
Te🟨 La Liga F Moeve ha crecido, se ha profesionalizado y ha elevado su nivel competitivo hasta situarse entre las grandes referencias del fútbol femenino europeo, pero todavía existe una asignatura pendiente que sigue reclamando atención: las gradas. Jorge Vilda ha puesto el foco sobre una realidad que trasciende los resultados y las audiencias televisivas y que puede marcar el próximo salto de la competición: conseguir que los estadios se llenen con mayor frecuencia y que el fútbol femenino forme parte de los hábitos de los aficionados. Para el exseleccionador español, el camino pasa por aumentar la promoción, mejorar la exposición televisiva y lograr que cada jornada de Liga F Moeve sea mucho más que un partido: un acontecimiento capaz de movilizar a las ciudades y acercar definitivamente al público a sus futbolistas.

Jorge Vilda, actual seleccionador de Marruecos y campeón del mundo con España en 2023, ha realizado unas declaraciones que no van a dejar indiferente a nadie poco antes de que arranque el curso futbolístico 2026-2027 en la Liga F Moeve.
El fútbol femenino español continúa avanzando en muchos de sus frentes, pero todavía mantiene una asignatura pendiente que Jorge Vilda ha vuelto a poner sobre la mesa: conseguir que las gradas de la Liga F Moeve presenten de manera habitual una imagen acorde con el crecimiento deportivo que ha experimentado la competición durante los últimos años y esto no ha pasado inadvertido para el director técnico de 45 años de edad.
El madrileño aprovechó su entrevista en El Larguero, de la Cadena SER, para analizar la evolución del fútbol femenino español y señalar aquellos aspectos que, a su juicio, necesitan todavía un impulso para que la máxima categoría nacional pueda seguir creciendo y acercándose a los modelos de referencia internacionales. Entre ellos, situó de manera directa la asistencia a los estadios y la exposición televisiva, dos elementos que considera fundamentales para conseguir que la Liga F Moeve deje de estar estancada respecto a otras grandes competiciones femeninas.
Vilda fue claro al referirse a la situación actual de la competición española. «Se tiene que cambiar con la asistencia a los estadios y que se vea más en televisión», señaló durante la entrevista, poniendo el foco en una realidad que todavía acompaña a buena parte de las jornadas de la máxima categoría: existen clubes, futbolistas y partidos con un enorme potencial de atracción, pero esa capacidad no siempre se traduce en una presencia masiva de aficionados en las gradas. Para el técnico madrileño, el crecimiento del fútbol femenino no puede medirse únicamente desde el punto de vista deportivo o económico, sino también desde la capacidad de convertir los encuentros de Liga F en acontecimientos capaces de movilizar a sus respectivas ciudades y generar una relación mucho más estrecha entre los clubes y sus aficionados.
La reflexión de Vilda llega, además, en un momento especialmente interesante para la competición española. La Liga F ha conseguido incrementar su audiencia televisiva durante la temporada 2025-26, alcanzando los 7,5 millones de espectadores y registrando un crecimiento del 11,2 por ciento respecto al curso anterior. El Clásico entre Real Madrid y FC Barcelona se convirtió, además, en el partido más visto de la historia de la competición, con 685.335 espectadores y más de dos millones de usuarios únicos. Son datos que evidencian que existe interés por el producto cuando este alcanza una exposición suficiente, pero que también refuerzan la idea de que todavía queda margen para trasladar ese interés de las pantallas a las gradas.
Precisamente ahí reside una de las claves del mensaje lanzado por el exseleccionador. Vilda no plantea únicamente una cuestión relacionada con el número de espectadores que acuden a un estadio, sino con la necesidad de construir una cultura alrededor del fútbol femenino. El técnico considera que los clubes deben promocionar mucho más sus propios encuentros y generar mecanismos que permitan que el público conozca a sus jugadoras, se identifique con sus equipos y encuentre razones suficientes para acudir cada fin de semana a los campos. En su opinión, la promoción debe ser uno de los pilares fundamentales para conseguir que el fútbol femenino continúe creciendo y pueda competir en mejores condiciones con otras ligas que han logrado desarrollar una mayor capacidad de atracción.
En ese sentido, Vilda puso como referencia el fútbol femenino de Estados Unidos y el inglés, dos mercados que considera más avanzados en determinados aspectos relacionados con la promoción y la explotación del producto. «Estamos estancados comparados con la liga norteamericana o la inglesa», afirmó, reclamando un cambio de estrategia para que España pueda aprovechar todo el potencial que tiene su fútbol femenino. Su diagnóstico no cuestiona el nivel deportivo de las futbolistas españolas, que continúan siendo protagonistas en los principales clubes europeos y que han convertido a España en una de las grandes potencias mundiales, sino la capacidad del ecosistema para transformar ese talento y ese prestigio internacional en un producto cotidiano con una mayor conexión con el respetable.
La televisión ocupa otro de los grandes espacios de su reflexión. Vilda defendió que la Liga debe contar con más partidos en abierto porque considera que exigir al aficionado el pago de una cuota para poder seguir la competición puede convertirse en una barrera para atraer a nuevos seguidores. «La televisión debería dar partidos en abierto para que se enganchen», apuntó en El Larguero, una afirmación que conecta directamente con uno de los grandes debates que rodean actualmente al fútbol femenino español: cómo aumentar la exposición de una competición que ha demostrado que puede generar audiencias importantes cuando dispone de una ventana televisiva suficientemente amplia.
La cuestión de la televisión adquiere todavía mayor relevancia de cara a la temporada 2026-27, en la que la Liga F Moeve volverá a contar con dieciséis equipos y afrontará un nuevo curso con la necesidad de consolidar su crecimiento. La primera jornada está prevista para el último fin de semana de agosto, con partidos como el Real Madrid-Atlético de Madrid y el Barcelona-Costa Adeje Tenerife entre los principales focos de atención, mientras que el Athletic Club recibirá al FC Badalona Women. Además, algunos clubes han comenzado a apostar por escenarios de mayor capacidad como parte de una estrategia destinada precisamente a mejorar la visibilidad y la experiencia del público.
La reflexión de Vilda también obliga a mirar más allá de los grandes acontecimientos. El fútbol femenino español ha demostrado en numerosas ocasiones que puede llenar estadios cuando existe una combinación de rivalidad, promoción, precios atractivos y una apuesta decidida por convertir el encuentro en un acontecimiento. El reto consiste ahora en conseguir que esa respuesta del público no quede limitada a los grandes clásicos, a los derbis o a determinados partidos extraordinarios, sino que se convierta progresivamente en una dinámica habitual durante toda la temporada. La verdadera consolidación de la Liga F Moeve no llegará únicamente cuando se llenen los grandes estadios en las citas señaladas, sino cuando acudir a un partido de fútbol femenino forme parte de los hábitos deportivos de miles de aficionados en cada una de las ciudades que cuentan con un equipo en la máxima categoría.
Y ese proceso requiere implicación colectiva. Los clubes tienen la responsabilidad de promocionar sus partidos, acercar a las futbolistas a sus aficionados y crear experiencias que hagan atractivo acudir al estadio; la propia Liga debe seguir trabajando en la construcción de un producto reconocible y atractivo; las televisiones tienen la oportunidad de ampliar el alcance de la competición; y las instituciones pueden desempeñar un papel importante en la promoción y consolidación del fútbol femenino como espectáculo deportivo. Porque el crecimiento de la Liga F Moeve no depende exclusivamente de que sus equipos sean cada vez mejores sobre el terreno de juego, sino también de que exista una comunidad cada vez mayor alrededor de ellos.
BbEspaña ya ha demostrado que tiene talento, clubes capaces de competir al máximo nivel europeo, futbolistas reconocidas internacionalmente y una selección que se ha situado en la élite mundial. La Liga F Moeve, sin embargo, necesita convertir todo ese prestigio en una conexión más fuerte con el aficionado. Las declaraciones de Jorge Vilda ponen el foco precisamente en esa cuestión: llenar los estadios y aumentar la visibilidad televisiva no son elementos secundarios, sino dos de las herramientas fundamentales para que la competición pueda dar el siguiente paso. El mensaje llega, además, cuando la temporada 2026-27 está a punto de comenzar y cuando el fútbol femenino español afronta el reto de demostrar que el crecimiento de los últimos años puede transformarse en una estructura cada vez más sólida, sostenible y cercana al público. Vilda ha puesto palabras a una realidad que continúa sobre la mesa: el fútbol femenino español ha crecido enormemente, pero todavía tiene que conseguir que ese crecimiento se escuche también desde las gradas.














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