
📌 Impacto en los clubes y en la competición.

El Consejo Superior de Deportes (CSD) ha hecho público, a través del Boletín Oficial del Estado (BOE), el capital social mínimo exigido a los clubes de la Liga F Moeve que estén constituidos como sociedades anónimas deportivas (SAD) para poder competir en la temporada 2025-26. La cifra queda establecida en 414.941,40 euros, un valor que responde a la aplicación del marco legal vigente y a los principios de sostenibilidad económica del deporte profesional.
Este importe se ha calculado siguiendo la metodología aprobada en junio de 2021 por la Comisión Directiva del CSD, que determina el mínimo de capital social como el 15% de la media de los gastos de los clubes participantes en la máxima categoría. Se trata de una fórmula diseñada para que el requisito económico evolucione de forma proporcional a la realidad financiera de la competición.
La resolución se enmarca en el desarrollo del Real Decreto 1251/1999, norma que regula las condiciones económicas y estructurales de las entidades deportivas de carácter profesional. En el caso del fútbol femenino, esta exigencia adquiere un valor simbólico y estratégico: afianza la Liga F Moeve como una competición plenamente profesional.
Desde su oficialización como liga profesional en septiembre de 2021, el fútbol femenino español ha ido integrando medidas estructurales similares a las de otras competiciones consolidadas. Entre ellas: la exigencia de auditorías externas, la implementación de controles presupuestarios, la formalización de contratos laborales para las futbolistas y la adopción de requisitos mínimos de capital social.
“La estabilidad económica es un pilar esencial para el crecimiento del fútbol femenino profesional. Este capital mínimo asegura un marco competitivo sostenible para todos los clubes de la Liga F Moeve”, señalaron desde el CSD.
El capital social mínimo no afecta de igual forma a todos los equipos. Los clubes que ya operan como SAD y cuentan con estructuras consolidadas superan con holgura esta cifra, mientras que las entidades que ascienden desde la Segunda División o que están en procesos de conversión deberán planificar su estructura financiera para cumplir con el requisito.
Este umbral económico busca, además, proteger a la competición frente a riesgos de inestabilidad y garantizar que los proyectos deportivos que alcanzan la élite lo hacen con una base sólida. En la práctica, supone que cualquier club que aspire a jugar en la Liga F Moeve debe acreditar no solo solvencia deportiva, sino también una fortaleza patrimonial mínima.
En las primeras temporadas tras la profesionalización, el capital social mínimo era sensiblemente inferior, pero el crecimiento del interés mediático, la mejora de los ingresos comerciales y el incremento de los presupuestos medios de los clubes han hecho que la cifra aumente progresivamente.
La medida sitúa a la Liga F Moeve en un estándar similar al de otras ligas femeninas europeas con estructura profesional, como la FA Women’s Super League (Inglaterra) o la Division 1 Féminine (Francia), donde también existen requisitos financieros para garantizar la estabilidad.
Con este paso, el CSD refuerza el compromiso institucional con el crecimiento del fútbol femenino en España, asegurando que la Liga F Moeve siga siendo un referente internacional en materia de organización, competitividad y sostenibilidad.
🟤 Temporada 2022/2023 : 289.000,00 € en el primer curso como liga profesional
🟤 Temporada 2023 | 2024: 305.500,00 € Ligero incremento por aumento del gasto medio.
🟤 Temporada 2024-2024 : 362.800,00 € Ajuste al alza con presupuestos más altos en clubes.
🟤 Temporada 2025-2026: 414.941,40 € Actual cifra, calculada con el 15% de la media de gastos de los clubes.
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