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La crónica | El Atlético se “asegura” una victoria ante el Madrid CFF (4-0)

(Fuente: “El Partido de Manu”) Creatividad: reinassinfiltro

♦️El Atlético de Madrid firmó ante el Madrid CFF (4-0) su actuación más completa y convincente de la temporada, a la altura del brillante duelo frente al FC Barcelona pese a la derrota por 4-2, pero coronada esta vez con una victoria de enorme valor. Con Jensen firmando un doblete y Cedi Akegur erigiéndose en la gran protagonista del encuentro hasta ser elegida MVP, las rojiblancas ofrecieron fútbol, pegada y personalidad. Ni siquiera la expulsión de Gallardo, que obligó al Atlético a afrontar los últimos minutos en inferioridad numérica y a Rafa Le Térmún, extremo de profesión, a ponerse bajo palos, logró cambiar el rumbo de una tarde memorable: el guardameta improvisado respondió con varias intervenciones decisivas, incluida una parada providencial en el mano a mano ante Ubamba, para impedir que el Madrid CFF recortara distancias.

La previa |

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#LigaFMoeve | #AtletiMadridCFF

El fútbol femenino madrileño se prepara para vivir una nueva jornada de rivalidad, emoción y ambición. El Atlético de Madrid y el Madrid CFF se citan en el Centro Deportivo Alcalá de Henares en un enfrentamiento correspondiente a la séptima jornada de Liga F Moeve que promete poner a prueba las aspiraciones de dos equipos con objetivos y realidades diferentes en este inicio de temporada.

El conjunto rojiblanco regresa a casa con la intención de convertir su estadio en el escenario de una nueva victoria. Las de David González ocupan la sexta posición, con nueve puntos en su casillero, después de sumar tres triunfos y encajar otras tantas derrotas en las seis primeras jornadas. Una trayectoria irregular que contrasta con la ambición de un club acostumbrado a pelear por los puestos europeos y que quiere dar un paso adelante en una competición cada vez más exigente.

El triunfo por 1-2 ante el Deportivo Abanca en Riazor permitió al Atlético recuperar sensaciones antes del parón internacional. Los goles de Fiamma Benítez y Gio Garbelini sellaron una victoria importante para afrontar con confianza un derbi que puede marcar el rumbo inmediato de las rojiblancas. Ante su afición, el equipo buscará imponer su ritmo, aprovechar sus virtudes ofensivas y demostrar que tiene argumentos para competir contra cualquiera.

Enfrente estará un Madrid CFF que ha firmado un notable comienzo de campeonato. El conjunto dirigido por José Luis Sánchez Vera llega situado en la zona alta de la clasificación, con trece puntos, después de sumar cuatro victorias, un empate y una sola derrota. Su rendimiento le ha permitido convertirse en uno de los equipos más destacados de este primer tramo liguero, respaldado por una propuesta competitiva que combina personalidad, eficacia y capacidad para hacer daño lejos de casa.

Las victorias ante el Valencia CF y el RCD Espanyol como visitante reflejan el potencial de un equipo que no necesita jugar en su estadio para sentirse protagonista. Sin embargo, el empate frente al Athletic Club en la última jornada dejó claro que la regularidad será fundamental para sostener su posición entre los mejores. El derbi representa una nueva oportunidad para confirmar su buen momento y reivindicar su candidatura a seguir mirando hacia la parte más alta de la tabla.

El encuentro también tendrá un componente emocional especial en el banquillo visitante. José Luis Sánchez Vera conoce bien el Atlético de Madrid después de su anterior etapa al frente del conjunto rojiblanco. Su regreso a Alcalá añade una historia particular a un enfrentamiento en el que los recuerdos quedarán a un lado cuando el balón eche a rodar. El técnico madrileño buscará que su equipo mantenga la identidad que le ha permitido comenzar la temporada con resultados tan positivos.

Otro de los grandes focos estará puesto en Jennifer Hermoso, cuyo regreso al Atlético ha despertado una enorme expectación. La internacional española representa una figura de referencia para el fútbol femenino nacional y su presencia añade atractivo a un derbi que trasciende la clasificación. Su talento, experiencia y capacidad para interpretar los partidos pueden convertirse en factores importantes para un Atlético que aspira a recuperar su lugar entre los grandes protagonistas de la Liga F Moeve.

La cita servirá además para reconocer a Natalia Peñalvo y Celia Segura, campeonas del mundo con la selección española sub-20. Ambas representan el talento y el futuro del fútbol femenino español, y su homenaje pondrá en valor un éxito que vuelve a demostrar la importancia del trabajo de formación y el potencial de las nuevas generaciones. Para el Atlético, contar con futbolistas que llegan de conquistar el mundo supone también una señal de confianza en el presente y en el futuro de su proyecto.

En el plano deportivo, el equilibrio entre la solidez defensiva y la eficacia en los metros finales puede resultar determinante. El Atlético tratará de aprovechar el factor campo y la velocidad de sus futbolistas ofensivas, mientras que el Madrid CFF buscará mantener la personalidad que le ha llevado a sumar trece puntos en las primeras seis jornadas. La batalla por el centro del campo, la precisión en las áreas y la capacidad para aprovechar cada oportunidad pueden decidir un duelo en el que los detalles tendrán un peso enorme.

El precedente más reciente en Alcalá terminó con empate sin goles, una muestra de la igualdad que puede acompañar a este tipo de enfrentamientos. Esta vez, ambos conjuntos llegan con la necesidad de confirmar sus respectivas aspiraciones: las rojiblancas quieren acercarse a los puestos europeos y ganar regularidad, mientras que las visitantes pretenden consolidarse entre los equipos de la zona alta.

Pero un derbi nunca se explica únicamente a través de los puntos. También habla de identidad, orgullo, rivalidad y de la capacidad de dos clubes para contribuir al crecimiento del fútbol femenino en la Comunidad de Madrid. Atlético y Madrid CFF comparten escenario competitivo, pero cada uno busca construir su propio camino en una Liga F Moeve que exige ambición, continuidad y personalidad.

El balón dictará sentencia sobre el césped del Centro Deportivo Alcalá de Henares. Antes, queda claro que hay mucho más en juego que una victoria: el Atlético quiere reafirmar sus aspiraciones y hacerse fuerte ante su gente; el Madrid CFF pretende demostrar que su gran arranque no es casualidad. Dos proyectos, una misma ciudad y noventa minutos para escribir un nuevo capítulo del derbi madrileño.

(Fuente: Liga F Moeve)

El duelo a fondo |

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Los onces |

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El Atlético de Madrid se adjudicó el derbi madrileño frente al Madrid CFF con una contundente victoria por 4-0, en un encuentro que quedó prácticamente sentenciado durante una primera mitad de enorme eficacia ofensiva de las rojiblancas. Synne Jensen, autora de un doblete, Celia Segura, distinguida como MVP del partido, y Fiamma Benítez, desde el punto de penalti, firmaron los cuatro tantos de un conjunto colchonero que supo transformar su superioridad en una ventaja incontestable. La tarde dejó también el homenaje a las campeonas del mundo sub-20, el regreso de Jenni Hermoso al terreno de juego y la expulsión de Lola Gallardo en los minutos finales, una circunstancia que obligó a Rosa Otermín a ocupar provisionalmente la portería. Con los tres puntos, el Atlético alcanza los 12 puntos y se sitúa en la quinta posición de Liga F Moeve, a tan solo una unidad de un Madrid CFF que deberá reaccionar para no perder terreno en la pelea por acercarse a los puestos europeos.

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El ambiente en Alcalá de Henares estuvo marcado desde los instantes previos por el reconocimiento a dos futbolistas que habían llevado recientemente el nombre del fútbol español a lo más alto. El Atlético de Madrid rindió homenaje a Celia Segura y Natalia Peñalvo por su condición de campeonas del mundo sub-20, en una celebración que puso en valor el talento joven y el trabajo de formación que permite a las futbolistas alcanzar la élite. Ambas recibieron el reconocimiento antes de que el balón comenzara a rodar, en una jornada que tendría a una de ellas como gran protagonista del espectáculo futbolístico. Celia Segura respondió después sobre el césped con una actuación decisiva, participando de forma determinante en el despliegue ofensivo de su equipo y convirtiéndose en una de las principales pesadillas para la defensa visitante.

(Fuente: Liga F Moeve)

El pitido inicial dio paso a un derbi en el que los dos conjuntos afrontaron el desafío con la intención de sumar tres puntos importantes para sus respectivos objetivos. El Atlético, impulsado por la necesidad de escalar posiciones en la clasificación, trató de imponer su ritmo desde el comienzo, mientras que el Madrid CFF buscó encontrar espacios para amenazar la portería rojiblanca y evitar que las locales se adueñaran por completo del encuentro. La intensidad propia de un enfrentamiento entre equipos de la misma ciudad acompañó los primeros compases, con las futbolistas conscientes de que cada duelo individual podía resultar determinante. Las rojiblancas fueron ganando presencia con el paso de los minutos, aunque el conjunto visitante también encontró momentos para acercarse al área rival y demostrar que no había viajado a Alcalá dispuesto a limitarse a defender.

Uno de los primeros avisos del Madrid CFF llegó por medio de Emilie Holt, que se animó a buscar una acción ofensiva para poner a prueba la atención de la defensa local. Su iniciativa permitió a las visitantes mostrar sus intenciones en una fase inicial en la que todavía trataban de equilibrar el dominio territorial del Atlético. Sin embargo, las rojiblancas comenzaron a encontrar con mayor facilidad a sus futbolistas de ataque y a conectar pases capaces de desorganizar el entramado defensivo rival. El equipo local fue creciendo a través de la circulación y de la movilidad de sus delanteras, mientras el Madrid CFF trataba de mantener el orden para evitar que la superioridad rojiblanca se tradujera demasiado pronto en una diferencia en el marcador.

En ese escenario comenzó a emerger con fuerza Celia Segura, que ofreció una demostración de talento, velocidad de ejecución y capacidad para interpretar los espacios. La atacante se movió con inteligencia entre las líneas visitantes, buscó recibir en posiciones ventajosas y encontró soluciones para acelerar cada posesión cuando aparecía la oportunidad de profundizar. Su influencia no se limitó a la finalización, ya que también participó en la construcción de las jugadas y facilitó que sus compañeras pudieran aparecer en zonas peligrosas. El Madrid CFF se vio obligado a prestar una atención especial a sus movimientos, pero la futbolista rojiblanca encontró distintas maneras de intervenir y empezó a inclinar el partido hacia los intereses de su equipo.

Una de las acciones más representativas de su actuación llegó cuando filtró un pase para Gio Queiroz, que consiguió recibir en una posición favorable para poner a prueba a Paola Ulloa. La portera del Madrid CFF respondió con una magnífica intervención abajo, mostrando reflejos y determinación para evitar que el Atlético inaugurara el marcador en aquella ocasión. La parada mantuvo momentáneamente el empate y ofreció a las visitantes un respiro ante el creciente empuje de las locales. No obstante, la jugada también dejó en evidencia la facilidad con la que Celia Segura podía encontrar un pase decisivo y la necesidad del conjunto madrileño de ajustar sus vigilancias para impedir que las atacantes rojiblancas continuaran llegando con peligro.

El Atlético siguió insistiendo en su propósito de encontrar el camino hacia el gol y mantuvo una actitud ofensiva que fue desgastando progresivamente la resistencia visitante. Las futbolistas locales no se conformaron con dominar la posesión, sino que buscaron convertirla en ocasiones mediante combinaciones rápidas y movimientos que obligaban al Madrid CFF a reorganizarse constantemente. Cada avance rojiblanco elevaba la sensación de peligro, especialmente cuando Celia Segura encontraba espacios para recibir y acelerar las acciones. Las visitantes intentaban contener las acometidas y proteger a Paola Ulloa, pero el encuentro comenzaba a desarrollarse cada vez más cerca de su área, con las locales preparando el terreno para un golpe que terminaría llegando antes de alcanzar el ecuador de la primera parte.

El minuto 17 marcó el punto de inflexión del derbi con una jugada que reflejó la capacidad del Atlético para aprovechar los errores y convertir una recuperación en una ocasión de gol. Fiamma Benítez intervino para robar el balón y, con rapidez, conectó con Celia Segura, que volvió a encontrar una situación propicia para intentar superar a la guardameta visitante. Paola Ulloa logró intervenir y evitó inicialmente que la acción terminara en gol, pero el rechace dejó el balón en una zona comprometida para la defensa del Madrid CFF. Synne Jensen apareció entonces con determinación, aprovechó el balón suelto y lo envió al fondo de la portería para establecer el 1-0 que servía para abrir la lata ante un elenco al que curso pasado solo se le pudo rascar un par de empates.

El Atlético encontraba así el premio a su insistencia y abría un derbi que, a partir de aquel instante, comenzaría a inclinarse con claridad hacia el lado rojiblanco.

El tanto de Jensen fue mucho más que una ventaja inicial: permitió al Atlético confirmar que su presión y su insistencia estaban dando resultado, al tiempo que obligó al Madrid CFF a modificar sus prioridades. Las visitantes habían conseguido resistir durante los primeros minutos, pero el gol las colocó ante la necesidad de asumir mayores riesgos si querían mantenerse con opciones. Para las locales, en cambio, la apertura del marcador supuso un impulso que reforzó la confianza con la que estaban desarrollando su plan de partido. La delantera rojiblanca aprovechó su oportunidad con instinto goleador, mientras sus compañeras celebraban un tanto que reconocía el trabajo colectivo de una jugada iniciada con la recuperación de Fiamma y prolongada por la intervención de Celia Segura.

El Madrid CFF apenas tuvo tiempo para recomponerse después de encajar el primer golpe. Cuando todavía trataba de reorganizar sus líneas y recuperar la estabilidad, el Atlético volvió a encontrar el camino hacia la portería rival y amplió su ventaja en el minuto 19. La rapidez con la que llegó el segundo tanto constituyó un duro golpe para las aspiraciones visitantes, que vieron cómo el partido se complicaba de manera considerable en apenas dos minutos. La reacción rojiblanca fue inmediata y demostró que el equipo no estaba dispuesto a conceder margen a su adversario para regresar al encuentro. El conjunto dirigido por David González aprovechó ese momento de desconcierto para prolongar su dominio y transformar la superioridad que venía mostrando en una diferencia de dos goles.

Celia Segura fue la encargada de firmar el 2-0, culminando una actuación que ya apuntaba a convertirse en uno de los grandes argumentos de la victoria rojiblanca. La futbolista encontró la oportunidad para batir a Paola Ulloa y aumentar la renta de un Atlético que, en ese tramo del encuentro, parecía disponer de respuestas para cada intento visitante de contenerlo. Su gol confirmó la importancia de su presencia en el frente ofensivo y añadió una recompensa individual a una actuación en la que también había destacado por su capacidad para generar ocasiones para sus compañeras. El reconocimiento que había recibido antes del encuentro por su título mundial sub-20 encontraba así continuidad sobre el terreno de juego, donde su rendimiento adquiría una dimensión decisiva para el desarrollo del derbi.

Con el 2-0 en el marcador, el Atlético pudo afrontar los siguientes minutos con una ventaja que le permitía gestionar el encuentro sin renunciar a seguir atacando. Las rojiblancas mantuvieron la iniciativa y continuaron buscando asociaciones para desbordar a una defensa visitante que necesitaba frenar la sangría y evitar que la diferencia se hiciera todavía mayor. El Madrid CFF trató de encontrar una respuesta, consciente de que encajar un tercer tanto antes del descanso podía dejar el choque en una situación prácticamente irreversible. Sin embargo, el conjunto local conservó la intensidad y la claridad con la que había comenzado a construir su superioridad, mientras las visitantes debían emplearse a fondo para contener nuevas llegadas y recuperar el control de un partido que se les escapaba.

La actuación de Celia Segura siguió creciendo a medida que avanzaba la primera mitad. La atacante no solo aportaba desequilibrio en los últimos metros, sino que también demostraba una notable capacidad para interpretar las segundas jugadas y mantenerse conectada a las acciones ofensivas cuando el balón quedaba dividido dentro del área. Su insistencia generó nuevos problemas para la zaga del Madrid CFF, que no conseguía encontrar una fórmula estable para neutralizar sus movimientos. El Atlético, por su parte, encontraba en su futbolista una fuente constante de inspiración, con acciones que alimentaban la confianza del equipo y reforzaban la sensación de que la tarde podía terminar convirtiéndose en una exhibición ofensiva de las locales.

El dominio rojiblanco también se tradujo en la aparición de otras futbolistas en posiciones de remate. Maite Zubieta estuvo cerca de sumarse a la fiesta goleadora con un remate que terminó marchándose fuera, en una acción que volvió a demostrar la capacidad del Atlético para encontrar diferentes vías de llegada. Aunque la ocasión no modificó el marcador, sí prolongó la presión sobre el Madrid CFF y mantuvo a las visitantes pendientes de múltiples amenazas. El conjunto local no dependía exclusivamente de una individualidad, por muy determinante que estuviera siendo Celia Segura, sino que conseguía repartir responsabilidades y generar situaciones peligrosas desde distintos sectores del campo. Esa variedad ofensiva complicaba las labores defensivas de un adversario que necesitaba respuestas urgentes.

Las futbolistas del Madrid CFF intentaron reorganizarse para impedir que el encuentro se convirtiera en una sucesión continua de ataques locales. La diferencia de dos goles obligaba a extremar la concentración y a reducir los espacios que el Atlético estaba aprovechando para progresar. Sin embargo, cada recuperación rojiblanca ofrecía una nueva posibilidad de correr hacia la portería contraria, mientras las atacantes locales continuaban buscando el momento adecuado para profundizar. La presión sobre la defensa visitante fue aumentando conforme se acercaba el descanso, y el equipo madrileño se encontró cada vez más condicionado por la necesidad de proteger su área sin perder por completo la capacidad de salir al contragolpe.

En medio de ese escenario, Celia Segura volvió a protagonizar una acción que terminó con el balón en el fondo de la portería, aunque esta vez la celebración rojiblanca no pudo mantenerse. La atacante recogió un rechace dentro del área y consiguió culminar la jugada, pero la acción quedó invalidada por fuera de juego. El gol anulado impidió que ampliara su cuenta particular, pero no restó valor a la insistencia con la que estaba castigando a la defensa visitante. La futbolista seguía apareciendo en los lugares adecuados y aprovechando cada balón suelto para buscar la finalización, una muestra de su concentración y de su capacidad para anticiparse a las defensoras en situaciones de máxima exigencia.

La anulación no cambió el rumbo del encuentro ni frenó el empuje del Atlético, que continuó acumulando presencia en las inmediaciones del área del Madrid CFF. Las locales estaban consiguiendo que el partido se jugara bajo sus condiciones, con posesiones que terminaban en centros, remates o situaciones de presión sobre las defensoras visitantes. El conjunto madrileño trataba de cerrar los caminos hacia su portería, pero las rojiblancas mantenían una circulación suficientemente dinámica para encontrar nuevas soluciones. La sensación de peligro era constante y el equipo visitante necesitaba resistir hasta el descanso para intentar reorganizarse, aunque el Atlético todavía tenía preparada otra acción determinante antes de que los dos conjuntos se retiraran a los vestuarios.

El minuto 35 trajo consigo una nueva oportunidad para las rojiblancas cuando Celia Segura provocó un penalti sobre Romane Lejeune. La acción permitió al Atlético disponer de una ocasión inmejorable para aumentar su ventaja y dejó al Madrid CFF ante otro contratiempo en una primera mitad que ya se había complicado de forma notable. La intervención ofensiva de la atacante volvió a ser decisiva, esta vez al participar en una jugada que terminó con la señalización de la pena máxima. El equipo local tenía ante sí la posibilidad de convertir el dominio acumulado en una diferencia todavía más contundente, mientras las visitantes debían afrontar el desenlace de la acción con la esperanza de que Paola Ulloa pudiera evitar un nuevo tanto.

Fiamma Benítez asumió la responsabilidad desde los once metros y se dispuso a ejecutar el lanzamiento con la oportunidad de colocar el 3-0 en el marcador. La futbolista rojiblanca mantuvo la concentración ante una ocasión que podía resultar determinante para dejar el derbi prácticamente resuelto antes del intermedio. Paola Ulloa intentó defender la portería del Madrid CFF, pero Fiamma consiguió superar a la guardameta y transformar el penalti en el tercer tanto del Atlético. La celebración local confirmó la enorme eficacia con la que el equipo estaba castigando cada oportunidad, en una primera mitad en la que las rojiblancas habían conseguido combinar intensidad, verticalidad y acierto ante la portería contraria.

El 3-0 supuso un golpe de enorme magnitud para el Madrid CFF, que se encontró con una desventaja muy difícil de remontar cuando todavía quedaban varios minutos para el descanso. El equipo visitante necesitaba evitar que el resultado siguiera creciendo, pero también debía gestionar la frustración de una primera mitad en la que sus intentos por equilibrar el partido no habían encontrado respuesta suficiente ante el empuje rojiblanco. El Atlético, por el contrario, afrontó el tramo final con una confianza renovada, sin renunciar a buscar nuevas ocasiones y decidido a aprovechar cualquier espacio que apareciera. La diferencia reflejaba la contundencia de las locales en las áreas y la capacidad de sus futbolistas para convertir la superioridad ofensiva en goles.

Fiamma Benítez se marchaba así de una acción fundamental con el reconocimiento de haber contribuido de manera directa a dos de los momentos decisivos de la primera mitad: la recuperación que inició la jugada del primer gol y la ejecución del penalti que permitió al Atlético establecer el tercer tanto. Su intervención en la presión y su precisión en los momentos importantes explicaban parte de la superioridad local, que no se construía únicamente a partir de las acciones de sus delanteras. El equipo había encontrado un equilibrio entre recuperación y ataque que le permitía llegar con peligro, y la participación de distintas futbolistas convertía sus avances en una amenaza constante para la defensa del Madrid CFF.

Cuando el encuentro parecía encaminarse hacia el descanso con el 3-0, Celia Segura volvió a demostrar que todavía tenía algo más que ofrecer en una primera mitad extraordinaria. La atacante se inventó una nueva acción de calidad, encontró la manera de superar la resistencia visitante y generó la oportunidad que acabaría desembocando en el cuarto tanto rojiblanco. Su participación volvió a resultar decisiva para que el Atlético pudiera ampliar la ventaja antes de retirarse a los vestuarios, en una jugada que resumió el talento y la capacidad de desequilibrio con los que había castigado al Madrid CFF desde los primeros minutos. La futbolista estaba completando una actuación de enorme influencia, capaz de combinar la amenaza individual con la creación de ocasiones para sus compañeras.

Synne Jensen apareció de nuevo para culminar la acción y firmar el 4–0, completando su doblete y poniendo el broche goleador a una primera mitad demoledora del Atlético de Madrid. La delantera aprovechó el trabajo previo de Celia Segura para encontrar el desenlace adecuado y enviar el balón al fondo de la portería, aumentando todavía más una ventaja que ya parecía suficiente para decidir el derbi. El segundo tanto de Jensen confirmó su instinto dentro del área y su capacidad para aprovechar las oportunidades que le ofrecía un equipo lanzado al ataque. La conexión entre ambas futbolistas resultó determinante en el desenlace del primer tiempo, con Celia generando el peligro y Jensen aportando la precisión necesaria para transformar la jugada en gol.

El pitido que señaló el final de los primeros cuarenta y cinco minutos encontró a un Atlético de Madrid claramente por delante en el marcador y a un Madrid CFF obligado a replantear su actuación para el segundo periodo. Los cuatro tantos locales habían llegado como consecuencia de una presión eficaz, una notable capacidad para encontrar espacios y una contundencia que no permitió a las visitantes recuperarse entre golpe y golpe. Jensen había firmado un doblete, Celia Segura había sido protagonista en varias acciones determinantes y Fiamma Benítez había convertido el penalti que amplió la diferencia. El conjunto rojiblanco se marchó al descanso con el derbi prácticamente encarrilado, mientras el Madrid CFF necesitaba encontrar una respuesta competitiva para evitar que el marcador adquiriera dimensiones todavía mayores.

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Tras el intermedio, los dos entrenadores recurrieron al banquillo con la intención de gestionar una segunda mitad que comenzaba con una diferencia de cuatro goles. El Atlético de Madrid introdujo a Henrietta Csiszár, mientras que el Madrid CFF dio entrada a Hasnath Ubamba, Mariana Silva y Alba Ruiz. Para la futbolista portuguesa, el cambio tuvo un significado especial, ya que le permitió disputar sus primeros minutos con la camiseta del conjunto madrileño. Los movimientos ofrecieron nuevas alternativas a ambos equipos, aunque el marcador condicionaba inevitablemente el planteamiento de las visitantes, que necesitaban encontrar soluciones ofensivas sin conceder más espacios a un rival que había demostrado una enorme eficacia durante el primer periodo.

El Atlético regresó al terreno de juego con la tranquilidad que le proporcionaba su amplia ventaja, pero sin renunciar a mantener el control de la pelota. Las rojiblancas siguieron buscando asociaciones para avanzar y evitaron convertir la segunda mitad en un intercambio desordenado de ataques. La circulación local permitió gestionar los tiempos y obligó al Madrid CFF a realizar esfuerzos constantes para recuperar la posesión. Aunque el encuentro había quedado prácticamente decidido antes del descanso, las futbolistas de David González conservaron la intención de competir cada acción, conscientes de que mantener la concentración resultaba fundamental para cerrar el derbi con buenas sensaciones.

El Madrid CFF necesitaba modificar la dinámica del encuentro y encontró en los cambios una oportunidad para renovar sus energías. La entrada de nuevas futbolistas buscaba aportar piernas frescas, ampliar las posibilidades de progresión y ofrecer alternativas para amenazar la portería defendida por Lola Gallardo. Sin embargo, remontar cuatro goles ante un Atlético que se encontraba cómodo sobre el césped exigía una transformación profunda del partido. Las visitantes debían combinar paciencia con determinación, mientras intentaban evitar que las locales aprovecharan cualquier pérdida para lanzar otra ofensiva. El reto consistía en recuperar la iniciativa sin exponerse a una diferencia todavía más abultada.

La segunda mitad conservó durante sus primeros compases una dinámica favorable al Atlético, que siguió llevando el peso del encuentro. El conjunto rojiblanco encontró continuidad en su propuesta y mantuvo a sus futbolistas conectadas con el desarrollo del juego, sin permitir que el resultado provocara una desconexión colectiva. La ventaja de cuatro tantos ofrecía margen para administrar esfuerzos, pero también exigía evitar errores que pudieran conceder al adversario alguna oportunidad para recortar distancias. Las locales conservaron el orden y continuaron manejando la posesión, mientras el Madrid CFF trataba de encontrar una vía para instalarse con mayor frecuencia en campo contrario.

Entre las futbolistas visitantes que intentaron cambiar el panorama estuvo Emilie Nautnes, que buscó una oportunidad para acercar al Madrid CFF en el marcador. Sus movimientos ofrecieron una referencia ofensiva para un equipo que necesitaba transformar sus aproximaciones en ocasiones claras. La delantera trató de encontrar espacios entre las defensoras rojiblancas y aprovechar cualquier posibilidad de acelerar las jugadas, aunque el contexto del encuentro dificultaba la tarea de un conjunto que debía superar una desventaja considerable. El Atlético, entretanto, mantuvo la atención defensiva y evitó que las intenciones visitantes se tradujeran en una reacción capaz de poner en cuestión su superioridad.

La resistencia rojiblanca se apoyó en la ventaja construida durante la primera mitad y en la capacidad colectiva para conservar el equilibrio entre las distintas líneas. Las futbolistas locales no tenían la necesidad de asumir riesgos innecesarios, por lo que pudieron priorizar la organización y elegir con mayor cuidado cuándo acelerar sus ataques. Esa gestión del resultado redujo las posibilidades del Madrid CFF de encontrar un encuentro abierto en el que las transiciones pudieran favorecerle. Las visitantes insistían en su búsqueda de una oportunidad, pero se encontraban ante un equipo que había resuelto el aspecto más importante del derbi antes del descanso y que no estaba dispuesto a perder el control.

El paso de los minutos fue reduciendo las posibilidades del Madrid CFF de convertir el partido en un desafío competitivo desde el punto de vista del marcador. Las visitantes necesitaban un gol que les permitiera cambiar el ánimo del encuentro, pero también debían mantener la concentración para impedir que el Atlético ampliara su ventaja. Esa doble exigencia condicionó sus decisiones, ya que adelantar las líneas podía facilitar una mayor presencia ofensiva, aunque también abría espacios para las futbolistas rojiblancas. El equipo local aprovechó ese escenario para seguir administrando sus posesiones, manteniendo una estructura que le permitía defender con seguridad y avanzar cuando aparecían las condiciones adecuadas.

El Atlético no necesitaba repetir la avalancha ofensiva de los primeros cuarenta y cinco minutos para demostrar su superioridad. La diferencia de cuatro goles le permitía afrontar el segundo periodo con una perspectiva distinta, centrada en controlar el ritmo y reducir los riesgos. Las rojiblancas conservaron la serenidad en la circulación y buscaron que el balón pasara por distintas zonas del campo, evitando precipitarse en acciones que no ofrecieran garantías de éxito. La gestión de la ventaja se convirtió así en uno de los elementos centrales de una segunda mitad en la que el conjunto madrileño visitante debía asumir la iniciativa si pretendía alterar el resultado.

El banquillo rojiblanco preparó otro movimiento relevante cuando llegó el momento de sustituir a Celia Segura. La joven atacante, que había firmado una actuación extraordinaria, dejó su lugar a Luany aproximadamente a la media hora de la segunda parte. La sustitución puso fin a una tarde memorable para la futbolista, protagonista del segundo tanto y de varias acciones decisivas que habían contribuido a la goleada local. Su salida estuvo acompañada por una ovación de la afición colchonera, que reconoció el rendimiento de una jugadora que había sabido convertir el homenaje previo por su título mundial sub-20 en una actuación de enorme trascendencia deportiva.

La ovación dedicada a Celia Segura representó uno de los momentos más emotivos del tramo final del encuentro. La atacante había sido una de las grandes figuras del derbi, no solo por su gol, sino también por la facilidad con la que había generado desequilibrio y encontrado soluciones para sus compañeras. Su participación en las acciones ofensivas había resultado determinante para que el Atlético pudiera construir una diferencia tan amplia antes del descanso. El reconocimiento de la grada puso en valor una actuación que combinó calidad individual, inteligencia para interpretar los espacios y capacidad para influir directamente en el resultado de un partido importante para las aspiraciones rojiblancas.

La entrada de Luany permitió al Atlético renovar su presencia ofensiva y mantener alternativas en los últimos metros. El cambio también ofreció la posibilidad de repartir esfuerzos en un encuentro que estaba prácticamente resuelto, sin renunciar a conservar la amenaza sobre la defensa visitante. Las rojiblancas siguieron disponiendo de recursos para avanzar cuando encontraban espacios, mientras el Madrid CFF intentaba aprovechar el paso del tiempo para mejorar sus prestaciones. La sustitución de una de las protagonistas del partido no alteró el planteamiento local, que continuó priorizando el control del juego y la protección de una ventaja construida con enorme contundencia.

El conjunto visitante trató de elevar su intensidad y presionar la salida de balón del Atlético con la esperanza de recuperar la posesión en zonas más favorables. Las futbolistas del Madrid CFF sabían que necesitaban asumir riesgos para generar ocasiones y evitar que la segunda mitad transcurriera sin opciones reales de reducir distancias. La presión buscaba incomodar a las rojiblancas y provocar errores que permitieran acelerar los ataques, aunque la organización local dificultó la aparición de situaciones claras. El Atlético mantuvo la serenidad en sus primeras acciones y procuró no entregar el balón en posiciones comprometidas, consciente de que la mejor manera de proteger su resultado era conservar el control.

La presión visitante fue una muestra de que el Madrid CFF no había renunciado a competir pese a la enorme dificultad del marcador. Las futbolistas trataron de aumentar la intensidad en los duelos y buscaron condicionar las decisiones de las defensoras rojiblancas, con la intención de encontrar una recuperación que abriera una oportunidad de peligro. Sin embargo, el Atlético disponía de suficiente margen para elegir cuándo arriesgar y cuándo priorizar la seguridad. La diferencia de cuatro goles obligaba a las visitantes a perseguir una remontada muy complicada, mientras las locales podían concentrarse en impedir que el partido adquiriera una dinámica favorable a su adversario.

El paso de los minutos fue consolidando la sensación de que el Atlético tenía el encuentro bajo control. Las rojiblancas no permitieron que la insistencia del Madrid CFF deshiciera la estructura que había sostenido su ventaja, y continuaron respondiendo con orden cuando las visitantes intentaban acercarse a su área. La segunda mitad ofreció un escenario distinto al del primer periodo, con menos necesidad de acelerar constantemente por parte de las locales y mayor urgencia para un equipo visitante que no encontraba el camino hacia el gol. El resultado seguía reflejando la contundencia del Atlético, que había aprovechado sus mejores momentos para encarrilar el derbi.

Ambos entrenadores volvieron a recurrir a sus respectivos banquillos para afrontar el tramo final. Por parte del Atlético de Madrid, Jenni Hermoso y Gabi Nunes entraron al terreno de juego, incorporando nuevas alternativas para el ataque rojiblanco. El Madrid CFF respondió con las entradas de Mônica Hickmann y Sofía Hernández, buscando refrescar sus líneas y encontrar recursos para los últimos minutos. Los cambios modificaron las piezas sobre el césped, pero no alteraron el escenario general del encuentro, con las locales defendiendo una ventaja muy amplia y las visitantes tratando de encontrar algún premio ofensivo antes del pitido final.

El regreso de Jenni Hermoso al terreno de juego añadió un componente especial a los últimos compases del derbi. La internacional española volvió a participar en el encuentro en un momento en el que el Atlético podía administrar el resultado con tranquilidad, y su presencia ofreció una nueva alternativa para la zona ofensiva. La futbolista se incorporó a un equipo que había resuelto el choque con una primera mitad sobresaliente y que buscaba cerrar la tarde sin sobresaltos. Su entrada se sumó a los movimientos de banquillo de un tramo final en el que el conjunto rojiblanco debía mantener la concentración para evitar que cualquier incidencia inesperada complicara el desenlace.

Gabi Nunes también se incorporó a la dinámica del partido para reforzar las opciones ofensivas locales durante los minutos finales. Con el marcador favorable, el Atlético disponía de la oportunidad de gestionar los esfuerzos de sus futbolistas y ofrecer minutos a otras integrantes de la plantilla sin perder su estructura colectiva. Las rojiblancas habían demostrado su capacidad para generar ocasiones durante la primera mitad y ahora necesitaban mantener la disciplina en un contexto en el que el resultado parecía decidido. El Madrid CFF, por su parte, buscaba una última oportunidad para marcar, mientras el tiempo disponible comenzaba a reducirse de manera considerable.

Las futbolistas visitantes continuaron intentando progresar pese a las dificultades para superar el entramado defensivo rojiblanco. La presión sobre la salida de balón y los movimientos de sus atacantes buscaban generar una ocasión que permitiera cerrar el encuentro con mejores sensaciones, aunque la diferencia de cuatro goles condicionaba sus posibilidades. El Atlético trató de responder sin precipitarse, consciente de que conservar el orden era especialmente importante durante el tramo final. La tarde parecía encaminada hacia una conclusión tranquila para las locales, pero el derbi todavía reservaba una incidencia inesperada que alteraría la disposición del equipo en los últimos minutos.

A falta de nueve minutos para el final, Lola Gallardo fue expulsada con tarjeta roja directa después de cometer una mano fuera del área sobre Emilie Nautnes. La acción cambió de inmediato las circunstancias del encuentro, ya que el Atlético de Madrid se quedó sin su guardameta para afrontar el tramo decisivo. La expulsión obligó a las rojiblancas a reorganizarse en una situación excepcional, con el marcador claramente a su favor, pero con la necesidad de resolver quién ocuparía la portería durante los minutos restantes. El incidente constituyó el principal contratiempo de una tarde que hasta entonces había estado dominada por la eficacia ofensiva del conjunto local.

La expulsión de Lola Gallardo obligó al Atlético a improvisar una solución bajo palos para completar el encuentro. Rosa Otermín asumió la responsabilidad de ocupar la portería, una tarea extraordinaria para una futbolista que no desempeña habitualmente esa función. La lateral tuvo que prepararse rápidamente para defender el arco rojiblanco en un momento de máxima exigencia, mientras sus compañeras reorganizaban las posiciones para adaptarse a la inferioridad numérica. El desafío ya no consistía únicamente en administrar la ventaja, sino también en proteger la portería durante un desenlace que había adquirido una dimensión inesperada. La goleada seguía intacta, pero el Atlético debía demostrar concentración y capacidad de respuesta ante la adversidad.

El Madrid CFF encontró en aquella circunstancia una oportunidad para intentar recortar distancias antes del final. Con una jugadora de campo bajo los palos, las visitantes podían buscar acciones a balón parado y remates que pusieran a prueba a la improvisada guardameta. El Atlético necesitaba evitar faltas innecesarias cerca de su área y proteger a Rosa Otermín con una organización defensiva capaz de reducir las opciones de disparo. La expulsión había modificado el equilibrio numérico, por lo que los últimos minutos exigían una atención especial a cada acción. Las rojiblancas debían defender con determinación para impedir que la incidencia terminara empañando una victoria que habían construido con enorme autoridad.

Ana González dispuso de una oportunidad a balón parado con un lanzamiento de falta directa que obligó a Rosa Otermín a intervenir. La lateral rojiblanca respondió con determinación y consiguió detener el disparo, evitando que el Madrid CFF aprovechara la superioridad numérica para inaugurar su cuenta goleadora. La parada tuvo un valor especial por las circunstancias en las que se produjo: Otermín había tenido que asumir la portería de manera improvisada y se encontró inmediatamente ante una acción que exigía reflejos, colocación y serenidad. Su respuesta permitió al Atlético conservar la ventaja de cuatro tantos y afrontar con mayor confianza los instantes finales del encuentro.

La intervención ante el lanzamiento de Ana González dio continuidad a una actuación defensiva que exigía un esfuerzo colectivo adicional. El Atlético debía cubrir los espacios con una futbolista menos y proteger una portería defendida por una jugadora que no ocupaba habitualmente esa posición. Las compañeras de Rosa Otermín trataron de reducir las opciones de remate del Madrid CFF y evitar que la pelota llegara con facilidad a las zonas de mayor peligro. Cada despeje adquiría una importancia especial, ya que el equipo necesitaba resistir durante los minutos restantes para completar una tarde que había pasado de la exhibición ofensiva a una prueba inesperada de concentración y solidaridad.

El Madrid CFF no dejó de buscar una última oportunidad y volvió a acercarse a la portería rojiblanca en una acción que exigió otra intervención de Rosa Otermín. Hasnath Ubamba dispuso de un mano a mano, una ocasión especialmente peligrosa ante una guardameta improvisada que debía resolver una situación de máxima dificultad. La futbolista del Atlético mantuvo la concentración y consiguió detener el intento visitante, evitando el gol y sosteniendo la ventaja de su equipo. La parada terminó de certificar el esfuerzo de las rojiblancas durante el tramo final, cuando el partido había dejado de ser únicamente una cuestión de gestionar el marcador y se había convertido también en una demostración de resistencia ante la adversidad.

La intervención de Otermín ante Ubamba se convirtió en una de las imágenes más llamativas del desenlace. Después de asumir la portería como consecuencia de la expulsión de Lola Gallardo, la lateral respondió con dos acciones decisivas que impidieron al Madrid CFF aprovechar sus oportunidades. Su actuación permitió al Atlético proteger la diferencia construida durante la primera mitad y completar el encuentro sin encajar ningún gol. La improvisación no impidió que las rojiblancas mantuvieran su compromiso defensivo, con las futbolistas trabajando para cerrar espacios y ayudar a una compañera que había aceptado una responsabilidad extraordinaria en un momento crucial.

El pitido final confirmó la victoria del Atlético de Madrid por 4-0 y puso fin a un derbi que había quedado encarrilado gracias a una primera mitad de enorme contundencia. Las rojiblancas celebraron tres puntos importantes para sus aspiraciones ligueras, mientras el Madrid CFF tuvo que asumir una derrota que reflejaba las dificultades sufridas para contener el ataque local. El resultado no cambió durante el segundo periodo, pese a la expulsión de Lola Gallardo y a las oportunidades visitantes del tramo final. La actuación de Rosa Otermín bajo palos permitió conservar la portería a cero y añadió un desenlace singular a una tarde que ya había tenido en Celia Segura a su gran protagonista.

La victoria permitió al Atlético alcanzar los 12 puntos y situarse en la quinta posición de Liga F Moeve. El conjunto dirigido por David González sumó un triunfo de valor para su progresión en la clasificación y confirmó que tiene argumentos para acercarse a las posiciones europeas. La contundencia mostrada ante el Madrid CFF, especialmente durante los primeros cuarenta y cinco minutos, ofreció una señal positiva sobre la capacidad ofensiva del equipo. No obstante, la expulsión de Lola Gallardo también dejó un episodio que el cuerpo técnico deberá analizar, tanto por las circunstancias de la acción como por la necesidad de gestionar los minutos finales en situaciones excepcionales.

El Madrid CFF, por su parte, se marchó de Alcalá con una derrota que le impidió ampliar su distancia respecto a un rival directo en la clasificación. El equipo visitante queda con 13 puntos, uno más que el Atlético, una diferencia que mantiene abierta la lucha entre ambos conjuntos en la zona alta de la tabla. La primera mitad resultó determinante para explicar el desenlace, ya que los cuatro goles rojiblancos obligaron a las visitantes a afrontar el resto del encuentro desde una posición muy complicada. La reacción del segundo periodo no bastó para modificar el marcador, y el conjunto madrileño deberá recuperar su solidez defensiva para volver a competir con garantías en las próximas jornadas.

La figura de Celia Segura quedó ligada a una tarde especialmente significativa. Después de recibir el homenaje por su condición de campeona del mundo sub-20, la atacante respondió con una actuación que justificó plenamente el reconocimiento como MVP del encuentro. Su gol, sus movimientos entre líneas y su participación en distintas jugadas de peligro fueron determinantes para que el Atlético construyera una ventaja decisiva antes del descanso. La ovación que recibió al abandonar el terreno de juego confirmó la conexión con la grada y puso en valor el rendimiento de una futbolista que aportó desequilibrio, creatividad y eficacia en uno de los compromisos más destacados de la jornada rojiblanca.

Synne Jensen también dejó una huella decisiva en el derbi al marcar dos de los cuatro tantos del Atlético. Su capacidad para aparecer en el momento adecuado y aprovechar las oportunidades generadas por sus compañeras resultó fundamental para transformar el dominio local en una goleada. El primer tanto abrió el camino de la victoria, mientras el segundo, justo antes del descanso, terminó de dejar el encuentro prácticamente resuelto. La delantera encontró en el juego colectivo rojiblanco las condiciones para desplegar su instinto goleador y completó una actuación que reforzó el peso de su aportación ofensiva en un equipo que necesitaba sumar de tres para continuar escalando posiciones.

Fiamma Benítez completó la relación de goleadoras con una intervención que también tuvo importancia más allá del penalti convertido. Su recuperación en la acción del primer gol inició la secuencia que permitió a Jensen abrir el marcador, y posteriormente asumió con acierto la responsabilidad desde los once metros para establecer el 3-0. Su participación ejemplificó la influencia de las futbolistas que conectaron el trabajo sin balón con la producción ofensiva. El Atlético encontró en esa combinación de recuperación, precisión y movilidad una de las claves para desbordar al Madrid CFF, que no logró frenar las diferentes vías de ataque que presentaron las locales durante el primer tiempo.

El encuentro dejó igualmente un momento destacado con la entrada de Jenni Hermoso, cuyo regreso al terreno de juego aportó un componente especial al tramo final. Su presencia coincidió con una fase en la que el Atlético ya tenía el resultado muy encarrilado y buscaba administrar los esfuerzos de su plantilla. La internacional se incorporó a un equipo que había encontrado en Celia Segura y Synne Jensen a sus grandes referencias ofensivas, mientras Fiamma Benítez había completado una actuación determinante. Aunque la segunda mitad no ofreció nuevos goles, los cambios permitieron repartir minutos y gestionar un partido cuyo desenlace terminó marcado por la expulsión de Lola Gallardo.

La tarjeta roja a la guardameta rojiblanca introdujo el principal elemento de incertidumbre de los últimos minutos. La necesidad de recurrir a Rosa Otermín bajo palos obligó al Atlético a reorganizarse en una situación poco habitual, pero la respuesta de la lateral permitió mantener la portería a cero. Sus intervenciones ante Ana González y Hasnath Ubamba fueron determinantes para proteger la ventaja y evitar que el Madrid CFF encontrara un gol que maquillara el resultado. El episodio dejó una imagen de compromiso colectivo, con las rojiblancas adaptándose a una circunstancia inesperada para asegurar una victoria que ya habían construido con enorme superioridad ofensiva.

(Fuente: “El Partido de Manu”)

Desde la perspectiva clasificatoria, los tres puntos representan una oportunidad para que el Atlético consolide su progresión y se acerque a los puestos que permiten aspirar a objetivos mayores durante la temporada. Con 12 puntos y la quinta plaza, las rojiblancas mantienen una posición desde la que pueden mirar hacia arriba, siempre que consigan dar continuidad a actuaciones como la ofrecida en la primera mitad del derbi. El resultado aporta confianza, aunque la exigencia de Liga F Moeve obliga a mantener la regularidad jornada tras jornada. La goleada constituye un impulso importante, pero el verdadero valor de esta victoria dependerá de la capacidad del equipo para trasladar sus mejores prestaciones a los próximos compromisos.

Para el Madrid CFF, la derrota supone una advertencia sobre la importancia de mantener la concentración desde los primeros minutos, especialmente frente a rivales capaces de castigar cada pérdida y cada desajuste. El conjunto visitante encajó cuatro goles antes del descanso y no logró encontrar una respuesta ofensiva suficiente para alterar el desarrollo del encuentro. Pese a los intentos del segundo periodo y a las oportunidades que aparecieron tras la expulsión de Lola Gallardo, el marcador permaneció inalterado. La diferencia de un punto respecto al Atlético mantiene viva la pugna entre ambos equipos, pero las visitantes deberán corregir los problemas defensivos mostrados en Alcalá para seguir aspirando a posiciones de privilegio.

El derbi madrileño terminó ofreciendo dos relatos muy distintos dentro de un mismo partido: una primera mitad dominada por el acierto y la superioridad ofensiva del Atlético, y un segundo periodo en el que las rojiblancas administraron la ventaja antes de afrontar una inesperada situación de inferioridad numérica. Jensen, Celia Segura y Fiamma Benítez construyeron la goleada con sus tantos, mientras Rosa Otermín se convirtió en protagonista inesperada al proteger la portería tras la expulsión de Lola Gallardo. El Madrid CFF no encontró la manera de frenar el vendaval inicial y se marchó sin marcar, obligado a extraer conclusiones de una derrota que puede resultar importante en la carrera por los objetivos ligueros.

La próxima jornada ofrecerá a ambos conjuntos una nueva oportunidad para pasar página y continuar con su recorrido en Liga F Moeve. El Atlético buscará aprovechar la confianza de una victoria de prestigio para mantener su ascenso en la clasificación, reforzando las buenas sensaciones que dejó su rendimiento ofensivo. El Madrid CFF tendrá el desafío de reaccionar, recuperar la solidez que no encontró en Alcalá y demostrar que puede competir con mayor consistencia ante rivales directos. Con apenas un punto de diferencia entre ambos, la pelea por acercarse a las plazas europeas continúa abierta, y cada encuentro puede modificar el panorama de una temporada que todavía tiene mucho camino por delante.

(Fuente: “El Partido de Manu”) Creatividad: reinassinfiltro

En definitiva, el Atlético de Madrid se quedó con un derbi que resolvió con autoridad y que tuvo en Celia Segura a su futbolista más destacada, en Synne Jensen a una goleadora decisiva y en Fiamma Benítez a otra pieza fundamental de la exhibición. Los cuatro tantos antes del descanso reflejaron la eficacia de un equipo que encontró espacios, aprovechó sus oportunidades y no concedió al Madrid CFF tiempo suficiente para reaccionar. La expulsión de Lola Gallardo añadió tensión al desenlace, pero las intervenciones de Rosa Otermín permitieron preservar el 4-0. Las rojiblancas alcanzan los 12 puntos y la quinta posición, mientras las visitantes se quedan con 13, con la obligación de reaccionar en una competición en la que la regularidad será decisiva para acercarse a Europa.

(Fuente: Liga F Moeve)

📋 Ficha técnica |

Atlético de Madrid: Lola Gallardo; Lucía Rodríguez, Viola Calligaris, Lauren (Génesis Pérez, min. 81), Rosa Otermín; Natalia Peñalvo (Henrietta Csiszár, min. 46), Maite Zubieta, Fiamma Benítez (Jenni Hermoso, min. 73); Celia Segura (Luany, min. 61), Synne Jensen (Gabi Nunes, min. 73) y Gio Queiroz.

Entrenador: David González.

Madrid CFF: Paola Ulloa; Raiderlin Carrasco (Mônica Hickmann, min. 76), Romane Lejeune (Sofía Hernández, min. 77), Sandra Villafañe, Kate Taylor, Ana González; Emilie Luplau (Mariana Silva, min. 46), Débora «Bebê» (Alba Ruiz, min. 46), Marina Rivas; Sakina Ouzraoui (Hasnath Ubamba, min. 46) y Emilie Nautnes.

Entrenador: José Luis Sánchez Vera.

🟨 Tarjetas amarillas: Natalia Peñalvo (13’), Débora «Bebê» (27’), Romane Lejeune (36’), Lauren Leal (52’), Henrietta Csiszár (58’) y Kate Taylor (65’).

🟥 Tarjeta roja: Lola Gallardo (81’).

👩🏻‍⚖️ Árbitra: Ainara Andrea Acevedo Dudley.

🏟️ Estadio: Centro Deportivo Wanda Alcalá de Henares (Alcalá de Henares).

Goles |

1-0 Synne Jensen (17’) ⚽️

2-0 Celia Segura (19’) ⚽️

3-0 Fiamma Benítez (37’, penalti) ⚽️

4-0 Synne Jensen (45+1’) ⚽️

Vídeo |

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