🟧 El Athletic Club y el FC Badalona Women comenzaron el año con la pólvora mojada (0-0). Lice Chamorro fue la MVP del encuentro. Las bilbaínas mantienen su buena dinámica y acumulan nueve encuentros seguidos sin perder entre Liga F Moeve y Copa de la Reina, mientras que las visitantes siguen en media tabla.
El sábado, 10 de enero de 2026, a las 15:00 horario peninsular, las Instalaciones de Lezama volverá a convertirse en un territorio donde la Liga F Moeve se explica desde la emoción, la constancia y la memoria. El Athletic Club recibe al FC Badalona Women en un duelo que, aunque pueda parecer discreto en el calendario, encierra muchas más capas de las que sugiere la clasificación. Apenas tres puntos separan a ambos equipos en la tabla, pero el contexto, las trayectorias recientes, las inercias emocionales y la historia compartida convierten este partido en una frontera simbólica entre dos realidades que se observan de reojo, sabiendo que lo que ocurra durante esos noventa minutos puede marcar el rumbo de la segunda mitad de la temporada.
El Athletic llega a este encuentro tras un parón navideño que no ha hecho sino reforzar su sensación de fortaleza. Las leonas se marcharon al descanso invernal como uno de los equipos más en forma del campeonato, construyendo su momento desde la regularidad, la fiabilidad defensiva y una identidad que no entiende de atajos. Siete partidos consecutivos sin perder en Liga F Moeve no son una casualidad, sino la consecuencia directa de un trabajo sostenido, de un grupo que ha sabido competir incluso cuando el brillo no ha sido máximo y que ha encontrado en la constancia su mejor aliada. A ese tramo liguero se suma, además, el triunfo en los octavos de final de la Copa de la Reina, un torneo que en Bilbao siempre se vive con un respeto casi ceremonial, consciente de lo que representa en la historia del fútbol femenino español y en la propia narrativa del club.
El Athletic de Javi Lerga ha aprendido a ganar desde el equilibrio. No es un equipo que viva exclusivamente del golpe emocional ni de la inspiración puntual, sino uno que construye sus partidos desde una estructura reconocible, desde la solidaridad colectiva y desde una lectura madura de los momentos. Cada victoria, cada empate, cada punto sumado en esta racha sin derrotas ha ido reforzando una sensación interna: la de estar ante un grupo que cree, que se reconoce y que sabe perfectamente qué quiere ser en esta Liga F cada vez más exigente. El parón no ha roto esa dinámica; al contrario, la ha consolidado como una promesa latente, como una energía contenida a punto de liberarse en cuanto vuelva a rodar el balón.
Frente a este Athletic en pleno crecimiento aparece un FC Badalona Women que llega a Bilbao con una temporada que, sin grandes titulares, está construida desde la solidez y el realismo. Las de Marc Ballester ocupan la décima posición con 16 puntos, una cifra que las sitúa diez por encima de los puestos de descenso y que les permite mirar el calendario con una mezcla de tranquilidad y ambición contenida. No es poca cosa, en una Liga F Moeve cada vez más competitiva, haber alcanzado el parón con ese colchón, sabiendo que cada punto ganado ha sido fruto de un esfuerzo colectivo y de una identidad que ha ido consolidándose partido a partido.
El Badalona también estará en la siguiente ronda de la Copa de la Reina, un dato que refuerza la idea de que este equipo no se limita a sobrevivir, sino que compite y responde cuando el escenario lo exige.
Su temporada no está construida desde el ruido, sino desde la constancia silenciosa, desde la capacidad de sumar en los partidos clave y de resistir cuando el contexto se vuelve adverso. En ese sentido, su visita a Bilbao no es un trámite ni una excursión, sino una oportunidad real de medir hasta dónde puede llegar este proyecto en la segunda vuelta.
El mercado invernal, siempre cargado de matices emocionales, también ha dejado su huella en el Badalona. La salida de Margarita Giménez rumbo al DUX Logroño no es un detalle menor. Las despedidas a mitad de temporada siempre obligan a reajustar dinámicas, roles y automatismos, especialmente cuando se trata de futbolistas que han tenido peso en el vestuario. La incógnita ahora reside en cómo absorberá el equipo esa ausencia y qué respuesta ofrecerá en un escenario tan exigente como el que plantea el Athletic. A veces, estas salidas generan dudas; otras, activan respuestas colectivas inesperadas. Y en ese terreno de lo imprevisible, el Badalona se mueve con una determinación que no siempre se percibe desde fuera.
La historia entre ambos equipos añade otra capa de profundidad a este enfrentamiento. Ocho precedentes oficiales construyen un relato claramente inclinado hacia el lado bilbaíno, con siete victorias para el Athletic y un único triunfo para el conjunto catalán. Es una estadística que pesa, que se cuela en la previa aunque nadie la mencione explícitamente, y que alimenta tanto la confianza de unas como el deseo de revancha de otras. La temporada pasada, sin ir más lejos, los dos duelos cayeron del lado de las leonas, ambos con idéntico resultado: 1-0. Marcadores ajustados, partidos cerrados, encuentros donde cada detalle fue decisivo y donde el Athletic supo gestionar mejor los tiempos, las emociones y los espacios.
Ese doble 1-0 es, quizá, el mejor resumen de lo que suele ocurrir cuando estos dos equipos se cruzan. No hay goleadas ni partidos rotos, sino duelos de tensión sostenida, de resistencia mutua, de pequeñas batallas que se deciden por una acción puntual, una lectura defensiva acertada o una transición bien ejecutada. Y ese antecedente convierte el choque del sábado en algo más que un partido de Liga: lo transforma en un nuevo capítulo de una rivalidad silenciosa, construida desde la repetición de esfuerzos y la memoria de lo ocurrido.
El contexto clasificatorio refuerza aún más esa sensación de frontera. Tres puntos de distancia son suficientes para marcar una diferencia emocional enorme, pero también lo bastante escasos como para que todo pueda cambiar en una sola tarde. Para el Athletic, una victoria significaría consolidar su posición, prolongar su racha positiva y enviar un mensaje claro al resto de la Liga: este equipo no se conforma con haber llegado bien al parón, quiere seguir creciendo. Para el Badalona, puntuar en Bilbao supondría una inyección de confianza brutal, una confirmación de que su temporada puede aspirar a algo más que la tranquilidad clasificatoria y de que es capaz de competir de tú a tú ante uno de los equipos más en forma del campeonato.
El escenario televisivo también juega su papel. DAZN volverá a ser testigo de un partido que, lejos de los focos de los grandes duelos mediáticos, condensa la esencia más pura de la Liga F Moeve: proyectos que se construyen desde el trabajo diario, entrenadoras y entrenadores que apuestan por la coherencia, plantillas que saben que cada jornada es una oportunidad para redefinir su relato. No es un partido pensado para el espectador ocasional, sino para quien entiende que el fútbol femenino se disfruta en los matices, en las historias que se tejen semana a semana, en los equipos que crecen lejos del ruido.
El Athletic y el Badalona llegan a este sábado con caminos distintos, pero con una misma convicción: nadie regala nada en esta Liga. Las leonas quieren convertir su buen momento en algo más que una racha, quieren transformarlo en identidad duradera, en una segunda vuelta que las mantenga mirando hacia arriba. El Badalona, por su parte, quiere demostrar que su décima posición no es un techo, sino un punto de partida, y que incluso en campos históricamente adversos es posible escribir capítulos nuevos.
Cuando el balón eche a rodar a las 15:00 horas, todas esas capas —la clasificación, la racha, la historia, las ausencias, las ambiciones— se fundirán en una sola realidad. Noventa minutos donde cada duelo individual contará, donde cada balón dividido será una declaración de intenciones y donde el pasado pesará solo lo justo, porque en el fútbol, como en la vida, todo se decide en el presente. Y cuando el partido avance, cuando el cansancio aparezca y el marcador aún esté abierto, será imposible no sentir que algo importante está en juego, algo que va más allá de los puntos.
Porque este Athletic Club – FC Badalona Women no es solo un partido de sábado por la tarde. Es la confirmación de que la Liga F Moeve se construye desde encuentros como este, desde la tensión contenida, desde la promesa de que cualquier detalle puede cambiarlo todo.
Es una invitación al espectador a no mirar el reloj, a no dar nada por sentado, a quedarse y observar cómo dos equipos, separados por apenas tres puntos y por muchas historias, se enfrentan para demostrar quién está preparado para dar el siguiente paso. Y cuando llegue el pitido final, pase lo que pase, quedará la sensación de haber asistido a uno de esos partidos que no necesitan artificios para justificar su importancia, porque su valor reside precisamente en eso: en la certeza de que perderse este cara a cara sería perderse una parte esencial de lo que hace grande al fútbol femenino.
El duelo al detalle |
🔥 ¡A por el primer partido de la @LigaF_oficial del 2026!
Antes de arrancar el choque, las jugadoras de ambos equipos guardaron un minuto de silencio en memoria de Fernando Martín, entrenador del Valencia femenino B y sus tres hijos. La primera ocasión del partido fue para el conjunto vasco. Ane Elexpuru robó una pelota en el área contraria, y conectó con Ane Campos. La delantera se sacó un potente disparo desde el punto de penalti, pero se encontró con la magnífica respuesta de María Valenzuela, que sacó una gran mano para mandar la pelota a saque de esquina. El FC Badalona Women se animó en busca del gol con un centro al segundo palo, pero el chut de Irina Uribe se perdió fuera. Pese a la insistencia de ambos equipos, el marcador no se movió al término de la primera mitad, con las defensas como grandes protagonistas del primer tiempo.
Tras el paso por vestuarios, Javier Lerga movió el banquillo con tres cambios. Maite Valero, Naia Landaluze y Sara Ortega entraron al terreno de juego para ganar más presencia en ataque. Las ocasiones no tardaron en llegar, y, de nuevo, Ane Elexpuru se animó con un chut que se perdió por encima del larguero. Sara Ortega también lo intentó con un pase para Clara Pinedo, pero la mediapunta no estuvo afortunada y la pelota fue directamente a las manos de María Valenzuela, que se mantenía muy segura bajo palos. Las visitantes también tuvieron las suyas. La más clara estuvo en las botas de Lice Chamorro. La delantera paraguaya, que fue la MVP del partido, recibió un balón dentro del área y se sacó un disparo que se encontró con el pie de Nanclares, que evitó el tanto de manera providencial.
El Antes de arrancar el choque, las jugadoras de ambos equipos guardaron un minuto de silencio en memoria de Fernando Martín, entrenador del Valencia femenino B y sus tres hijos. La primera ocasión del partido fue para el conjunto vasco. Ane Elexpuru robó una pelota en el área contraria, y conectó con Ane Campos. La delantera se sacó un potente disparo desde el punto de penalti, pero se encontró con la magnífica respuesta de María Valenzuela, que sacó una gran mano para mandar la pelota a saque de esquina. El FC Badalona Women se animó en busca del gol con un centro al segundo palo, pero el chut de Irina Uribe se perdió fuera. Pese a la insistencia de ambos equipos, el marcador no se movió al término de la primera mitad, con las defensas como grandes protagonistas del primer tiempo.
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Sin goles al término de la primera mitad, aunque el Athletic ha tenido varias ocasiones para adelantarse.
Tras el paso por vestuarios, Javier Lerga movió el banquillo con tres cambios. Maite Valero, Naia Landaluze y Sara Ortega entraron al terreno de juego para ganar más presencia en ataque. Las ocasiones no tardaron en llegar, y, de nuevo, Ane Elexpuru se animó con un chut que se perdió por encima del larguero. Sara Ortega también lo intentó con un pase para Clara Pinedo, pero la mediapunta no estuvo afortunada y la pelota fue directamente a las manos de María Valenzuela, que se mantenía muy segura bajo palos. Las visitantes también tuvieron las suyas. La más clara estuvo en las botas de Lice Chamorro. La delantera paraguaya, que fue la MVP del partido, recibió un balón dentro del área y se sacó un disparo que se encontró con el pie de Nanclares, que evitó el tanto de manera providencial.
El Atlético de Madrid llega a esta batalla en la 4ª posición de la Liga F Moeve con 26 puntos, sabiendo que una victoria no solo le permitiría recortar distancias, sino también lanzar un mensaje de autoridad tras un mes de diciembre irregular en lo liguero. Las rojiblancas se fueron al parón navideño sin conocer la victoria en sus dos últimos compromisos de Liga, aunque sí con el orgullo intacto tras el triunfo en la tanda de penaltis ante el Alhama en la Copa de la Reina, una clasificación que sostuvo al equipo en la competición del KO y reforzó su carácter competitivo en momentos de máxima presión. El inicio de año supone, por tanto, un examen de madurez para un Atlético que sabe que estos partidos son los que definen temporadas y marcan jerarquías.
Enfrente estará una Real Sociedad lanzada, tercera clasificada con 30 puntos, que también selló su billete para los cuartos de final de la Copa de la Reina y que llega a Madrid en uno de los mejores momentos de su curso. El conjunto dirigido por Arturo Ruiz ha encontrado una línea de regularidad y confianza que le ha permitido firmar una racha notable, con solo una derrota en sus últimos nueve encuentros, un dato que refleja la solidez y la fiabilidad de un equipo que ha sabido competir tanto en escenarios favorables como en contextos adversos. Para las donostiarras, ganar en casa de un rival directo supondría un golpe casi definitivo en la pelea por las plazas de privilegio.
El mercado invernal también ha dejado su huella en ambos vestuarios, añadiendo un componente emocional y simbólico a la previa. En el Atlético de Madrid se ha producido la baja de Gaby García, mientras que la llegada de Priscilla Chinchilla representa una apuesta por reforzar el frente ofensivo y aportar nuevas soluciones a un equipo que busca reencontrarse con su mejor versión. En la Real Sociedad, el duelo estará marcado por las despedidas: Violeta Quiles ya no forma parte del proyecto y Edna Imade disputará su último partido como txuri-urdin, un detalle que añade un plus de emoción y motivación a un encuentro ya de por sí cargado de significado.
El CTA de la RFEF ha estimado oportuno que la encarga de impartir justicia en este duelo sea Elena Peláez Arnillas, colegiada de 31 años que es natural de Palencia y pertenece al Comité Castellano-Leonés.
Y como telón de fondo, la historia. Porque más allá del presente inmediato, los enfrentamientos entre Atlético de Madrid y Real Sociedad dibujan un relato que habla de hegemonía rojiblanca, pero también de resistencia y evolución donostiarra. Desde la temporada 2010/2011, ambos equipos se han visto las caras en numerosas ocasiones y el balance es contundente: 21 victorias del Atlético de Madrid, 6 empates y 8 triunfos de la Real Sociedad.
Un dato que recuerda el peso histórico del conjunto madrileño en este cruce, pero que no garantiza nada cuando el balón empieza a rodar y el contexto es tan exigente como el actual
Y como telón de fondo, la historia. Porque más allá del presente inmediato, los enfrentamientos entre Atlético de Madrid y Real Sociedad dibujan un relato que habla de hegemonía rojiblanca, pero también de resistencia y evolución donostiarra. Desde la temporada 2010/2011, ambos equipos se han visto las caras en numerosas ocasiones y el balance es contundente: 21 victorias del Atlético de Madrid, 6 empates y 8 triunfos de la Real Sociedad. Un dato que recuerda el peso histórico del conjunto madrileño en este cruce, pero que no garantiza nada cuando el balón empieza a rodar y el contexto es tan exigente como el actua
Con todo ello sobre la mesa, el partido se presenta como mucho más que tres puntos: es una prueba de carácter, una oportunidad para marcar territorio y un capítulo clave en la carrera por estar entre la élite europea la próxima temporada. Noventa minutos de máxima intensidad, de detalles que deciden, de duelos individuales y decisiones colectivas que pueden inclinar la balanza de toda una campaña. El sábado, en Madrid, el fútbol femenino español vivirá uno de esos partidos que no se olvidan, de los que se juegan con la cabeza, el corazón y la historia empujando desde la grada.
— Atlético de Madrid Femenino (@AtletiFemenino) January 10, 2026
XI de la RSO | Julia Arrula, Ainhoa Moraza, Apari, Paula Fernández, Andreia Jacinto, Lucía Rodríguez, Intza, Emma Ramírez, Aiara, Cahynová y Edna Imade.
La Liga F Moeve tenía razón cuando diseñó un cartel para promocionar este evento con un tablero de ajedrez en el que habían diferentes piezas sobre un techo con el logo de la Liga de Campeones Femenina, pues eso era lo que estaba en liza sobre el césped de Alcalá de Henares y parece que las jugadoras de ambos equipos lo sabían al regalarnos un partido de alto voltaje que pasa ya a los libros de historia de la Liga Profesional de Fútbol Femenino.
(Fuente: Liga F Moeve)
El club rojiblanco lleno de ausencias tras las salidas de Gaby y Ana, en la Real, la vuelta de Edna al Bayern por fin de cesión, volvían a la competición tras el parón navideño. En mención especial tenemos el debut de Priscila Chinchilla como nueva jugadora del Atlético de Madrid.
Antes del inicio de partido se guardó un minuto de silencio por la muerte en el sufragio de Indonesia, del entrenador de fútbol femenino del Valencia Club de Fútbol, Fernando Martín, tal y como había declarado la patronal para todos los compromisos que cerrarán esta primera vuelta.
— Atlético de Madrid Femenino (@AtletiFemenino) January 10, 2026
El adiós de Edna Imade a la Primera División Femenina será largamente recordado por todo lo que ha dejado antes de partir a Alemania para unirse al club que tiene sus derechos desde el pasado mercado estival, el Bayern de Múnich, que la ha repescado a mitad de año.
Participando en ataque el Atlético de Madrid, se llevó un mazazo en los primeros minutos de juego cuando un centro al área de Aiara para la Real Sociedad de Fútbol fue la génesis de una acción desdicha en la que un fallo de comunicación entre Lauren Leal y Lola Gallardo a la hora de proteger el esférico provocó un mal despeje de la central brasileña que le entregó el balón a Intza, que no desperdició el regalo de la exjugadora del Madrid CFF para abrir la lata con el 0-1 en el 6 de encuentro.
Las de Víctor Martín, no obstante, encajaron bien el golpe y se lanzaron a por el empate. Fiamma chutó alto a los diez minutos y Jensen no falló en un contragolpe. Recibió el balón de Bartel para romper a Lucía Rodríguez con una bicicleta finalizada hacia fuera con un espectacular zurdazo a la escuadra contraria que fue imposible para la guardameta visitante y el 1-1 hacía que todo volviera a empezar de cero en el minuto 11 para delirio de un grupo de peñas que se situaron en el único fondo del Centro Deportivo Alcalá de Henares que cuenta con grada.
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Había partido. Mucho más del que cualquiera de las personas asistentes a Alcalá pudieran imaginar en ese momento.
(Fuente: “El Partido de Manu”)
La propia Jensen forzó una buena estirada de Arrula poco después y fue Luany la que aprovechó una mala entrega de Moraza a su portera para robar el cuero y subir el 2-1 al marcador en una acción de pilla de la exjugadora del Gremio para adelantar a las de Viti en el 23, pura samba.
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De nuevo un error en la defensa rojiblanca, en este caso Silvia Lloris dejaba sola a una jugadora rival sola en banda derecha que ponía un perfecto para una definición maravillosa de Edna Imade para poner el empate con el 2-2 en el 29. Llegaba con un córner, aparentemente sin peligro que se envenenó en beneficio de la ariete guipuzcoana, todo estaba equilibrado.
Si parpadeabas, te lo perdías. Moraza dio un pase en largo a Andreia, Lloris falló en el despeje y la portuguesa encontró a Emma en el extremo diestro, desde donde puso un centro delicioso que Edna, al primer toque, convirtió en gol. La delantera con orígenes Marroquíes y nigerianos ponía en ventaja al campeón de la Copa de la Reina en 2019 en el 31 de este primer encuentro de 2026.
Las 22 protagonistas se marcharon al túnel de vestuarios con una entrevista a pie de campo con Lucía Rodríguez y el estreno del dron para enriquecer la cobertura que ofrecía en abierto Gol Play a través de la TDT y todo estaba pendiente de resolución de cara al segundo y definitivo acto en Álcala de Henares, pues la renta donostiarra era exigua.
Tras la reanudación, no tardó en reaccionar el bicampeón de la Copa de la Reina gracias a un gol espectacular de Julia Bartel en una acción de pizarra a la salida de un córner que botó Vilde Bøe Risa y la nórdica se asoció velozmente con Alexia Fernández para que la exjugadora del Granada encontrase libre de marca a la centrocampista del Chelsea que marcó el 3-3 en el minuto 47.
👌 Júlia Bartel culmina la jugada de pizarra a la perfección
Amaiur Sarriegui y culminaba por fin la remontada del Atlético de Madrid, 4-3, desde la banda izquierda de Andrea Medina venía el peligro, intentó despejar la defensa rival que puso un caramelito a la española que enganchó con fuerza y acabó en la red, era el tanto con el que la dorsal veinte le pidió perdón a su ex, mientras el respetable agitaba las banderas que se habían repartido en los prolegómenos de un Centro Deportivo de Alcalá que estaba casi lleno.
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Festival de goles y no solo goles, sino de golazos, ponía distancia Jensen, con un doblete en el partido que hacía fuerte al Atlético de Madrid y ya estaban a dos goles de distancia amén del 5-3.
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Duró poco la alegría un minuto más tarde en el 65, la Real Sociedad ponía en el 5-4, la falta de comunicación en defensa puso la desesperación en un centro bajo que aprovechó Emma Ramírez para ajusticiar a Lola Gallardo prácticamente a renglón seguido, era el minuto 64 para dar esperanza a las de Arturo Ruiz que quería darle un disgusto a su ex equipo.
Ante su despedida inminente de la Real Sociedad, Edna quería dejar huella hasta el final y vaya si lo aprovechó, el agujero que dejó Medina en banda, dejó a la jugadora de la Real Sociedad poner un centro, sola, rematado por Edna Imade , que hacía un hat-trick y ponía el empate en un tanteador que reflejaba un impresionante 5-5 en el minuto 78 que resultaría definitivo.
Lola Gallardo también tuvo su momento de gloria cuando en el 89 sacó la mano para desviar a córner un potente chut de la propia Imade cuando el esférico ya se colaba
La mañana estuvo llena de goles y es difícil de explicar para alguien que no haha visto el encuentro o no esté leyendo esta crónica, porque este partido fue único.
(Fuente: Liga F Moeve)
Con este empate a cinco, que se recomienda incluso ver en diferido a través de la app de DAZN, la Real Sociedad suma ya 31 unidades en su casillero en la despedida de la exjugadora del Cacereño y le sirve para mantener los cuatro guarismos de distancia con un Atlético de Madrid que aglutina 27 puntos en su casillero y ya piensa en el próximo duelo que le obliga a viajar a Cataluña para medirse ante el todopoderoso Fútbol Club Barcelona en el Johan Cruyff.
Atlético de Madrid: Gallardo (cap.), Alexia, Lloris, Lauren Leal (Xènia, min. 76), Medina, Bøe Risa (M. Portales, min. 76), J. Bartel, Luany (P. Chinchilla, min. 92), Fiamma, Jensen y Amaiur (Celia, min. 86).
Real Sociedad: J. Arrula, Emma {Arola A., min. 70 (L. Pardo, min. 96)}, Lucía, Apari, Moraza (cap.) (Florentino, min. 89), Aiara, Cahynová, P. Fernández, Andreia, Intza (N. Eizagirre, min. 70) y Edna Imade.
Árbitra: Elena Peláez. Ha amonestado a la local Medina y a la visitante Lucía Rodríguez con tarjeta amarilla.
Incidencias: Partido correspondiente a la decimoquinta jornada de la Liga F Moeve 2025-2026 que han disputado el Atlético de Madrid y la Real Sociedad de Fútbol en el Centro Deportivo Alcalá de Henares sobre una superficie de hierba natural.
⬛️ La Primera División Femenina da un nuevo paso adelante en su apuesta por la innovación y la mejora continua del producto audiovisual en las retransmisiones de sus partidos, con la incorporación de un dron de última generación en los encuentros más destacados de la competición, a partir de la Jornada 15, que se disputa este fin de semana. Una iniciativa pionera en el fútbol español que permitirá ofrecer al espectador una experiencia televisiva más inmersiva y diferencial.
La Liga F Moeve da un nuevo paso adelante en su apuesta por la innovación audiovisual con la incorporación progresiva de un recurso tecnológico de última generación que comenzará a integrarse en las retransmisiones más relevantes de la competición. Este avance se estrenará de manera oficial en el encuentro correspondiente a la Jornada 15, que enfrentará al Atlético de Madrid y a la Real Sociedad en la Ciudad Deportiva de Alcalá de Henares, a partir de las 12:00 horas, y que contará con la cobertura en directo de DAZN y TEN, Gol Play y ETB1.
La gran novedad será el uso de un dron DJI Mini 5 Pro, un dispositivo de última generación autorizado específicamente para el sobrevuelo de personas y diseñado para producciones audiovisuales de alto nivel.
Gracias a este dron, la Liga F podrá ofrecer imágenes aéreas espectaculares y únicas, con una perspectiva similar a la de una skycam, aportando nuevos ángulos de visión que enriquecerán la narrativa visual del juego y permitirán acercar aún más la acción al espectador.
Se trata de una herramienta pensada para reforzar la experiencia televisiva, poner en valor el ritmo, los espacios y las acciones del fútbol femenino y alinearse con los estándares técnicos de las grandes competiciones internacionales.
El dispositivo operará principalmente en las zonas exteriores del terreno de juego, con incursiones puntuales para el seguimiento de determinadas jugadas, siempre bajo estrictos protocolos de seguridad. En ningún caso sobrevolará las gradas ni las áreas, y mantendrá una altura aproximada de 20 metros mientras el balón esté en juego.
Todo el despliegue contará con las máximas garantías técnicas y operativas, respaldadas por la amplia experiencia de Mediapro en la utilización de este tipo de recursos en otras competiciones y grandes eventos deportivos.
Con esta iniciativa, la Liga F reafirma su compromiso por seguir elevando la calidad de sus retransmisiones, innovar en la producción audiovisual y ofrecer un producto cada vez más atractivo, moderno y competitivo. Una apuesta firme por la visibilidad, la excelencia y la proyección del fútbol femenino, acercándolo al aficionado desde todas las perspectivas posibles y consolidando su crecimiento tanto a nivel deportivo como mediático.
Además, la jornada que cierra la primera vuelta del campeonato estará marcada por un emotivo gesto de homenaje y recuerdo.
La patronal ha decretado un minuto de silencio en todos los encuentros en memoria de Fernando Martín, ex técnico del Valencia Club de Fútbol (Primera RFEF), fallecido de manera trágica en un naufragio mientras se encontraba de viaje en Indonesia junto a sus tres hijos. Un suceso devastador que ha conmocionado profundamente a toda la comunidad del fútbol femenino.
A este acto de respeto se sumarán los clubes, las futbolistas y las árbitras, que se unirán en todos los estadios en un mismo gesto de homenaje y recogimiento.
La Liga F, junto a todos sus integrantes, quiere así acompañar en el dolor a una familia golpeada por una tragedia de enorme magnitud, compartir su duelo y mostrar el lado más humano y solidario del fútbol en unos momentos de luto e inmenso dolor.
— Atlético de Madrid Femenino (@AtletiFemenino) January 9, 2026
El duelo entre el Atlético de Madrid y la Real Sociedad se juega antes de saltar al césped. En las convocatorias de ambos equipos se esconden relatos de reconstrucción, de continuidad, de ausencias que pesan y de nombres que emergen para sostener proyectos con ambición.
Dos listas que no solo anuncian un partido de Liga F, sino un choque de momentos vitales, de identidades bien definidas al y de caminos que se cruzan en plena exigencia competitiva.
El enfrentamiento entre el Atlético de Madrid Femenino y la Real Sociedad se presenta como uno de esos partidos que explican una temporada entera, y las convocatorias de ambos equipos funcionan como un espejo perfecto de sus respectivos estados de ánimo. En el lado rojiblanco, la lista para este encuentro llega marcada por el empate 2-2 ante la SD Eibar, un resultado que dejó sensaciones ambiguas y que aceleró la necesidad de reajustar piezas en un equipo que vive en pleno proceso de transición. Las salidas de Gaby García, traspasada al América, y de Ana Vitória, rumbo al Corinthians, han cerrado dos etapas importantes en la estructura del vestuario, dejando vacíos que no se llenan únicamente con nombres, sino con tiempo, liderazgo y nuevos equilibrios. A todo ello se suma la lesión de larga duración de Gio Queiroz, una ausencia que ha golpeado directamente al plan ofensivo y ha obligado al club a reaccionar con rapidez. Ara
En ese contexto aparece Priscila Chinchilla, incorporada para reforzar el ataque y ya integrada en la convocatoria como una solución inmediata más que como una apuesta a medio plazo. Su presencia simboliza la urgencia competitiva del Atlético, la necesidad de encontrar nuevas vías para amenazar en ataque y de recuperar la energía y la verticalidad perdidas. Junto a ella, el regreso de Alexia Fernández aporta experiencia y orden a una defensa que viene de sufrir y que deberá elevar su nivel ante un rival exigente. La continuidad de futbolistas jóvenes como Celia, Alba o Claudia confirma que el cuerpo técnico mantiene su apuesta por un bloque en crecimiento, mientras que la repetición de Luany en la lista refuerza la sensación de que ya no se trata de una aparición puntual, sino de una alternativa real en el frente ofensivo. La presencia de Miñambres completa una convocatoria diseñada para un partido largo, con necesidad de fondo de armario y capacidad de adaptación.
En el otro lado del tablero, la Real Sociedad llega con una convocatoria que respira coherencia, estabilidad y fidelidad a un modelo que lleva años construyéndose. La presencia de Estensoro y Arrula en la portería garantiza seguridad y continuidad, mientras que una defensa liderada por nombres como Moraza, Claudia Florentino, Apari y Lucía Rodríguez refleja experiencia, solidez y un profundo conocimiento del juego. El centro del campo vuelve a ser el corazón del equipo txuri-urdin, con futbolistas como Emma Ramírez, Aira, Paula Fernández y Guridi sosteniendo el equilibrio, acompañadas por el talento joven de Jacinto e Intza y por la creatividad y jerarquía de Nerea Eizaguirre, auténtico faro del juego ofensivo.
La convocatoria de la Real se completa con un ataque variado y lleno de matices, donde conviven la experiencia internacional de Lavogez, la potencia de Cahynová, la inteligencia de movimientos de Lucía Pardo y la frescura de Mirari, junto a la amplitud que aportan Cecilia Marcos y Arola Aparicio. Edna Imade emerge como uno de los nombres más peligrosos de la lista, una futbolista capaz de romper partidos desde la velocidad y el desborde, y que encarna a la perfección el perfil ofensivo de una Real Sociedad que sabe competir sin renunciar a su identidad.
Así, el partido se dibuja como un choque de narrativas. El Atlético de Madrid, en plena reconfiguración, buscando respuestas inmediatas sin perder su ADN competitivo. La Real Sociedad, asentada en un proyecto sólido, confiada en su modelo y en una convocatoria que mezcla experiencia y talento joven con naturalidad.
Dos listas que hablan de caminos distintos, pero que convergen en un mismo punto: la necesidad de competir, de imponer carácter y de demostrar que, más allá de las ausencias y los nombres propios, la identidad sigue siendo el arma más poderosa en la Liga F Moeve.
El Club Atlético de Madrid, bicampeón de la Copa de la Reina Iberdrola, ha informado oficialmente de la marcha de su plantilla de Ana Vitória Angélica Kliemaschewsk de Araújo tras alcanzar un acuerdo para su traspaso.
Este movimiento no puede coger por sorpresa a los lectores, pues este medio ya lo adelantó en exclusiva en un artículo en el que también aseguró que Silvia Lloris no iría a Rayadas de Monterrey.
La exjugadora del PSG es la segunda baja que sufre el vigente subcampeón de la Copa de la Reina después de la salida de Gaby García al América y despeja el centro del campo, donde hay efectivos de sobra para los planes de Víctor Martín Alba.
— Atlético de Madrid Femenino (@AtletiFemenino) January 9, 2026
La internacional brasileña será recordada por un gol que le hizo al Real Madrid en el Alfredo Di Stéfano en un 2-3 que ayudó al equipo a alcanzar la tercera plaza hace dos temporadas, aunque luego se cayó en la fase previa ante el Rosenborg en Londres.
— Atlético de Madrid Femenino (@AtletiFemenino) January 9, 2026
La que fuese estrella del Benfica (2019-2023) deja la Primera División Femenina tras casi dos años, llegó en enero de 2024 desde Francia y en ese lapso temporal ha podido disputar un total de 51 encuentros de índole oficial como la elástica colchonera y desde la entidad que preside Lola Romero se le ha querido agradecer los servicios prestados y su entrega en cada compromiso.
La internacional absoluta por Brasil fue finalista en los Juegos Olímpicos de París 2024 y a sus 25 años regresa al Corinthians, donde ya exhibió su talento en la campaña 2017-2018.
Por último, hemos de hacer constar que la venta de la jugadora natural de Rondonópolis es la última que se prevé en la capital española, a la que llegó recientemente la ex del Zenit, Priscila Chinchilla, para apuntalar la parcela ofensiva ante la baja larga duración de Gio Queiroz.
🚨El fútbol femenino vuelve a latir con fuerza en el arranque del nuevo año y lo hace con un partido que trasciende la jornada y el calendario. Este sábado 10 de enero a las 12:00 horas, el Centro Deportivo Alcalá de Henares se convierte en escenario de un duelo decisivo por Europa, un choque de altura entre Atlético de Madrid y Real Sociedad, cuarto contra tercero, separados por apenas cuatro puntos y con la Champions League del próximo curso como horizonte inmediato. El encuentro podrá seguirse en directo a través de DAZN, GolPlay, TEN y EITB, una señal clara de la magnitud de una cita que reúne tensión competitiva, contexto histórico y un presente cargado de matices. 🚨
El Atlético de Madrid llega a esta batalla en la 4ª posición de la Liga F Moeve con 26 puntos, sabiendo que una victoria no solo le permitiría recortar distancias, sino también lanzar un mensaje de autoridad tras un mes de diciembre irregular en lo liguero. Las rojiblancas se fueron al parón navideño sin conocer la victoria en sus dos últimos compromisos de Liga, aunque sí con el orgullo intacto tras el triunfo en la tanda de penaltis ante el Alhama en la Copa de la Reina, una clasificación que sostuvo al equipo en la competición del KO y reforzó su carácter competitivo en momentos de máxima presión. El inicio de año supone, por tanto, un examen de madurez para un Atlético que sabe que estos partidos son los que definen temporadas y marcan jerarquías.
Enfrente estará una Real Sociedad lanzada, tercera clasificada con 30 puntos, que también selló su billete para los cuartos de final de la Copa de la Reina y que llega a Madrid en uno de los mejores momentos de su curso. El conjunto dirigido por Arturo Ruiz ha encontrado una línea de regularidad y confianza que le ha permitido firmar una racha notable, con solo una derrota en sus últimos nueve encuentros, un dato que refleja la solidez y la fiabilidad de un equipo que ha sabido competir tanto en escenarios favorables como en contextos adversos. Para las donostiarras, ganar en casa de un rival directo supondría un golpe casi definitivo en la pelea por las plazas de privilegio.
El mercado invernal también ha dejado su huella en ambos vestuarios, añadiendo un componente emocional y simbólico a la previa. En el Atlético de Madrid se ha producido la baja de Gaby García, mientras que la llegada de Priscilla Chinchilla representa una apuesta por reforzar el frente ofensivo y aportar nuevas soluciones a un equipo que busca reencontrarse con su mejor versión. En la Real Sociedad, el duelo estará marcado por las despedidas: Violeta Quiles ya no forma parte del proyecto y Edna Imade disputará su último partido como txuri-urdin, un detalle que añade un plus de emoción y motivación a un encuentro ya de por sí cargado de significado.
El CTA de la RFEF ha estimado oportuno que la encarga de impartir justicia en este duelo sea Elena Peláez Arnillas, colegiada de 31 años que es natural de Palencia y pertenece al Comité Castellano-Leonés.
Y como telón de fondo, la historia. Porque más allá del presente inmediato, los enfrentamientos entre Atlético de Madrid y Real Sociedad dibujan un relato que habla de hegemonía rojiblanca, pero también de resistencia y evolución donostiarra. Desde la temporada 2010/2011, ambos equipos se han visto las caras en numerosas ocasiones y el balance es contundente: 21 victorias del Atlético de Madrid, 6 empates y 8 triunfos de la Real Sociedad. Un dato que recuerda el peso histórico del conjunto madrileño en este cruce, pero que no garantiza nada cuando el balón empieza a rodar y el contexto es tan exigente como el actual.
Con todo ello sobre la mesa, el partido se presenta como mucho más que tres puntos: es una prueba de carácter, una oportunidad para marcar territorio y un capítulo clave en la carrera por estar entre la élite europea la próxima temporada. Noventa minutos de máxima intensidad, de detalles que deciden, de duelos individuales y decisiones colectivas que pueden inclinar la balanza de toda una campaña. El sábado, en Madrid, el fútbol femenino español vivirá uno de esos partidos que no se olvidan, de los que se juegan con la cabeza, el corazón y la historia empujando desde la grada.
Liga F Moeve 2025-2026 entra en una fase decisiva con la disputa de su decimoquinta jornada, una fecha marcada en rojo en el calendario no solo por su peso competitivo, sino también por la amplia cobertura televisiva en abierto que permitirá a la afición seguir de manera gratuita algunos de los encuentros más relevantes del fin de semana. El sábado 10 y el domingo 11 de enero de 2026 se concentran cuatro partidos clave que, por contexto histórico, situación clasificatoria, potencial deportivo y relevancia mediática, representan una radiografía perfecta del momento que atraviesa el fútbol femenino profesional en España. Atlético de Madrid y Real Sociedad, Real Madrid y Sevilla FC, FC Barcelona y Madrid CFF, así como Deportivo Abanca y Costa Adeje Tenerife Egatesa, protagonizan una jornada que combina tradición, proyectos consolidados, ambición competitiva y lucha por objetivos muy distintos, pero igualmente trascendentales dentro del ecosistema de la Liga F.
El sábado se abrirá con uno de los encuentros más reconocibles del fútbol femenino nacional en la última década, el Atlético de Madrid frente a la Real Sociedad, que se disputará a las 12:00 horas y podrá seguirse en directo y en abierto a través de TEN TV. El choque en el Centro Deportivo Alcalá de Henares —escenario habitual de las rojiblancas— enfrenta a dos clubes que han construido una identidad propia en la élite y que, pese a los cambios estructurales vividos en los últimos años en la Liga F, continúan siendo referencias deportivas, institucionales y emocionales para sus respectivas aficiones. El Atlético de Madrid llega a esta decimoquinta jornada con la necesidad de reafirmar su candidatura a los puestos europeos en una temporada marcada por la exigencia, la renovación parcial de la plantilla y la obligación de competir de tú a tú con los grandes presupuestos del campeonato. El conjunto rojiblanco, histórico campeón de Liga y habitual protagonista en la UEFA Women’s Champions League, afronta cada jornada como una final en un campeonato cada vez más igualado, donde los márgenes de error se han reducido drásticamente.
La Real Sociedad, por su parte, mantiene su apuesta por un modelo reconocible, basado en el talento joven, la continuidad de un bloque competitivo y una identidad futbolística que prioriza la posesión, la presión alta y el juego combinativo. El duelo ante el Atlético representa para el conjunto donostiarra una oportunidad de oro para consolidarse en la zona noble de la clasificación y confirmar que su proyecto sigue siendo uno de los más sólidos de la Liga F Moeve. El hecho de que el partido se emita en abierto a través de TEN TV añade un componente simbólico adicional, al permitir que una audiencia más amplia pueda disfrutar de un enfrentamiento que históricamente ha ofrecido partidos intensos, igualados y cargados de emoción, con duelos individuales de alto nivel y contextos tácticos muy ricos.
La mañana del sábado, por tanto, se presenta como una invitación directa a seguir el fútbol femenino desde primera hora, reforzando uno de los grandes objetivos de la Liga F Moeve en esta temporada: aumentar la visibilidad, normalizar los horarios y facilitar el acceso gratuito a partidos de alto interés. La presencia de TEN TV como ventana en abierto refuerza el mensaje de crecimiento y democratización del producto, en una jornada que simboliza el equilibrio entre la expansión mediática y la preservación de la identidad deportiva de la competición.
Ya en la tarde del sábado, a las 17:00 horas, el foco se desplazará al encuentro entre el Real Madrid y el Sevilla FC, que se disputará en horario peninsular y podrá verse gratuitamente a través del canal Movistar Ellas Vamos 2, en el dial 51. Este partido, además de su relevancia deportiva, tiene un valor estratégico enorme dentro del plan de difusión de la Liga F Moeve, al combinar la fuerza mediática del Real Madrid con la tradición y el peso histórico del Sevilla FC, dos entidades que representan polos distintos pero complementarios del fútbol español. El Real Madrid, consolidado como uno de los grandes motores de crecimiento del fútbol femenino en términos de audiencia, impacto internacional y estructura profesional, afronta la decimoquinta jornada con la presión inherente a su condición de aspirante al título y con la obligación de mantener un ritmo competitivo constante en una temporada larga y exigente.
El Sevilla FC, por su parte, llega a este partido con el objetivo de reafirmar su evolución como proyecto estable en la Liga F, capaz de competir con solvencia frente a los grandes y de sumar puntos clave para asegurar la permanencia con antelación. El conjunto andaluz ha ido construyendo en las últimas temporadas una identidad reconocible, apoyada en el trabajo colectivo, la solidez defensiva y la capacidad de adaptación a distintos contextos de partido. El enfrentamiento ante el Real Madrid, emitido en abierto, supone una oportunidad inmejorable para mostrar esa evolución ante una audiencia amplia, reforzando el posicionamiento del Sevilla FC como un club comprometido con el desarrollo del fútbol femenino y con una base de afición cada vez más implicada.
El horario de las 17:00 horas se ha convertido en una franja estratégica para la Liga F Moeve, al permitir una transición natural entre el fútbol de base, el fútbol formativo y el fútbol profesional, favoreciendo el consumo familiar y la presencia de nuevas generaciones frente a la pantalla. La emisión gratuita a través de Movistar Ellas Vamos 2 subraya el compromiso de las plataformas televisivas con la visibilidad del fútbol femenino, integrándolo en una oferta deportiva diversa y accesible, en la que la calidad del espectáculo es el principal reclamo.
El sábado se cerrará con uno de los platos fuertes de la jornada, el enfrentamiento entre el Fútbol Club Barcelona y el Madrid CFF, programado para las 19:00 horas y retransmitido en directo y de forma gratuita por DAZN 1, en el dial 70. Este partido simboliza como pocos la evolución de la Liga F Moeve en los últimos años, al enfrentar al club que ha marcado una era en el fútbol femenino europeo con uno de los proyectos más representativos del crecimiento sostenido desde la base. El FC Barcelona, vigente referente internacional, afronta cada partido como una exhibición de identidad, talento y ambición, consciente de que su presencia eleva el nivel competitivo del campeonato y actúa como escaparate global del fútbol femenino español.
El Madrid CFF, por su parte, representa la esencia de un club nacido y desarrollado exclusivamente en torno al fútbol femenino, con una trayectoria marcada por la resiliencia, el trabajo silencioso y la capacidad de competir frente a gigantes estructurales. El duelo ante el FC Barcelona, en un contexto de emisión gratuita, ofrece al Madrid CFF una plataforma excepcional para visibilizar su proyecto, su filosofía y el talento de su plantilla, al tiempo que permite al público general apreciar la diversidad de modelos que conviven en la Liga F Moeve.
El horario nocturno del sábado refuerza la idea de evento, de cita destacada dentro del fin de semana deportivo, y la apuesta de DAZN por ofrecer el partido de forma gratuita encaja con una estrategia clara de fidelización de audiencias, expansión del alcance y consolidación del fútbol femenino como producto premium accesible.
La retransmisión en abierto de un partido del FC Barcelona sigue siendo, jornada tras jornada, uno de los principales motores de crecimiento de la Liga F Moeve, atrayendo tanto a seguidores habituales como a espectadores ocasionales que descubren la competición a través de estos encuentros emblemáticos.
La decimoquinta jornada se cerrará el domingo 11 de enero de 2026 con el partido entre el Deportivo Abanca y el Costa Adeje Tenerife Egatesa, que se disputará a las 12:00 horas y podrá verse en directo y de manera gratuita a través de DAZN 1. Este encuentro, aunque a menudo situado fuera de los grandes focos mediáticos, representa uno de los duelos más significativos en la lucha por la permanencia y la estabilidad en la Liga F Moeve.
El Deportivo Abanca, histórico del fútbol gallego y símbolo del arraigo territorial del fútbol femenino, afronta cada partido en casa como una oportunidad para reforzar su identidad y sumar puntos vitales en una competición extremadamente exigente.
El Costa Adeje Tenerife Egatesa, por su parte, continúa siendo uno de los proyectos más sólidos y reconocibles fuera de la península, con una trayectoria marcada por la constancia, la planificación a largo plazo y la capacidad de competir en contextos adversos. El viaje a Galicia en esta decimoquinta jornada supone un reto logístico y deportivo, pero también una oportunidad para reafirmar la competitividad del equipo y su compromiso con los valores que han definido su crecimiento en la Liga F.
La emisión en abierto de este partido en la mañana del domingo refuerza el mensaje de que la Liga F Moeve no se limita a los grandes nombres, sino que apuesta por dar visibilidad a todos los clubes, independientemente de su posición en la clasificación o de su impacto mediático. Este enfoque integral es uno de los pilares sobre los que se construye la actual estrategia de la competición, consciente de que el crecimiento sostenible pasa por fortalecer el conjunto, no solo a las individualidades.
En conjunto, los cuatro partidos gratuitos de la decimoquinta jornada configuran un relato coherente y ambicioso sobre el estado actual del fútbol femenino profesional en España. La diversidad de horarios, plataformas y contextos deportivos refleja una liga madura, capaz de ofrecer contenido de calidad a lo largo de todo el fin de semana y de adaptarse a las distintas realidades de su audiencia. Desde el Atlético de Madrid contra la Real Sociedad en la mañana del sábado, pasando por el Real Madrid frente al Sevilla FC en la tarde, el FC Barcelona ante el Madrid CFF en el prime time del sábado y el Deportivo Abanca contra el Costa Adeje Tenerife Egatesa en la mañana del domingo, la jornada ofrece un recorrido completo por los distintos paisajes competitivos de la Liga F Moeve.
La apuesta por la emisión en abierto de estos encuentros no es casual, sino parte de una estrategia deliberada para consolidar el fútbol femenino como un producto accesible, atractivo y sostenible. En un contexto de creciente profesionalización, la visibilidad se convierte en un activo clave, y la decimoquinta jornada de la Liga F Moeve 2025-2026 ejemplifica cómo la combinación de calidad deportiva, planificación televisiva y compromiso institucional puede generar un impacto positivo tanto en términos de audiencia como de percepción social.
Cada uno de los partidos gratuitos de esta jornada aporta una narrativa propia, pero todos convergen en un mismo objetivo: seguir construyendo una liga fuerte, diversa y reconocible, capaz de competir en el escenario europeo y de inspirar a nuevas generaciones de futbolistas y aficionados. La decimoquinta jornada no es solo una fecha más en el calendario, sino un escaparate del presente y del futuro del fútbol femenino en España, una demostración de que la Liga F Moeve ha alcanzado un nivel de madurez que le permite mirar al futuro con ambición, confianza y una identidad cada vez más definida.
Sábado, 10 de enero de 2026:
Atlético de Madrid vs Real Sociedad (12:00 horas) 📺 TEN TV
Real Madrid vs Sevilla Fútbol (17:00 horario peninsular) 📺 Movistar Ellas Vamos 2 (Dial 51) ) 🟢 Partido gratuito Fútbol Club Barcelona vs Madrid CFF (19:00 horario peninsular) 📺 DAZN 1 (Dial 70) ) 🟢 Partido gratuito
Domingo, 11 de enero de 2026:
Deportivo Abanca vs Costa Adeje Tenerife Egatesa (12:00 horario peninsular) 📺 DAZN 1 🟢 Partido gratuito
Atletico Madrid’s Spanish forward #20 Amaiur Sarriegi (L) vies for the ball with Hacken’s Swedish midfielder #25 Alice Bergstrom during the UEFA Women’s Champions League qualification third round leg 2 football match between Atletico Madrid and BK Hacken at the Centro Deportivo Wanda in Alcala de Henares, near Madrid on September 18, 2025. (Photo by Oscar DEL POZO / AFP) (Photo by OSCAR DEL POZO/AFP via Getty Images)
⬛️ Regresa la acción a la Primera División Femenina tras un largo parón navideño con encuentros de enjundia como un Barcelona versus Madrid CFF, un Athletic Club – Ona y un Atlético de Madrid vs Real Sociedad que sabe a Europa.
Nuestra querida Liga Moeve, como máximo exponente del fútbol femenino español, atraviesa uno de los periodos más estratégicos de su calendario: la breve pero intensa pausa entre el cierre de la primera fase de la temporada 2025‑26, marcada por el último partido del año 2025 el 13 de diciembre, y la reanudación de la competición el 10 de enero de 2026, tras un paréntesis de exactamente 28 días.
Este intervalo, que a simple vista podría parecer corto comparado con los largos parones estivales, adquiere una importancia vital para clubes, jugadoras, entrenadores, medios y aficionados, ya que constituye un momento de equilibrio entre descanso físico, planificación estratégica y preparación competitiva de cara a la segunda mitad del campeonato.
El 13 de diciembre de 2025 se disputó la última jornada de la primera vuelta de la Liga F Moeve, dejando definidas posiciones parciales, líderes de clasificación y la primera aproximación a la lucha por los puestos europeos y la permanencia. Los resultados de esta jornada fueron cruciales para perfilar los objetivos de cada equipo durante la segunda mitad de la temporada: • FC Barcelona se consolidó nuevamente como líder, reafirmando su hegemonía con un juego sólido, talento internacional y profundidad en plantilla. • Atlético de Madrid Femenino y Real Madrid Femenino mostraron un rendimiento consistente, situándose en la parte alta de la clasificación, manteniendo intactas sus aspiraciones por disputar títulos y competir internacionalmente. • Equipos como el Granada Femenino y el DUX Logroño libraron auténticas batallas por escapar de los puestos de descenso, demostrando la creciente competitividad en el mediocampo y la lucha por la permanencia.
Además de los números, este cierre de primera mitad dejó momentos históricos y destacables: goles decisivos en el último minuto, récords individuales de jugadoras jóvenes y actuaciones colectivas que evidenciaron la evolución técnica y táctica de la Liga F Moeve.
En conclusión, aunque 28 días pueden parecer breves, este intervalo es crítico para la estructura, competitividad y narrativa de la Liga F Moeve.
Cada semana está estratégicamente diseñada para optimizar descanso, preparación, planificación y visibilidad, asegurando que el fútbol femenino español continúe creciendo en calidad, alcance y relevancia mediática.
La pausa invernal marca un momento de transición, un espacio donde clubes, jugadoras y aficionados se preparan para el capítulo final de la temporada, donde cada partido será decisivo y cada jornada contará para consolidar a la Liga F Moeve como una de las competiciones femeninas más competitivas y profesionales del mundo.
La Liga F Moeve, referente del fútbol femenino profesional en España, retoma la competición tras un parón invernal de 28 días, desde el último partido de 2025 (13 de diciembre) hasta la primera jornada de 2026 (10 de enero), un periodo clave para recuperación física, ajustes tácticos y planificación estratégica de los clubes.
La pausa ha servido para consolidar entrenamientos específicos, integración de jugadoras y reflexión sobre objetivos de la segunda vuelta.
(Fuente: UEFA)
El regreso a la competición tras el parón invernal de 28 días no solo representa la reanudación de los partidos, sino también un momento clave para evaluar cómo los equipos han ajustado su preparación, su estrategia y su capacidad de adaptación.
En este contexto, el Atlético de Madrid, con la incorporación de Priscila Chinchilla, se prepara para reactivar su plan ofensivo y reforzar su presión en el último tercio del campo.
(Fuente: I.A)
La ex del Zenit, conocida por su capacidad de desborde, precisión en el remate y visión de juego, añade un elemento táctico que permite al Atlético diversificar su ataque, alternando entre transiciones rápidas y combinaciones elaboradas. Su llegada tiene impacto inmediato en la rotación de delanteras, la distribución de minutos y la estrategia de generación de oportunidades, ofreciendo al cuerpo técnico más alternativas para ajustar el planteamiento según el rival y las circunstancias del partido.
En Tenerife, la incorporación de Violeta Quiles introduce creatividad, velocidad y profundidad por las bandas, elementos que permiten a las jugadoras del centro del campo encontrar opciones de pase más efectivas y generar superioridad en zonas ofensivas. Quiles, con su capacidad para asociarse con compañeras en el último tercio y ejecutar cambios de ritmo que rompen defensas estructuradas, se convierte en un recurso táctico esencial para el equipo insular, que busca ascender posiciones en la tabla tras una primera vuelta marcada por la competitividad y la necesidad de consolidar resultados.
En DUX Logroño, la cesión de Milagros Martín desde Tenerife aporta dinamismo, movilidad y alternativas ofensivas que pueden redefinir la manera en que el equipo aborda los partidos. Su integración no solo influye en el ataque, sino también en la presión inicial y en la recuperación del balón, aspectos que se combinan con la estructura existente del Logroño para mejorar la efectividad en transiciones y aumentar la capacidad de sorpresa frente a rivales directos. Martín, con su experiencia en el fútbol insular y su adaptación rápida a distintos sistemas tácticos, representa un valor añadido en términos de estrategia y flexibilidad.
El Alhama ElPozo vs S.D. Eibar, primer partido de la reanudación, sirve como ejemplo de cómo la preparación invernal puede impactar el rendimiento. Alhama, con su capacidad para dominar el mediocampo y ejecutar combinaciones rápidas, busca capitalizar la recuperación física de sus jugadoras clave y establecer control sobre el ritmo del partido desde los primeros minutos. Eibar, por su parte, se centra en la solidez defensiva, la presión selectiva y la capacidad de aprovechar los errores rivales para generar contragolpes efectivos. El análisis de esta confrontación permitirá evaluar la eficacia de los ajustes tácticos realizados durante el parón y cómo la preparación física influye en la resistencia y ejecución de jugadas complejas.
El Athletic Club contra ONA, con su cobertura en DAZN 1, refleja la importancia de la identidad de juego y la continuidad táctica. Athletic, históricamente fuerte en presión alta y organización colectiva, busca mantener la intensidad y cohesión que le caracteriza. ONA, consciente de las fortalezas del rival, implementa estrategias defensivas compactas y transiciones rápidas para maximizar sus oportunidades. La comparación entre la primera y segunda mitad de la temporada permitirá analizar la efectividad de los ajustes realizados, especialmente en aspectos defensivos y en la generación de superioridad numérica en ataque.
En el enfrentamiento entre Real Madrid y Sevilla, el análisis táctico resalta la capacidad de adaptación de ambos equipos. Real Madrid combina experiencia y juventud, utilizando posesión y circulación rápida para desarmar defensas organizadas. Sevilla, con resiliencia y coordinación, busca generar oportunidades a partir de la presión y los espacios creados por el rival. La vuelta tras la pausa invernal permite evaluar cómo la preparación específica, los ajustes tácticos y la recuperación física impactan en la efectividad y consistencia de los equipos, mientras se observa la influencia de los refuerzos confirmados en otros clubes como modelo estratégico para optimizar la plantilla.
(Fuente: Liga F Moeve)
El duelo Barcelona vs Madrid CFF, con su emisión en Movistar Ellas Vamos, representa una confrontación donde la historia, la técnica y la estrategia convergen. Barcelona, líder absoluto de la competición, mantiene su estilo basado en control de posesión y presión tras pérdida, mientras que Madrid CFF busca equilibrar defensa sólida con contragolpes efectivos.
Este partido, más allá de los puntos en juego, se convierte en un referente de análisis para entender cómo la integración de refuerzos y la preparación invernal pueden influir en la capacidad de ejecutar sistemas complejos bajo presión, la gestión de fatiga y la eficiencia ofensiva.
El DUX Logroño vs Levante U.D, con la presencia de Milagros Martín, ofrece un ejemplo concreto de cómo un refuerzo puede transformar la dinámica de un equipo.
Martín no solo aporta creatividad en el último tercio, sino también movilidad constante, capacidad de recuperación de balón y opciones de pase que amplían el abanico táctico del Logroño.
El Levante, con su presión alta y juego vertical, deberá ajustar la coordinación defensiva y la comunicación entre líneas para contrarrestar el impacto de esta incorporación, evidenciando cómo los fichajes invernales pueden cambiar el desarrollo de un partido.
En los encuentros simultáneos Espanyol vs Granada y Deportivo Abanca vs Costa Adeje Tenerife Egatesa, la atención se centra en la adaptación de los equipos a la intensidad competitiva tras la pausa y la integración de nuevas jugadoras como Violeta Quiles en Tenerife. Su velocidad y capacidad de ruptura de líneas defensivas se convierten en un recurso clave para el equipo insular, influyendo en la organización del rival y la toma de decisiones en situaciones ofensivas y defensivas. El Espanyol y el Granada, conscientes de estas variables, implementan estrategias que equilibran defensa, presión y generación de oportunidades, mostrando cómo el análisis táctico previo y la preparación invernal son determinantes en la segunda vuelta.
El mercado de fichajes invernal, abierto del 2 al 30 de enero, resalta la importancia de una estrategia selectiva y de calidad.
Los tres refuerzos confirmados hasta la fecha representan movimientos calculados que buscan maximizar impacto táctico y rendimiento inmediato. Priscila Chinchilla en Atlético de Madrid, Violeta Quiles en Tenerife y Milagros Martín en el DUX Logroño ejemplifican cómo la integración de talento puede redefinir ofensivas, mejorar la cohesión de equipo y ofrecer alternativas estratégicas a los entrenadores, con repercusiones tanto en resultados como en desarrollo de jugadoras emergentes y planificación de rotaciones.
Parrilla televisiva |
Sábado, 10 de enero de 2026
Atlético de Madrid vs Real Sociedad (12:00 horas) 📺 TEN TV
Alhama ElPozo vs Sociedad Deportiva Eibar (12:00 horas) 📺 DAZN 2 (Dial 71) 🟢 Partido gratuito
Athletic Club vs ONA (15:00 horario peninsular) 📺 DAZN 1 (Dial 70) ) 🟢 Partido gratuito
Real Madrid vs Sevilla Fútbol (17:00 horario peninsular) 📺 Movistar Ellas Vamos 2 (Dial 51) ) 🟢 Partido gratuito
Fútbol Club Barcelona vs Madrid CFF (19:00 horario peninsular) 📺 DAZN 1 (Dial 70) ) 🟢 Partido gratuito
Domingo, 11 de enero de 2026
DUX Logroño vs Levante Unión Deportiva (12:00 horario peninsular) 📺 App de DAZN ) 🟢 Partido gratuito
Deportivo Abanca vs Costa Adeje Tenerife Egatesa (12:00 horario peninsular) 📺 DAZN 1 🟢 Partido gratuito
Espanyol de Barcelona vs Granada Club de Fútbol (12:00 horario peninsular) 📺 DAZN 2 ) 🟢 Partido gratuito
🟫 En un duelo que promete ser más que un simple partido, Atlético de Madrid Femenino y Real Sociedad medirán fuerzas en la 15ª jornada de la Liga F Moeve, en un enfrentamiento donde la historia reciente, la intensidad táctica y la ambición por los puestos altos de la tabla se entrelazan. Con ambos equipos peleando por consolidarse en los primeros puestos, cada balón, cada acción ofensiva y cada transición defensiva adquirirá un valor épico, convirtiendo el encuentro en un espectáculo que encarna la esencia del fútbol femenino español.
Cada año trae consigo nuevas formas de reencontrarnos con el pasado. Unas veces, a través de descubrimientos arqueológicos que obligan a reescribir cronologías, y otras, mediante grandes proyectos museísticos que devuelven al primer plano figuras que creíamos sobradamente conocidas. En 2025, la historia ha vuelto a concentrar su atención en un nombre propio: Tutankamón.
La inauguración del Gran Museo Egipcio (GEM), cerca de las pirámides de Guiza, ha sido el detonante de este renovado interés. Concebido como el mayor museo del mundo dedicado a una sola civilización, el GEM ofrece una experiencia inédita: por primera vez desde el descubrimiento de su tumba en 1922, se exhiben todas las piezas relacionadas con Tutankamón en un mismo lugar.
El recinto albergará en total alrededor de 45.000 objetos, de los cuales cerca de 5.000 corresponden a los tesoros dorados del joven faraón hallados en su tumba intacta. Hasta ahora, estas piezas —que van desde su icónica máscara funeraria hasta amuletos, mobiliario y carros ceremoniales— estaban dispersas en distintas salas o guardadas en los almacenes del antiguo museo. Ahora conviven en una misma exposición.
Tutankamón fue un rey de la dinastía XVIII del antiguo Egipto que ascendió al trono alrededor del año 1333 a. C., con apenas 8 o 9 años de edad, y reinó hasta aproximadamente 1323 a. C. Originalmente llamado Tutankatón, su nombre reflejaba la reforma religiosa de su padre, Akenatón, que había intentado imponer el culto exclusivo al dios solar Atón. Sin embargo, Tutankamón y sus consejeros principales —entre ellos, el influyente Ay y el general Horemheb— restauraron la antigua religión y el culto tradicional a los antiguos dioses, especialmente a Amon, revirtiendo las reformas del período de Amarna y devolviendo la capital a Tebas.
El joven rey también emitió decretos para reparar templos dañados, restituir cultos y privilegios sacerdotales, así como para devolver las antiguas tradiciones al lugar que siempre habían ocupado. Aunque su reinado fue breve y su gobierno estuvo condicionado por sus asesores, estas acciones fueron clave para restablecer la ortodoxia religiosa en Egipto tras años de profundos cambios. Tutankamón murió inesperadamente hacia los 18 o 19 años, lo que explica que su tumba en el Valle de los Reyes fuera relativamente modesta en comparación con las de otros faraones, y que su legado político quedara eclipsado por el de figuras más poderosas.
Sin embargo, la excepcional conservación de su tumba —descubierta por Howard Carter en 1922— convirtió su sepultura en uno de los hallazgos arqueológicos más importantes del siglo XX y en la razón principal por la que hoy es el faraón más famoso del mundo.
Este año, otros personajes del pasado también han ocupado espacios relevantes en la agenda cultural y social.
El auge global del desarrollo personal, por ejemplo, nos ha llevado a revisar a los autores estoicos, con Zenón de Citio o Epicteto como figuras principales. La filosofía estoica, con su énfasis en la virtud como bien supremo, el control de las pasiones y la resiliencia ante las adversidades, ha encontrado un público contemporáneo necesitado de herramientas para enfrentar una época de incertidumbres políticas, sociales y ambientales.
También, más contemporánea, Frida Kahlo ha vuelto a situarse en el centro de atención al convertirse una obra suya ‘El sueño (La cama)’ en la más cara jamás vendida por una mujer, y la más cara jamás vendida por un artista latinoamericano. Este acontecimiento ha reabierto discusiones sobre la valoración del arte latinoamericano y el legado de las artistas mujeres en el panorama global, al mismo tiempo que ha llevado a nuevas generaciones a redescubrir su obra más allá de la anécdota biográfica.
Y, cómo no, el salto de Miguel de Cervantes a la gran pantalla, en ‘El cautivo’ (2025) de Alejandro Amenábar, ha sido uno de los acontecimientos culturales más comentados del año. La película explora uno de los episodios menos conocidos de su vida: el cautiverio en Argel.
Pero el caso de Tutankamón destaca por una razón fundamental: su historia sirve de puente entre la arqueología, el patrimonio y la divulgación contemporánea. El despliegue de su ajuar funerario en un mismo espacio, acompañado de recursos actualizados, permite comprender el sentido profundo de aquellos objetos que durante décadas fueron percibidos como simples obras maestras del arte antiguo.
(Fuente: I.A.)
El Atlético de Madrid Femenino llega a este enfrentamiento cargado de historia, de experiencia reciente y de un deseo inquebrantable de reafirmarse en casa. Su temporada ha estado marcada por altibajos, momentos de brillantez ofensiva y fases en las que la solidez defensiva ha puesto a prueba su temple, pero el ADN del equipo rojiblanco —esa mezcla de garra, ambición y carácter— le ha permitido mantenerse entre los favoritos de la Liga F Moeve.
Con 26 puntos acumulados y una cuarta posición que lo mantiene cerca del podio, las rojiblancas saben que una victoria no solo significaría tres puntos más, sino un golpe de autoridad frente a un rival directo y una reafirmación de su capacidad para dominar los duelos de altura. En sus enfrentamientos previos con la Real Sociedad, el Atlético ha sabido imponer su juego con eficacia, con victorias ajustadas y contundentes que han cimentado la confianza de jugadoras y afición. La memoria colectiva de estos duelos se traduce en un impulso añadido: cada balón dividido, cada carrera por banda, cada pase filtrado y cada disparo a portería se convierte en una oportunidad para reafirmar la supremacía y mantener la ventaja psicológica que el club ha forjado con años de competitividad intensa. La afición, consciente de la importancia de cada segundo, de cada jugada y de cada grito compartido, se convertirá en un factor determinante que empuje a las jugadoras rojiblancas a mantener la concentración, a exigir la perfección táctica y a luchar por la victoria desde el primer instante.
Frente a ellas, la Real Sociedad presenta un perfil diferente pero igualmente peligroso, una mezcla de disciplina táctica, rigor defensivo y capacidad para sorprender al adversario en el momento preciso. Con 30 puntos y el tercer puesto en la tabla, las donostiarras se acercan al partido con la determinación de quien ha construido su temporada sobre la consistencia, la lectura fría de los tiempos del juego y la capacidad para ejecutar transiciones rápidas que se convierten en armas letales frente a defensas adelantadas. La Real Sociedad ha demostrado una inteligencia competitiva que combina la paciencia en la construcción, la precisión en el último pase y la eficacia en la definición de oportunidades. Su estrategia se basa en neutralizar al rival, aprovechar desajustes momentáneos y mantener un orden defensivo que permita, al menor descuido del adversario, golpear con contundencia. Esa dualidad entre la potencia ofensiva del Atlético y la capacidad de reacción, control y contraataque de la Real Sociedad promete un duelo de estilos que elevará la tensión del encuentro a niveles épicos.
El choque entre ambas escuadras no se reduce únicamente a la estadística ni al puesto en la tabla: es un enfrentamiento que refleja la esencia misma de la Liga F Moeve, donde la intensidad, la pasión y la estrategia se combinan en cada acción. El Atlético de Madrid, con su ADN combativo, buscará dominar el balón, controlar el ritmo del juego y generar ocasiones de peligro mediante combinaciones rápidas, cambios de orientación y una presión constante que intente desbordar la organización defensiva rival. La Real Sociedad, por su parte, se apoyará en su solidez, en su capacidad para leer el juego y en la eficiencia de sus transiciones para castigar cualquier error, buscando un equilibrio entre defensa férrea y ataque calculado que pueda poner en aprietos a un Atlético expuesto en su afán ofensivo. Cada pase, cada corte defensivo y cada disparo a puerta cobrará una dimensión más amplia: se convertirá en un acto que puede decidir no solo un partido, sino la percepción de fuerza y superioridad de un equipo frente a otro.
La épica de este enfrentamiento reside también en la narrativa que se desprende del contexto histórico y reciente: el Atlético de Madrid ha conseguido victorias memorables frente a la Real Sociedad, demostrando capacidad de imponer su juego incluso en campos difíciles; la Real Sociedad, en cambio, llega con hambre de romper esa tendencia y de demostrar que su consistencia y estrategia pueden doblegar incluso al equipo más combativo. Cada jugadora siente la responsabilidad de honrar la camiseta que defiende, de cumplir con el plan táctico diseñado por su cuerpo técnico y de interpretar con precisión la dinámica emocional del encuentro. La presión, la motivación y la ambición se combinan en cada acción, generando un partido donde la historia se escribirá en tiempo real, donde cada balón dividido y cada transición rápida puede convertirse en una escena épica digna de recordar.
Más allá de la táctica, los números y las estadísticas, este duelo simboliza la esencia del fútbol femenino en España: la posibilidad de presenciar un espectáculo lleno de pasión, rivalidad y talento. La jornada 15 de la Liga F Moeve promete un enfrentamiento que se definirá por la intensidad con la que ambos equipos jueguen, por la capacidad de resistir bajo presión, por la eficacia en la definición y por la inteligencia táctica para leer los momentos decisivos. Cuando el árbitro dé el pitido inicial, comenzará un relato vibrante donde Atlético y Real Sociedad se batirán no solo por los puntos, sino por la supremacía simbólica, por la demostración de fuerza y por la posibilidad de grabar un capítulo épico en la historia reciente del fútbol femenino español. Que ruede el balón, que se enciendan los corazones y que todos los amantes del fútbol sean testigos de un partido que, sin duda, será recordado como un duelo de titanes, donde cada jugadora será protagonista de una narrativa que combina historia, emoción y ambición en cada minuto.
Edna Imade (Marruecos, 5 de octubre de 2000) es una futbolista profesional española de origen nigeriano que juega como delantera en el F. C. Bayern de Múnich.
(Fuente: Liga F Moeve)
Edna Imade habla de goles, de partidos, de tácticas, de entrenamientos, de cifras que hoy la colocan entre las mejores delanteras de la Liga F, pero cuando baja la voz y elige las palabras con cuidado, cuando el fútbol deja de ser presente y se convierte en consecuencia, siempre aparece la misma figura: su madre. “La verdadera final la ha jugado ella”, dice Edna, y no es una frase hecha, es una convicción que atraviesa toda su vida. Porque antes de que existiera un balón, antes de que hubiera un campo, una portería o una grada, hubo una mujer caminando por el desierto, embarazada, con miedo, con determinación, con una promesa silenciosa hecha a dos hijos que aún no habían nacido: sobrevivir.
Floren estaba embarazada de mellizos cuando decidió marcharse. Edna y Paul viajaban ya con ella, aún sin saber que su vida iba a comenzar en tránsito. Nigeria quedaba atrás con todo lo que eso significa: la familia, la tierra, la identidad, un marido que nunca pudo acompañarlos y que acabaría encarcelado y deportado. Marruecos fue la primera parada, pero no fue refugio, fue espera, fue dolor, fue miedo. Allí nacieron Edna y su hermano, y allí Floren vivió tres meses que su hija define sin rodeos como “un infierno”. Después llegó la patera, el mar, la incertidumbre, y finalmente España. Algeciras. Tierra firme. Un lugar desconocido que acabaría siendo hogar.
Edna ha escuchado esa historia mil veces. La ha escuchado hasta aprenderla de memoria, pero no se ha acostumbrado nunca a ella. Cada vez que la cuenta, vuelve a doler. “Llegamos a Algeciras y a partir de ahí nos ayudó mucha gente, Cáritas, personas que no nos conocían de nada”, recuerda. En sus palabras no hay victimismo, hay agradecimiento. “Nunca he pasado hambre, nunca he pasado frío. Todo ha sido gracias a mi madre y a la gente que nos ayudó. Gracias a ellos hoy estoy donde estoy”. En ese “donde estoy” cabe mucho más que una carrera deportiva. Cabe una vida digna. Cabe la posibilidad de soñar.
Su familia en España se reduce a tres nombres: Floren, Paul y ella. Nada más. Nada menos. “Es la única familia que tengo aquí. Los quiero con toda mi alma”. En ese triángulo se sostiene todo. El fútbol, los estudios, la ambición, la estabilidad emocional. Después de Algeciras llegó Carmona, Sevilla, y con Carmona llegó el balón. Antes probó otras cosas: gimnasia, flamenco. Nada funcionó. “No era nada elástica”, dice entre risas, como si el destino ya estuviera avisando de que su camino iba por otro lado. El patio del recreo fue su primer estadio. Allí entendió que la pelota no era un juego más, era un idioma.
Jugaba con niños, y jugaba mejor que muchos. Escuchó insultos, etiquetas, palabras que intentan frenar a las niñas que se salen del guion. “Machorra”, “pareces un chico”. No le importó. O no tanto. Porque cuando eliges primero, cuando marcas diferencias, el ruido se apaga. Empezó como central. Alta, fuerte, dominante. “Yo era una bigarda”, dice riéndose, sin perder nunca ese humor que la acompaña incluso cuando habla de lo más duro. Era defensa porque ahí nadie pasaba. Hasta que un día le dijeron que ya no podía seguir jugando con chicos. Y ahí apareció el fútbol sala, el Santa Ana, una nueva etapa que parecía definitiva.
Pero la vida, como el fútbol, siempre tiene giros inesperados. La Tapia Cup de Málaga cambió su destino. Alguien la vio. Alguien entendió que aquello no era solo potencia, que había fútbol para once. Nervión fue el siguiente paso. Málaga CF después. Cacereño más tarde. Y en Cáceres no solo creció como futbolista, también como persona. Allí estudió, se formó, pensó en el futuro. Técnica en Enseñanza y Animación Sociodeportiva. Quiromasaje. Porque Edna siempre ha sabido algo que no todas las futbolistas tienen claro desde tan jóvenes: el fútbol es frágil. “Es corto. Más aún en mujeres. Lesiones, maternidad… hay que tener un plan B”.
Ese plan B no le quitó ambición al plan A. Al contrario. Veinte goles en dos temporadas en Cáceres fueron la puerta definitiva. Agosto de 2023. Granada CF. Liga F. El sueño. El mismo que empezó en un patio de colegio, el mismo que parecía imposible para una niña nacida en tránsito, hija de una mujer que cruzó un desierto embarazada. Su debut fue una declaración de intenciones: gol, victoria, Los Cármenes. “Tenía el presentimiento de que iba a marcar”. Y marcó. Su madre estaba allí. Todo tenía sentido.
paso de Edna Imade por el Granada Club de Fútbol no puede explicarse únicamente con goles, cifras o estadísticas, aunque todas ellas existan y sean relevantes. Su llegada al conjunto nazarí en el verano de 2023 supuso mucho más que un fichaje: fue la materialización de un sueño largamente perseguido, la confirmación de una promesa íntima y silenciosa que la propia Edna se había hecho siendo niña, cuando jugaba descalza en el patio de un colegio andaluz sin saber si algún día existiría un lugar para ella en el fútbol profesional. Granada no fue solo un club; fue un punto de llegada y, al mismo tiempo, un nuevo punto de partida.
Cuando Edna firmó por el Granada CF, el equipo acababa de ascender a Liga F. El contexto no era sencillo. Un recién ascendido siempre vive entre la ilusión y la incertidumbre, entre el entusiasmo de haber llegado y el vértigo de mantenerse. Para Edna, aquel escenario tenía un significado especial: era su primera experiencia en la élite, la Primera División que había imaginado desde pequeña y que durante años pareció lejana, casi inalcanzable. Llegaba después de dos temporadas sobresalientes en el Cacereño, donde había marcado veinte goles y había demostrado no solo capacidad goleadora, sino también una fortaleza mental poco común. Granada apostó por ella sabiendo que no fichaba únicamente a una delantera, sino a una futbolista construida desde la resistencia.
La adaptación fue rápida, pero no automática. Edna aterrizó en un vestuario nuevo, con dinámicas distintas, con un nivel de exigencia superior y con la presión añadida de un equipo que sabía que cada punto iba a ser vital para la permanencia. Desde el primer día entendió que su rol no iba a limitarse a marcar goles. Había que correr, presionar, pelear, asumir duelos constantes, convivir con la frustración y sostener al equipo en los momentos de mayor dificultad. En ese contexto, su debut en Liga F fue casi un relato simbólico: Granada recibía a la Real Sociedad en Los Cármenes y Edna, en su estreno en la máxima categoría, marcó el gol de la victoria. Un tanto que no solo valió tres puntos, sino que confirmó que estaba preparada para ese escenario.
(Fuente: RFEF)
Aquel gol fue mucho más que una buena carta de presentación. Fue una liberación emocional. Edna lo ha explicado después con palabras sencillas, pero cargadas de significado: tenía el presentimiento de que iba a marcar. No fue una cuestión de arrogancia, sino de intuición, de sentir que todo lo vivido hasta entonces tenía que desembocar en algo así. En la grada estaba su madre, Floren, la misma que había cruzado el Sáhara embarazada, la misma que había llegado en patera a España buscando una vida mejor para sus hijos. Ese gol, celebrado con rabia y emoción, fue también un homenaje silencioso a todo ese camino.
La temporada, sin embargo, no fue un camino recto. Tras ese inicio prometedor, el Granada CF comenzó a experimentar la dureza de la Liga F. Los partidos se sucedían con una exigencia física y mental enorme, y el equipo entró en una dinámica complicada. Edna, como el resto del grupo, tuvo que aprender a convivir con la frustración, con partidos en los que el esfuerzo no se traducía en resultados, con momentos en los que la confianza se ponía a prueba. Para una futbolista debutante en la élite, ese proceso puede ser devastador. Para Edna, fue formativo.
Durante ese primer curso, su aportación fue irregular en términos goleadores, pero constante en trabajo y compromiso. Sufrió, aprendió y creció. Hubo partidos en los que tuvo que adaptarse a posiciones distintas, asumir responsabilidades defensivas, jugar de espaldas, pelear cada balón como si fuera el último. No siempre fue reconocida por los números, pero sí por el cuerpo técnico y por sus compañeras, que encontraron en ella una futbolista fiable, fuerte y solidaria. El Granada CF, como equipo, llegó a la última jornada jugándose la permanencia. La presión era máxima. El margen de error, inexistente.
(Fuente: RFEF)
Y entonces llegó Ipurua. Última jornada. Partido decisivo ante la SD Eibar. Granada necesitaba ganar para seguir en Liga F. En ese contexto, Edna volvió a aparecer. Marcó uno de los goles del triunfo que certificó la permanencia. Fue un momento de alivio colectivo, de celebración contenida, de emoción acumulada durante meses. Para Edna, aquel gol tuvo un valor especial: significaba que su primer año en Primera División no había sido en vano, que había aportado en el momento más crítico, que su esfuerzo tenía sentido.
Ese final de temporada marcó un antes y un después en su relación con el club. Edna no solo había debutado en la élite; había ayudado a sostener al Granada CF en ella. La experiencia, dura y exigente, le dejó una enseñanza clara: si quería crecer, debía dar un paso más. Y ese paso llegó en su segunda temporada, ya con el aprendizaje interiorizado y con una confianza renovada.
El curso siguiente mostró a una Edna Imade distinta. Más madura. Más segura. Más consciente de sus virtudes. Desde el inicio de la temporada, su impacto fue inmediato. Los goles comenzaron a llegar con una regularidad que sorprendió incluso a ella misma. En apenas once jornadas, ya había superado los registros de toda la temporada anterior. Siete goles. Tercera máxima goleadora de la Liga F. Un salto cuantitativo y cualitativo que no se explica por una sola razón, sino por la suma de muchos factores.
Uno de ellos fue la confianza del cuerpo técnico. La llegada de Arturo Ruiz supuso un cambio importante. El entrenador entendió rápidamente el potencial de Edna y le transmitió un mensaje claro: creía en ella. Esa confianza se tradujo en continuidad, en claridad de rol y en un cambio de posición que resultó decisivo. Edna dejó progresivamente la banda para ocupar posiciones más centradas, más cercanas al área, donde sus cualidades físicas, su potencia y su capacidad para atacar espacios podían marcar la diferencia. El cambio de chip fue inmediato. Edna empezó a sentirse delantera centro. A jugar como tal y a pensar como tal.
El paso de Edna Imade por el Granada Club de Fútbol no puede explicarse únicamente con goles, cifras o estadísticas, aunque todas ellas existan y sean relevantes. Su llegada al conjunto nazarí en el verano de 2023 supuso mucho más que un fichaje: fue la materialización de un sueño largamente perseguido, la confirmación de una promesa íntima y silenciosa que la propia Edna se había hecho siendo niña, cuando jugaba descalza en el patio de un colegio andaluz sin saber si algún día existiría un lugar para ella en el fútbol profesional. Granada no fue solo un club; fue un punto de llegada y, al mismo tiempo, un nuevo punto de partida.
Cuando Edna firmó por el Granada CF, el equipo acababa de ascender a Liga F. El contexto no era sencillo. Un recién ascendido siempre vive entre la ilusión y la incertidumbre, entre el entusiasmo de haber llegado y el vértigo de mantenerse. Para Edna, aquel escenario tenía un significado especial: era su primera experiencia en la élite, la Primera División que había imaginado desde pequeña y que durante años pareció lejana, casi inalcanzable. Llegaba después de dos temporadas sobresalientes en el Cacereño, donde había marcado veinte goles y había demostrado no solo capacidad goleadora, sino también una fortaleza mental poco común. Granada apostó por ella sabiendo que no fichaba únicamente a una delantera, sino a una futbolista construida desde la resistencia.
La adaptación fue rápida, pero no automática. Edna aterrizó en un vestuario nuevo, con dinámicas distintas, con un nivel de exigencia superior y con la presión añadida de un equipo que sabía que cada punto iba a ser vital para la permanencia. Desde el primer día entendió que su rol no iba a limitarse a marcar goles. Había que correr, presionar, pelear, asumir duelos constantes, convivir con la frustración y sostener al equipo en los momentos de mayor dificultad. En ese contexto, su debut en Liga F fue casi un relato simbólico: Granada recibía a la Real Sociedad en Los Cármenes y Edna, en su estreno en la máxima categoría, marcó el gol de la victoria. Un tanto que no solo valió tres puntos, sino que confirmó que estaba preparada para ese escenario.
Aquel gol fue mucho más que una buena carta de presentación. Fue una liberación emocional. Edna lo ha explicado después con palabras sencillas, pero cargadas de significado: tenía el presentimiento de que iba a marcar. No fue una cuestión de arrogancia, sino de intuición, de sentir que todo lo vivido hasta entonces tenía que desembocar en algo así. En la grada estaba su madre, Floren, la misma que había cruzado el Sáhara embarazada, la misma que había llegado en patera a España buscando una vida mejor para sus hijos. Ese gol, celebrado con rabia y emoción, fue también un homenaje silencioso a todo ese camino.
La temporada, sin embargo, no fue un camino recto. Tras ese inicio prometedor, el Granada CF comenzó a experimentar la dureza de la Liga F. Los partidos se sucedían con una exigencia física y mental enorme, y el equipo entró en una dinámica complicada. Edna, como el resto del grupo, tuvo que aprender a convivir con la frustración, con partidos en los que el esfuerzo no se traducía en resultados, con momentos en los que la confianza se ponía a prueba. Para una futbolista debutante en la élite, ese proceso puede ser devastador. Para Edna, fue formativo.
Durante ese primer curso, su aportación fue irregular en términos goleadores, pero constante en trabajo y compromiso. Sufrió, aprendió y creció. Hubo partidos en los que tuvo que adaptarse a posiciones distintas, asumir responsabilidades defensivas, jugar de espaldas, pelear cada balón como si fuera el último. No siempre fue reconocida por los números, pero sí por el cuerpo técnico y por sus compañeras, que encontraron en ella una futbolista fiable, fuerte y solidaria. El Granada CF, como equipo, llegó a la última jornada jugándose la permanencia. La presión era máxima. El margen de error, inexistente.
Y entonces llegó Ipurua. Última jornada. Partido decisivo ante la SD Eibar. Granada necesitaba ganar para seguir en Liga F. En ese contexto, Edna volvió a aparecer. Marcó uno de los goles del triunfo que certificó la permanencia. Fue un momento de alivio colectivo, de celebración contenida, de emoción acumulada durante meses. Para Edna, aquel gol tuvo un valor especial: significaba que su primer año en Primera División no había sido en vano, que había aportado en el momento más crítico, que su esfuerzo tenía sentido.
Ese final de temporada marcó un antes y un después en su relación con el club. Edna no solo había debutado en la élite; había ayudado a sostener al Granada CF en ella. La experiencia, dura y exigente, le dejó una enseñanza clara: si quería crecer, debía dar un paso más. Y ese paso llegó en su segunda temporada, ya con el aprendizaje interiorizado y con una confianza renovada.
El curso siguiente mostró a una Edna Imade distinta. Más madura. Más segura. Más consciente de sus virtudes. Desde el inicio de la temporada, su impacto fue inmediato.
Los goles comenzaron a llegar con una regularidad que sorprendió incluso a ella misma. En apenas once jornadas, ya había superado los registros de toda la temporada anterior. Siete goles. Tercera máxima goleadora de la Liga F. Un salto cuantitativo y cualitativo que no se explica por una sola razón, sino por la suma de muchos factores. paso de Edna Imade por el Granada Club de Fútbol no puede explicarse únicamente con goles, cifras o estadísticas, aunque todas ellas existan y sean relevantes. Su llegada al conjunto nazarí en el verano de 2023 supuso mucho más que un fichaje: fue la materialización de un sueño largamente perseguido, la confirmación de una promesa íntima y silenciosa que la propia Edna se había hecho siendo niña, cuando jugaba descalza en el patio de un colegio andaluz sin saber si algún día existiría un lugar para ella en el fútbol profesional. Granada no fue solo un club; fue un punto de llegada y, al mismo tiempo, un nuevo punto de partida.
Cuando Edna firmó por el Granada CF, el equipo acababa de ascender a Liga F. El contexto no era sencillo. Un recién ascendido siempre vive entre la ilusión y la incertidumbre, entre el entusiasmo de haber llegado y el vértigo de mantenerse. Para Edna, aquel escenario tenía un significado especial: era su primera experiencia en la élite, la Primera División que había imaginado desde pequeña y que durante años pareció lejana, casi inalcanzable. Llegaba después de dos temporadas sobresalientes en el Cacereño, donde había marcado veinte goles y había demostrado no solo capacidad goleadora, sino también una fortaleza mental poco común. Granada apostó por ella sabiendo que no fichaba únicamente a una delantera, sino a una futbolista construida desde la resistencia.
La adaptación fue rápida, pero no automática. Edna aterrizó en un vestuario nuevo, con dinámicas distintas, con un nivel de exigencia superior y con la presión añadida de un equipo que sabía que cada punto iba a ser vital para la permanencia. Desde el primer día entendió que su rol no iba a limitarse a marcar goles. Había que correr, presionar, pelear, asumir duelos constantes, convivir con la frustración y sostener al equipo en los momentos de mayor dificultad. En ese contexto, su debut en Liga F fue casi un relato simbólico: Granada recibía a la Real Sociedad en Los Cármenes y Edna, en su estreno en la máxima categoría, marcó el gol de la victoria. Un tanto que no solo valió tres puntos, sino que confirmó que estaba preparada para ese escenario.
Aquel gol fue mucho más que una buena carta de presentación. Fue una liberación emocional. Edna lo ha explicado después con palabras sencillas, pero cargadas de significado: tenía el presentimiento de que iba a marcar. No fue una cuestión de arrogancia, sino de intuición, de sentir que todo lo vivido hasta entonces tenía que desembocar en algo así. En la grada estaba su madre, Floren, la misma que había cruzado el Sáhara embarazada, la misma que había llegado en patera a España buscando una vida mejor para sus hijos. Ese gol, celebrado con rabia y emoción, fue también un homenaje silencioso a todo ese camino.
La temporada, sin embargo, no fue un camino recto. Tras ese inicio prometedor, el Granada CF comenzó a experimentar la dureza de la Liga F. Los partidos se sucedían con una exigencia física y mental enorme, y el equipo entró en una dinámica complicada. Edna, como el resto del grupo, tuvo que aprender a convivir con la frustración, con partidos en los que el esfuerzo no se traducía en resultados, con momentos en los que la confianza se ponía a prueba. Para una futbolista debutante en la élite, ese proceso puede ser devastador. Para Edna, fue formativo.
Durante ese primer curso, su aportación fue irregular en términos goleadores, pero constante en trabajo y compromiso. Sufrió, aprendió y creció. Hubo partidos en los que tuvo que adaptarse a posiciones distintas, asumir responsabilidades defensivas, jugar de espaldas, pelear cada balón como si fuera el último. No siempre fue reconocida por los números, pero sí por el cuerpo técnico y por sus compañeras, que encontraron en ella una futbolista fiable, fuerte y solidaria. El Granada CF, como equipo, llegó a la última jornada jugándose la permanencia. La presión era máxima. El margen de error, inexistente.
Y entonces llegó Ipurua. Última jornada. Partido decisivo ante la SD Eibar. Granada necesitaba ganar para seguir en Liga F. En ese contexto, Edna volvió a aparecer. Marcó uno de los goles del triunfo que certificó la permanencia. Fue un momento de alivio colectivo, de celebración contenida, de emoción acumulada durante meses. Para Edna, aquel gol tuvo un valor especial: significaba que su primer año en Primera División no había sido en vano, que había aportado en el momento más crítico, que su esfuerzo tenía sentido.
Ese final de temporada marcó un antes y un después en su relación con el club. Edna no solo había debutado en la élite; había ayudado a sostener al Granada CF en ella. La experiencia, dura y exigente, le dejó una enseñanza clara: si quería crecer, debía dar un paso más. Y ese paso llegó en su segunda temporada, ya con el aprendizaje interiorizado y con una confianza renovada.
El curso siguiente mostró a una Edna Imade distinta. Más madura. Más segura. Más consciente de sus virtudes. Desde el inicio de la temporada, su impacto fue inmediato. Los goles comenzaron a llegar con una regularidad que sorprendió incluso a ella misma. En apenas once jornadas, ya había superado los registros de toda la temporada anterior. Siete goles. Tercera máxima goleadora de la Liga F. Un salto cuantitativo y cualitativo que no se explica por una sola razón, sino por la suma de muchos factores.
Uno de ellos fue la confianza del cuerpo técnico. La llegada de Arturo Ruiz supuso un cambio importante. El entrenador entendió rápidamente el potencial de Edna y le transmitió un mensaje claro: creía en ella. Esa confianza se tradujo en continuidad, en claridad de rol y en un cambio de posición que resultó decisivo. Edna dejó progresivamente la banda para ocupar posiciones más centradas, más cercanas al área, donde sus cualidades físicas, su potencia y su capacidad para atacar espacios podían marcar la diferencia. El cambio de chip fue inmediato. Edna empezó a sentirse delantera centro. A jugar como tal. A pensar como tal.
A nivel colectivo, el Granada CF también dio un paso adelante. El equipo ganó solidez, confianza y estabilidad. Edna encontró una conexión especial con Laura Pérez, máxima asistente de la Liga F. La relación entre ambas se convirtió en uno de los pilares ofensivos del equipo. Tres de los siete goles de Edna llegaron tras asistencias de Laura, pero más allá de los números, lo que se consolidó fue una comprensión mutua, una química que se percibía en cada movimiento, en cada desmarque, en cada pase filtrado.
(Fuente: Liga F Moeve)
Ese crecimiento individual y colectivo situó al Granada CF en una posición mucho más cómoda en la clasificación. El equipo se alejó del descenso y comenzó a mirar hacia arriba, sin complejos. Edna, mientras tanto, se convirtió en una de las referencias ofensivas de la Liga F. Su nombre empezó a aparecer en conversaciones, en nominaciones, en análisis. Fue candidata a jugadora del mes. Apareció en el FIFA. Se convirtió en referente para muchas niñas que acudían a Los Cármenes o que la veían en los colegios cuando el club realizaba actividades sociales.
Pero el paso de Edna por el Granada CF no se mide solo en lo que ocurre dentro del campo. Se mide también en su impacto humano, en su manera de representar los valores del club, en su historia personal, que conecta de forma natural con la identidad de una ciudad acostumbrada a la mezcla, a la resistencia y a la memoria. Edna encajó en Granada porque Granada entendió su historia. Porque es una futbolista que no olvida de dónde viene, que valora cada oportunidad y que no da nada por sentado.
A nivel personal, su etapa en el Granada CF le permitió consolidarse no solo como futbolista, sino como mujer adulta, consciente de la importancia de la formación, del equilibrio y del futuro. Mientras marcaba goles en Liga F, seguía formándose, ampliando horizontes, pensando en el día después del fútbol. Esa mentalidad, heredada de una madre que tuvo que planificar la supervivencia en circunstancias extremas, se convirtió en uno de sus mayores activos.
Edna Imade no sabe cuánto durará su etapa en el Granada CF, pero sí sabe que el club ocupa un lugar central en su historia. Fue el equipo que le abrió las puertas de la élite. El lugar donde debutó, sufrió, aprendió y se consolidó. El escenario donde entendió que su sueño no era una excepción, sino una realidad construida con esfuerzo. Granada fue, y es, el espacio donde Edna dejó de ser promesa para convertirse en presente.
Cada gol suyo en Los Cármenes lleva implícita una historia más larga que el propio partido. Una historia que empieza mucho antes de que el balón ruede. Y en ese relato, el Granada CF no es un capítulo más: es el capítulo en el que Edna Imade se confirmó como futbolista de Primera División, como referente del fútbol femenino y como símbolo de que los sueños, incluso los más improbables, pueden encontrar su lugar.
La cesión de Edna Imade a la Real Sociedad de Fútbol fue, más que un simple movimiento de mercado, una estación decisiva en una carrera que ya venía marcada por la resistencia, la adaptación y la capacidad de crecer en contextos exigentes. Cuando la delantera llegó a San Sebastián procedente del Bayern de Múnich, lo hizo con la sensación de estar ante una oportunidad que no era menor ni transitoria, sino profundamente formativa. No aterrizaba en un club cualquiera: llegaba a una Real ambiciosa, estructurada, con una identidad futbolística clara y con la exigencia constante de competir en la parte alta de la tabla y en escenarios europeos. Era un entorno ideal para una futbolista que siempre ha entendido el fútbol como un espacio de aprendizaje continuo.
Desde sus primeros días en Zubieta, Edna asumió que la cesión no era un paréntesis, sino un examen diario. Se integró en un vestuario con jerarquías consolidadas y con un estilo de juego que exigía precisión, lectura táctica y compromiso colectivo. Lejos de limitarse a esperar oportunidades, se ganó minutos desde el trabajo invisible: presión alta, desmarques constantes, capacidad para fijar centrales y una energía que encajó con la identidad competitiva del equipo. Su impacto fue progresivo, pero constante, hasta convertirse en una pieza reconocible dentro del sistema.
Los números comenzaron a acompañar ese proceso de adaptación. Edna fue acumulando partidos, titularidades y minutos, apareciendo tanto en Liga F como en los compromisos europeos del conjunto txuri-urdin. En el campeonato doméstico firmó una cifra sostenida de goles y asistencias que no solo reflejaban su capacidad para finalizar, sino también su aportación al juego colectivo. Sumó goles decisivos, participó en acciones clave y se convirtió en una amenaza permanente para las defensas rivales, alternando apariciones como referencia ofensiva con movimientos desde zonas intermedias. A lo largo de la temporada, sus registros ofensivos —goles, ocasiones creadas, duelos ganados— hablaron de una futbolista en clara progresión, cada vez más cómoda en contextos de alta exigencia.
Más allá de los números, su paso por la Real Sociedad estuvo marcado por una evolución evidente en su juego. Edna aprendió a convivir con defensas más cerradas, a interpretar mejor los tiempos del partido y a asumir responsabilidades en escenarios de presión máxima, especialmente en partidos europeos donde el margen de error es mínimo. En Anoeta y fuera de casa, su figura fue creciendo hasta convertirse en una de las delanteras más reconocibles del equipo, no solo por lo que marcaba, sino por lo que generaba para las demás.
Esa evolución no pasó desapercibida en Múnich. El Bayern siguió de cerca cada paso de su cesión, consciente de que Edna estaba respondiendo al reto con madurez y rendimiento. Y entonces el contexto cambió de forma abrupta. La salida de Lea Schüller, que puso rumbo al Manchester United Women, dejó al Bayern sin una de sus referencias ofensivas y obligó al club alemán a reaccionar con rapidez. En ese escenario, la progresión de Edna y su rendimiento en la Real Sociedad se convirtieron en un argumento irrefutable. El Bayern decidió repescarla antes de tiempo, interrumpiendo la cesión para reincorporarla a su plantilla y cubrir una necesidad inmediata en ataque.
La decisión fue, en sí misma, una confirmación del impacto de Edna en San Sebastián. No todas las cesiones terminan con una llamada anticipada del club de origen, y menos aún en un gigante europeo como el Bayern de Múnich. Para la Real Sociedad, supuso perder a una futbolista que ya formaba parte del equilibrio ofensivo del equipo; para Edna, fue la prueba definitiva de que su trabajo estaba siendo reconocido al más alto nivel.
Su etapa en la Real Sociedad, aunque más corta de lo inicialmente previsto, dejó una huella clara. Dejó números, sí, pero sobre todo dejó sensaciones: la de una delantera capaz de competir en contextos de élite, de adaptarse a distintos estilos y de responder cuando el escenario se vuelve exigente. La cesión cumplió su función con creces. Edna se marchó de San Sebastián más completa, más segura y con la certeza de que estaba preparada para dar el siguiente paso.
Así, su regreso anticipado al Bayern no fue una ruptura, sino una consecuencia lógica. Consecuencia de los goles marcados, de los minutos asumidos, de los partidos competidos y de una progresión que convirtió una cesión en una plataforma de lanzamiento. La Real Sociedad fue el lugar donde Edna Imade confirmó que su crecimiento no tenía techo inmediato; el Bayern, al repescarla antes de tiempo tras la marcha de Lea Schüller al Manchester United Women, simplemente reconoció una realidad que ya se había construido sobre el césped.
(Fuente: Real Sociedad de Fútbol)
En el Estadio de Zubieta están inmersos en la lucha por acceder a los puestos ligueros que dan plaza a jugar la ronda preliminar de la Liga de Campeones Femenina la temporada que viene, marchándose al parón navideño en tercera posición con 30 unidades en el zurrón, a tan solo dos de un Real Madrid que sigue la estela del todopoderoso Fútbol Club Barcelona, quien domina la Primera División Femenina como es habitual.
La exjugadora del Club Polideportivo Cacereño y el Málaga Club de Fútbol podrá despedirse del conjunto guipuzcoano unos días después de Reyes en el compromiso que enfrentará a la Real Sociedad de Fútbol a domicilio (Alcalá de Henares) frente al Club Atlético de Madrid en un duelo directo por la Liga de Campeones que emitirá en abierto TEN TV (12:00 horario peninsular) en abierto a través de la TDT el 10 de enero de 2026.
(Fuente: Liga F Moeve)
Hay delanteras que marcan goles. Hay otras que marcan destinos. Edna está hecha para lo segundo.
La que fuese futbolista del Málaga CFF en la temporada 2019-2020, ha de ser definida como una atacante muy polivalente que puede actuar tanto como referencia en la parcela ofensiva como extremo por ambos costados, sobresaliendo en el rectángulo de juego por su velocidad, gran disparo de larga y media distancia que posee un potente juego aéreo en las acciones a balón parado.
Ya solo nos quedan noventa minutos para ver a la internacional española en categoría absoluta brillando en la Liga F Moeve y después habrá que conformase con verla defender la elástica de “La Roja”, que no es poco.