
🟨 Riazor vuelve a ser rojiblanco: el Atlético recupera el pulso y vuelve a creer tras una compleja victoria por 1-2.

La previa |
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Riazor se prepara para una de esas tardes en las que el fútbol femenino vuelve a reclamar todos los focos. El Deportivo Abanca recibe al Atlético de Madrid en la sexta jornada de la Liga F Moeve con el firme propósito de convertir su estadio en el escenario de su primera gran alegría como local, mientras que el conjunto rojiblanco aterriza en A Coruña obligado a reaccionar después de dos derrotas consecutivas que han frenado su arranque y han aumentado la necesidad de reencontrarse con las buenas sensaciones. El duelo llega, además, marcado por los regresos de Natalia Peñalvo y Celia Segura, dos campeonas del mundo Sub20 que vuelven a la competición doméstica después de conquistar el título con España.
El estadio ABANCA-RIAZOR se vestirá de gala para recibir a uno de los grandes nombres del fútbol femenino español. La entidad deportivista quiere que el escenario coruñés vuelva a convertirse en una referencia para su proyecto y afronta la visita del Atlético con la ilusión de ofrecer a su afición una victoria que todavía se resiste esta temporada ante su público.
El Deportivo Abanca llega a esta sexta jornada situado en la decimotercera posición de la clasificación con cinco puntos, después de haber sumado una victoria, dos empates y dos derrotas en las cinco jornadas disputadas. Un balance que demuestra que el conjunto gallego ha sabido competir, aunque todavía necesita transformar parte de ese rendimiento en triunfos para ganar posiciones y construir una temporada más tranquila.
Alberto Rodríguez sabe perfectamente lo que está en juego. El técnico deportivista ha transmitido durante la semana las ganas de conseguir los primeros tres puntos en Riazor y de resarcirse del empate cosechado en la última jornada, convencido de que el equipo tiene argumentos suficientes para plantar cara a un Atlético de Madrid que llegará con la necesidad de sumar.
La fortaleza como local será precisamente una de las grandes claves de la tarde. El Deportivo quiere encontrar en Riazor ese punto de energía que muchas veces transforma los partidos y convertir el apoyo de su gente en un factor capaz de inclinar la balanza frente a un rival que, por historia y plantilla, está acostumbrado a disputar encuentros de máxima exigencia.
La cita tendrá también un componente especialmente emotivo para el conjunto gallego, ya que antes del comienzo del encuentro Ainoa Gómez y Marisa García recibirán el reconocimiento de su club después de proclamarse campeonas del mundo Sub20 con la selección española. Dos futbolistas que regresan a casa después de haber vivido una experiencia internacional inolvidable y que tendrán la oportunidad de compartir ese éxito con la afición deportivista.
En el otro lado estarán Natalia Peñalvo y Celia Segura, también campeonas del mundo Sub20 con España y protagonistas de una generación que continúa dejando huella en las categorías inferiores de la selección. Su regreso al campeonato doméstico supone una noticia especialmente importante para el Atlético de Madrid, que necesita recuperar efectivos y sensaciones después de un tramo de competición exigente.
Para Celia Segura, además, la tarde tendrá un significado todavía mayor. La atacante, cedida esta temporada por el FC Barcelona, afronta una nueva etapa de su carrera defendiendo la camiseta rojiblanca y llega a A Coruña después de haberse proclamado campeona del mundo Sub20 con España. Su incorporación representa una apuesta importante del Atlético y su regreso coincide con un momento en el que el equipo necesita alternativas y talento en la zona ofensiva.
La situación del ataque rojiblanco explica buena parte de esa necesidad. La expulsión de Ludmila en la derrota ante el Athletic Club condiciona la convocatoria para esta jornada, mientras que Silvia Lloris y Jennifer Hermoso tampoco estarán disponibles. En ese contexto, la presencia de Celia adquiere una dimensión todavía mayor porque el Atlético necesita encontrar soluciones ofensivas capaces de cambiar el rumbo de un encuentro.
El conjunto dirigido por David González llega a Riazor ocupando la octava posición con seis puntos. El balance rojiblanco es irregular y la derrota por 3-2 ante el Athletic Club en Lezama dejó la sensación de que el equipo necesita recuperar cuanto antes la estabilidad competitiva que le permita acercarse nuevamente a la zona alta.
No se trata únicamente de una cuestión clasificatoria. Para el Atlético, esta visita a A Coruña representa también una oportunidad para recuperar confianza, fortalecer al grupo y cerrar este tramo de competición antes del parón internacional con una sensación diferente a la que dejaron los últimos resultados.
El equipo rojiblanco conoce perfectamente la importancia de responder cuando llegan los momentos de dificultad. La temporada apenas ha comenzado, pero cada punto empieza a adquirir un peso especial en una competición tan exigente como la Liga F Moeve, donde cualquier tropiezo puede alterar rápidamente la clasificación.
Y el Atlético tiene, además, una memoria histórica que le acompaña cada vez que pisa Riazor. El recuerdo del contundente triunfo por 1-8 conseguido en este mismo escenario en noviembre de 2020 permanece como una de las grandes goleadas de la etapa dorada del conjunto rojiblanco, cuando el Atlético dominaba el fútbol femenino nacional y encadenaba títulos con una autoridad que marcó una época.
Aquel Atlético había conquistado tres Ligas Iberdrola consecutivas y se había convertido en uno de los grandes referentes del campeonato. Aquella generación acostumbró a competir por todo y a levantar trofeos, construyendo una identidad ganadora que todavía forma parte de la memoria reciente del club.
Los años posteriores dejaron varias posiciones de subcampeonato en la máxima categoría y mantuvieron al Atlético instalado entre los grandes, aunque el campeonato comenzó a mostrar una competencia cada vez más feroz. Ahora, con un proyecto renovado y nuevas generaciones tomando protagonismo, el conjunto madrileño busca recuperar aquella sensación de estar preparado para luchar nuevamente por los objetivos más ambiciosos.
Por eso Riazor puede convertirse en mucho más que un simple escenario para sumar tres puntos. Puede ser un lugar donde el Atlético empiece a recuperar parte de esa identidad competitiva, donde una victoria permita mirar hacia delante con mayor confianza y donde los malos resultados recientes queden definitivamente atrás.
El partido también supondrá una oportunidad para observar cómo responde el Atlético ante un escenario que puede exigir paciencia. El Deportivo no regalará espacios y tratará de llevar el encuentro a un terreno físico y competitivo en el que cada duelo pueda adquirir importancia. Las rojiblancas tendrán que imponer su calidad sin perder el equilibrio.
En esa batalla, el centro del campo puede convertirse en una de las zonas decisivas. La capacidad de Fiamma Benítez, Rosa Otermín y Natalia Peñalvo para conectar líneas y encontrar espacios será fundamental para que el Atlético pueda instalarse en campo rival y generar situaciones de peligro con continuidad.
La vuelta de Natalia después de su experiencia mundialista aporta, además, una dosis de energía y calidad que puede resultar determinante. La futbolista llega con la confianza de haber levantado un título mundial con España y con la responsabilidad de volver a ponerse al servicio de un Atlético que necesita recuperar su mejor versión.
También habrá que prestar especial atención a Celia Segura. Su movilidad, su capacidad para atacar los espacios y su personalidad ofensiva pueden ofrecer al Atlético una alternativa diferente en un partido en el que encontrar profundidad será una de las grandes dificultades.
El Deportivo, por su parte, intentará convertir cada minuto en una batalla. El conjunto gallego sabe que no necesita dominar durante los noventa minutos para hacer daño y buscará aprovechar cualquier pérdida, cualquier transición y cualquier momento de desconexión del Atlético.
Jugadoras como Lucía Pardo, Millene Cabral, Michi Apóstol o Vega Montesinos tendrán un papel importante en esa propuesta. El Deportivo necesita generar peligro y, sobre todo, aprovechar las ocasiones que consiga fabricar ante una defensa rojiblanca que deberá mantenerse concentrada durante todo el encuentro.
En la portería, Lola Gallardo volverá a asumir una responsabilidad fundamental para el Atlético. La guardameta rojiblanca tendrá que responder ante los intentos locales y transmitir seguridad a una línea defensiva que tendrá que enfrentarse a un Deportivo dispuesto a aprovechar el factor Riazor.
La afición deportivista también tendrá su protagonismo. En un estadio acostumbrado a noches importantes, el ambiente puede convertirse en uno de los grandes argumentos del equipo local. El objetivo será transformar el ruido de las gradas en impulso para las futbolistas y hacer que cada disputa tenga una dimensión especial.
El Atlético deberá saber convivir con ese escenario. La experiencia de sus jugadoras y la calidad individual deberán ponerse al servicio de un colectivo que necesita volver a sentirse fuerte. No bastará con tener el balón ni con generar ocasiones; será necesario competir cada acción y mantener la concentración hasta el último instante.
El encuentro llega, además, justo antes de un nuevo parón internacional que tendrá un significado especial para varias de las protagonistas. España afrontará en octubre dos enfrentamientos ante Estados Unidos, dentro de la preparación para el Mundial de Brasil 2027, y muchas de las futbolistas que estarán sobre el césped de Riazor tienen precisamente en la selección otro de sus grandes objetivos.
Cerrar este tramo con una victoria puede ser, por tanto, mucho más importante de lo que refleja una simple clasificación. Para el Atlético supondría marcharse al parón con mejores sensaciones, reforzar la confianza de un grupo que ha sufrido dos derrotas consecutivas y ofrecer una respuesta inmediata después del golpe recibido en Lezama.
Para el Deportivo, ganar significaría algo todavía más especial: conseguir por fin los tres puntos ante su afición y demostrar que Riazor puede convertirse en uno de los grandes aliados de la temporada. El equipo gallego sabe que delante tendrá a un rival herido, pero también sabe que precisamente esa necesidad puede convertirse en una oportunidad.
Todo está preparado para una tarde en la que historia, presente y futuro se encontrarán sobre el césped de Riazor. El Deportivo buscará escribir una nueva página delante de su gente, mientras que el Atlético tratará de recuperar el pulso de un proyecto que quiere volver a mirar hacia arriba y reverdecer viejos laureles.
La sexta jornada de la Liga F Moeve pondrá así frente a frente dos necesidades diferentes, pero igualmente intensas. A Coruña quiere celebrar su primera gran victoria en casa y Madrid necesita recuperar el camino después de un inicio irregular, con Celia Segura y Natalia Peñalvo regresando del Mundial Sub20 como dos piezas capaces de aportar una energía renovada.
Y mientras el balón ruede en Riazor, toda la atención estará puesta en un duelo que puede marcar mucho más que tres puntos. El Atlético busca una respuesta, el Deportivo quiere una recompensa y ambos saben que una victoria puede cambiar el estado de ánimo con el que afronten las próximas semanas.
La jornada, además, quedará marcada a fuego por otro de los grandes acontecimientos del campeonato: el enfrentamiento entre el FC Barcelona y el Real Madrid en el Spotify Camp Nou. El Clásico, inicialmente previsto para las 17:00 horas, ha sido trasladado a las 19:00 horas debido a las condiciones meteorológicas adversas y podrá seguirse a través de DAZN, poniendo el broche a una jornada llamada a concentrar buena parte de los focos del fútbol femenino español.
Antes de que llegue ese gran duelo, Riazor tendrá su propia historia que contar. Deportivo Abanca y Atlético de Madrid están citados este sábado 3 de octubre a las 16:00 horas, con DAZN, Teledeporte y RTVE Play como ventanas para seguir un partido en el que cada balón, cada duelo y cada oportunidad tendrán el peso de una tarde especialmente importante.
🔜 NEXT GAME
🏆 Liga F Moeve
🔥 Temporada 2026-2027 🔥
🔵 Deportivo Abanca 🆚 Atlético de Madrid 🔴⚪️
🙌🏻 Jornada 6
📅 Sábado, 3 de octubre de 2026
⏰ 16:00 h | Horario peninsular español
📺 Teledeporte | RTVE Play | DAZN
🏟️ ABANCA-RIAZOR | A Coruña
El duelo a fondo |

Los onces |


Seis años después de aquel histórico 1-8 que convirtió Riazor en uno de los escenarios de una de las grandes exhibiciones del Atlético de Madrid Femenino de la era de la Liga Iberdrola, el conjunto rojiblanco volvió a conquistar A Coruña. Esta vez no necesitó una goleada para reivindicarse, sino personalidad, paciencia y capacidad de reacción para superar a un Deportivo Abanca que nunca dejó de competir. El 1-2, construido con los goles de Gio Garbelini y Fiamma Benítez y sostenido durante buena parte de la tarde por las intervenciones de Lola Gallardo, permite al Atlético cerrar esta sexta jornada de Liga F con tres puntos fundamentales después de dos resultados consecutivos negativos y marcharse al parón internacional con la confianza renovada.

Hay escenarios que, con el paso del tiempo, terminan convirtiéndose en parte de la memoria de un club. Para el Atlético de Madrid Femenino, Riazor es uno de ellos. Aquel 22 de noviembre de 2020, cuando la competición todavía recibía el nombre de Primera Iberdrola y el fútbol femenino español comenzaba a caminar hacia una nueva dimensión profesional, las rojiblancas firmaron un espectacular 1-8 ante el Deportivo Abanca. Ludmila da Silva fue la gran protagonista de aquella tarde con cuatro goles y aquel resultado reflejó perfectamente la dimensión de un Atlético que durante aquellos años había conseguido instalarse en la cima del fútbol femenino nacional.
Era el Atlético que había conquistado tres títulos de Liga de manera consecutiva, el equipo que había hecho de la pelea por el campeonato una costumbre y que posteriormente continuó siendo protagonista con varios subcampeonatos. Aquella generación convirtió al conjunto rojiblanco en uno de los grandes referentes de la competición y dejó una exigencia que todavía permanece. Los años posteriores cambiaron muchas cosas, llegaron nuevas futbolistas, nuevos proyectos y diferentes circunstancias, pero el deseo de volver a ocupar aquel espacio de privilegio continúa formando parte del horizonte rojiblanco.
El regreso a Riazor llegaba, además, en un momento especialmente significativo. El Atlético necesitaba reencontrarse con la victoria después de dos resultados consecutivos negativos y afrontaba la visita al Deportivo con la obligación de recuperar sensaciones antes del primer parón internacional de la temporada. No era solamente una cuestión matemática, porque un nuevo tropiezo habría prolongado las dudas de un inicio irregular; también era una cuestión de confianza, de demostrar que el equipo podía levantarse y responder cuando la situación comenzaba a exigirle una reacción.
La jornada comenzó con un reconocimiento especial a varias futbolistas que habían vivido recientemente uno de los momentos más importantes de sus carreras. Una actuación de Pandereteiras puso el sello gallego a los prolegómenos del encuentro y el Deportivo homenajeó a Ainoa Gómez y Marisa García después de que ambas se proclamaran campeonas del mundo Sub-20 con España. En el lado rojiblanco también recibieron una mención especial Natalia Peñalvo y Celia Segura, dos futbolistas que compartían aquella condición de campeonas del mundo y que representaban, de alguna manera, el vínculo entre el presente y el futuro del fútbol femenino español.
Para Celia Segura, además, la tarde tenía un significado todavía mayor. La futbolista cedida por el FC Barcelona afrontaba en Riazor su debut como jugadora del Atlético de Madrid después de haberse coronado campeona del mundo Sub-20 con España. Su estreno llegaba en un momento en el que el equipo necesitaba encontrar soluciones ofensivas, especialmente después de la expulsión de Ludmila en la derrota por 3-2 frente al Athletic Club en Lezama y de la lesión muscular que había dejado fuera de los terrenos de juego a Jennifer Hermoso Fuentes.
El debut de Celia no era, por tanto, una simple novedad en una alineación. Era la incorporación de una campeona del mundo a un Atlético que necesitaba alternativas y que comenzaba una nueva etapa con la obligación de repartir responsabilidades en ataque. La futbolista cedida por el Barcelona quiso asumir protagonismo desde el primer minuto y fue precisamente ella quien protagonizó una de las primeras aproximaciones rojiblancas con un disparo que terminó marchándose fuera.
El Atlético salió con intención de hacerse con el control del encuentro y durante los primeros compases consiguió llevar el peso del juego. Las rojiblancas movían la pelota intentando encontrar espacios entre las líneas del Deportivo y buscaban que sus futbolistas ofensivas pudieran recibir en condiciones favorables. Celia volvió a probar fortuna poco después con un lanzamiento que se marchó por encima de la portería de Inês Pereira, mientras el conjunto madrileño continuaba acumulando presencia en campo contrario.
El Deportivo, sin embargo, tenía claro que no podía limitarse a esperar. Lucía Pardo comenzó a aparecer entre líneas y las locales trataban de aprovechar cada recuperación para buscar rápidamente la espalda de la defensa rojiblanca. Michi Apóstol también encontró una oportunidad para poner a prueba a Lola Gallardo con un potente disparo que la guardameta rojiblanca consiguió blocar con seguridad, evitando que la primera aproximación realmente peligrosa del Deportivo alterase el guion que estaba siguiendo el encuentro.
El Atlético continuaba teniendo mayor protagonismo ofensivo y Jensen empezó a encontrar espacios gracias a su velocidad. La atacante consiguió marcharse de Merle Barth y trató de culminar la acción con un remate que no encontró portería, pero la jugada evidenciaba una de las vías por las que el conjunto madrileño podía hacer daño a un Deportivo que comenzaba a tener que retroceder metros para proteger su área.
La capitana deportivista disputaba además el encuentro luciendo un brazalete solidario destinado a dar visibilidad a la salud mental, en una jornada en la que el fútbol femenino gallego había querido poner también el foco sobre cuestiones que van mucho más allá del terreno de juego.
Con el paso de los minutos, la insistencia rojiblanca fue aumentando. Rosa Otermín se animó con un disparo desde fuera del área que Inês Pereira consiguió rozar con las yemas de los dedos antes de mandar la pelota a saque de esquina. La intervención de la guardameta local evitó que el Atlético encontrara el gol en una acción en la que la pelota llevaba dirección peligrosa y volvió a mantener al Deportivo dentro de un encuentro que las rojiblancas comenzaban a controlar territorialmente.
Natalia Peñalvo también quiso probar fortuna desde media distancia y el Atlético continuó buscando diferentes caminos hacia la portería. El conjunto madrileño necesitaba encontrar el primer gol, pero también tenía que hacerlo sin precipitarse ante un Deportivo que podía generar peligro en cualquier recuperación.
La recompensa llegó cuando el primer tiempo entraba en su recta final. En el minuto 39, Natalia Peñalvo interpretó rápidamente una falta y decidió sacar con velocidad para evitar que la defensa deportivista pudiera organizarse. La acción encontró inmediatamente a Rosa Otermín, que levantó la cabeza y colocó un centro preciso hacia el segundo palo, exactamente hacia la zona en la que el Atlético había encontrado el espacio necesario para hacer daño.
Gio Garbelini leyó perfectamente la trayectoria del envío y apareció en el segundo palo para rematar directamente al fondo de la red . El 0-1 hacía justicia a la insistencia rojiblanca y llegaba, además, en un momento psicológico especialmente importante porque apenas quedaban unos minutos para el descanso. El Atlético había encontrado la manera de romper la resistencia local gracias a una acción de rapidez e inteligencia en la ejecución de una falta.
El Deportivo trató de reaccionar antes del intermedio y tuvo una oportunidad magnífica para conseguir el empate. Millene Cabral encontró el espacio para rematar de cabeza y el balón obligó a Lola Gallardo a realizar una intervención de enorme mérito. La guardameta rojiblanca sacó una magnífica mano y evitó que el equipo local pudiera marcharse al vestuario con la igualdad en el marcador, manteniendo intacta una ventaja que el Atlético había conseguido construir después de muchos minutos de dominio.
El descanso llegó con el 0-1 y con la sensación de que el partido todavía tenía mucho que decir. El Atlético había sido superior en la generación de ocasiones, pero el Deportivo había demostrado que podía hacer daño y que una segunda parte con mayor presencia ofensiva podía cambiar completamente el encuentro.

El segundo tiempo comenzó con Ainoa Gómez sobre el césped. La futbolista, homenajeada antes del partido por su condición de campeona del mundo Sub-20, afrontaba así sus primeros minutos como jugadora del Deportivo Abanca y aportaba una nueva alternativa para un conjunto local que necesitaba aumentar su presencia en ataque.
El Atlético salió decidido a buscar el segundo tanto y Fiamma Benítez fue una de las primeras en intentarlo con un potente lanzamiento que se marchó alto. La alicantina estaba comenzando a ganar protagonismo y poco después dispuso de una oportunidad todavía más clara dentro del área, pero Inês Pereira consiguió evitar el 0-2 con una intervención de reflejos extraordinarios que terminó impactando el balón contra su rostro.
Aquella ocasión podía haber cambiado definitivamente el encuentro. El Atlético había tenido la oportunidad de ampliar la ventaja y obligar al Deportivo a asumir todavía más riesgos, pero el equipo local seguía vivo y comenzó a interpretar que el partido podía estar entrando en una fase diferente.
Gio Garbelini estuvo también cerca de volver a marcar cuando recibió en una posición favorable y sacó un lanzamiento que terminó rozando la escuadra. El Atlético estaba encontrando ocasiones para sentenciar, pero el marcador continuaba mostrando una diferencia mínima y el Deportivo comenzaba a ganar confianza a medida que avanzaban los minutos.
Paula Hernández y Esperanza Pizarro entraron al terreno de juego por parte del Deportivo, mientras el Atlético respondió dando entrada a Allegra Poljak y Maite Zubieta. Los cambios modificaron poco a poco el ritmo del encuentro y el conjunto gallego comenzó a encontrar más espacios para acercarse al área de Lola Gallardo.
El Deportivo ganó metros y comenzó a discutir el dominio que había ejercido el Atlético durante buena parte del primer tiempo. Lucía Pardo seguía buscando posiciones peligrosas y las locales empezaban a instalarse con mayor frecuencia cerca del área rojiblanca. El conjunto madrileño necesitaba recuperar el control porque el encuentro comenzaba a entrar en un escenario mucho más abierto.

Las aproximaciones locales se sucedían y una acción en la que Lucía Pardo trató de alcanzar un disparo mordido de Olaya Rodríguez volvió a evidenciar que el Deportivo estaba cada vez más cerca de encontrar el empate. El Atlético ya no tenía la misma comodidad y debía afrontar una fase del encuentro en la que cualquier pérdida podía resultar peligrosa.
El minuto 70 terminó confirmando ese cambio de dinámica. Vega Montesinos recibió el balón y encontró el espacio suficiente para poner un centro preciso hacia el área. Esperanza Pizarro atacó el envío con decisión y conectó un cabezazo cruzado hacia el palo largo, colocando la pelota fuera del alcance de Lola Gallardo, que se estiró todo lo posible pero no pudo evitar que el balón terminara en la red para poner el 1-1 en el tanteador y las madrileñas empezarían a vivir una nueva pesadilla.
El 1-1 cambió completamente el ambiente de Riazor. El Deportivo había pasado de estar por detrás y resistiendo a sentirse con posibilidades reales de ganar el encuentro. Pizarro desató la celebración del banquillo local y las jugadoras gallegas comenzaron a creer que podían completar una remontada que pocos minutos antes parecía muy complicada.
El Atlético se encontró entonces ante una situación que podía convertirse en un golpe psicológico importante. Había tenido oportunidades para hacer el 0-2 y cerrar el encuentro, pero el Deportivo había aprovechado su crecimiento en la segunda parte para devolver la igualdad al marcador. Las rojiblancas necesitaban reaccionar y hacerlo rápidamente para evitar que el empate terminara consolidándose.
Los últimos veinte minutos adquirieron una intensidad diferente. El Deportivo empujaba con el respaldo de su público y el Atlético debía encontrar nuevamente espacios para atacar sin dejar desprotegida su portería. El encuentro podía caer de cualquier lado y cada acción comenzaba a tener un peso mucho mayor.
Cuando parecía que el empate podía convertirse en el resultado definitivo, el Atlético encontró la jugada que estaba buscando. En el minuto 82, Alexia Fernández recibió el balón y detectó el movimiento de Fiamma Benítez, que atacó el espacio a la espalda de la defensa local. El pase filtrado de Alexia llegó en el momento exacto y dejó a Fiamma en una posición magnífica para enfrentarse a Inês Pereira.
La centrocampista rojiblanca controló la situación con serenidad, encaró a la guardameta y consiguió regatearla antes de definir con la portería abierta. El balón terminó dentro y el Atlético recuperaba el 1-2 a falta de pocos minutos para el final, justo cuando el encuentro parecía encaminarse hacia un reparto de puntos.
El gol de Fiamma tenía un valor enorme porque llegaba después de que el Deportivo hubiera conseguido darle la vuelta al dominio territorial del partido y porque devolvía al Atlético una ventaja que ya parecía perdida. Alexia había encontrado el pase definitivo y Fiamma había tenido la sangre fría necesaria para completar una acción que podía valer tres puntos.
El tramo final obligó al Atlético a defender con concentración. El Deportivo se lanzó hacia adelante en busca de un nuevo empate y trató de aprovechar cualquier balón lateral o acción a balón parado, mientras las rojiblancas intentaban mantener la distancia con su propia portería y consumir los minutos sin conceder una ocasión clara.
El conjunto local no dejó de intentarlo hasta el final, pero esta vez el Atlético sí consiguió cerrar el encuentro. Después de haber recibido el empate y haber visto cómo el Deportivo ganaba confianza, las rojiblancas encontraron la manera de resistir y mantener el 1-2 hasta el pitido final.
La victoria tiene un valor especial precisamente porque no fue sencilla. No fue una repetición de aquella exhibición de 2020, ni pretendía serlo. Aquel 1-8 pertenecía al Atlético de una época diferente, al equipo que había conquistado tres Ligas consecutivas y que posteriormente había acumulado varios subcampeonatos. Este 1-2 pertenece a un Atlético que está intentando recuperar aquella competitividad y volver a sentirse protagonista.
Para ello hacen falta partidos como el de Riazor. Encuentros en los que el equipo debe superar sus propios momentos de dificultad, aceptar que el rival también puede crecer y encontrar respuestas cuando el marcador deja de acompañar. La victoria no solo devuelve tres puntos al casillero, sino que permite al Atlético afrontar el parón internacional desde una posición emocional mucho más favorable.
Gio Garbelini abrió el camino en el minuto 39 después de una acción de estrategia nacida de la rapidez de Natalia Peñalvo y culminada con el preciso centro de Rosa Otermín. Esperanza Pizarro igualó el encuentro en el minuto 70 aprovechando el envío de Vega Montesinos y devolviendo al Deportivo toda la confianza que necesitaba para intentar completar la remontada. Y Fiamma Benítez, en el minuto 82, apareció cuando el empate parecía cada vez más cerca para convertir el pase filtrado de Alexia Fernández en el gol que terminó decidiendo la tarde.
El Atlético se marcha así de A Coruña con nueve puntos después de seis jornadas y con un balance de tres victorias y tres derrotas. El Deportivo Abanca, por su parte, se queda con cinco puntos, después de haber vuelto a demostrar que puede competir durante muchos minutos frente a un rival de la dimensión del conjunto rojiblanco, aunque continúa buscando una victoria que le permita despegar definitivamente en la clasificación.
Para el Atlético, el parón internacional llega en un momento especialmente oportuno. La victoria permite rebajar la tensión acumulada después de las dos derrotas anteriores y concede al equipo un margen para trabajar durante estas semanas con la tranquilidad que proporciona haber vuelto a ganar. También permitirá seguir integrando a Celia Segura, que ha comenzado su etapa rojiblanca después de proclamarse campeona del mundo Sub-20 y que puede convertirse en una pieza importante para un equipo que necesitaba alternativas ofensivas tras las ausencias de Ludmila y Jennifer Hermoso.
La próxima jornada devolverá al Atlético a Alcalá de Henares, donde recibirá al Madrid CFF después del parón. Será una nueva prueba para comprobar si el triunfo de Riazor puede convertirse en el comienzo de una dinámica positiva y si este equipo consigue trasladar a las siguientes jornadas la personalidad mostrada en el tramo final de un encuentro que llegó a tener muy cerca el empate.
El Deportivo tendrá que viajar a Eibar en su regreso a la competición y afrontará allí otra oportunidad para transformar las buenas sensaciones en puntos. El equipo coruñés ha demostrado capacidad para competir, pero necesita encontrar regularidad y convertir sus momentos de buen juego en victorias que le permitan alejarse de la zona baja.
Antes de que llegue esa séptima jornada, sin embargo, el fútbol femenino español tendrá todavía un acontecimiento de enorme dimensión. La sexta jornada quedará marcada a fuego en el calendario por el primer gran Clásico de la temporada entre FC Barcelona y Real Madrid en el Camp Nou. El encuentro, inicialmente previsto para las cinco de la tarde, tuvo que ser reprogramado por las condiciones meteorológicas adversas que afectaban a Barcelona y finalmente comenzará a las siete de la tarde, dos horas después del horario inicialmente establecido, con las cámaras de DAZN preparadas para llevar a todos los hogares uno de los partidos más esperados de la temporada.
Será el gran foco de atención con el que se cerrará una jornada que ya ha dejado al Atlético recuperando sensaciones en Riazor y que tendrá en el Camp Nou uno de sus capítulos más importantes. Mientras las rojiblancas ya pueden marcharse al parón con la tranquilidad de haber recuperado el camino de la victoria, Barcelona y Real Madrid medirán sus fuerzas en un escenario histórico para seguir escribiendo la historia del fútbol femenino español.
Y quizá ahí esté la verdadera importancia de esta tarde en A Coruña. El Atlético de Madrid no ha vuelto a Riazor para repetir el 1-8 de aquella generación inolvidable. Ha regresado seis años después para demostrar que todavía puede competir, sufrir, levantarse y ganar cuando el partido exige algo más que fútbol.
Aquel Atlético conquistó tres Ligas consecutivas y posteriormente se acostumbró a vivir en la zona alta del campeonato. El Atlético actual quiere reverdecer aquellos viejos laureles, pero sabe que para conseguirlo tendrá que construir el camino partido a partido. Y en ese camino, una victoria como la conseguida en Riazor puede adquirir un valor extraordinario.
Porque esta vez no hubo ocho goles, ni una exhibición incontestable, ni una tarde sencilla. Hubo una falta sacada con inteligencia por Natalia Peñalvo, un centro de Rosa Otermín y un remate de Gio para abrir el marcador; hubo una parada decisiva de Lola Gallardo antes del descanso; hubo ocasiones de Fiamma y Gio para sentenciar que no encontraron la red; hubo un Deportivo que creyó hasta conseguir el empate de Pizarro; y hubo una última respuesta rojiblanca, cuando Alexia encontró a Fiamma y la alicantina tuvo la serenidad necesaria para superar a Inês Pereira.
Ese es el Atlético que quiere volver a ser protagonista. Un equipo que quizá todavía no domina como lo hizo aquella generación, pero que empieza a recordar que también se gana cuando toca sufrir. Riazor vuelve a formar parte de su historia, esta vez con un 1-2 que no será recordado por la cantidad de goles, sino por el carácter que permitió conseguirlos.
Y con esa victoria, el Atlético se marcha al parón internacional mirando hacia adelante, con nueve puntos en su casillero, con Celia Segura estrenándose como rojiblanca y con la certeza de que todavía hay mucho camino por recorrer. Pero, al menos por esta vez, el camino vuelve a comenzar con una victoria.

📋 Ficha técnica |
Deportivo Abanca: Inês Pereira; Caracas, Adri, Olaya, Millene, Sofía (Ainoa, min. 46), Redru (Esperanza Pizarro, min. 61), Vega Montesinos, Michi Apóstol (Lucía Rivas, min. 68), Lucía Pardo (Paula Hernández, min. 61) y Merle Barth.
Atlético de Madrid Femenino: Lola Gallardo; Lucía Rodríguez, Lauren Leal, Xénia Pérez, Rosa Otermín (Viola Calligaris, min. 79), Jensen (Gabi Nunes, min. 83), Fiamma Benítez, Natalia Peñalvo, Henrietta Csiszár (Maite Zubieta, min. 65), Celia Segura (Allegra Poljak, min. 65; Alexia Fernández, min. 79) y Gio Garbelini.
🟨 Tarjetas: —
🏟️ Estadio: Riazor, A Coruña.
Goles |
0-1 Gio Garbelini 39’ ⚽️
1-1 Esperanza Pizarro 70’ ⚽️
1-2 Fiamma Benítez 82’ ⚽️
Vídeo:














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