
➡️ Las campeonas del mundo recibirán a Inglaterra en las Islas Baleares con ganas de revancha tras la final de Basilea.

España estuvo a un paso de conquistar el trono continental, pero el destino quiso que la final de la UEFA Women’s Euro se decidiera desde el punto más cruel del fútbol: la tanda de penaltis. Allí, la Selección femenina de Inglaterra terminó imponiéndose a la Selección femenina de España, dejando a la campeona del mundo con la amarga sensación de haber rozado también la corona europea. Una derrota dolorosa, pero también la confirmación de que España sigue instalada en la élite del fútbol internacional.
Aquella final tuvo además un marcado acento balear. Sobre el terreno de juego coincidieron tres futbolistas nacidas en Mallorca que representan el talento de una generación extraordinaria: Cata Coll, Patricia Guijarro y Mariona Caldentey. Precisamente la atacante de Felanitx fue la encargada de marcar el gol español en la final frente a Inglaterra, confirmando una vez más su peso en el equipo nacional. La futbolista mallorquina, finalista en el Balón de Oro el pasado año y reconocida como mejor jugadora de la liga inglesa, volvió a aparecer en el escenario más grande para liderar a España en un partido histórico.
La presencia simultánea de tres jugadoras mallorquinas en la selección absoluta no deja de ser un hecho extraordinario. Un fenómeno poco habitual en el deporte español y que sólo encuentra un paralelismo cercano en la etapa dorada de la selección española de baloncesto, cuando el talento balear de Rudy Fernández, Sergio Llull y Álex Abrines coincidió en el combinado nacional para formar uno de los tríos más recordados de aquella generación.
Ahora, el fútbol ofrece a Mallorca una oportunidad única. La revancha simbólica de aquella final europea llegará el próximo 6 de junio, cuando España vuelva a medirse a Inglaterra en el Visit Mallorca Estadi, un encuentro organizado con motivo del centenario de la Federación de Fútbol de las Islas Baleares. Será un partido muy especial para las tres internacionales mallorquinas, que podrán defender la camiseta de la selección en casa, ante su gente y en el estadio que se convertirá por una noche en epicentro del fútbol femenino internacional.
Para Mariona Caldentey, Patricia Guijarro y Cata Coll, el encuentro supone mucho más que un simple partido internacional. Es la posibilidad de jugar ante su familia, ante la afición que las vio crecer y en la isla que impulsó sus primeros pasos en el fútbol. Un orgullo compartido por las tres jugadoras y por todo el fútbol balear, que ve reflejado en ellas el éxito de años de trabajo en el desarrollo del deporte.
Incluso existe la posibilidad de que esa representación mallorquina se amplíe. La joven Lucía Corrales, formada en el Atlético Baleares y con pasado en el FC Barcelona Femenino, continúa creciendo ahora en el London City Lionesses, lo que abre la puerta a que en el futuro el número de jugadoras de Mallorca en la selección española pueda seguir aumentando.
El presidente de la Federación Balear, Jordi Horrach, explicó en COPE Baleares cómo surgió la posibilidad de organizar este encuentro, fruto de una gestión directa y del deseo expreso de las propias futbolistas. Según relató, durante una concentración de la selección española trasladó la propuesta al presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Rafael Louzán, quien dio su aprobación en ese mismo momento ante las jugadoras. La ilusión de las internacionales por jugar en su tierra fue determinante para que el partido se haga realidad.
El escenario elegido para esta cita histórica será el Visit Mallorca Estadi, un recinto con una historia relativamente reciente pero profundamente ligada al fútbol de la isla. El estadio fue inaugurado el 3 de julio de 1999 con motivo de la Universiada de 1999 celebrada en Palma y desde entonces es el hogar del RCD Mallorca.
A comienzos de 2020, el club y el Ayuntamiento de Palma impulsaron un ambicioso proyecto de remodelación y modernización del estadio con el objetivo de convertirlo en uno de los recintos más modernos del fútbol español. Las obras se desarrollaron en varias fases y transformaron por completo el aspecto del estadio.
En una primera etapa se eliminaron las antiguas pistas de atletismo para acercar las gradas al terreno de juego, elevando las tribunas norte y sur hasta el nivel de las gradas principales. Además, estas últimas fueron reconfiguradas en dos niveles, lo que permitió mejorar notablemente la visibilidad y la experiencia de los aficionados.
Posteriormente se inició la construcción de la cubierta integral del estadio, que cambió por completo su apariencia exterior gracias a una estructura metálica uniforme acompañada de un moderno sistema de iluminación. En el interior también se realizaron mejoras de gran magnitud: nuevos vestuarios, zonas de prensa ampliadas, aparcamiento subterráneo, una zona VIP con capacidad para 1.500 personas, una cocina de más de 600 metros cuadrados, nuevas oficinas y un museo del club.
El proyecto incluyó además espacios comerciales en uno de los anillos interiores del estadio y numerosas mejoras destinadas a optimizar la comodidad del público, como sistemas de climatización para las zonas de espectadores. Tras completar estas obras, el recinto obtuvo la calificación de cuatro estrellas de la UEFA, consolidándose como uno de los estadios más modernos del país.
Actualmente el estadio cuenta con una capacidad para 26.020 espectadores y mantiene su terreno de juego de hierba natural, un escenario ideal para acoger grandes eventos futbolísticos. No es casualidad que los propietarios del club hayan llegado incluso a plantear la posibilidad de presentar el estadio como candidato a albergar una futura final de la Copa del Rey.
En ese escenario, el duelo entre España e Inglaterra adquiere una dimensión especial. El partido no sólo servirá como homenaje al centenario del fútbol balear, sino que también puede resultar decisivo en el camino competitivo de la selección española. Como número uno del ranking de la FIFA, España continúa mirando hacia el horizonte del Copa Mundial Femenina de la FIFA 2027, cuyo acceso directo desde este grupo se reserva únicamente para el primer clasificado.
Derrotar a Inglaterra sería, además, un recuerdo agradable para la afición española. La selección ya sabe lo que significa superar a las inglesas en partidos históricos. Ocurrió en la final del Copa Mundial Femenina de la FIFA 2023 disputada en Sídney, donde un gol de Olga Carmona otorgó a España su primer título mundial.
También sucedió en la fase de grupos de la Liga de Naciones Femenina de la UEFA, cuando España se impuso por 2-1 en el RCDE Stadium el 3 de junio de 2026. Aquel triunfo permitió al equipo avanzar hasta las semifinales, donde eliminó a Selección femenina de Suecia antes de coronarse campeona frente a Selección femenina de Alemania con un contundente 3-0 en el Estadio Metropolitano.
Con todos esos antecedentes sobre la mesa, el encuentro del 6 de junio promete convertirse en una noche memorable para el fútbol español y especialmente para Mallorca. Un estadio lleno, tres internacionales jugando en casa y la oportunidad de revivir una de las grandes rivalidades del fútbol femenino europeo. Una cita que mezcla historia, orgullo local y ambición internacional en una misma noche de fútbol.


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