“El Partido de Manu”

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Oficial | Importante lesión en el Real Madrid C.F.

(Fuente: “El Partido de Manu”)

🟨 La cántabra será intervenida en los próximos días.

El Real Madrid se ha metido en una encrucijada a las primeras de cambio, llevaba 62 días sin pisar el césped y debe pensar que quizá fue mejor no hacerlo.

El conjunto dirigido por Pau Quesada comenzó su preparación para la temporada 2026-2027 con un triunfo por 2-0 frente al Madrid Club de Fútbol Femenino, pero el resultado quedó relegado a un segundo plano después de conocerse la lesión de Athenea del Castillo, una de las futbolistas llamadas a desempeñar un papel protagonista durante el nuevo curso. La internacional española tuvo que abandonar el terreno de juego durante el encuentro y, tras ser sometida a las correspondientes pruebas médicas, el club blanco confirmó el diagnóstico: fractura en la clavícula derecha.

El Real Madrid comunicó oficialmente que Athenea será intervenida en los próximos días, por lo que el siguiente paso será conocer cómo transcurre la operación y, posteriormente, establecer los plazos de recuperación en función de la evolución de la futbolista. La entidad madridista no ha establecido por el momento un periodo concreto de baja y, por tanto, cualquier fecha que se maneje debe entenderse como una estimación y no como un diagnóstico médico definitivo.

La lesión se produjo durante el primer compromiso de preparación del conjunto blanco ante el Madrid C. F. F. Athenea tuvo que ser atendida sobre el terreno de juego después de una acción fortuita y las imágenes inmediatamente posteriores hicieron temer que el problema pudiera encontrarse en la zona del hombro. La futbolista abandonó el terreno de juego y, tras las pruebas realizadas posteriormente por los Servicios Médicos del Real Madrid, se confirmó la peor noticia posible para la cántabra en este inicio de temporada.

El contratiempo adquiere todavía mayor relevancia por el momento en el que se produce. El Real Madrid acaba de iniciar una nueva etapa deportiva con Pau Quesada al frente del equipo y el amistoso ante el Madrid CFF representaba la primera oportunidad para comprobar sobre el terreno algunas de las ideas del nuevo técnico, además de permitir que las nuevas incorporaciones comenzaran a integrarse en el equipo. Athenea, además, afrontaba el comienzo de la campaña como una de las piezas ofensivas más importantes de la plantilla y como una futbolista especialmente relevante dentro de la estructura del conjunto blanco.

La cántabra aporta un perfil difícil de sustituir. Su velocidad, capacidad para atacar el espacio, conducción, desborde y facilidad para generar ventajas en el uno contra uno la convierten en una de las principales amenazas ofensivas del Real Madrid. Su capacidad para recibir abierta, encarar a su defensora y posteriormente buscar tanto el pase atrás como la finalización ha sido una de las constantes de su etapa en el conjunto madridista. A ello se suma su experiencia internacional, que la ha convertido también en una futbolista habituada a competir en escenarios de máxima exigencia.

Por eso, más allá de la propia lesión, el problema para Pau Quesada será encontrar una solución deportiva durante las primeras semanas de competición. La plantilla madridista cuenta con diferentes alternativas para ocupar los costados y modificar la estructura ofensiva, pero la ausencia de Athenea elimina una de las vías de progresión más verticales del equipo. El técnico tendrá que repartir responsabilidades entre las futbolistas disponibles y, al mismo tiempo, gestionar una pretemporada en la que el objetivo no será únicamente preparar al equipo desde el punto de vista físico, sino también construir automatismos y definir jerarquías.

La buena noticia dentro de la gravedad del diagnóstico es que una fractura de clavícula no implica, en principio, una lesión de larga duración comparable a las roturas de ligamento cruzado, aunque sí exige paciencia cuando se trata de un deporte de contacto como el fútbol. La clavícula desempeña un papel fundamental en la movilidad y estabilidad de la cintura escapular, por lo que no basta con que desaparezca el dolor para que una futbolista pueda regresar a la competición. La recuperación debe garantizar que existe suficiente consolidación ósea, movilidad, fuerza y confianza para soportar acciones propias de un partido: carreras, disputas, caídas, apoyos con los brazos y posibles golpes sobre el hombro.

En este sentido, las referencias médicas sitúan habitualmente el regreso al deporte en una horquilla amplia. Información clínica del sistema sanitario británico señala que el retorno a la práctica deportiva puede plantearse aproximadamente entre las seis y las doce semanas, siempre que la persona haya recuperado la movilidad y presente únicamente molestias mínimas. En actividades de mayor impacto o contacto se aconseja ser todavía más prudente para reducir el riesgo de una nueva fractura.

Otros protocolos son incluso más conservadores con deportes como el fútbol y sitúan en torno a las 12 semanas el periodo durante el cual debería evitarse la práctica de deportes de contacto. Esto no significa que Athenea vaya a estar necesariamente tres meses fuera, puesto que el tratamiento quirúrgico y la evolución de cada deportista pueden acelerar los plazos, pero sí ofrece una referencia razonable para entender la magnitud del contratiempo.

De hecho, la literatura médica especializada demuestra que los deportistas profesionales pueden regresar antes en determinados casos después de una fijación quirúrgica de la clavícula. Sin embargo, los tiempos varían considerablemente dependiendo del tipo de fractura, la intervención realizada, la consolidación ósea y las características de cada deportista. Por eso, el caso de Athenea deberá ser valorado individualmente por los servicios médicos del Real Madrid.

A falta de que el club concrete los plazos después de la intervención, una estimación prudente situaría el regreso de Athenea entre las ocho y las doce semanas, siempre condicionada a una evolución satisfactoria. No se trata de un periodo de baja confirmado por el Real Madrid, sino de una horquilla orientativa basada en los tiempos habituales de recuperación de este tipo de lesiones y en las exigencias de un deporte de contacto como el fútbol.

Con una lesión producida el 1 de agosto, esa ventana situaría el posible regreso de la internacional española aproximadamente entre finales de septiembre y finales de octubre. En un escenario especialmente favorable, Athenea podría comenzar antes a realizar determinadas fases de readaptación e incluso reincorporarse progresivamente al trabajo colectivo, pero el retorno a los entrenamientos no debe confundirse con el alta médica y competitiva.

El calendario, además, juega claramente en contra de la futbolista. El Real Madrid tiene señalado el 30 de agosto como el día de su estreno en la Liga F, y no será un partido cualquiera. El conjunto de Pau Quesada arrancará el campeonato frente al Atlético de Madrid en Valdebebas, en uno de los grandes partidos de la primera jornada y en un escenario de máxima exigencia para el nuevo proyecto madridista.

Entre la lesión de Athenea y ese encuentro apenas transcurrirán cuatro semanas. Un periodo extraordinariamente corto para afrontar una fractura de clavícula que, además, requerirá intervención quirúrgica. Incluso en el escenario más favorable, resultaría complicado que la futbolista pudiera completar todas las fases necesarias de recuperación, recuperar la movilidad y la fuerza del hombro y posteriormente afrontar una readaptación específica al fútbol antes de un partido de semejante exigencia.

Por ello, el Real Madrid-Atlético de Madrid del 30 de agosto se presenta prácticamente como una baja confirmada para Athenea del Castillo, salvo que su evolución sea excepcionalmente rápida y los servicios médicos consideren que puede regresar antes de lo inicialmente previsto. La prudencia, en cualquier caso, invita a no establecer todavía una fecha de vuelta concreta.

La ausencia tendría un peso especial precisamente por tratarse del estreno liguero y de un derbi madrileño.

El Real Madrid no afrontará una primera jornada cualquiera, sino un encuentro ante el Atlético de Madrid que servirá para inaugurar oficialmente su camino en la nueva temporada y que se disputará en Valdebebas. Pau Quesada tendrá que preparar ese compromiso sin una de las futbolistas ofensivas que mayor capacidad tiene para romper líneas, ganar metros y generar desequilibrios desde los costados.

La situación puede ser todavía más compleja por la competición europea. Antes del inicio del campeonato liguero, el Real Madrid tendrá que afrontar la previa de la UEFA Women’s Champions League, una fase que exigirá al equipo llegar en las mejores condiciones posibles. Si la recuperación de Athenea se mueve dentro de la horquilla de ocho a doce semanas, su presencia en esas primeras citas europeas también se antoja extremadamente complicada.

La cántabra podría comenzar a acercarse al regreso durante el otoño, pero el objetivo no debería ser llegar a una fecha determinada a cualquier precio. El cuerpo médico tendrá que comprobar que la clavícula está suficientemente consolidada, que el hombro ha recuperado su movilidad y fuerza y que la futbolista puede exponerse nuevamente a los contactos, las caídas y las disputas propias de la competición.

La recuperación tendrá diferentes etapas. Primero llegará la intervención quirúrgica y el correspondiente periodo de recuperación inicial. Después comenzará el trabajo progresivo de movilidad y fuerza antes de avanzar hacia la readaptación física. Finalmente, Athenea deberá regresar al trabajo específico con balón y a los entrenamientos colectivos hasta alcanzar las condiciones necesarias para volver a competir.

En este proceso, la paciencia será fundamental. El Real Madrid tendrá una temporada larga por delante y forzar una recuperación podría generar un riesgo innecesario. Athenea es una futbolista importante para Pau Quesada, pero su regreso debe producirse cuando esté completamente preparada y no simplemente cuando haya transcurrido un determinado número de semanas.

La baja también modifica inevitablemente los planes del entrenador durante una pretemporada que estaba diseñada para probar diferentes estructuras. Athenea no es únicamente una futbolista que ocupa una posición determinada, sino una pieza que puede alterar la manera en la que el equipo ataca. Su velocidad permite al Real Madrid estirar las defensas, generar espacios interiores y castigar a las rivales cuando estas adelantan sus líneas. Sin ella, el técnico tendrá que buscar otras vías para conseguir profundidad y desequilibrio.

La victoria ante el Madrid C. F. F. había servido precisamente para comenzar a comprobar esas alternativas. El encuentro también permitió ver de inicio a varias de las nuevas incorporaciones del conjunto blanco, en una jornada en la que Janou Levels, Andreia Jacinto, Elisa Senß y Felicia Schröder fueron titulares y comenzaron a mostrar algunas de las características que pueden aportar al nuevo Real Madrid.

El triunfo por 2-0 permite al equipo de Pau Quesada comenzar la preparación con buenas sensaciones desde el punto de vista colectivo, pero la lesión de Athenea terminó imponiéndose como la gran noticia de la jornada. La pretemporada acaba de comenzar y el técnico todavía tendrá cuatro amistosos más para seguir dando forma a su equipo, pero desde este momento deberá hacerlo teniendo en cuenta que una de sus futbolistas más importantes no estará disponible durante una parte importante de la preparación.

El calendario de amistosos permitirá al Real Madrid continuar trabajando durante las próximas semanas, aunque para Athenea el camino será completamente diferente. Mientras sus compañeras preparan el comienzo de la temporada y las primeras eliminatorias europeas, la internacional española tendrá que centrarse en su recuperación y avanzar paso a paso hacia su regreso.

La noticia supone, además, un importante contratiempo para una futbolista que venía afrontando el inicio del nuevo curso con la intención de mantener su protagonismo tanto en el Real Madrid como en la selección española. Athenea se ha convertido en una de las jugadoras españolas más reconocibles de su generación y su capacidad para jugar en banda, atacar espacios y generar desequilibrio la convierte en un perfil especialmente valioso.

El Real Madrid tendrá que convivir ahora con una ausencia que no estaba contemplada en sus planes. La profundidad de plantilla permitirá a Pau Quesada buscar soluciones, pero la realidad es que Athenea del Castillo es difícil de reemplazar por sus características y su baja llega cuando el nuevo proyecto apenas comienza a caminar.

La prioridad, por tanto, será que la operación transcurra con normalidad y que la recuperación posterior avance sin complicaciones. El club deberá ir ofreciendo nueva información a medida que evolucione la situación médica de la futbolista y será entonces cuando pueda conocerse un periodo de baja más preciso.

Por el momento, la referencia más razonable se encuentra entre las ocho y las doce semanas, aunque el Real Madrid todavía no ha confirmado oficialmente ese plazo. Con esa previsión, el regreso de Athenea se situaría aproximadamente entre finales de septiembre y finales de octubre, haciendo que su presencia en las primeras jornadas de la Liga F sea muy complicada y convirtiendo el estreno ante el Atlético de Madrid del 30 de agosto en Valdebebas en una ausencia prácticamente segura.

La temporada 2026-2027 todavía no ha comenzado oficialmente y el Real Madrid ya afronta su primer gran contratiempo al perder a su primera capitana .

Ahora comienza otra carrera para la cántabra. No será una carrera por llegar a tiempo a un partido concreto, sino por recuperar completamente su clavícula, recuperar la confianza en su cuerpo y volver a sentirse futbolista. El Real Madrid la necesitará durante una temporada que se presenta exigente, pero el primer objetivo será que Athenea vuelva en las mejores condiciones posibles.

El 30 de agosto, ante el Atlético de Madrid en Valdebebas, todo apunta a que el Real Madrid tendrá que empezar la Liga F Moeve sin una de sus grandes amenazas ofensivas. Athenea del Castillo será, salvo una evolución extraordinariamente favorable, una de las grandes ausencias del estreno liguero mientras comienza su recuperación de una lesión que, aunque no apunta a ser de larga duración, sí condicionará de manera importante las primeras semanas de la temporada blanca.

La ausencia de Athenea del Castillo obligará a Pau Quesada a buscar soluciones tanto desde el punto de vista táctico como desde el liderazgo del equipo. En el plano futbolístico, Pau Comendador aparece como una de las alternativas con mayor capacidad para ocupar ese espacio y aportar profundidad, verticalidad y capacidad para atacar los espacios, aunque Linda Caicedo también puede asumir una cuota de protagonismo todavía mayor en el último tercio y convertirse en una de las principales referencias ofensivas del Real Madrid durante las semanas en las que la cántabra permanezca fuera. El conjunto blanco puede apostar por un mayor intercambio de posiciones entre sus atacantes, buscar superioridades por dentro y compensar la pérdida de desborde individual de Athenea con un juego más asociativo. En cuanto al liderazgo, la responsabilidad tendrá que repartirse dentro de un vestuario con futbolistas de gran experiencia, pero Eva Navarro puede emerger como una de las figuras llamadas a dar un paso al frente, tanto por su peso dentro del equipo como por su capacidad para asumir responsabilidades en los momentos de mayor exigencia.

(Fuente: Liga F Moeve)

La baja de Athenea supone un contratiempo importante para Pau Quesada, pero también abre una oportunidad para que otras futbolistas eleven su nivel, asuman nuevos roles y demuestren que este Real Madrid dispone de recursos suficientes para mantener su competitividad mientras espera el regreso de una de sus principales armas ofensivas.

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