La crónica | Remontada del ONA para seguir ganando

(Fuente: Liga F Moeve)

◼️ Los tantos de Irina Uribe y Cubedo sirvieron para doblegar por 2-1 a las armeras en Cataluña.

Publicidad de HBO Max

El proyecto de Media Res es la primera serie del contrato general de dos años de Lindelof con HBO

HBO ha encargado ocho episodios de THE CHAIN, una nueva miniserie original escrita y producida por el ganador del Emmy® Damon Lindelof, uno de los creadores más influyentes de la televisión contemporánea y responsable de títulos clave como The Leftovers y Watchmen. Lindelof ejercerá además como showrunner, un rol que no asumía desde Watchmen, y el proyecto se enmarca dentro de un contrato general de dos años que el creador ha firmado con HBO y que está vigente desde septiembre de 2025.

THE CHAIN está basada en la aclamada novela superventas del New York Times del mismo nombre, escrita por Adrian McKinty, y supone el primer proyecto derivado del acuerdo entre HBO y el estudio Media Res, nominado a los premios Emmy®, que participa como coproductor. Aunque por el momento no se han revelado detalles concretos sobre la adaptación, se ha confirmado que Lindelof ampliará la mitología del inquietante thriller original de McKinty, explorando nuevas capas narrativas y psicológicas más allá del material literario.

En el apartado creativo, la miniserie original de HBO THE CHAIN cuenta con Damon Lindelof como guionista y productor ejecutivo. La historia del episodio piloto ha sido desarrollada por Lindelof junto a Carly Wray y Breannah Gibson, mientras que el guion del primer episodio está firmado por Lindelof y Wray. Por parte de Media Res, Michael Ellenberg y Lindsey Springer figuran como productores ejecutivos, al igual que Shane Salerno. El propio Adrian McKinty, autor de la novela original, participa también como coproductor ejecutivo, reforzando el vínculo creativo con el material de origen.

Desde HBO, Francesca Orsi, vicepresidenta ejecutiva de programación y directora de series dramáticas y películas del canal, ha destacado la relevancia del proyecto y de su creador:

«Nos sentimos honrados por nuestra continua colaboración con Damon Lindelof, uno de los creadores más singulares y distintivos de nuestro tiempo. THE CHAIN promete continuar su legado de sumergirnos en las profundidades del cerebro humano y ofrecernos una experiencia no solo emocionalmente atrevida, sino, en última instancia, transformadora».

Por su parte, Damon Lindelof ha explicado su conexión inmediata con la obra de McKinty y su entusiasmo por el regreso a HBO como showrunner:

«Desde el momento en que escuché la premisa original y descabellada del libro de Adrian, me quedé impactado, sorprendido y enfadado por no haberlo pensado yo mismo. Siempre he querido adaptar un gran thriller y este tiene todos los toques oscuros, extraños y emocionantes que despiertan mi imaginación. Me siento muy afortunado de volver a trabajar con Francesca, Casey y Michael, quienes me llevaron a HBO hace quince años, y estoy deseando hacer de THE CHAIN un eslabón memorable en su extraordinario legado».

Damon Lindelof, nacido en Nueva Jersey, es hijo de una maestra y un banquero, y —según él mismo admite— escritor desde su nacimiento, aunque tardó más de 25 años en descubrirlo. En 2004 se asoció con J. J. Abrams para crear Perdidos (Lost), una de las series más influyentes del siglo XXI (y, como él mismo recuerda con ironía, “no, no estaban muertos todo el tiempo”). Tras su paso por la gran pantalla como guionista y productor en títulos como Star Trek, Prometheus, Guerra Mundial Z y Tomorrowland, regresó a la televisión en 2014 como showrunner de The Leftovers, una serie de culto de HBO que defiende afirmando que “no es tan deprimente como dice todo el mundo”. Más recientemente firmó la aclamada miniserie Watchmen, también para HBO, de la que asegura con la misma vehemencia que “no es tan confusa como dice todo el mundo”. Esta biografía, por cierto, también la ha escrito él.

El proyecto cuenta con el respaldo de Media Res, un estudio de televisión y productora cinematográfica nominada a los premios Emmy®, especializada en el desarrollo, producción y financiación de contenidos de alta calidad para el mercado global. Tras una inversión estratégica de RedBird IMI, Media Res ha reforzado su colaboración con talentos creativos, cadenas y plataformas de primer nivel. Fundada por Michael Ellenberg, su programación actual incluye la cuarta temporada de The Morning Show (Apple TV), ganadora de premios Emmy, SAG y Critics Choice; la segunda temporada de Pachinko, también en Apple TV, reconocida por los premios Peabody, el American Film Institute y los Critics Choice Awards; la próxima comedia de Peacock The Miniature Wife, con Elizabeth Banks y Matthew Macfadyen, y la futura serie dramática de Apple TV The Dealer, protagonizada y producida por Jessica Chastain junto a Adam Driver, ambientada en el exclusivo mundo del mercado del arte de alta gama. Entre sus trabajos anteriores destacan I’m a Virgo (Amazon Prime Video), Extrapolations (Apple TV) y Scenes From A Marriage (HBO).

Con THE CHAIN, HBO, Damon Lindelof y Media Res unen fuerzas para dar forma a una miniserie de suspense psicológico llamada a convertirse en uno de los proyectos televisivos más ambiciosos y comentados de los próximos años.

La previa |

(Fuente: Liga F Moeve)

A las 12:00 del domingo 1 de febrero, cuando el invierno todavía aprieta pero el fútbol femenino español empieza a oler a momentos decisivos, el balón rodará en Badalona con una promesa silenciosa: no será un partido más. FC Badalona Women – SD Eibar, en directo por DAZN, es uno de esos encuentros que no necesita cartel de derbi ni urgencias clasificatorias extremas para tener alma, narrativa y peso competitivo. Es, en esencia, uno de esos partidos que se ganan antes de jugarse, se resisten durante 90 minutos y se recuerdan por lo que dicen del carácter de dos equipos hechos a base de convicción.

La Liga F Moeve entra en febrero con una tabla que empieza a separar realidades, pero también con una zona media que se ha convertido en territorio de nadie… o de todos. En ese paisaje aparece el FC Badalona Women, 8º clasificado con 23 puntos, instalado en una temporada que no grita, pero sostiene. No deslumbra en los resúmenes virales, no vive de goleadas escandalosas, pero ha construido algo mucho más difícil: fiabilidad.

El dato es demoledor y simbólico a partes iguales: el Badalona no ha perdido ni ha encajado un solo gol en este inicio de 2026. No es casualidad, no es suerte y no es una racha aislada. Es la consecuencia lógica de un equipo que ha entendido que, en una liga cada vez más igualada, defender bien es una forma de atacar al futuro.

El 0-1 subió al marcador justo antes del descanso, premiando la insistencia del Eibar y castigando la falta de contundencia local en los metros finales. Fue un gol de los que duelen, de los que obligan a recomponerse mentalmente en el vestuario.

Enfrente estará la SD Eibar, un equipo que ha hecho del equilibrio su bandera y de la constancia su salvavidas. Las armeras llegan con once puntos de colchón sobre el descenso, una distancia que no garantiza tranquilidad, pero sí margen para competir sin la soga al cuello. El tropiezo reciente ante la Real Sociedad (3-0) no ha borrado lo construido durante meses: un equipo incómodo, tácticamente disciplinado y difícil de romper.

Jugar en Badalona no es sencillo. No por el ruido, no por la presión ambiental, sino por la sensación de control que transmite el equipo local cuando consigue imponer su ritmo. El FC Badalona Women ha entendido algo fundamental en el fútbol moderno: no todos los partidos se ganan con balón, pero muchos se pierden sin orden.

El equipo catalán ha hecho de la estructura defensiva su punto de partida. Líneas juntas, lectura constante de las segundas jugadas y una obsesión casi quirúrgica por no conceder espacios entre central y lateral. El resultado es un bloque que no regala ventajas, que obliga al rival a repetir esfuerzos y que castiga cualquier error con una precisión casi quirúrgica.

La llegada en este mercado invernal de Isabelle Hoekstra no responde a una urgencia, sino a una idea. La futbolista se alternará entre el filial y el primer equipo, una decisión que habla tanto de planificación como de visión de futuro. No es un fichaje para romper jerarquías, sino para ensanchar el ecosistema competitivo del club, reforzar entrenamientos y elevar el nivel de exigencia interno.

Ese tipo de movimientos suelen pasar desapercibidos para el gran público, pero son los que, a medio plazo, marcan la diferencia entre sobrevivir y crecer.

Si el Badalona representa la calma organizada, la SD Eibar simboliza la resiliencia estructural. El conjunto dirigido por Iñaki Goikoetxea ha construido su temporada desde la pragmática honestidad: saber quién eres, aceptar tus límites y competir cada partido como si fuera una negociación permanente con el marcador.

El colchón de once puntos sobre el descenso no ha llegado por casualidad. Ha llegado porque el Eibar maximiza sus goles, minimiza errores y entiende cuándo un empate es oro y cuándo una derrota puede ser asumible si no te descompone el proyecto.

Eso sí, la derrota ante la Real Sociedad fue un golpe de realidad. No tanto por el resultado, sino por la forma. Un 3-0 que evidenció las dificultades del equipo cuando se ve obligado a llevar la iniciativa o cuando el rival acelera el partido más allá de lo previsto.

En el mercado invernal, el Eibar ha optado por la continuidad. Ninguna incorporación, ninguna revolución. Solo una salida: Alena Pěčková, que se ha desvinculado del club. Una decisión que refuerza la idea de que el cuerpo técnico confía en el grupo actual para cumplir el objetivo principal: permanecer.

Este Badalona – Eibar no se decidirá por acumulación de ocasiones. Se decidirá por detalles microscópicos: una mala orientación corporal, un despeje mal perfilado, una falta lateral mal defendida. Son dos equipos que conceden poco y que necesitan poco para hacer daño.

El Badalona buscará imponer su guion habitual: ritmo controlado, paciencia, circulación segura y esperar el error del rival. El Eibar, en cambio, se sentirá cómodo en un escenario de partido largo, donde el reloj juegue a su favor y la ansiedad empiece a filtrarse en la grada.

Será un duelo de tempos, de lecturas tácticas, de entrenadores moviendo piezas sin hacer ruido. Un partido donde el primer gol, si llega, puede cambiarlo todo… o no cambiar nada.

Que este partido se emita por DAZN no es un detalle menor. Es la confirmación de que la Liga F también se explica desde estos encuentros, desde estas narrativas que no siempre ocupan titulares, pero que sostienen la competición semana a semana.

Porque el fútbol femenino no solo crece con finales y clásicos. Crece con partidos como este, donde la identidad pesa más que el nombre, donde el trabajo invisible se convierte en protagonista y donde cada punto cuenta una historia distinta.

El domingo, a las 12:00, alguien sumará tres puntos. Puede que nadie marque hasta el minuto 80. Puede que un error lo cambie todo. Puede que el empate sea justo y lógico. Pero pase lo que pase, este Badalona – Eibar dirá mucho más de lo que refleje el marcador.

Dirá en qué punto está un Badalona que quiere consolidarse como algo más que una revelación silenciosa. Dirá si el Eibar sabe levantarse sin perder su esencia. Y dirá, sobre todo, que la Liga F Moeve sigue construyéndose desde partidos como este: duros, honestos, tácticos y profundamente humanos.

Porque hay encuentros que no necesitan épica artificial.
Y este, precisamente, la trae de serie

El choque bajo la lupa |

🏆 Liga F Moeve | Temporada 2025-2026

✨ 18ª jornada ✨

🔥 ONA 🆚 Sociedad Deportiva Eibar 🔥

📅 Domingo, 1 de febrero de 2026

⏰ 12:00 horario peninsular

📺 DAZN

🏟️ Estadio Municipal de Palamós, Costa Brava

Los onces |

El fútbol, cuando se juega sin red, cuando se vive con la urgencia del presente y la memoria del pasado reciente, cuando cada duelo es una afirmación de identidad, adquiere una dimensión que va mucho más allá del marcador. En la mañana en la que el FC Badalona Women y la SD Eibar se citaron en territorio catalán, el balón no solo ponía tres puntos en juego: ponía a prueba una racha, un proyecto y una manera de entender el crecimiento competitivo en la élite. Y lo que terminó sucediendo, ese 2-1 que mantuvo invicto al conjunto badalonés en 2026, fue una de esas historias que se escriben con pulso firme, sufrimiento, resistencia, carácter colectivo y la aparición decisiva de nombres propios destinados a marcar época.

Desde el primer pitido, el encuentro se presentó como un choque frontal entre dos equipos con ambiciones distintas pero con una convicción común: no especular. El FC Badalona Women, asentado ya en la categoría y en pleno proceso de maduración como bloque competitivo, saltó al césped con la determinación de quien sabe que las rachas se alimentan desde la iniciativa. La SD Eibar, por su parte, compareció con el poso de un equipo acostumbrado a competir cada balón como si fuera el último, con una estructura reconocible, con automatismos claros y con una idea muy definida: hacer del orden y la agresividad bien entendida su mejor arma para golpear.

El arranque fue un intercambio de intenciones. No de golpes, pero sí de avisos. El Badalona quiso desde el inicio asumir la posesión, mover el balón con criterio desde atrás y buscar superioridades por los costados, especialmente a través de la movilidad de sus interiores y la profundidad de sus laterales. El Eibar, bien plantado, optó por un bloque medio, sin replegar en exceso, preparado para saltar a la presión en cuanto detectara una conducción larga o un pase horizontal mal perfilado.

En ese contexto, la primera en intentar romper el guion fue Sara Martín, que actuó como referencia ofensiva adelantada del conjunto local. Su velocidad fue un recurso constante para estirar a la defensa armera, obligando a las centrales visitantes a vivir en alerta permanente. Cada desmarque suyo, cada carrera al espacio, servía para ganar metros y oxígeno, aunque no siempre encontraba el último pase necesario para convertir la amenaza en ocasión clara.

Al otro lado, el Eibar comenzó a encontrar situaciones interesantes gracias a la capacidad de sus jugadoras de banda para cargar el área. Cristina Cubedo, que partía desde una posición más retrasada pero con libertad para incorporarse, protagonizó una de las primeras llegadas de peligro con un testarazo que obligó a la defensa local a emplearse a fondo. No fue un remate limpio, pero sí una advertencia de lo que estaba por venir: Cubedo no solo estaba para defender, estaba para liderar.

El partido entró entonces en una fase de tensión creciente. Ninguno de los dos equipos quería conceder metros innecesarios, y cada duelo individual se vivía con intensidad máxima. Las disputas en el centro del campo eran constantes, con segundas jugadas muy peleadas y con una sensación de que el primer gol, cuando llegara, iba a tener un peso emocional enorme.

La ocasión más clara del primer tiempo llegó superados los veinte minutos, y fue un auténtico ejercicio de supervivencia defensiva para el Badalona. Un centro preciso desde la banda izquierda de Garazi encontró la cabeza de Carmen Álvarez, que se elevó con potencia para peinar el balón y dirigirlo hacia portería. Todo parecía destinado al gol, pero María Valenzuela emergió como una figura decisiva. La guardameta granadina, con reflejos felinos y una lectura perfecta de la trayectoria, sacó una mano salvadora para desviar el esférico a saque de esquina. No fue una parada más: fue una intervención que sostuvo al equipo, que evitó el golpe psicológico y que reforzó la confianza de las suyas.

Lejos de conformarse, Carmen Álvarez volvió a encontrar espacio minutos después. Esta vez, completamente sola, encaró un nuevo remate que parecía imparable. De nuevo, Valenzuela apareció con una intervención formidable, enviando el balón a córner y confirmando que el Badalona tenía en su portería un seguro de vida. Cada parada era celebrada como un gol por la grada, consciente de que ese tipo de acciones cambian partidos.

Mientras tanto, el Badalona intentaba crecer con balón, pero le costaba encontrar continuidad en campo rival. El Eibar cerraba bien los espacios interiores y obligaba a las locales a buscar soluciones desde fuera, donde los centros no siempre encontraban rematadora. Aun así, el partido se mantenía abierto, vibrante, con una sensación de igualdad real pese a las ocasiones visitantes.

Cuando el descanso parecía acercarse con el empate sin goles, llegó el golpe. Un envío desde el pico del área, medido con precisión quirúrgica, encontró a Laura Camino atacando el primer palo. La delantera armera se anticipó a su marca y conectó un remate de cabeza impecable, seco, imposible para Valenzuela y abrió la lata en el minuto 46 del alargue.

El paso por vestuarios marcó un punto de inflexión. El Badalona regresó al césped con otra energía, con una marcha más, con la convicción de que el partido no estaba perdido. Marc Ballester ajustó líneas, pidió más agresividad tras pérdida y una circulación más rápida para desorganizar el bloque visitante. El mensaje fue claro: había que empatar pronto para no dejar que el Eibar se sintiera cómodo defendiendo la ventaja.

Y el equipo respondió. Apenas nueve minutos después de la reanudación, llegó la jugada que cambió el signo del encuentro. Cristina Cubedo, adelantando líneas con una personalidad impropia de una central convencional, avanzó con la pelota controlada hasta campo rival. Atrajo rivales, leyó el desmarque y filtró un pase perfecto para Irina Uribe. La delantera, con sangre fría, no dudó. Armó un disparo potente, cruzado, que superó a Eunate Astralaga y se coló en la portería visitante para poner el empate en el minuto 54 de juego .

El 11 estalló en el estadio como una liberación colectiva. Era el premio al paso adelante, a la fe y a la valentía.

El gol reforzó al Badalona, que pasó a dominar el partido con mayor claridad. El balón era suyo, el ritmo también. El Eibar intentó reaccionar, buscando de nuevo a Carmen Álvarez, pero la delantera no terminaba de encontrar el acierto que había tenido en la primera mitad.

Las locales, por su parte, crecían con cada acción, con cada duelo ganado, con cada transición bien defendida. Pasada la hora de juego, el partido vivió uno de sus momentos más tensos.

Tras la revisión en el Football Video Support, la colegiada decidió mostrar la segunda tarjeta amarilla a María Llompart por un codazo sobre Arena Altonaga en una acción de control. La expulsión dejó al Badalona con una jugadora menos y obligó a reajustar de nuevo el plan. El encuentro entraba en un terreno imprevisible.

Con las fuerzas igualadas en número tras la posterior expulsión de Carla Andrés por doble amarilla, el choque se convirtió en una batalla de nervios, de detalles, de resistencia física y mental. El Eibar introdujo a Emma Moreno para ganar presencia arriba, buscando un último empujón ofensivo. Cada balón parado se vivía con tensión máxima.

Y cuando el empate parecía asentarse, cuando el reparto de puntos comenzaba a asumir forma definitiva, llegó la jugada que decidió todo. Minuto 85. Saque de esquina botado por Sonia Majarín, tenso, al corazón del área. Allí apareció Cristina Cubedo. La central, ex del Costa Adeje Tenerife y el Villarreal, se elevó con potencia, con determinación, con la autoridad de quien sabe que ese es su momento. El cabezazo fue impecable, directo al fondo de la red, inapelable para Astralaga. El 21 desató la locura. Cubedo, MVP indiscutible, culminaba una actuación total: liderazgo, visión, gol decisivo.ñ

El Eibar lo intentó en los minutos finales, empujó con lo que tenía, pero el Badalona supo resistir. Defendió con orden, con sacrificio, con esa madurez que define a los equipos que crecen. El pitido final certificó una victoria de enorme valor: tres puntos, una remontada, una nueva demostración de carácter y la confirmación de que el Badalona Women es un equipo difícil de doblegar, aunque tomes ventaja y este resultado fue una muestra de ello.

Con este triunfo, las locales escalan hasta la séptima posición con 26 puntos y mantienen su condición de invictas en 2026, algo que les permite superar al Madrid CFF de Sánchez Vera.

(Fuente: Liga F Moeve)

El Eibar, por su parte, se queda con 17 puntos en la tabla clasificatoria y es decimotercero en la élite tras un partido en el que compitió de tú a tú, pero en el que acabó cediendo ante la épica local, próxima estación, recibir al Granada en Guipúzcoa.

(Fuente: Liga F Moeve)

📋 Ficha técnica |

FC Badalona Women: María; Itzi Pinillos, Cubedo, Sonia Majarín, Barclais; Llompart, Ana González (Jankovska, min. 69) , Lorena Navarro; Julve (Sofie Junge, min. 88), Irina Uribe (Lice Chamorro, min. 77), Banini (Kullashi, min. 77)

Entrenador: Marc Ballester

D Eibar: Astralaga; Laura Camino, Carla Andrés, Masegur, Belem, Garazi; Adela Rico, Altonaga, Iribarren (Emma Moreno, min. 77); Sara Martín (Iara Lacosta, min. 83), Carmen Álvarez (Opah Clement, min. 83).

Entrenador: Iñaki Goikoetxea

Tarjetas amarillas: Llompart (min. 28 y 65), Cubedo (min. 42), Adela Rico (min. 61), Ana González (min. 62), Carla Andrés ( min. 83 y 90+6)
Lugar: Estadio Nou Municipal del Palamós
Árbitra: Raquel Suárez

Goles |

0-1 Laura Camino 45’ ⚽️
1-1 Irina Uribe 54’ ⚽️
2-1 Cristina Cubedo 85’ ⚽️

Vídeo |

Comentarios

Deja un comentario

More posts