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La crónica | El Real Madrid golpea primero en Ámsterdam y pone un pie en la fase de liga de la Champions

(Fuente: “El Partido de Manu”) Creatividad: reinassinfiltro

🔲 El conjunto blanco se impone por 0-2 al Ajax en el Sportpark De Toekomst y deja encarrilada la eliminatoria de la tercera ronda de clasificación de la UEFA Women’s Champions League. El Real Madrid vuelve a demostrar que Europa ya no es una promesa, sino un territorio en el que quiere quedarse: tras alcanzar la fase de liga la pasada temporada eliminando al Eintracht Frankfurt, las de Pau Quesada vuelven a dar el primer paso hacia la élite continental con una victoria de enorme valor en Ámsterdam.

El Real Madrid inicia en territorio neerlandés el asalto a la fase liga de la UEFA Women’s Champions League ante un Ajax que conoce bien las exigencias de Europa; una eliminatoria a doble partido que pondrá a prueba al nuevo proyecto de Pau Quesada y que tendrá en Lotte Keukelaar a una de sus protagonistas más especiales.

Hay noches que no necesitan esperar a septiembre para tener aroma de Champions. No necesitan un himno sonando a todo volumen ni un estadio abarrotado para recordar que, al otro lado del césped, está una competición que no perdona los errores y que convierte cada balón dividido en una batalla por el futuro. El Real Madrid vuelve a llamar a la puerta de la UEFA Women’s Champions League y lo hace en Ámsterdam, ante un Ajax que representa el primer gran obstáculo de una temporada en la que el conjunto dirigido por Pau Quesada quiere dar un paso adelante en Europa. La ida de esta tercera ronda de clasificación se disputará el miércoles 26 de agosto, mientras que la eliminatoria se resolverá el 2 de septiembre en el Alfredo Di Stéfano.

(Fuente: Liga F Moeve)

El premio es demasiado grande como para contemplar esta eliminatoria como un simple trámite de pretemporada. El vencedor conseguirá una plaza en la fase liga de la Champions, donde comenzará el verdadero recorrido continental, mientras que el derrotado tendrá que continuar su aventura europea en la UEFA Women’s Europa Cup. Para el Real Madrid, además, existe una motivación añadida: el conjunto blanco afrontará esta ronda por sexta temporada consecutiva y hasta ahora ha conseguido superar siempre las eliminatorias previas, una estadística que habla de la capacidad del club para sobrevivir en los primeros grandes exámenes europeos.

una eliminatoria que exigirá madurez, personalidad y paciencia. El Real Madrid tendrá que saber convivir con un partido de ida lejos de casa, con un Ajax que buscará aprovechar el factor local y con la obligación de regresar a Madrid con un resultado que permita afrontar la vuelta desde una posición favorable. La ventaja de cerrar la eliminatoria en Valdebebas puede ser importante, pero antes habrá que superar noventa minutos en los Países Bajos en los que cada detalle puede adquirir una dimensión decisiva.

El Ajax llega a esta ronda después de haber sido subcampeón de la liga neerlandesa la pasada temporada y de haber superado previamente su mini torneo clasificatorio europeo. El conjunto de Ámsterdam derrotó al Brøndby por 2-0 y posteriormente hizo lo propio frente al Rangers por 2-1, resultados que le permitieron alcanzar la última ronda antes de la fase liga. No será, por tanto, un rival que aparezca en esta eliminatoria por casualidad. El equipo neerlandés ya ha tenido que competir y ganar partidos oficiales para llegar hasta aquí y pretende convertir esa experiencia reciente en un argumento más para poner contra las cuerdas al conjunto madridista. 

Entre las referencias del Ajax aparece la veteranía de Sherida Spitse, una futbolista que representa como pocas el carácter competitivo del fútbol neerlandés y que aporta experiencia internacional a un equipo que también ha reforzado su ataque con nombres como Katja Snoeijs y Nadine Noordam. El cuadro neerlandés combina juventud y experiencia y sabe que tiene ante sí una oportunidad extraordinaria para regresar a la élite europea después de haber demostrado en los últimos años que puede competir con equipos de primer nivel continental.

Pero si hay una historia que convierte este Ajax–Real Madrid en un partido todavía más especial para el fútbol español, esa es la de Lotte Keukelaar. La atacante neerlandesa regresará a la que fue su casa futbolística durante los primeros pasos de su carrera. Keukelaar se formó en la estructura del Ajax y llegó al primer equipo antes de poner rumbo a Madrid en septiembre de 2025. Ahora, casi un año después de aquel movimiento, el destino ha querido colocarla frente al club que contribuyó decisivamente a convertirla en futbolista profesional.

Keukelaar conoce perfectamente lo que significa vestir la camiseta del Ajax y sabe lo que representa jugar en Ámsterdam. Por eso, su presencia en esta eliminatoria tiene un componente emocional que va mucho más allá del fútbol. La joven atacante no regresará para visitar un antiguo escenario, sino para defender el escudo del Real Madrid en un partido que puede marcar el inicio de su temporada europea. Y el fútbol, en ocasiones, escribe estos guiones con una precisión imposible de mejorar: el club que la formó frente al club que ahora confía en su talento para alcanzar la élite continental.

El Real Madrid, mientras tanto, llega a esta cita después de completar su preparación estival y con la sensación de que el verdadero momento de la temporada ha llegado antes de lo habitual. El conjunto blanco no tendrá más amistosos antes de afrontar la eliminatoria, por lo que el encuentro ante el Ajax será mucho más que una prueba. Será el primer examen competitivo de máxima exigencia para un proyecto que ha incorporado nuevas piezas y que necesita encontrar rápidamente sus automatismos.

La pretemporada madridista ha dejado buenas noticias, pero también golpes que condicionan el inicio de curso. La lesión de Athenea del Castillo, que sufrió una fractura de clavícula derecha y tuvo que pasar por quirófano, supone una baja especialmente sensible para el equipo. A ello se unen las dudas alrededor de varias futbolistas que arrastran problemas físicos, entre ellas Janou Levels, Sara Holmgaard, Maëlle Lakrar y Lineth Beerensteyn, mientras que también existe incertidumbre con Signe Bruun. Pau Quesada deberá gestionar cuidadosamente los últimos días antes del encuentro para presentar en Ámsterdam el once más competitivo posible. ⁠

Y en una eliminatoria de este calibre, la portería también puede convertirse en territorio de certezas. Merle Frohms representa experiencia, jerarquía y conocimiento de las grandes noches europeas. La guardameta alemana afrontará uno de esos partidos en los que cada intervención puede terminar teniendo un valor incalculable. En una eliminatoria que se decidirá después de 180 minutos, mantener la portería a cero, responder ante las situaciones de peligro y transmitir seguridad desde atrás serán factores fundamentales para que el Real Madrid pueda regresar de Ámsterdam con la eliminatoria bajo control.

El conjunto blanco, además, tiene una deuda pendiente con la Champions. Ha conseguido convertirse en un habitual de la máxima competición continental, pero todavía no ha conseguido superar la barrera de los cuartos de final. Las últimas campañas han demostrado que el Real Madrid puede competir contra algunos de los grandes equipos europeos, pero el siguiente paso exige algo más. Exige convertir las buenas actuaciones en noches históricas y transformar la presencia habitual en la competición en una candidatura real a pelear por las rondas decisivas.

Por eso el Ajax no es solamente el primer rival del curso europeo. Es también la primera frontera. Superarla significaría asegurar seis jornadas de fútbol europeo en la fase liga y mantener vivo el sueño de volver a medirse con los gigantes del continente. Caer supondría cambiar de competición y comenzar una aventura diferente en la Europa Cup. El margen de error, por tanto, es mínimo.

Ámsterdam espera al Real Madrid con una eliminatoria abierta y con dos equipos que llegan a la cita sabiendo exactamente lo que está en juego. El Ajax quiere aprovechar su condición de local para golpear primero. El Real Madrid pretende demostrar que su experiencia europea y su condición de cabeza de serie tienen un peso real sobre el terreno de juego. Entre ambos estará la primera batalla por un lugar en la Champions.

Y en medio de todo ello estará Lotte Keukelaar, regresando a su pasado con el escudo del futuro sobre el pecho. Una historia perfecta para una noche europea. Porque para el Real Madrid, la Champions vuelve a empezar en Ámsterdam. Y esta vez, el camino hacia la gran competición continental comienza precisamente en la casa de una de sus futbolistas.

Ajax y Real Madrid se citan el 26 de agosto en Ámsterdam. La primera batalla será neerlandesa. La segunda, madrileña. Y después de 180 minutos, solo uno de los dos tendrá reservado su sitio entre los grandes de Europa.

(Fuente: Liga F Moeve)

El duelo a fondo |

(Fuente: Liga F Moeve)

✨ DÍA DE PARTIDO ✨

🔜 NEXT GAME

🏆 UEFA Women’s Champions League | Tercera ronda de clasificación – Ida

🔥 Ajax de Ámsterdam 🆚 Real Madrid 🔥

📅 Miércoles, 26 de agosto de 2026

⏰ 19:30 (horario peninsular español)

📺 Real Madrid TV

🏟️ Sportpark De Toekomst, Ámsterdam

⚔️ Ida de la tercera ronda de clasificación para la fase liga de la UEFA Women’s Champions League

El Real Madrid manda en Ámsterdam y abre la temporada 2026/27 con una noche de Champions

Entradilla: La espera terminó. Después de semanas de preparación, de amistosos, de nuevas caras, de ilusiones renovadas y de una cobertura que en esta ocasión se hizo especialmente complicada hasta prácticamente los minutos previos al comienzo del encuentro, el fútbol oficial volvió a entrar en escena y lo hizo con el Real Madrid escribiendo la primera gran historia europea de la temporada. El conjunto blanco se impuso por 0-2 al Ajax en el Sportpark De Toekomst, en la ida de la tercera ronda de clasificación de la UEFA Women’s Champions League, y regresa de Ámsterdam con una ventaja de enorme valor gracias a los goles de Felicia Schröder y Janou Levels. El resultado acerca al equipo de Pau Quesada a la fase de liga de la máxima competición continental y permite a El Partido de Manu abrir oficialmente su cobertura de la temporada 2026/27 con una noche en la que el Madrid supo mandar, resistir cuando fue necesario y golpear en los momentos que deciden las grandes eliminatorias europeas.

Hay algo especial en el primer partido oficial de una temporada. Durante semanas, el fútbol parece estar ahí, pero todavía no termina de sentirse igual. Se anuncian fichajes, se presentan camisetas, se disputan amistosos, los entrenadores prueban sistemas, las futbolistas recuperan sensaciones después del verano y los aficionados comienzan a mirar el calendario esperando encontrar esa fecha que marque el verdadero regreso. La pretemporada sirve para preparar, para construir y para equivocarse sin que el resultado tenga consecuencias clasificatorias, pero llega un momento en el que todo cambia. Llega el día en el que ya no hay margen para hablar de preparación, porque el balón empieza a rodar y lo que sucede sobre el césped cuenta. Ese día llegó para el Real Madrid en Ámsterdam y, con él, llegó también para nosotros. El Ajax-Real Madrid se convirtió en el primer encuentro oficial de la temporada 2026/27 que contamos en El Partido de Manu, el primer testimonio de un curso que vuelve a abrirse con la misma ilusión de siempre y con la responsabilidad de acompañar al fútbol femenino partido a partido, competición a competición y protagonista a protagonista.

Además, esta primera noche no llegó acompañada precisamente de todas las facilidades que hubiéramos querido. La cobertura del encuentro se hizo especialmente difícil y hasta poco antes del pitido inicial tuvimos que esperar para poder disponer de la información necesaria con la que afrontar el partido y contar todo lo que sucediera en Ámsterdam con el nivel de detalle que queremos ofrecer. Hubo que trabajar prácticamente hasta el último momento, buscar información, contrastar datos y esperar para poder construir una cobertura que estuviera a la altura de lo que significaba el regreso de la competición oficial. Es una parte de la historia que normalmente no aparece cuando se publica una crónica, pero que también forma parte de esta noche. Porque detrás de cada texto hay un trabajo que empieza mucho antes de que el árbitro señale el inicio y, en esta ocasión, esa preparación tuvo todavía más dificultad. Por eso, cuando finalmente comenzó el encuentro y vimos al Real Madrid preparado para disputar su primera batalla oficial del nuevo curso, la sensación fue todavía más especial: después de todo, la temporada ya estaba aquí.

Y no era cualquier partido el que iba a inaugurarla. Europa esperaba. La UEFA Women’s Champions League volvía a poner al Real Madrid delante de un desafío que el club ya conoce, pero que nunca puede darse por hecho. El objetivo era superar al Ajax en una eliminatoria a doble partido y alcanzar de nuevo la fase de liga, ese escenario en el que se reúnen los grandes equipos del continente y que el conjunto blanco ya consiguió conquistar la temporada pasada después de superar al Eintracht Frankfurt. El Real Madrid logró entonces meterse entre la élite y terminó alcanzando los cuartos de final, una experiencia que ha elevado todavía más las expectativas alrededor de un proyecto que ya no quiere conformarse con participar en Europa, sino competir en ella con ambición. La nueva temporada comienza, precisamente, intentando repetir ese camino. El primer obstáculo era el Ajax y el primer asalto se disputaba lejos de Madrid.

El conjunto neerlandés tampoco había llegado hasta aquí por casualidad. El Ajax había tenido que superar la ronda anterior de clasificación y llegaba a la eliminatoria después de haber competido en su propio mini-torneo europeo, por lo que no se trataba de un rival al que el Real Madrid pudiera mirar por encima del hombro. La propia UEFA situaba al conjunto neerlandés entre los equipos que habían avanzado desde la segunda ronda de clasificación, después de superar sus compromisos previos, mientras que el Real Madrid afrontaba esta tercera ronda con la condición de uno de los clubes llamados a luchar por entrar nuevamente entre los mejores de Europa. (UEFA.com⁠)

El escenario tampoco era menor. El Sportpark De Toekomst, en Ámsterdam, recibía al Real Madrid en una noche que tenía todos los ingredientes de una verdadera apertura europea. El fútbol neerlandés siempre ha tenido una relación especial con la formación, con el talento joven y con la capacidad de construir futbolistas desde edades tempranas, y el Ajax representa buena parte de esa identidad. Para muchas de las jugadoras locales, enfrentarse al Real Madrid suponía además una oportunidad para demostrar que podían competir contra uno de los grandes nombres del fútbol europeo. Para las madridistas, en cambio, era el primer examen real de un curso que todavía está empezando a tomar forma.

Pau Quesada debía poner en funcionamiento un equipo que había trabajado durante la pretemporada para llegar preparado a este momento. El último amistoso, ante el Deportivo, había servido para cerrar la preparación con una victoria por 2-1 y dejar buenas sensaciones antes del estreno oficial. El Real Madrid había remontado aquel encuentro después de comenzar por detrás en el marcador, con los goles de Oihane Sánchez y Pau Rubio, y había terminado esa fase de preparación con cuatro victorias en cinco partidos. Pero todo aquello pertenecía ya al pasado cuando las futbolistas salieron al césped del De Toekomst. La Champions no entiende de resultados amistosos. La Champions exige respuestas. (Real Madrid⁠)

El once elegido por Quesada reflejaba también buena parte de las novedades de este nuevo Real Madrid. Merle Frohms ocupó la portería, con Eva Navarro, María Méndez, Bella Andersson y Janou Levels formando la línea defensiva. Elisa Senß, Irune Dorado y Andreia Jacinto ocuparon el centro del campo, mientras que Lotte Keukelaar, Linda Caicedo y Felicia Schröder formaron el frente ofensivo. Era un equipo que mezclaba futbolistas asentadas con nuevas incorporaciones y jóvenes llamadas a tener un papel importante durante la temporada. Y entre todas ellas había un nombre cuya presencia convertía el encuentro en algo especialmente diferente: Lotte Keukelaar. El Real Madrid confirmaba así un once inicial con varias de las piezas que están llamadas a definir el proyecto de Quesada en este nuevo curso. (Real Madrid⁠)

Keukelaar no necesitaba que nadie le explicara qué significaba aquella noche. Había nacido en Vleuten, había llegado a las categorías inferiores del Ajax en 2021 y había crecido dentro de la estructura del club hasta convertirse en una de las grandes promesas del fútbol neerlandés. Su salto al Real Madrid había supuesto una de las operaciones más importantes del mercado femenino neerlandés, y el destino quiso que regresara a Ámsterdam para enfrentarse precisamente al club que había sido su casa. El fútbol tiene esas ironías que hacen que una eliminatoria pueda tener una historia incluso antes de que se produzca el primer remate. Keukelaar volvía a un lugar conocido, pero lo hacía para defender un escudo diferente. (Diario AS⁠)

Con el pitido inicial desaparecieron las historias personales y comenzó la competición. El Real Madrid salió decidido a asumir el control del partido y durante buena parte de los primeros minutos quiso demostrar que no había viajado a Países Bajos para especular. La presión alta fue una de las primeras señales de identidad del conjunto blanco. Las madridistas intentaban impedir que el Ajax pudiera salir con comodidad desde atrás, buscando recuperar rápidamente la pelota y obligando a las locales a jugar con menos tiempo del que necesitaban para construir sus ataques. Esa presión permitía al Madrid vivir más cerca del área contraria y, poco a poco, comenzar a generar las primeras situaciones de peligro.

El Ajax intentaba responder, pero le costaba encontrar continuidad. Cuando conseguía superar la primera línea de presión, todavía tenía que enfrentarse a un Real Madrid que estaba bien colocado y que no quería conceder espacios. En el otro lado, las blancas trataban de mover el balón con paciencia, esperando que apareciera un hueco en la defensa local. Linda Caicedo buscaba recibir en posiciones abiertas para atacar desde el uno contra uno, Keukelaar cambiaba de posición para encontrar espacios y Schröder ejercía de referencia ofensiva, fijando a las defensoras y esperando su oportunidad.

La colombiana tuvo protagonismo durante la primera parte y dejó muestras de esa capacidad que le permite cambiar un partido con una aceleración, un regate o una recepción orientada. El Madrid encontraba en ella una vía constante para romper líneas y obligar al Ajax a retroceder. Pero el equipo neerlandés también estaba demostrando por qué había llegado hasta esta ronda. Las locales cerraban espacios, intentaban mantener las líneas juntas y confiaban en que, con el paso de los minutos, el Real Madrid pudiera comenzar a perder precisión.

No ocurrió. Al menos no durante la mayor parte de la primera mitad. El equipo de Quesada mantuvo una presión que incomodaba al Ajax y fue acumulando presencia en campo contrario. Irune Dorado participaba en la circulación, Senß ofrecía equilibrio y Andreia buscaba posiciones entre líneas para acelerar las jugadas cuando aparecía la oportunidad. El Madrid quería encontrar el gol, pero también quería hacerlo sin perder el control de un partido que todavía tenía por delante muchos minutos.

Y mientras el encuentro avanzaba, la sensación era que el primer gol podía estar cada vez más cerca. El Ajax comenzaba a sufrir las constantes llegadas del Real Madrid, aunque todavía conseguía mantener la portería a cero. Las blancas no encontraban una ocasión absolutamente clara tras otra, pero sí acumulaban suficientes aproximaciones como para hacer pensar que el 0-0 no podía durar eternamente.

Hasta que llegó el minuto 42.

Felicia Schröder se colocó delante del balón para lanzar una falta. En ese instante, todo pareció detenerse durante unos segundos. El partido llevaba más de cuarenta minutos de equilibrio, de presión, de intentos, de movimientos y de disputas, y una acción a balón parado podía romperlo todo. Schröder sabía que tenía una oportunidad magnífica para estrenarse oficialmente con el Real Madrid y no necesitó que nadie le explicara la importancia del momento.

La delantera sueca tomó carrera y golpeó el balón con una precisión extraordinaria. La pelota se elevó por encima de la barrera, encontró una trayectoria limpia y comenzó a caer hacia la portería con esa mezcla de potencia y precisión que convierte un lanzamiento de falta en algo mucho más parecido a una obra de arte que a una simple acción de juego. Liefting intentó reaccionar, pero el balón ya viajaba hacia el lugar exacto en el que una guardameta puede estirarse todo lo que quiera y aun así no llegar. La red se movió y el Real Madrid encontró el 0-1 justo antes del descanso.

No era simplemente un gol. Era el primer gol oficial del Real Madrid en la temporada 2026/27. Era también el primer gol oficial de Felicia Schröder con la camiseta blanca. Y era, además, un gol que llegaba en un momento psicológico perfecto, cuando el Ajax comenzaba a pensar que podía marcharse al vestuario con el empate después de haber resistido durante buena parte de la primera mitad. Schröder convirtió una falta en una ventaja y una ventaja en una declaración de intenciones. La sueca había llegado al Real Madrid para asumir responsabilidades y su primera gran noche competitiva comenzaba exactamente como seguramente había imaginado: marcando en Europa.

El Real Madrid se marchó al descanso por delante y con la sensación de haber hecho muchas cosas bien. Había dominado durante fases importantes, había presionado arriba, había obligado al Ajax a defender cerca de su área y había encontrado finalmente el gol que tanto estaba buscando. Pero la segunda parte iba a plantear un escenario diferente.

Porque el Ajax salió del vestuario dispuesto a demostrar que la eliminatoria seguía completamente abierta.

Las neerlandesas adelantaron líneas y aumentaron la intensidad. El Real Madrid comenzó a tener más dificultades para mantener la posesión durante largos períodos y el partido empezó a acercarse a la portería de Merle Frohms. De repente, las blancas tenían que defender una ventaja mínima ante un rival que había recuperado confianza. El 0-1 era bueno, pero cualquier error podía devolver al Ajax al partido.

Y ahí apareció Frohms. La guardameta alemana tuvo que intervenir en varias ocasiones y especialmente ante Van Koppen, una de las futbolistas que más peligro estaba generando en el conjunto local. El Ajax encontró en su atacante una vía para intentar hacer daño por los costados y Frohms tuvo que mantenerse extremadamente atenta para evitar que las aproximaciones terminaran convirtiéndose en ocasiones claras. En uno de esos momentos, la guardameta madridista salió con rapidez para impedir un remate de Van Koppen y sostuvo la ventaja cuando más presión estaba recibiendo su equipo. (Diario AS⁠)

Ese tramo del partido fue importante porque permitió medir otra faceta del Real Madrid. No siempre se puede dominar. No siempre se puede tener la pelota. No siempre el rival permite jugar como uno quiere. Y en Europa, cuando el partido se vuelve incómodo, los equipos que aspiran a llegar lejos necesitan saber sufrir. El Madrid sufrió durante algunos minutos, pero no se rompió. Las líneas resistieron y Frohms apareció cuando fue necesario.

La presión del Ajax fue perdiendo fuerza poco a poco y el Real Madrid comenzó a recuperar metros. Las blancas volvieron a encontrar espacios y entendieron que podían hacer daño si conseguían superar la primera línea local. Quesada movió el banquillo, buscó piernas frescas y trató de devolver al equipo la capacidad de controlar el ritmo. Porque el segundo gol no era solamente una cuestión de ambición. Era una cuestión de seguridad.

Un 0-1 mantiene al rival con vida. Un 0-2 cambia la eliminatoria.

Y entonces apareció Janou Levels.

La neerlandesa recibió la oportunidad de convertirse en protagonista en su propio país y no la desaprovechó. La acción nació con participación de Keukelaar, cuya presencia en el encuentro continuaba adquiriendo una dimensión casi cinematográfica. La futbolista que había crecido en el Ajax estaba ahora ayudando al Real Madrid a castigar a su antiguo club en una noche que ya era especial antes de comenzar.

El balón terminó llegando a Levels dentro del área y la lateral atacó la jugada con decisión. El primer intento no fue suficiente para cerrar la acción, pero Levels continuó detrás del balón, mantuvo la concentración y volvió a intervenir cuando la jugada todavía estaba viva. Esa insistencia tuvo recompensa. El balón acabó encontrando el camino hacia la portería del Ajax y el marcador cambió a 0-2.

El segundo tanto no tuvo la belleza estética del lanzamiento de falta de Schröder, pero tuvo algo igual de importante: carácter. Levels no abandonó la jugada cuando la primera posibilidad no salió como esperaba. Siguió atacando el balón, siguió creyendo y terminó encontrando el premio. Y eso es precisamente lo que convierte algunos goles en goles importantes dentro de una eliminatoria: no solamente la forma en la que entran, sino el momento en el que aparecen y la personalidad que hay detrás de ellos.

El Ajax recibió el segundo golpe cuando intentaba encontrar el empate. Las locales habían tenido su momento, habían puesto a prueba al Madrid y habían obligado a Frohms a intervenir, pero cuando las blancas volvieron a tener una oportunidad clara, no perdonaron. El 0-2 convirtió una noche complicada en una noche extraordinaria para el conjunto de Quesada.

Desde ese instante, el objetivo era claro: proteger la ventaja.

El Real Madrid no necesitaba correr detrás de un tercer gol. No necesitaba convertir el encuentro en una batalla abierta. Tenía que gestionar los últimos minutos con inteligencia y evitar cualquier situación que permitiera al Ajax recuperar la esperanza. Las sustituciones ayudaron a refrescar al equipo y a mantener la intensidad necesaria para cerrar el partido. El conjunto blanco entendió que una buena noche europea no consiste únicamente en marcar, sino también en saber cuándo dejar que el reloj trabaje a tu favor.

El Ajax siguió buscando. Las locales no querían marcharse de su estadio con un 0-2 y trataron de encontrar alguna ocasión que pudiera darles oxígeno antes de viajar a Madrid. Pero el Real Madrid mantuvo la concentración y protegió la portería de Frohms. El paso de los minutos empezó a convertirse en el mejor aliado de las blancas y el pitido final terminó confirmando lo que ya parecía evidente: el Madrid había hecho el trabajo.

0-2.

Victoria a domicilio.

Portería a cero.

Dos goles.

Y una eliminatoria que viaja a Madrid con el Real Madrid en una posición extraordinariamente favorable.

El resultado no clasifica todavía al conjunto blanco, porque queda el partido de vuelta y el Ajax tendrá que intentar cambiar una eliminatoria que ahora mismo se le ha puesto cuesta arriba. Pero el Real Madrid ha conseguido exactamente lo que necesitaba en una ida europea: ganar fuera de casa y evitar que el rival encontrara un gol que pudiera convertir la vuelta en una montaña todavía más peligrosa.

El próximo 2 de septiembre, el Alfredo Di Stéfano será el escenario del segundo capítulo. La UEFA sitúa la vuelta entre Real Madrid y Ajax en Madrid y el conjunto blanco llegará después de este 0-2 con la posibilidad de cerrar en casa el trabajo iniciado en Ámsterdam. (UEFA.com⁠)

Y entonces habrá que volver a hablar de Europa, pero esta vez desde Madrid.

Mientras tanto, esta noche deja muchas imágenes. Deja a Felicia Schröder celebrando su primer gol oficial como madridista después de ejecutar una falta perfecta. Deja a Janou Levels encontrando el premio después de insistir en una jugada que parecía no terminar de resolverse. Deja a Merle Frohms sosteniendo al equipo cuando el Ajax apretó. Deja a Linda Caicedo ofreciendo su talento durante una primera parte en la que el Madrid consiguió someter a su rival con presión y posesión. Y deja, por encima de todo, a Lotte Keukelaar regresando a Ámsterdam y participando en la noche europea del equipo que ahora representa.

Pero también deja algo que no aparece en ninguna estadística: el inicio de una nueva temporada.

Para El Partido de Manu, este 0-2 será siempre el resultado con el que comenzó oficialmente nuestra cobertura de la temporada 2026/27. Y eso hace que la noche tenga un valor diferente. Porque una temporada no es únicamente un calendario de partidos. Es también una sucesión de primeras veces, de historias, de descubrimientos y de momentos que, con el paso de los meses, terminan adquiriendo un significado que quizá todavía no podemos medir. Esta ha sido nuestra primera crónica oficial del nuevo curso y ha llegado desde Ámsterdam, en una eliminatoria de Champions y con el Real Madrid dando un paso importante hacia la fase de liga.

La dificultad previa para conseguir una cobertura completa hasta prácticamente el comienzo del partido hace que esa sensación sea todavía más fuerte. Hubo momentos en los que no estaba claro cómo íbamos a poder contar el encuentro con el nivel de detalle que queríamos, pero finalmente pudimos hacerlo. Y cuando el árbitro señaló el inicio, todo aquello dejó de importar durante noventa minutos. Solo quedaba el fútbol. Solo quedaba el Real Madrid. Solo quedaba una eliminatoria europea que había que jugar.

Eso también es parte de hacer periodismo deportivo. No todo sucede delante de las cámaras. No todo está preparado. Hay días en los que la información llega con tiempo y otros en los que hay que trabajar hasta el último segundo para poder construir una historia. Esta noche fue una de esas. Y quizá por eso el final se disfruta todavía más.

Porque el fútbol oficial ha vuelto.

Y El Partido de Manu también.

El Real Madrid ha sido el encargado de abrir esta nueva temporada para nosotros y lo ha hecho con una victoria que deja muy buenas sensaciones. El equipo de Pau Quesada todavía tiene mucho margen para crecer, algo lógico cuando estamos hablando del primer encuentro oficial de un curso que acaba de comenzar, pero ya ha mostrado varias de las características que pueden definir su temporada: presión alta, capacidad para dominar con balón, talento en ataque, alternativas desde el banquillo y, sobre todo, capacidad para resistir cuando el partido se pone incómodo.

También ha dejado claro que las nuevas piezas quieren empezar a escribir su propia historia. Schröder no ha necesitado esperar semanas para demostrar su capacidad de aparecer en los grandes escenarios. Levels ha encontrado un gol importante en un momento decisivo. Frohms ha respondido bajo presión y Keukelaar ha convertido un regreso que podía haber estado dominado por la nostalgia en una noche de celebración con la camiseta blanca.

El Real Madrid vuelve a tener Europa delante y la sensación después de Ámsterdam es que quiere volver a quedarse.

La temporada pasada, el equipo tuvo que superar al Eintracht Frankfurt para acceder a la fase de liga. Aquella clasificación abrió las puertas de una aventura europea que terminaría llevando al Real Madrid hasta los cuartos de final. Ahora el camino vuelve a comenzar desde una eliminatoria previa y el Ajax es el primer rival. La diferencia es que esta vez el Madrid ya sabe lo que hay al otro lado de esa puerta. Sabe lo que significa enfrentarse a los mejores. Sabe lo que significa jugar grandes noches europeas. Y sabe también que para llegar hasta ellas hay que superar noches como esta.

La primera ya está superada y además, con nota.

El 0-2 de Ámsterdam no es una sentencia, pero sí es una ventaja que obliga al Ajax a realizar un partido prácticamente perfecto en Madrid. El conjunto neerlandés tendrá que marcar y, al mismo tiempo, evitar que el Real Madrid encuentre un gol que podría hacer todavía más complicado el camino de la remontada. Las blancas, por su parte, podrán jugar con el resultado conseguido en el bolsillo, pero sabiendo que todavía queda un partido que debe afrontarse con la misma seriedad que el primero.

Porque en Champions nunca conviene confiarse.

Porque el fútbol europeo castiga cualquier exceso de confianza.

Y porque el Real Madrid sabe que el trabajo todavía no está terminado.

Pero esta noche sí toca disfrutar.

Toca disfrutar de una victoria que permite volver a casa con una ventaja de dos goles. Toca disfrutar de un estreno oficial que ha comenzado de la mejor manera posible. Toca disfrutar de Schröder, de Levels, de Frohms, de Keukelaar y de todas las futbolistas que han conseguido que el primer capítulo de esta nueva temporada tenga un final feliz.

Y toca disfrutar también de haber vuelto a contar fútbol.

Porque después de semanas de espera, después de toda la preparación, después de las dificultades de una cobertura que no estuvo asegurada hasta prácticamente el comienzo y después de todas las dudas que acompañan siempre a un nuevo inicio, el balón finalmente echó a rodar y El Partido de Manu pudo volver a hacer aquello para lo que nació: estar ahí, contar lo que ocurre y poner palabras a las historias que el fútbol femenino va dejando por el camino.

La primera historia de la temporada 2026/27 tiene acento europeo.

Tiene acento neerlandés.

Tiene un 0-2.

Tiene un lanzamiento de falta de Schröder que abrió la noche cuando el descanso ya se acercaba, tiene la insistencia de Levels para encontrar el segundo cuando el Ajax todavía intentaba cambiar el guion y tiene la seguridad de un Real Madrid que supo entender cuándo dominar, cuándo sufrir y cuándo golpear.

Pero, sobre todo, tiene un mensaje que queda escrito después de la primera noche oficial del nuevo curso: el Real Madrid quiere volver a estar entre los mejores de Europa.

Y ha empezado a demostrarlo en Ámsterdam.

Ahora la historia continúa en Madrid, donde el Alfredo Di Stéfano espera para conocer el desenlace de una eliminatoria que el conjunto blanco ha dejado muy encaminada. El Ajax tendrá que buscar una remontada complicada y el Real Madrid tendrá que completar el trabajo. Hasta entonces, la ventaja está en manos blancas y la primera batalla europea ya tiene dueño.

La temporada 2026/27 acaba de comenzar oficialmente.

Y después de una noche como esta, después de un 0-2 que permite mirar hacia adelante con optimismo y después de haber conseguido superar también las dificultades que rodearon nuestra propia cobertura, solo queda una certeza: queda muchísimo fútbol por delante y El Partido de Manu vuelve a estar preparado para contarlo.

De Porque esto acaba de empezar y la siguiente parada será todo un derbi entre el Real Madrid y el Atlético de Madrid sobre el césped de Valdebebas.

📋 Ficha técnica |

Ficha técnica:

Ajax (0): Liefting; Spitse, Knol, Visscher, Noordam; Touon (Thomas 63′), van Hensbergen (Smits 87′), Kees; Kip (van Egmond 87′), Snoeijs, van Koppen (van Dijk 74′).

Real Madrid (2): Frohms; Eva Navarro (Angeldahl 60′), María Méndez, Andersson, Levels (Silvia Cristóbal 81′); Senß, Irune, Andreia Jacinto; Keukelaar (Comendador 81′), Schröder (Beerensteyn 81′), Linda Caicedo (Noe Bejarano 46′).

Árbitra: Maria Sole Ferrieri Caputi (Italia). Amonestó a Eva Navarro (minuto 18).

Estadio: Sportpark De Toekomst (Amsterdam).

Goles |

0-1 Schröder 41’ ⚽️

0-2 Levels 72’ ⚽️

(Fuente: Real Madrid)