Categoría: F.C. Barcelona

  • Oficial | Alexia Putellas y el renacer dorado: el nuevo rubio que simboliza una era, una victoria íntima y el inicio del Año Nuevo 2026

    (Fuente: X)

    🔲 La capitana del Barcelona y de la Selección Española de Fútbol deja atrás el platino que marcó una etapa de resistencia para abrazar un rubio cálido, orgánico y luminoso que conecta identidad, madurez, liderazgo y futuro. Un cambio estético que no es moda: es manifiesto.

    Cuando el calendario se detuvo en el umbral del Año Nuevo 2026, Alexia Putellas eligió hablar sin palabras. Lo hizo a través de una imagen, de una textura, de un color que no grita pero permanece. El platino —símbolo de dureza, de filo, de supervivencia— quedó atrás. En su lugar, apareció una melena rubia con reflejos cálidos, viva, en movimiento, acompañada de un corte renovado, más orgánico, más libre, más adulto.

    No fue un simple cambio de look. Fue un acto narrativo.
    Una declaración silenciosa de intenciones.

    Compartido de manera natural en Instagram y X, el nuevo estilo de Alexia desató una reacción inmediata: comentarios, análisis, interpretaciones, capturas, titulares. Porque cuando Alexia cambia, no solo cambia una futbolista.

    Cambia un símbolo. Cambia un tiempo. Cambia una forma de mirar el fútbol femenino desde el centro mismo de su historia reciente.

    Durante años, el rubio platino fue casi una armadura. En Alexia, no era un adorno: era una extensión de su carácter competitivo, de su liderazgo frontal, de su forma de ocupar el espacio. El platino acompañó etapas decisivas: Balones de Oro, lesiones, regresos, silencios, miradas largas al horizonte.

    Era un color extremo, exigente, sin concesiones. Como la propia Alexia en los momentos más duros.

    Pero todo símbolo, cuando cumple su función, debe transformarse y el paso al rubio cálido no supone una renuncia, sino una evolución. Donde antes había dureza visual, ahora hay profundidad. Donde antes el impacto era inmediato, ahora es permanente.

    nuevo tono elegido por Alexia no es casual. Los reflejos dorados y miel conectan con una estética más natural, más vinculada al cuerpo en movimiento, al deporte vivido desde la armonía y no desde la resistencia pura.

    Es un rubio que respira, que dialoga con la piel, con la luz, con el gesto. Que no se impone, pero se recuerda.

    El corte acompaña esa idea: menos rigidez, más fluidez. Menos construcción artificial, más identidad real. Es la imagen de una futbolista que ya no necesita demostrar nada, porque todo está dicho sobre el césped.

    Alexia no hizo un anuncio formal. No hubo comunicado, ni campaña, ni explicación. Simplemente apareció. Y eso, en sí mismo, es poder.

    Las redes sociales se convirtieron en el escenario donde la imagen se expandió como una onda larga. No por provocación, sino por autoridad simbólica. Cada publicación, cada fotografía, fue interpretada como lo que realmente era: un inicio.

    No es la primera vez que Alexia utiliza el cabello como elemento narrativo. En el Mundial de 2023, sorprendió con un tono rosado que muchos interpretaron como una apuesta emocional, una llamada a la épica, un guiño al estilo icónico de Megan Rapinoe.

    Aquel rosa hablaba de desafío, de visibilidad, de ruptura de moldes. Este rubio cálido, en cambio, habla de reconciliación, de estabilidad, de victoria interior.

    Si el rosa fue una llamarada, el dorado es un fuego constante.

    En el fútbol femenino, el cuerpo ha sido históricamente un campo de disputa. Alexia lo sabe. Por eso cada decisión estética suya trasciende lo superficial. No se trata de moda, sino de control del relato.

    Cambiar el pelo es, en su caso, una forma de apropiarse del tiempo, de marcar el ritmo, de decir: estoy aquí, sigo aquí, y soy otra sin dejar de ser yo.

    No es casual que el cambio llegue con el Año Nuevo 2026. El calendario simbólico importa. Alexia inaugura el año con una imagen que no mira atrás con nostalgia, sino con serenidad. El dorado no es pasado: es promesa.

    Promesa de continuidad, de liderazgo renovado, de una figura que sigue siendo central en el Barça, en la selección, en el imaginario colectivo del fútbol femenino europeo y mundial.

    Las reacciones no tardaron en llegar. Aficionadas, periodistas, compañeras, referentes culturales. Porque Alexia no solo juega al fútbol: estructura imaginarios.

    Cada gesto suyo —también este— se convierte en material de análisis, en espejo, en referencia.

    Este nuevo rubio no busca ser tendencia. Busca ser verdad. No grita. No necesita hacerlo. Se instala. Permanece. Acompaña.

    Alexia Putellas entra en 2026 con una imagen que no simboliza ruptura, sino plenitud. Una plenitud construida desde el dolor, el trabajo, la excelencia y la conciencia de su lugar en la historia.

    Porque hay cambios que no anuncian un nuevo comienzo.
    Anuncian algo más complejo y más poderoso

  • Oficial | El F.C. Barcelona es el campeón de invierno en la Liga F Moeve 2025-2026

    (Fuente: Liga F Moeve)

    ⬛️ A falta de una jornada para finalizar la primera vuelta liguera, las azulgranas se marchan al parón navideño en la 1ª posición de Liga F Moeve con 39 puntos y con una única derrota cosechada, tras las primeras catorce jornadas disputadas. Además, el FC Barcelona puede presumir de ser el equipo con más goles a favor, 62 marcados, y el que menos tantos ha recibido, 3 tantos en contra.

    Publicidad de HBO Max

    Ralph Fiennes cede el testigo de Voldemort a Cillian Murphy y opina que verle como villano de ‘Harry Potter’ en la nueva serie de HBO es «una idea maravillosa» de

    Vídeo |

    https://youtu.be/cGtI2MuCfTw?si=FxKc2VY1t7csVFMZ

    Ralph Fiennes, el actor de Voldemort, ha dado su bendición a Cillian Murphy para que se haga cargo del papel del infame villano de ‘Harry Potter’ en caso de que el ganador del Óscar por ‘Oppenheimer’ quiera participar en la próxima serie de televisión de HBO. En las últimas semanas han circulado rumores en Internet que afirman que Murphy está siendo considerado para el papel de Lord Voldemort.

    Ralph Fiennes apareció por primera vez como Lord Voldemort en Harry Potter y el cáliz de fuego (2005) y volvió a dar vida al villano en otras tres películas de la saga. Años antes de que HBO anunciara el reinicio de Harry Potter como serie de televisión, el actor ya había expresado en una entrevista con Variety que le encantaría regresar al papel del que no debe ser nombrado.

    Ahora, sin embargo, Fiennes ha mostrado su respaldo a una posible nueva elección para el personaje. Durante una reciente entrevista en el programa Watch What Happens Live, de Bravo, el actor bendijo abiertamente uno de los nombres que más suenan para encarnar a Voldemort en la serie:

    “Cillian es un actor fantástico. Es una sugerencia maravillosa. Estaría totalmente a favor de Cillian. Sí”.

    Además, otro nombre destacado ha comenzado a circular en relación con el reparto de la serie: Mark Rylance, ganador del Óscar, estaría siendo considerado por HBO para interpretar a Albus Dumbledore, según diversas informaciones. Por el momento, Warner Bros. no ha confirmado oficialmente ningún otro detalle sobre el elenco de la producción.

    Fiennes no ha aclarado si estaría dispuesto o no a regresar en esta nueva adaptación televisiva, pero sus declaraciones sugieren que no tendría inconveniente en volver a trabajar con J.K. Rowling, autora de la saga, después de que HBO la defendiera públicamente en medio de la polémica por sus posturas tránsfobas.

    Rowling continúa estrechamente involucrada en el desarrollo de la serie de HBO, a pesar de la controversia persistente en torno a sus opiniones sobre el sexo biológico y las personas trans. En octubre de 2022, Fiennes ya salió en su defensa en una entrevista con The New York Times, donde afirmó:

    “J.K. Rowling ha escrito estos grandes libros sobre el empoderamiento, sobre niños pequeños que se encuentran a sí mismos como seres humanos. Trata de cómo te conviertes en un ser humano mejor, más fuerte, más centrado moralmente. El abuso verbal dirigido a ella es repugnante, es atroz. Puedo entender que haya gente enfadada por lo que dice sobre las mujeres, pero no se trata de una fascista obscena y ultraderechista. Es simplemente una mujer que dice: ‘Soy una mujer y siento que soy una mujer y quiero poder decir que soy una mujer’. Entiendo de dónde viene, aunque yo no sea mujer”.

    La Liga Profesional de Fútbol Femenino (LPFF) ha anunciado oficialmente este 30 de diciembre de 2025, a través de una nota de prensa, que el Fútbol Club Barcelona es el nuevo campeón de invierno del torneo.

    A falta de una jornada para el desenlace del primer tramo de curso, que va de la primera jornada hasta la decimoquinta fecha, y es que la ventaja del conjunto blaugrana tiene 39 unidades de 41 posibles hasta ahora, siete más que el segundo clasificado que el Real Madrid Club de Fútbol.

    La única derrota de las de Pere Romeu llegó en el Estadio de Zubieta por 1-0 ante la Real Sociedad de Fútbol con un gol de penalti de Edna Imade en la novena jornada, lo que hace que las catalanas hayan firmado un primer tramo casi perfecto.

    Las subcampeonas de Europa han ganado todos sus partidos como local en el Estadi Johan Cruyff y le sacan los siete puntos anteriores mencionados al mejor club del siglo XX.

    Además, el vigente ganador de la Supercopa de España Iberdrola es el que ve puerta con más asiduidad amén de sus 4,43 goles por encuentro y atrás es sólido, pues Cata Coll es la que menos veces ha recogido el esférico de sus mallas con 3 dianas encajadas en 1.260 minutos ligueros en este arranque de curso.

    Curiosamente, el club catalán es el único equipo que todavía no ha encajado ningún gol en casa. El FC Barcelona también lidera la pelea por ser la máxima goleadora de la competición. Ewa Pajor, con 11 tantos, es la futbolista que más goles ha anotado en lo que llevamos de curso. Seguida de la también blaugrana Claudia Pina, que ha marcado 10 goles. Vicky López, con 7 tantos, y Aitana Bonmatí, que lleva 6 goles, también están entre las cinco máximas goleadoras. Respecto a lucha por ser la máxima asistente de Liga F Moeve, Mapi León, Vicky López y Kika Nazareth, comparten la tercera posición con cinco pases de gol cada una. Por su parte.

    la gran cantidad de lesiones que están afectando al FC Barcelona esta temporada, Pere Romeu no ha dudado en darle oportunidades a jugadoras del filial. Sydney Schertenleib (645 minutos) obtuvo ficha del primer equipo en verano, mientras que, Clara Serrajordi (561 minutos) y Aïcha Camara (615 minutos) también consiguieron dorsal del primer equipo tras el cierre del mercado veraniego. Ambas están dando un magnífico rendimiento. Además de esas tres futbolistas, otras tres jugadoras de la cantera blaugrana han tenido la oportunidad de debutar en Liga F Moeve. Martine Fenger ha jugado 20 minutos en tres partidos, Ainoa Gómez ha disputado 14 minutos en un encuentro y Carla Julià ha sumado 191 minutos y un gol en cuatro choques.

    La primera vuelta culminará este próximo sábado, 10 de enero de 2025, a partir de las 19:00 horario peninsular, en territorio catalán en un envite ante el Madrid CFF, que emitirá DAZN en directo desde el Johan Cruyff .

    El tres veces ganador de la Liga de Campeones Femenina tiene un registro histórico favorable a sus intereses gracias a nueve triunfos en los diez últimos cara a cara.

    La única proeza del conjunto capitalino se produjo el pasado 21 de mayo de 2023 en el Estadio Fernando Torres de Fuenlabrada (2-1) por culpa de un doblete de Racheal Kundananji, ahora en las filas del Bay Football Club que hizo estéril el tanto de Alexia Putellas.

    Crónica del encuentro |

    https://elpartidodemanu.com/2023/05/20/el-madrid-cff-hace-historia-ante-el-campeon/

    Aquella proeza acabó con 719 días de imbatibilidad culé y acaeció mientras que Manu López, quien les escribe, formaba parte del departamento de comunicación del cuadro blanco y rosa ( 2022-2025)

    La Liga F Moeve tiene habilitado un botón en su página web oficial (https://ligaf.es), donde los fans podrán adquirir sus tickets para dicho evento.

    El Barcelona siempre ha sido campeón de invierno desde que el fútbol femenino es profesional (2022) y para encontrar un líder distinto nos tememos que retrotraer al curso 2018-2019, cuando el Atlético de Madrid estuvo al frente de la por entonces llamada Liga Iberdrola.

  • Reportaje | Toni Duggan, carácter, gol y escudo: una historia escrita a base de coraje

    (Fuente: UEFA)

    🟧 Llegó desde Inglaterra con el prestigio de quien ya había conquistado Europa y el carácter de quien no entiende el fútbol sin lucha. Toni Duggan no vino al Atlético de Madrid para pasar, sino para quedarse en la memoria. En cada carrera, en cada choque y en cada celebración, dejó una forma de competir que conectó con la esencia rojiblanca: orgullo, rebeldía y compromiso hasta el último minuto. Su paso por el Atlético no se mide solo en goles, sino en huella, en liderazgo silencioso y en esa manera innegociable de entender el escudo como una causa.

    (Fuente: Europa Press)

    Antes de ser rojiblanca, Toni Duggan ya era una futbolista hecha a base de carácter, títulos y noches grandes. Pero fue en el Atlético de Madrid donde su fútbol encontró un escenario acorde a su temperamento. La delantera inglesa llegó para competir, para elevar el nivel y para asumir el peso de un escudo que exige más que talento. Su paso por el Atlético marcó el punto de madurez de una carrera internacional, el lugar donde experiencia y ambición se encontraron para escribir un capítulo reconocible, intenso y profundamente atlético.

    (Fuente: Atlético de Madrid)

    Hay futbolistas que pasan por los clubes. Y hay otras que, incluso en un tiempo breve, dejan una manera de competir. Toni Duggan pertenece a ese segundo grupo. Su carrera, extensa y marcada por la élite, encontró en el Atlético de Madrid un punto de inflexión emocional y competitivo: el lugar donde su carácter inglés se fundió con la identidad rojiblanca, donde su fútbol encontró una trinchera acorde a su temperamento.

    Nacida en Liverpool el 25 de julio de 1991, Duggan creció en una ciudad que respira fútbol desde la infancia. Antes de los focos, antes de las finales y las noches europeas, hubo barro, hubo equipos mixtos, hubo una niña que no entendía el deporte sin intensidad. En los Jellytots empezó a forjarse una jugadora que nunca supo competir a medio gas. A los once años, el Everton llamó a su puerta. Y ya no se iría nunca del todo de ese fútbol de choque, ritmo y determinación que marcaría toda su carrera.

    Su irrupción en el primer equipo del Everton en la temporada 2007-08 fue tan temprana como contundente. Apenas una adolescente, Duggan aprovechó las lesiones del ataque titular para hacerse un hueco en un equipo que competía de tú a tú con el Arsenal hegemónico de la época. Su debut europeo, el 9 de agosto de 2007, llegó con victoria ante el Gintra, y apenas dos días después marcó su primer gol continental ante el Glentoran. No era solo una debutante: era una futbolista sin miedo al escenario.

    Ese descaro se transformó pronto en impacto real. El gol en el descuento ante el Watford que clasificó al Everton para la final de la Premier League Cup fue una declaración de intenciones. En aquella final, saliendo desde el banquillo, participó en la victoria que rompió dos años de invencibilidad del Arsenal. Duggan no necesitaba ser titular para cambiar partidos: entendía los momentos.

    A partir de ahí, su crecimiento fue sostenido. Subcampeonatos ligueros, finales, noches europeas y reconocimientos individuales marcaron una etapa en la que su nombre dejó de asociarse a la juventud para ligarse a la fiabilidad. En 2009 fue elegida Jugadora Joven del Año por la FA, y su papel en la FA Cup de la temporada 2009-10 fue decisivo, con goles clave y una influencia constante en los momentos grandes.

    Duggan nunca fue una delantera de área pura ni una mediapunta clásica. Su fútbol habitaba un terreno intermedio, incómodo para las defensas. Zurda natural, potente en carrera, con una capacidad extraordinaria para atacar el espacio y un golpeo seco, su mayor virtud siempre fue la lectura competitiva. Sabía cuándo acelerar, cuándo chocar, cuándo arrastrar marcas. No pedía el balón para adornarse: lo pedía para hacer daño.

    Ese perfil la acompañó en la transición hacia la recién creada Women’s Super League, donde el Everton siguió siendo competitivo y donde Duggan consolidó su estatus nacional. En 2012 fue elegida mejor jugadora inglesa sub-23 y debutó con la selección absoluta. Inglaterra ya no miraba al futuro: miraba al presente.

    Con la selección inglesa, Duggan fue una pieza reconocible durante más de una década. Internacional absoluta desde 2012, participó en las Eurocopas de 2013 y 2017 y en los Mundiales de 2015 y 2019. En Canadá 2015 formó parte del equipo que conquistó la medalla de bronce, un hito para el fútbol femenino inglés moderno.

    Antes incluso, su talento ya había sido reconocido en categorías inferiores. Campeona de Europa Sub-19 en 2009, marcando en la final, y jugadora del equipo ideal del Mundial Sub-20 de 2008 con apenas 17 años, Duggan fue durante años sinónimo de competitividad internacional. No siempre titular indiscutible, pero sí siempre una jugadora de confianza, utilizada para cambiar ritmos, sostener partidos o castigar defensas cansadas.

    julio de 2017 llegó uno de los giros más significativos de su carrera: su fichaje por el FC Barcelona. Fue la primera inglesa en vestir la camiseta azulgrana desde Gary Lineker, y su llegada simbolizó la apertura definitiva del proyecto culé a perfiles internacionales consolidados.

    La adaptación no fue sencilla. El idioma, el modelo de entrenamiento, la menor carga física y la mayor exigencia táctica supusieron un proceso de ajuste. Pero Duggan entendió el juego. En su primera temporada ganó la Copa de la Reina, marcó once goles en Liga y fue una de las máximas realizadoras del equipo. En Europa, el Barça alcanzó los cuartos de final, cayendo ante el Olympique de Lyon.

    La temporada 2018-2019 elevó aún más el listón. Duggan fue parte del equipo que alcanzó la primera final de la Champions League en la historia del club. Marcó cinco goles en la competición y vivió desde dentro la consolidación de un Barça que empezaba a dominar Europa. En Liga volvió a ser subcampeona, esta vez por detrás del Atlético de Madrid, al que marcaría en dos escenarios históricos, incluido el Metropolitano ante más de 60.000 espectadores.

    El 31 de julio de 2019, Toni Duggan fichó por el Atlético de Madrid. No fue un movimiento más. Ella misma lo explicó: le impresionó el apoyo al equipo femenino, el Metropolitano, la cultura del club. En el Atlético encontró algo que reconocía como propio: una manera de competir.

    (Fuente: Getty imágenes)

    Su debut liguero llegó el 7 de septiembre ante el Sporting de Huelva. Los primeros meses fueron de adaptación. Lesiones, cambio de entrenador, un contexto táctico distinto. Pero cuando Duggan encontró su sitio, su impacto fue inmediato. Marcó su primer gol ante la Real Sociedad y, apenas una semana después, fue clave en la histórica eliminación del Manchester City en la Liga de Campeones.

    Ese tramo de la temporada mostró a la Duggan más reconocible: agresiva en la presión, solidaria en el esfuerzo defensivo, incisiva cuando atacaba el espacio. Un doblete ante el Deportivo Abanca confirmó su crecimiento. Las lesiones volvieron a frenar su continuidad, pero no su influencia. En una temporada marcada por la pandemia, disputó 15 partidos de Liga, marcó cinco goles y dio una asistencia. El Atlético fue subcampeón.

    Más allá de los números, su valor fue otro. Duggan aportó experiencia europea, liderazgo silencioso y una mentalidad competitiva que encajó con la identidad del club. Fue elegida en el once ideal de la jornada 8 y dejó su sello en Supercopa, Liga, Champions y Copa de la Reina.

    Ver a Toni Duggan era entender el fútbol como combate. No desde la violencia, sino desde la determinación. Su zancada larga le permitía atacar espacios con potencia; su lectura del desmarque rompía líneas; su golpeo zurdo era seco, sin florituras. No era una regateadora de repetición, pero sí una futbolista eficaz en el uno contra uno cuando el contexto lo exigía.

    Tácticamente, entendía bien los sistemas híbridos. Podía partir desde banda, actuar como segunda punta o caer a zonas intermedias para liberar espacios. En el Atlético, destacó especialmente por su trabajo sin balón, por su capacidad para iniciar la presión y por su compromiso defensivo, cualidades muy valoradas en un equipo que basaba parte de su éxito en la solidez colectiva. Y lo largo de su carrera, Duggan conquistó:

    Pero su legado no se mide solo en títulos. Se mide en credibilidad competitiva, en haber sido siempre una futbolista de grandes escenarios, en haber llevado su carácter a cada camiseta que vistió.

    • 1 Liga inglesa
    • 2 FA Cup
    • 3 Copas de la Liga inglesa
    • 1 Copa de la Reina
    • Medalla de bronce en el Mundial 2015
    • Campeona de Europa Sub-17

    El 18 de septiembre de 2024, Toni Duggan anunció su retirada. Lo hizo sin estridencias, fiel a su forma de ser. Se marchó una futbolista que entendió el juego como una responsabilidad y el escudo como un compromiso.

    En el Atlético de Madrid dejó algo más que goles: dejó una manera de competir. Y eso, en un club como el Atlético, es dejar huella.

    paso de Toni Duggan por el Atlético de Madrid no puede entenderse como un simple tramo final de su carrera europea. Fue, en muchos sentidos, un espejo condensado de todo lo que había sido como futbolista: adaptación constante, lucha contra las lesiones, impacto en momentos clave y una relación honesta con la exigencia competitiva. El Atlético no era un destino cómodo; era un entorno que pedía carácter. Y Duggan nunca negoció eso.

    Su llegada coincidió con una etapa de transición en el club. El Atlético había dominado la Liga en años anteriores, había llenado el Metropolitano y se encontraba redefiniendo su identidad tras cambios estructurales y deportivos. En ese contexto, Duggan no llegó como estrella mediática, sino como jugadora de jerarquía silenciosa, una figura reconocible para los vestuarios grandes.

    En los entrenamientos, según relataron personas del entorno, destacaba por su intensidad constante. No entendía las sesiones a medio ritmo. Cada ejercicio era una réplica del partido. Ese perfil, profundamente británico, conectó pronto con una plantilla acostumbrada al sacrificio. En el campo, su rol fue mutando: a veces más cerca del área, otras partiendo desde banda izquierda, otras cayendo a la mediapunta para asociarse y permitir llegadas de segunda línea.

    En el Atlético, Duggan combinó madurez, profesionalidad y liderazgo silencioso. Su visión de juego le permitió adaptarse a distintas posiciones ofensivas, alternando la mediapunta con la función de segunda punta o extremo, según lo requería el sistema de juego. Siempre buscó atacar espacios, romper líneas defensivas y facilitar la llegada de compañeras, combinando inteligencia táctica con instinto goleador. Sus goles no fueron solo momentos de celebración; fueron actos de lectura avanzada del juego, anticipando movimientos y creando desequilibrio constante.

    Si hay un lugar donde la carrera de Toni Duggan cobra sentido completo es la Liga de Campeones. Desde su debut adolescente con el Everton hasta las semifinales y finales con el Barcelona y el Atlético, Europa fue el hábitat natural de una futbolista diseñada para partidos de tensión máxima.

    La eliminatoria ante el Manchester City en la temporada 2019-2020 fue uno de los momentos más simbólicos de su etapa rojiblanca. Enfrentarse a un exequipo, hacerlo con la camiseta del Atlético y ser decisiva en la clasificación a cuartos no fue una casualidad. Duggan entendía esos contextos. Sabía leer cuándo el partido pedía pausa y cuándo exigía colmillo.

    En ese cruce, su aportación no fue solo goleadora. Fue estructural. Ayudó a sostener el bloque, a temporizar ataques, a forzar faltas, a incomodar la salida rival. El Atlético avanzó, y con él avanzó la idea de que Duggan, aun sin continuidad absoluta por las lesiones, seguía siendo una futbolista de grandes noches.

    Uno de los hilos menos visibles, pero más determinantes, de la carrera de Toni Duggan fue su relación con el cuerpo. Desde joven convivió con molestias, recaídas y procesos de recuperación largos. Nunca fue una jugadora blindada físicamente, pero sí una profesional meticulosa.

    En el Atlético, como antes en el Barcelona y en Inglaterra, supo gestionar los tiempos. Cuando no podía aportar desde el césped, lo hacía desde el vestuario. Su experiencia internacional era un activo. Su lectura del juego, una herramienta constante para el cuerpo técnico.

    Ese perfil explica por qué, pese a no disputar todos los encuentros, su presencia fue valorada internamente. No era una futbolista de estadísticas deslumbrantes, pero sí una jugadora que elevaba el nivel competitivo del grupo.

    El recorrido de Duggan con la selección inglesa merece una lectura específica. Nunca fue la futbolista más mediática ni la cara visible del proyecto, pero estuvo presente en todos los ciclos relevantes del crecimiento de Inglaterra como potencia mundial.

    Desde su debut en 2012 hasta su participación en el Mundial de 2019, Duggan fue una futbolista de selección en el sentido más clásico: convocable, fiable, adaptable a distintos sistemas. En Canadá 2015, el torneo que marcó un antes y un después para las Lionesses, aportó profundidad de plantilla y experiencia en un grupo que terminó colgándose el bronce.

    En las Eurocopas de 2013 y 2017 fue parte de un equipo en evolución, todavía en construcción, que empezaba a competir de tú a tú con las grandes potencias. No siempre titular, pero sí recurrente, Duggan representó a una generación puente: la que sostuvo a Inglaterra antes de su explosión definitiva en la década siguiente.

    Analizar a Toni Duggan solo desde los goles sería injusto. Su verdadero valor estaba en los detalles invisibles. En cómo orientaba el cuerpo para perfilar el disparo. En cómo temporizaba una conducción para permitir la llegada de una compañera. En cómo elegía el momento exacto para atacar el segundo palo.

    (Fuente: Getty imágenes)

    Defensivamente, era una delantera comprometida. Cerraba líneas de pase, forzaba salidas largas, incomodaba centrales. En equipos como el Atlético, donde la presión colectiva era clave, ese trabajo multiplicaba su valor.

    Técnicamente, no era exuberante, pero sí eficaz. Control orientado correcto, pase sencillo bien ejecutado, disparo sin apenas armado. Su fútbol no buscaba el aplauso, buscaba el resultado.

    (Fuente: Atlético de Madrid)

    Tras su etapa en España, Duggan regresó al Everton, el club donde todo había empezado. Fue un regreso cargado de simbolismo. Ya no era la niña precoz ni la joven promesa, sino una futbolista veterana, con kilómetros europeos y una carrera completa a sus espaldas.

    En ese último tramo, su rol fue distinto. Menos protagonismo, más gestión. Menos impacto mediático, más transmisión de cultura competitiva. Jugó su última temporada como delantera o mediapunta en la FA Women’s Super League, cerrando el círculo donde se había abierto casi dos décadas atrás.

    El 18 de septiembre de 2024, Toni Duggan anunció su retirada de las competiciones. Lo hizo como había vivido su carrera: sin estridencias, sin grandes campañas de despedida. Un mensaje directo, honesto, consciente de haberlo dado todo.

    (Fuente: UEFA)

    Se retiraba una futbolista que había jugado Mundiales, Eurocopas, finales europeas y partidos históricos. Pero, sobre todo, se retiraba una competidora.

    En el Atlético de Madrid, el legado de Toni Duggan no se mide en temporadas ni en cifras absolutas. Se mide en identidad. En haber representado una manera de competir que encajó con el ADN del club. En haber sido inglesa sin dejar de ser atlética. En haber entendido que vestir esa camiseta implicaba algo más que jugar bien.

    Su paso por el Atlético fue breve, sí. Pero fue intenso, reconocible y honesto. Y en el fútbol, eso es dejar huella.

    En el fútbol moderno está lleno de nombres que se pierden entre estadísticas y titulares. Pero algunos se quedan grabados no solo por lo que hicieron con el balón, sino por cómo lo hicieron. Toni Duggan pertenece a esa categoría de futbolistas que trascienden los números. Su paso por el Atlético de Madrid no fue el más largo, pero sí el más simbólico de un tramo final de carrera lleno de intensidad y carácter.

    Defensivamente, la inglesa era un ejemplo de presión y solidaridad. No se limitaba a esperar la transición: cerraba espacios, forzaba errores y ayudaba a construir desde el primer toque, una característica que conectaba a la perfección con la filosofía rojiblanca. En ese sentido, Toni Duggan encarnó el equilibrio entre talento y compromiso colectivo, el tipo de futbolista que un club como el Atlético siempre necesita.

    (Fuente: Getty imágenes)
  • Reportaje | Geyse, la delantera que convirtió el gol en su método de supervivencia

    (Fuente: FIFA )

    ⬛️ La internacional brasileña fue una estrella del Madrid CFF en su segunda etapa y se encuentra cedida en Estados Unidos por el Manchester United.

    Hay futbolistas que llegan al gol porque el fútbol las lleva hasta allí.Y hay otras que llegan al fútbol porque la vida, antes, las empujó a sobrevivir.

    (Fuente: FIFA )

    Desde Maragogi, en el estado brasileño de Alagoas, hasta los grandes escenarios del fútbol europeo y norteamericano, su carrera se ha escrito a base de goles, carácter y una relación con el juego profundamente física. Y si hay un lugar donde todo eso adquirió sentido pleno, ese fue el Madrid CFF.

    (Fuente: Getty imágenes)

    Nacida el 27 de marzo de 1998, Geyse creció en un entorno donde el fútbol no era un refugio estético, sino una herramienta de afirmación. Desde muy joven entendió que para destacar había que imponerse, que el talento debía ir acompañado de impacto. No fue una futbolista de formación académica ni de gesto fino; fue, desde el inicio, una delantera que atacaba el espacio con rabia, que protegía el balón como si cada jugada fuera definitiva y que concebía el área como un territorio que había que conquistar.

    (Fuente: Fútbol Club Barcelona)

    Su debut profesional llegó pronto, y llegó en grande. El 12 de marzo de 2017, con apenas 18 años, se estrenó con el Corinthians, anotando en la victoria por 4-0 ante São Francisco. Aquella temporada cerró con 9 goles en 27 partidos, cifras modestas pero reveladoras de su proceso formativo. En uno de los clubes más exigentes de Brasil aprendió a convivir con la presión, a competir por títulos y a entender que el fútbol de alto nivel no concede treguas. No fue allí donde explotó, pero sí donde templó el carácter que definiría su carrera.

    (Fuente: Getty imágenes)

    Ese mismo año dio el salto a Europa. Con solo 19 años fichó por un Madrid CFF recién ascendido a la máxima categoría española. Fue una llegada prematura, compleja, casi incómoda. Disputó 11 partidos y marcó 2 goles en un equipo que luchaba por asentarse en la élite y que terminó décimo en la clasificación. La adaptación fue dura, el impacto limitado, pero aquella etapa dejó algo importante: una historia abierta. Geyse no encajó entonces, pero tampoco desapareció del todo.

    (Fuente: Getty imágenes)

    La explosión llegaría lejos de España. En 2018, tras acordar su fichaje por el S.L. Benfica, Geyse protagonizó una de las temporadas goleadoras más descomunales que se recuerdan en el fútbol femenino europeo. Incorporada en septiembre, después de disputar el Mundial sub-20 con Brasil, firmó 16 goles en sus primeros cuatro partidos, un inicio que rompió cualquier expectativa.

    La temporada 2018-2019 la cerró con 51 goles en 29 partidos, incluidos 41 tantos en liga y 9 en la Copa de Portugal, con actuaciones históricas como los 6 goles en un solo encuentro. Fue el eje absoluto del ascenso del club lisboeta y una anomalía estadística difícil de repetir.

    (Fuente: Getty imágenes)

    Pero el fútbol raramente permite trayectorias limpias. En la temporada siguiente, ya en la élite portuguesa, su protagonismo se redujo de forma drástica: 8 partidos y un solo gol en la primera mitad del curso 2019-20. El contexto cambió, el rol se diluyó y la confianza se resintió. En enero de 2020, el Benfica y Geyse rescindieron contrato de mutuo acuerdo. El contraste entre el estallido y la caída fue abrupto. Y fue entonces cuando Madrid volvió a aparecer, esta vez para quedarse.

    (Fuente: Getty imágenes)

    El regreso al Madrid CFF en enero de 2020 marcó el verdadero punto de inflexión de su carrera. El club atravesaba una situación delicada, instalado en la zona baja de la tabla, necesitado de goles, de carácter y de una referencia ofensiva clara. Geyse llegó sin focos, pero asumió desde el primer día un papel central. A partir de ahí, su figura se fundió con la identidad competitiva del equipo.

    (Fuente: Madrid CFF )

    En el Madrid CFF, Geyse no solo marcó goles: sostuvo al equipo. Se convirtió en la delantera que daba sentido al juego ofensivo, en la futbolista que fijaba centrales, descargaba de espaldas, atacaba el segundo palo y transformaba media ocasión en gol. Su fútbol se volvió más completo y más maduro. En un contexto de supervivencia permanente, aprendió a decidir partidos con poco, a competir cada acción como si fuera la última.

    (Fuente: Madrid CFF )

    La temporada 2020-2021 dejó momentos ya inscritos en la historia del club. El 21 de abril de 2021, en los cuartos de final de la Copa de la Reina, Geyse marcó en la victoria por 2-1 ante el Real Madrid, un gol de enorme carga simbólica.

    En semifinales, ante el FC Barcelona del triplete, disputó los 90 minutos de un partido durísimo que terminó 4-0, pero que confirmó al Madrid CFF como un equipo competitivo, con Geyse como referencia indiscutible.

    (Fuente: Madrid CFF)

    La consagración definitiva llegó en la temporada 2021-2022. El 10 de octubre de 2021, firmó cuatro goles en un inolvidable 5-4 frente al Real Betis, uno de los partidos más memorables de la liga reciente. Fue una exhibición total: potencia, instinto, lectura de espacios y liderazgo. En Copa volvió a aparecer, incluso en la derrota, empatando un partido de cuartos antes de ser expulsada en la prórroga, en una acción que simboliza tanto su intensidad como su carácter competitivo al límite.

    (Fuente: Getty imágenes)

    Al final del curso, las cifras confirmaron el impacto: 20 goles en liga, máxima goleadora del campeonato, Pichichi compartido con Asisat Oshoala. El Madrid CFF terminó 13.º, pero Geyse terminó en lo más alto del fútbol español. Fue la primera sudamericana en proclamarse máxima goleadora de la liga femenina española, y lo hizo desde un club humilde, sin red y sin privilegios estructurales. Para muchos analistas, esta etapa representa la más importante de su carrera, no por los títulos colectivos, sino por el peso real de su influencia.

    (Fuente: Getty imágenes)

    Ese rendimiento no pasó desapercibido. El Atlético de Madrid siguió a Geyse con atención real y sostenida durante su etapa en el Madrid CFF.

    (Fuente: UEFA )

    No como un rumor, sino como una oportunidad de mercado concreta. En un momento de transición ofensiva, su perfil encajaba plenamente con la identidad rojiblanca: una delantera capaz de fijar centrales, ganar duelos, sostener al equipo en partidos cerrados y convertir pocas ocasiones en goles. Desde el punto de vista táctico, era una futbolista preparada para rendir de inmediato, tanto en esquemas con doble punta como referencia única. En Alcalá de Henares, su nombre quedó asociado a una delantera curtida en la adversidad, un perfil históricamente valorado en el entorno atlético. Finalmente, el movimiento estratégico del Fútbol Club Barcelona cerró aquella ventana, pero el interés existió, fue sólido y estuvo fundamentado.

    (Fuente: Getty imágenes)

    Desde el scouting, Geyse es una nueve de impacto. Destaca por su timing de desmarque, su agresividad en el área y su capacidad para proteger el balón de espaldas. Su disparo es seco y rápido, sin adornos. No necesita volumen de ocasiones para marcar. Sin balón, presiona, incomoda y arrastra marcas, aunque esa misma intensidad la ha llevado en ocasiones al límite disciplinario. Es una futbolista de riesgo competitivo alto, pero también de rendimiento alto.

    (Fuente: UEFA)

    En paralelo, su recorrido internacional con Brasil refuerza su estatus. Convocada por primera vez a la sub-20 en 2015, fue campeona y máxima goleadora del Mundial sub-20 de 2018 con 12 goles. Debutó con la selección absoluta en septiembre de 2017 ante Chile y fue convocada para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, consolidándose como una opción fiable en escenarios de máxima exigencia.

    (Fuente: Getty imágenes)

    Las estadísticas resumen, pero no explican del todo, su trayectoria:
    9 goles en 27 partidos con Corinthians; 2 goles en 11 partidos en su primera etapa en el Madrid CFF;51 goles en 29 partidos con el Benfica en la temporada 2018-19;
    20 goles en liga en la temporada 2021-22 con el Madrid CFF, Pichichi del campeonato;12 goles en un Mundial sub-20 con Brasil

    Pero más allá de los números, Geyse Ferreira deja una huella que se mide en impacto y memoria. Fue la delantera que convirtió la supervivencia en gol, la futbolista que sostuvo a un equipo entero cuando el contexto no ayudaba, la atacante que hizo de la adversidad un escenario propio. Hay jugadoras que pasan por una liga. Y hay otras que, como Geyse en el Madrid CFF, la marcan.

    (Fuente: Getty imágenes)

    Si bien es cierto que durante etapa en Cataluña no brilló como la afición culé anhelaba, la exjugadora del Benfica sigue siendo una de las grandes figuras del fútbol femenino a nivel mundial y si, como parece el Manchester United no le saca partido, habrá que estar atentos a su futuro y ojalá podamos verla de vuelta en la Liga Profesional de Fútbol Femenino más pronto que tarde.

    (Fuente: Getty imágenes)

  • Oficial | El camino despejado hacia Oslo para la Liga F Moeve

    (Fuente: UEFA)

    La Liga F Moeve esquiva a los gigantes históricos y sueña con una final española en la Liga de Campeones Femenina.

    La UEFA Women’s Champions League no es solo una competición; es un territorio simbólico donde se mide el poder real del fútbol femenino europeo, donde se enfrentan modelos, inversiones, culturas y memorias. Cada temporada, el sorteo de los play-offs no se limita a ordenar emparejamientos: define recorridos emocionales, activa viejos fantasmas o libera nuevas ambiciones. Y en esta ocasión, el mapa que conduce hasta Oslo 2026 ha dibujado un escenario tan sugerente como histórico para el fútbol español. Porque por primera vez en mucho tiempo, con el cuadro ya definido y las rutas claramente separadas, los tres representantes de la Liga F Moeve —Atlético de Madrid, FC Barcelona y Real Madrid— saben que no se cruzarán con los tres grandes colosos del continente, Arsenal, Chelsea y OL Lyonnes, hasta una hipotética final. Un dato que no garantiza nada, pero que lo cambia todo.

    La imagen del trofeo emergiendo en el centro del cuadro, con Oslo como destino final, no es solo una postal promocional: es una promesa abierta. Y en esa promesa, España aparece situada en un lado del tablero que permite mirar hacia adelante sin la sombra constante de los gigantes históricos que durante más de una década monopolizaron la cima del fútbol europeo femenino. No es una cuestión de fortuna ni de privilegio artificial. Es el reflejo de un nuevo equilibrio competitivo en el que la Liga F Moeve ya no ocupa un lugar secundario, sino que se sienta en la mesa de los grandes con voz propia.

    Atlético de Madrid, Barcelona y Real Madrid no solo avanzan por caminos distintos, sino que lo hacen compartiendo una misma circunstancia estratégica: Arsenal, Chelsea y OL Lyonnes quedan relegados al otro lado del cuadro, convertidos en un horizonte lejano que solo aparecería en el último acto, en la gran final. En una competición donde cada cruce puede ser una guerra anticipada, evitar a estos tres gigantes hasta el final supone una diferencia sustancial en términos de desgaste, planificación, confianza y narrativa competitiva. No porque los equipos españoles teman esos enfrentamientos, sino porque el fútbol de élite se decide muchas veces por la gestión del camino, no solo por el destino.

    El F.C. Barcelona llega a este escenario como el referente absoluto del fútbol europeo actual. Campeón, dominador, modelo exportable y equipo que ha redefinido el estándar competitivo de la Champions femenina.

    Para el Barça, evitar a Arsenal, Chelsea y OL Lyonnes hasta la final no significa alivio emocional, porque este equipo ha aprendido a convivir con la presión máxima, sino una ventaja estructural que le permite administrar su enorme potencial sin verse obligado a sobrevivir antes de tiempo. El Barcelona ya no juega para demostrar que pertenece a la élite; juega para sostener su reinado. Y este cuadro le ofrece un contexto ideal para llegar a Oslo con el tanque lleno, con las piezas clave intactas y con la sensación de que el camino, sin ser sencillo, no exige un desgaste extremo prematuro. El Barça no esquiva rivales: administra su grandeza. Y eso también es poder.

    El Real Madrid, por su parte, vive este sorteo como una oportunidad histórica de acelerar su proceso de consolidación europea. El proyecto blanco ha crecido lejos del ruido, asumiendo derrotas, aprendiendo de ellas y transformando cada experiencia continental en una capa más de madurez competitiva. Evitar a Arsenal, Chelsea y OL Lyonnes hasta una hipotética final no es un regalo, sino una ventana estratégica que permite al Real Madrid competir desde la progresión y no desde la urgencia. En una competición tan exigente, la posibilidad de avanzar rondas sin enfrentarse de inmediato a los tres grandes imperios históricos ofrece al conjunto blanco algo fundamental: tiempo. Tiempo para creer, para consolidar automatismos, para que la camiseta pese a favor y no en contra. Una semifinal europea ya sería un hito fundacional; una final, un salto de época. Y este cuadro no promete nada, pero sí lo hace posible.

    El Atlético de Madrid completa el tridente español desde un lugar muy distinto, pero igual de significativo. El conjunto rojiblanco es el depositario de la memoria competitiva europea del fútbol femenino español más allá del Barça. Ha sufrido eliminaciones crueles, ha protagonizado gestas inolvidables y ha aprendido a sobrevivir en escenarios hostiles. Para el Atlético, evitar a Arsenal, Chelsea y OL Lyonnes hasta la final supone algo más que una ventaja táctica: es una liberación simbólica. Significa poder recorrer Europa desde su identidad natural, la del equipo incómodo, competitivo, resistente, sin tener que enfrentarse prematuramente a nombres que muchas veces condicionan más por su historia que por su presente. El Atlético sabe jugar estas eliminatorias.

    Sabe sufrir. Sabe competir. Y este cuadro le permite hacerlo sin la presión de una final anticipada antes de tiempo.

    Mientras tanto, al otro lado del espejo, quedan los tres gigantes que durante años marcaron el pulso de la Champions femenina. El OL Lyonnes, el club más laureado de la historia de la competición, observa ahora el tablero desde una posición menos intimidante.

    Sigue siendo un referente, pero ya no es el monstruo inabordable que parecía eterno. Evitarlo hasta la final significa que su peso histórico no condiciona el trayecto de los equipos españoles, que ya no construyen su relato en función de derrotarlo, sino de llegar al último día con opciones reales. El Chelsea, potencia económica y obsesión europea, representa el fútbol físico, vertical y de alta intensidad que tantos quebraderos de cabeza ha generado en el pasado. No cruzarse con él hasta el final elimina uno de los enfrentamientos más exigentes en términos de desgaste físico y mental. Y el Arsenal, guardián de la tradición inglesa, símbolo de una Champions que fue y que quiere volver a ser, queda también relegado a un posible último capítulo, no a una amenaza constante en cada ronda.

    Todo ello configura un escenario que hace apenas unos años parecía impensable: la posibilidad real de que la final de la UEFA Women’s Champions League tenga presencia española asegurada, incluso con el sueño máximo de una final entre dos equipos de la Liga F Moeve. No es una fantasía gratuita. Es la consecuencia directa de años de crecimiento estructural, de inversión sostenida, de profesionalización real y de una generación de futbolistas que ya no compite con complejos. La Liga F Moeve ha dejado de ser una liga de tránsito para convertirse en un ecosistema competitivo capaz de sostener proyectos ganadores en Europa.

    Oslo 2026 aparece así como algo más que una sede. Es el símbolo de una era que puede marcar un antes y un después. Llegar allí sin haber tenido que cruzarse antes con Arsenal, Chelsea u OL Lyonnes no resta mérito; al contrario, demuestra que los equipos españoles han alcanzado el estatus suficiente como para no vivir permanentemente en modo supervivencia. El fútbol no premia la épica constante, sino la consistencia. Y este cuadro reconoce, de forma implícita, que la Liga F Moeve ya forma parte del núcleo duro del fútbol europeo femenino.

    El balón, como siempre, tendrá la última palabra. Pero el contexto ya ha hablado. Atlético de Madrid, FC Barcelona y Real Madrid avanzan sabiendo que el camino hacia Oslo no está condicionado por los tres gigantes históricos hasta el último escalón.

    No es suerte. No es casualidad. Es el reflejo de un cambio de ciclo. Europa ya no mira a España como aspirante, sino como protagonista. Y por primera vez, la final no parece un milagro lejano, sino una posibilidad tangible. Oslo espera y la Liga F Moeve, también.

    (Fuente: UEFA)

    La UEFA Women’s Champions League vuelve a situar al Atlético de Madrid en el centro del gran relato europeo y lo hace con un escenario que invita a soñar sin complejos. El sorteo de los play-offs ha dibujado un camino definido, exigente y a la vez ilusionante para el conjunto rojiblanco, integrado en un cuadro que confirma una circunstancia clave para el fútbol español: los representantes de la Liga F Moeve —Atlético de Madrid, FC Barcelona y Real Madrid— evitan a Arsenal, Chelsea y OL Lyonnes hasta una hipotética final en Oslo. Un contexto que no garantiza nada, pero que marca el tono de una edición en la que España vuelve a presentarse como protagonista real del máximo torneo continental.

    En este marco, el Atlético de Madrid ya conoce con precisión el recorrido que deberá afrontar si quiere alcanzar la gran final de la UWCL. El primer paso llegará en el playoff frente al Manchester United, con un cruce de alto voltaje ante uno de los proyectos emergentes del fútbol inglés. El partido de ida se disputará los días 11 o 12 de febrero en territorio rojiblanco, donde el Atlético buscará construir una ventaja sólida arropado por su afición, mientras que la vuelta tendrá lugar los días 18 o 19 de febrero en Inglaterra, en un escenario exigente que pondrá a prueba la madurez competitiva del equipo madrileño. Superada esta eliminatoria, el camino conducirá a unos cuartos de final de máxima dificultad frente al Bayern de Múnich, uno de los grandes nombres del fútbol europeo. La ida se jugará los días 24 o 25 de marzo en casa, de nuevo con el Atlético apelando a su fortaleza como local, y la vuelta los días 1 o 2 de abril en Alemania, en un duelo que exigirá precisión, resistencia y carácter para seguir avanzando.

    Si el Atlético logra superar ese doble desafío, el premio será una presencia en las semifinales de la Champions, una frontera histórica que marcaría un nuevo hito para el club. En esa penúltima ronda, el rival saldrá del cruce entre París FC, FC Barcelona y Real Madrid, lo que abre la puerta a un duelo de enorme carga simbólica y deportiva, con la posibilidad real de un enfrentamiento entre equipos de la Liga F Moeve en la antesala de la final. La ida de las semifinales se disputará los días 25 o 26 de abril en casa, mientras que la vuelta tendrá lugar los días 2 o 3 de mayo fuera, en una eliminatoria que podría situar al Atlético a un solo paso de Oslo.

    Todo este recorrido se enmarca en un sorteo que ha separado claramente a los grandes gigantes históricos del continente. Arsenal, Chelsea y OL Lyonnes, nombres que durante años han condicionado el destino europeo de muchos clubes, quedan al otro lado del cuadro y solo aparecerían en el horizonte en una hipotética final. Para el Atlético de Madrid, este contexto supone una oportunidad estratégica y emocional: competir desde su identidad, crecer eliminatoria a eliminatoria y recorrer Europa sin la presión de una final anticipada antes de tiempo. No es un camino sencillo, pero sí uno que premia la consistencia, la planificación y la capacidad de competir en momentos clave.

    La Liga F Moeve refuerza así su presencia en la élite continental, con tres representantes que avanzan sabiendo que el destino final no está bloqueado por los viejos imperios hasta el último escalón.

    El Atlético de Madrid, con su hoja de ruta ya definida, afronta esta edición de la UEFA Women’s Champions League con la ambición intacta y la convicción de que el contexto europeo ha cambiado.

    Oslo aparece en el horizonte como un símbolo y como una posibilidad. El reto está servido, el camino trazado y la historia, una vez más, espera ser escrita sobre el césped.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    El Real Madrid ya tiene trazado su ambicioso camino hacia la final de la UEFA Women’s Champions League 2025-2026. El conjunto blanco iniciará su andadura en los playoffs frente al París FC, con el partido de ida programado los días 11 y 12 de febrero en tierras francesas y la vuelta prevista en el Estadio Alfredo Di Stéfano los días 18 y 19 de febrero, en un inicio de eliminatoria cargado de tensión y expectativas. Superada esta primera prueba, los cuartos de final enfrentarán al Real Madrid con el eterno rival, el Barça, en una serie que promete emociones intensas y un duelo de máxima rivalidad: la ida se disputará en casa los días 24 y 25 de marzo, mientras que la vuelta se jugará fuera el 1 y 2 de abril. Las semifinales depararán un enfrentamiento de altura frente al vencedor de la llave entre Atlético de Madrid, Manchester United o Bayern de Múnich, con la ida programada para los días 25 y 26 de abril fuera y la vuelta los días 2 y 3 de mayo en el Bernabéu, escenario de sueños y aspiraciones europeas. Con este calendario, el Real Madrid se lanza a la conquista del continente, decidido a consolidarse como una de las grandes potencias del fútbol femenino europeo, combinando ambición, talento y la fuerza de su afición en cada paso hacia la gran final.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Por último, está un Fútbol Club Barcelona que es quizá el que más experiencia tiene en este camino hacia el título.

    El conjunto culé tiene también definido su camino hacia la final de la UEFA Women’s Champions League 2025-2026 en Oslo.

    El equipo catalán disputará los cuartos de final frente al vencedor de la eliminatoria entre Real Madrid y París FC, con el partido de ida programado fuera de casa los días 24 y 25 de marzo y la vuelta en el Camp Nou los días 1 y 2 de abril, en una serie que promete intensidad, emoción y máxima rivalidad. Superada esta fase, las semifinales enfrentarán al Barça con el ganador del cruce entre Atlético de Madrid, Manchester United o Bayern de Múnich, con la ida prevista para los días 25 y 26 de abril fuera y la vuelta los días 2 y 3 de mayo en casa, en un duelo clave que definirá al finalista europeo. Con este calendario, el Barça se lanza con fuerza hacia Oslo, decidido a pelear por la gloria continental y a consolidarse como una de las grandes potencias del fútbol femenino europeo.

    Con todo este recorrido europeo marcado en rojo en el calendario, con eliminatorias que prometen rivalidad, tensión y momentos históricos tanto para el Real Madrid como para el Barça, la atención futbolística de élite no puede permitirse distracciones. Por exigencias del calendario y la intensidad que exige la competición, ahora todos los focos deben ponerse en los octavos de final de la Copa de la Reina Iberdrola, donde se cerrará la acción balompédica de 2025 con la pasión, el drama y la emoción que solo el fútbol femenino sabe ofrecer. Cada pase, cada gol y cada decisión en estos cruces serán determinantes no solo para definir quién avanza, sino también para marcar el cierre de un año cargado de épica, ambición y sueños europeos.

    La UEFA Women’s Champions League ya espera en el horizonte, pero antes de mirar a Oslo, el fútbol español exige atención máxima: la Copa de la Reina Iberdrola será el telón de oro que clausure 2025, recordando a todos que el fútbol femenino no solo crece, sino que se consolida como protagonista absoluto de la escena deportiva internacional.

    (Fuente: UEFA)
  • Oficial | Los tres equipos españoles superan la fase de liga de la Champions

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🔲 La fase de grupos de la Champions echó el cierre con el FC Barcelona pasando de forma directa a cuartos de final tras su victoria ante el París (0-2), mientras que, el Atlético de Madrid, que cayó ante el Olympique Lyonnes (4-0), y el Real Madrid CF, que empató frente al Twente (1-1), jugarán una ronda más.

    El fútbol femenino, del que en este medio informamos a diario, con ilusión y rigor periodístico, es más grande que cuando empezamos a hablar de la Liga Iberdrola, lo cual indica que como dice la Liga F Moeve en su eslogan, vamos ganando.

    Esta disciplina entra en otra dimensión cuando nos referimos a la Liga de Campeones Femenina.

    La Women’s Champions League abre su gran libro de las noches eternas: Nyon dicta sentencia, Madrid sueña, Europa contiene el aliento.

    sorteos que no son sorteos. Hay bolas que no giran: pesan. Pesan como la historia, como las noches de febrero que no perdonan, como los estadios que recuerdan cada paso dado y cada herida abierta. El sorteo celebrado en Nyon no fue un simple trámite administrativo en la hoja de ruta de la UEFA Women’s Champions League. Fue un acto solemne. Una declaración de intenciones. Un mapa trazado con tinta de épica que señala, sin rodeos, el camino hacia la gloria… o hacia el abismo.

    Europa ya conoce su destino. La competición de clubes más prestigiosa del fútbol femenino entra en su fase decisiva, ese territorio donde ya no existen los matices ni las excusas, donde cada partido es una final encubierta y cada eliminatoria es un relato completo de resistencia, fe y ambición. Y en ese escenario, Madrid vuelve a situarse en el centro del tablero. Dos equipos. Dos escudos. Dos caminos distintos, pero un mismo objetivo: sobrevivir para seguir soñando.

    El Real Madrid CF y el Atlético de Madrid ya saben a quién deberán derrotar si quieren seguir escribiendo su nombre entre las páginas más nobles del fútbol europeo. No será sencillo. Nunca lo es. Porque la Champions no entiende de comodidad ni de trayectorias recientes. Solo entiende de carácter.

    La sede de la UEFA volvió a ejercer de juez supremo. En sus salas silenciosas, bajo la mirada institucional de Europa, quedaron definidos los emparejamientos de los octavos de final, esa ronda mal llamada “playoff” que en realidad es una criba brutal, una frontera emocional entre quienes aspiran a todo y quienes se quedan en el camino demasiado pronto.

    El formato no concede tregua. Doble partido. Ida y vuelta. Dos semanas para demostrar que perteneces a la élite. Dos noches para sostener el pulso cuando las piernas tiemblan y la cabeza amenaza con traicionar al corazón.

    Real Madrid CF terminó la fase de grupos en la séptima posición, sumando 11 puntos que certificaron su clasificación, pero también dejaron una sensación de exigencia máxima. El crecimiento del proyecto blanco es evidente, sostenido, pero Europa no concede títulos honoríficos. Aquí, cada paso adelante exige una prueba mayor que la anterior.

    El destino quiso que el rival fuera el París F.C. Un viejo conocido. Un equipo incómodo, valiente, bien trabajado, que ya dejó su huella en el estadio Alfredo Di Stéfano, donde logró empatar y demostrar que el respeto en Europa no se hereda: se gana.

    Este cruce no es casual. Es simbólico. El París F.C. representa esa nueva Europa que ya no se arrodilla ante los grandes nombres, que compite sin complejos y que entiende el fútbol desde la disciplina, la intensidad y la convicción colectiva.

    Para el Real Madrid, este enfrentamiento es mucho más que un trámite hacia los cuartos de final. Es una prueba de madurez. Es el momento de demostrar que el club blanco ya no está de paso por la Champions, que ha venido para quedarse, para discutir jerarquías y para mirar a los ojos a cualquiera.

    La ida se disputará el 11 o 12 de febrero. La vuelta, una semana después, el 18 o 19. Dos fechas marcadas en rojo en el calendario de Valdebebas. Dos noches que exigirán todo: talento, carácter, temple y memoria.

    Porque el Real Madrid sabe que, si supera este obstáculo, el premio no será amable.

    El sorteo no solo definió los octavos. También dibujó el cuadro completo, ese mapa que permite intuir futuros imposibles… o inevitables.

    Y en el mismo lado del cuadro aguarda el F.C. Barcelona. El campeón. El referente. El equipo que ha redefinido la Champions en los últimos años con fútbol, dominio y una identidad inconfundible.

    Si el Real Madrid logra imponerse al París F.C., el destino será cruel y fascinante a partes iguales: un enfrentamiento directo con el Barcelona en los cuartos de final. Un duelo que trasciende la competición, que conecta con la historia, con la rivalidad eterna, con la necesidad de medirse al mejor para saber quién eres realmente.

    No hay atajos. No hay rodeos. El camino blanco hacia la final pasa, casi con toda seguridad, por eliminar al rival que marca la era.

    Si el camino del Real Madrid es exigente, el del Atlético de Madrid es directamente una prueba de supervivencia emocional.

    Las colchoneras terminaron la fase de grupos en la 11ª posición, con 7 puntos, sufriendo, peleando, resistiendo. No fue un camino sencillo, pero el Atlético nunca ha entendido otra manera de competir. Este club se forja en la dificultad, en la resistencia, en la convicción de que cada partido es una batalla que se gana desde el compromiso.

    El sorteo deparó un enfrentamiento cargado de significado: Manchester United. Un rival ya conocido. Un gigante histórico del fútbol europeo que ya cayó en Alcalá, donde el Atlético firmó una victoria inolvidable por 0-1 que todavía resuena como una declaración de intenciones.

    Ese recuerdo no garantiza nada. Pero pesa. Y en eliminatorias así, la memoria también juega.

    El United es un equipo poderoso, con talento individual, con experiencia europea creciente y con una estructura diseñada para competir al máximo nivel. Pero el Atlético sabe lo que es enfrentarse a gigantes. Sabe lo que es sobrevivir cuando todo parece en contra.

    La ida, también el 11 o 12 de febrero. La vuelta, el 18 o 19. Dos partidos donde el margen de error será mínimo y donde cada detalle contará.
    Si el camino del Real Madrid es exigente, el del Atlético de Madrid es directamente una prueba de supervivencia emocional.

    Las colchoneras terminaron la fase de grupos en la 11ª posición, con 7 puntos, sufriendo, peleando, resistiendo. No fue un camino sencillo, pero el Atlético nunca ha entendido otra manera de competir. Este club se forja en la dificultad, en la resistencia, en la convicción de que cada partido es una batalla que se gana desde el compromiso.

    El sorteo deparó un enfrentamiento cargado de significado: Manchester United. Un rival ya conocido. Un gigante histórico del fútbol europeo que ya cayó en Alcalá, donde el Atlético firmó una victoria inolvidable por 0-1 que todavía resuena como una declaración de intenciones.

    Ese recuerdo no garantiza nada. Pero pesa. Y en eliminatorias así, la memoria también juega.

    El United es un equipo poderoso, con talento individual, con experiencia europea creciente y con una estructura diseñada para competir al máximo nivel. Pero el Atlético sabe lo que es enfrentarse a gigantes. Sabe lo que es sobrevivir cuando todo parece en contra.

    La ida, también el 11 o 12 de febrero. La vuelta, el 18 o 19. Dos partidos donde el margen de error será mínimo y donde cada detalle contará.

    Mientras Madrid mira su propio reflejo en el espejo europeo, el resto del continente también se prepara para batallas de alto voltaje.
    • OH Leuven – Arsenal: un cruce que enfrenta la frescura y el atrevimiento del fútbol belga con la tradición y la experiencia de uno de los grandes nombres del fútbol inglés.
    • Juventus – Wolfsburgo: dos proyectos sólidos, dos escuelas distintas, dos maneras de entender el fútbol europeo que chocarán sin concesiones.

    Los ganadores de estos cruces ya conocen su destino:
    • El vencedor del OH Leuven–Arsenal se medirá al Chelsea, otro de los grandes aspirantes al título.
    • El ganador del Juventus–Wolfsburgo tendrá que enfrentarse al Olympique Lyonnes, el club que convirtió la Champions en su territorio natural durante más de una década.

    Calendario |

    Octavos de final
    • Ida: 11–12 de febrero
    • Vuelta: 18–19 de febrero
    • Cuartos de final
    • Ida: 24–25 de marzo
    • Vuelta: 1–2 de abril
    • Semifinales
    • 25–26 de abril
    • Gran Final
    • 2–3 de mayo

    Fechas que ya no son números. Son promesas. Son amenazas. Son oportunidades únicas.
    Y ahora sí. Ahora empieza lo de verdad.

    Porque la Women’s Champions League no se juega solo con los pies. Se juega con la memoria, con el miedo, con la ambición, con la capacidad de levantarse cuando todo tiembla. Se juega en febrero, cuando el frío no perdona. Se juega en abril, cuando el cansancio pesa más que las piernas. Y se decide en mayo, cuando solo quedan los que han sabido resistir.

    Madrid está ante su destino. Dos caminos. Dos escudos. Dos maneras de entender el fútbol. Pero una misma certeza: nadie regala nada en Europa.

    Que empiece la noche, ruede el balón y hable la historia.

  • Oficial | Aitana Bonmatí es tres veces “The Best”

    (Fuente: FIFA)

    🟨 La Balón de Oro 2025 marca una época que lleva su nombre grabado a fuego.

    Por tercer año consecutivo, Aitana Bonmatí ha vuelto a conquistar el premio The Best a la mejor futbolista del mundo. Lo hace en 2025 para completar una secuencia histórica: tres The Best, tres Balones de Oro, tres dobletes consecutivos que no solo certifican su dominio individual, sino que explican una manera de entender el juego. Desde la pausa, desde el pase que ordena, desde la inteligencia que manda. Ausente en la gala de la FIFA en Doha por una grave lesión, Aitana estuvo presente en todo lo demás: en la memoria reciente del fútbol, en el respeto unánime del vestuario global y en esa sensación, cada vez más extendida, de que estamos ante una futbolista que no compite contra sus contemporáneas, sino contra el propio tiempo.

    El anuncio del tercer The Best consecutivo no necesitó redobles. Llegó con la naturalidad de lo inevitable. Aitana Bonmatí, centrocampista del FC Barcelona, volvió a ser elegida como la mejor jugadora del planeta por votación de entrenadoras, capitanas, periodistas y afición. “Muchas gracias por el premio a todos los que me han votado”, expresó la futbolista, con una serenidad que es marca de la casa, consciente de que el agradecimiento también es una forma de liderazgo.

    La gala se celebró en Doha, pero Aitana no pudo estar presente debido a una lesión grave. Y, aun así, estuvo. Porque su ausencia física no empañó la evidencia: el fútbol femenino vive bajo su influencia. El reconocimiento lo recogió desde el Camp Nou, acompañada por Jill Ellis, doble campeona del mundo y leyenda del fútbol estadounidense, en un gesto que simboliza el puente entre generaciones y continentes. “Gracias a las compañeras, entrenadores y aficionados que me han votado para poder ganar este premio. Es un gran honor para mí”, añadió Aitana. Palabras sencillas para un legado descomunal.

    dato ya es historia: tres The Best y tres Balones de Oro de manera consecutiva. No hay matices. No hay asteriscos. Es dominio puro. Es continuidad en la excelencia. Es sostener el nivel cuando el foco quema, cuando el cuerpo acusa, cuando el fútbol te persigue para descifrarte y tú, aun así, sigues encontrando respuestas nuevas.

    Aitana no gana por acumulación de goles ni por estadísticas vacías. Gana porque organiza el mundo cada vez que toca el balón. Porque decide cuándo acelerar y cuándo detener el partido. Porque entiende el juego como un idioma propio y lo traduce para todas. Porque convierte el caos en estructura y la estructura en ventaja.

    Si el fútbol es una conversación, Aitana Bonmatí siempre llega con la frase exacta. Su principal virtud no es la técnica —que la tiene— ni el disparo —que lo ejecuta con precisión quirúrgica—. Su don diferencial es la comprensión del juego. Aitana ve líneas donde otras ven espacios. Ve tiempos donde otras solo perciben urgencia.

    En el centro del campo, manda sin gritar. Gira la cabeza antes de recibir. Perfila el cuerpo para jugar a un toque. Elige el pase que no se celebra, pero que decide. Es una futbolista que piensa el partido como si lo escribiera: con introducción, nudo y desenlace. Y siempre con coherencia.

    Defensivamente, interpreta. Ofensivamente, rompe. Llega desde segunda línea con el sigilo de quien no necesita anunciarse. Su golpeo desde media distancia es una amenaza constante, pero su mayor peligro es invisible: la certeza. Con Aitana, el equipo sabe que el balón está a salvo.

    En una época de liderazgos ruidosos, Aitana representa otro modelo. Lidera desde el ejemplo, desde la exigencia diaria, desde la responsabilidad de quien no se esconde. No necesita brazalete para marcar el camino. Lo marca con cada control orientado, con cada retorno defensivo, con cada gesto de apoyo a una compañera.

    Su relación con el vestuario es horizontal, pero su influencia es vertical. Eleva el nivel de quienes la rodean. Hace mejores a las demás porque juega para todas. Y eso, en el fútbol de élite, es un privilegio.

    El 2025 también ha tenido su cara más dura. La grave lesión que le impidió asistir a la gala no es un punto final, sino un paréntesis. En el fútbol de Aitana no hay dramatismo impostado. Hay trabajo. Hay procesos. Hay regreso.

    Desde el Camp Nou, lejos de los focos de Doha, su imagen recogiendo el premio fue un símbolo: incluso parada, sigue avanzando. Porque su influencia no depende del minuto jugado, sino del impacto construido. Y porque el fútbol sabe —lo sabe bien— que cuando vuelva, volverá para mandar.

    Aitana Bonmatí no es solo una estrella del FC Barcelona. Es una figura global, un espejo para las nuevas generaciones y una referencia para el fútbol femenino en su conjunto. Su éxito no es individualista: es estructural. Representa una manera de hacer, de entrenar, de competir y de creer.

    Tres The Best consecutivos no son un premio más. Son una declaración de época. Y tres Balones de Oro consecutivos confirman que no estamos ante una racha, sino ante una hegemonía.

    Aitana Bonmatí no juega partidos. Los gobierna. No busca aplausos. Busca soluciones. No necesita épica. Construye verdad. Y en un fútbol cada vez más veloz y físico, ella demuestra que la inteligencia sigue siendo el atajo más corto hacia la grandeza.

    Hoy, el fútbol femenino tiene nombre propio. Y ese nombre no es solo presente. Es memoria futura.
    Aitana Bonmatí, The Best. Otra vez. Como siempre.

  • Oficial | Claudia Pina vestirá de azulgrana hasta 2029

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🚨 ¡Amplía su vínculo! La exjugadora del Sevilla Fútbol seguirá brillando en el Johan Cruyff durante cuatro temporadas más.

    El Fútbol Club Barcelona, líder indiscutible de la Liga F Moeve 2025-2026, ha anunciado oficialmente que alcanzó un acuerdo en firme con Claudia Pina Medina para renovar su contrato.

    La operación era una de las cuentas pendientes que se tenían en Cataluña dado que la internacional española en categoría absoluta quedaba libre a final de curso y ahora estará unida al campeón de la Supercopa de España hasta el próximo 30 de junio de 2029, como mínimo.

    La M.V.P. de la última gran final de la Copa de la Reina Iberdrola que las blaugranas levantaron en Huesca frente al Atlético de Madrid tiene 24 años de edad (12 de agosto de 2001) y ya desde que jugaba en categorías inferiores de “La Roja” a las órdenes de Toña Is ya apuntaba maneras, recordando su gran actuación en el Mundial de Uruguay en 2018.

    La de Moncada y Reixach fue cedida al Sevilla Fútbol Club en la temporada 2022-2023 y Nervión dio un salto de calidad muy notable al jugar 32 partidos oficiales, anotar 10 dianas y concediendo 7 asistencias a sus compañeras.

    En su retomo a la Ciudad Condal terminó de explotar y cuenta ya con 183 partidos vistiendo la azulgrana y habiendo marcado 96 goles hasta la fecha de esta publicación.

    Uno de los rasgos más destacados de Pina es su capacidad para jugar en varias posiciones de ataque. Puede actuar tanto en bandas como en la mediapunta, adaptándose a diferentes sistemas tácticos sin perder eficacia.

    Su inteligencia para leer los espacios y su movilidad constante la convierten en una amenaza constante para las defensas rivales.

    Claudia posee un dominio del balón exquisito, con regate y conducción que le permiten superar rivales en situaciones de uno contra uno. Su habilidad para recibir el balón en espacios reducidos y mantener la posesión es clave en la transición ofensiva del equipo. La calidad de su toque y su precisión en pases cortos y largos permiten conectar líneas y generar ocasiones de gol de manera fluida.

    Otra virtud fundamental de Pina es su capacidad para crear juego y generar peligro desde la mediapunta. Su visión periférica y rapidez mental le permiten detectar desmarques y anticipar movimientos, facilitando asistencias decisivas y combinaciones rápidas en el último tercio del campo. Es una jugadora que no solo interpreta el juego, sino que lo mejora con su creatividad.

    Aunque su rol puede ser creativo, Claudia también destaca por su instinto ofensivo. Posee una buena capacidad rematadora tanto con el pie como de cabeza, y su llegada desde segunda línea es una de sus armas más peligrosas.

    Esta combinación de creatividad y gol la hace indispensable en el entramado ofensivo del Barcelona.

    Más allá de lo técnico, Claudia Pina ha demostrado una mentalidad competitiva sobresaliente. Su capacidad para mantener la calma bajo presión, su determinación en partidos clave y su entrega en cada entrenamiento reflejan una profesionalidad que la sitúa como ejemplo dentro del vestuario.

    En definitiva, Claudia Pina no solo aporta goles y asistencias, sino también inteligencia táctica, versatilidad y liderazgo silencioso. Su proyección apunta a seguir siendo una referencia en la Liga F y en la Selección Española durante los próximos años, consolidando su nombre entre las grandes figuras del fútbol femenino.

    La nueve ha consolidado como una de las figuras más brillantes del fútbol femenino español y europeo. Su carrera, construida desde la cantera del F.C. Barcelona hasta la élite mundial, está salpicada de títulos colectivos y reconocimientos individuales que avalan su impacto dentro y fuera del campo.

    Desde su debut en el primer equipo del FC Barcelona Femení en 2018, Pina ha formado parte de una generación dorada que ha dominado tanto en España como en Europa. Con el Barcelona ha conquistado cinco Ligas F (2019‑20, 2021‑22, 2022‑23, 2023‑24 y 2024‑25), cuatro Copas de la Reina (2019‑20, 2021‑22, 2023‑24 y 2024‑25) y cinco Supercopas de España Femeninas (2019‑20, 2021‑22, 2022‑23, 2023‑24 y 2024‑25), además de dos UEFA Women’s Champions League (2022‑23 y 2023‑24), consolidando al club como potencia indiscutible del fútbol femenino europeo. Antes de brillar en el primer equipo, ya había logrado con el filial del Barça la Segunda División Española (Grupo III) en la temporada 2016‑2017.

    Con la selección española, Pina también ha dejado su huella: fue campeona del mundo sub‑17 en 2018 y logró un tercer puesto en 2016, subcampeona de la UEFA Women’s Under‑17 Championship en 2017, subcampeona del Mundial sub‑20 en 2018 y subcampeona de la Eurocopa femenina 2025 con la absoluta, mostrando un crecimiento constante en todas las categorías de la selección.

    Su talento individual ha sido reconocido con distinciones como la Golden Ball y la Silver Boot del Mundial sub‑17 de 2018, el premio a máxima goleadora de la UEFA Women’s Champions League 2024‑2025 y el Barça Players Award 2025, un reconocimiento otorgado por sus compañeras por su liderazgo y rendimiento.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    De la década de los dos mil , Clàudia Pina ya posee un palmarés impresionante que combina títulos nacionales, europeos y logros internacionales con la selección, junto a galardones individuales que reflejan su calidad, polivalencia y proyección. Su carrera sigue en expansión, consolidándola como una de las grandes referentes del fútbol femenino moderno y prometiendo nuevas conquistas para los próximos años.

    La Player of the Month de la Liga F Moeve en el mes de noviembre firmó su nuevo contrato en las oficinas del Camp Nou presencia del presidente, Joan Laporta, el directivo responsable del femenino, Xavi Puig, y el director deportivo, Marc Vivés.

    La continuidad de la delantera catalana, que el curso pasado anotó 24 tantos y fue la máxima goleadora de la pasada Liga de Campeones con diez dianas, es crucial en el conjunto de Pere Romeu, que valora su polivalencia partiendo de la banda izquierda y que promete un futuro dorado ya que recientemente levantó su primer título absoluto con las campeonas del mundo en el Metropolitano al levantar la Liga de Naciones por 3-0 ante Alemania, con un doblete que fue histórico para las pupilas de Sonia Bermúdez.

    (Fuente: RFEF)
  • Oficial | Claudia Pina se convierte en Player of the Month en el mes de noviembre para la la Liga F Moeve

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🚨 La exjugadora del Sevilla Fútbol Club fue votada por los fans para llevarse este prestigioso galardón, el penúltimo de todo 2025.

    🟦 La atacante, que fue clave para que España ganara la Nations League, ha disputado los cuatro encuentros de este mes marcando 2 goles y repartiendo 3 asistencias, unos números que llevaron a la nueve a imponerse en la votación que cada 30 días pone en marcha la patronal de Beatriz Álvarez Mesa, con total justicia.

    Claudia Pina es la luz eterna : la catalana conquista el ‘Player of the Month’ de noviembre en una oda a su talento, su impacto y su impronta en la historia del fútbol femenino español para suceder en el palmarés a la jugadora del Bayern de Múnich, Edna Imade, quien está cedida por las teutonas en la Real Sociedad de Fútbol esta temporada.

    En un noviembre que ya se escribe en tinta dorada en las crónicas de la Liga F Moeve, Claudia Pina ha sido coronada como la ‘Player of the Month’ de EA SPORTS, en una edición que consolida a la máxima categoría del fútbol femenino español como territorio pionero y vanguardista dentro del universo global de este galardón. La futbolista del FC Barcelona, deslumbrante, decisiva y pura esencia competitiva, se impuso entre las siete nominadas después de un mes estratosférico: goles, asistencias, liderazgo y esa capacidad casi mística para elevar el listón de la excelencia. En el éxtasis de su plenitud deportiva, Pina reclama su trono con la autoridad de quien domina cada detalle del juego y transforma los partidos en relatos inolvidables.

    Desde el amanecer del miércoles 26 de noviembre, cuando las votaciones se abrieron al público, el eco del reconocimiento vibraba ya en cada rincón de la Liga F Moeve. EA SPORTS volvía a certificar su apuesta firme, su compromiso decidido y su visión global: desde la temporada pasada, la élite del fútbol femenino español es la primera liga femenina del planeta en integrar este premio mensual, uniéndose así a los grandes colosos masculinos –LALIGA EA SPORTS, Premier League, Serie A, Bundesliga y Ligue 1– en una declaración inequívoca de respeto, igualdad y promoción del talento. Era cuestión de tiempo que la magia de Pina encontrase su reflejo en un galardón concebido para medir números, impacto y trascendencia, esos tres elementos que este mes han orbitado alrededor de una misma camiseta, una misma dorsal, una misma sonrisa: la de la atacante de Moncada y Reixach.

    La lista de nominadas parecía un compendio de virtudes, una constelación de figuras destinadas a dejar huella en esta era del fútbol español: Caroline Weir (Real Madrid), una brújula eterna; Fiamma Benítez (Atlético de Madrid), dinamita en espacios reducidos; Inma Gabarro (Sevilla FC), instinto depredador; Ane Azkona (Athletic Club), insistencia y talento; Ainoa Campo (RCD Espanyol), equilibrio y lectura; Carlota Suárez (Costa Adeje Tenerife), la revelación inconformista. Todas brillaron. Pero ninguna iluminó tanto como Claudia Pina.

    Sus números en noviembre hablan por sí solos, pero su impacto va más allá del simple conteo estadístico: 287 minutos en cuatro partidos, dos goles —uno al Deportivo Abanca, otro al Levante UD—, tres asistencias, una influencia permanente en la circulación azulgrana y una convicción absoluta para aparecer cuando el juego pedía claridad y cuando la grada exigía respuestas. Y todo esto en apenas un mes de competición. Porque Claudia no compite: trasciende.

    A la luz de su temporada, el premio adquiere un significado aún más rotundo: con 9 goles y 4 asistencias en 690 minutos, la catalana no solo lidera la tabla de máximas goleadoras de la Liga F Moeve, sino que se ha convertido en una jugadora total, madurada, exacta, con la sabiduría de quien ya ha escrito capítulos esenciales en la historia reciente del fútbol español.

    Y el firmamento se completa con su impacto internacional: Pina fue decisiva para que España conquistara su segunda Nations League, anotando un doblete en la final del Metropolitano y proclamándose Bota de Oro con ocho dianas. Una competición para la eternidad, firmada con el descaro de quien nació para los grandes escenarios.

    EA SPORTS, en su apuesta inequívoca por el crecimiento del fútbol femenino, recompensó su rendimiento con la mejora de su ítem dentro del juego, un gesto simbólico pero poderoso, que la sitúa al nivel de las grandes estrellas globales. Pina se une así a las dos primeras ganadoras de esta edición inaugural: Luany (septiembre) y Edna Imade (octubre). Tres meses, tres historias, tres pilares de un mismo proyecto: hacer del fútbol femenino un espacio gigantesco, reconocido y universal.

    Recibió el premio en un entrenamiento del vigente campeón liguero y subcampeón de Europa, en un gesto íntimo y solemne, una foto destinada a ocupar un marco en la memoria de la competición. Pero faltaba algo. Faltaba la celebración poética, la mirada emocional, el verso que convierte a las futbolistas en mitos.

    En cada pase que nace de sus botas,

    España dibuja nuevas fronteras.

    En cada golpeo que Pina inventa,

    la pelota recuerda que también sueña.

    Eres vértigo y sosiego,

    eres filo que acaricia,

    eres brújula que encuentra

    el gol que nadie veía.

    Eres la pausa que ordena,

    la chispa que incendia el día,

    la voz que enmudece estadios,

    la risa que rompe estadísticas.

    Tiene tu juego un lenguaje

    que no entiende de concesiones:

    si el fútbol es poesía,

    tú eres la rima que todos buscan,

    la metáfora que siempre aparece.

    Este poema, al que hemos llamado “la geografía del talento”, define a la perfección a la de Moncada y Reixach hasta el olimpo de las elegidas.

    La embajadora del XBuyer TEAM en la Queens League brilla con luz propia con tan solo 24 años y su legado, que no ha hecho más que empezar a forjarse, puede desafiar al tiempo y el espacio.

    Y en esta temporada donde el pulso de la Liga F Moeve late con una intensidad inédita, Claudia Pina se erige como figura monumental, heredera de las líderes pasadas pero, sobre todo, arquitecta de un futuro que se construye desde su talento. Su carrera en la Primera División Femenina, desde que debutara siendo apenas una adolescente, es un mural de crecimiento constante: goles decisivos, asistencias quirúrgicas, liderazgos silenciosos y temporadas donde su influencia va mucho más allá de las estadísticas.

    Porque desde su irrupción en la élite, la catalana ha firmado ya decenas de goles, una colección generosa de asistencias, títulos en cascada y una evolución que la ha llevado de promesa precoz a estrella consolidada. No es casualidad que cada año amplíe su registro goleador, que cada curso añada un matiz nuevo a su repertorio. Lo suyo no es una carrera: es una transformación continua, paciente, estratégica, como quien esculpe su propia leyenda con el cincel de la excelencia.

    Hoy, con el premio de ‘Player of the Month’ entre las manos, Claudia Pina no solo celebra un mes perfecto: ratifica su crecimiento como una de las futbolistas más determinantes del fútbol europeo, una jugadora capaz de definir partidos, influir en sistemas, inspirar generaciones y convertir la pelota en un puente entre la emoción y la historia.

    Y si este noviembre ha sido suyo, es porque la Liga F Moeve entiende que las figuras que cambian el deporte no aparecen cada día. Y porque EA SPORTS reconoce, con inteligencia y justicia, que el fútbol femenino vive una edad de oro donde Pina es faro, estandarte y vértice.

    La pregunta que queda ahora es solo una: ¿Cuántas páginas más está dispuesta a escribir antes de que su legado sea imposible de alcanzar?

    Por cómo juega, por cómo compite, por cómo impacta, por cómo transforma y la respuesta, quizás, ya está escrita en sus botas.

    (Fuente: Liga F Moeve)
  • La crónica| El Barcelona acaba con la resistencia azul y blanca

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🟦 ¡Triunfo del campeón! Las culés tuvieron que emplearse a fondo para doblegar por 2-0 al Club Deportivo Tenerife que luchó hasta el final .

    Publicidad de HBO Max

    Desde el mundo de Poniente llega una entrañable historia centrada en las aventuras de una pareja inesperada. La temporada de seis episodios de media hora de EL CABALLERO DE LOS SIETE REINOS se estrena el lunes 19 de enero en HBO Max. Los nuevos episodios se estrenarán de manera semanal.

    Sinopsis: Un siglo antes de los acontecimientos de Juego de Tronos, dos héroes inverosímiles vagaban por Poniente… un joven ingenuo, pero valiente caballero, Ser Duncan el Alto, y su diminuto escudero, Egg. Ambientada en una época en la que la dinastía Targaryen aún ocupa el Trono de Hierro y el recuerdo del último dragón aún no se ha borrado de la memoria colectiva, grandes destinos, poderosos enemigos y peligrosas hazañas esperan a estos improbables e incomparables amigos.

    Reparto: Peter Claffey como Ser Duncan «Dunk» el Alto, Dexter Sol Ansell como Egg, Daniel Ings como Ser Lyonel Baratheon, Bertie Carvel como Baelor Targaryen, Danny Webb como Ser Arlan de Pennytree, Sam Spruell como Maekar Targaryen, Shaun Thomas como Raymun Fossoway, Finn Bennett como Aerion Targaryen, Edward Ashley como Ser Steffon Fossoway, Tanzyn Crawford como Tanselle, Henry Ashton como Daeron Targaryen, Youssef Kerkour como Steely Pate, Tom Vaughan-Lawlor como Plummer y Daniel Monks como Ser Manfred Dondarrion.

    Créditos: Cocreador/productor ejecutivo, George R. R. Martin; cocreador/showrunner/productor ejecutivo, Ira Parker. Productores ejecutivos Sarah Bradshaw, Owen Harris, Ryan Condal y Vince Gerardis. Directores Owen Harris y Sarah Adina Smith.

    Vídeo |

    https://youtu.be/oWkee4nu1Lg?si=2-ByrvhARM-9oW7c

    La previa |

    #LigaFMoeve| #BarçaCostaAdejeTenerife

    (Fuente: Liga F Moeve)

    El Johan Cruyff volverá a encender sus luces para uno de esos partidos que, sin importar el mes ni la jornada, destilan un peso específico que va mucho más allá de los puntos. En este diciembre que ya huele a frío, a urgencia clasificatoria y a ambiciones que empiezan a definirse, el FC Barcelona recibe a un Costa Adeje Tenerife convertido en una de las historias más vibrantes de la temporada. Es el choque entre un gigante herido y un aspirante sin miedo. Entre un Barça que lucha por mantenerse en la cúspide pese a las bajas que le asfixian, y un Tenerife que por primera vez en mucho tiempo llega a la ciudad condal con una identidad reconocible, una propuesta valiente y un sueño legítimo: romper otro techo.

    Porque sí: sobre el papel, el Barça siempre es favorito. Sobre la hierba, en cambio, este Tenerife se ha ganado el respeto de toda la Liga F Moeve. Y lo ha hecho con una mezcla perfecta de orden, intensidad y mentalidad competitiva, esa que se construye partido a partido, viaje a viaje, isla a península, punto a punto.

    Para Pere Romeu, cada semana parece un nuevo rompecabezas. Las bajas se acumulan en el núcleo duro del equipo, en los nombres que sostienen la estructura emocional y futbolística del campeón:
    • Ona Batlle, solidez y recorrido.
    • Kika Nazareth, chispa entre líneas.
    • Aitana Bonmatí, el faro eterno.
    • Salma Paralluelo, la verticalidad hecha vértigo.
    • Patri Guijarro, el equilibrio que todo lo ordena.

    Cinco ausencias que obligan al técnico a reinventar la brújula del equipo, a reconstruir asociaciones, roles y alturas, y a buscar nuevas protagonistas en un vestuario repleto de talento pero exigido al límite. Aun así, incluso tocado, el Barça sigue siendo el Barça: una maquinaria ideada para dominar, para asfixiar desde la posesión, para someter desde la calidad individual y colectiva. Un equipo que en el Johan Cruyff, con su público y su estilo, rara vez concede concesiones.

    Al otro lado del campo, el Costa Adeje Tenerife llega en un momento dulce que nadie quiere interrumpir. Las de Eder Maestre han construido una temporada que ya es inolvidable, sustentada en tres pilares que hoy las convierten en aspirantes:
    resultados, estabilidad y personalidad.
    • Están a solo tres puntos de Europa, algo impensable para muchos hace dos meses.
    • Solo han perdido un partido en lo que va de campeonato.
    • Son, atención, el mejor equipo visitante de la Liga F Moeve: 16 puntos de 18 posibles. Una barbaridad competitiva, un dato que habla de resistencia, carácter y madurez.

    Pisco, Aithiara, Yerliane Moreno e Iratxe Pérez no estarán, pero el bloque mantiene su esencia. La presión alta cuando pueden, la defensa ordenada cuando deben, las transiciones rápidas cuando el rival se parte, la paciencia para defender sin balón… Todo con un mismo denominador común: creer.

    Un verbo que, en el fútbol femenino español, el Tenerife ha grabado a fuego desde su fundación.

    El Barça solo ha caído dos veces ante el Costa Adeje Tenerife en toda su historia. Dos victorias que viven en la memoria del vestuario tinerfeño como recordatorios de que los imposibles existen… pero solo para los que no se atreven a intentar lo imposible.

    Hoy, el Tenerife sí se atreve.
    Y eso, en el Johan Cruyff, significa que veremos un duelo de enorme cargado de emociones .

    El Johan será un hervidero. El público sabe que el equipo necesita calor, que hay bajas, que no todo es perfecto… y es precisamente en estas circunstancias cuando la afición se siente más necesaria. Los himnos, las bufandas, el rugido en cada recuperación: hoy será un día de comunión.

    Desde la banda visitante, el Tenerife vivirá la cita como un examen, sí, pero también como una celebración: la confirmación de que son un proyecto serio, maduro, ambicioso. Las jugadoras saben que pocos escenarios explican mejor el progreso de un equipo que este templo azulgrana.

    Para el Barça, ganar significa seguir arriba y sobrevivir a un tramo plagado de obstáculos.
    Para el Tenerife, puntuar —o incluso más— significaría poner Europa al alcance real de la mano.

    Pero más allá de lo clasificatorio, hay una esencia que lo envuelve todo:
    el deseo de trascender.

    De demostrar que el fútbol femenino español vive un momento histórico, en el que las distancias se acortan, las propuestas se amplían, los proyectos crecen y los partidos dejan de ser trámite para convertirse en relatos épicos.

    El 6 de diciembre no será un partido más. Será una cita que marcará tendencias, que revelará verdades y que alimentará narrativas.

    El Barça busca mantener su hegemonía.
    El Tenerife quiere derribar otra puerta.

    Y el Johan Cruyff será testigo del choque de dos voluntades, dos estilos y dos sueños que se encuentran en el momento justo.

    Una tarde de gran fútbol. Una tarde para creer. Una tarde para sentir que la Liga F Moeve está viviendo una de sus épocas más grandes.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    El partido al detalle |

    🏆 Liga F Moeve | Temporada 2025-2026

    🔥 Fútbol Club Barcelona 🆚 Costa Adeje Tenerife Egatesa 🔥

    📅 Sábado, 6 de diciembre de 2025

    🩵 Día de Partido 13 | Matchday

    ⏰ 15:00 horario peninsular

    📺 Ten TV

    🏟️ Johan Cruyff, Barcelona

    (Fuente: Club Deportivo Tenerife Femenino)

    Los onces |

    La decimotercera jornada de la Liga F Moeve llevó al Costa Adeje Tenerife Egatesa a visitar el Estadio Johan Cruyff, un escenario siempre exigente para cualquier rival. El conjunto tinerfeño se enfrentaba a un FC Barcelona con aspiraciones de mantener su dominio en la competición, mientras buscaba sumar puntos importantes lejos de casa. Con el pitido inicial programado a las 14:00 hora canaria, el partido prometía intensidad, táctica y oportunidades, en un duelo que enfrentaba la solidez defensiva y el contraataque de las blanquiazules con el juego combinativo y vertical de las locales.
    El partido comenzó con el FC Barcelona tratando de imponer su ritmo desde los primeros compases. En el minuto 6, el conjunto azulgrana buscó con intención acercarse al área tinerfeña, pero se encontró con una brillante intervención de la guardameta blanquiazul, que evitó cualquier peligro sobre su portería. Lejos de replegarse, el Costa Adeje Tenerife respondió apenas unos minutos después. En el 10’, S. Ouzraoui protagonizó una buena jugada ofensiva, acercándose con peligro a la meta local y demostrando que las visitantes no estaban dispuestas a renunciar al ataque.

    Con el paso de los minutos, el encuentro se fue equilibrando. El FC Barcelona trataba de adueñarse del control del balón, pero el bloque defensivo tinerfeño se mostró sólido y concentrado.

    En el minuto 29, Elba Vergés se elevó dentro del área para conectar un remate de cabeza que, aunque no encontró premio, evidenció el creciente atrevimiento del conjunto visitante y su capacidad para inquietar a su rival. Poco después, en el 33’, Gramaglia apareció con contundencia para despejar una peligrosa acción del conjunto azulgrana, demostrando la seguridad y el compromiso defensivo de todo el equipo.
    A medida que se acercaba el final de la primera mitad, el Barcelona intensificó su presencia en campo contrario. En el minuto 39, el conjunto local reclamó una posible pena máxima dentro del área tinerfeña, pero la colegiada decidió que no existía infracción suficiente para señalar penalti, manteniéndose así el empate. Tras esta acción, se decretó un minuto de tiempo añadido, en el que el Costa Adeje Tenerife mantuvo la concentración, cerrando con orden los últimos intentos del rival. Con un 0-0 en el marcador al descanso, el conjunto tinerfeño pudo marcharse a vestuarios satisfecho por la resistencia mostrada ante uno de los equipos más poderosos de la categoría, habiendo combinado firmeza defensiva con algunos destellos ofensivos que dejaron claro que estaba dispuesto a competir de tú a tú.

    En la segunda mitad, el Barça fue más reconocible. Tras el paso por vestuarios, las de Pere Romeu dieron un paso adelante y salieron con una velocidad más, rondando con asiduidad la portería de Nay Cáceres.

    Las constantes interrupciones que hubo, sin embargo, impidieron que el conjunto blaugrana pudiera implementar un ritmo elevado de partido.

    En el minuto 65, el FC Barcelona volvió a amenazar la portería blanquiazul, pero Nay Cáceres realizó una gran parada y Elba Vergés despejó el balón, reafirmando la solidez defensiva del equipo visitante. Apenas un minuto después, en el 66’, Gramaglia volvió a tener una ocasión clara, acercándose con peligro a la portería rival, aunque sin encontrar el fondo de la red. La acción volvió a evidenciar la capacidad del Costa Adeje Tenerife para generar oportunidades y mantener viva la amenaza ofensiva frente a un rival tan sólido como es el subcampeón de Europa.

    El encuentro entró en los últimos diez minutos, el ataque blaugrana crecía y con la entrada de Claudia Pina las ofensivas eran más peligrosas.

    No anduvo tan lejos de conseguir ese objetivo, pero tras una serie de buenas ocasiones culés, con Vicky López y la recién ingresada Pina de protagonistas, una internada luminosa de Aïcha Camara, con pared trabajada con Graham Hansen, acabó en asistencia hacia atrás de la canterana para que Ewa Pajor rematara de primeras para el 10 en el minuto 82 El gol de la ex del Wolfsburgo liberó al Barça y hundió moralmente a un Club Deportivo Tenerife que viajó a Cataluña con la moral por las nubes después de haberle ganado al Atlético de Madrid por 2-1 en el Heliodoro antes de que España levantara su segunda Liga de Naciones en el Metropolitano.

    El conjunto local se creció y tardó en redondear el marcador a través de una precisa volea de zurda de Alexia, capturando un centro de Graham Hansen que sirvió para ajusticiar a Noelia Ramos e instalar el 20 definitivo en el luminoso sobre el 87 de un duelo apasionante por demás.

    El Fútbol Club Barcelona no quiere aflojar en el liderato de una Liga F que ya no será perfecta, cayó por 1-0 ante la Real Sociedad de Fútbol hace algunas semanas, pero en la que ya suma 36 unidades en su casillero particular, haciéndole un “favor” al Atlético de Madrid en la lucha por Europa.

    A pesar de los dos goles, las guerreras finalizaron un encuentro de máximo nivel ante uno de los mejores equipos del mundo, dando muestras de la actitud y compromiso que derrochan cada jornada. La quinta posición sigue intacta y las futbolistas blanquiazules se encuentran ya con todas las miradas puestas en el próximo duelo ante el DUX Logroño, en el que será el último partido del año 2025 como local para las tinerfeñas, el domingo 14 de diciembre a las 12:00 horario peninsular.

    Las de Maestre no pudieron sacar rédito del Atlético de Madrid 2-2 Sevilla para meterle más presión a las rojiblancas, pero saben que son unas guerreras que partido tras partido honran a las Islas Canarias, navegando entre gigantes al ser quintas con 23 guarismos.

    (Fuente: Costa Adeje Tenerife Egatesa)

    📋 Ficha técnica |

    FC Barcelona: Cata Coll; Paredes; Sydney (Claudia Pina 61´); Marta (Mapi León 73’); Graham; Alexia; C. Serrajordi (Laia 61´); Pajor (Fenger 90’); Vicky; Aïcha; Carla Julià (Brugts 73’).

    Costa Adeje Tenerife Egatesa: Nay Cáceres; Cinta R. (Fatou . D 81’); Paola H.D. (Iratxe 46´); S. Ouzraoui (Mari Jose 76’); Aleksandra; S. Castelló; N. Ramos; Clau Blanco; Elba; Patri Gavira (c); Gramaglia (Ari Arias 72´).

    Árbitra: Beatriz Cuesta como árbitra principal del partido. Asistida por bandas por: Iria Rosendo y Marta Villanueva. Cuarta árbitra: Nuria Sánchez. Amonestó a las blaugranas con amarilla; Clara Serrajordi (28´) e Irene paredes (51´).
    Incidencias: Décimotercera jornada de Liga F Moeve celebrada en el Johan Cruyff sobre una superficie de hierba natural.

    Goles |

    1-0 Ewa Pajor 80’ ⚽️
    2-0 Alexia Putellas 88’ ⚽️

    Vídeo |