
◼️ EA SPORTS ha puesto en marcha, este miércoles 21 de enero, las votaciones para designar a la POTM del mes de enero en Liga F Moeve. La competición española se convirtió la temporada pasada en la primera liga femenina a nivel mundial en contar con esta acción. La ganadora de este galardón se dará a conocer el próximo lunes 2 de febrero.
La temporada pasada marcó un antes y un después en la historia del fútbol femenino profesional. No fue únicamente por los récords de audiencia, por la consolidación de proyectos deportivos ambiciosos o por el crecimiento sostenido de la Liga F como una de las competiciones de referencia en Europa, sino porque por primera vez una gran multinacional del entretenimiento interactivo como EA SPORTS decidió situar al fútbol femenino en el centro de una narrativa global de reconocimiento individual, innovación y visibilidad. La Liga F Moeve fue elegida para convertirse en la primera liga femenina del mundo en estrenar los galardones oficiales de Player of the Month, un distintivo que hasta ese momento estaba reservado exclusivamente a las grandes competiciones masculinas del panorama internacional. Aquel gesto no fue simbólico ni coyuntural, sino estructural: supuso la validación definitiva de una competición que llevaba años reclamando su espacio con hechos, talento y una identidad propia cada vez más reconocible.
El premio Player of the Month nació con una vocación clara: reconocer el rendimiento sostenido, el impacto competitivo y la influencia real de una futbolista durante un periodo concreto de la temporada. No se trata únicamente de goles, asistencias o estadísticas aisladas, sino de liderazgo, regularidad, capacidad para marcar diferencias y para elevar el nivel colectivo de su equipo. Que EA SPORTS decidiera implantar este galardón en la Liga F Moeve antes que en cualquier otra liga femenina del planeta fue una declaración de intenciones que situó a la competición española en el epicentro del fútbol femenino mundial, compartiendo espacio con torneos históricos del fútbol masculino como LALIGA EA SPORTS, la Premier League, la Serie A, la Bundesliga o la Ligue 1. La Liga F dejó de ser una promesa para convertirse en una certeza.
El impacto de aquella primera edición del Player of the Month fue inmediato. Mes tras mes, la conversación alrededor del fútbol femenino se amplificó, las aficiones encontraron un nuevo motivo para seguir la competición con atención semanal y las futbolistas comenzaron a ocupar un espacio de reconocimiento individual que durante décadas les había sido negado. La excelente acogida de la iniciativa confirmó que el fútbol femenino no solo estaba preparado para asumir este tipo de distinciones, sino que las necesitaba para seguir creciendo, para seguir contando su historia desde el mérito y desde la excelencia deportiva. Por eso, en la temporada 2025/2026, EA SPORTS redobló su apuesta y consolidó definitivamente el premio como parte estructural del ecosistema de la Liga F Moeve.
Desde el inicio de esta campaña, el galardón ha ido dibujando un mapa emocional y competitivo del campeonato. En el mes de septiembre, Luany, con la camiseta del Atlético de Madrid, inauguró el palmarés de la temporada demostrando que el talento joven, cuando se combina con personalidad y ambición, puede marcar diferencias desde el primer minuto. Octubre fue el mes de Edna Imade, estandarte de una Real Sociedad reconocible, sólida y competitiva, capaz de mirar de frente a cualquier rival. Noviembre consagró a Claudia Pina, una futbolista que simboliza como pocas la excelencia técnica, la inteligencia táctica y la capacidad de decidir partidos desde cualquier zona del campo, mientras que diciembre coronó a Ewa Pajor, referencia ofensiva absoluta y ejemplo de profesionalidad, instinto y liderazgo silencioso. Cada premio no solo reconoció a una futbolista, sino que explicó un momento concreto de la temporada y ayudó a construir el relato global de la Liga F Moeve.
Con dieciséis jornadas ya disputadas y el campeonato entrando en una fase decisiva, el mes de enero emerge como un punto de inflexión. Es el primer mes completo del nuevo año, el momento en el que los equipos ajustan objetivos, consolidan dinámicas o corrigen inercias, y en el que las futbolistas que asumen responsabilidades lo hacen con una claridad meridiana. En ese contexto, siete nombres propios se han erigido como candidatas al galardón de Player of the Month de enero, siete futbolistas que representan no solo el talento individual, sino la diversidad competitiva, geográfica y estilística de la Liga F Moeve. Siete historias distintas que confluyen en un mismo reconocimiento.
Sydney Schertenleib, con la camiseta del FC Barcelona, encarna el presente y el futuro de una entidad que ha convertido la excelencia en una costumbre. Su irrupción y consolidación durante el mes de enero no se explica únicamente por su calidad técnica, sino por su capacidad para integrarse en un ecosistema altamente exigente, interpretar el juego con madurez y ofrecer soluciones constantes en contextos de máxima presión. En un equipo donde cada acción se analiza al detalle y donde la competencia interna es feroz, Schertenleib ha demostrado personalidad, precisión y una comprensión del juego que trasciende su edad. Su impacto no siempre se mide en cifras inmediatas, pero sí en la fluidez colectiva, en la continuidad ofensiva y en la sensación permanente de control que transmite cuando participa en la circulación del balón. Ser diferencial en el FC Barcelona implica algo más que talento: implica asumir una herencia, un estilo y una responsabilidad histórica, y Sydney Schertenleib ha respondido con naturalidad y ambición.
Athenea del Castillo, referente ofensivo del Real Madrid CF, ha vuelto a demostrar en enero por qué es una de las futbolistas más determinantes del campeonato. Su capacidad para desequilibrar en el uno contra uno, su lectura de los espacios y su influencia directa en los partidos la convierten en una amenaza constante para cualquier defensa. Pero más allá de las acciones decisivas, Athenea representa la evolución competitiva de un Real Madrid que sigue construyendo su identidad y que encuentra en ella un faro emocional y deportivo. Durante el mes de enero, su rendimiento ha sido sinónimo de verticalidad, valentía y compromiso, asumiendo galones en momentos clave y liderando desde el ejemplo. Cada balón que pasa por sus botas activa a su equipo y conecta con una afición que reconoce en ella el espíritu competitivo que define a los grandes clubes.
Elba Vergés, capitana y alma del Costa Adeje Tenerife, simboliza la resiliencia y la fidelidad a un proyecto que ha sabido mantenerse competitivo temporada tras temporada. Su nominación es el reconocimiento a una futbolista que entiende el fútbol desde la inteligencia táctica, la anticipación y el liderazgo silencioso. En enero, Vergés ha vuelto a ser el eje sobre el que se sostiene su equipo, ordenando la línea defensiva, ganando duelos clave y transmitiendo seguridad en cada acción. Su importancia va más allá del terreno de juego: es el reflejo de un club que ha hecho del compromiso y la estabilidad su seña de identidad. En una liga cada vez más exigente, la regularidad y la fiabilidad defensiva son valores diferenciales, y Elba Vergés los representa como pocas.
Anna Torrodá, con el RCD Espanyol, ha protagonizado uno de los meses más completos de su carrera. Su rendimiento en enero ha sido una declaración de intenciones de un equipo que pelea cada jornada desde la convicción y el trabajo colectivo. Torrodá ha destacado por su capacidad para interpretar distintos registros del juego, aportando equilibrio, llegada y una lectura táctica que ha resultado clave en partidos de alta exigencia. Su nominación pone en valor a futbolistas que no siempre ocupan los focos mediáticos, pero cuya influencia resulta determinante para sostener proyectos competitivos. En el Espanyol, Anna Torrodá se ha consolidado como una pieza imprescindible, y enero ha sido el mes en el que su impacto se ha hecho incuestionable.
Ari Mingueza, estandarte del Granada CF, ha sido una de las grandes protagonistas del arranque de 2026. Su energía, su capacidad para multiplicarse en el campo y su compromiso absoluto con el escudo han convertido cada partido en una demostración de carácter. En un equipo que compite desde la intensidad y la identidad colectiva, Mingueza ha sabido elevar su rendimiento individual para empujar al grupo en momentos decisivos. Su nominación es también un reconocimiento al crecimiento del Granada CF en la élite, a su capacidad para competir con valentía y a la importancia de futbolistas que entienden el juego desde el sacrificio y la ambición.
Érika González, con el Levante UD, ha vuelto a demostrar que el gol sigue siendo un arte que se cultiva con instinto, trabajo y constancia. Durante el mes de enero, su olfato goleador y su capacidad para aparecer en el momento justo han resultado fundamentales para su equipo. Más allá de las cifras, Érika aporta una lectura del juego ofensivo que condiciona a las defensas rivales y genera espacios para sus compañeras. Su candidatura al Player of the Month es el reflejo de un rendimiento sostenido y de una influencia directa en los resultados, cualidades esenciales para cualquier aspirante al galardón.
Paula Fernández, centrocampista de la Real Sociedad, completa una lista de nominadas que resume a la perfección la diversidad y la riqueza competitiva de la Liga F Moeve. Su mes de enero ha sido un ejercicio de inteligencia, equilibrio y precisión. Capaz de ordenar el juego, de ofrecer soluciones en la salida de balón y de interpretar los ritmos del partido, Paula Fernández ha sido una de las piezas clave del engranaje txuri-urdin. Su nominación reconoce a las futbolistas que hacen mejor a su equipo desde la comprensión profunda del juego, desde el trabajo constante y desde una regularidad que sostiene cualquier proyecto ambicioso.
La votación, abierta a todos los aficionados entre el miércoles 21 y el domingo 25 de enero, representa mucho más que la elección de una ganadora. Es una invitación a participar activamente en el relato del fútbol femenino, a reconocer el talento y a formar parte de una comunidad que crece y se fortalece jornada tras jornada. El anuncio de la ganadora, previsto para el lunes 2 de febrero a través de los canales oficiales de EA SPORTS y Liga F Moeve, culminará un proceso que celebra el mérito, la excelencia y el compromiso con el fútbol femenino profesional.
La entrega del trofeo en los prolegómenos de un partido, ante su afición y en su estadio, no será un mero acto protocolario, sino la materialización de un reconocimiento colectivo. Porque el Player of the Month no solo distingue a una futbolista, sino que honra a una liga, a sus clubes y a una generación de jugadoras que están escribiendo, con cada partido, una historia que ya es imborrable.
Ese reconocimiento público que culmina con la entrega del trofeo no surge de la nada. Es el resultado de un proceso de transformación profunda que la Liga F Moeve ha experimentado en los últimos años, un camino en el que la profesionalización, la visibilidad y la narrativa propia han ido de la mano. El Player of the Month de EA SPORTS se ha convertido, en muy poco tiempo, en uno de los símbolos más claros de esa evolución. Cada mes, la competición se detiene para mirar con lupa el rendimiento de sus protagonistas, para analizar quién ha marcado el pulso del campeonato, quién ha asumido responsabilidades en momentos de máxima exigencia y quién ha sabido sostener el peso de un equipo entero sobre sus botas.
Enero, históricamente, siempre ha sido un mes especial en cualquier competición liguera. Es el mes del regreso tras el parón navideño, el momento en el que se reordenan los objetivos y en el que las dinámicas se confirman o se rompen definitivamente. En la Liga F Moeve, enero de 2026 ha concentrado una intensidad competitiva notable, con partidos igualados, contextos de máxima presión y escenarios en los que el margen de error se reduce al mínimo. En ese entorno, las siete futbolistas nominadas no solo han rendido a un nivel sobresaliente, sino que han sabido hacerlo cuando el contexto lo exigía, cuando el partido pedía personalidad, claridad y determinación.
La figura de Sydney Schertenleib, por ejemplo, se inscribe dentro de una tradición histórica del FC Barcelona que ha sabido identificar, formar y potenciar talento joven hasta convertirlo en referencia mundial. En un equipo donde la excelencia técnica es el punto de partida y no el objetivo final, Schertenleib ha demostrado durante el mes de enero una madurez competitiva que va más allá de lo esperado. Su capacidad para entender los espacios, para ofrecer líneas de pase constantes y para interpretar cuándo acelerar y cuándo pausar el juego ha sido fundamental en encuentros cerrados, donde el dominio territorial no siempre se traduce en ventaja inmediata. En ese tipo de partidos, su presencia ha aportado continuidad, equilibrio y una sensación de control que define al Barcelona contemporáneo. Ser candidata al Player of the Month en un contexto tan exigente es, en sí mismo, una declaración de estatus.
Athenea del Castillo, por su parte, representa una narrativa distinta pero igualmente poderosa. La del crecimiento constante de un proyecto que busca consolidarse entre la élite y que necesita referentes capaces de asumir la responsabilidad en los momentos decisivos. Durante enero, Athenea no solo ha sido determinante en términos ofensivos, sino que ha asumido un rol de liderazgo emocional evidente. Su lenguaje corporal, su insistencia en el desborde, su capacidad para pedir el balón incluso en escenarios adversos hablan de una futbolista que entiende la presión como un estímulo y no como una carga. En una Liga F Moeve cada vez más competitiva, contar con perfiles capaces de decidir partidos desde la personalidad es un valor incalculable, y Athenea ha encarnado ese perfil con claridad durante todo el mes.
La candidatura de Elba Vergés tiene un peso simbólico especial dentro del ecosistema de la Liga F. En un campeonato donde el foco mediático suele recaer sobre el talento ofensivo, la figura de una defensora central que lidera desde la consistencia, la lectura táctica y la fiabilidad adquiere un valor diferencial. Vergés ha sido, una vez más, el sostén del Costa Adeje Tenerife, un equipo que ha construido su identidad desde la solidez y el compromiso colectivo. Durante enero, su capacidad para anticipar acciones, para ordenar a sus compañeras y para neutralizar a delanteras de primer nivel ha sido determinante. Su nominación recuerda que el fútbol también se gana desde la defensa, desde la concentración permanente y desde la experiencia acumulada partido a partido.
Anna Torrodá ha vivido un mes de enero que bien podría considerarse un punto de inflexión en su temporada. En un RCD Espanyol que compite cada jornada desde la intensidad y la cohesión, Torrodá ha aportado una versatilidad táctica fundamental. Capaz de adaptarse a diferentes roles dentro del centro del campo, su influencia se ha manifestado tanto en la recuperación como en la construcción del juego. Su lectura de los tiempos del partido, su capacidad para sostener al equipo en momentos de repliegue y su llegada desde segunda línea han convertido su rendimiento en uno de los más completos del mes. La nominación reconoce ese tipo de futbolistas que hacen funcionar al colectivo, que entienden el fútbol como un engranaje y que brillan desde la utilidad constante.
En el caso de Ari Mingueza, la palabra que mejor define su mes de enero es compromiso. En el Granada CF, un club que ha hecho de la intensidad y la valentía su seña de identidad, Mingueza ha sido el reflejo perfecto de ese espíritu. Su capacidad para presionar, para recorrer metros sin balón y para implicarse en cada acción ha elevado el nivel competitivo de su equipo. Pero más allá del esfuerzo físico, su inteligencia para interpretar el juego y para elegir correctamente en situaciones límite ha marcado la diferencia. Enero ha sido el mes en el que Mingueza ha consolidado su rol como futbolista clave dentro del proyecto granadino, demostrando que el crecimiento individual va de la mano del crecimiento colectivo.
Érika González ha vuelto a recordarle a la Liga F Moeve que el gol sigue siendo un bien preciado y que no todas las goleadoras son iguales. Durante el mes de enero, su capacidad para aparecer en el área, para atacar el primer palo y para leer las segundas jugadas ha sido decisiva para el Levante UD. Su nominación no responde a un destello puntual, sino a una regularidad sostenida que se traduce en puntos y en confianza para su equipo. En un campeonato donde los partidos se deciden cada vez por márgenes más estrechos, contar con una futbolista capaz de transformar una ocasión en un gol es un privilegio, y Érika ha ejercido ese rol con eficacia y determinación.
Paula Fernández completa la lista de nominadas con un perfil que encarna la esencia del centrocampista moderno. En la Real Sociedad, su influencia durante enero ha sido silenciosa pero constante. Su capacidad para ofrecerse siempre como apoyo, para ordenar la circulación del balón y para interpretar las necesidades del partido en cada momento la convierten en una pieza fundamental del sistema. Paula no necesita grandes gestos para destacar; su fútbol se construye desde la inteligencia, la precisión y la regularidad. Su nominación es un reconocimiento al trabajo bien hecho, a la importancia de las futbolistas que hacen que todo funcione, incluso cuando no acaparan titulares.
La votación abierta a los aficionados refuerza uno de los pilares fundamentales de este premio: la conexión entre la competición y su público. El Player of the Month no es solo una distinción técnica o estadística, sino una herramienta de participación y de construcción de comunidad. Cada voto representa una mirada, una preferencia, una historia personal ligada a un club o a una futbolista. Ese proceso colectivo amplifica el impacto del galardón y lo convierte en algo más que un trofeo: lo transforma en un símbolo compartido.
Cuando el próximo 2 de febrero se anuncie el nombre de la ganadora a través de los canales oficiales de EA SPORTS y Liga F Moeve, el fútbol femenino volverá a detenerse durante unos instantes para celebrar el talento, el esfuerzo y la excelencia. La ceremonia de entrega, en los prolegómenos de un partido y ante su afición, será el cierre visible de un proceso que se ha construido jornada a jornada, entrenamiento a entrenamiento, desde el compromiso absoluto con la competición.
Pero más allá de quién alce finalmente el trofeo, el verdadero triunfo reside en la existencia misma del premio, en su continuidad y en su capacidad para contar historias. Porque cada nominación es un reconocimiento al crecimiento de la Liga F Moeve, a la diversidad de sus protagonistas y a la riqueza competitiva de un campeonato que ha sabido ganarse su lugar en el mapa del fútbol mundial. Enero de 2026 no será recordado solo por sus resultados, sino por haber reunido en una misma votación a siete futbolistas que representan siete maneras distintas de entender y de vivir el fútbol.
Y es precisamente en esa pluralidad donde la Liga F Moeve encuentra su mayor fortaleza, en la convivencia de estilos, trayectorias y contextos que enriquecen el relato colectivo. El Player of the Month de EA SPORTS actúa como un espejo de esa realidad, reflejando mes a mes la complejidad y la belleza de una competición que ya no necesita compararse para reivindicarse, porque ha construido su propio camino.
el fondo, el verdadero valor de este galardón reside en lo que representa más allá del mes concreto que premia. El Player of the Month de EA SPORTS ha dejado de ser una simple distinción mensual para convertirse en una herramienta narrativa que ayuda a explicar la Liga F Moeve en tiempo real, a fijar momentos, a señalar protagonistas y a construir memoria colectiva. Cada edición añade una capa más al relato de una competición que ya no se define solo por su clasificación final, sino por la suma de historias individuales que la atraviesan y la enriquecen. Enero de 2026 es uno de esos momentos que ayudan a entender en qué punto se encuentra el fútbol femenino español, cuáles son sus referentes actuales y hacia dónde se dirige.
La coexistencia en una misma lista de nominadas de futbolistas pertenecientes a clubes con realidades tan distintas como el FC Barcelona, el Real Madrid CF, la Real Sociedad, el Levante UD, el Costa Adeje Tenerife, el RCD Espanyol o el Granada CF no es casual. Es la prueba tangible de que la Liga F Moeve ha alcanzado un grado de madurez competitivo que permite que el talento emerja en contextos muy diversos, que las futbolistas puedan marcar diferencias independientemente del escudo que defienden y que la excelencia no sea patrimonio exclusivo de unos pocos. Este equilibrio, todavía imperfecto pero cada vez más visible, es uno de los grandes logros estructurales de la competición.
En ese sentido, la figura de Sydney Schertenleib vuelve a adquirir una dimensión simbólica especialmente relevante. Su nominación no solo reconoce un rendimiento concreto durante el mes de enero, sino que proyecta una idea de futuro. La del relevo generacional en uno de los clubes más dominantes del panorama internacional, la de una futbolista que asume con naturalidad la exigencia máxima y que entiende que el éxito colectivo se construye desde la disciplina, la inteligencia y el compromiso diario. En una plantilla repleta de estrellas consagradas, abrirse camino y resultar determinante es un mérito que trasciende cualquier estadística.
Athenea del Castillo, por el contrario, encarna una narrativa más vinculada al presente inmediato, a la necesidad de competir aquí y ahora. Su rendimiento durante enero ha sido una afirmación constante de carácter, una respuesta directa a la exigencia que supone vestir una camiseta que aspira a todo. Athenea no solo ha sido decisiva en acciones concretas, sino que ha sostenido a su equipo en momentos de dificultad, asumiendo riesgos y responsabilidades. Ese tipo de liderazgo, basado en la acción y no en el discurso, es uno de los valores más apreciados en el fútbol de alto nivel y uno de los motivos por los que su candidatura resulta plenamente justificada.
Elba Vergés representa otra dimensión del liderazgo, quizá menos visible pero igual de determinante. En un campeonato que avanza hacia una mayor igualdad competitiva, la figura de las defensoras experimentadas adquiere un peso estratégico enorme. Su capacidad para leer el juego, para anticipar situaciones de peligro y para transmitir seguridad al resto del equipo es fundamental en partidos donde cada detalle cuenta. Durante enero, Vergés ha vuelto a demostrar que la constancia y la fiabilidad son virtudes tan valiosas como el talento más brillante, y que sostener un proyecto durante años también merece reconocimiento.
Anna Torrodá, en cambio, simboliza la importancia de las futbolistas que entienden el fútbol como un ejercicio de equilibrio permanente. Su rendimiento en enero ha sido un compendio de inteligencia táctica, sacrificio y calidad técnica al servicio del colectivo. En un Espanyol que necesita maximizar cada recurso para competir, su figura se ha vuelto imprescindible. La nominación pone el foco en ese tipo de perfiles que, sin grandes alardes, sostienen la estructura competitiva de sus equipos y permiten que otros brillen.
Ari Mingueza, por su parte, conecta con una de las esencias más puras del fútbol: la identificación plena con un proyecto. Su entrega durante el mes de enero ha sido total, visible en cada presión, en cada carrera y en cada duelo. En el Granada CF, su figura se ha convertido en un motor emocional que contagia al resto del equipo. Esa capacidad para elevar el nivel colectivo desde la actitud y el compromiso es una de las razones por las que su candidatura trasciende lo puramente estadístico y se inscribe en una lógica más amplia de influencia real sobre el juego.
Érika González vuelve a situar el foco en el gol, en su valor estratégico y emocional. Cada tanto suyo durante enero ha tenido un peso específico en el devenir de los partidos, no solo por lo que suma en el marcador, sino por lo que genera a nivel anímico. El gol cambia dinámicas, libera tensiones y redefine escenarios, y Érika ha demostrado una vez más que sabe aparecer cuando su equipo más lo necesita. Su nominación es también un homenaje a las delanteras que viven para ese instante decisivo y que asumen la presión inherente a su rol con naturalidad.
Paula Fernández completa este mosaico de talento con una propuesta futbolística basada en el control, la pausa y la inteligencia. En un fútbol cada vez más rápido y físico, su capacidad para ordenar, para elegir siempre la mejor opción y para sostener el ritmo del partido resulta diferencial. Durante enero, su influencia en la Real Sociedad ha sido constante, aunque no siempre visible para el espectador ocasional. Precisamente por eso, su nominación adquiere un valor especial: reconoce la importancia de las futbolistas que construyen desde la base, que hacen posible el juego colectivo y que elevan el nivel de sus compañeras.
La suma de estas siete trayectorias durante el mes de enero dibuja un retrato fiel de la Liga F Moeve actual. Una competición plural, exigente, en constante evolución y capaz de generar referentes diversos. El Player of the Month de EA SPORTS actúa como un catalizador de ese relato, como un punto de encuentro entre el rendimiento deportivo, la narrativa mediática y la participación de los aficionados. Cada edición contribuye a consolidar una cultura del reconocimiento que durante demasiado tiempo estuvo ausente en el fútbol femenino.
La implicación de EA SPORTS en este proceso no es menor. Su apuesta sostenida por el fútbol femenino, materializada tanto en el ámbito competitivo como en el del entretenimiento digital, refuerza la idea de que este crecimiento no es coyuntural, sino estructural. Asociar el nombre de la Liga F Moeve a una marca global de esta magnitud amplifica su alcance, legitima su discurso y proyecta sus valores a una audiencia internacional. El Player of the Month es, en ese sentido, un punto de conexión entre generaciones, entre aficiones y entre formas distintas de vivir el fútbol.
Cuando la ganadora recoja su trofeo en los prolegómenos de un partido, rodeada de su gente y bajo el aplauso de la grada, ese gesto sintetizará todo lo que este premio representa. Será el reconocimiento a un mes de excelencia, pero también a una trayectoria, a un contexto y a un momento histórico. Porque cada premio entregado añade una línea más a la historia de la Liga F Moeve, una historia que se escribe semana a semana y que ya forma parte del patrimonio deportivo colectivo.
Enero de 2026 quedará así fijado como un capítulo más en ese relato en construcción, un capítulo protagonizado por siete futbolistas que, desde realidades distintas, han elevado el nivel de la competición y han ofrecido motivos de sobra para ser reconocidas. Más allá de quién resulte finalmente ganadora, todas ellas ya forman parte de la narrativa oficial de una liga que ha aprendido a mirarse a sí misma con orgullo, a celebrar su talento y a reivindicar su lugar sin complejos.
Porque si algo ha demostrado la Liga F Moeve con la consolidación de estos galardones es que el fútbol femenino no necesita comparaciones para validar su grandeza. La tiene en su competitividad, en sus protagonistas y en la pasión que despierta. El Player of the Month de EA SPORTS es solo una expresión más de esa realidad, un símbolo de un presente sólido y de un futuro que se intuye todavía más ambicioso.
Enlace de votación |
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