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  • Gol Femenino | España gana y convence, desgracia en Inglaterra y U.S.A. sale campeona

    Gol Femenino | España gana y convence, desgracia en Inglaterra y U.S.A. sale campeona

    (Fuente: “El Partido de Manu”)

    ➡️ España gana, convence… y las jóvenes piden sitio sin pedir permiso
    Dolor en el fútbol base: fallece Amelia Aplin, jugadora de la academia del Oxford United
    Alerta con Irán en la Copa de Asia
    Estados Unidos gana la SheBelieves Cup.

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    Muy buenas tardes. Sírvete el café, que empieza la sobremesa y llega la primera entrega de la semana . ☕⚽

    Hay semanas que se cuentan con resultados. Y hay semanas que se cuentan con historias. Esta ha tenido de las dos. Porque mientras unas selecciones arrancan el camino hacia el futuro con ilusión, en otros lugares el fútbol recuerda que también sabe detenerse, emocionarse y, a veces, incluso resistir.

    La Selección femenina de fútbol de España abrió la ventana internacional con paso firme. Dos partidos, dos victorias y la sensación de que el equipo no solo gana, también crece. Primero fue el 3-0 ante la Selección femenina de fútbol de Islandia, después el 1-3 frente a la Selección femenina de fútbol de Ucrania. Seis puntos para empezar la clasificación al Mundial de 2027 y, sobre todo, la confirmación de que el presente sigue siendo sólido mientras el futuro empieza a asomar con fuerza. La seleccionadora Sonia Bermúdez lo resumía con claridad: el grupo sale reforzado y llegan jugadoras con muchísima energía. Y lo demostraron sobre el campo. Edna Imade dejó su firma con goles ante Islandia y Ucrania, una carta de presentación imposible de ignorar. Lucía Corrales vivió un debut que se recordará mucho tiempo: estreno internacional y golazo. Y Vicky López, titular en los dos encuentros, abrió el marcador ante Ucrania con la naturalidad de quien parece llevar años en este escenario. A ellas se sumaron los primeros minutos internacionales de Martina Fernández y Ornella Vignola, señales de que la renovación no espera turno ni pide permiso. España arranca segunda del grupo A3, por detrás de la Selección femenina de fútbol de Inglaterra por diferencia de goles, y ya mira al horizonte donde aparecen dos citas de esas que miden de verdad: Inglaterra en Wembley el 14 de abril y Ucrania en Córdoba el día 18.

    Pero el fútbol, a veces, también se detiene. Esta semana llegó una noticia que sacudió al deporte base inglés. Amelia Aplin, jugadora de 15 años de la academia del Oxford United Women, falleció después de colapsar durante un partido de cantera frente al Fulham Women en el centro de entrenamiento de Horspath. El club habló de una tristeza inmensa, la The Football Association y numerosos equipos enviaron mensajes de apoyo y el encuentro del Oxford United Women frente al Real Bedford Women fue aplazado como muestra de respeto. Porque antes que el fútbol están las personas, y hay momentos en los que el marcador deja de importar.

    Mientras tanto, en la Copa Asiática Femenina de la AFC, otra historia recordaba que el fútbol también puede ser un gesto de valentía. Casi 47.000 personas han firmado una petición para que Australia conceda asilo político a las jugadoras de la Selección femenina de fútbol de Irán por miedo a posibles represalias cuando regresen a su país. Todo empezó cuando varias futbolistas no cantaron el himno en su debut ante la Selección femenina de fútbol de Corea del Sur, algo que provocó duras acusaciones desde medios estatales iraníes. En el siguiente encuentro frente a la Selección femenina de fútbol de Australia, el himno sí se escuchó, pero las jugadoras realizaron un saludo militar en un ambiente de presión evidente. La internacional Sara Didar llegó a hablar entre lágrimas sobre su preocupación por lo que pueda ocurrir cuando vuelvan a casa. El sindicato FIFPRO ha pedido medidas urgentes de protección. Porque hay veces en las que ponerse la camiseta de una selección implica mucho más que salir a jugar un partido.

    Y mientras el mundo del fútbol vive historias tan distintas, hay torneos que mantienen viejas costumbres. La Selección femenina de fútbol de Estados Unidos volvió a levantar la SheBelieves Cup tras vencer 1-0 a la Selección femenina de fútbol de Colombia en Harrison, Nueva Jersey. Tres partidos, tres victorias y un gol decisivo en el minuto 82: Alyssa Thompson recibió de Jaedyn Shaw, armó la pierna derecha y colocó el balón en la escuadra para cerrar el torneo. Es el octavo título estadounidense en once ediciones y además lo hicieron sin encajar un solo gol. Detrás terminaron la Selección femenina de fútbol de Canadá, Colombia y la Selección femenina de fútbol de Argentina.

    Así arranca la semana. Con España mirando al futuro y con nuevas jugadoras que no esperan turno para hacerse un sitio. Con el fútbol recordando que también sabe llorar cuando pierde a una de las suyas. Y con futbolistas en otras partes del mundo demostrando que este deporte, a veces, es algo más que noventa minutos.

    Termina el café… y empieza otra historia, que sin duda estará marcada por el desembarco de los partidos de ida en la semifinales de la Copa de la Reina.

  • Oficial | PUMA y Liga F presentan el nuevo balón PUMA LIGA F VS RACISM con un diseño creado por el artista SUSO33

    Oficial | PUMA y Liga F presentan el nuevo balón PUMA LIGA F VS RACISM con un diseño creado por el artista SUSO33

    (Fuente: Liga F Moeve)

    ◼️ PUMA y Liga F han presentado el nuevo balón de la campaña PUMA LIGA F VS RACISM, una propuesta que fusiona deporte, arte y conciencia social para reforzar el mensaje contra el racismo tanto dentro como fuera del campo. Este balón especial se utilizará durante la Jornada 23 de Liga F Moeve.

    El fútbol, ese lenguaje universal capaz de reunir en un mismo estadio a miles de personas procedentes de historias, culturas y trayectorias vitales diferentes, vuelve a convertirse en una poderosa herramienta de transformación social a través del impulso del proyecto LALIGA VS, una plataforma que trabaja de forma constante y decidida para combatir el racismo, la xenofobia y cualquier forma de discriminación tanto dentro de los estadios como fuera de ellos. La iniciativa, impulsada por LaLiga, se ha consolidado en los últimos años como uno de los grandes movimientos institucionales del deporte español en defensa de la igualdad y el respeto, articulando campañas de sensibilización que buscan trascender el ámbito estrictamente deportivo para instalar un mensaje claro en el conjunto de la sociedad. En ese compromiso colectivo también participa activamente cada temporada la Liga F Moeve, que ha asumido el reto de dar visibilidad en sus partidos a esta lucha necesaria contra una de las lacras sociales más persistentes del deporte contemporáneo, utilizando cada jornada como un altavoz capaz de amplificar valores fundamentales como la diversidad, la convivencia y la dignidad humana.

    La iniciativa LALIGA VS RACISM se integra en el proyecto LALIGA VS, que trabaja activamente para combatir el racismo y la xenofobia en el fútbol y en la sociedad y al que también se suma activamente Liga F cada temporada, dando visibilidad en sus partidos a la lucha contra esta lacra social.

    El diseño vuelve a llevar la firma del reconocido artista SUSO33, referente del grafiti en España y figura clave en la proyección internacional del arte urbano. Para esta ocasión, el creador ha incorporado en el balón un fragmento del himno oficial de LALIGA contra el racismo, “Hay un color que recorre el planeta”, publicado en marzo de 2024: «Hay un color que recorre el planeta, bajo tu camiseta y es el mismo de mi corazón. Yo te amaré por encima de todo, más allá del escudo, solo unidos podremos vencer».

    La frase refuerza la idea de que, más allá de los colores que representan a cada club, jugadores y afición comparten un mismo sentimiento. Así, el balón se convierte en un emblema de unidad, igualdad y respeto, trascendiendo su papel como elemento central del juego.

    Bajo el lema “La fuerza de todos contra el racismo”, la campaña suma a clubes, futbolistas, aficionados y organizaciones sociales en una acción conjunta para promover un entorno seguro, inclusivo y libre de cualquier forma de discriminación.

    Con esta iniciativa, PUMA y Liga F consolidan su apuesta por un fútbol más diverso e integrador, donde cada encuentro sirve también como altavoz para el cambio social.

  • Reportaje | El Atlético de Madrid busca quemar el último cartucho

    Reportaje | El Atlético de Madrid busca quemar el último cartucho

    (Fuente: Liga F Moeve)

    ◼️ El Atlético de Madrid se enfrenta al Club Deportivo Tenerife en la segunda semifinal de la Copa de la Reina Iberdrola 2025-2026 y busca una reválida en un curso que, por su lado, el representativo canario puede definir como único.

    Dentro de un libro hay páginas que se leen con calma, casi con la serenidad de quien contempla un paisaje conocido, y hay otras que se pasan con el corazón acelerado porque el lector intuye que en ellas se esconde un giro inesperado, un momento decisivo que cambia el rumbo de la historia. En el fútbol, que tantas veces se parece a la literatura por su capacidad para emocionar, también existen capítulos así: partidos que se convierten en puntos de inflexión, noches que pesan más que otras, encuentros que, aun antes de comenzar, parecen cargados de una tensión narrativa especial. El duelo que enfrentará al Atlético de Madrid Femenino con el Costa Adeje Tenerife Egatesa este miércoles, 11 de marzo de 2026, a partir de las 21:00 en el Centro Deportivo Wanda Alcalá de Henares, pertenece precisamente a esa categoría de partidos que no se leen como una página más, sino como un capítulo crucial dentro de la temporada.

    Porque el contexto, como sucede en las mejores narraciones, es determinante. Y el momento que atraviesa el conjunto rojiblanco no es precisamente uno de calma ni de estabilidad. El equipo madrileño camina por la temporada de la Liga F Moeve con la sensación de estar atravesando una tormenta prolongada, una racha de resultados que ha ido erosionando poco a poco las expectativas que se habían depositado en el proyecto al inicio del curso. Sexto en la clasificación con treinta y dos puntos, el Atlético observa cómo el tren de Europa se ha ido alejando progresivamente hasta convertirse casi en una silueta en el horizonte. La tercera plaza, ocupada por la Real Sociedad Femenino, se sitúa a quince puntos de distancia, una brecha que, a estas alturas del calendario, se asemeja más a un abismo que a un simple desnivel competitivo.

    No se trata únicamente de una cuestión aritmética. En el fútbol, como en cualquier relato épico, el problema no es solo la distancia entre los protagonistas y su objetivo, sino también el estado de ánimo con el que se afronta la travesía. El Atlético de Madrid ha sido durante años uno de los grandes referentes del fútbol femenino español, un club acostumbrado a mirar de frente a los gigantes y a escribir páginas memorables en los momentos más exigentes. La historia reciente del equipo está llena de conquistas que han alimentado la identidad competitiva de la entidad y que han convertido su escudo en uno de los más respetados del panorama nacional.

    Por eso, cuando un equipo con semejante legado se ve atrapado en una dinámica adversa, la sensación de urgencia crece. La exigencia interna se multiplica. Y cada partido comienza a adquirir una dimensión que trasciende los simples tres puntos o la mera continuidad en una competición.

    En ese contexto aparece la Copa de la Reina de fútbol femenino como una tabla de salvación, como ese capítulo alternativo que puede cambiar el desenlace de la temporada. A diferencia de la regularidad implacable de la liga, la copa ofrece el vértigo de las eliminatorias, la intensidad de los duelos directos y la posibilidad de transformar una campaña irregular en una historia de redención. Para el Atlético, este torneo representa algo más que un simple objetivo deportivo: es la oportunidad de reencontrarse con su propia identidad competitiva.

    No sería la primera vez que las rojiblancas encuentran en esta competición un escenario propicio para la épica. La memoria del club guarda con orgullo dos momentos que aún resuenan con fuerza en el imaginario de su afición. El primero se remonta a 2016, cuando el Atlético conquistó el trofeo derrotando al poderoso FC Barcelona Femenino, un triunfo que marcó un antes y un después en la consolidación del equipo como uno de los grandes aspirantes del fútbol español. Aquel día no fue únicamente una victoria deportiva; fue también una declaración de intenciones, la confirmación de que el Atlético podía desafiar la jerarquía establecida y salir victorioso.

    El segundo recuerdo imborrable llegó en 2023, cuando el conjunto rojiblanco volvió a levantar el trofeo tras imponerse al Real Madrid Femenino en una final cargada de simbolismo. Aquella noche, el Atlético recuperó una corona que reforzaba su prestigio y que volvía a situar al club en el centro del escenario competitivo.

    Esos precedentes no son simples recuerdos nostálgicos. Funcionan como combustible emocional en momentos como el actual, cuando la temporada parece haber tomado un rumbo complicado y el equipo necesita aferrarse a cualquier argumento que refuerce su confianza.

    Sin embargo, en el fútbol, los recuerdos no ganan partidos. Las historias del pasado pueden inspirar, pero cada encuentro exige su propio esfuerzo, su propio sacrificio y su propia dosis de talento. Y el rival que se presentará en Alcalá de Henares no será un simple figurante dentro de este relato.

    El Costa Adeje Tenerife Egatesa ha demostrado en los últimos años que es un conjunto capaz de competir con intensidad, de plantear partidos incómodos y de desafiar a rivales teóricamente superiores con una mezcla de disciplina táctica y valentía ofensiva. El equipo canario ha construido su identidad sobre la base de la resiliencia, esa cualidad que permite resistir cuando el rival aprieta y encontrar oportunidades incluso en los contextos más adversos.

    Para el Atlético, enfrentarse a un adversario con esas características implica asumir que la eliminatoria no se decidirá únicamente por la historia o el prestigio de los escudos. Será necesario imponer ritmo, encontrar claridad en el juego y, sobre todo, recuperar la confianza que se ha visto erosionada en las últimas semanas.

    En el banquillo rojiblanco, la responsabilidad de conducir al equipo a través de este momento recae sobre los hombros de José Herrera. El técnico sabe que el fútbol es un territorio donde las percepciones cambian con rapidez. Una victoria puede alterar el estado de ánimo de todo un vestuario; una eliminación, en cambio, puede profundizar las dudas que ya flotan en el ambiente.

    Herrera afronta el partido con la conciencia de que se trata de algo más que una simple eliminatoria. Es una oportunidad para reconstruir el relato de la temporada, para demostrar que el Atlético todavía posee la capacidad de competir en las noches importantes.

    En los días previos al encuentro, el ambiente alrededor del equipo se ha llenado de esa mezcla de nerviosismo y esperanza que caracteriza a los momentos decisivos. Los entrenamientos se desarrollan con una intensidad particular, como si cada ejercicio fuese un ensayo general para la batalla que se aproxima. Las jugadoras saben que el margen de error es mínimo, que cada detalle puede marcar la diferencia entre continuar avanzando o ver cómo el sueño se desvanece de forma abrupta.

    El escenario también tiene su propia carga simbólica. El Centro Deportivo Wanda Alcalá de Henares se ha convertido en los últimos años en un hogar para el fútbol femenino rojiblanco, un lugar donde la afición ha celebrado victorias memorables y donde el equipo ha encontrado el apoyo necesario para superar momentos difíciles. En noches como la que se avecina, el estadio deja de ser simplemente un recinto deportivo para transformarse en un teatro donde se representan emociones colectivas.

    Cuando el balón comience a rodar, todas las narrativas previas se condensarán en noventa minutos de incertidumbre. El fútbol tiene esa capacidad extraordinaria de reducir historias complejas a instantes concretos: un pase filtrado en el momento justo, una intervención salvadora de la portera, un disparo que encuentra la escuadra o un rebote caprichoso que cambia el destino del partido.

    Para el Atlético de Madrid, este encuentro representa la posibilidad de escribir un nuevo capítulo en una temporada que todavía busca su sentido. Puede ser el inicio de una remontada moral, el punto de partida de un camino hacia otra final de copa. O puede convertirse en una página amarga dentro de un curso que ha estado marcado por la irregularidad.

    Pero precisamente ahí reside la esencia del deporte: en la incertidumbre que rodea cada desafío, en la sensación de que, por muy complicada que parezca la situación, siempre existe un momento en el que la historia puede cambiar.

    Así, mientras el calendario señala la llegada de esta noche decisiva, el Atlético se prepara para afrontar uno de esos capítulos que los aficionados recordarán durante años. Porque en el fútbol, como en los grandes libros, hay páginas que simplemente narran lo ocurrido y otras que definen el rumbo de toda la historia. Y este Atlético de Madrid contra Costa Adeje Tenerife Egatesa tiene todos los ingredientes para convertirse en una de esas páginas inolvidables.

    Desde las orillas volcánicas del Atlántico, allí donde el océano golpea con paciencia eterna las costas de Tenerife y el viento salino acaricia los estadios con un perfume distinto al de la península, emprende su viaje hacia Madrid un equipo que carga en su equipaje algo más valioso que cualquier equipación o plan táctico: una ilusión que no entiende de límites ni de cálculos prudentes. Desde las Islas Canarias aterriza en la capital un conjunto que ha aprendido a convivir con el desafío permanente de la distancia y que, quizá por eso, ha desarrollado una identidad combativa, valiente y profundamente ambiciosa. Ese equipo es el Costa Adeje Tenerife Egatesa, una escuadra que hoy camina bajo el paraguas institucional del CD Tenerife Femenino y que se presenta en estas semifinales de la Copa de la Reina de fútbol femenino con el convencimiento de que la historia está hecha para quienes se atreven a perseguirla.

    El conjunto blanquiazul atraviesa uno de los momentos más estimulantes de su temporada. En la exigente travesía de la Liga F Moeve se mantiene firme en la cuarta posición con treinta y seis puntos, una cifra que confirma el extraordinario rendimiento colectivo de un equipo que ha sabido consolidarse entre los proyectos más competitivos del campeonato. Sin embargo, incluso en medio de ese progreso sostenido, la aritmética marca una frontera difícil de cruzar: la tercera plaza se encuentra demasiado lejos como para imaginar un asalto realista en el tramo final del curso. No hay margen para alterar el orden establecido en la zona noble del campeonato, ni espacio suficiente para hacer saltar la banca.

    Pero el fútbol, como tantas veces sucede en los relatos de carácter épico, rara vez se limita a obedecer la lógica de las clasificaciones. Existen competiciones que se convierten en refugio para la esperanza, torneos que permiten escribir capítulos paralelos cuando el camino principal parece cerrado. Y en este caso, ese escenario se llama Copa de la Reina.

    Para el Costa Adeje Tenerife Egatesa, estas semifinales representan mucho más que un simple cruce dentro del calendario competitivo. Son la puerta hacia una posibilidad histórica, la oportunidad de alcanzar por primera vez la gran final del torneo y de situar el nombre del club en un lugar privilegiado dentro de la memoria del fútbol femenino español.

    La ilusión no nace de la nada. Tiene raíces profundas en la experiencia reciente del equipo. Hace apenas unos años, en 2022, el conjunto tinerfeño se encontró a las puertas de ese sueño en la recordada Final Four disputada en la localidad madrileña de Alcorcón. Aquella cita prometía convertirse en una celebración histórica para el club, pero el destino decidió escribir un desenlace distinto. Un solitario gol del Sporting Club de Huelva Femenino selló la derrota por 0-1 y dejó a las guerreras blanquiazules con la amarga sensación de haber rozado la gloria con la punta de los dedos.

    Las cicatrices de aquel partido no se han borrado del todo, pero tampoco lo ha hecho el aprendizaje. El fútbol tiene la extraña capacidad de devolver oportunidades a quienes perseveran, y el Costa Adeje Tenerife Egatesa ha trabajado durante temporadas para volver a situarse en una posición similar. Hoy, cuatro años después de aquella noche que se escapó por un suspiro, el equipo vuelve a encontrarse ante el umbral de la historia.

    El desafío que aguarda al otro lado de ese umbral es mayúsculo. El rival será el Atlético de Madrid Femenino, un club con una tradición poderosa dentro de esta competición, acostumbrado a navegar las aguas turbulentas de las eliminatorias y a encontrar respuestas incluso en los momentos más exigentes. El primer asalto se disputará en el Centro Deportivo Wanda Alcalá de Henares, territorio rojiblanco donde las madrileñas buscarán imponer su experiencia. Sin embargo, la eliminatoria guarda un detalle que añade un componente emocional extraordinario al relato.

    El trofeo de la Copa de la Reina de esta temporada busca nuevas propietarias y lo hará muy cerca de casa para el conjunto tinerfeño. La gran final está prevista en el majestuoso Estadio de Gran Canaria, en el archipiélago, apenas a unos kilómetros de donde el Costa Adeje Tenerife Egatesa entrena, sueña y compite cada semana. La posibilidad de disputar un título de semejante prestigio en suelo insular actúa como una chispa emocional difícil de ignorar.

    Ese horizonte ha impregnado de entusiasmo cada entrenamiento y cada conversación dentro del vestuario. Las jugadoras saben que el camino será complejo, que enfrente tendrán a un adversario curtido en grandes batallas, pero también son conscientes de que pocas veces se presenta una oportunidad tan simbólica para un club que ha crecido paso a paso durante los últimos años.

    En el banquillo, el liderazgo de Yerai Martín ha contribuido a consolidar un grupo competitivo, disciplinado y profundamente comprometido con la idea de que la ambición no debe conocer límites. Bajo su dirección, el equipo ha logrado construir una identidad basada en el trabajo colectivo, la intensidad defensiva y la capacidad para competir de tú a tú contra cualquier rival del campeonato.

    Dentro de ese engranaje, una de las voces más representativas del vestuario es la de la atacante argentina Paulina Gramaglia, una futbolista que se ha convertido en uno de los rostros del proyecto blanquiazul durante esta temporada. Su discurso refleja con claridad el estado anímico del equipo: una mezcla equilibrada entre ilusión desbordante y respeto absoluto por el desafío que tienen por delante.

    Las últimas semanas han sido exigentes para el grupo. El calendario acumuló viajes, partidos y sesiones de entrenamiento con una intensidad notable, obligando al equipo a sostener un ritmo competitivo elevado. Por eso, el reciente parón internacional llegó como una pausa necesaria, un pequeño respiro dentro de una temporada que no concede demasiados momentos de tregua.

    Gramaglia lo explica con la serenidad de quien entiende bien las exigencias del alto rendimiento. Según la delantera argentina, aquellos días de descanso han permitido que el equipo recargue energías tras un periodo de gran desgaste físico y mental. El grupo necesitaba detenerse un instante, recuperar fuerzas y preparar con la concentración adecuada el tramo decisivo del calendario.

    Porque marzo se presenta como un mes marcado con tinta roja en el calendario del Costa Adeje Tenerife Egatesa. En apenas unas semanas se concentrarán algunos de los partidos más determinantes del curso, encuentros que pondrán a prueba la capacidad del equipo para competir en múltiples frentes.

    El foco inmediato se sitúa, inevitablemente, en la ida de las semifinales de la Copa de la Reina. El duelo en Madrid puede marcar el tono de toda la eliminatoria, y en el vestuario son plenamente conscientes de que un buen resultado fuera de casa puede convertirse en una ventaja decisiva antes del encuentro de vuelta.

    Ese segundo capítulo del enfrentamiento se disputará en el emblemático Estadio Heliodoro Rodríguez López, el gran templo del fútbol tinerfeño, donde la afición insular espera convertir el partido en una auténtica fiesta colectiva. La posibilidad de decidir el pase a la final en casa añade un ingrediente emocional extraordinario para las futbolistas blanquiazules, que imaginan un estadio lleno empujando cada jugada con la intensidad propia de las grandes ocasiones.

    Para muchas de las jugadoras del plantel, esta experiencia representa además un descubrimiento personal. Es el caso de Paulina Gramaglia, quien vive su primera temporada en el fútbol español y afronta estas semifinales con la emoción de quien se encuentra ante un escenario completamente nuevo.

    Desde su llegada, la delantera argentina ha escuchado hablar constantemente del significado especial que tiene la Copa de la Reina dentro del panorama futbolístico nacional. Se trata de un torneo que despierta pasiones, que ofrece historias inesperadas y que ha servido, a lo largo de los años, para consagrar a equipos capaces de superar cualquier pronóstico.

    Ahora, Gramaglia y sus compañeras se encuentran a solo dos partidos de esa final que podría celebrarse en territorio insular. La posibilidad de vivir ese momento tan cerca de casa añade un componente emocional difícil de describir con palabras.

    Sin embargo, el calendario no concede treguas. Mientras la ilusión copera crece, el Costa Adeje Tenerife Egatesa deberá mantener también la concentración en la Liga F Moeve. El equipo continúa inmerso en la pelea por consolidarse entre los mejores del campeonato, y marzo traerá compromisos de gran exigencia.

    En casa, el Heliodoro Rodríguez López recibirá a dos rivales de peso como el Levante UD Femenino y el Madrid CFF, mientras que fuera de la isla aguardará una visita siempre compleja al campo del DUX Logroño Femenino. Será un periodo de constantes cambios de mentalidad, de pasar en cuestión de días de la intensidad emocional de la copa a la regularidad estratégica de la liga.

    La propia Gramaglia lo resume con claridad: en un calendario tan comprimido, la clave estará en concentrarse únicamente en el siguiente partido, en no mirar demasiado lejos ni cargar con el peso de lo que ya ocurrió. Cada encuentro será una pequeña batalla independiente dentro de un mes que puede marcar el destino del equipo.

    Mientras tanto, la ilusión también se traslada a las gradas. El club ha puesto en marcha la venta de entradas para el partido de vuelta de las semifinales, que se disputará el martes 17 de marzo en el Heliodoro Rodríguez López. Con precios accesibles y promociones especiales para los aficionados más jóvenes, la entidad espera transformar ese encuentro en una auténtica celebración del fútbol femenino en la isla.

    Los abonados del CD Tenerife Femenino podrán acceder de forma gratuita al estadio presentando su abono, una medida que busca reforzar la conexión entre el equipo y su afición en uno de los momentos más importantes de la temporada.

    En paralelo, también se encuentran disponibles las entradas para el duelo liguero ante el Levante UD Femenino, programado para el sábado 14 de marzo. Un recordatorio de que, incluso en medio del sueño copero, la realidad de la competición doméstica continúa su curso.

    Así avanza el Costa Adeje Tenerife Egatesa hacia una semana que puede convertirse en un capítulo memorable dentro de su historia. Desde las costas volcánicas del Atlántico hasta los estadios de la capital española, el equipo insular viaja con la determinación de quienes saben que el fútbol recompensa a los valientes.

    Y en esa mezcla de ambición, esfuerzo y esperanza se construye el espíritu de un club que sueña con escribir, por fin, la página más brillante de su trayectoria. Porque las grandes historias del deporte suelen comenzar exactamente así: con un grupo de futbolistas que se atreve a creer que lo imposible puede estar a solo noventa minutos de distancia.

    🔜 NEXT GAME

    🏆 Copa de la Reina Iberdrola | 2025-2026

    💜 Semifinales | Partido de ida

    ❤️🤍 – 💙🤍

    🔥 Club Atlético de Madrid 🆚 Costa Adeje Tenerife Egatesa 🔥

    📅 Miércoles, 11 de marzo de 2026

    ⏰ 19:00 horario peninsular

    📺 Teledeporte (RTVE)

    📻 Atlántico Radio

    🏟️ Centro Deportivo Alcalá de Henares, Madrid

    (Fuente: Liga F Moeve)
  • Oficial | La AFE pide la inclusión permanente de partidos de la Liga F Moeve en La Quiniela

    Oficial | La AFE pide la inclusión permanente de partidos de la Liga F Moeve en La Quiniela

    (Fuente: Liga F Moeve)

    ➡️ En un momento en el que el fútbol femenino español vive una expansión histórica, sigue pendiente una decisión que podría reforzar su visibilidad y su sostenibilidad económica: la inclusión permanente de partidos de la Liga F en el boleto de La Quiniela. Más de siete años después de que la Asociación de Futbolistas Españoles iniciara esta reivindicación, y pese al respaldo unánime del Congreso de los Diputados, la medida continúa sin aplicarse. En este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, el sindicato vuelve a alzar la voz para reclamar una decisión que considera una cuestión de igualdad real.

    La Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) lleva más de siete años defendiendo una reivindicación que considera tan justa como necesaria: la inclusión permanente de partidos de la Liga F en el boleto de La Quiniela. Para el sindicato, se trata de una medida estratégica que permitiría aumentar la visibilidad del fútbol femenino y, al mismo tiempo, generar un retorno económico que contribuya a su crecimiento y consolidación profesional.

    Aunque durante este tiempo se han producido avances gracias al trabajo institucional impulsado por AFE, la presencia estable de encuentros de la Liga F en el boleto sigue sin materializarse. En junio de 2024, la Comisión de Educación, Formación Profesional y Deportes del Congreso de los Diputados aprobó, tras una Proposición No de Ley presentada por el Partido Popular, la inclusión permanente de partidos del campeonato femenino en La Quiniela. Sin embargo, más de un año y medio después, la medida aún no se ha llevado a la práctica.

    El origen de esta iniciativa se remonta a febrero de 2019, durante la negociación del primer Convenio Colectivo histórico para las futbolistas de la máxima categoría del fútbol español. En ese contexto, AFE propuso modificar el Real Decreto que regula la distribución de la recaudación de las apuestas deportivas del Estado. El objetivo era doble: garantizar la presencia de la Primera División femenina en los boletos de La Quiniela durante toda la temporada y crear un fondo económico que contribuyera directamente al desarrollo del fútbol femenino profesional.

    En abril de ese mismo año, representantes del sindicato trasladaron esta propuesta a la Secretaría de Estado de Igualdad, reforzando su compromiso con el avance de la igualdad en el deporte. Meses más tarde, en agosto de 2019, AFE impulsó la campaña #QuinielasEnFemenino, una iniciativa destinada a sensibilizar a la sociedad y a las instituciones sobre el valor de esta medida como herramienta de visibilidad y financiación para el fútbol femenino.

    El respaldo político comenzó a materializarse poco después. En septiembre de 2019, el Partido Popular presentó en el Congreso una Proposición No de Ley para garantizar la presencia permanente del fútbol femenino en La Quiniela. Un año más tarde, en octubre de 2020, la comisión parlamentaria correspondiente aprobó por unanimidad la inclusión de partidos de la Primera División femenina en el boleto, reconociendo así la legitimidad de la demanda impulsada por AFE.

    No obstante, en mayo de 2021 el Gobierno respondió que no existía una previsión concreta para aplicar la medida. Esta contestación generó sorpresa e indignación en el sindicato, que entendía que dicha respuesta contradecía el mandato político aprobado por unanimidad en el Parlamento y frenaba una iniciativa clave para el desarrollo del fútbol femenino.

    Lejos de abandonar la reivindicación, AFE continuó desarrollando una intensa agenda de trabajo institucional con ministerios, grupos parlamentarios y el Consejo Superior de Deportes. Durante 2023 y 2024 el sindicato reiteró formalmente su petición, insistiendo en que la presencia de la Liga F en La Quiniela no es únicamente un gesto simbólico, sino una herramienta estructural para consolidar su crecimiento económico y su reconocimiento social.

    Tras el nuevo impulso político producido en junio de 2024, el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes abrió en septiembre de ese mismo año una consulta pública previa para modificar la normativa vigente y corregir la ausencia de la Liga F entre las entidades beneficiarias de la recaudación. AFE anunció entonces su intención de presentar alegaciones con el objetivo de garantizar que el retorno económico derivado de esta medida repercuta directamente en la competición y en las jugadoras.

    Después de tantos años de trabajo, desde AFE consideran que las futbolistas no pueden seguir esperando. Jugadoras que cada semana demuestran su talento, su compromiso y su capacidad para impulsar el crecimiento del fútbol femenino en España y convertirse en referentes para miles de niñas que sueñan con seguir sus pasos.

    La inclusión, al menos, de un partido de la Liga F cada semana en el boleto de La Quiniela es, según el sindicato, una cuestión de justicia y de igualdad real. Pero también supone cumplir con una decisión respaldada por unanimidad en el Parlamento.

    Hoy, tras años de diálogo institucional y apoyo político, AFE continúa a la espera de que el Gobierno dé el paso definitivo para convertir en realidad esta reivindicación histórica. La presencia permanente de partidos de la Liga F en La Quiniela no sería solo un gesto simbólico: sería una herramienta clave para fortalecer el presente y el futuro del fútbol femenino en España.

  • Noticia | Son Moix recibirá a la Selección Española de Fútbol

    Noticia | Son Moix recibirá a la Selección Española de Fútbol

    (Fuente: DAZN )

    ➡️ Las campeonas del mundo recibirán a Inglaterra en las Islas Baleares con ganas de revancha tras la final de Basilea.

    España estuvo a un paso de conquistar el trono continental, pero el destino quiso que la final de la UEFA Women’s Euro se decidiera desde el punto más cruel del fútbol: la tanda de penaltis. Allí, la Selección femenina de Inglaterra terminó imponiéndose a la Selección femenina de España, dejando a la campeona del mundo con la amarga sensación de haber rozado también la corona europea. Una derrota dolorosa, pero también la confirmación de que España sigue instalada en la élite del fútbol internacional.

    Aquella final tuvo además un marcado acento balear. Sobre el terreno de juego coincidieron tres futbolistas nacidas en Mallorca que representan el talento de una generación extraordinaria: Cata Coll, Patricia Guijarro y Mariona Caldentey. Precisamente la atacante de Felanitx fue la encargada de marcar el gol español en la final frente a Inglaterra, confirmando una vez más su peso en el equipo nacional. La futbolista mallorquina, finalista en el Balón de Oro el pasado año y reconocida como mejor jugadora de la liga inglesa, volvió a aparecer en el escenario más grande para liderar a España en un partido histórico.

    La presencia simultánea de tres jugadoras mallorquinas en la selección absoluta no deja de ser un hecho extraordinario. Un fenómeno poco habitual en el deporte español y que sólo encuentra un paralelismo cercano en la etapa dorada de la selección española de baloncesto, cuando el talento balear de Rudy Fernández, Sergio Llull y Álex Abrines coincidió en el combinado nacional para formar uno de los tríos más recordados de aquella generación.

    Ahora, el fútbol ofrece a Mallorca una oportunidad única. La revancha simbólica de aquella final europea llegará el próximo 6 de junio, cuando España vuelva a medirse a Inglaterra en el Visit Mallorca Estadi, un encuentro organizado con motivo del centenario de la Federación de Fútbol de las Islas Baleares. Será un partido muy especial para las tres internacionales mallorquinas, que podrán defender la camiseta de la selección en casa, ante su gente y en el estadio que se convertirá por una noche en epicentro del fútbol femenino internacional.

    Para Mariona Caldentey, Patricia Guijarro y Cata Coll, el encuentro supone mucho más que un simple partido internacional. Es la posibilidad de jugar ante su familia, ante la afición que las vio crecer y en la isla que impulsó sus primeros pasos en el fútbol. Un orgullo compartido por las tres jugadoras y por todo el fútbol balear, que ve reflejado en ellas el éxito de años de trabajo en el desarrollo del deporte.

    Incluso existe la posibilidad de que esa representación mallorquina se amplíe. La joven Lucía Corrales, formada en el Atlético Baleares y con pasado en el FC Barcelona Femenino, continúa creciendo ahora en el London City Lionesses, lo que abre la puerta a que en el futuro el número de jugadoras de Mallorca en la selección española pueda seguir aumentando.

    El presidente de la Federación Balear, Jordi Horrach, explicó en COPE Baleares cómo surgió la posibilidad de organizar este encuentro, fruto de una gestión directa y del deseo expreso de las propias futbolistas. Según relató, durante una concentración de la selección española trasladó la propuesta al presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Rafael Louzán, quien dio su aprobación en ese mismo momento ante las jugadoras. La ilusión de las internacionales por jugar en su tierra fue determinante para que el partido se haga realidad.

    El escenario elegido para esta cita histórica será el Visit Mallorca Estadi, un recinto con una historia relativamente reciente pero profundamente ligada al fútbol de la isla. El estadio fue inaugurado el 3 de julio de 1999 con motivo de la Universiada de 1999 celebrada en Palma y desde entonces es el hogar del RCD Mallorca.

    A comienzos de 2020, el club y el Ayuntamiento de Palma impulsaron un ambicioso proyecto de remodelación y modernización del estadio con el objetivo de convertirlo en uno de los recintos más modernos del fútbol español. Las obras se desarrollaron en varias fases y transformaron por completo el aspecto del estadio.

    En una primera etapa se eliminaron las antiguas pistas de atletismo para acercar las gradas al terreno de juego, elevando las tribunas norte y sur hasta el nivel de las gradas principales. Además, estas últimas fueron reconfiguradas en dos niveles, lo que permitió mejorar notablemente la visibilidad y la experiencia de los aficionados.

    Posteriormente se inició la construcción de la cubierta integral del estadio, que cambió por completo su apariencia exterior gracias a una estructura metálica uniforme acompañada de un moderno sistema de iluminación. En el interior también se realizaron mejoras de gran magnitud: nuevos vestuarios, zonas de prensa ampliadas, aparcamiento subterráneo, una zona VIP con capacidad para 1.500 personas, una cocina de más de 600 metros cuadrados, nuevas oficinas y un museo del club.

    El proyecto incluyó además espacios comerciales en uno de los anillos interiores del estadio y numerosas mejoras destinadas a optimizar la comodidad del público, como sistemas de climatización para las zonas de espectadores. Tras completar estas obras, el recinto obtuvo la calificación de cuatro estrellas de la UEFA, consolidándose como uno de los estadios más modernos del país.

    Actualmente el estadio cuenta con una capacidad para 26.020 espectadores y mantiene su terreno de juego de hierba natural, un escenario ideal para acoger grandes eventos futbolísticos. No es casualidad que los propietarios del club hayan llegado incluso a plantear la posibilidad de presentar el estadio como candidato a albergar una futura final de la Copa del Rey.

    En ese escenario, el duelo entre España e Inglaterra adquiere una dimensión especial. El partido no sólo servirá como homenaje al centenario del fútbol balear, sino que también puede resultar decisivo en el camino competitivo de la selección española. Como número uno del ranking de la FIFA, España continúa mirando hacia el horizonte del Copa Mundial Femenina de la FIFA 2027, cuyo acceso directo desde este grupo se reserva únicamente para el primer clasificado.

    Derrotar a Inglaterra sería, además, un recuerdo agradable para la afición española. La selección ya sabe lo que significa superar a las inglesas en partidos históricos. Ocurrió en la final del Copa Mundial Femenina de la FIFA 2023 disputada en Sídney, donde un gol de Olga Carmona otorgó a España su primer título mundial.

    También sucedió en la fase de grupos de la Liga de Naciones Femenina de la UEFA, cuando España se impuso por 2-1 en el RCDE Stadium el 3 de junio de 2026. Aquel triunfo permitió al equipo avanzar hasta las semifinales, donde eliminó a Selección femenina de Suecia antes de coronarse campeona frente a Selección femenina de Alemania con un contundente 3-0 en el Estadio Metropolitano.

    Con todos esos antecedentes sobre la mesa, el encuentro del 6 de junio promete convertirse en una noche memorable para el fútbol español y especialmente para Mallorca. Un estadio lleno, tres internacionales jugando en casa y la oportunidad de revivir una de las grandes rivalidades del fútbol femenino europeo. Una cita que mezcla historia, orgullo local y ambición internacional en una misma noche de fútbol.

    (Fuente: X)
  • Oficial | Las campeonas del mundo vuelven a Madrid:  la selección femenina regresa tras la ventana internacional y el fútbol español se prepara para otra semana decisiva

    Oficial | Las campeonas del mundo vuelven a Madrid:  la selección femenina regresa tras la ventana internacional y el fútbol español se prepara para otra semana decisiva

    (Fuente; RFEF)

    ➡️ La delegación nacional ya está en Madrid y las internacionales regresarán en las próximas horas a sus clubes en una semana que une presente y futuro: las semifinales de la Copa de la Reina toman el protagonismo inmediato mientras el horizonte ya señala al segundo parón FIFA de 2026, con Inglaterra en Wembley y Ucrania en Córdoba como próximos desafíos de la selección.

    Madrid vuelve a ser punto de encuentro, cruce de caminos y lugar de partida. Allí donde tantas veces comienzan y terminan los viajes del fútbol español, la delegación de la selección femenina ya ha tomado tierra después de una nueva concentración internacional que, una vez más, ha vuelto a dejar señales claras de la dimensión que ha alcanzado el fútbol femenino en España. Las maletas regresan a los vestuarios de los clubes, los aviones vuelven a separar a las futbolistas que durante días compartieron camiseta, himno y objetivos, y el balón vuelve a repartirse por los campos de la liga española con la sensación de que cada ciclo internacional no es solo un paréntesis competitivo, sino también una nueva página en la historia de un deporte que continúa creciendo a un ritmo imparable.

    Porque cada concentración de la selección es mucho más que una serie de entrenamientos o de partidos internacionales. Es un espacio de convivencia futbolística, un laboratorio táctico, un punto de encuentro para generaciones distintas de jugadoras que comparten un mismo propósito: seguir defendiendo un modelo de juego que ha colocado al fútbol español en lo más alto del panorama internacional. Y cuando ese ciclo termina, cuando los vuelos regresan a Madrid y las internacionales comienzan a dispersarse rumbo a los vestuarios de sus clubes, queda siempre la misma sensación: la de que el fútbol femenino español vive en una permanente transición entre un desafío y el siguiente.

    La delegación nacional ya está en Madrid. Las internacionales, poco a poco, regresarán en las próximas horas a la dinámica de sus equipos. Algunas lo harán con viajes largos por delante, otras apenas tendrán que recorrer unos kilómetros hasta sus ciudades deportivas habituales. Pero todas comparten la misma realidad: el calendario no se detiene. El fútbol no espera. Y el regreso a los clubes llega justo cuando el calendario doméstico entra en uno de sus momentos más intensos de la temporada.

    Porque el fútbol femenino español no concede treguas. Y esta semana lo demuestra de manera rotunda. Apenas unas horas después de cerrar el capítulo internacional, el foco competitivo vuelve a desplazarse hacia los estadios del país, donde la Copa de la Reina se prepara para vivir uno de sus momentos más emocionantes del curso: las semifinales de una competición histórica que cada temporada reafirma su condición de torneo imprevisible, apasionante y profundamente arraigado en la tradición del fútbol español.

    Las jugadoras de la selección regresan, sí, pero no regresan a una semana cualquiera. Regresan a una semana que puede marcar el rumbo de la temporada para varios de los clubes más importantes del fútbol femenino español. Regresan a una semana en la que el margen de error desaparece, en la que cada partido tiene aroma de final y en la que el sueño de levantar uno de los trofeos más emblemáticos del fútbol nacional vuelve a ponerse en juego.

    Entre semana, el balón volverá a rodar en dos escenarios que representan dos realidades diferentes pero igualmente apasionantes de la competición. Por un lado, el enfrentamiento entre el Atlético de Madrid Femenino y el Costa Adeje Tenerife Egatesa promete convertirse en uno de esos duelos que resumen la esencia de la Copa: intensidad, incertidumbre y la posibilidad de que cualquier detalle termine inclinando la balanza.

    Por otro, el choque entre el FC Barcelona Femenino y el Madrid CFF volverá a enfrentar a dos proyectos con trayectorias distintas pero con una ambición común: alcanzar la final y seguir escribiendo su propia historia en una competición que ha visto crecer al fútbol femenino español durante décadas.

    La Copa de la Reina siempre ha tenido esa capacidad única para mezclar emoción y tradición. Desde sus primeras ediciones hasta la actualidad, el torneo ha sido escenario de partidos inolvidables, de sorpresas inesperadas y de gestas que han quedado grabadas en la memoria colectiva del fútbol femenino. Y cada nueva semifinal añade un capítulo más a ese relato que sigue construyéndose temporada tras temporada.

    Mientras tanto, en paralelo a la intensidad inmediata de la competición doméstica, el horizonte internacional vuelve a aparecer en el calendario con la precisión de un reloj que nunca se detiene. Porque el fútbol de selecciones ya mira hacia adelante, hacia el segundo gran parón FIFA del año 2026, una nueva ventana internacional que volverá a reunir a las mejores futbolistas del país bajo el escudo nacional.

    En ese nuevo ciclo internacional, la selección española tendrá dos escenarios muy distintos y a la vez profundamente simbólicos. El primero será uno de los templos del fútbol mundial: el legendario Wembley Stadium, en Londres, donde España se enfrentará a la poderosa Selección femenina de Inglaterra el próximo 14 de abril. Un duelo que, por sí solo, resume la dimensión del fútbol femenino europeo en la actualidad.

    Pocos estadios representan tanto en la historia del fútbol como Wembley. Y pocos partidos prometen tanto como un enfrentamiento entre Inglaterra y España en ese escenario. Será una cita cargada de simbolismo, de rivalidad deportiva y de expectación mediática. Un partido que no solo enfrentará a dos de las selecciones más potentes del continente, sino que también permitirá medir el pulso competitivo de ambos proyectos en un contexto de máxima exigencia.

    Cuatro días después, el 18 de abril, la selección regresará a territorio español para medirse a la Selección femenina de Ucrania en la ciudad de Córdoba. Un encuentro que permitirá a la afición española volver a sentir de cerca la energía de la selección y que convertirá a la ciudad andaluza en epicentro del fútbol femenino internacional durante una noche.

    Dos partidos, dos contextos, dos escenarios muy distintos pero unidos por una misma idea: seguir construyendo el presente y el futuro de la selección española. Y por eso el mensaje que queda tras el regreso de la delegación a Madrid es claro: el fútbol femenino no se detiene. Simplemente cambia de escenario.

    Ahora el protagonismo vuelve a los clubes. A los entrenamientos en las ciudades deportivas. A las pizarras tácticas que comienzan a dibujar los planes para las semifinales de la Copa de la Reina. A las jugadoras que, apenas unas horas después de representar a su país, vuelven a enfundarse la camiseta de sus equipos para seguir compitiendo por objetivos igualmente ambiciosos.

    El calendario del fútbol femenino español está diseñado para eso: para encadenar emociones sin pausa. Para que cada semana tenga algo que contar. Para que cada partido abra nuevas historias. Y las semifinales de la Copa de la Reina llegan precisamente en ese punto del curso en el que la temporada empieza a definirse, cuando los sueños comienzan a tomar forma y cuando los equipos saben que cada noventa minutos pueden cambiarlo todo.

    En el caso del Atlético de Madrid, el desafío será enorme. El equipo rojiblanco afronta un enfrentamiento de máxima exigencia ante un Costa Adeje Tenerife Egatesa que ha demostrado en múltiples ocasiones su capacidad para competir contra cualquier rival. La historia reciente del fútbol femenino español ha dejado claro que el conjunto canario es uno de esos equipos incómodos, intensos y competitivos que nunca se rinden.

    El Atlético, por su parte, sabe bien lo que significa esta competición. El club madrileño ha construido una relación especial con la Copa de la Reina a lo largo de los años, y cada nueva edición representa una oportunidad para seguir ampliando su legado en el fútbol femenino español. Las semifinales no son simplemente un partido más: son la puerta de entrada a una final que puede cambiar el significado de toda una temporada.

    En el otro lado del cuadro, el Barcelona volverá a medirse al ONA en un duelo que promete fútbol, intensidad y talento. El conjunto azulgrana llega como uno de los grandes referentes del fútbol europeo, pero el Badalona Women ha demostrado repetidamente que sabe competir contra cualquiera y que nunca renuncia a su identidad futbolística.

    Así se presenta la semana. Con la selección regresando a casa. Con los clubes recuperando a sus internacionales. Con la Copa de la Reina preparada para escribir un nuevo capítulo de su historia. Y con el horizonte internacional esperando a la vuelta de la esquina.

    Porque el fútbol femenino español vive instalado en un presente apasionante y en un futuro lleno de desafíos. Cada concentración de la selección es un paso más en la consolidación de un proyecto deportivo que ha cambiado la percepción del fútbol femenino en todo el mundo. Y cada partido de clubes recuerda que ese crecimiento no sería posible sin el trabajo diario que se realiza en las ligas nacionales.

    Ahora, tras el regreso a Madrid, llega el momento de volver a mirar hacia los estadios de la Copa de la Reina. De concentrarse en esas semifinales que prometen emociones fuertes. De vivir una semana en la que el fútbol femenino volverá a demostrar por qué se ha convertido en uno de los fenómenos deportivos más apasionantes del momento.

    Y mientras todo eso ocurre, mientras los clubes luchan por alcanzar la final y las aficiones vuelven a llenar las gradas, el calendario ya señala una nueva fecha en rojo: abril. Wembley. Córdoba. Inglaterra. Ucrania. El segundo parón FIFA de 2026.

    Un nuevo capítulo que espera en el horizonte y hay que acogerlo con la pasión que caracteriza a este medio de comunicación desde 2014,

    (Fuente; RFEF)
  • Oficial | El 8-M es un día muy especial

    Oficial | El 8-M es un día muy especial

    (Fuente: Gol Femenino )

    ➡️ El 8 de marzo es mucho más que una fecha en el calendario. Mientras el mundo conmemora el Día Internacional de la Mujer, los estadios, los barrios y los campos de entrenamiento también celebran otra conquista: el Día Internacional del Fútbol Femenino. Una jornada que no solo reivindica igualdad, sino que pone en primer plano la historia de lucha, talento y resistencia de miles de futbolistas que durante décadas jugaron contra el silencio, los prejuicios y la invisibilidad. Hoy, cada gol, cada grada llena y cada niña que sueña con un balón en los pies es también parte de una revolución que sigue avanzando.

    “El Partido de Manu” fue, es y seguirá siendo la casa del fútbol femenino, un espacio donde se defiende una idea sencilla pero poderosa: el fútbol no entiende de géneros. El balompié se vive, se siente y se disfruta partido a partido y gol a gol, con la pasión como única bandera y con el convencimiento de que el talento y la emoción del juego pertenecen a todos y a todas.

    Cada 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer, una jornada que recuerda la lucha histórica de las mujeres por su participación plena en la sociedad y por el reconocimiento de sus derechos en igualdad con los hombres. Esta fecha, que en sus orígenes fue conocida como Día Internacional de la Mujer Trabajadora, nace del impulso del movimiento feminista y de la reivindicación de una sociedad más justa.

    El origen de la conmemoración se remonta a 1910, cuando la activista alemana Clara Zetkin propuso en la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas celebrada en Copenhague instaurar una jornada dedicada a las mujeres trabajadoras. La propuesta fue aprobada y, un año después, el 19 de marzo de 1911, se celebró por primera vez en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza. Con el paso del tiempo, la conmemoración se extendió a numerosos países hasta convertirse en una jornada global.

    Décadas más tarde, en 1975, la Organización de las Naciones Unidas declaró ese año como Año Internacional de la Mujer, y en 1977 invitó a los Estados a establecer oficialmente un día dedicado a los derechos de las mujeres y a la paz internacional. Desde entonces, el 8 de marzo se ha consolidado como una fecha clave para visibilizar las desigualdades de género y reivindicar la igualdad real de derechos.

    En muchos países se organizan manifestaciones, actos institucionales y actividades sociales. En lugares como Italia, por ejemplo, la jornada se celebra como la conocida “Festa della Donna”, símbolo del reconocimiento y la reivindicación de los derechos de las mujeres.

    (Fuente: Liga F)

    Para numerosos colectivos feministas, sin embargo, el 8 de marzo no debe entenderse únicamente como una celebración, sino como una jornada de reivindicación, de memoria histórica y de impulso para seguir avanzando en la conquista de derechos.

    Un ejemplo reciente de esa movilización internacional tuvo lugar el 8 de marzo de 2017, cuando organizaciones feministas de más de 50 países promovieron el Primer Paro Internacional de Mujeres, una iniciativa destinada a denunciar y visibilizar la violencia machista en todas sus formas: sexual, social, cultural, política y económica. Al año siguiente, en 2018, la convocatoria volvió a repetirse con la participación de más de 70 países y miles de acciones locales.

    A lo largo de las décadas, el movimiento feminista ha sido uno de los grandes motores de cambio social. Sus reivindicaciones han impulsado avances fundamentales, desde la defensa de los derechos sexuales y reproductivos hasta la búsqueda de un reparto más justo de los cuidados en el hogar, pasando por el rechazo social a la violencia contra las mujeres y la protección de las víctimas.

    El feminismo ha trabajado históricamente desde el diálogo, la empatía y la construcción de consensos, aunque también ha sido incómodo para quienes se resisten al cambio, porque cuestiona estructuras injustas y busca transformar la sociedad para que la voz de las mujeres sea escuchada.

    Treinta años después de la Declaración de Beijing, considerada uno de los grandes compromisos internacionales por la igualdad de género, el contexto global recuerda que la lucha por los derechos de las mujeres sigue siendo necesaria. Frente a corrientes reaccionarias que cuestionan avances logrados, el 8 de marzo vuelve a convertirse en un momento de unión para dar voz a quienes durante demasiado tiempo fueron silenciadas.

    Este 8M se alza, una vez más, como un mensaje claro al conjunto de la sociedad: las mujeres están aquí y seguirán alzando la voz para avanzar y consolidar sus derechos. Una voz firme frente al negacionismo y frente a cualquier intento de retroceso, con la determinación de quienes saben que la igualdad es un principio irrenunciable.

    En España, el marco jurídico reconoce este compromiso con la igualdad. La Constitución española garantiza el derecho a la igualdad y la no discriminación por razón de sexo, y establece la obligación de los poderes públicos de promover condiciones que hagan efectiva esa igualdad.

    En esa línea, la Ley Orgánica para la Igualdad Efectiva entre Mujeres y Hombres establece un marco legal para asegurar la igualdad de trato y combatir la discriminación, poniendo especial énfasis en la prevención de conductas discriminatorias.

    Durante las últimas décadas también se han impulsado importantes iniciativas legislativas para combatir la violencia contra las mujeres y reforzar la protección de las víctimas, situando a España como uno de los países más activos en la construcción de un sistema integral de recursos y medidas de apoyo.

    En el ámbito laboral, reformas recientes han buscado reducir la temporalidad, una problemática que afecta especialmente a las mujeres. Asimismo, la legislación en materia de empleo reconoce como colectivos prioritarios a las mujeres con baja cualificación y a las víctimas de violencia de género.

    Otro paso significativo ha sido la mejora de las condiciones laborales y de Seguridad Social de las personas trabajadoras del hogar, un sector históricamente feminizado y durante mucho tiempo infravalorado desde el punto de vista normativo.

    Porque la lucha por la igualdad no pertenece únicamente a una fecha, sino que es un compromiso cotidiano que atraviesa todos los ámbitos de la sociedad: la política, el trabajo, la cultura… y también el deporte.

    Y ahí, en el terreno de juego, el fútbol femenino continúa creciendo, recordando que el balón no entiende de etiquetas y que lo verdaderamente importante sigue siendo lo mismo de siempre: jugar, competir y emocionar.

    (Fuente: Laliga)
  • La crónica | España conquista Antalya

    La crónica | España conquista Antalya

    (Fuente: RFEF)

    ➡️ Las de Sonia Bermúdez se impusieron por 1-3 a Ucrania en el segundo encuentro de este parón. Edna Imade, Lucía Corrales, que se estrenó con la absoluta, y Vicky López marcaron los goles de la Roja. Olha Ovdiychuk anotó el tanto del combinado ucraniano. Por su parte, Martina y Ornella debutaron con España.

    La previa |

    Elodie García Fut |

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    El fútbol, a veces, deja de ser solamente fútbol. Hay momentos en los que el balón pesa más de lo habitual, en los que las decisiones que rodean a un partido trascienden el terreno de juego y se convierten en un debate que mezcla deporte, política internacional, seguridad y responsabilidad institucional. Eso es exactamente lo que ha ocurrido en las últimas horas con la Selección española femenina, que finalmente viajará a Turquía para disputar el segundo encuentro de la fase de clasificación para el Mundial de 2027 frente a Ucrania, en un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica que se vive en Oriente Medio.

    La Roja afronta este compromiso apenas unos días después de haber iniciado su camino hacia la próxima Copa del Mundo con una convincente victoria frente a Islandia. Fue un triunfo que dejó sensaciones muy positivas, no solo por el resultado —un claro 3-0— sino también por la manera en la que el equipo de Sonia Bermúdez interpretó el partido, dominando desde el primer minuto, imponiendo su ritmo y demostrando que el relevo generacional en la selección continúa avanzando con paso firme.

    Pero antes de que la pelota vuelva a rodar, la actualidad ha estado marcada por un asunto mucho más complejo que cualquier planteamiento táctico. El viaje a Turquía, inicialmente programado con normalidad dentro de la planificación de este primer parón internacional de la temporada, quedó en suspenso durante varias horas después de que la Real Federación Española de Fútbol decidiera retrasar la salida de la expedición ante la evolución del conflicto en Oriente Medio.

    La decisión no fue sencilla. En un primer momento, desde el entorno federativo se trasladó un mensaje de calma. La selección se encontraba concentrada en Castellón preparando el encuentro con total normalidad, mientras se seguía con atención la situación internacional. Sin embargo, el paso de las horas y la escalada de tensión en la región provocaron que la incertidumbre comenzara a filtrarse tanto en los despachos como en el vestuario.

    Porque cuando se habla de seguridad, el fútbol deja de ser lo único importante.

    Durante la jornada del jueves se sucedieron reuniones, llamadas y consultas entre diferentes organismos. La Real Federación Española de Fútbol mantuvo comunicación constante con la UEFA, el Consejo Superior de Deportes, la Federación Turca de Fútbol, la Asociación Ucraniana de Fútbol y las autoridades diplomáticas españolas, incluyendo la Embajada de España en Ankara y el consulado en Estambul.

    Cada paso debía darse con cautela.
    Según trascendió posteriormente, la RFEF llegó incluso a solicitar a la UEFA la posibilidad de aplazar el encuentro. Una petición que, sin embargo, no obtuvo el visto bueno del organismo europeo. El calendario internacional es extremadamente rígido y la normativa contempla consecuencias claras en caso de incomparecencia: derrota automática por 3-0, sanción económica y la posibilidad de castigos adicionales si se considera que la ausencia constituye una infracción grave.

    Con ese escenario sobre la mesa, la Federación trasladó la situación a todas las partes implicadas. Jugadoras, cuerpo técnico y responsables federativos analizaron los riesgos, las garantías de seguridad y las implicaciones deportivas de cada posible decisión.

    Finalmente, después de horas de debate y tras recibir las garantías pertinentes, se tomó la determinación de viajar.

    La expedición española partirá en un vuelo chárter programado para las 11:00 horas, con el presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Rafael Louzán, encabezando el viaje. El destino será Antalya, una ciudad situada en la costa mediterránea turca que acogerá el encuentro en el estadio Mardan Antalyaspor.

    Turquía no figura entre los países a los que el Ministerio de Asuntos Exteriores español desaconseja viajar de forma explícita. En la lista de destinos catalogados como de alto riesgo aparecen naciones como Irán, Irak, Siria, Líbano, Israel, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Baréin, Kuwait, Libia, Jordania, Afganistán o Pakistán. Sin embargo, el país otomano sí se encuentra dentro del grupo de territorios para los que se recomienda viajar con precaución, junto a lugares como Chipre, Egipto, Arabia Saudí, Armenia, Azerbaiyán o Turkmenistán.

    La inquietud aumentó especialmente después de que el martes trascendiera la interceptación de un misil en la zona este del país, un episodio que contribuyó a alimentar las dudas sobre la conveniencia de mantener el partido en territorio turco.

    En medio de todo este contexto, también emergió la voz de la Asociación de Futbolistas Españoles.

    El sindicato, que representa a las jugadoras profesionales, emitió un comunicado contundente mostrando su oposición al desplazamiento de la selección. Para la AFE, la seguridad y la integridad de las futbolistas debe situarse siempre por encima de cualquier compromiso deportivo.

    En su mensaje público, el sindicato alertó de la incertidumbre que genera la situación geopolítica actual y advirtió de que, en un contexto de tensión internacional, cualquier lugar puede convertirse en objetivo potencial de ataques, mientras que el espacio aéreo podría cerrarse de manera repentina, dejando a las deportistas en una situación complicada.

    Además, el comunicado apelaba a la coherencia institucional. Mientras distintos gobiernos están evacuando a ciudadanos de zonas potencialmente afectadas por acciones bélicas, resulta difícil entender —según la AFE— que las futbolistas deban desplazarse a una región cercana al conflicto para disputar un partido.

    Por ello, el sindicato solicitó a la UEFA que reconsiderara la decisión y explorara alternativas que permitieran garantizar plenamente la seguridad de las jugadoras.

    Pero el debate no se limitó únicamente al encuentro entre España y Ucrania.

    La AFE también extendió su preocupación a otro evento previsto en el calendario internacional: la Finalissima masculina entre España y Argentina, cuya sede designada es Qatar. El sindicato considera que ningún partido debería disputarse en zonas de conflicto o en regiones cercanas a escenarios de tensión internacional si existe la posibilidad de trasladarlo a un entorno más seguro.

    Mientras todo esto ocurría fuera del campo, la selección trataba de mantener el foco en el fútbol.

    Porque el partido ante Ucrania es mucho más que un simple encuentro dentro del calendario internacional. Es una pieza importante dentro del camino hacia el Mundial de 2027, un torneo en el que España aspira a consolidar su condición de potencia mundial del fútbol femenino.

    La Roja llega a esta segunda jornada después de haber dejado una carta de presentación muy sólida en su estreno frente a Islandia.

    Aquel partido tuvo un nombre propio: Claudia Pina.
    La atacante catalana firmó un doblete que confirmó su excelente momento de forma. Pina atraviesa una de las mejores rachas goleadoras de su carrera y los números lo reflejan con claridad: seis goles en cinco partidos desde que Sonia Bermúdez asumió el banquillo de la selección.

    Su capacidad para aparecer entre líneas, su movilidad constante y su instinto goleador la han convertido en una de las piezas más desequilibrantes del ataque español.

    Junto a ella también destacó Edna Imade, que vivió una noche especialmente emotiva al marcar su primer gol con la camiseta de la selección absoluta.

    El tanto fue celebrado por todo el equipo, consciente de lo que significa para una jugadora abrir su cuenta goleadora con la selección nacional.

    Sin embargo, no todas las noticias han sido positivas para el cuerpo técnico.

    En las últimas horas se confirmó la baja de Aiara Agirrezabala. La joven lateral de la Real Sociedad ha tenido que abandonar la concentración debido a unas molestias en el aductor izquierdo y ya ha regresado a San Sebastián para iniciar su proceso de recuperación con el club.

    Su ausencia reduce ligeramente las opciones defensivas de Sonia Bermúdez, aunque la selección mantiene una convocatoria amplia y equilibrada.

    La lista inicial incluía a quince futbolistas que compiten cada semana en la Liga F Moeve, repartidas entre seis clubes distintos, un dato que refleja la creciente diversidad competitiva del campeonato español.

    Enfrente estará Ucrania, un rival que llega herido después de sufrir una dura derrota frente a Inglaterra en la primera jornada de la fase de clasificación. El 1-6 encajado ante las inglesas dejó claro el potencial ofensivo del conjunto británico, pero también evidenció las dificultades defensivas del equipo ucraniano.

    Históricamente, los enfrentamientos entre España y Ucrania han ofrecido resultados equilibrados. Ambas selecciones se han enfrentado en cuatro ocasiones, con dos victorias para cada lado.

    El primer duelo se remonta al 2 de noviembre de 1997, en un partido de clasificación mundialista que terminó con triunfo ucraniano por 1-2.

    El enfrentamiento más reciente, en cambio, fue claramente favorable a España, que se impuso por un contundente 5-0 hace tres años.

    Ahora, en Antalya, la historia vuelve a cruzar los caminos de ambas selecciones.

    El escenario será el estadio Mardan Antalyaspor, un recinto que acogerá el partido este sábado 7 de marzo a partir de las 18:00 horas. En España, el encuentro podrá seguirse en directo a través de La 1 y de la plataforma RTVE Play.

    Sobre el césped, España buscará consolidar su liderazgo en el grupo y dar un paso más hacia el Mundial de 2027.

    Fuera del campo, el partido ya forma parte de una historia mucho más grande.

    Una historia en la que el fútbol se mezcla con la geopolítica, con la responsabilidad institucional y con la eterna pregunta de hasta qué punto el deporte puede —o debe— mantenerse al margen de los conflictos del mundo que lo rodea.

    Y mientras todas esas preguntas siguen abiertas, la pelota volverá a rodar y nuestros corazones latirán a su compás.

    El duelo al detalle |

    (Fuente: “El Partido de Manu”)

    🔜 NEXT GAME

    🏆 Fase de clasificación para el Mundial de Brasil 2027 |

    😍 Matchday 2 | Día de partido

    📅 Sábado, 7 de marzo de 2026

    🇺🇦 Ucrania 🆚 🇪🇸 España

    ⏰ 18:00 horario peninsular

    📺 La 1 de RTVE

    🏟️ Mardan Antalyaspor, Antalya (Turquía)

    Los onces |

    (Fuente: RFEF )

    Después de la victoria de Inglaterra por 2-0 a costa de Islandia, unas horas antes, la Selección Española de Fútbol debía sacar adelante un difícil encuentro en Turquía contra Ucrania en medio de una situación geopolítica muy complicada que ha estado a punto de evitar que el esférico echase a rodar.

    La selección española volvió a demostrar su carácter competitivo y su ambición ofensiva con una convincente victoria por 1-3 ante Ucrania en el segundo compromiso de este parón internacional, un partido que terminó confirmando el buen momento de la Roja y que, pese a un arranque en el que el gol parecía resistirse, acabó reflejando sobre el césped la clara superioridad del equipo dirigido por Sonia Bermúdez. España dominó desde el primer instante, monopolizando la posesión, empujando a su rival hacia campo propio y generando una sucesión constante de ocasiones que anunciaban que tarde o temprano el marcador terminaría inclinándose hacia el lado español.

    Desde el pitido inicial quedó claro que el plan de partido pasaba por la circulación rápida del balón, la movilidad constante en tres cuartos de campo y la insistencia en buscar espacios entre líneas. En ese contexto apareció pronto una de las futbolistas más activas del encuentro, Vicky López, que desde los primeros minutos se erigió en el motor ofensivo de la selección. Fue precisamente ella quien protagonizó la primera ocasión clara del partido cuando logró recibir dentro del área tras una buena combinación colectiva. La joven atacante controló con rapidez y se animó con un remate que buscaba sorprender a la defensa ucraniana, pero las zagueras reaccionaron con rapidez y consiguieron despejar el peligro antes de que el balón pudiera dirigirse hacia la portería.

    España continuaba manejando el encuentro con autoridad y apenas habían transcurrido diez minutos cuando volvió a aparecer la conexión ofensiva entre Vicky López y Alexia. La jugadora del Barcelona combinó con la capitana en la frontal del área y, tras recibir la devolución, armó un disparo con intención que terminó en las manos de la guardameta ucraniana, bien colocada para evitar el primer tanto del encuentro. El equipo español insistía una y otra vez, convencido de que el gol era cuestión de paciencia y continuidad.

    A esa presión ofensiva se sumó también Salma, que decidió probar fortuna con un lanzamiento desde fuera del área buscando sorprender a la portera rival. El disparo salió con potencia, aunque no lo suficientemente ajustado para batir a la guardameta, que volvió a atrapar el balón con seguridad. Ucrania apenas lograba salir de su campo y el encuentro se convertía progresivamente en un monólogo de la selección española, que dominaba el balón, el territorio y el ritmo del juego.

    En otra de las acciones de ataque, Salma filtró un pase hacia la banda buscando la llegada de Athenea. La jugadora del Real Madrid arrancó con velocidad y logró colocarse en posición de remate, pero en el momento decisivo no consiguió conectar con claridad el balón y la oportunidad terminó perdiéndose. El dominio de España era total y las ocasiones continuaban acumulándose, aunque el marcador seguía resistiéndose.

    Clara Serrajordi también quiso sumarse a la ofensiva con un disparo lejano que intentó sorprender a la defensa ucraniana, pero el balón no encontró portería. Pese a ello, el equipo español no bajaba el ritmo y continuaba empujando con determinación, consciente de que el gol terminaría llegando si mantenía esa intensidad ofensiva.

    Una de las jugadas más destacadas de la primera mitad llegó cuando Vicky López volvió a recibir el balón en una zona peligrosa del área. La atacante se giró con rapidez y sacó un remate que llevaba dirección clara hacia la portería, pero la guardameta ucraniana Daria Keliushyk protagonizó una intervención espectacular, lanzándose con reflejos felinos para desviar el balón y evitar el gol. Fue un auténtico paradón que prolongó momentáneamente la resistencia del conjunto ucraniano.

    España tampoco dejaba de intentarlo a balón parado. Cada falta lateral y cada saque de esquina se convertían en una nueva oportunidad para buscar el primer tanto. Lucía Corrales dispuso también de una ocasión desde dentro del área, donde consiguió rematar tras una jugada colectiva bien elaborada, aunque nuevamente la portera rival apareció para mantener el empate.

    Cuando parecía que el descanso llegaría con el marcador intacto, el partido ofreció finalmente el premio al dominio español en los minutos finales de la primera parte. En el minuto 42, Athenea protagonizó una acción individual en la que logró provocar una falta peligrosa cerca del área. Salma asumió la responsabilidad en el lanzamiento y colocó el balón con calma antes de ejecutar el centro.

    El envío fue preciso y tenso, dirigido hacia el corazón del área, donde apareció Edna Imade. La delantera leyó perfectamente la trayectoria del balón, se elevó por encima de la defensa y conectó un cabezazo firme que superó a la guardameta y terminó en el fondo de la red. El 0-1 rompía por fin la resistencia ucraniana y confirmaba la superioridad española en el encuentro. Era además el segundo gol de Edna con la selección, un tanto que llegaba en un momento clave para abrir definitivamente el partido con el 01 en el minuto 44 de juego, pero habría más antes del receso.

    España aprovechó la inercia positiva y apenas unos minutos después volvió a golpear con un auténtico golazo. Vicky López volvió a intervenir en la jugada, demostrando su visión de juego al detectar la llegada desde atrás de Lucía Corrales. La atacante recibió el balón en posición de disparo y no dudó en armar un potente chut desde media distancia. El balón salió con violencia y se estrelló primero contra el larguero, generando un instante de suspense antes de caer finalmente dentro de la portería. El 0-2 desató la celebración del equipo español y supuso además el primer gol de Lucía Corrales con la selección absoluta, un estreno soñado que ampliaba la ventaja justo antes del descanso.

    Tras el paso por vestuarios, Sonia Bermúdez decidió introducir cambios para mantener la intensidad ofensiva del equipo. Eva Navarro y Fiamma Benítez saltaron al terreno de juego con la intención de seguir presionando a una Ucrania que continuaba replegada en busca de contener el empuje español.

    La segunda parte mantuvo un desarrollo similar al de la primera. España continuaba dominando el balón y generando peligro en campo contrario, con Vicky López como principal referente ofensivo. En el minuto 53 llegó una nueva acción decisiva cuando Athenea protagonizó una incursión en el área que obligó a la defensa ucraniana a intervenir de manera precipitada. En el intento de despeje, Lyubov Shmayko tocó el balón con la mano, una infracción que la árbitra sancionó inmediatamente señalando el punto de penalti.

    Vicky López asumió la responsabilidad del lanzamiento. La joven atacante se colocó frente al balón con confianza y ejecutó el disparo con precisión, engañando a la portera y enviando el balón al fondo de la red para establecer el 03 en el marcador. El tanto reflejaba la personalidad y el talento de una jugadora que había sido protagonista durante todo el encuentro y que culminaba su actuación con un gol desde los once metros.

    Con el partido prácticamente resuelto, Sonia Bermúdez continuó moviendo el banquillo para dar minutos a otras futbolistas. Inma Gabarro y Martina Fernández ingresaron al terreno de juego, produciéndose además el debut de Martina con la selección absoluta, un momento especial que añadía otro elemento positivo a la noche española.

    España siguió generando oportunidades y estuvo cerca de ampliar aún más la ventaja cuando Edna Imade remató una acción ofensiva que la guardameta ucraniana consiguió despejar prácticamente sobre la línea de gol. Sin embargo, Ucrania encontró un pequeño respiro en una de sus escasas aproximaciones al área española. Aunque Misa Rodríguez había respondido previamente con seguridad a un disparo lejano, poco después no pudo evitar el gol de Olha Ovdiychuk, que aprovechó un balón dentro del área para batir a la portera canaria y recortar distancias en el marcador con el 13 que permitió a la ex del Atlético de Madrid celebrar el primer gol en contra de la era de Sonia Bermúdez.

    El tramo final del encuentro también dejó otro debut destacado, el de Ornella Vignola con la selección española. La atacante buscó sumarse al ataque y estuvo cerca de estrenarse con un centro-chut que se marchó por encima del larguero. Incluso Clara Serrajordi tuvo otra oportunidad clara en los minutos finales, pero el palo evitó que España ampliara aún más su ventaja.

    Finalmente, el pitido final confirmó la victoria de la selección española por 1-3, un triunfo que reflejó con claridad lo sucedido sobre el terreno de juego: dominio, ambición ofensiva y una actuación colectiva muy sólida que permitió a la Roja continuar con su buena dinámica y mantener la sensación de que el equipo sigue creciendo partido a partido. El talento joven, la capacidad de generar ocasiones y la profundidad de plantilla volvieron a quedar patentes en un encuentro que dejó goles, debutantes y una nueva demostración del potencial del fútbol femenino español.

    Así, España seis unidades sobre seis en su casillero particular, pero con dos tantos menos en la diferencia de goles y es segunda por detrás de Inglaterra.

    (Fuente: “El Partido de Manu”)

    Es hora de resetear la mente y volver a conectar con el fútbol femenino de clubes, pues lo que viene no es menor, a mitad de semana nos aguardan las semifinales de la Copa de la Reina Iberdrola.

    📋 Ficha técnica |

    Ucrania: Daria Keliushyk; Maryna Shaynyuk (Roksolana Kravchuk 46’), Yana Kotik, Lesia Olkhova, Lyubov Shmayko, Darya Ivkova (Olha Basanka 37’); Iryna Podolska, Yana Kalinina (Svitlana Kohut 66’), Anna Petryk (Lidiia Zaborovets 66’), Olha Ovdiychuk (Inna Hlushchenko 83’); Viktoriya Hiryn.

    España: Misa Rodríguez; Jana Fernández, María Méndez (Martina Fernández 63’), Laia Codina, Lucía Corrales; Clara Serrajordi, Vicky López (Inma Gabarro 63’), Alexia Putellas (Fiamma Benítez 46’); Salma Paralluelo (Eva Navarro 46’), Edna Imade y Athenea del Castillo (Ornella Vignola 77’).

    Árbitra principal: Maïka Vanderstichel. Amonestó a Yana Kotik por Ucrania y a Jana Fernández por España con tarjeta amarilla.

    Estadio: Mardan Antalyaspor, Antalya (Turquía) sobre una superficie de hierba natural.

    Goles |

    0-1 Edna Imade 44’ ⚽️
    0-2 Lucía Corrales 45’ ⚽️
    0-3 Vicky López (P.) 55’ ⚽️
    1-3 Olha Ovdiychuk 76’ ⚽️

  • La crónica | Inglaterra rompe la resistencia de Islandia en Nottingham

    La crónica | Inglaterra rompe la resistencia de Islandia en Nottingham

    (Fuente: UEFA)

    ◼️ En una noche de control absoluto y paciencia táctica en el City Ground de Nottingham, la Selección femenina de Inglaterra volvió a demostrar por qué es una de las potencias del fútbol europeo. El conjunto dirigido por Sarina Wiegman se impuso por 2-0 a la Selección femenina de Islandia, dominando el ritmo y el territorio ante un rival replegado que obligó a las inglesas a trabajar cada ataque con paciencia hasta encontrar los espacios.

    ✍🏻 Manu López & Helena con hache

    El segundo y último capítulo del primer parón FIFA en 2026 nos hacía vibrar con un Inglaterra versus Islandia en el City Ground de Nottingham, la Selección femenina de Inglaterra construyó una victoria que tuvo algo de paciencia, algo de insistencia y mucho de autoridad. Un 2-0 frente a la Selección femenina de Islandia que, más allá del marcador, reflejó un dominio sostenido de principio a fin por el equipo de Sarina Wiegman, una selección que sabe gobernar los partidos cuando el rival decide atrincherarse.

    Desde los primeros minutos el encuentro dibujó su paisaje táctico. Inglaterra se adueñó del balón, empujó a Islandia hacia su propio campo y comenzó a mover la pelota con esa cadencia que mezcla calma y amenaza. Apenas corría el minuto 8 cuando llegó la primera advertencia seria: Alessia Russo controló dentro del área tras una acción nacida en la derecha y sacó un disparo con la derecha desde una posición inclinada que se marchó rozando el poste izquierdo de Cecilía Rúnarsdóttir. Era solo el inicio de una presión constante. Un minuto después, en el 9, Lauren James apareció entre centrales para cabecear un centro medido de Leah Williamson, pero el remate se perdió por centímetros junto al poste derecho.

    Inglaterra había instalado su campamento en territorio islandés y el partido empezaba a convertirse en un monólogo. En el minuto 12, Lauren Hemp desbordó por la izquierda hasta la línea de fondo y envió un centro venenoso al corazón del área que Russo remató de primeras desde muy cerca, obligando a Rúnarsdóttir a realizar una parada de reflejos que evitó el gol. Islandia resistía como podía, cerrando espacios interiores y despejando centros laterales, pero cada minuto que pasaba reforzaba la sensación de que el muro estaba a punto de quebrarse.

    La señal definitiva llegó en el 17. Otra vez James levantó la cabeza desde la derecha y puso un balón tenso al segundo palo. Hemp atacó el centro con determinación y su cabezazo se estrelló en el poste derecho, levantando un rugido en Nottingham que precedió a dos saques de esquina consecutivos. Inglaterra estaba llamando a la puerta con insistencia.

    El gol que abría la lata llegó cuatro minutos más tarde, en el 21, y fue un gol que resumía perfectamente el plan inglés. James recibió pegada a la banda derecha, se tomó un instante para medir el espacio y dibujó un centro preciso, con la rosca exacta, que viajó como guiado por un hilo hacia el área. Allí apareció Lucy Bronze, elevándose por encima de la defensa islandesa con la potencia de quien domina el juego aéreo. Su cabezazo fue seco, poderoso, dirigido con precisión hacia la escuadra derecha. El balón se incrustó en la red mientras el estadio explotaba: el 10 en el minuto 21 era la consecuencia natural de un dominio que llevaba más de un cuarto de hora construyéndose.

    Lejos de conformarse, Inglaterra continuó atacando. En el 25 Hemp volvió a aparecer dentro del área tras otra jugada iniciada por James y su disparo se marchó ligeramente desviado. En el 30 Russo conectó un cabezazo tras un centro de Hemp que fue bloqueado por la defensa, y apenas un minuto después Bronze volvió a imponerse por alto en un saque de esquina ejecutado por Georgia Stanway. Su remate golpeó el poste y salió fuera, dejando claro que Islandia sufría cada balón parado como una amenaza.

    El tramo final de la primera parte mantuvo el mismo guion. En el minuto 36 James disparó dentro del área y el rebote cayó en los pies de Hemp, que remató desde muy cerca pero envió el balón fuera por centímetros. En el 44 Russo volvió a probar fortuna desde el centro del área y Rúnarsdóttir salvó el gol con una intervención abajo, y ya en el tiempo añadido Hemp conectó un disparo que pasó rozando el larguero. El descanso llegó con un 1-0 que se antojaba corto para lo que se había visto sobre el césped.

    Tras la reanudación Inglaterra mantuvo el control, aunque con una circulación algo más pausada. El equipo de Wiegman sabía que la clave estaba en no permitir ninguna transición islandesa. En el minuto 55 Hemp remató dentro del área tras un centro desde la derecha, pero el balón se marchó desviado. Dos minutos después Russo volvió a intentarlo cerca del punto de penalti y su disparo fue bloqueado por la defensa.

    Islandia trató de ganar algunos metros con el paso del tiempo, pero Inglaterra gestionó el encuentro con una madurez notable. En el minuto 67 James protagonizó otra de las acciones más peligrosas al recibir dentro del área y disparar con la derecha, obligando de nuevo a Rúnarsdóttir a intervenir. El partido estaba completamente bajo control inglés.

    El segundo gol llegó en el tramo final del partido y terminó de coronar una actuación de liderazgo total de Lucy Bronze. En el minuto 78, la lateral derecha volvió a aparecer en campo rival, esta vez como asistente: recibió con espacio en la banda, levantó la cabeza y colgó un centro preciso hacia la frontal del área. Allí apareció Georgia Stanway, que leyó la trayectoria del balón con inteligencia y atacó el envío con determinación. Sin dejarla caer demasiado, conectó una volea potente y limpia que salió disparada hacia la portería y terminó en el fondo de la red, lejos del alcance de Cecilía Rúnarsdóttir, sellando el 20 definitivo para la Selección femenina de Inglaterra frente a la Selección femenina de Islandia.

    Ese tanto no solo confirmó la superioridad inglesa durante todo el encuentro, sino que también simbolizó la conexión entre dos de las futbolistas más determinantes de la noche: Bronze, autora del primer gol y asistente del segundo, y Stanway, que apareció en el momento exacto para convertir el dominio territorial en una ventaja definitiva.

    En el tramo final, Inglaterra bajó ligeramente el ritmo, movió el balón con serenidad y protegió la posesión para cerrar el encuentro sin sobresaltos. El pitido final confirmó una victoria sólida que prolonga la dinámica positiva del equipo tras la goleada frente a Ucrania y que refuerza su posición en el grupo de clasificación.

    Porque si algo dejó claro esta noche en Nottingham es que la Inglaterra de Sarina Wiegman no solo gana por talento, sino por convicción colectiva. Es un equipo que sabe esperar, sabe insistir y sabe golpear en el momento justo. Y en el largo camino hacia el Mundial de 2027, actuaciones como esta consolidan la sensación de que las inglesas siguen siendo una de las selecciones más fiables y competitivas del fútbol europeo.

    📋 Ficha técnica |

    Inglaterra: Hampton, Bronze, Williamson, Esme Morgan, Hinds, Jess Park (Blindkilde Brown 84’), Keira Walsh, Stanway (Lucia Kendall 92’), Lauren James (Chloe Kelly 74’), Russo, Hemp
    Islandia: C. R. Rúnarsdóttir, Heiðarsdóttir, Sigurðardóttir, G. P. Viggósdóttir, Arnardóttir, Vilhjálmsdóttir (Jóhannsdóttir 62’), Antonsdóttir (Berglind Rós Ágústsdóttir 87’), Hermannsdóttir (Ásgeirsdóttir 62’), Eiríksdóttir (María Grós 45’), Jessen, Jónsdóttir (Diljá Zomers 75’)

    Estadio: City Ground (Nottingham). Capacidad para 30.445 – 31.042 espectadores (todos sentados)
    Árbitra: Silvia Gasperotti

    Goles | 

    1-0 Lucy Bronze 21’ ⚽️

    2-0 Stanway 77’ ⚽️

  • Oficial | Beatriz Álvarez participó en un encuentro con empleados de Moeve con motivo del Día Internacional de la Mujer

    Oficial | Beatriz Álvarez participó en un encuentro con empleados de Moeve con motivo del Día Internacional de la Mujer

    (Fuente: Liga F Moeve)

    ◼️ En el marco de la semana en la que se celebra el Día Internacional de la Mujer, Moeve ha celebrado un encuentro junto a Liga F dirigido a empleados de la energética para compartir aprendizajes sobre liderazgo, el valor del trabajo en equipo y la importancia de tener referentes femeninos. Un encuentro de alto nivel en el que han participado tres miembros del Comité de Dirección de la compañía junto a la máxima representante de la competición profesional de clubes de fútbol femenino en España.

    momentos en los que el fútbol deja de ser únicamente un juego para convertirse en un espejo de la sociedad. Momentos en los que una pelota que rueda sobre el césped es también un símbolo que refleja aspiraciones, luchas colectivas, sueños compartidos y una mirada hacia el futuro. El fútbol femenino en España vive uno de esos momentos. Y lo que hace apenas unos años parecía una batalla silenciosa librada en campos secundarios, en horarios invisibles y ante graderíos tímidos, hoy se ha transformado en un movimiento social que avanza con paso firme, empujado por miles de futbolistas, por millones de aficionados y por instituciones que han entendido que el deporte puede ser mucho más que entretenimiento. En ese contexto se sitúa la jornada en la que varias directivas de la compañía energética Moeve y la presidenta de la Liga F Moeve, Beatriz Álvarez, compartieron un espacio de reflexión sobre liderazgo, igualdad y futuro. Pero reducir aquel encuentro a una simple jornada corporativa sería quedarse en la superficie. Porque lo que allí se puso sobre la mesa fue algo más profundo: el relato de una transformación cultural que está redefiniendo el lugar del fútbol femenino en el panorama deportivo y social de España.

    En ese escenario de diálogo, experiencias y visión compartida, tres voces destacaron por la claridad de su mensaje y la fuerza de sus trayectorias profesionales. Bettina Karsch, vicepresidenta ejecutiva de Personas, Organización y Cultura de Moeve; Carmen de Pablo, directora financiera y responsable de Estrategia y Sostenibilidad; y Alice Acuña, vicepresidenta ejecutiva de Trading y Commercial Integration. Tres perfiles distintos, tres recorridos profesionales sólidos y una idea común: el liderazgo femenino no se construye en el vacío, necesita referentes, oportunidades y contextos que permitan que el talento emerja y se desarrolle. Y el deporte, especialmente el fútbol, tiene una capacidad única para crear esos referentes.

    La reflexión de Bettina Karsch resonó con especial fuerza en la sala. No fue una frase pronunciada para cumplir con un protocolo institucional ni una declaración diseñada para titulares rápidos. Fue una afirmación que sintetiza una década de cambios profundos. El fútbol femenino, explicó, lleva años recorriendo un proceso de profesionalización que no solo se percibe en la estructura de las competiciones o en la calidad del espectáculo, sino también en la forma en la que las nuevas generaciones se relacionan con el deporte. Cada vez más niñas dicen que quieren ser futbolistas. Y ese dato, aparentemente simple, encierra una transformación cultural de enorme alcance.

    Porque durante décadas la pregunta ni siquiera se planteaba. Las niñas podían admirar a atletas, artistas o científicas, pero rara vez tenían referentes futbolísticos visibles. El fútbol era territorio casi exclusivo de los hombres en el imaginario colectivo. Hoy, en cambio, las jugadoras de la Liga F ocupan portadas, protagonizan retransmisiones televisivas, llenan estadios y se convierten en modelos aspiracionales para miles de jóvenes. Y ese cambio no es casual. Está directamente relacionado con el proceso de profesionalización que el fútbol femenino ha experimentado en los últimos años.

    Karsch lo resumió con una claridad que conecta perfectamente con la lógica del deporte: cuando el talento tiene visibilidad, inspira; cuando inspira, genera nuevas vocaciones; y cuando esas vocaciones encuentran estructuras profesionales, el ciclo se fortalece. Así se construyen las generaciones futuras. Así se multiplican las oportunidades.

    Ese mismo hilo argumental fue retomado por Beatriz Álvarez, presidenta de la Liga F, una figura clave en la consolidación institucional del fútbol femenino español. Desde su llegada al liderazgo de la competición, Álvarez ha defendido una idea que hoy parece evidente pero que durante mucho tiempo fue ignorada: el fútbol femenino no es un apéndice del masculino, sino una realidad deportiva con identidad propia, con su propio relato y con un potencial enorme de crecimiento.

    Cuando Álvarez habla del desarrollo de la competición, lo hace desde una perspectiva que combina datos objetivos con una lectura social más amplia. Y los números, en efecto, cuentan una historia poderosa. En apenas unos años, la audiencia televisiva de la Liga F ha crecido de forma exponencial. Durante la última temporada el incremento alcanzó el noventa por ciento. Una cifra que, en términos de mercado audiovisual, es extraordinaria. Pero más allá de la estadística, lo que ese crecimiento revela es un cambio en los hábitos de consumo deportivo.

    Cada vez más espectadores buscan el fútbol femenino. Lo siguen en televisión, lo comentan en redes sociales, acuden a los estadios. El público ya no percibe estos partidos como un evento marginal o alternativo, sino como parte integral del calendario futbolístico.

    La consolidación de acuerdos televisivos ha sido determinante en ese proceso. La entrada en vigor del nuevo marco de retransmisión que incluye a RTVE, con partidos emitidos a través de Teledeporte y la plataforma digital RTVE Play, así como la participación de TV3 mediante Esport3 y 3cat, ha ampliado de forma notable el alcance del campeonato. A ello se suman las emisiones de Gol Play, TEN y la cobertura semanal de la plataforma DAZN, que ha acompañado a la competición desde su nacimiento en 2022.

    Ese ecosistema audiovisual ha permitido que el fútbol femenino llegue a audiencias que antes no tenían acceso regular a sus partidos. Y la consecuencia es clara: cuando los encuentros se emiten con continuidad y calidad, el público responde.

    El fenómeno también se refleja en los estadios. Durante mucho tiempo, uno de los argumentos utilizados por los escépticos era que el fútbol femenino no generaba suficiente interés en directo. Hoy esa idea ha quedado desmentida por los hechos. La asistencia media a los partidos ha crecido de forma sostenida y se ha más que duplicado en comparación con la etapa previa a la profesionalización. Incluso en la temporada pasada se registró un incremento adicional del siete por ciento.

    Pero si hay un partido que simboliza ese cambio es el clásico entre el FC Barcelona y el Real Madrid. Durante tres temporadas consecutivas, ese encuentro ha superado la barrera de los treinta y cinco mil espectadores. Una cifra que no solo impresiona por su magnitud, sino por lo que representa: miles de aficionados que deciden dedicar su tiempo y su pasión al fútbol femenino.

    En paralelo, el crecimiento digital de la Liga F ha sido igualmente significativo. Las redes sociales se han convertido en una herramienta fundamental para conectar con nuevas generaciones de aficionados. Y en ese terreno la competición ha experimentado un salto notable. Actualmente suma alrededor de un millón doscientos mil seguidores en sus diferentes plataformas, lo que supone un incremento superior al cincuenta por ciento respecto al cierre de la temporada anterior.

    Más de cuatrocientas mil personas se han incorporado recientemente a la comunidad digital de la liga. Cada una de ellas representa una historia distinta: una niña que descubre a su primera futbolista favorita, un aficionado que decide seguir a su equipo femenino, un espectador que encuentra en estos partidos una narrativa deportiva que le emociona.

    Los datos, por tanto, dibujan un panorama optimista. Pero detrás de cada cifra hay un proceso colectivo que merece ser contado. Porque el crecimiento del fútbol femenino no ha sido un camino sencillo. Ha requerido perseverancia, inversión, liderazgo y, sobre todo, convicción.

    En ese contexto cobra especial relevancia la alianza entre Moeve, Liga F y LALIGA. No se trata únicamente de un acuerdo comercial o de patrocinio deportivo. Es una apuesta estratégica que busca consolidar el desarrollo del fútbol femenino y amplificar su impacto social.

    El hecho de que Moeve se haya convertido en el title sponsor de la competición y que su nombre forme parte oficial de la denominación de la liga refleja el compromiso de la compañía con este proyecto. Pero el alcance de la alianza va más allá. También incluye el patrocinio de LALIGA GENUINE Moeve, una competición dirigida a personas con discapacidad intelectual que representa uno de los programas de inclusión más inspiradores del deporte español.

    El mensaje que subyace a esta colaboración es claro: el deporte puede ser un instrumento poderoso para promover valores como la igualdad, la diversidad, la integración y el trabajo en equipo.

    Bajo el lema “El mundo es nuestro terreno de juego, el futuro es mejor si jugamos todos”, las entidades implicadas han construido una narrativa que conecta el espectáculo deportivo con una visión más amplia de transformación social.

    Y es ahí donde el fútbol femenino encuentra uno de sus mayores potenciales. Porque cada partido que se juega, cada gol que se celebra y cada estadio que se llena contribuye a redefinir los límites de lo posible para miles de niñas que miran hacia el césped soñando con su propio futuro.

    Quizá por eso jornadas como la que reunió a las directivas de Moeve y a la presidenta de la Liga F tienen un significado especial. No son únicamente encuentros institucionales. Son espacios en los que se articula una conversación sobre el futuro del deporte y sobre el papel que puede desempeñar en la construcción de una sociedad más equitativa.

    En el fondo, el fútbol siempre ha sido una historia de sueños. De niños que patean un balón imaginando que algún día jugarán en un gran estadio. Hoy, gracias al crecimiento del fútbol femenino, ese sueño también pertenece plenamente a las niñas.

    (Fuente: “El Partido de Manu”)

    Y cuando dentro de unos años alguien mire hacia atrás para analizar esta etapa de transformación, probablemente recordará que todo empezó con pequeñas decisiones, con alianzas valientes y con la convicción de que el talento no entiende de género.

    Porque el fútbol, al final, es mucho más que un deporte. Es un relato colectivo que se escribe cada fin de semana en los estadios, en las pantallas y en la imaginación de quienes creen que el futuro siempre puede ser un poco mejor si se juega en equipo.