
◼️ Ipurua arde en emociones: Eibar y Granada se enfrentan en un choque de orgullo, historia y resistencia.

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PREDATOR: BADLANDS | ESTRENO EL 12 DE FEBRERO EN DISNEY PLUS
Predator: Badlands profundiza en la mitología Yautja introduciendo a los nuevos personajes Dek (Dimitrius Schuster-Koloamatangi) y Thia (Elle Fanning), siguiendo su viaje heroico como desvalidos marcado por una alianza inesperada. Combinando supervivencia y autodescubrimiento con combates intensos, efectos visuales impactantes y humor, la película ofrece una aventura de acción de alto voltaje tanto a nivel visceral como emocional.
Predator: Badlands es la película más taquillera en los 38 años de historia de la franquicia a nivel mundial. ha recaudado 184,5 millones de dólares en todo el mundo, superando al anterior récord de Alien vs. Predator (2004), que alcanzó los 177,4 millones. Dirigida por Dan Trachtenberg, la audaz visión de la película ha sido aclamada por el público y la crítica, con una puntuación del 95% en el Hot Popcornmeter verificado de Rotten Tomatoes® y un 86% de críticas Certified Fresh en el Tomatometer.
Todas las películas de la saga Predator ya están disponibles en Disney+.
Además, los fans pueden profundizar en la franquicia con 15 vídeo añadidos a la Predator Creators Collection de pocket.watch en Disney+. Este contenido creado por los propios creadores complementa la franquicia completa, que ya está disponible en Disney+, incluidas las aclamadas películas de Dan TrachtenbergPredator: La presa y Predator: Asesino de asesinos.
Sobre Predator: Badlands
Ambientada en el futuro en un planeta remoto y letal, Predator: Badlands sigue a un joven depredador marginado que encuentra una aliada inesperada en Thia, mientras se embarca en un peligroso viaje en busca de su adversario definitivo
Vídeo |
https://youtu.be/YyxywAyJcX4?si=vJkrRBCQbE5bHAgv

Ipurua no es un estadio cualquiera. Cada grada, cada rincón, cada eco de las gradas resuena con historias de esfuerzo, pasión y lucha constante. Para la SD Eibar, jugar en casa no es solo una cuestión táctica: es un recordatorio de sus raíces, de la lucha de un club que siempre ha peleado contra la adversidad y que nunca ha dejado de mirar a los ojos a rivales que, en teoría, le superan en presupuesto y trayectoria. El verde del césped y los gritos del público generan un clima eléctrico donde cada balón, cada pase, cada choque se siente como una batalla por la supervivencia, por el orgullo de un escudo que ha aprendido a resistir.
Este sábado, ese escenario será el epicentro de emociones encontradas. La SD Eibar, ubicada actualmente en la 13ª posición con 17 puntos, llega tras un tramo duro de la temporada: tres derrotas consecutivas que pesan como cadenas sobre el ánimo del vestuario. La presión de levantar la cabeza tras ese periodo negativo es palpable. Cada jugadora sabe que, más allá de los puntos, el equipo debe recuperar su identidad, su confianza y la sensación de que cada partido puede ser una oportunidad para demostrar que la derrota no define al grupo, sino que lo fortalece.
Por su parte, el Granada CF, situado en la 10ª posición con 23 puntos, llega con la moral elevada. Las de Irene Ferreras atraviesan el mejor momento de la temporada y arrancan 2026 invictas, con tres victorias y un empate ante el Atlético de Madrid (1-1), un resultado que demuestra carácter y capacidad de competir frente a los grandes. Para ellas, Ipurua no es solo un campo más: es un test de madurez, de consolidación de una racha que busca confirmar que este Granada CF no solo compite, sino que impresiona. La ausencia de Cristina Postigo en el último partido frente al Atlético no empañó su rendimiento, sino que dejó patente la profundidad del grupo y la capacidad de cada jugadora para asumir responsabilidad cuando las circunstancias lo requieren.
El pasado reciente entre ambos equipos es un relato de alternancia y equilibrio. En las cinco ocasiones que se han enfrentado en la máxima categoría, el balance refleja esa lucha constante y la competitividad del fútbol femenino español: una victoria para la SD Eibar, un empate y tres triunfos para el Granada CF. La primera vuelta dejó claro que la intensidad de los partidos entre ambos equipos es alta: las nazaríes se impusieron por 3-1 en su estadio, un resultado que refuerza su confianza pero que también sirve como advertencia para los armeros: cada error se paga caro, y cada oportunidad desaprovechada puede decidir un duelo que se juega al límite de la emoción y la estrategia.
La historia de estos enfrentamientos va más allá de los números. Cada encuentro ha sido un espejo de la evolución de ambos clubes: Eibar, con su espíritu de lucha y resiliencia, frente a un Granada que ha ido creciendo en solidez y confianza. Los antecedentes no solo sirven para estadísticas: son relatos de esfuerzo, de goles memorables, de jugadas que se recuerdan en las gradas, de decisiones tácticas que marcaron victorias y derrotas. Para las jugadoras, estas historias son recordatorios de que cada balón disputado, cada entrada, cada pase largo cuenta. En Ipurua, ese peso histórico se siente en el aire.
Tras acumular tres derrotas consecutivas, la SD Eibar se encuentra en un momento delicado. Cada jugadora sabe que la presión no es solo externa: es interna, es la exigencia de un vestuario que no acepta rendirse. La baja de Carla Andrés, expulsada en el último encuentro, será un desafío adicional para el cuerpo técnico: no se trata solo de cubrir su ausencia, sino de mantener la cohesión, de asegurar que el equipo no pierda su esencia en un momento tan crítico.
El desafío no es menor. Eibar debe reconectar con su estilo: intensidad en el medio campo, presión alta y transiciones rápidas que rompan el esquema del rival. Cada jugadora es consciente de que Ipurua será un juez implacable, que el público exigirá entrega máxima desde el pitido inicial y que la confianza solo se recupera jugando con personalidad y carácter. La narrativa del club en esta temporada se ha construido en torno a la resiliencia: perder no define, levantarse sí.
El Granada llega en estado de gracia. Las de Irene Ferreras no solo buscan puntos: buscan reafirmar su progreso, confirmar que su invicto en 2026 no es casualidad y que su fútbol combina talento, inteligencia táctica y determinación. Mantener la racha exige concentración absoluta y manejo de la presión en un estadio que será hostil y cargado de tensión. La ausencia de Cristina Postigo en la primera vuelta mostró la capacidad de adaptación del equipo: cada jugadora asume responsabilidad, cada acción cuenta, y la cohesión es la mejor arma frente a un rival que no cede terreno fácilmente.
El equipo nazarí deberá imponer su estilo sin perder la calma: construcción desde el medio, presión selectiva y atención máxima a las transiciones del Eibar. Cada pase, cada centro, cada llegada al área debe ser medido con precisión, porque en Ipurua los errores se pagan y las oportunidades no se repiten.
No se puede hablar de Eibar sin hablar de Ipurua. No es un simple escenario: es un protagonista silencioso que dicta el ritmo de la tensión. La grada, cercana al césped, convierte cada balón en un duelo emocional. Cada saque de esquina, cada carrera por la banda, cada remate a portería genera un eco que amplifica el dramatismo. Para los locales, es un aliento constante; para los visitantes, un desafío que requiere temple y concentración.
Ipurua no perdona errores, pero tampoco olvida gestas heroicas. Allí se han escrito capítulos de remontadas imposibles, de goles que quedarán en la memoria, de actuaciones individuales que definieron temporadas. Este sábado, el estadio volverá a ser el árbitro emocional del partido, testigo de la tensión que ambos equipos depositarán en cada minuto.
Tras las tres derrotas consecutivas, el equipo armero no puede permitirse un traspié. La baja de Carla Andrés, expulsada en el último encuentro, no es un golpe cualquiera: es un recordatorio de que cada acción cuenta y que la cohesión colectiva debe suplir ausencias. Este es un equipo que históricamente ha sabido sobreponerse a la adversidad, y su principal fortaleza este sábado será su capacidad de lucha y solidaridad en el campo.
Claves tácticas locales:
Presión alta: El Eibar buscará incomodar la salida de balón del Granada, interrumpiendo pases y provocando errores en la construcción desde atrás. La intensidad debe ser constante desde el pitido inicial. Transiciones rápidas: Cada recuperación de balón será una oportunidad para salir con velocidad, aprovechando la frescura física de las jugadoras que corren bandas y desbordan rivales. Juego por bandas y centros precisos: Con la ausencia de Andrés, las alas se vuelven esenciales. Jugadoras como [nombre de la extremo derecha/armero estrella] deberán generar peligro constante y servir balones que puedan cambiar el rumbo del encuentro. Solidez defensiva: Ante un Granada en su mejor momento, cada acción defensiva será crítica. Marcar la diferencia pasa por no regalar espacios y mantener la concentración máxima en cada intervención.
La historia reciente muestra que Eibar puede crecer ante la adversidad. La grada de Ipurua será su aliada silenciosa, su estímulo constante. Cada balón disputado será un grito de lucha colectiva, y cada despeje, una afirmación de identidad: este equipo no se rinde.
Por su parte, el Granada llega en su mejor momento del año. Tres victorias y un empate ante el Atlético de Madrid en este inicio de 2026 han dejado claro que el equipo de Irene Ferreras ha encontrado su ritmo. Su estilo combina inteligencia táctica y determinación emocional, creando un equipo que sabe competir hasta el último minuto y que, más allá de los resultados, transmite una sensación de confianza absoluta.
Claves tácticas visitantes:
Construcción desde el medio campo: El Granada buscará manejar el ritmo, controlando la pelota y evitando que Eibar imponga su intensidad. La posesión será su aliado estratégico. Transiciones rápidas y verticalidad: Cada pérdida de balón del Eibar se convertirá en una oportunidad inmediata. Jugadoras como [nombre de la mediapunta estrella] deberán conectar con delanteras para generar peligro constante. Presión selectiva: No se trata de una presión constante, sino inteligente. Cortar líneas de pase y forzar errores sin comprometer la estructura será clave para mantener el orden táctico. Aprovechar los duelos individuales: El Granada ha demostrado solidez en sus enfrentamientos previos, y jugadores como [defensora central o atacante destacada] serán cruciales para marcar diferencias en momentos clave.
La confianza del equipo visitante, sumada a la experiencia adquirida en enfrentamientos previos, le permitirá afrontar Ipurua con la convicción de que puede sostener su invicto en 2026. Cada balón dividido, cada acción ofensiva y cada transición se transformará en una batalla de inteligencia y fuerza, donde el equipo que mejor maneje la presión y la emoción será quien domine el ritmo del partido.
El choque entre Eibar y Granada no se decidirá solo por sistemas o puntos de la tabla: los duelos individuales marcarán el destino del encuentro. Algunos de los enfrentamientos que más prometen tensión y emoción son:
Extremos contra laterales: La velocidad de las bandas de Eibar contra la disciplina defensiva del Granada puede decidir las ocasiones de gol. Cada carrera por la banda se convierte en un acto de valentía y resistencia. Mediocampo como campo de batalla: El control del centro del campo será determinante. Jugadoras que combinan visión, fuerza y capacidad de recuperación tendrán que imponer su ley para dictar el ritmo del partido. Delantera vs defensas: La capacidad de las delanteras de romper líneas y aprovechar los espacios generará momentos de máxima tensión. Cada balón en el área será un microcosmos de la épica de la jornada.
Estos duelos individuales no solo representan estadísticas: son historias dentro de la historia. Cada sprint, cada cruce, cada intervención defensiva se siente como un capítulo de resistencia, coraje y lucha por la gloria inmediata.
Más allá de la táctica y los nombres, lo que hace único este partido es la carga emocional que arrastran ambos equipos. Eibar lucha por recuperar confianza y orgullo; Granada quiere consolidar su mejor momento del año y demostrar que puede imponerse en cualquier escenario.
La intensidad de Ipurua amplifica cada sentimiento. El público será un actor más: su aliento, sus gritos y su presencia constante influirán en las decisiones de las jugadoras, en la presión psicológica y en la manera de asumir riesgos. En un estadio así, la épica no se inventa: se siente, se respira y se transmite con cada balón disputado.
Cada acción en el campo tendrá múltiples capas: tácticas, emocionales, estratégicas y simbólicas. Cada jugadora tendrá que equilibrar fuerza y calma, velocidad y decisión, coraje y control, porque en Ipurua cada detalle cuenta y cada error pesa.
Cuando se enciendan los focos de Ipurua y el árbitro haga sonar el silbato inicial, no habrá tiempo para dudas. Cada acción será una declaración de intenciones, cada pase una prueba de carácter y cada carrera una afirmación de voluntad. Este no será un partido cualquiera: será un duelo donde se mide la fortaleza emocional de dos equipos que llegan con necesidades y ambiciones encontradas, un choque donde la historia, la estrategia y la pasión se entrelazan en cada segundo.
Los primeros instantes del partido marcarán el tono del duelo. Eibar, consciente de su necesidad de romper la racha negativa, probablemente salga con presión alta, intentando asfixiar la salida de balón del Granada. La grada armera se convertirá en un rugido constante, empujando a las locales a cada acción, a cada recuperación, a cada golpe de energía que pueda transformar el partido.
El Granada, por su parte, deberá mantener la calma y la inteligencia táctica que le ha permitido empezar el año invicto. Su juego de construcción desde el medio campo será clave: controlar el balón, moverlo con criterio y evitar que Eibar domine la primera fase ofensiva. Las jugadoras deben equilibrar paciencia y agresividad, porque los primeros diez minutos marcarán no solo la dinámica, sino la moral de ambas escuadras.
El choque estará plagado de enfrentamientos individuales cargados de dramatismo:
Extremos y laterales: Cada carrera por banda será una batalla física y mental. La velocidad de las jugadoras de Eibar chocará contra la disciplina defensiva del Granada. Cada desborde y cada centro tendrán un peso casi simbólico: no es solo crear peligro, es enviar un mensaje al rival y a la grada. Mediocampo como campo de batalla: Las jugadoras de ambos equipos deberán imponer su presencia física e intelectual. La capacidad de leer el juego, anticipar pases y mantener el control bajo presión definirá quién dictará el ritmo del partido. Delantera vs defensa: En cada balón largo, en cada pase filtrado, los duelos uno contra uno serán el pulso de la épica. Cada intervención exitosa se sentirá como un golpe moral para el rival; cada fallo, una oportunidad perdida que puede pesar durante toda la segunda mitad.
Estos enfrentamientos no son meras estadísticas: son microcosmos de tensión y dramatismo, donde se mide la concentración, la técnica y la fuerza mental de cada futbolista.
Eibar buscará aprovechar cualquier pérdida de balón del Granada para salir con rapidez y sorprender. Cada recuperación será un pequeño triunfo psicológico. Granada, en cambio, deberá anticipar estas transiciones, posicionarse con inteligencia y cortar los contragolpes antes de que se conviertan en amenaza real.
Los minutos avanzarán con picos de intensidad y pausas estratégicas. Cada córner, cada tiro lejano, cada desplazamiento por la banda cargará con expectativa, nervios y esperanza. Las decisiones de las jugadoras, los cambios de posición y la lectura del juego serán tan importantes como la fuerza física: este partido será una batalla de cerebro y corazón.
En Ipurua, los espectadores no son simples espectadores: son actores activos del partido. Cada grito, cada aplauso, cada gesto de apoyo o reproche influirá en la concentración de las jugadoras. Para Eibar, el público será un aliado que les recuerda quiénes son y de dónde vienen. Para Granada, será un desafío que deberán gestionar con temple, porque la presión externa puede ser tanto aliada como enemiga.
Los momentos críticos —un penalti, un balón en el travesaño, una intervención decisiva del portero— se vivirán con intensidad máxima, y cada reacción, cada lágrima de frustración o de alegría, será parte de la narrativa épica que este partido promete.
En Ipurua, los espectadores no son simples espectadores: son actores activos del partido. Cada grito, cada aplauso, cada gesto de apoyo o reproche influirá en la concentración de las jugadoras. Para Eibar, el público será un aliado que les recuerda quiénes son y de dónde vienen. Para Granada, será un desafío que deberán gestionar con temple, porque la presión externa puede ser tanto aliada como enemiga.
Los momentos críticos —un penalti, un balón en el travesaño, una intervención decisiva del portero— se vivirán con intensidad máxima, y cada reacción, cada lágrima de frustración o de alegría, será parte de la narrativa épica que este partido promete.
No se puede entender un duelo como Eibar vs Granada sin mirar más allá del césped, sin recorrer los senderos que trazaron ambos clubes en la historia del fútbol femenino español. Cada enfrentamiento, cada gol, cada victoria o derrota es parte de un legado que otorga significado al presente. Ipurua no será solo un escenario: será el punto de convergencia de historias de lucha, esfuerzo y superación
La SD Eibar es un equipo que ha aprendido a sobrevivir y prosperar ante la adversidad. Desde sus primeras temporadas en la máxima categoría, ha enfrentado limitaciones presupuestarias, rivales con mayores recursos y la presión constante de la lucha por la permanencia. Cada punto conseguido, cada victoria inesperada, ha sido celebrado como una gesta épica, como un recordatorio de que la fuerza de un equipo no se mide solo en números, sino en corazón y carácter.
En Ipurua, los recuerdos son poderosos: remontadas que hicieron vibrar a la grada, goles en los últimos minutos que desataron la locura, porteras que detuvieron penales decisivos y jugadoras que, desde la humildad, construyeron momentos que todavía se cuentan en las calles de Eibar. Este sábado, esas historias servirán de inspiración para un grupo que necesita levantar la cabeza tras tres derrotas consecutivas. Cada jugadora sabe que representa no solo al presente, sino a todo un club que ha hecho de la lucha su bandera.
Granada CF llega a Ipurua con un proyecto que combina ambición y solidez. Las tres victorias y el empate ante el Atlético de Madrid han confirmado que el equipo de Irene Ferreras está en un momento de confianza y cohesión excepcionales. Su fútbol es inteligente y emocionante: combina precisión táctica con momentos de brillantez individual, y cada jugadora entiende la importancia de sus decisiones en el resultado final.
Historias personales de inspiración
Cristina Postigo: Aunque no estuvo disponible en el empate frente al Atlético, su liderazgo es clave dentro y fuera del campo. Su capacidad para motivar y organizar al equipo marca la diferencia en partidos exigentes. Delantera estrella: Cada gol que genera, cada balón que controla en el área rival, no es solo un acto técnico, sino un mensaje de determinación: el Granada no se conforma con competir, quiere imponer su identidad.
Cuando ambos equipos se vean en el campo, no estarán simplemente jugando por puntos: estarán luchando por orgullo, identidad y la memoria de lo que significa representar a sus clubes. Cada balón dividido, cada intervención defensiva y cada oportunidad de gol será una batalla dentro de un conflicto más grande: la búsqueda de relevancia, reconocimiento y reafirmación de un proyecto.
Eibar: demostrará que la perseverancia puede superar los tropiezos y que la pasión de un club pequeño puede desafiar la lógica de la tabla. Granada: reafirmará que el trabajo, la planificación y la cohesión grupal pueden traducirse en resultados consistentes, incluso fuera de casa y ante un rival que nunca se rinde.
Cuando el árbitro pite el final, no solo se habrán disputado noventa minutos. Se habrá contado una historia de coraje, resiliencia y voluntad de superación. Los nombres de las protagonistas quedarán en la memoria, los goles serán recordados en las gradas y cada acción será parte de una narrativa que trasciende la tabla de posiciones.
Eibar y Granada demostrarán que, en el fútbol femenino, la épica se construye con esfuerzo, pasión y compromiso colectivo, y que un partido puede ser mucho más que un marcador: puede ser un testimonio de la fuerza de un grupo, del valor de un club y del espíritu de cada jugadora.
Ipurua será testigo de una jornada que promete tensión, drama y emoción hasta el último segundo, un escenario donde la historia y la actualidad se fusionan en un espectáculo que solo el fútbol femenino puede ofrecer.
🏆 Liga F Moeve |
🙌🏻 Temporada 2025-2026
🔥 Sociedad Deportiva Eibar 🆚 Granada Club de Fútbol 🔥
😍 Jornada diecinueve 😍
📅 Sábado, 7 de febrero de 2026
⏰ 12:00 horario peninsular
📺 App de DAZN
🏟️ Estadio Municipal de Ipurúa, Guipúzcoa

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