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Oficial | Andrea Sánchez Falcón se retira

(Fuente: Relevo)

⬛️ La extremo canaria ha decidido colgar las botas a sus 29 años de edad tras una carrera exitosa y macada por las lesiones.

Andrea Falcón ha decidido poner punto final a su carrera como futbolista profesional antes de alcanzar la treintena.

La internacional española, de 29 años, ha anunciado este miércoles su retirada después de una trayectoria en la que ha tenido que convivir tanto con los grandes éxitos del fútbol de élite como con el lado más duro de este deporte, especialmente las lesiones que condicionaron buena parte de sus últimos años. Una decisión que pone fin a la carrera de una futbolista que dejó su huella en algunos de los grandes clubes del fútbol femenino español y europeo y que puede presumir de haber levantado, entre otros títulos, una UEFA Women’s Champions League con el FC Barcelona.

Nacida en Arucas, Canarias, Andrea Falcón comenzó a construir su camino en el fútbol desde muy joven hasta incorporarse a la estructura del FC Barcelona en 2012. En el conjunto azulgrana fue creciendo entre las categorías inferiores y el primer equipo, hasta convertirse en una de las futbolistas con mayor proyección de su generación. Su debut europeo llegó todavía siendo muy joven y su progresión terminó llevándola a competir al máximo nivel con uno de los grandes referentes del fútbol femenino mundial. Con el Barça vivió una de las etapas más importantes de su carrera y formó parte del equipo que conquistó la Champions League en la temporada 2020/21, un título que el propio Benfica identifica como el mayor logro de su trayectoria deportiva.

Posteriormente, Falcón también defendió la camiseta del Atlético de Madrid, donde continuó demostrando las cualidades que habían marcado su evolución desde las categorías inferiores: velocidad, capacidad para jugar en banda, desborde y una enorme personalidad para atacar los espacios.

Su etapa rojiblanca también estuvo marcada por momentos especialmente complicados, como la lesión de rodilla que la mantuvo once meses alejada de los terrenos de juego antes de regresar precisamente en un encuentro frente al FC Barcelona. Aquella vuelta resumió perfectamente una característica que acabaría acompañando toda su carrera: su capacidad para levantarse después de cada golpe.

Su última gran aventura profesional llegó en Portugal, donde se incorporó al Benfica en el verano de 2023. Durante tres temporadas defendiendo el escudo de las águilas, Falcón estuvo directamente vinculada a una etapa histórica del conjunto lisboeta. En su primera temporada disputó 34 partidos y marcó nueve goles, además de contribuir con ocho asistencias según los registros publicados por la prensa portuguesa. Con el Benfica conquistó una Liga BPI, una Copa de Portugal, una Copa de la Liga y una Supercopa, completando así un palmarés de enorme valor. El club portugués confirmó en junio que su vínculo contractual finalizaría el 30 de junio y destacó expresamente su espíritu de sacrificio y su resiliencia competitiva.

La internacionalidad también forma parte de una carrera que comenzó a forjarse desde las categorías inferiores de la Selección. Falcón fue protagonista en las selecciones españolas de formación y llegó a disputar diez encuentros con la absoluta, consolidándose como una de las futbolistas de banda que representaban una generación llamada a transformar el fútbol femenino español. Antes de llegar a la absoluta ya había vivido grandes experiencias internacionales con España, incluyendo un subcampeonato del mundo sub-17 y diferentes participaciones en campeonatos europeos de categorías inferiores.

Desde el punto de vista futbolístico, Andrea Falcón fue, sobre todo, una futbolista de desequilibrio. Su principal virtud estaba en la capacidad para recibir abierta, encarar a su defensora y generar ventajas mediante el uno contra uno. La FIFA y la Selección Española han destacado precisamente aspectos como su habilidad con ambas piernas, su capacidad para superar rivales, su precisión en los pases y centros y la potencia de su disparo. No era una futbolista limitada a jugar pegada a la línea de cal: podía conducir hacia dentro, atacar el espacio a la espalda de la defensa y aparecer en zonas interiores para participar en la construcción de la jugada.

Su velocidad era otra de sus grandes armas. Falcón interpretaba muy bien los momentos en los que debía acelerar y los momentos en los que debía asegurar la posesión, especialmente cuando recibía en ventaja. En transición ofensiva podía convertirse en una amenaza especialmente peligrosa porque necesitaba pocos metros para ganar terreno y obligar a la defensa rival a retroceder. Su capacidad para cambiar de ritmo hacía que su juego fuera difícil de defender cuando conseguía recibir de cara y con espacio.

También destacaba su capacidad para jugar con las dos piernas, una característica especialmente valiosa en una futbolista de banda. Esa cualidad le permitía no ser previsible y le ofrecía diferentes soluciones dependiendo de la situación: podía buscar el centro, atacar el área, conducir hacia dentro o finalizar. A ello añadía un golpeo potente y recursos suficientes para convertirse en una amenaza real cuando encontraba metros cerca de la frontal.

Pero si existe una palabra que define su carrera por encima de cualquier otra, esa es resiliencia. Las lesiones condicionaron especialmente su etapa final, hasta el punto de que durante sus dos últimas temporadas en Benfica no pudo volver a disputar encuentros con el primer equipo. El propio Benfica puso el foco en esa capacidad de sacrificio y resistencia competitiva al despedirse de ella.

Andrea Falcón se marcha del fútbol profesional con una Champions League, títulos nacionales en España y Portugal, una trayectoria internacional con la Selección Española y el reconocimiento de haber competido en algunos de los escenarios más importantes del fútbol femenino europeo. Pero, más allá de las medallas, deja la imagen de una futbolista que nunca dejó de intentarlo, que tuvo que superar obstáculos que habrían hecho desistir a muchas otras jugadoras y que convirtió cada regreso en una nueva oportunidad para sentirse futbolista.

Ahora comienza otra etapa. El fútbol pierde a una extremo talentosa, veloz y desequilibrante, pero conserva el recuerdo de una jugadora que entendió que la carrera de una futbolista no se mide únicamente por los minutos disputados o los títulos levantados, sino también por todas las veces que fue capaz de levantarse cuando parecía que el camino se había puesto cuesta arriba. Andrea Falcón dice adiós al fútbol profesional, pero su historia permanecerá ligada a una generación que ayudó a abrir camino y a demostrar que detrás de cada gran carrera también existen sacrificio, esfuerzo y una enorme capacidad para volver a empezar.

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