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  • Oficial | Las campeonas del mundo vuelven a Madrid:  la selección femenina regresa tras la ventana internacional y el fútbol español se prepara para otra semana decisiva

    Oficial | Las campeonas del mundo vuelven a Madrid:  la selección femenina regresa tras la ventana internacional y el fútbol español se prepara para otra semana decisiva

    (Fuente; RFEF)

    ➡️ La delegación nacional ya está en Madrid y las internacionales regresarán en las próximas horas a sus clubes en una semana que une presente y futuro: las semifinales de la Copa de la Reina toman el protagonismo inmediato mientras el horizonte ya señala al segundo parón FIFA de 2026, con Inglaterra en Wembley y Ucrania en Córdoba como próximos desafíos de la selección.

    Madrid vuelve a ser punto de encuentro, cruce de caminos y lugar de partida. Allí donde tantas veces comienzan y terminan los viajes del fútbol español, la delegación de la selección femenina ya ha tomado tierra después de una nueva concentración internacional que, una vez más, ha vuelto a dejar señales claras de la dimensión que ha alcanzado el fútbol femenino en España. Las maletas regresan a los vestuarios de los clubes, los aviones vuelven a separar a las futbolistas que durante días compartieron camiseta, himno y objetivos, y el balón vuelve a repartirse por los campos de la liga española con la sensación de que cada ciclo internacional no es solo un paréntesis competitivo, sino también una nueva página en la historia de un deporte que continúa creciendo a un ritmo imparable.

    Porque cada concentración de la selección es mucho más que una serie de entrenamientos o de partidos internacionales. Es un espacio de convivencia futbolística, un laboratorio táctico, un punto de encuentro para generaciones distintas de jugadoras que comparten un mismo propósito: seguir defendiendo un modelo de juego que ha colocado al fútbol español en lo más alto del panorama internacional. Y cuando ese ciclo termina, cuando los vuelos regresan a Madrid y las internacionales comienzan a dispersarse rumbo a los vestuarios de sus clubes, queda siempre la misma sensación: la de que el fútbol femenino español vive en una permanente transición entre un desafío y el siguiente.

    La delegación nacional ya está en Madrid. Las internacionales, poco a poco, regresarán en las próximas horas a la dinámica de sus equipos. Algunas lo harán con viajes largos por delante, otras apenas tendrán que recorrer unos kilómetros hasta sus ciudades deportivas habituales. Pero todas comparten la misma realidad: el calendario no se detiene. El fútbol no espera. Y el regreso a los clubes llega justo cuando el calendario doméstico entra en uno de sus momentos más intensos de la temporada.

    Porque el fútbol femenino español no concede treguas. Y esta semana lo demuestra de manera rotunda. Apenas unas horas después de cerrar el capítulo internacional, el foco competitivo vuelve a desplazarse hacia los estadios del país, donde la Copa de la Reina se prepara para vivir uno de sus momentos más emocionantes del curso: las semifinales de una competición histórica que cada temporada reafirma su condición de torneo imprevisible, apasionante y profundamente arraigado en la tradición del fútbol español.

    Las jugadoras de la selección regresan, sí, pero no regresan a una semana cualquiera. Regresan a una semana que puede marcar el rumbo de la temporada para varios de los clubes más importantes del fútbol femenino español. Regresan a una semana en la que el margen de error desaparece, en la que cada partido tiene aroma de final y en la que el sueño de levantar uno de los trofeos más emblemáticos del fútbol nacional vuelve a ponerse en juego.

    Entre semana, el balón volverá a rodar en dos escenarios que representan dos realidades diferentes pero igualmente apasionantes de la competición. Por un lado, el enfrentamiento entre el Atlético de Madrid Femenino y el Costa Adeje Tenerife Egatesa promete convertirse en uno de esos duelos que resumen la esencia de la Copa: intensidad, incertidumbre y la posibilidad de que cualquier detalle termine inclinando la balanza.

    Por otro, el choque entre el FC Barcelona Femenino y el Madrid CFF volverá a enfrentar a dos proyectos con trayectorias distintas pero con una ambición común: alcanzar la final y seguir escribiendo su propia historia en una competición que ha visto crecer al fútbol femenino español durante décadas.

    La Copa de la Reina siempre ha tenido esa capacidad única para mezclar emoción y tradición. Desde sus primeras ediciones hasta la actualidad, el torneo ha sido escenario de partidos inolvidables, de sorpresas inesperadas y de gestas que han quedado grabadas en la memoria colectiva del fútbol femenino. Y cada nueva semifinal añade un capítulo más a ese relato que sigue construyéndose temporada tras temporada.

    Mientras tanto, en paralelo a la intensidad inmediata de la competición doméstica, el horizonte internacional vuelve a aparecer en el calendario con la precisión de un reloj que nunca se detiene. Porque el fútbol de selecciones ya mira hacia adelante, hacia el segundo gran parón FIFA del año 2026, una nueva ventana internacional que volverá a reunir a las mejores futbolistas del país bajo el escudo nacional.

    En ese nuevo ciclo internacional, la selección española tendrá dos escenarios muy distintos y a la vez profundamente simbólicos. El primero será uno de los templos del fútbol mundial: el legendario Wembley Stadium, en Londres, donde España se enfrentará a la poderosa Selección femenina de Inglaterra el próximo 14 de abril. Un duelo que, por sí solo, resume la dimensión del fútbol femenino europeo en la actualidad.

    Pocos estadios representan tanto en la historia del fútbol como Wembley. Y pocos partidos prometen tanto como un enfrentamiento entre Inglaterra y España en ese escenario. Será una cita cargada de simbolismo, de rivalidad deportiva y de expectación mediática. Un partido que no solo enfrentará a dos de las selecciones más potentes del continente, sino que también permitirá medir el pulso competitivo de ambos proyectos en un contexto de máxima exigencia.

    Cuatro días después, el 18 de abril, la selección regresará a territorio español para medirse a la Selección femenina de Ucrania en la ciudad de Córdoba. Un encuentro que permitirá a la afición española volver a sentir de cerca la energía de la selección y que convertirá a la ciudad andaluza en epicentro del fútbol femenino internacional durante una noche.

    Dos partidos, dos contextos, dos escenarios muy distintos pero unidos por una misma idea: seguir construyendo el presente y el futuro de la selección española. Y por eso el mensaje que queda tras el regreso de la delegación a Madrid es claro: el fútbol femenino no se detiene. Simplemente cambia de escenario.

    Ahora el protagonismo vuelve a los clubes. A los entrenamientos en las ciudades deportivas. A las pizarras tácticas que comienzan a dibujar los planes para las semifinales de la Copa de la Reina. A las jugadoras que, apenas unas horas después de representar a su país, vuelven a enfundarse la camiseta de sus equipos para seguir compitiendo por objetivos igualmente ambiciosos.

    El calendario del fútbol femenino español está diseñado para eso: para encadenar emociones sin pausa. Para que cada semana tenga algo que contar. Para que cada partido abra nuevas historias. Y las semifinales de la Copa de la Reina llegan precisamente en ese punto del curso en el que la temporada empieza a definirse, cuando los sueños comienzan a tomar forma y cuando los equipos saben que cada noventa minutos pueden cambiarlo todo.

    En el caso del Atlético de Madrid, el desafío será enorme. El equipo rojiblanco afronta un enfrentamiento de máxima exigencia ante un Costa Adeje Tenerife Egatesa que ha demostrado en múltiples ocasiones su capacidad para competir contra cualquier rival. La historia reciente del fútbol femenino español ha dejado claro que el conjunto canario es uno de esos equipos incómodos, intensos y competitivos que nunca se rinden.

    El Atlético, por su parte, sabe bien lo que significa esta competición. El club madrileño ha construido una relación especial con la Copa de la Reina a lo largo de los años, y cada nueva edición representa una oportunidad para seguir ampliando su legado en el fútbol femenino español. Las semifinales no son simplemente un partido más: son la puerta de entrada a una final que puede cambiar el significado de toda una temporada.

    En el otro lado del cuadro, el Barcelona volverá a medirse al ONA en un duelo que promete fútbol, intensidad y talento. El conjunto azulgrana llega como uno de los grandes referentes del fútbol europeo, pero el Badalona Women ha demostrado repetidamente que sabe competir contra cualquiera y que nunca renuncia a su identidad futbolística.

    Así se presenta la semana. Con la selección regresando a casa. Con los clubes recuperando a sus internacionales. Con la Copa de la Reina preparada para escribir un nuevo capítulo de su historia. Y con el horizonte internacional esperando a la vuelta de la esquina.

    Porque el fútbol femenino español vive instalado en un presente apasionante y en un futuro lleno de desafíos. Cada concentración de la selección es un paso más en la consolidación de un proyecto deportivo que ha cambiado la percepción del fútbol femenino en todo el mundo. Y cada partido de clubes recuerda que ese crecimiento no sería posible sin el trabajo diario que se realiza en las ligas nacionales.

    Ahora, tras el regreso a Madrid, llega el momento de volver a mirar hacia los estadios de la Copa de la Reina. De concentrarse en esas semifinales que prometen emociones fuertes. De vivir una semana en la que el fútbol femenino volverá a demostrar por qué se ha convertido en uno de los fenómenos deportivos más apasionantes del momento.

    Y mientras todo eso ocurre, mientras los clubes luchan por alcanzar la final y las aficiones vuelven a llenar las gradas, el calendario ya señala una nueva fecha en rojo: abril. Wembley. Córdoba. Inglaterra. Ucrania. El segundo parón FIFA de 2026.

    Un nuevo capítulo que espera en el horizonte y hay que acogerlo con la pasión que caracteriza a este medio de comunicación desde 2014,

    (Fuente; RFEF)
  • La crónica | España conquista Antalya

    La crónica | España conquista Antalya

    (Fuente: RFEF)

    ➡️ Las de Sonia Bermúdez se impusieron por 1-3 a Ucrania en el segundo encuentro de este parón. Edna Imade, Lucía Corrales, que se estrenó con la absoluta, y Vicky López marcaron los goles de la Roja. Olha Ovdiychuk anotó el tanto del combinado ucraniano. Por su parte, Martina y Ornella debutaron con España.

    La previa |

    Elodie García Fut |

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    El fútbol, a veces, deja de ser solamente fútbol. Hay momentos en los que el balón pesa más de lo habitual, en los que las decisiones que rodean a un partido trascienden el terreno de juego y se convierten en un debate que mezcla deporte, política internacional, seguridad y responsabilidad institucional. Eso es exactamente lo que ha ocurrido en las últimas horas con la Selección española femenina, que finalmente viajará a Turquía para disputar el segundo encuentro de la fase de clasificación para el Mundial de 2027 frente a Ucrania, en un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica que se vive en Oriente Medio.

    La Roja afronta este compromiso apenas unos días después de haber iniciado su camino hacia la próxima Copa del Mundo con una convincente victoria frente a Islandia. Fue un triunfo que dejó sensaciones muy positivas, no solo por el resultado —un claro 3-0— sino también por la manera en la que el equipo de Sonia Bermúdez interpretó el partido, dominando desde el primer minuto, imponiendo su ritmo y demostrando que el relevo generacional en la selección continúa avanzando con paso firme.

    Pero antes de que la pelota vuelva a rodar, la actualidad ha estado marcada por un asunto mucho más complejo que cualquier planteamiento táctico. El viaje a Turquía, inicialmente programado con normalidad dentro de la planificación de este primer parón internacional de la temporada, quedó en suspenso durante varias horas después de que la Real Federación Española de Fútbol decidiera retrasar la salida de la expedición ante la evolución del conflicto en Oriente Medio.

    La decisión no fue sencilla. En un primer momento, desde el entorno federativo se trasladó un mensaje de calma. La selección se encontraba concentrada en Castellón preparando el encuentro con total normalidad, mientras se seguía con atención la situación internacional. Sin embargo, el paso de las horas y la escalada de tensión en la región provocaron que la incertidumbre comenzara a filtrarse tanto en los despachos como en el vestuario.

    Porque cuando se habla de seguridad, el fútbol deja de ser lo único importante.

    Durante la jornada del jueves se sucedieron reuniones, llamadas y consultas entre diferentes organismos. La Real Federación Española de Fútbol mantuvo comunicación constante con la UEFA, el Consejo Superior de Deportes, la Federación Turca de Fútbol, la Asociación Ucraniana de Fútbol y las autoridades diplomáticas españolas, incluyendo la Embajada de España en Ankara y el consulado en Estambul.

    Cada paso debía darse con cautela.
    Según trascendió posteriormente, la RFEF llegó incluso a solicitar a la UEFA la posibilidad de aplazar el encuentro. Una petición que, sin embargo, no obtuvo el visto bueno del organismo europeo. El calendario internacional es extremadamente rígido y la normativa contempla consecuencias claras en caso de incomparecencia: derrota automática por 3-0, sanción económica y la posibilidad de castigos adicionales si se considera que la ausencia constituye una infracción grave.

    Con ese escenario sobre la mesa, la Federación trasladó la situación a todas las partes implicadas. Jugadoras, cuerpo técnico y responsables federativos analizaron los riesgos, las garantías de seguridad y las implicaciones deportivas de cada posible decisión.

    Finalmente, después de horas de debate y tras recibir las garantías pertinentes, se tomó la determinación de viajar.

    La expedición española partirá en un vuelo chárter programado para las 11:00 horas, con el presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Rafael Louzán, encabezando el viaje. El destino será Antalya, una ciudad situada en la costa mediterránea turca que acogerá el encuentro en el estadio Mardan Antalyaspor.

    Turquía no figura entre los países a los que el Ministerio de Asuntos Exteriores español desaconseja viajar de forma explícita. En la lista de destinos catalogados como de alto riesgo aparecen naciones como Irán, Irak, Siria, Líbano, Israel, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Baréin, Kuwait, Libia, Jordania, Afganistán o Pakistán. Sin embargo, el país otomano sí se encuentra dentro del grupo de territorios para los que se recomienda viajar con precaución, junto a lugares como Chipre, Egipto, Arabia Saudí, Armenia, Azerbaiyán o Turkmenistán.

    La inquietud aumentó especialmente después de que el martes trascendiera la interceptación de un misil en la zona este del país, un episodio que contribuyó a alimentar las dudas sobre la conveniencia de mantener el partido en territorio turco.

    En medio de todo este contexto, también emergió la voz de la Asociación de Futbolistas Españoles.

    El sindicato, que representa a las jugadoras profesionales, emitió un comunicado contundente mostrando su oposición al desplazamiento de la selección. Para la AFE, la seguridad y la integridad de las futbolistas debe situarse siempre por encima de cualquier compromiso deportivo.

    En su mensaje público, el sindicato alertó de la incertidumbre que genera la situación geopolítica actual y advirtió de que, en un contexto de tensión internacional, cualquier lugar puede convertirse en objetivo potencial de ataques, mientras que el espacio aéreo podría cerrarse de manera repentina, dejando a las deportistas en una situación complicada.

    Además, el comunicado apelaba a la coherencia institucional. Mientras distintos gobiernos están evacuando a ciudadanos de zonas potencialmente afectadas por acciones bélicas, resulta difícil entender —según la AFE— que las futbolistas deban desplazarse a una región cercana al conflicto para disputar un partido.

    Por ello, el sindicato solicitó a la UEFA que reconsiderara la decisión y explorara alternativas que permitieran garantizar plenamente la seguridad de las jugadoras.

    Pero el debate no se limitó únicamente al encuentro entre España y Ucrania.

    La AFE también extendió su preocupación a otro evento previsto en el calendario internacional: la Finalissima masculina entre España y Argentina, cuya sede designada es Qatar. El sindicato considera que ningún partido debería disputarse en zonas de conflicto o en regiones cercanas a escenarios de tensión internacional si existe la posibilidad de trasladarlo a un entorno más seguro.

    Mientras todo esto ocurría fuera del campo, la selección trataba de mantener el foco en el fútbol.

    Porque el partido ante Ucrania es mucho más que un simple encuentro dentro del calendario internacional. Es una pieza importante dentro del camino hacia el Mundial de 2027, un torneo en el que España aspira a consolidar su condición de potencia mundial del fútbol femenino.

    La Roja llega a esta segunda jornada después de haber dejado una carta de presentación muy sólida en su estreno frente a Islandia.

    Aquel partido tuvo un nombre propio: Claudia Pina.
    La atacante catalana firmó un doblete que confirmó su excelente momento de forma. Pina atraviesa una de las mejores rachas goleadoras de su carrera y los números lo reflejan con claridad: seis goles en cinco partidos desde que Sonia Bermúdez asumió el banquillo de la selección.

    Su capacidad para aparecer entre líneas, su movilidad constante y su instinto goleador la han convertido en una de las piezas más desequilibrantes del ataque español.

    Junto a ella también destacó Edna Imade, que vivió una noche especialmente emotiva al marcar su primer gol con la camiseta de la selección absoluta.

    El tanto fue celebrado por todo el equipo, consciente de lo que significa para una jugadora abrir su cuenta goleadora con la selección nacional.

    Sin embargo, no todas las noticias han sido positivas para el cuerpo técnico.

    En las últimas horas se confirmó la baja de Aiara Agirrezabala. La joven lateral de la Real Sociedad ha tenido que abandonar la concentración debido a unas molestias en el aductor izquierdo y ya ha regresado a San Sebastián para iniciar su proceso de recuperación con el club.

    Su ausencia reduce ligeramente las opciones defensivas de Sonia Bermúdez, aunque la selección mantiene una convocatoria amplia y equilibrada.

    La lista inicial incluía a quince futbolistas que compiten cada semana en la Liga F Moeve, repartidas entre seis clubes distintos, un dato que refleja la creciente diversidad competitiva del campeonato español.

    Enfrente estará Ucrania, un rival que llega herido después de sufrir una dura derrota frente a Inglaterra en la primera jornada de la fase de clasificación. El 1-6 encajado ante las inglesas dejó claro el potencial ofensivo del conjunto británico, pero también evidenció las dificultades defensivas del equipo ucraniano.

    Históricamente, los enfrentamientos entre España y Ucrania han ofrecido resultados equilibrados. Ambas selecciones se han enfrentado en cuatro ocasiones, con dos victorias para cada lado.

    El primer duelo se remonta al 2 de noviembre de 1997, en un partido de clasificación mundialista que terminó con triunfo ucraniano por 1-2.

    El enfrentamiento más reciente, en cambio, fue claramente favorable a España, que se impuso por un contundente 5-0 hace tres años.

    Ahora, en Antalya, la historia vuelve a cruzar los caminos de ambas selecciones.

    El escenario será el estadio Mardan Antalyaspor, un recinto que acogerá el partido este sábado 7 de marzo a partir de las 18:00 horas. En España, el encuentro podrá seguirse en directo a través de La 1 y de la plataforma RTVE Play.

    Sobre el césped, España buscará consolidar su liderazgo en el grupo y dar un paso más hacia el Mundial de 2027.

    Fuera del campo, el partido ya forma parte de una historia mucho más grande.

    Una historia en la que el fútbol se mezcla con la geopolítica, con la responsabilidad institucional y con la eterna pregunta de hasta qué punto el deporte puede —o debe— mantenerse al margen de los conflictos del mundo que lo rodea.

    Y mientras todas esas preguntas siguen abiertas, la pelota volverá a rodar y nuestros corazones latirán a su compás.

    El duelo al detalle |

    (Fuente: “El Partido de Manu”)

    🔜 NEXT GAME

    🏆 Fase de clasificación para el Mundial de Brasil 2027 |

    😍 Matchday 2 | Día de partido

    📅 Sábado, 7 de marzo de 2026

    🇺🇦 Ucrania 🆚 🇪🇸 España

    ⏰ 18:00 horario peninsular

    📺 La 1 de RTVE

    🏟️ Mardan Antalyaspor, Antalya (Turquía)

    Los onces |

    (Fuente: RFEF )

    Después de la victoria de Inglaterra por 2-0 a costa de Islandia, unas horas antes, la Selección Española de Fútbol debía sacar adelante un difícil encuentro en Turquía contra Ucrania en medio de una situación geopolítica muy complicada que ha estado a punto de evitar que el esférico echase a rodar.

    La selección española volvió a demostrar su carácter competitivo y su ambición ofensiva con una convincente victoria por 1-3 ante Ucrania en el segundo compromiso de este parón internacional, un partido que terminó confirmando el buen momento de la Roja y que, pese a un arranque en el que el gol parecía resistirse, acabó reflejando sobre el césped la clara superioridad del equipo dirigido por Sonia Bermúdez. España dominó desde el primer instante, monopolizando la posesión, empujando a su rival hacia campo propio y generando una sucesión constante de ocasiones que anunciaban que tarde o temprano el marcador terminaría inclinándose hacia el lado español.

    Desde el pitido inicial quedó claro que el plan de partido pasaba por la circulación rápida del balón, la movilidad constante en tres cuartos de campo y la insistencia en buscar espacios entre líneas. En ese contexto apareció pronto una de las futbolistas más activas del encuentro, Vicky López, que desde los primeros minutos se erigió en el motor ofensivo de la selección. Fue precisamente ella quien protagonizó la primera ocasión clara del partido cuando logró recibir dentro del área tras una buena combinación colectiva. La joven atacante controló con rapidez y se animó con un remate que buscaba sorprender a la defensa ucraniana, pero las zagueras reaccionaron con rapidez y consiguieron despejar el peligro antes de que el balón pudiera dirigirse hacia la portería.

    España continuaba manejando el encuentro con autoridad y apenas habían transcurrido diez minutos cuando volvió a aparecer la conexión ofensiva entre Vicky López y Alexia. La jugadora del Barcelona combinó con la capitana en la frontal del área y, tras recibir la devolución, armó un disparo con intención que terminó en las manos de la guardameta ucraniana, bien colocada para evitar el primer tanto del encuentro. El equipo español insistía una y otra vez, convencido de que el gol era cuestión de paciencia y continuidad.

    A esa presión ofensiva se sumó también Salma, que decidió probar fortuna con un lanzamiento desde fuera del área buscando sorprender a la portera rival. El disparo salió con potencia, aunque no lo suficientemente ajustado para batir a la guardameta, que volvió a atrapar el balón con seguridad. Ucrania apenas lograba salir de su campo y el encuentro se convertía progresivamente en un monólogo de la selección española, que dominaba el balón, el territorio y el ritmo del juego.

    En otra de las acciones de ataque, Salma filtró un pase hacia la banda buscando la llegada de Athenea. La jugadora del Real Madrid arrancó con velocidad y logró colocarse en posición de remate, pero en el momento decisivo no consiguió conectar con claridad el balón y la oportunidad terminó perdiéndose. El dominio de España era total y las ocasiones continuaban acumulándose, aunque el marcador seguía resistiéndose.

    Clara Serrajordi también quiso sumarse a la ofensiva con un disparo lejano que intentó sorprender a la defensa ucraniana, pero el balón no encontró portería. Pese a ello, el equipo español no bajaba el ritmo y continuaba empujando con determinación, consciente de que el gol terminaría llegando si mantenía esa intensidad ofensiva.

    Una de las jugadas más destacadas de la primera mitad llegó cuando Vicky López volvió a recibir el balón en una zona peligrosa del área. La atacante se giró con rapidez y sacó un remate que llevaba dirección clara hacia la portería, pero la guardameta ucraniana Daria Keliushyk protagonizó una intervención espectacular, lanzándose con reflejos felinos para desviar el balón y evitar el gol. Fue un auténtico paradón que prolongó momentáneamente la resistencia del conjunto ucraniano.

    España tampoco dejaba de intentarlo a balón parado. Cada falta lateral y cada saque de esquina se convertían en una nueva oportunidad para buscar el primer tanto. Lucía Corrales dispuso también de una ocasión desde dentro del área, donde consiguió rematar tras una jugada colectiva bien elaborada, aunque nuevamente la portera rival apareció para mantener el empate.

    Cuando parecía que el descanso llegaría con el marcador intacto, el partido ofreció finalmente el premio al dominio español en los minutos finales de la primera parte. En el minuto 42, Athenea protagonizó una acción individual en la que logró provocar una falta peligrosa cerca del área. Salma asumió la responsabilidad en el lanzamiento y colocó el balón con calma antes de ejecutar el centro.

    El envío fue preciso y tenso, dirigido hacia el corazón del área, donde apareció Edna Imade. La delantera leyó perfectamente la trayectoria del balón, se elevó por encima de la defensa y conectó un cabezazo firme que superó a la guardameta y terminó en el fondo de la red. El 0-1 rompía por fin la resistencia ucraniana y confirmaba la superioridad española en el encuentro. Era además el segundo gol de Edna con la selección, un tanto que llegaba en un momento clave para abrir definitivamente el partido con el 01 en el minuto 44 de juego, pero habría más antes del receso.

    España aprovechó la inercia positiva y apenas unos minutos después volvió a golpear con un auténtico golazo. Vicky López volvió a intervenir en la jugada, demostrando su visión de juego al detectar la llegada desde atrás de Lucía Corrales. La atacante recibió el balón en posición de disparo y no dudó en armar un potente chut desde media distancia. El balón salió con violencia y se estrelló primero contra el larguero, generando un instante de suspense antes de caer finalmente dentro de la portería. El 0-2 desató la celebración del equipo español y supuso además el primer gol de Lucía Corrales con la selección absoluta, un estreno soñado que ampliaba la ventaja justo antes del descanso.

    Tras el paso por vestuarios, Sonia Bermúdez decidió introducir cambios para mantener la intensidad ofensiva del equipo. Eva Navarro y Fiamma Benítez saltaron al terreno de juego con la intención de seguir presionando a una Ucrania que continuaba replegada en busca de contener el empuje español.

    La segunda parte mantuvo un desarrollo similar al de la primera. España continuaba dominando el balón y generando peligro en campo contrario, con Vicky López como principal referente ofensivo. En el minuto 53 llegó una nueva acción decisiva cuando Athenea protagonizó una incursión en el área que obligó a la defensa ucraniana a intervenir de manera precipitada. En el intento de despeje, Lyubov Shmayko tocó el balón con la mano, una infracción que la árbitra sancionó inmediatamente señalando el punto de penalti.

    Vicky López asumió la responsabilidad del lanzamiento. La joven atacante se colocó frente al balón con confianza y ejecutó el disparo con precisión, engañando a la portera y enviando el balón al fondo de la red para establecer el 03 en el marcador. El tanto reflejaba la personalidad y el talento de una jugadora que había sido protagonista durante todo el encuentro y que culminaba su actuación con un gol desde los once metros.

    Con el partido prácticamente resuelto, Sonia Bermúdez continuó moviendo el banquillo para dar minutos a otras futbolistas. Inma Gabarro y Martina Fernández ingresaron al terreno de juego, produciéndose además el debut de Martina con la selección absoluta, un momento especial que añadía otro elemento positivo a la noche española.

    España siguió generando oportunidades y estuvo cerca de ampliar aún más la ventaja cuando Edna Imade remató una acción ofensiva que la guardameta ucraniana consiguió despejar prácticamente sobre la línea de gol. Sin embargo, Ucrania encontró un pequeño respiro en una de sus escasas aproximaciones al área española. Aunque Misa Rodríguez había respondido previamente con seguridad a un disparo lejano, poco después no pudo evitar el gol de Olha Ovdiychuk, que aprovechó un balón dentro del área para batir a la portera canaria y recortar distancias en el marcador con el 13 que permitió a la ex del Atlético de Madrid celebrar el primer gol en contra de la era de Sonia Bermúdez.

    El tramo final del encuentro también dejó otro debut destacado, el de Ornella Vignola con la selección española. La atacante buscó sumarse al ataque y estuvo cerca de estrenarse con un centro-chut que se marchó por encima del larguero. Incluso Clara Serrajordi tuvo otra oportunidad clara en los minutos finales, pero el palo evitó que España ampliara aún más su ventaja.

    Finalmente, el pitido final confirmó la victoria de la selección española por 1-3, un triunfo que reflejó con claridad lo sucedido sobre el terreno de juego: dominio, ambición ofensiva y una actuación colectiva muy sólida que permitió a la Roja continuar con su buena dinámica y mantener la sensación de que el equipo sigue creciendo partido a partido. El talento joven, la capacidad de generar ocasiones y la profundidad de plantilla volvieron a quedar patentes en un encuentro que dejó goles, debutantes y una nueva demostración del potencial del fútbol femenino español.

    Así, España seis unidades sobre seis en su casillero particular, pero con dos tantos menos en la diferencia de goles y es segunda por detrás de Inglaterra.

    (Fuente: “El Partido de Manu”)

    Es hora de resetear la mente y volver a conectar con el fútbol femenino de clubes, pues lo que viene no es menor, a mitad de semana nos aguardan las semifinales de la Copa de la Reina Iberdrola.

    📋 Ficha técnica |

    Ucrania: Daria Keliushyk; Maryna Shaynyuk (Roksolana Kravchuk 46’), Yana Kotik, Lesia Olkhova, Lyubov Shmayko, Darya Ivkova (Olha Basanka 37’); Iryna Podolska, Yana Kalinina (Svitlana Kohut 66’), Anna Petryk (Lidiia Zaborovets 66’), Olha Ovdiychuk (Inna Hlushchenko 83’); Viktoriya Hiryn.

    España: Misa Rodríguez; Jana Fernández, María Méndez (Martina Fernández 63’), Laia Codina, Lucía Corrales; Clara Serrajordi, Vicky López (Inma Gabarro 63’), Alexia Putellas (Fiamma Benítez 46’); Salma Paralluelo (Eva Navarro 46’), Edna Imade y Athenea del Castillo (Ornella Vignola 77’).

    Árbitra principal: Maïka Vanderstichel. Amonestó a Yana Kotik por Ucrania y a Jana Fernández por España con tarjeta amarilla.

    Estadio: Mardan Antalyaspor, Antalya (Turquía) sobre una superficie de hierba natural.

    Goles |

    0-1 Edna Imade 44’ ⚽️
    0-2 Lucía Corrales 45’ ⚽️
    0-3 Vicky López (P.) 55’ ⚽️
    1-3 Olha Ovdiychuk 76’ ⚽️

  • La crónica | Inglaterra rompe la resistencia de Islandia en Nottingham

    La crónica | Inglaterra rompe la resistencia de Islandia en Nottingham

    (Fuente: UEFA)

    ◼️ En una noche de control absoluto y paciencia táctica en el City Ground de Nottingham, la Selección femenina de Inglaterra volvió a demostrar por qué es una de las potencias del fútbol europeo. El conjunto dirigido por Sarina Wiegman se impuso por 2-0 a la Selección femenina de Islandia, dominando el ritmo y el territorio ante un rival replegado que obligó a las inglesas a trabajar cada ataque con paciencia hasta encontrar los espacios.

    ✍🏻 Manu López & Helena con hache

    El segundo y último capítulo del primer parón FIFA en 2026 nos hacía vibrar con un Inglaterra versus Islandia en el City Ground de Nottingham, la Selección femenina de Inglaterra construyó una victoria que tuvo algo de paciencia, algo de insistencia y mucho de autoridad. Un 2-0 frente a la Selección femenina de Islandia que, más allá del marcador, reflejó un dominio sostenido de principio a fin por el equipo de Sarina Wiegman, una selección que sabe gobernar los partidos cuando el rival decide atrincherarse.

    Desde los primeros minutos el encuentro dibujó su paisaje táctico. Inglaterra se adueñó del balón, empujó a Islandia hacia su propio campo y comenzó a mover la pelota con esa cadencia que mezcla calma y amenaza. Apenas corría el minuto 8 cuando llegó la primera advertencia seria: Alessia Russo controló dentro del área tras una acción nacida en la derecha y sacó un disparo con la derecha desde una posición inclinada que se marchó rozando el poste izquierdo de Cecilía Rúnarsdóttir. Era solo el inicio de una presión constante. Un minuto después, en el 9, Lauren James apareció entre centrales para cabecear un centro medido de Leah Williamson, pero el remate se perdió por centímetros junto al poste derecho.

    Inglaterra había instalado su campamento en territorio islandés y el partido empezaba a convertirse en un monólogo. En el minuto 12, Lauren Hemp desbordó por la izquierda hasta la línea de fondo y envió un centro venenoso al corazón del área que Russo remató de primeras desde muy cerca, obligando a Rúnarsdóttir a realizar una parada de reflejos que evitó el gol. Islandia resistía como podía, cerrando espacios interiores y despejando centros laterales, pero cada minuto que pasaba reforzaba la sensación de que el muro estaba a punto de quebrarse.

    La señal definitiva llegó en el 17. Otra vez James levantó la cabeza desde la derecha y puso un balón tenso al segundo palo. Hemp atacó el centro con determinación y su cabezazo se estrelló en el poste derecho, levantando un rugido en Nottingham que precedió a dos saques de esquina consecutivos. Inglaterra estaba llamando a la puerta con insistencia.

    El gol que abría la lata llegó cuatro minutos más tarde, en el 21, y fue un gol que resumía perfectamente el plan inglés. James recibió pegada a la banda derecha, se tomó un instante para medir el espacio y dibujó un centro preciso, con la rosca exacta, que viajó como guiado por un hilo hacia el área. Allí apareció Lucy Bronze, elevándose por encima de la defensa islandesa con la potencia de quien domina el juego aéreo. Su cabezazo fue seco, poderoso, dirigido con precisión hacia la escuadra derecha. El balón se incrustó en la red mientras el estadio explotaba: el 10 en el minuto 21 era la consecuencia natural de un dominio que llevaba más de un cuarto de hora construyéndose.

    Lejos de conformarse, Inglaterra continuó atacando. En el 25 Hemp volvió a aparecer dentro del área tras otra jugada iniciada por James y su disparo se marchó ligeramente desviado. En el 30 Russo conectó un cabezazo tras un centro de Hemp que fue bloqueado por la defensa, y apenas un minuto después Bronze volvió a imponerse por alto en un saque de esquina ejecutado por Georgia Stanway. Su remate golpeó el poste y salió fuera, dejando claro que Islandia sufría cada balón parado como una amenaza.

    El tramo final de la primera parte mantuvo el mismo guion. En el minuto 36 James disparó dentro del área y el rebote cayó en los pies de Hemp, que remató desde muy cerca pero envió el balón fuera por centímetros. En el 44 Russo volvió a probar fortuna desde el centro del área y Rúnarsdóttir salvó el gol con una intervención abajo, y ya en el tiempo añadido Hemp conectó un disparo que pasó rozando el larguero. El descanso llegó con un 1-0 que se antojaba corto para lo que se había visto sobre el césped.

    Tras la reanudación Inglaterra mantuvo el control, aunque con una circulación algo más pausada. El equipo de Wiegman sabía que la clave estaba en no permitir ninguna transición islandesa. En el minuto 55 Hemp remató dentro del área tras un centro desde la derecha, pero el balón se marchó desviado. Dos minutos después Russo volvió a intentarlo cerca del punto de penalti y su disparo fue bloqueado por la defensa.

    Islandia trató de ganar algunos metros con el paso del tiempo, pero Inglaterra gestionó el encuentro con una madurez notable. En el minuto 67 James protagonizó otra de las acciones más peligrosas al recibir dentro del área y disparar con la derecha, obligando de nuevo a Rúnarsdóttir a intervenir. El partido estaba completamente bajo control inglés.

    El segundo gol llegó en el tramo final del partido y terminó de coronar una actuación de liderazgo total de Lucy Bronze. En el minuto 78, la lateral derecha volvió a aparecer en campo rival, esta vez como asistente: recibió con espacio en la banda, levantó la cabeza y colgó un centro preciso hacia la frontal del área. Allí apareció Georgia Stanway, que leyó la trayectoria del balón con inteligencia y atacó el envío con determinación. Sin dejarla caer demasiado, conectó una volea potente y limpia que salió disparada hacia la portería y terminó en el fondo de la red, lejos del alcance de Cecilía Rúnarsdóttir, sellando el 20 definitivo para la Selección femenina de Inglaterra frente a la Selección femenina de Islandia.

    Ese tanto no solo confirmó la superioridad inglesa durante todo el encuentro, sino que también simbolizó la conexión entre dos de las futbolistas más determinantes de la noche: Bronze, autora del primer gol y asistente del segundo, y Stanway, que apareció en el momento exacto para convertir el dominio territorial en una ventaja definitiva.

    En el tramo final, Inglaterra bajó ligeramente el ritmo, movió el balón con serenidad y protegió la posesión para cerrar el encuentro sin sobresaltos. El pitido final confirmó una victoria sólida que prolonga la dinámica positiva del equipo tras la goleada frente a Ucrania y que refuerza su posición en el grupo de clasificación.

    Porque si algo dejó claro esta noche en Nottingham es que la Inglaterra de Sarina Wiegman no solo gana por talento, sino por convicción colectiva. Es un equipo que sabe esperar, sabe insistir y sabe golpear en el momento justo. Y en el largo camino hacia el Mundial de 2027, actuaciones como esta consolidan la sensación de que las inglesas siguen siendo una de las selecciones más fiables y competitivas del fútbol europeo.

    📋 Ficha técnica |

    Inglaterra: Hampton, Bronze, Williamson, Esme Morgan, Hinds, Jess Park (Blindkilde Brown 84’), Keira Walsh, Stanway (Lucia Kendall 92’), Lauren James (Chloe Kelly 74’), Russo, Hemp
    Islandia: C. R. Rúnarsdóttir, Heiðarsdóttir, Sigurðardóttir, G. P. Viggósdóttir, Arnardóttir, Vilhjálmsdóttir (Jóhannsdóttir 62’), Antonsdóttir (Berglind Rós Ágústsdóttir 87’), Hermannsdóttir (Ásgeirsdóttir 62’), Eiríksdóttir (María Grós 45’), Jessen, Jónsdóttir (Diljá Zomers 75’)

    Estadio: City Ground (Nottingham). Capacidad para 30.445 – 31.042 espectadores (todos sentados)
    Árbitra: Silvia Gasperotti

    Goles | 

    1-0 Lucy Bronze 21’ ⚽️

    2-0 Stanway 77’ ⚽️

  • Oficial | La Selección Española  busca el pleno de triunfos en el primer parón de 2026

    Oficial | La Selección Española busca el pleno de triunfos en el primer parón de 2026

    (Fuente: Gol Femenino)

    🔶  La Roja se verá las caras contra Ucrania el sábado 7 de marzo a las 18:00h en el Mardan Antalyaspor (Antalya). Finalmente, España ha viajado a Turquía para disputar el segundo choque de la fase de clasificación para el Mundial de 2027. Las de Sonia Bermúdez vencieron por 3-0 a Islandia en la primera jornada.

    Elodie García Fut |

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    El fútbol, a veces, deja de ser solamente fútbol. Hay momentos en los que el balón pesa más de lo habitual, en los que las decisiones que rodean a un partido trascienden el terreno de juego y se convierten en un debate que mezcla deporte, política internacional, seguridad y responsabilidad institucional. Eso es exactamente lo que ha ocurrido en las últimas horas con la Selección española femenina, que finalmente viajará a Turquía para disputar el segundo encuentro de la fase de clasificación para el Mundial de 2027 frente a Ucrania, en un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica que se vive en Oriente Medio.

    La Roja afronta este compromiso apenas unos días después de haber iniciado su camino hacia la próxima Copa del Mundo con una convincente victoria frente a Islandia. Fue un triunfo que dejó sensaciones muy positivas, no solo por el resultado —un claro 3-0— sino también por la manera en la que el equipo de Sonia Bermúdez interpretó el partido, dominando desde el primer minuto, imponiendo su ritmo y demostrando que el relevo generacional en la selección continúa avanzando con paso firme.

    Pero antes de que la pelota vuelva a rodar, la actualidad ha estado marcada por un asunto mucho más complejo que cualquier planteamiento táctico. El viaje a Turquía, inicialmente programado con normalidad dentro de la planificación de este primer parón internacional de la temporada, quedó en suspenso durante varias horas después de que la Real Federación Española de Fútbol decidiera retrasar la salida de la expedición ante la evolución del conflicto en Oriente Medio.

    La decisión no fue sencilla. En un primer momento, desde el entorno federativo se trasladó un mensaje de calma. La selección se encontraba concentrada en Castellón preparando el encuentro con total normalidad, mientras se seguía con atención la situación internacional. Sin embargo, el paso de las horas y la escalada de tensión en la región provocaron que la incertidumbre comenzara a filtrarse tanto en los despachos como en el vestuario.

    Porque cuando se habla de seguridad, el fútbol deja de ser lo único importante.

    Durante la jornada del jueves se sucedieron reuniones, llamadas y consultas entre diferentes organismos. La Real Federación Española de Fútbol mantuvo comunicación constante con la UEFA, el Consejo Superior de Deportes, la Federación Turca de Fútbol, la Asociación Ucraniana de Fútbol y las autoridades diplomáticas españolas, incluyendo la Embajada de España en Ankara y el consulado en Estambul.

    Cada paso debía darse con cautela.
    Según trascendió posteriormente, la RFEF llegó incluso a solicitar a la UEFA la posibilidad de aplazar el encuentro. Una petición que, sin embargo, no obtuvo el visto bueno del organismo europeo. El calendario internacional es extremadamente rígido y la normativa contempla consecuencias claras en caso de incomparecencia: derrota automática por 3-0, sanción económica y la posibilidad de castigos adicionales si se considera que la ausencia constituye una infracción grave.

    Con ese escenario sobre la mesa, la Federación trasladó la situación a todas las partes implicadas. Jugadoras, cuerpo técnico y responsables federativos analizaron los riesgos, las garantías de seguridad y las implicaciones deportivas de cada posible decisión.

    Finalmente, después de horas de debate y tras recibir las garantías pertinentes, se tomó la determinación de viajar.

    La expedición española partirá en un vuelo chárter programado para las 11:00 horas, con el presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Rafael Louzán, encabezando el viaje. El destino será Antalya, una ciudad situada en la costa mediterránea turca que acogerá el encuentro en el estadio Mardan Antalyaspor.

    Turquía no figura entre los países a los que el Ministerio de Asuntos Exteriores español desaconseja viajar de forma explícita. En la lista de destinos catalogados como de alto riesgo aparecen naciones como Irán, Irak, Siria, Líbano, Israel, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Baréin, Kuwait, Libia, Jordania, Afganistán o Pakistán. Sin embargo, el país otomano sí se encuentra dentro del grupo de territorios para los que se recomienda viajar con precaución, junto a lugares como Chipre, Egipto, Arabia Saudí, Armenia, Azerbaiyán o Turkmenistán.

    La inquietud aumentó especialmente después de que el martes trascendiera la interceptación de un misil en la zona este del país, un episodio que contribuyó a alimentar las dudas sobre la conveniencia de mantener el partido en territorio turco.

    En medio de todo este contexto, también emergió la voz de la Asociación de Futbolistas Españoles.

    El sindicato, que representa a las jugadoras profesionales, emitió un comunicado contundente mostrando su oposición al desplazamiento de la selección. Para la AFE, la seguridad y la integridad de las futbolistas debe situarse siempre por encima de cualquier compromiso deportivo.

    En su mensaje público, el sindicato alertó de la incertidumbre que genera la situación geopolítica actual y advirtió de que, en un contexto de tensión internacional, cualquier lugar puede convertirse en objetivo potencial de ataques, mientras que el espacio aéreo podría cerrarse de manera repentina, dejando a las deportistas en una situación complicada.

    Además, el comunicado apelaba a la coherencia institucional. Mientras distintos gobiernos están evacuando a ciudadanos de zonas potencialmente afectadas por acciones bélicas, resulta difícil entender —según la AFE— que las futbolistas deban desplazarse a una región cercana al conflicto para disputar un partido.

    Por ello, el sindicato solicitó a la UEFA que reconsiderara la decisión y explorara alternativas que permitieran garantizar plenamente la seguridad de las jugadoras.

    Pero el debate no se limitó únicamente al encuentro entre España y Ucrania.

    La AFE también extendió su preocupación a otro evento previsto en el calendario internacional: la Finalissima masculina entre España y Argentina, cuya sede designada es Qatar. El sindicato considera que ningún partido debería disputarse en zonas de conflicto o en regiones cercanas a escenarios de tensión internacional si existe la posibilidad de trasladarlo a un entorno más seguro.

    Mientras todo esto ocurría fuera del campo, la selección trataba de mantener el foco en el fútbol.

    Porque el partido ante Ucrania es mucho más que un simple encuentro dentro del calendario internacional. Es una pieza importante dentro del camino hacia el Mundial de 2027, un torneo en el que España aspira a consolidar su condición de potencia mundial del fútbol femenino.

    La Roja llega a esta segunda jornada después de haber dejado una carta de presentación muy sólida en su estreno frente a Islandia.

    Aquel partido tuvo un nombre propio: Claudia Pina.
    La atacante catalana firmó un doblete que confirmó su excelente momento de forma. Pina atraviesa una de las mejores rachas goleadoras de su carrera y los números lo reflejan con claridad: seis goles en cinco partidos desde que Sonia Bermúdez asumió el banquillo de la selección.

    Su capacidad para aparecer entre líneas, su movilidad constante y su instinto goleador la han convertido en una de las piezas más desequilibrantes del ataque español.

    Junto a ella también destacó Edna Imade, que vivió una noche especialmente emotiva al marcar su primer gol con la camiseta de la selección absoluta.

    El tanto fue celebrado por todo el equipo, consciente de lo que significa para una jugadora abrir su cuenta goleadora con la selección nacional.

    Sin embargo, no todas las noticias han sido positivas para el cuerpo técnico.

    En las últimas horas se confirmó la baja de Aiara Agirrezabala. La joven lateral de la Real Sociedad ha tenido que abandonar la concentración debido a unas molestias en el aductor izquierdo y ya ha regresado a San Sebastián para iniciar su proceso de recuperación con el club.

    Su ausencia reduce ligeramente las opciones defensivas de Sonia Bermúdez, aunque la selección mantiene una convocatoria amplia y equilibrada.

    La lista inicial incluía a quince futbolistas que compiten cada semana en la Liga F Moeve, repartidas entre seis clubes distintos, un dato que refleja la creciente diversidad competitiva del campeonato español.

    Enfrente estará Ucrania, un rival que llega herido después de sufrir una dura derrota frente a Inglaterra en la primera jornada de la fase de clasificación. El 1-6 encajado ante las inglesas dejó claro el potencial ofensivo del conjunto británico, pero también evidenció las dificultades defensivas del equipo ucraniano.

    Históricamente, los enfrentamientos entre España y Ucrania han ofrecido resultados equilibrados. Ambas selecciones se han enfrentado en cuatro ocasiones, con dos victorias para cada lado.

    El primer duelo se remonta al 2 de noviembre de 1997, en un partido de clasificación mundialista que terminó con triunfo ucraniano por 1-2.

    El enfrentamiento más reciente, en cambio, fue claramente favorable a España, que se impuso por un contundente 5-0 hace tres años.

    Ahora, en Antalya, la historia vuelve a cruzar los caminos de ambas selecciones.

    El escenario será el estadio Mardan Antalyaspor, un recinto que acogerá el partido este sábado 7 de marzo a partir de las 18:00 horas. En España, el encuentro podrá seguirse en directo a través de La 1 y de la plataforma RTVE Play.

    Sobre el césped, España buscará consolidar su liderazgo en el grupo y dar un paso más hacia el Mundial de 2027.

    Fuera del campo, el partido ya forma parte de una historia mucho más grande.

    Una historia en la que el fútbol se mezcla con la geopolítica, con la responsabilidad institucional y con la eterna pregunta de hasta qué punto el deporte puede —o debe— mantenerse al margen de los conflictos del mundo que lo rodea.

    Y mientras todas esas preguntas siguen abiertas, la pelota volverá a rodar y nuestros corazones latirán a su compás.

    🔜 NEXT GAME

    🏆 Fase de clasificación para el Mundial de Brasil 2027 |

    😍 Matchday 2 | Día de partido

    📅 Sábado, 7 de marzo de 2026

    🇺🇦 Ucrania 🆚 🇪🇸 España

    ⏰ 18:00 horario peninsular

    📺 La 1 de RTVE

    🏟️ Mardan Antalyaspor, Antalya (Turquía)

  • Oficial | El fútbol femenino no se detiene: cantera que empuja, récords de audiencia, debates de calendario y una España que ya mira a Brasil 2027

    Oficial | El fútbol femenino no se detiene: cantera que empuja, récords de audiencia, debates de calendario y una España que ya mira a Brasil 2027

    (Fuente: Gol Femenino )

    ◼️ Hay momentos en los que el fútbol femenino parece avanzar a pequeños pasos. Y hay otros en los que, simplemente, acelera. La sensación de las últimas semanas es esa: un deporte que sigue creciendo a múltiples velocidades al mismo tiempo. Mientras las categorías inferiores de España continúan demostrando que el talento no deja de brotar, las audiencias televisivas en Europa alcanzan cifras históricas, nuevos proyectos competitivos emergen en territorios inesperados, y la selección absoluta ya empieza a caminar hacia el gran objetivo del próximo ciclo: el Mundial de 2027. Todo ello dibuja un panorama en el que la actualidad se expande en muchas direcciones a la vez y donde iniciativas editoriales como la newsletter Gol Femenino se han convertido en un punto de encuentro imprescindible para seguir el pulso diario del juego, recogiendo además el testigo que dejó 11 Inicial, cuya última entrega —a modo de pitido final— llegó el 6 de noviembre de 2024.

    Si uno quiere entender hacia dónde se dirige el fútbol femenino español en los próximos años, probablemente deba empezar mirando hacia abajo, hacia la base. Allí es donde las selecciones formativas están construyendo silenciosamente la siguiente generación competitiva. Y la última prueba de ello llegó desde Turquía, donde la selección española sub-16 volvió a demostrar que el modelo sigue funcionando. El equipo dirigido por Nati Gutiérrez conquistó el Torneo de Desarrollo de la UEFA tras firmar un pleno competitivo que dejó sensaciones muy claras sobre el futuro inmediato.

    España cerró el torneo con una victoria rotunda por 0-5 frente a Dinamarca en el encuentro decisivo. Antes, el equipo ya había superado a Estados Unidos por 0-2 y había vencido a Inglaterra en una tanda de penaltis después de un vibrante empate a dos goles. La final ante las danesas terminó siendo una exhibición coral en la que marcaron Joane Gavilán, Bruna Quintana —por partida doble—, Elena Vizuete y Jara Fernández, nombres que empiezan a sonar en la cantera nacional y que representan una generación que crece con la naturalidad de haber visto a sus referentes levantar grandes trofeos internacionales.

    Porque el contexto también importa. Estas futbolistas han crecido viendo cómo la selección absoluta conquistaba el Mundial de 2023 y cómo el fútbol femenino español se instalaba en la élite mundial. Ese cambio de mentalidad se nota incluso en edades muy tempranas: equipos que compiten con personalidad, futbolistas con recursos técnicos avanzados y una confianza colectiva que ya no parece excepcional, sino estructural. Torneos como este Development Tournament de la UEFA sirven precisamente para medir ese progreso y para comprobar que España no solo tiene presente, sino también una base sólida para el futuro.

    Mientras la cantera empuja, la dimensión mediática del fútbol femenino sigue ampliándose a un ritmo que pocos habrían imaginado hace apenas una década. Un ejemplo contundente llegó desde Reino Unido con las audiencias televisivas de la final de la Eurocopa femenina 2025. El partido que enfrentó a Inglaterra y España se convirtió en el momento televisivo más visto del año en el país, con un pico de 16,2 millones de espectadores sumando las emisiones de BBC e ITV. La audiencia media del encuentro se situó en torno a los 12 millones de personas.

    Más allá de la cifra puntual, el dato refleja una tendencia mucho más profunda. Según el informe anual de Women’s Sport Trust, el deporte femenino alcanzó en 2025 un récord de seguimiento en Reino Unido: 48 millones de personas vieron al menos un evento deportivo femenino durante el año. En 2024 habían sido 45,2 millones. La progresión es clara y, quizá lo más interesante, también lo es la relación entre oferta y demanda.

    El estudio subraya que el deporte femenino representó aproximadamente el 8% de la cobertura deportiva en prime time, pero generó el 13% de las horas de consumo televisivo en esa franja. Es decir, cuando aparece en pantalla, el público responde. Y esa diferencia entre presencia mediática y consumo real sugiere que el potencial de crecimiento todavía es enorme. Las audiencias están demostrando que existe un interés sostenido que aún no se refleja plenamente en la programación.

    En paralelo a esa expansión mediática, el mapa competitivo también empieza a diversificarse con iniciativas que surgen fuera de los circuitos tradicionales. Uno de los ejemplos más curiosos aparece en Asturias, donde se prepara el lanzamiento de una nueva Liga Femenina de Fútbol 7 vinculada a la Asociación Española de MiniFútbol. El proyecto arrancará en marzo de 2026 y aspira a convertirse en una referencia dentro de esta modalidad.

    La competición contará con un formato de liga regular y una copa paralela, pero el gran incentivo deportivo está en el premio final: el equipo campeón obtendrá la plaza española para disputar la EMF Women’s Champions League de minifútbol. Este torneo continental, organizado por la European Minifootball Federation, ya celebró su primera edición en Sofía en septiembre de 2025.

    El matiz es importante: no se trata de la Champions League de la UEFA, sino de un campeonato europeo específico para fútbol reducido. Aun así, el movimiento coloca a Asturias en una posición singular dentro del panorama nacional. No solo se trata de crear una nueva competición femenina, sino de establecer un puente directo hacia un torneo continental ya consolidado en su modalidad. Para los clubes participantes, la posibilidad de representar a España en ese escenario europeo añade un incentivo competitivo que podría impulsar el crecimiento del proyecto.

    Mientras tanto, el fútbol femenino también sigue ganando presencia en espacios culturales que históricamente parecían alejados del deporte. Uno de esos momentos simbólicos se vivió durante la gala de los Premios Goya 2026 en Barcelona. Alexia Putellas, capitana de la selección española, apareció en la alfombra roja para entregar el premio a Mejores Efectos Especiales en el Centre de Convencions Internacional de Barcelona.

    Su presencia obligó a reorganizar su agenda con la selección. Por la mañana había entrenado con el equipo en Las Rozas, después comió con la expedición y posteriormente viajó a Barcelona acompañada por Reyes Bellver, directora de fútbol femenino de la federación. La aparición fue breve, casi un paréntesis dentro de la concentración, pero refleja hasta qué punto las futbolistas se han convertido en figuras de referencia en el panorama cultural y mediático del país.

    Al día siguiente, Putellas ya estaba de vuelta con el grupo. España continuó su preparación antes de viajar a Castellón, donde disputó el partido frente a Islandia correspondiente a la fase de clasificación para el Mundial de 2027.

    En el horizonte del fútbol femenino global también empiezan a aparecer debates estructurales sobre el calendario competitivo. En Estados Unidos, el anuncio de que la MLS estudia pasar de un calendario de verano a uno de invierno ha reabierto una discusión interesante en el ecosistema del fútbol femenino internacional. Durante años, muchas ligas femeninas han tratado de alinearse con el calendario masculino por razones organizativas y comerciales.

    Sin embargo, cada vez más voces plantean que el fútbol femenino podría beneficiarse de un camino diferente. Un calendario propio, con ventanas televisivas menos saturadas y menos competencia directa con los grandes torneos masculinos, podría ofrecer mayor visibilidad y mejores oportunidades de crecimiento.

    En Inglaterra, por ejemplo, esta idea no es nueva. La Women’s Super League funcionó durante sus primeras seis temporadas —desde 2011— con un calendario de verano. Aquella etapa dejó buenos recuerdos en términos de asistencia a los estadios, experiencia de partido y exposición mediática. La cuestión que se plantea ahora es si ese modelo podría volver a tener sentido en el contexto actual del fútbol femenino global.

    Mientras los despachos debaten el futuro, el balón sigue rodando en los grandes torneos internacionales. En Australia, la Women’s Asian Cup 2026 comenzó con una imagen potente: el regreso goleador de Sam Kerr. La selección australiana derrotó 1-0 a Filipinas en Perth gracias a un cabezazo de su capitana en el minuto 14.

    El partido se disputó en el Perth Stadium ante 44.379 espectadores, una cifra que se convirtió en récord de asistencia para un encuentro de la Asian Cup femenina. Para Kerr, además, el gol tuvo un valor emocional especial. Era su primer tanto con la selección en 851 días, después de un largo proceso de recuperación tras una grave lesión de ligamento cruzado y otras complicaciones médicas.

    Antes del torneo, la propia jugadora había reconocido que todavía se encontraba aproximadamente al 85% de su mejor nivel. Aun así, su regreso al marcador simboliza algo más que un simple gol: es la confirmación de que una de las grandes estrellas del fútbol femenino mundial vuelve a sentirse protagonista.

    El torneo asiático también se ha visto rodeado de un contexto político delicado. Antes del próximo partido de Australia frente a Irán, el seleccionador Joe Montemurro pidió que la atención se centre exclusivamente en el fútbol y no en la situación geopolítica en Oriente Medio. El técnico dejó claro que considera esos asuntos fuera de su ámbito de competencia y que su prioridad es mantener el foco deportivo en la competición.

    El debut de Irán en el torneo dejó, sin embargo, una de las imágenes más comentadas de la competición. Antes del partido frente a Corea del Sur —que terminó con derrota por 3-0—, las jugadoras iraníes permanecieron en silencio durante la interpretación de su himno nacional. Fue el primer encuentro del equipo desde el inicio de la guerra en la región y desde la muerte de Ali Khamenei.

    Ni la seleccionadora Marziyeh Jafari ni las futbolistas quisieron realizar comentarios públicos sobre el gesto o sobre la situación política. Desde Australia, la centrocampista Amy Sayer elogió la valentía del equipo iraní, que ahora afronta los partidos frente a Australia y Filipinas como única selección de Oriente Medio presente en el torneo.

    Mientras tanto, en Europa, España ya ha iniciado oficialmente su camino hacia el Mundial de Brasil 2027. La selección arrancó la fase de clasificación con una victoria convincente por 3-0 frente a Islandia en el estadio de Castalia, en Castellón. El partido tuvo varios nombres propios.

    El más destacado fue Clàudia Pina, autora de un doblete que confirmó su excelente momento de forma. El tercer gol llegó gracias a Edna Imade, que anotó su primer tanto con la selección absoluta. El encuentro también estuvo marcado por varias ausencias importantes, como las de Aitana Bonmatí, Cata Coll e Irene Paredes, lo que obligó a la seleccionadora Sonia Bermúdez a apostar por un once poco habitual.

    En la portería apareció Adriana Nanclares, mientras que Misa Rodríguez regresó a una convocatoria de la selección después de un año y medio fuera del equipo. El triunfo permite a España comenzar con buen pie la clasificación, aunque Inglaterra arrancó el grupo con una goleada contundente por 1-6 frente a Ucrania y se sitúa momentáneamente por delante en la tabla del Grupo A3.

    El partido en Castellón también tuvo un componente emocional especial. Mariona Caldentey alcanzó los 100 partidos con la selección española y se convirtió en la cuarta jugadora en lograrlo, después de Alexia Putellas, Jenni Hermoso e Irene Paredes. Sus números con la Roja hablan por sí solos: 70 victorias y 31 goles.

    Ante Islandia, además, participó activamente en el juego ofensivo y dio la asistencia a Pina en el segundo tanto del encuentro. Tras el partido, sus compañeras celebraron el centenario con el tradicional manteo en el vestuario, en una noche que contó con cerca de 8.000 espectadores en las gradas de Castalia.

    La actuación de Pina no solo fue importante en el marcador. También volvió a poner sobre la mesa una historia personal marcada por la resiliencia. La delantera reconoció después del partido que el Mundial de 2027 tiene un significado especial para ella. En 2023 se quedó fuera de la lista para el Mundial de Australia y Nueva Zelanda en medio del conflicto institucional que atravesaba el fútbol español en aquel momento.

    Su confesión fue directa: jugar ese Mundial sería un sueño porque nunca ha podido disputar uno. Con la actual seleccionadora, asegura sentirse con plena libertad sobre el campo, una confianza que se está traduciendo en goles y protagonismo dentro del equipo.

    En el ámbito doméstico, la actualidad de la Liga F también dejó su protagonista del mes. Lucía Moral, conocida como “Wifi”, fue elegida mejor jugadora de febrero en un premio impulsado por EA SPORTS y la competición. La delantera del Sevilla firmó cuatro goles en apenas 135 minutos repartidos en dos partidos: un doblete frente al Athletic Club y otro ante el Deportivo Abanca.

    Su rendimiento le permitió imponerse a otras nominadas destacadas como Signe Bruun, Kika Nazareth o Paula Fernández. El galardón será entregado antes del partido entre el Sevilla y el Badalona Women programado para el 22 de marzo.

    La actualidad internacional también dejó historias personales que recuerdan el lado más humano del fútbol. En Suecia, la joven central Bella Andersson, nacida en 2006 y jugadora del Real Madrid, debutó con la selección absoluta disputando los 90 minutos en la victoria por 0-1 frente a Italia, con gol de Filippa Angeldahl.

    Sus números fueron impresionantes para un estreno: 89% de precisión en el pase, 11 de 16 duelos ganados y ocho despejes defensivos. Muchos analistas la señalaron como la mejor jugadora del partido. Pero lo más emotivo llegó después. Andersson contó que había recibido un mensaje de su antiguo entrenador en el Hammarby, Andreas Johnson, que recordaba a su esposa Lisa Knapp, fallecida cinco meses antes. Al leerlo, la futbolista confesó que rompió a llorar.

    En Estados Unidos, la SheBelieves Cup también dejó una actuación brillante. Linda Caicedo lideró la victoria de Colombia por 1-0 frente a Argentina con un auténtico golazo que se convirtió en el momento más destacado del partido. El encuentro se disputó en Columbus ante más de 20.000 espectadores.

    La delantera colombiana fue la gran atracción de la noche y recibió valoraciones muy altas por su actuación, en torno al 8,5 en varias métricas de rendimiento. La victoria mantiene a Colombia con opciones en el torneo y prepara un duelo especialmente atractivo frente a Estados Unidos.

    Mientras tanto, en África, la organización de la próxima Women’s Africa Cup of Nations atraviesa un momento de incertidumbre. El torneo, previsto en Marruecos entre el 17 de marzo y el 3 de abril, sigue rodeado de rumores sobre una posible renuncia del país como sede. La Confederación Africana de Fútbol prometió aclarar la situación en los próximos días.

    La preocupación es lógica: quedan menos de dos semanas para el inicio del campeonato, que además funciona como torneo clasificatorio para el Mundial femenino de 2027. Sudáfrica, que ya se había ofrecido como alternativa organizativa, criticó públicamente la posibilidad de que el torneo entre en crisis logística a tan poca distancia de su comienzo.

    En España, la Liga F también ha querido aprovechar la cercanía del 8 de marzo para lanzar un mensaje social. La competición presentó la campaña “Reflejos”, un spot centrado en el abandono deportivo de niñas adolescentes. La pieza muestra a una joven futbolista enfrentándose a su propia imagen en un espejo, una metáfora de las inseguridades físicas que afectan a muchas chicas durante la adolescencia.

    El dato que respalda la campaña es contundente: aproximadamente el 70% de las adolescentes abandona el deporte antes de los 16 años por cuestiones relacionadas con la percepción de su cuerpo. La campaña reinterpreta la canción “El partido de fútbol” de Rita Pavone y cuenta con la participación de jugadoras de fútbol base de Madrid. Además de su difusión en televisión y redes sociales, la iniciativa tendrá presencia en varios partidos de Liga F.

    Por último, la selección española ha tenido que tomar una decisión compleja en el plano logístico y geopolítico. El partido de clasificación para el Mundial frente a Ucrania, previsto en Antalya, generó preocupación en la expedición española por motivos de seguridad y por el temor a posibles restricciones en el espacio aéreo de la región.

    La federación solicitó a la UEFA un aplazamiento del encuentro, pero el organismo europeo rechazó la petición y advirtió de posibles sanciones deportivas si España no se presentaba. El sindicato de futbolistas AFE también expresó públicamente su oposición al desplazamiento.

    Finalmente, tras una reunión entre el presidente federativo Rafael Louzán, el cuerpo técnico y las jugadoras, se tomó la decisión de viajar con las garantías de seguridad ofrecidas por la UEFA y por los organismos españoles. El plan de viaje fue ajustado y la expedición se desplazará a Antalya para disputar el encuentro en el Mardan Antalyaspor Stadium.

    En medio de toda esta cascada de noticias, resultados, debates y emociones, se hace evidente la necesidad de espacios que ordenen y expliquen la actualidad del fútbol femenino con mirada amplia y contexto. En ese sentido, la newsletter Gol Femenino se ha convertido en uno de los proyectos más interesantes del panorama informativo actual. Su enfoque diario, su capacidad para conectar historias de diferentes partes del mundo y su lectura transversal del crecimiento del deporte la sitúan como una referencia que merece ser seguida de cerca.

    Además, su propuesta editorial dialoga muy bien con una línea periodística que entiende el fútbol femenino no solo como una colección de resultados, sino como un fenómeno cultural, social y deportivo en constante expansión. En cierta manera, Gol Femenino ha recogido el testigo que dejó 11 Inicial, aquella newsletter que durante años ayudó a estructurar la conversación sobre el fútbol femenino hasta que su última entrega —casi como un pitido final— llegó el 6 de noviembre de 2024.

    Desde entonces, el juego ha seguido avanzando. Y todo indica que lo seguirá haciendo. Porque mientras las audiencias crecen, las canteras producen talento, las ligas buscan su lugar en el calendario y las grandes estrellas vuelven de las lesiones para marcar goles decisivos, el fútbol femenino continúa escribiendo una historia que cada semana ofrece nuevos capítulos. Y cada uno de ellos confirma la misma idea: esto ya no es una tendencia pasajera. Es un movimiento deportivo que ha llegado para quedarse.

    (Fuente: Gol Femenino )

  • Oficial | La RFEF anuncia que España sí viajará a Antalya

    Oficial | La RFEF anuncia que España sí viajará a Antalya

    (Fuente: RFEF)

    ◼️En ocasiones el fútbol se abre paso entre la niebla de la historia como una pequeña luz obstinada que se niega a apagarse. Hay días en los que un balón rodando parece un gesto trivial, una rutina semanal que llena estadios, televisiones y conversaciones de bar. Y hay otros, como el que vive la Selección española estos días, en los que un simple partido de clasificación para un Mundial adquiere un peso simbólico mucho mayor, porque el contexto que lo rodea recuerda que el deporte no vive aislado del mundo. La expedición de España, encabezada por su presidente federativo, Rafael Louzán, se prepara para viajar a Turquía con el objetivo de disputar ante Ucrania la segunda jornada de la fase de clasificación para el Mundial que se celebrará en Brasil, pero el camino hacia ese encuentro ha estado marcado por una tensión internacional que, durante varios días, puso en duda incluso la posibilidad de que el partido pudiera disputarse con normalidad.

    El fútbol, que tantas veces ha servido de refugio emocional, volvió a convertirse en espejo de un mundo convulso cuando el conflicto entre Israel e Irán escaló hasta situar a gran parte del panorama internacional en estado de alerta diplomática. Las repercusiones de ese pulso geopolítico no tardaron en extenderse más allá de la política y la seguridad, alcanzando ámbitos aparentemente alejados como el deporte internacional. Los organismos que regulan las competiciones, entre ellos la poderosa FIFA, comenzaron a evaluar posibles escenarios de riesgo, revisando desplazamientos, rutas aéreas, protocolos de seguridad y la estabilidad de determinadas regiones donde debían disputarse partidos internacionales. En ese contexto de incertidumbre, el encuentro entre España y Ucrania, previsto en territorio turco, quedó temporalmente rodeado por una atmósfera de prudencia y vigilancia.

    Durante varias horas, incluso varios días, la pregunta flotaba en el aire: ¿podría el fútbol seguir adelante mientras el tablero internacional se tensaba? No era la primera vez que el deporte se encontraba en una situación similar. La historia del fútbol internacional está llena de momentos en los que las tensiones políticas amenazaron con detener el balón. Desde conflictos regionales hasta guerras abiertas, las competiciones han tenido que adaptarse a realidades que ningún reglamento deportivo puede prever completamente. Sin embargo, también existe una tradición igualmente poderosa: la del fútbol como espacio de encuentro, como lenguaje universal que intenta resistir incluso cuando el ruido del mundo parece demasiado fuerte.

    Fue en ese contexto cuando el presidente federativo español decidió reunirse con las jugadoras y el cuerpo técnico de la selección para transmitir un mensaje claro: serenidad, confianza y compromiso con la competición. La reunión, celebrada en un ambiente de concentración y responsabilidad, sirvió para alinear a toda la delegación en torno a un mismo objetivo. El viaje a Turquía seguiría adelante, el partido se prepararía con normalidad y la Selección española afrontaría el desafío deportivo sin perder de vista la complejidad del momento internacional. En la sala donde se produjo el encuentro se mezclaban emociones diversas: la concentración habitual previa a un compromiso oficial, la curiosidad inevitable por la situación global y, sobre todo, la convicción de que representar a un país en una competición mundialista implica asumir un papel que trasciende lo puramente deportivo.

    Mientras tanto, en el escenario internacional, los analistas trataban de descifrar el alcance del enfrentamiento entre Israel e Irán. La rivalidad entre ambos países no es nueva; se trata de una tensión estratégica que lleva décadas alimentándose de factores políticos, militares e ideológicos. Israel percibe el programa nuclear iraní como una amenaza existencial, mientras que Irán considera la presencia israelí en la región como un elemento de desestabilización permanente. Ese choque de visiones ha generado episodios recurrentes de confrontación indirecta, ataques encubiertos, presiones diplomáticas y demostraciones de fuerza que, en ocasiones, escalan hasta situar a la comunidad internacional en un delicado equilibrio.

    En las últimas semanas, esa tensión alcanzó un nuevo punto crítico cuando diversos incidentes militares y operaciones estratégicas elevaron el nivel de alerta en varias zonas del Oriente Medio. Las consecuencias inmediatas fueron visibles en el ámbito diplomático y militar, pero también empezaron a afectar a las rutas aéreas internacionales, a los sistemas de seguridad aeroportuarios y a la planificación logística de múltiples eventos globales. El deporte, inevitablemente, entró en la ecuación. Las federaciones nacionales, las ligas profesionales y los organismos internacionales comenzaron a revisar calendarios y desplazamientos para evitar cualquier situación que pudiera poner en riesgo a deportistas o aficionados.

    En el caso del encuentro entre España y Ucrania, el escenario elegido para albergar el partido se encuentra en Turquía, un país que históricamente ha ejercido de puente geográfico y político entre Europa y Asia. Esa posición estratégica lo convierte en un punto de conexión fundamental para numerosas competiciones deportivas internacionales. Las autoridades turcas, acostumbradas a gestionar grandes eventos, activaron inmediatamente protocolos de seguridad adicionales para garantizar que la cita futbolística pudiera celebrarse sin incidentes. Paralelamente, las federaciones implicadas mantuvieron un contacto constante con las instituciones internacionales para evaluar cualquier cambio en el contexto geopolítico.

    Para las jugadoras de la Selección española, sin embargo, la prioridad seguía siendo el fútbol. En el corazón del vestuario se respira una mezcla de responsabilidad histórica y ambición deportiva. Clasificarse para un Mundial en Brasil no es solo una meta competitiva; es también una oportunidad de consolidar la posición del fútbol femenino español en la élite global. La generación actual de futbolistas ha crecido en una etapa de transformación profunda del deporte, en la que la profesionalización, la visibilidad mediática y el reconocimiento institucional han cambiado radicalmente el panorama.

    El camino hacia ese Mundial se construye partido a partido, entrenamiento a entrenamiento, decisión a decisión. Y precisamente por eso el encuentro frente a Ucrania adquiere un valor estratégico enorme. En las fases de clasificación, cada punto cuenta, cada error pesa y cada victoria puede convertirse en un paso decisivo hacia el objetivo final. El cuerpo técnico lo sabe bien, y por eso la preparación del encuentro se ha desarrollado con una intensidad que refleja la importancia del desafío.

    El viaje que la expedición española emprenderá mañana no es simplemente un desplazamiento logístico; es el comienzo de un capítulo que combina deporte, diplomacia y simbolismo. En el avión que despegará rumbo a Turquía viajarán futbolistas que representan el presente y el futuro del fútbol español, entrenadores que han dedicado su vida a perfeccionar cada detalle táctico y dirigentes que entienden el valor institucional de la selección nacional. También viajará, de forma invisible pero inevitable, el contexto internacional que ha rodeado los días previos al partido.

    Porque el fútbol, al final, siempre termina reflejando la época en la que se juega. En algunos momentos la pelota rueda en estadios llenos de alegría y celebración; en otros lo hace bajo la sombra de tensiones políticas o conflictos globales. Pero incluso en esas circunstancias, el juego conserva una capacidad extraordinaria para reunir a personas de culturas diferentes alrededor de una misma emoción.

    Así llega España a la antesala de su duelo contra Ucrania: con la determinación intacta, con la mirada puesta en Brasil y con la conciencia de que, durante noventa minutos, el balón puede ofrecer al mundo un pequeño espacio de normalidad en medio de la incertidumbre.

    Y cuando el árbitro señale el inicio del partido en tierras turcas, cuando el primer pase cruce el centro del campo y las gradas comiencen a vibrar con cada jugada, el fútbol volverá a recordar una de sus verdades más profundas: incluso cuando la historia se agita alrededor, siempre hay un momento en el que el balón empieza a rodar… y el mundo, aunque sea por un instante, se detiene para mirarlo.

  • Oficial | Aiara Agirrezabala causa baja en la concentración

    Oficial | Aiara Agirrezabala causa baja en la concentración

    (Fuente: UEFA)

    ◼️ La atacante donostiarra regresará a Zubieta para continuar con la recuperación de sus molestias físicas y no podrá debutar con “La Roja”.

    primera ventana internacional de 2026 para la selección española femenina dejó una noticia inesperada en la concentración de la vigente campeona del mundo. Cuando el equipo comenzaba a preparar el segundo compromiso del Grupo A3 rumbo al Mundial de Brasil 2027, una incidencia médica obligó a reajustar los planes de la expedición española. La lateral de la Real Sociedad Aiara Agirrezabala causó baja en la convocatoria de la seleccionadora tras sufrir unas molestias musculares durante la sesión matinal de entrenamiento celebrada este jueves 5 de marzo.

    La noticia llegó en un momento delicado dentro del calendario internacional. España venía de imponerse con claridad por 3-0 a Islandia en el Estadio Municipal de Castalia, en Castellón de la Plana, en el estreno de la fase de clasificación. El equipo dirigido por Sonia Bermúdez había transmitido sensaciones de dominio absoluto durante aquel encuentro, construyendo una victoria sólida basada en la posesión, la presión alta y la capacidad ofensiva de un bloque que continúa consolidando la identidad del fútbol español en el panorama internacional.

    Sin embargo, la mañana posterior a la sesión de trabajo dejó una preocupación inesperada en el seno de la expedición. Durante el entrenamiento programado para preparar el desplazamiento hacia Turquía, Aiara Agirrezabala comenzó a notar molestias en el aductor izquierdo mientras participaba en uno de los ejercicios de activación física. El cuerpo técnico decidió detener inmediatamente su participación para evitar un posible agravamiento de la dolencia.

    Tras las primeras evaluaciones sobre el terreno de juego, la futbolista fue sometida posteriormente a diferentes pruebas médicas por parte de los Servicios Médicos de la Real Federación Española de Fútbol. Los resultados confirmaron la existencia de una sobrecarga muscular en el aductor izquierdo que aconsejaba prudencia y descanso inmediato.

    La decisión final fue consensuada entre el cuerpo técnico, el departamento médico y la propia jugadora: Aiara Agirrezabala abandonaría la concentración de la selección española y regresaría a San Sebastián para reincorporarse a la disciplina de la Real Sociedad, donde continuará con su proceso de recuperación bajo la supervisión de los servicios médicos del club.

    La jugadora guipuzcoana, una de las futbolistas que representa el crecimiento constante del talento joven dentro del fútbol femenino español, tenía previsto viajar con el resto del equipo hacia Antalya, ciudad turca donde España disputará su segundo compromiso de esta ventana internacional frente a Ucrania. Su baja supone un contratiempo dentro de la planificación deportiva de la selección, aunque desde el cuerpo técnico se transmite tranquilidad respecto al alcance de la lesión.

    Más allá del aspecto estrictamente deportivo, la previa del desplazamiento hacia Turquía también estuvo marcada por un debate interno que generó conversación dentro del entorno de la selección. Algunas futbolistas de la actual campeona del mundo mostraron inicialmente cierta inquietud respecto al viaje a territorio turco para disputar el encuentro frente a Ucrania, previsto dentro del calendario oficial de la competición clasificatoria.

    Las preocupaciones estaban relacionadas con el contexto geopolítico internacional y con la percepción de inestabilidad en algunas zonas del entorno regional derivada del conflicto bélico en Oriente Medio. Aunque Turquía no forma parte directa del conflicto, la proximidad geográfica y la constante cobertura mediática de la situación generaron dudas en parte de la plantilla durante las primeras horas de preparación del desplazamiento.

    Estas inquietudes fueron trasladadas de forma informal al cuerpo técnico y a los responsables federativos, quienes rápidamente solicitaron información detallada a los organismos organizadores del encuentro. La respuesta llegó desde la UEFA, entidad responsable de la coordinación logística y de seguridad de las competiciones internacionales en el continente europeo.

    Desde el organismo continental se transmitió un mensaje claro: no existe ningún riesgo para la celebración del partido ni para la seguridad de las delegaciones participantes. Según los informes de seguridad elaborados por los responsables del evento, Antalya cuenta con todas las garantías necesarias para albergar el encuentro en condiciones normales.

    La UEFA recordó además que el estadio y las instalaciones asociadas al partido cumplen con todos los protocolos internacionales de seguridad, incluyendo medidas de control de acceso, vigilancia reforzada y coordinación con las autoridades locales turcas.

    Tras recibir estas garantías oficiales, la expedición española mantuvo el plan de viaje previsto sin modificaciones. El partido entre España y Ucrania se disputará tal y como estaba programado dentro de la segunda jornada del Grupo A3 de clasificación para la Copa Mundial Femenina de Brasil 2027.

    En el plano estrictamente deportivo, el duelo se presenta como una oportunidad para que España continúe consolidando el buen inicio mostrado ante Islandia. El triunfo por 3-0 logrado en Castalia permitió a la selección arrancar la fase clasificatoria con autoridad, gracias a los goles de Clàudia Pina —autora de un doblete— y de Edna Imade, que firmó su primer tanto con la camiseta nacional.

    El partido ante Ucrania adquiere además un contexto competitivo particular tras el resultado registrado en el otro encuentro del grupo. El combinado ucraniano cayó con contundencia por 1-6 frente a Inglaterra, actual campeona de Europa tras conquistar la Eurocopa de Suiza 2025. Aquel marcador dejó claro el nivel competitivo del grupo y aumentó la presión sobre Ucrania de cara a su segundo compromiso.

    Para España, el objetivo sigue siendo claro: mantener el ritmo de victorias y consolidar su liderazgo en el grupo desde las primeras jornadas. El camino hacia el Mundial de Brasil 2027 es largo, pero cada ventana internacional representa una oportunidad para fortalecer el proyecto deportivo de una selección que aspira a defender su condición de campeona del mundo.

    En ese contexto, la baja de Aiara Agirrezabala supone una nota amarga dentro de una concentración que, hasta ese momento, había estado marcada por el buen ambiente y la confianza colectiva tras el triunfo inicial.

    La jugadora regresará a San Sebastián en las próximas horas para comenzar su recuperación con la Real Sociedad. El objetivo será evaluar la evolución de las molestias musculares y determinar los plazos exactos de su retorno a la competición.

    Mientras tanto, la selección española continuará su preparación para el enfrentamiento frente a Ucrania con el resto de futbolistas disponibles, confiando en que el buen momento colectivo mostrado en Castalia pueda trasladarse también al segundo escenario de esta ventana internacional.

    El viaje hacia Brasil 2027 apenas ha comenzado, pero cada episodio —desde una victoria convincente hasta una lesión inesperada— forma parte de la historia que este equipo está empezando a escribir. Y en esa narrativa de ambición, resiliencia y talento, la Roja sigue avanzando paso a paso hacia su próximo gran desafío internacional.

  • La crónica | Edna se estrena en el debut de España

    La crónica | Edna se estrena en el debut de España

    (Fuente: RFEF)

    ◼️ La Selección Española ganó por 3-0 a Islandia en el primer partido de la fase de clasificación para el Mundial de 2027. Claudia Pina, con un doblete, y Edna Imade, que se estrenó con la Roja, anotaron los tantos de las de Sonia Bermúdez, que, con este triunfo, inician con buen pie la fase de clasificación.

    (Fuente: RFEF)

    La noche del 3 de marzo de 2026 en el Estadio Municipal de Castalia no fue una más en el calendario internacional. Fue el punto de partida hacia Brasil 2027. El primer latido del Grupo A3. Una declaración de autoridad de una selección que entiende que cada fase de clasificación se construye desde el respeto al rival, pero también desde la convicción innegociable de su propia identidad. España venció 3-0 a Islandia y lo hizo imponiendo un relato de dominio, ambición y jerarquía.

    vigente campeona del mundo —coronada aquel inolvidable 20 de agosto de 2023 en Sídney— y bicampeona de la UEFA Women’s Nations League lucía con orgullo la escarapela dorada sobre el pecho. No era un detalle estético: era un símbolo de estatus. Y en Castellón de la Plana, el equipo dirigido por Sonia Bermúdez salió decidido a honrarlo desde el primer minuto.

    El once inicial reflejaba equilibrio y talento. Bajo palos, Adriana Nanclares transmitía sobriedad. En defensa, Ona Batlle y Olga Carmona daban profundidad desde los laterales, mientras Laia Codina y María Méndez sostenían el eje con anticipación y criterio en la salida. En la medular, Patri Guijarro marcaba el compás, Mariona Caldentey —que alcanzaba los 100 partidos con la selección absoluta— aportaba pausa y lectura, y Alexia Putellas flotaba entre líneas con esa capacidad única para gobernar los tiempos del juego. En ataque, Vicky López desbordaba desde la derecha, Inma Gabarro atacaba el espacio como referencia móvil y Clàudia Pina se movía con libertad para encontrar zonas de remate.

    Enfrente, una Islandia fiel a su identidad competitiva: orden, rigor táctico y espíritu combativo. El bloque nórdico esperaba compacto, tratando de cerrar pasillos interiores y fiándolo todo a la fortaleza aérea y a las transiciones.

    Desde el pitido inicial, España dejó claro el plan. Presión alta tras pérdida, circulación veloz y amplitud constante. El balón era rojo, el territorio también. La primera ocasión clara llegó tras una combinación paciente que terminó con Vicky López recibiendo dentro del área. Control orientado y disparo seco al palo largo. Cecilia Rúnarsdóttir respondió con seguridad, blocando sin conceder rechace.

    El asedio continuó. En un saque de esquina, Laia Codina se elevó por encima de su marca y cabeceó ligeramente desviado. Poco después, la ocasión más clara del primer tramo volvió a tener a Vicky como protagonista: centro medido desde la izquierda y remate de cabeza picado que superó a la guardameta… pero no su reacción. Rúnarsdóttir, en un gesto felino, retrocedió sobre la línea para despejar cuando el estadio ya cantaba el gol.

    España insistía sin precipitarse. Inma Gabarro rozó el tanto con un testarazo que se marchó alto por centímetros. Clàudia Pina probó desde la frontal con un zurdazo con rosca que obligó a la portera islandesa a enviar a córner. La sensación era inequívoca: el gol no era cuestión de “si”, sino de “cuándo”.

    En el minuto 35, Ona Batlle soltó un latigazo desde 25 metros que exigió otra gran intervención de Rúnarsdóttir, volando hacia su izquierda. Islandia resistía a duras penas, sostenida por su guardameta.

    Y entonces llegó el premio a la insistencia.Corría el minuto 38 cuando España recuperó en campo contrario tras una presión coordinada. Patri Guijarro robó con determinación y descargó con rapidez hacia Alexia Putellas. La capitana, con un toque sutil y preciso, filtró un pase raso hacia Clàudia Pina en la frontal. La atacante controló con la zurda, levantó la cabeza una fracción de segundo y decidió. Sin apoyo, sin titubeo. Armó la pierna y conectó un disparo seco y tenso que viajó a media altura hacia el palo derecho.

    Rúnarsdóttir alcanzó a rozar el balón con la yema de los dedos. El leve desvío no fue suficiente. La pelota golpeó el interior del poste y terminó besando la red. Castalia estalló. Las islandesas reclamaron una posible falta previa en la recuperación, pero la colegiada no señaló nada. El 10 hacía justicia a lo visto sobre el césped.

    https://x.com/sefutbolfem/status/2028903813562708249?s=46

    Fue un gol de convicción y precisión. El resumen de media hora de acoso estructurado. La apertura merecida de un marcador que hasta entonces había sido injustamente escueto.

    El descanso llegó con la sensación de dominio absoluto. España había monopolizado la posesión, generado múltiples ocasiones y sometido física y emocionalmente a su rival. Islandia había resistido con orgullo, pero el equilibrio empezaba a quebrarse.

    Castalia entendió que aquella noche no era solo un partido más. Era el inicio de un trayecto. Once contra once. Talento contra resistencia. España contra Islandia. Y en ese primer pulso del Grupo A3, la Roja no solo sumó tres puntos: impuso su identidad. Brasil 2027 comenzaba allí. Y España dejó claro, desde el primer capítulo, que quiere escribir la historia hasta el final.

    Las 22 protagonistas ganaron el túnel de vestuarios con una mínima y trabajada renta en favor de las ibéricas, pero aún restaban cuarenta y cinco minutos por delante en Castalia.

    La segunda mitad arrancó con el mismo guion que la primera: España instalada en campo rival, circulación veloz, amplitud por fuera y presión inmediata tras pérdida. Islandia no encontraba aire. Y además, hubo movimiento desde el banquillo. Sonia Bermúdez agitó el frente ofensivo: Inma Gabarro dejaba su lugar para que entrara Edna Imade, una referencia más física, con mayor presencia en el área y capacidad para fijar centrales.

    El impacto fue casi inmediato. Apenas cinco minutos después del reinicio, Edna atacó el primer centro medido de Olga Carmona desde la izquierda. Se anticipó a su marcadora y conectó un remate franco que obligó a Cecilia Rúnarsdóttir a intervenir con reflejos, sosteniendo a las suyas una vez más. España no bajaba el ritmo; al contrario, lo incrementaba.

    La velocidad de circulación descolocaba al bloque islandés. Los apoyos constantes de Mariona, la clarividencia de Alexia entre líneas y el criterio de Patri en la base terminaban por romper cualquier intento de ajuste defensivo. Y entonces llegó la acción que terminó de inclinar definitivamente el partido.

    Clàudia Pina firmó un gol de altísima factura técnica para rubricar su doblete. Recibió en la frontal tras una transición rápida, se acomodó el balón hacia su perfil zurdo y, sin apenas espacio, soltó un disparo violento y preciso que se coló por la escuadra. Imparable. La trayectoria fue limpia, ascendente, directa al ángulo. Un remate que no admitía réplica. Era el 20 y el decimocuarto gol internacional de Pina, que encadenaba además su segundo doblete consecutivo tras el logrado en la final de la Nations League. Instinto, confianza y ejecución perfecta.

    https://x.com/sefutbolfem/status/2028911845763911701?s=46

    Poco después, en el minuto 59, Olga Carmona —que había sufrido un golpe duro en la primera mitad— dejó el terreno de juego entre aplausos. Su lugar lo ocupó Salma Paralluelo, aportando profundidad y amenaza constante al espacio.

    España seguía encontrando caminos. Alexia y Patri conectaron en una de las acciones más peligrosas del tramo central. La mallorquina filtró un pase medido al corazón del área, pero la capitana no logró impactar el balón con la limpieza habitual. Fue un aviso más de una Roja que no daba tregua.

    Edna volvió a exigir la mejor versión de Rúnarsdóttir con un remate potente dentro del área. La guardameta islandesa respondió con firmeza. Un minuto después, llegó otro momento simbólico: Alexia Putellas abandonaba el campo en el 74’, cediendo el brazalete de capitana a Mariona Caldentey en el día de su partido número cien. El relevo lo ocupó Fiamma Benítez, aportando frescura y dinamismo en la recta final.

    Y aún quedaba el tercer golpe. En el minuto 76, España construyó por derecha. Ona Batlle, incansable en su proyección ofensiva, ganó línea de fondo y levantó un centro preciso al punto de penalti. Edna Imade atacó el envío con determinación, se impuso a su marcadora y conectó un cabezazo poderoso, dirigido hacia el suelo, imposible para la portera. El balón terminó en la red. Era el 30. Era su primer gol con la selección absoluta. Un tanto de ariete pura: lectura, timing y contundencia.

    https://x.com/sefutbolfem/status/2028916496508854718?s=46

    Con el partido resuelto, Sonia Bermúdez gestionó los minutos finales con un doble cambio: Jana Fernández y Athenea ingresaron por Vicky López y Clàudia Pina, cerrando una actuación coral que combinó talento, intensidad y eficacia.

    España arrancaba así la fase de clasificación con una victoria sólida y sin encajar, reafirmando su estatus competitivo. Al término del encuentro, el presidente de la RFEF, Rafael Louzán, entregó a Mariona Caldentey una camiseta conmemorativa por sus 100 internacionalidades. Castalia ovacionó a una futbolista que simboliza constancia y excelencia.

    La grada despidió a las suyas con optimismo y sensación de proyecto firme. En la otra cara del grupo, Ucrania cayó 1-6 ante Inglaterra en su estreno, resultado que marca el contexto competitivo antes del próximo compromiso. España se medirá a Ucrania en el siguiente encuentro, con la intención de prolongar este inicio convincente en el camino hacia la Copa Mundial Femenina de Brasil 2027 dentro del Grupo A3.

    El viaje ha comenzado y lo ha hecho con autoridad, la siguiente parada de la número uno del ranking FIFA es la última de esta primera ventana de selecciones en el año 2026, volviendo después nuestra querida Liga F Moeve.

    Ficha técnica |

    España: Adriana Nanclares; Ona Batlle, María Méndez, Laia Codina, Olga Carmona (Salma Paralluelo 59’); Alexia Putellas (Fiamma Benítez 74’), Patri Guijarro, Mariona Caldentey:; Claudia Pina (Jana Fernández 82’), Inma Gabarro (Edna Imade 46’) y Vicky López (Athenea del Castillo 82’).

    Islandia: Cecilia Runarsdottir, Gudrun Arnardottir, Glodis Viggosdottir, Ingibjorg Sigurdardottir, Saedis Heidarsdottir (María Catherina Olafsdottir Gros 78’); Ida Hermannsdottir, Karolina Vilhjalmsdottir (Emilia Asgeirsdottir 64’), Hildur Antonsdottir; Hlin Eiriksdottir (Dilja Zomers 64’), Sandra Jessen (Thelma Karen Palmadottir 78’) y Sveindis Jonsdottir.

    Árbitra principal: Emanuela Rusta. Amonestó a Sveindis Jonsdottir y a Ida Hermannsdottir por Islandia con tarjeta amarilla.

    Incidencias: Partido correspondiente a la primera jornada de la fase de clasificación para la Copa del Mundo de Brasil 2027 que se ha celebrado en el Estadio SkyFi Castalia, Castellón sobre una superficie de hierba natural.

    Goles |

    1-0 Claudia Pina 39’ ⚽️
    2-0 Claudia Pina 54’ ⚽️
    3-0 Edna Imade 78’ ⚽️

    Vídeo |

    https://youtu.be/VopVUdZ5FNc?is=mUFvAjhBZfJtmM5-

  • La previa | España vs Islandia

    La previa | España vs Islandia

    (Fuente: RFEF)

     ¡Se inicia el camino hacia elMundial! Las de Sonia Bermúdez reciben a Islandia en Castellón.

    Hay noches que no son solo noches. Hay partidos que no son simplemente partidos. Y hay comienzos que no se escriben con tinta corriente, sino con la electricidad de una generación que entiende el peso de la camiseta, la responsabilidad de la historia y el vértigo de lo que está por venir. España vuelve a escena. España vuelve a empezar. España arranca el camino hacia el Mundial de 2027 y lo hace con el rumor del mar de Castellón acariciando las horas previas, con el estadio de Castalia preparado para ser caldera, altar y punto de partida.

    La Selección española inicia su fase de clasificación para el Mundial que se celebrará en Brasil, y no es un simple trámite, ni una página más en el calendario. Es el primer latido de una nueva era bajo la dirección de Sonia Bermúdez. Es el comienzo del relato que quiere desembocar, dentro de dos años, en otra cita con la eternidad. Porque esta España ya sabe lo que es tocar el cielo. Porque esta España no camina: compite. Y cuando compite, transforma el contexto.

    El rival es Islandia. Un nombre que evoca frío, rigor táctico, orden, físico, disciplina. Un equipo que no entiende de complejos y que históricamente ha sido incómodo, áspero, de esos que no conceden ni un metro sin dejar una marca. Cinco enfrentamientos previos entre ambas selecciones dibujan un equilibrio casi simbólico: una victoria para cada lado y tres empates. El primero, en 1998, también en fase de clasificación mundialista. El último, un 0-0 en la Copa Algarve de 2017. Hay historia, hay precedentes y hay cuentas pendientes con el gol.

    Pero lo que realmente importa esta noche no es el archivo estadístico. Es la sensación de inicio. Es el aroma de renovación que se percibe en la convocatoria. Es el mensaje que se lanza desde la lista: talento joven, competencia interna, mérito deportivo. En la portería reaparecen nombres que simbolizan presente y futuro: Misa Rodríguez y Enith Salón. Dos perfiles distintos, dos recorridos distintos, una misma responsabilidad: custodiar el arco de la campeona del mundo.

    En defensa emerge una novedad que habla del trabajo de cantera y del seguimiento federativo: Aiara Agirrezabala, lateral de la Real Sociedad, se estrena con la absoluta. También lo hace Sandra Villafañe, central del Madrid CFF. Juventud, desparpajo y una oportunidad que no llega por casualidad sino por rendimiento sostenido. Junto a ellas, la zaguera Martina Fernández y la atacante Ornella Vignola refuerzan una convocatoria que mira hacia adelante sin renunciar al ADN competitivo.

    El músculo del campeonato doméstico está muy presente. Hasta quince jugadoras proceden de la Liga F, repartidas entre gigantes y proyectos consolidados como FC BarcelonaReal Madrid CFAtlético de Madrid, el propio Madrid CFF, la Real Sociedad y el Athletic Club. Seis escudos, seis filosofías, un mismo destino esta noche: sumar los tres primeros puntos del grupo A3.

    Enfrente, un bloque islandés que ha aprendido a competir en la élite europea. Ocupa el puesto 16 del ranking FIFA y acaba de sellar su permanencia en la Liga A tras imponerse a Irlanda del Norte. Su seleccionador, Þorsteinn Halldórsson, ha consolidado un equipo que prioriza la solidez estructural y la transición rápida. Y hay un nombre que conecta ambos vestuarios, que entiende el idioma de los dos contextos: Hildur Antonsdóttir, centrocampista del Madrid CFF, conocedora del ritmo de la Liga F y de la exigencia española.

    España llega impulsada por la inercia ganadora. La conquista de la Nations League con goleada incluida ante Alemania no fue solo un título, fue una declaración de autoridad. Campeonas del mundo, campeonas de la Nations, subcampeonas de Europa, número uno del ranking FIFA. Pero los títulos pasados no regalan puntos futuros. Y Sonia Bermúdez lo sabe. Por eso en la previa insistía: Islandia es un grupo, transita bien, es física. No habrá concesiones. No habrá relajación.

    El escenario es el Estadio de Castalia, en Castellón. A las 19:00, con retransmisión en TVE1 y arbitraje de Emanuela Rusta, el balón comenzará a rodar y todo el análisis previo se reducirá a lo esencial: ocupar bien los espacios, ganar duelos, acelerar cuando toca, pausar cuando conviene.

    Tácticamente, el partido se dibuja con una España dominadora en posesión, intentando estirar el bloque islandés, obligando a bascular a su línea de cinco o cuatro defensoras, generando superioridades en carril interior y atacando la espalda de las laterales cuando el repliegue no sea perfecto. Islandia, por su parte, buscará compactar, cerrar líneas de pase vertical y explotar la segunda jugada tras envío directo o transición tras recuperación.

    Pero el fútbol no es solo pizarra. Es emoción, es narrativa, es simbolismo. Y esta noche tiene mucho de símbolo. Es el partido 100 para Mariona Caldentey, una futbolista que encarna el crecimiento de esta generación. Cien partidos no se alcanzan por accidente. Se alcanzan por rendimiento, por continuidad, por mentalidad competitiva. Y alcanzar esa cifra en el arranque hacia Brasil añade una capa más de significado.

    Después llegará Ucrania en Antalya, en Antalya, segundo examen del parón. Pero el foco está aquí. En el primer paso. En la primera zancada. Porque las fases de clasificación no se ganan en la última jornada, se construyen desde la primera.

    España sabe que cada punto cuenta. Que un tropiezo temprano puede complicar escenarios futuros. Que el margen en competiciones de este nivel es mínimo. Por eso la concentración debe ser máxima. Porque la historia reciente no protege de errores futuros. Porque el respeto al rival es la base de la competitividad.

    La Roja no solo juega por tres puntos. Juega por reafirmar una identidad. Por demostrar que el relevo generacional no es ruptura, sino continuidad mejorada. Que el talento joven no es promesa, es presente. Que el hambre sigue intacta. Que Brasil no es un destino lejano, es un objetivo tangible.

    Y mientras el himno suene y las gradas de Castalia vibren, mientras el balón comience a girar y el reloj empiece a descontar segundos hacia ese sueño sudamericano, España sabrá que este es el inicio de otra travesía. Que cada carrera, cada presión tras pérdida, cada duelo aéreo, cada combinación en tres cuartos forma parte de algo más grande.

    Porque las grandes historias no comienzan en la final. Comienzan en noches como esta. En estadios como este. Ante rivales que exigen. Con generaciones que empujan. Con líderes que creen.

    España enciende Castellón. España abre el telón del camino hacia Brasil. España vuelve a empezar. Y cuando España empieza, el fútbol femenino mundial escucha.

    🏆 Fase de clasificación para el Mundial de Brasil 2027 |

    😍 Matchday 1 | Día de partido

    📅 3 de marzo de 2026

    🇪🇸 España 🆚 🇮🇸 Islandia

    ⏰ 19:00 horario peninsular

    📺 La 1 de RTVE

    🏟️ SkyFi Castalia, Castellón

  • Oficial | España frente al desafío supremo: la ruta directa al Mundial Femenino de Brasil 2027 pasa por dominar la Liga A3

    (Fuente: RFEF)

    ◼️ La temporada 2026 arranca con una cita histórica para la selección española femenina: la fase de liga de los Clasificatorios Europeos para la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2027. Con solo cuatro plazas directas en juego, 53 selecciones divididas en tres ligas, y la sombra de Inglaterra, que espera reeditar sus éxitos recientes, España no tiene margen de error. Cada partido, cada pase y cada estrategia serán determinantes en una lucha donde solo la primera posición del grupo A3 garantiza el billete a Brasil. Este no es solo un torneo de puntos: es un examen de carácter, de talento y de estrategia colectiva que definirá el futuro del fútbol femenino español en el escenario global.

    La UEFA ha diseñado un sistema de clasificación para la Copa Mundial Femenina de 2027 en Brasil que combina intensidad, estrategia a largo plazo y la necesidad de resultados inmediatos. La fase de liga arranca el martes 3 de marzo de 2026, con un calendario que se extenderá hasta el 9 de junio, día en el que se decidirán las cuatro plazas directas para el torneo mundialista y las 32 plazas restantes para los play-offs de otoño, donde todavía habrá oportunidades para alcanzar el sueño mundialista. En total, la UEFA distribuirá once plazas directas para Europa en la fase final de 32 selecciones, más una plaza adicional en los play-offs interconfederaciones programados para principios de 2027, lo que significa que la presión sobre cada selección será máxima desde el primer minuto del torneo.

    Para esta fase de clasificación, la UEFA ha dividido a las 53 selecciones participantes en tres ligas, siguiendo la estructura establecida por la UEFA Women’s Nations League 2025. La Liga A, la más alta y competitiva, cuenta con 16 selecciones; la Liga B también agrupa a 16 combinados; y la Liga C incluye a 21 equipos. Esta división no solo determina el nivel de competencia, sino también las oportunidades de ascenso, descenso y acceso a los play-offs, convirtiendo cada partido en un verdadero examen de fortaleza colectiva y táctica.

    Dentro de la Liga A, la competición se organiza en cuatro grupos de cuatro selecciones cada uno. La dinámica es simple en su planteamiento, pero implacable en la práctica: únicamente las primeras clasificadas de cada grupo acceden de manera directa a la Copa Mundial. Las otras 12 selecciones, aunque competitivas y de primer nivel, deberán conformarse con disputar la fase de play-offs, donde la presión y la incertidumbre son máximas y donde un solo error puede condenar a una selección a quedarse fuera de Brasil. Esto implica que España, al integrarse en el grupo A3 junto a Inglaterra, Islandia y Ucrania, se enfrenta a una combinación de rivales históricos, emergentes y técnicamente sólidos, donde cada partido será una final en sí mismo.

    El grupo A3 combina drama, historia reciente y desafíos tácticos monumentales. España e Inglaterra, protagonistas de la final de la Eurocopa Femenina 2025, reavivarán su histórica rivalidad en las jornadas 3 y 5 de esta fase de clasificación. Tras aquella final que terminó con el triunfo de Inglaterra en los penaltis, y considerando el reciente éxito de España en la fase de grupos de la UEFA Women’s Nations League 2025, el choque no solo medirá talento y forma física: será un test de carácter, resiliencia y memoria táctica. La selección española debe analizar minuciosamente a Inglaterra, revisando cada detalle de los enfrentamientos previos, desde las alineaciones y las estrategias defensivas hasta la gestión del balón en zonas de presión alta y transiciones rápidas. La consigna para España es clara: ganar los dos partidos frente a Inglaterra o, al menos, asegurar una ventaja significativa en el golaverage, porque solo la primera posición del grupo asegura la clasificación directa.

    Islandia, por su parte, representa un desafío de carácter distinto. Aunque es un habitual en las fases finales de la Eurocopa femenina, nunca ha logrado clasificarse para un Mundial. Esto convierte a Islandia en un rival impredecible: puede subestimar o sorprender, dependerá de su planificación y del talento individual de sus jugadoras. España, para asegurar la clasificación, deberá imponerse en el duelo táctico con Islandia, capitalizando la posesión del balón, dominando los espacios y manteniendo un control riguroso de las transiciones defensivas. Cada victoria ante Islandia se convierte en una pieza clave de la ecuación hacia Brasil 2027.

    Ucrania, debutante en la Liga A, completa el grupo A3. Su ascenso refleja un estado de forma notable durante 2025, y su participación en esta fase de clasificación representa un desafío tanto físico como estratégico. España no puede permitirse relajaciones ante un equipo que llega con hambre y confianza. El combinado español deberá ajustar su presión alta, trabajar en la definición frente a portería y mantener la cohesión defensiva ante un equipo que puede explotar cualquier descoordinación. La suma de victorias frente a Ucrania y Islandia será imprescindible para mantener opciones reales frente a Inglaterra y evitar depender de resultados ajenos o del azar de los penaltis.

    La planificación de España para esta primera ventana de 2026 ha sido meticulosa. La selección cuenta con cinco días de trabajo intensivo en Madrid antes de partir hacia Castellón, un margen de preparación más amplio que en convocatorias anteriores. Esta oportunidad permite al cuerpo técnico, liderado por Bermúdez, implementar entrenamientos específicos, análisis de rivales y simulaciones de partidos, además de otorgar un respiro a las jugadoras el lunes y martes previos para descansar y recuperar energías. Cada sesión, cada ejercicio de presión y cada ensayo de transición rápida está pensado para reducir riesgos y maximizar el rendimiento en los dos primeros clasificatorios.

    El camino hacia Brasil no solo exige victorias, sino precisión absoluta en la gestión del torneo. La estructura de la clasificación es rigurosa: solo la primera del grupo A3 obtiene el pasaje directo al Mundial, mientras que el resto deberá disputar los play-offs de otoño. Para España, esto significa que cualquier empate o derrota frente a Inglaterra o incluso Islandia puede comprometer la posición de privilegio y obligar a un paso adicional lleno de incertidumbre. Además, la diferencia de goles se convierte en un elemento decisivo, por lo que la selección debe maximizar las oportunidades ofensivas y minimizar los riesgos defensivos en cada enfrentamiento.

    La estrategia ideal para España se articula en tres ejes fundamentales: dominio de la posesión, flexibilidad táctica y control psicológico. En el plano ofensivo, se trata de generar superioridad en el medio campo, combinar velocidad y precisión en los desbordes por banda, y aprovechar los centros y disparos desde media distancia para asegurar un margen de goles que pueda ser determinante. En el plano defensivo, la prioridad es mantener una estructura sólida, anticipar las transiciones rivales y proteger la portería en momentos críticos, especialmente frente a rivales como Inglaterra, que han demostrado eficacia en el contraataque y en situaciones de balón parado. Finalmente, el control psicológico implica mantener la calma frente a la presión, gestionar el estrés de los momentos decisivos y consolidar un espíritu colectivo que se traduzca en disciplina táctica y cohesión en el terreno de juego.

    Cada partido de esta fase de liga es una final anticipada. El calendario obliga a España a medir fuerzas con tres rivales de estilos distintos en apenas unos meses, lo que exige un plan de rotación inteligente, una gestión precisa de las cargas físicas y una adaptación rápida a las circunstancias de cada juego. Las jornadas 3 y 5, frente a Inglaterra, serán el punto álgido, donde los márgenes de error se reducen a la mínima expresión. El resto de partidos, ante Islandia y Ucrania, deben ser manejados con eficacia absoluta para acumular los puntos necesarios, mantener la moral alta y garantizar que España dependa de sí misma al final de la fase.

    El contexto histórico y reciente agrega un matiz adicional a la presión. España llega con el impulso de sus éxitos recientes, pero también con la memoria de los penaltis frente a Inglaterra y la necesidad de consolidar un proyecto a largo plazo en el fútbol femenino. Cada victoria no solo suma puntos, sino que fortalece la identidad de la selección, demuestra la valía de sus jóvenes talentos y establece un precedente que puede influir en la percepción y confianza de cara a los próximos torneos, incluyendo la UEFA Women’s Nations League y futuras ediciones de la Eurocopa femenina.

    El sistema de clasificación europeo no es indulgente. La UEFA ha diseñado un mecanismo que premia la regularidad, la resiliencia y la capacidad de gestión de partidos en distintas condiciones. Los play-offs de otoño, aunque ofrecen una segunda oportunidad, representan un desafío de máxima exigencia, donde el azar, la presión psicológica y la capacidad de adaptación se convierten en factores decisivos. Por eso, para España, la meta de asegurar la primera posición del grupo A3 no es simplemente un objetivo: es la única ruta segura hacia Brasil, un camino donde cada gol, cada recuperación y cada decisión táctica cuenta.

    Además, la dinámica de ascenso y descenso vinculada a la UEFA Women’s Nations League añade otra dimensión estratégica. España debe equilibrar la ambición de clasificar directamente para el Mundial con la necesidad de mantener su posición en la Liga A de cara a la próxima edición de la Nations League, asegurando que su presencia en la élite europea no se vea comprometida y que el proyecto de desarrollo de jugadoras y experiencia internacional siga creciendo.

    El mensaje para la selección española es inequívoco: concentración absoluta, disciplina táctica, eficacia ofensiva y solidez defensiva son las herramientas indispensables para alcanzar Brasil 2027 sin depender de play-offs o resultados ajenos. La planificación, el talento individual y la cohesión grupal deben fusionarse para superar a Inglaterra, Islandia y Ucrania, y demostrar que España no solo es capaz de competir en Europa, sino de imponerse con autoridad en un grupo donde la excelencia se exige desde el primer minuto.

    En conclusión, la fase de liga de los Clasificatorios Europeos para la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2027 es mucho más que un torneo: es un desafío épico, una prueba de carácter y una oportunidad histórica para España. La ruta hacia Brasil pasa por dominar el grupo A3, imponerse a rivales históricos y emergentes, gestionar con precisión cada partido y aprovechar al máximo los recursos físicos, tácticos y psicológicos del equipo. Solo la primera posición garantiza la clasificación directa y convierte los sueños en realidad. España tiene la calidad, la preparación y el talento, pero ahora debe demostrarlo en el campo: cada pase, cada gol y cada victoria cuentan. La historia está por escribirse y la gloria de Brasil 2027 espera a quien esté dispuesto a conquistarla con determinación y épica.