
🟨 El Granada CF venció por 0-1 al FC Badalona Women en Palamós. La guardameta Laura Sánchez, que realizó cinco paradas, fue la MVP del duelo, mientras que, Raquel Gil, con un tanto en la última jugada del encuentro, le dio los tres puntos al club nazarí, que sorprendió a las catalanas para lograr el triunfo.


El FC Badalona Women quiere prolongar su momento de crecimiento ante un Granada CF que necesita reaccionar después de dos derrotas consecutivas. Palamós abre sus puertas para una batalla en la que siete puntos y tres jornadas sin perder se medirán frente a la urgencia de un equipo nazarí que llega dispuesto a cambiar el rumbo de su temporada.
La Liga F Moeve vuelve a poner el balón en movimiento este sábado 26 de septiembre con uno de esos encuentros en los que la clasificación cuenta una parte de la historia, pero no necesariamente toda la verdad. El FC Badalona Women y el Granada CF se encuentran en el Estadio de Palamós con objetivos diferentes, aunque unidos por una misma necesidad: convertir una jornada más de competición en un punto de inflexión capaz de marcar lo que venga después.
A las 12:00 horas, el conjunto catalán tratará de mantener una dinámica que ya empieza a dibujar una identidad propia en este inicio de temporada. El Badalona llega situado en la quinta posición de la clasificación con siete puntos y, sobre todo, con la confianza que otorga haber encadenado tres encuentros consecutivos sin conocer la derrota. El equipo ha encontrado regularidad en un momento todavía temprano del campeonato y quiere demostrar que ese buen comienzo no es una casualidad pasajera.
Palamós se presenta así como el escenario perfecto para medir hasta dónde puede llegar este Badalona cuando tiene delante a un rival que no está dispuesto a concederle el control del partido. La competición apenas ha alcanzado su quinta jornada, pero cada punto empieza a adquirir un valor especial cuando los equipos intentan establecer su lugar en una Liga F Moeve cada vez más exigente y competitiva.
En el banquillo del conjunto catalán estará Marc Ballester, que afrontará el encuentro condicionado por varias ausencias importantes. María Valenzuela no podrá participar debido a sanción, mientras que Antonia Canales e Izarne Sarasola continúan recuperándose de sus respectivas lesiones de cruzado. Tres nombres que obligarán al equipo a buscar soluciones y a demostrar que la fortaleza de un proyecto también se mide cuando las circunstancias obligan a modificar los planes iniciales.
En medio de ese escenario aparece además una posible novedad que puede despertar especial atención. Kathelyn Hendriks podría disputar sus primeros minutos con el conjunto catalán, una posibilidad que añade un elemento más de expectación a un encuentro en el que el Badalona necesitará mantener su intensidad, su concentración y su capacidad para interpretar cada momento del partido.
La mentalidad del equipo quedó reflejada en las palabras de Adrián Martín durante la previa, cuando destacó la intención de ofrecer la mejor versión ante un rival complicado y con mucho talento. Y precisamente ahí puede encontrarse una de las claves del duelo: el Badalona no solamente tendrá que jugar bien, sino sostener durante los noventa minutos la personalidad que le ha permitido llegar a esta quinta jornada con siete puntos.
Porque el Granada no llega a Palamós dispuesto a contemplar el buen momento de su rival desde la distancia. El conjunto nazarí ocupa actualmente la decimotercera posición con tres puntos y afronta el partido después de haber encadenado dos derrotas consecutivas. La clasificación coloca al equipo andaluz en una situación diferente, pero todavía queda una temporada entera por delante y una victoria en Cataluña podría modificar rápidamente la fotografía.
El fútbol, precisamente, tiene esa capacidad para cambiar una historia en cuestión de noventa minutos. Dos derrotas pueden convertirse en el punto de partida de una reacción y un buen comienzo puede perder parte de su valor si no existe continuidad. El Granada sabe que necesita recuperar sensaciones y resultados, mientras que el Badalona es consciente de que cada jornada representa una oportunidad para consolidar lo que está construyendo.
El equipo nazarí también tendrá que afrontar el encuentro con varias ausencias. Blanca Muñoz, Maya Evans, Welma Fon e Iris Ashley no estarán disponibles para este compromiso, una circunstancia que obligará al cuerpo técnico a reorganizar piezas y buscar respuestas dentro de una plantilla que tendrá que multiplicar esfuerzos para competir lejos de casa.
La situación de ambos equipos convierte el partido en una especie de cruce de caminos. El Badalona quiere seguir mirando hacia arriba y confirmar que puede instalarse en la zona noble de la clasificación, mientras que el Granada necesita empezar a recuperar terreno y evitar que el arranque de temporada le obligue a perseguir a sus rivales desde demasiado pronto.
Pero existe otro ingrediente que hace todavía más interesante esta cita: el precedente de la pasada temporada. Badalona y Granada ya conocen lo que significa enfrentarse entre sí, y aquel doble enfrentamiento dejó una historia partida en dos capítulos completamente diferentes. El conjunto catalán se impuso por 0-2 en el encuentro de la primera vuelta, mientras que el equipo nazarí respondió con contundencia en la segunda, cuando logró imponerse por 0-4.
Aquellos resultados demuestran que no existe una única receta cuando estos dos equipos se encuentran. El Badalona ya sabe lo que significa ganar al Granada y el Granada también sabe que puede hacer daño al conjunto catalán. Por eso, el precedente no funciona como una garantía, sino como un recordatorio de que cualquier detalle puede terminar inclinando la balanza.
El encuentro de este sábado tendrá además un componente psicológico evidente. El Badalona saltará al césped con la confianza de quien lleva tres jornadas sin perder, pero tendrá que evitar que esa tranquilidad se transforme en exceso de confianza. El Granada, en cambio, deberá convivir con la presión de necesitar una reacción, pero puede convertir esa necesidad en energía competitiva si consigue mantenerse dentro del partido durante sus primeros compases.
En este tipo de encuentros, el comienzo puede adquirir una importancia extraordinaria. El equipo que consiga imponer su ritmo tendrá muchas posibilidades de llevar el partido hacia el terreno que más le convenga. El Badalona buscará aprovechar el impulso de jugar como local y la confianza acumulada, mientras que el Granada intentará resistir ese primer empuje y encontrar espacios desde los que comenzar a construir su propia respuesta.
La batalla también estará en la capacidad de ambos conjuntos para manejar los momentos de dificultad. Un partido de Liga F Moeve puede cambiar en apenas unos segundos, y una pérdida en una zona comprometida, una acción a balón parado o una intervención decisiva de una guardameta pueden transformar completamente el guion previsto. Palamós será, por tanto, mucho más que un escenario: será el lugar donde cada pequeño detalle tendrá la posibilidad de convertirse en protagonista.
El Badalona parte con la obligación de demostrar por qué ocupa la quinta posición y por qué ha sido capaz de sumar siete puntos en este arranque. Mantener la solidez, encontrar profundidad y aprovechar sus oportunidades serán elementos fundamentales para que el conjunto catalán pueda mantener su dinámica positiva frente a un adversario que llegará con la necesidad de recuperar sensaciones.
Para el Granada, el desafío será diferente, pero no menos importante. Las dos derrotas consecutivas han aumentado el valor de cada punto y convertir una salida complicada en una oportunidad para reaccionar puede suponer mucho más que sumar una victoria. Puede significar recuperar confianza, cambiar dinámicas y empezar a escribir una historia diferente después de un inicio en el que los resultados no han acompañado como el equipo hubiera deseado.
La clasificación puede señalar una diferencia de cuatro posiciones y cuatro puntos entre ambos, pero el césped no entiende de distancias cuando comienza a rodar el balón. El Badalona tendrá que demostrar su superioridad clasificatoria durante los noventa minutos, mientras que el Granada tendrá la oportunidad de demostrar que su posición actual no define su verdadero potencial.
Y ahí aparece la verdadera esencia de esta quinta jornada. No se trata solamente de saber quién llega mejor, sino de descubrir quién será capaz de soportar mejor la presión, quién interpretará con mayor precisión los momentos decisivos y quién tendrá la personalidad suficiente para mantenerse fiel a su plan cuando el partido comience a exigir respuestas diferentes.
Palamós está preparado para recibir un duelo en el que la dinámica positiva del Badalona se enfrentará a la necesidad de reacción del Granada. El conjunto catalán buscará convertir sus siete puntos en ocho, nueve o diez después de una nueva victoria que refuerce sus aspiraciones, mientras que el cuadro nazarí intentará romper su racha negativa y demostrar que todavía tiene mucho que decir en esta Liga F Moeve.
La historia reciente entre ambos invita, además, a no dar nada por decidido antes de tiempo. Un 0-2 para el Badalona y un 0-4 para el Granada en los dos enfrentamientos de la pasada temporada reflejan hasta qué punto puede cambiar el escenario cuando ambos equipos se encuentran. Esta vez será Palamós quien dicte sentencia, en un partido completamente nuevo y con protagonistas, necesidades y circunstancias diferentes.
El balón comenzará a rodar a las 12:00 horas y desde ese instante cada duelo, cada carrera y cada ocasión tendrán un peso especial. El Badalona buscará seguir creciendo desde su quinta posición y prolongar una racha de tres partidos sin perder; el Granada intentará transformar su necesidad en una reacción que le permita abandonar la dinámica de las últimas jornadas.
La quinta jornada todavía no decidirá nada, pero sí puede empezar a señalar caminos. El Badalona quiere continuar avanzando por el suyo, sostenido por la confianza de un buen inicio y por el impulso de jugar ante su público. El Granada quiere abrir otro, uno que le permita recuperar el terreno perdido y convertir la adversidad inicial en combustible para lo que queda de campeonato.
Y cuando el árbitro señale el comienzo, todo lo anterior quedará atrás. Ya no habrá siete puntos frente a tres, ni quinta posición frente a decimotercera, ni tres partidos sin perder frente a dos derrotas consecutivas. Habrá un balón, noventa minutos y dos equipos convencidos de que este sábado puede ser mucho más que una jornada más: puede ser el momento en el que una dinámica se confirma o empieza a cambiar.
Palamós será testigo de esa batalla. El Badalona llega dispuesto a defender su territorio y seguir mirando hacia arriba; el Granada, obligado a levantarse, buscará convertir cada minuto en una oportunidad para recuperar el pulso competitivo. La Liga F Moeve vuelve a ponerse en juego y esta vez el escenario será Cataluña, donde dos caminos diferentes se cruzarán en busca de una misma recompensa: una victoria capaz de hacer que la quinta jornada tenga un significado especial.
🔜 NEXT GAME
🏆 Liga F Moeve
🔥 Temporada 2026-2027 🔥
⚪️FC Badalona Women 🆚 Granada CF 🔴⚪
🙌🏻 Jornada 5
⏰ 12:00 h | Horario peninsular
📅 Sábado, 26 de septiembre de 2026
📺 DAZN | RTVE Play | 3Cat | Esport3
🏟️ Estadio de Palamós, Palamós

El duelo a fondo |

El Granada asaltó Palamós con un triunfo agónico ante un Badalona que dominó, generó ocasiones y rozó el gol durante buena parte del encuentro, pero terminó pagando su falta de acierto con un tanto de Raquel Gil en la última jugada del partido. Las catalanas vieron cómo se escapaba un punto que habían trabajado durante noventa minutos, mientras el conjunto nazarí encontró en el último suspiro la recompensa a un ejercicio de resistencia, orden y supervivencia.
Badalona y Granada llegaban a la quinta jornada de la Liga F con dos realidades que, sobre el papel, parecían caminar por senderos diferentes. Las catalanas querían prolongar un inicio de temporada que ya se había convertido en el mejor arranque de su historia, mientras que el conjunto nazarí trataba de recuperar las sensaciones después de unas primeras jornadas en las que el fútbol mostrado no había terminado de corresponderse con las expectativas generadas tras una gran temporada anterior.
Palamós se convirtió en el escenario de un duelo en el que el Badalona asumió desde el primer minuto la responsabilidad de llevar el peso del partido. Las de Marc Ballester se adueñaron del balón, adelantaron líneas y trataron de instalarse en campo contrario, buscando someter a un Granada que tenía claro que debía sobrevivir a la presión inicial y encontrar espacios cuando recuperara la pelota.
El primer aviso no tardó en llegar. Vicky Losada recibió en una posición favorable y se animó con un disparo desde fuera del área que obligó a Laura Sánchez a estar atenta. No fue todavía una ocasión definitiva, pero sí una declaración de intenciones de un Badalona decidido a marcar el territorio desde el comienzo.
La posesión era prácticamente propiedad de las locales. El balón circulaba de un lado a otro y el Granada apenas encontraba la manera de enlazar varios pases consecutivos sin verse atrapado por la presión alta del conjunto catalán. El plan de Ballester estaba funcionando y las visitantes tenían que defender muy cerca de su propia área para evitar que las locales encontraran un resquicio.
El Badalona acumulaba pases y metros, pero el marcador continuaba inmóvil. Las catalanas superaban ya los 200 pases mientras buscaban la fórmula para transformar ese dominio territorial en una ocasión realmente clara. Laura Sánchez, mientras tanto, transmitía seguridad bajo los palos y mantenía al Granada dentro de un encuentro que comenzaba a exigirle mucho esfuerzo defensivo.
El conjunto nazarí tardó en aparecer en ataque, pero cuando lo hizo dejó claro que no necesitaba demasiadas oportunidades para generar peligro. En el minuto 22, Elene Guridi encontró una posición favorable en el centro del área y sacó un disparo que sirvió para recordar al Badalona que dominar no significaba tener el partido bajo control.
El Granada comenzó entonces a modificar ligeramente su comportamiento. Los balones largos aparecieron como una vía para superar la presión catalana y evitar pérdidas peligrosas cerca de su propia área. Las visitantes intentaban ganar metros de una manera más directa y buscar la velocidad de sus atacantes, conscientes de que ahí podían encontrar una vía para hacer daño.
En medio de ese duelo de estilos aparecía una protagonista con un componente emocional añadido. Lauri Requena estaba siendo una de las futbolistas importantes del centro del campo del Badalona, pero delante tenía al club de su vida. La manchega se enfrentaba al Granada después de haber vestido durante 13 temporadas la camiseta rojiblanca, una circunstancia que añadía una historia particular a una tarde en la que cada disputa tenía también una carga sentimental.
El Granada había encontrado el camino para equilibrar el partido y comenzó a sentirse más cómodo sin necesidad de tener la posesión. Cada recuperación se convertía en una oportunidad para correr y cada balón a la espalda de la defensa catalana podía convertirse en una amenaza.
La contra empezó a convertirse en el argumento más peligroso de las visitantes. Bárbara López protagonizó una de las acciones más claras del primer tiempo al aparecer dentro del área y rematar a placer, generando el primer gran susto para un Badalona que hasta entonces había controlado el encuentro desde el balón.
Las locales seguían mandando, pero el Granada había conseguido algo fundamental: sobrevivir. Y sobrevivir significaba llegar con vida al tramo final de la primera parte, donde cualquier recuperación podía cambiar por completo el guion.
Bárbara López volvió a intentarlo en el minuto 41 con una acción que reflejó perfectamente la personalidad que estaba adquiriendo el conjunto nazarí. La delantera vio adelantada a Font y se atrevió con un disparo desde el centro del campo. La guardameta catalana había leído la intención y pudo retroceder a tiempo para blocar el balón, evitando que aquella genialidad terminara convirtiéndose en uno de los goles de la jornada.
El Granada cerraba así una primera parte en la que había conseguido igualar las fuerzas desde un planteamiento completamente diferente al de su rival. El Badalona tenía la pelota, avanzaba con paciencia y acumulaba posesiones largas, pero las visitantes defendían con orden y amenazaban cada vez que podían correr.
Y cuando parecía que ambos equipos iban a marcharse al vestuario con el 0-0, Laura Sánchez apareció para mantener intacto el marcador. La acción estaba invalidada por fuera de juego, pero la guardameta nazarí tuvo que emplearse a fondo en la última jugada de la primera mitad, firmando dos paradas colosales ante Cristina Cubedo e Itziar Pinillos.
Dos intervenciones consecutivas que resumían lo que estaba siendo el encuentro. El Badalona había hecho méritos para adelantarse, pero el Granada encontraba la manera de resistir. La portería visitante permanecía cerrada y las catalanas tenían por delante otros 45 minutos para convertir su dominio en algo mucho más tangible.
El segundo tiempo comenzó con un aviso que cambió inmediatamente la sensación del partido. El Granada salió dispuesto a demostrar que no estaba dispuesto a limitarse a resistir y, en una de sus primeras acciones ofensivas, Naiara SanMartín cabalgó con ventaja por campo contrario, superó a la zaga local y encontró a Elene Guridi en una situación inmejorable.
Guridi se quedó sola frente a la guardameta, pero su definición no encontró la red. El balón salió rozando el palo y el Granada perdonaba una oportunidad de enorme valor. La jugada demostraba, sin embargo, que las visitantes habían aprendido a castigar los espacios y que el Badalona no podía permitirse ningún desajuste.
El Granada se hizo fuerte después de aquella ocasión y, durante unos minutos, consiguió poner contra las cuerdas a un Badalona que parecía haber perdido el control absoluto que había ejercido durante la primera mitad. Dos llegadas peligrosas en apenas dos minutos obligaron a las locales a retroceder, mientras Bárbara López volvía a aparecer para poner un centro raso que no encontró rematadora.
La respuesta catalana fue inmediata. El Badalona recuperó el balón y volvió a instalarse en campo contrario, multiplicando las llegadas y sometiendo de nuevo al Granada a una presión constante.
Lauri Requena estuvo a punto de abrir el marcador después de recibir un pase filtrado de Sheila Guijarro. La centrocampista armó el disparo con rapidez, buscando un hueco entre la defensa y la portería, pero el balón se marchó lamiendo el poste derecho.
El asedio no terminó ahí. María Llompart apareció poco después para probar suerte con un potente disparo desde fuera del área que terminó estrellándose contra el larguero. El sonido de la madera confirmó que el Granada estaba viviendo sus peores minutos y que el primer gol podía caer en cualquier momento.

El partido se había convertido en un auténtico intercambio de golpes, aunque con el Badalona acumulando cada vez más presencia ofensiva. El balón viajaba constantemente hacia el área nazarí y las locales empezaban a encontrar espacios que hasta entonces habían permanecido cerrados.
En el minuto 58 llegó una de las acciones más controvertidas del encuentro. La colegiada Paola Cebolla acudió al monitor del VAR para revisar una acción dentro del área del Granada después de un posible codazo sobre Itziar Pinillos, que había quedado impedida para rematar un balón. Tras revisar la jugada, la árbitra determinó que no existía penalti y el encuentro continuó con el marcador intacto.
El Badalona no necesitaba un penalti para seguir creyendo. Elena Julve se encargó de demostrarlo poco después con una acción individual de enorme calidad. La atacante recibió, encaró, se internó en el área y fue dejando atrás a defensoras hasta encontrar el espacio para sacar un remate peligrosísimo que buscaba la escuadra izquierda.
Laura Sánchez volvió a aparecer. La guardameta nazarí voló para desviar la pelota a córner y volvió a mantener a su equipo con vida. Cada minuto que pasaba aumentaba el valor de sus intervenciones y también la sensación de que el Granada podía alcanzar el tramo final con opciones de sacar algo positivo.
El balón parado volvió a convertirse en una nueva amenaza. Tras un saque de esquina, Berta Pujadas consiguió conectar un remate con la izquierda que pasó rozando la escuadra. Otra ocasión, otra oportunidad perdida y otra señal de que al Badalona se le estaba resistiendo un gol que parecía cuestión de tiempo.
El encuentro entró entonces en una fase de máxima tensión. El Granada achicaba espacios y defendía cada balón como si fuera el último, mientras las locales no levantaban el pie del acelerador. Palamós empujaba y el Badalona buscaba por todos los caminos posibles una grieta en la resistencia visitante.
Elena Julve volvió a encontrarla en el minuto 62. La atacante desbordó por su banda y consiguió armar un disparo peligroso que parecía dirigirse hacia la portería, pero Laura Sánchez respondió de nuevo con una mano providencial para mandar el balón a córner.
El Granada sobrevivía a base de intervenciones de su guardameta, concentración defensiva y una enorme capacidad para resistir. El Badalona, mientras tanto, empezaba a sentir que el reloj avanzaba demasiado rápido para todas las ocasiones que había generado.
La falta de gol comenzó también a endurecer el encuentro. Las disputas en la medular se multiplicaron, las faltas fueron ganando protagonismo y el ritmo se interrumpió constantemente. Cada choque parecía tener más importancia que el anterior y la tensión se instaló definitivamente sobre el césped.
En el minuto 70, la preocupación se trasladó al banquillo del Badalona cuando Vicky Losada quedó tendida sobre el terreno de juego con molestias que le impidieron continuar. Marc Ballester tuvo que mover ficha y dio entrada a Lucía Martínez y Mirari Uria para afrontar el tramo decisivo del encuentro.
El Granada, cada vez más replegado, comenzó además a acumular tarjetas. Daniela Miñambres y Leles fueron amonestadas en apenas dos minutos después de sendas entradas sobre una María Llompart que seguía apareciendo en todas las zonas del campo y tratando de encontrar una solución para romper el muro nazarí.
El Badalona seguía insistiendo. En el minuto 75, Llompart volvió a probar suerte desde la distancia con un latigazo que terminó en las manos de Laura Sánchez. La guardameta ya se había convertido en una de las grandes protagonistas de la tarde y cada parada comenzaba a tener el valor de un gol.
Cinco minutos después, Irina Uribe puso un balón perfecto al centro del área y Cristina Cubedo apareció para conectar un cabezazo impecable. La pelota llevaba dirección de gol, pero la zaga andaluza apareció bajo palos para despejarla cuando en Palamós ya se preparaba la celebración.
El Granada resistía con todo. Ya no se trataba de jugar bonito ni de tener el balón, sino de mantenerse de pie ante un rival que había convertido los últimos minutos en un ejercicio de asedio permanente.
El desgaste comenzó a pasar factura también a las visitantes. En el minuto 81, Bárbara López tuvo que abandonar el terreno de juego por lesión y Vera Molina ocupó su lugar. Ballester, por su parte, agotó sus ventanas de cambios dando entrada a Hendriks en sustitución de Lauri Requena.
Todo parecía encaminado hacia un empate que habría dejado al Badalona con la sensación amarga de haber hecho mucho más para ganar y al Granada con el premio de haber resistido durante una tarde interminable.
Pero el fútbol todavía guardaba un último giro.
Cuando el encuentro se adentraba en los cinco minutos de tiempo añadido, el Granada dispuso de una falta lateral. Elene Guridi fue la encargada de poner el balón en el área y la acción terminó convirtiéndose en la última oportunidad de una tarde que parecía destinada a terminar sin goles.
El balón quedó suelto en el centro del área. Raquel Gil apareció donde más daño podía hacer, leyó el rechace antes que nadie y conectó un remate raso con la derecha. La pelota salió buscando el palo izquierdo y terminó colándose en la portería catalana para abrir la lata con el 0–1 en el minuto 97 de un duelo que no era apto para cardíacos.
Palamós quedó en silencio mientras las futbolistas nazaríes corrían hacia su compañera para celebrar un tanto que parecía imposible apenas unos minutos antes. El Granada había pasado buena parte de la segunda mitad defendiendo su área, había sufrido un aluvión de ocasiones y había visto cómo el Badalona encontraba una y otra vez la manera de acercarse al gol, pero en la última jugada encontró la recompensa que había estado buscando durante todo el partido a través de otro camino.
El 0-1 cayó como una losa sobre un Badalona que había dominado, generado ocasiones y rozado el tanto en repetidas ocasiones. Las catalanas se marcharon de Palamós con la sensación de haber dejado escapar un partido que tuvieron en sus manos durante muchos minutos, pero también con la certeza de que el fútbol no siempre premia al equipo que más propone.
Para el Granada, en cambio, la victoria supone mucho más que tres puntos. Es el tipo de triunfo capaz de cambiar dinámicas, reforzar convicciones y devolver confianza a un equipo que necesitaba encontrar una tarde como esta. Las nazaríes demostraron que también saben competir desde la resistencia y que, cuando el partido exige sobrevivir, pueden hacerlo hasta el último segundo.
El Badalona tendrá que digerir una derrota especialmente dolorosa porque llega después de un encuentro en el que fue protagonista con el balón y acumuló suficientes ocasiones como para haber resuelto el partido mucho antes. Su buen arranque de temporada no desaparece por un tropiezo, pero la jornada deja una advertencia clara: en la Liga F, dominar no siempre basta y cada oportunidad desperdiciada puede terminar teniendo un precio enorme.
El Granada, por su parte, abandona Palamós reforzado. El conjunto nazarí no encontró el camino de la posesión ni necesitó hacerlo. Encontró otro fútbol, uno basado en la solidaridad defensiva, la capacidad de sufrimiento, la velocidad al contragolpe y una Laura Sánchez gigantesca bajo los palos. Y cuando todo parecía perdido, apareció Raquel Gil para convertir una última pelota en tres puntos de oro.
La quinta jornada deja así a dos equipos con sensaciones contrapuestas. El Badalona tendrá que transformar la frustración en aprendizaje para seguir construyendo el que ya estaba siendo el mejor inicio de su historia, mientras el Granada puede utilizar este triunfo como un punto de inflexión para recuperar la confianza que había perdido durante las primeras fechas.
Porque a veces una temporada cambia en un instante. En Palamós, ese instante llegó cuando el reloj ya agonizaba, cuando el empate parecía escrito y cuando el Badalona ya veía la bandera a cuadros. Raquel Gil apareció entonces para escribir otra historia y convertir una tarde de resistencia granadina en una noche de celebración nazarí. El fútbol, una vez más, volvió a recordar que los partidos no terminan cuando parece que ya está todo decidido, sino cuando suena el último silbato.

📋 Ficha técnica |
🏆 Liga F Moeve | Jornada 5
🔵 Badalona Women 0-1 Granada 🔴
Badalona Women: Font; Pinillos, Pujadas, Cubedo, García; Losada (Martínez, 72’), Requena (Hendriks, 84’), Llompart; Julve, Guijarro (Uria, 72’), Uribe.
Granada: Sánchez; Gil, López, Cardozo, Perea, Sanmartín (Mateos, 95’); Miñambres, Carrión, Ito; López (Molina, 82’), Guridi.
🟨 Tarjetas: Berta Pujadas (96’) por parte del Badalona Women; Daniela Miñambres (72’), María Carrión (74’) y Raquel Gil (94’) por parte del Granada.
👩🏻⚖️ Árbitra: Ágata López.
⚽ 0-1, Raquel Gil, 96’: El Granada encontró el triunfo en la última acción del encuentro. Tras una falta colgada al área, el balón quedó suelto en el corazón del área y Raquel Gil apareció para conectar un remate raso con la derecha, ajustado al palo izquierdo, que terminó en el fondo de la red para silenciar Palamós y darle los tres puntos al conjunto nazarí.
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