📌 El Costa Adeje Tenerife y el Real Madrid se medirán el domingo 28 de septiembre a las 17:30 horas (horario peninsular) en el encuentro de la quinta jornada de Liga F Moeve. Las entradas en tribuna baja ya están agotadas, por lo que el conjunto tinerfeño ha abierto la tribuna alta para recibir al equipo blanco.
Cuarto contra quinto clasificado. El Heliodoro Rodríguez vivirá una bonita tarde de fútbol femenino para cerrar la quinta jornada de Liga F Moeve. Tras meter 2.014 espectadores ante el RCD Espanyol, el cuadro canario espera superar esa cifra de asistencia. El Costa Adeje Tenerife es uno de los cinco equipos invictos, tras dos victorias y dos empates, y puede presumir de ser uno de los dos conjuntos invictos de la competición. Por su parte, el Real Madrid llega tras lograr la clasificación a la fase de grupos de la Champions, y después de cuatro victorias consecutivas. La entidad blanquiazul activó la venta de entradas, que arrancó el 16 de septiembre en tres etapas diferenciadas. De las cuales ya se han agotado las entradas en tribuna baja, por lo que ya se ha entrado en la segunda fase de compra de entradas para el choque.
Primera fase del 16 al 21 de septiembre (no disponible) Tribuna Baja: 10 € San Sebastián Baja: 5 € Herradura Baja: 5 € Menores de 7 años: 1 € (acompañados siempre por un adulto).
Segunda fase del 22 al 25 de septiembre Tribuna Baja: 12 € San Sebastián Baja: 6 € Herradura Baja: 6 € Menores de 7 años: 1 € (acompañados siempre por un adulto).
Tercera fase del del 26 al 28 de septiembre Tribuna Baja: 15 € San Sebastián Baja: 7 € Herradura Baja: 7 € Menores de 7 años: 1 € (acompañados siempre por un adulto).
Experiencia VIP Tribuna Baja El club canario ofrece entradas VIP en Tribuna Baja, con acceso a una zona exclusiva, servicio de hospitality, catering y servicio exclusivo por 40 €.
Venta en taquilla Las taquillas del Heliodoro abrirán el mismo día de partido desde las 11:00 horas hasta el inicio del encuentro. Tribuna Baja: 16 € San Sebastián Baja: 8 € Herradura Baja: 8 € Menores de 7 años: 1 € (acompañados siempre por un adulto).
El calendario de la Liga F Moeve ha reservado para la quinta jornada un choque que trasciende lo deportivo y se eleva a la categoría de acontecimiento. El próximo domingo 28 de septiembre de 2025, a las 17:30 horas (peninsular), el majestuoso Estadio Heliodoro Rodríguez López será escenario de una de esas tardes destinadas a quedar grabadas en la memoria colectiva del fútbol femenino: Club Deportivo Tenerife Femenino vs Real Madrid.
Es un partido que no se entiende solo como enfrentamiento deportivo. Es un relato de contrastes, un duelo de estilos, una batalla entre la garra insular y la ambición capitalina, entre un equipo que ha aprendido a crecer en la adversidad y otro que busca consolidarse como gigante europeo. Y, sobre todo, es una cita que ningún aficionado al fútbol puede permitirse pasar por alto.
El CD Tenerife Femenino, conocido con justicia como las guerreras, llega a este encuentro impulsado por la inercia de un triunfo categórico: un 0-4 a domicilio ante el Alhama ElPozo en Murcia, donde el conjunto canario desplegó un fútbol valiente, vertical y contundente. Ese resultado no fue casualidad, sino fruto de una plantilla que combina experiencia y juventud, que se siente respaldada por una afición entregada y que sabe que, en el Heliodoro, la palabra rendirse nunca ha tenido cabida.
Cada jugadora del Tenerife entiende lo que significa representar a una isla que vibra con sus colores. Allí, el fútbol no es solo deporte: es identidad, es orgullo colectivo. Y ese espíritu, que se palpa en cada acción, convierte a las tinerfeñas en un rival incómodo para cualquiera, incluso para un coloso como el Real Madrid.
El Real Madrid, por su parte, no llega menos inspirado. En la última jornada también firmó un contundente 4-0 ante el Deportivo Abanca, dejando claro que su ambición no conoce tregua. Las blancas siguen escribiendo su historia reciente en el fútbol femenino con letras doradas: un proyecto ambicioso que ha logrado consolidarse en la élite a velocidad vertiginosa y que cada temporada multiplica su capacidad competitiva.
El conjunto merengue no solo cuenta con figuras de talla internacional, sino que representa una maquinaria perfectamente engrasada, capaz de desarmar defensas con su talento ofensivo y de imponer respeto con su solvencia táctica. Sin embargo, en el Heliodoro no encontrará un escenario dócil, sino un territorio hostil, vibrante y dispuesto a recordarle que en la Liga F Moeve no hay victorias garantizadas.
Hablar de este duelo es recordar un episodio que ya forma parte de la mitología reciente de la Liga F Moeve: el 0-1 del 18 de marzo de 2023 en Valdebebas, cuando el Tenerife asaltó la casa del Real Madrid y lo hizo con una protagonista que encarna la esencia de este club: la incombustible María José Pérez González.
Aquella victoria fue mucho más que un resultado. Fue un grito de resistencia, una demostración de que en el fútbol no existen imposibles, de que la pasión y el coraje pueden doblegar a cualquier gigante. Fue, en definitiva, una jornada que todavía late en el corazón de la afición tinerfeña y que añade un componente épico a la cita del próximo domingo.
Lo que se vivirá en el Heliodoro Rodríguez López no es solo un partido: es uno de esos choques que engrandecen la Liga F Moeve. Son encuentros como este los que explican por qué la competición española se ha convertido en referente mundial: porque aquí conviven la potencia de los grandes proyectos con la nobleza de clubes que nunca dejan de creer, porque aquí cada estadio es un escenario de historias inolvidables, porque aquí el fútbol se juega con el alma.
La confrontación entre el Tenerife y el Real Madrid es garantía de emoción, de intensidad, de momentos que quedarán grabados en la retina. Es la oportunidad de ver a las guerreras midiéndose de tú a tú con una de las plantillas más poderosas del campeonato. Es la cita en la que se cruzan tradición, orgullo, ambición y gloria.
El domingo 28 de septiembre a las 17:30 horas, cuando el balón comience a rodar en el Heliodoro Rodríguez López, todo aficionado al fútbol sabrá que está presenciando algo más que noventa minutos de juego. Será un capítulo de historia viva, una batalla que puede redefinir aspiraciones y que, pase lo que pase, dejará huella.
No acudir a esta cita sería perderse un fragmento de eternidad. Porque partidos como este son los que explican por qué amamos el fútbol: porque en ellos se mezclan la emoción, la memoria y la esperanza.
El CD Tenerife Femenino quiere volver a desafiar a la lógica y escribir otro capítulo glorioso. El Real Madrid llega con la convicción de que en esta liga cada victoria es imprescindible. El estadio se prepara, la afición se ilusiona, la Liga F Moeve se engrandece.
El espectáculo está servido. El destino llama. Y la única respuesta posible es estar presente.
Tenerife–Real Madrid, Heliodoro Rodríguez López, 28 de septiembre, 17:30 horario peninsular.Una cita que no admite ausencias.
🏆 Liga F Moeve
🩷 Temporada 2025-2026
❤️🔥 Matchday 5 | Día de partido
🔥 Costa Adeje Tenerife Egatesa 🆚 Real Madrid C.F. 🔥
El fútbol femenino español se prepara para un nuevo capítulo en la Liga F Moeve 2025-26, con un duelo que reúne ingredientes de sobra para atrapar al espectador. El Estadio Alfredo Di Stéfano será escenario de la cuarta jornada, en un domingo que bajará el telón de la competición con la visita de un conjunto gallego invicto y un Real Madrid en pleno estado de euforia europea tras certificar su presencia en la fase de grupos de la UEFA Women’s Champions League, superando nada menos que al Eintracht de Frankfurt.
Las de Pau Quesada respiran aliviadas tras una fase previa de Champions que se presumía durísima y que finalmente certificaron con una actuación de enorme solidez ante un Eintracht que exigió intensidad y madurez. El objetivo de la temporada —mantener presencia en la élite europea— está cumplido a corto plazo, y eso añade confianza a una plantilla que busca crecer en lo competitivo y lo emocional .
En la Liga F Moeve , el arranque fue irregular, pero la victoria de la jornada pasada ha devuelto la calma a Valdebebas. Ahora, el reto es encadenar dos triunfos consecutivos, algo imprescindible para no perder comba respecto al Barça, dominador hegemónico en los últimos años, y para mantener la presión sobre sus perseguidores.
En la corta historia de enfrentamientos entre ambos, el Real Madrid ha impuesto su ley en Valdebebas, pero nunca sin dificultad. Los equipos gallegos suelen competir con un plus de intensidad, y la moral que otorga el invicto inicial puede traducirse en una versión atrevida pese a las bajas.
Además, este duelo se produce en un momento de especial expectación para el fútbol femenino español: la Liga F Moeve afronta una temporada marcada por la profesionalización creciente, la batalla por los derechos televisivos y el tirón mediático de la Champions. Cada partido es más que tres puntos: es un escaparate.
El Real Madrid llega lanzado, con la moral por las nubes tras su aventura europea, pero condicionado por bajas de peso en el once. El conjunto gallego, en cambio, afronta el reto sin presión, con la etiqueta de invicto y la seguridad de que, haga lo que haga, ya ha firmado un inicio de campeonato meritorio.
En el césped del Di Stéfano, se enfrentarán dos maneras de entender el fútbol: la ambición de un proyecto que busca dar el salto definitivo hacia la élite mundial y la humildad competitiva de un bloque que no renuncia a soñar. El cierre de la cuarta jornada se presenta como una prueba de madurez para ambos, con la certeza de qque la Liga F Moeve 2025-2026 sigue ofreciendo partidos de enorme riqueza narrativa y táctica.
El Alfredo Di Stéfano vivió una tarde de celebración y contundencia. Antes del inicio del encuentro, el Real Madrid homenajeó a sus campeonas de Europa Sub-19, un guiño al futuro que se mezcló con la solidez de un presente que pide paso en la Liga F Moeve 2025-26. El equipo de Pau Quesada superó con autoridad al Deportivo Abanca (4-0) y escaló hasta la quinta plaza con siete puntos, recortando terreno a su gran rival, el Atlético de Madrid, que no pasó del empate en su duelo frente al Madrid CFF.
(Fuente: “El Partido de Manu”)
El partido apenas había arrancado cuando el conjunto blanco ya mandaba en el marcador. A los dos minutos, un centro lateral fue rematado por Alba Redondo al primer toque. El balón se estrelló en el poste y, en el rebote, apareció Caroline Weir en el lugar exacto para firmar el 1–0 en el minuto 2, al amanecer del choque.
El Deportivo apenas tuvo tiempo de reorganizarse. En el minuto 9, un robo en el centro del campo desembocó en una conexión entre Eva Navarro y Sara Däbritz. La internacional alemana definió con calidad ante Inês Pereira y puso el 2–0 que hundió a las visitantes en un inicio arrollador de las locales. La renta pudo aumentar antes del descanso, pero un cabezazo se encontró con el larguero y la ocasión se fue al limbo.
El primer tiempo dejó también un momento clave: la expulsión de Sheila García a la media hora, tras una dura entrada sobre Olaya Rodríguez. La colegiada, tras revisar la acción en el Football Video Support, mantuvo la tarjeta roja. Pese a la inferioridad numérica, el Real Madrid supo gestionar el encuentro con madurez y apenas sufrió antes de llegar al descanso .
La segunda mitad confirmó el control madridista. En el 53’, un recurso técnico de lujo de Alba Redondo —un taconazo en la medular— habilitó de nuevo a Däbritz, que repitió definición ante Pereira para lograr su tercera diana de la temporada y sentenciar el choque gracias al 3–0 mientras en el Di Stéfano se rendía a su nueva dorsal número ocho, que ha entrado por la puerta grande en el mejor club del siglo XX e incluso marcó un estéril golazo de falta en el derbi ante el Atlético de Madrid (2-1) en Alcalá de Henares.
Con el marcador encarrilado, Quesada aprovechó para dar minutos a futbolistas menos habituales como Antonia, que debutó esta temporada. El Deportivo, por su parte, buscó tímidamente la reacción con disparos de Marisa y Olaya, bien resueltos por Frohms, mientras que en el otro área Athenea y Linda Caicedo mantenían la amenaza constante.
Ya en el tiempo añadido, Linda Caicedo firmó una jugada personal por la izquierda y asistió a Athenea del Castillo, que definió ante su exequipo para rubricar el 4–0 definitivo. Aún hubo tiempo para que Feller acariciara la “manita”, pero su disparo se estrelló en el poste con virulencia.
Con este triunfo, el Real Madrid se coloca quinto con 7 puntos, a la estela del Atlético de Madrid. Su próximo reto será histórico: el domingo 28 de septiembre, a las 17:30 (hora peninsular), visitará por primera vez el Heliodoro Rodríguez López para enfrentarse al Costa Adeje Tenerife.
El Deportivo Abanca, en cambio, se marcha de vacío de Valdebebas y sigue sin encontrar regularidad. Las de Fran Alonso ocupan la novena posición con 5 puntos en cuatro jornadas, y buscarán recomponerse el próximo fin de semana en Riazor, arropadas por su afición.
(Fuente: Liga F Moeve)
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Ficha técnica
Real Madrid (4): Frohms; Shei, Lakrar (Silvia Cristóbal 60’), María Méndez, Holmgaard; Däbritz, Angeldahl (Bennison 80’), Weir (Linda Caicedo 72’); Eva Navarro (Feller 60’), Alba Redondo (Antonia 60’), Athenea. Deportivo (0): Inês Pereira; Paula Novo, Barth, Artero (Vera 45’), Elena Vázquez (Eva Dios 82’); Ainhoa Marín, Redru (Henar 46’), Paula Gutiérrez (Lucía Martínez 68’), Olaya; Marisa, Latorre (Monteagudo 68’).
Estadio: Alfredo Di Stéfano (Valdebebas). Asistencia: 1.373 espectadores.
Goles | 1-0 Caroline Weir (2’) ⚽️ 2-0 Sara Däbritz (9’) ⚽️ 3-0 Sara Däbritz (53’) ⚽️ 4-0 Athenea del Castillo (91’) ⚽️
El Estadio Alfredo Di Stéfano se prepara para una noche de máxima exigencia y de esas que marcan temporadas. El Real Madrid afronta el partido de vuelta de la UEFA Women’s Champions League frente al Eintracht Frankfurt con la ventaja de haber vencido 1-2 en tierras alemanas, un resultado que le otorga cierto margen, pero que no disipa del todo la tensión competitiva. El conjunto blanco, inmerso en una campaña liguera de claroscuros, se aferra al torneo continental como única vía de redención y escenario para reivindicar su proyecto al mando de Pau Quesada.
El camino liguero del Real Madrid en este arranque de temporada ha estado lejos de ser un bálsamo. Tras un verano marcado por movimientos en la plantilla y un discurso institucional de consolidación definitiva en la élite, los resultados han mostrado fisuras. El empate a dos goles en Las Gaunas ante el DUX Logroño dejó la sensación de un equipo vulnerable, mientras que la derrota por 2-1 en Alcalá de Henares frente al eterno rival, el Atlético de Madrid, agitó aún más las dudas.
No obstante, la victoria en el derbi frente al Madrid CFF por 2-1 ha traído un soplo de aire fresco. Más allá del marcador, lo importante fue la actuación colectiva: un equipo compacto, dinámico en la circulación y con capacidad de sufrimiento en los momentos clave. Ese partido, además, ha reforzado la idea de que la Champions no solo es un reto, sino también la oportunidad para cohesionar un proyecto que necesita triunfos de prestigio.
El 1-2 conseguido en Alemania fue más que un simple resultado positivo. Fue un golpe de autoridad en un escenario hostil, con una grada entregada al Eintracht y un equipo germano que planteó un partido físico, intenso y con transiciones rápidas. El Real Madrid supo golpear en los momentos precisos, gestionar la presión rival y demostrar que, pese a los altibajos ligueros, conserva una plantilla con recursos de sobra para competir al máximo nivel europeo.
Ese triunfo otorga ventaja, pero no garantiza nada. El gol alemán mantiene viva la eliminatoria y obliga a las blancas a mostrar la misma determinación en casa. Una relajación, por mínima que sea, podría reabrir la puerta a un conjunto germano acostumbrado a la pelea y con tradición competitiva en Europa.
El Eintracht llega herido, pero no vencido. El equipo de Fráncfort representa fielmente el estilo alemán: solidez defensiva, juego directo y un espíritu combativo que no entiende de contextos adversos. Su principal virtud reside en la intensidad física, en la capacidad de llevar los partidos a un terreno incómodo para el rival y en aprovechar al máximo cada balón parado.
Para el conjunto germano, la clave será marcar pronto en Madrid. Un gol en los primeros compases podría cambiar la dinámica, encender las dudas blancas y convertir el Di Stéfano en un hervidero de nervios. La eliminatoria, en ese caso, se abriría de par en par.
El mejor club del siglo XX recibe la visita del conjunto germano con una ventaja de 1-2 que es mínima pero muy valiosa , tras imponerse 1-2 en tierras alemanas en la ida, en un duelo que demostró que pese a los titubeos en el campeonato doméstico, el conjunto blanco sigue siendo capaz de dar la cara en el mayor escenario continental. El equipo llega a esta cita con un sentimiento de oportunidad y necesidad a partes iguales, porque la Champions se ha convertido en la tabla de salvación de un inicio liguero convulso, marcado por un empate en Las Gaunas ante el DUX Logroño, que dejó dudas en cuanto a la consistencia colectiva, y una dolorosa derrota en Alcalá de Henares frente al Atlético de Madrid, que hizo tambalear la confianza del vestuario en un proyecto que se había propuesto dar un salto competitivo definitivo. Sin embargo, el triunfo reciente en el derbi frente al Madrid CFF, con un 2-1 trabajado y bien gestionado, ha devuelto algo de optimismo, reforzando la sensación de que cuando el equipo logra ser compacto y disciplinado puede competir contra cualquiera. Esa victoria, más por la forma que por el resultado, se percibe como el primer paso de una reconstrucción anímica necesaria para afrontar con garantías un desafío continental en el que los errores no se perdonan.
La ida en Frankfurt fue, sin duda, un punto de inflexión. Allí, en un ambiente hostil y con un Eintracht fiel a su estilo físico, agresivo y vertical, el Real Madrid supo resistir y golpear en los momentos precisos, logrando dos tantos que pesaron como oro y que le permiten encarar la vuelta con una renta importante, aunque no definitiva. El gol encajado mantiene viva la eliminatoria, recordando que el más mínimo despiste puede reabrirla de forma dramática. Y es que el conjunto alemán, pese a su aparente inferioridad técnica, es un rival incómodo, de esos que saben trasladar el partido a un terreno de batalla física, de choques constantes, de segundas jugadas, donde la mínima concesión se paga muy cara. Para ellas, marcar pronto en Madrid sería el camino ideal para voltear la eliminatoria, y ese es un peligro que el Real Madrid no puede subestimar.
Conscientes de todo ello, las blancas se preparan para un partido en el que el aspecto táctico y la madurez psicológica serán tan determinantes como la calidad individual. Dominar el centro del campo se antoja vital para no permitir que el Eintracht se adueñe del ritmo ni convierta el encuentro en un ida y vuelta frenético; el uso de las bandas, con laterales profundos y extremos móviles, será clave para ensanchar el campo y encontrar espacios donde desgastar a la defensa germana; y sobre todo, la eficacia ofensiva resultará imprescindible, porque en un contexto como este no hay margen para el desperdicio de ocasiones. Un gol temprano del Real Madrid podría obligar al rival a abrirse, lo que multiplicaría las opciones de sentenciar la eliminatoria. Sin embargo, cualquier exceso de confianza sería letal, y la historia de la Champions está llena de equipos que, creyendo tenerlo hecho, terminaron en la lona.
El Alfredo Di Stéfano, escenario que tantas noches de gloria y sufrimiento ha vivido en estos primeros años de vida del proyecto femenino blanco, se presenta como un factor diferencial. El público, consciente de que la Champions es la competición que puede dar sentido a la temporada, está llamado a empujar al equipo, a transformar la ansiedad en energía positiva y a recordar que, en noches europeas, la presión debe convertirse en combustible. Porque este partido no solo es una eliminatoria más: es un examen al proyecto, a su capacidad de resiliencia y a su ambición real por asentarse en la élite del fútbol femenino europeo.
El Eintracht, orgulloso de su tradición, se juega mucho también, pero es el Real Madrid quien más tiene que perder. Una eliminación en esta ronda supondría un golpe durísimo en lo deportivo y en lo anímico, dejando al equipo expuesto únicamente a la Liga F Moeve, donde los tropiezos iniciales ya le han alejado de los primeros puestos. En cambio, superar esta barrera permitiría soñar en grande, daría confianza a un vestuario que necesita reafirmarse y reforzaría el discurso de que este club está hecho para competir entre las mejores.
En ese equilibrio entre el miedo al fracaso y la ilusión por la gloria se mueve la eliminatoria, con la Champions convertida en la auténtica tabla de salvación para un Real Madrid que, pese a todo, aún conserva la convicción de que puede ser protagonista en Europa. La cita está marcada: 90 minutos, un estadio expectante, un rival incómodo y un equipo que busca no solo pasar de ronda, sino también recuperar su identidad. La temporada se juega aquí, en una noche que puede convertirse en el primer capítulo de la redención blanca o en el inicio de un nuevo calvario.
El partido al detalle |
(Fuente: Liga F)
🏆 UEFA Women’s Champions League 2025-2026 | Fase previa
Un gol de ventaja se antojaba corto para estar del todo tranquilo de cara a la vuelta. Pau Quesada optó por repetir el mismo once de Alemania a excepción de Athenea, que cedía su sitio en la banda a Feller. Las germanas fueron las primeras en avisar, con un disparo de Reuteler que obligó a Frohms a emplearse a fondo con una buena intervención. Sin embargo, como casi siempre cuando llega la hora de la verdad, Linda Caicedo es el mejor calmante para cualquier tipo de inquietud.
La colombiana se sacó de la manga un gran control a un pase de Däbritz para colarse entre la defensa y llegar a línea de fondo.
Desde allí puso uno de esos centros tensos que son incómodos para una portera. No fue menos para Altenburg, que tocó el esférico aunque sin repeler del todo el peligro. En la frontal del área pequeña estaba Feller, para hacer bueno el esfuerzo de su compañera y marcar el 1–0 después de cazar la pelota suelta en el minuto 8 de juego . Un gol que ponía mucha más tierra de por medio y obligaba al Eintracht a irse al ataque, con los consecuentes espacios que podían aprovechar las delanteras blancas.
Real Madrid escribió este jueves una nueva página de autoridad en Europa al imponerse con claridad al Eintracht de Frankfurt (3-0) en el estadio Alfredo Di Stéfano, un triunfo que no solo certifica su presencia en la fase de liga de la Champions League, sino que reafirma las sensaciones de un equipo que empieza a reconocerse como un aspirante legítimo en la élite continental. Fue un partido que tuvo de todo: momentos de resistencia táctica, explosiones de calidad individual y una comunión total con la afición, que disfrutó con una de esas noches que confirman el crecimiento imparable del proyecto blanco.
La historia de la eliminatoria ya venía inclinada desde la ida, pero faltaba rematarla. Y el Real Madrid lo hizo con contundencia. El inicio fue eléctrico: apenas se había acomodado el público en las gradas cuando Naomie Feller apareció como una centella en el minuto 8 para inaugurar el marcador. El tanto, fruto de la presión alta y de la velocidad en la transición, desarmó de inmediato el plan alemán. El Eintracht, consciente de la montaña que tenía que escalar, optó por hacerse dueño del balón durante muchos minutos, monopolizando la posesión y desplazando con paciencia el cuero de un lado a otro. Sin embargo, la defensa madridista, bien plantada en un bloque compacto diseñado por Pau Quesada, se mantuvo firme, aguardando el momento propicio para herir en el contragolpe.
Ese guion favorecía a una futbolista llamada a ser determinante: Linda Caicedo. La colombiana, cada vez más consolidada como estrella del proyecto blanco, interpretó a la perfección lo que pedía el partido. En el minuto 34, arrancó desde su propio campo en una de esas galopadas que llevan su sello personal, dejando rivales atrás con una mezcla de potencia y elegancia que levantó al público de sus asientos. Su pase medido a Signe Bruun fue medio gol, y la delantera danesa no perdonó para duplicar la renta. Con ese 2–0, el Madrid se aseguraba prácticamente la clasificación y ponía contra las cuerdas a un Eintracht que, pese a sus intentos de reacción, chocaba una y otra vez contra la muralla blanca.
Antes del descanso, las alemanas trataron de rebelarse con ocasiones aisladas: un cabezazo de Freigang, un disparo mordido de Memeti y un lanzamiento peligroso de Senß que obligó a Frohms a estirarse y desviar a córner. Pero cada ataque germano encontraba respuesta en la serenidad defensiva del Madrid, donde María Méndez volvió a firmar una actuación sólida, mandando en el juego aéreo y anticipándose en cada duelo. Linda, mientras tanto, seguía generando pánico: otra cabalgada suya enfiló a Ilestedt, que ya no sabía cómo frenar sus acometidas, y el larguero evitó lo que habría sido un golazo de antología. Con ese 2-0 y un 4-1 global, las jugadoras se marcharon a vestuarios sabiendo que la eliminatoria estaba prácticamente decidida, aunque con la sensación de que aún quedaba espectáculo por vivir.
La segunda mitad comenzó con menos vértigo y sin cambios en los onces, reflejo de que las cartas ya estaban echadas. El Eintracht bajó una marcha, consciente de la dificultad de revertir el marcador, y el Real Madrid se dedicó a administrar con inteligencia. En las gradas, la afición se dio tiempo para rendir homenaje a Hayley Raso, que calentaba en la banda mientras recibía un emotivo “te queremos” de parte del público, recordando su etapa en España.
Sobre el césped, las madridistas rozaron el tercero con un cabezazo de María Méndez a la salida de un córner servido por Yasmim, acción que sirvió para mantener la tensión competitiva.
El golpe definitivo llegó en el minuto 59 y tuvo, cómo no, a Linda Caicedo como protagonista. La extremo, incansable y desequilibrante, encontró esta vez el premio que tanto buscaba. La jugada nació por la derecha, con una internada de Feller que conectó con Shei García
defensa se inventó un taconazo magistral que dejó a Linda en posición franca, y la colombiana ejecutó un disparo cruzado, potente y letal ante el que Altenburg no pudo hacer nada. El 3–0 cerraba cualquier atisbo de suspense y coronaba a la jugadora sudamericana como MVP indiscutible de la noche, protagonista absoluta de un partido que llevó su firma en cada detalle.
Con todo resuelto, los últimos veinte minutos fueron de transición y de celebración silenciosa, con Pau Quesada aprovechando para dar minutos a jóvenes promesas. Pau Comendador, con ficha del primer equipo, debutó en un escenario continental, al igual que Silvia Cristóbal, que mostró personalidad en cada acción. Fueron minutos para afianzar la cantera, para que las nuevas generaciones respiraran el aire europeo y para que la afición reconociera el trabajo colectivo. Comendador incluso se animó con un disparo lejano que atrapó Altenburg sin mayores complicaciones, mientras María Méndez seguía impidiendo las tímidas aproximaciones de un Eintracht resignado, como la que intentó Reuteler en una de las últimas acciones.
El pitido final confirmó lo que ya se intuía: el Real Madrid estará en la nueva fase de liga de la Champions League femenina. El sorteo, previsto para este viernes a las 12:00 horas (retransmitido por Teledeporte y Disney+), revelará los seis rivales de las blancas en un formato renovado, idéntico al que estrenó la competición masculina el pasado curso. Serán seis partidos —tres en Valdebebas y tres a domicilio— que decidirán, en una tabla global de 18 equipos, quiénes avanzan directamente a cuartos (los cuatro primeros) y quiénes pelearán en el playoff de octavos (del 5º al 12º). Un nuevo reto que coloca al Real Madrid en el mapa del fútbol europeo con mayor ambición que nunca.
La noche en el Alfredo Di Stéfano dejó, más allá del resultado, la sensación de que el equipo ha dado un salto competitivo importante. Linda Caicedo brilló con luz propia, Bruun y Feller respondieron con goles y asistencias, el bloque defensivo se mostró sólido y las rotaciones funcionaron. Europa toma nota: el Real Madrid femenino ya no es un invitado de ocasión, sino un contendiente con aspiraciones reales.
Ficha técnica |
Real Madrid (3): Frohms; Shei (Silvia Cristóbal 80′), Lakrar, María Méndez, Yasmim; Toletti (Bennison 76′), Angeldahl, Däbritz; Feller (Pau Comendador 76′), Bruun (Alba Redondo 64′), Linda Caicedo (Athenea 76′).
El Estadio Alfredo Di Stéfano se prepara para una noche de máxima exigencia y de esas que marcan temporadas. El Real Madrid afronta el partido de vuelta de la UEFA Women’s Champions League frente al Eintracht Frankfurt con la ventaja de haber vencido 1-2 en tierras alemanas, un resultado que le otorga cierto margen, pero que no disipa del todo la tensión competitiva. El conjunto blanco, inmerso en una campaña liguera de claroscuros, se aferra al torneo continental como única vía de redención y escenario para reivindicar su proyecto al mando de Pau Quesada.
🆕 Laia López está debutando en Liga F con el Real Madrid
El camino liguero del Real Madrid en este arranque de temporada ha estado lejos de ser un bálsamo. Tras un verano marcado por movimientos en la plantilla y un discurso institucional de consolidación definitiva en la élite, los resultados han mostrado fisuras. El empate a dos goles en Las Gaunas ante el DUX Logroño dejó la sensación de un equipo vulnerable, mientras que la derrota por 2-1 en Alcalá de Henares frente al eterno rival, el Atlético de Madrid, agitó aún más las dudas.
No obstante, la victoria en el derbi frente al Madrid CFF por 2-1 ha traído un soplo de aire fresco. Más allá del marcador, lo importante fue la actuación colectiva: un equipo compacto, dinámico en la circulación y con capacidad de sufrimiento en los momentos clave. Ese partido, además, ha reforzado la idea de que la Champions no solo es un reto, sino también la oportunidad para cohesionar un proyecto que necesita triunfos de prestigio.
El 1-2 conseguido en Alemania fue más que un simple resultado positivo. Fue un golpe de autoridad en un escenario hostil, con una grada entregada al Eintracht y un equipo germano que planteó un partido físico, intenso y con transiciones rápidas. El Real Madrid supo golpear en los momentos precisos, gestionar la presión rival y demostrar que, pese a los altibajos ligueros, conserva una plantilla con recursos de sobra para competir al máximo nivel europeo.
Ese triunfo otorga ventaja, pero no garantiza nada. El gol alemán mantiene viva la eliminatoria y obliga a las blancas a mostrar la misma determinación en casa. Una relajación, por mínima que sea, podría reabrir la puerta a un conjunto germano acostumbrado a la pelea y con tradición competitiva en Europa.
El Eintracht llega herido, pero no vencido. El equipo de Fráncfort representa fielmente el estilo alemán: solidez defensiva, juego directo y un espíritu combativo que no entiende de contextos adversos. Su principal virtud reside en la intensidad física, en la capacidad de llevar los partidos a un terreno incómodo para el rival y en aprovechar al máximo cada balón parado.
Para el conjunto germano, la clave será marcar pronto en Madrid. Un gol en los primeros compases podría cambiar la dinámica, encender las dudas blancas y convertir el Di Stéfano en un hervidero de nervios. La eliminatoria, en ese caso, se abriría de par en par.
El mejor club del siglo XX recibe la visita del conjunto germano con una ventaja de 1-2 que es mínima pero muy valiosa , tras imponerse 1-2 en tierras alemanas en la ida, en un duelo que demostró que pese a los titubeos en el campeonato doméstico, el conjunto blanco sigue siendo capaz de dar la cara en el mayor escenario continental. El equipo llega a esta cita con un sentimiento de oportunidad y necesidad a partes iguales, porque la Champions se ha convertido en la tabla de salvación de un inicio liguero convulso, marcado por un empate en Las Gaunas ante el DUX Logroño, que dejó dudas en cuanto a la consistencia colectiva, y una dolorosa derrota en Alcalá de Henares frente al Atlético de Madrid, que hizo tambalear la confianza del vestuario en un proyecto que se había propuesto dar un salto competitivo definitivo. Sin embargo, el triunfo reciente en el derbi frente al Madrid CFF, con un 2-1 trabajado y bien gestionado, ha devuelto algo de optimismo, reforzando la sensación de que cuando el equipo logra ser compacto y disciplinado puede competir contra cualquiera. Esa victoria, más por la forma que por el resultado, se percibe como el primer paso de una reconstrucción anímica necesaria para afrontar con garantías un desafío continental en el que los errores no se perdonan.
La ida en Frankfurt fue, sin duda, un punto de inflexión. Allí, en un ambiente hostil y con un Eintracht fiel a su estilo físico, agresivo y vertical, el Real Madrid supo resistir y golpear en los momentos precisos, logrando dos tantos que pesaron como oro y que le permiten encarar la vuelta con una renta importante, aunque no definitiva. El gol encajado mantiene viva la eliminatoria, recordando que el más mínimo despiste puede reabrirla de forma dramática. Y es que el conjunto alemán, pese a su aparente inferioridad técnica, es un rival incómodo, de esos que saben trasladar el partido a un terreno de batalla física, de choques constantes, de segundas jugadas, donde la mínima concesión se paga muy cara. Para ellas, marcar pronto en Madrid sería el camino ideal para voltear la eliminatoria, y ese es un peligro que el Real Madrid no puede subestimar.
Conscientes de todo ello, las blancas se preparan para un partido en el que el aspecto táctico y la madurez psicológica serán tan determinantes como la calidad individual. Dominar el centro del campo se antoja vital para no permitir que el Eintracht se adueñe del ritmo ni convierta el encuentro en un ida y vuelta frenético; el uso de las bandas, con laterales profundos y extremos móviles, será clave para ensanchar el campo y encontrar espacios donde desgastar a la defensa germana; y sobre todo, la eficacia ofensiva resultará imprescindible, porque en un contexto como este no hay margen para el desperdicio de ocasiones. Un gol temprano del Real Madrid podría obligar al rival a abrirse, lo que multiplicaría las opciones de sentenciar la eliminatoria. Sin embargo, cualquier exceso de confianza sería letal, y la historia de la Champions está llena de equipos que, creyendo tenerlo hecho, terminaron en la lona.
El Alfredo Di Stéfano, escenario que tantas noches de gloria y sufrimiento ha vivido en estos primeros años de vida del proyecto femenino blanco, se presenta como un factor diferencial. El público, consciente de que la Champions es la competición que puede dar sentido a la temporada, está llamado a empujar al equipo, a transformar la ansiedad en energía positiva y a recordar que, en noches europeas, la presión debe convertirse en combustible. Porque este partido no solo es una eliminatoria más: es un examen al proyecto, a su capacidad de resiliencia y a su ambición real por asentarse en la élite del fútbol femenino europeo.
El Eintracht, orgulloso de su tradición, se juega mucho también, pero es el Real Madrid quien más tiene que perder. Una eliminación en esta ronda supondría un golpe durísimo en lo deportivo y en lo anímico, dejando al equipo expuesto únicamente a la Liga F Moeve, donde los tropiezos iniciales ya le han alejado de los primeros puestos. En cambio, superar esta barrera permitiría soñar en grande, daría confianza a un vestuario que necesita reafirmarse y reforzaría el discurso de que este club está hecho para competir entre las mejores.
En ese equilibrio entre el miedo al fracaso y la ilusión por la gloria se mueve la eliminatoria, con la Champions convertida en la auténtica tabla de salvación para un Real Madrid que, pese a todo, aún conserva la convicción de que puede ser protagonista en Europa. La cita está marcada: 90 minutos, un estadio expectante, un rival incómodo y un equipo que busca no solo pasar de ronda, sino también recuperar su identidad. La temporada se juega aquí, en una noche que puede convertirse en el primer capítulo de la redención blanca o en el inicio de un nuevo calvario.
El derbi madrileño en clave épica: dos equipos frente a la historia en busca de un golpe de autoridad.
La Liga F Moeve 2025-2026 nos regala este fin de semana un duelo de alto voltaje: el derbi madrileño entre el Real Madrid Femenino y el Madrid CFF.
El balón rodará a las 18:00 horas en un partido que trasciende los tres puntos. Es el choque de dos proyectos con filosofías distintas, pero con la misma ambición: seguir creciendo en la élite del fútbol femenino español.
El encuentro llega cargado de tensión narrativa: el Real Madrid, gigante en construcción, busca su primera victoria liguera de la temporada; el Madrid CFF, eterno outsider, llega como uno de los seis equipos invictos del campeonato y con la confianza de haber empezado con paso firme. El escenario es inmejorable: un derbi que ya tiene su espacio reservado en la memoria reciente del fútbol español.
El conjunto blanco afronta el partido con sensaciones encontradas. En la Liga F Moeve, todavía no ha estrenado su casillero de triunfos, pero en Europa demostró carácter al imponerse al Eintracht de Frankfurt (1-2) en la ida de la previa de la Champions, una victoria que refuerza la moral y confirma que el equipo tiene mimbres para soñar en grande.
Sin embargo, Pau Quesada no podrá contar con piezas fundamentales. La expulsión de Signe Bruun en la última jornada deja a las madridistas sin su referencia ofensiva, mientras que las lesiones de Rocío Gálvez, Antonia Silva y Tere Abelleira limitan las rotaciones y obligan al técnico a reinventar su once. La presión es máxima: ganar en el derbi no solo significaría estrenar el casillero en Liga, sino también marcar un punto de inflexión en la temporada.
El Real Madrid llega con hambre y con el peso de la historia a sus espaldas. En el club blanco, las victorias no se negocian: se exigen. Y un derbi es, además, una cita marcada en rojo en el calendario.
El mejor club del siglo XX quiere reaccionar tras un inicio dubitativo en el que empató (2-2) en Las Gaunas ante el recién ascendido DUX Logroño y después viajó a Alcalá de Henares para caer por 2-1 ante el Atletico de Madrid y dar una sensación de inferioridad futbolística más que palpable.
En el otro lado del campo estará el Madrid CFF, el equipo de barrio que ha hecho del sacrificio, la humildad y la valentía su seña de identidad. El club presidido por Alfredo Ulloa vive un inicio de temporada ilusionante: empate ante la Real Sociedad (2-2) y victoria ajustada frente al Eibar (1-0), resultados que lo sitúan invicto y con la moral por las nubes.
El conjunto dirigido por Javier Aguado sabe que los derbis se juegan con el corazón y que el Real Madrid, pese a las bajas, será un rival de máxima exigencia. Sin embargo, el equipo se crece en escenarios grandes, como ya ha demostrado en el pasado. La ausencia de la guardameta Paola Ulloa, uno de los pilares del club, es sensible, pero la defensa blanca ha sabido responder en este arranque liguero con seguridad y orden táctico.
El Madrid CFF llega con el objetivo de prolongar su línea ascendente y escribir un nuevo capítulo de épica en su historia: ganar al Real Madrid en liga, algo que todavía no ha logrado.
Ambos equipos se han enfrentado en once ocasiones oficiales. El balance favorece claramente al Real Madrid, que ha impuesto su jerarquía en la mayoría de duelos. Sin embargo, hay un recuerdo imborrable: la victoria del Madrid CFF en los cuartos de final de la Copa de la Reina 2020-2021, un triunfo histórico que demostró que el fútbol no entiende de favoritismos y que en los derbis siempre hay espacio para la sorpresa.
Ese precedente late en la memoria de las jugadoras y en la piel de la afición: el Madrid CFF ya sabe lo que es tumbar a un gigante, y no renunciará a repetir la hazaña.
Más allá del marcador, este partido representa la dualidad del fútbol femenino madrileño: el poder de un club gigante que busca su sitio en Europa, frente al orgullo de un club independiente que ha sabido resistir, crecer y consolidarse en la élite sin renunciar a su esencia.
El choque es una metáfora del crecimiento del fútbol femenino: tradición contra modernidad, cantera contra fichajes internacionales, pero con un denominador común, la pasión de dos escudos que quieren dejar su huella en la historia de la Liga F Moeve.
A las 18:00 horas, el balón echará a rodar en un derbi que promete emociones fuertes. Será mucho más que un partido: será una batalla de orgullo, de resistencia y de ambición. El Real Madrid necesita la victoria para reivindicar su papel de candidato, mientras que el Madrid CFF sueña con escribir otra página dorada de su particular epopeya.
En el aire de Madrid flota la certeza de que este no será un encuentro más: es un duelo con sabor a historia, con el eco de la épica latiendo en cada choque, en cada carrera y en cada gol que pueda llegar.
(Fuente: Liga F)
El derbi madrileño está aquí. Y el fútbol femenino lo celebrará con toda su grandeza.
El Madrid». En el fútbol masculino no hay duda al pronunciar este nombre. Sin embargo, en el femenino, nos encontramos con una recurrente confusión entre dos equipos de la Liga F. Porque bien puede tratarse del Madrid Club de Fútbol Femenino (Madrid CFF) o del Real Madrid. Ambos clubes comparten tantas similitudes que las dudas y los malentendidos están servidos, como el que dejó el fichaje de Sessy Asland. Y es que el parecido va más allá del nombre. Los dos equipos visten de blanco, juegan en Primera División y tienen un pasado que les vincula, aunque con el paso de los años hayan tomado caminos ‘diferentes’. Para conocer la historia que envuelve este vínculo hay que remontarse doce años atrás y tiene como protagonistas a un padre, su hija y el Real Madrid. O, más bien, al entonces inexistente Real Madrid femenino. Se trata de Alfredo y Paola Ulloa, hoy presidente y portera del Madrid CFF. Un club independiente y únicamente de fútbol femenino se fundó en 2010 con el objetivo de que la guardameta tuviera un ‘Madrid’ en el que jugar. El empresario y dueño de la cadena Ulloa Óptico, con centros repartidos por toda España, creó un club muy similar al de Chamartín en cuanto a nombre, escudo e indumentaria ante la imposibilidad de que su hija vistiera de blanco, puesto que la otra opción que tenía sobre la mesa de un club potente en Madrid era el Atlético. Una decisión que dio paso a un equipo cuya similitud con el Real Madrid siempre le ha llevado a ser relacionado con el club presidido por Florentino Pérez. Alfredo Ulloa, socio del Real Madrid y exjugador del club blanco, siendo portero en categoría juvenil, tuvo también la ilusión de ser la semilla del equipo femenino madridista. Sin embargo, el Tacon le ganó la batalla a la hora de convencer al máximo mandatario blanco, con un acuerdo que dejó una curiosa intrahistoria con una servilleta que emuló el fichaje de Zinedine Zidane años atrás. Al igual que se hizo en el histórico traspaso, este curioso método de comunicación fue usado por Ana Rossell y Lolo Merinero, presidenta y director deportivo del Tacón, para llamar la atención del presidente blanco. Así lo desveló la propia Rossell en la primera parte del documental llamado ‘Un sueño Real’ de HBO. «Florentino Pérez fichó a Zidane a través de una servilleta. Y yo hice lo mismo. Coincidió que el presidente estaba en el palco, cogí una servilleta de papel y le escribí: ‘Al igual que usted ha fichado al mejor jugador del mundo por esta vía, me gustaría ayudarle a conseguir que el club fuese el mejor club del siglo XXI. Y no lo conseguirá sin equipo femenino’». La servilleta culminó el objetivo de un proyecto nacido en 2014 y que actuó de avanzadilla durante un año en Valdebebas para dar paso al nuevo equipo femenino: el Tacon jugó y entrenó durante la temporada de transición en la Ciudad Deportiva Real Madrid, aunque lo hizo con sus distintivos propios (equipación, escudo, nombre…) Volviendo al vínculo entre Madrid CFF y Real Madrid, ambos clubes no comparten nada más allá de comunidad autónoma, nombre y distintivos, que no es poco. El primero jugó en sus inicios en el Polideportivo Municipal Luis Aragonés del barrio de Canillas. En 2017, se trasladó al Estadio José Luis de la Hoz-Matapiñonera después de llegar a un acuerdo con el Ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes y con la Unión Deportiva San Sebastián de los Reyes para jugar sus partidos de local en este estadio de la ciudad madrileña. Y, en esta temporada, ha firmado un acuerdo con el Fuenlabrada y disputa sus encuentros en el Fernando Torres. Se trata de un proyecto que en 2017 consiguió el ascenso a Primera y, desde entonces, ha militado en la máxima categoría española del fútbol femenino. Con una de las canteras femeninas más grandes de Europa, con más de 30 equipos federados, el club madrileño es uno de los que más jugadoras aporta a las categorías inferiores de la Selección española. Esto le ha hecho ganar un gran prestigio en el fútbol femenino y, sobre todo, proveer a otros equipos como Real Madrid o Barça de jóvenes promesas, como Paula Partido, Pichi o Vicky López, entre otras. Sin duda, lo que empezó siendo una ilusión por alzarse como alternativa al Real Madrid femenino ha dado paso a un club con una gran labor en esta categoría y que resiste entre los grandes escribiendo su propia historia.
El Real Madrid salía muy bien plantado en los primeros compases del partido, queriendo la pelota y dominando con ella, algo con lo que está ya más familiarizado. Las blancas gozaron muy pronto de oportunidades claras, antes del prime cuarto de hora, Lakrar rozó el primero pero Sandra Villafañe evitó el gol bajo palos para mantener el cero a cero.
Pero aquella ocasión fue la antesala de lo que vendría después, un golpe rápido del Real Madrid en las botas de Alba Redondo, más bien en la testa, tras el testarazo que servía para 1-0 tras un buen centro de Eva Navarro, que tras jugada personal desbordaba y colocaba la pelota en el área pequeña para la anticipación de la delantera de Yecla que hizo ver a Belén con el balón la superaba y servía para abrir la lata con el 1–0 en el minuto 17 de juego.
El mejor club del siglo XX, que venía de caer en Alcalá de Henares por 2-1 al Atlético de Madrid, no tuvo casi tiempo de festejar el tanto de la ariete de Murcia, por culpa de una vieja rockera, Ángela Sosa.
La veinte del conjunto visitante hizo su primera obra de arte con la camiseta del semifinalista de la Copa de la Reina en 2022. La exjugadora del Levante Unión Deportiva y el Atlético de Madrid, que vive una nueva historia en su carrera, fue decidida hacia el área wikinga y desde la frontal conectó un gran disparo que fue imposible para Frohms, que no pudo evitar el tanto del empate a los 20 minutos de juego. Vuelta a empezar con el 1–1 y el Di Stéfano se quedó mudo.
El empate vino bien a las visitantes, que ganaron protagonismo y tuvieron más la pelota, aunque estéril. Tras la pausa de hidratación, el Real Madrid aprovechó el reinicio para golpear de nuevo, ésta vez fue Weir la que aprovechó un despiste de la zaga del Madrid CFF para poner de nuevo por delante a las blancas amén del 2-1 que llevó la firma de la diez cuando mejor estaban las de negro.
La recta final del primer tiempo tuvo opciones para ambos equipos. Primero Alba Redondo estuvo cerca de hacer el segundo en su cuenta particular aprovechando un despiste de la portera del Madrid CFF, pero su disparo no cogió puerta por poco. Ya en el añadido, Monica Hickman casi borda un contragolpe de las visitantes con una jugada personal y un disparo que rozó la escuadra que hubiera supuesto la remontada, pero fue el último acto de servicio en el primer tiempo.
Había emoción a raudales y este exiguo (2-1) lo dejó todo por decidirse en el segundo y definitivo acto en Valdebebas, esto era un derbi en estado puro.
Tras el paso por vestuarios, el Madrid CFF saltó con ganas y dio un susto con un gran cabezazo de Nautnes, que fue directo al larguero. La ocasión levantó el ánimo de las locales, que se hicieron con la posesión y estuvieron más cerca del arco madridista en todo momento. fue antes de la hora de partido cuando tras un triple cambio y la entrada de nombres como Athenea y Linda Caicedo, cuando el Real Madrid recuperó el control del juego.
segunda mitad comenzó con un aviso serio del Madrid CFF. Nautnes recibió con espacio en el sector derecho y puso un centro medido que Melgärd estrelló de cabeza contra el travesaño de la meta defendida por Frohms. El marcador era muy corto y en cualquier situación las visitantes tenían pólvora en su ataque para equilibrarlo.
El entrenador madridista quiso mover el banquillo pronto, dando entrada a Däbritz, Linda Caicedo y Athenea del Castillo .
Las locales recuperaron el mando del partido, pero tuvieron muchas dificultades para generar ocasiones de peligro, más allá de algún centro esporádico de Holmgaard sin destinataria. En el otro área, la recién ingresada Anita Marcos pudo aprovechar un error en el despeje de María Méndez, pero finalizó desviado en el mano a mano frente a Frohms.
Pau Quesada siguió refrescando a su equipo, al que le costaba imponerse en los duelos, haciendo debutar con el primer equipo a Adriana Folgado, producto de “La Fábrica”.
Alba Redondo tuvo en sus botas la oportunidad para sentenciar el choque. En un contragolpe, optó por la jugada individual dejando por el camino a Antonsdottir y puso rumbo hacia la portería de Belén.
La manchega se quedó a centímetros de volver a marcar en la tarde de hoy y mandó su potente disparo contra el poste.
El técnico blanco siguió demostrando que cuenta y mucho con la cantera, dándole minutos importantes a Iris Ashley y haciendo debutar a su segunda jugadora del filial hoy.
Ya en el 70′, Alba Redondo levantó a la gente del asiento con un derechazo a la madera que pudo haber sentenciado el choque. No fue así y a las merengues les tocó resistir en unos últimos minutos de sensaciones parecidas a los del jueves.
Aguantaron la respiración en el 90′, con la revisión de una posible mano de Bennison en el área. Rivera Olmedo se reafirmó: córner para el Madrid CFF y otros siete minutos de añadido.
Con esta victoria, que no es baladí, el Real Madrid coge una botella de oxígeno con la primera alegría del curso y acumula ya cuatro unidades en su casillero particular y escala hasta la séptima plaza liguera tras un paupérrimo inicio.
El Madrid CFF que aún no conocía el sabor amargo de la derrota al haber empatado (2-2) con la Real Sociedad de Fútbol y vencer después por la mínima ante la Sociedad Deportiva Eibar (1-0), llegará al derbi en Fuenlabrada ante el Atlético de Madrid, que además se podrá seguir gratis en la TDT por la cobertura de TEN, tendrá ganas de una reválida ante la pupilas de Víctor Martín, quienes cerrarán la tercera fecha midiéndose en Alcalá de Henares con el Levante U.D.
(Fuente: Liga F Moeve)
Ficha técnica |
Real Madrid (2): Frohms; Silvia Cristóbal, Lakrar, María Méndez, Holmgaard; Toletti (Folgado 67′), Bennison; Eva Navarro (Athenea 56′), Weir (Däbritz 56′), Feller (Linda Caicedo 56′); Alba Redondo (Iris Ashley 81′).
🔹 ¡Día de derbi! Los Madrid se batirán el cobre en Valdebebas en un cara a cara marcado por la necesidad merengue.
El derbi madrileño en clave épica: dos equipos frente a la historia en busca de un golpe de autoridad.
La Liga F Moeve 2025-2026 nos regala este fin de semana un duelo de alto voltaje: el derbi madrileño entre el Real Madrid Femenino y el Madrid CFF.
El balón rodará a las 18:00 horas en un partido que trasciende los tres puntos. Es el choque de dos proyectos con filosofías distintas, pero con la misma ambición: seguir creciendo en la élite del fútbol femenino español.
El encuentro llega cargado de tensión narrativa: el Real Madrid, gigante en construcción, busca su primera victoria liguera de la temporada; el Madrid CFF, eterno outsider, llega como uno de los seis equipos invictos del campeonato y con la confianza de haber empezado con paso firme. El escenario es inmejorable: un derbi que ya tiene su espacio reservado en la memoria reciente del fútbol español.
El conjunto blanco afronta el partido con sensaciones encontradas. En la Liga F Moeve, todavía no ha estrenado su casillero de triunfos, pero en Europa demostró carácter al imponerse al Eintracht de Frankfurt (1-2) en la ida de la previa de la Champions, una victoria que refuerza la moral y confirma que el equipo tiene mimbres para soñar en grande.
Sin embargo, Pau Quesada no podrá contar con piezas fundamentales. La expulsión de Signe Bruun en la última jornada deja a las madridistas sin su referencia ofensiva, mientras que las lesiones de Rocío Gálvez, Antonia Silva y Tere Abelleira limitan las rotaciones y obligan al técnico a reinventar su once. La presión es máxima: ganar en el derbi no solo significaría estrenar el casillero en Liga, sino también marcar un punto de inflexión en la temporada.
El Real Madrid llega con hambre y con el peso de la historia a sus espaldas. En el club blanco, las victorias no se negocian: se exigen. Y un derbi es, además, una cita marcada en rojo en el calendario.
El mejor club del siglo XX quiere reaccionar tras un inicio dubitativo en el que empató (2-2) en Las Gaunas ante el recién ascendido DUX Logroño y después viajó a Alcalá de Henares para caer por 2-1 ante el Atletico de Madrid y dar una sensación de inferioridad futbolística más que palpable.
En el otro lado del campo estará el Madrid CFF, el equipo de barrio que ha hecho del sacrificio, la humildad y la valentía su seña de identidad. El club presidido por Alfredo Ulloa vive un inicio de temporada ilusionante: empate ante la Real Sociedad (2-2) y victoria ajustada frente al Eibar (1-0), resultados que lo sitúan invicto y con la moral por las nubes.
El conjunto dirigido por Javier Aguado sabe que los derbis se juegan con el corazón y que el Real Madrid, pese a las bajas, será un rival de máxima exigencia. Sin embargo, el equipo se crece en escenarios grandes, como ya ha demostrado en el pasado. La ausencia de la guardameta Paola Ulloa, uno de los pilares del club, es sensible, pero la defensa blanca ha sabido responder en este arranque liguero con seguridad y orden táctico.
El Madrid CFF llega con el objetivo de prolongar su línea ascendente y escribir un nuevo capítulo de épica en su historia: ganar al Real Madrid en liga, algo que todavía no ha logrado.
Ambos equipos se han enfrentado en once ocasiones oficiales. El balance favorece claramente al Real Madrid, que ha impuesto su jerarquía en la mayoría de duelos. Sin embargo, hay un recuerdo imborrable: la victoria del Madrid CFF en los cuartos de final de la Copa de la Reina 2020-2021, un triunfo histórico que demostró que el fútbol no entiende de favoritismos y que en los derbis siempre hay espacio para la sorpresa.
Ese precedente late en la memoria de las jugadoras y en la piel de la afición: el Madrid CFF ya sabe lo que es tumbar a un gigante, y no renunciará a repetir la hazaña.
Más allá del marcador, este partido representa la dualidad del fútbol femenino madrileño: el poder de un club gigante que busca su sitio en Europa, frente al orgullo de un club independiente que ha sabido resistir, crecer y consolidarse en la élite sin renunciar a su esencia.
El choque es una metáfora del crecimiento del fútbol femenino: tradición contra modernidad, cantera contra fichajes internacionales, pero con un denominador común, la pasión de dos escudos que quieren dejar su huella en la historia de la Liga F Moeve.
A las 18:00 horas, el balón echará a rodar en un derbi que promete emociones fuertes. Será mucho más que un partido: será una batalla de orgullo, de resistencia y de ambición. El Real Madrid necesita la victoria para reivindicar su papel de candidato, mientras que el Madrid CFF sueña con escribir otra página dorada de su particular epopeya.
En el aire de Madrid flota la certeza de que este no será un encuentro más: es un duelo con sabor a historia, con el eco de la épica latiendo en cada choque, en cada carrera y en cada gol que pueda llegar.
El derbi madrileño está aquí. Y el fútbol femenino lo celebrará con toda su grandeza.
Tras un arranque de curso marcado por más dudas que certezas, el Real Madrid afronta este miércoles 11 de septiembre (19:00h, Real Madrid TV) la ida de la previa de la Champions League ante el Eintracht Frankfurt, un partido que representa tanto una exigencia como una oportunidad: redimirse del irregular inicio liguero y, al mismo tiempo, estrenarse en el novedoso formato de la máxima competición continental.
El tropiezo en el derbi frente al Atlético de Madrid no hizo más que acrecentar las incógnitas abiertas tras el empate ante el DUX Logroño. Un arranque inesperadamente plano que llevó a la capitana Misa Rodríguez a alzar la voz en redes sociales: «El inicio no nos define. Toca autocrítica, más trabajo y demostrar en el campo. Confío plenamente en este equipo: la adversidad nos forja, la unión nos levanta». Un mensaje con el que la guardameta blanca quiso subrayar el compromiso del vestuario para dar un giro de timón en Europa.
En cualquier caso, el Real Madrid aterriza en esta previa con la solidez de su historial reciente en estas rondas clasificatorias: eliminó al Manchester City, al Rosenborg, al Vålerenga y, la pasada campaña, al Sporting CP, demostrando oficio y carácter en escenarios de máxima presión. Ahora el desafío será trasladar esa experiencia a un duelo exigente frente al Eintracht, un club histórico que aspira a devolver su nombre al primer plano europeo.
La alemana Sara Däbritz, autora del gol madridista en el derbi, quiso enviar un mensaje de confianza antes del encuentro: «Hemos tenido un inicio de temporada un poco complicado, pero en los últimos días hemos hablado mucho, hemos analizado los partidos y estamos preparadas y deseando que llegue el partido». En la misma línea se expresó el técnico Pau Quesada, que destacó la actitud de la plantilla: «La semana ha sido muy buena, las jugadoras han entrenado muy bien y tenemos muchísima ilusión de empezar esta nueva competición». Eso sí, el entrenador no dudó en advertir: «Va a ser una eliminatoria muy competida ante un gran rival. Será clave controlar bien las diferentes fases del partido».
Enfrente, el Eintracht Frankfurt encara este cruce como una nueva ocasión de medirse con la élite continental. Bajo el nombre de 1. FFC Frankfurt, el club conquistó la Champions en cuatro ocasiones, y aunque en los últimos años no ha alcanzado ese nivel de hegemonía, sí se ha afianzado como tercera fuerza de la Bundesliga, lo que le ha permitido encadenar presencias en las rondas previas de la Champions desde 2021-22 y consolidar un proyecto cada vez más competitivo.
En el plano individual, el conjunto germano exhibe un arsenal ofensivo a tener en cuenta: Laura Freigang se mantiene como referencia indiscutible en el área, mientras que la velocidad de Nicole Anyomi y la movilidad de Géraldine Reuteler suponen un quebradero de cabeza para cualquier defensa. A ellas se suma la frescura de la japonesa Remina Chiba y la intensidad de la australiana Hayley Raso, quien se reencontrará con excompañeras blancas dos años después de su salida del club.
El Real Madrid comenzó el encuentro mostrando sus intenciones desde el inicio. Pronto empezó a amenazar con su presión adelantada, en un contexto donde tanto las blancas como el Eintracht Frankfurt buscaban hacerse con la posesión del balón y marcar el ritmo del juego. El conjunto dirigido por Pau Quesada apostó por imponer un alto nivel de intensidad, obligando a las alemanas a retroceder en los primeros compases.
No obstante, antes del minuto diez, el Eintracht también adelantó sus líneas y decidió presionar arriba, lo que transformó el partido en un ida y vuelta constante. En este tramo, ambos equipos tuvieron opciones de acercarse al área rival, pero el Real Madrid encontró algunas dificultades para sacar la pelota jugada desde atrás. Fue en ese escenario, a través de un balón largo, como llegó el primer tanto. Tras un disparo de Linda Caicedo, el balón lo desvió Altenburg, dejando un rebote que aprovechó Angnadlah para conectar un zurdazo de primeras, ajustado al palo izquierdo, imposible para la portera rival que sirvo para abrir la lata con el 0–1 en el minuto 13 de juego.
El gol obligó al Eintracht Frankfurt a dar un paso al frente y asumir riesgos. El conjunto alemán comenzó a hacerse con el control de la posesión, tratando de encerrar a un Real Madrid que había golpeado primero. La reacción local no tardó en llegar: Gräwe, con un disparo alto y precipitado, intentó responder al tanto de la centrocampista sueca, aunque su lanzamiento se perdió muy por encima de la portería defendida por Frohms.
Con el reloj superando la media hora, Géraldine Reuteler apareció para dejar una acción de calidad que encendió a la grada. Con un toque de exterior, habilitó a Nicole Anyomi, que se desmarcaba a toda velocidad en una posición de serio peligro. La acción fue resuelta de manera poco ortodoxa por la zaga blanca: entre María Méndez y la propia Frohms, que se vieron obligadas a improvisar para apagar el incendio en el área.
El guion cambió de inmediato. En la siguiente acción ofensiva, el Real Madrid encontró un resquicio para ampliar diferencias. Una combinación rápida entre Linda Caicedo y Athenea del Castillo dejó a la colombiana sola frente a la portera Altenburg, que respondió con una parada salvadora en el mano a mano. Sin embargo, de aquella intervención nació un saque de esquina que terminaría siendo letal.
Desde la esquina, Sara Däbritz puso un centro cerrado, envenenado, que generó una auténtica melé en el área pequeña. La pelota rebotó en varias jugadoras como si de un pinball se tratase, hasta que un ligero desvío de María Méndez terminó cayendo a los pies de Signe Bruun. La delantera danesa, con sangre fría, definió con la zurda y superó a Altenburg para firmar el 0–2. Un gol con doble significado: el Real Madrid aumentaba la renta en territorio alemán y la propia Bruun se resarcía de la expulsión sufrida días antes en el derbi contra el Atlético.
Con dos tantos en contra, el Eintracht se lanzó con todo antes del descanso. La insistencia local estuvo a punto de dar sus frutos: la defensa blanca tuvo que salvar bajo palos un remate a bocajarro de Anyomi en un córner que recordó, por su caos y rebotes, a la jugada del tanto de Bruun. Las alemanas continuaron cercando el área rival. Primero, con un disparo lejano de Reuteler, que Frohms detuvo en dos tiempos mostrando seguridad; después, con una ocasión clarísima de Laura Freigang, que mandó el balón a las nubes cuando parecía tener el gol en sus botas.
Del saque de esquina provocado en esa jugada nació el 0-2 del Real Madrid en Alemania. Däbritz sirvió el córner cerrado y la pelota quedó dividida entre una melé de jugadoras, como si de un pinball se tratase. Tras un ligero desvío de María Méndez, Signe Bruun se hizo con la pelota al borde de la frontal del área pequeña y superó a Altenburg con la zurda en el 35 de juego para duplicar la renta de las españolas y conseguir el quite del perdón tras su expulsión en el derbi ante el Atlético de Madrid (2–1) en Alcalá de Henares.
El Eintracht se volcó antes del descanso para reducir diferencias. La defensa salvó inextremis un remate de Anyomi, en un córner que volvió a dejar una jugada muy similar a la del gol de Bruun. Reuteler, con un chut lejano que bloqueó en dos tiempos Frohms, y Freigang, que mandó a las nubes la más clara que habían tenido las locales hasta ese momento. En una de las últimas acciones del primer tiempo, las alemanas encontraron su objetivo amén del 1–2 en el minuto 44 de juego al borde del descanso.
Las 22 protagonistas ganaron el túnel de vestuarios con una exigua renta en favor del mejor club del siglo XX, pero aún restaban cuarenta y cinco minutos en territorio germano.
El segundo tiempo comenzó sin modificaciones en ninguno de los dos equipos, aunque sí con un matiz claro: al Real Madrid le volvió a faltar aquello que había echado de menos en sus dos primeros compromisos oficiales de la temporada: control y pausa. El conjunto blanco cedió demasiado terreno, y el Eintracht lo interpretó como una invitación a crecer en el encuentro.
El primer aviso no tardó en llegar. Nicole Anyomi, incansable por el costado derecho, buscó portería con un disparo que salió desviado por muy poco, un recordatorio de que las alemanas aún tenían pólvora para equilibrar la eliminatoria. La respuesta blanca vino de las botas de Athenea del Castillo, que trató de sorprender a Altenburg con un chut flojo y centrado. La cántabra, demasiado individualista en esa acción pese a tener a varias compañeras en mejor disposición, terminó viendo cómo su intento se desvanecía mansamente en las manos de la guardameta alemana. Esa jugada sería, de hecho, una de sus últimas apariciones relevantes en el choque, pues poco después fue sustituida por Naomie Feller en busca de mayor frescura ofensiva.
El marcador corto (1-2) jugaba a favor de la insistencia del Eintracht. Consciente de que viajar a Valdebebas con desventaja podía ser letal en una eliminatoria tan igualada, el conjunto alemán aceleró su plan de ataque. El partido se rompió de nuevo, como ya había sucedido en la primera mitad, con llegadas en ambas áreas y un ida y vuelta que mantuvo en vilo a las más de 12.000 personas presentes en las gradas del Deutsche Bank Park.
Fue en ese contexto donde Gräwe volvió a exhibir su potente golpeo. Desde más de treinta metros, se atrevió con un misil que obligó a Frohms a estirarse con reflejos felinos para desviar a córner. Una intervención providencial que evitó el empate y sostuvo la ventaja blanca.
El Madrid, sin embargo, no renunció al ataque y encontró en Linda Caicedo su mejor baza para responder. La colombiana, desequilibrante y atrevida, desbordó a Ilestedt con un regate eléctrico que la dejó mano a mano con Altenburg.
El disparo, ajustado, parecía llevar sello de gol, pero la guardameta alemana volvió a lucirse con una parada de mérito que mantuvo viva a su equipo y privó al Real Madrid de un uno a tres que hubiera sido oro en el contexto de la eliminatoria.
A medida que avanzaba la segunda parte, el partido se volvió más físico y abierto. A partir del minuto 75, el encuentro se rompió aún más y el Eintracht recuperó energías para volver a poner en aprietos al Real Madrid. La protagonista fue Memeti, que probó suerte con un disparo no demasiado fuerte pero bien colocado. La portera Misa Rodríguez —muy segura durante todo el choque— tuvo que estirarse para sacar una gran mano y evitar el empate.
Ese aviso fue el preludio de un asedio final. En los últimos diez minutos, el juego se disputó prácticamente en campo del Real Madrid, con las alemanas adelantando todas sus líneas y acumulando balones al área. En el minuto 87, la delantera Signe Bruun estuvo a punto de sentenciar el encuentro con un remate de cabeza tras un centro de Holmgaard, pero el balón se estrelló contra el palo, en la ocasión más clara del segundo tiempo.
El pitido final llegó con un 2-1 favorable al Real Madrid Femenino, un resultado positivo pero con matices. El conjunto de Pau Quesada fue superior en la primera mitad y se marchó con ventaja, pero en la segunda parte sufrió mucho más, quedando por momentos encerrado en su área y pidiendo la hora en los instantes finales.
En cualquier caso, el triunfo deja a las blancas con confianza, aunque con la sensación de que aún deben mejorar en el control de los segundos tiempos frente a rivales intensos como el Eintracht.
La eliminatoria se decidirá el próximo jueves 18, a las 20:00, en el Estadio Alfredo Di Stéfano. Antes de eso, las de Pau Quesada se estrenarán ante su público esta temporada recibiendo al Deportivo en Liga F (domingo 14 – 18:00). El Eintracht, por su parte, se medirá al Hoffenheim a la misma hora en la Frauen Bundesliga.
📌 El Atlético de Madrid venció por 2-1 al Real Madrid en el derbi madrileño que abrió la segunda jornada de Liga F Moeve. Lauren Leal abrió el marcador en la primera parte, pero Sara Däbritz puso el empate. Signe Bruun fue expulsada, y Luany, que fue la MVP del encuentro, le dio el triunfo a las rojiblancas.
El Centro Deportivo Alcalá de Henares acogerá este viernes 5 de septiembre a las 20:00 horas por DAZN el derbi madrileño entre el Atlético de Madrid y el Real Madrid. Un duelo que servirá para abrir la segunda jornada de Liga F Moeve. Ambos equipos tienen el horizonte la ida de la previa de la Champions.
El decimotercer enfrentamiento entre el Atlético de Madrid y el Real Madrid dará el pistoletazo de salida a la segunda jornada de Liga F Moeve. El conjunto rojiblanco llega a la cita tras ganar por 0-5 al RCD Espanyol en la primera fecha liguera. “Llegamos muy bien al derbi. Hemos empezado bien la temporada. La pretemporada nos sirvió para medirnos a rivales que no son de Liga F. Llegamos con las pilas cargadas, y con la mentalidad de llevarnos el partido. Este derbi va a ser nuestro”, afirmó Andrea Medina al terminar la Gala de inicio de temporada. Las atléticas tienen la duda de Rosa Otermín, que no estuvo ante el cuadro perico. Las colchoneras se aferran a las estadísticas. Han ganado sus últimos cuatro encuentros de la competición sin recibir gol. Además, es el equipo que más porterías a 0 acumula desde el arranque de la pasada campaña (19).
«Espero Alcalá lleno de camisetas rojiblancas», continuó una Andrea Medina, que también se mostró muy ambiciosa por la temporada de su equipo: «siempre vamos a por los títulos, y este año también iremos a por ellos». Por su parte, el Real Madrid llega al choque tras empatar ante el DUX Logroño(2-2) en Las Gaunas. El nuevo proyecto de Pau Quesada busca reencontrarse con la victoria y no hay mejor manera de hacerlo que en el derbi madrileño. «Somos el Real Madrid y en cada partido intentamos ganar y, por supuesto, que también ante el Atlético. Seguimos trabajando como siempre y duro cada día», expresó Signe Bruun en la previa del encuentro. Precisamente, y desde su debut en la temporada 2023/2024, la danesa es la cuarta jugadora que más goles de cabeza ha anotado en la competición (6). Toda una garantía para el ataque blanco.
Las madridistas pueden presumir de haber puntuado en sus cinco visitas a Alcalá en Liga F (3V y 2E), siendo el rival al que más veces ha visitado en la competición sin perder. «Sabemos que va a ser un partido difícil porque, además, jugamos en su campo. Tienen buenas jugadoras y han empezado bien la temporada, pero estamos centradas en nosotras. Vamos a preparar bien este duelo y a ir con todo para ganar», afirmó Sandie Toletti. Las rojiblancas han ganado sus últimos seis encuentros que han jugado en viernes, mientras que el Real Madrid no ha perdido en ninguno de sus diez últimos enfrentamientos que se han producido en ese día de la semana en la competición doméstica (9V y 1E), ganando los últimos siete que han disputado. Además, ambos equipos llegan a la cita mirando de reojo a la previa de la Champions.
El Atlético de Madrid y el Real Madrid debutarán en la previa de la UEFA Women’s Champions League el jueves 11 de septiembre. Las colchoneras se medirán al BK Häcken sueco, mientras que el conjunto blanco hará lo propio ante el Eintracht Frankfurt alemán. Ambos encuentros se disputarán a las 19:00 horas. Los partidos de vuelta se jugarán una semana después, el jueves 18 de septiembre en casa de los equipos españoles. El choque del cuadro rojiblanco será a las 19:00 horas, mientras que el del equipo merengue se disputará a las 20:00 horas. Los dos conjuntos madrileños buscarán superar sus respectivas eliminatorias para acceder a la fase de grupos, donde ya espera el FC Barcelona. En caso de no lograr la clasificación, caerán a la nueva competición europea, la Women Europa Cup, que se estrena esta temporada.
El 5 de septiembre de 2025 El 5 de enero de 2025 está marcado en rojo en el calendario. Los dos finalistas de la Copa de la Reina en 2023 se verán las caras en Alcalá de Henares con la lucha por tres puntos clave en el arranque del curso.
Atlético y Real Madrid protagonizan una de las rivalidades de mayor tradición dentro del fútbol español, siendo los dos principales equipos de la Comunidad de Madrid y dos de los clubes más importantes del panorama europeo del fútbol femenino, nacida en 2020 tras el desembarco de las merengues en la Primera División Femenina.
El Atlético de Madrid llega a la gran cita con la moral alta después de debutar en la Liga Profesional de Fútbol Femenino 2025-2026 en la Ciudad Deportiva Dani Jarque por 0-5 frente al Espanyol de Barcelona.
Este cara a cara entre enemigos irreconciliables le pilla al Real Madrid en ciertos apuros dado que empató en la primera fecha en Las Gaunas (2-2) ante un recién ascendido como es el DUX Logroño amén a un partido memorable de Isina en el bando riojano.
DAZN, la plataforma global líder de streaming de deporte, ha confirmado oficialmente que uno de los tres encuentros que cada jornada emite en abierto, con la única condición de que el usuario se registre en la web de DAZN (DAZN.com) sea el duelo entre colchoneras y merengues.
La pasión, la rivalidad y las ganas de reinar la capital española van a rodear este Atlético versus Real Madrid que tiene como telón de fondo ser la alternativa al Fútbol Club Barcelona por el título, casi nada.
Los precedentes históricos de este gran derbi son claramente favorables para el Club Atlético de Madrid Femenino amén de cinco victorias, 4 empates y otras 4 derrotas.
La temporada pasada fue el Real Madrid el que se llevó el gato al agua en Alcalá de Henares por 1-2 y puso fin a una racha de más 500 días sin asaltar el feudo de su eterno rival.
Por su parte, el Atlético de Madrid se presenta delante de su afición con la intención de dar continuidad a su buen hacer en territorio perico y peleará por mandar en la capital española y teñirla de rojiblanco, metiéndoles presión a las culés que no juegan hasta el domingo en San Mamés con el Athletic Club.
El destino, caprichoso y contundente, ha querido que en la segunda jornada se dispute el gran derbi de Madrid: un choque que no solo enfrenta a dos clubes históricos en su dimensión masculina, sino que también ha encontrado en el fútbol femenino un territorio de rivalidad creciente, épica y cargada de significado.
Este Atlético de Madrid Femenino – Real Madrid Femenino se presenta como algo más que un simple partido de liga. Es una cita que divide a la capital, que polariza pasiones y que, jornada tras jornada, se convierte en un espejo de cómo el fútbol femenino ha crecido en España: profesional, competitivo y con estrellas capaces de acaparar titulares en cada rincón del planeta.
Las calles que llevan al estadio respiran derbi desde primera hora: bufandas ondeando, cánticos encendidos, familias que mezclan generaciones y una tensión que late en cada conversación. Madrid está dividida.
El Atlético de Madrid Femenino, que en la última temporada volvió a entrar en los puestos europeos, encara encara este curso con una ambición renovada. Las rojiblancas saben que la Liga F Moeve se ha convertido en un campeonato de exigencia máxima, donde perder puntos en casa puede costar muy caro.
El Atlético afronta este derbi con su habitual identidad: intensidad, presión alta, transiciones veloces y un espíritu de lucha que conecta de inmediato con la grada. La garra rojiblanca será su primer argumento.
El Real Madrid llega a Alcalá de Henares inmerso en la nueva era de Pau Quesada con ganas de olvidarse de la primera fecha y continuar la temporada con paso firme ante su enemigo más acérrimo que además le arrebató la Copa de la Reina en 2023 sobre la hierba de Butarque y es una herida que todavía sangra a borbotones en los corazones blancos.
Cuando la árbitra pite el inicio, las estadísticas quedarán en segundo plano. Serán 90 minutos de pasión desatada, de orgullo en juego, de dos ciudades en una sola urbe enfrentándose por el honor. Este Atlético de Madrid – Real Madrid no será un simple partido de la segunda jornada: será un grito de identidad, una batalla por el alma de Madrid, un duelo que se sentirá en cada rincón del país.
Porque el fútbol femenino ya no entiende de silencios ni de estadios vacíos. Ahora cada partido es un espectáculo global, y este derbi promete ser una de las grandes citas del curso.
Este Atlético de Madrid versus Real Madrid llega demasiado temprano por culpa del calendario asimétrico, pero eso no es obstáculo para que se viva un espectáculo de muchos quilates y esta segunda jornada de la Liga F Moeve 2025-2026 nos brindará un partido que será historia.
Triunfo colchonero en el derbi madrileño. Pau Quesada sorprendió en Alcalá con Silvia Cristóbal actuando de lateral derecho. Ambos equipos lo intentaron en los primeros minutos de partido.
El Real Madrid llegó a Alcalá de Henares obligado a ganar y con una gran sorpresa en su once inicial. Silvia Crstóbal ocupaba el lateral derecho, dejando a Shei García en el banquillo.
La primera gran ocasión de estuvo a punto de llegar con un grave error de Frohms con el balón, pero tras la presión de Gio Queiroz consiguió salvar inextremis la situación sin cometer penalti sobre Fiamma Benítez. Sería el preludio del primer gol del Atlético, que estaba más metido en el duelo.
Fue el conjunto rojiblanco el que estuvo acertado de cara a gol. En el minuto 17, un centro desde la esquina lo peinó Gaby García. La pelota le cayó a Lauren Leal, que con un potente testarazo mandó la pelota al fondo de la red merengue para abrir la lata con el 1-0 en el tanteador.
El gol de la central dio alas a las atléticas, que se vinieron arriba por medio de Gio Queiroz, pero el chut de la brasileña fue perfectamente repelido por Frohms.
Además, Silvia Lloris, con un chut alto, estuvo cerca de sorprender a la guardameta germana. Con el triunfo local, el partido se marchó a vestuarios, donde el técnico blanco introdujo a Eva Navarro y Sheila García por Caroline Weir y Silvia Cristóbal en busca de una reacción de su equipo.
Las madridistas buscaron reaccionar, intentando generar peligro a través de la calidad de Linda Caicedo en tres cuartos de campo.
El Atlético seguía siendo dueño del juego, mientras que las blancas llegaban tarde a todos los duelos. Algo que provocó que Huerta de Aza amonestase hasta a tres visitantes en la primera media hora. Silvia Cristóbal tuvo que emerger en defensa para evitar que Medina rematase en boca de gol un centro llovido de Gio Garbelini.
La brasileña, al borde del descanso, volvió a generar peligro tras romper a Lakrar y marcharse de Silvia Cristóbal, pero el pie de Frohms salvó a un inexistente Real Madrid. Angeldahl, ya en la prolongación, probó por primera vez a Lola Gallardo.
En el último saque de esquina, la portera colchonera salvó sobre la línea un intento de gol olímpico de Toletti que el Real Madrid solicitó revisar en el FVS (VAR) y perdió una de las dos tarjetas que cada elenco tiene por partido para intentar corregir a la colegiada.
Tras ese momento de tensión, que “El Partido de Manu” vivió en la tribuna de prensa acreditado por el conjunto rojiblanco, como dato diremos que compartimos la experiencia junto a la afamada periodista Cristina Medina, se llegó al entretiempo.
Las 22 protagonistas ganaron el túnel de vestuarios con una exigua renta en favor del dos veces campeón de la Copa de la Reina Iberdrola, pero restaban cuarenta y cinco minutos de pura emoción en Alcalá de Henares.
El Real Madrid quería reaccionar en el segundo y definitivo acto, pero el plan que diseñó Pau Quesada en el cuarto de hora de descanso, se vino abajo a los trece minutos de la reanudación amén a una segunda cartulina amarilla que recibió la delantera danesa Signe Brunn, que terminó expulsada.
🔝 Su primera titularidad en #LigaFMoeve 🤩 Su primer derbi de Madrid
La inferioridad numérica no cambió los planes de las visitantes. Pau Quesada, dispuesto a que su equipo diera un paso hacia delante en el encuentro, metió a Sara Dabritz y Hanna Bennison por Angeldahl y Toletti.
También se incorporó al partido Alba Redondo, que nada más entrar vio como su compañera Sara Dabritz se sacaba de la manga un auténtico golazo de falta directa, que puso el 1–1 en el marcador para silenciar al respetable en el minuto 72 de juego y tocaba volver a empezar desde cero.
😱 ¡QUÉ MANERA DE EMPATARLO!
🤯 Ocho minutos de Sara Däbritz en #LigaFMoeve y marca este golazo
El gol cambió por completo el partido y las blancas, a pesar de estar con diez, no renunciaron a buscar los tres puntos. Alba Redondo tuvo en sus botas la opción de poner por delante a su equipo, pero se escoró demasiado en un mano a mano ante Lola Gallrado.
En el otro área, Frohms evitó el dos a uno de Jensen en una acción que posteriormente se invalidó por un fuera de juego ajustado
Un tanto que despertó a las rojiblancas, dispuestas a darlo todo en los minutos finales para dejar en casa un triunfo vital ante su eterno rival. Aunque antes fue Lola Gallardo la que se convirtió en salvadora. La guardameta sevillana sacó un mano a mano a Alba Redondo, que se animó con un disparo que sacó la arquera con una providencial intervención. A falta de siete minutos para el final, un mal despeje de la zaga blanca le cayó a Gaby García. La venezolana encontró a Luany, que controló el esférico y lo mandó directamente a la escuadra con un gran golpeo que le permite a la exjugadora del Madrid CFF entrar para siempre en el corazón de la parroquia colchonera al besarse el escudo en la celebración cuando el reloj marcaba el minuto 81 de juego que resultaría definitorio en el derbi madrileño, era el 2–1.
Däbritz, en la última acción antes del final, volvió a intentar emular su gol de falta pero no encontró la portería de Lola Gallardo y así fue el tres veces campeón de la Liga F Moeve el que tiñó la capital española de rojiblanco.
Luany, que fue la MVP del encuentro, anotó un gol decisivo para que los tres puntos se quedaran en Alcalá de Henares.
Las de Víctor Martín Alba suman 6 unidades en su casillero particular y se colocan líderes de la Liga Profesional de Fútbol Femenino, metiéndole toda la presión del mundo a un Barcelona que en esta segunda estación tendrá un desplazamiento muy complicado al visitar en San Mamés al Athletic Club en la dominical.
(Fuente: Liga F Moeve )
El Real Madrid se hunde en la clasificación, con solo un punto de seis posibles. Las de Pau Quesada se jugarán media temporada desde esta semana, con la previa de la Champions League ante el Eintracht de Frankfurt (jueves 11 en Alemania y 18 en Valdebebas). Entre medias, otro derbi de Liga F Moeve ante el Madrid CFF en el Alfredo Di Stéfano (domingo 14 a las 18:00), pero es innegable que en Valdebebas están en una grave crisis recién iniciada la temporada.
Ficha técnica |
Atlético de Madrid (2): Lola Gallardo; Alexia Fernández, Lauren, Lloris, Medina; Bøe Risa (Bartel 81′), Gaby; Luany, Fiamma (Ana Vitória 81′), Maca Portales (Jensen 73′); Gio Garbelini (Amaiur 73′).
Real Madrid (1): Frohms; Silvia Cristóbal (Shei García 46′), Lakrar, María Méndez, Holmgaard (Alba Redondo 71′); Toletti (Däbritz 63′), Angeldahl (Bennison 63′); Athenea, Weir (Eva Navarro 46′), Linda Caicedo; Bruun.
Árbitra: Huerta de Aza (Colegio Tinerfeño). Amonestó a Athenea (minuto 6), Medina (minuto 11), Bruun (minuto 26), Silvia Cristóbal (minuto 29). Expulsó a Bruun por doble amarilla (minuto 60).
📌 La segunda jornada ya de Liga F Moeve arrancará este viernes 5 de septiembre con el derbi madrileño que medirá al Atlético de Madrid y al Real Madrid.
Tanto el Atlético de Madrid como el Real Madrid Club de Fútbol afrontan este viernes 5 de septiembre (20:00h, DAZN) su primer gran examen en la Liga F con la visita al Atlético de Madrid en la Ciudad Deportiva de Alcalá de Henares.
Un duelo que servirá para medir el nivel y la capacidad de reacción del conjunto entrenado por Pau Quesada tras el empate 2-2 en el encuentro inaugural frente al DUX Logroño.
Todo lo contrario ocurre en el bando local que viene de golear por 0-5 al Espanyol en la Ciudad Deportiva Dani Jarque.
El estreno en Las Gaunas dejó más dudas que certezas para las blancas. Dos golazos de Isina pusieron a las madridistas contra las cuerdas, obligándolas a remar a contracorriente, hasta que un tanto de Signe Bruun en el tiempo añadido permitió salvar un empate en un debut marcado por la falta de ritmo y la ausencia de una ‘9’ de referencia.
En este contexto, el historial de enfrentamientos entre ambos equipos cobra especial relevancia. En los últimos años, el Real Madrid suma cuatro victorias, cinco empates y tres derrotas frente al Atlético, pero destaca un dato: en Liga, las blancas nunca han perdido en Alcalá, donde acumulan tres triunfos y dos empates, lo que añade un aliciente extra a este primer gran derbi de la temporada.
El derbi llega, además, con un aliciente extra: será la última prueba de ambos equipos antes de afrontar la previa de Champions. El Real Madrid se medirá al Eintracht Frankfurt y las rojiblancas al Häcken en busca de un billete para la siguiente fase. Por ello, el choque en Alcalá no solo mide la rivalidad madrileña, sino también la capacidad de ambos conjuntos para responder ante los grandes retos que se avecinan.
Perderse este Atlético versus Real Madrid sería un sacrilegio para los amantes del fútbol femenino en España, pues es una cita de obligado cumplimiento, un evento único que separa a la capital española.