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  • La crónica | Remontada del nuevo Madrid CFF en Ipurúa

    (Fuente: Liga F Moeve)

    ⬛️ El Madrid CFF se impuso por 1-3 a la S.D.Eibar en el estadio de Ipurúa en el debut de José Luis Sánchez Vera en el banquillo del conjunto madrileño. Carmen Álvarez adelantó al equipo armero, pero Emilie Nautnes, que marcó un doblete y fue la MVP del partido, y Kamilla Melgard le dieron la vuelta al encuentro.

    La previa |

    (Fuente: Liga F)

    La jornada sabatina de la Liga F Moeve se cerrará el sábado 17 de enero a las 18:30 horario peninsular en un escenario con personalidad propia y un peso simbólico cada vez mayor en el fútbol femenino español: el estadio de Ipurua. Allí, la SD Eibar recibirá al Madrid CFF en un duelo que enfrenta a dos equipos en momentos muy distintos, pero unidos por la necesidad de seguir construyendo identidad y estabilidad en una competición marcada por la igualdad, la exigencia competitiva y los márgenes cada vez más estrechos entre los distintos escalones de la clasificación.

    El encuentro, que podrá seguirse en directo a través de DAZN, se presenta como una prueba de madurez para las armeras y como el primer gran examen del nuevo proyecto deportivo del conjunto madrileño.

    El Eibar llega a esta cita en uno de sus mejores momentos de la temporada. El equipo dirigido desde el banquillo armero ha logrado enlazar una dinámica positiva que le ha permitido cerrar la primera vuelta del campeonato en la décima posición con 17 puntos, una cifra que refleja un rendimiento sostenido y, sobre todo, una notable capacidad para competir en partidos ajustados. Siete puntos de los últimos nueve posibles en Liga F Moeve avalan el crecimiento de un equipo que ha sabido optimizar sus recursos, rentabilizar al máximo cada gol y construir su propuesta desde la solidez defensiva, el orden colectivo y la fiabilidad en los momentos clave de los encuentros.

    El dato goleador del Eibar es tan revelador como significativo: apenas nueve goles a favor en toda la primera vuelta, una cifra baja en términos absolutos, pero extraordinariamente eficiente en términos competitivos.

    Las armeras han convertido la gestión de los resultados cortos en una seña de identidad, demostrando que saben sufrir, cerrar partidos y proteger ventajas mínimas con una disciplina táctica muy trabajada. En un contexto de Liga F en el que muchos equipos apuestan por el intercambio de golpes, el Eibar ha encontrado su fortaleza en el control emocional de los encuentros y en la lectura inteligente de los distintos momentos del juego.

    De cara a este partido, el conjunto vasco llega con pocas dudas en el apartado de bajas. Salvo Malen Uranga, que se perfila como la única ausencia confirmada, el técnico armero podrá contar con el grueso de su plantilla, un factor clave para mantener la continuidad de un bloque que ha ido creciendo con el paso de las jornadas. Ipurua, además, se ha consolidado como un escenario incómodo para los rivales, un estadio en el que el Eibar se siente fuerte, arropado y capaz de competir de tú a tú frente a cualquier adversario.

    Enfrente estará un Madrid CFF inmerso en un proceso de cambio profundo. La semana previa al partido ha estado marcada por la salida de Javier Aguado y la llegada de José Luis Sánchez Vera al banquillo madrileño, un movimiento que supone un punto de inflexión en la temporada del equipo. El técnico madrileño afronta este encuentro como su estreno oficial al frente del Madrid CFF, sin apenas margen de maniobra ni tiempo para implantar de forma completa su modelo de juego, pero con la responsabilidad inmediata de empezar a transmitir nuevas sensaciones y una identidad reconocible.

    El contexto no es sencillo para Sánchez Vera. El Madrid CFF llega a Ipurua con varias bajas de peso que condicionarán la confección del once inicial. Esther Laborde, Nerea Sánchez, Natasa Andonova y Anita Marcos no estarán disponibles, reduciendo las opciones en zonas clave del campo y obligando al nuevo técnico a buscar soluciones dentro de un grupo que todavía está asimilando el cambio de discurso y de metodología. Aun así, el Madrid CFF es un equipo acostumbrado a competir en escenarios exigentes y con una plantilla que, pese a las ausencias, mantiene talento y experiencia suficiente para plantear un partido incómodo al Eibar.

    Desde el punto de vista histórico, el precedente favorece al conjunto madrileño. Ambos equipos se han enfrentado en diez ocasiones, con un balance de siete triunfos para el Madrid CFF y tres para la SD Eibar. Sin embargo, esos números no reflejan necesariamente la realidad actual de ambos proyectos ni el momento de forma con el que llegan a esta jornada. El Eibar ha crecido como bloque, ha ganado estabilidad en la categoría y ha convertido su estilo en una herramienta competitiva eficaz, mientras que el Madrid CFF atraviesa una fase de transición en la que cada partido es una oportunidad para redefinirse.

    El choque de Ipurua se presenta, por tanto, como un enfrentamiento de contrastes. Por un lado, un Eibar que busca prolongar su buen momento, consolidar su posición en la zona media de la tabla y seguir sumando puntos que le permitan mirar el futuro con tranquilidad.

    Por otro, un Madrid CFF que inicia una nueva etapa, con un entrenador recién llegado y la necesidad de obtener resultados que respalden el cambio y devuelvan la confianza a un vestuario que ha vivido semanas de incertidumbre.

    Más allá de los puntos en juego, el partido adquiere un valor simbólico para ambos equipos. Para el Eibar, supone una oportunidad de reafirmar su crecimiento y demostrar que su rendimiento no es fruto de la casualidad, sino de un trabajo sostenido y coherente.

    Para el Madrid CFF, es el primer paso de un camino que debe conducir a una mejora progresiva, tanto en sensaciones como en resultados. Ipurua será testigo de un duelo que, sin el foco mediático de otros encuentros de la jornada, encierra muchas de las claves que definen la actual Liga F Moeve: igualdad, exigencia, proyectos en construcción y la constante necesidad de adaptarse para sobrevivir y crecer en la élite.

    (Fuente: Liga F Moeve j

    El duelo al detalle |

    (Fuente: Getty imágenes)

    🏆 Liga F Moeve | Temporada 2025-2026

    🔥 Sociedad Deportiva Eibar 🆚 Madrid CFF 🔥

    📆 Sábado, 17 de enero de 2026

    🕢 18:30 horario peninsular

    📺 DAZN

    🏟️ Estadio Municipal de Ipurúa, Guipúzcoa

    Los onces |

    El debut de José Luis Sánchez Vera en el banquillo del Madrid CFF no fue un estreno cualquiera, sino una declaración de intenciones, un ejercicio de fe competitiva y una victoria construida desde la convicción cuando el partido parecía inclinarse en contra. En Ipurua, bajo un cielo cargado de viento y de matices, el fútbol volvió a demostrar que no entiende de inercias pasadas ni de jerarquías previas, sino de momentos, decisiones y aciertos en los instantes exactos. Y el Madrid CFF, en la primera noche de su nueva era, supo resistir, golpear y creer.

    Desde los primeros minutos, el conjunto madrileño mostró una actitud reconocible, valiente, decidida a no esconderse pese a las bajas y al cambio reciente en el banquillo. El balón comenzó a circular con intención y las primeras llegadas no tardaron en aparecer. Alba Ruiz fue la encargada de firmar el primer aviso serio, con un envío tenso que obligó a Laura Martí a intervenir con los puños. Fue la primera de una larga serie de acciones de la joven guardameta armera, que acabaría convirtiéndose en una de las grandes protagonistas del encuentro con hasta nueve paradas de mérito, sosteniendo durante muchos minutos a un Eibar que sufría ante el empuje visitante.

    El rechace de aquella primera acción cayó a los pies de Natasa Andonova, que armó el disparo con rapidez, pero el balón se marchó alto, como si todavía estuviera calibrando el punto exacto de mira. Allegra Poljak también se sumó al ataque, probando fortuna desde media distancia, aunque volvió a encontrarse con la seguridad de Laura Martí, firme bajo palos. El Madrid CFF dominaba, acumulaba llegadas y transmitía la sensación de que el gol estaba más cerca de lo que indicaba el marcador.

    El asedio continuó con un lanzamiento lejano de Malou Marcetto desde fuera del área, un disparo potente, bien ejecutado, que no encontró portería por escasos centímetros. Cada intento reforzaba la idea de que el equipo madrileño había salido a mandar, a imponer su ritmo, a demostrar que el cambio de entrenador no era una fractura, sino una oportunidad para reencontrarse con su mejor versión.

    Sin embargo, el fútbol, caprichoso y cruel, decidió recordar una de sus máximas más antiguas: quien perdona, paga.

    La SD Eibar, que apenas había asomado por el área rival, necesitó una sola acción para alterar el guion. Alimata Belem lanzó un balón largo, aparentemente inofensivo, pero Núria Mendoza no logró controlar. El esférico quedó muerto, suspendido en una fracción de segundo que cambió el partido. Carmen Álvarez apareció como una exhalación, leyó antes que nadie la jugada y, con una sangre fría impropia del contexto, superó a Paola Ulloa con una vaselina delicada, precisa, casi poética. El balón describió una parábola perfecta antes de besar la red. Era el 10 en el minuto 23 de juego.
    Esto fue un golpe seco para un Madrid CFF que había hecho méritos de sobra para ir por delante.

    Lejos de descomponerse, el equipo visitante siguió creyendo. Antes del descanso, Andonova volvió a buscar el gol con un disparo que se marchó por encima del larguero, mientras que Patri Ojeda se animó desde fuera del área con un chut potente que obligó a Paola Ulloa a estirarse y desviar a saque de esquina. El descanso llegó con ventaja local, pero con una sensación extraña: el marcador decía una cosa, el partido contaba otra muy distinta.

    Tras la reanudación, ambos entrenadores movieron ficha, conscientes de que el encuentro exigía ajustes. Laura Camino entró en el conjunto eibarrés para aportar energía y sostener el centro del campo, mientras que José Luis Sánchez Vera decidió agitar el ataque dando entrada a Emilie Nautnes por Alba Ruiz.

    Y el fútbol, agradecido con los valientes, premió la decisión casi de inmediato. Solo tres minutos necesitó la delantera noruega para dejar su huella. Kamilla Melgard filtró un pase preciso, quirúrgico, rompiendo líneas. Nautnes atacó el espacio con determinación, anticipándose a su marca, y empujó el balón al fondo de la red con la sencillez de quien entiende el juego desde el instinto. No hubo florituras, solo convicción y acierto

    El 11 en el minuto 49 de juego devolvía la justicia al marcador y encendía definitivamente el partido y todo por decidir, era un duelo apasionante.

    El Eibar trató de recomponerse con la entrada de Amaia Iribarren, buscando más presencia en la medular, más control, más oxígeno. Pero el Madrid CFF ya había olido sangre. A falta de veinte minutos para el final, Kamilla Melgard volvió a aparecer, esta vez con una acción individual desde fuera del área. La centrocampista armó el disparo sin dudarlo, un golpeo seco, tenso, que superó a Laura Martí y se coló en la portería. El balón entró con violencia, como una afirmación, pues era el 12 en el minuto 69 del cara a cara y las visitantes le daban la vuelta a la tortilla a veinte minutos para alcanzar el noventa.

    El Eibar, herido, se lanzó a por el empate con la entrada de Opa Clement, acumulando gente en ataque y asumiendo riesgos. Pero ahí apareció la otra cara del Madrid CFF: la del equipo letal al espacio, preciso en las transiciones. Un balón largo a la espalda de la defensa local encontró a Anita Marcos, que levantó la cabeza y vio la llegada de Emilie Nautnes. La noruega controló el esférico con temple, esperó el momento justo y, cuando Laura Martí salió a achicar, sacó un remate potente, definitivo, imposible de detener para instalar el 13 definitivo en el minuto 77 en lo que fue un doblete para la veintitrés del conjunto aficionado en Fuenlabrada que dejaba ya noqueadas a las armeras con el tramo final en el horizonte.

    La Sociedad Deportiva Eibar lo intentó hasta el final, con orgullo y corazón, pero ya no había tiempo ni fuerzas para reaccionar. El pitido final confirmó el triunfo del Madrid CFF, una victoria trabajada, sufrida y cargada de simbolismo. José Luis Sánchez Vera se estrenó con triunfo, enviando un mensaje claro: este equipo quiere competir, quiere creer y quiere mirar hacia arriba.

    Con este resultado, el Madrid CFF se sitúa en la quinta posición de la Liga F Moeve con 26 puntos, a cinco de los puestos de Liga de Campeones, mientras que el Eibar queda herido en su orgullo tras caer ante el equipo que le apeó de la Copa de la Reina Iberdrola.

    Las de Iñaki Iñaki Goikoetxea buscarán rehacerse el próximo fin de semana en el derbi ante la Real Sociedad de Fútbol que acogerá el Estadio de Zubieta y que emite en en abierto TEN TV.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    📋 Ficha técnica |

    Sociedad Deportiva Eibar: Laura Martí; Patri Ojeda (Laura Camino, min 48), Belem (Iara Lacosta, min 82), Masegur (Opah Clement, min 75), Carla Andrés, Garazi; Emma Moreno (Iribarren, min 65), Altonaga (Etxezarreta, min 82), Adela Rico; Sara Martín, Carmen Álvarez.

    Madrid CFF: Paola Ulloa; Nuria Mendoza, Villafañe, Monica (Marina Rivas, min 85); Antonsdottir; Alba Ruiz (Emilie Nautnes, min 46), Malou Rylov (Freja Olofsson, min 90+1), Ángela Sosa, Allegra Poljak (Esther Laborde, min 90+1); Melgard, Andonova (Anita Marcos, min 73).

    Colegiada: Ylenia Sánchez Miguel, que amonestó con tarjeta amarilla a Amarillas: Patri Ojeda (min 29), Garazi (min 49), Monica (min 54), Villafañe (min 66), Antonsdottir (min 88).

    Incidencias: Partido correspondiente a la decimosexta jornada de la Liga Profesional de Fútbol Femenino (Liga F Moeve) que han jugado la Sociedad Deportiva Eibar y el Madrid CFF en el Estadio Municipal de Ipurúa sobre una superficie de hierba natural.

    Goles |

    1-0 Carmen Álvarez 24’ ⚽️
    1-1 Nautness 48’ ⚽️
    1-2 Melgård 69’⚽️
    1-3 Nautness 77’ ⚽️

    Vídeo |

  • La crónica | El gol de Torrodá le da tres puntos de oro al Espanyol

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🟣 ¡Victoria perica! Las de Sara Monforte se impusieron por 0-1 a las colchoneras en Alcalá de Henares con un libre directo de la veinte.

    La previa |

    (Fuente: “El Partido de Manu”)

    El sábado 17 de enero de 2026, a las 16:30 horas, el Centro Deportivo Alcalá de Henares volverá a latir al ritmo de un partido que va mucho más allá de los tres puntos. Atlético de Madrid y RCD Espanyol se citan en un cruce cargado de urgencias, emociones contenidas y necesidad de reafirmación, con el mismo objetivo inmediato: lograr la primera victoria del año en la Liga F.

    El encuentro será retransmitido en directo por DAZN y Movistar Plus y llega acompañado de una atmósfera especial diseñada para que la afición sea protagonista de principio a fin.
    Porque no será una tarde cualquiera. Antes y después del balón rodando, el club rojiblanco ha preparado una jornada de comunión total con su gente: firma de autógrafos de Lola Gallardo y Vilde Bøe Risa tras el partido, visita de Indy y Mady, las inseparables mascotas, y una sorpresa en el descanso que promete convertir el estadio en un hervidero emociona.

    Un mensaje claro: ahora, más que nunca, este equipo necesita a su afición empujando en la misma dirección.
    El Atlético llega herido, pero no vencido. La dura derrota ante el Fútbol Club Barcelona (5-0) en la pasada jornada dejó cicatrices, sí, pero también un mensaje interno inequívoco. “Necesitamos más que nunca a nuestra afición. Ojalá tengamos el mismo ambiente que el otro día”, afirmó Lola Gallardo tras el encuentro. Palabras que no son retórica: son una llamada a filas. Las rojiblancas ocupan actualmente la cuarta plaza con 27 puntos, a cuatro de los puestos de Champions League, pero atraviesan una racha inquietante en la competición doméstica, sin ganar desde el 16 de noviembre. Enero aprieta, la clasificación no espera y cada jornada empieza a tener aroma de final anticipada.

    El equipo de Viti y sabe que está obligado a reaccionar. No solo por la tabla, sino por identidad. El Atlético necesita reencontrarse con su versión más dominante, la que asfixia arriba, la que gobierna desde el centro del campo y la que convierte cada balón dividido en una declaración de intenciones. No será sencillo, además, por las ausencias de peso: Gio Queiroz no estarán disponibles para el duelo, dos futbolistas determinantes en la profundidad y el desequilibrio ofensivo. Aun así, el bloque rojiblanco confía en su fondo de armario, en el liderazgo de sus veteranas y en el empuje de una afición que sabe convertir la presión en energía positiva.
    Enfrente estará un RCD Espanyol que viaja a Madrid con menos urgencias clasificatorias, pero con ambición intacta. El conjunto perico dispone de un colchón de diez puntos sobre los puestos de descenso, una ventaja valiosa que permite trabajar con algo más de calma, aunque sin caer en la complacencia. “Debemos ir a hacer daño, a intentar sumar, e incluso ganar”, subrayó su entrenadora, Sara Monforte, en la previa. Un aviso serio.

    Eso sí, el equipo blanquiazul también llega condicionado por las bajas: Amaia Martínez, Laura Martínez y Olivia Fergusson están descartadas, mientras que Júlia Guerra es duda hasta última hora.
    Aún con esas ausencias, el Espanyol confía en su orden táctico, en su capacidad para resistir sin balón y en la velocidad de sus transiciones para castigar cualquier desajuste rojiblanco.
    Sabe, además, que el contexto puede jugar a su favor si logra enfriar el partido y trasladar la ansiedad a la grada.
    El precedente más reciente entre ambos equipos invita al optimismo rojiblanco. En el encuentro de la primera vuelta, el Atlético de Madrid firmó una actuación imponente y goleó por 0-5 en la Ciudad Deportiva Dani Jarque, dejando una imagen de superioridad absoluta. Aquella tarde fue una exhibición de contundencia, ritmo y pegada. Pero el fútbol rara vez se repite de forma exacta.
    Enero transforma escenarios, cambia dinámicas y obliga a demostrar cada punto como si fuera el último.
    Por eso este partido es mucho más que una revancha o una continuidad estadística. Es un examen emocional. Para el Atlético, supone medir su capacidad de levantarse, de transformar la necesidad en orgullo competitivo y de volver a creer desde el juego y el carácter. Para el Espanyol, es una oportunidad de oro para reafirmar su crecimiento, sumar en un campo exigente y demostrar que su temporada no es casualidad.
    El balón echará a rodar a las 16:30 horas. Antes, durante y después, el Centro Deportivo Alcalá de Henares será escenario de una tarde pensada para la memoria: fútbol, cercanía, símbolos y emoción compartida. En enero no hay margen para la tibieza. Solo vale competir, resistir y golpear. Atlético de Madrid y RCD Espanyol se citan en un duelo de urgencias y convicciones, con la temporada marcando el pulso y la historia esperando un nuevo capítulo.
    Aquí no hay promesas. Hay 90 minutos y todo por decidir en un compromiso de alto voltaje que harían bien en no ignorar.

    (Fuente: DAZN )

    Los onces |

    El duelo al detalle |

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🔜 NEXT GAME


    🏆 Liga F Moeve | Temporada 2025-2026


    ✨Matchday 16 ✨


    Partido grande 🚀


    🔥Atlético de Madrid 🆚 Espanyol de Barcelona 🔥


    📅 Sábado, 17 de enero de 2026


    ⏰ 16:30 horario peninsular


    📺 Movistar Ellas Vamos (Dial 66)


    🏟️ Centro Deportivo Alcalá de Henares, Madrid

    (Fuente: “El Partido de Manu”)

    Desde el pitido inicial, el encuentro quedó marcado por una acción que pudo alterar por completo el guion previsto. El Espanyol Femenino encontró el camino hacia el gol en los primeros compases del partido, cuando Ainoa Campo aprovechó una acción dentro del área para batir a Lola Gallardo. El balón terminó en el fondo de la red y durante unos instantes el silencio se apoderó del estadio, pero la celebración perica quedó congelada por la intervención de la colegiada tinerfeña Lorena Trujillano, que señaló una falta clara y previa de Ángeles del Álamo sobre Lauren Leal. Una infracción evidente, producida en la disputa inicial de la jugada, que invalidó el tanto y devolvió el partido al punto de partida. Fue un aviso temprano, una llamada de atención para el Atlético de Madrid, que entendió desde ese momento que el duelo no admitiría concesiones ni desconexiones.

    A partir de esa acción anulada, el partido comenzó a asentarse sobre los parámetros que buscaba el conjunto rojiblanco. El Atlético, empujado por su condición de local y por la necesidad de imponer su jerarquía, fue creciendo con el paso de los minutos, asumiendo el control del balón y del ritmo del juego. El equipo de Víctor Martín empezó a manejar el esférico con mayor criterio, ensanchando el campo y buscando continuamente las bandas para generar superioridades. La circulación se volvió más fluida, las líneas se adelantaron y el Espanyol se vio obligado a replegar, consciente de que cualquier pérdida en campo propio podía resultar letal.

    El dominio atlético no fue inmediato ni arrollador, pero sí progresivo y constante.

    Cada posesión larga servía para ir minando la resistencia defensiva del conjunto perico, que trataba de mantenerse ordenado, compacto y solidario en el esfuerzo. El Atlético alternaba ataques elaborados con envíos más directos, buscando la movilidad de sus jugadoras ofensivas y la llegada desde segunda línea. En una de esas acciones, tras un centro lateral bien ejecutado, el balón se estrelló contra el poste, dejando el eco metálico como prueba del peligro generado. El rechace terminó marchándose fuera, pero la sensación era clara: el Atlético estaba cada vez más cerca de encontrar el premio a su insistencia.

    Pese al dominio territorial rojiblanco, el Espanyol demostró personalidad y capacidad competitiva para sostenerse en el partido durante la primera mitad. Lejos de limitarse a defender, el conjunto visitante supo elegir sus momentos para salir al ataque y generar incertidumbre en la zaga local. Ona Baradad protagonizó una de esas acciones, enganchando un balón que, sin demasiada potencia, logró encontrar portería y obligar a Lola Gallardo a mantenerse alerta bajo palos. Fue una llegada tímida en apariencia, pero significativa en el contexto del partido, recordando que el Espanyol no renunciaba a nada.

    La jugadora más incisiva del conjunto perico volvió a ser Ainoa Campo, que dispuso de una doble oportunidad para adelantar a las suyas. En la primera, resolvió de manera individual, armando un disparo con mucho peligro que pasó cerca del objetivo, evidenciando su capacidad para generar ocasiones incluso en escenarios de menor dominio. Poco después, llegó la más clara del Espanyol en la primera parte: un gran centro medido encontró a Ángeles del Álamo dentro del área pequeña, pero su remate, en una posición inmejorable, se marchó por encima del travesaño. Fue una ocasión que pudo cambiar el signo del encuentro y que reflejó, una vez más, la delgada línea que separa el acierto del castigo en partidos de este nivel.

    El Atlético, consciente de esos avisos, no bajó la intensidad ni la concentración. El equipo rojiblanco entendió que, más allá del control del balón, debía afinar en los metros finales y cerrar los espacios a la espalda de su defensa. La línea defensiva se mantuvo firme, con Lauren Leal recuperándose de la acción inicial y ofreciendo solidez en los duelos, mientras el centro del campo trataba de imponer pausa y criterio para evitar transiciones peligrosas. Cada recuperación se convertía en una nueva oportunidad para volver a cargar el área rival, para insistir, para desgastar.

    El ritmo del partido se estabilizó en un intercambio de intenciones claro: el Atlético proponía, dominaba y buscaba el gol con paciencia; el Espanyol resistía, competía y trataba de aprovechar cada error o cada espacio concedido. La primera parte avanzó con esa tensión latente, con la sensación permanente de que cualquier detalle podía decantar la balanza.

    No hubo más goles ni decisiones determinantes antes del descanso, pero sí la certeza de que el partido estaba lejos de resolverse y que el segundo acto exigiría un punto más de precisión, valentía y carácter por parte de ambos conjuntos.

    Las 22 protagonistas se marcharon al entretiempo con el marcador aún pendiente de ser inaugurado y todo habría de decidirse en el segundo y definitivo acto en la capital española.

    En el incio de la segunda mitad de tiempo mantuvo la misma dinámica con la que había terminado la primera parte, con dominio de las rojiblancas. Nada más reanudarse el juego, Amaiur Sarriegi probó fortuna con un remate con la pierna derecha desde fuera del área que se marchó desviado.


    Pese a la insistencia del Atlético de Madrid, fue el Espanyol quien logró adelantarse en el marcador gracias a una acción a balón parado. En el minuto 55, una falta al borde del área, señalada por mano de Carmen Menayo, les dió ventaja en el marcador a las azulonas. Anna Torrodà ejecutó perfectamente el libre directo con la pierna derecha, enviando el balón a la escuadra izquierda y poniendo el 01 en el marcador que hacía saltar la banca en Alcalá de Henares antes de alcanzar la hora de partido.

    A pesar del contratiempo, las rojiblancas no se vinieron abajo, sino que intensificó aún más la presión en busca del empate. Las ocasiones empezaron a llegar con mayor frecuencia, como en el minuto 62, cuando un centro de Andrea Medina encontró la cabeza de Fiamma Benítez, aunque finálmente su remate se marchó rozando el palo derecho de la portería visitante. Poco después, Synne Jensen también lo intentó de cabeza, pero sin fortuna, al Atlético le falta finura en la parcela ofensiva en los últimos tiempos.

    Con el partido entrando en su fase decisiva, el Atlético de Madrid redobló su apuesta. Lejos de conformarse con el dominio territorial y la acumulación de llegadas, el conjunto rojiblanco intensificó la presión y elevó el ritmo de juego en busca de un desenlace favorable. Cada acción se jugaba con mayor urgencia, cada balón dividido se disputaba como si fuera el último, y el Espanyol comenzaba a acusar el desgaste físico y mental de un esfuerzo sostenido durante muchos minutos.

    El empuje atlético encontró una oportunidad clara en el minuto 73, cuando una acción señalada como juego peligroso de Simona Botero concedió a las locales una falta en una zona muy comprometida. La jugada, ejecutada con rapidez e inteligencia, terminó con el balón en el centro del área, donde Synne Jensen apareció con determinación para rematar con la pierna izquierda. El disparo, tras botar previamente, se elevó más de lo deseado y terminó marchándose demasiado alto, pero la ocasión dejó una sensación inequívoca: el gol estaba cada vez más cerca, y el Atlético comenzaba a cercar con insistencia la portería visitante.

    El Espanyol, consciente del momento crítico del encuentro, trató de ganar oxígeno mediante interrupciones, posesiones más largas y ajustes defensivos. Sin embargo, el empuje rojiblanco no disminuyó. El Atlético jugaba ya instalado en campo rival, acumulando efectivos en zonas ofensivas y obligando a la defensa perica a multiplicarse para cerrar espacios y despejar balones comprometidos. Cada centro lateral, cada balón parado, cada segunda jugada elevaba la tensión en el área visitante.

    La polémica llegó en el minuto 83, en una acción que encendió a la grada y detuvo el pulso del partido. Luany cayó dentro del área tras un contacto que, a primera vista, pareció suficiente para señalar pena máxima. La colegiada decidió detener el juego y acudir al VAR para revisar la acción, mientras el estadio contenía la respiración. Las imágenes se sucedieron durante largos segundos, aumentando la expectación y la presión ambiental. Finalmente, tras la revisión, se determinó que no existían los elementos necesarios para decretar penalti. La decisión fue recibida con protestas desde la grada y gestos de incredulidad entre las jugadoras rojiblancas, que sentían que el partido se les escapaba por detalles mínimos.

    Lejos de descomponerse, el Atlético respondió con carácter. Los últimos minutos se convirtieron en un asedio prácticamente continuo sobre la portería del Espanyol. Primero, un remate de cabeza tras un centro preciso obligó a la guardameta visitante a intervenir con reflejos, blocando el balón y evitando lo que parecía el gol del empate. Fue una parada clave, de esas que sostienen a un equipo en los momentos más delicados.

    Poco después, Synne Jensen volvió a asumir responsabilidades. La atacante recogió el balón fuera del área y, sin pensarlo, armó un disparo raso, potente y bien dirigido, que obligó nuevamente a la portera del Espanyol a estirarse para desviar el esférico y mantener intacta la igualdad en el marcador. Fue otra ocasión clara, otro aviso serio, otra muestra de que el Atlético no estaba dispuesto a rendirse.

    El reloj avanzaba inexorablemente, y cada segundo jugaba en contra de las rojiblancas.

    Aún así, el equipo mantuvo la fe, la intensidad y la convicción hasta el último instante, empujando con orgullo y determinación, consciente de que había hecho méritos suficientes para algo más. El Espanyol resistía como podía, defendiendo con todo y encontrando en su portera y en el sacrificio colectivo los argumentos necesarios para sostener el resultado en un final de partido cargado de tensión, emoción y sensación de oportunidad perdida para el conjunto local.

    La derrota ante el Espanyol supone un frenazo significativo para las aspiraciones del Atlético de Madrid Femenino, no solo en la lucha directa por los puestos de Liga de Campeones, sino también en su objetivo de consolidarse entre las primeras posiciones de la clasificación. El conjunto rojiblanco deja escapar una oportunidad clave para afianzarse en la zona alta de la tabla tras un partido en el que volvió a asumir el protagonismo, dominó amplias fases del juego y acumuló llegadas, pero en el que volvió a verse penalizado por la falta de acierto en los metros finales y por un gol encajado a balón parado, una losa demasiado pesada en un contexto de máxima igualdad.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Con este resultado, el Espanyol suma tres puntos de enorme valor que le permiten tomar aire en la clasificación y reforzar su posición en la zona media, alejándose de los puestos de peligro y ganando margen respecto a sus rivales directos.

    Las pericas son actualmente novenas con 19 unidades en su haber y da un golpe de efecto al vencer en un feudo tan complicado como es el Centro Deportivo Alcalá de Henares.

    El Atlético, por su parte, se queda descolgado del grupo que marca las plazas de Champions pues cuarto con 27 puntos, a cuatro de dar caca a una Real Sociedad que tiene dos encuentros pendientes y está viendo cómo sus competidores directos se distancian y obligándole a mirar de reojo tanto hacia arriba como hacia atrás en una tabla cada vez más comprimida. La sensación es de oportunidad perdida, pero el calendario ofrece una vía inmediata para reaccionar: entre semana, el Atlético de Madrid afronta la semifinal de la Supercopa de España ante el Real Madrid, un derbi de máxima exigencia que se presenta como el escenario ideal para dar un golpe de efecto, recuperar las buenas sensaciones y reforzar la confianza de un equipo que necesita una respuesta anímica y competitiva para reconducir su temporada.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    📋 Ficha técnica |

    Atlético de Madrid : Lola Gallardo; Alexia, Lauren Leal, Menayo, Andrea Medina; Vilde Boe Risa (Natalia Martín, min. 77), Julia Bartel; Luany (Maracarena Portales, min. 86), Iannuzzi, Jensen; Sarriegi (Sheila Guijarro, min. 77)

    Espanyol: Salvador; Vallejo, Balleste, Botero, Caracas (Ainhoa Dómenech, min. 87); Campo (Arana, min. 66), Torroda; Baradad (Torras, min. 66), Cristina Baudet Lucena, Ariadna Doménech (Judith Pablos, min. 86); Ángeles (Browne, min. 77).

    Árbitra: Lorena del Mar Trujillano Gallardo
    Tarjetas Amarillas: Ángeles (min. 9), Botero (min. 73), Carmen Menayo (min. 79), Caracas (min. 86), Lola Gallardo (min. 92), Baudet (min.

    Incidencias: Partido correspondiente a la decimosexta jornada de la Liga Profesional de Fútbol Femenino (Liga F Moeve) entre el Atlético de Madrid y el Espanyol de Barcelona que se ha celebrado en el Centro Deportivo Alcalá de Henares sobre una superficie de hierba natural.

    Goles |

    0-1 Anna Torrodá 55’ ⚽️

    Vídeo |

  • La crónica | El Real Madrid suda para sonreír en Buñol

    (Fuente: Liga F Moeve)

    ⬛️ ¡Triunfo blanco! Las de Pau Quesada se impusieron por 1-2 a un combativo Levante Unión Deportiva.

    La previa |

    (Fuente: Liga F Moeve)

    A las puertas del mediodía del sábado 17 de enero de 2026 con las cámaras de DAZN y Movistar+ enfocando la Ciudad Deportiva de Buñol, Levante U.D. y Real Madrid Club de Fútbol se citan en un duelo que contrapone urgencia y ambición, supervivencia y aspiraciones de grandeza, en uno de esos partidos capaces de condensar toda la épica de una temporada en noventa minutos: el fin de semana se abre en territorio granota con un Levante UD que, pese a ser colista de la Liga F Moeve, llega impulsado anímicamente tras conquistar en Las Gaunas su primera victoria del curso ante el DUX Logroño (2-3).

    Fue un triunfo liberador logrado además en un contexto de adversidad, sin poder contar con Laura Coronado, Sintia Cabezas, Paulina Ali, Karen Castellanos ni Núria Escoms, y que ahora sueña con convertir ese primer golpe sobre la mesa en el inicio de una reacción que devuelva orgullo y puntos a un proyecto históricamente combativo, mientras enfrente aparece un Real Madrid segundo clasificado, herido pero no derrotado, que llega tras un exigente compromiso intersemanal ante el Athletic Club en el que cayó por la mínima (0-1) en Valdebebas.

    Este es un resultado que ha encendido el deseo de respuesta inmediata en un equipo acostumbrado a mirar hacia arriba y que afrontó ese encuentro con bajas de peso como Merle Frohms, Antonia Silva, Tere Abelleira —en plena recuperación de su lesión de cruzado—, Signe Bruun, Naomie Feller por molestias y Lotte Keukelaar, condicionantes que no han mermado su condición de aspirante firme a todo; la historia reciente entre ambos añade más leña a la narrativa, con catorce enfrentamientos previos que reflejan un equilibrio cargado de tensión competitiva, cinco victorias para el Real Madrid CF, un empate y cinco triunfos para las granotas, antecedentes que convierten cada duelo en una batalla sin guion cerrado, donde el contexto actual magnifica cada acción, cada duelo individual y cada decisión táctica, con un Levante que se agarra a Buñol como a un bastión emocional y un Real Madrid que busca reafirmar su jerarquía lejos de casa, en un escenario donde la épica no es un adorno retórico sino una posibilidad real que late desde el pitido inicial.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Los onces |

    El Levante UD saltó al césped con Tarazona bajo palos; línea defensiva para E. Le Guilly, Teresa, Eva Alonso y Bascu; en la medular, Érika y Ana Franco llevaron el timón junto a Dolores; mientras que en ataque Alharilla, como capitana, acompañó a Rocío Carrasco y Carol en la referencia ofensiva para medirse al Real Madrid.

    El Real Madrid respondió con Misa como capitana y guardiana de la portería; zaga para Shei, Lakrar, Andersson y Holmgaard; en el centro del campo, Bennison, Irune y Däbritz asumieron el control del juego; y arriba, Athenea y Linda Caicedo escoltaron a Redondo como referencia ofensiva.

    El duelo al detalle |

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🏆 Liga F Moeve | Temporada 2025-2026

    ✨ Partidazo ✨

    🔥 Levante Unión Deportiva 🆚 Real Madrid Club de Fútbol 🔥

    😍 Jornada 16 😍

    🗓️ Sábado, 17 de enero de 2026

    ⏰ 12:00 horario peninsular

    📺 DAZN 2 (Dial 71)

    🏟️ Ciudad Deportiva de Buñol, Valencia

    Había partidos que, aun antes de que el balón comenzara a rodar, ya estaban escritos en una tinta distinta. Encuentros que no necesitaban una final, un título o una clasificación directa para adquirir una relevancia que iba mucho más allá de los números fríos de la tabla. El Levante Unión Deportiva y el Real Madrid se citaban en la Ciudad Deportiva de Buñol en uno de esos duelos que el calendario disfraza de rutinarios, pero que el contexto se encarga de convertir en un examen de carácter, fe y jerarquía.

    Porque no se enfrentaban solo el colista y el segundo clasificado. Se medían dos estados de ánimo, dos urgencias emocionales y dos formas muy distintas de convivir con la presión.

    El Levante, hundido en la decimosexta posición, con apenas cinco puntos en su casillero, llegaba herido pero no vencido, alimentado por una victoria reciente que había sacudido los cimientos de la lógica: el 2-3 ante el DUX Logroño había sido más que tres puntos; había sido un grito de supervivencia.

    El Real Madrid, por su parte, aterrizaba en Valencia con la herida aún abierta del tropiezo frente al Athletic Club, un cero a uno que no le había hecho perder su privilegiada cierta dosis de confianza, pero no la segunda plaza, sostenida por 38 puntos, pero que sí había dejado preguntas flotando en el ambiente blanco.

    El líder seguía siendo el Fútbol Club Barcelona, ese coloso que parecía jugar otra liga, pero cada jornada era una oportunidad para no descolgarse, para mantener viva la persecución, para demostrar que el proyecto blanco no solo aspiraba a consolidarse, sino también a competir con ambición real. Y en ese camino, no había margen para el error, ni siquiera ante un rival que luchaba por no caer al abismo.

    Buñol amaneció gris, encapotado, con un frío húmedo que se colaba en los huesos y una lluvia persistente que no hacía prisioneros. El clima, lejos de amedrentar, parecía anunciar que la tarde sería de esas que se recuerdan más por lo que se siente que por lo que se ve. Ni el agua ni el viento lograron disuadir a quienes entendían que allí, en ese rectángulo de césped castigado, se iba a librar una batalla honesta.

    Había regresos que dotaban al partido de una carga simbólica especial. Pau Quesada volvía a una casa que conocía bien, reencontrándose con un pasado reciente, con pasillos recorridos mil veces y con miradas que mezclaban respeto y nostalgia. En el césped, el Levante recuperaba a figuras clave, entre ellas Alba Redondo, nombre propio del fútbol español, referente, goleadora, bandera de una identidad competitiva que el conjunto granota se negaba a perder pese a la adversidad.

    Desde el pitido inicial, el Real Madrid asumió el rol que le correspondía por jerarquía y contexto. Dominio territorial, circulación rápida, intención clara de imponer ritmo y someter al rival desde la posesión. Y en ese guion, Athenea del Castillo emergió como la chispa que encendía cada ataque. La cántabra, eléctrica, vertical, inconformista, comenzó a castigar el costado con una determinación que anunciaba algo grande.

    No tardó en llegar el primer aviso. Athenea encaró, buscó el perfil zurdo, probó desde fuera. El Levante respondía con orden, con repliegue, con solidaridad defensiva, pero cada acción blanca era una advertencia. Hasta que, en el minuto once, el suspense se convirtió en celebración.

    Athenea recibió dentro del área, armó el disparo con la zurda y soltó un latigazo que parecía destinado a besar el larguero. El balón golpeó la cruzeta con violencia, picó en el suelo y, tras una fracción de segundo que se hizo eterna, botó más allá de la línea de gol. El estadio contuvo el aliento y lo soltó de golpe, era el 0-1 en el minuto 10 de juego.

    con suspense, con incertidumbre, con esa pausa dramática que engrandece el momento. El Real Madrid golpeaba primero.

    Pero lejos de conformarse, el conjunto blanco entendió que aquel escenario exigía contundencia. El Levante no era un rival resignado. Tarazona comenzó a multiplicarse bajo palos, desviando un disparo raso de Däbritz desde la frontal, reaccionando con reflejos felinos ante cada intento. La portera granota sostenía a su equipo, mientras el partido empezaba a ganar en intensidad y en matices.

    Las locales, lejos de encerrarse sin más, buscaron sus oportunidades. Carol Marín, con picardía y valentía, trató de sorprender a Misa con un gol olímpico que estuvo a punto de desatar la locura. El Levante entendía que el balón parado podía ser su tabla de salvación, su forma de equilibrar una balanza que en juego abierto se inclinaba hacia el lado visitante.

    Y fue precisamente tras una acción a balón parado favorable al Levante cuando llegó la jugada que marcaría el primer acto del partido. El fútbol, caprichoso, volvió a demostrar que en cuestión de segundos todo puede cambiar.

    Linda Caicedo tomó el balón en su propio campo y arrancó como si el césped se abriera ante ella. Potencia, zancada, decisión. Nadie pudo frenar su carrera. La colombiana atravesó líneas, levantó la cabeza y filtró un pase en profundidad hacia Shei Garcia.

    El centro no encontró inicialmente a Alba Redondo, pero la manchega, con el instinto que la define, ganó el rebote, protegió la pelota y habilitó a Däbritz. La alemana, con temple y visión, asistió al segundo palo, donde Athenea apareció de nuevo, oportunista, letal, para empujar el balón al fondo de la red para celebrar el 02 en el 25 que parecía ponerlo todo de cara para las visitantes y nada estuvo más lejos de la realidad.

    El fútbol rara vez se pliega dócilmente a los pronósticos y se haría patente en este Levante versus Real Madrid.

    Durante unos minutos, el Real Madrid creyó tener el encuentro bajo control. La circulación era fluida, el bloque estaba alto, las líneas bien juntas. Sin embargo, algo empezó a cambiar.

    El Levante U.D. dejó de esperar y comenzó a morder. Adelantó metros, apretó en la salida, forzó errores. El fútbol, ese deporte que tantas veces se decide por estados de ánimo, comenzó a girar lentamente.

    Dolores Silva empezó a aparecer con mayor frecuencia, mandando, ordenando, levantando la cabeza incluso en medio del caos. Érika González se ofrecía en cada balón dividido como si fuera el último. Alba Redondo, vigilada de cerca, no dejó de arrastrar marcas y de incomodar. El Levante entendió que no podía competir desde la paciencia infinita, sino desde la agresividad controlada y entonces las de Andrés París encontraron el premio.

    En el minuto 32 de juego se produjo un disparo potente de la asturiana Érika González obligó a Misa a intervenir. El rechace quedó muerto en el área, suspendido en el tiempo durante una milésima de segundo que solo las futbolistas con instinto saben aprovechar. Dolores Silva apareció desde atrás, con determinación, con fe, con rabia acumulada. La exjugadora del Sporting de Braga armó la diestra y cruzó el balón lejos del alcance de la guardameta madridista. El esférico besó la red y Buñol explotó por culpa del 12 que llevó la firma de la centrocampista portuguesa y dio vida a las locales.

    El tanto cambió definitivamente el tono del partido y las granotas comenzaron a creer en sus posibilidades.

    El Real Madrid, sorprendido por la respuesta, perdió durante algunos minutos la serenidad que había mostrado. Las imprecisiones se multiplicaron. Las transiciones defensivas se volvieron más largas. Y el público, empapado pero entregado, empujaba cada acción local como si fuera la última oportunidad de aferrarse a la esperanza.

    El Levante olió la sangre. Cada balón largo se convirtió en una amenaza. Cada duelo era disputado con una intensidad que desbordaba el marcador.

    El Real Madrid comenzó a mirar el reloj, consciente de que aquel primer acto se estaba complicando más de lo previsto.

    En los minutos finales del primer tiempo, el conjunto de Andrés París estuvo muy cerca de igualar la contienda. Ana Franco protagonizó una de las acciones más peligrosas, ganándole la espalda a Andersson en una carrera larga, de esas que nacen del convencimiento absoluto. El disparo final se marchó desviado, pero el aviso fue serio. Demasiado serio.

    El Real Madrid entendió entonces que la ventaja era frágil, que el partido exigía algo más que talento individual, algo más que jerarquía en la tabla. Exigía temple. Exigía carácter. Exigía entender que el rival no estaba dispuesto a aceptar su papel de colista sin luchar cada centímetro de césped.

    El pitido que señalaba el descanso llegó casi como un alivio para las visitantes. Las veintidós protagonistas enfilaron el túnel de vestuarios bajo una lluvia persistente, con sensaciones completamente opuestas. El Levante se marchaba con la convicción de que la remontada era posible. El Real Madrid, con la certeza de que nada estaba ganado.

    La segunda mitad aguardaba como un territorio incierto, un espacio donde el fútbol suele despojarse de máscaras y mostrar su verdad más cruda.

    La segunda parte arrancó con un Levante dominador que hizo sufrir a las blancas por momentos. La polémica llegó pronto con una posible mano que el FVS tuvo que revisar tras solicitar Andrés París la revisión. Sin embargo, las grandotas bajaron su intensidad y el Real Madrid recuperó el control. Linda Caicedo rozó el palo con un disparo raso en el 51 de partido.

    Quesada no dudó en mover el banquillo, dando entrada a Pau Comendador, Iris Ashley, Eva Navarro o Angeldahl. La sueca, con un centro que se envenenó para Tarazona, estuvo cerca de encontrar portería en una de sus primeras apariciones.

    El partido entró en la recta final con el resultado completamente abierto. El Real Madrid trató de aplicar control y encadenar posesiones largas. Pau Comendador rozó la sentencia de volea, pero su chut acabó en el travesaño. Angeldahl, con un disparo lejano que desvió Tarazona, y Silvia Cristóbal, con un cabezazo desviado en el área pequeña, tampoco consiguieron el tercero.

    El Levante Unión Deportiva , comandado por una colosal Érika González que lo seguía intentando de todas las maneras, no tiró la toalla en ningún momento. Agama, con todo a favor a diez minutos del final, marró una ocasión clarísima delante de Misa.

    Le Guilly, con un chut que llegó manso a las manos de la portera canaria, bajó la persiana a la matinal de fútbol en Valencia.

    Con este sufrido resultado, en el que el conjunto capitalino fue más efectivo que brillante, el Real Madrid conquistó los tres guarismos que estaban en liza y suma ya 38 unidades que le permiten afianzarse en la segunda plaza liguera.

    Las madridistas ahora ponen el foco en la Supercopa de España. El martes 20, a las 19:15, disputarán la semifinal contra el Atlético de Madrid en Castellón.

    En caso de ganar el derbi, jugarían la final por segundo año consecutivo ante el vencedor del partido entre el Barcelona y el Athletic el próximo sábado, 24 de enero de 2026, a partir de las 19:00 horario peninsular.

    El esfuerzo granota cae en saco roto esta vez y las chicas de Andrés París buscarán redimirse el próximo fin de semana al batirse el cobre con el Sevilla en Nervión y mientras tanto seguirá siendo el colista en la élite con tan solo 5 puntos en el zurrón, la salvación es harto compleja ya.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    📋 Ficha técnica |

    Levante (1): Tarazona; Alharilla, Eva Alonso, Tere Mérida, Le Guilly; Aida Estévez, Carol Marín (Agama 79′), Dolores Silva, Raiderlin; Ana Franco, Érika.

    Real Madrid (2): Misa; Shei (Silvia Cristóbal 76′), Andersson; Lakrar, Holmgaard; Bennison (Pau Comendador 60′), Irune; Athenea, Däbritz (Angeldahl 67′), Linda Caicedo (Eva Navarro 67′); Alba Redondo (Iris Ashley 60′).

    Árbitra: López Osorio (Colegio Extremeño). Amonestó a Raiderlin (minuto 26), Irune (minuto 82) e Iris Ashley (minuto 94) con tarjeta amarilla.

    Incidencias: Partido correspondiente a la decimosexta jornada de la Liga Profesional de Fútbol Femenino (Liga F Moeve) que ha enfrentado al Levante Unión Deportiva y el Real Madrid sobre el césped natural de la Ciudad Deportiva de Buñol.

    Goles:

    0-1 Athenea del Castillo 10’ ⚽️
    0-2 Athenea del Castillo 25’ ⚽️
    1-2 Dolores Silva 32’ ⚽️

    Vídeo |

  • La previa | Atlético de Madrid vs RCD Espanyol

    (Fuente: “El Partido de Manu”)

    ⬛️ El fútbol no espera, el tiempo tampoco y enero siempre exige carácter.

    El sábado 17 de enero de 2026, a las 16:30 horas, el Centro Deportivo Alcalá de Henares volverá a latir al ritmo de un partido que va mucho más allá de los tres puntos. Atlético de Madrid y RCD Espanyol se citan en un cruce cargado de urgencias, emociones contenidas y necesidad de reafirmación, con el mismo objetivo inmediato: lograr la primera victoria del año en la Liga F.

    El encuentro será retransmitido en directo por DAZN y Movistar Plus y llega acompañado de una atmósfera especial diseñada para que la afición sea protagonista de principio a fin.

    Porque no será una tarde cualquiera. Antes y después del balón rodando, el club rojiblanco ha preparado una jornada de comunión total con su gente: firma de autógrafos de Lola Gallardo y Vilde Bøe Risa tras el partido, visita de Indy y Mady, las inseparables mascotas, y una sorpresa en el descanso que promete convertir el estadio en un hervidero emocional.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Un mensaje claro: ahora, más que nunca, este equipo necesita a su afición empujando en la misma dirección.

    El Atlético llega herido, pero no vencido. La dura derrota ante el Fútbol Club Barcelona (5-0) en la pasada jornada dejó cicatrices, sí, pero también un mensaje interno inequívoco. “Necesitamos más que nunca a nuestra afición. Ojalá tengamos el mismo ambiente que el otro día”, afirmó Lola Gallardo tras el encuentro. Palabras que no son retórica: son una llamada a filas. Las rojiblancas ocupan actualmente la cuarta plaza con 27 puntos, a cuatro de los puestos de Champions League, pero atraviesan una racha inquietante en la competición doméstica, sin ganar desde el 16 de noviembre. Enero aprieta, la clasificación no espera y cada jornada empieza a tener aroma de final anticipada.

    El equipo de Viti y sabe que está obligado a reaccionar. No solo por la tabla, sino por identidad. El Atlético necesita reencontrarse con su versión más dominante, la que asfixia arriba, la que gobierna desde el centro del campo y la que convierte cada balón dividido en una declaración de intenciones. No será sencillo, además, por las ausencias de peso: Sheila Guijarro y Gio Queiroz no estarán disponibles para el duelo, dos futbolistas determinantes en la profundidad y el desequilibrio ofensivo. Aun así, el bloque rojiblanco confía en su fondo de armario, en el liderazgo de sus veteranas y en el empuje de una afición que sabe convertir la presión en energía positiva.

    Enfrente estará un RCD Espanyol que viaja a Madrid con menos urgencias clasificatorias, pero con ambición intacta. El conjunto perico dispone de un colchón de diez puntos sobre los puestos de descenso, una ventaja valiosa que permite trabajar con algo más de calma, aunque sin caer en la complacencia. “Debemos ir a hacer daño, a intentar sumar, e incluso ganar”, subrayó su entrenadora, Sara Monforte, en la previa. Un aviso serio.

    El Espanyol no quiere ser comparsa; quiere competir, incomodar y aprovechar cualquier duda del rival.

    Eso sí, el equipo blanquiazul también llega condicionado por las bajas: Amaia Martínez, Laura Martínez y Olivia Fergusson están descartadas, mientras que Júlia Guerra es duda hasta última hora.

    Aún con esas ausencias, el Espanyol confía en su orden táctico, en su capacidad para resistir sin balón y en la velocidad de sus transiciones para castigar cualquier desajuste rojiblanco.

    Sabe, además, que el contexto puede jugar a su favor si logra enfriar el partido y trasladar la ansiedad a la grada.

    El precedente más reciente entre ambos equipos invita al optimismo rojiblanco. En el encuentro de la primera vuelta, el Atlético de Madrid firmó una actuación imponente y goleó por 0-5 en la Ciudad Deportiva Dani Jarque, dejando una imagen de superioridad absoluta. Aquella tarde fue una exhibición de contundencia, ritmo y pegada. Pero el fútbol rara vez se repite de forma exacta.

    Enero transforma escenarios, cambia dinámicas y obliga a demostrar cada punto como si fuera el último.

    Por eso este partido es mucho más que una revancha o una continuidad estadística. Es un examen emocional. Para el Atlético, supone medir su capacidad de levantarse, de transformar la necesidad en orgullo competitivo y de volver a creer desde el juego y el carácter. Para el Espanyol, es una oportunidad de oro para reafirmar su crecimiento, sumar en un campo exigente y demostrar que su temporada no es casualidad.

    El balón echará a rodar a las 16:30 horas. Antes, durante y después, el Centro Deportivo Alcalá de Henares será escenario de una tarde pensada para la memoria: fútbol, cercanía, símbolos y emoción compartida. En enero no hay margen para la tibieza. Solo vale competir, resistir y golpear. Atlético de Madrid y RCD Espanyol se citan en un duelo de urgencias y convicciones, con la temporada marcando el pulso y la historia esperando un nuevo capítulo.

    Aquí no hay promesas. Hay 90 minutos y todo por decidir en un compromiso de alto voltaje que harían bien en no ignorar.

    🔜 NEXT GAME

    🏆 Liga F Moeve | Temporada 2025-2026

    ✨Matchday 16 ✨

    Partido grande 🚀

    🔥Atlético de Madrid 🆚 Espanyol de Barcelona 🔥

    📅 Sábado, 17 de enero de 2026

    ⏰ 16:30 horario peninsular

    📺 Movistar Ellas Vamos (Dial 66)

    🏟️ Centro Deportivo Alcalá de Henares, Madrid

    (Fuente: Getty imágenes)
  • La previa | Levante U.D. vs Real Madrid C.F.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🟣 Buñol se prepara para un pulso de fe y jerarquía en la Liga F Moeve.

    (Fuente: Liga F)

    A las puertas del mediodía del sábado 17 de enero de 2026 con las cámaras de DAZN y Movistar+ enfocando la Ciudad Deportiva de Buñol, Levante U.D. y Real Madrid Club de Fútbol se citan en un duelo que contrapone urgencia y ambición, supervivencia y aspiraciones de grandeza, en uno de esos partidos capaces de condensar toda la épica de una temporada en noventa minutos: el fin de semana se abre en territorio granota con un Levante UD que, pese a ser colista de la Liga F Moeve, llega impulsado anímicamente tras conquistar en Las Gaunas su primera victoria del curso ante el DUX Logroño (2-3).

    Fue un triunfo liberador logrado además en un contexto de adversidad, sin poder contar con Laura Coronado, Sintia Cabezas, Paulina Ali, Karen Castellanos ni Núria Escoms, y que ahora sueña con convertir ese primer golpe sobre la mesa en el inicio de una reacción que devuelva orgullo y puntos a un proyecto históricamente combativo, mientras enfrente aparece un Real Madrid segundo clasificado, herido pero no derrotado, que llega tras un exigente compromiso intersemanal ante el Athletic Club en el que cayó por la mínima (0-1) en su estadio.

    Este es un resultado que ha encendido el deseo de respuesta inmediata en un equipo acostumbrado a mirar hacia arriba y que afrontó ese encuentro con bajas de peso como Merle Frohms, Antonia Silva, Tere Abelleira —en plena recuperación de su lesión de cruzado—, Signe Bruun, Naomie Feller por molestias y Lotte Keukelaar, condicionantes que no han mermado su condición de aspirante firme a todo; la historia reciente entre ambos añade más leña a la narrativa, con catorce enfrentamientos previos que reflejan un equilibrio cargado de tensión competitiva, cinco victorias para el Real Madrid CF, un empate y cinco triunfos para las granotas, antecedentes que convierten cada duelo en una batalla sin guion cerrado, donde el contexto actual magnifica cada acción, cada duelo individual y cada decisión táctica, con un Levante que se agarra a Buñol como a un bastión emocional y un Real Madrid que busca reafirmar su jerarquía lejos de casa, en un escenario donde la épica no es un adorno retórico sino una posibilidad real que late desde el pitido inicial.

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🏆 Liga F Moeve | Temporada 2025-2026

    ✨ Partidazo ✨

    🔥 Levante Unión Deportiva 🆚 Real Madrid Club de Fútbol 🔥

    😍 Jornada 16 😍

    🗓️ Sábado, 17 de enero de 2026

    ⏰ 12:00 horario peninsular

    📺 DAZN 2 (Dial 71)

    🏟️ Ciudad Deportiva de Buñol, Valencia

    (Fuente: Liga F Moeve)

  • Noticia | El Atlético de Madrid, frente al espejo de su temporada: una reválida decisiva en Alcalá para recuperar el pulso competitivo, la confianza y el sentido de pertenencia

    (Fuente: “El Partido de Manu”)

    🟣 Tras semanas de resultados esquivos, dudas acumuladas y una victoria copera lograda desde la resistencia emocional de la tanda de penaltis ante el Alhama ElPozo, el Atlético de Madrid Femenino afronta este sábado 17 de enero de 2026, a partir de las 16:30 horas en Alcalá de Henares, un duelo capital frente al Espanyol de Barcelona que trasciende la clasificación y se erige como una prueba definitiva de carácter, identidad y futuro inmediato para el proyecto que lidera Víctor Martín Alba.

    (Fuente: Liga F)

    El Atlético de Madrid Femenino se asoma a este fin de semana con la conciencia plena de que la temporada ha entrado en un punto de inflexión. No se trata únicamente de una mala racha de resultados ni de una sucesión de partidos sin premio en forma de victoria, sino de un proceso más profundo en el que confluyen expectativas, exigencia histórica, presión competitiva y la necesidad imperiosa de reafirmar un proyecto que, durante años, ha sido sinónimo de estabilidad, ambición y fiabilidad en el fútbol femenino español. La acumulación de partidos sin ganar ha ido generando un clima denso, en el que cada nuevo encuentro se analiza como un examen definitivo y en el que la paciencia, tanto interna como externa, se ha ido erosionando jornada tras jornada.

    En ese contexto, la reciente victoria en la Copa de la Reina frente al Alhama ElPozo, correspondiente a los cuartos de final, ofreció un alivio momentáneo, pero no una solución estructural. El Atlético logró avanzar de ronda, manteniendo vivo el sueño de un título que forma parte esencial de su identidad competitiva, pero lo hizo tras un partido largo, complejo y emocionalmente exigente que se resolvió en la tanda de penaltis. Ese desenlace, celebrado con intensidad por el grupo, dejó al mismo tiempo una lectura dual: por un lado, la confirmación de que el equipo conserva una fortaleza mental notable en los momentos de máxima presión; por otro, la constatación de que persisten dificultades para cerrar los partidos en el tiempo reglamentario y para imponer la jerarquía que históricamente ha caracterizado al conjunto rojiblanco.

    La Copa de la Reina ha sido, a lo largo de los años, un refugio competitivo para el Atlético de Madrid Femenino, una competición en la que el equipo ha sabido encontrar respuestas incluso cuando la liga se volvía esquiva. Sin embargo, el fútbol no permite compartimentos estancos durante demasiado tiempo, y la realidad es que la dinámica liguera sigue siendo el principal termómetro del estado del equipo. La racha de partidos sin ganar en la competición doméstica ha situado al Atlético en una posición incómoda, no tanto por la distancia insalvable con sus objetivos, sino por la sensación de haber perdido el control de los encuentros y de depender en exceso de factores externos para sumar puntos.

    El duelo de este sábado ante el Espanyol de Barcelona aparece así como una frontera simbólica entre dos posibles caminos. De un lado, la posibilidad de cortar la dinámica negativa, recuperar la confianza y relanzar la temporada desde una victoria que actúe como catalizador emocional y competitivo. Del otro, el riesgo de prolongar una racha que amenaza con enquistarse y con condicionar no solo la clasificación, sino también la percepción global del proyecto. En el fútbol de alto nivel, las inercias pesan tanto como los puntos, y el Atlético es consciente de que necesita cambiar la suya de manera inmediata.

    Alcalá de Henares se convierte, en este escenario, en algo más que una sede de partido. Es el espacio en el que el Atlético de Madrid Femenino deberá mirarse al espejo y decidir qué versión quiere ofrecer de sí mismo. La afición rojiblanca, acostumbrada a un equipo competitivo, intenso y reconocible, espera una respuesta que vaya más allá del resultado final. Se demanda actitud, claridad de ideas y una imagen de equipo capaz de asumir la iniciativa sin miedo, incluso en un contexto de presión elevada.

    El Espanyol de Barcelona llega a este encuentro con un planteamiento diametralmente opuesto en términos emocionales. Para el conjunto catalán, el partido supone una oportunidad para medir su crecimiento y para competir sin el peso de la obligación absoluta. Esa diferencia en el estado anímico convierte el encuentro en un desafío adicional para el Atlético, que deberá gestionar la ansiedad inherente a la necesidad de ganar y evitar que la presión derive en precipitación o en errores no forzados.

    Víctor Martín Alba afronta este tramo de la temporada con la responsabilidad que implica liderar a un equipo histórico en un momento de dificultad. Su figura ha estado en el centro del debate, como ocurre inevitablemente cuando los resultados no acompañan, pero el técnico ha mantenido un discurso coherente, centrado en el trabajo diario, en la confianza en el grupo y en la necesidad de sostener una identidad clara incluso en la adversidad. El partido ante el Espanyol representa una prueba de liderazgo, una ocasión para demostrar que el proyecto tiene capacidad de reacción y que el cuerpo técnico es capaz de encontrar soluciones dentro de un contexto complejo.

    La racha de encuentros sin ganar ha tenido consecuencias visibles en el ánimo del grupo, pero también ha servido para poner de manifiesto la resiliencia de un vestuario que no ha dejado de competir en ningún momento.

    El Atlético ha sido capaz de mantenerse en los partidos, de resistir en escenarios adversos y de llegar con opciones a los tramos finales, pero le ha faltado el último paso, ese punto de contundencia y claridad que separa al equipo competitivo del equipo ganador. Recuperar esa capacidad será uno de los grandes retos ante el Espanyol.

    El recuerdo reciente del duelo copero ante el Alhama ElPozo actúa como un espejo cercano. Aquel partido demostró que el Atlético sabe sufrir y que mantiene intacta su capacidad para afrontar situaciones límite, pero también evidenció la necesidad de mejorar la gestión de los encuentros para evitar llegar a escenarios de máxima tensión. La tanda de penaltis, ganada con determinación, fue un triunfo de carácter, pero el objetivo ahora es transformar ese carácter en dominio sostenido durante los noventa minutos.

    El fútbol femenino español atraviesa un momento de crecimiento y consolidación que eleva la exigencia para todos los proyectos. La Liga F se ha convertido en una competición en la que cada jornada presenta retos complejos y en la que los márgenes de error se reducen de manera drástica. En este contexto, el Atlético de Madrid Femenino no puede permitirse una prolongación indefinida de su mala racha sin comprometer sus aspiraciones a medio plazo. El partido ante el Espanyol es, por tanto, una oportunidad para reafirmar su condición de equipo de referencia y para enviar un mensaje claro al resto de la competición.

    La importancia del encuentro trasciende lo puramente deportivo y se adentra en el terreno de lo simbólico. Ganar supondría recuperar una narrativa de normalidad competitiva, aliviar la presión acumulada y reforzar la confianza del grupo de cara a los próximos compromisos. Perder o empatar, en cambio, alimentaría una sensación de estancamiento que el club necesita evitar a toda costa. En este tipo de escenarios, cada detalle cuenta, desde la actitud en los primeros minutos hasta la gestión emocional de los momentos críticos.

    El Atlético de Madrid Femenino se ha construido históricamente sobre una identidad clara, basada en el compromiso colectivo, la solidez defensiva y una mentalidad competitiva que le ha permitido superar momentos difíciles en el pasado. Esa identidad no ha desaparecido, pero sí necesita ser reactivada y actualizada para responder a las exigencias del presente. El partido ante el Espanyol es una ocasión idónea para hacerlo, para volver a mostrar un equipo reconocible y alineado con los valores que han definido al club.

    La afición, consciente de la trascendencia del momento, espera una respuesta contundente. El apoyo desde la grada puede convertirse en un factor diferencial si el equipo es capaz de conectar desde el inicio y de generar sensaciones positivas. Alcalá de Henares se prepara para vivir un partido cargado de tensión, pero también de esperanza, un encuentro en el que el Atlético tiene la oportunidad de reencontrarse con su mejor versión y de iniciar una nueva etapa en la temporada.

    El choque frente al Espanyol no resolverá por sí solo todos los interrogantes que rodean al proyecto, pero sí puede marcar un antes y un después. En el fútbol, las dinámicas se construyen a partir de momentos concretos, y este sábado ofrece al Atlético la posibilidad de crear uno de esos momentos fundacionales. La reválida es clara, el escenario está definido y la necesidad es evidente.

    En definitiva, el Atlético de Madrid Femenino afronta este sábado 17 de enero de 2026 un partido que va mucho más allá de los tres puntos en juego. Tras una victoria copera lograda desde la tensión de los penaltis y en medio de una racha liguera sin victorias, el duelo ante el Espanyol de Barcelona se presenta como una prueba total de carácter, identidad y ambición para el equipo de Víctor Martín Alba. Alcalá de Henares será testigo de un encuentro que puede redefinir el rumbo de la temporada y devolver al Atlético al camino que históricamente ha sabido recorrer: el de la competitividad sostenida, la resiliencia y la capacidad de respuesta en los momentos más exigentes.

  • Oficial | Ya sabemos dónde se podrá ver el Atlético de Madrid – Espanyol

    (Fuente: Liga F)

    ⬜️ ¡Descubre cómo puedes seguir el primer encuentro de la segunda vuelta.

    💥 La Liga F entra en terreno de verdad: Atlético y Espanyol reabren la temporada donde empezó todo 💥

    (Fuente: Liga F Moeve)

    La Primera División del fútbol femenino español cruza el umbral que separa la promesa de la exigencia. Con el arranque de la segunda vuelta, la Liga Profesional de Fútbol Femenino deja atrás el terreno de las hipótesis para adentrarse en el de las certezas.

    Es el momento en el que cada punto pesa más, cada error se magnifica y cada partido empieza a leerse en clave de futuro.

    Y pocas maneras hay de inaugurar esta fase decisiva del campeonato que un enfrentamiento con aroma a historia, títulos y jerarquía competitiva como el que protagonizarán Atlético de Madrid y RCD Espanyol.

    El calendario ha querido que ambos vuelvan a cruzarse muchos meses después de haber sido los encargados de levantar el telón del curso. Aquel 31 de agosto de 2025, en la Ciudad Deportiva Dani Jarque y con TEN TV como testigo, marcó el inicio oficial de la temporada. Entonces, el Atlético firmó una victoria contundente (0-5) que parecía marcar distancias claras entre dos proyectos en momentos distintos de maduración. Hoy, sin embargo, el contexto es otro. La liga ha avanzado, las dinámicas se han transformado y el duelo adquiere matices mucho más complejos que los que reflejó aquel marcador estival.

    Porque si algo define a esta segunda vuelta es que ya no hay espacio para la inercia. Todo empieza a tener consecuencias reales. Y tanto rojiblancas como blanquiazules llegan a esta cita con necesidades, aspiraciones y urgencias muy distintas, pero igualmente legítimas.

    conjunto dirigido por Víctor Martín Alba alcanza esta jornada en la cuarta posición, con 27 puntos, situado a cuatro unidades de la tercera plaza que ocupa la Real Sociedad. Una diferencia que, sin embargo, debe leerse con asterisco: las rojiblancas han disputado un partido menos, el Barcelona–Atlético adelantado en su día por la disputa de la Supercopa de España Iberdrola en Castellón, un torneo que el club madrileño sabe lo que es ganar y que forma parte de su ADN competitivo reciente.

    El Atlético llega, por tanto, en una posición estratégica. No está donde quiere, pero sí donde puede empezar a construir lo que desea. La segunda vuelta se presenta como una oportunidad para reafirmar su condición de aspirante habitual a Europa y, por qué no, para mirar más arriba si la regularidad acompaña. El margen de error, eso sí, se estrecha.

    A diferencia del inicio de temporada, cuando el equipo todavía buscaba automatismos y ritmo competitivo, ahora el Atlético se reconoce mejor a sí mismo. Ha ido encontrando un equilibrio más sólido entre fases, una mayor consistencia defensiva y una jerarquía clara en los momentos clave. No es casualidad que su mejor versión haya aparecido ante rivales de entidad, ni que su crecimiento haya sido progresivo, sin picos excesivamente pronunciados pero tampoco caídas prolongadas.

    En Alcalá de Henares, escenario del encuentro, el Atlético quiere empezar la segunda vuelta enviando un mensaje inequívoco: este equipo está preparado para competir hasta el final.

    RCD Espanyol aterriza en Madrid desde una realidad clasificatoria muy distinta. El conjunto que dirige Sara Monforte ocupa la undécima posición, con 16 puntos, una cifra que obliga a mirar tanto hacia arriba como, con prudencia, hacia abajo. No es una situación cómoda, pero tampoco alarmante. Es, más bien, el reflejo de un equipo en proceso de consolidación en la élite.

    Las pericas llegan a esta cita tras caer 0-2 ante el Granada en la última jornada, un resultado que dolió especialmente por producirse ante su afición.

    Sin embargo, el Espanyol ha demostrado a lo largo del curso que sabe competir incluso cuando el marcador no le acompaña. Su temporada no se explica desde la brillantez continua, sino desde la capacidad para resistir, ajustar y mantenerse en la pelea.

    El Espanyol es consciente de que cada desplazamiento es un examen. Visitar al Atlético nunca ha sido sencillo, ni siquiera en los mejores momentos blanquiazules. Pero también sabe que la historia de este enfrentamiento no se reduce a los grandes números, sino a partidos muy trabajados, duelos igualados y resultados que, en más de una ocasión, han desafiado la lógica.

    Para el equipo de Monforte, puntuar en Alcalá sería algo más que sumar: sería reforzar la convicción de que el trabajo tiene recompensa.

    El RCD Espanyol aterriza en Madrid desde una realidad clasificatoria muy distinta. El conjunto que dirige Sara Monforte ocupa la undécima posición, con 16 puntos, una cifra que obliga a mirar tanto hacia arriba como, con prudencia, hacia abajo. No es una situación cómoda, pero tampoco alarmante. Es, más bien, el reflejo de un equipo en proceso de consolidación en la élite.

    Las pericas llegan a esta cita tras caer 0-2 ante el Granada en la última jornada, un resultado que dolió especialmente por producirse ante su afición. Sin embargo, el Espanyol ha demostrado a lo largo del curso que sabe competir incluso cuando el marcador no le acompaña. Su temporada no se explica desde la brillantez continua, sino desde la capacidad para resistir, ajustar y mantenerse en la pelea.

    El Espanyol es consciente de que cada desplazamiento es un examen. Visitar al Atlético nunca ha sido sencillo, ni siquiera en los mejores momentos blanquiazules. Pero también sabe que la historia de este enfrentamiento no se reduce a los grandes números, sino a partidos muy trabajados, duelos igualados y resultados que, en más de una ocasión, han desafiado la lógica.

    Para el equipo de Monforte, puntuar en Alcalá sería algo más que sumar: sería reforzar la convicción de que el trabajo tiene recompensa.

    El encuentro contará con un amplio despliegue televisivo, un factor cada vez más determinante en la consolidación de la Liga F como producto de masas. DAZN, propietaria de los derechos hasta 2027, ha anunciado que emitirá el partido en abierto para todos los usuarios registrados, ampliando así el alcance potencial del choque.

    Además, la retransmisión será compartida con Movistar Plus, que lo ofrecerá a través de Movistar Ellas Vamos (dial 66). El balón echará a rodar el sábado 17 de enero de 2026 a las 16:30, horario peninsular, desde Alcalá de Henares.

    Los precedentes históricos inclinan claramente la balanza hacia el Atlético de Madrid. En los 32 enfrentamientos registrados en la élite, las rojiblancas suman 17 victorias, por 8 empates y 7 triunfos del Espanyol. Números que reflejan una superioridad sostenida, pero no aplastante.

    Porque si algo caracteriza a este duelo es que rara vez resulta anodino. El último precedente, sin ir más lejos, acabó en empate (1-1). Un partido en el que Carol Marín adelantó al Espanyol y Fiamma respondió para el Atlético, firmando una igualada que dejó sensaciones contrapuestas en ambos bandos.

    Ese tipo de partidos forman parte de la memoria colectiva de la rivalidad: encuentros en los que el Espanyol compite desde la identidad y el Atlético desde la exigencia, y en los que el resultado nunca se da por descontado hasta el último minuto.

    Sobre el césped se darán cita futbolistas que representan distintas generaciones y estilos, pero todas con peso específico en la liga.

    En el Atlético, la figura de Lola Gallardo sigue siendo capital, no solo por su rendimiento bajo palos, sino por su liderazgo silencioso. A su alrededor, jugadoras como Silvia Lloris aportan equilibrio y lectura táctica, mientras que Maca Portales encarna la intensidad competitiva que define al equipo en los partidos grandes.

    El Espanyol, por su parte, confía en el talento y la personalidad de futbolistas como Daniela Caracas o Cristina Baudet, nombres que sostienen al equipo en los momentos de mayor dificultad y que representan la ambición de un proyecto que no se resigna a la zona media-baja de la tabla.

    Más allá de los nombres, el partido se decidirá en los detalles: la gestión de los tiempos, la eficacia en las áreas y la capacidad para adaptarse a los distintos registros que exige un duelo de estas características.

    Hay partidos que no necesitan artificios. Que se sostienen por sí mismos. Este es uno de ellos. Dos clubes históricos, dos contextos distintos, una liga que entra en su fase más exigente y un escaparate televisivo que amplifica cada gesto.

    El sábado por la tarde, en Alcalá de Henares, la Liga F volverá a mirarse al espejo. Y el reflejo, gane quien gane, dirá mucho de hacia dónde camina el fútbol femenino español. Porque cuando la regularidad se convierte en verdad, solo los equipos preparados sobreviven. Y Atlético y Espanyol, cada uno a su manera, saben perfectamente de qué va todo esto.

    (Fuente: “El Partido de Manu”)

    ✨ Partidazo ✨

    🏆 Liga F Moeve | Temporada 2025-2026

    🔥 Atlético de Madrid 🆚 Espanyol de Barcelona 🔥

    📅 Sábado, 17 de enero de 2026

    😍 Matchday 16 | Día de Partido

    🕒 16:30 horario peninsular

    📺 Movistar Ellas Vamos, (Dial 66)

    🏟️ Centro Deportivo Alcalá de Henares, Madrid

    (Fuente: Liga F Moeve)

    Enlace para ver el partido |

    https://www.dazn.com/es-es/home/kfj2r7g2mshx0h0yy6xor00yx0/as4ghvq26n6cjvrqrzgxiw4xo?share_origin=ios&share_page=tile_bottom_drawer&event_id=kfj2r7g2mshx0h0yy6xor00yx0

    (Fuente: DAZN)
  • Oficial | Cuatro jugadoras del F.C. Barcelona en el Team of the Year de EA SPORTS

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🟫 El jueves 15 de enero de 2026, EA SPORTS dio a conocer el TOTY (Team of the Year), donde los aficionados pudieron elegir a las mejores jugadoras del 2025. Liga F Moeve está representada por cuatro futbolistas del FC Barcelona: las centrocampistas Aitana Bonmatí, Alexia Putellas y las delanteras Claudia Pina y Ewa Pajor.

    Team of the Year (TOTY) femenino de 2025 en EA SPORTS no solo consagra a las mejores futbolistas del planeta por su rendimiento durante el último año natural, sino que también sirve como reflejo de una realidad deportiva incuestionable: el FC Barcelona Femení continúa siendo el gran referente del fútbol femenino mundial. Ningún otro club logra una representación tan amplia y decisiva en el once ideal, consolidando su hegemonía tanto en el terreno de juego como en el imaginario global que proyecta el videojuego más influyente del ecosistema futbolístico.

    De las once futbolistas seleccionadas, cuatro pertenecen al FC Barcelona, convirtiendo al club azulgrana en el más representado del TOTY femenino 2025. Las elegidas procedentes de la Liga F Moeve son las centrocampistas Aitana Bonmatí y Alexia Putellas, y las delanteras Claudia Pina y Ewa Pajor, todas ellas incorporadas al juego de manera definitiva mediante nuevos ítems especiales, diseñados para reflejar su impacto competitivo, su jerarquía internacional y su trascendencia en la temporada.

    La presencia de estas cuatro futbolistas no es una casualidad ni una concesión simbólica. Responde a un dominio sostenido en el tiempo, a una excelencia táctica colectiva y a una capacidad individual que ha redefinido los estándares del fútbol femenino moderno.

    El TOTY 2025 no solo premia títulos, sino influencia, regularidad, liderazgo y capacidad de decidir partidos en escenarios de máxima exigencia.

    El Team of the Year es uno de los acontecimientos más esperados del calendario anual de EA SPORTS. Durante varias semanas, la comunidad global vota y debate sobre las futbolistas que han marcado el año competitivo, tanto a nivel de clubes como de selecciones. La inclusión en el TOTY supone una consagración simbólica y comercial, ya que los ítems asociados a estas jugadoras se convierten en los más codiciados del modo Ultimate Team.

    En el caso del fútbol femenino, el TOTY adquiere una dimensión adicional. Representa la consolidación definitiva de la disciplina dentro del videojuego, otorgando visibilidad, reconocimiento y valor a trayectorias que durante años estuvieron relegadas a un segundo plano. El TOTY 2025 confirma que el fútbol femenino ya no es un complemento, sino un pilar estructural del producto.

    Que el FC Barcelona sea el club con más representación en el once no sorprende a nadie que haya seguido la evolución del fútbol femenino en la última década. El proyecto azulgrana ha construido una identidad reconocible, basada en la posesión, la presión alta, el talento técnico y una comprensión del juego que trasciende generaciones.

    Las cuatro jugadoras seleccionadas encarnan distintas dimensiones de este modelo.

    Hablar de Aitana Bonmatí es hablar del centro neurálgico del fútbol femenino actual. Su inclusión en el TOTY 2025 es prácticamente un acto protocolario: Aitana no solo ha sido la mejor centrocampista del mundo, sino una de las futbolistas más influyentes del planeta, independientemente del género.

    Su capacidad para interpretar los ritmos del partido, su lectura espacial, su inteligencia posicional y su talento técnico la convierten en una futbolista total. Aitana no necesita destacar por cifras goleadoras para dominar un encuentro; lo hace a través del control del tempo, la progresión del balón y la toma de decisiones en zonas críticas.

    En el videojuego, su ítem TOTY refleja esa versatilidad absoluta: visión, pase, control, resistencia y llegada desde segunda línea. Aitana es la jugadora que conecta todas las fases del juego, el eslabón imprescindible entre defensa y ataque.

    Aitana representa el presente y el futuro, Alexia Putellas simboliza la trascendencia histórica. Su regreso progresivo al máximo nivel tras una lesión grave no ha hecho sino reforzar su figura como líder absoluta del vestuario y del proyecto deportivo.

    Alexia es una futbolista que impacta más allá de lo puramente futbolístico. Su liderazgo, su capacidad para asumir responsabilidades en los momentos decisivos y su influencia emocional dentro del equipo la convierten en una figura irreemplazable. En el campo, sigue siendo una centrocampista dominante, con llegada al área, disparo lejano y capacidad para romper líneas rivales.

    El TOTY 2025 reconoce no solo su rendimiento, sino su significado estructural para el fútbol femenino europeo. Su ítem en EA SPORTS está diseñado para reflejar esa dualidad entre calidad técnica y peso competitivo.

    La inclusión de Claudia Pina en el Team of the Year 2025 es una de las confirmaciones más significativas del once. Su evolución en las últimas temporadas la ha consolidado como una de las delanteras más determinantes del panorama europeo.

    Claudia combina olfato goleador, inteligencia táctica y versatilidad ofensiva. Puede actuar como extremo, mediapunta o segunda delantera, adaptándose a las necesidades del equipo sin perder eficacia. Su capacidad para aparecer en espacios reducidos y su precisión en la definición la convierten en una amenaza constante.

    En clave EA SPORTS, su ítem TOTY potencia esa explosividad ofensiva: aceleración, definición, regate y posicionamiento ofensivo. Claudia representa el perfil de atacante moderna, capaz de asociarse y finalizar con la misma naturalidad.

    La presencia de Ewa Pajor en el TOTY 2025 confirma su estatus como una de las delanteras más completas y temidas del fútbol europeo. Su llegada al FC Barcelona ha supuesto un salto cualitativo inmediato, aportando una dimensión física y goleadora que complementa a la perfección el estilo asociativo del equipo.

    Pajor destaca por su potencia, movilidad y eficacia en el área. Es una futbolista que fija centrales, ataca el primer palo y castiga cualquier desajuste defensivo. Su capacidad para interpretar los movimientos de sus compañeras la convierte en una pieza clave del engranaje ofensivo azulgrana.

    En el videojuego, su ítem TOTY se traduce en fuerza, remate, velocidad y presencia aérea, convirtiéndola en una de las delanteras más dominantes del modo Ultimate Team.

    🟣 El once completo del Team of the Year femenino 2025

    Portera

    Christine Endler (Olympique Lyonnais)
    La guardameta chilena sigue siendo un referente absoluto bajo palos. Su seguridad, liderazgo y regularidad la mantienen como una de las mejores porteras del mundo.

    Defensas

    Lucy Bronze (Chelsea) – Capitana
    Lateral total, líder natural y referencia competitiva. Su designación como capitana del once refleja su peso específico.

    Selma Bacha (Olympique Lyonnais)
    Proyección ofensiva, precisión en el centro y solidez defensiva.

    Leah Williamson (Arsenal)
    Elegancia, salida de balón y capacidad de anticipación.

    Millie Bright (Chelsea)
    Fuerza, contundencia y liderazgo en la línea defensiva.

    Centrocampistas

    Aitana Bonmatí (FC Barcelona)
    Control absoluto del juego.

    Alexia Putellas (FC Barcelona)
    Jerarquía y llegada.

    Mariona Caldentey (Arsenal)
    Inteligencia táctica, sacrificio y calidad asociativa.

    Delanteras

    Claudia Pina (FC Barcelona)
    Talento ofensivo y gol.

    Ewa Pajor (FC Barcelona)
    Potencia y definición.

    Alessia Russo (Arsenal)
    Movilidad, juego de espaldas y capacidad decisiva.

    El Team of the Year 2025 en EA SPORTS no es solo un reconocimiento individual, sino una fotografía precisa del fútbol femenino actual. Predomina el talento técnico, la inteligencia táctica y la versatilidad, por encima de perfiles unidimensionales.

    La presencia masiva del FC Barcelona confirma que el club no solo gana títulos, sino que marca tendencia, influye en el estilo global y proyecta a sus futbolistas como referentes universales. Aitana, Alexia, Claudia y Pajor no son excepciones: son el resultado de un ecosistema que potencia el talento y lo convierte en excelencia sostenida.

    El TOTY femenino 2025 es una declaración clara: el fútbol femenino ha alcanzado una madurez competitiva y mediática que ya no admite comparaciones con el pasado. EA SPORTS, al integrar de manera plena estas figuras en su producto estrella, refuerza un mensaje inequívoco de igualdad, reconocimiento y futuro.

    Y en ese futuro, el FC Barcelona sigue siendo el faro que ilumina el camino. Cuatro jugadoras, un mismo escudo y una misma idea de juego. El Team of the Year no hace más que confirmar lo que el césped lleva tiempo proclamando.

    (Fuente: Liga F Moeve)
  • Oficial | La Liga F estrena una nueva perspectiva en sus retransmisiones con un dron de última generación

    (Fuente: Liga F Moeve)

    🟫 La nueva herramienta tecnológica, pionera en el fútbol español, se irá instaurando a lo largo de los duelos más destacados de cada fin de semana, permitiendo al espectador una perspectiva única de las mejores jugadas. El dron se estrenó en el Atlético de Madrid 5 – Real Sociedad 5, captando los diez goles.

    Durante la decimoquinta jornada, Liga F estrenó un dron de última generación. Una nueva herramienta tecnológica en la realización televisiva que permitirá al espectador una visión inédita y única de los goles y de las jugadas más determinantes, elevando la experiencia audiovisual y la forma de contar el juego. Esta innovación se convierte en pionera en el fútbol español y permite contar con imágenes aéreas únicas, similares a la de una skycam, que se volverá a usar en la decimoctava jornada.

    El debut de este nuevo recurso se produjo en el partido entre el Atlético de Madrid 5 – Real Sociedad 5, que se disputó en la Ciudad Deportiva de Alcalá de Henares.

    El dron con modelo DJI Mini 5, ofreció una perspectiva diferente y envolvente de los diez goles que se produjeron durante el encuentro. Además de grabar todas las llegadas al área y las acciones más destacadas del partido.

    La altura aproximada del dron fue de 20 metros con el balón en juego. Siempre manteniendo los estrictos protocolos de seguridad y coordinación, respaldados por la experiencia de Mediapro en producciones audiovisuales de alto nivel.

    La Liga F Moeve refuerza la visibilidad y la proyección del fútbol femenino, acercando al aficionado los momentos clave del juego desde nuevas perspectivas.

    Vídeo |

    https://youtu.be/p0bveAPTgVA

  • Oficial | Olatz Santana, la heroína inesperada del Athletic: “Trabajo para tener la oportunidad”

    (Fuente: Liga F Moeve)

    ⬛️ La guardameta del Athletic Club fue clave para que el Athletic Club consiguiera su primer triunfo (0-1) en el Di Stéfano. La arquera, que debutó con el cuadro bilbaíno, entró a los siete minutos de juego por la lesión de Adriana Nanclares y realizó ocho paradas de mucho mérito para ser la MVP del encuentro.

    El Athletic Club logró ganar por primera vez en su historia en el Di Stéfano (0-1) en un choque que arrancó con la lesión de Adriana Nanclares. A los dos minutos de juego, un centro desde la banda de Athenea lo fue atrapar la guardameta de Miranda de Ebro, con tan mala fortuna para ella, que recibió en la cabeza el impacto de la rodilla de su compañera Nerea Benito. La arquera tuvo que ser sustituida por una contusión cerebral, y en su lugar entró Olatz Santana (Hernani, 8 de mayo de 1997), la protagonista inesperada. La guipuzcoana, que llegó al conjunto vasco este pasado verano procedente de la Real Sociedad, no había jugado ningún solo minuto como rojiblanca ni en Liga F Moeve ni en Copa de la Reina. Era su debut como leona, y quería aprovechar su oportunidad.

    “El contexto que se me ha dado no era el mejor por la lesión de mi compañera Adriana, pero tienes que estar preparada y en el momento que haga falta dar la talla”, expresó la arquera posteriormente en rueda de prensa. La guardameta se mostró segura bajo palos, eficaz con los pies, y fue ganando confianza con el paso de los minutos. Weir tuvo una muy clara con un remate desde dentro del área, pero la escocesa se encontró con la magnífica respuesta de Olatz Santana, que con una gran intervención con el pie mandó la pelota a saque de esquina. Además, por alto también se mostró infranqueable, sacando constantemente los envíos al corazón del área. La portera volvió a mostrar sus reflejos en la segunda mitad, cuando, de nuevo, impidió que Weir anotara.

    También se animó Linda Caicedo, pero la colombiana se estrelló contra una formidable Olatz Santana. Con el gol del Athletic Club, las madridistas se volcaron aún más sobre la meta visitante, pero la arquera guipuzcoana se hizo aún más grande evitando con el pecho el tanto de Alba Redondo, y sacando un potente disparo de Toletti a la desesperada. En total ocho paradas, cuatro de ellas desde dentro del área, para darle los tres puntos a su equipo. Con el pitido final, todas sus compañeras fueron a abrazarla. “Ha sido un momento muy especial. Todos los días me siento muy arropada, pero hoy con más euforia porque nos hemos llevado los tres puntos”, respondió la arquera, que no pudo contener las lágrimas al acabar el encuentro y ser la MVP del partido.

    Su entrenador, Javier Lerga, también quiso dedicarle unas palabras al terminar el choque. “Muy contentos por ella. Porque era la única jugadora que todavía no había tenido la oportunidad de jugar. No era un escenario ni una situación nada fácil, pero ha respondido por creces. Nos ha ayudado muchísimo a conseguir estos tres puntos”, confesó el técnico al acabar el duelo. Natural de Hernani, Olatz Santana inició su carrera en el club de su localidad, donde estuvo tres años, antes de pasar por el Añorga KKE, con el que fue campeona de liga en Segunda División y la SD Eibar, ascendiendo a Reto Iberdrola. Sus buenas actuaciones con el cuadro armero llamaron la atención de la Real Sociedad, que la fichó en 2019 para el filial, con el que subió a Primera Nacional.

    Precisamente, en Zubieta coincidió con su actual compañera en el Athletic Club, Adriana Nanclares, y su debut en la élite fue dos años después, en 2021, en un duelo ante el club bilbaíno. En el primer equipo de la Real Sociedad dejó buenas amigas, y fue un ejemplo para las más jóvenes. “Julia Arrula es como mi hermana pequeña. Al final, pasas muchas horas con tu competencia como con el resto de la gente. Siempre hay días y días menos buenos. Siempre es importante sentirte parte de un grupo y arropada”, confesó. Este verano cambió las rayas azul y blancas por las rojiblancas, firmando hasta 2026. Y, tras una primera parte de la temporada donde no estuvo oportunidades, Olatz Santana supo aprovechar su momento para tener su primera gran noche en Primera.

    “Tienes que trabajar día a día pensando que tu oportunidad va a llegar”, respondió la guardameta. Su equipo continúa ya va 7º clasificado con 23 puntos, encontrándose en su mejor momento de la temporada tras acumular diez encuentros seguidos sin perder (seis victorias y cuatro empates) entre todas las competiciones. “Hubo un cambio de staff este verano, que requería de adaptación. Necesitábamos tiempo, pero el equipo desde el principio ha salido a darlo todo, y las cosas van saliendo”, declaró la guardameta, que ya ha contribuido a las nueve porterías a 0 del cuadro vasco a lo largo del curso. En el horizonte espera el Costa Adeje Tenerife en Liga F Moeve y el FC Barcelona en la Supercopa. “Es un rival muy duro, pero no es imposible”, concluyó la portera.