Categoría: UEFA Women’s Champions League

  • La previa | Real Madrid vs Wolfsburgo

    (Fuente: UEFA)

    🚨El conjunto blanco, tras caer ante el Arsenal en Londres, buscará la redención ante un temible conjunto germano en Valdebebas.

    Publicidad de Amazon Prime Video

    Operación Triunfo 2025 |

    – Gala 12 de Operación Triunfo 2025: Claudia Arenas, Cristina, Guille Toledano, Olivia, y Tinho pasan a la Gala Final .

    Operación Triunfo 2025 ha celebrado hoy la Gala 12, en la que se ha despedido al undécimo concursante de la edición, Guillo Rist, y se han dado a conocer las cinco voces que estarán en la Gala Final el próximo 15 de diciembre a las 22:00 h para disputarse el triunfo de esta edición: Claudia Arenas, Cristina, Guille Toledano, Olivia, y Tinho. La gala, emitida en directo en España y en seis países de Latinoamérica, ya está disponible a la carta en España y en más de 30 países y territorios de Latinoamérica como parte de la suscripción Prime.

    La gala comenzó con los concursantes interpretando junto a Chenoa la canción grupal de la semana, Todo irá bien. A continuación, cantaron los dos semifinalistas, Guillo Rist y Tinho y, tras ellos, actuaron el resto de concursantes, tanto individualmente como en dúos. Después, actuó la artista invitada de la gala, Edurne, que cantó Santa Claus llegó a la ciudad y vivimos la elección del último Favorito de la edición. En este caso, los concursantes más votados fueron Cristina, Guille Toledano y Claudia Arenas, siendo Cristina la Favorita con el 32% de los votos. Después llegó el momento decisivo de la noche. Chenoa reveló el nombre del quinto finalista de OT 2025, Tinho, con el 60% de los votos. De este modo, los concursantes que han llegado a la Final de la edición son: Claudia Arenas, Cristina, Guille Toledano, Olivia y Tinho.

    Con los cinco concursantes que actuarán en la Gala Final ya definidos, Operación Triunfo 2025 se prepara para despedir su edición con una última gala en la que el público tendrá la decisión final. Durante esta noche decisiva, los cinco finalistas ofrecerán sus primeras actuaciones, tras las cuales se revelará quiénes ocupan el cuarto y quinto lugar. A continuación, el marcador se pondrá a cero y se abrirá una nueva ronda de votaciones: los tres concursantes más votados reinterpretarán la canción con la que se presentaron en la Gala 0. Tras esta última fase de actuaciones, se cerrarán las votaciones y se anunciará el tercer puesto y, finalmente, al ganador o ganadora de la edición.

    SOBRE OPERACIÓN TRIUNFO 2025

    Operación Triunfo 2025 se emite en exclusiva en Prime Video en España y en más de 30 países y territorios de Latinoamérica como parte de la suscripción Prime. Los suscriptores de Prime en España pueden disfrutar de ofertas, envíos gratuitos y entretenimiento, todo en una misma suscripción por tan solo 4,99€ al mes o 49,90€ al año. Además, los jóvenes de entre 18 y 22 años y los estudiantes pueden acceder a la suscripción Prime a mitad de precio y disfrutar de todas las ventajas que incluye, como ahorros exclusivos, entregas rápidas y gratuitas y el mejor entretenimiento, con un periodo de prueba gratuito de 90 días.

    El talent show musical sigue a un grupo de concursantes que ingresan en una Academia para formarse y demostrar su talento como cantantes y artistas. Cada semana, en una gala con público en directo en Terrassa (Barcelona), los concursantes deben competir y demostrar sus habilidades sobre el escenario. Operación Triunfo se estrenó en 2001, convirtiéndose en un fenómeno nacional, siendo todavía la final de su primera edición el momento más visto de la historia de un programa de televisión en España. Operación Triunfo regresa a Prime Video tras el éxito de su edición de 2023, que se consolidó como un fenómeno social y digital, convirtiéndose en el estreno nacional más visto en la historia de Prime Video en España y en el contenido original local que más suscripciones nuevas ha generado desde el lanzamiento del servicio en España.

    (Fuente: UEFA)

    conjunto español busca volver a la senda del triunfo frente al tercer clasificado de esta fase liga tras su tropiezo ante el Arsenal en la cuarta jornada de la Liga de Campeones Femenina, y lo hace en un escenario que huele a grandeza, a épica europea y a ese vértigo que solamente aparece cuando un equipo se asoma al abismo y descubre que también allí, exactamente allí, se encuentran las oportunidades más hermosas. Es el primer cruce entre ambos conjuntos en el viejo continente, un choque que llega con los nervios tensos, los pulmones abiertos y el pulso acelerado después de que el conjunto merengue se impusiera por 1-0 a la Real Sociedad en la Liga F Moeve para colocarse segundo en España, justo detrás del Barcelona, como si el campeonato doméstico fuera, en realidad, una antesala emocional de lo que se avecina en Europa.

    No hay demasiados precedentes que puedan empujar a encontrar certezas, apenas un eco lejano de un duelo alemán-español reciente que sirve para medir la temperatura competitiva del Madrid en estas noches continentales: la única experiencia previa frente a un rival alemán se produjo precisamente esta temporada, cuando las blancas superaron al Eintracht Frankfurt con un 1-2 fuera de casa y un 3-0 rotundo en el Di Stéfano. Aquella eliminatoria, con aroma a advertencia y a madurez competitiva, dejó la sensación de que el Madrid había aprendido, por fin, a dominar los pequeños detalles que en Europa separan a los valientes de los que acaban lamentando haber llegado tarde a su propio destino.

    Pero delante estará un gigante herido, un coloso con cicatrices europeas: el Wolfsburg. Un club que ganó sus primeros siete partidos contra equipos españoles, que llegó a imponer respeto casi por inercia, pero que después perdió cuatro de los últimos cinco (con solo una victoria en ese tramo), incluidos los tres últimos. Un equipo que fue eliminado la temporada pasada en cuartos de final por el Barcelona, con una doble exhibición azulgrana (1-4 en Alemania, 6-1 en España), y que ya venía de caer también ante las catalanas por 3-2 en la final de 2023, en aquella ocasión marcada por un segundo tiempo de remontada que quedará escrito para siempre en la memoria del fútbol europeo. Y si eso fuera poco, los alemanes también arrastran una derrota dolorosa en la final de 2020 contra el Lyon (1-3) en el Reale Arena, un estadio español que ya forma parte de su geografía emocional más amarga. Europa, para el Wolfsburg, ha sido un viaje de grandeza, sí, pero también de obstinación, de advertencias constantes sobre lo que implica competir contra los grandes clubes de España.

    España… ese territorio que durante años respetaron desde la distancia. El Wolfsburg ganó sus tres primeros partidos oficiales en suelo español sin encajar un solo gol. Una máquina. Una fortaleza. Una estructura que parecía no romperse jamás… hasta que empezó a hacerlo. Porque en sus dos visitas más recientes, los alemanes encajaron once goles, once, una cifra que habla de una fuga emocional y deportiva que aún intentan reparar. Y el destino, tan cruel como poético, quiere que sea precisamente el Real Madrid quien aparezca ahora en su camino, un equipo que atraviesa uno de sus momentos más sólidos desde su creación, que alcanzó los cuartos de final la temporada pasada por primera vez desde su debut en 2021/22, cayendo ante el campeón Arsenal (2-0 en casa, 3-0 fuera), tras clasificarse en un grupo con Chelsea, Twente y Celtic. El Madrid, que lleva cuatro años consecutivos superando la fase de clasificación y que este curso volvió a hacerlo derrotando al Frankfurt con un global de 5-1, llega a este duelo con la convicción serena de quien ha aprendido a sufrir, a resistir y a competir de verdad.

    Pero enfrente, como un coloso que se niega a desaparecer, está el Wolfsburg. Dos veces campeón de Europa. Dos veces verdugo del Lyon en finales consecutivas. Una institución que ha llegado a seis finales y que ha estado presente en doce de las últimas trece fases de cuartos de final de la competición. Un club que cargó durante años con la etiqueta de inevitable y que sigue siendo, incluso con sus recientes tropiezos, uno de los rivales más difíciles de doblegar en el continente. La temporada pasada también cayó ante el Barcelona (1-4 y 6-1) después de clasificarse segundo por detrás del Lyon y superar a la Roma y al Galatasaray con una solvencia casi matemática.

    Y aun así, y quizá por eso mismo, el momento es extraordinario. Porque llega en un tramo del calendario en el que el Real Madrid solo ha perdido uno de sus últimos ocho partidos europeos en casa (seis victorias y un empate), porque este equipo ha marcado en sus últimos diez partidos de fase de grupos o fase liga —el más reciente en la derrota por 2-1 ante el Arsenal— y porque Caroline Weir, si las molestias lo permiten, atraviesa una forma goleadora imperial con cinco tantos en sus últimos cinco encuentros europeos. Porque el Madrid sabe que en el Di Stéfano, especialmente en estas noches, el aire pesa distinto, vibra distinto, ruge distinto.

    El Wolfsburgo, por su parte, llega con una ráfaga ofensiva que asusta: tras vencer 5-2 al Manchester United, acumula seis victorias en sus últimos ocho partidos de fase liga, marcando cuatro o más goles en cinco de ellos. Lineth Beerensteyn, su agitadora, su futbolista de gasolina infinita, ha marcado en sus últimos tres encuentros europeos, cuatro goles que la convierten en una amenaza constante en zonas donde el Madrid deberá ser quirúrgico para no desangrarse. Y aun así, el equipo alemán tampoco llega en su mejor tramo físico. La persecución al Bayern en Bundesliga les exprime, y la exigencia europea les obliga a gestionar energías en un momento de desgaste inevitable.

    El Real Madrid, mientras tanto, afronta el duelo todavía pendiente del estado físico de Weir, Keukelaar y Bruun, tres piezas que podrían modificar por completo el plan de Pau Quesada, en un tramo del curso donde cada ausencia pesa como si fuesen dos. El técnico lo sabe y lo asume con naturalidad competitiva: en Europa no gana el que llega más fresco, sino el que interpreta mejor el contexto. El que es capaz de sufrir cuando toca y acelerar cuando encuentra una grieta. “Buscamos ganar para adelantarlas en la clasificación con el apoyo de nuestra afición. El Wolfsburgo es uno de los mejores equipos de Europa y el partido será muy agresivo; tendremos que igualar su nivel”, decía Quesada en la previa, como quien entiende que está ante un partido que no se juega únicamente con piernas, sino con personalidad.

    Sara Däbritz, voz templada del vestuario y conocedora de la élite alemana como pocas, reforzaba el mensaje: “Estamos muy motivadas; siempre es especial jugar la Champions y más aún en casa. Sabemos que tienen mucha experiencia internacional y grandes cualidades, especialmente con balón, en transiciones y en el área. Debemos estar sólidas, organizadas y concentradas desde el primer minuto. Queremos disfrutar y ganar el partido”. Un mensaje que no es solo un discurso, sino una declaración emocional de un equipo que sabe que Europa no regala nada y que cada noche como esta es un examen final.

    El partido llega en el momento más delicado, más afilado y más decisivo de la fase liga. Con el Madrid sumando 7 puntos tras el empate ante Paris FC, con el Wolfsburg navegando en 9 unidades tras vencer a PSG, Vålerenga y Manchester United, y caer solo frente a Lyon, la clasificación se siente como un cable tensado entre dos precipicios: cada paso importa, cada error se paga, cada impulso puede ser definitivo. Y en este escenario, bajo la luz blanca del Di Stéfano, con la afición afilando la garganta y el equipo sosteniendo una identidad cada vez más reconocible —agresivo en la presión, dinámico con balón, intenso en las transiciones— aparece una noche que no es una noche cualquiera.

    Es una noche que puede corregir un tropiezo. Es una noche que puede encender un tramo final heroico. Es una noche que puede colocarlo todo patas arriba o, quizá, puede reafirmar que este Real Madrid ya está preparado para discutir el lugar que quiere ocupar en Europa.

    Una noche que no solo define un resultado: define una ambición.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🔜 𝙉𝙀𝙓𝙏 𝙂𝘼𝙈𝙀

    🏆 UEFA Women’s Champions League 2025-2026

    🔥 Real Madrid 🆚 Wolfsburgo 🔥

    ✨ Matchday 5 | Día de partido ✨

    📅 Martes, 9 de diciembre de 2025

    ⏰ 21:00 horario peninsular

    📺 Disney Plus

    🏟️ Estadio Alfredo Di Stéfano , Valdebebas

    (Fuente: Liga F Moeve)
  • Oficial | El Atlético de Madrid al filo de la historia: un triunfo ante el Bayern puede abrir la puerta a los playoffs de Champions

    (Fuente: UEFA)

    ◼️ El elenco de Viti se encuentra a un paso de un momento histórico en la UEFA Women’s Champions League. Con una nueva victoria ante el Bayern de Múnich, las rojiblancas podrían asegurar su clasificación para los playoffs, sirviéndole también un empate.

    La matemática europea nunca fue tan apasionante, y el Centro Deportivo Alcalá de Henares se prepara para vivir una noche que podría quedar grabada en la memoria de la afición colchonera como un auténtico hito.

    El Atlético de Madrid, dos veces campeón de la Copa de la Reina Iberdrola y tres veces ganador de la Primera División Femenina, se encuentra al borde de una página histórica en su todavía joven pero ya gloriosa trayectoria europea. La gesta que se dibuja en el horizonte del Wanda Metropolitano y de la UEFA Women’s Champions League está tan cerca como intensa es la emoción que envuelve a sus jugadoras, cuerpo técnico y aficionados. Con un solo triunfo ante el Bayern de Múnich, el equipo colchonero podría abrir las puertas de los playoffs del torneo más prestigioso del continente, un premio al esfuerzo sostenido, al carácter forjado en la adversidad y a la mentalidad ganadora que define a un club acostumbrado a desafiar las expectativas.

    La ecuación no es sencilla, porque la UEFA Women’s Champions League 2025-2026 no regala nada, y la matemática europea exige que, además de vencer al gigante alemán, el Olympique Lyon no sume ante el Vålerenga, Twente, Benfica, Roma, St. Pölten y PSG no alcancen los 9 puntos que podrían comprometer la clasificación.

    Cada variable, cada resultado, cada gol y cada parada se convierte en un latido del corazón colectivo rojiblanco, en un instante que podría marcar la historia del club.

    Desde la llegada de este proyecto a la élite continental, el Atlético de Madrid ha demostrado que no hay obstáculo demasiado grande ni marcador demasiado adverso que pueda quebrar su espíritu. Las rojiblancas han crecido partido a partido, temporada a temporada, aprendiendo de cada tropiezo y celebrando cada victoria como un escalón hacia la excelencia. Este contexto europeo no es solo una prueba de habilidad y talento; es un examen de resiliencia, de concentración y de ambición. El Bayern, un equipo curtido en la élite alemana y europea, espera como rival de turno, pero el Atlético se presenta con la combinación de juventud, experiencia y hambre que ha definido sus mejores noches. Las jugadoras saben que no es solo un partido: es la oportunidad de escribir un capítulo épico, de confirmar que España no solo está en el mapa del fútbol femenino mundial, sino que tiene representación de elite capaz de medirse y superar a los gigantes históricos del continente.

    Europa aguarda. La UEFA Women’s Champions League encara la quinta jornada con un ruido eléctrico, vibrante, casi ancestral: el murmullo de una competición que no perdona, que no entiende de medias tintas, que exige carácter, ambición y una convicción férrea en los momentos decisivos.

    Y es precisamente en ese cruce de caminos donde aparece el Atlético de Madrid, con seis puntos conquistados en cuatro batallas y una realidad cristalina: si el equipo rojiblanco gana o empata en la quinta jornada de la Copa de Europa estará matemáticamente en los playoff de la UEFA Women’s Champions League.

    Lo inevitable adquiere forma de epopeya. No es solo una jornada: es una frontera. Un umbral. Una declaración de supervivencia y autoridad en la élite continental.

    La clasificación actual después de haber ganado por goleada en los Países Bajos dibujó un mapa salvaje donde cada punto es oro y cada detalle puede convertirse en sentencia. Con un formato revolucionado —18 equipos en una liga condensada y cruel, donde solo los cuatro primeros acceden directamente a cuartos y del quinto al duodécimo se juega el playoff más exigente que se recuerda— la Women’s Champions League ha elevado su nivel como jamás se había visto.

    En este terreno, la posición del Atlético es admirable: noveno, con 6 puntos, por delante de gigantes históricos que siguen peleando por el aire (Arsenal, Vålerenga, Roma, PSG). Por encima, una maraña tensa de clubes que oscilan entre los 7 y 9 puntos. Por debajo, un abismo que se abre para todas las que no logren sostener el pulso.

    Pero el dato clave es mucho más contundente y, a la vez, glorioso:
    con una victoria o un empate en la quinta jornada, el Atlético no solo seguiría con vida: aseguraría matemáticamente un puesto entre las 12 mejores de Europa, algo que les daría un billete para seguir peleando por el trofeo más importante a nivel de clubes .

    Con los números en la mano, el escenario es tan nítido como majestuoso:
    • Si el Atlético gana al Bayern de Múnich llegará a 9 puntos.

    Solo 4 equipos por debajo podrían alcanzar más que esa cifra en el mejor de los casos.
    Top-12 asegurado. Playoff sellado. Pase europeo garantizado.
    • Si el Atlético empata → llegará a 7 puntos.
    Solo 5 equipos podrían rebasar esa marca.
    También asegura matemáticamente el playoff.
    • Si el Atlético pierde → 9 equipos podrían todavía superarlo.
    Sería necesario esperar a la MD6 y depender de otros resultados.

    Pero la magia está en lo anterior:
    no depende de nadie más, Solo depende de sí mismo y está en situación muy buena para sacar a relucir el escudo.

    El Atlético se juega, en esencia, su lugar en el tablero europeo que quiere construir. Desde la tenacidad de los partidos grandes hasta la irrupción de nuevas líderes dentro del vestuario, pasando por una temporada marcada por fases de personalidad, presión adelantada y determinación competitiva, el equipo de la capital ha demostrado que su ADN es resistente al miedo.

    Europa observa atenta y el conjunto rojiblanco está a punto de responder.

    La quinta jornada es más que un partido, es un manifiesto:
    “Estamos aquí, seguimos aquí, y queremos más”.

    Y no se trata únicamente de clasificarse. No se trata de avanzar. Se trata de asentar una identidad. La de un club que, pese a todos los desafíos de los últimos años, sigue siendo una referencia continental. Un club que ya sabe lo que es superar límites. Un club que no se conforma, jamás lo ha hecho.

    Desde el séptimo hasta el decimotercer puesto la distancia es microscópica: entre los 7 puntos del Real Madrid y los 4 de Vålerenga apenas hay margen para respirar. Arsenal, OH Leuven, Paris FC… todos pelean por el mismo sueño.

    Pero hay una diferencia esencial:
    ninguno depende de sí mismo de manera tan directa como el Atlético de Madrid.

    Los números lo han puesto todo sobre la mesa y el destino, en sus botas.

    La Women’s Champions League no es un territorio amable. Es una carrera brutal hacia la excelencia. Pero pocas veces una situación se presenta con una simbología tan poderosa:
    dos resultados posibles (victoria o empate) equivalen a la clasificación matemática. Dos resultados que representan dos formas de firmar la misma sentencia: seguimos, avanzamos, persistimos.

    Lo que está en juego no es solo un playoff.
    Lo que está en juego es la percepción de Europa sobre lo que significa competir contra el Atlético.

    Una victoria sería un golpe de autoridad.
    Un empate sería una declaración de madurez.
    Una derrota, sin embargo, prolongaría la incertidumbre, pero nunca la renuncia.

    El Atlético de Madrid se acerca a la jornada 5 con la gravedad de los momentos que definen temporadas y, en ocasiones, eras. El fútbol femenino europeo se encuentra en un punto álgido de su historia, con clubes cada vez más fuertes y una competencia feroz. En ese terreno escarpado, aferrado a su espíritu y a su carácter competitivo, el Atlético se prepara para escribir una página más.

    Una página que puede ser decisiva.
    Una página que puede ser inolvidable.
    Una página que, si el balón rueda con su verdad habitual, llevará un mensaje a toda Europa:

    El Atlético está vivo, preparado desde el área técnica por un mister que fue capaz de doblegar por 2-1 al Barcelona en Fuenlabrada en su etapa en el Madrid CFF y que ahora, con mayor exigencia el peso de la entidad, busca dar un paso más y soñar en grande.

    (Fuente: UEFA)

    Esta gesta no es solo deportiva; es emocional, histórica y simbólica. La posibilidad de jugar los playoffs de la UEFA Women’s Champions League representa el reconocimiento del trabajo de cada jugadora, del cuerpo técnico, de los que gestionan el club y de toda una afición que ha creído incondicionalmente en la visión del Atlético de Madrid .

    Cada entrenamiento, cada viaje, cada decisión tomada en el club converge en esta oportunidad que, si se materializa, será recordada como un ejemplo de perseverancia, estrategia y espíritu competitivo. El reloj corre, los rivales se mueven en sus propios escenarios y cada resultado influye en la ecuación final. Y ahí está la esencia del fútbol europeo: un drama, un espectáculo, un desafío intelectual y emocional donde cada cifra cuenta y cada acción puede inclinar la balanza.

    En definitiva, el Atlético de Madrid está a un paso de poder gritar al continente que está listo para competir al más alto nivel, que su historia no se mide solo en títulos, sino en gestas, en coraje, en la capacidad de superar lo imposible. La cita con la historia está marcada: vencer al Bayern o rascar un punto , evitaría tener que esperar los resultados adecuados de Lyon, Vålerenga, Twente, Benfica, Roma, St. Pölten y PSG, lo que permitiría afrontar la última jornada a domicilio ante el Olympique con una tranquilidad que nunca está demás.

    Porque, como diría Manu López en su estilo inconfundible, esto no es solo fútbol: es pasión, es épica, es la poesía de un Atlético que mira a Europa con ojos de gigante y corazón de guerrero, dispuesto a conquistar cada sueño que se atreve a perseguir.

    (Fuente: UEFA)
  • Oficial | Atlético de Madrid vs Bayern de Múnich : La noche en la que Europa exige grandeza

    (Fuente: UEFA)

    🟦 El Atlético de Madrid Femenino llega a la quinta jornada de la fase liga de la UEFA Women’s Champions League con la obligación de ganar para seguir vivo en Europa. Con 9 puntos de 12 posibles, a tres del Bayern München, y tras un agónico empate liguero ante el Sevilla (2–2) remontando un 0–2, las rojiblancas encaran una noche decisiva en Alcalá de Henares. Será el primer duelo europeo entre ambos clubes, un choque marcado por la historia reciente, por los retos pendientes contra rivales alemanes, y por la ambición de un equipo que quiere transformar su carácter en clasificación continental. Es una de esas noches que definen temporadas, pero también identidades.

    Esta clase de partidos que no se juegan: se afrontan. Hay noches que no se disputan: se encaran como una declaración de identidad. Y hay clubes que, cuando el calendario aprieta, cuando el margen es mínimo y el pasado pesa, responden con una mezcla inexplicable de rebeldía, convicción y memoria.
    Esa es la clase de encuentro que espera al Atlético de Madrid Femenino en Alcalá de Henares, en esta quinta jornada de la fase liga de la UEFA Women’s Champions League, un formato que por primera vez vive el club madrileño pero que ya lo ha empujado a un territorio que solo habitan los que se atreven a soñar a contrarreloj.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Con 9 puntos de 12 posibles, situada en un equilibrio fino entre la esperanza y el precipicio, la escuadra rojiblanca encara a un coloso continental como el Bayern München, tres puntos por delante en la clasificación, en un duelo que puede definir la continuidad en los puestos de acceso al playoff de octavos.
    La temporada europea no espera a nadie y esta tampoco lo hará.

    partidos que no se juegan: se afrontan. Hay noches que no se disputan: se encaran como una declaración de identidad. Y hay clubes que, cuando el calendario aprieta, cuando el margen es mínimo y el pasado pesa, responden con una mezcla inexplicable de rebeldía, convicción y memoria.
    Esa es la clase de encuentro que espera al Atlético de Madrid Femenino en Alcalá de Henares, en esta quinta jornada de la fase liga de la UEFA Women’s Champions League, un formato que por primera vez vive el club madrileño pero que ya lo ha empujado a un territorio que solo habitan los que se atreven a soñar a contrarreloj.

    El equipo de Víctor Martín aterriza en este choque tras un empate en Liga F que, aunque supo a poco en la clasificación, dejó una carga emocional de esas que marcan plantillas: 2–2 ante el Sevilla, en Alcalá de Henares, después de ir 0–2 abajo y levantarse en cuarenta y cinco minutos con la furia de quienes se niegan a bajar los brazos ante su gente.

    El Atlético ha demostrado en Europa un patrón que define su temporada: resiliencia como método, insistencia como firma. Ya lo había hecho antes, en el camino clasificatorio más difícil imaginable. En la tercera ronda, frente al Häcken, lo que parecía desmoronarse en Suecia con el 1–1 de la ida y el empate in extremis por un penalti de Luany en Madrid, renació en la prórroga con el derechazo de Synne Jensen, que selló un 2–1 agónico y un 3–2 global que todavía resuena como una prueba de carácter.

    Es un Atlético que no ha llegado aquí por accidente y tampoco piensa marcharse sin dar pelea, porque sus jugadores nunca dejan de creer.

    Atlético de Madrid y Bayern München nunca se han enfrentado en competición europea. Pero esa virginidad en el historial no elimina el peso que ambos arrastran. Al contrario: lo multiplica.

    Para el Atlético , esta fase de liga es una frontera nueva. Tras alcanzar los cuartos de final en 2019/2020 con el formato antiguo y caer por 0–1 ante el Barcelona en partido único, esta temporada marca su primera presencia en la fase liga, un escenario que exige consistencia, ritmo de competición y capacidad de resistencia ante los gigantes del continente.

    Para el Bayern, en cambio, Europa es costumbre, hábito, exigencia interna:
    — 12ª participación en Champions.
    — 11 temporadas consecutivas disputándola.
    — Dos presencias en semifinales (2018/19 y 2020/21).
    Un coloso que pisa Europa con la determinación de quien se siente obligado a honrar su nombre.

    El conjunto rojiblanco carga con una estadística que quiere romper esta misma noche: ha perdido sus cuatro enfrentamientos previos contra equipos alemanes, todos ellos ante el Wolfsburg, con un balance de 2 goles a favor y 25 en contra. La última visita fue un recordatorio duro: 4–0 en Alemania y 0–6 en Madrid en octavos de 2018/2019.

    Pero Europa no se conquista mirando hacia atrás. Europa se conquista cuando decides que el pasado no dicta tu destino sino que lo inspira.
    Esa es la misión del Atlético ante el Bayern.

    El campeón alemán llega con la autoridad de sus números recientes:
    • Solo 3 derrotas en sus últimos 19 partidos de fase de grupos/fase liga.
    • Ha marcado en 25 de sus últimos 27 encuentros en este formato.
    • Encadena tres victorias consecutivas, incluida una admirable 1–3 en París frente al PSG.
    • En sus dos últimos partidos ha remontado tras encajar el primer gol, mostrando una templanza casi quirúrgica.

    Pero no todo son certezas bávaras:
    El Bayern ha sufrido tres derrotas en sus cuatro visitas a España en Champions y solo hay una excepción: la victoria ante la Real Sociedad (0–1) en la temporada 2022/2023.

    El mensaje está ahí, oculto entre los mecanismos perfectos del gigante muniqués: España no siempre ha sido tierra estable para ellas.

    Sin embargo, en esta misma fase liga, sus dos derrotas han sido en Alcalá de Henares:
    • 0–1 vs Manchester United (J2)
    • 1–2 vs Juventus (J3)

    🏆 UEFA Women’s Champions League 2025-2026

    🔥 Atlético de Madrid 🆚 Bayern de Múnich 🔥

    📅 Miércoles , 10 de diciembre de 2025

    ❤️ Fase de liga

    🇪🇺 Matchday 5 | Día de partido

    ⏰ 21:00 horario peninsular

    📺 Disney Plus

    🏟️ Centro Deportivo Alcalá de Henares, Madrid

    (Fuente: UEFA)
  • La crónica | Esencial victoria del Atlético en Europa

    (Fuente: UEFA )

    🟨 ¡Defendiendo sus colores! Las chicas de Víctor Martín vuelven a sonreír en la Champions al golear por 0-4 al Twente.

    La previa |

    (Fuente: “El Partido de Manu”) | Creatividad: Ruth

    Hay partidos que no solo cuentan puntos. Hay encuentros que definen el pulso emocional de una temporada, que obligan a los equipos a mirarse al espejo y decidir qué quieren ser cuando la exigencia aprieta. Para el Atlético de Madrid Femenino, esta jornada de Champions no es un duelo más: es un cruce de caminos, una cita en la que la versión más reconocible del equipo —esa que combina intensidad, orgullo y un pie en la gloria— debe aparecer sin excusas. Después de recuperar la segunda plaza en la Liga F Moeve con un sólido y autoritario 2-0 ante el FC Badalona Women, las rojiblancas vuelven a mirar hacia Europa con la convicción de que no pueden dejar pasar más oportunidades.

    La Champions, siempre exigente, siempre imprevisible, no ha tenido piedad con nadie en esta fase inicial. El Atleti llega con 3 puntos, un botín escaso para las aspiraciones de un club que lleva años construyendo un proyecto capaz de competir con las mejores. Y sabe que esta jornada es mucho más que un simple trámite: es la prueba necesaria para reengancharse emocionalmente al torneo, para mirar al frente con ambición y para enviar un mensaje claro al continente.

    El Atlético de Madrid llega con un estado de ánimo renovado. El triunfo ante el Badalona Women fue un punto de inflexión: el equipo defendió con orden, recuperó la eficacia ofensiva y, sobre todo, mostró madurez competitiva. Esa victoria, más que tres puntos, fue una declaración de intenciones.

    Pero Europa plantea un mapa diferente, más abrupto, lleno de matices, donde cada error se paga al contado. Con solo 3 puntos en un grupo comprimido, las rojiblancas deben transformar la buena dinámica liguera en consistencia internacional.

    El equipo no podrá contar con Andrea Medina, una pieza clave en la salida de balón y en la profundidad del carril; tampoco estará Gio Queiroz, uno de los talentos más desequilibrantes de la plantilla. Como si fuera poco, Synne Jensen, referencia ofensiva y una de las goleadoras más fiables, llega como seria duda. La noruega, que vive uno de los mejores momentos de su carrera, representa un arma esencial tanto por su capacidad de fijar centrales como por su lectura del área.

    La ausencia de estas jugadoras obliga al Atlético a reinventarse, a mover piezas sin perder su esencia: un bloque fuerte, vertical, agresivo en los metros finales y disciplinado en la fase defensiva. Este partido exigirá liderazgo en todos los frentes: desde la jerarquía de Lauren Leal y Xènia Pérez, hasta la creatividad de Amauir Sarriegui y la pausa de Luany en el último tercio.

    Enfrente estará un conjunto neerlandés que llega con la moral por las nubes tras ganar 3-2 al Feyenoord en la Eredivisie. Es un triunfo que no solo consolidó su excelente arranque liguero, sino que reforzó su condición de líder del campeonato, compartiendo la cima con el Ajax con 19 puntos.

    En Holanda son un equipo admirado por su atrevida propuesta: velocidad, transiciones incisivas, presión alta y capacidad para desordenar a cualquier rival con superioridades bien trabajadas. Su sello táctico se basa en disciplina y riesgo. Saben a lo que juegan y saben también que, en Europa, aún no lo han logrado trasladar: 2 puntos en su casillero, sin victorias, un escalón por detrás del Atlético.

    Pero no son un rival menor. Son un conjunto que compite. Que golpea. Que cree. Que incomoda. Y buscan en Madrid la noche que cambie su temporada europea.

    Si hay un nombre propio que sobresale en las filas neerlandesas es el de Lauren Leal, la defensa que se ha convertido en la gran directora del juego del equipo en Champions. Con 290 pases intentados y 282 completados, lidera la estadística en toda la fase de grupos. Leal no solo asegura salida limpia, sino que condiciona sistemas: obliga a los rivales a adelantar líneas, provoca basculaciones, abre caminos donde antes no había espacios.

    Su duelo con la presión alta del Atleti puede ser una de las claves del partido. Si las rojiblancas logran incomodarla, impedir que marque el ritmo y que conecte con el doble pivote, tendrán media batalla ganada. Pero si Leal juega cómoda, el rival encontrará líneas de pase que pueden romper cualquier estructura.

    El Atlético de Madrid Femenino necesita este partido. Necesita ganar, necesita convencer, necesita reconectar con su versión más heroica en Europa. Un triunfo no solo lo relanzaría en la clasificación, sino que cambiaría la narrativa del grupo y permitiría soñar con más.

    Las rojiblancas tienen delante un rival atrevido, líder en su país, lleno de energía y con una futbolista que está dominando la estadística de pases en Europa. Pero el Atleti tiene algo más: carácter, competitividad y la obligación emocional de responder cuando la Champions llama a la puerta.

    La sensación en el vestuario es inmejorable. Energía, ambición y un punto de ilusión que se respira en cada gesto. Así lo transmitió Alexia Fernández, que compareció en la sala de prensa de Enschede con la convicción de quien sabe que llega un día grande.

    «Venimos con mucha energía, con muchas ganas. Es un partido que nos ilusiona mucho», aseguró la defensa rojiblanca, dejando claro que el Atlético viajará mañana al límite de revoluciones. “Igual que todos, lo vamos a luchar al 100% para conseguir esos tres puntos. El equipo está con muchas ganas de jugar mañana”, insistió la madrileña, firme, segura, casi desafiante.

    Holanda llega como el conjunto más goleador de la liga neerlandesa, pero Alexia no compró ni un segundo el discurso de la superioridad rival.

    «Sabemos que es un equipo bueno, pero nosotros también lo somos. No creo que ese dato sea decisivo, vamos a ir a por todas», sentenció, en una declaración de principios que bien podría colgarse en la puerta del vestuario colchonero.

    El gol asienta, estabiliza, da aire. Pero el Atlético de Madrid no afloja y menos en Europa. Sigue, insiste y casi al borde del descanso, en el minuto 40, apareció el momento que convierte una buena primera parte en una primera parte memorable: Júlia Bartel. Un balón dividido llegaba a la frontal, la mediocampista española lo recibia y armaba la pierna sin pensarlo, golpea seco, potente, perfecto. Golazo. Una parábola que dibujaba un silencio. Un disparo que retrató un estado de ánimo amén del 0-2 con el que las de azul celeste convencían y respiraban aliviadas.

    Cuando la conversación giró hacia el vértigo del calendario —Bayern Múnich y Olympique de Lyon esperan en el horizonte—, la defensa frenó en seco cualquier desvío de atención: «Nos centramos en este partido. Vamos a lucharlo al 100% y con muchas ganas». Atlético en estado puro. Partido a partido. Sin concesiones.

    «Venimos haciendo una buena temporada, haciendo las cosas bien en la competición nacional y en Champions», recordó el técnico, satisfecho pero sin una pizca de autocomplacencia.

    Cuando le preguntaron qué esperaba ver mañana que aún no se hubiera visto, Martín fue directo al corazón del proyecto:

    «Lo que queremos cada día: un Atlético con ambición, con identidad, que esté siempre cerca de ganar y de competir como hasta ahora».

    Un equipo reconocible, sólido, compacto. Un equipo que no negocia.

    Y ahí insistió: la estabilidad competitiva, esa virtud silenciosa que explica buena parte del crecimiento rojiblanco.

    «Es una de las cosas a destacar del equipo», subrayó.

    Sobre la confianza, Martín dejó claro que ni la euforia ni el pesimismo tienen hueco en el Manzanares.

    «No nos basamos nunca en un resultado, ni bueno ni malo. Aquí tenemos muy claro el lema del partido a partido y mañana lo demostraremos. No podemos mirar más allá».

    Ni cuentas, ni clasificaciones, ni cálculos.

    «Sería un error. Nos equivocaríamos si empezáramos a pensar en eso».

    Con ese espíritu, el Atlético se plantará mañana en Países Bajos: ambición encendida, mirada fija y la vieja alma competitiva rojiblanca lista para otra batalla europea.

    Esta previa no es solo un análisis. Es un aviso: Hoy puede ser una noche grande.

    Hoy puede ser el punto de inflexión. Hoy puede comenzar la Europa que el Atlético quiere escribir.

    Te contamos el partido |

    🔜 𝙉𝙀𝙓𝙏 𝙂𝘼𝙈𝙀

    🏆 UEFA Women Champions League 2025-202

    💖 Día de Partido | Matchday 4

    🟦 Fase de liga de la UWCL

    🔥 F.C. Twente 🆚 Atlético de Madrid 🔥

    📆 Jueves , 20 de de noviembre de 2025

    ⏰ 18:45 horario peninsular

    📺 Disney Plus

    🏟️ Grolsch Veste

    (Fuente: “El Partido de Manu”) | Creatividad: Ruth

    Los onces |

    Hay noches que no son una cita más en el calendario. Noches que, desde que el equipo aterriza en el país rival, ya se sienten distintas: más densas, más tensas, más eléctricas. Noches en las que incluso los silencios pesan. Y esta, la que enfrentaba al Atlético de Madrid en Enschede ante el FC Twente, era de esas que parecen escritas para el recuerdo. Una noche que te obliga a mirar hacia dentro, medir tus miedos, despertar tus certezas y demostrar, ante Europa, de qué estás hecha realmente. Porque la Women’s Champions League no perdona.

    La Champions exige mucho más que jugar: exige carácter, exige ambición, exige identidad. Y el Atlético, que venía de un golpe durísimo ante la Juventus en Alcalá, sabía perfectamente que aquí no había espacio para dudas. Que esta visita a los Países Bajos tenía que ser un punto de inflexión, un acto de rebeldía, una declaración de que este grupo quiere algo más que competir: quiere trascender.

    El escenario, el Twente Stadium, recibía al equipo neerlandés con su ambiente habitual: vibrante, ruidoso, apretado, casi intimidante. Y aun así, desde el calentamiento, había algo distinto en las futbolistas rojiblancas –ese brillo en la mirada que solo aparece cuando el equipo entiende que está ante una oportunidad de esas que cambian temporadas enteras. Víctor Martín no improvisó: apostó por un once reconocible, con Lola Gallardo como guardiana; Lauren Leal y Alexia Fernández en los costados; Jensen y Gaby sosteniendo la línea defensiva; Otermín y Silvia Lloris gobernando la salida; Bartel ejerciendo de faro en la medular; y un tridente ofensivo tan joven como temible: Fiamma, Iina Alexia y la siempre diferencial Amaiur Sarriegui. Una mezcla de energía, verticalidad y pensamiento. Una mezcla que define a este nuevo Atlético.

    Enfrente, el Twente de Corina Dekker llegaba con la claridad de quien sabe cuál es su verdadero fuerte: un equipo joven, vertical, con una velocidad que desborda, un medio campo agresivo y un fondo físico que suele arrollar a cualquiera que se atreva a jugarle de tú a tú en su propio estadio. Con Lemey bajo palos, Carleer y Knol como murallas centrales, Groenewegen y Hulst en los costados; Van Ginkel, Ravensbergen y Roord como columna vertebral; y arriba Vliek y Proost como vértices afilados. Un equipo que no especula. Un equipo que acelera. Un equipo que convierte cualquier imprecisión en un problema. Pero claro… también un equipo que sufre en defensa organizada. Y ahí estaba la clave.

    Desde el primer balón, el Atlético salió sin temblor. Vestido de azul pero jugando con alma rojiblanca, dominó la circulación, ordenó el ritmo, decidió por dónde se jugaba y por dónde no. Cada vez que el Twente intentaba salir limpio, Lauren Leal saltaba; cada vez que buscaban el pase interior, aparecía Gaby; cada vez que trataban de correr, Jensen cortaba líneas con una autoridad que imponía respeto. Y a partir de ahí, el Atleti empezó a crecer, a instalarse, a empujar.

    Hubo acercamientos tímidos, alguna combinación peligrosa y la sensación constante de que el gol estaba al caer. El FC Twente, simplemente, no encontraba respuestas. Estaba anulado, desconectado, reducido por un equipo que venía a demostrar que el fútbol español, cuando juega con hambre, cuando juega con orgullo, no tiene complejos.

    Pero todo gran partido exige un pequeño susto. En el 25’, Fiamma cae al suelo y el silencio se posa en el estadio. La colegiada, Emanuela Rusta, detiene el encuentro. Los servicios médicos corren. Hay tensión en el banquillo. Son unos segundos que parecen eternos, pero Fiamma se levanta, aprieta los dientes, vuelve. Como si nada. Como si Europa no doliera. Y ahí, justo ahí, se enciende la chispa competitiva que identifica siempre al Atlético: ese “sí” rotundo a seguir, ese espíritu que no negocia ni en los golpes.

    La primera recompensa llega pronto. Minuto 29. Fiamma recibe, levanta la cabeza y filtra un pase que es pura ingeniería. Un pase que es intuición, precisión, madurez y atrevimiento. Ese tipo de balón que rompe defensas y que rompe partidos. Amaiur Sarriegui lo lee a la perfección: se perfila, ataca el espacio, define raso, inteligente, rápido. Lemey toca, pero no la saca. Y el Atlético de Madrid, con más convicción que ruido, se adelantaba con el 01, nada es casual cuando se está en ese modo

    Cerca al minuto 40 de partido, la mediocampista colchonera, Bartel, se vistió de heroína y marcó un auténtico golazo desde fuera del área,sorprendiendo a sus compañeras y al staff técnico, ya que, el gol llegaba cuando el partido ya se estaba acercando al final de la primera parte y supuso el 02 en el 40 que puso tierra de por medio.

    Luany tuvo una oportunidad para ampliar más el marcador, pero la portera del conjunto neerlandés, Lemey, se lo impidió dando por finalizada después de esa acción, el primer tramo del encuentro y sin tiempo para más se llegó al entretiempo.

    Las 22 protagonistas ganaron el túnel de vestuarios con una mínima diferencia a favor de las españolas que estaban dejando atrás el traspiés que supuso la derrota en Alcalá de Henares (1-2) a manos de la Juventus de Turín.

    Arrancó la segunda parte y apareció el primer aviso disciplinario: Rosa Otermín vio la amarilla tras cortar una transición peligrosa. No era un mal gesto, era una decisión profesional, pero una tarjeta en un partido así pesa.

    Víctor Martín, inteligente y pragmático, decidió actuar rápido: entraba Carmen Menayo. Seguridad. Oficio. Jerarquía. Con ella, el equipo gana estabilidad, equilibrio, capacidad de lectura defensiva. Y el Atlético, poco a poco, empezó a dormir el partido, a manejar los tempos y a controlar desde la pausa. El Twente intentaba despertar, pero cada intento es un susurro comparado con el plan rojiblanco.
    Y cuando más cómodo está el equipo español, cuando más clara es su identidad, llega la obra de arte de la noche: minuto 67. Synne Jensen, que ya había sido una brújula, una arquitecta, una capitana emocional sin brazalete, cogía un balón, combina, conducía y desde el borde del área decidía que era el momento de firmar su propio gol. Un zurdazo a la escuadra. Imparable. Inapelable e innegociable que llevó el 03 al tanteador.

    Europa toma nota. Este equipo también marca diferencias individuales y va mejorando partido a partido.

    Víctor Martín movió su banquillo: entraban Vilde Bøe Risa y Maca Portales para oxigenar y sostener la zona media. Y el Atlético siguió sin sufrir.


    Continuó sin desconectarse el elenco madrileño . Tuvo la capacidad de no caer en el error que reenganchara al Twente a la noche.

    Y así, con autoridad, llegaría el golpe final: en el 85’, la propia Amaiur Sarriegui, generosa, le devolvió la cortesía del primer gol y filtró un pase magistral para Fiamma Benítez. La ex del Valencia Club de Fútbol no falló para instalar el 04 que fue sinónimo de fiesta, euforia y liberación.

    El Atlético de Madrid celebró su segunda victoria europea a domicilio, suma 4 puntos de 15 posibles, escala hasta la novena posición de la fase de liga y, a falta de dos jornadas, estaría clasificándose para el playoff de octavos de final.

    Un salto enorme, una bocanada de aire competitivo en el momento justo, una demostración de que este equipo no está dispuesto a dejar de creer.

    Y ahora tocará regresar a la rutina de la Liga F Moeve, visitar el Heliodoro para medirse al Costa Adeje Tenerife Egatesa y preparar la gran cita en Alcalá de Henares ante el Bayern de Múnich.

    Dos retos diferentes, dos escenarios distintos, pero la misma esencia: la de un equipo que, cuando compite así, es capaz de todo.

    Europa lo ha visto. Europa lo sabe.
    El Atlético de Madrid está vivo. Muy vivo y quiere más.

    (Fuente: Atlético de Madrid)

    📋 Ficha técnica |

    Twente: Lemey; Bliek, Knol (Van der Vegt 68’), Carleer; Tuin, Roord, Van Ginkel, Groenewegen; Hulst (Oude Elberink), Ravensbergen, Proost (Ivens 68’).
    Atlético de Madrid: Lola Gallardo; Alexia Fernández, Lauren Leal (Xènia 86’), Silvia Lloris, Rosa Otermín (Carmen Menayo 60’); Gabriela García; Fiamma; Júlia Bartel (Bøe Risa 75’); Luany; Jensen (Maca Portales 75’); Amaiur Sarriegui (Sheila Guijarro 86’).

    Árbitra: Emanuela Rusta (Rumanía). Amonestó a Rosa Otermín con tarjeta amarilla.

    Incidencias | Partido correspondiente a la fase de liga de la UEFA Women’s Champions League 2025-2026 ente el Twente y el Atlético de Madrid que se ha celebrado en una superficie de hierba natural en el Twente Stadium.

    Goles |

    0-1 Amaiur Sarriegui 29’ ⚽️
    0-2 Júlia Bartel 40’ ⚽️
    0-3 Synne Jensen 67’ ⚽️
    0-4 Fiamma Benítez 85’ ⚽️

    Vídeo |

    https://youtu.be/o3RRuY4i0Q4?si=_5LS_3uwgje9SVYi

  • La crónica | Russo golpea al Madrid en Europa

    (Fuente: UEFA)

    🟦 ¡Remontada! Las de Slegers voltearon un electrónico adverso para hacer brillar al campeón de Europa en Meadow Park.

    La previa |

    (Fuente: Liga F)

    Hay encuentros que definen clasificaciones.
    Y hay encuentros que definen identidades.
    En la UEFA Women’s Champions League, donde el tiempo parece acelerarse y cada detalle adquiere un peso gigantesco, el Real Madrid – Arsenal se presenta como algo más que un simple paso por la fase de grupos. Es una encrucijada emocional, deportiva e histórica para dos clubes que, desde caminos muy distintos, comparten una necesidad: reencontrarse consigo mismos.
    Para el Real Madrid, la previa está marcada por un eco que aún reverbera con fuerza:
    el 4-0 sufrido ante el FC Barcelona en Montjuic, una derrota que no solo dejó cuatro goles en el marcador, sino una herida simbólica que las blancas quieren cicatrizar con urgencia.
    Montjuic fue un terremoto emocional, un punto de inflexión inesperado, un golpe de realidad que recordó al club blanco que los clásicos no perdonan—y que las ausencias pesan. Sin Antonia Silva, Sandie Toletti, Signe Bruun ni la siempre trascendental Tere Abelleira, aún recuperándose del cruzado, el equipo quedó desprovisto de piezas clave. Y aun así, más allá de lo futbolístico, fue la impotencia emocional la que más dolió.
    Pero Europa, como tantas veces en la historia de este deporte, aparece como refugio, escenario y oportunidad.
    Champions, el Real Madrid es otro. Lo dicen los resultados; lo dice la actitud; lo dice el aura.
    Las blancas llegan invictas, con dos victorias y un empate, mostrando una versión mucho más madura, más sólida y más consciente de lo que requiere un torneo que no perdona titubeos.
    Y en ese contexto aparece un dato que habla por sí solo:
    Dos de las cuatro máximas goleadoras de la competición visten de blanco:

    • Alba Redondo, que ha encontrado en el Madrid un hábitat perfecto para explotar su inteligencia ofensiva,
    • y Athenea del Castillo, que vive uno de los mejores momentos de su carrera, convertida en referencia emocional, técnica y competitiva de un equipo que respira cuando ella arranca.
      El Real Madrid tiene pegada. Tiene velocidad. Tiene colmillo.
      Tiene identidad.
      Y sobre todo, tiene una convicción silenciosa que crece en las noches europeas:
      aquí, en Champions, el equipo se siente capaz de todo.
      Arsenal llega en una situación diametralmente opuesta en el continente: solo 3 puntos en tres jornadas, un bagaje muy inferior a lo esperado para un equipo construido para competir a lo grande.
      Pero ahí radica su peligro.
      Los equipos ingleses parecen nacer del caos.
      Se transforman desde la urgencia.
      Y el Arsenal es un maestro en ello.
      La derrota por 3-2 ante el Bayern, después de ir 0-2 arriba, ha dejado secuelas, pero también una rabia competitiva que convierte cada partido en una misión. En la WSL, las Gunners marchan 4º, sorpresivamente lejos del liderato, pero en rendimiento todo indica que están en ese punto extraño donde nada sale como debería… justo el tipo de situación que suele preceder a una gran actuación europea.
      Y está, por supuesto, el recuerdo reciente:
      la eliminatoria de la temporada pasada, en la que el Real Madrid ganó 2-0 la ida… solo para perder 3-0 en Londres.
      Ese giro brusco, esa remontada que dejó helado al vestuario blanco, aún flota en el ambiente.
      El Arsenal, incluso en dudas, incluso irregular, incluso frágil en momentos clave, tiene un gen competitivo construido durante dos décadas de fútbol femenino al máximo nivel.
      Y los fantasmas pasados hacen que su sombra sea todavía más alargada.
      algo en este partido que va más allá del análisis táctico. Algo que trasciende la pizarra, las estadísticas o las ausencias. Algo puramente emocional.
      El 4-0 de Montjuic marcó.
      Marcó a la afición.
      Marcó al cuerpo técnico.
      Marcó a varias jugadoras que no están acostumbradas a verse superadas de esa manera.
      Ese encuentro fue una grieta.
      Este encuentro puede ser el cemento.
      Porque el Madrid llega con una misión:
      demostrar que ese tropiezo no define al equipo.
      Que la versión desbordada, lenta y frustrada que se vio ante el Barcelona no es la esencia del proyecto.
      Y esa búsqueda de redención no se alimenta solo de orgullo. Se alimenta de nombres.
      De liderazgos silenciosos.
      De miradas que se cruzan en el vestuario antes de saltar al campo.
      Ellas entienden algo que no aparece en los números:
      el Real Madrid necesita un golpe de autoridad.
      Uno que devuelva confianza al vestuario, respeto al rival y esperanza al proyecto.
      Y este partido —esta noche europea, esta atmósfera previa, este rival histórico— es el escenario perfecto para ello.
      Si el Arsenal marca antes, el Madrid deberá gestionar un déjà vu emocional incómodo.
      Si el Madrid golpea primero, puede abrir un escenario táctico perfecto: espacios, precipitación inglesa y contragolpes mortales.
      La previa huele a épica.
      A redención.
      A carácter.
      A un equipo que ha sido golpeado, pero no derribado.
      A una plantilla que quiere demostrar que el 4-0 de Montjuic no la define.
      Este duelo no es solo fútbol.
      Es identidad.
      Es orgullo.
      Es historia en construcción.
      Y cuando el árbitro señale el inicio, el Real Madrid tendrá una oportunidad única: volver a mirarse en el espejo y reconocerse.
      Europa espera.
      El Arsenal amenaza.
      Y el Real Madrid camina hacia una noche que puede ser decisiva, memorable y profundamente transformadora.

    Así fue el duelo |

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🏆 UEFA Women’s Champions League | UWCL

    🔥 Arsenal 🆚 Real Madrid C.F. 🔥

    🇪🇺 Fase de Liga

    🩷 Día de partido | Matchday 4

    🗓️ Miércoles , 19 de noviembre de 2025

    ⏰ 21:00 horario peninsular

    📺 Disney Plus

    🏟️ Meadow Park, Borenhamwood

    Los onces |

    Londres se encendió bajo un cielo de acero, de esos que parecen presagiar que algo grande está a punto de suceder. El Emirates Stadium, imponente, rugiente, convertido en un anfiteatro moderno, asistió a una de esas noches en las que la Champions femenina se manifiesta con toda su grandeza: intensidad, talento y ese filo emocional que, como un cuchillo, corta el aire de los grandes escenarios. Ahí, en ese marco solemne, el Real Madrid afrontaba el desafío más duro de su temporada europea. Salió valiente. Salió con fe. Salió, sobre todo, con la convicción de que este proyecto ya no se escribe con tinta de promesa, sino de ambición real.

    Pero el fútbol, ese dios caprichoso que todo lo da y todo lo quita, decidió que el guion viajaría por senderos inesperados. El Arsenal, empujado por su historia, por su grada y por el hambre feroz de una Alessia Russo en modo depredadora, remontó el golazo inicial de Caroline Weir y entregó a las blancas su primera derrota de esta Champions. Dolorosa, sí. Injusta por momentos, también, pero tremendamente épica.

    Quesada sorprendió de salida. Lo sabía él, lo intuía su staff, lo sintió la afición cuando vio a Athenea del Castillo instalada en el extremo como gran novedad del once. El mensaje era claro: velocidad, desborde, descaro. Partido grande, plan grande.

    Desde el pitido inicial, el Real Madrid salió sin complejos. Apenas había pasado el primer minuto cuando Weir, la escocesa convertida en brújula y metrónomo, intentó conectar con Linda Caicedo en una acción que encendió a la grada visitante. Era un aviso. “Estamos aquí. Y no hemos venido a escondernos”.

    El Arsenal respondió pronto. Maanum, desde la frontal tras un saque de esquina, acarició el primer gol del encuentro. Su golpeo, seco, tenso, se marchó por centímetros. Ese fue el primer murmullo del Emirates. El segundo llegó después, cuando Misa Rodríguez, monumental una vez más, atrapó un disparo peligroso de una Alessia Russo que ya empezaba a afilar los colmillos tras recibir un pase perfecto de Mariona Caldentey, la otra española que iluminó la noche inglesa con su talento.

    Era un intercambio de golpes. Un ida y vuelta electrizante, de esos que hacen inconfundible la Champions. Feller, siempre vertical, tuvo su momento: condujo, encaró y soltó un tiro con veneno, pero Van Domselaar lo atrapó con seguridad. La pólvora estaba mojada. La tensión, no.

    Cuando parecía que el descanso llegaría con empate, el partido encontró su chispa, su trueno, su estallido. A los 44 minutos de juego Weir confirmó el crecimiento de la mejor manera posible. Däbritz colgó una falta directa hacia el corazón del área y la escocesa, tras el despeje del Arsenal, se sacó de la manga una volea sensacional para fusilar a Van Domselaar con la pierna derecha y hacer enmudecer al respetable en un momento de esos psicólogos con el 01.

    La sensación de domar al vigente campeón de Europa no le es ajena al mejor club del siglo XX, pues antes de tocar la gloria en Lisboa a costa del Barcelona, a las londinenses les tocó perder en la ida de los cuartos de final ante las blancas por 2-0 en Valdebebas gracias a una exhibición de Linda Caicedo y tuvieron que darle la vuelta a la situación en el Emirates Stadium.

    Las 22 protagonistas ganaron el túnel de vestuarios con una mínima diferencia a favor del equipo español, pero el guión cambió en el segundo y definitivo acto en territorio británico.

    Pero las noches grandes nunca regalan nada. Y el Arsenal, herido pero no vencido, regresó del vestuario con otro espíritu. Con un punto más de ritmo, otro de agresividad, dos de convencimiento. Esa sensación intangible de que la remontada no era un sueño, sino una obligación.

    Aún así, la primera del segundo tiempo fue blanca. Un destello que pudo cambiar el partido. Pero el fútbol tiene memoria selectiva, y pronto llegó el giro.

    Pero el golpe emocional fue inmediato. Apenas dos minutos después, el Arsenal volvió a cargar. Smith, incisiva, olió sangre y rozó el segundo. Y, quizá por destino, quizá por talento puro, el balón encontró de nuevo a Alessia Russo.

    La delantera encontró premio en el minuto 55 de juego tras un centro lateral desde el costado derecho de la propia Kelly que fue medido, tenso y letal, porque al encontrar la frente de la “23” se convirtió en un testarazo endiablado que cogió una extraña parábola y sorprendió a Misa para suponer el tocaba resetear y empezar de cero.

    El empate espoleó al Arsenal y al público de Meadow Park para buscar la remontada. Olivia Smith volvió a probar a Misa, tras dejar por el camino a Eva Navarro, con un remate que la canaria tuvo que atrapar en dos tiempos. La estadounidense volvió a perdonar poco después en una situación franca de remate muy libre de marca tras el error de la recién ingresada Shei. Sin embargo, el gol terminó llegando mediante el balón parado. Russo se deshizo en la marca en un saque de esquina de una Angeldahl algo blanda y cabeceó el balón al fondo de la red en el minuto 66 que desató la euforia amén del 2-1, completól la remontada y la elevó al status de bestia negra de las de Valdebebas, que el año pasado ya les apeó en la primera eliminatoria a vida o muerte con varias dianas.

    Pau Quesada reaccionó rápido. Movió el banquillo. Introdujo a Alba Redondo, a Keukelaar, a Iris Ashley, buscando aire fresco, electricidad, mordiente. El equipo blanco avanzó líneas, buscó dentro, buscó fuera, buscó en largo, buscó en corto. Pero cada intento chocó con un muro inglés organizado con sangre fría.

    El Madrid lo intentó hasta el final. Con orgullo. Con genio. Con esa valentía que ya forma parte de la identidad de este joven proyecto blanco en Europa.

    Pero la noche, esta vez, no estaba escrita para ellas, sino para un Arsenal que ha demostrado el porqué de su victoria en Lisboa ante un Barcelona que era claro favorito para reinar en el viejo continente.

    La Champions guarda memoria de estas noches. Por su intensidad. Por su belleza. Por su crudeza. Por su verdad. El Madrid se marcha de vacío de Inglaterra, pero no se marcha más pequeño.

    Se marcha más equipo.Y eso, cuando el camino europeo aún está vivo, vale más que un simple marcador de la fase de liga.

    El Real Madrid desciende a la sexta posición en la fase liga y se queda a dos puntos del top cuatro que da acceso directo a cuartos de final. La Champions volverá el martes 9 de diciembre, a las 21:00, con un duelo inédito ante el Wolfsburgo en el Alfredo Di Stéfano. Mucho antes de eso, este domingo 23 de noviembre a las 16:00, recibirán al Eibar en compromiso de una exigencia Liga F Moeve, en el que las blancas, que cayeron por 2-1 en Alcalá de Henares a comienzos del curso, están a la zaga de un Atlético de Madrid que es segundo, y juega mañana en los Países Bajos con el Twente.

    (Fuente: UEFA )

    📋 Ficha técnica |

    Arsenal: Van Domselaar, Fox, Wubben-Moy, Catley, McCabe (Hinds, 87’) Maanum, Mariona, Cooney-Cross (Laia Codina, 92’), Kelly (Mead, 62’), Russo (Blackstenius, 88’) y Smith (Foord’62’).
    Real Madrid: Misa, Eva Navarro (Sheila, García, 58’), Lakrar, María Méndez, Yasmim (Iris, 82’), Angeldahl, Däbritz (Irune, 68’), Weir, Linda Caicedo, Athenea (Keukelaar, 68’) y Feller (Alba Redondo, 67’).

    Árbitra: Silvia Gasperotti amonestaba a Chloe Kelly (56′) con tarjeta amarilla.

    Goles |

    0-1 Caroline Weir 44’ ⚽️
    1-1 Alessia Russo 55’ ⚽️
    2-1 Alessia Russo 66’ ⚽️

    Vídeo |

    https://youtu.be/fYXT7H-_ns4?si=rL9C5giuXMQ6Rcrz

  • La previa | Twente vs Atlético de Madrid

    (Fuente: “El Partido de Manu”) | Creatividad: Ruth

    📌 ¡Partido clave! Las de Víctor Martín han viajado a territorio neerlandés con la necesidad de ganar ante un equipo goleador.

    Hay partidos que no solo cuentan puntos. Hay encuentros que definen el pulso emocional de una temporada, que obligan a los equipos a mirarse al espejo y decidir qué quieren ser cuando la exigencia aprieta. Para el Atlético de Madrid Femenino, esta jornada de Champions no es un duelo más: es un cruce de caminos, una cita en la que la versión más reconocible del equipo —esa que combina intensidad, orgullo y un pie en la gloria— debe aparecer sin excusas. Después de recuperar la segunda plaza en la Liga F Moeve con un sólido y autoritario 2-0 ante el FC Badalona Women, las rojiblancas vuelven a mirar hacia Europa con la convicción de que no pueden dejar pasar más oportunidades.

    La Champions, siempre exigente, siempre imprevisible, no ha tenido piedad con nadie en esta fase inicial. El Atleti llega con 3 puntos, un botín escaso para las aspiraciones de un club que lleva años construyendo un proyecto capaz de competir con las mejores. Y sabe que esta jornada es mucho más que un simple trámite: es la prueba necesaria para reengancharse emocionalmente al torneo, para mirar al frente con ambición y para enviar un mensaje claro al continente.

    El Atlético de Madrid llega con un estado de ánimo renovado. El triunfo ante el Badalona Women fue un punto de inflexión: el equipo defendió con orden, recuperó la eficacia ofensiva y, sobre todo, mostró madurez competitiva. Esa victoria, más que tres puntos, fue una declaración de intenciones.

    Pero Europa plantea un mapa diferente, más abrupto, lleno de matices, donde cada error se paga al contado. Con solo 3 puntos en un grupo comprimido, las rojiblancas deben transformar la buena dinámica liguera en consistencia internacional.

    El equipo no podrá contar con Andrea Medina, una pieza clave en la salida de balón y en la profundidad del carril; tampoco estará Gio Queiroz, uno de los talentos más desequilibrantes de la plantilla. Como si fuera poco, Synne Jensen, referencia ofensiva y una de las goleadoras más fiables, llega como seria duda. La noruega, que vive uno de los mejores momentos de su carrera, representa un arma esencial tanto por su capacidad de fijar centrales como por su lectura del área.

    La ausencia de estas jugadoras obliga al Atlético a reinventarse, a mover piezas sin perder su esencia: un bloque fuerte, vertical, agresivo en los metros finales y disciplinado en la fase defensiva. Este partido exigirá liderazgo en todos los frentes: desde la jerarquía de Lauren Leal y Xènia Pérez, hasta la creatividad de Amauir Sarriegui y la pausa de Luany en el último tercio.

    Enfrente estará un conjunto neerlandés que llega con la moral por las nubes tras ganar 3-2 al Feyenoord en la Eredivisie. Es un triunfo que no solo consolidó su excelente arranque liguero, sino que reforzó su condición de líder del campeonato, compartiendo la cima con el Ajax con 19 puntos.

    En Holanda son un equipo admirado por su atrevida propuesta: velocidad, transiciones incisivas, presión alta y capacidad para desordenar a cualquier rival con superioridades bien trabajadas. Su sello táctico se basa en disciplina y riesgo. Saben a lo que juegan y saben también que, en Europa, aún no lo han logrado trasladar: 2 puntos en su casillero, sin victorias, un escalón por detrás del Atlético.

    Pero no son un rival menor. Son un conjunto que compite. Que golpea. Que cree. Que incomoda. Y buscan en Madrid la noche que cambie su temporada europea.

    Si hay un nombre propio que sobresale en las filas neerlandesas es el de Lauren Leal, la defensa que se ha convertido en la gran directora del juego del equipo en Champions. Con 290 pases intentados y 282 completados, lidera la estadística en toda la fase de grupos. Leal no solo asegura salida limpia, sino que condiciona sistemas: obliga a los rivales a adelantar líneas, provoca basculaciones, abre caminos donde antes no había espacios.

    Su duelo con la presión alta del Atleti puede ser una de las claves del partido. Si las rojiblancas logran incomodarla, impedir que marque el ritmo y que conecte con el doble pivote, tendrán media batalla ganada. Pero si Leal juega cómoda, el rival encontrará líneas de pase que pueden romper cualquier estructura.

    El Atlético de Madrid Femenino necesita este partido. Necesita ganar, necesita convencer, necesita reconectar con su versión más heroica en Europa. Un triunfo no solo lo relanzaría en la clasificación, sino que cambiaría la narrativa del grupo y permitiría soñar con más.

    Las rojiblancas tienen delante un rival atrevido, líder en su país, lleno de energía y con una futbolista que está dominando la estadística de pases en Europa. Pero el Atleti tiene algo más: carácter, competitividad y la obligación emocional de responder cuando la Champions llama a la puerta.

    La sensación en el vestuario es inmejorable. Energía, ambición y un punto de ilusión que se respira en cada gesto. Así lo transmitió Alexia Fernández, que compareció en la sala de prensa de Enschede con la convicción de quien sabe que llega un día grande.

    «Venimos con mucha energía, con muchas ganas. Es un partido que nos ilusiona mucho», aseguró la defensa rojiblanca, dejando claro que el Atlético viajará mañana al límite de revoluciones. “Igual que todos, lo vamos a luchar al 100% para conseguir esos tres puntos. El equipo está con muchas ganas de jugar mañana”, insistió la madrileña, firme, segura, casi desafiante.

    Holanda llega como el conjunto más goleador de la liga neerlandesa, pero Alexia no compró ni un segundo el discurso de la superioridad rival.

    «Sabemos que es un equipo bueno, pero nosotros también lo somos. No creo que ese dato sea decisivo, vamos a ir a por todas», sentenció, en una declaración de principios que bien podría colgarse en la puerta del vestuario colchonero.

    Cuando la conversación giró hacia el vértigo del calendario —Bayern Múnich y Olympique de Lyon esperan en el horizonte—, la defensa frenó en seco cualquier desvío de atención: «Nos centramos en este partido. Vamos a lucharlo al 100% y con muchas ganas». Atlético en estado puro. Partido a partido. Sin concesiones.

    En la misma línea se expresó Víctor Martín, que llegó a la rueda de prensa con el aplomo de quien siente que su equipo camina firme.

    «Venimos haciendo una buena temporada, haciendo las cosas bien en la competición nacional y en Champions», recordó el técnico, satisfecho pero sin una pizca de autocomplacencia.

    Cuando le preguntaron qué esperaba ver mañana que aún no se hubiera visto, Martín fue directo al corazón del proyecto:

    «Lo que queremos cada día: un Atlético con ambición, con identidad, que esté siempre cerca de ganar y de competir como hasta ahora».

    Un equipo reconocible, sólido, compacto. Un equipo que no negocia.

    Y ahí insistió: la estabilidad competitiva, esa virtud silenciosa que explica buena parte del crecimiento rojiblanco.

    «Es una de las cosas a destacar del equipo», subrayó.

    Sobre la confianza, Martín dejó claro que ni la euforia ni el pesimismo tienen hueco en el Manzanares.

    «No nos basamos nunca en un resultado, ni bueno ni malo. Aquí tenemos muy claro el lema del partido a partido y mañana lo demostraremos. No podemos mirar más allá».

    Ni cuentas, ni clasificaciones, ni cálculos.

    «Sería un error. Nos equivocaríamos si empezáramos a pensar en eso».

    Con ese espíritu, el Atlético se plantará mañana en Países Bajos: ambición encendida, mirada fija y la vieja alma competitiva rojiblanca lista para otra batalla europea.

    Esta previa no es solo un análisis. Es un aviso:Hoy puede ser una noche grande.

    Hoy puede ser el punto de inflexión.

    Hoy puede comenzar la Europa que el Atlético quiere escribir.

    🏆 UEFA Women Champions League 2025-2026

    🟣 Fase de Liga

    🔥 F.C. Twente 🆚 Atlético de Madrid 🔥

    📆 Jueves , 20 de de noviembre de 2025

    ⏰ 18:45 horario peninsular

    📺 Disney Plus

    🏟️ Grolsch Veste

    (Fuente: “El Partido de Manu”) | Creatividad: Ruth
  • La previa | La noche que redefine un proyecto, el duelo que desafía la memoria y la oportunidad de redención tras el golpe de Montjuic

    (Fuente: UEFA)

    🚨 Hay partidos que se juegan y hay partidos que se sienten, caso de este Arsenal vs Real Madrid C.F. 🚨

    Hay encuentros que definen clasificaciones.
    Y hay encuentros que definen identidades.

    En la UEFA Women’s Champions League, donde el tiempo parece acelerarse y cada detalle adquiere un peso gigantesco, el Real Madrid – Arsenal se presenta como algo más que un simple paso por la fase de grupos. Es una encrucijada emocional, deportiva e histórica para dos clubes que, desde caminos muy distintos, comparten una necesidad: reencontrarse consigo mismos.

    Para el Real Madrid, la previa está marcada por un eco que aún reverbera con fuerza:

    el 4-0 sufrido ante el FC Barcelona en Montjuic, una derrota que no solo dejó cuatro goles en el marcador, sino una herida simbólica que las blancas quieren cicatrizar con urgencia.

    Montjuic fue un terremoto emocional, un punto de inflexión inesperado, un golpe de realidad que recordó al club blanco que los clásicos no perdonan—y que las ausencias pesan. Sin Antonia Silva, Sandie Toletti, Signe Bruun ni la siempre trascendental Tere Abelleira, aún recuperándose del cruzado, el equipo quedó desprovisto de piezas clave. Y aun así, más allá de lo futbolístico, fue la impotencia emocional la que más dolió.

    Pero Europa, como tantas veces en la historia de este deporte, aparece como refugio, escenario y oportunidad.

    Champions, el Real Madrid es otro. Lo dicen los resultados; lo dice la actitud; lo dice el aura.
    Las blancas llegan invictas, con dos victorias y un empate, mostrando una versión mucho más madura, más sólida y más consciente de lo que requiere un torneo que no perdona titubeos.

    Y en ese contexto aparece un dato que habla por sí solo:

    Dos de las cuatro máximas goleadoras de la competición visten de blanco:
    • Alba Redondo, que ha encontrado en el Madrid un hábitat perfecto para explotar su inteligencia ofensiva,
    • y Athenea del Castillo, que vive uno de los mejores momentos de su carrera, convertida en referencia emocional, técnica y competitiva de un equipo que respira cuando ella arranca.

    El Real Madrid tiene pegada. Tiene velocidad. Tiene colmillo.
    Tiene identidad.
    Y sobre todo, tiene una convicción silenciosa que crece en las noches europeas:
    aquí, en Champions, el equipo se siente capaz de todo.

    Arsenal llega en una situación diametralmente opuesta en el continente: solo 3 puntos en tres jornadas, un bagaje muy inferior a lo esperado para un equipo construido para competir a lo grande.

    Pero ahí radica su peligro.

    Los equipos ingleses parecen nacer del caos.
    Se transforman desde la urgencia.
    Y el Arsenal es un maestro en ello.

    La derrota por 3-2 ante el Bayern, después de ir 0-2 arriba, ha dejado secuelas, pero también una rabia competitiva que convierte cada partido en una misión. En la WSL, las Gunners marchan 4º, sorpresivamente lejos del liderato, pero en rendimiento todo indica que están en ese punto extraño donde nada sale como debería… justo el tipo de situación que suele preceder a una gran actuación europea.

    Y está, por supuesto, el recuerdo reciente:

    la eliminatoria de la temporada pasada, en la que el Real Madrid ganó 2-0 la ida… solo para perder 3-0 en Londres.

    Ese giro brusco, esa remontada que dejó helado al vestuario blanco, aún flota en el ambiente.

    El Arsenal, incluso en dudas, incluso irregular, incluso frágil en momentos clave, tiene un gen competitivo construido durante dos décadas de fútbol femenino al máximo nivel.
    Y los fantasmas pasados hacen que su sombra sea todavía más alargada.

    algo en este partido que va más allá del análisis táctico. Algo que trasciende la pizarra, las estadísticas o las ausencias. Algo puramente emocional.

    El 4-0 de Montjuic marcó.
    Marcó a la afición.
    Marcó al cuerpo técnico.
    Marcó a varias jugadoras que no están acostumbradas a verse superadas de esa manera.

    Ese encuentro fue una grieta.
    Este encuentro puede ser el cemento.

    Porque el Madrid llega con una misión:

    demostrar que ese tropiezo no define al equipo.

    Que la versión desbordada, lenta y frustrada que se vio ante el Barcelona no es la esencia del proyecto.

    Y esa búsqueda de redención no se alimenta solo de orgullo. Se alimenta de nombres.
    De liderazgos silenciosos.
    De miradas que se cruzan en el vestuario antes de saltar al campo.

    Ellas entienden algo que no aparece en los números:
    el Real Madrid necesita un golpe de autoridad.
    Uno que devuelva confianza al vestuario, respeto al rival y esperanza al proyecto.

    Y este partido —esta noche europea, esta atmósfera previa, este rival histórico— es el escenario perfecto para ello.

    Si el Arsenal marca antes, el Madrid deberá gestionar un déjà vu emocional incómodo.
    Si el Madrid golpea primero, puede abrir un escenario táctico perfecto: espacios, precipitación inglesa y contragolpes mortales.

    La previa huele a épica.
    A redención.
    A carácter.
    A un equipo que ha sido golpeado, pero no derribado.
    A una plantilla que quiere demostrar que el 4-0 de Montjuic no la define.

    Este duelo no es solo fútbol.
    Es identidad.
    Es orgullo.
    Es historia en construcción.

    Y cuando el árbitro señale el inicio, el Real Madrid tendrá una oportunidad única: volver a mirarse en el espejo y reconocerse.

    Europa espera.
    El Arsenal amenaza.
    Y el Real Madrid camina hacia una noche que puede ser decisiva, memorable y profundamente transformadora.

    (Fuente: Liga F )

    🏆 UEFA Women’s Champions League | UWCL

    🔥 Arsenal 🆚 Real Madrid C.F. 🔥

    🇪🇺 Fase de Liga

    🩷 Día de partido | Matchday 4

    🗓️ Miércoles , 19 de noviembre de 2025

    ⏰ 21:00 horario peninsular

    📺 Disney Plus

    🏟️ Meadow Park, Borenhamwood

    (Fuente: Liga F Moeve)
  • Oficial | Medina está bien según confirmó Viti tras el partido con la Juventus

    (Fuente: Liga F)

    🟧 Tranquilidad y esperanza en el Atlético de Madrid Femenino tras el susto con Andrea Medina: la jugadora se encuentra fuera de peligro.

    El Atlético de Madrid Femenino vivió este miércoles una de esas noches en las que el resultado deja de tener relevancia durante unos minutos.

    Corría el minuto 72 del encuentro ante la Juventus de Turín, correspondiente a la tercera jornada de la fase de grupos de la Liga de Campeones Femenina, cuando Andrea Medina, lateral izquierda rojiblanca e internacional española, quedó tendida sobre el césped tras recibir un golpe fortuito en la cabeza. El silencio se apoderó del Centro Deportivo de Alcalá de Henares, y las miradas de jugadoras, cuerpo técnico y afición se centraron únicamente en ella.

    El club confirmó posteriormente que la jugadora sufrió un traumatismo craneoencefálico y fue trasladada a un centro hospitalario para someterse a pruebas complementarias, siguiendo el protocolo médico establecido para este tipo de situaciones. En todo momento, Andrea estuvo consciente y bajo el control de los servicios médicos del Atlético, que actuaron con rapidez y profesionalidad.

    “Andrea Medina fue sustituida al sufrir un traumatismo craneoencefálico. La futbolista se encuentra bien, pero ha sido trasladada a un centro hospitalario para realizar pruebas complementarias”,

    informó el Atlético de Madrid en un comunicado difundido a través de su cuenta oficial en la red social X (antes Twitter).

    La escena se produjo tras una acción defensiva en la que Medina, fiel a su carácter competitivo y su valentía habitual, se lanzó al suelo para interceptar un pase raso dentro del área. En el intento, una adversaria impactó involuntariamente con ella, provocándole el golpe. Durante unos segundos que parecieron eternos, la futbolista permaneció inmóvil, atendida por los servicios médicos rojiblancos entre la preocupación visible de sus compañeras y rivales.

    El público, que llenaba el feudo rojiblanco, contuvo la respiración hasta que Medina fue retirada en camilla entre los aplausos unánimes de los aficionados, que quisieron trasladarle su apoyo con un sonoro “¡Andrea, Andrea!” desde las gradas. En su lugar entró la canterana Lydia Rodríguez, quien recibió el testigo en uno de los momentos más difíciles emocionalmente del choque.

    la rueda de prensa posterior al encuentro, Viti, entrenador del Atlético de Madrid Femenino, quiso tranquilizar a los periodistas y a toda la afición colchonera con un mensaje de serenidad:

    “Nos han dicho que Medina está bien, eso es lo importante. Ha sido un susto grande, porque verla así sobre el campo te deja con mal cuerpo, pero afortunadamente está estable y en buenas manos”.

    El técnico sevillano, que ya demostró su capacidad de liderazgo al frente del Madrid CFF con victorias históricas como la del 2-1 ante el FC Barcelona en el Estadio Fernando Torres, reconoció que el incidente afectó al estado anímico de sus jugadoras en el tramo final del partido.

    “Creo que eso sí nos ha apagado un poquito. Son escenas que te tocan, porque todas se preocupan por su compañera. Cuando una de las tuyas cae así, es imposible abstraerse. Te apagas un poco, pero ahora lo que importa es que Andrea esté bien”.

    Fuentes cercanas al club han confirmado en la mañana de este jueves que la evolución de Andrea Medina es positiva y que las pruebas realizadas en el hospital no revelan complicaciones graves. La futbolista permanecerá en observación siguiendo las recomendaciones médicas y podría regresar a los entrenamientos progresivamente en los próximos días, dependiendo de su evolución neurológica y física.

    La posibilidad de que pueda disputar el próximo compromiso liguero ante el FC Badalona Women, correspondiente a la Liga F Moeve, queda prácticamente descartada, pero tanto el cuerpo técnico como el club han subrayado que la prioridad absoluta es su recuperación completa y sin riesgos.

    Andrea Medina, nacida en Sevilla en 2004, se ha consolidado en los últimos meses como una de las piezas más prometedoras del Atlético y de la selección española sub-23. Su carácter alegre, su capacidad de entrega y su firmeza defensiva la han convertido en una futbolista muy querida dentro del vestuario colchonero.

    Su evolución constante desde su llegada al club ha sido uno de los grandes motivos de orgullo para la cantera femenina rojiblanca, que la ve como un ejemplo de compromiso y superación.

    El vestuario, según ha trascendido, mostró una profunda preocupación y unidad en los vestuarios tras el encuentro.

    Desde el club se insiste en un mensaje de tranquilidad y confianza: Andrea está bien, su estado es estable y se encuentra en observación únicamente por precaución. La entidad agradece a la afición el cariño mostrado tanto en el estadio como en redes sociales, donde cientos de mensajes bajo el hashtag #FuerzaMedina han inundado las publicaciones oficiales del Atlético de Madrid.

    El propio club quiso cerrar la jornada con un comunicado institucional breve pero cargado de empatía:

    “Gracias por todas las muestras de apoyo y cariño hacia Andrea Medina. Nuestra jugadora se encuentra bien y está recibiendo atención médica para su total recuperación. Os mantendremos informados de su evolución. ¡Vamos, Atleti!”.

    La imagen de Andrea siendo aplaudida por las 2.000 personas presentes en Alcalá de Henares recordó que, más allá de los marcadores y las estadísticas, el fútbol sigue siendo un espacio de humanidad y solidaridad. La reacción del público, las lágrimas contenidas de algunas jugadoras y el abrazo colectivo tras la reanudación del juego fueron reflejo de una afición madura y unida ante la adversidad.

    El susto de Medina sirvió para recordar la importancia de los protocolos médicos en el deporte profesional y el papel crucial de los equipos sanitarios que actúan con rapidez ante cualquier emergencia.

    El Atlético de Madrid seguirá informando sobre la evolución de la futbolista en las próximas horas. Se espera que Andrea pueda recibir el alta hospitalaria en breve y continúe con un seguimiento médico específico antes de volver a los entrenamientos. Su regreso a los terrenos de juego dependerá de los informes médicos y de la valoración conjunta del cuerpo técnico y los servicios sanitarios del club.

    Mientras tanto, el mensaje desde el entorno rojiblanco es unánime: tranquilidad, prudencia y gratitud. Andrea Medina se encuentra fuera de peligro, arropada por sus compañeras, su familia y toda la afición atlética, que una vez más ha demostrado ser mucho más que una hinchada: una familia que se une en los momentos difíciles.

  • La crónica | La Juventus de Turín remonta ante el Atlético

    (Fuente: UEFA)

    📌 ¡Victoria transalpina el conjunto foráneo se impuso por 1-2 a unas colchoneras que siguen buscando una gran moche europea.

    Publicidad de HBO Max

    La serie dramática original de HBO DUNE: LA PROFECÍA comienza la producción de su segunda temporada

    Se anuncian los nuevos miembros del reparto Indira Varma, Ashley Walters y Tom Hollander

    El rodaje se está llevando a cabo en Hungría, Jordania y España. La primera temporada recibió cuatro nominaciones a los premios Emmy® este año

    • Ha comenzado la producción de la segunda temporada de ocho episodios de la serie dramática original de HBO DUNE: LA PROFECÍA, de la showrunner Alison Schapker. 
    • Sinopsis de la temporada 1: Desde el vasto universo de DUNE, creado por el aclamado autor Frank Herbert, y 10 000 años antes del ascenso de Paul Atreides, DUNE: LA PROFECÍA sigue a dos hermanas Harkonnen mientras luchan contra las fuerzas que amenazan el futuro de la humanidad y establecen la legendaria orden que se conocerá como Bene Gesserit.
    • Reparto recién anunciado:
      • Indira Varma («Coldwater», «The Night Manager», «Misión imposible: Sentencia mortal – Parte 1»).
      • Ashley Walters («Top Boy», «Adolescencia», «Bullet Boy»).
      • Tom Hollander («The White Lotus» de HBO, «The Night Manager», «Feud: Capote vs. The Swans»).
    • Reparto que regresa: Emily Watson, Olivia Williams, Travis Fimmel, Jodhi May, Sarah-Sofie Boussnina, Josh Heuston, Chloe Lea, Jade Anouka, Faoileann Cunningham, Edward Davis, Aoife Hinds, Chris Mason, Shalom Brune-Franklin, Jessica Barden, Emma Canning, Yerin Ha, Barbara Marten y Tessa Bonham Jones.
    • Créditos: Alison Schapker es la showrunner y productora ejecutiva. Jordan Goldberg, Mark Tobey, Kevin Lau, Monica Owusu-Breen, Matthew King, Scott Z. Burns y Jon Spaihts son los productores ejecutivos junto con Brian Herbert, Byron Merritt y Kim Herbert para el patrimonio de Frank Herbert. Kevin J. Anderson es coproductor. La serie es una coproducción de HBO y Legendary Television, siendo Legendary también productora de la franquicia cinematográfica. DUNE: LA PROFECÍA está inspirada en la novela «La hermandad de Dune», escrita por Brian Herbert y Kevin J. Anderson.

    La previa |

    (Fuente; Liga F Moeve)

    rugido de Europa retumba en Alcalá
    La noche europea vuelve a latir en Madrid. Una de esas veladas que huelen a historia, a desafío y a reivindicación. En la tercera jornada de la fase liga de la UEFA Women’s Champions League, el Atlético de Madrid recibe a la Juventus de Turín Women en un duelo cargado de matices, simbolismo y destino. Ambos equipos llegan empatados a tres puntos, conscientes de que una victoria puede cambiar el rumbo de su temporada continental… y una derrota, comprometer su futuro en la competición más exigente del continente.
    Para el Atlético, este encuentro no es uno más. Representa el reencuentro con la grandeza europea, con el eco de aquellas noches donde rozó los cuartos ante el Barcelona o desafió al Wolfsburgo. Para la Juventus, es una cita con su propia historia: consolidar su presencia entre la élite y demostrar que el proyecto que nació en 2017 ya no teme a nadie.
    Dos trayectorias paralelas que hoy se cruzan
    Este será el primer enfrentamiento oficial entre Atlético de Madrid y Juventus Women, dos clubes de enorme peso en el fútbol masculino, que ahora buscan imponer su sello en el universo femenino.
    El duelo también marcará el primer choque del Atlético ante un rival italiano en la Champions, un nuevo capítulo en la expansión europea de las rojiblancas.
    La Juventus, por su parte, tiene un único antecedente contra un club español: el Barcelona, en la temporada 2019/20. Entonces, el conjunto azulgrana eliminó a las italianas con un global de 1-4 (0-2 en Turín y 2-1 en el Miniestadi). Desde entonces, las bianconere han evolucionado, creciendo temporada a temporada hasta consolidarse como un clásico habitual en Europa. Ocho presencias consecutivas en Champions —desde 2018/19— las avalan. Su techo, los cuartos de final de la 2021/22, donde cayeron con orgullo ante el Olympique de Lyon, futuro campeón.
    El Atlético, en cambio, vive su primera participación en la nueva fase liga, tras años de competir en el formato de eliminatorias. Su regreso a Europa se selló con un pase agónico ante el Häcken sueco en la tercera ronda clasificatoria: 3-2 en el global, con goles decisivos de Luany y Synne Jensen, la heroína de la prórroga en Alcalá.

    El presente: equilibrio tenso y cuentas pendientes
    Ambos equipos suman tres puntos tras dos jornadas.
    El Atlético debutó con una goleada de autoridad en Austria (0-6 al St. Pölten) pero tropezó en casa ante el Manchester United (0-1), rompiendo una racha de seis partidos sin perder en Europa. Las rojiblancas no enlazan dos derrotas europeas desde la temporada 2018/19, cuando sucumbieron dos veces ante el Wolfsburgo.
    La Juventus, por su parte, ha mostrado una versión combativa, pero irregular. Comenzó con un triunfo sólido ante el Benfica (2-1), pero cayó con el mismo marcador ante el Bayern Múnich en Turín. Fuera de casa, su dinámica preocupa: tres derrotas consecutivas en Champions, la última ante las bávaras.
    Ambos conjuntos saben que la jornada 3 marcará un antes y un después: el ganador saldrá reforzado y con opciones reales de clasificación. El perdedor, en cambio, quedará en una posición comprometida de cara a la segunda vuelta.

    Momento rojiblanco: madurez, ambición y estilo
    El Atlético llega con impulso en el campeonato doméstico: tres partidos invictas en la Liga F Moeve, incluyendo una victoria contundente por 0-5 ante el DUX Logroño en Las Gaunas. El equipo de Arturo Ruiz ha recuperado sensaciones, ritmo y confianza, con un bloque cada vez más sincronizado en ataque y una defensa que ha ganado solidez.
    Enfrente estará un bloque rocoso, experimentado y difícil de descifrar. La Juventus, dirigida por Joe Montemurro, llega con un proyecto sólido, basado en una estructura táctica precisa y un bloque nacional reforzado por figuras internacionales de primer nivel.
    Con Sara Gama liderando desde la defensa, Cristiana Girelli como referencia ofensiva y Julia Grosso como cerebro en la medular, las italianas combinan rigor defensivo con inteligencia en la construcción del juego. Su talón de Aquiles, sin embargo, ha sido la irregularidad fuera de casa: tres derrotas consecutivas como visitante en Champions, en partidos donde los detalles —y los goles en el tramo final— marcaron la diferencia.
    En la Serie A, las bianconere son sextas con 7 puntos, lejos de la zona de privilegio, pero con la mira puesta en recomponer el rumbo continental. Montemurro sabe que una victoria en Madrid podría cambiar la dinámica de toda la temporada.
    El Centro Deportivo Alcalá de Henares volverá a ser una caldera. El Atlético ha hecho de su feudo un bastión emocional donde la grada y el equipo laten al mismo compás. Europa siempre trae un aroma especial, una mezcla de ilusión y vértigo que transforma cada balón dividido en un símbolo de orgullo.
    “Tenemos que sentir que representamos algo más que un club. Representamos el esfuerzo, la gente, la historia, el corazón rojiblanco”, repitió esta semana Viti en la rueda de prensa previa.
    El veredicto: duelo de ambición y destino
    Atlético de Madrid y Juventus Women llegan igualadas en puntos, pero separadas por sus estilos. Las españolas, volcadas en la verticalidad, el ritmo y el espíritu colectivo; las italianas, centradas en el control, la pausa y la eficacia. Dos filosofías distintas que se cruzan con la misma urgencia: ganar o complicar la clasificación.
    Europa no perdona los tropiezos. Cada pase, cada duelo, cada segundo cuenta.
    Y cuando el árbitro haga sonar su silbato, Alcalá se convertirá en un escenario de epopeya.
    Porque en noches como esta, el fútbol femenino demuestra que la emoción no entiende de etiquetas ni de fronteras: solo de coraje, historia y corazón.

    Duelo a fondo |


    (Fuente: “El Partido de Manu”)

    🏆 UEFA Women’s Champions League

    🔥 Atlético de Madrid 🆚 Juventus de Turín 🔥

    🤍 Fase de liga

    ❤️ Matchday 3 | Día de partido

    ⏰ 21:00 horario peninsular

    📺 Disney Plus

    🏟️ C.D. Alcalá de Henares, Madrid

    (Fuente: Liga F)

    Los onces |

    Europa se prepara para vivir una revolución emocional, visual y deportiva. Una nueva era comienza: la UEFA Women’s Champions League abre su libro de cuentos bajo la luz de un nuevo amanecer… y esta vez, la historia la contará Disney.

    Ya no se trata solo de fútbol. Es un viaje de heroínas, de sueños imposibles y de pasión convertida en destino. Desde los campos helados del norte hasta las catedrales del fútbol del sur, cada pase, cada gol, cada lágrima será una pincelada más en un mural de emociones que solo Disney podía iluminar con su inconfundible toque de magia.

    Porque si algo ha enseñado el cine de Disney a generaciones enteras, es que los sueños, cuando se persiguen con coraje, se convierten en eternidad. Y el fútbol femenino es, hoy más que nunca, la prueba más pura de esa verdad.

    El rugido del público se confunde con los acordes de una sinfonía cinematográfica. Las cámaras capturan la chispa en los ojos de las jugadoras que saltan al césped sabiendo que están escribiendo historia.

    Disney no solo ha adquirido los derechos de emisión: ha adoptado el alma del torneo. La UEFA Women’s Champions League será contada como una epopeya moderna, donde la pasión y la esperanza serán los verdaderos protagonistas.

    Cada emisión será una película en sí misma.

    Cada previa, un prólogo de aventuras.

    Cada semifinal, una batalla por el honor.cada final… un clímax de luz, sudor, y gloria.

    Y Bajo la firma de Disney, el fútbol femenino adquiere su dimensión definitiva: la emoción universal.

    Disney y la UEFA prometen que el espectáculo no se limitará a la pantalla: las niñas del mundo podrán ver reflejado su propio sueño en cada jugadora, en cada historia de superación, en cada sonrisa después de la tormenta.

    Porque el fútbol femenino ya no es una promesa: es una realidad mágica.

    En esta nueva Champions, los estadios se convertirán en escenarios de luz y esperanza.

    Los comentaristas narrarán goles como si describieran escenas inolvidables de una película.

    Y las lágrimas de las jugadoras al alzar el trofeo serán el cierre perfecto de un relato de superación, emoción y pureza.

    Así, bajo el sello de Disney, el fútbol femenino alcanza su edad dorada.

    Porque cada equipo será un reino.

    Cada afición, una orquesta.

    Y cada jugadora, una heroína destinada a cambiar el mundo.

    La UEFA Women’s Champions League ya no solo pertenece al fútbol.

    Pertenece a la emoción universal de las historias que nos hacen creer.

    Pertenece a la ilusión de las niñas que sueñan con ser campeonas.

    (Fuente: UEFA)

    Pertenece a todos los corazones que laten al ritmo de un balón que gira con la fuerza de la esperanza.

    (Fuente: “El Partido de Manu”)

    Disney presenta: La Liga de Campeonas. Donde los sueños se convierten en historia y esta historia… apenas comienza.

    Las noches europeas tiene un halo místico que las haces únicas e irrepetibles, quizá por eso el que les escribe optó por renunciar por noventa minutos a su profesión periodística y dar rienda suelta a su pasión rojiblanca al vivir en encuentro como un aficionado más, todo ello en pro de darle una mejor experiencia al lector, pues sin él nada tendría sentido.

    Escuchar en directo el himno de la UEFA Women’s Champions League por vez primera primera desde 2019, crisis sanitaria del Coronavirus de por medio, y unas cuantas temporadas de travesía colchonera por el desierto, provocaron que se me erizase la piel antes del pitido inicial.

    Noche grande de Champions en Alcalá de Henares con el Atlético de Madrid empujando desde el balón y una Juventus paciente, de bloque medio y mirada afilada hacia las áreas. Víctor Martín apostó por una salida 3+1 para atraer y progresar por dentro —Ana Vitoria como metrónoma, Menayo y Medina muy altas—, mientras las bianconere alternaron 4-4-2 sin balón con presiones selectivas tras pérdida, protegiendo el carril central y esperando un error que convertir en ocasión.

    Desde el pitido inicial, las rojiblancas se enchufaron al partido con una intensidad notable, buscando generar inquietud por banda y colgando balones con frecuencia al área italiana. A los tres minutos llegó la primera gran ocasión: la colegiada señaló penalti por unas manos de Kullberg tras un centro de Lloris, pero el VAR corrigió la decisión y el estadio se quedó con el grito de gol atragantado, había que seguir.

    Con el paso del tiempo, el duelo se volvió más áspero y físico, un pulso por ganar metros en cada choque. Juventus avisó con disparos lejanos de Beccari y Pinto que Lola Gallardo atrapó con seguridad.

    Y cuando el descanso parecía cercano, llegó el estallido local: el primer tiro a puerta del Atleti acabó dentro. Amaiur, con instinto y precisión supo controlar el esférico dentro del área tras un bote pronto y armó ese rifle que la exjugadora de la Real Sociedad tiene en su pierna para enviar el chut muy cerca de la cepa del poste izquierdo de la derecha. Pedían falta en la acción inicial las jugadoras italianas, pero la colegiada polaca, con ayuda del VAR, dijo que no había suficiente contacto como para anular el gol y el 10 abría la lata en el minuto 40 de una primera parte que se puede resumir en una batalla táctica.

    Poco le iba a durar la alegría a las de Víctor Martín que tras ver como la afición coreaba al unísono aquello de Amaiur Sarriegui, Amaiur Sarriegui, se vio sorprendido por una falta torpe que cometió Gaby García sobre una jugadora visitante y en la ejecución del libre directo fue la nórdica Godo la que se sacó de la chistera un espectacular derechazo desde la frontal que le quitaba las telas de araña a la portería de Lola Gallardo para hacer estéril la estirada de la sevillana para situar el 11 en el tanteador en el minuto 45, segundos antes del entretiempo, tocaba volver a empezar.

    El Centro Deportivo de Alcalá de Henares fue testigo de una noche cargada de emociones, de esas que encienden el alma rojiblanca y ponen a prueba la fe de un equipo que vive, sueña y respira bajo el lema que se ha grabado a fuego en su escudo: nunca dejes de creer. Las luces iluminaban la fría noche madrileña mientras las 22 protagonistas saltaban al césped envueltas en un ambiente que mezclaba respeto, ilusión y una sensación casi eléctrica de que algo grande podía suceder.

    El tanteador, en tablas al descanso, reflejaba la igualdad de una primera mitad que había tenido de todo: intensidad, orgullo, ritmo europeo y esa pizca de tensión que siempre acompaña los grandes duelos continentales. Las rojiblancas se marcharon al túnel con una sensación amarga, la de haber dejado escapar una oportunidad de oro para golpear primero a una Juventus que venía con galones, jerarquía y experiencia. Pero la historia, como tantas veces en el Atlético, prometía todavía un segundo acto de coraje.

    El equipo de Viti salió del vestuario con el alma encendida. Ni un atisbo de resignación: el Atlético fue a morder. Con Lauren Leal y Silvia Lloris firmes atrás, y Ana Vitoria moviendo los hilos en la medular, las locales quisieron volver a tomar el mando del partido desde el balón. La consigna era clara: asediar, presionar, mantener a las italianas lejos del área de Lola Gallardo y buscar el golpe de autoridad que hiciera vibrar al público de Alcalá.

    El Atlético comenzó a monopolizar la posesión, empujando con el aliento de sus aficionados, que creían firmemente en la remontada. Las llegadas se sucedían, pero faltaba ese toque final, esa precisión quirúrgica que marca la diferencia en Europa. El reloj corría, las ocasiones se acumulaban… pero el gol se resistía.

    Y, como tantas veces en fútbol, cuando el destino parece inclinarse del lado de los que más lo buscan, el guion se tuerce. En el minuto 56, un centro milimétrico encontró la cabeza de Barbara Bonansea, la capitana y alma bianconera, que se elevó como si el tiempo se detuviera. Un testarazo impecable, de manual, directo al fondo de la red. Lola Gallardo voló, pero la pelota ya había elegido su destino.

    El 12 cayó como un jarro de agua fría sobre las rojiblancas, que veían cómo la Juventus —una de las potencias del viejo continente— se adelantaba con un golpe maestro.

    El equipo madrileño, fiel a su espíritu inquebrantable, no bajó los brazos. Apenas unos minutos después, Rosa Otermín, pura chispa y talento de Alcorcón, soltó un disparo desde media distancia que obligó a la guardameta, con paso rojiblanco, Peyraud-Magnin a sacar una mano prodigiosa. La grada rugió: era un aviso, un recordatorio de que el Atlético todavía estaba vivo.

    Las rojiblancas siguieron empujando, con Vilde Bøe Risa y Júlia Bartel aportando aire fresco desde el banquillo, mientras Luany y Sarriegi buscaban el desequilibrio por los costados.

    Pero la Juventus, curtida en mil batallas, resistió con una solidez casi de acero. Cada ataque local era respondido con contragolpes peligrosos de Beccari y Cambiaghi, que obligaron a Lola Gallardo a multiplicarse bajo palos.

    El encuentro entró en un tramo final vibrante, donde la épica volvió a rondar el área italiana. Medina, una de las más firmes en defensa, encendió todas las alarmas al caer tras un duro golpe en la cabeza. El silencio se apoderó del estadio durante unos segundos eternos, hasta que la lateral levantó el pulgar desde la camilla. Aplausos, alivio y un nudo en la garganta. Puro fútbol. Pura humanidad.

    Los últimos minutos fueron un asedio sin premio. Portales y Xènia Pérez sumaron energía, pero el gol no llegó. La Juventus, con la serenidad de quien sabe sufrir, supo enfriar el juego y administrar su ventaja. Al final, el pitido de la árbitra cayó como una losa. El Atlético se marchó con el alma herida, pero no vencida. Esta derrota duele, sí, pero no sentencia. Porque si algo caracteriza a este club es que, en su ADN, no existen las rendiciones prematuras.

    Europa no perdona los errores, pero siempre da segundas oportunidades. Y en el horizonte rojiblanco aún hay camino por recorrer. El sueño de la Champions sigue vivo, y el mensaje es claro: nunca dejes de creer.

    (Fuente: UEFA)

    El siguiente episodio de la aventura rojiblanca tendrá lugar en la undécima fecha de la Liga F Moeve, marcada por la celebración de un Fútbol Club Barcelona versus Real Madrid, en este mismo escenario el próximo domingo 16 de noviembre de 2025, desde las 12:00 horario peninsular (TEN TV) frente al F.C. Badalona Women.

    (Fuente: UEFA )

    📋 Ficha técnica |

    Atlético de Madrid:

    Lola Gallardo; Medina (Lydia Rodríguez, 79’), Lauren, Lloris (Xènia Pérez, 70’), Menayo; García (Boe Risa, 62’), Ianuzzi, Ana Vitoria (Bartel, 62’), Luany, Sarriegi, Otermín (Portales, 70’).

    Entrenador: Víctor Martín Alba .

    Juventus: Peyraud-Magnin; Kullberg (Girelli, 85’), Harviken, Salvai, Cabronell; Godo (Lia Walti, 70’), Schatzer, Pinto (Brighton, 90+3’); Bonansea, Cambiaghi (Vangsgaard, 70’), Beccari (Lenzini, 85’).

    Entrenadora: Joe Montemurro.

    Goles |

    1-0 Amaiur Sarriegui 41’ ⚽️

    1-1 Godo 45’ ⚽️

    1-2 Bonansea 56’ ⚽️

    Incidencias | Partido correspondiente a la fase de liga de la UEFA Women’s Champions League que ha jugado el Atlético de Madrid y la Juventus de Turín Women en el C.D. Alcalá de Henares sobre una superficie de hierba natural.

    Video |

    https://youtu.be/QXReo1GjP8Q

    Clasificación de la UWCL:

  • La crónica | Weir evita la debacle del Real Madrid

    (Fuente: UEFA Women’s Champions)

    📌 ¡Nadie resiste tus ganas de vencer! Las dirigidas por Pau Quesada empataron a 1-1 con un agónico gol de la escocesa.

    Manuel Blanco Romasanta

    El primer asesino en serie español

    🌕 La Maldición del Lobishome: La leyenda de Manuel Blanco Romasanta

    Dicen que hay tierras donde la niebla no solo cubre los caminos, sino también las almas. Galicia, a mediados del siglo XIX, era un lugar donde la superstición y la fe caminaban de la mano, donde el bosque tenía voz y los ríos guardaban secretos. Fue allí donde nació una historia que aún hoy hiela la sangre y enciende la imaginación: la del lobishome, el hombre lobo gallego, el primer asesino en serie de España y el único caso reconocido de licantropía clínica en nuestra historia. Su nombre: Manuel Blanco Romasanta.

    Romasanta vino al mundo en 1809, en un pequeño pueblo orensano, envuelto en un enigma desde su primer aliento. En su partida de nacimiento figuraba como Manuela, pero con el paso de los años su cuerpo desveló una verdad ambigua: aquel niño rubio que todos creían niña era un ser entre dos naturalezas.

    La ciencia moderna lo explicaría como hermafroditismo, un cuerpo femenino atravesado por una tormenta de hormonas masculinas. Pero en aquel tiempo, los aldeanos solo veían en él algo distinto, una sombra entre lo humano y lo salvaje. Y las sombras, en la Galicia profunda, nunca fueron bien recibidas.

    Manuel creció pequeño de estatura —no llegaba al metro cuarenta— pero grande en inteligencia. Aprendió a leer y a escribir, algo inusual entre campesinos y artesanos de su época. Se casó joven, ejerció como sastre y, tras enviudar, cambió la aguja por los caminos, convirtiéndose en buhonero, vendedor ambulante y conocedor de sendas olvidadas, aldeas remotas y montes donde el silencio pesaba más que el aire.

    destino cambió en 1844, cuando fue acusado de matar a un alguacil leonés. Huyó de la justicia y se perdió entre los montes de Galicia y Portugal. Cuando regresó a Allariz, ya no era el mismo. El pueblo lo acogió de nuevo, confiado en aquel hombre pequeño, de palabra fácil y mirada esquiva, que conocía todos los caminos. Nadie imaginaba que en su interior dormía una fiera.

    Fue entonces cuando comenzaron las desapariciones.

    Manuela García Blanco y su hija fueron las primeras. Buscaban un futuro mejor, una casa donde servir, un horizonte en Santander. Romasanta, siempre servicial, se ofreció a guiarlas. Jamás llegaron a su destino.

    Después vinieron Benita García, Josefa García y Antonia Rua. Mujeres humildes, confiadas, que partieron con el “tendero” y nunca regresaron. Algunas llevaban consigo a sus hijos pequeños. Ninguno fue visto con vida de nuevo.

    Romasanta volvía al pueblo semanas después con historias de trabajos conseguidos y cartas falsificadas que aseguraban la felicidad de las ausentes. Vendía pertenencias de las desaparecidas, hablaba de viajes, de curas y de caminos, y nadie sospechaba… hasta que la verdad comenzó a oler a muerte.

    El rumor corrió como un lamento entre los montes: el “tendero” traficaba con sebo humano, lo vendía en Portugal para fabricar jabones y ungüentos. Había regresado el mito del sacamantecas, el monstruo del folclore, y esta vez tenía nombre y rostro.

    Romasanta huyó, pero la luna siempre encuentra a los suyos. El 2 de julio de 1852 fue capturado en la provincia de Toledo y llevado de nuevo a Allariz. Allí, entre muros húmedos y rostros de incredulidad, el hombre confesó.

    Reconoció haber matado a nueve de las diecisiete víctimas que se le atribuían.

    Pero su defensa fue una de las más insólitas que haya escuchado tribunal alguno.

    “No soy culpable, señor juez. Estoy maldito.

    La primera vez que me transformé fue en la montaña de Couso.

    Dos lobos me rodearon, y al caer al suelo me revolqué tres veces…

    Cuando me levanté, yo mismo era uno de ellos.

    Goles:
    0-1 Azzaro (P.) 41′ ⚽
    1-1 Caroline Weir 97′ ⚽

    Estuve cinco días vagando con los otros dos, hasta que recuperé mi cuerpo.

    El que usted ve ahora.”

    Así habló el licántropo de Allariz, asegurando que durante años había vivido bajo la maldición, cazando junto a dos lobos que también eran hombres, Antonio y don Genaro, dos valencianos transformados por el mismo destino.

    Ante el tribunal, el fiscal le pidió que se transformara allí mismo, pero Romasanta respondió que la maldición había expirado, que ya no podría volver a hacerlo.

    El caso, conocido como Causa número 1178: Causa contra el hombre lobo, llenó más de dos mil páginas manuscritas y se convirtió en uno de los juicios más célebres del siglo XIX.

    El 6 de abril de 1853 se dictó sentencia.

    El tribunal condenó a Manuel Blanco Romasanta a pena de muerte por garrote vil, además de pagar mil reales por cada víctima.

    Pero su abogado, desesperado, llevó el caso más allá del entendimiento humano.

    Consultó a un supuesto hipnólogo francés, el profesor Philips, quien defendió que Romasanta sufría licantropía clínica, una enfermedad mental que lo llevaba a creerse lobo y lo hacía actuar sin control.

    El eco de aquel argumento llegó hasta el Palacio Real.

    La reina Isabel II, intrigada por el caso, intervino personalmente y conmutó la pena de muerte por cadena perpetua, para que la ciencia pudiera estudiar al hombre que decía transformarse con la luna llena.

    Así, el “hombre lobo gallego” salvó la vida… aunque nunca escapó de su leyenda.

    El final de Romasanta se perdió entre rumores y nieblas, como corresponde a los mitos.

    Unos dicen que murió en la prisión de Allariz, asesinado por sus compañeros.

    Otros, que logró fugarse y desapareció entre los bosques que tanto conocía.

    Algunos historiadores afirman que murió en 1863, en una prisión de Ceuta, consumido por un cáncer de estómago.

    Nadie lo sabe con certeza, más hay noches en Ourense, cuando la niebla se adhiere a los árboles y la luna se asoma entre las nubes, en que los aldeanos aseguran escuchar un aullido lejano.

    Dicen que es el eco del hombre que fue dos veces: hombre y bestia, verdugo y víctima, mito y verdad.

    Manuel Blanco Romasanta, el lobishome de Allariz.

    Ni los siglos ni la razón han podido silenciar su historia.Porque hay leyendas que no mueren… solo esperan la próxima luna llena.

    https://youtu.be/GcTrZvvrtd4?si=Fx2Y8H9qnL29RBnG

    La previa |

    (Fuente: Liga F Moeve )

    Real Madrid afrontará un nuevo desafío en la Copa de la Reina: un viaje cargado de historia, ambición y revancha.

    El destino ha querido que su camino comience en Barcelona, frente al RCD Espanyol, en una eliminatoria a partido único que marcará el cierre competitivo de 2025 para las de Pau Quesada. Entre el 19 y el 21 de diciembre, el conjunto blanco se medirá a uno de los clubes más laureados del torneo, con seis títulos en sus vitrinas y el deseo de revivir viejas gestas ante un rival que sueña con alcanzar, por fin, la gloria copera.

    El Espanyol, que llega a estos octavos de final tras eliminar al Valencia (1-2), vuelve a asomar su espíritu combativo en una competición que en su día lo vio reinar. Aquellas tardes doradas de finales de los 90 y principios de los 2000 aún resuenan en la memoria periquita. Ahora, bajo un nuevo impulso, las blanquiazules buscan demostrar que su historia no es pasado, sino promesa. En Liga, ya ofrecieron resistencia ante el propio Real Madrid, cayendo apenas por un autogol, síntoma de que la eliminatoria no admitirá concesiones.

    Para el Real Madrid, la cita tiene un valor simbólico y emocional: será el último partido del año, un cierre de ciclo y una antesala de lo que viene. Quesada y sus jugadoras quieren convertir esta edición en la consagración definitiva del proyecto. La Copa de la Reina ha sido, hasta ahora, la espina clavada de un equipo acostumbrado a competir con los mejores, pero que aún busca levantar su primer gran título.

    El curso pasado, el Madrid rozó la final, cayendo en semifinales ante el Barcelona. Y su mejor registro sigue siendo aquella final de 2022-23, perdida cruelmente en los penaltis frente al Atlético de Madrid. Hoy, sin embargo, el espíritu es otro: más maduro, más intenso, más decidido.

    En el horizonte ya se dibujan los cuartos en febrero, las semifinales en marzo y la gran final el 16 de mayo, la fecha que todas las madridistas han subrayado en rojo. Pero antes, deberán superar la primera prueba de fuego: una batalla copera en territorio rival, contra un Espanyol que quiere renacer y un Real Madrid que persigue su destino.

    Real Madrid afrontará un nuevo desafío en la Copa de la Reina: un viaje cargado de historia, ambición y revancha.

    El destino ha querido que su camino comience en Barcelona, frente al RCD Espanyol, en una eliminatoria a partido único que marcará el cierre competitivo de 2025 para las de Pau Quesada. Entre el 19 y el 21 de diciembre, el conjunto blanco se medirá a uno de los clubes más laureados del torneo, con seis títulos en sus vitrinas y el deseo de revivir viejas gestas ante un rival que sueña con alcanzar, por fin, la gloria copera.

    El Espanyol, que llega a estos octavos de final tras eliminar al Valencia (1-2), vuelve a asomar su espíritu combativo en una competición que en su día lo vio reinar. Aquellas tardes doradas de finales de los 90 y principios de los 2000 aún resuenan en la memoria periquita. Ahora, bajo un nuevo impulso, las blanquiazules buscan demostrar que su historia no es pasado, sino promesa. En Liga, ya ofrecieron resistencia ante el propio Real Madrid, cayendo apenas por un autogol, síntoma de que la eliminatoria no admitirá concesiones.

    Para el Real Madrid, la cita tiene un valor simbólico y emocional: será el último partido del año, un cierre de ciclo y una antesala de lo que viene. Quesada y sus jugadoras quieren convertir esta edición en la consagración definitiva del proyecto. La Copa de la Reina ha sido, hasta ahora, la espina clavada de un equipo acostumbrado a competir con los mejores, pero que aún busca levantar su primer gran título.

    El curso pasado, el Madrid rozó la final, cayendo en semifinales ante el Barcelona. Y su mejor registro sigue siendo aquella final de 2022-23, perdida cruelmente en los penaltis frente al Atlético de Madrid. Hoy, sin embargo, el espíritu es otro: más maduro, más intenso, más decidido.

    En el horizonte ya se dibujan los cuartos en febrero, las semifinales en marzo y la gran final el 16 de mayo, la fecha que todas las madridistas han subrayado en rojo. Pero antes, deberán superar la primera prueba de fuego: una batalla copera en territorio rival, contra un Espanyol que quiere renacer y un Real Madrid que persigue su destino.

    El partido al detalle |

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🏆 UEFA Women’s Champions League

    🔥 Real Madrid C.F. 🆚 París Football Club 🔥

    🗓️ Martes, 11 de noviembre de 2025

    ❤️ Fase de liga | Día de partido

    ⏰ 21:00 horario peninsular

    📺 Disney Plus

    🏟️ Alfredo Di Stéfano, Valdebebas

    Los onces |

    El estadio late como un corazón gigante bajo el cielo nocturno. Cada grito, cada silbido, cada cántico se entrelaza con la brisa, transformando el aire en electricidad pura. Hoy, el Real Madrid y el Paris Football Club no solo juegan un partido: chocan dos mundos, dos estilos, dos historias que convergen en el césped.

    Las gradas son un mar de blanco y azul, de pasión y orgullo, y cada bufanda ondea como una bandera de guerra pacífica. Las jugadoras entran al campo y el silencio se rompe en un rugido colectivo, como si la atmósfera misma reconociera la magnitud del momento. Cada pase, cada control, cada carrera es observado con el corazón en la garganta; cada balón disputado parece un latido del propio estadio.

    La luz de los focos dibuja sombras épicas sobre el césped, y hasta el aire parece temblar ante la intensidad de lo que está por venir. Esta no es solo una eliminatoria; es un duelo de titanes modernos, un choque de talento, estrategia y voluntad, donde la historia de la Champions se escribe gol a gol, esfuerzo a esfuerzo, épica a épica.

    Y en cada esquina del campo, en cada gesto de las aficionadas y aficionados, se siente un mensaje claro: esta noche, el fútbol femenino se transforma en leyenda.

    El Estadio Alfredo Di Stéfano se convirtió anoche en un hervidero de tensión y pasión continental, en un escenario donde la UEFA Women’s Champions League volvió a demostrar por qué cada balón disputado, cada regate y cada parada pueden convertirse en historia. El Real Madrid y el Paris Football Club firmaron un duelo bronco, eléctrico y dramático, un partido marcado más por la intensidad que por el fútbol fluido, pero que terminó ofreciendo un final de película: un empate in extremis (1-1) que deja a las blancas invictas y con la sensación de haber sobrevivido a un envite que rozó la derrota.

    El primer acto arrancó con la expectación propia de un duelo europeo. La vuelta de Linda Caicedo al once titular de Pau Quesada, tras casi un mes de ausencia, aportó un soplo de aire fresco al ataque madridista. La colombiana, siempre valiente, bajó hasta recibir casi en su propia área y protagonizó los primeros remates del Real Madrid, abriendo grietas en la defensa gala. Sin embargo, el París FC no tardó en mostrar sus credenciales; Clara Matéo, siempre peligrosa por banda, desbordó con velocidad y calidad, poniendo un balón medido para Le Moguedec, que, con todo a favor, no logró concretar la ocasión.

    El partido tardó en coger temperatura debido a los constantes parones: Le Moguedec y Picard tuvieron que recibir atención médica en varias ocasiones, y la tensión se palpaba tanto en el campo como en las gradas, donde los 1.179 espectadores no dejaban de vivir cada acción con el corazón en la garganta. Poco a poco, el Real Madrid comenzó a imponerse en el control del juego, con avisos de Alba Redondo y Däbritz, mientras Linda Caicedo brillaba con regates eléctricos que la defensa francesa apenas podía seguir. Un disparo de la colombiana, que se estrelló contra el travesaño, recordó al público el talento que había faltado durante semanas.

    Pero en el minuto 41, la balanza se inclinó a favor de las visitantes. Una acción polémica en el área local terminó en penalti: Angeldahl derribó a Scott, y pese a las protestas madridistas por una supuesta falta previa, el VAR validó la decisión. Azzaro no perdonó y colocó el balón junto a Misa, poniendo al Real Madrid contra las cuerdas justo antes del descanso.

    La primera mitad concluyó con un interminable añadido de nueve minutos, en los que las locales no lograron inquietar a Chavas, que emergió como un muro infranqueable bajo los tres palos.

    El segundo tiempo arrancó con cambios tácticos de Pau Quesada: la entrada de Yasmim al lateral izquierdo buscaba oxigenar al equipo y generar mayor presencia ofensiva. Las ocasiones se sucedieron por ambos bandos: Feller perdonó una buena combinación por la derecha, mientras Scott falló un remate que podía haber cambiado por completo la historia del encuentro. Por su parte, Hocine se elevó con precisión en un balón parado colgado por Weir para evitar un disparo de Alba Redondo, manteniendo al París FC con vida en un duelo que cada minuto se hacía más eléctrico.

    El reloj avanzaba, pero el gol no llegaba. Alba Redondo volvió a cabecear fuera en un envío lateral de Yasmim, y Pau Quesada apostó por la frescura de Iris Ashley y Athenea. Linda Caicedo, incansable, buscó perforar la defensa gala desde la derecha, colgando un centro que superó a Chavas pero que ninguna compañera pudo rematar. La desesperación y la urgencia se palpaban en cada acción, mientras el Real Madrid buscaba con determinación el empate que rescatara la honra y la tranquilidad de la parroquia madridista.

    La épica no tardó en llegar. A punto de cumplirse el minuto 97, cuando los minutos parecían haberse estirado hasta el infinito, Weir cazó un balón suelto tras un bote dentro del área del París FC y con un remate preciso, imposible para Chavas, puso el definitivo 11. El Alfredo Di Stéfano estalló en un grito colectivo; un punto salvado en el último suspiro que refleja la perseverancia, el coraje y la resiliencia de un equipo acostumbrado a escribir su propia historia en la élite europea.

    Con este empate, el Real Madrid suma 7 puntos y se mantiene a solo dos del líder Olympique de Lyon, proyectando ya la vista hacia el próximo desafío: el Clásico frente al FC Barcelona, que se jugará el sábado 15 a las 16:00 en el Olímpico de Montjuïc. La Champions volverá con otra exigente salida al Emirates Stadium frente al Arsenal, escenario donde el año pasado se truncó el sueño europeo de las blancas, pero donde ahora hay hambre de revancha y épica.

    📋 Ficha técnica:

    Real Madrid (1): Misa; Eva Navarro, Lakrar (Rocío 63′), María Méndez, Holmgaard (Yasmim 46′); Angeldahl (Keukelaar 73′), Däbritz; Feller (Athenea 57′), Weir, Linda Caicedo; Alba Redondo (Iris Ashley 57′).
    Paris FC (1): Chavas; N’Dongala, Hocine, Greboval, Bogaert; Picard (Scott 24′ [Sangare 73′]), Korosec, Le Moguedec (Jedlinska 73′); Garbino, Azzaro, Mateo.

    Árbitra: Frida Klarlund (Noruega).
    Amonestadas: Linda Caicedo (45+2), Weir (45+2), Misa (70), Bogaert (87), Mateo (90+7).
    Estadio: Alfredo Di Stéfano, Valdebebas.
    Asistencia: 1.179 espectadores.

    Vídeo |