Hoy, a las 16:00 horas, el canal oficial de YouTube de la Liga F Moeve retransmitirá el Barcelona–Real Madrid correspondiente a la temporada 2024/25. El anuncio, publicado en la cuenta oficial de X (@LigaF_oficial), no es solo una cita deportiva: es una evocación de la grandeza, de la rivalidad, de la historia que se escribe con cada balón dividido entre azulgranas y madridistas.
Y todo ello llega en el momento más simbólico posible: en la semana previa al nuevo Clásico oficial, que se disputará este fin de semana en el Estadi Olímpic Lluís Companys de Montjuic, por la jornada 11 de la actual temporada de la Liga F Moeve.
Dos pulsos, una historia. Una cita que recuerda de dónde venimos… y otra que define hacia dónde vamos.
Barcelona–Real Madrid femenino ha dejado de ser un partido para convertirse en un fenómeno. Desde aquel primer enfrentamiento histórico de 2020 hasta los duelos de semifinales europeas, finales de Copa y récords de asistencia, cada encuentro entre ambos clubes ha ido construyendo el relato de un fútbol femenino que ya no tiene vuelta atrás: consolidado, profesional, global.
La emisión del clásico de la temporada 2024-2025 en YouTube no es casualidad. Es un gesto de la Liga F Moeve hacia la afición, hacia la memoria colectiva. Un homenaje al espectáculo, al talento y al crecimiento exponencial de un deporte que ya se vive en todas las pantallas y que se respira en cada casa.
Este fin de semana, Montjuic volverá a rugir. El Estadi Olímpic, con su halo histórico y su silueta sobre Barcelona, será testigo del enfrentamiento más esperado del calendario. En una temporada donde el Barcelona mantiene su hegemonía y el Real Madrid busca quebrar la racha y dar el golpe definitivo, el Clásico se alza como el espejo perfecto del momento que vive la Liga F: madurez, rivalidad y ambición.
El Barcelona llega con su fútbol coral, la posesión infinita y la mística de Aitana Bonmatí, Alexia Putellas y Salma Paralluelo. El Real Madrid, con su disciplina táctica, el talento emergente de Lakrar, el crecimiento de Irune Dorado y la seguridad de Misa Rodríguez bajo palos, quiere escribir una página nueva: la del desafío, la del golpe de autoridad, la del “sí se puede”.
Este no será un partido más. Ningún Clásico lo es. Es la cita donde se cruzan estilos, filosofías y generaciones. El dominio blaugrana frente a la resistencia blanca. El pasado inmediato de títulos contra el futuro que quiere irrumpir. Ambas escuadras saben que cada duelo Barça–Madrid no solo define una jornada, sino que condiciona toda una temporada.
Detrás de cada pase y cada grito de gol, hay una batalla simbólica por la identidad del fútbol femenino español. Y la Liga F Moeve, consciente de ello, amplifica su eco con una estrategia mediática sin precedentes: ofrecer el Clásico anterior en abierto, revivir las emociones del pasado y preparar al público para el espectáculo del presente.
La retransmisión en YouTube no es un detalle menor: es una declaración de accesibilidad, de cercanía, de comunidad. La Liga F Moeve continúa consolidándose como una competición moderna, digital y abierta al mundo. La decisión de reemitir el clásico 24/25 en la víspera de un nuevo enfrentamiento refleja la convicción de su proyecto: el de llevar el fútbol femenino a todos los rincones, a todas las pantallas, a todos los corazones.
Con audiencias en crecimiento, cobertura internacional y un público joven que se identifica con las protagonistas, la Liga F ha conseguido lo que antes parecía utopía: convertir cada partido en un evento social y cada jornada en una fiesta.
Montjuic, catedral temporal del fútbol femenino, se prepara para una tarde de historia.
El Clásico de la temporada 24/25 que hoy revive la Liga F en YouTube fue un compendio de emociones. Goles, intensidad, orgullo, épica. La batalla táctica entre Giráldez y Toril dejó pasajes que ya forman parte de la memoria reciente del fútbol femenino. Ese mismo espíritu será el que vuelva a encender Montjuic este fin de semana.
Los recuerdos laten, las jugadoras crecen, los escudos pesan. Y el público —cada vez más numeroso, más consciente, más entregado— sabe que no se trata de un simple partido: es la representación del avance de un país entero hacia la igualdad deportiva y mediática.
Cada niña que hoy entrena en un campo de fútbol ve en este duelo una referencia. Cada familia que sintoniza el canal oficial ve en la Liga F Moeve una plataforma de orgullo nacional. Cada periodista, cada aficionado, cada club, entiende que detrás de este Clásico hay una causa mayor: la de mantener viva la llama de un fútbol femenino que ha conquistado la atención, el respeto y el futuro.
Porque el fútbol femenino ya no está en construcción: está en plena expansión.
Hoy, el tuit de la Liga F no es solo una invitación a ver un partido en YouTube: es una llamada al sentimiento. Una forma de decir que la historia no se detiene, que las rivalidades crecen, que los estadios se llenan y que las emociones se multiplican.
Este fin de semana, Montjuic no verá solo un Barcelona–Real Madrid. Verá el reflejo de un país que se ha enamorado de su fútbol femenino. Verá a miles de personas vestidas de esperanza. Verá el futuro, con nombre propio: Liga F Moeve.
🌕 La Maldición del Lobishome: La leyenda de Manuel Blanco Romasanta
Dicen que hay tierras donde la niebla no solo cubre los caminos, sino también las almas. Galicia, a mediados del siglo XIX, era un lugar donde la superstición y la fe caminaban de la mano, donde el bosque tenía voz y los ríos guardaban secretos. Fue allí donde nació una historia que aún hoy hiela la sangre y enciende la imaginación: la del lobishome, el hombre lobo gallego, el primer asesino en serie de España y el único caso reconocido de licantropía clínica en nuestra historia. Su nombre: Manuel Blanco Romasanta.
Romasanta vino al mundo en 1809, en un pequeño pueblo orensano, envuelto en un enigma desde su primer aliento. En su partida de nacimiento figuraba como Manuela, pero con el paso de los años su cuerpo desveló una verdad ambigua: aquel niño rubio que todos creían niña era un ser entre dos naturalezas.
La ciencia moderna lo explicaría como hermafroditismo, un cuerpo femenino atravesado por una tormenta de hormonas masculinas. Pero en aquel tiempo, los aldeanos solo veían en él algo distinto, una sombra entre lo humano y lo salvaje. Y las sombras, en la Galicia profunda, nunca fueron bien recibidas.
Manuel creció pequeño de estatura —no llegaba al metro cuarenta— pero grande en inteligencia. Aprendió a leer y a escribir, algo inusual entre campesinos y artesanos de su época. Se casó joven, ejerció como sastre y, tras enviudar, cambió la aguja por los caminos, convirtiéndose en buhonero, vendedor ambulante y conocedor de sendas olvidadas, aldeas remotas y montes donde el silencio pesaba más que el aire.
destino cambió en 1844, cuando fue acusado de matar a un alguacil leonés. Huyó de la justicia y se perdió entre los montes de Galicia y Portugal. Cuando regresó a Allariz, ya no era el mismo. El pueblo lo acogió de nuevo, confiado en aquel hombre pequeño, de palabra fácil y mirada esquiva, que conocía todos los caminos. Nadie imaginaba que en su interior dormía una fiera.
Fue entonces cuando comenzaron las desapariciones.
Manuela García Blanco y su hija fueron las primeras. Buscaban un futuro mejor, una casa donde servir, un horizonte en Santander. Romasanta, siempre servicial, se ofreció a guiarlas. Jamás llegaron a su destino.
Después vinieron Benita García, Josefa García y Antonia Rua. Mujeres humildes, confiadas, que partieron con el “tendero” y nunca regresaron. Algunas llevaban consigo a sus hijos pequeños. Ninguno fue visto con vida de nuevo.
Romasanta volvía al pueblo semanas después con historias de trabajos conseguidos y cartas falsificadas que aseguraban la felicidad de las ausentes. Vendía pertenencias de las desaparecidas, hablaba de viajes, de curas y de caminos, y nadie sospechaba… hasta que la verdad comenzó a oler a muerte.
El rumor corrió como un lamento entre los montes: el “tendero” traficaba con sebo humano, lo vendía en Portugal para fabricar jabones y ungüentos. Había regresado el mito del sacamantecas, el monstruo del folclore, y esta vez tenía nombre y rostro.
Romasanta huyó, pero la luna siempre encuentra a los suyos. El 2 de julio de 1852 fue capturado en la provincia de Toledo y llevado de nuevo a Allariz. Allí, entre muros húmedos y rostros de incredulidad, el hombre confesó.
Reconoció haber matado a nueve de las diecisiete víctimas que se le atribuían.
Pero su defensa fue una de las más insólitas que haya escuchado tribunal alguno.
“No soy culpable, señor juez. Estoy maldito.
La primera vez que me transformé fue en la montaña de Couso.
Dos lobos me rodearon, y al caer al suelo me revolqué tres veces…
Estuve cinco días vagando con los otros dos, hasta que recuperé mi cuerpo.
El que usted ve ahora.”
Así habló el licántropo de Allariz, asegurando que durante años había vivido bajo la maldición, cazando junto a dos lobos que también eran hombres, Antonio y don Genaro, dos valencianos transformados por el mismo destino.
Ante el tribunal, el fiscal le pidió que se transformara allí mismo, pero Romasanta respondió que la maldición había expirado, que ya no podría volver a hacerlo.
El caso, conocido como Causa número 1178: Causa contra el hombre lobo, llenó más de dos mil páginas manuscritas y se convirtió en uno de los juicios más célebres del siglo XIX.
El 6 de abril de 1853 se dictó sentencia.
El tribunal condenó a Manuel Blanco Romasanta a pena de muerte por garrote vil, además de pagar mil reales por cada víctima.
Pero su abogado, desesperado, llevó el caso más allá del entendimiento humano.
Consultó a un supuesto hipnólogo francés, el profesor Philips, quien defendió que Romasanta sufría licantropía clínica, una enfermedad mental que lo llevaba a creerse lobo y lo hacía actuar sin control.
El eco de aquel argumento llegó hasta el Palacio Real.
La reina Isabel II, intrigada por el caso, intervino personalmente y conmutó la pena de muerte por cadena perpetua, para que la ciencia pudiera estudiar al hombre que decía transformarse con la luna llena.
Así, el “hombre lobo gallego” salvó la vida… aunque nunca escapó de su leyenda.
El final de Romasanta se perdió entre rumores y nieblas, como corresponde a los mitos.
Unos dicen que murió en la prisión de Allariz, asesinado por sus compañeros.
Otros, que logró fugarse y desapareció entre los bosques que tanto conocía.
Algunos historiadores afirman que murió en 1863, en una prisión de Ceuta, consumido por un cáncer de estómago.
Nadie lo sabe con certeza, más hay noches en Ourense, cuando la niebla se adhiere a los árboles y la luna se asoma entre las nubes, en que los aldeanos aseguran escuchar un aullido lejano.
Dicen que es el eco del hombre que fue dos veces: hombre y bestia, verdugo y víctima, mito y verdad.
Manuel Blanco Romasanta, el lobishome de Allariz.
Ni los siglos ni la razón han podido silenciar su historia.Porque hay leyendas que no mueren… solo esperan la próxima luna llena.
Real Madrid afrontará un nuevo desafío en la Copa de la Reina: un viaje cargado de historia, ambición y revancha.
El destino ha querido que su camino comience en Barcelona, frente al RCD Espanyol, en una eliminatoria a partido único que marcará el cierre competitivo de 2025 para las de Pau Quesada. Entre el 19 y el 21 de diciembre, el conjunto blanco se medirá a uno de los clubes más laureados del torneo, con seis títulos en sus vitrinas y el deseo de revivir viejas gestas ante un rival que sueña con alcanzar, por fin, la gloria copera.
El Espanyol, que llega a estos octavos de final tras eliminar al Valencia (1-2), vuelve a asomar su espíritu combativo en una competición que en su día lo vio reinar. Aquellas tardes doradas de finales de los 90 y principios de los 2000 aún resuenan en la memoria periquita. Ahora, bajo un nuevo impulso, las blanquiazules buscan demostrar que su historia no es pasado, sino promesa. En Liga, ya ofrecieron resistencia ante el propio Real Madrid, cayendo apenas por un autogol, síntoma de que la eliminatoria no admitirá concesiones.
Para el Real Madrid, la cita tiene un valor simbólico y emocional: será el último partido del año, un cierre de ciclo y una antesala de lo que viene. Quesada y sus jugadoras quieren convertir esta edición en la consagración definitiva del proyecto. La Copa de la Reina ha sido, hasta ahora, la espina clavada de un equipo acostumbrado a competir con los mejores, pero que aún busca levantar su primer gran título.
El curso pasado, el Madrid rozó la final, cayendo en semifinales ante el Barcelona. Y su mejor registro sigue siendo aquella final de 2022-23, perdida cruelmente en los penaltis frente al Atlético de Madrid. Hoy, sin embargo, el espíritu es otro: más maduro, más intenso, más decidido.
En el horizonte ya se dibujan los cuartos en febrero, las semifinales en marzo y la gran final el 16 de mayo, la fecha que todas las madridistas han subrayado en rojo. Pero antes, deberán superar la primera prueba de fuego: una batalla copera en territorio rival, contra un Espanyol que quiere renacer y un Real Madrid que persigue su destino.
Real Madrid afrontará un nuevo desafío en la Copa de la Reina: un viaje cargado de historia, ambición y revancha.
El destino ha querido que su camino comience en Barcelona, frente al RCD Espanyol, en una eliminatoria a partido único que marcará el cierre competitivo de 2025 para las de Pau Quesada. Entre el 19 y el 21 de diciembre, el conjunto blanco se medirá a uno de los clubes más laureados del torneo, con seis títulos en sus vitrinas y el deseo de revivir viejas gestas ante un rival que sueña con alcanzar, por fin, la gloria copera.
El Espanyol, que llega a estos octavos de final tras eliminar al Valencia (1-2), vuelve a asomar su espíritu combativo en una competición que en su día lo vio reinar. Aquellas tardes doradas de finales de los 90 y principios de los 2000 aún resuenan en la memoria periquita. Ahora, bajo un nuevo impulso, las blanquiazules buscan demostrar que su historia no es pasado, sino promesa. En Liga, ya ofrecieron resistencia ante el propio Real Madrid, cayendo apenas por un autogol, síntoma de que la eliminatoria no admitirá concesiones.
Para el Real Madrid, la cita tiene un valor simbólico y emocional: será el último partido del año, un cierre de ciclo y una antesala de lo que viene. Quesada y sus jugadoras quieren convertir esta edición en la consagración definitiva del proyecto. La Copa de la Reina ha sido, hasta ahora, la espina clavada de un equipo acostumbrado a competir con los mejores, pero que aún busca levantar su primer gran título.
El curso pasado, el Madrid rozó la final, cayendo en semifinales ante el Barcelona. Y su mejor registro sigue siendo aquella final de 2022-23, perdida cruelmente en los penaltis frente al Atlético de Madrid. Hoy, sin embargo, el espíritu es otro: más maduro, más intenso, más decidido.
En el horizonte ya se dibujan los cuartos en febrero, las semifinales en marzo y la gran final el 16 de mayo, la fecha que todas las madridistas han subrayado en rojo. Pero antes, deberán superar la primera prueba de fuego: una batalla copera en territorio rival, contra un Espanyol que quiere renacer y un Real Madrid que persigue su destino.
El partido al detalle |
(Fuente: Liga F Moeve)
🏆 UEFA Women’s Champions League
🔥 Real Madrid C.F. 🆚 París Football Club 🔥
🗓️ Martes, 11 de noviembre de 2025
❤️ Fase de liga | Día de partido
⏰ 21:00 horario peninsular
📺 Disney Plus
🏟️ Alfredo Di Stéfano, Valdebebas
🙌 ¡DÍA DE PARTIDO! · IT’S MATCHDAY! 🙌 🆚 @PFC_feminines 🏆 Women's Champions League ℹ️ Jornada 3 ⏰ 21:00 CET 🏟️ Estadio Alfredo Di Stéfano 📺 Disney+ pic.twitter.com/9BSMwyCxCo
El estadio late como un corazón gigante bajo el cielo nocturno. Cada grito, cada silbido, cada cántico se entrelaza con la brisa, transformando el aire en electricidad pura. Hoy, el Real Madrid y el Paris Football Club no solo juegan un partido: chocan dos mundos, dos estilos, dos historias que convergen en el césped.
Las gradas son un mar de blanco y azul, de pasión y orgullo, y cada bufanda ondea como una bandera de guerra pacífica. Las jugadoras entran al campo y el silencio se rompe en un rugido colectivo, como si la atmósfera misma reconociera la magnitud del momento. Cada pase, cada control, cada carrera es observado con el corazón en la garganta; cada balón disputado parece un latido del propio estadio.
La luz de los focos dibuja sombras épicas sobre el césped, y hasta el aire parece temblar ante la intensidad de lo que está por venir. Esta no es solo una eliminatoria; es un duelo de titanes modernos, un choque de talento, estrategia y voluntad, donde la historia de la Champions se escribe gol a gol, esfuerzo a esfuerzo, épica a épica.
Y en cada esquina del campo, en cada gesto de las aficionadas y aficionados, se siente un mensaje claro: esta noche, el fútbol femenino se transforma en leyenda.
El Estadio Alfredo Di Stéfano se convirtió anoche en un hervidero de tensión y pasión continental, en un escenario donde la UEFA Women’s Champions League volvió a demostrar por qué cada balón disputado, cada regate y cada parada pueden convertirse en historia. El Real Madrid y el Paris Football Club firmaron un duelo bronco, eléctrico y dramático, un partido marcado más por la intensidad que por el fútbol fluido, pero que terminó ofreciendo un final de película: un empate in extremis (1-1) que deja a las blancas invictas y con la sensación de haber sobrevivido a un envite que rozó la derrota.
El primer acto arrancó con la expectación propia de un duelo europeo. La vuelta de Linda Caicedo al once titular de Pau Quesada, tras casi un mes de ausencia, aportó un soplo de aire fresco al ataque madridista. La colombiana, siempre valiente, bajó hasta recibir casi en su propia área y protagonizó los primeros remates del Real Madrid, abriendo grietas en la defensa gala. Sin embargo, el París FC no tardó en mostrar sus credenciales; Clara Matéo, siempre peligrosa por banda, desbordó con velocidad y calidad, poniendo un balón medido para Le Moguedec, que, con todo a favor, no logró concretar la ocasión.
El partido tardó en coger temperatura debido a los constantes parones: Le Moguedec y Picard tuvieron que recibir atención médica en varias ocasiones, y la tensión se palpaba tanto en el campo como en las gradas, donde los 1.179 espectadores no dejaban de vivir cada acción con el corazón en la garganta. Poco a poco, el Real Madrid comenzó a imponerse en el control del juego, con avisos de Alba Redondo y Däbritz, mientras Linda Caicedo brillaba con regates eléctricos que la defensa francesa apenas podía seguir. Un disparo de la colombiana, que se estrelló contra el travesaño, recordó al público el talento que había faltado durante semanas.
Pero en el minuto 41, la balanza se inclinó a favor de las visitantes. Una acción polémica en el área local terminó en penalti: Angeldahl derribó a Scott, y pese a las protestas madridistas por una supuesta falta previa, el VAR validó la decisión. Azzaro no perdonó y colocó el balón junto a Misa, poniendo al Real Madrid contra las cuerdas justo antes del descanso.
41' 𝐁𝐔𝐔𝐔𝐓𝐓𝐓𝐓𝐓𝐓
Lorena Azzaro transforme son penalty et inscrit son premier but en @UWCL 🥰
La primera mitad concluyó con un interminable añadido de nueve minutos, en los que las locales no lograron inquietar a Chavas, que emergió como un muro infranqueable bajo los tres palos.
El segundo tiempo arrancó con cambios tácticos de Pau Quesada: la entrada de Yasmim al lateral izquierdo buscaba oxigenar al equipo y generar mayor presencia ofensiva. Las ocasiones se sucedieron por ambos bandos: Feller perdonó una buena combinación por la derecha, mientras Scott falló un remate que podía haber cambiado por completo la historia del encuentro. Por su parte, Hocine se elevó con precisión en un balón parado colgado por Weir para evitar un disparo de Alba Redondo, manteniendo al París FC con vida en un duelo que cada minuto se hacía más eléctrico.
El reloj avanzaba, pero el gol no llegaba. Alba Redondo volvió a cabecear fuera en un envío lateral de Yasmim, y Pau Quesada apostó por la frescura de Iris Ashley y Athenea. Linda Caicedo, incansable, buscó perforar la defensa gala desde la derecha, colgando un centro que superó a Chavas pero que ninguna compañera pudo rematar. La desesperación y la urgencia se palpaban en cada acción, mientras el Real Madrid buscaba con determinación el empate que rescatara la honra y la tranquilidad de la parroquia madridista.
La épica no tardó en llegar. A punto de cumplirse el minuto 97, cuando los minutos parecían haberse estirado hasta el infinito, Weir cazó un balón suelto tras un bote dentro del área del París FC y con un remate preciso, imposible para Chavas, puso el definitivo 1–1. El Alfredo Di Stéfano estalló en un grito colectivo; un punto salvado en el último suspiro que refleja la perseverancia, el coraje y la resiliencia de un equipo acostumbrado a escribir su propia historia en la élite europea.
Con este empate, el Real Madrid suma 7 puntos y se mantiene a solo dos del líder Olympique de Lyon, proyectando ya la vista hacia el próximo desafío: el Clásico frente al FC Barcelona, que se jugará el sábado 15 a las 16:00 en el Olímpico de Montjuïc. La Champions volverá con otra exigente salida al Emirates Stadium frente al Arsenal, escenario donde el año pasado se truncó el sueño europeo de las blancas, pero donde ahora hay hambre de revancha y épica.
⬜️ Misa Rodríguez, la guardiana blanca del sueño eterno |
(Fuente: Liga F)
Crónica de una portera que desafió el tiempo, las dudas y el destino para escribir su nombre en la historia del Real Madrid y del fútbol femenino español.
🆕 Su primer partido esta temporada en Liga F Moeve
Hay nombres que se pronuncian y se recuerdan, nombres que trascienden los resultados de un partido, los títulos o los récords. Hay historias que laten con la fuerza de una ciudad, que se sienten en el rugido de una grada y en el silencio profundo que antecede a un disparo al arco. La historia de María Isabel Rodríguez Rivero, conocida en cada rincón del fútbol español como Misa Rodríguez, es una de esas historias. Nacida el 22 de julio de 1999 en Las Palmas de Gran Canaria, Misa no es solo una portera; es una arquitecta de sueños, una guardiana que ha sabido convertir su talento en un símbolo, y su disciplina en un legado imborrable. Su carrera es un viaje épico, un relato que entrelaza la historia del fútbol femenino español con la de una mujer que, con apenas 25 años, ha escrito su nombre con letras de oro en el Real Madrid.
En el calor del Atlántico, entre olas y brisas saladas, creció María Isabel. Desde pequeña, los balones eran más que objetos: eran compañeros de juego y maestros de disciplina. Sus primeros pasos en el Femarguín SPAR Gran Canaria, un club humilde pero fértil en talento, marcaron la pauta de lo que estaba por venir. Allí, entre calles adoquinadas y canchas abiertas al viento, la niña de guantes demasiado grandes aprendió la paciencia y el valor del esfuerzo constante. Cada parada era un triunfo, cada caída, una lección. Sus familiares recuerdan a una Misa implacable consigo misma, que se levantaba con determinación tras cada derrota, consciente de que algún día esos sacrificios la llevarían mucho más allá de los límites de su isla.
Más allá del talento natural, Misa mostraba algo que la diferencia de la mayoría de las deportistas: un carácter inquebrantable. No buscaba la gloria inmediata, ni los aplausos; su ambición era interna, silenciosa, alimentada por la certeza de que cada entrenamiento era un peldaño hacia un sueño que todavía no podía imaginar en toda su magnitud.
Su primera gran prueba llegó con el Atlético de Madrid, donde Misa se encontró con el rigor de la élite. Allí, bajo la sombra de Lola Gallardo, aprendió que la portería no se defendía solo con reflejos o agilidad; se defendía con inteligencia, con lectura de juego, con liderazgo silencioso y la capacidad de anticipar lo inesperado. Los entrenamientos eran exhaustivos: repeticiones interminables, tiros imposibles, simulaciones de penales que la hacían cuestionar sus límites. Y cada día, sin excepción, Misa volvía a intentarlo. Aprendió que la paciencia y la resiliencia eran armas tan importantes como cualquier reflejo felino.
En esta etapa se forjó su temple, ese carácter que años más tarde sería su sello en Valdebebas. La portera canaria se convirtió en ejemplo de profesionalidad, respetada por entrenadores y compañeras, incluso antes de convertirse en titular indiscutible en la élite. Era el aprendizaje silencioso de quien sabía que el destino le reservaba un papel central en la historia del fútbol femenino español.
La temporada 2020-21 marcó un hito histórico: el Real Madrid decidió crear su sección femenina profesional, un proyecto ambicioso que necesitaba no solo talento, sino también carácter, visión y compromiso. Misa fue una de las primeras elegidas, una de las piedras angulares sobre las que se construiría la leyenda blanca. Su fichaje no fue simplemente deportivo; fue un acto de fe, un compromiso con un club que exigía excelencia en cada detalle y cuyo nombre pesaba como un legado a preservar.
Desde el primer día, Misa asumió su rol con la responsabilidad de quien sabe que está escribiendo historia. Fue titular indiscutible desde su debut, defendiendo la portería blanca con reflejos que parecían desafiar la física y un liderazgo que se extendía más allá de sus guantes. La primera temporada fue de consolidación, de aprendizaje mutuo entre jugadoras y cuerpo técnico, y de adaptación a un club que, aunque histórico, se estrenaba en el fútbol femenino profesional.
(Fuente: Skechers)
Los números de Misa hablan de su grandeza, pero solo en parte: 187 partidos oficiales con el Real Madrid, récord absoluto del club, superando incluso a figuras como Olga Carmona. Cada partido es un testimonio de esfuerzo, entrega y amor por el escudo. Dos Trofeos Zamora (2021 y 2023) certifican su dominio bajo palos, pero más allá de los galardones, lo que define a Misa es su capacidad de transformar la presión en fuerza, de convertir la adversidad en determinación y de convertir cada parada imposible en un acto de liderazgo silencioso.
Su consolidación no fue lineal. Cambios de entrenadores, lesiones de compañeras, decisiones tácticas y la irrupción de Merle Frohms en el equipo pusieron a prueba su carácter. Sin embargo, Misa nunca se resignó. Cada desafío fue un recordatorio de su misión: defender el arco del Real Madrid y proteger el legado de un proyecto nacido para trascender.
Con la Selección Española, Misa tocó el cielo y también conoció el sabor amargo de la incomprensión. En el Mundial de 2023, España conquistó su primer título, pero un episodio marcó su relación con el equipo: Jorge Vilda, entonces seleccionador, le ofreció el brazalete de capitana durante un amistoso. Misa, con humildad y respeto hacia veteranas como Alexia Putellas, Irene Paredes y Jenni Hermoso, rechazó el gesto. Lo que para ella fue un acto de honor y honestidad, para otros fue un desacato. La consecuencia fue dura: relegada al banquillo en momentos decisivos, su protagonismo quedó limitado, y Cata Coll ocupó su lugar bajo palos en la conquista del Mundial.
(Fuente: Real Madrid)
Aún así, Misa se mantuvo firme. Participó en los Juegos Olímpicos de París 2024, aunque apenas disputó quince minutos frente a Brasil. La Eurocopa 2025 tampoco la incluyó en las convocatorias. Y, sin embargo, lejos de amilanarse, su espíritu se fortaleció en Valdebebas, donde cada parada y cada partido reafirmaba su grandeza.
El impacto de Misa no se limita a su desempeño en el campo. Su tweet “Misma pasión”, en el que compartió una foto de celebración inspirada en Marco Asensio, encendió un debate sobre igualdad y machismo. La respuesta de Asensio, replicando el mensaje con orgullo y apoyo, transformó un gesto simple en un símbolo del fútbol femenino y de la lucha por la igualdad. Fue un momento que trascendió lo deportivo y demostró que la pasión por el fútbol no tiene género, y que cada acción, por pequeña que parezca, puede cambiar la percepción del deporte y de la sociedad.
Misa Rodríguez es una deportista, pero también una mujer con temores, rituales y motivaciones profundas. Antes de cada partido, sus manos se tensan mientras respira hondo; visualiza los balones que volarán hacia su arco, los movimientos de cada rival, y siente la presión del estadio como un desafío que debe abrazar, no temer. Su carácter, forjado en Canarias y madurado en el Atlético y el Real Madrid, combina disciplina, intuición y valentía. Su fuerza no proviene solo del talento físico, sino de la resiliencia de quien ha aprendido a levantarse tras cada caída y a transformarla en energía para volar más alto.
Entre los momentos más recordados de su carrera destacan los derbis contra el Atlético, los clásicos contra el Barcelona y las noches europeas de Champions. En el Estadio Olímpico Lluís Companys, el 23 de marzo de 2025, Misa fue protagonista de la histórica victoria del Real Madrid sobre el Barcelona por 1-3. Cada intervención, cada vuelo sobre el césped, parecía coreografiado por la propia naturaleza: reflejos imposibles, paradas que desafiaban la física, y un liderazgo silencioso que inspiraba a compañeras y aficionados. Cada balón detenido era un mensaje claro: el Real Madrid femenino estaba aquí para quedarse, y Misa era su corazón palpitante. Te
(Fuente: Fotosport)
La carrera de Misa no ha estado exenta de conflictos internos. Rumores sobre tensiones con Athenea del Castillo o diferencias con entrenadores pusieron a prueba su carácter. Las decisiones de Pau Quesada y los cambios tácticos la relegaron temporalmente, pero cada obstáculo fue un impulso para reafirmar su autoridad bajo los palos. La lesión de Frohms, su regreso a la titularidad y el manejo de la presión mediática demostraron que Misa no solo defendía un arco: defendía su historia y su derecho a ser la protagonista de su propio relato.
(Fuente: “El Partido de Manu”)
Con contrato hasta el 30 de junio de 2026, Misa se encuentra en un momento decisivo de su carrera. Su continuidad en el Real Madrid, un eventual regreso a sus raíces en Alcalá de Henares o nuevas oportunidades en Europa están sobre la mesa, pero su prioridad sigue siendo clara: conducir al Real Madrid femenino a la cima, mientras su legado se consolida como símbolo de excelencia y resiliencia.
Su influencia va más allá del club. Inspiradora para miles de niñas y jóvenes que sueñan con calzarse los guantes y volar, su figura demuestra que la grandeza se mide no solo en títulos, sino en integridad, pasión y compromiso con el deporte y la igualdad.
Cuando suena el himno de la Champions, y los focos iluminan Valdebebas, Misa levanta la mirada, tensando sus manos, sintiendo el pulso del estadio. Cada balón detenido es un acto de eternidad, cada vuelo un poema silencioso que trasciende la estadística. Porque hay futbolistas que pasan, y hay futbolistas que permanecen. Misa Rodríguez pertenece a las que permanecen.
Su legado no se mide solo en partidos o trofeos, sino en la emoción que despierta, en la esperanza que genera, en la pasión que inspira. Es la portera que soñó con volar y nunca dejó de hacerlo, la guardiana blanca que convirtió un proyecto en un símbolo, y un símbolo en una leyenda.
(Fuente: Real Madrid)
Mientras los focos iluminan el césped y el eco de los himnos resuena entre los muros de Valdebebas, Misa permanece allí, inmutable, eterna. Su historia es la historia del Real Madrid femenino, del fútbol femenino español y, sobre todo, de una mujer que supo transformar la pasión en arte, la constancia en legado y cada parada en un acto de grandeza.
Misa Rodríguez, la guardiana blanca del sueño eterno, no necesita que nadie lo diga en titulares; su historia se siente, se respira y se recuerda, y mientras ella siga bajo los palos, la pasión blanca seguirá viva, eterna y libre.
⬜️ La décima fecha de Liga F Moeve arrancará este sábado 8 de noviembre con únicamente dos partidos: a las 16:30h, el derbi vasco entres el Athletic Club y la SD Eibar, y a las 19:00h el Real Madrid recibe al Alhama ElPozo. Durante el sábado se disputarán en grueso de los partidos; cuatro a las 12:00h: FC Barcelona – Deportivo Abanca, Badalona Women – Levante UD, Granada – Sevilla y DUX Logroño – Atlético de Madrid. Y a las 16:00h cerrarán la jornada el RCD Espanyol – Real Sociedad y Madrid CFF – Costa Adeje Tenerife. Todos ellos con las cámaras de DAZN como testigo y el duelo entre riojanas y colchoneras podrá verse además en Gol Play y TEN.
(Fuente: Liga F Moeve)
En el césped de Valdebebas volverá a encenderse con la intensidad de las grandes citas. Este fin de semana, el Real Madrid Femenino afronta un duelo crucial ante el Alhama ElPozo, un choque que va mucho más allá de los tres puntos: es la oportunidad de consolidar un momento de forma imperial, mantener el pulso con el FC Barcelona y afianzar una dinámica que respira confianza, madurez y hambre de gloria.
Las de Pau Quesada llegan a la cita en plena efervescencia. Siete jornadas consecutivas sin conocer la derrota, un bloque sólido, reconocible y con una identidad que crece semana a semana. Cuatro puntos separan al Real Madrid del liderato culé, una distancia corta, vibrante, que mantiene viva una lucha por la cima que promete extenderse hasta los últimos compases de la temporada. El equipo blanco, que ha encontrado en la estabilidad su mejor aliada, se prepara para un encuentro que se presenta como la antesala perfecta de un desafío continental: el duelo de Champions League ante el París FC del próximo martes.
Pero antes de mirar a Europa, hay una batalla que ganar en casa. Y Pau Quesada lo sabe. El técnico madrileño ha conseguido dotar a su equipo de una personalidad arrolladora, donde la posesión se combina con la verticalidad, y donde cada jugadora aporta una dosis de talento, garra y compromiso. Desde la jerarquía de Tere Abelleira hasta la visión de Olga Carmona, pasando por la energía inagotable de Claudia Zornoza o la velocidad letal de Athenea del Castillo, el Real Madrid ha sabido construir un engranaje que funciona con precisión suiza.
A ello se suma la aportación de las nuevas incorporaciones, que han sabido adaptarse al exigente ecosistema blanco, y la seguridad defensiva de un bloque que apenas concede oportunidades. Las sensaciones son inmejorables: el Real Madrid juega con ritmo, con confianza y, sobre todo, con una convicción que transmite dominio. El equipo parece preparado para todo, incluso para presionar el trono de un Barcelona que, por primera vez en mucho tiempo, siente el aliento merengue más cerca que nunca.
El rival, sin embargo, llega a Valdebebas herido, y eso lo hace aún más peligroso. El Alhama ElPozo necesita puntuar con urgencia tras caer por 4-0 ante el Atlético de Madrid en la última jornada. El conjunto murciano, que solo ha sumado un punto en sus tres últimos partidos, se asoma de nuevo a los puestos de descenso y sabe que su salvación pasa por empezar a sumar cuanto antes. Pese a los resultados adversos, el cuadro azulón conserva un espíritu combativo, la fuerza del equipo que no se rinde y la capacidad de reinventarse en los momentos más difíciles.
En la pizarra, el duelo se presenta apasionante. Pau Quesada podría optar por rotaciones estratégicas con la vista puesta en la Champions, pero sin renunciar a su estilo ofensivo y a la intensidad que caracteriza cada partido del Real Madrid. Por su parte, el Alhama buscará cerrar líneas, protegerse con un bloque bajo y explotar los contragolpes, aprovechando la velocidad de sus extremos y la capacidad de sacrificio de su mediocampo.
Más allá de los esquemas y las tácticas, hay una atmósfera especial en torno a este encuentro. El Real Madrid femenino está en su momento, en ese punto donde el juego se mezcla con la ilusión, donde la afición cree, y donde cada victoria alimenta el sueño de alcanzar lo que antes parecía imposible. Las blancas saben que cada punto vale oro en una Liga F cada vez más competitiva, y que el impulso de cara al duelo europeo dependerá también de mantener la racha en territorio nacional.
Valdebebas se prepara para una tarde que promete emociones intensas. El fútbol femenino blanco vive un instante crucial de su historia, un presente que huele a ambición y a gloria por conquistar. Enfrente, un Alhama que no renuncia, que viaja con la dignidad del que quiere cambiar su destino, que sabe que dar la sorpresa en la casa del Real Madrid podría marcar un antes y un después en su temporada.
Será, sin duda, una batalla entre el poder y la resistencia, entre un equipo que aspira a la grandeza y otro que lucha por sobrevivir. El Real Madrid quiere seguir siendo una tormenta perfecta de fútbol y confianza. El Alhama, un muro que desafíe toda lógica. Dos caminos opuestos, una misma motivación: el orgullo.
El balón rodará en Valdebebas, y con él, el eco de una pregunta que resuena en toda la Liga F:
¿Podrá alguien frenar el impulso del Real Madrid? Porque si algo ha quedado claro en estas siete jornadas sin derrota es que el conjunto blanco no solo compite, sino que sueña, conquista y emociona. Y cuando un equipo juega con esa energía, cuando cada pase lleva la huella de la fe y del compromiso, todo parece posible.
El duelo al detalle |
#Liga F Moeve | #RealMadridAlhama
(Fuente: Liga F Moeve)
🏆 Liga F Moeve | Temporada 2025-2026
🔥 Real Madrid C.F. 🆚 Alhama Club de Fútbol ElPozo 🔥
🩷 Matchday 10 | Día de partido
📆 Sábado , 8 de noviembre de 2025
⏰ 19:00 horario peninsular
📺 DAZN
🏟️ Estadio Alfredo Di Stéfano, Valdebebas
El Real Madrid quiere seguir invicto y el Alhama, desafiar la lógica. La historia se escribe este fin de semana, bajo el cielo de Valdebebas.
«Otra goleada más del Real Madrid». 8 de noviembre de 2025, mientras el reloj marcaba las siete de la tarde, y con el himno del Real Madrid sonando como siempre, el estadio Alfredo Di Stéfano lo tuvo todo preparado para ser el escenario perfecto de una gran tarde de fútbol. Las merengues volvieron a lo grande para luchar por tres puntos que les acercara al liderato.
El Alhama ElPozo venía de caer por 4-0 ante el Atlético de Madrid en Alcalá de Henares el pasado fin de semana quería resarcirse de esa goleada, pero ese reto era arduo si se tiene en cuenta que el conjunto azulón debía rendir visita a uno de los colosos de la competición doméstica como es el Real Madrid y deberá terminar su erasmus por la capital española midiéndose al Madrid CFF de en Fuenlabrada en la undécima jornada.
A pesar de que las blancas eran claras favoritas al triunfo, no era un partido fácil de gestionar. A poco más de 72 horas para el duelo de Champions contra el París y a menos de una semana para el Clásico, era inevitable no pensar más en los compromisos venideros que en el de hoy. Así lo reflejó Pau Quesada en el once, con grandes rotaciones y oportunidades para Iris Ashley, Pau Comendador o Keukelaar. Un calendario que agravó especialmente el sentimiento amargo con la lesión de Toletti, que se llevó la mano a la parte posterior de su muslo izquierdo y pidió el cambio al borde del cuarto de hora, obligando a entrar en acción a Sara Däbritz.
En lo puramente futbolístico, la jugadora que más peligro generó en el arranque a favor del Real Madrid fue Pau Comendador. Por sus botas pasaron las mejores oportunidades para abrir el marcador, pero no tuvo el acierto suficiente para mandar a guardar dos envíos de Eva Navarro y Weir en una inmejorable posición dentro del área. Quién sí lo hizo, en contra de los intereses del Alhama, fue Alba Santamaría.
La exjugadora del Juan Grande intentó cortar un centro al área de una Eva Navarro que estaba siendo la mejor, pero su despeje se envenenó y se convirtió en globo en dirección hacia su propio arco y superó por alto a Elena de Toro, que nada pudo hacer para evitar el 1–0 en el minuto 30 que rompía de forma cruel la resistencia murciana.
De ahí en adelante, el vigente campeón de la Primera RFEF trató de no descomponerse pese a la desventaja y lo logró, llegando al tiempo de asueto con un marcador exiguo al que tratarían de dar la vuelta en el segundo y definitivo acto en el césped de Valdebebas.
La gestión de esfuerzos en el Real Madrid continuó con dos cambios en el entretiempo que parecían pactados. Eva Navarro, que firmó un espectacular eslalon en el primer tiempo, y Weir se iban al banquillo a descansar. Silvia Cristóbal y Athenea saltaron al campo y la canteranano tardó en dejar su impronta. Estuvo muy atenta para capturar el rechace del disparo de falta de Däbritz que dejó sin posibilidad de reacción a Elena de Toro y le permitió a la canterana estrenarse con el primer equipo y duplicó la renta del mejor club del siglo XX hasta el 2–0 a los 49 minutos para echar por tierra cualquier atisbo de reacción de las de Jovi García.
Cuatro minutos después, léase, en el 54, la neerlandesa Keukelaar, de jugada personal dentro del área, batió a la meta rival con un disparo raso ajustado para celebrar el 3–0 que hizo estallar de júbilo al respetable ante la que tiene visos de ser una estrella madridista que brille en el firmamento un curso sí y otro también, el tiempo será testigo.
Linda Caicedo, que descansó ante el Espanyol después de jugar con Colombia en el parón, y Shei García, que llevaba más de un mes de baja por lesión, tuvieron minutos. La colombiana, tras fabricarse una jugada asociativa con Athenea, disparó contra las piernas de De Toro. Iris Ashley, en la recta final, perdonó con todo a favor cabeceando desviado un gran centro de Keukelaar.
A la segunda ocasión sí vio puerta, finalizando con un buen testarazo tras el envío de Andersson desde la banda que se transformó en el 4-0 a los 88 de la contienda, pero ahí no acabó la fiesta.
Linda Caicedo, con una conducción desde campo propio que ya es marca de la casa, rompió a buena parte de la defensa del Alhama para hacer las delicias del público y cerrar la goleada por todo lo alto que fue de 5-0 desde el minuto 93 y que capítulo poco después tras una gran intervención de una Misa Rodríguez que ya puede presumir de ser la jugadora con más partidos en la historia merengue por delante de Olga Carmona, ahora en el PSG.
El Real Madrid mete presión al Barcelona en la clasificación, durmiendo un solo punto por detrás. Una victoria que era la antesala de una de las grandes semanas de la temporada para el equipo blanco. El martes 11, a las 21:00, buscarán ante el Paris Football Club continuar con su pleno de puntos en la Champions League.
El sábado 16, a las 16:00 horario peninsular,visitarán Barcelona en la Liga F para disputar el primer “Clásico” de la temporada en Cataluña y suma ya 23 unidades en su casillero particular, ubicándose en la segunda plaza.
Esta situación mete presión a un Atlético de Madrid que en la jornada dominical tiene un partido muy duro en el mítico Estadio de Las Gaunas ante un DUX Logroño que se está jugando la vida, en la zona baja, y querrá sorprender al elenco de Víctor Martín, que además entre semana recibe en Alcalá de Henares a la Juventus de Turín en una nueva noche de esas que solo se viven en la UEFA Women’s Champions League.
El Alhama se marcha goleada del Estadio Alfredo Di Stéfano y centrará ahora todos los esfuerzos en intentar rascar algo positivo del Fernando Torres y mientras tanto es decimotercero con 9 puntos en su haber.
(Fuente: Liga F Moeve)
📋 Ficha técnica |
Real Madrid Club de Fútbol : (5: Misa; Eva Navarro (Silvia Cristóbal 46′), Andersson, Rocío, Yasmim; Toletti (Däbritz 14′ [Shei 73′]), Bennison; Keukelaar, Weir (Athenea 46′), Pau Comendador (Linda Caicedo 63′); Iris Ashley.
Alhama (0): De Toro; Zumárraga, Castiñeyras, Yannel, Alba Santamaría (Toro 81′); Belén Martínez (Estefa 74′), Quintero, Encarni, Astrid (Mariana Díaz 56′); Raquel Pinel (Yiyi 46′); Gestera (Patri Miñano 56′).
Árbitra: Trujillano Gallardo (Comité Andaluz). Amonestó a Zumárraga (minuto 8), Alba Santamaría (minuto 17), Pau Comendador (minuto 37).
Incidencias | Estadio Alfredo Di Stéfano (Valdebebas). Asistencia: 1.223 espectadores
⬜️ La décima fecha de Liga F Moeve arrancará este sábado 8 de noviembre con únicamente dos partidos: a las 16:30h, el derbi vasco entres el Athletic Club y la SD Eibar, y a las 19:00h el Real Madrid recibe al Alhama ElPozo. Durante el sábado se disputarán en grueso de los partidos; cuatro a las 12:00h: FC Barcelona – Deportivo Abanca, Badalona Women – Levante UD, Granada – Sevilla y DUX Logroño – Atlético de Madrid. Y a las 16:00h cerrarán la jornada el RCD Espanyol – Real Sociedad y Madrid CFF – Costa Adeje Tenerife. Todos ellos con las cámaras de DAZN como testigo y el duelo entre riojanas y colchoneras podrá verse además en Gol Play y TEN.
(Fuente: Liga F Moeve)
El césped de Valdebebas volverá a encenderse con la intensidad de las grandes citas. Este fin de semana, el Real Madrid Femenino afronta un duelo crucial ante el Alhama ElPozo, un choque que va mucho más allá de los tres puntos: es la oportunidad de consolidar un momento de forma imperial, mantener el pulso con el FC Barcelona y afianzar una dinámica que respira confianza, madurez y hambre de gloria.
Las de Pau Quesada llegan a la cita en plena efervescencia. Siete jornadas consecutivas sin conocer la derrota, un bloque sólido, reconocible y con una identidad que crece semana a semana. Cuatro puntos separan al Real Madrid del liderato culé, una distancia corta, vibrante, que mantiene viva una lucha por la cima que promete extenderse hasta los últimos compases de la temporada. El equipo blanco, que ha encontrado en la estabilidad su mejor aliada, se prepara para un encuentro que se presenta como la antesala perfecta de un desafío continental: el duelo de Champions League ante el París FC del próximo martes.
Pero antes de mirar a Europa, hay una batalla que ganar en casa. Y Pau Quesada lo sabe. El técnico madrileño ha conseguido dotar a su equipo de una personalidad arrolladora, donde la posesión se combina con la verticalidad, y donde cada jugadora aporta una dosis de talento, garra y compromiso. Desde la jerarquía de Tere Abelleira hasta la visión de Olga Carmona, pasando por la energía inagotable de Claudia Zornoza o la velocidad letal de Athenea del Castillo, el Real Madrid ha sabido construir un engranaje que funciona con precisión suiza.
A ello se suma la aportación de las nuevas incorporaciones, que han sabido adaptarse al exigente ecosistema blanco, y la seguridad defensiva de un bloque que apenas concede oportunidades. Las sensaciones son inmejorables: el Real Madrid juega con ritmo, con confianza y, sobre todo, con una convicción que transmite dominio. El equipo parece preparado para todo, incluso para presionar el trono de un Barcelona que, por primera vez en mucho tiempo, siente el aliento merengue más cerca que nunca.
El rival, sin embargo, llega a Valdebebas herido, y eso lo hace aún más peligroso. El Alhama ElPozo necesita puntuar con urgencia tras caer por 4-0 ante el Atlético de Madrid en la última jornada. El conjunto murciano, que solo ha sumado un punto en sus tres últimos partidos, se asoma de nuevo a los puestos de descenso y sabe que su salvación pasa por empezar a sumar cuanto antes. Pese a los resultados adversos, el cuadro azulón conserva un espíritu combativo, la fuerza del equipo que no se rinde y la capacidad de reinventarse en los momentos más difíciles.
En la pizarra, el duelo se presenta apasionante. Pau Quesada podría optar por rotaciones estratégicas con la vista puesta en la Champions, pero sin renunciar a su estilo ofensivo y a la intensidad que caracteriza cada partido del Real Madrid. Por su parte, el Alhama buscará cerrar líneas, protegerse con un bloque bajo y explotar los contragolpes, aprovechando la velocidad de sus extremos y la capacidad de sacrificio de su mediocampo.
Más allá de los esquemas y las tácticas, hay una atmósfera especial en torno a este encuentro. El Real Madrid femenino está en su momento, en ese punto donde el juego se mezcla con la ilusión, donde la afición cree, y donde cada victoria alimenta el sueño de alcanzar lo que antes parecía imposible. Las blancas saben que cada punto vale oro en una Liga F cada vez más competitiva, y que el impulso de cara al duelo europeo dependerá también de mantener la racha en territorio nacional.
Valdebebas se prepara para una tarde que promete emociones intensas. El fútbol femenino blanco vive un instante crucial de su historia, un presente que huele a ambición y a gloria por conquistar. Enfrente, un Alhama que no renuncia, que viaja con la dignidad del que quiere cambiar su destino, que sabe que dar la sorpresa en la casa del Real Madrid podría marcar un antes y un después en su temporada.
Será, sin duda, una batalla entre el poder y la resistencia, entre un equipo que aspira a la grandeza y otro que lucha por sobrevivir. El Real Madrid quiere seguir siendo una tormenta perfecta de fútbol y confianza. El Alhama, un muro que desafíe toda lógica. Dos caminos opuestos, una misma motivación: el orgullo.
El balón rodará en Valdebebas, y con él, el eco de una pregunta que resuena en toda la Liga F:
¿Podrá alguien frenar el impulso del Real Madrid? Porque si algo ha quedado claro en estas siete jornadas sin derrota es que el conjunto blanco no solo compite, sino que sueña, conquista y emociona. Y cuando un equipo juega con esa energía, cuando cada pase lleva la huella de la fe y del compromiso, todo parece posible.
🏆 Liga F Moeve | Temporada 2025-2026
🔥 Real Madrid C.F. 🆚 Alhama Club de Fútbol ElPozo 🔥
🩷 Matchday 10 | Día de partido
📆 Sábado , 8 de noviembre de 2025
⏰ 19:00 horario peninsular
📺 DAZN
🏟️ Estadio Alfredo Di Stéfano, Valdebebas
El Real Madrid quiere seguir invicto y el Alhama, desafiar la lógica. La historia se escribe este fin de semana, bajo el cielo de Valdebebas.
🟧 Este noviembre, vive la intensidad del fútbol femenino europeo con Disney+. Todos los encuentros de la UEFA Women’s Champions League están disponibles en directo como parte del catálogo de la plataforma.
No te pierdas los partidos de FC Barcelona, Atlético de Madrid y Real Madrid C.F. en las jornadas 3 y 4 de la competición, acompañados por un equipo de comentaristas y analistas de primer nivel: Irati Vidal, Andrea Segura, Jesús López, Sandra Riquelme, Virginia Torrecilla y José Luis Sánchez Vera.
🩷 Disney+ enciende la pasión europea: la UEFA Women’s Champions League llega con toda su intensidad 🩷
📅 Jornada 3 – Martes 11 de noviembre
18:45 – AS Roma vs Vålerenga Fotball 21:00 – OL Lyonnes vs VfL Wolfsburg 21:00 – Real Madrid C.F. vs Paris FC 21:00 – SKN St. Pölten vs Chelsea FC Women
📅 Jornada 3 – Miércoles 12 de noviembre
18:45 – FC Barcelona vs OH Leuven 18:45 – FC Bayern München vs Arsenal FC 21:00 – Club Atlético de Madrid vs Juventus FC 21:00 – Manchester United Women vs Paris Saint-Germain 21:00 – SL Benfica vs FC Twente
📅 Jornada 4 – Miércoles 19 de noviembre
18:45 – Juventus FC vs OL Lyonnes 18:45 – VfL Wolfsburg vs Manchester United Women 21:00 – Arsenal FC vs Real Madrid C.F. 21:00 – Paris FC vs SL Benfica 21:00 – Vålerenga Fotball vs SKN St. Pölten
📅 Jornada 4 – Jueves 20 de noviembre
18:45 – FC Twente vs Club Atlético de Madrid 21:00 – Chelsea FC Women vs FC Barcelona 21:00 – OH Leuven vs AS Roma 21:00 – Paris Saint-Germain vs FC Bayern München
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(Fuente: Liga F Moeve)
Con cada pase filtrado, cada remontada y cada celebración, la UEFA Women’s Champions League demuestra que el fútbol femenino ya no es una promesa: es presente, espectáculo y emoción.
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⬛️ El Real Madrid sumó su undécimo encuentro consecutivo puntuando y su cuarta victoria seguida al derrotar por 0-1 al RCD Espanyol, que no pudo brindar a sus aficionados un triunfo en casa para celebrar el 125 aniversario de la entidad perica. Las madridistas siguen la estela del líder y se mantienen en segunda posición, mientras que las de Sara Monforte se sitúan undécimas con 9 puntos.
La jornada sabatina de la Liga F Moeve cerrará con uno de los duelos más atractivos del fin de semana: RCD Espanyol vs Real Madrid, un choque de trayectorias ascendentes y ambiciones muy distintas, pero con un punto en común: el excelente momento competitivo que atraviesan ambos conjuntos.
El Espanyol Femenino, recién ascendido esta temporada, ha demostrado que su regreso a la élite no es testimonial. Las pericas encaran este compromiso en plena racha positiva, con dos victorias consecutivas y ambas dejando su portería a cero. Un dato que refleja el crecimiento defensivo de un equipo que ha ido asentándose con el paso de las jornadas. “El equipo está creciendo muy bien”, aseguró recientemente su entrenadora, Sara Monforte, satisfecha con la evolución del grupo y el compromiso mostrado por sus futbolistas.
A pesar del buen momento, la entrenadora castellonense deberá lidiar con varias ausencias importantes. No estarán disponibles Paula Perea, Laia Ballesté, Amaia Martínez ni Olivia Fergusson, bajas que obligarán a Monforte a reajustar su once inicial y probablemente a reforzar la línea defensiva con jugadoras de perfil más versátil. El encuentro tendrá además un componente emocional añadido: el club blanquiazul celebra sus 125 años de historia, una fecha señalada que las futbolistas quieren conmemorar con una victoria ante uno de los grandes de la categoría.
Enfrente estará un Real Madrid Femenino que llega como segundo clasificado, con 17 puntos en su casillero y un rendimiento notable que lo mantiene en la zona noble de la tabla. Las de Pau Quesada se presentan en Barcelona tras diez partidos consecutivos sin conocer la derrota —nueve victorias y un empate—, una racha que las consolida como una de las escuadras más sólidas del campeonato y principales aspirantes al título junto al Barcelona.
El conjunto blanco, sin embargo, no llega exento de problemas físicos. Todo apunta a que Sheila García y Antonia Silva serán baja por precaución, mientras que Tere Abelleira continúa con su proceso de recuperación de la grave lesión de ligamento cruzado. Aun así, la plantilla madridista cuenta con recursos de sobra para mantener su estilo ofensivo, basado en la posesión, la amplitud por bandas y la capacidad de sus mediocampistas para filtrar pases entre líneas. Jugadoras como Claudia Zornoza, Olga Carmona o Caroline Weir podrían tener un papel decisivo ante un rival que se siente cómodo defendiendo en bloque medio.
Para el Real Madrid, el objetivo es claro: seguir sumando para no perder comba con el líder y reforzar su posición en los puestos de acceso a la próxima UEFA Women’s Champions League. El Espanyol, en cambio, afronta la cita con la ilusión de continuar escalando posiciones y consolidarse en la zona media, apoyado por una afición que ha vuelto a creer en su equipo tras años de altibajos.
Se espera un duelo vibrante, con dos equipos de gran intensidad táctica: el Real Madrid intentando imponer su ritmo y dominio territorial, y el Espanyol buscando sorprender con transiciones rápidas y la fortaleza de su bloque defensivo. El RCDE Stadium se vestirá de gala para una noche especial que combina historia, ambición y fútbol de alto nivel.
Posible clave del partido: la capacidad del Espanyol para resistir el empuje inicial del Real Madrid y aprovechar los espacios que puedan aparecer en la segunda mitad. Un gol temprano de las visitantes podría romper la resistencia local, pero si el marcador se mantiene ajustado, las pericas podrían soñar con una gesta en su aniversario.
El fútbol, a veces, tiene una extraña manera de premiar los esfuerzos: no siempre gana quien más lo merece, ni quien más sueña. En una tarde cargada de historia y emoción en la Ciudad Deportiva Dani Jarque, el RCD Espanyol Femenino celebró su 125 aniversario enfrentándose a un coloso, el Real Madrid, y aunque el marcador reflejó una derrota mínima (0–1), lo que ocurrió sobre el césped fue mucho más grande que un simple resultado. Fue una declaración de orgullo, de resistencia y de identidad perica.
😱 ¡QUÉ MARAVILLA DE GOL SE INVENTARON DÄBRITZ Y FELLER!
Una tarde de aniversario y ambición Después de un parón liguero que sirvió para reordenar ideas y recuperar fuerzas, el equipo de Sara Monforte regresaba al verde con una misión clara: competir, emocionar y honrar un siglo y cuarto de historia. El estadio, vestido con un ambiente especial y con una camiseta conmemorativa de color amarillo —símbolo de sus orígenes y de la unión del pasado con el presente—, acogía un partido que trascendía los puntos. Era una cita con la memoria.
Pese a las bajas (Perea, Ballesté, Amaia Martínez y Fergusson seguían fuera), la entrenadora castellonense sorprendió con un once ofensivo, con Naima García y Paula Arana como puntas de lanza de un plan que apostaba por la valentía. “Queremos redondear la fiesta con una victoria ante las merengues”, había advertido Monforte en la previa. Y sus jugadoras salieron dispuestas a cumplirlo.
Desde el pitido inicial, el Espanyol se despojó del miedo. El equipo presionó alto, empujó al Real Madrid contra su campo y, por momentos, hizo temblar la jerarquía del gigante. Naima García, en un estado de forma estelar, rozó el gol en dos ocasiones que levantaron al público de sus asientos.
El susto llegó en el minuto 13, cuando Athenea del Castillo asistió y el Real Madrid logró marcar, pero el tanto fue anulado por fuera de juego. Un aviso, una sacudida, una señal de que las merengues estaban al acecho.
Sin embargo, el Espanyol mantuvo su orden. Monforte reajustó a su equipo, reforzó el mediocampo y dejó a Arana en punta para buscar transiciones rápidas. Las locales resistían con disciplina, y Romane Salvador, imperturbable bajo palos, desactivaba cualquier intento de acercamiento rival.
Pero el fútbol no siempre recompensa la resistencia. En el minuto 41, una jugada sin aparente peligro terminó con un infortunio fatal. Naomie Feller rompió por la izquierda, centró al área y, tras un forcejeo entre Sara Däbritz y Simona Botero, el balón rebotó en la zaguera y se coló por encima de Salvador. El Real Madrid se adelantaba (0-1) en una acción más propia del azar que de la brillantez.
El gol cayó como un jarro de agua fría. Las pericas apenas tuvieron tiempo de reaccionar antes del descanso. Las jugadoras se marcharon a vestuarios con la sensación de haber merecido más, pero aún con toda una segunda parte por delante para revertir la historia.
El segundo acto comenzó con el mismo guion que el primero: el Real Madrid dominaba la posesión, pero sin la claridad ofensiva esperada de un conjunto plagado de internacionales. Eva Navarro probó suerte desde lejos, buscando sorprender a Salvador, mientras las pericas trataban de ganar metros con esfuerzo y corazón.
El Espanyol, con su camiseta amarilla reluciendo bajo el sol de Barcelona, no renunció a creer. Laura Martínez firmó un potente disparo desde fuera del área que obligó a Misa Rodríguez a estirarse. Poco después, Naima García, omnipresente, volvió a intentarlo sin fortuna. Cada ataque perico era un acto de fe.
El Real Madrid, pese a su superioridad técnica, no conseguía cerrar el partido. El cronómetro avanzaba y la tensión crecía. Feller, una pesadilla constante, tuvo en sus botas el 0-2, pero Simona Botero, redimida, se lanzó heroicamente para bloquear su disparo.
Monforte movió el banquillo buscando energía fresca: Browne, Baudet, Judit Pablos y Ángeles entraron para darle al equipo un último impulso. En el tramo final, Naima, agotada, se retiró ovacionada por su entrega.
El Real Madrid intentó sentenciar en el 88’ con una acción combinativa entre Keukelaar y Däbritz, que acabó con un posible penalti reclamado por Pau Quesada, pero la colegiada Planes Terol no lo concedió.
Y cuando el Espanyol parecía sin fuerzas, Júlia Guerra emergió en el tiempo añadido. En un córner que detuvo el corazón de todos los presentes, su cabezazo fue directo… pero manso, a las manos de Misa. La esperanza se apagó con ese balón.
El Real Madrid selló así su décima jornada consecutiva sin perder, prolongando una racha que lo mantiene segundo en la tabla, con 20 puntos de 24 posibles. Un equipo que, pese a no brillar en exceso en la Dani Jarque, demostró por qué sigue siendo candidato a todo.
Pero la verdadera historia de la tarde la escribió el Espanyol. Cayó con honor, con dignidad y con ese espíritu de resistencia que define al club desde su fundación. Fue una derrota que no dolió en el alma, sino que reafirmó una identidad. Las blanquiazules se marcharon con la cabeza alta, sabiendo que habían estado a la altura del aniversario más importante de su historia moderna.
(Fuente: Liga F Moeve)
Sara Monforte lo resumió al final con una frase que quedará grabada: “Hoy hemos perdido un partido, pero hemos ganado respeto. Este equipo ha demostrado que está vivo.
Real Madrid (1): Misa; Eva Navarro, Rocío, María Méndez, Holmgaard; Angeldahl (Weir 70’), Toletti; Feller (Iris Ashley 92’), Däbritz, Athenea (Keukelaar 70’); Alba Redondo (Bennison 86’).
Árbitra: Planes Terol (Comité Murciano). Amonestó a Vallejo (35’), Ainoa Campo (45’), María Méndez (77’) y Sara Monforte (93’).
El Real Madrid volverá al Alfredo Di Stéfano el próximo sábado 8 de noviembre a las 19:00 para recibir al Alhama, antes de un exigente “tourmalet” europeo frente a París FC, Barcelona y Arsenal.
Por su parte, el Espanyol Femenino buscará redimirse la próxima jornada, también en casa, ante una Real Sociedad que promete otro duelo de altura.
Será una nueva oportunidad para seguir creciendo, soñando y defendiendo con orgullo el legado de 125 años de historia.
Porque perder con el alma no es caer: es recordar quién eres. Y el Espanyol, una vez más, lo dejó claro en su casa.
📌 Por cuarto año consecutivo, BMW España ha hecho entrega al Real Madrid C.F. de su flota oficial de vehículos, reafirmando una colaboración que une la innovación tecnológica alemana con la grandeza deportiva del club blanco. En esta ocasión, la plantilla del primer equipo femenino ha recibido los nuevos coches oficiales en un acto celebrado en la Ciudad Real Madrid, donde la sostenibilidad y la vanguardia.
La cuarta temporada del acuerdo se distingue por una oferta más amplia de vehículos electrificados y diversas configuraciones mecánicas, con especial protagonismo de los modelos BMW iX y BMW iX2, emblemas de la nueva movilidad premium de la firma bávara.
El espíritu pionero de la Neue Klasse —la nueva generación de vehículos eléctricos de BMW— se funde con el carácter ganador del Real Madrid en una alianza que representa el equilibrio perfecto entre rendimiento, innovación y compromiso medioambiental. Durante el acto, las jugadoras posaron junto al BMW iX3, primer representante de esta nueva era eléctrica, que combina deportividad, tecnología y sostenibilidad en un mismo concepto.
El BMW iX, modelo insignia de la flota, es un SUV 100% eléctrico que encarna la visión del futuro de la marca. Con tres variantes —xDrive45, xDrive60 y M70—, destaca por su avanzada ingeniería, el uso extensivo de materiales reciclados como aluminio y plásticos secundarios, y una autonomía que lo sitúa entre los vehículos más eficientes del mercado.
Junto a él, el BMW iX2 aporta una propuesta más compacta y urbana, disponible en versiones eDrive20 y xDrive30, esta última equipada con dos motores eléctricos que ofrecen una autonomía de hasta 449 kilómetros, manteniendo intacto el placer de conducción característico de BMW.
La imagen final del evento —la plantilla posando junto a los nuevos vehículos— simboliza la unión de dos iconos que comparten una misma filosofía: la búsqueda constante de la excelencia. BMW y Real Madrid, tecnología y talento, innovación y gloria: una alianza que mira al futuro con la misma ambición con la que ambos nombres han escrito su historia.
La expedición blanca ya está unida de nuevo tras el parón FIFA del mes de octubre y ahora tendrá que seguir las indicaciones de Pau Quesada y no bajar la guardia en su visita a la Ciudad Deportiva Dani Jarque para medirse a domicilio con el Espanyol, pues el Atlético de Madrid, que juega antes delante de su afición con Alhama está al acecho para arrebatarle la segunda plaza en la Liga F.
De la cantera murciana a los altares del Bernabéu, la extremo internacional escribe su propia leyenda en el Real Madrid y en “La Roja” campeona de la Nations League.
Hay futbolistas que irrumpen en el fútbol con el ímpetu de una tormenta, que no piden permiso para brillar, que aparecen cuando los focos aún no apuntan hacia ellas y que, a base de talento, carácter y coraje, terminan por conquistar los escenarios más grandes. Eva Navarro (Yecla, 2001) pertenece a esa raza de jugadoras que no esperan a que el fútbol las llame: lo persiguen, lo moldean y lo hacen suyo.
Su llegada al Real Madrid Femenino no fue un fichaje más. Fue el punto de madurez de una carrera forjada en la constancia, en los días silenciosos de entrenamiento, en los viajes largos desde Murcia para seguir soñando con el balón. Tras dejar su huella en el Atlético de Madrid Femenino, club con el que se consolidó como una de las delanteras más desequilibrantes de la Liga F Moeve, Eva decidió dar un paso al frente. Quería nuevos retos, nuevos horizontes. Y el destino le tenía preparado el más grande de todos: vestir de blanco.
Eva llegó a la capital como quien trae una promesa. La promesa de la velocidad, del vértigo, de esa alegría que rompe las líneas rivales y que el Estadio Alfredo Di Stéfano
adora. Desde su primer día, la murciana conquistó el vestuario y al cuerpo técnico por su capacidad para transformar los partidos. No hay jugadora más incisiva en los metros finales. Su cambio de ritmo, su atrevimiento en el uno contra uno y su habilidad para encontrar huecos donde no los hay se han convertido en uno de los recursos más temidos de la Liga F Moeve.
En apenas ocho jornadas de la temporada 2025-2026, Eva Navarro ya es la futbolista con más asistencias de gol del campeonato, con un total de cinco y un promedio de 0.63 por encuentro, según los datos oficiales de la Primera División Femenina. Detrás de esos números hay algo más que estadísticas: hay una futbolista que interpreta el juego con inteligencia, que sabe cuándo frenar, cuándo acelerar y cuándo dejar sola a una compañera frente al arco.
Eva ha encontrado en el Real Madrid un entorno que amplifica su esencia. Su conexión con Alba Redondo, su sociedad con Athenea del Castillo y su entendimiento con Claudia Zornoza en el costado derecho han convertido al conjunto blanco en un vendaval ofensivo. El fútbol de Eva no se mide en goles, sino en impacto: cada vez que toca el balón, algo ocurre.
Campeona de la UEFA Women’s Nations League con España, levantando el trofeo en Andalucía frente a Francia, Eva Navarro ha formado parte de la generación que ha transformado el fútbol femenino español. Aquella noche, envuelta en la emoción del estadio y en la mirada cómplice de sus compañeras, supo que su camino apenas comenzaba. Porque Eva no solo celebra títulos: los trabaja, los construye desde su esfuerzo silencioso, desde la fe inquebrantable en su equipo.
Su historia con la Roja es la historia de una futbolista que no se rinde. De aquella adolescente que soñaba con debutar en la absoluta a la campeona que ahora viste con orgullo el número 19. En la selección, como en el Real Madrid, ha sido descrita como una delantera joven y móvil, capaz de actuar en cualquiera de las tres posiciones ofensivas, aunque su hábitat natural es la banda derecha, donde su fútbol se convierte en un estallido de creatividad.
Sobresale por su capacidad de desequilibrio, su velocidad, su excelsa habilidad técnica con el balón en los pies y su brillante uno contra uno. Tiene algo que no se enseña: el instinto de las grandes, ese que le permite saber cuándo un partido necesita magia y cuándo basta con inteligencia.
Eva Navarro creció con el balón como único refugio. En Yecla, donde las tardes de verano olían a césped y esperanza, comenzó a forjar un carácter competitivo que hoy define su personalidad. Desde muy joven se destacó por su madurez futbolística y su alegría en el campo, dos rasgos que la acompañaron en su paso por el Levante U.D. Femenino, donde empezó a ser reconocida como una de las joyas más prometedoras del fútbol español.
El Atlético de Madrid fue el siguiente capítulo de su historia: tres temporadas de crecimiento, goles decisivos y títulos que consolidaron su nombre. Allí se convirtió en símbolo de lucha y ambición, ganándose el respeto de las rivales y el cariño de la afición colchonera. Pero como toda futbolista que busca trascender, Eva necesitaba seguir escalando. El Real Madrid llamó a su puerta y ella no dudó. En su mirada se veía la decisión de quien no teme a los retos, porque ha aprendido a vivir de ellos.
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En Valdebebas, su impacto fue inmediato. No necesitó adaptación: desde los primeros entrenamientos, sus compañeras reconocieron esa energía distinta que solo poseen las futbolistas destinadas a liderar. Su estilo encaja a la perfección con la filosofía del nuevo proyecto blanco: fútbol directo, combinativo, de presión alta y transiciones rápidas.
El Real Madrid ha encontrado en ella algo más que una atacante: ha encontrado una líder silenciosa, una futbolista que no necesita levantar la voz para contagiar. Cada vez que corre, que encara, que celebra un gol de otra, se percibe el espíritu del grupo. Eva representa ese tipo de jugadora que hace mejores a las demás.
Su desequilibrio y su facilidad para asociarse en corto han dado al equipo una nueva dimensión ofensiva. Ya sea en los duelos frente a defensas cerradas o en los partidos grandes contra Barcelona o Atlético, su inteligencia posicional ha sido clave. Juega con los sentidos: sabe cuándo arrastrar una marca, cuándo romper en diagonal y cuándo ceder el protagonismo para abrir espacio.
Además, su madurez emocional, pese a sus 24 años, es una de las claves de su rendimiento. Eva no se esconde, no se apaga en los partidos grandes: se agranda. Su fútbol tiene personalidad. No hay jugada sin intención, ni carrera sin propósito.
La conexión entre el Real Madrid y la selección española es hoy más fuerte que nunca, y Eva Navarro es uno de sus puentes. Sonia Bermúdez, actual seleccionadora, ha elogiado públicamente su evolución:
“Eva ha crecido muchísimo. Tiene madurez, velocidad y una lectura del juego que solo tienen las grandes. Nos da soluciones en cualquier zona de ataque.”
Y no exagera. En la Nations League conquistada en Andalucía, Eva fue pieza táctica de equilibrio, capaz de abrir el campo y de servir como punto de fuga en las transiciones ofensivas. Su relación con Alexia, Aitana y Alba Redondo dentro de la Roja ha sido clave para que España mantenga su hegemonía internacional.
Eva Navarro entiende el fútbol como una forma de expresión. Cada regate, cada pase, cada asistencia tiene una intención artística. Pero también un mensaje: el de la responsabilidad con la camiseta que lleva. En el Real Madrid, la 19 es símbolo de entrega, un número que ya pertenece a su historia.
El club blanco valora en ella no solo el talento, sino la constancia. En cada entrenamiento, Eva deja la misma intensidad que en un clásico. Esa ética profesional, esa mezcla de pasión y rigor, la han convertido en una referencia dentro y fuera del campo.
5 asistencias en 8 jornadas de la Liga F Moeve 2025-26, la mejor marca del campeonato. 0.63 asistencias por partido, el promedio más alto entre las 10 principales ligas europeas. 82% de efectividad en duelos ofensivos (dato de la Primera División Femenina). 9 ocasiones creadas por encuentro, líder en su equipo.
Estas cifras confirman lo que la afición ya percibe: Eva Navarro no solo está en su mejor momento, sino que se ha consolidado como una de las futbolistas más determinantes de Europa.
El futuro de Eva Navarro se escribe con ilusión. En el Real Madrid ha encontrado la estabilidad y el contexto ideales para seguir creciendo. Su madurez, su influencia en el juego y su conexión con las grandes noches la proyectan hacia una trayectoria destinada a marcar época.
El fútbol femenino español vive un tiempo dorado, y nombres como el suyo son el reflejo de una generación que ya no tiene techo. Eva representa la audacia, la pasión y el orgullo de un país que aprendió a ganar creyendo en su propio talent
“El fútbol no se trata solo de marcar goles, sino de dejar huellas. Eva Navarro no corre: flota. No asiste: guía. No juega: interpreta. Es la futbolista que redefine el costado derecho, que convierte cada regate en un poema y cada pase en una promesa. Cuando España levantó la Nations League en Andalucía, ella estaba allí, sonriendo, construyendo futuro desde la humildad. Hoy, el Bernabéu la mira con el mismo respeto con el que se mira a las elegidas: las que cambian los partidos y, con ellos, cambian la historia. Eva Navarro no es solo presente: es destino. La Roja la disfruta, el Real Madrid la celebra y el fútbol, simplemente, la admira.”
🔝 Se une al grupo de la máximas asistentes de Liga F Moeve
📌 El primer FC Barcelona – Real Madrid CF de la temporada se disputará el sábado 15 de noviembre a las 16:00h en el Estadi Olímpic Lluís Companys, que volverá a abrir sus puertas para albergar uno de los mejores partidos de fútbol femenino a nivel mundial.
FC Barcelona vs Real Madrid: el Clásico que vuelve a latir en el Estadi Olímpic, con el cartel de ‘no hay billetes’ y la promesa de una nueva página dorada para el fútbol femenino español
El fútbol femenino español vuelve a detener el tiempo. El próximo sábado 15 de noviembre, a las 16:00 horas, el Estadi Olímpic Lluís Companys volverá a ser el epicentro de las emociones, el escenario donde el balón y la historia se dan la mano. Allí se enfrentarán FC Barcelona y Real Madrid CF en el gran Clásico de la Liga F Moeve 2025-2026, correspondiente a la undécima jornada del campeonato. Un duelo que trasciende lo deportivo y que ya forma parte del patrimonio emocional de una nueva generación de aficionados.
DAZN ofrecerá el encuentro en directo con un despliegue técnico y audiovisual sin precedentes, con cámaras 360º, seguimiento exclusivo del túnel de vestuarios y contenido inmersivo para acercar al espectador al corazón del espectáculo. Todo está preparado para que el fútbol femenino viva otra jornada histórica.
tercer año consecutivo, el Estadi Olímpic Lluís Companys abrirá sus puertas para acoger el Clásico femenino. Un recinto cargado de memoria, símbolo de los grandes momentos del deporte catalán, que se ha convertido en el hogar ideal para una cita que cada temporada crece en pasión, repercusión y prestigio internacional. • En 2023/24, el Barça se impuso por 5-0 ante 38.707 espectadores, en un ambiente de fiesta y reivindicación colectiva del poder del fútbol femenino. • En 2024/25, el Real Madrid conquistó el Olímpic por 1-3, logrando su primera victoria de la historia ante el FC Barcelona Femenino, con 35.812 personas en las gradas, en una tarde que quedó grabada en la retina de las madridistas y en el orgullo de quienes defienden que la igualdad también se juega sobre el césped.
Este año, la expectativa es aún mayor. Las entradas se agotarán en cuestión de días, y todo apunta a que el estadio volverá a lucir el cartel de “No hay billetes”, símbolo inequívoco de que el Clásico ya es una de las grandes fechas del calendario deportivo español.
nivel deportivo, el contexto no podría ser más apasionante. FC Barcelona y Real Madrid CF llegan al duelo en la cima de la Liga F Moeve 2025-26, ocupando la primera y segunda posición, respectivamente, y manteniendo una trayectoria impecable también en la UEFA Women’s Champions League.
El Barça, vigente subcampeón de Europa, continúa bajo el mando de Pere Romeu, con una plantilla de ensueño que combina la magia de Aitana Bonmatí, la contundencia de Alexia Putellas, la electricidad de Salma Paralluelo y la seguridad de una defensa que sigue siendo una fortaleza. Su fútbol sigue siendo un homenaje a la posesión, la presión y la creatividad.
El Real Madrid, por su parte, ha dado un salto competitivo monumental. Dirigido por Pau Quesada , el conjunto blanco vive su mejor momento histórico: cohesión táctica, velocidad en las transiciones y un bloque cada vez más maduro. Con futbolistas como Caroline Weir, Athenea del Castillo, Misa Rodríguez, Sandie Toletti o Linda Caicedo , el equipo madridista ha aprendido a competir de tú a tú con el campeón.
Este Clásico será más que una batalla por tres puntos: será un pulso entre dos filosofías que han elevado el nivel del fútbol femenino español y europeo.
Lo que hace apenas cinco años era un sueño —un Clásico femenino con miles de espectadores, cobertura internacional y atención mediática masiva— es hoy una realidad consolidada. Desde su primer enfrentamiento oficial en 2020, Barça y Real Madrid han protagonizado un duelo que ha crecido exponencialmente en rivalidad, intensidad y significado social.
En apenas cinco temporadas, el Clásico ha pasado de ser una promesa a convertirse en un espectáculo de masas, con cifras de asistencia que rivalizan con las grandes ligas europeas y audiencias televisivas que baten récords año tras año.
La edición 2025 promete superar todo lo anterior: una grada llena, una ciudad volcada, un país expectante. Porque cada encuentro entre azulgranas y madridistas ya no es solo fútbol: es la representación de cómo el deporte femenino ha conquistado su espacio en la historia.
Más allá del componente emocional, el choque del 15 de noviembre puede tener consecuencias directas en la clasificación. Apenas un punto separa a ambos equipos tras diez jornadas, y el vencedor no solo dará un golpe sobre la mesa en la Liga F Moeve, sino que enviará un mensaje de poder al resto de Europa.
Ambos conjuntos han iniciado la Champions League con paso firme. El Barça busca revalidar su trono continental, mientras que el Real Madrid persigue esa ansiada semifinal que se le resiste desde hace dos temporadas. El Clásico, en ese contexto, llega en el mejor momento posible: dos plantillas en plena forma, dos estilos antagónicos y una rivalidad que se ha vuelto universal.
El duelo podrá seguirse en directo por DAZN, que ofrecerá una retransmisión especial con entrevistas previas, cámaras exclusivas en los vestuarios, narración desde el terreno de juego y análisis en tiempo real. El canal prepara además un documental previo titulado “El Clásico que cambió la historia”, con testimonios de jugadoras de ambos equipos y material inédito de los últimos enfrentamientos.
La cobertura incluirá presencia en redes sociales con contenido en vivo, mosaicos interactivos para los espectadores y conexión internacional con más de 40 países que emitirán el partido en directo.
Más allá del marcador, lo que se vivirá en el Olímpic será una fiesta del deporte y de la igualdad. Familias, peñas, colegios, niñas y niños de toda España llenarán las gradas en una jornada pensada para celebrar la grandeza de este deporte.
El club azulgrana ha preparado un programa especial con actividades desde primera hora del día, música en directo, zona de hinchas y homenaje a las pioneras que abrieron el camino décadas atrás.
Por su parte, el Real Madrid ha organizado viajes de aficionados desde la capital, con el objetivo de teñir de blanco una parte de las gradas del Olímpic y revivir la emoción del histórico triunfo del pasado año.
próximo 15 de noviembre no será solo una jornada de fútbol. Será un homenaje al progreso, al talento y a la determinación de miles de mujeres que han hecho posible que hoy el Clásico femenino sea un evento global.
FC Barcelona y Real Madrid CF se medirán una vez más con la mirada del mundo puesta sobre ellas, con la emoción de las gradas al límite y con la certeza de que, pase lo que pase, el fútbol femenino español ya ha conquistado algo mucho más importante que un resultado: su propio lugar en la historia.
Cuando el árbitro pite el inicio, el Estadi Olímpic Lluís Companys volverá a rugir, las cámaras del mundo apuntarán a ese escenario y millones de niñas volverán a soñar. Porque este Clásico no solo se juega: se siente, se celebra y se recuerda.