria del fútbol femenino español.
En esta ocasión el foco se posa sobre un cruce que promete emociones desde el primer minuto: el duelo entre el Atlético de Madrid Femenino y el Costa Adeje Tenerife Egatesa. Dos caminos distintos, dos momentos competitivos diferentes, pero una misma ambición que convierte esta eliminatoria en una de las más atractivas que se recuerdan en los últimos años del torneo del KO.
El Atlético de Madrid llega a esta cita desde la sexta posición de la Liga F Moeve con 32 puntos. No es el lugar en el que el club rojiblanco imaginaba encontrarse a estas alturas del campeonato, pero el fútbol tiene esa capacidad de obligar a reinventarse constantemente. Las rojiblancas han vivido semanas complejas, con resultados que no han acompañado y con la sensación de que el equipo todavía busca la estabilidad competitiva que durante tantos años definió su identidad.
Sin embargo, si hay una competición que históricamente ha sabido rescatar la mejor versión del Atlético, esa ha sido la Copa. El torneo del KO tiene algo especial para las rojiblancas, una especie de vínculo emocional que se remonta a los momentos más brillantes del club. En las vitrinas del Metropolitano descansan dos Copas de la Reina, conquistadas en 2016 y en 2023, dos noches que todavía resuenan en la memoria de la afición colchonera.
A esas dos conquistas se suman además cuatro finales disputadas que terminaron con subcampeonatos —2017, 2018, 2019 y 2025—, lo que confirma que el Atlético ha convertido la Copa en un territorio habitual de batalla. La experiencia, en este tipo de eliminatorias, no es un detalle menor. Saber cómo gestionar los momentos de presión, cómo sobrevivir a los minutos de incertidumbre o cómo golpear cuando aparece la oportunidad es algo que solo se aprende jugando este tipo de partidos.
El camino rojiblanco hacia las semifinales ha tenido dos capítulos muy distintos. En los octavos de final apareció el sufrimiento, ese ingrediente inevitable de cualquier competición eliminatoria. El rival fue el Alhama CF ElPozo y el partido terminó empatado a uno después del tiempo reglamentario. La eliminatoria tuvo que decidirse desde el punto de penalti, donde la tensión se convierte en protagonista absoluta. En esa lotería emocional, el Atlético logró imponerse por 4-5 y seguir adelante en el torneo.
En los cuartos de final el escenario cambió radicalmente. El rival era el Athletic Club y el Atlético ofreció una de sus versiones más sólidas del curso. Las rojiblancas se impusieron por 4-1 en un encuentro que devolvió la confianza a la plantilla y que permitió al equipo recordar de lo que es capaz cuando encuentra ritmo y claridad ofensiva.
Pero si algo añade un matiz especial a esta semifinal es la presencia de José Herrera en el banquillo del Atlético. El técnico tinerfeño llegó al club en enero con el reto de reconducir una temporada que necesitaba nuevos estímulos. Para Herrera, este cruce tiene inevitablemente un componente emocional. Durante años formó parte del fútbol tinerfeño, primero como ayudante en el banquillo y posteriormente como entrenador principal del equipo insular durante tres temporadas completas, entre 2021 y 2024.
Conoce el club, conoce a muchas de las jugadoras y conoce también la mentalidad competitiva que ha convertido al Tenerife en uno de los proyectos más sólidos del fútbol femenino español en los últimos años. En cierta forma, esta semifinal también es un reencuentro con una parte importante de su propia trayectoria profesional.
El Atlético afrontará el partido de ida con algunas ausencias importantes. Silvia Lloris continúa recuperándose de una lesión del ligamento cruzado que la mantiene alejada de los terrenos de juego desde hace meses. Su baja representa un contratiempo evidente para la estructura defensiva del equipo. Por otro lado, la presencia de Gio Queiroz ha sido duda durante los últimos días, aunque la brasileña ha vuelto progresivamente a la dinámica del grupo.
En cualquier caso, el técnico rojiblanco confía en que su equipo pueda mostrar una versión competitiva sólida en un partido que considera clave para el futuro inmediato de la temporada.
Al otro lado del campo aparecerá un equipo que vive probablemente uno de los momentos más ilusionantes de su historia reciente. El Costa Adeje Tenerife llega a las semifinales con la confianza que otorga una temporada sobresaliente. El conjunto dirigido por Yerai Martín ocupa la cuarta posición de la Liga F con 36 puntos y solo ha sufrido tres derrotas en todo el campeonato.
Ese dato explica muchas cosas. Explica la regularidad, explica la solidez defensiva y explica también la capacidad del equipo para competir en escenarios complejos. El Tenerife ha construido su identidad alrededor de un fútbol disciplinado, ordenado y tremendamente competitivo.
El camino del equipo insular en la Copa también habla de esa personalidad. En octavos de final logró una victoria de enorme mérito ante el Sevilla por 1-2, un triunfo trabajado que confirmó que el equipo estaba preparado para afrontar grandes desafíos. Posteriormente, en cuartos de final, las tinerfeñas eliminaron al Madrid CFF con una victoria por 0-1 que volvió a demostrar la capacidad del grupo para competir lejos de casa.
Para el Tenerife esta será su cuarta presencia en unas semifinales de Copa. Ya alcanzó esta ronda en 2017, 2018 y 2022. En todas esas ocasiones el sueño terminó ahí, en la antesala de la final. Ahora, en 2026, el club vuelve a encontrarse frente a la misma oportunidad histórica.
La ilusión es todavía mayor si se tiene en cuenta un detalle que no pasa desapercibido en las islas: la final de esta edición se disputará en Gran Canaria. Tener el título a tan poca distancia geográfica convierte la posibilidad de alcanzar la final en un sueño colectivo que trasciende al propio club.
El equipo de Yerai Martín llegará al encuentro con algunas ausencias sensibles. No estarán disponibles María Estella, Pisco, Aithiara Carballo ni Carlota Suárez, jugadoras que forman parte habitual de la rotación del equipo. A pesar de ello, el grupo ha demostrado durante toda la temporada una notable capacidad para adaptarse a las circunstancias.
Las estadísticas históricas ofrecen un contexto interesante para entender esta eliminatoria. Atlético y Tenerife se han enfrentado en veintidós ocasiones a lo largo de los años. El balance favorece claramente al conjunto madrileño, con catorce victorias rojiblancas, seis empates y solo dos triunfos del equipo insular.
Sin embargo, uno de esos triunfos llegó precisamente esta temporada. En el partido de Liga disputado en el Estadio Heliodoro Rodríguez López, el Tenerife logró imponerse por 2-1 gracias a los goles de Elba Vergés y Claudia Iglesias “Bicho”. Gaby García anotó en el tiempo añadido para el Atlético, pero el marcador ya estaba decidido.
Ese precedente añade un matiz psicológico interesante a la eliminatoria. El Tenerife sabe que puede competir de tú a tú con el Atlético. Y el Atlético sabe que no puede permitirse errores si quiere imponer su experiencia en este tipo de escenarios.
Las semanas previas al partido han estado marcadas además por el parón internacional debido a las ventanas FIFA. Un detalle que añade incertidumbre al rendimiento inmediato de los equipos.
“Buenos días Manu, continúo pensando lo mismo. Llegan los dos equipos tras semanas de parón por ventanas FIFA, por lo que aún será una eliminatoria muy disputada. Quizás los pequeños detalles puedan desequilibrar la balanza a favor de uno de los dos. Hay mucha expectación para esta eliminatoria, ya que será la primera vez que se enfrenten a doble partido en una semifinal”, explica Berto Mata, periodista insular que sigue de cerca la actualidad del Tenerife.
Una reflexión que conecta con la opinión de Cristina Medina, periodista de Onda Madrid, quien considera que elegir favorito en esta eliminatoria es prácticamente imposible. El Atlético posee experiencia y tradición en la competición, pero su irregularidad reciente genera dudas. El Tenerife, por su parte, atraviesa un momento competitivo excelente y ya demostró esta temporada que puede derrotar al conjunto rojiblanco.
Para Medina, la clave de la eliminatoria puede estar en el partido de ida. El Atlético necesitará construir una ventaja significativa si quiere evitar un escenario de máxima presión en la vuelta.
Porque el desenlace de la semifinal se disputará en el Heliodoro Rodríguez López, un estadio que promete convertirse en una auténtica caldera si la eliminatoria llega abierta. La vuelta está programada para mediados de marzo y será el momento en el que todo se decida.
Mientras tanto, el primer capítulo de esta historia se escribirá en el Centro Deportivo Alcalá, donde el Atlético buscará dar el primer paso hacia la final. El estadio ha colgado el cartel de lleno, señal inequívoca del creciente interés que despierta el fútbol femenino en España y de la importancia que ha adquirido esta competición.
El Tenerife, por su parte, afronta el encuentro con una idea clara: competir con máxima concentración durante los noventa minutos, resistir los momentos de presión y mantener intactas sus opciones para la vuelta.
En las semifinales de Copa cada detalle cuenta. Un balón parado, un error defensivo, una jugada de inspiración individual. Son partidos que a menudo se deciden en pequeños matices, en esos instantes que cambian el rumbo de una eliminatoria.
El balón comenzará a rodar con la sensación de que todo puede pasar. Con dos equipos que llegan desde realidades distintas pero con la misma ambición. Con una final en el horizonte y con la certeza de que, en la Copa, la historia siempre está dispuesta a escribirse de nuevo.
El encuentro podrá seguirse en directo a través de la 2 de RTVE , además de la narración radiofónica de Atlántico Radio y La Radio Canaria.
Y cuando el árbitro mire su reloj y señale el inicio, cuando el balón empiece a moverse y el murmullo de la grada se transforme en rugido, entonces sí comenzará realmente la batalla. Porque en la Copa de la Reina, como tantas veces en el fútbol, el destino de toda una temporada puede esconderse en un solo partido.
El duelo en detalle |

🔜 NEXT GAME
🏆 Copa de la Reina Iberdrola | 2025-2026
💜 Semifinales | Partido de ida
❤️🤍 – 💙🤍
#CopaDeLaReinaIberdrola
🔥 Club Atlético de Madrid 🆚 Costa Adeje Tenerife Egatesa 🔥
📅 Miércoles, 11 de marzo de 2026
⏰ 19:00 horario peninsular
📺 La 2 (RTVE)
📻 Atlántico Radio
🏟️ Centro Deportivo Alcalá de Henares, Madrid

Los onces:
#CopaDeLaReinaIberdrola | #FutFemRFEF
En una tarde cargada de expectativas y con el murmullo del estadio creciendo a cada minuto, los dos equipos saltaron al césped con dibujos tácticos muy definidos y una clara declaración de intenciones. Era uno de esos partidos que se adivinan intensos antes incluso de que ruede el balón, de los que obligan a mirar con atención cada pieza del tablero.
El conjunto rojiblanco apostó por una estructura con tres centrales y carrileras largas, buscando amplitud y profundidad desde los costados. Lola Gallardo, capitana y guardiana del arco, fue la elegida para custodiar la portería. Por delante, una línea de tres centrales formada por Lauren Leal, Xènia Pérez y Rosa Otermín, encargadas de sostener la zaga y dar salida limpia desde atrás. En los carriles aparecieron dos futbolistas de largo recorrido: Andrea Medina por la derecha y Alexia Fernández por la izquierda, llamadas a convertirse en lanzaderas constantes del juego ofensivo.
En la medular, el equipo se apoyó en la mezcla de energía y talento de Natalia Peñalvo, Boe Risa y Fiamma Benítez, un triángulo pensado para equilibrar el juego, presionar alto y alimentar a las delanteras. Y arriba, con la misión de transformar cada acercamiento en peligro real, la dupla ofensiva formada por Synne Jensen y Amaiur prometía movilidad, desmarques y gol.
Enfrente, el rival respondió con un esquema de características similares, también con tres centrales y carrileras, buscando competir de tú a tú en cada sector del campo. Noelia Ramos se situó bajo palos como última guardiana. La línea defensiva la formaron Fatou Dembelé, Elba Vergés y Patri Gavira, tres centrales con la responsabilidad de contener el empuje rival y ordenar la salida del balón.
Por las bandas, la amplitud llegó con Clau Blanco y Aleksandra, dos carrileras llamadas a recorrer muchos metros y sostener el equilibrio entre defensa y ataque. En la zona ancha del campo se instaló un trío combativo compuesto por Yerliane Moreno, Natalia Ramos y Sandra Castelló, encargadas de dar ritmo al juego y conectar con las delanteras. Y en punta, la amenaza ofensiva recayó sobre Violeta Quiles y Gramaglia, una pareja preparada para castigar cualquier espacio a la espalda de la defensa.
Con estos veintidós nombres sobre el césped, el escenario estaba listo. Solo faltaba el sonido del silbato inicial para que la historia del partido comenzara a escribirse.
Era un día especial, eso no se le escapa a nadie, tanto fue así que el Atlético de Madrid colgó el cartel de no hay billetes.
Ya lo dejó entrever Júlia Cortina, periodista de calado que es comentarista en Gol Play y TEN TV, el Atlético de Madrid es ligeramente favorito al jugar la ida delante de su afición y tener en este torneo el único clavo ardiendo al que agarrase dentro de una temporada decepcionante en la que pelear el título al Barcelona es ya una quimera y entrar en Europa en una misión prácticamente imposible.
Sobre el césped, con Lola Gallardo liderando al equipo desde la portería, el Atlético dibujó un sistema con tres centrales y carrileras largas, un esquema pensado para tener amplitud, sostener la posesión y encontrar espacios con paciencia. Enfrente, el Costa Adeje Tenerife llegaba con una idea muy clara: resistir, competir y esperar su momento. El guion del partido empezó a escribirse desde los primeros compases con un ritmo pausado, casi contenido, como si ambos equipos quisieran medirse antes de dar un paso adelante.
El balón era rojiblanco durante buena parte del arranque. Las de Madrid movían la pelota con calma, intentando abrir grietas en el entramado defensivo tinerfeño, pero cada intento chocaba con un rival disciplinado, compacto, ordenado. El Costa Adeje Tenerife se convertía en un muro difícil de derribar, cerrando espacios entre líneas y obligando al Atlético a circular sin encontrar todavía la profundidad necesaria para generar verdadero peligro.
Los minutos pasaban y el partido se jugaba más en la medular que en las áreas. Era un encuentro de paciencia, de control territorial más que de ocasiones claras. Sin embargo, como suele ocurrir en estos partidos de ritmo bajo, bastó una chispa para encender la primera gran ocasión.
Corría el minuto 21 cuando el Atlético encontró por fin una pequeña rendija en la estructura defensiva rival. Fiamma Benítez levantó la cabeza en la zona ancha del campo y encontró a Boe Risa, siempre inteligente en la recepción entre líneas. La centrocampista noruega controló con calma, observó el movimiento de sus compañeras y vio cómo su compatriota Synne Jensen atacaba el espacio. El pase llegó con precisión, Jensen se perfiló y sacó un disparo que obligó a Noelia Ramos a intervenir con atención. La portera visitante respondió con seguridad, firme bajo palos, evitando que el primer golpe del partido fuese rojiblanco.
El Atlético había avisado. Poco después también lo intentó Amaiur, siempre incansable en sus movimientos ofensivos. La delantera buscó su oportunidad desde fuera del área, pero su disparo se marchó desviado, perdiéndose más allá del marco defendido por Noelia Ramos.
Mientras tanto, el Costa Adeje Tenerife seguía fiel a su plan. Orden, paciencia y aprovechar cualquier oportunidad para incomodar a la defensa rival. Pasada la media hora llegó su intento más claro de la primera mitad. Natalia Ramos, desde la distancia, se animó con un disparo que buscaba sorprender, pero el balón se marchó alto.
El partido se movía en esa fina frontera entre el control y la falta de profundidad. El Atlético tenía más balón, más presencia territorial, pero el equipo tinerfeño se mantenía cómodo dentro de su plan. La sensación era clara: cada metro ganado costaba mucho, cada espacio aparecía solo durante un instante.
Así fueron pasando los minutos hasta que el árbitro señaló el camino hacia los vestuarios. Sin goles, sin grandes sobresaltos, pero con la sensación de que el partido seguía esperando su momento decisivo. Al descanso, el marcador reflejaba ese equilibrio que había dominado la primera mitad: 0-0, resultado gafas tras cuarenta y cinco minutos de batalla táctica.
El regreso al césped no trajo cambios en los banquillos. Ni el Atlético ni el Costa Adeje Tenerife movieron piezas de inicio, como si ambos entrenadores quisieran dar continuidad al plan inicial, confiando en que el partido terminaría cayendo hacia su lado.
La segunda mitad arrancó con una ligera subida de intensidad. El Atlético seguía intentando encontrar ese golpe que rompiera la igualdad. Una de las primeras en probar suerte fue Rosa Otermín, que se animó con un lanzamiento desde fuera del área. El disparo llevaba intención, pero Noelia Ramos volvió a responder con seguridad, atrapando el balón sin dar opción al rechace.
El Costa Adeje Tenerife también tuvo su momento a balón parado. Un saque que terminó con un cabezazo de Fatou Dembelé, buscando sorprender en el juego aéreo, pero el remate no encontró portería.
A pesar de esos intentos, el partido seguía moviéndose en un ritmo contenido. No era un duelo de vértigo ni de ocasiones constantes. Era, más bien, una partida de ajedrez en la que cada equipo esperaba el error del rival.
Y entonces llegó el minuto 75. El instante que cambió la historia del partido y dio una alegría a las locales en un curso que, a excepción de esta aventura copera, podemos calificar de paupérrimo, la sinceridad es seña de identidad para este medio.
La jugada comenzó en la medular, donde Natalia Peñalvo, protagonista silenciosa durante todo el encuentro, levantó la cabeza y detectó un movimiento que pocos habían visto. Por el costado izquierdo aparecía Rosa Otermín, lanzándose al ataque con determinación.
El pase de Peñalvo fue preciso, medido, adelantado al espacio justo para permitir que Otermín continuara su carrera sin frenar el ritmo. La lateral controló en carrera, avanzó por la banda izquierda y levantó la mirada mientras el área empezaba a llenarse de camiseta de las guerreras, pero entonces, la ex del Sevilla y el Betis tomó la decisión correcta.
En lugar de buscar un centro alto, optó por un envío raso, tenso, directo al corazón del área. Un balón peligroso, de esos que obligan a las defensas a reaccionar en décimas de segundo.
Y allí apareció Gio Queiroz Costa Garbellini.La delantera brasileña leyó la jugada con una intuición extraordinaria. Atacó el espacio entre centrales, anticipándose a su marca, y se lanzó hacia el balón con determinación. Su movimiento fue limpio, explosivo, preciso. Cuando el centro llegó, Gio Queiroz ya estaba donde debía estar y conectó un remate de depredadora del área que estuvo lleno de instinto y se sirvió de un toque certero que desvió el balón lo justo para enviarlo al fondo de la red antes de que Noelia Ramos pudiera reaccionar para abrir la lata con el 1–0 en el minuto 74 de juego.
Un gol que cambiaba el escenario del encuentro de un plumazo y a partir de ese momento, el Costa Adeje Tenerife se vio obligado a adelantar líneas en busca del empate. Las visitantes lo intentaron con más corazón que claridad, empujando en los últimos minutos.
En el minuto 88, el conjunto tinerfeño realizó su último cambio: Paola H. D. ingresó en sustitución de Aleksandra, con la intención de ampliar la posesión y generar ocasiones en los minutos finales del partido.
La colegiada añadió ocho minutos de tiempo extra, y en los últimos instantes, en el minuto 97, las blanquiazules generaron dos ocasiones consecutivas que terminaron en manos de Lola Gallardo, demostrando la insistencia y el carácter del Costa Adeje Tenerife Egatesa hasta el pitido final.
La historia, sin embargo, todavía no está escrita.
Porque será el Heliodoro Rodríguez López el que dicte la sentencia definitiva en el duelo de vuelta.
Allí, en el estadio tinerfeño, el próximo martes 17 de marzo a las 20:00 horas (horario peninsular), se decidirá qué equipo da el paso final hacia la gran final.
Y en las semifinales, como bien sabe cualquier aficionado al fútbol, cada gol puede cambiarlo todo, pero el Atlético de Madrid de José Herrera ha golpeado primero y parece que la clase de Gio, una vez superado el grave problema que tuvo en el peroné, ha llegado para quedarse en la recta final de la temporada.

El partido terminó 1-0 a favor del Atlético de Madrid, pero el Costa Adeje Tenerife Egatesa vuelve a la isla con la eliminatoria abierta.
La vuelta se disputará el próximo martes 17 de marzo a las 19:00 horas en el Heliodoro Rodríguez López, donde las blanquiazules buscarán remontar y conseguir el pase a la final de la Copa de la Reina en Gran Canaria con el apoyo de la afición tinerfeña, pero el Atlético de Madrid no quiere sorpresas fuera de la Península Ibérica.
📋 Ficha técnica |
Atlético de Madrid: L. Gallardo, Medina, Lauren Leal, Xènia, Boe Risa (Portales 65’), Jensen, Rosa Otermín (Lydia 89’), Amaiur (Gio, 55’), Fiamma (J. Bartel 89’), Alexia (Luany 65’), Natalia.
Costa Adeje Tenerife Egatesa: Noelia Ramos, Fatou. D, Moreno, V. Quiles, Aleksandra (Paola H. D. 88’), S. Castelló, N. Ramos, Clau Blanco, Elba, Patri Gavira, Gramaglia (S. Ouzraoui 65’).
Árbitra, Mª Gloria Planes asistida en por Alexia Mayer y Mª de las Mercedes Porra y como 4ª árbitra, Ylenia Sánchez. Amonestó con amarilla a las visitantes: Aleksandra (12’), Gramaglia (62’), Moreno (68’), Fatou. D (71’)y a las locales: Alexia (36’), Lauren Leal (66’), Luany (68’).
Incidencias: Partido de ida de semifinal de Copa de la Reina disputado en el Centro Deportivo Alcalá de Henares sobre una superficie de hierba natural.
Goles |
1-0 Gio Queiroz Costa Garbellini 75’ ⚽️
Vídeo:

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