Categoría: Fútbol Fememenino

  • Oficial | LaLiga perjudica a las campeonas del mundo

    (Fuente: “El Partido de Manu”)

    📌 ¡Tebas no tiene en cuenta a “La Roja”! El presidente de la patronal coloca un Barcelona vs Atlético de Madrid el mismo día que se juega un título en el Metropolitano.

    El enfrentamiento entre LaLiga y la RFEF viene de lejos y tiene múltiples frentes: distribución de competencias, derechos audiovisuales, modelo de competición, internacionalización, reparto de ingresos, etc. Por ejemplo, Tebas ha llegado a afirmar que la gestión de la RFEF “está basada en una estrategia de ataque constante” hacia LaLiga. 

    En 2023, la justicia respaldó a la RFEF al reconocer que ostenta una “posición de superioridad institucional” frente a LaLiga, lo que refrenda que no estamos ante dos entidades “iguales” sino ante una federación que, al menos legalmente, conserva poderes de coordinación.

    La imagen que se dibuja es la de un fútbol español que vive una doble tensión: por un lado, el desarrollo acelerado del fútbol femenino, con sus éxitos y visibilidad creciente; por otro, un entramado institucional caracterizado por el enfrentamiento entre LaLiga y la RFEF que complica y condiciona ese desarrollo.

    El tuit de Andrea Peláez funciona como un termómetro de ese malestar: refleja el descontento latente de quienes trabajan directamente en el fútbol femenino. Y, ante ese contexto, el papel de Javier Tebas queda en una zona de grises: sí ha mostrado palabras de apoyo, sí ha instalado visibilidad, pero muchos creen que las acciones estructurales —y las alianzas definitivas— aún no están al nivel de la retórica.

    tensión entre LaLiga y la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) no se queda en los despachos: tiene reflejos claros en la programación deportiva, en la convivencia de competiciones y, sobre todo, en la visibilidad del fútbol femenino.
    El ejemplo más reciente —y quizá más simbólico— tendrá lugar el próximo martes 2 de diciembre de 2025, fecha marcada en rojo para el deporte español.

    Ese día, con la Liga F Moeve (Primera División Femenina) detenida por una nueva ventana FIFA, la Selección Española Femenina jugará en el Estadio Metropolitano el partido de vuelta de la gran final de la UEFA Women’s Nations League ante Alemania, una cita que podría coronar a “la Roja” con un nuevo título continental frente a más de 70.000 aficionados.
    Un encuentro histórico que RTVE emitirá en abierto y que aspira a ser una fiesta nacional, con el estadio del Atlético de Madrid convertido en símbolo del fútbol femenino y del éxito global de las campeonas del mundo.

    Sin embargo, ese mismo 2 de diciembre, a las 21:00 (hora peninsular), Javier Tebas, presidente de LaLiga EA Sports, ha decidido programar un partido de alto nivel masculino: el Fútbol Club Barcelona vs Atlético de Madrid, uno de los choques más mediáticos y seguidos de toda la temporada.

    La coincidencia horaria entre ambos eventos supone un golpe directo a la visibilidad del fútbol femenino y a la posibilidad de llenar el Metropolitano, en una jornada en la que España podría revalidar su hegemonía continental.

    Desde el punto de vista mediático, la decisión es difícil de entender. El duelo entre Barcelona y Atlético absorberá gran parte de la atención televisiva, de la cobertura periodística y del espacio informativo en todas las plataformas.
    En consecuencia, el encuentro de la Selección Femenina, que debería tener una exposición total como evento de país, se verá inevitablemente eclipsado por el clásico moderno de LaLiga masculina.

    Diversas voces del periodismo y del entorno federativo han interpretado esta coincidencia como una falta de sensibilidad institucional por parte de la presidencia de LaLiga hacia el desarrollo y la proyección del fútbol femenino.

    El mensaje que deja esta programación es preocupante: ni siquiera una final europea de la selección nacional logra un hueco protegido en la agenda futbolística del país.

    La coincidencia de ambos partidos es también un síntoma más del conflicto estructural entre LaLiga y la RFEF, una guerra fría que dura años y que ha tenido consecuencias en prácticamente todos los ámbitos del fútbol español: desde los derechos audiovisuales hasta la organización de competiciones y la relación con los clubes.
    Cada decisión, incluso la fijación de fechas, se interpreta dentro de esa pugna por el control del calendario, de la narrativa y del poder simbólico.

    En este contexto, la falta de diálogo entre ambas instituciones no solo perjudica la imagen del fútbol español, sino que castiga directamente a las aficiones y al crecimiento del deporte femenino, que necesita ventanas limpias, espacios propios y respaldo institucional unánime.

    La decisión de Javier Tebas reabre un debate de fondo: ¿cuál es el compromiso real de LaLiga EA Sports con el fútbol femenino?
    Aunque Tebas ha asegurado en diversas ocasiones que apoya su crecimiento, gestos como este siembran dudas sobre la priorización real de ese discurso.
    El hecho de que un evento histórico como la final de la Nations League —en la que España podría levantar su segundo título consecutivo— quede enfrentado mediáticamente a un partido de liga masculina de alto impacto, refleja una descoordinación preocupante entre organismos que, en teoría, deberían trabajar por la promoción conjunta del fútbol nacional.

    El 2 de diciembre de 2025 debería ser un día de unión, de emoción colectiva y de orgullo nacional por las campeonas del mundo.
    El Estadio Metropolitano, convertido en fortaleza de “la Roja”, acogerá a una generación que ha cambiado la historia del deporte español. Pero, en vez de un escenario de apoyo institucional y mediático total, se encontrará compitiendo por la atención con uno de los partidos más potentes del calendario masculino.

    Más allá de la rivalidad entre organismos, esta situación pone de manifiesto la urgencia de un pacto de coordinación entre la RFEF, LaLiga y la Liga F Moeve que priorice el bien común: la visibilidad, el desarrollo y la sostenibilidad del fútbol femenino español.
    Porque mientras los despachos siguen en guerra, son las jugadoras, los clubes y la afición quienes pagan el precio de la desunión.

    El 2 de diciembre, el Metropolitano será el epicentro de la ilusión de un país. Pero ese mismo día, a la misma hora, otro estadio —probablemente el Olímpico de Montjuïc o el nuevo Camp Nou— captará gran parte de los focos.
    Lo que podría haber sido una jornada de orgullo compartido se convierte, por falta de sensibilidad y planificación, en una demostración más de que la “guerra” entre instituciones sigue ensombreciendo los logros de nuestras campeonas.

    Y mientras la Selección Española femenina lucha por su segundo título continental, el fútbol español sigue debatiéndose entre su pasado de enfrentamientos y el futuro de igualdad que tanto prometió.
    Un futuro que exige, más que palabras, decisiones responsables y apoyo mutuo .

  • Reportaje | España, entre himnos y estrellas: la epopeya infinita de un sueño llamado fútbol femenino

    (Fuente: RFEF )

    📌 La Selección Española es número 1 del ranking FIFA y alcanzó su cuarta final en dos años.

    Canción de taburete |

    https://spotify.link/X2pLF8i3QXb

    “Me dejaste un gusto extraño y me enamoré de ti.” Así comenzaba aquella canción que el grupo “Taburete”, con el alma encendida de quien quiere rendir tributo a una nación que vibra al compás de su bandera, compuso en 2019 para la patria ibérica con motivo del Mundial de Francia.

    Una melodía que pronto se convirtió en símbolo, en premonición, en la banda sonora de un sentimiento que nacía y que aún no sabía la magnitud de lo que estaba por venir. Fue aquel verano en el que las chicas hispanas, con el corazón como única brújula, cayeron con honor (2-1) en los octavos de final ante la todopoderosa selección de los Estados Unidos, en el legendario estadio de Le Havre, bajo el cielo normando que presenció el primer rugido de un gigante dormido.

    Aquella tarde, marcada por dos penales tan controvertidos como inolvidables —especialmente el segundo, aquel que Rose Lavelle sufrió entre sombras de polémica—, cambió para siempre el destino de las guerreras hispanas. En ese preciso instante, entre lágrimas y orgullo, nació una convicción nueva: la de creer en sí mismas. Cuando los focos del fútbol femenino apenas rozaban la superficie mediática, cuando el eco de sus victorias se apagaba antes de alcanzar las grandes portadas, en “El Partido de Manu” ya contábamos —como quien narra una profecía— las gestas y las cicatrices de las de Jorge Vilda. Éramos testigos del origen de algo inmenso.

    Tras aquella fecha fundacional en suelo francés, llegó la última “decepción”, si es que así puede llamarse al aprendizaje que forja los destinos inmortales. España, que apenas cuatro años antes había disputado su primer gran torneo, alcanzó los cuartos de final de la Eurocopa de 2022, donde cayó en la prórroga frente a Inglaterra (2-1). Una derrota que dolió, sí, pero que también encendió la chispa definitiva: fue la antesala de la gloria más absoluta.

    Y fue, curiosamente, en las antípodas —en la Copa del Mundo de Australia y Nueva Zelanda 2023— donde comenzó a escribirse la epopeya más grande jamás contada del fútbol español. Aquel torneo, que empezó casi en silencio, se transformó en un himno universal a la perseverancia y al talento. Partido a partido, lágrima a lágrima, España fue tejiendo una historia que parecía imposible. Hasta que llegó el día: la gran final de Sídney, frente a Inglaterra, otra vez ellas, y un disparo de Olga Carmona que atravesó el tiempo y las generaciones para bordar la primera estrella sobre la camiseta rojigualda. El país entero se detuvo. Las plazas se llenaron. Las lágrimas fueron un idioma común. No nos lo podíamos creer: éramos campeonas del mundo.

    Y sin embargo, incluso en la cima del triunfo, el fútbol —caprichoso y humano— nos recordó que la gloria nunca llega sin sombras. Los episodios ocurridos durante la ceremonia de medallas, tan ampliamente conocidos, empañaron una celebración que debía haber sido pura y eterna. Pero mientras eso ocurría, en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, un grupo de mujeres seguía entrenando en silencio, con la mirada fija en el horizonte, dispuestas a escribir la siguiente página del libro dorado del deporte español.

    El camino, como la vida, nunca fue un sendero de rosas. Tras el Mundial, llegó la recompensa de las recompensas: la conquista de la primera edición de la UEFA Women’s Nations League, levantada en La Cartuja de Sevilla frente a Francia. El cielo andaluz fue testigo de una nueva proeza que consolidó a España como una potencia inapelable. Con ese trofeo en las manos, el equipo emprendió viaje de regreso a Francia para debutar, por vez primera en su historia, en unos Juegos Olímpicos (París 2024). Pero el destino, siempre exigente con las leyendas, volvió a poner a prueba su espíritu. Un partido fatídico frente a Brasil en semifinales y el cruel desenlace del penalti errado por Alexia Putellas privaron al equipo del bronce. Sin embargo, lo más cruel aún estaba por llegar.

    Porque en la Eurocopa de Suiza 2025, en la majestuosa final de Basilea, el fútbol —ese espejo de la vida— quiso cerrar el círculo. Inglaterra, la misma que había sucumbido dos años antes en Sídney, reclamó su revancha desde el punto fatídico.

    (Fuente: UEFA)

    Fue una herida más en el pecho de un grupo que ya se había ganado la eternidad. Una derrota que no se mide en medallas, sino en carácter, en legado y en la certeza de que la historia de España en el fútbol femenino no tiene fin.

    Y así, cuando el ciclo de Montse Tomé llegó a su ocaso —una crónica de una despedida anunciada—, la Real Federación Española de Fútbol supo reaccionar con temple. Con mayor o menor acierto, eligió a una mujer que conoce las raíces y las cicatrices del fútbol: Sonia Bermúdez, exjugadora de élite, símbolo del compromiso y del coraje. Bajo su batuta, España ha alcanzado las semifinales de la UEFA Nations League frente a Suecia, doblegando al gigante escandinavo con autoridad. Primero, un contundente 4-0 en La Rosaleda, Málaga, y después un sobrio pero valiente 0-1 en Gotemburgo, sellado por una diana de Alexia Putellas en el minuto 75, como si el destino hubiera querido reconciliarse con ella.

    Hoy, la Selección Española de Fútbol —esa que “desde Ottawa piensa en copas”, como decía la canción de Taburete—, está a punto de firmar una nueva página en el gran libro de su historia. Cuarta final en apenas dos años. Cuatro inviernos de sueños, de lágrimas, de epopeyas. Una demostración rotunda de que el fútbol femenino no solo interesa: emociona, inspira y da más alegrías que el masculino, porque quienes lo encarnan lo hacen desde la pasión y el amor puro al juego. Lo que España vive es más que una era dorada: es una edad de oro con mayúsculas, una generación de leyenda que ha redefinido los límites del deporte nacional.

    España defenderá la corona conquistada ante Alemania, que logró su pase tras empatar con Francia (2-2) y hacer valer su victoria en la ida. La final, a doble partido, tiene fecha y alma: primero, el 28 de noviembre en el estadio Fritz Walter de Kaiserslautern, en territorio germano, donde la historia empezará a escribirse con tinta extranjera. Y luego, el 2 de diciembre, el retorno a casa, al templo rojiblanco del Estadio Metropolitano de Madrid, donde la patria futbolera entera se unirá para empujar a sus heroínas hacia la eternidad.

    En el aire flota una sensación inequívoca, un susurro colectivo que se ha convertido en certeza: “La Roja no tiene techo.” Porque el espectáculo —con permiso de una temible Alemania, heredera de las grandes dinastías europeas— no ha hecho más que comenzar.

    Y lo que late en el corazón de este equipo es algo que no se entrena ni se compra: una fe ancestral, un orgullo de nación y la certeza de que el futuro del fútbol lleva nombre de mujer y acento español.

  • Oficial | El Metropolitano será sede de la final de la Nations League Femenina

    (Fuente: “El Partido de Manu”)

    📌 La final de la UEFA Women’s Nations League se disputará, en este nuevo formato, a doble partido. El segundo y definitivo, la vuelta, se jugará en el estadio Metropolitano de Madrid el dos de diciembre.

    El Estadio Metropolitano, majestuoso y colosal, se alza como emblema de la pasión, la fe y la grandeza del Atlético de Madrid. En su césped, donde la historia se escribe con letras de fuego, España buscará revalidar la corona de la UEFA Women’s Nations League el próximo martes 2 de diciembre, cuando “la Roja” reciba a Alemania en el segundo y decisivo encuentro de la gran final.


    Ese día, el Metropolitano no será solo un estadio: será la fortaleza de una nación, el corazón palpitante de un país que ha aprendido a soñar con sus campeonas, el escenario donde el fútbol femenino volverá a conquistar el alma de todos.

    Inaugurado en 2017 como un símbolo de modernidad y orgullo rojiblanco, el Metropolitano se ha convertido en uno de los templos futbolísticos más imponentes de Europa. Su arquitectura vanguardista, su atmósfera envolvente y su capacidad para más de 70.000 aficionados lo han consagrado como sede de los grandes momentos del deporte mundial.
    Allí se vivió la final de la UEFA Champions League 2019, en la que el Liverpool de Jürgen Klopp se proclamó campeón ante el Tottenham Hotspur, en una noche que elevó al Metropolitano al Olimpo de los estadios europeos.
    Años después, su prestigio ha seguido creciendo: ha acogido finales de la Copa del Rey, partidos internacionales de la Selección Española masculina, y ha sido designado por la UEFA como sede de la final de la Champions League 2027, un reconocimiento a su excelencia organizativa, su ambiente incomparable y su lugar en el corazón del fútbol mundial.

    Y ahora, el destino le otorga un nuevo capítulo: la final de la UEFA Women’s Nations League.
    Cuando las luces del Metropolitano se enciendan el 2 de diciembre, no será solo una noche de fútbol; será una cita con la historia, el punto de encuentro entre la gloria pasada y el futuro que España sigue escribiendo con talento, coraje y orgullo.
    Porque en ese coloso madrileño, donde las emociones rugen como un solo corazón, la Selección Española Femenina buscará confirmar que su reinado no fue una casualidad, sino el fruto de una generación que cambió para siempre la manera en que este país vive y siente el fútbol.
    El Metropolitano será su templo, su escudo, su voz.

    Y cuando suene el himno, todo un país volverá a creer en levantar un título tras el fiasco de la Eurocopa 2025 en Suiza ante Inglaterra en una agónica y dramática tanda de penaltis que cerró la era de Montse Tomé .

    (Fuente Netflix):
  • La previa | España busca otra noche de gloria en Goteborg: a un paso de la final de la Liga de Naciones

    (Fuente: UEFA)

    📌 La campeona del mundo se juega este martes (19:00h, La 1 – TVE) el billete para una nueva final. Con un 4-0 a favor ante Suecia tras la exhibición de Málaga, el conjunto de Sonia Bermúdez viaja al Gamla Ullevi de Goteborg decidido a certificar su pase sin sobresaltos, mantener su hegemonía y seguir escribiendo la era dorada del fútbol femenino español.

    (Fuente: “El Partido de Manu”)

    España tiene la historia a su favor, el marcador a su favor y, sobre todo, el hambre intacta. Este martes, en el imponente Gamla Ullevi de Goteborg, la selección femenina de fútbol afronta la vuelta de las semifinales de la Liga de Naciones 2025, con la oportunidad de firmar el pase a su cuarta final en menos de dos años y medio.

    El 4-0 de la ida en La Rosaleda fue mucho más que un resultado. Fue una declaración de intenciones. Una muestra de autoridad, de estilo y de continuidad en el legado que empezó con el Mundial de Australia y Nueva Zelanda y que ahora dirige Sonia Bermúdez, debutante en el banquillo con una victoria incontestable ante una de las selecciones más competitivas del planeta.

    Pero el mensaje en el vestuario es claro: nada está hecho hasta el pitido final. Las jugadoras lo saben y su seleccionadora lo ha repetido con convicción: “Queremos ganar el partido, queremos meternos en la final. Este equipo es ambicioso y quiere ganarlo todo”.

    Suecia, tercera en el ranking FIFA, no bajará los brazos ante su público. El combinado escandinavo, dirigido ahora por Tony Gustavsson, pretende que el duelo en Goteborg no sea un simple trámite. Tras caer con contundencia en Málaga, las suecas buscarán su revancha con un juego más físico, directo y agresivo, intentando llevar el partido a un terreno incómodo para la campeona del mundo.

    El técnico sueco, consciente de la dificultad del desafío, insinuó algunos cambios en su once:

    “Está claro que haremos todo lo posible durante los 90 minutos, una posible prórroga y la tanda de penaltis, pero también estaremos atentos al futuro. Habrá algunos cambios, porque ¿cuándo más tendrán estos jóvenes la oportunidad de competir contra el número uno del mundo?”, admitió en la previa.

    En la ida, Suecia apenas inquietó la portería española. Su única ocasión clara llegó en un mano a mano desperdiciado por Stina Blackstenius. La defensa, sin la capitana Magdalena Eriksson, sufrió para frenar la movilidad y la presión alta de España, que castigó cada error en la salida de balón. Esa será, precisamente, una de las claves del encuentro de vuelta.

    España, consciente del contexto, sabe que deberá gestionar con inteligencia el ímpetu inicial de Suecia. Se espera un arranque frenético por parte del conjunto local, empujado por su afición y el orgullo herido.

    El plan pasa por imponer de nuevo la posesión y el dominio técnico, los sellos de identidad de la campeona del mundo. En ese terreno, Alexia Putellas volverá a ser la brújula. La doble Balón de Oro fue la gran figura del primer partido, con un doblete magistral y un nuevo récord: convertirse en la segunda máxima goleadora histórica de la selección española.

    En el centro del campo, Laia Aleixandri podría repetir como mediocentro posicional, aportando equilibrio y lectura de juego, aunque Clara Serrajordi, la joven promesa, espera su oportunidad para debutar en una gran cita.

    La gran incógnita reside en el ataque. La lesión de Salma Paralluelo en Málaga obliga a un cambio obligado en la referencia ofensiva. Todo apunta a que Claudia Pina repetirá como ‘falsa 9’, papel en el que brilló en la ida con dos goles y un despliegue táctico que desarticuló a la zaga nórdica.

    Bermúdez también baraja introducir rotaciones para evitar riesgos de lesión y mantener la frescura. En defensa, María Méndez podría entrar por Irene Paredes o Mapi León, mientras que Lucía Corrales podría dar descanso a Olga Carmona.

    En ataque, la seleccionadora deberá decidir si mantiene el bloque titular o da minutos a Athenea del Castillo, Alba Redondo o Jenni Hermoso, que siguen siendo piezas de enorme valor en el engranaje ofensivo.

    Los números sonríen a España. La selección ha ganado sus cuatro últimos enfrentamientos ante Suecia, con un balance de 14 goles a favor y sólo seis en contra. Una supremacía reciente que refleja la evolución de la ‘Roja’ frente a una potencia histórica del fútbol femenino.

    Pero más allá de las estadísticas, el reto es emocional: mantener la excelencia en un momento en el que la exigencia es máxima y la responsabilidad, enorme. La campeona del mundo no puede bajar el ritmo. La mirada está puesta en la gran final, que se disputará a doble partido los días 28 de noviembre y 2 de diciembre, pero la prioridad hoy es clara: competir, ganar y salir indemne.

    España afronta esta semifinal con la madurez de un equipo que ha aprendido a convivir con la presión y a transformar las expectativas en resultados. La conquista del Mundial 2023, la final de la Eurocopa de Suiza 2025, y el dominio en la Nations League consolidan un ciclo irrepetible.

    Cada partido es una página más de una generación que ha cambiado la historia del fútbol femenino. Goteborg puede ser el escenario de una nueva gesta, otro paso hacia la grandeza.

    La cita está marcada: martes, 19:00 horas, en La 1 (TVE). España quiere otra noche de gloria. Quiere seguir soñando. Quiere volver a una final.

    Y, sobre todo… quiere seguir siendo la número uno del mundo. 

    ‼️ Dia de partido ‼️

    🏆 UEFA Women’s Nations League |

    🩷 Semifinal | Partido de vuelta

    🔥 Suecia 🇸🇪 🆚 España 🇪🇸 🔥

    📅 Martes, 28 de octubre de 2025

    ⏰ 19:00 horario peninsular

    📺 La 1 de RTVE

    🏟️ Gamla Ulevi, Gotemburgo

    (Fuente: “El Partido de Manu”)
  • Oficial | El poder de la Liga F conquista el mundo: las reinas del fútbol español, protagonistas absolutas entre las mejores del planeta para la IFFHS

    (Fuente: Liga F Moeve)

    📌 La Liga F Moeve no sólo domina en España: también marca el paso del fútbol mundial. En la lista de las futbolistas más destacadas del año, el talento de la competición española brilla con luz propia. Aitana Bonmatí, Alexia Putellas, Patri Guijarro, Claudia Pina, Mariona Caldentey y Esther González son el reflejo de una generación dorada que ha llevado el sello de la Liga F a la cima del planeta fútbol.

    El fútbol femenino vive un momento de esplendor, y en el centro de esa revolución está la Liga F Moeve, una competición que se ha convertido en la cuna del talento global. En la lista de las mejores futbolistas de 2025, el dominio español es evidente: seis jugadoras formadas y consolidadas en la Liga F figuran entre las más destacadas del planeta, un hito que demuestra el crecimiento competitivo, mediático y técnico del campeonato.

    Desde Aitana Bonmatí, Alexia Putellas y Patri Guijarro, símbolos del F.C. Barcelona y del estilo que cambió la historia, hasta Mariona Caldentey, Claudia Pina y Esther González, representantes de la versatilidad, la madurez y la constancia del fútbol español, todas comparten un origen común: la Liga F como punto de partida hacia la grandeza.

    FC Barcelona Femení sigue siendo el faro que guía la excelencia. Campeón de Europa, campeón de Liga y columna vertebral de la selección española campeona del mundo, el club azulgrana aporta una constelación de estrellas al panorama internacional.
    • Aitana Bonmatí, Balón de Oro, The Best y motor inagotable del juego, personifica el fútbol total: inteligencia, precisión y liderazgo.
    • Alexia Putellas, doble Balón de Oro y referente absoluto del fútbol femenino, sigue haciendo historia como símbolo de resiliencia y compromiso.
    • Patri Guijarro, cerebro táctico y equilibrio perfecto entre defensa y ataque, representa la esencia del juego coral que define a la ‘Roja’.
    • Claudia Pina, la nueva joya, es el relevo generacional que conecta la creatividad con la contundencia.
    • Ewa Pajor, aunque extranjera, es otro ejemplo del magnetismo del club catalán: la Liga F atrae a figuras globales que quieren formar parte del mejor proyecto deportivo del mundo.

    El conjunto culé ha convertido en el escaparate más poderoso del fútbol femenino internacional, una máquina de generar referentes dentro y fuera del campo.

    El otro gran motor de esta revolución es el Real Madrid Femenino, que en apenas unos años ha pasado de ser un proyecto emergente a un competidor consolidado en Europa.

    En la lista aparece Linda Caicedo, la estrella colombiana que ha encontrado en Valdebebas el entorno perfecto para explotar su talento. Su crecimiento, su impacto mediático y su madurez deportiva la han convertido en una de las jugadoras más seguidas del planeta.

    El Real Madrid simboliza el futuro inmediato: una cantera en expansión, fichajes de clase mundial y una estructura profesional que refleja el compromiso del club blanco con el desarrollo del fútbol femenino.

    Entre las figuras internacionales destaca también Esther González, símbolo de trabajo, perseverancia y olfato goleador. La granadina, ahora en la liga estadounidense, lleva el sello de la Liga F en cada paso de su carrera. Su trayectoria, desde el Atlético de Madrid hasta el Real Madrid y la selección española, representa el crecimiento estructural del fútbol femenino español.

    Esther es mucho más que una delantera letal: es una embajadora de la Liga F en el mundo, un modelo de profesionalidad que ha inspirado a una nueva generación de atacantes nacionales .

    Mariona Caldentey, actual jugadora del Arsenal, es otro ejemplo del impacto global de la Liga F. Su formación en el Barça, su inteligencia táctica y su versatilidad la han convertido en una futbolista total, capaz de dominar en cualquier liga.

    Lo mismo ocurre con Claudia Pina, que simboliza el futuro del fútbol español. Su talento, gestado en la cantera azulgrana y forjado en los estadios de la Liga F, es un recordatorio de que España sigue produciendo genios que marcan época.

    Juntas, estas futbolistas —junto a Alexia, Aitana, Patri y Esther— representan la élite de una generación irrepetible, nacida en los campos de la Liga F Moeve, donde se sembró la semilla de la hegemonía actual.

    presencia de tantas jugadoras de la Liga F en la élite mundial no es casualidad. Es el resultado de una estructura profesional que ha evolucionado en tiempo récord, con clubes que han invertido en academias, infraestructuras, visibilidad mediática y desarrollo integral de sus futbolistas.

    Hoy, la Liga F Moeve es una de las tres grandes ligas del planeta, a la altura de la WSL inglesa y la D1 francesa. Su producto es sólido, su competitividad crece temporada a temporada, y su exportación de talento es constante.

    España ya no sólo gana campeonatos: marca tendencia. Su estilo, basado en el toque, la inteligencia posicional y la calidad técnica, ha contagiado a toda una generación de jugadoras en Europa y América.

    la lista de las futbolistas más destacadas del año aparecen nombres de 15 países diferentes. Sin embargo, ninguna liga aporta tanto talento local y tanta influencia internacional como la Liga F.

    Desde el césped de La Rosaleda, donde España dio un golpe de autoridad ante Suecia en las semifinales de la Liga de Naciones, hasta los estadios de Champions en los que brillan las españolas, el sello es inconfundible:
    el fútbol femenino moderno habla con acento de la Liga F Moeve.

    La historia recordará estos años como el nacimiento de una era.
    La era de Aitana, Alexia, Patri, Mariona, Pina, Esther.
    La era del talento hecho en España.
    La era de la Liga F Moeve, la liga que cambió para siempre el destino del fútbol femenino.

    (Fuente: Liga F)
  • Oficial | AITANA BONMATÍ ENTRA EN EL LIBRO GUINNESS DE LOS RÉCORDS 2026: UNA LEYENDA UNIVERSAL DEL FÚTBOL FEMENINO

    (Fuente: RFEF)

    📌 El mes de octubre ha traído consigo una de las noticias más simbólicas del deporte español contemporáneo: Aitana Bonmatí ha entrado oficialmente en el libro Guinness World Records 2026.La prestigiosa publicación, que celebra este año su 70ª edición, ha incluido 38 marcas españolas, de las cuales 12 son completamente nuevas, firmadas por personas, instituciones y talentos nacionales que han dejado huella en el mundo entero.

    (Fuente: UEFA)

    El mes de octubre ha traído consigo una de las noticias más simbólicas del deporte español contemporáneo: Aitana Bonmatí ha entrado oficialmente en el libro Guinness World Records 2026.
    La prestigiosa publicación, que celebra este año su 70ª edición, ha incluido 38 marcas españolas, de las cuales 12 son completamente nuevas, firmadas por personas, instituciones y talentos nacionales que han dejado huella en el mundo entero.

    Entre ellas, la figura de Aitana Bonmatí brilla con una luz inconfundible: la futbolista con más Balones de Oro Femeninos conseguidos en la historia, con un total de tres galardones consecutivos (2023, 2024 y 2025).

    La inclusión de Aitana en el Guinness World Records 2026 no solo reconoce su impacto deportivo, sino su trascendencia cultural.
    En un universo donde el talento se mide por la constancia y la excelencia, Bonmatí ha conseguido erigirse como símbolo de una generación dorada del fútbol femenino español.

    Su dominio absoluto del juego, su lectura táctica y su capacidad para decidir partidos en los momentos más críticos la han convertido en una figura de culto, tanto en el FC Barcelona como en la selección española.
    El triplete de Balones de Oro —2023, 2024 y 2025— no solo consagra a una jugadora irrepetible, sino que redefine los estándares de lo que significa ser la mejor.

    La gesta de Bonmatí repercute directamente en su club.
    Con sus tres trofeos, el F.C. Barcelona Femenino se convierte también en el club con más Balones de Oro en la historia del fútbol femenino, sumando cinco en total:
    • Alexia Putellas (2021 y 2022)
    • Aitana Bonmatí (2023, 2024 y 2025)

    Una dinastía que no solo ha transformado el palmarés azulgrana, sino que ha llevado el nombre del Barça a lo más alto del deporte mundial, con una hegemonía sin precedentes en la era moderna del fútbol.

    El binomio Alexia-Aitana ya es parte de la mitología del club. Dos centrocampistas formadas en La Masía, dos estilos complementarios, dos almas de un mismo legado que han construido una época dorada.

    El libro Guinness no solo registra cifras: inmortaliza legados. Y el de Aitana Bonmatí ya pertenece a la historia.

    Aitana, que siempre ha defendido la idea de un fútbol con propósito, ha utilizado su voz más allá del terreno de juego: para reivindicar la igualdad, el compromiso social y la excelencia colectiva.
    Su discurso tras ganar el Balón de Oro 2023 sigue resonando como un manifiesto generacional:

    “Como deportistas, tenemos la responsabilidad de ser referentes, dentro y fuera del campo. El talento sin valores no tiene sentido.”

    Hoy, dos años después de aquel momento, ese mensaje cobra más fuerza que nunca.
    El Guinness World Records certifica lo que millones de aficionados ya sabían: que Aitana Bonmatí es mucho más que una futbolista; es un icono cultural y una inspiración global.

    El dominio del FC Barcelona Femenino se extiende más allá de los títulos.
    Desde 2021, el conjunto azulgrana ha transformado el panorama del fútbol femenino, consolidando una identidad basada en la técnica, la posesión y la valentía.
    El legado de Putellas y Bonmatí ha generado una escuela, un modo de entender el fútbol que trasciende lo táctico: el arte de jugar con el alma.

    Con esta nueva distinción, el Barça femenino reafirma su papel como la mayor fábrica de talento del mundo, un referente para clubes, federaciones y proyectos que buscan en el modelo azulgrana la inspiración de su crecimiento.

    El Guinness World Records 2026 inmortaliza, con su inconfundible sello, la era de Aitana Bonmatí.
    Tres Balones de Oro consecutivos. Tres años de excelencia. Tres razones para creer que el fútbol femenino ha cambiado para siempre.

    Y en el corazón de esa transformación, una jugadora que aprendió a mirar el juego como una obra de arte.
    Su nombre, ya inscrito en los libros de historia, seguirá resonando con la fuerza de las leyendas eternas.

    (Fuente: UEFA)
  • España ante Suecia: la batalla de Gotemburgo, el eco de las campeonas del mundo

    (Fuente: UEFA)

    📌 De Sídney a Gotemburgo: el viaje de las campeonas del mundo.

    El fútbol tiene lugares que se vuelven sagrados. Para España, Sídney será siempre el origen de la leyenda: aquella tarde del 20 de agosto de 2023 cuando Olga Carmona firmó el gol que transformó un sueño en realidad. La victoria por 1-0 ante Inglaterra en la final del Mundial ante Inglaterra no solo entregó una estrella al escudo; entregó un legado, una identidad, una nueva manera de mirar el deporte femenino en el país.

    Desde entonces, España ha encadenado triunfos que consolidan su hegemonía:
    • Campeona del Mundo (2023, Australia y Nueva Zelanda)
    • Campeona de la primera UEFA Women’s Nations League (2024, en Sevilla ante Francia)
    • Clasificada para los Juegos Olímpicos de París 2024
    • Líder invicta en la fase previa de la Eurocopa 2025

    Y ahora, en octubre de 2025, vuelve a enfrentarse a Suecia, la eterna rival del norte, el espejo donde se refleja la evolución de una España que ya no compite para aprender, sino para gobernar.

    Suecia fue durante años el modelo a seguir: una potencia consolidada, un fútbol de estructuras, de rigor táctico y fuerza física. Pero España la desbordó desde la técnica, desde la convicción, desde el talento inagotable de una generación que cambió el mapa del fútbol europeo.

    En julio de 2023, en las semifinales del Mundial, ambas selecciones ofrecieron un duelo memorable: 90 minutos de equilibrio y emoción, rotos en la prórroga por el gol agónico de Olga Carmona (2-1). Desde entonces, Suecia ha buscado redención, pero España siempre ha estado un paso por delante. En la ida en Málaga, la diferencia fue abismal: 4-0, con tantos de Mariona, Aitana, Salma y Athenea, en una de las actuaciones más redondas de la era Tomé.

    La estadística habla por sí sola: en los últimos cinco enfrentamientos, España suma tres victorias y dos empates. No pierde ante las nórdicas desde 2019. Un dominio que ha derribado uno de los últimos muros simbólicos del fútbol femenino europeo.

    El Gamla Ullevi no es un estadio más. Construido en 2009, en el corazón de Gotemburgo, acoge regularmente los partidos de la selección femenina sueca y las finales de la Damallsvenskan. Allí, el fútbol se respira con solemnidad, con ese respeto nórdico que mezcla disciplina y pasión silenciosa.

    España aterriza en una Suecia herida, pero orgullosa. Los medios locales hablan de “la necesidad de salvar el honor”. Las jugadoras, de “competir con dignidad ante las campeonas”. Pero la Roja conoce ese guion: en escenarios hostiles, es donde más brilla.
    Porque España ya aprendió a convivir con la presión del favorito, y la asume con naturalidad.

    Como si el peso de la historia ya no fuese carga, sino impulso al nuevo plan de Sonia.

    El gran secreto de esta selección está en su versatilidad estructural: cada jugadora puede ocupar varios roles sin alterar la armonía colectiva. Bermúdez lo llama “elasticidad táctica”. En la práctica, es el alma de su dominio.

    El combinado dirigido por Peter Gerhardsson atraviesa una etapa de transición. Varias de sus veteranas —entre ellas Caroline Seger y Magdalena Eriksson— afrontan probablemente sus últimos compromisos internacionales, mientras nuevas caras como Kafaji, Bennison o Blomqvist intentan tomar el relevo.

    El técnico ha optado por un 4-2-3-1 clásico, sustentado en el físico y en la amplitud.
    La referencia será Stina Blackstenius, que regresa al once tras una lesión que la dejó fuera en la ida. La acompañarán Asllani como mediapunta creativa y Kaneryd por banda derecha, buscando explotar las espaldas de Olga Carmona.

    El desafío para Suecia será encontrar equilibrio entre necesidad y prudencia: deben remontar cuatro goles, pero saben que si conceden uno, la eliminatoria estará sentenciada. Gerhardsson lo resumió así en rueda de prensa: “
    “España es un equipo que te castiga en cada error. Si jugamos con el corazón pero sin cabeza, no tendremos opciones.”

    Más allá de lo deportivo, España se ha convertido en un fenómeno social. El fútbol femenino ya no es una promesa; es una realidad que emociona, inspira y une. Cada partido de la selección congrega audiencias millonarias. Cada niña que se enfunda una camiseta roja siente que puede ser parte de algo grande.

    En ese sentido, esta semifinal en Gotemburgo tiene un significado especial. Porque ya no se trata solo de ganar un título más, sino de mantener viva una revolución cultural.
    El triunfo de 2023 cambió la percepción del deporte femenino en España; el de 2024 consolidó su poder institucional. El de 2025 —si llega— sería la confirmación de una dinastía.

    Aitana Bonmatí – Balón de Oro 2023 y The Best FIFA 2024. La brújula, la líder silenciosa. Su control de los tiempos y su capacidad para romper líneas con un pase o una conducción definen el ADN de la Selección Española de Fútbol.

    “Jugamos por la excelencia. No queremos que nos recuerden por ganar, sino por cómo jugamos.”

    “Estamos orgullosas del camino recorrido, pero no vivimos del pasado. Este grupo se exige siempre un poco más. Sabemos que Suecia en casa es un rival durísimo, pero tenemos la madurez y la serenidad para competir en cualquier escenario. Queremos estar en otra final, por nosotras y por toda la gente que nos apoya desde España, comentaba Sonia.

    De niñas que soñaban en campos de tierra a ídolos de un país.
    De luchas invisibles a portadas mundiales.
    De promesas a campeonas.

    España no solo ha ganado títulos: ha transformado el significado de ser campeona.
    Ha demostrado que la excelencia no es exclusiva de ningún género, que el fútbol femenino puede mover emociones, estadios y audiencias al nivel de cualquier competición masculina.

    Y ahora, en Gotemburgo, esas mismas jugadoras tienen ante sí la oportunidad de seguir alimentando una dinastía que ya ha cambiado la historia del deporte español.

    Cuando el árbitro sople su silbato inicial y la pelota ruede sobre el verde sueco, España no solo defenderá un resultado. Defenderá una identidad. La de un país que aprendió a creer, que vio cómo sus jugadoras convertían los sueños en costumbre, y que hoy ya no se conforma con ser parte de la historia: quiere escribirla entera.

    En Gotemburgo, las campeonas del mundo mirarán de frente al frío escandinavo, con el calor de un escudo que arde.
    Cada pase será una declaración.
    Cada gol, una firma.
    Cada mirada, un recordatorio de lo que ya son: leyenda viva del fútbol español.

    Y cuando suene el himno, resonará la promesa de siempre:
    España no teme a los gigantes. España los crea.

    (Fuente: UEFA)

    ‼️ Dia de partido ‼️

    🏆 UEFA Women’s Nations League |

    🩷 Semifinal | Partido de vuelta

    🔥 Suecia 🇸🇪 🆚 España 🇪🇸 🔥

    📅 Martes, 28 de octubre de 2025

    ⏰ 19:00 horario peninsular

    📺 La 1 de RTVE

    🏟️ Gamla Ulevi, Gotemburgo

  • Oficial | Gotemburgo recibe con frío a la Selección Española

    (Fuente: UEFA)

    📌 La ciudad de los canales, en un otoño casi invernal, acoge la vuelta de las semifinales de la UEFA Women’s Nations League.

    Bajo el cielo gris de Gotemburgo: España busca otra gesta ante Suecia |

    El reloj marcaba las once de la mañana cuando las campeonas del mundo despegaron desde el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas rumbo al norte de Europa. En sus maletas, los abrigos más gruesos y la convicción de un grupo que ya sabe lo que significa escribir historia. Tras tres horas y media de vuelo, el avión que trasladaba a la selección española femenina de fútbol aterrizaba en el Aeropuerto de Gotemburgo-Landvetter, recibiendo a las de Sonia Bermúdez con un paisaje de nubes grises, viento helado y temperatura cercana a los cuatro grados.

    Nada de eso pareció alterar el ánimo de la expedición. Las sonrisas seguían encendidas, los saludos de los pocos curiosos que aguardaban tras las vallas aeroportuarias se mezclaban con el vapor del aliento de las jugadoras, y la sensación era inequívoca: España ha venido a terminar lo que empezó en Málaga.

    El frío escandinavo fue el primer rival del día, y el silencio de los pinares que escoltan la carretera hacia la ciudad portuaria de Gotemburgo acompañó a la delegación española hasta su hotel de concentración, donde el equipo permanecerá durante los dos próximos días. El viaje, rutinario para algunas y emocionante para las más jóvenes, se convirtió en otro símbolo de unidad: todas juntas, una vez más, persiguiendo un mismo sueño.

    En apenas unas horas, el calendario marcaba una cita clave. A las 17:00h, la seleccionadora Sonia Bermúdez y Laia Aleixandri ofrecerán la rueda de prensa oficial previa al partido, mientras que a las 18:00h el grupo completo saltará al césped del Gamla Ullevi para realizar el entrenamiento oficial antes de la vuelta de las semifinales de la UEFA Women’s Nations League, que se disputará este martes a las 19:00h, con retransmisión en directo por La 1 y RTVE Play.

    “La Roja” llega con ventaja, con un 4-0 a favor en la ida, pero la mentalidad no ha cambiado: respeto máximo al rival, concentración absoluta y hambre de victoria. “Venimos a competir, no a administrar”, repitió Bermúdez antes del viaje, reafirmando el ADN que ha convertido a España en la potencia número uno del fútbol femenino mundial.

    El Gamla Ullevi es mucho más que un estadio. En su hierba se han jugado finales europeas, partidos olímpicos y noches de épica nórdica. Pero mañana, su historia se cruzará con la de una generación irrepetible. Porque enfrente estará Suecia, tercera en el ranking FIFA y una de las selecciones con más tradición del continente, que intentará, ante su público, revertir un marcador casi imposible.

    Para España, en cambio, este escenario evoca recuerdos de gloria reciente. Suecia fue también la rival en las semifinales del Mundial de Australia y Nueva Zelanda 2023, aquel 15 de agosto que quedará para siempre en la memoria colectiva del deporte español. Aquel día, en Auckland, la Roja, entonces dirigida por Jorge Vilda, se impuso 2-1 en un partido inolvidable, decidido por los goles de Salma Paralluelo y Olga Carmona, preludio del título mundial que España conquistaría cuatro días después en Sídney, con el gol histórico de la sevillana ante Inglaterra.

    Fue el nacimiento de un reinado. Y mañana, en Gotemburgo, las actuales campeonas del mundo reviven aquella rivalidad con la madurez de quien ya sabe cómo manejar los grandes escenarios.

    La figura de Sonia Bermúdez sobrevuela esta expedición con el respeto que inspira quien ha sabido reconvertirse del césped al banquillo sin perder el alma competitiva. En su estreno como seleccionadora, España deslumbró en Málaga con un 4-0 incontestable ante Suecia, cimentado en los dobletes de Alexia Putellas y Claudia Pina. Ahora, la vallecana busca consolidar su estilo en territorio hostil: presión alta, movilidad ofensiva, libertad para las interiores y esa capacidad de jugar con alegría incluso en los contextos más exigentes.

    “Ser futbolista fue lo mejor del mundo, pero entrenar a este grupo es un privilegio aún mayor”, confesó en su debut. La Roja de Sonia mantiene la identidad, pero añade matices: es un equipo más vertical, más atrevido en la recuperación, más solidario sin balón. Su liderazgo sereno ha devuelto la sonrisa a una plantilla que vive uno de los momentos más dulces de su historia.

    Las imágenes que dejó el domingo en Madrid fueron reveladoras. Con permiso de la RFEF, y tal como confirmaron fuentes federativas a El Partido de Manu junto con la periodista María Tikas, las jugadoras acudieron al Estadio Santiago Bernabéu para presenciar el Real Madrid CF 2-1 FC Barcelona. Lo hicieron juntas, entre risas y cánticos, demostrando que esta selección trasciende los colores.

    Apenas 24 horas después, el grupo emprendía el vuelo a Suecia. En el trayecto, entre cafés y bufandas, se respiraba la mezcla exacta de serenidad y ambición que caracteriza a las campeonas. Nadie habla de trámite. Nadie se relaja. Saben que los grandes equipos se definen en la manera en que respetan cada partido.

    Las imágenes que dejó el domingo en Madrid fueron reveladoras. Con permiso de la RFEF, y tal como confirmaron fuentes federativas a El Partido de Manu junto con la periodista María Tikas, las jugadoras acudieron al Estadio Santiago Bernabéu para presenciar el Real Madrid CF 2-1 FC Barcelona. Lo hicieron juntas, entre risas y cánticos, demostrando que esta selección trasciende los colores.

    Apenas 24 horas después, el grupo emprendía el vuelo a Suecia. En el trayecto, entre cafés y bufandas, se respiraba la mezcla exacta de serenidad y ambición que caracteriza a las campeonas. Nadie habla de trámite. Nadie se relaja. Saben que los grandes equipos se definen en la manera en que respetan cada partido.

    No se puede entender el presente sin mirar hacia Australia y Nueva Zelanda 2023, aquel verano que cambió para siempre la historia del fútbol español. En Sídney, ante más de 75.000 espectadores, España tocó el cielo gracias al gol de Olga Carmona, y la imagen de las jugadoras abrazadas bajo la bandera nacional recorrió el planeta.

    Pero el preludio de aquella epopeya fue, precisamente, la semifinal ante Suecia. Un partido de tensión, estrategia y fe. Aquel 2-1 marcó el inicio del camino hacia la eternidad. Por eso, el reencuentro en Gotemburgo tiene algo de poético: la oportunidad de cerrar un círculo, de reafirmar una supremacía que comenzó a gestarse en aquel agosto inolvidable.

    Esta misma tarde, a las 18:00h, la selección española se ejercitará sobre el césped del Gamla Ullevi, en una sesión que servirá para ultimar detalles tácticos y adaptarse a las condiciones del terreno, siempre exigentes en esta época del año. El pronóstico anuncia lluvia ligera, viento constante y temperaturas por debajo de los cinco grados.

    El objetivo de la sesión no será solo físico, sino también psicológico: mantener la tensión competitiva. Bermúdez y su cuerpo técnico planean ejercicios de activación con balón, simulación de posesiones en espacios reducidos y repaso de transiciones defensivas, conscientes de que Suecia buscará un inicio intenso para intentar revertir la eliminatoria.

    Si España confirma su clasificación, se enfrentará al ganador del Alemania–Francia, con ventaja germana (1-0) tras el partido de ida. Sería la oportunidad de luchar por un nuevo título continental, apenas un año después de haber conquistado el mundo.

    El mensaje de Bermúdez al grupo es claro: “Cada partido es una página del libro que estamos escribiendo. Pero no basta con tener historia, hay que seguir mereciéndola.”

    “Hay viajes que parecen rutinarios, pero esconden epopeyas. Las nuestras partieron a las once, cruzaron el cielo de Europa y descendieron sobre la niebla del norte como quienes portan una bandera invisible: la del orgullo, la del fútbol entendido como arte. En Gotemburgo, el frío espera, pero España calienta el alma con su historia. Porque ya lo hicieron antes: cuando vencieron a Suecia en las semifinales del Mundial, cuando Olga levantó al país entero con un gol que detuvo el tiempo. Mañana, no se trata solo de ganar. Se trata de volver a mirar al mundo y recordarle quiénes somos. La Roja no teme al invierno: lo convierte en primavera.”

    — Manu López, “El Partido de Manu”,

  • Oficial | Eva Navarro es la máxima asistente de Liga F tras ocho fechas

    (Fuente: Liga F)

    📌 La delantera merengue ha dado cinco pases de gol a sus compañeras.

    📰 Eva Navarro: el vuelo blanco de una campeona 📰

    (Fuente: Liga F)

    De la cantera murciana a los altares del Bernabéu, la extremo internacional escribe su propia leyenda en el Real Madrid y en “La Roja” campeona de la Nations League.

    Hay futbolistas que irrumpen en el fútbol con el ímpetu de una tormenta, que no piden permiso para brillar, que aparecen cuando los focos aún no apuntan hacia ellas y que, a base de talento, carácter y coraje, terminan por conquistar los escenarios más grandes. Eva Navarro (Yecla, 2001) pertenece a esa raza de jugadoras que no esperan a que el fútbol las llame: lo persiguen, lo moldean y lo hacen suyo.

    Su llegada al Real Madrid Femenino no fue un fichaje más. Fue el punto de madurez de una carrera forjada en la constancia, en los días silenciosos de entrenamiento, en los viajes largos desde Murcia para seguir soñando con el balón. Tras dejar su huella en el Atlético de Madrid Femenino, club con el que se consolidó como una de las delanteras más desequilibrantes de la Liga F Moeve, Eva decidió dar un paso al frente. Quería nuevos retos, nuevos horizontes. Y el destino le tenía preparado el más grande de todos: vestir de blanco.

    Eva llegó a la capital como quien trae una promesa. La promesa de la velocidad, del vértigo, de esa alegría que rompe las líneas rivales y que el Estadio Alfredo Di Stéfano

    adora. Desde su primer día, la murciana conquistó el vestuario y al cuerpo técnico por su capacidad para transformar los partidos. No hay jugadora más incisiva en los metros finales. Su cambio de ritmo, su atrevimiento en el uno contra uno y su habilidad para encontrar huecos donde no los hay se han convertido en uno de los recursos más temidos de la Liga F Moeve.

    En apenas ocho jornadas de la temporada 2025-2026, Eva Navarro ya es la futbolista con más asistencias de gol del campeonato, con un total de cinco y un promedio de 0.63 por encuentro, según los datos oficiales de la Primera División Femenina. Detrás de esos números hay algo más que estadísticas: hay una futbolista que interpreta el juego con inteligencia, que sabe cuándo frenar, cuándo acelerar y cuándo dejar sola a una compañera frente al arco.

    Eva ha encontrado en el Real Madrid un entorno que amplifica su esencia. Su conexión con Alba Redondo, su sociedad con Athenea del Castillo y su entendimiento con Claudia Zornoza en el costado derecho han convertido al conjunto blanco en un vendaval ofensivo. El fútbol de Eva no se mide en goles, sino en impacto: cada vez que toca el balón, algo ocurre.

    Campeona de la UEFA Women’s Nations League con España, levantando el trofeo en Andalucía frente a Francia, Eva Navarro ha formado parte de la generación que ha transformado el fútbol femenino español. Aquella noche, envuelta en la emoción del estadio y en la mirada cómplice de sus compañeras, supo que su camino apenas comenzaba. Porque Eva no solo celebra títulos: los trabaja, los construye desde su esfuerzo silencioso, desde la fe inquebrantable en su equipo.

    Su historia con la Roja es la historia de una futbolista que no se rinde. De aquella adolescente que soñaba con debutar en la absoluta a la campeona que ahora viste con orgullo el número 19. En la selección, como en el Real Madrid, ha sido descrita como una delantera joven y móvil, capaz de actuar en cualquiera de las tres posiciones ofensivas, aunque su hábitat natural es la banda derecha, donde su fútbol se convierte en un estallido de creatividad.

    Sobresale por su capacidad de desequilibrio, su velocidad, su excelsa habilidad técnica con el balón en los pies y su brillante uno contra uno. Tiene algo que no se enseña: el instinto de las grandes, ese que le permite saber cuándo un partido necesita magia y cuándo basta con inteligencia.

    Eva Navarro creció con el balón como único refugio. En Yecla, donde las tardes de verano olían a césped y esperanza, comenzó a forjar un carácter competitivo que hoy define su personalidad. Desde muy joven se destacó por su madurez futbolística y su alegría en el campo, dos rasgos que la acompañaron en su paso por el Levante U.D. Femenino, donde empezó a ser reconocida como una de las joyas más prometedoras del fútbol español.

    El Atlético de Madrid fue el siguiente capítulo de su historia: tres temporadas de crecimiento, goles decisivos y títulos que consolidaron su nombre. Allí se convirtió en símbolo de lucha y ambición, ganándose el respeto de las rivales y el cariño de la afición colchonera. Pero como toda futbolista que busca trascender, Eva necesitaba seguir escalando. El Real Madrid llamó a su puerta y ella no dudó. En su mirada se veía la decisión de quien no teme a los retos, porque ha aprendido a vivir de ellos.

    En Valdebebas, su impacto fue inmediato. No necesitó adaptación: desde los primeros entrenamientos, sus compañeras reconocieron esa energía distinta que solo poseen las futbolistas destinadas a liderar. Su estilo encaja a la perfección con la filosofía del nuevo proyecto blanco: fútbol directo, combinativo, de presión alta y transiciones rápidas.

    El Real Madrid ha encontrado en ella algo más que una atacante: ha encontrado una líder silenciosa, una futbolista que no necesita levantar la voz para contagiar. Cada vez que corre, que encara, que celebra un gol de otra, se percibe el espíritu del grupo. Eva representa ese tipo de jugadora que hace mejores a las demás.

    Su desequilibrio y su facilidad para asociarse en corto han dado al equipo una nueva dimensión ofensiva. Ya sea en los duelos frente a defensas cerradas o en los partidos grandes contra Barcelona o Atlético, su inteligencia posicional ha sido clave. Juega con los sentidos: sabe cuándo arrastrar una marca, cuándo romper en diagonal y cuándo ceder el protagonismo para abrir espacio.

    Además, su madurez emocional, pese a sus 24 años, es una de las claves de su rendimiento. Eva no se esconde, no se apaga en los partidos grandes: se agranda. Su fútbol tiene personalidad. No hay jugada sin intención, ni carrera sin propósito.

    La conexión entre el Real Madrid y la selección española es hoy más fuerte que nunca, y Eva Navarro es uno de sus puentes. Sonia Bermúdez, actual seleccionadora, ha elogiado públicamente su evolución:

    “Eva ha crecido muchísimo. Tiene madurez, velocidad y una lectura del juego que solo tienen las grandes. Nos da soluciones en cualquier zona de ataque.”

    Y no exagera. En la Nations League conquistada en Andalucía, Eva fue pieza táctica de equilibrio, capaz de abrir el campo y de servir como punto de fuga en las transiciones ofensivas. Su relación con Alexia, Aitana y Alba Redondo dentro de la Roja ha sido clave para que España mantenga su hegemonía internacional.

    Eva Navarro entiende el fútbol como una forma de expresión. Cada regate, cada pase, cada asistencia tiene una intención artística. Pero también un mensaje: el de la responsabilidad con la camiseta que lleva. En el Real Madrid, la 19 es símbolo de entrega, un número que ya pertenece a su historia.

    El club blanco valora en ella no solo el talento, sino la constancia. En cada entrenamiento, Eva deja la misma intensidad que en un clásico. Esa ética profesional, esa mezcla de pasión y rigor, la han convertido en una referencia dentro y fuera del campo.

    5 asistencias en 8 jornadas de la Liga F Moeve 2025-26, la mejor marca del campeonato. 0.63 asistencias por partido, el promedio más alto entre las 10 principales ligas europeas. 82% de efectividad en duelos ofensivos (dato de la Primera División Femenina). 9 ocasiones creadas por encuentro, líder en su equipo.

    Estas cifras confirman lo que la afición ya percibe: Eva Navarro no solo está en su mejor momento, sino que se ha consolidado como una de las futbolistas más determinantes de Europa.

    El futuro de Eva Navarro se escribe con ilusión. En el Real Madrid ha encontrado la estabilidad y el contexto ideales para seguir creciendo. Su madurez, su influencia en el juego y su conexión con las grandes noches la proyectan hacia una trayectoria destinada a marcar época.

    El fútbol femenino español vive un tiempo dorado, y nombres como el suyo son el reflejo de una generación que ya no tiene techo. Eva representa la audacia, la pasión y el orgullo de un país que aprendió a ganar creyendo en su propio talent

    “El fútbol no se trata solo de marcar goles, sino de dejar huellas. Eva Navarro no corre: flota. No asiste: guía. No juega: interpreta. Es la futbolista que redefine el costado derecho, que convierte cada regate en un poema y cada pase en una promesa. Cuando España levantó la Nations League en Andalucía, ella estaba allí, sonriendo, construyendo futuro desde la humildad. Hoy, el Bernabéu la mira con el mismo respeto con el que se mira a las elegidas: las que cambian los partidos y, con ellos, cambian la historia. Eva Navarro no es solo presente: es destino. La Roja la disfruta, el Real Madrid la celebra y el fútbol, simplemente, la admira.”

    — Manu López, “El Partido de Manu”, Liga F

  • Oficial | España, ante el reto de alcanzar la final de la Nations League

    (Fuente: RFEF)

    📌 La vigente campeona se medirá a Suecia este martes 28 de octubre a las 19:00h en el estadio Gamla Ullevi (Göteborg). Las de Sonia Bermúdez, que se impusieron por 4-0 en la ida ante el combinado sueco, buscarán estar en la final de la Nations League. Alemania o Francia sería su posible rival en la final.

    España busca otra noche inmortal en el norte de Europa

    (Fuente: “El Partido de Manu”)

    El fútbol ofrece pocas historias tan redondas como la que está escribiendo la selección española femenina. En Málaga, bajo el sol de La Rosaleda, comenzó una nueva era con una goleada (4-0) que encendió las ilusiones del país y puso nombre propio a una entrenadora que ya fue leyenda con el balón en los pies. Sonia Bermúdez, vallecana, campeona en su etapa como futbolista y ahora seleccionadora nacional, vivió un estreno soñado al mando de una Roja que enamora, domina y emociona.

    “Ser futbolista es lo mejor del mundo, lo disfruté muchísimo, y ahora en este rol también lo estoy disfrutando mucho. Me quedo con los días del debut como futbolista y hoy como entrenadora”, confesó, visiblemente emocionada, tras el triunfo ante Suecia. Aquel día, España jugó con la elegancia de las grandes campeonas y el hambre de quien no se cansa de ganar. Dos dobletes —de Alexia Putellas y Claudia Pina— sirvieron para dejar encarrilado el pase a la final de la UEFA Nations League, pero más allá del marcador, lo que brilló fue la sensación de equipo: esa identidad reconocible, de posesión y presión, de armonía entre talento y ambición.

    La única nota amarga fue la lesión de Salma Paralluelo. La atacante maña, pieza esencial del engranaje ofensivo, sufrió una lesión en el ligamento lateral interno de la rodilla izquierda y ha abandonado la concentración para iniciar su recuperación. En su lugar, Sonia Bermúdez convocó a Athenea del Castillo, que regresa a una lista con ganas de reivindicarse. Con su presencia, se mantienen 17 futbolistas de la Liga F Moeve en la primera convocatoria de la temporada, un dato que reafirma el enorme talento que nutre el campeonato español.

    Tras la goleada ante las escandinavas, la selección retomó los entrenamientos en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas con una sesión dividida en dos grupos —recuperación y compensación— y, el domingo, ya con Athenea integrada, una jornada más larga centrada en los automatismos tácticos para el duelo de Göteborg.

    Pero el momento más especial del fin de semana no se vivió sobre el césped, sino en la grada. Con permiso de la Real Federación Española de Fútbol, y según confirmó a El Partido de Manu tanto el propio ente federativo como la periodista María Tikas, las jugadoras de la selección acudieron juntas al Estadio Santiago Bernabéu para presenciar el Real Madrid CF 2-1 FC Barcelona, en una imagen histórica: las campeonas del mundo y referentes de ambas entidades compartiendo la emoción del gran clásico desde el palco. Un gesto de unidad, compañerismo y respeto mutuo que simboliza la madurez de un vestuario que va más allá de los colores.

    A sus 39 años, Sonia Bermúdez ha heredado una generación dorada y, al mismo tiempo, le ha impreso su sello: intensidad, verticalidad y temple. En su debut, España ofreció un recital coral, moviendo la pelota con la precisión de siempre, pero con una agresividad ofensiva que recordó sus mejores tiempos como delantera. La entrenadora madrileña ha sabido equilibrar jerarquías: mantener la esencia de Jorge Vilda y Montse Tomé, pero liberando el talento individual de las jugadoras, otorgando libertad a Alexia, confianza a Pina y protagonismo a las jóvenes como Vicky López o Clara Serrajordi.

    El 4-0 en la ida es una ventaja importante, pero el mensaje desde el vestuario es unánime: “No está cerrado”. España sabe que Suecia, tercera del ranking FIFA y una potencia histórica del fútbol europeo, no entregará el orgullo fácilmente. En el Gamla Ullevi de Göteborg, las de Tony Gustavsson buscarán un milagro que se antoja épico.

    En los antecedentes, ambas selecciones se han enfrentado catorce veces: cuatro victorias españolas, tres empates y siete triunfos nórdicos. Sin embargo, las estadísticas engañan: Suecia lleva cinco partidos consecutivos sin vencer a España, síntoma del cambio de jerarquía en el fútbol femenino mundial.

    Si la Roja confirma su pase, se medirá al ganador del Alemania – Francia, una semifinal igualmente vibrante que, tras el 1-0 de la ida en tierras germanas, mantiene viva la intriga.

    El Comité de Árbitros de la UEFA ha designado a Ivana Martincic para dirigir el encuentro. Croata, 40 años, internacional desde 2014, Martincic es una figura respetada en el panorama europeo. No ha arbitrado nunca a España en categoría absoluta (sí en sub-17 y sub-19), aunque muchas internacionales la conocen por partidos de Champions.

    Su historial con Suecia es equilibrado: una victoria, dos empates y una derrota. Exjugadora en la Primera división croata, Martincic descubrió su vocación gracias a su padre, árbitro asistente:

    (Fuente: RFEF)

    “De pequeña jugaba en el patio con mis vecinos. Era delantera, siempre protestaba a los árbitros… Mi padre me convenció para intentarlo, y me hizo mejor persona”, contaba en una entrevista con UEFA.

    Porteras: Cata Coll (FC Barcelona), Adriana Nanclares (Athletic Club) y Eunate Astralaga (SD Eibar).

    Defensas: Ona Batlle (FC Barcelona), Olga Carmona (PSG), Irene Paredes (FC Barcelona), Mapi León (FC Barcelona), Jana Fernández (London City Lionesses), María Méndez (Real Madrid CF) y Lucía Corrales (London City Lionesses).

    Centrocampistas: Alexia Putellas (FC Barcelona), Laia Aleixandri (FC Barcelona), Fiamma Benítez (Atlético de Madrid), Aitana Bonmatí (FC Barcelona), Vicky López (FC Barcelona) y Clara Serrajordi (FC Barcelona).

    Delanteras: Jenni Hermoso (Tigres), Mariona Caldentey (Arsenal), Alba Redondo (Real Madrid CF), Claudia Pina (FC Barcelona), Athenea del Castillo (Real Madrid CF), Eva Navarro (Real Madrid CF) y Cristina Martín-Prieto (Benfica).

    Göteborg acogerá el martes un duelo con historia. En el Gamla Ullevi, templo de las grandes noches del fútbol nórdico, Suecia se aferra a la épica, mientras España viaja con el peso de la responsabilidad y el deseo de seguir construyendo leyenda. La Roja, actual campeona del mundo y número uno del ranking FIFA, no quiere solo ganar: quiere trascender.

    Porque ya no basta con brillar, hay que dominar el relato del fútbol femenino mundial. España lo está haciendo. Con humildad, con fútbol, con una entrenadora que fue estrella y hoy guía un grupo irrepetible.

    🏆 UEFA Women’s Nations League |

    🩷 Semifinal | Partido de vuelta

    🔥 Suecia 🇸🇪 🆚 España 🇪🇸 🔥

    📅 Martes, 28 de octubre de 2025

    ⏰ 19:00 horario peninsular

    📺 La 1 de RTVE

    🏟️ Gamla Ulevi, Gotemburgo

    (Fuente: UEFA)