“El Partido de Manu”

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Exclusiva | El 10 no se toca y “El Partido de Manu” espera la llamada definitiva desde México

(Fuente: Liga F Moeve)

🟨 Fiamma Benítez no se mueve del Atlético de Madrid pese a los rumores que apuntaban a una posible salida, cambia el dorsal 21 por el número 10 y el club contempla incluso la posibilidad de ampliar su contrato, mientras el regreso de Jenni Hermoso a la entidad rojiblanca está en su recta definitiva y El Partido de Manu espera la llamada desde Monterrey que puede confirmar, en minutos, horas o días, cuándo emprenderá su viaje de regreso a Madrid..

Hay movimientos que se explican con un contrato, otros con una cifra de goles y algunos que necesitan simplemente mirar el dorsal que aparece en la espalda de una futbolista para comprender la dimensión que tienen dentro de un proyecto. El Atlético de Madrid tiene ahora mismo dos historias de enorme importancia encima de la mesa y las dos afectan directamente a futbolistas que representan dos momentos diferentes, pero igualmente trascendentales, de la historia reciente del conjunto rojiblanco. Fiamma Benítez no se mueve del Atlético de Madrid, pese a los rumores que durante las últimas semanas habían puesto en duda su continuidad, y lo hace dando un paso adelante que se refleja también en el número que llevará a partir de ahora.

La futbolista de Dénia deja el 21 y pasa a lucir el 10, un dorsal que históricamente está reservado para aquellas jugadoras sobre las que recaen una parte importante del talento, la responsabilidad y la capacidad de cambiar un partido. Al mismo tiempo, Jenni Hermoso ha puesto punto final a su etapa en Tigres y se encuentra a un paso de regresar a Madrid para comenzar su tercera etapa como rojiblanca. La operación está pendiente de una última confirmación que puede llegar en cualquier momento y que permitirá conocer qué día tomará el vuelo desde Monterrey para poner rumbo a España.

(Fuente: Liga F Moeve)

La primera noticia es clara y contundente: Fiamma Benítez seguirá siendo jugadora del Atlético de Madrid. No hay salida. No hay cambio de destino. No hay despedida. La futbolista internacional española continuará defendiendo la camiseta rojiblanca y lo hará, además, con un reconocimiento que va mucho más allá de la simple modificación de un dorsal. El número 10 pasa a ser suyo después de haber lucido el 21 desde su llegada al club y ese cambio representa también la confianza que existe dentro de la entidad en una jugadora que ha ido creciendo temporada tras temporada hasta convertirse en una de las piezas más importantes del equipo.

Durante las últimas semanas habían aparecido rumores que relacionaban a Fiamma con una posible salida del Atlético, después de que su rendimiento despertara el interés de otros clubes y de que diferentes informaciones comenzaran a especular con un futuro lejos de Madrid. La realidad que maneja El Partido de Manu es diferente. La futbolista de Dénia no se mueve y el Atlético quiere seguir contando con ella como una de las piezas sobre las que construir el futuro de su proyecto. Su contrato finaliza el 30 de junio de 2027, pero dentro del club ya se contempla la posibilidad de que, a lo largo de la temporada, pueda abordarse una ampliación de esa vinculación para garantizar durante más tiempo la continuidad de una jugadora cuyo crecimiento ha sido evidente desde que aterrizó en Madrid.

No se trata de una negociación cerrada ni de una renovación que vaya a anunciarse de manera inmediata, sino de una posibilidad que el Atlético tiene encima de la mesa porque considera que Fiamma ha demostrado suficientes argumentos para pensar que debe seguir formando parte del proyecto a medio y largo plazo. La entidad rojiblanca entiende que una futbolista de sus características, con su edad, su talento y su margen de crecimiento, puede convertirse en una de las grandes referencias del equipo durante los próximos años y, por ello, la intención pasa por proteger una pieza que ya ha dejado de ser una apuesta para convertirse en una realidad.

Los números de Fiamma durante la pasada temporada ayudan a entender esa decisión. La centrocampista disputó 2.362 minutos en Liga F durante la temporada 2025/26, participó de manera constante en la construcción ofensiva del Atlético y terminó el campeonato con nueve goles y cinco asistencias, además de una valoración media de 7,27 en los registros estadísticos de la competición.

Su producción ofensiva fue especialmente significativa porque consiguió convertirse en la máxima goleadora del Atlético en el campeonato y en una de las jugadoras más productivas de toda la Liga F, confirmando que su fútbol no se limita únicamente a la capacidad de asociación o a la generación de juego, sino que también tiene una incidencia directa en el marcador.

Y ahí es donde aparece una de las grandes virtudes de Fiamma. No estamos ante una futbolista encasillada en una única posición ni ante una jugadora cuya aportación dependa exclusivamente de recibir cerca del área. Su evolución le ha permitido convertirse en una centrocampista ofensiva mucho más completa, capaz de aparecer en diferentes alturas, recibir entre líneas, girarse bajo presión, conducir hacia espacios abiertos y asociarse con sus compañeras para generar ventajas. Tiene facilidad para encontrar el último pase, interpreta bien los espacios que aparecen a la espalda de las centrocampistas rivales y, al mismo tiempo, ha desarrollado una capacidad de llegada que le permite terminar las jugadas. Su crecimiento en la faceta goleadora es precisamente uno de los aspectos que más ha llamado la atención durante su etapa rojiblanca.

Fiamma es, además, una futbolista que entiende bien el ritmo de los partidos. Puede acelerar cuando encuentra un espacio para atacar, pero también tiene la capacidad de pausar una posesión cuando el equipo necesita respirar y volver a organizarse. Esa mezcla entre talento individual y comprensión colectiva es la que la convierte en una pieza especialmente valiosa para el Atlético. No necesita tener permanentemente la pelota para influir en el juego y tampoco necesita que el equipo juegue exclusivamente para ella. Puede participar desde una posición interior, aparecer más cerca de la delantera o aprovechar los espacios que generan otras futbolistas y, precisamente por esa versatilidad, ofrece diferentes soluciones en función de lo que necesite cada encuentro.

Su llegada al Atlético en el verano de 2024 se produjo después de dos temporadas en el Valencia y con un contrato que inicialmente se estableció hasta el 30 de junio de 2027. El club rojiblanco apostó entonces por una futbolista joven, internacional y con una enorme capacidad de crecimiento, y dos años después la realidad es que Fiamma ha respondido a esa apuesta con una progresión que la ha llevado a tener cada vez más peso dentro de la plantilla.

El paso por Madrid le ha permitido enfrentarse a partidos de mayor exigencia, competir en escenarios europeos y asumir responsabilidades que anteriormente no tenía, y esa experiencia se ha trasladado también a su juego.

Por eso el número 10 tiene tanto significado. Fiamma no solamente cambia de camiseta para una nueva temporada. Cambia de dorsal en un momento en el que el Atlético quiere que dé un paso adelante y asuma una jerarquía todavía mayor. El 10 representa talento, pero también responsabilidad. Representa la obligación de pedir el balón cuando el partido se complica, de intentar el pase que puede romper una defensa y de asumir el protagonismo cuando el equipo necesita una futbolista diferente. Y el Atlético entiende que Fiamma está preparada para afrontar ese reto.

La futbolista de Dénia, por tanto, seguirá en Madrid y lo hará con la tranquilidad de saber que el club cuenta con ella. Los rumores de salida quedan atrás y la nueva temporada comienza con una certeza importante: una de las grandes apuestas de futuro del Atlético no se toca. El 21 ya forma parte de su primera etapa en el club y el 10 será ahora el número con el que deberá continuar construyendo una historia que el Atlético quiere que sea larga.

Y mientras Fiamma ya ha decidido dónde estará, el Atlético espera otra noticia que puede cambiar el rostro de su ataque y devolver a Madrid a una futbolista que forma parte de la historia del club y del fútbol español.

Puede sonar el teléfono en cualquier momento y, cuando lo haga, Madrid sabrá cuándo empieza el viaje de regreso de Jenni Hermoso. Hasta entonces, la certeza está en que Fiamma Benítez no se mueve del Atlético de Madrid, que el 10 ya tiene nueva dueña y que el club quiere seguir contando con ella más allá del contrato que actualmente finaliza el 30 de junio de 2027.

La otra certeza es que Jenni ya ha cerrado su etapa en Tigres y que todo apunta a que su próximo destino será nuevamente el Atlético de Madrid. Falta la fecha, falta el vuelo y falta esa confirmación definitiva que puede convertir la espera en realidad.

El 10 no se toca. Fiamma se queda. Y mientras Madrid espera el regreso de Jenni, El Partido de Manu permanece pendiente de esa llamada desde México que puede llegar en cualquier momento para confirmar que la campeona del mundo vuelve a casa y que el Atlético de Madrid recupera a una de las futbolistas más importantes de su historia reciente.

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