
🔳 El Real Madrid CF se lo llevó los tres puntos ante la SD Eibar con su victoria por 0-1 en Ipurua. Un envío desde la esquina de Weir lo remató de cabeza Rocío Gálvez para marcar el único tanto del encuentro. La central cordobesa fue la MVP del partido. El cuadro armero ya acumula ocho derrotas seguidas.

La previa |
Ipurúa se prepara para una tarde con aroma especial, de esas en las que el contexto va más allá de los puntos en juego, porque el duelo entre la SD Eibar Femenino y el Real Madrid Femenino reúne todos los ingredientes de una cita con narrativa propia: necesidad local, ambición visitante y el simbolismo de una posible efeméride que puede emocionar a toda una afición. Si Laura Camino salta de inicio, el club armero le rendirá homenaje por sus 100 partidos, un reconocimiento a la constancia en medio de una temporada que se ha torcido en las últimas semanas.
Porque el Eibar llega herido. Siete derrotas consecutivas en la Liga F han frenado en seco la progresión de un equipo que, hasta hace no tanto, competía con orden y personalidad. La última caída, ante el RCD Espanyol Femenino, volvió a dejar señales de fragilidad, especialmente en ambas áreas. Sin embargo, el regreso de Alimata Belem tras sanción supone un refuerzo importante en la estructura del equipo, que necesita recuperar solidez para plantar cara a uno de los rivales más en forma del campeonato. La ausencia reciente de Opa Clement también ha pesado en un bloque que ha perdido contundencia y capacidad de intimidación en los momentos clave.
Enfrente estará un Real Madrid lanzado, probablemente en su mejor tramo competitivo de la temporada. El conjunto dirigido por Pau Quesada ha encontrado equilibrio, eficacia y, sobre todo, una consistencia defensiva que ha marcado la diferencia: seis victorias consecutivas, con cinco porterías a cero, son un argumento de peso para entender por qué las blancas se han asentado en la segunda posición con 53 puntos, manteniendo la presión —aunque lejana— sobre el liderato. Este crecimiento no es casual; responde a una evolución táctica donde el equipo ha sabido compactarse, reducir espacios y maximizar su talento ofensivo.
Eso sí, no todo son buenas noticias en el cuadro madridista. Las bajas de Tere Abelleira, aún en proceso de recuperación de su lesión de ligamento cruzado, junto a Signe Bruun y Lotte Keukelaar, limitan las opciones en determinadas zonas del campo, mientras que la posible ausencia de Filippa Angeldahl añade incertidumbre a la medular. Aun así, la profundidad de plantilla y el momento colectivo permiten al Real Madrid afrontar el choque con garantías.

El partido plantea un contraste claro de dinámicas: un Eibar que necesita reconstruirse desde la resistencia, apoyado en su estadio y en el impulso emocional de su gente, frente a un Real Madrid que buscará imponer su ritmo desde el inicio, controlar el balón y castigar cualquier desajuste. Si las armeras logran sostener el partido en el tiempo, reducir espacios y aprovechar sus momentos, podrán incomodar a un rival que, sin embargo, llega con la confianza de quien sabe que está haciendo bien las cosas.
La SD Eibar está obligada a plantear un partido de máxima exigencia táctica, uno de esos que se edifican desde el orden, la solidaridad defensiva y la concentración constante. Su hoja de ruta pasa por proteger el carril central, reducir espacios entre líneas y ofrecer ayudas permanentes en banda para frenar la amplitud rival. Minimizar errores en salida será fundamental, porque cualquier pérdida en zonas comprometidas puede transformarse en un golpe inmediato. Pero resistir no será suficiente: el Eibar deberá tener valentía para desplegarse tras recuperación, buscar transiciones rápidas y generar incertidumbre, evitando que el Real Madrid Femenino se instale cómodamente en campo contrario.
El conjunto blanco, por su parte, comparece con su estándar competitivo habitual: controlar el partido y traducir su dominio en victoria. La clave para las de Pau Quesada estará en gestionar bien las transiciones, uno de los pocos escenarios donde el equipo ha mostrado vulnerabilidad cuando el encuentro se rompe. Será imprescindible mover el bloque rival con paciencia, ensanchar el campo, encontrar ventajas en los costados y evitar caer en un juego previsible basado en centros sin ventaja. En un contexto como Ipurua, donde cada detalle pesa, la eficacia marcará la diferencia: adelantarse pronto permite imponer el plan; conceder vida al rival abre la puerta a la incomodidad y a la presión ambiental.
“Ipurua no admite errores: el Eibar busca reconstruir su fe; el Madrid, reafirmar su autoridad sin margen para el tropiezo.”
A las 16:00, con las cámaras de DAZN, RTVE y RTVE Play como testigo, Ipurua dictará sentencia en un duelo donde no solo se enfrentan dos equipos, sino dos estados de ánimo opuestos: la urgencia de quien quiere volver a creer y la determinación de quien no quiere dejar de ganar.
🔜 NEXT GAME
🏆 Liga F Moeve
✨ Temporada 2025-2026 ✨
💜 #V8MOSGANANDO
🙌🏻 Matchday 23 | Día de partido
🔥 Sociedad Deportiva Eibar 🆚 Real Madrid C.F. 🔥
💙❤️ – 🤍
📅 Domingo , 22 de marzo de 2026
⏰ 16:00 horario peninsular
📺 Teledeporte (RTVE)
🏟️ Estadio Municipal de Ipurúa, Guipúzcoa
El duelo en profundidad |
LigaFMoeve | #EibarRealMadrid
Los onces |
Hay tardes en Ipurúa que no se olvidan por el resultado, sino por todo lo que las rodea, por ese aroma a fútbol auténtico que se respira desde antes de que ruede el balón. La imagen inicial ya tenía carga emocional: Laura Camino recibiendo una camiseta conmemorativa por sus 100 partidos con la SD Eibar, el reconocimiento de su gente, de su estadio, de su historia. Y justo después, el silencio. Un minuto sentido, profundo, en memoria de Silvino Louro, figura respetada, parte del alma reciente del Real Madrid en los banquillos. Y tras ese silencio, el fútbol.
Saltaba el Eibar con Eunate Astralaga bajo palos; una línea de tres centrales con Patri Ojeda, Mireia Masegur y Alimata Belém, escoltadas por el recorrido constante de Garazi Fácila y Laura Camino en los carriles; en la medular, Amaia Iribarren, Adela Rico y Emma Moreno, sosteniendo el equilibrio; arriba, la velocidad de Sara Martín y la referencia de Carmen Álvarez. Enfrente, el Real Madrid de Pau Quesada, con Misa como guardiana; Rocío Gálvez y Bella Andersson en el eje de la zaga, con Shei García y Yasmim en los laterales; en el centro del campo, la pausa de Filippa Angeldahl, el criterio de Irune Dorado y la magia de Caroline Weir; y en ataque, el dinamismo de Pau Comendador, Alba Redondo y Naomie Feller.
El partido arrancó con una idea clara: el Real Madrid quería el balón. Lo quiso desde el primer minuto, lo movió con paciencia, con intención, con esa sensación de superioridad posicional que va desgastando al rival poco a poco. La primera advertencia llegó desde lejos, con un disparo de Irune Dorado que se marchó fuera, pero que ya marcaba el territorio. El Eibar respondió con una acción directa, un centro buscando a Carmen Álvarez que no encontró rematadora, pero que reflejaba el plan: verticalidad, pocos toques, máxima intención.
Eunate Astralaga empezó a convertirse en protagonista desde muy pronto, firme, segura, saliendo con decisión para cortar los ataques madridistas. Pero el fútbol tiene momentos donde ni siquiera la seguridad basta. Minuto 24. Saque de esquina. Caroline Weir se acerca al balón con esa calma que tienen las jugadoras que entienden el tiempo del partido. Levanta la cabeza, mide la trayectoria y ejecuta un centro perfecto, con rosca, con altura, con ese punto exacto entre la defensa y la portera que convierte el balón en un problema irresoluble. En el corazón del área aparece Rocío Gálvez. No duda. Se eleva, gana la posición, conecta un cabezazo limpio, potente, dirigido, imposible. El balón besa la red sin que Astralaga pueda intervenir para así abrir la lata con el 0-1 en el minuto 24 de juego.
El tanto reforzó al Real Madrid y obligó al Eibar a dar un paso adelante. Las armeras lo intentaron, con más corazón que claridad, chocando una y otra vez contra una defensa blanca ordenada, firme, sin fisuras. Antes del descanso, Sara Martín protagonizó la acción más peligrosa del conjunto local, marchándose por velocidad y poniendo un pase atrás que no encontró rematadora. Fue un aviso, una muestra de que el partido seguía abierto.
La segunda mitad arrancó con movimiento desde el banquillo visitante. Pau Quesada agitó el equipo con la entrada de Iris Ashley, Sara Holmgaard y Athenea del Castillo, buscando frescura, desequilibrio, profundidad. Y el partido creció en ritmo. Feller tuvo una acción polémica reclamando penalti que no fue concedido, mientras que el Eibar respondió con un testarazo de Laura Camino que se marchó alto, rozando el empate.
El encuentro entró en una fase eléctrica, sin dueño claro. Athenea lo intentó con un disparo que repelió la defensa, el Eibar introdujo cambios con Iara Lacosta y Arene Altonaga buscando nuevas soluciones, y el Real Madrid rozó el segundo en un centro-chut de Sara Holmgaard que obligó a Astralaga a sacar una mano providencial. Iris Ashley también probó suerte sin acierto, mientras que Adela Rico tuvo en sus botas el empate con una falta directa que se marchó por encima del larguero por centímetros.
El final fue puro nervio. Emma Moreno lo intentó, Opa Clement entró para añadir presencia ofensiva, y el Eibar empujó con todo. Sara Holmgaard salvó bajo palos un remate de Mireia Masegur que ya se cantaba como gol, en una acción que sostuvo al Real Madrid cuando más sufría. Hubo protestas por una posible mano de Bella Andersson, pero el juego siguió. Y en la última acción, cuando Ipurúa ya estaba en pie, Patri Ojeda enganchó un disparo que obligó a Misa a aparecer con un paradón de reflejos, de portera grande, asegurando la victoria.
El pitido final confirmó lo que el partido había dibujado con tensión hasta el último segundo: victoria del Real Madrid por 0-1, con Rocío Gálvez como figura decisiva y MVP de un encuentro trabajado, serio, de oficio competitivo. Tres puntos que tienen peso clasificatorio, porque el conjunto blanco se mantiene firme en la zona alta de la tabla, consolidándose en puestos de Champions y recortando distancia —o manteniendo la presión— sobre el liderato, mientras que la SD Eibar, pese a la buena imagen y la competitividad mostrada, se queda en la zona media-baja, obligada a seguir sumando para alejarse definitivamente de los puestos de peligro.
En Ipurúa no bastó con competir bien. Porque ante un equipo como el Real Madrid, cuando perdonas o no concretas, lo acabas pagando. Y esta vez, un solo cabezazo, un solo instante de precisión, marcó toda la diferencia.
El conjunto blanco se llevó el gato al agua y suya 56 unidades en su casillero particular para seguid segundo a la estela del Fútbol Club Barcelona, al que se enfrentará próximamente en Liga F y UEFA Women’s Champions League.
Por su parte, la Sociedad Deportiva Eibar tendrá que esperar a jugar a domicilio ante el Deportivo Abanca en pro de enderezar el rumbo, pero sigue siendo decimotercera con tan solo 17 puntos en el haber.
📋 Ficha técnica |
Eibar (0): Astralaga; Laura Camino, Patri Ojeda, Masegur, Iribarren (Altonaga 57′), Garazi; Belém, Adela Rico, Emma Moreno (Etxezarreta 85′); Carmen Álvarez (Iara 57′), Sara Martín (Clement 76′).
Real Madrid (1): Misa; Shei García, Rocío, Andersson, Yasmim (Holmgaard 46′); Angeldahl, Irune; Feller (Linda Caicedo 77′), Weir (Däbritz 69′), Pau Comendador (Athenea 46′); Alba Redondo (Iris Ashley 46′).
Árbitra: López Osorio (Colegio Extremeño). Amonestó a Iribarren (minuto 29), Andersson (minuto 32), Iris Ashley (minuto 58), Patri Ojeda (minuto 59), Irune (minuto 71), Adela (minuto 77), Holmgaard (minuto 90) y Rocío (minuto 90+6).
Estadio: Ipurúa (Eibar). Asistencia: 630 espectadores sobre una superficie de hierba natural.
Goles |
0-1 Rocío Gálvez 24’ ⚽️
Vídeo |

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