
⬛️ Argelia arrancó con fuerza su camino en la Copa Africana de Naciones Femenina 2026. La selección dirigida por Farid Benstiti se impuso por 2-0 a Senegal en Rabat gracias a un tanto desde el punto de penalti y a la sentencia de Mélissa Bethi en los últimos compases del encuentro, un triunfo de enorme valor que permite al combinado argelino situarse con tres puntos en el Grupo A y comenzar el torneo continental con confianza y ambición.

Argelia comenzó su participación en la Copa Africana de Naciones Femenina 2026 con una victoria de mucho valor frente a Senegal. El conjunto dirigido por Farid Benstiti se impuso por 2-0 en Rabat en un encuentro marcado por la efectividad de la selección argelina, que supo aprovechar sus oportunidades y proteger con solvencia la ventaja adquirida desde el minuto 13. Marine Dafeur, desde el punto de penalti, abrió el marcador en la primera mitad y Mélissa Bethi, en el tramo final del encuentro, sentenció una victoria que permite a Argelia sumar sus primeros tres puntos en el Grupo A y afrontar con confianza sus próximos compromisos.
El duelo comenzó con ambos equipos tratando de encontrar su sitio sobre el terreno de juego, pero la primera gran noticia del encuentro llegó muy pronto. En el minuto 13, Argelia dispuso de una pena máxima que Marine Dafeur, capitana de la selección, se encargó de transformar. El lanzamiento desde los once metros terminó en gol y permitió al combinado argelino colocarse por delante cuando todavía quedaba prácticamente todo el partido por disputar. El tanto tuvo una importancia evidente en el desarrollo posterior del encuentro, ya que permitió a Argelia gestionar el resultado con una ventaja temprana y obligó a Senegal a asumir progresivamente mayores responsabilidades ofensivas.
A partir de ese momento, el conjunto senegalés trató de hacerse con el control del juego y encontró algunos momentos de superioridad en la posesión. Senegal consiguió manejar el balón durante diferentes fases del encuentro y buscó avanzar hacia campo contrario, pero esa mayor presencia no terminó traduciéndose en suficientes ocasiones claras de gol. La selección dirigida por Mame Moussa Cissé tuvo dificultades para encontrar continuidad en los metros finales y, especialmente, para convertir sus posesiones en acciones capaces de poner en verdaderos aprietos a la defensa argelina.
Argelia, por su parte, optó por una gestión más pragmática del partido. El equipo de Farid Benstiti no necesitó tener el balón durante largos periodos para mantenerse competitivo y proteger su ventaja. La selección argelina consiguió mantener una estructura defensiva estable y cerrar buena parte de los espacios interiores, dificultando que Senegal pudiera progresar con claridad por las zonas centrales. Ante esa situación, el combinado senegalés tuvo que buscar otras vías para acercarse al área, aunque sin encontrar la precisión necesaria para transformar su dominio territorial en ocasiones de verdadero peligro.
La estadística de los disparos a portería refleja en buena medida la dificultad que tuvo Senegal para generar peligro. La selección senegalesa únicamente consiguió dos lanzamientos entre los tres palos, una cifra que explica por qué, pese a disponer de una ligera superioridad en la posesión, no consiguió poner en peligro de manera constante la ventaja que Argelia había adquirido en los primeros minutos. El equipo argelino, en cambio, fue más eficaz en sus aproximaciones y supo interpretar mejor los espacios que aparecieron durante el encuentro.
La primera mitad avanzó con ese guion. Senegal intentaba encontrar soluciones para romper la organización defensiva de Argelia, mientras las argelinas defendían su ventaja con orden y sin necesidad de precipitarse. El equipo de Benstiti entendió que el resultado estaba de su lado y que el paso de los minutos podía convertirse en un aliado. La prioridad era mantener la concentración, evitar conceder situaciones claras y esperar las oportunidades que pudieran aparecer a medida que Senegal tuviera que adelantar sus líneas.
Tras el descanso, el partido mantuvo una dinámica similar, aunque Argelia comenzó a mostrar una mayor presencia ofensiva. El conjunto argelino consiguió encontrar mejores vías para avanzar y aumentó su participación en campo rival, aprovechando también que Senegal necesitaba asumir más riesgos para intentar alcanzar el empate. La selección senegalesa sabía que el 1-0 le dejaba todavía con opciones, pero el paso del tiempo hacía cada vez más necesario encontrar una respuesta ofensiva.
Los dos equipos recurrieron al banquillo durante la segunda mitad con objetivos diferentes. Argelia buscó mantener la intensidad y conservar la capacidad para atacar los espacios que pudiera dejar su rival, mientras Senegal intentó aumentar su profundidad y encontrar nuevas alternativas en ataque. Sin embargo, los cambios no modificaron de manera definitiva el escenario del partido. Senegal continuó teniendo dificultades para acelerar sus ataques y encontrar el último pase que le permitiera generar situaciones claras cerca de la portería argelina.
La selección dirigida por Mame Moussa Cissé siguió acumulando posesión durante distintos momentos, pero esa superioridad con el balón no encontraba continuidad en los metros decisivos. Argelia se mantenía ordenada y conseguía evitar que Senegal pudiera instalarse de forma constante en posiciones peligrosas. El conjunto argelino estaba obligado a realizar un trabajo defensivo importante para conservar su ventaja, pero su organización permitió que el partido avanzara sin que el empate llegara a producirse.
Con el encuentro entrando en su fase definitiva, Senegal tuvo que asumir todavía más riesgos. La selección senegalesa adelantó posiciones y buscó aumentar la presencia de jugadoras en campo contrario, consciente de que necesitaba marcar para cambiar el rumbo del partido. Ese escenario abrió nuevos espacios que Argelia supo aprovechar. La selección de Benstiti había conseguido resistir los momentos de mayor posesión de su rival y ahora encontraba más posibilidades para atacar al espacio.
El segundo gol llegó a cinco minutos del final y terminó de decidir el encuentro. Mélissa Bethi fue la encargada de poner el 2-0 después de una acción en la que Lina Boussaha participó con la asistencia definitiva. El tanto permitió a Argelia sentenciar un partido que había controlado desde la ventaja adquirida en el minuto 13 y confirmó la capacidad del equipo para aprovechar las oportunidades que aparecieron en el tramo final.
El gol de Bethi también fue consecuencia del escenario en el que se encontraba el encuentro. Senegal necesitaba buscar el empate y, al adelantar sus líneas, dejó espacios que Argelia pudo atacar. El conjunto argelino no desaprovechó esa posibilidad y encontró el segundo tanto cuando el partido se acercaba a su conclusión. Con el 2-0 en el marcador, las opciones de Senegal quedaron prácticamente anuladas y Argelia pudo afrontar los últimos minutos con mayor tranquilidad.
El conjunto senegalés intentó reaccionar en el tramo final y buscó al menos reducir la diferencia, pero ya no encontró la manera de superar a una defensa argelina que mantuvo la concentración hasta el último instante. El equipo de Farid Benstiti consiguió conservar la portería a cero y cerrar una victoria que refleja perfectamente el desarrollo de un encuentro en el que la eficacia tuvo un peso determinante.
Argelia no necesitó dominar la posesión para llevarse los tres puntos. Su fortaleza estuvo en saber gestionar los diferentes momentos del partido, defender con orden cuando Senegal tenía el balón y aprovechar sus oportunidades cuando el encuentro ofrecía espacios. La selección argelina marcó en dos momentos especialmente importantes: primero, con el penalti convertido por su capitana Marine Dafeur, que le permitió ponerse por delante, y después con el tanto de Mélissa Bethi, que llegó en el tramo final para acabar con las esperanzas de reacción de Senegal.
La victoria supone un comienzo especialmente positivo para Argelia en esta Copa Africana de Naciones Femenina 2026. Los tres puntos permiten al combinado de Benstiti iniciar el torneo con confianza y colocarse en una buena posición dentro de un Grupo A que también cuenta con la presencia de Marruecos y Kenia. El próximo compromiso de las argelinas será precisamente ante la selección anfitriona, un encuentro que se presenta como una nueva prueba de exigencia para un equipo que ha comenzado el campeonato con una victoria y una portería a cero.
Para Senegal, en cambio, el resultado obliga a reaccionar en su próximo partido frente a Kenia. El conjunto dirigido por Mame Moussa Cissé mostró capacidad para manejar la posesión durante diferentes fases, pero no consiguió traducir ese dominio en suficientes ocasiones de gol. La falta de precisión en los últimos metros terminó siendo determinante y dejó a Senegal sin capacidad para responder al gol inicial de Argelia.
El encuentro también representa un nuevo paso en el crecimiento de la selección argelina. El equipo llega a esta edición de la Copa Africana de Naciones después de haber alcanzado por primera vez los cuartos de final en el ciclo anterior, un resultado que reflejó la evolución que ha experimentado el fútbol femenino del país. Además, Argelia logró su clasificación para esta edición después de superar a Camerún en la fase previa, confirmando su capacidad para competir ante selecciones de gran tradición en el continente.
En Rabat, esa evolución volvió a quedar reflejada en un partido en el que Argelia supo competir desde la eficacia y el orden. El conjunto argelino no necesitó tener el control absoluto de la pelota para imponer su ritmo ni para conservar la ventaja. Su capacidad para proteger los espacios interiores, mantener una estructura defensiva estable y aprovechar los momentos adecuados terminó inclinando el encuentro de su lado.
Marine Dafeur abrió el camino desde los once metros y Mélissa Bethi puso el broche definitivo cuando el partido se acercaba a su final. Entre ambos goles hubo un encuentro trabajado, en el que Senegal tuvo más balón en determinados momentos, pero Argelia mostró una mayor capacidad para convertir sus oportunidades en goles y proteger su propia portería.
El 2-0 final permite a Argelia comenzar la competición con una victoria que puede tener un enorme valor de cara al desarrollo del grupo. El equipo de Farid Benstiti ha conseguido tres puntos, ha mantenido su portería imbatida y ha demostrado que puede competir desde diferentes registros. Ahora tendrá por delante el desafío de enfrentarse a Marruecos, una de las grandes pruebas de esta primera fase, mientras Senegal deberá buscar una reacción inmediata ante Kenia.
La Copa Africana de Naciones Femenina 2026 apenas ha comenzado para ambas selecciones, pero Argelia ya ha dado un primer paso importante. Una pena máxima transformada por su capitana y un gol de Mélissa Bethi en los últimos minutos fueron suficientes para derrotar a Senegal, pero la victoria se construyó durante todo el encuentro desde el orden, la paciencia y la eficacia. En un torneo en el que cada punto puede resultar decisivo, las argelinas han conseguido empezar con el resultado que buscaban y afrontan ahora su siguiente desafío con la confianza que proporciona una victoria trabajada y una portería a cero.
Goles |
1-0 Marine Dafeur (P.) 42’ ⚽️
2-0 Mélissa Bethi 88’ ⚽️















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