“El Partido de Manu”

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Efemérides | Cuatro años de Grace Chanda y seis de un Real Madrid que cambió la historia

(Fuente: Madrid CFF)

🟨 El fútbol femenino madrileño vive una doble efeméride: se cumplen cuatro años desde la llegada de Grace Chanda al Madrid Club de Fútbol Femenino y seis desde que el Real Madrid puso en marcha su proyecto femenino tras la fusión por absorción del Club Deportivo Tacón. Dos fechas separadas en el calendario, pero unidas por una misma historia de transformación, crecimiento y protagonismo de la mujer en el fútbol de la capital.

Hay fechas que aparecen marcadas en el calendario y que, con el paso del tiempo, terminan adquiriendo un significado mucho mayor del que uno podía imaginar cuando sucedieron. Este 3 de septiembre es una de ellas. Se cumplen cuatro años desde que Grace Chanda fichó por el Madrid Club de Fútbol Femenino y, al mismo tiempo, seis años desde que comenzó a ponerse en marcha el proyecto femenino del Real Madrid después de la fusión por absorción del Club Deportivo Tacón. Dos acontecimientos diferentes, dos caminos distintos y dos historias que forman parte de la evolución que ha experimentado el fútbol femenino madrileño durante los últimos años, pero también una fecha que, en lo personal, invita inevitablemente a mirar atrás, recordar el camino recorrido y entender hasta qué punto las experiencias profesionales terminan dejando huella en todo aquello que viene después.

Porque la llegada de Grace Chanda al Madrid CFF no fue un fichaje más para quien escribe estas líneas. Fue, y sigue siendo, una de esas operaciones que guardan un significado especial por todo lo que representaron. Está confirmado y es un hecho: la incorporación de la futbolista zambiana fue el primer fichaje que un servidor realizó como responsable de la página web oficial del Madrid Club de Fútbol Femenino, durante mi etapa formando parte del departamento de prensa de la entidad. Aquella responsabilidad se desarrolló entre 2022 y 2025, tres temporadas en las que tuve la oportunidad de vivir desde dentro el día a día de un club de Liga F, conocer sus exigencias, sus tiempos, sus dificultades y también esa parte del fútbol que muchas veces no se ve cuando las luces del estadio se encienden y comienza un partido.

Grace Chanda representa, por tanto, mucho más que un nombre dentro de una plantilla o una incorporación anunciada en una página web. Representa el comienzo de una etapa profesional que me permitió conocer de primera mano cómo funciona la comunicación de un equipo de la máxima categoría del fútbol femenino español. Representa el aprendizaje de trabajar con jugadoras, entrenadores, cuerpo técnico, dirección deportiva, medios de comunicación y aficionados. Representa horas delante de un ordenador, textos preparados con cuidado, información que debía llegar a tiempo y la responsabilidad de contar desde dentro la actualidad de un equipo que, como tantos otros, luchaba cada día por hacerse un hueco y seguir creciendo en una competición que también estaba viviendo su propia transformación.

Y quizá lo más bonito de mirar aquella fotografía cuatro años después sea comprobar que aquella experiencia no terminó cuando terminó mi etapa profesional en el club. Todo lo contrario. De alguna manera, continuó creciendo y terminó formando parte de la identidad de un proyecto que hoy tiene nombre propio: El Partido de Manu. Todo aquello que aprendí trabajando en el Madrid CFF, desde los entresijos de un departamento de prensa hasta la manera de contar una historia relacionada con una futbolista, un fichaje o un partido, fue también construyendo la mirada periodística con la que después pude desarrollar este proyecto personal. El conocimiento adquirido desde dentro de un club de Liga F se convirtió en una herramienta fundamental para comprender todavía mejor aquello que sucede fuera de los focos y para contar el fútbol femenino con una perspectiva mucho más cercana, más profesional y, sobre todo, más humana.

Pero aquella etapa dejó también recuerdos deportivos que difícilmente pueden borrarse. Y entre todos ellos existe uno que merece ocupar un lugar especial. Porque en la misma etapa en la que comenzó ese camino profesional llegó una de esas tardes que pasan a formar parte de la historia de un club. El 21 de mayo de 2023, en la última jornada de la Liga F, el Madrid CFF recibió al FC Barcelona en el Estadio Fernando Torres. Sobre el papel, parecía uno de esos partidos en los que la lógica apuntaba hacia el gigante azulgrana. El Barça llegaba como campeón y acumulaba una impresionante racha de imbatibilidad en la competición doméstica. Pero aquel día el fútbol decidió escribir otra historia.

Racheal Kundananji se encargó de poner patas arriba cualquier pronóstico. Primero en el minuto 30 y después en el 37, la delantera zambiana encontró el camino del gol en dos ocasiones para colocar un extraordinario 2-0 en el marcador. El Barcelona trató de reaccionar y, tras el descanso, apareció Alexia Putellas. La capitana azulgrana regresaba al gol después de su lesión y encontró en el minuto 64 el tanto que devolvía la emoción al encuentro. Sin embargo, el Madrid CFF resistió hasta el final y terminó celebrando una victoria histórica por 2-1.

Aquel triunfo no fue solamente una victoria. Fue el punto final a una de las rachas más impresionantes que había conocido el fútbol femenino español. El Barcelona llevaba 719 días sin perder un partido de Liga y había encadenado 64 encuentros consecutivos sin conocer la derrota desde aquel 1 de junio de 2021 en el que había caído frente al Atlético de Madrid. El Madrid CFF fue quien consiguió poner fin a aquella extraordinaria condición de invicto, precisamente en la última jornada de una temporada histórica para el conjunto madrileño. V

Y resulta imposible no detenerse en ese recuerdo cuando cuatro años después uno mira hacia atrás y piensa en todo lo que ha ocurrido desde entonces. Porque el fútbol femenino cambia deprisa. Cambian las plantillas, cambian los escudos, cambian los estadios, cambian las competiciones y cambian también las personas que trabajan alrededor de los equipos. Lo que permanece son las historias. Permanecen aquellas noches en las que una noticia adquiere un significado especial, aquellos fichajes que se recuerdan por haber abierto una etapa y aquellos partidos que consiguen convertirse en algo más grande que un simple resultado.

Mientras tanto, al otro lado de esta historia, también se cumplen seis años desde que el Real Madrid comenzó a dar forma a su proyecto femenino después de la fusión por absorción del Club Deportivo Tacón. Aquel movimiento supuso la entrada definitiva del club blanco en una realidad que ya no podía entenderse como algo secundario dentro del fútbol español. Desde entonces, el Real Madrid ha construido su propio camino dentro del fútbol femenino, convirtiéndose en uno de los grandes protagonistas de la competición y contribuyendo a elevar todavía más la dimensión que ha alcanzado este deporte.

Seis años después de aquel comienzo y cuatro años después de la llegada de Grace Chanda al Madrid CFF, resulta inevitable pensar en todo lo que ha cambiado. Y también en todo lo que queda por cambiar. Porque detrás de cada fichaje, de cada comunicado, de cada fotografía, de cada partido y de cada celebración existen personas que han dedicado una parte de su vida a construir esta historia. Personas que trabajan cuando nadie las ve, que escriben cuando todavía no ha empezado el partido y que siguen contando lo que sucede cuando el estadio ya se ha quedado vacío.

En mi caso, Grace Chanda fue el principio de una etapa que me permitió aprender desde dentro. El Madrid Club de Fútbol Femenino fue una escuela profesional que me enseñó cómo se trabaja en un club de Liga F y que, con el paso del tiempo, terminó influyendo inevitablemente en la manera de entender el periodismo y la comunicación deportiva. Y El Partido de Manu nació y creció también con parte de ese aprendizaje. Por eso esta efeméride no habla únicamente de Grace Chanda, del Madrid CFF o del Real Madrid. Habla también de un camino profesional y personal que comenzó mucho antes de que este proyecto alcanzara la dimensión que tiene hoy.

Quizá por eso las fechas, cuando pasan los años, dejan de ser simples números. El 3 de septiembre de 2022 fue el comienzo de una historia para Grace Chanda en el Madrid CFF. Seis años atrás, el fútbol femenino del Real Madrid comenzaba igualmente una nueva etapa. Y entre ambas fechas hay algo que permanece intacto: la certeza de que el fútbol femenino no se construye únicamente con grandes nombres, grandes estadios o grandes resultados. También se construye con personas que creen en él, que trabajan por él y que dejan una pequeña parte de sí mismas en cada proyecto.

Cuatro años después, recordar a Grace Chanda es recordar el primer capítulo de una etapa profesional que significó muchísimo. Recordar aquel 2-1 al Barcelona es recordar que el Madrid CFF fue capaz de hacer historia y derribar una racha de 719 días y 64 partidos de imbatibilidad. Y recordar los seis años del proyecto del Real Madrid es mirar hacia atrás para comprobar cuánto ha crecido el fútbol femenino en Madrid y cuánto camino queda todavía por recorrer.

Al final, quizá esa sea la verdadera magia de las efemérides: que no solamente nos permiten recordar lo que ocurrió, sino también comprender quiénes éramos cuando ocurrió. Y cuatro años después de aquel fichaje de Grace Chanda, seis años después de que el Real Madrid comenzara su camino en el fútbol femenino y varios años después de haber aprendido desde dentro cómo se cuentan estas historias, solo queda agradecer todo lo vivido y seguir escribiendo lo que todavía está por venir.

(Fuente: Real Madrid)

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