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  • La crónica | España conquista Antalya

    La crónica | España conquista Antalya

    (Fuente: RFEF)

    ➡️ Las de Sonia Bermúdez se impusieron por 1-3 a Ucrania en el segundo encuentro de este parón. Edna Imade, Lucía Corrales, que se estrenó con la absoluta, y Vicky López marcaron los goles de la Roja. Olha Ovdiychuk anotó el tanto del combinado ucraniano. Por su parte, Martina y Ornella debutaron con España.

    La previa |

    Elodie García Fut |

    https://vm.tiktok.com/ZNRu11DxC/

    El fútbol, a veces, deja de ser solamente fútbol. Hay momentos en los que el balón pesa más de lo habitual, en los que las decisiones que rodean a un partido trascienden el terreno de juego y se convierten en un debate que mezcla deporte, política internacional, seguridad y responsabilidad institucional. Eso es exactamente lo que ha ocurrido en las últimas horas con la Selección española femenina, que finalmente viajará a Turquía para disputar el segundo encuentro de la fase de clasificación para el Mundial de 2027 frente a Ucrania, en un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica que se vive en Oriente Medio.

    La Roja afronta este compromiso apenas unos días después de haber iniciado su camino hacia la próxima Copa del Mundo con una convincente victoria frente a Islandia. Fue un triunfo que dejó sensaciones muy positivas, no solo por el resultado —un claro 3-0— sino también por la manera en la que el equipo de Sonia Bermúdez interpretó el partido, dominando desde el primer minuto, imponiendo su ritmo y demostrando que el relevo generacional en la selección continúa avanzando con paso firme.

    Pero antes de que la pelota vuelva a rodar, la actualidad ha estado marcada por un asunto mucho más complejo que cualquier planteamiento táctico. El viaje a Turquía, inicialmente programado con normalidad dentro de la planificación de este primer parón internacional de la temporada, quedó en suspenso durante varias horas después de que la Real Federación Española de Fútbol decidiera retrasar la salida de la expedición ante la evolución del conflicto en Oriente Medio.

    La decisión no fue sencilla. En un primer momento, desde el entorno federativo se trasladó un mensaje de calma. La selección se encontraba concentrada en Castellón preparando el encuentro con total normalidad, mientras se seguía con atención la situación internacional. Sin embargo, el paso de las horas y la escalada de tensión en la región provocaron que la incertidumbre comenzara a filtrarse tanto en los despachos como en el vestuario.

    Porque cuando se habla de seguridad, el fútbol deja de ser lo único importante.

    Durante la jornada del jueves se sucedieron reuniones, llamadas y consultas entre diferentes organismos. La Real Federación Española de Fútbol mantuvo comunicación constante con la UEFA, el Consejo Superior de Deportes, la Federación Turca de Fútbol, la Asociación Ucraniana de Fútbol y las autoridades diplomáticas españolas, incluyendo la Embajada de España en Ankara y el consulado en Estambul.

    Cada paso debía darse con cautela.
    Según trascendió posteriormente, la RFEF llegó incluso a solicitar a la UEFA la posibilidad de aplazar el encuentro. Una petición que, sin embargo, no obtuvo el visto bueno del organismo europeo. El calendario internacional es extremadamente rígido y la normativa contempla consecuencias claras en caso de incomparecencia: derrota automática por 3-0, sanción económica y la posibilidad de castigos adicionales si se considera que la ausencia constituye una infracción grave.

    Con ese escenario sobre la mesa, la Federación trasladó la situación a todas las partes implicadas. Jugadoras, cuerpo técnico y responsables federativos analizaron los riesgos, las garantías de seguridad y las implicaciones deportivas de cada posible decisión.

    Finalmente, después de horas de debate y tras recibir las garantías pertinentes, se tomó la determinación de viajar.

    La expedición española partirá en un vuelo chárter programado para las 11:00 horas, con el presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Rafael Louzán, encabezando el viaje. El destino será Antalya, una ciudad situada en la costa mediterránea turca que acogerá el encuentro en el estadio Mardan Antalyaspor.

    Turquía no figura entre los países a los que el Ministerio de Asuntos Exteriores español desaconseja viajar de forma explícita. En la lista de destinos catalogados como de alto riesgo aparecen naciones como Irán, Irak, Siria, Líbano, Israel, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Baréin, Kuwait, Libia, Jordania, Afganistán o Pakistán. Sin embargo, el país otomano sí se encuentra dentro del grupo de territorios para los que se recomienda viajar con precaución, junto a lugares como Chipre, Egipto, Arabia Saudí, Armenia, Azerbaiyán o Turkmenistán.

    La inquietud aumentó especialmente después de que el martes trascendiera la interceptación de un misil en la zona este del país, un episodio que contribuyó a alimentar las dudas sobre la conveniencia de mantener el partido en territorio turco.

    En medio de todo este contexto, también emergió la voz de la Asociación de Futbolistas Españoles.

    El sindicato, que representa a las jugadoras profesionales, emitió un comunicado contundente mostrando su oposición al desplazamiento de la selección. Para la AFE, la seguridad y la integridad de las futbolistas debe situarse siempre por encima de cualquier compromiso deportivo.

    En su mensaje público, el sindicato alertó de la incertidumbre que genera la situación geopolítica actual y advirtió de que, en un contexto de tensión internacional, cualquier lugar puede convertirse en objetivo potencial de ataques, mientras que el espacio aéreo podría cerrarse de manera repentina, dejando a las deportistas en una situación complicada.

    Además, el comunicado apelaba a la coherencia institucional. Mientras distintos gobiernos están evacuando a ciudadanos de zonas potencialmente afectadas por acciones bélicas, resulta difícil entender —según la AFE— que las futbolistas deban desplazarse a una región cercana al conflicto para disputar un partido.

    Por ello, el sindicato solicitó a la UEFA que reconsiderara la decisión y explorara alternativas que permitieran garantizar plenamente la seguridad de las jugadoras.

    Pero el debate no se limitó únicamente al encuentro entre España y Ucrania.

    La AFE también extendió su preocupación a otro evento previsto en el calendario internacional: la Finalissima masculina entre España y Argentina, cuya sede designada es Qatar. El sindicato considera que ningún partido debería disputarse en zonas de conflicto o en regiones cercanas a escenarios de tensión internacional si existe la posibilidad de trasladarlo a un entorno más seguro.

    Mientras todo esto ocurría fuera del campo, la selección trataba de mantener el foco en el fútbol.

    Porque el partido ante Ucrania es mucho más que un simple encuentro dentro del calendario internacional. Es una pieza importante dentro del camino hacia el Mundial de 2027, un torneo en el que España aspira a consolidar su condición de potencia mundial del fútbol femenino.

    La Roja llega a esta segunda jornada después de haber dejado una carta de presentación muy sólida en su estreno frente a Islandia.

    Aquel partido tuvo un nombre propio: Claudia Pina.
    La atacante catalana firmó un doblete que confirmó su excelente momento de forma. Pina atraviesa una de las mejores rachas goleadoras de su carrera y los números lo reflejan con claridad: seis goles en cinco partidos desde que Sonia Bermúdez asumió el banquillo de la selección.

    Su capacidad para aparecer entre líneas, su movilidad constante y su instinto goleador la han convertido en una de las piezas más desequilibrantes del ataque español.

    Junto a ella también destacó Edna Imade, que vivió una noche especialmente emotiva al marcar su primer gol con la camiseta de la selección absoluta.

    El tanto fue celebrado por todo el equipo, consciente de lo que significa para una jugadora abrir su cuenta goleadora con la selección nacional.

    Sin embargo, no todas las noticias han sido positivas para el cuerpo técnico.

    En las últimas horas se confirmó la baja de Aiara Agirrezabala. La joven lateral de la Real Sociedad ha tenido que abandonar la concentración debido a unas molestias en el aductor izquierdo y ya ha regresado a San Sebastián para iniciar su proceso de recuperación con el club.

    Su ausencia reduce ligeramente las opciones defensivas de Sonia Bermúdez, aunque la selección mantiene una convocatoria amplia y equilibrada.

    La lista inicial incluía a quince futbolistas que compiten cada semana en la Liga F Moeve, repartidas entre seis clubes distintos, un dato que refleja la creciente diversidad competitiva del campeonato español.

    Enfrente estará Ucrania, un rival que llega herido después de sufrir una dura derrota frente a Inglaterra en la primera jornada de la fase de clasificación. El 1-6 encajado ante las inglesas dejó claro el potencial ofensivo del conjunto británico, pero también evidenció las dificultades defensivas del equipo ucraniano.

    Históricamente, los enfrentamientos entre España y Ucrania han ofrecido resultados equilibrados. Ambas selecciones se han enfrentado en cuatro ocasiones, con dos victorias para cada lado.

    El primer duelo se remonta al 2 de noviembre de 1997, en un partido de clasificación mundialista que terminó con triunfo ucraniano por 1-2.

    El enfrentamiento más reciente, en cambio, fue claramente favorable a España, que se impuso por un contundente 5-0 hace tres años.

    Ahora, en Antalya, la historia vuelve a cruzar los caminos de ambas selecciones.

    El escenario será el estadio Mardan Antalyaspor, un recinto que acogerá el partido este sábado 7 de marzo a partir de las 18:00 horas. En España, el encuentro podrá seguirse en directo a través de La 1 y de la plataforma RTVE Play.

    Sobre el césped, España buscará consolidar su liderazgo en el grupo y dar un paso más hacia el Mundial de 2027.

    Fuera del campo, el partido ya forma parte de una historia mucho más grande.

    Una historia en la que el fútbol se mezcla con la geopolítica, con la responsabilidad institucional y con la eterna pregunta de hasta qué punto el deporte puede —o debe— mantenerse al margen de los conflictos del mundo que lo rodea.

    Y mientras todas esas preguntas siguen abiertas, la pelota volverá a rodar y nuestros corazones latirán a su compás.

    El duelo al detalle |

    (Fuente: “El Partido de Manu”)

    🔜 NEXT GAME

    🏆 Fase de clasificación para el Mundial de Brasil 2027 |

    😍 Matchday 2 | Día de partido

    📅 Sábado, 7 de marzo de 2026

    🇺🇦 Ucrania 🆚 🇪🇸 España

    ⏰ 18:00 horario peninsular

    📺 La 1 de RTVE

    🏟️ Mardan Antalyaspor, Antalya (Turquía)

    Los onces |

    (Fuente: RFEF )

    Después de la victoria de Inglaterra por 2-0 a costa de Islandia, unas horas antes, la Selección Española de Fútbol debía sacar adelante un difícil encuentro en Turquía contra Ucrania en medio de una situación geopolítica muy complicada que ha estado a punto de evitar que el esférico echase a rodar.

    La selección española volvió a demostrar su carácter competitivo y su ambición ofensiva con una convincente victoria por 1-3 ante Ucrania en el segundo compromiso de este parón internacional, un partido que terminó confirmando el buen momento de la Roja y que, pese a un arranque en el que el gol parecía resistirse, acabó reflejando sobre el césped la clara superioridad del equipo dirigido por Sonia Bermúdez. España dominó desde el primer instante, monopolizando la posesión, empujando a su rival hacia campo propio y generando una sucesión constante de ocasiones que anunciaban que tarde o temprano el marcador terminaría inclinándose hacia el lado español.

    Desde el pitido inicial quedó claro que el plan de partido pasaba por la circulación rápida del balón, la movilidad constante en tres cuartos de campo y la insistencia en buscar espacios entre líneas. En ese contexto apareció pronto una de las futbolistas más activas del encuentro, Vicky López, que desde los primeros minutos se erigió en el motor ofensivo de la selección. Fue precisamente ella quien protagonizó la primera ocasión clara del partido cuando logró recibir dentro del área tras una buena combinación colectiva. La joven atacante controló con rapidez y se animó con un remate que buscaba sorprender a la defensa ucraniana, pero las zagueras reaccionaron con rapidez y consiguieron despejar el peligro antes de que el balón pudiera dirigirse hacia la portería.

    España continuaba manejando el encuentro con autoridad y apenas habían transcurrido diez minutos cuando volvió a aparecer la conexión ofensiva entre Vicky López y Alexia. La jugadora del Barcelona combinó con la capitana en la frontal del área y, tras recibir la devolución, armó un disparo con intención que terminó en las manos de la guardameta ucraniana, bien colocada para evitar el primer tanto del encuentro. El equipo español insistía una y otra vez, convencido de que el gol era cuestión de paciencia y continuidad.

    A esa presión ofensiva se sumó también Salma, que decidió probar fortuna con un lanzamiento desde fuera del área buscando sorprender a la portera rival. El disparo salió con potencia, aunque no lo suficientemente ajustado para batir a la guardameta, que volvió a atrapar el balón con seguridad. Ucrania apenas lograba salir de su campo y el encuentro se convertía progresivamente en un monólogo de la selección española, que dominaba el balón, el territorio y el ritmo del juego.

    En otra de las acciones de ataque, Salma filtró un pase hacia la banda buscando la llegada de Athenea. La jugadora del Real Madrid arrancó con velocidad y logró colocarse en posición de remate, pero en el momento decisivo no consiguió conectar con claridad el balón y la oportunidad terminó perdiéndose. El dominio de España era total y las ocasiones continuaban acumulándose, aunque el marcador seguía resistiéndose.

    Clara Serrajordi también quiso sumarse a la ofensiva con un disparo lejano que intentó sorprender a la defensa ucraniana, pero el balón no encontró portería. Pese a ello, el equipo español no bajaba el ritmo y continuaba empujando con determinación, consciente de que el gol terminaría llegando si mantenía esa intensidad ofensiva.

    Una de las jugadas más destacadas de la primera mitad llegó cuando Vicky López volvió a recibir el balón en una zona peligrosa del área. La atacante se giró con rapidez y sacó un remate que llevaba dirección clara hacia la portería, pero la guardameta ucraniana Daria Keliushyk protagonizó una intervención espectacular, lanzándose con reflejos felinos para desviar el balón y evitar el gol. Fue un auténtico paradón que prolongó momentáneamente la resistencia del conjunto ucraniano.

    España tampoco dejaba de intentarlo a balón parado. Cada falta lateral y cada saque de esquina se convertían en una nueva oportunidad para buscar el primer tanto. Lucía Corrales dispuso también de una ocasión desde dentro del área, donde consiguió rematar tras una jugada colectiva bien elaborada, aunque nuevamente la portera rival apareció para mantener el empate.

    Cuando parecía que el descanso llegaría con el marcador intacto, el partido ofreció finalmente el premio al dominio español en los minutos finales de la primera parte. En el minuto 42, Athenea protagonizó una acción individual en la que logró provocar una falta peligrosa cerca del área. Salma asumió la responsabilidad en el lanzamiento y colocó el balón con calma antes de ejecutar el centro.

    El envío fue preciso y tenso, dirigido hacia el corazón del área, donde apareció Edna Imade. La delantera leyó perfectamente la trayectoria del balón, se elevó por encima de la defensa y conectó un cabezazo firme que superó a la guardameta y terminó en el fondo de la red. El 0-1 rompía por fin la resistencia ucraniana y confirmaba la superioridad española en el encuentro. Era además el segundo gol de Edna con la selección, un tanto que llegaba en un momento clave para abrir definitivamente el partido con el 01 en el minuto 44 de juego, pero habría más antes del receso.

    España aprovechó la inercia positiva y apenas unos minutos después volvió a golpear con un auténtico golazo. Vicky López volvió a intervenir en la jugada, demostrando su visión de juego al detectar la llegada desde atrás de Lucía Corrales. La atacante recibió el balón en posición de disparo y no dudó en armar un potente chut desde media distancia. El balón salió con violencia y se estrelló primero contra el larguero, generando un instante de suspense antes de caer finalmente dentro de la portería. El 0-2 desató la celebración del equipo español y supuso además el primer gol de Lucía Corrales con la selección absoluta, un estreno soñado que ampliaba la ventaja justo antes del descanso.

    Tras el paso por vestuarios, Sonia Bermúdez decidió introducir cambios para mantener la intensidad ofensiva del equipo. Eva Navarro y Fiamma Benítez saltaron al terreno de juego con la intención de seguir presionando a una Ucrania que continuaba replegada en busca de contener el empuje español.

    La segunda parte mantuvo un desarrollo similar al de la primera. España continuaba dominando el balón y generando peligro en campo contrario, con Vicky López como principal referente ofensivo. En el minuto 53 llegó una nueva acción decisiva cuando Athenea protagonizó una incursión en el área que obligó a la defensa ucraniana a intervenir de manera precipitada. En el intento de despeje, Lyubov Shmayko tocó el balón con la mano, una infracción que la árbitra sancionó inmediatamente señalando el punto de penalti.

    Vicky López asumió la responsabilidad del lanzamiento. La joven atacante se colocó frente al balón con confianza y ejecutó el disparo con precisión, engañando a la portera y enviando el balón al fondo de la red para establecer el 03 en el marcador. El tanto reflejaba la personalidad y el talento de una jugadora que había sido protagonista durante todo el encuentro y que culminaba su actuación con un gol desde los once metros.

    Con el partido prácticamente resuelto, Sonia Bermúdez continuó moviendo el banquillo para dar minutos a otras futbolistas. Inma Gabarro y Martina Fernández ingresaron al terreno de juego, produciéndose además el debut de Martina con la selección absoluta, un momento especial que añadía otro elemento positivo a la noche española.

    España siguió generando oportunidades y estuvo cerca de ampliar aún más la ventaja cuando Edna Imade remató una acción ofensiva que la guardameta ucraniana consiguió despejar prácticamente sobre la línea de gol. Sin embargo, Ucrania encontró un pequeño respiro en una de sus escasas aproximaciones al área española. Aunque Misa Rodríguez había respondido previamente con seguridad a un disparo lejano, poco después no pudo evitar el gol de Olha Ovdiychuk, que aprovechó un balón dentro del área para batir a la portera canaria y recortar distancias en el marcador con el 13 que permitió a la ex del Atlético de Madrid celebrar el primer gol en contra de la era de Sonia Bermúdez.

    El tramo final del encuentro también dejó otro debut destacado, el de Ornella Vignola con la selección española. La atacante buscó sumarse al ataque y estuvo cerca de estrenarse con un centro-chut que se marchó por encima del larguero. Incluso Clara Serrajordi tuvo otra oportunidad clara en los minutos finales, pero el palo evitó que España ampliara aún más su ventaja.

    Finalmente, el pitido final confirmó la victoria de la selección española por 1-3, un triunfo que reflejó con claridad lo sucedido sobre el terreno de juego: dominio, ambición ofensiva y una actuación colectiva muy sólida que permitió a la Roja continuar con su buena dinámica y mantener la sensación de que el equipo sigue creciendo partido a partido. El talento joven, la capacidad de generar ocasiones y la profundidad de plantilla volvieron a quedar patentes en un encuentro que dejó goles, debutantes y una nueva demostración del potencial del fútbol femenino español.

    Así, España seis unidades sobre seis en su casillero particular, pero con dos tantos menos en la diferencia de goles y es segunda por detrás de Inglaterra.

    (Fuente: “El Partido de Manu”)

    Es hora de resetear la mente y volver a conectar con el fútbol femenino de clubes, pues lo que viene no es menor, a mitad de semana nos aguardan las semifinales de la Copa de la Reina Iberdrola.

    📋 Ficha técnica |

    Ucrania: Daria Keliushyk; Maryna Shaynyuk (Roksolana Kravchuk 46’), Yana Kotik, Lesia Olkhova, Lyubov Shmayko, Darya Ivkova (Olha Basanka 37’); Iryna Podolska, Yana Kalinina (Svitlana Kohut 66’), Anna Petryk (Lidiia Zaborovets 66’), Olha Ovdiychuk (Inna Hlushchenko 83’); Viktoriya Hiryn.

    España: Misa Rodríguez; Jana Fernández, María Méndez (Martina Fernández 63’), Laia Codina, Lucía Corrales; Clara Serrajordi, Vicky López (Inma Gabarro 63’), Alexia Putellas (Fiamma Benítez 46’); Salma Paralluelo (Eva Navarro 46’), Edna Imade y Athenea del Castillo (Ornella Vignola 77’).

    Árbitra principal: Maïka Vanderstichel. Amonestó a Yana Kotik por Ucrania y a Jana Fernández por España con tarjeta amarilla.

    Estadio: Mardan Antalyaspor, Antalya (Turquía) sobre una superficie de hierba natural.

    Goles |

    0-1 Edna Imade 44’ ⚽️
    0-2 Lucía Corrales 45’ ⚽️
    0-3 Vicky López (P.) 55’ ⚽️
    1-3 Olha Ovdiychuk 76’ ⚽️

  • Oficial | Beatriz Álvarez participó en un encuentro con empleados de Moeve con motivo del Día Internacional de la Mujer

    Oficial | Beatriz Álvarez participó en un encuentro con empleados de Moeve con motivo del Día Internacional de la Mujer

    (Fuente: Liga F Moeve)

    ◼️ En el marco de la semana en la que se celebra el Día Internacional de la Mujer, Moeve ha celebrado un encuentro junto a Liga F dirigido a empleados de la energética para compartir aprendizajes sobre liderazgo, el valor del trabajo en equipo y la importancia de tener referentes femeninos. Un encuentro de alto nivel en el que han participado tres miembros del Comité de Dirección de la compañía junto a la máxima representante de la competición profesional de clubes de fútbol femenino en España.

    momentos en los que el fútbol deja de ser únicamente un juego para convertirse en un espejo de la sociedad. Momentos en los que una pelota que rueda sobre el césped es también un símbolo que refleja aspiraciones, luchas colectivas, sueños compartidos y una mirada hacia el futuro. El fútbol femenino en España vive uno de esos momentos. Y lo que hace apenas unos años parecía una batalla silenciosa librada en campos secundarios, en horarios invisibles y ante graderíos tímidos, hoy se ha transformado en un movimiento social que avanza con paso firme, empujado por miles de futbolistas, por millones de aficionados y por instituciones que han entendido que el deporte puede ser mucho más que entretenimiento. En ese contexto se sitúa la jornada en la que varias directivas de la compañía energética Moeve y la presidenta de la Liga F Moeve, Beatriz Álvarez, compartieron un espacio de reflexión sobre liderazgo, igualdad y futuro. Pero reducir aquel encuentro a una simple jornada corporativa sería quedarse en la superficie. Porque lo que allí se puso sobre la mesa fue algo más profundo: el relato de una transformación cultural que está redefiniendo el lugar del fútbol femenino en el panorama deportivo y social de España.

    En ese escenario de diálogo, experiencias y visión compartida, tres voces destacaron por la claridad de su mensaje y la fuerza de sus trayectorias profesionales. Bettina Karsch, vicepresidenta ejecutiva de Personas, Organización y Cultura de Moeve; Carmen de Pablo, directora financiera y responsable de Estrategia y Sostenibilidad; y Alice Acuña, vicepresidenta ejecutiva de Trading y Commercial Integration. Tres perfiles distintos, tres recorridos profesionales sólidos y una idea común: el liderazgo femenino no se construye en el vacío, necesita referentes, oportunidades y contextos que permitan que el talento emerja y se desarrolle. Y el deporte, especialmente el fútbol, tiene una capacidad única para crear esos referentes.

    La reflexión de Bettina Karsch resonó con especial fuerza en la sala. No fue una frase pronunciada para cumplir con un protocolo institucional ni una declaración diseñada para titulares rápidos. Fue una afirmación que sintetiza una década de cambios profundos. El fútbol femenino, explicó, lleva años recorriendo un proceso de profesionalización que no solo se percibe en la estructura de las competiciones o en la calidad del espectáculo, sino también en la forma en la que las nuevas generaciones se relacionan con el deporte. Cada vez más niñas dicen que quieren ser futbolistas. Y ese dato, aparentemente simple, encierra una transformación cultural de enorme alcance.

    Porque durante décadas la pregunta ni siquiera se planteaba. Las niñas podían admirar a atletas, artistas o científicas, pero rara vez tenían referentes futbolísticos visibles. El fútbol era territorio casi exclusivo de los hombres en el imaginario colectivo. Hoy, en cambio, las jugadoras de la Liga F ocupan portadas, protagonizan retransmisiones televisivas, llenan estadios y se convierten en modelos aspiracionales para miles de jóvenes. Y ese cambio no es casual. Está directamente relacionado con el proceso de profesionalización que el fútbol femenino ha experimentado en los últimos años.

    Karsch lo resumió con una claridad que conecta perfectamente con la lógica del deporte: cuando el talento tiene visibilidad, inspira; cuando inspira, genera nuevas vocaciones; y cuando esas vocaciones encuentran estructuras profesionales, el ciclo se fortalece. Así se construyen las generaciones futuras. Así se multiplican las oportunidades.

    Ese mismo hilo argumental fue retomado por Beatriz Álvarez, presidenta de la Liga F, una figura clave en la consolidación institucional del fútbol femenino español. Desde su llegada al liderazgo de la competición, Álvarez ha defendido una idea que hoy parece evidente pero que durante mucho tiempo fue ignorada: el fútbol femenino no es un apéndice del masculino, sino una realidad deportiva con identidad propia, con su propio relato y con un potencial enorme de crecimiento.

    Cuando Álvarez habla del desarrollo de la competición, lo hace desde una perspectiva que combina datos objetivos con una lectura social más amplia. Y los números, en efecto, cuentan una historia poderosa. En apenas unos años, la audiencia televisiva de la Liga F ha crecido de forma exponencial. Durante la última temporada el incremento alcanzó el noventa por ciento. Una cifra que, en términos de mercado audiovisual, es extraordinaria. Pero más allá de la estadística, lo que ese crecimiento revela es un cambio en los hábitos de consumo deportivo.

    Cada vez más espectadores buscan el fútbol femenino. Lo siguen en televisión, lo comentan en redes sociales, acuden a los estadios. El público ya no percibe estos partidos como un evento marginal o alternativo, sino como parte integral del calendario futbolístico.

    La consolidación de acuerdos televisivos ha sido determinante en ese proceso. La entrada en vigor del nuevo marco de retransmisión que incluye a RTVE, con partidos emitidos a través de Teledeporte y la plataforma digital RTVE Play, así como la participación de TV3 mediante Esport3 y 3cat, ha ampliado de forma notable el alcance del campeonato. A ello se suman las emisiones de Gol Play, TEN y la cobertura semanal de la plataforma DAZN, que ha acompañado a la competición desde su nacimiento en 2022.

    Ese ecosistema audiovisual ha permitido que el fútbol femenino llegue a audiencias que antes no tenían acceso regular a sus partidos. Y la consecuencia es clara: cuando los encuentros se emiten con continuidad y calidad, el público responde.

    El fenómeno también se refleja en los estadios. Durante mucho tiempo, uno de los argumentos utilizados por los escépticos era que el fútbol femenino no generaba suficiente interés en directo. Hoy esa idea ha quedado desmentida por los hechos. La asistencia media a los partidos ha crecido de forma sostenida y se ha más que duplicado en comparación con la etapa previa a la profesionalización. Incluso en la temporada pasada se registró un incremento adicional del siete por ciento.

    Pero si hay un partido que simboliza ese cambio es el clásico entre el FC Barcelona y el Real Madrid. Durante tres temporadas consecutivas, ese encuentro ha superado la barrera de los treinta y cinco mil espectadores. Una cifra que no solo impresiona por su magnitud, sino por lo que representa: miles de aficionados que deciden dedicar su tiempo y su pasión al fútbol femenino.

    En paralelo, el crecimiento digital de la Liga F ha sido igualmente significativo. Las redes sociales se han convertido en una herramienta fundamental para conectar con nuevas generaciones de aficionados. Y en ese terreno la competición ha experimentado un salto notable. Actualmente suma alrededor de un millón doscientos mil seguidores en sus diferentes plataformas, lo que supone un incremento superior al cincuenta por ciento respecto al cierre de la temporada anterior.

    Más de cuatrocientas mil personas se han incorporado recientemente a la comunidad digital de la liga. Cada una de ellas representa una historia distinta: una niña que descubre a su primera futbolista favorita, un aficionado que decide seguir a su equipo femenino, un espectador que encuentra en estos partidos una narrativa deportiva que le emociona.

    Los datos, por tanto, dibujan un panorama optimista. Pero detrás de cada cifra hay un proceso colectivo que merece ser contado. Porque el crecimiento del fútbol femenino no ha sido un camino sencillo. Ha requerido perseverancia, inversión, liderazgo y, sobre todo, convicción.

    En ese contexto cobra especial relevancia la alianza entre Moeve, Liga F y LALIGA. No se trata únicamente de un acuerdo comercial o de patrocinio deportivo. Es una apuesta estratégica que busca consolidar el desarrollo del fútbol femenino y amplificar su impacto social.

    El hecho de que Moeve se haya convertido en el title sponsor de la competición y que su nombre forme parte oficial de la denominación de la liga refleja el compromiso de la compañía con este proyecto. Pero el alcance de la alianza va más allá. También incluye el patrocinio de LALIGA GENUINE Moeve, una competición dirigida a personas con discapacidad intelectual que representa uno de los programas de inclusión más inspiradores del deporte español.

    El mensaje que subyace a esta colaboración es claro: el deporte puede ser un instrumento poderoso para promover valores como la igualdad, la diversidad, la integración y el trabajo en equipo.

    Bajo el lema “El mundo es nuestro terreno de juego, el futuro es mejor si jugamos todos”, las entidades implicadas han construido una narrativa que conecta el espectáculo deportivo con una visión más amplia de transformación social.

    Y es ahí donde el fútbol femenino encuentra uno de sus mayores potenciales. Porque cada partido que se juega, cada gol que se celebra y cada estadio que se llena contribuye a redefinir los límites de lo posible para miles de niñas que miran hacia el césped soñando con su propio futuro.

    Quizá por eso jornadas como la que reunió a las directivas de Moeve y a la presidenta de la Liga F tienen un significado especial. No son únicamente encuentros institucionales. Son espacios en los que se articula una conversación sobre el futuro del deporte y sobre el papel que puede desempeñar en la construcción de una sociedad más equitativa.

    En el fondo, el fútbol siempre ha sido una historia de sueños. De niños que patean un balón imaginando que algún día jugarán en un gran estadio. Hoy, gracias al crecimiento del fútbol femenino, ese sueño también pertenece plenamente a las niñas.

    (Fuente: “El Partido de Manu”)

    Y cuando dentro de unos años alguien mire hacia atrás para analizar esta etapa de transformación, probablemente recordará que todo empezó con pequeñas decisiones, con alianzas valientes y con la convicción de que el talento no entiende de género.

    Porque el fútbol, al final, es mucho más que un deporte. Es un relato colectivo que se escribe cada fin de semana en los estadios, en las pantallas y en la imaginación de quienes creen que el futuro siempre puede ser un poco mejor si se juega en equipo.

  • Oficial | La Selección Española  busca el pleno de triunfos en el primer parón de 2026

    Oficial | La Selección Española busca el pleno de triunfos en el primer parón de 2026

    (Fuente: Gol Femenino)

    🔶  La Roja se verá las caras contra Ucrania el sábado 7 de marzo a las 18:00h en el Mardan Antalyaspor (Antalya). Finalmente, España ha viajado a Turquía para disputar el segundo choque de la fase de clasificación para el Mundial de 2027. Las de Sonia Bermúdez vencieron por 3-0 a Islandia en la primera jornada.

    Elodie García Fut |

    https://vm.tiktok.com/ZNRu11DxC/

    El fútbol, a veces, deja de ser solamente fútbol. Hay momentos en los que el balón pesa más de lo habitual, en los que las decisiones que rodean a un partido trascienden el terreno de juego y se convierten en un debate que mezcla deporte, política internacional, seguridad y responsabilidad institucional. Eso es exactamente lo que ha ocurrido en las últimas horas con la Selección española femenina, que finalmente viajará a Turquía para disputar el segundo encuentro de la fase de clasificación para el Mundial de 2027 frente a Ucrania, en un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica que se vive en Oriente Medio.

    La Roja afronta este compromiso apenas unos días después de haber iniciado su camino hacia la próxima Copa del Mundo con una convincente victoria frente a Islandia. Fue un triunfo que dejó sensaciones muy positivas, no solo por el resultado —un claro 3-0— sino también por la manera en la que el equipo de Sonia Bermúdez interpretó el partido, dominando desde el primer minuto, imponiendo su ritmo y demostrando que el relevo generacional en la selección continúa avanzando con paso firme.

    Pero antes de que la pelota vuelva a rodar, la actualidad ha estado marcada por un asunto mucho más complejo que cualquier planteamiento táctico. El viaje a Turquía, inicialmente programado con normalidad dentro de la planificación de este primer parón internacional de la temporada, quedó en suspenso durante varias horas después de que la Real Federación Española de Fútbol decidiera retrasar la salida de la expedición ante la evolución del conflicto en Oriente Medio.

    La decisión no fue sencilla. En un primer momento, desde el entorno federativo se trasladó un mensaje de calma. La selección se encontraba concentrada en Castellón preparando el encuentro con total normalidad, mientras se seguía con atención la situación internacional. Sin embargo, el paso de las horas y la escalada de tensión en la región provocaron que la incertidumbre comenzara a filtrarse tanto en los despachos como en el vestuario.

    Porque cuando se habla de seguridad, el fútbol deja de ser lo único importante.

    Durante la jornada del jueves se sucedieron reuniones, llamadas y consultas entre diferentes organismos. La Real Federación Española de Fútbol mantuvo comunicación constante con la UEFA, el Consejo Superior de Deportes, la Federación Turca de Fútbol, la Asociación Ucraniana de Fútbol y las autoridades diplomáticas españolas, incluyendo la Embajada de España en Ankara y el consulado en Estambul.

    Cada paso debía darse con cautela.
    Según trascendió posteriormente, la RFEF llegó incluso a solicitar a la UEFA la posibilidad de aplazar el encuentro. Una petición que, sin embargo, no obtuvo el visto bueno del organismo europeo. El calendario internacional es extremadamente rígido y la normativa contempla consecuencias claras en caso de incomparecencia: derrota automática por 3-0, sanción económica y la posibilidad de castigos adicionales si se considera que la ausencia constituye una infracción grave.

    Con ese escenario sobre la mesa, la Federación trasladó la situación a todas las partes implicadas. Jugadoras, cuerpo técnico y responsables federativos analizaron los riesgos, las garantías de seguridad y las implicaciones deportivas de cada posible decisión.

    Finalmente, después de horas de debate y tras recibir las garantías pertinentes, se tomó la determinación de viajar.

    La expedición española partirá en un vuelo chárter programado para las 11:00 horas, con el presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Rafael Louzán, encabezando el viaje. El destino será Antalya, una ciudad situada en la costa mediterránea turca que acogerá el encuentro en el estadio Mardan Antalyaspor.

    Turquía no figura entre los países a los que el Ministerio de Asuntos Exteriores español desaconseja viajar de forma explícita. En la lista de destinos catalogados como de alto riesgo aparecen naciones como Irán, Irak, Siria, Líbano, Israel, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Baréin, Kuwait, Libia, Jordania, Afganistán o Pakistán. Sin embargo, el país otomano sí se encuentra dentro del grupo de territorios para los que se recomienda viajar con precaución, junto a lugares como Chipre, Egipto, Arabia Saudí, Armenia, Azerbaiyán o Turkmenistán.

    La inquietud aumentó especialmente después de que el martes trascendiera la interceptación de un misil en la zona este del país, un episodio que contribuyó a alimentar las dudas sobre la conveniencia de mantener el partido en territorio turco.

    En medio de todo este contexto, también emergió la voz de la Asociación de Futbolistas Españoles.

    El sindicato, que representa a las jugadoras profesionales, emitió un comunicado contundente mostrando su oposición al desplazamiento de la selección. Para la AFE, la seguridad y la integridad de las futbolistas debe situarse siempre por encima de cualquier compromiso deportivo.

    En su mensaje público, el sindicato alertó de la incertidumbre que genera la situación geopolítica actual y advirtió de que, en un contexto de tensión internacional, cualquier lugar puede convertirse en objetivo potencial de ataques, mientras que el espacio aéreo podría cerrarse de manera repentina, dejando a las deportistas en una situación complicada.

    Además, el comunicado apelaba a la coherencia institucional. Mientras distintos gobiernos están evacuando a ciudadanos de zonas potencialmente afectadas por acciones bélicas, resulta difícil entender —según la AFE— que las futbolistas deban desplazarse a una región cercana al conflicto para disputar un partido.

    Por ello, el sindicato solicitó a la UEFA que reconsiderara la decisión y explorara alternativas que permitieran garantizar plenamente la seguridad de las jugadoras.

    Pero el debate no se limitó únicamente al encuentro entre España y Ucrania.

    La AFE también extendió su preocupación a otro evento previsto en el calendario internacional: la Finalissima masculina entre España y Argentina, cuya sede designada es Qatar. El sindicato considera que ningún partido debería disputarse en zonas de conflicto o en regiones cercanas a escenarios de tensión internacional si existe la posibilidad de trasladarlo a un entorno más seguro.

    Mientras todo esto ocurría fuera del campo, la selección trataba de mantener el foco en el fútbol.

    Porque el partido ante Ucrania es mucho más que un simple encuentro dentro del calendario internacional. Es una pieza importante dentro del camino hacia el Mundial de 2027, un torneo en el que España aspira a consolidar su condición de potencia mundial del fútbol femenino.

    La Roja llega a esta segunda jornada después de haber dejado una carta de presentación muy sólida en su estreno frente a Islandia.

    Aquel partido tuvo un nombre propio: Claudia Pina.
    La atacante catalana firmó un doblete que confirmó su excelente momento de forma. Pina atraviesa una de las mejores rachas goleadoras de su carrera y los números lo reflejan con claridad: seis goles en cinco partidos desde que Sonia Bermúdez asumió el banquillo de la selección.

    Su capacidad para aparecer entre líneas, su movilidad constante y su instinto goleador la han convertido en una de las piezas más desequilibrantes del ataque español.

    Junto a ella también destacó Edna Imade, que vivió una noche especialmente emotiva al marcar su primer gol con la camiseta de la selección absoluta.

    El tanto fue celebrado por todo el equipo, consciente de lo que significa para una jugadora abrir su cuenta goleadora con la selección nacional.

    Sin embargo, no todas las noticias han sido positivas para el cuerpo técnico.

    En las últimas horas se confirmó la baja de Aiara Agirrezabala. La joven lateral de la Real Sociedad ha tenido que abandonar la concentración debido a unas molestias en el aductor izquierdo y ya ha regresado a San Sebastián para iniciar su proceso de recuperación con el club.

    Su ausencia reduce ligeramente las opciones defensivas de Sonia Bermúdez, aunque la selección mantiene una convocatoria amplia y equilibrada.

    La lista inicial incluía a quince futbolistas que compiten cada semana en la Liga F Moeve, repartidas entre seis clubes distintos, un dato que refleja la creciente diversidad competitiva del campeonato español.

    Enfrente estará Ucrania, un rival que llega herido después de sufrir una dura derrota frente a Inglaterra en la primera jornada de la fase de clasificación. El 1-6 encajado ante las inglesas dejó claro el potencial ofensivo del conjunto británico, pero también evidenció las dificultades defensivas del equipo ucraniano.

    Históricamente, los enfrentamientos entre España y Ucrania han ofrecido resultados equilibrados. Ambas selecciones se han enfrentado en cuatro ocasiones, con dos victorias para cada lado.

    El primer duelo se remonta al 2 de noviembre de 1997, en un partido de clasificación mundialista que terminó con triunfo ucraniano por 1-2.

    El enfrentamiento más reciente, en cambio, fue claramente favorable a España, que se impuso por un contundente 5-0 hace tres años.

    Ahora, en Antalya, la historia vuelve a cruzar los caminos de ambas selecciones.

    El escenario será el estadio Mardan Antalyaspor, un recinto que acogerá el partido este sábado 7 de marzo a partir de las 18:00 horas. En España, el encuentro podrá seguirse en directo a través de La 1 y de la plataforma RTVE Play.

    Sobre el césped, España buscará consolidar su liderazgo en el grupo y dar un paso más hacia el Mundial de 2027.

    Fuera del campo, el partido ya forma parte de una historia mucho más grande.

    Una historia en la que el fútbol se mezcla con la geopolítica, con la responsabilidad institucional y con la eterna pregunta de hasta qué punto el deporte puede —o debe— mantenerse al margen de los conflictos del mundo que lo rodea.

    Y mientras todas esas preguntas siguen abiertas, la pelota volverá a rodar y nuestros corazones latirán a su compás.

    🔜 NEXT GAME

    🏆 Fase de clasificación para el Mundial de Brasil 2027 |

    😍 Matchday 2 | Día de partido

    📅 Sábado, 7 de marzo de 2026

    🇺🇦 Ucrania 🆚 🇪🇸 España

    ⏰ 18:00 horario peninsular

    📺 La 1 de RTVE

    🏟️ Mardan Antalyaspor, Antalya (Turquía)

  • Oficial | La RFEF anuncia que España sí viajará a Antalya

    Oficial | La RFEF anuncia que España sí viajará a Antalya

    (Fuente: RFEF)

    ◼️En ocasiones el fútbol se abre paso entre la niebla de la historia como una pequeña luz obstinada que se niega a apagarse. Hay días en los que un balón rodando parece un gesto trivial, una rutina semanal que llena estadios, televisiones y conversaciones de bar. Y hay otros, como el que vive la Selección española estos días, en los que un simple partido de clasificación para un Mundial adquiere un peso simbólico mucho mayor, porque el contexto que lo rodea recuerda que el deporte no vive aislado del mundo. La expedición de España, encabezada por su presidente federativo, Rafael Louzán, se prepara para viajar a Turquía con el objetivo de disputar ante Ucrania la segunda jornada de la fase de clasificación para el Mundial que se celebrará en Brasil, pero el camino hacia ese encuentro ha estado marcado por una tensión internacional que, durante varios días, puso en duda incluso la posibilidad de que el partido pudiera disputarse con normalidad.

    El fútbol, que tantas veces ha servido de refugio emocional, volvió a convertirse en espejo de un mundo convulso cuando el conflicto entre Israel e Irán escaló hasta situar a gran parte del panorama internacional en estado de alerta diplomática. Las repercusiones de ese pulso geopolítico no tardaron en extenderse más allá de la política y la seguridad, alcanzando ámbitos aparentemente alejados como el deporte internacional. Los organismos que regulan las competiciones, entre ellos la poderosa FIFA, comenzaron a evaluar posibles escenarios de riesgo, revisando desplazamientos, rutas aéreas, protocolos de seguridad y la estabilidad de determinadas regiones donde debían disputarse partidos internacionales. En ese contexto de incertidumbre, el encuentro entre España y Ucrania, previsto en territorio turco, quedó temporalmente rodeado por una atmósfera de prudencia y vigilancia.

    Durante varias horas, incluso varios días, la pregunta flotaba en el aire: ¿podría el fútbol seguir adelante mientras el tablero internacional se tensaba? No era la primera vez que el deporte se encontraba en una situación similar. La historia del fútbol internacional está llena de momentos en los que las tensiones políticas amenazaron con detener el balón. Desde conflictos regionales hasta guerras abiertas, las competiciones han tenido que adaptarse a realidades que ningún reglamento deportivo puede prever completamente. Sin embargo, también existe una tradición igualmente poderosa: la del fútbol como espacio de encuentro, como lenguaje universal que intenta resistir incluso cuando el ruido del mundo parece demasiado fuerte.

    Fue en ese contexto cuando el presidente federativo español decidió reunirse con las jugadoras y el cuerpo técnico de la selección para transmitir un mensaje claro: serenidad, confianza y compromiso con la competición. La reunión, celebrada en un ambiente de concentración y responsabilidad, sirvió para alinear a toda la delegación en torno a un mismo objetivo. El viaje a Turquía seguiría adelante, el partido se prepararía con normalidad y la Selección española afrontaría el desafío deportivo sin perder de vista la complejidad del momento internacional. En la sala donde se produjo el encuentro se mezclaban emociones diversas: la concentración habitual previa a un compromiso oficial, la curiosidad inevitable por la situación global y, sobre todo, la convicción de que representar a un país en una competición mundialista implica asumir un papel que trasciende lo puramente deportivo.

    Mientras tanto, en el escenario internacional, los analistas trataban de descifrar el alcance del enfrentamiento entre Israel e Irán. La rivalidad entre ambos países no es nueva; se trata de una tensión estratégica que lleva décadas alimentándose de factores políticos, militares e ideológicos. Israel percibe el programa nuclear iraní como una amenaza existencial, mientras que Irán considera la presencia israelí en la región como un elemento de desestabilización permanente. Ese choque de visiones ha generado episodios recurrentes de confrontación indirecta, ataques encubiertos, presiones diplomáticas y demostraciones de fuerza que, en ocasiones, escalan hasta situar a la comunidad internacional en un delicado equilibrio.

    En las últimas semanas, esa tensión alcanzó un nuevo punto crítico cuando diversos incidentes militares y operaciones estratégicas elevaron el nivel de alerta en varias zonas del Oriente Medio. Las consecuencias inmediatas fueron visibles en el ámbito diplomático y militar, pero también empezaron a afectar a las rutas aéreas internacionales, a los sistemas de seguridad aeroportuarios y a la planificación logística de múltiples eventos globales. El deporte, inevitablemente, entró en la ecuación. Las federaciones nacionales, las ligas profesionales y los organismos internacionales comenzaron a revisar calendarios y desplazamientos para evitar cualquier situación que pudiera poner en riesgo a deportistas o aficionados.

    En el caso del encuentro entre España y Ucrania, el escenario elegido para albergar el partido se encuentra en Turquía, un país que históricamente ha ejercido de puente geográfico y político entre Europa y Asia. Esa posición estratégica lo convierte en un punto de conexión fundamental para numerosas competiciones deportivas internacionales. Las autoridades turcas, acostumbradas a gestionar grandes eventos, activaron inmediatamente protocolos de seguridad adicionales para garantizar que la cita futbolística pudiera celebrarse sin incidentes. Paralelamente, las federaciones implicadas mantuvieron un contacto constante con las instituciones internacionales para evaluar cualquier cambio en el contexto geopolítico.

    Para las jugadoras de la Selección española, sin embargo, la prioridad seguía siendo el fútbol. En el corazón del vestuario se respira una mezcla de responsabilidad histórica y ambición deportiva. Clasificarse para un Mundial en Brasil no es solo una meta competitiva; es también una oportunidad de consolidar la posición del fútbol femenino español en la élite global. La generación actual de futbolistas ha crecido en una etapa de transformación profunda del deporte, en la que la profesionalización, la visibilidad mediática y el reconocimiento institucional han cambiado radicalmente el panorama.

    El camino hacia ese Mundial se construye partido a partido, entrenamiento a entrenamiento, decisión a decisión. Y precisamente por eso el encuentro frente a Ucrania adquiere un valor estratégico enorme. En las fases de clasificación, cada punto cuenta, cada error pesa y cada victoria puede convertirse en un paso decisivo hacia el objetivo final. El cuerpo técnico lo sabe bien, y por eso la preparación del encuentro se ha desarrollado con una intensidad que refleja la importancia del desafío.

    El viaje que la expedición española emprenderá mañana no es simplemente un desplazamiento logístico; es el comienzo de un capítulo que combina deporte, diplomacia y simbolismo. En el avión que despegará rumbo a Turquía viajarán futbolistas que representan el presente y el futuro del fútbol español, entrenadores que han dedicado su vida a perfeccionar cada detalle táctico y dirigentes que entienden el valor institucional de la selección nacional. También viajará, de forma invisible pero inevitable, el contexto internacional que ha rodeado los días previos al partido.

    Porque el fútbol, al final, siempre termina reflejando la época en la que se juega. En algunos momentos la pelota rueda en estadios llenos de alegría y celebración; en otros lo hace bajo la sombra de tensiones políticas o conflictos globales. Pero incluso en esas circunstancias, el juego conserva una capacidad extraordinaria para reunir a personas de culturas diferentes alrededor de una misma emoción.

    Así llega España a la antesala de su duelo contra Ucrania: con la determinación intacta, con la mirada puesta en Brasil y con la conciencia de que, durante noventa minutos, el balón puede ofrecer al mundo un pequeño espacio de normalidad en medio de la incertidumbre.

    Y cuando el árbitro señale el inicio del partido en tierras turcas, cuando el primer pase cruce el centro del campo y las gradas comiencen a vibrar con cada jugada, el fútbol volverá a recordar una de sus verdades más profundas: incluso cuando la historia se agita alrededor, siempre hay un momento en el que el balón empieza a rodar… y el mundo, aunque sea por un instante, se detiene para mirarlo.

  • La crónica | Inglaterra no perdona ante Ucrania

    La crónica | Inglaterra no perdona ante Ucrania

    (Fuente: UEFA)

    ◼️ Las Lionesses imponen su ritmo hacia el Mundial 2027 y golean por 1-6 a un país en una dura situación global.

    ✍🏻 Manu López & Helena con hache

    A las seis de la tarde en punto, cuando el reloj marca las 18:00 y el sol de Antalya empieza a suavizar su intensidad sobre el césped impecable del Mardan Sports Complex, comienza una historia que en realidad empezó mucho antes. Empieza el camino hacia el Mundial de Brasil 2027, pero también continúa la resistencia silenciosa de un país que juega lejos de casa. Ucrania figura como local, pero no lo es del todo. No puede serlo. La guerra ha obligado a su selección femenina a convertir cada partido en un viaje interminable, cada concentración en un acto de logística compleja, cada convocatoria en una mezcla de fútbol y supervivencia emocional. Frente a ellas aparece Inglaterra, campeona de Europa, una selección que ha convertido el control del juego en una filosofía y la presión competitiva en un hábito. En este grupo A3 de la Liga A —donde también esperan España e Islandia— cada punto tiene valor de oro porque solo el primer puesto abre la puerta directa hacia Brasil.

    El partido comienza con una imagen que pronto se vuelve familiar: Inglaterra monopoliza el balón. Lo hace con calma, sin precipitación, como si el encuentro tuviera un ritmo previamente calculado. Las centrales se abren para iniciar la circulación, los mediocentros se escalonan para ofrecer líneas de pase y los extremos se pegan a la banda para ensanchar el campo. Ucrania responde con un bloque bajo muy compacto. Las líneas se juntan, las distancias se acortan y el carril central se convierte en un territorio prohibido. El plan es claro: sobrevivir al inicio, cerrar los espacios entre líneas y obligar a Inglaterra a buscar soluciones desde fuera.

    Pero Inglaterra no tarda en enseñar los dientes. En el minuto seis aparece la primera señal de peligro real. Georgia Stanway recibe en la frontal, gira sobre sí misma con esa mezcla de potencia y precisión que la caracteriza y filtra un pase que rompe la defensa ucraniana. El balón llega a los pies de Alessia Russo dentro del área. La delantera controla orientándose hacia la portería y dispara con potencia desde el costado izquierdo. El tiro obliga a Samson a estirarse abajo para desviar el balón. Es la primera gran parada del encuentro y también el anuncio de lo que está por venir.

    El dominio inglés es absoluto. La pelota se mueve de un lado a otro con paciencia quirúrgica. Ucrania apenas puede respirar. Cada recuperación inglesa se convierte en una nueva oleada ofensiva. En el minuto nueve llega otra ocasión clara. Un centro preciso desde la izquierda busca la cabeza de Russo, que se eleva entre las defensoras y conecta un remate que busca la escuadra. El balón se marcha apenas unos centímetros por encima del larguero. Inglaterra ya ha dejado claro que no piensa conceder tregua.

    Ucrania intenta salir de vez en cuando, pero cada intento se estrella contra una presión inmediata tras pérdida que Inglaterra ejecuta con una sincronización casi mecánica. La línea defensiva inglesa se coloca muy adelantada, achicando espacios y reduciendo el campo a unos pocos metros alrededor del área ucraniana. El partido se convierte en una batalla de paciencia. Inglaterra ataca. Ucrania resiste.

    En el minuto diecinueve llega otra escena que parece destinada a romper el empate. Blindkilde Brown recoge un balón suelto dentro del área tras una jugada embarullada. Dispara una vez, el balón rebota en una defensora, vuelve a caerle y conecta un segundo remate que golpea violentamente la parte inferior del larguero. Durante una fracción de segundo el estadio contiene la respiración, pero el balón no cruza la línea. Ucrania seguía viva.

    La resistencia ucraniana se sostiene gracias a un esfuerzo colectivo enorme. Cada centro es despejado con determinación. Cada disparo es bloqueado con el cuerpo. Cada balón dividido se pelea como si fuera el último. En el minuto treinta y dos se produce otra de esas jugadas que resumen el primer tiempo. Tras un saque de esquina, la pelota queda muerta en el área pequeña. Wubben-Moy, de espaldas a portería, improvisa un remate acrobático que parece inevitable. Sin embargo, Shaynyuk aparece sobre la línea para despejar el balón en el último instante.

    Inglaterra sigue insistiendo. En el minuto treinta y nueve Leah Williamson prueba suerte desde lejos con un disparo potente que Samson detiene sin problemas. Hemp continúa encarando por la banda, buscando desbordes, intentando romper el muro. En el tiempo añadido del primer tiempo Russo consigue conectar otro cabezazo dentro del área, esta vez más limpio, pero sin la potencia suficiente para batir a la portera. Cuando el árbitro señala el descanso, el marcador sigue mostrando un sorprendente 0-0. Inglaterra ha dominado absolutamente todo menos lo más importante: el resultado.

    Tras la reanudación, el encuentro se ajustó Sarina Wiegman introduce cambios, refresca posiciones y ajusta algunas piezas. Esme Morgan entra para reforzar la salida de balón y Poppy Pattinson vive su debut internacional. Inglaterra vuelve al campo con la sensación de que el gol está cerca y esta vez no tardó en llegar.

    Minuto cuarenta y siete. Inglaterra acelera una combinación rápida en la frontal. El balón llega a Russo dentro del área, ligeramente escorada hacia la izquierda. La delantera controla con el pie derecho, gira sobre su marca con una maniobra elegante que deja atrás a su defensora y define cruzado con un disparo raso hacia el palo largo. El balón se desliza sobre el césped y termina besando la red lejos del alcance de Samson para abrir la lata con el 01 que rompió el partido y liberó a las campeonas de Europa de esa tensión acumulada durante toda la primera parte.

    El gol obliga a Ucrania a adelantar unos metros su bloque. Durante unos minutos el partido parece abrirse. Inglaterra sigue dominando, pero aparecen espacios. Sin embargo, cuando todo indica que el segundo gol inglés está más cerca que el empate, llega un giro inesperado.

    Minuto cincuenta y ocho. Ucrania dispone de una falta lateral. Andrukhiv se acerca al balón y lanza un centro medido hacia el corazón del área. La trayectoria describe un arco perfecto que cae justo entre la defensa inglesa y la portera para equilibrar la balanza con un inesperado empate que reseteaba todo desde cero.

    Todo nació cuando Kalinina aparece con determinación, se eleva por encima de todas y conecta un remate de cabeza poderoso. El balón sale disparado hacia el palo contrario, imposible para Hampton. De repente el marcador refleja 11 y el banquillo ucraniano estalla en una celebración que mezcla alegría y orgullo en el minuto 58, al borde de la hora de juego.

    La reacción inglesa no tardó en llegar. El equipo mantuvo la calma y continuó atacando con paciencia.

    En el minuto 63 Hemp recibió el balón dentro del área de espaldas a la portería. Intentó girarse para buscar el disparo y fue derribada por Korsun. La árbitra señaló penalti sin dudarlo un instante.

    Georgia Stanway asumió la responsabilidad del lanzamiento en el minuto 64. La mediocampista tomó carrera con tranquilidad, esperó el movimiento de la portera y golpeó el balón con precisión hacia el lado contrario. Samson se lanzó hacia su izquierda mientras la pelota entraba por el otro lado. Inglaterra recuperaba la ventaja con el 12 y demostró carácter.

    A partir de ese momento el partido comenzó a inclinarse claramente hacia el lado inglés.

    El tercer gol llegó en el minuto 70 y fue una auténtica obra de precisión. Stanway recibió el balón a unos veinte metros de la portería en el sector izquierdo. Levantó la cabeza, se perfiló y golpeó con el empeine un disparo potente que salió disparado hacia la escuadra contraria. El balón describió una parábola perfecta y terminó colándose en la parte superior de la portería sin que Samson pudiera reaccionar y celebrar así un 1-3 que fue una losa para las locales.

    Con Ucrania cada vez más cansada, Inglaterra encontró más espacios.En el minuto 78 llegó el cuarto gol. Una jugada elaborada por la banda derecha terminó con un pase raso de Stanway que atravesó el área pequeña. Jess Park apareció en el segundo palo completamente libre y solo tuvo que empujar el balón al fondo de la red para poner el 14 a menos de veinte minutos para el final del primer partido.

    El partido ya estaba decidido, pero Inglaterra todavía tenía más que decir.En el minuto 89 Park volvió a aparecer. Recibió el balón en la izquierda del área, realizó un recorte hacia dentro para superar a su defensora y conectó un disparo potente que se elevó por encima de Samson antes de caer dentro de la portería. El marcador se ampliaba hasta el 15 y era muy cruel para Ucrania, seamos sinceros.

    Ya en el tiempo añadido llegó el sexto y último gol. Inglaterra volvió a atacar con paciencia hasta encontrar un espacio dentro del área. Tras una serie de rebotes y un balón suelto cerca del punto de penalti, una jugadora inglesa reaccionó más rápido que la defensa y remató con precisión hacia la portería. La pelota cruzó la línea y cerró definitivamente el encuentro con el 16 definitivo en el luminoso del feudo turco.

    El pitido final confirmó una goleada que había tenido dos caras muy diferentes. Una primera parte de dominio inglés sin premio y una segunda mitad arrolladora que transformó el empate momentáneo en una exhibición ofensiva.

    Inglaterra sumó así sus primeros tres puntos en el grupo A3 y envió un mensaje claro a sus rivales directos en la carrera hacia el Mundial de Brasil 2027. Ucrania, pese al marcador final, mostró durante muchos minutos una resistencia admirable en circunstancias muy complejas.

    En Antalya, el fútbol volvió a demostrar que los partidos pueden cambiar en cuestión de minutos. Inglaterra necesitó paciencia para abrir el marcador, pero cuando encontró el camino al gol, lo recorrió con una contundencia que terminó transformando una tarde equilibrada en una victoria rotunda que le da tres puntos y le sitúa al frente del Grupo A3, a la espera de lo que haga España en Castellón contra Islandia, algo que es vital dado que solo el líder tendrá un billete directo a Brasil, pero esfo es solo el primer capítulo de una carrera de fondo.

    📋 Ficha técnica |

    Ucrania: Samson, Shaynyuk, Kotyk, Petryk, Korsun, Basanska, Andrukhiv (V. Hiryn 64’), Kalinina (D. Ivkova 64’), Ovidychuk, Kozlova (L. Zaborovets 9’, L. Olkhova 89’), Kravchuk (I. Hlushchenko 64’)

    Inglaterra: Hampton, Le Tissier, Williamson (E. Morgan 46’), Wubben-Moy, Hinds (P. Pattison 46’), Blindkilde Brown, Walsh (L. Kendall 79’), Stanway, Park, Russo (A. Beever-Jones 73’), Hemp (L. James 73’)

    Estadio: Mardan Sports Complex (también conocido como Mardan Stadyumu), ubicado en Aksu, Antalya (Turquía). Capacidad aproximada de 7.428 espectadores.

    Árbitra: Catarina Campos

    Goles |

    0-1 Alessia Russo 47’ ⚽️

    1-1 Kalinina 51’ ⚽️

    1-2 Stanway 58’⚽️

    1-3 Stanway 64’ ⚽️

    1-4 Stanway 70’ ⚽️

    1-5 Jess Park 78’ ⚽️

    1-6 Jess Park 89’ ⚽️

  • La previa | España vs Islandia

    La previa | España vs Islandia

    (Fuente: RFEF)

     ¡Se inicia el camino hacia elMundial! Las de Sonia Bermúdez reciben a Islandia en Castellón.

    Hay noches que no son solo noches. Hay partidos que no son simplemente partidos. Y hay comienzos que no se escriben con tinta corriente, sino con la electricidad de una generación que entiende el peso de la camiseta, la responsabilidad de la historia y el vértigo de lo que está por venir. España vuelve a escena. España vuelve a empezar. España arranca el camino hacia el Mundial de 2027 y lo hace con el rumor del mar de Castellón acariciando las horas previas, con el estadio de Castalia preparado para ser caldera, altar y punto de partida.

    La Selección española inicia su fase de clasificación para el Mundial que se celebrará en Brasil, y no es un simple trámite, ni una página más en el calendario. Es el primer latido de una nueva era bajo la dirección de Sonia Bermúdez. Es el comienzo del relato que quiere desembocar, dentro de dos años, en otra cita con la eternidad. Porque esta España ya sabe lo que es tocar el cielo. Porque esta España no camina: compite. Y cuando compite, transforma el contexto.

    El rival es Islandia. Un nombre que evoca frío, rigor táctico, orden, físico, disciplina. Un equipo que no entiende de complejos y que históricamente ha sido incómodo, áspero, de esos que no conceden ni un metro sin dejar una marca. Cinco enfrentamientos previos entre ambas selecciones dibujan un equilibrio casi simbólico: una victoria para cada lado y tres empates. El primero, en 1998, también en fase de clasificación mundialista. El último, un 0-0 en la Copa Algarve de 2017. Hay historia, hay precedentes y hay cuentas pendientes con el gol.

    Pero lo que realmente importa esta noche no es el archivo estadístico. Es la sensación de inicio. Es el aroma de renovación que se percibe en la convocatoria. Es el mensaje que se lanza desde la lista: talento joven, competencia interna, mérito deportivo. En la portería reaparecen nombres que simbolizan presente y futuro: Misa Rodríguez y Enith Salón. Dos perfiles distintos, dos recorridos distintos, una misma responsabilidad: custodiar el arco de la campeona del mundo.

    En defensa emerge una novedad que habla del trabajo de cantera y del seguimiento federativo: Aiara Agirrezabala, lateral de la Real Sociedad, se estrena con la absoluta. También lo hace Sandra Villafañe, central del Madrid CFF. Juventud, desparpajo y una oportunidad que no llega por casualidad sino por rendimiento sostenido. Junto a ellas, la zaguera Martina Fernández y la atacante Ornella Vignola refuerzan una convocatoria que mira hacia adelante sin renunciar al ADN competitivo.

    El músculo del campeonato doméstico está muy presente. Hasta quince jugadoras proceden de la Liga F, repartidas entre gigantes y proyectos consolidados como FC BarcelonaReal Madrid CFAtlético de Madrid, el propio Madrid CFF, la Real Sociedad y el Athletic Club. Seis escudos, seis filosofías, un mismo destino esta noche: sumar los tres primeros puntos del grupo A3.

    Enfrente, un bloque islandés que ha aprendido a competir en la élite europea. Ocupa el puesto 16 del ranking FIFA y acaba de sellar su permanencia en la Liga A tras imponerse a Irlanda del Norte. Su seleccionador, Þorsteinn Halldórsson, ha consolidado un equipo que prioriza la solidez estructural y la transición rápida. Y hay un nombre que conecta ambos vestuarios, que entiende el idioma de los dos contextos: Hildur Antonsdóttir, centrocampista del Madrid CFF, conocedora del ritmo de la Liga F y de la exigencia española.

    España llega impulsada por la inercia ganadora. La conquista de la Nations League con goleada incluida ante Alemania no fue solo un título, fue una declaración de autoridad. Campeonas del mundo, campeonas de la Nations, subcampeonas de Europa, número uno del ranking FIFA. Pero los títulos pasados no regalan puntos futuros. Y Sonia Bermúdez lo sabe. Por eso en la previa insistía: Islandia es un grupo, transita bien, es física. No habrá concesiones. No habrá relajación.

    El escenario es el Estadio de Castalia, en Castellón. A las 19:00, con retransmisión en TVE1 y arbitraje de Emanuela Rusta, el balón comenzará a rodar y todo el análisis previo se reducirá a lo esencial: ocupar bien los espacios, ganar duelos, acelerar cuando toca, pausar cuando conviene.

    Tácticamente, el partido se dibuja con una España dominadora en posesión, intentando estirar el bloque islandés, obligando a bascular a su línea de cinco o cuatro defensoras, generando superioridades en carril interior y atacando la espalda de las laterales cuando el repliegue no sea perfecto. Islandia, por su parte, buscará compactar, cerrar líneas de pase vertical y explotar la segunda jugada tras envío directo o transición tras recuperación.

    Pero el fútbol no es solo pizarra. Es emoción, es narrativa, es simbolismo. Y esta noche tiene mucho de símbolo. Es el partido 100 para Mariona Caldentey, una futbolista que encarna el crecimiento de esta generación. Cien partidos no se alcanzan por accidente. Se alcanzan por rendimiento, por continuidad, por mentalidad competitiva. Y alcanzar esa cifra en el arranque hacia Brasil añade una capa más de significado.

    Después llegará Ucrania en Antalya, en Antalya, segundo examen del parón. Pero el foco está aquí. En el primer paso. En la primera zancada. Porque las fases de clasificación no se ganan en la última jornada, se construyen desde la primera.

    España sabe que cada punto cuenta. Que un tropiezo temprano puede complicar escenarios futuros. Que el margen en competiciones de este nivel es mínimo. Por eso la concentración debe ser máxima. Porque la historia reciente no protege de errores futuros. Porque el respeto al rival es la base de la competitividad.

    La Roja no solo juega por tres puntos. Juega por reafirmar una identidad. Por demostrar que el relevo generacional no es ruptura, sino continuidad mejorada. Que el talento joven no es promesa, es presente. Que el hambre sigue intacta. Que Brasil no es un destino lejano, es un objetivo tangible.

    Y mientras el himno suene y las gradas de Castalia vibren, mientras el balón comience a girar y el reloj empiece a descontar segundos hacia ese sueño sudamericano, España sabrá que este es el inicio de otra travesía. Que cada carrera, cada presión tras pérdida, cada duelo aéreo, cada combinación en tres cuartos forma parte de algo más grande.

    Porque las grandes historias no comienzan en la final. Comienzan en noches como esta. En estadios como este. Ante rivales que exigen. Con generaciones que empujan. Con líderes que creen.

    España enciende Castellón. España abre el telón del camino hacia Brasil. España vuelve a empezar. Y cuando España empieza, el fútbol femenino mundial escucha.

    🏆 Fase de clasificación para el Mundial de Brasil 2027 |

    😍 Matchday 1 | Día de partido

    📅 3 de marzo de 2026

    🇪🇸 España 🆚 🇮🇸 Islandia

    ⏰ 19:00 horario peninsular

    📺 La 1 de RTVE

    🏟️ SkyFi Castalia, Castellón