“El Partido de Manu”

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La crónica | Sakina Karchaoui saca petróleo de Valdebebas

(Fuente: “El Partido de Manu”) Creatividad: reinassinfiltro

🚨El Real Madrid CF y el PSG se repartieron los puntos con un 1-1 en la primera jornada de la fase de grupos de la Champions. El gol de Felicia Schröder a los dos minutos de partido adelantó a las madridistas, pero un tanto de Sakina Karchaoui, desde el punto de penalti, en la segunda mitad colocó las tablas. 🚨

La previa |

(Fuente: “El Partido de Manu”)

El fútbol europeo vuelve a llamar a la puerta del Real Madrid. La fase liga de la UEFA Women’s Champions League levanta el telón y lo hace con uno de esos enfrentamientos que ya empiezan a formar parte de la historia reciente del fútbol femenino continental: el Real Madrid y el Paris Saint-Germain volverán a encontrarse frente a frente, esta vez en España y con los primeros puntos de una nueva aventura europea en juego.

Hay partidos que aparecen en el calendario y hay partidos que, por todo lo que representan, obligan a detenerse. El estreno de la fase liga pertenece a esa segunda categoría. No es simplemente la primera jornada de una competición que se prolongará durante los próximos meses, sino el instante en el que comienza oficialmente el camino hacia una nueva final de la UEFA Women’s Champions League, el gran escenario que todos los grandes clubes de Europa sueñan con alcanzar y que, temporada tras temporada, continúa elevando el nivel competitivo del fútbol femenino.

El Real Madrid afronta nuevamente ese desafío con la responsabilidad de quien ya conoce el escenario, pero también con la ambición de quien todavía busca escribir las páginas más importantes de su historia continental. Desde su debut en la temporada 2021/22, el conjunto madridista ha participado en todas las fases de grupos o fases liga celebradas desde entonces, convirtiéndose en uno de los protagonistas habituales de una competición que exige regularidad, personalidad y capacidad para sobrevivir a noches en las que cada detalle puede cambiar el rumbo de una temporada.

Y el primer obstáculo no podía ser más reconocible. El Paris Saint-Germain vuelve a cruzarse en el camino madridista para protagonizar el sexto enfrentamiento entre ambos clubes en la UEFA Women’s Champions League, una rivalidad relativamente joven, pero que ya acumula suficientes capítulos como para haber construido su propia memoria europea.

Será, además, un reencuentro con muchas historias cruzadas. Dos clubes acostumbrados a competir por estar entre los grandes, dos camisetas con una enorme tradición continental y dos equipos que llegan al comienzo de esta nueva fase liga después de haber tenido que superar caminos diferentes para alcanzar nuevamente la élite europea.

El Real Madrid ya sabe lo que significa enfrentarse al PSG en Europa. Lo sabe porque durante las últimas temporadas ambos equipos han compartido escenario en repetidas ocasiones, dejando atrás resultados muy diferentes y construyendo una serie estadística que refleja la evolución del conjunto blanco en este torneo.

Durante sus cuatro primeros enfrentamientos contra el Paris Saint-Germain, el Real Madrid no consiguió conocer la victoria. La historia, sin embargo, comenzó a cambiar la pasada temporada, cuando el equipo madridista conquistó París en una noche especialmente significativa y se impuso por 1-2 en la segunda jornada.

Aquella victoria no fue únicamente un triunfo más dentro de una fase europea. Fue la primera vez que el Real Madrid conseguía derrotar al gigante francés en competición continental y supuso un paso adelante en la relación competitiva entre ambos clubes.

Naomie Feller fue entonces protagonista con el primer gol madridista, antes de que Rasheedat Ajibade respondiera para el conjunto parisino. El marcador terminaría decantándose del lado español y aquella victoria en territorio francés quedaría grabada como el primer gran golpe del Real Madrid en esta particular rivalidad.

Ahora, la historia vuelve a empezar, aunque con algunos rostros que han cambiado de camiseta. Feller ya no forma parte del vestuario madridista y este verano emprendió precisamente el camino hacia París, convirtiéndose en uno de esos nombres que añaden todavía más narrativa al enfrentamiento.

También Sara Däbritz conoce perfectamente lo que significa esta rivalidad desde el otro lado. La internacional alemana, actualmente en las filas del Real Madrid, fue precisamente una de las futbolistas que marcó para el Paris Saint-Germain en el primer enfrentamiento entre ambos conjuntos.

El fútbol tiene esas extrañas formas de cerrar círculos. Una jugadora que escribió una parte de la historia de este duelo con la camiseta parisina forma ahora parte del proyecto madridista, mientras que Feller, protagonista del primer triunfo blanco ante el PSG, defenderá en esta ocasión los colores del conjunto francés.

Pero antes de aquella victoria madridista de la pasada temporada, el PSG había impuesto su ley en los primeros capítulos de esta rivalidad. En la fase de grupos de la temporada 2021/22, las parisinas vencieron 4-0 en Francia y posteriormente volvieron a ganar en España por 0-2.

Sara Däbritz fue protagonista del primer encuentro con un gol que ahora adquiere una lectura diferente por su actual pertenencia al Real Madrid, mientras que Sakina Karchaoui fue la encargada de marcar en el segundo duelo disputado entre ambos clubes.

La temporada 2022/23 volvió a ofrecer otro capítulo. Madrid y París se encontraron de nuevo en la fase de grupos y, después de un empate sin goles en territorio español, el PSG consiguió imponerse por 2-1 en París durante la quinta jornada.

La estadística, por tanto, dibuja un historial en el que el Real Madrid ha tenido que recorrer un camino de aprendizaje hasta llegar al punto actual. El primer triunfo madridista llegó la temporada pasada, y ahora el conjunto blanco tiene la oportunidad de convertir aquel resultado en el inicio de una nueva dinámica frente a uno de los grandes nombres del fútbol francés.

Porque este encuentro también permite mirar más allá del PSG y analizar la relación histórica del Real Madrid con los clubes franceses. Durante sus seis primeros partidos ante equipos de Francia, el balance madridista fue especialmente exigente: un empate y cinco derrotas.

Sin embargo, algo cambió la pasada temporada. El Real Madrid enlazó cuatro partidos consecutivos sin perder frente a rivales franceses, todos ellos disputados en una misma campaña europea que terminó demostrando que el equipo estaba preparado para competir en escenarios de máxima exigencia.

Después de ganar al Paris Saint-Germain en París, el Real Madrid empató 1-1 en casa frente al Paris FC durante la jornada siguiente. Posteriormente, volvió a enfrentarse al conjunto parisino en la fase de play-offs eliminatorios y consiguió imponerse por un marcador global de 5-2, después de ganar 2-3 a domicilio y 2-0 en Madrid.

El dato que acompaña a esa evolución, sin embargo, también refleja que jugar en casa frente a equipos franceses no siempre ha sido sencillo. El Real Madrid únicamente ha ganado uno de sus cinco partidos como local ante visitantes franceses, con dos empates y dos derrotas.

Precisamente por eso, el estreno europeo ante el PSG vuelve a adquirir una dimensión especial. El escenario que acoja el encuentro volverá a convertirse en territorio de Champions, pero también en el lugar donde el Real Madrid buscará transformar su crecimiento continental en una nueva victoria.

En el otro lado estará un Paris Saint-Germain que conoce perfectamente las exigencias de esta competición y que llega a esta fase liga después de superar una eliminatoria de clasificación ante un histórico del fútbol europeo.

Las parisinas derrotaron al Eintracht Frankfurt por un marcador global de 6-2 en la tercera ronda de clasificación. El empate 1-1 de la ida dejó abierta la eliminatoria, pero el PSG terminó imponiendo su superioridad en la vuelta, donde consiguió un contundente 5-1 tras la prórroga.

De esta manera, el conjunto francés vuelve a formar parte de la fase de grupos o fase liga por quinta ocasión en las últimas seis temporadas, recuperando un escenario que conoce perfectamente después de una campaña 2024/25 en la que tuvo que comenzar desde la fase de clasificación y una temporada pasada en la que terminó en la decimoséptima posición.

El recorrido histórico del Paris Saint-Germain en la competición es, además, considerablemente más amplio. El conjunto francés llegó a disputar dos finales de la Women’s Champions League en un periodo de apenas tres años.

La primera llegó en 2015, cuando el Eintracht Frankfurt se impuso por 2-1. Dos años después, en 2017, el PSG volvió a alcanzar el último partido del torneo, esta vez para enfrentarse a otro club francés, el OL Lyonnes.

Aquella final de 2017 necesitó prórroga y terminó resolviéndose en una tanda de penaltis que acabó con un 7-6 favorable al conjunto lionés después de un 0-0 durante el tiempo reglamentario y la prórroga.

El PSG también consiguió alcanzar los cuartos de final en seis temporadas consecutivas entre 2018/19 y 2023/24, una regularidad que evidencia el peso que el club ha tenido históricamente en el escenario europeo.

Pero el fútbol europeo no entiende de pasado. Cada temporada empieza de cero y la competición actual exige volver a demostrarlo todo.

El Real Madrid, por su parte, conoce también esa sensación. El conjunto blanco alcanzó los cuartos de final en las dos últimas temporadas, aunque en ambas ocasiones se encontró con los equipos que terminarían levantando posteriormente el trofeo.

En la temporada 2024/25 fue el Arsenal quien frenó al Real Madrid después de una eliminatoria tremendamente ajustada que terminó con un marcador global de 3-2 para las inglesas.

La temporada pasada el obstáculo fue todavía mayor. El Barcelona se cruzó en el camino madridista y terminó imponiéndose por un global de 12-2, después del 2-6 de la ida en Madrid y del 6-0 de la vuelta.

Aquellas eliminaciones forman parte del aprendizaje europeo del Real Madrid. También lo hace la séptima posición obtenida en la primera fase liga de la historia de la competición, una clasificación que obligó al equipo a disputar posteriormente los play-offs eliminatorios ante el Paris FC.

Y ahí volvió a aparecer el carácter competitivo del conjunto blanco. El Real Madrid superó aquella eliminatoria frente al equipo francés con un global de 5-2 y consiguió avanzar hasta los cuartos de final.

Esta temporada, además, el equipo madridista ha tenido que volver a recorrer el camino de la clasificación para alcanzar la fase liga. Y lo ha hecho superando al Ajax por un marcador global de 4-1.

La eliminatoria comenzó con un triunfo por 0-2 a domicilio y terminó de cerrarse en España con un 2-1. Una nueva demostración de que el Real Madrid está dispuesto a recorrer todos los caminos necesarios para volver a situarse entre los grandes de Europa.

De hecho, existe un dato que explica perfectamente la particularidad del recorrido madridista. El Real Madrid es el único equipo que ha alcanzado la fase de grupos o fase liga a través de la vía de clasificación en las seis ediciones disputadas desde la introducción del formato en la temporada 2021/22.

Seis ediciones, seis caminos distintos y una constante: el Real Madrid siempre ha conseguido estar presente en la máxima competición continental desde que comenzó su aventura europea.

Ahora llega el momento de comenzar una nueva fase y hacerlo contra el PSG convierte la primera jornada en mucho más que una simple jornada inaugural. El Real Madrid llega al encuentro con tres derrotas en sus últimos 14 partidos europeos, acompañadas de nueve victorias y dos empates. En la fase de grupos o fase liga, el registro reciente también refleja una evolución positiva, con únicamente dos derrotas en los últimos 11 encuentros, además de siete victorias y dos empates.

En casa, la estadística adquiere todavía más fuerza. El conjunto blanco ha ganado nueve de sus últimos 12 partidos europeos como local, con un empate y dos derrotas. La competición continental, por tanto, ha encontrado en Madrid un escenario donde el equipo ha conseguido construir una identidad cada vez más sólida.

También existe un detalle especialmente significativo cuando se analiza el comienzo de las temporadas. El Real Madrid ha ganado su primer encuentro en tres de sus cinco campañas disputadas en fase de grupos o fase liga, mientras que en las otras dos ocasiones obtuvo un empate y una derrota. La historia invita ahora a escribir un nuevo capítulo.

Enfrente estará un PSG que atraviesa una situación estadística muy diferente en sus últimos comienzos europeos. El conjunto francés acumula siete partidos consecutivos sin ganar en fase de grupos o fase liga, con tres empates y cuatro derrotas. Además, el PSG ha perdido su primer partido de las tres últimas campañas de la Women’s Champions League y no consiguió marcar en ninguno de esos tres encuentros.

El Alfredo Di Stéfano ya ha vivido el primer capítulo. Schröder abrió la puerta de la Champions para el Real Madrid, Karchaoui encontró desde los once metros el camino hacia el empate y el poste evitó que las blancas pudieran celebrar una victoria que buscaron hasta el último suspiro. El 1-1 no cierra ninguna historia, sino que abre oficialmente el camino europeo de un Real Madrid que tendrá que seguir creciendo, compitiendo y aprendiendo en cada una de las noches que todavía quedan por delante.

Pero ningún dato puede jugar por sí solo. Las estadísticas sirven para entender el contexto, pero cuando el balón comienza a rodar desaparecen los antecedentes y solamente queda la capacidad de cada equipo para responder ante el desafío.

Y en esa noche aparecerá también un nombre propio que está a punto de alcanzar una cifra histórica. Lineth Beerensteyn afrontará su próximo partido de Women’s Champions League o Copa de la UEFA Femenina con 69 encuentros disputados en la máxima competición continental, y una participación más será suficiente para igualar el récord neerlandés que actualmente pertenece a Jill Roord.

Es otro de esos pequeños grandes detalles que convierten una jornada europea en una noche especial. Mientras el Real Madrid busca avanzar en la competición, una de sus futbolistas puede escribir simultáneamente una página individual dentro de la historia del fútbol neerlandés. Beerensteyn representa, además, esa experiencia internacional que el Real Madrid necesita en una competición donde los partidos pueden decidirse por un instante, una carrera, un control, una presión bien ejecutada o una ocasión aprovechada.

Porque la Champions no perdona los errores y tampoco regala oportunidades. Cada jornada obliga a competir contra el rival, contra el escenario y contra la propia exigencia de un torneo que reúne a los mejores clubes del continente, y el pistoletazo de salida ya está preparado.

El Real Madrid vuelve a Europa después de haber construido durante los últimos años una trayectoria que le ha permitido convertirse en presencia habitual entre los grandes. El PSG regresa también después de superar la clasificación y con la memoria de un club que ha disputado dos finales y seis cuartos consecutivos. Son dos caminos distintos que desembocan en una misma competición, y el primer enfrentamiento entre ambos esta temporada tendrá, además, el atractivo añadido de producirse en España, después de que la última victoria madridista ante el PSG se produjera precisamente en París.

La camiseta blanca llega a esta noche con la intención de demostrar que el aprendizaje acumulado en sus anteriores participaciones europeas puede convertirse en experiencia competitiva. El conjunto francés llega con la necesidad de cambiar una dinámica reciente en fase de grupos o fase liga que le ha impedido celebrar una victoria en sus últimos siete encuentros, pero esta competición siempre ofrece la posibilidad de empezar de nuevo.

El Real Madrid sabe que cada punto será importante en una fase liga donde cada jornada puede alterar el escenario de clasificación. El PSG también sabe que comenzar sumando puede cambiar por completo el relato de una temporada que apenas comienza. Por eso esta primera jornada tiene algo diferente: es el momento en el que los sueños dejan de ser una palabra y comienzan a convertirse en competición, el instante en el que los grandes clubes de Europa vuelven a mirar hacia el mismo trofeo y la noche en la que el Real Madrid vuelve a escuchar el himno de la máxima competición continental con la intención de demostrar que quiere seguir creciendo entre la élite.

La historia reciente entre ambos equipos ha dejado cinco capítulos anteriores. El sexto está a punto de comenzar y llega cargado de todos los ingredientes que han convertido este enfrentamiento en uno de los clásicos recientes del fútbol femenino europeo: París, Madrid, las victorias francesas de los primeros años, el empate sin goles, la primera victoria madridista en territorio francés, los goles de Feller, Ajibade, Däbritz y Karchaoui, los reencuentros, las eliminatorias, las noches europeas y todos los caminos recorridos desde aquel primer enfrentamiento forman ahora parte de una misma historia. Pero ninguna de esas páginas determinará lo que suceda cuando comience el partido. Será entonces cuando el Real Madrid tenga que volver a demostrar su capacidad para competir contra uno de los grandes nombres del fútbol europeo y cuando el PSG tenga que intentar romper su dinámica reciente en la fase liga.

Será también una noche de reencuentros y de nombres propios. Beerensteyn tendrá la oportunidad de alcanzar una cifra histórica con la camiseta del Real Madrid, Feller volverá a encontrarse frente al club en el que protagonizó uno de los momentos más importantes de esta rivalidad y Däbritz se medirá al equipo que defendió en aquellos primeros enfrentamientos entre madridistas y parisinas. Pero por encima de cualquier estadística individual estará el desafío colectivo, porque cada punto contará en una fase liga en la que todos los partidos adquieren una dimensión especial y en la que comenzar sumando puede marcar el camino de los grandes objetivos que ambos clubes persiguen.

Porque la competición más importante del mundo a nivel de clubes en el fútbol femenino vuelve a abrir sus puertas y Europa vuelve a estar en juego. Madrid vuelve a ser una de las estaciones de ese camino y el Real Madrid tiene delante 90 minutos para comenzar a escribir una nueva historia, después de haber demostrado durante las últimas temporadas que quiere consolidarse entre la élite continental. La Champions vuelve a empezar y el primer capítulo de esta nueva aventura no podía tener un escenario más exigente: el Paris Saint-Germain, un viejo conocido, un rival con historia y un equipo que llega dispuesto a cambiar su dinámica europea.

El balón está preparado, las noches grandes vuelven a Madrid y el camino hacia la gloria continental comienza aquí.

(Fuente: “El Partido de Manu”) Creatividad: reinassinfiltro

🔜 NEXT GAME

🏆 UEFA Women’s Champions League

⚪ Real Madrid 🆚 Paris Saint-Germain 🔵🔴

🙌🏻 Jornada 1 | Fase liga

⏰ 21:00 h | Horario peninsular

📅 Martes, 22 de septiembre de 2026

📺 Disney+

🏟️ Estadio Alfredo Di Stéfano, Madrid

Los Xl |

(Fuente: “El Partido de Manu”) Creatividad: reinassinfiltro
(Fuente: “El Partido de Manu”) Creatividad: reinassinfiltro

El Real Madrid debutó en la fase liga de la UEFA Women’s Champions League con un empate ante el Paris Saint-Germain en el Alfredo Di Stéfano, después de adelantarse muy pronto gracias a un tanto de Felicia Schröder y ver cómo el conjunto francés igualaba el encuentro desde el punto de penalti en la segunda mitad. Las madridistas tuvieron ocasiones suficientes para haber ampliado su ventaja, especialmente tras el descanso, pero el acierto de Karchaoui y la falta de puntería en los metros finales terminaron dejando un 1-1 que reparte los puntos en el estreno europeo.

El Alfredo Di Stéfano se vistió de gala para recibir una noche que ya estaba marcada en rojo en el calendario del Real Madrid. No era una jornada más, sino el estreno del conjunto blanco en la fase liga de la máxima competición continental, una nueva oportunidad para comprobar hasta dónde puede llegar un proyecto que afrontaba por primera vez este formato de la UEFA Women’s Champions League.

El conjunto dirigido por Pau Quesada llegaba además con la confianza adquirida en el campeonato doméstico después de comenzar la Liga F Moeve con una victoria de enorme significado. En la primera jornada, el Real Madrid había derrotado al Atlético de Madrid por 2-1 en un derbi que sirvió para presentar sus credenciales desde el comienzo de la temporada.

Aquel triunfo ante el conjunto rojiblanco había llegado, además, en un contexto diferente al actual para el Atlético, que todavía no contaba con dos futbolistas llamadas a tener un peso importante en su ataque como Jenni Hermoso y Amaiur Sarriegi. El escenario había cambiado desde entonces, pero el Real Madrid afrontaba su estreno europeo con la sensación de haber comenzado la temporada con paso firme.

Enfrente esperaba un Paris Saint-Germain dispuesto a demostrar desde el primer minuto que su presencia en la competición europea no iba a ser testimonial. El conjunto francés tenía argumentos suficientes para obligar al Real Madrid a mantener la concentración durante los noventa minutos y planteó desde el inicio un encuentro de mucha exigencia física, con presión, circulación y presencia constante en campo contrario.

También hubo protagonismo en las gradas. La afición del PSG se hizo notar desde antes del comienzo y el grupo de seguidores más ruidoso tuvo que ser reubicado en otra zona del Alfredo Di Stéfano, aunque eso no impidió que el ambiente visitante continuara siendo una de las notas características de una noche marcada por el estreno continental.

Con el balón en juego, el Real Madrid no necesitó demasiado tiempo para dejar claro que quería vivir el debut desde la iniciativa. Las madridistas buscaron combinar desde atrás y encontrar espacios a la espalda de la defensa francesa, mientras el PSG intentaba impedir que las locales pudieran progresar con comodidad.

Y entonces llegó el primer golpe.Apenas habían transcurrido unos segundos cuando Keukelaar recibió el balón y decidió asumir el protagonismo en una acción individual que acabaría cambiando por completo el comienzo del encuentro. La futbolista madridista encaró a Elimbi Gilbert, consiguió superar su oposición y generó el espacio necesario para que la jugada pudiera continuar por el costado.

La acción permitió liberar la banda y encontrar a Arianna Caruso, que apareció con claridad para levantar la cabeza y poner un centro de enorme precisión hacia el interior del área. El envío encontró a Felicia Schröder en una posición privilegiada y la delantera no desaprovechó la oportunidad.

Schröder controló la situación dentro del área y finalizó la jugada con contundencia para poner el 10 cuando apenas habían transcurrido alrededor de cien segundos de partido. El Alfredo Di Stéfano explotó con un gol que convertía el estreno del Real Madrid en la fase liga de la Champions en un comienzo prácticamente soñado.

El tanto, además, no llegó como consecuencia de una acción aislada o de un balón dividido, sino después de una jugada construida desde la capacidad individual de Keukelaar, la precisión de Caruso y la definición de Schröder. Tres nombres que aparecieron en apenas unos segundos para colocar al Real Madrid por delante ante uno de los rivales más exigentes que podía encontrar en esta primera jornada europea.

El PSG tuvo que reaccionar inmediatamente. El equipo francés no podía permitirse que el gol modificara por completo el guion de un encuentro que apenas acababa de comenzar y empezó a adelantar líneas para intentar encontrar cuanto antes una respuesta.

Las visitantes comenzaron a tener más posesión y a instalarse progresivamente en campo madridista. El Real Madrid, por su parte, intentaba aprovechar cada recuperación para lanzar transiciones rápidas, aunque la precisión en el último pase no siempre acompañó las intenciones de las futbolistas de Pau Quesada.

La primera advertencia seria del PSG llegó a balón parado. Karchaoui puso un envío peligroso desde una falta y Chagas apareció en las inmediaciones del área con la intención de conectar con el balón, aunque no consiguió rematar con claridad y la ocasión terminó perdiendo peligro.

El aviso sirvió para recordar al Real Madrid que el encuentro no iba a convertirse en un ejercicio de resistencia después del 1-0. El PSG tenía recursos para generar peligro desde diferentes registros y cada acción a balón parado podía convertirse en una amenaza para la portería defendida por Frohms.

Las visitantes continuaron acumulando presencia ofensiva y Ajibade estuvo muy cerca de encontrar el empate después de un saque de esquina. El balón quedó suelto dentro del área tras el primer contacto y la futbolista del PSG consiguió llegar a la segunda jugada, aunque su disparo terminó marchándose por encima de la portería madridista.

El Real Madrid necesitaba recuperar el control territorial que había mostrado en los primeros compases. El equipo blanco encontraba dificultades para enlazar varios pases consecutivos cuando intentaba salir de la presión y, en algunos momentos, se vio obligado a defender demasiado cerca de su propia área.

Frohms comenzó entonces a asumir protagonismo bajo los palos. La guardameta alemana transmitió seguridad en cada intervención y se convirtió en una pieza importante para sostener la ventaja madridista mientras el PSG aumentaba su presencia ofensiva.

Ajibade volvió a aparecer poco después con una acción desde el costado. Su centro-chut llevaba suficiente peligro como para obligar a Frohms a intervenir y la guardameta consiguió hacerse con el balón, evitando que la trayectoria pudiera sorprenderla.

El conjunto francés tenía cada vez más control del encuentro, pero el Real Madrid no renunciaba a salir hacia adelante. Cada recuperación podía convertirse en una oportunidad para aprovechar la velocidad de sus atacantes, aunque la precipitación en determinadas decisiones impedía que las transiciones terminaran siempre en ocasiones claras.

Schröder fue precisamente una de las futbolistas que más problemas estaba generando cuando el Real Madrid conseguía correr. La delantera encontró espacios en alguna transición y llegó a disponer de una buena posibilidad para aumentar la ventaja, pero la rapidez de la acción terminó jugando en su contra y su disparo se marchó demasiado desviado.

El PSG respondió con paciencia. Echegini probó fortuna desde fuera del área y el balón llevó cierta inquietud hacia la portería madridista, aunque Frohms y la defensa consiguieron controlar la situación sin conceder el empate.

Poco después volvió a aparecer Elimbi Gilbert con otro lanzamiento lejano. El PSG estaba demostrando que no necesitaba entrar constantemente en el área para generar peligro y comenzaba a obligar al Real Madrid a permanecer atento a cualquier espacio.

Las madridistas resistían y buscaban cambiar el ritmo cada vez que tenían la posibilidad. El equipo de Pau Quesada sabía que no podía limitarse a defender durante todo el encuentro y trataba de recuperar metros para alejar al PSG de su área.

En ese intento por volver a acercarse a la portería francesa apareció de nuevo Schröder. La delantera recibió un buen balón tras una acción en la que también participó Andreia y consiguió encontrar el espacio para sacar un disparo bajo y cruzado.

El lanzamiento pasó muy cerca del poste y se convirtió en una de las mejores oportunidades del Real Madrid para ampliar su ventaja antes del descanso. El 1-0 seguía siendo corto, pero las locales habían demostrado que también podían hacer daño cuando encontraban precisión en sus combinaciones.

El tramo final de la primera parte mantuvo el mismo guion. El PSG tenía más control de la posesión y buscaba constantemente posiciones desde las que atacar, mientras el Real Madrid defendía con orden y esperaba el momento adecuado para volver a salir.

La intensidad no disminuyó pese a que el marcador permanecía inmóvil desde el minuto 2. Cada duelo en el centro del campo tenía importancia y las madridistas debían multiplicarse para impedir que las visitantes encontraran pases interiores con facilidad.

Las 22 protagonistas regresaron al vestuario con el ánimo por las nubes, conscientes de que habían trabajado muy duro durante los primeros 45 minutos para marcharse al descanso con una renta de 1-0 a favor del Real Madrid. El gol de Schröder había permitido a las madridistas afrontar el intermedio por delante en el marcador, pero nadie daba el encuentro por cerrado, mucho menos ante un rival de la entidad del Paris Saint-Germain. Todavía quedaban otros 45 minutos por delante en el Alfredo Di Stéfano y, en una noche tan especial como aquella, la magia de la Champions hacía que todo pendiera de un hilo y que cualquier detalle pudiera cambiar por completo el destino de un encuentro que aún estaba lejos de resolverse.

La afición del PSG continuaba haciendo ruido desde su zona de la grada, convirtiendo el Alfredo Di Stéfano en un escenario todavía más especial para un estreno que ya tenía todos los ingredientes de una gran noche europea. El Real Madrid, mientras tanto, trataba de mantener la concentración y proteger una ventaja que había conseguido prácticamente desde el vestuario.

El reloj avanzaba y el conjunto blanco seguía resistiendo. El PSG conseguía acercarse, pero no encontraba la precisión necesaria para transformar su dominio territorial en un empate antes del descanso.

Frohms volvió a transmitir seguridad en las últimas acciones de la primera mitad y la defensa madridista logró despejar los últimos intentos visitantes. El Real Madrid había sufrido durante determinados momentos, pero también había demostrado capacidad para responder cuando tuvo espacios.

El pitido del árbitro puso punto final a una primera mitad en la que el gol de Schröder había marcado la diferencia. El Real Madrid se marchaba al vestuario con el 1-0 y con la sensación de que había conseguido sobrevivir a la reacción de un PSG que había ido creciendo con el paso de los minutos.

Pero el encuentro todavía estaba lejos de estar decidido. El conjunto francés había dejado claro que tenía capacidad para generar peligro y el Real Madrid necesitaba mejorar su precisión con balón si quería evitar que el partido terminara convirtiéndose en un asedio visitante.

Pau Quesada tenía por delante cuarenta y cinco minutos para gestionar una ventaja mínima que podía haber sido mayor de haber aprovechado alguna de las ocasiones generadas durante la primera mitad. El PSG, en cambio, necesitaba encontrar el camino hacia un empate que todavía no había conseguido.

Tras el descanso, el Paris Saint-Germain introdujo a Jade Le Guilly para reforzar su estructura defensiva. El cambio pretendía dar mayor consistencia al conjunto francés en una segunda mitad en la que el Real Madrid comenzó a encontrar más espacios y más capacidad para acercarse a la portería de Kiedrzynek.

La respuesta madridista fue inmediata en cuanto a intención. Schröder volvió a aparecer en posiciones de remate y buscó una finalización que, sin embargo, terminó marchándose desviada. El aviso demostraba que el Real Madrid no estaba dispuesto a limitarse a proteger el resultado.

El conjunto blanco comenzó a jugar más arriba y a recuperar el balón en zonas que le permitían atacar con mayor rapidez. La circulación madridista ganó metros y el PSG empezó a tener más dificultades para mantener el dominio territorial que había ejercido durante buena parte del primer acto.

Linda Caicedo también comenzó a asumir protagonismo. La colombiana recibió dentro del área en el minuto 51 y sacó un potente disparo que obligó a Kiedrzynek a emplearse a fondo para evitar el segundo tanto madridista.

La parada de la guardameta francesa mantuvo al PSG con vida. El Real Madrid había encontrado una de las vías que más había buscado durante el encuentro: recibir dentro del área y finalizar antes de que la defensa pudiera cerrar los espacios.

El conjunto de Pau Quesada no se conformaba. Las madridistas habían entendido que el partido podía estar de su lado si conseguían mantener esa intensidad ofensiva y comenzaron a acumular aproximaciones cada vez más peligrosas.

Schröder volvió a quedar en disposición de marcar pocos minutos después. La delantera recibió en una situación prácticamente mano a mano y consiguió superar la primera oposición defensiva, pero su definición pasó rozando el poste.

La ocasión dejó una sensación evidente en el Alfredo Di Stéfano: el segundo gol estaba cada vez más cerca. El Real Madrid había conseguido darle la vuelta a la dinámica del encuentro y ahora era el PSG quien debía resistir ante las llegadas de las locales.

Y Schröder volvió a tener otra oportunidad prácticamente de inmediato. La delantera encontró nuevamente el espacio, volvió a encarar la portería y esta vez el disparo terminó estrellándose contra el poste.

El balón quedó vivo y Linda Caicedo apareció para recoger el rechace. La colombiana buscó la mejor opción y terminó encontrando de nuevo a Schröder, que tuvo una segunda oportunidad para culminar la jugada.

Pero tampoco entró. El remate posterior se marchó por muy poco y la delantera comenzó a mostrar la frustración lógica de quien había tenido varias ocasiones claras para ampliar la ventaja y no había conseguido encontrar el camino hacia el segundo tanto.

La secuencia había sido demoledora para el PSG. El Real Madrid había tenido tres oportunidades de enorme peligro en pocos minutos y había rozado el 2-0 en varias ocasiones, mientras Kiedrzynek y el poste se convertían en aliados fundamentales para las visitantes.

Las madridistas, sin embargo, continuaron insistiendo. El equipo blanco había conseguido instalarse en campo contrario y cada recuperación parecía conducir a una nueva llegada, obligando a la defensa francesa a multiplicar sus esfuerzos.

Pau Quesada decidió entonces mover sus piezas para mantener la intensidad ofensiva. Athenea entró al terreno de juego en sustitución de Keukelaar, una modificación destinada a aportar frescura y profundidad en un momento en el que el Real Madrid buscaba aprovechar el impulso que había conseguido después del descanso.

El PSG respondió también con cambios y realizó una triple sustitución para intentar modificar el desarrollo del encuentro. El conjunto francés necesitaba recuperar el control y frenar la avalancha madridista que había marcado los primeros minutos de la segunda mitad.

Durante esos instantes, el partido entró en una fase de máxima tensión. El Real Madrid quería aprovechar su dominio para sentenciar, mientras el PSG buscaba sobrevivir y encontrar una acción que pudiera devolverle la iniciativa.

Las visitantes comenzaron a recuperar metros y el encuentro volvió a equilibrarse. El Real Madrid ya no llegaba con la misma facilidad que unos minutos antes, aunque seguía siendo el equipo que más sensación de peligro generaba cuando conseguía acelerar.

La defensa francesa tenía que estar especialmente pendiente de Schröder. La delantera había sido protagonista del gol y había dispuesto después de varias oportunidades para ampliar la ventaja, convirtiéndose en una amenaza constante para Kiedrzynek.

El PSG intentaba reducir los espacios y evitar que las madridistas pudieran volver a encontrar situaciones de uno contra uno. El partido se acercaba poco a poco a su tramo decisivo y cada posesión comenzaba a adquirir un valor diferente.

Y entonces llegó la acción que cambió nuevamente el encuentro.En el minuto 74, Lea Morissaint cayó dentro del área después de una acción en la que estuvo implicada Lakrar. La árbitra señaló el punto de penalti y el PSG encontró así una oportunidad inmejorable para igualar un partido en el que había sufrido especialmente durante el inicio de la segunda mitad.

El balón quedó en manos de Karchaoui. La futbolista francesa asumió la responsabilidad desde los once metros mientras Frohms trataba de mantener la concentración ante una acción que podía devolver al PSG al encuentro.

Karchaoui ejecutó el lanzamiento con precisión. Frohms adivinó la dirección, llegó a tocar el balón e incluso consiguió transmitir durante un instante la sensación de que podía evitar el empate, pero el contacto no fue suficiente para impedir que el esférico terminara dentro de la portería para devolver el equilibrio al envite,

El 11 llegó en el minuto 74 y castigó al Real Madrid después de una segunda mitad en la que había tenido las ocasiones más claras. El conjunto blanco había rozado el 2-0 en varias ocasiones y, sin embargo, un penalti permitió al PSG devolver el encuentro a un escenario completamente abierto.

El golpe fue duro, pero las madridistas no bajaron los brazos. Quedaban todavía quince minutos por delante y Pau Quesada sabía que su equipo tenía argumentos suficientes para intentar volver a ponerse por delante.

El técnico madridista introdujo a Beerensteyn por Caruso para reforzar el ataque. El cambio reflejaba claramente la intención del Real Madrid: ir a por el partido y tratar de aprovechar los últimos minutos para encontrar un segundo gol que le permitiera estrenar su participación en la fase liga europea con una victoria.

El PSG, mientras tanto, intentaba cerrar espacios y proteger el empate. Las visitantes ya habían comprobado durante la segunda mitad que cualquier pérdida podía convertirse en una ocasión madridista y comenzaron a defender con mayor cautela.

El Real Madrid volvió a lanzarse hacia adelante. Athenea buscaba profundidad, Linda Caicedo trataba de generar desequilibrio y Schröder continuaba apareciendo en posiciones peligrosas, aunque el cansancio empezaba a hacer acto de presencia después de una noche de máxima exigencia.

Schröder siguió siendo uno de los grandes nombres de la noche. El gol tempranero había abierto el marcador y sus movimientos habían provocado constantes problemas a la defensa francesa, aunque la falta de acierto posterior impidió que su actuación terminara acompañada por un segundo tanto.

Cada acercamiento madridista generaba tensión en el área del PSG. Kiedrzynek había tenido que intervenir en varias ocasiones durante la segunda mitad y ahora debía permanecer atenta ante cualquier balón que pudiera quedar suelto.

El Real Madrid no dejó de intentarlo hasta el último momento. Las locales empujaban con todo lo que tenían y buscaban una última oportunidad para convertir su dominio en una victoria que, por momentos, habían tenido al alcance de la mano.

La ocasión final estuvo cerca de cambiarlo todo. Feller consiguió encontrar una posición de remate y su disparo terminó rozando el poste, dejando al Alfredo Di Stéfano con la sensación de que el 2-1 había estado a centímetros de convertirse en realidad.

El PSG respiró. El Real Madrid había vuelto a rozar la victoria en los últimos compases y el balón había pasado demasiado cerca de la portería francesa como para no dejar una sensación de oportunidad perdida.

El pitido final confirmó el 1-1. Karchaoui había neutralizado desde el punto de penalti el gol que Schröder había conseguido prácticamente nada más comenzar el partido y ambos equipos terminaron repartiendo los puntos en un estreno europeo intenso, exigente y lleno de alternativas.

Para el Real Madrid, el empate supone sumar su primer punto en la fase liga de la UEFA Women’s Champions League en una noche que quedará marcada como el comienzo de una nueva etapa continental. El conjunto blanco tuvo momentos de dominio, sufrió cuando el PSG consiguió hacerse con el control y, sobre todo, dispuso de oportunidades suficientes para haber conseguido un resultado diferente.

La sensación final también deja una conclusión clara: el Real Madrid compitió de tú a tú ante un PSG que exigió el máximo durante los noventa minutos. Las madridistas supieron resistir cuando peor lo estaban pasando y fueron capaces de generar las ocasiones más claras después del descanso, aunque la falta de acierto terminó impidiendo que el gol de Schröder fuera suficiente.

La noche europea deja además nombres propios. Schröder fue la encargada de escribir el primer capítulo con su gol en los primeros compases y se mantuvo como una amenaza constante durante todo el encuentro, mientras Linda Caicedo aportó desequilibrio y Frohms sostuvo al equipo cuando el PSG apretó con mayor intensidad.

El estreno, por tanto, termina con un punto que sabe a poco por las ocasiones generadas, pero que también confirma que el Real Madrid está preparado para competir en un escenario de máxima exigencia. La fase liga apenas acaba de comenzar y todavía quedan muchas noches europeas por delante para un equipo que ya ha demostrado que no quiere limitarse a participar.

Ahora toca volver a cambiar el chip y regresar a la Liga F Moeve. El próximo desafío llevará al Real Madrid hasta Zubieta para enfrentarse a la Real Sociedad el sábado 26 de septiembre a las 12:00 horas, en una quinta jornada que pondrá nuevamente a prueba la capacidad del conjunto blanco para mantener el nivel después de una semana marcada por la exigencia europea.

La Real Sociedad no ha tenido el comienzo liguero que esperaba y se encuentra en la zona baja de la clasificación, pero Zubieta siempre representa un escenario de máxima exigencia. El Real Madrid tendrá que afrontar ese encuentro con la misma concentración que mostró en los mejores momentos de su estreno continental y evitar que el desgaste de la Champions se convierta en un obstáculo.

Será, además, un partido importante para comprobar cómo responde el equipo después de haber iniciado la temporada con aquella victoria por 2-1 ante el Atlético de Madrid y de haber sumado ahora un punto frente al PSG. El calendario no concede demasiados respiros y obliga a las madridistas a mantener la competitividad tanto en España como en Europa.

Y después de Zubieta llegará otro gran escenario continental. El Real Madrid tendrá que desplazarse para enfrentarse al Manchester City el miércoles 1 de octubre a las 21:00 horas, en una nueva cita de una fase liga que acaba de comenzar y que ya ha demostrado el nivel de exigencia que espera al conjunto de Pau Quesada.

(Fuente: “El Partido de Manu”)

📋 Ficha técnica |

Real Madrid (1): Frohms; Eva Navarro, Lakrar, Andersson, Levels; Caruso (Beerensteyn 84′), Senß, Andreia Jacinto; Keukelaar (Athenea 62′), Schröder, Linda Caicedo.

PSG (1): Kiedrzynek; Isabela Chagas, Samoura, Dudek (Mbock Bathy 62′), Elimbi Gilbert (Le Guilly 46′); Østerås (Ebaylin 62′); Ajibade, Echegini (Jourde 83′), Karchaoui, Feller; Leuchter (Morissaint 62′).

Árbitra: Ivana Projkovska (Macedonia del Norte). Amonestó a Senß (minuto 7), Karchaoui (minuto 40), Samoura (minuto 50), Athenea (minuto 94).

Estadio: Alfredo Di Stéfano (Valdebebas). Asistencia: 1.242 espectadores

Goles |

1-0 Schröder 2’ ⚽️
1-1 Karchaoui (P.) 74’ ⚽️

Vídeo:

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