
⬛️ Los clubes de Liga F Moeve pondrán incorporar o dar de baja a sus jugadoras desde el viernes 2 de enero hasta el viernes 30 de enero de 2026. Es el segundo plazo de inscripción de futbolistas tras la pasada ventana de verano. Yerai Martín ya se ha convertido en el nuevo entrenador del Costa Adeje Tenerife.
Desde este viernes 2 de enero de 2026, la Liga F Moeve entra oficialmente en uno de los momentos más estratégicos y determinantes de toda la temporada: la apertura del segundo plazo de inscripción de jugadoras, una ventana clave que permitirá a los dieciséis clubes de la máxima categoría del fútbol femenino español ajustar, reforzar, redefinir y, en muchos casos, reinventar sus plantillas con el objetivo de afrontar con mayores garantías la segunda mitad del curso 2025-2026.
Se trata de un periodo que, más allá de los movimientos puramente deportivos, suele marcar giros narrativos en la competición, altera dinámicas internas, reconfigura proyectos a medio plazo y, en no pocas ocasiones, decide el destino final de los equipos tanto en la lucha por el título, como en la pelea por Europa o en la siempre tensa batalla por la permanencia. Este segundo plazo de inscripción se prolongará hasta el viernes 30 de enero de 2026, estableciendo así un margen de casi cuatro semanas en el que la actividad en despachos, direcciones deportivas y oficinas de comunicación será tan intensa como la que se vive sobre el césped cada fin de semana.
El reglamento de la Liga F Moeve establece con claridad que solo existen dos ventanas oficiales de inscripción y baja de jugadoras a lo largo de la temporada. La primera tuvo lugar durante el verano, del 1 de julio al 19 de septiembre, un periodo tradicionalmente más largo y en el que se construyen las bases de los proyectos deportivos. La segunda, la que ahora se abre en enero, es más breve, pero no por ello menos trascendente. Al contrario: es una ventana quirúrgica, de corrección, de reacción inmediata ante los resultados obtenidos durante la primera vuelta.
Durante este plazo invernal, los clubes pueden inscribir nuevas futbolistas, ya sea procedentes de otros equipos de la propia Liga F, de ligas extranjeras o del mercado de jugadoras sin contrato. Del mismo modo, también está permitido dar de baja a futbolistas mediante cesiones, traspasos definitivos o rescisión de contrato, siempre respetando la normativa laboral y federativa vigente. Además, este periodo suele aprovecharse para anunciar renovaciones contractuales, movimientos que, aunque no alteran la inscripción, sí envían mensajes claros de estabilidad, confianza y proyecto a medio y largo plazo.
Históricamente, el mercado de invierno en el fútbol femenino español ha tenido un impacto progresivo. En los primeros años de profesionalización, los movimientos eran escasos y muy condicionados por presupuestos limitados. Sin embargo, con la consolidación de la Liga F, el aumento de la inversión, la mejora de las estructuras deportivas y el crecimiento del interés mediático e institucional, el mercado de enero ha ganado peso específico.
Cada temporada se observa una mayor planificación estratégica en esta ventana: clubes que refuerzan posiciones clave tras detectar carencias, equipos que reaccionan ante lesiones de larga duración, proyectos que cambian de rumbo tras una primera vuelta decepcionante y, también, entidades que aprovechan para adelantar operaciones de futuro, incorporando talento joven o futbolistas que finalizan contrato en verano y que pueden llegar en condiciones ventajosas.
Los refuerzos invernales suelen responder a necesidades muy concretas. A diferencia del verano, donde se construye un bloque amplio, en enero se buscan perfiles específicos: una central que aporte liderazgo, una mediocentro que equilibre el juego, una delantera que mejore cifras goleadoras o una portera que cubra una baja inesperada.
En muchos casos, estas incorporaciones llegan en forma de cesiones, una fórmula cada vez más habitual que permite a los clubes ajustar presupuestos y ofrecer minutos a jugadoras que no están teniendo protagonismo en otros proyectos. También se producen traspasos definitivos y fichajes de jugadoras libres, especialmente internacionales que rescinden contratos en ligas extranjeras.
El mercado de invierno también es un momento delicado para las futbolistas que no han contado con minutos durante la primera mitad de la temporada. Las direcciones deportivas, en coordinación con los cuerpos técnicos, evalúan el rendimiento, la adaptación y el encaje táctico de cada jugadora. Cuando se considera que no se están cumpliendo las expectativas, se abre la puerta a salidas consensuadas.
Estas bajas pueden producirse mediante cesiones, buscando que la futbolista gane continuidad en otro entorno; traspasos, cuando existe interés firme de otro club; o rescisiones de contrato, una vía más traumática, pero que en ocasiones resulta inevitable para ambas partes.
Aunque no siempre reciben el mismo foco mediático que los fichajes, las renovaciones contractuales son uno de los elementos más importantes de este periodo. Anunciar la continuidad de jugadoras clave refuerza el mensaje de estabilidad y proyecto, protege activos deportivos y envía una señal clara tanto al vestuario como al entorno de la competición.
este inicio de mercado lo ha protagonizado el Costa Adeje Tenerife, que ha aprovechado la apertura del segundo plazo de inscripción para anunciar oficialmente a su nuevo entrenador, Yerai Martín. Aunque el cambio en el banquillo no está directamente vinculado a la inscripción de jugadoras, sí marca un punto de inflexión en el proyecto deportivo del club canario.
La llegada de Yerai Martín responde a la necesidad de redefinir el rumbo del equipo tras una primera parte de la temporada marcada por la irregularidad. El Costa Adeje Tenerife es históricamente un club reconocido por su estabilidad, su identidad competitiva y su capacidad para maximizar recursos, por lo que este movimiento supone una apuesta clara por reimpulsar el rendimiento colectivo y sacar mayor partido a una plantilla que cuenta con talento contrastado.
El nuevo técnico afronta ahora un doble desafío: por un lado, adaptarse rápidamente al vestuario y a la dinámica competitiva de la Liga F; por otro, trabajar de la mano con la dirección deportiva para evaluar posibles refuerzos o ajustes en la plantilla durante este mercado de enero.
de los clubes que ha comenzado a mover ficha es la Real Sociedad, que ha comunicado dos salidas en el inicio de este segundo plazo de inscripción. Aunque las bajas forman parte natural del mercado, su anuncio siempre genera lecturas deportivas y estratégicas.
En el caso del conjunto txuri-urdin, estas salidas pueden interpretarse como una reorganización interna tras una primera vuelta exigente, en la que el equipo ha alternado buenas actuaciones con momentos de menor regularidad. Las bajas liberan espacio salarial y deportivo, permitiendo al club valorar nuevas incorporaciones o apostar por jugadoras jóvenes de su cantera, una de las más prolíficas del fútbol femenino español.
Para comprender la importancia de este segundo plazo de inscripción, es necesario recordar el papel que desempeñó el primer mercado de la temporada, celebrado entre el 1 de julio y el 19 de septiembre. Durante ese periodo estival, los clubes de la Liga F Moeve construyeron las bases de sus proyectos, apostaron por fichajes estratégicos y renovaron a buena parte de sus jugadoras clave.
Ese mercado de verano es, por volumen y duración, el más relevante del año. Sin embargo, no siempre permite anticipar todos los escenarios posibles: lesiones inesperadas, adaptaciones más lentas de lo previsto, cambios en la dinámica competitiva o incluso variaciones en los objetivos deportivos obligan a muchos clubes a corregir el rumbo en enero.
El hecho de que estas sean las dos únicas ventanas oficiales de inscripción y baja de jugadoras obliga a los clubes a una planificación extremadamente cuidadosa. No hay margen para improvisaciones fuera de estos plazos, lo que convierte cada decisión en un movimiento de alto impacto.
Las direcciones deportivas trabajan durante meses en escenarios hipotéticos: qué hacer si una jugadora clave se lesiona, cómo reaccionar si el equipo no alcanza los objetivos previstos, qué oportunidades de mercado pueden surgir en enero o cómo blindar a las futbolistas más determinantes frente al interés de otros clubes.
Más allá de la dimensión deportiva e institucional, el mercado de invierno tiene un fuerte componente humano. Para muchas futbolistas, este periodo supone enfrentarse a decisiones complejas: aceptar una cesión para tener más minutos, cambiar de ciudad o incluso de país, o luchar por revertir su situación en el club actual.
Los cuerpos técnicos y los departamentos de comunicación desempeñan un papel fundamental en la gestión de estas situaciones, buscando que los movimientos se realicen con respeto, transparencia y sensibilidad hacia las jugadoras.
En una liga cada vez más profesionalizada y mediática, el mercado de fichajes no es solo una cuestión deportiva, sino también comunicativa. Los anuncios de incorporaciones, salidas, renovaciones o cambios en el banquillo forman parte del relato de la temporada y contribuyen a fortalecer la identidad de los clubes.
Las entidades cuidan cada vez más la forma en la que comunican estos movimientos, conscientes de su impacto en la afición, en los patrocinadores y en la percepción externa del proyecto.
Desde este 2 de enero hasta el 30 de enero de 2026, la Liga F Moeve vivirá semanas de intensa actividad fuera del césped, con negociaciones discretas, anuncios oficiales y movimientos que, en muchos casos, marcarán el devenir de la temporada.
El Costa Adeje Tenerife ya ha dado el primer paso con la llegada de Yerai Martín al banquillo; la Real Sociedad ha iniciado su reestructuración con dos salidas; y el resto de clubes observan, analizan y preparan sus movimientos en un tablero donde cada decisión cuenta.
Este segundo plazo de inscripción no es solo una ventana administrativa: es un punto de inflexión, un espacio para corregir errores, reforzar virtudes y redefinir ambiciones. Cuando el mercado cierre el próximo viernes 30 de enero, los dieciséis equipos de la Liga F Moeve quedarán configurados de forma definitiva para afrontar la segunda mitad del campeonato, conscientes de que ya no habrá margen para cambios y de que cada partido será un paso más hacia el desenlace final de la temporada 2025-2026.
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