
⬛️ El conjunto madrileño se llevó el triunfo por 2-0 ante el Sevilla FC con los tantos de Mônica Hickmann y de Nerea Sánchez. Además, Freja Siri fue la MVP del encuentro. La canterana local Estefanía González terminó expulsada. Las visitantes acumulan seis derrotas consecutivas en el campeonato liguero.

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La tarde en el Fernando Torres tenía algo especial incluso antes de que rodara la pelota. Había tensión en el ambiente, sí, pero también una sensación de oportunidad irrepetible para dos equipos que llegaban golpeados, incómodos consigo mismos y obligados a mirarse al espejo en el tramo decisivo de la Liga F Moeve. El Madrid CFF y el Sevilla FC femenino aparecían en escena cargando semanas de dudas, resultados dolorosos y una necesidad urgente de reencontrarse con la victoria. Era el último partido de la jornada 28, el cierre perfecto para un domingo de emociones en la máxima categoría del fútbol femenino español, pero sobre todo era una batalla psicológica. Porque cuando la temporada entra en sus últimas curvas, ya no se juega únicamente con las piernas. Se juega con la cabeza, con el orgullo, con la memoria y con el miedo. Y ahí, en ese terreno donde sobreviven los equipos con más carácter, el Madrid CFF encontró una noche para volver a creer.
El conjunto madrileño apareció sobre el césped consciente de que necesitaba recuperar identidad. Juanjo Sánchez Vera apostó por una estructura valiente, agresiva y tremendamente física. Paola Ulloa defendía la portería con la responsabilidad de liderar desde atrás a un equipo que venía necesitando seguridad defensiva. Por delante, la línea de tres centrales formada por Nuria Mendoza, Estefa González y Mônica Hickmann transmitía contundencia, experiencia y capacidad para sostener los duelos individuales. En los carriles, Allegra Poljak y Alba Ruiz tenían la misión de recorrer kilómetros infinitos, siendo laterales cuando tocaba resistir y extremos cuando el equipo necesitara atacar. En el centro del campo, Antonsdóttir, Freja Siri y Natasa Andonova mezclaban músculo, recorrido, pausa y visión. Y arriba, Kamilla Melgard junto a Emilie Nautnes representaban movilidad, agresividad y amenaza constante.
Enfrente, David Losada sabía perfectamente lo que se jugaba el Sevilla FC. Las sevillistas llegaron a Fuenlabrada decididas a romper su mala dinámica y apostaron por un once reconocible, competitivo y con muchísima velocidad ofensiva. Sullastres protegía la portería hispalense con la autoridad habitual de una de las guardametas más fiables de la categoría. Alice Marques e Isa Álvarez ocupaban el eje de la defensa, mientras Débora García y Esther Martín daban amplitud desde los laterales. En la sala de máquinas aparecían Alicia Redondo, Rosa Márquez y Millaray Cortés para tratar de gobernar la posesión y conectar con un frente ofensivo peligrosísimo: Xenia Barrios, Raquel y, sobre todo, Fatou Kanteh, el gran argumento ofensivo sevillista.
Y desde el primer minuto quedó claro que la internacional gambiana iba a ser el gran dolor de cabeza de la noche para el Madrid CFF. Cada balón que tocaba Fatou transmitía sensación de peligro. Cada carrera obligaba a retroceder a la zaga madrileña. Cada conducción alteraba el orden defensivo local. El Sevilla entendió muy pronto que podía hacer daño atacando los espacios exteriores y buscó constantemente a su extremo para generar superioridades. La velocidad de Kanteh empezó a abrir grietas y durante los primeros minutos el equipo hispalense pareció más cómodo sobre el césped. El Madrid CFF sufría para ajustar las vigilancias, especialmente cuando Allegra Poljak quedaba demasiado arriba y dejaba metros a la espalda. Ahí aparecía una y otra vez la figura de Freja Siri, que comenzó a multiplicarse desde el inicio del encuentro.
La futbolista sueca firmó una actuación descomunal. Oficialmente aparecía como centrocampista, pero durante muchísimas fases del partido se transformó en una central más, cerrando espacios, corrigiendo errores y anticipando cualquier intento ofensivo del Sevilla. Su lectura táctica fue extraordinaria desde el primer minuto. Mientras otras futbolistas perseguían el balón, Freja parecía perseguir el tiempo. Siempre llegaba antes. Siempre intuía la jugada. Siempre estaba donde el equipo la necesitaba.
Sin embargo, el Sevilla seguía creciendo y encontraba argumentos ofensivos para generar sensación de amenaza. Millaray Cortés empezaba a encontrar líneas de pase interiores y Rosa Márquez asumía responsabilidades para acelerar la circulación. El Madrid CFF todavía no lograba conectar arriba con continuidad y el partido parecía inclinarse lentamente hacia un intercambio de golpes peligrosísimo. Entonces apareció Natasa Andonova para cambiar el guion.
La internacional macedonia comenzó a bajar unos metros para participar más en la creación y, poco a poco, el Madrid empezó a respirar. Andonova entendió perfectamente dónde estaba la debilidad sevillista y comenzó a atacar la espalda de las interiores rivales con pases verticales constantes. La futbolista balcánica empezó a gobernar el ritmo emocional del encuentro. Y de sus botas nació el primer gran momento del choque.
Corría el minuto 25 cuando el Madrid CFF encontró el espacio exacto para golpear. La jugada comenzó aparentemente sin demasiado peligro, pero Andonova recibió con libertad en una zona intermedia y levantó inmediatamente la cabeza. En ese instante, Mônica Hickmann ya estaba atacando el área como una auténtica depredadora del juego aéreo. La brasileña leyó perfectamente la trayectoria del envío y aceleró entre las centrales sevillistas con una agresividad brutal. El centro de Andonova salió perfecto, tenso, medido, cargado de intención y allí emergió la figura de Mónica Hickmann.
La central brasileña se elevó por encima de todas con una autoridad imperial. Parecía suspendida en el aire durante una eternidad. Su cabezazo fue seco, violento, absolutamente inapelable. El balón salió despedido hacia la escuadra mientras Sullastres apenas podía acompañar la trayectoria con la mirada y así la exjugadora del Atlético de Madrid abría la lata con el 1–0 que hizo estallar de júbilo al respetable.
El Sevilla acusó el impacto durante algunos minutos, aunque jamás dejó de competir. Y entonces llegó la jugada que pudo cambiar completamente el encuentro. Fatou Kanteh recibió escorada en el vértice del área y decidió inventarse una obra de arte. Sin apenas ángulo, soltó un latigazo espectacular que salió disparado con una violencia tremenda. Paola Ulloa estaba completamente superada. El estadio contuvo la respiración mientras el balón viajaba directo hacia la portería.
Pero entonces apareció el poste para salvar al Madrid CFF. El disparo se estrelló con estruendo en la madera y recorrió la línea de gol antes de marcharse fuera. Durante unos segundos el tiempo pareció detenerse. Paola Ulloa siguió el balón con la mirada, reaccionó rapidísimo y atrapó el rechace para evitar cualquier susto adicional. El Sevilla acababa de rozar el empate con una acción extraordinaria.
Aquella oportunidad revitalizó momentáneamente al conjunto hispalense, aunque los problemas no tardaron en acumularse para David Losada. Débora García sufrió molestias físicas y tuvo que abandonar el terreno de juego antes del descanso. La lesión obligó al técnico sevillista a introducir a Alba López, modificando estructuras y reajustando automatismos defensivos en un momento delicadísimo del encuentro. El Madrid CFF olió la fragilidad visitante y comenzó a crecer desde la presión, desde la intensidad y desde una versión cada vez más dominante de Freja Siri.
La sueca se estaba adueñando del partido. Ganaba duelos aéreos, interceptaba balones imposibles y transmitía una serenidad contagiosa. A su lado, Antonsdóttir realizaba un trabajo silencioso pero fundamental, sosteniendo transiciones y equilibrando permanentemente al equipo.
Las 22 protagonistas ganaron el túnel de vestuarios con una mínima diferencia en favor del elenco que dirige con brillantez Sánchez Vera, pero aún restaban cuarenta y cinco minutos por delante en Fuenlabrada.
Tras el descanso, David Losada decidió agitar el tablero. El Sevilla necesitaba cambiar el ritmo emocional del partido y el técnico reaccionó con un triple cambio valiente: Gemma Gili, Iris Arnaiz y Andrea Álvarez ingresaron al terreno de juego para darle profundidad, agresividad y capacidad de asociación al equipo andaluz. La reacción fue inmediata. El Sevilla salió mucho más vertical, mucho más agresivo y dispuesto a asumir riesgos.
Otra vez Fatou Kanteh apareció como epicentro del peligro. La extremo encaró desde la izquierda, rompió hacia dentro con potencia y sacó un centro peligrosísimo al corazón del área. Andrea Álvarez apareció completamente libre para rematar y parecía tener el empate en sus botas. Pero entonces ocurrió una de las acciones defensivas de la jornada. Freja Siri leyó el movimiento antes que nadie, se lanzó al suelo con una determinación salvaje y bloqueó el disparo cuando el balón prácticamente ya buscaba la red. El Fernando Torres estalló como si hubiera sido otro gol. Porque lo fue. Fue un gol defensivo. Una acción que sostuvo emocionalmente al Madrid CFF cuando más sufría.
Sánchez Vera entendió rápidamente que el partido necesitaba energía fresca. Claudia García, Nerea Sánchez y Marina Rivas ingresaron al césped para darle otra velocidad al equipo y atacar los espacios que empezaba a dejar el Sevilla en su búsqueda desesperada del empate. El encuentro se abrió completamente. Ya no había control. Solo transiciones, carreras y tensión.
Y en medio de ese caos competitivo llegó el segundo golpe del Madrid CFF.Nerea Sánchez recibió en una zona intermedia y levantó la cabeza apenas un instante. Lo suficiente para detectar el desmarque de Marina Rivas.
La centrocampista gaditana filtró un pase maravilloso, rompiendo líneas y dejando completamente expuesta a la defensa sevillista. Marina controló en carrera y arrancó hacia la portería con una personalidad descomunal. La joven atacante chilena condujo el balón mientras Sullastres trataba de achicar espacios desesperadamente. Todo el estadio parecía contener la respiración. Y entonces Marina definió con una sangre fría extraordinaria, colocando el balón por abajo para superar a la guardameta y enviar la pelota lentamente hacia el fondo de la red para instalar el 2–0 definitivo en el luminoso en el minuto 76 del compromiso que cerraba la jornada.
La celebración fue absolutamente brutal. El banquillo entero saltó al césped mientras el Fernando Torres se rendía ante una futbolista que acababa de firmar uno de los momentos más importantes de la temporada para el conjunto madrileño. El Sevilla quedaba contra las cuerdas. El Madrid CFF veía muchísimo más cerca una victoria que llevaba semanas persiguiendo.
Con el 2-0 en el marcador, Sánchez Vera todavía tuvo tiempo para regalar otro momento especial. Ana Coya ingresó al terreno de juego y debutó en Liga F Moeve, una imagen cargada de simbolismo para una futbolista que llevaba mucho tiempo esperando aquella oportunidad. El estadio respondió con aplausos mientras el Madrid seguía defendiendo con una concentración enorme.
Pero el Sevilla jamás dejó de pelear. Las hispalenses siguieron buscando el gol con orgullo, corazón y agresividad. Alba Cerrato entró para aportar frescura ofensiva y Xenia Barrios comenzó a encontrar espacios entre líneas. Precisamente una acción individual de Xenia terminó provocando otro momento clave del encuentro. La atacante logró marcharse de Estefa González, que ya tenía amarilla, y la central madrileña terminó derribándola para cortar la transición. La colegiada no dudó. Segunda amarilla. Expulsión.
El Madrid CFF afrontaría los últimos minutos con una futbolista menos.
El Sevilla se lanzó entonces definitivamente al ataque. Gemma Gili asumió responsabilidades, Rosa Márquez comenzó a jugar prácticamente instalada en campo rival y Fatou Kanteh continuó castigando una y otra vez desde los costados. El partido entró en una fase dramática. Cada balón dividido parecía decisivo. Cada despeje levantaba al estadio. Cada centro sevillista generaba tensión máxima.
La guardameta del Madrid CFF sostuvo la ventaja con personalidad, carácter y reflejos extraordinarios. Dominó el juego aéreo, ordenó constantemente a su defensa y terminó firmando una intervención salvadora en la última gran ocasión del partido. Alba Cerrato encontró un pequeño espacio dentro del área y sacó un disparo peligrosísimo buscando el palo corto. Pero Paola reaccionó con reflejos felinos y sacó una mano espectacular para evitar el gol sevillista. Fue la última gran fotografía de la resistencia madrileña.
Incluso con diez jugadoras, el Madrid siguió amenazando a la contra. Marina Rivas estuvo cerca de firmar el tercero tras otra conducción magnífica, pero su disparo se marchó rozando el poste. El Sevilla, agotado física y emocionalmente, empezaba a asumir que la remontada ya no llegaría.
Y cuando finalmente sonó el pitido final, el Fernando Torres explotó en una mezcla de alivio, orgullo y felicidad acumulada. Las jugadoras del Madrid CFF se abrazaron sobre el césped conscientes de que habían ganado mucho más que un partido. Habían recuperado confianza. Habían recuperado identidad. Habían demostrado que todavía tienen carácter competitivo para pelear hasta el final.
La figura gigantesca de Freja Siri quedó grabada sobre la noche madrileña como símbolo absoluto de resistencia. La sueca fue la columna vertebral del equipo. La futbolista que sostuvo cada momento crítico. La MVP indiscutible de un encuentro donde el Madrid CFF sobrevivió desde la solidaridad colectiva, desde el liderazgo de Mônica Hickmann, desde el talento de Andonova, desde las paradas decisivas de Paola Ulloa y desde la valentía de una nueva generación representada por Marina Rivas y Ana Coya.
El Sevilla, mientras tanto, volvió a marcharse castigado por la crudeza del fútbol. Compitió. Peleó. Generó ocasiones. Rozó el empate con el misil de Fatou Kanteh. Empujó hasta el último segundo. Pero volvió a encontrarse con una derrota dolorosa en una temporada llena de partidos donde las sensaciones no siempre se traducen en puntos.
Y así, bajo las luces del Fernando Torres, el Madrid CFF volvió a respirar. Volvió a sentirse fuerte. Volvió a reencontrarse con la victoria en una noche de barro, sufrimiento, carácter y épica. Una de esas noches que recuerdan por qué este deporte nunca deja de emocionar.
Tras la victoria por 2-0 del Madrid CFF ante el Sevilla FC en el Fernando Torres, ambos equipos mantienen una situación relativamente tranquila en la clasificación de la Liga F Moeve, aunque con objetivos muy distintos en este tramo final de temporada.
El Madrid CFF asciende hasta los 32 puntos y se coloca en la zona media-baja de la tabla, alejándose todavía más de cualquier peligro relacionado con el descenso y recuperando sensaciones después de varias jornadas complicadas. El conjunto madrileño queda situado alrededor de la décima posición, consolidando prácticamente su permanencia y tomando aire antes del cierre del campeonato. La victoria supone además un importante impulso anímico para el equipo de Juanjo Sánchez Vera, que necesitaba cortar la mala dinámica y volver a competir desde la solidez defensiva y la contundencia ofensiva.
Por su parte, el Sevilla FC femenino se queda con 39 puntos y permanece instalado en la zona media de la clasificación, aproximadamente en la séptima plaza. El equipo hispalense continúa atravesando un momento delicado en cuanto a resultados, acumulando derrotas consecutivas y dejando escapar una oportunidad importante para acercarse a posiciones más ambiciosas en el tramo final de la Liga F Moeve. Aun así, las sevillistas siguen teniendo una ventaja considerable sobre la parte baja y no sufren por la permanencia.
Así queda la situación de ambos equipos tras la jornada:
- 7.º Sevilla FC — 39 puntos
- 10.º Madrid CFF — 32 puntos
La victoria del Madrid CFF también comprime todavía más la pelea de la zona media, donde varios equipos están separados por muy pocos puntos en una recta final de campeonato tremendamente igualada.

📋 Ficha técnica |
Madrid CFF: Paola Ulloa; Allegra (Nerea 58′), Nuria Mendoza, Mónica, Stefi, Alba Ruiz (Marina Rivas 65′); Andonova (Coya 80′), Antonsdttir, Freja Siri; Nautnes (Anita 80′) y Melgard (Claudia García 65′). Sevilla FC: Sullastres; Débora García (Alba López 38′), Alice Marques, Isa Álvarez (Alba Cerrato 79′), Esther Martín-Pozuelo (Andrea Álvarez 46′); Alicia (Iris Arnaiz 46′), Rosa Márquez, Millaray Cortés (Gemma 46′); Barrios, Raquel y Fatou Kanteh.
Árbitra: Cuesta Arribas (gallega). Expulsó por doble amarilla a la blanca Estefi (84′). Amonestó también a la local Alba Ruiz, así como a la visitante Isa Álvarez.
Goles |
1-0 Mónica Hickmann 25’ ⚽️
2-0 Nerea Sánchez 76’ ⚽️
Incidencias: Partido correspondiente a la vigesimoctava jornada de la Liga F Moeve, celebrado en el Estadio Fernando Torres de Fuenlabrada sobre una superficie de hierba natural.
Vídeo |

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