
♦️ La Selección española ya conoce a las tres adversarias que deberá superar en su camino hacia la gloria. Noruega, Irlanda y Suiza serán las piedras que encuentre en el camino una España que vuelve a mirar a Europa con ambición de campeona. La vigente referencia del fútbol continental, única selección capaz de conquistar las dos primeras ediciones de la UEFA Women’s Nations League, afronta un nuevo desafío con un objetivo tan exigente como ilusionante: defender su hegemonía y levantar su tercera corona para seguir escribiendo páginas doradas en la historia del fútbol femenino. El camino ya está trazado. Ahora, las de Sonia Bermúdez deberán convertir el sorteo en el primer paso hacia una nueva conquista.

La Selección española ya conoce a las tres adversarias que deberá superar en su camino hacia la gloria. Noruega, Irlanda y Suiza serán las piedras que encuentre una España que vuelve a mirar a Europa con ambición de campeona. La vigente referencia del fútbol continental, única selección capaz de conquistar las dos primeras ediciones de la UEFA Women’s Nations League, afronta un nuevo desafío con un objetivo tan exigente como ilusionante: defender su hegemonía y levantar su tercera corona para seguir escribiendo páginas doradas en la historia del fútbol femenino. El camino ya está trazado. Ahora, las de Sonia Bermúdez deberán convertir el sorteo en el primer paso hacia una nueva conquista.
El fútbol europeo ha comenzado a dibujar el escenario de una nueva batalla por el trono continental. La UEFA Women’s Nations League 2027 ya tiene definidos sus grupos y España conoce cuáles serán sus primeras rivales en una competición que volverá a poner a prueba la dimensión competitiva de las mejores selecciones del continente. El sorteo celebrado este martes en Nyon, Suiza, ha determinado el recorrido inicial de un torneo que tendrá un significado especial para el combinado nacional.
No será una edición más para España. La Selección acudirá a la tercera entrega de la competición con el orgullo de haber conquistado los dos títulos anteriores y con la responsabilidad de defender una posición que se ha ganado sobre el terreno de juego. El equipo español ha sido el gran protagonista de las dos primeras ediciones y ahora quiere prolongar una historia que comenzó en 2024 y encontró continuidad en 2025.
La ambición de alcanzar una tercera corona estará acompañada de un desafío deportivo de máxima exigencia. España tendrá que superar una fase de grupos en la que compartirá protagonismo con Noruega, Irlanda y Suiza, tres selecciones que buscarán discutirle el liderato y que representan obstáculos diferentes en el camino hacia la fase decisiva. El grupo A1 ya está configurado y cada jornada comenzará a acercar a las participantes a sus respectivos objetivos.
La Selección afrontará esta nueva aventura desde una posición privilegiada. Su condición de bicampeona no será únicamente un reconocimiento a los éxitos anteriores, sino también un recordatorio de la exigencia que supone mantenerse en lo más alto. El fútbol internacional no concede treguas y cada nueva competición obliga a demostrar que los triunfos del pasado pueden convertirse en argumentos para seguir compitiendo en el presente.
España quiere volver a reinar. La tercera edición de la UEFA Women’s Nations League ofrecerá una nueva oportunidad para confirmar la fortaleza de un proyecto que ya ha dejado una huella imborrable en el torneo. La posibilidad de conquistar tres títulos consecutivos convertiría al combinado nacional en el primer gran dominador de una competición que nació para elevar la exigencia del calendario internacional y ofrecer enfrentamientos de alto nivel entre las selecciones europeas.
El sorteo celebrado en Nyon ha situado a España en el grupo A1 como cabeza de serie. La Selección partía desde el bombo 1 de la Liga A, reservado a las cuatro mejores clasificadas del escalón principal, junto a Alemania, Dinamarca y Francia. Una posición que responde al rendimiento ofrecido durante la fase de clasificación para el Mundial de Brasil 2027, en la que el combinado español terminó como primero de su grupo.
Ese resultado permitió a España llegar al sorteo con la posibilidad de evitar a otras potencias que también aspiraban a ocupar un lugar destacado en la composición de los grupos. Sin embargo, el privilegio de ser cabeza de serie no elimina la dificultad del camino. La Liga A reúne a las selecciones más competitivas del continente y cualquier tropiezo puede tener consecuencias importantes en una fase de grupos que se disputará a lo largo de varios meses.
El grupo A1 estará compuesto por España, Noruega, Irlanda y Suiza. Cuatro selecciones, seis jornadas y un único primer puesto que permitirá acceder a la fase final. La igualdad será uno de los elementos que deberán gestionar las futbolistas españolas, conscientes de que la regularidad será determinante para alcanzar el objetivo de luchar por el título.
Noruega será una de las principales adversarias de España en esta primera fase. La selección nórdica cuenta con una tradición consolidada en el fútbol femenino internacional y una trayectoria que la convierte en un rival de máxima consideración. Su presencia en el grupo obligará a las españolas a ofrecer su mejor versión, especialmente en los enfrentamientos directos, donde los detalles pueden terminar decantando la clasificación.
El combinado noruego representa una prueba de exigencia para cualquier selección que aspire a dominar el fútbol europeo. Su experiencia en grandes campeonatos y su capacidad para competir ante las principales potencias convierten cada enfrentamiento en una oportunidad para medir el verdadero nivel de las aspirantes. España tendrá que afrontar esos encuentros con personalidad, concentración y una lectura adecuada de los diferentes momentos del juego.
Irlanda será otra de las selecciones que tratará de aprovechar la oportunidad que le brinda esta fase de grupos. El conjunto irlandés ha ido adquiriendo presencia en el panorama internacional y buscará dar un paso adelante ante rivales de mayor recorrido competitivo. Su inclusión en el grupo A1 supone un nuevo desafío para una España que no podrá conceder margen de error si quiere terminar en la primera posición.
El fútbol irlandés afrontará la competición con la motivación de medirse a una de las grandes referencias del continente. Para España, el encuentro exigirá mantener la concentración y evitar cualquier exceso de confianza. La condición de campeona no garantiza victorias y cada partido deberá disputarse con la máxima intensidad, independientemente del nombre o la trayectoria de la adversaria.
Suiza completará el cuarteto de participantes. La selección helvética será la cuarta integrante de un grupo que reunirá perfiles competitivos diferentes y que exigirá a España adaptarse a distintos escenarios. Su presencia añade un nuevo componente de dificultad a una liguilla en la que las distancias entre las selecciones pueden reducirse cuando está en juego una plaza en la fase final.
El combinado suizo tendrá la oportunidad de competir ante la vigente campeona y tratará de aprovechar sus opciones para convertirse en una de las protagonistas del grupo. España deberá prestar atención a cada enfrentamiento y entender que el camino hacia la tercera corona no se construirá únicamente en los duelos de mayor dimensión, sino también en aquellos partidos en los que la obligación de ganar puede convertirse en una presión añadida.
La composición del grupo A1 obliga, por tanto, a España a preparar una fase de grupos completa, exigente y sin concesiones. El objetivo será sumar los puntos necesarios para terminar en lo más alto de la clasificación y conseguir el billete para las semifinales. La Selección no tendrá que mirar más allá de cada jornada, aunque el horizonte de una nueva final estará presente desde el primer encuentro.
La tercera edición de la UEFA Women’s Nations League comenzará en febrero de 2027 y mantendrá una estructura dividida en tres categorías. Las selecciones europeas estarán distribuidas en las Ligas A, B y C, de acuerdo con su posición competitiva, en un sistema que busca ofrecer enfrentamientos equilibrados y mantener la importancia de los ascensos y descensos entre los diferentes niveles.
La Liga A estará integrada por las 16 mejores selecciones del continente, repartidas en cuatro grupos de cuatro equipos. España competirá en el primero de ellos, mientras que los otros tres reunirán a algunas de las grandes potencias del fútbol femenino europeo. El sistema de competición permitirá que únicamente las primeras clasificadas de cada grupo continúen en la lucha directa por el título.
La fase de grupos estará compuesta por seis jornadas. Cada selección se enfrentará a las otras tres integrantes de su grupo en dos ocasiones, una como local y otra como visitante. La regularidad será fundamental para alcanzar la primera posición y evitar que un resultado adverso pueda comprometer el trabajo realizado durante los meses anteriores.
Para España, la clasificación tendrá un valor especial. Terminar como primera del grupo A1 supondría acceder a las semifinales y mantener intactas las opciones de conquistar la tercera UEFA Women’s Nations League. El equipo de Sonia Bermúdez tendrá que gestionar el calendario, las convocatorias, el estado físico de sus futbolistas y la exigencia de una competición que se extenderá durante buena parte del año.
Las selecciones que consigan el primer puesto de cada grupo de la Liga A accederán a la fase final. Allí se decidirá el nombre de la campeona mediante eliminatorias a doble partido. Las semifinales se disputarán entre octubre y el 12 de ese mes, mientras que la final y el encuentro por el tercer puesto tendrán lugar entre el 23 de noviembre y el 4 de diciembre de 2027.
El formato a doble partido añadirá un componente estratégico a la lucha por el título. Las semifinalistas tendrán que gestionar dos encuentros para conseguir el pase a la final, con la necesidad de mantener la concentración durante los 180 minutos de cada eliminatoria. No bastará con ofrecer una gran actuación en una sola noche: la clasificación exigirá regularidad, capacidad de adaptación y fortaleza competitiva.
España conoce bien lo que significa disputar encuentros decisivos en esta competición. Sus dos títulos anteriores llegaron después de superar eliminatorias y partidos de máxima exigencia ante rivales de primer nivel. Esa experiencia será un argumento importante para afrontar una nueva fase final, aunque el camino hasta ella comenzará mucho antes, en los seis compromisos de la liguilla.
La edición de 2027 tendrá, además, una trascendencia que irá más allá de la propia lucha por el trofeo. La UEFA Women’s Nations League determinará la distribución de las ligas de cara a la fase de clasificación para la Eurocopa de 2029. Por ello, el rendimiento de las selecciones tendrá consecuencias en la configuración del siguiente ciclo internacional y en las oportunidades competitivas de cada combinado nacional.
El torneo también estará conectado con el horizonte olímpico. La competición tendrá incidencia en el proceso de clasificación para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 y en la determinación de las cuatro selecciones europeas que conseguirán las plazas previstas. La lucha por el título convivirá, por tanto, con un objetivo deportivo de enorme importancia para las aspirantes a representar al continente en la cita olímpica.
Para España, esta circunstancia convierte cada jornada en una oportunidad para consolidar su posición dentro del fútbol europeo. La Selección no solo quiere defender el trofeo que conquistó en 2025, sino también mantener su presencia entre las principales potencias del continente de cara a los próximos compromisos internacionales. El desafío tendrá varias dimensiones y exigirá una planificación deportiva capaz de responder a todas ellas.
El calendario de la fase de grupos ya permite situar los primeros grandes momentos de la competición. Las dos primeras jornadas se disputarán entre el 23 de febrero y el 6 de marzo de 2027. Será entonces cuando España comience a recorrer el camino hacia la tercera corona, con Noruega, Irlanda y Suiza como primeras adversarias en una liguilla que marcará buena parte de sus aspiraciones.
La competición continuará en abril. Las jornadas tercera y cuarta están previstas entre el 13 y el 24 de abril de 2027, un segundo bloque de encuentros que podrá resultar determinante para conocer qué selecciones llegan mejor posicionadas a la recta final. La acumulación de partidos y la necesidad de mantener el rendimiento convertirán ese periodo en una prueba importante para las aspirantes.
La fase de grupos concluirá en junio. Las jornadas quinta y sexta se disputarán entre el 7 y el 15 de junio de 2027, momento en el que quedarán definidos los cuatro equipos que accederán a la fase final. España buscará llegar a esas últimas citas con opciones de asegurar el liderato y evitar que la clasificación dependa de otros resultados.
Después llegará el momento de las eliminatorias. Las semifinales, previstas entre el 4 y el 12 de octubre de 2027, reunirán a las cuatro campeonas de grupo de la Liga A. Será el primer gran examen para las aspirantes al título, que deberán demostrar que su rendimiento durante la fase de grupos puede trasladarse a una eliminatoria de máxima exigencia.
La final y el partido por el tercer puesto se disputarán entre el 23 de noviembre y el 4 de diciembre de 2027. En esas fechas se conocerá el nombre de la nueva campeona y se cerrará una edición que promete mantener la emoción hasta sus últimos encuentros. España espera estar presente en esa cita y tener la oportunidad de defender su condición de reina de la competición.
El calendario dibuja así un recorrido de varios meses en el que la planificación será tan importante como el rendimiento sobre el terreno de juego. Las selecciones deberán gestionar diferentes ventanas internacionales y mantener la competitividad durante un periodo prolongado. Para España, el reto será encontrar la continuidad necesaria para convertir su condición de favorita en resultados.
La distribución de los grupos de la Liga A presenta otros enfrentamientos de gran atractivo. El grupo A2 estará integrado por Francia, Inglaterra, Austria y Portugal. Cuatro selecciones que buscarán hacerse con el liderato y que protagonizarán una de las liguillas más interesantes de la competición, con dos potencias europeas como Francia e Inglaterra dispuestas a pelear por la clasificación.
El grupo A3 reunirá a Dinamarca, Italia, Islandia y Gales. Será otro cuarteto de características diferentes, en el que la experiencia internacional y la capacidad de competir en escenarios de máxima exigencia tendrán un peso importante. La lucha por la primera posición permitirá conocer a otra de las selecciones que accederán a las semifinales.
Por su parte, el grupo A4 estará compuesto por Alemania, Países Bajos, Suecia y Escocia. La presencia de varias selecciones históricas del fútbol femenino europeo convierte este grupo en otro de los grandes focos de atención. Alemania, subcampeona de la edición de 2025, tendrá que afrontar una fase de grupos exigente si quiere volver a pelear por el título.
La Liga B también contará con cuatro grupos de cuatro selecciones. Serbia, Bélgica, Albania y Rumanía compartirán el grupo B1; Ucrania, República Checa, Grecia y Lituania formarán el B2; Polonia, Finlandia, Irlanda del Norte y Bielorrusia competirán en el B3; mientras que Eslovenia, Turquía, Hungría y Kosovo integrarán el B4.
La Liga C completará la distribución de participantes con seis grupos. Eslovaquia, Croacia, Bulgaria y Gibraltar estarán en el C1; Letonia, Azerbaiyán, Georgia y Liechtenstein, en el C2; Israel, Islas Feroe, Macedonia del Norte y Andorra, en el C3; Luxemburgo, Bosnia y Herzegovina, Estonia y San Marino, en el C4; Malta, Moldavia y Chipre, en el C5; y Montenegro, Kazajistán y Armenia, en el C6.
Esta estructura permitirá que la competición mantenga su dimensión continental y ofrezca oportunidades a selecciones de diferentes niveles. La división en tres ligas no solo determinará el camino hacia el título, sino que también contribuirá a configurar el escenario competitivo de los próximos años. Los ascensos, los descensos y la posición final de cada equipo tendrán una importancia añadida en el desarrollo del fútbol de selecciones.
España, mientras tanto, tendrá que concentrarse en su propio recorrido. El grupo A1 será el primer obstáculo de una aventura que puede terminar con una nueva noche de celebración. Noruega, Irlanda y Suiza intentarán impedir que la Selección prolongue su reinado, pero el equipo español afrontará el desafío con la experiencia de quien ya conoce el camino hacia el éxito.
La responsabilidad recaerá también sobre Sonia Bermúdez, que tendrá la oportunidad de seguir construyendo su trayectoria al frente del combinado nacional. La seleccionadora ya sabe lo que significa conquistar esta competición y ahora deberá preparar a sus futbolistas para una edición en la que el margen de error será reducido. El objetivo será mantener la identidad competitiva de España y encontrar las soluciones necesarias para superar cada adversidad.
La tercera corona no se conseguirá únicamente con el recuerdo de las dos anteriores. España tendrá que volver a competir, demostrar su superioridad y responder a las exigencias de un torneo en el que todas las selecciones conocen el valor de derrotar a la vigente campeona. El prestigio acumulado será un estímulo, pero también una motivación adicional para quienes quieran poner fin a su dominio.
El sorteo de Nyon ha despejado las primeras incógnitas y ha marcado el punto de partida de una nueva ilusión. España ya sabe quiénes serán sus rivales en la fase de grupos, cuándo comenzará su recorrido y qué tendrá que hacer para alcanzar la fase final. La hoja de ruta está definida, aunque el desenlace dependerá de lo que suceda sobre el césped.
La Selección volverá a defender el escudo de campeona con la ambición de seguir haciendo historia. Dos títulos consecutivos han situado a España en un lugar privilegiado dentro de la UEFA Women’s Nations League. Ahora, el desafío consiste en transformar ese legado en una nueva conquista y demostrar que el dominio español puede prolongarse una vez más.
El camino hacia la tercera corona ya está trazado. Noruega, Irlanda y Suiza serán las primeras adversarias de una España que quiere seguir reinando en Europa. La cuenta atrás para febrero de 2027 ya ha comenzado y el sueño de levantar un nuevo trofeo vuelve a estar sobre la mesa.

España no necesita imaginar cómo se alcanza la gloria en esta competición. La Selección ya ha demostrado en dos ocasiones que sabe superar los momentos decisivos y convertir las grandes noches en recuerdos imborrables. Las conquistas de 2024 y 2025 forman parte de una historia que ha situado al combinado nacional en lo más alto de la UEFA Women’s Nations League. Dos títulos consecutivos que explican la dimensión del desafío que comenzará en febrero de 2027.
La primera corona llegó el 28 de febrero de 2024. Aquel día, España escribió una nueva página dorada de su historia en el Estadio La Cartuja de Sevilla, donde se enfrentó a Francia en la gran final de la primera edición del torneo. El combinado nacional había alcanzado la última eliminatoria después de superar a Países Bajos en semifinales por 3-0, demostrando que estaba preparado para competir por un nuevo título internacional.
La final ante Francia representaba una oportunidad extraordinaria para confirmar el crecimiento del fútbol femenino español. Después de conquistar el Mundial de 2023, la Selección quería prolongar su momento histórico y añadir un nuevo trofeo a sus vitrinas. Enfrente estaba una selección francesa de enorme potencial, dispuesta a impedir que España estrenase su palmarés en la competición.
Sin embargo, las futbolistas españolas supieron responder a la exigencia de la cita. España se impuso por 2-0 y conquistó la primera UEFA Women’s Nations League de la historia. La Cartuja se convirtió en el escenario de una celebración inolvidable, con una Selección que volvió a demostrar su capacidad para competir y ganar en las grandes ocasiones.
Aquella victoria no significó únicamente levantar un trofeo. También confirmó que España había encontrado una nueva manera de trasladar su superioridad competitiva al fútbol de selecciones. La conquista de la Nations League permitió prolongar el impulso del Mundial y reforzó la posición del combinado nacional entre las grandes potencias del panorama internacional.
La primera corona tuvo, además, una consecuencia deportiva de enorme trascendencia: España aseguró su clasificación para los Juegos Olímpicos de París 2024. La Selección convirtió así una competición recién estrenada en una nueva oportunidad para seguir ampliando su presencia en las grandes citas internacionales.
El segundo capítulo de esta historia llegó en 2025. España volvió a alcanzar la final de la UEFA Women’s Nations League y se encontró nuevamente ante Alemania, una de las selecciones históricas del fútbol femenino europeo. La eliminatoria representaba un examen de máxima exigencia para un combinado nacional que quería demostrar que su primer título no había sido un éxito aislado.
La resolución llegó el 2 de diciembre de 2025 en el Riyadh Air Metropolitano de Madrid. El estadio rojiblanco se vistió de gala para recibir una final que terminó convirtiéndose en una de las noches más especiales de la historia de la Selección absoluta femenina.
España firmó una actuación memorable y derrotó a Alemania por 3-0. Claudia Pina abrió el camino hacia el título y volvió a encontrar portería para ampliar la ventaja española. Entre ambos tantos, Vicky López también se sumó a la fiesta con una diana que terminó de encarrilar una victoria histórica.
El doblete de Claudia Pina y el tanto de Vicky López permitieron a España cerrar la final con una contundente victoria. La Selección volvió a levantar el trofeo y confirmó que quería convertir la UEFA Women’s Nations League en una competición ligada a su propia historia.
La celebración tuvo un protagonista colectivo y un significado especial para Sonia Bermúdez. La seleccionadora consiguió su primer título al frente del combinado nacional precisamente en la competición en la que había debutado como máxima responsable del equipo. Una conquista que reforzó su estreno en el cargo y le permitió comenzar su trayectoria con un éxito de enorme dimensión.
La noche del Metropolitano también dejó una imagen para el recuerdo en las gradas. Un total de 55.843 espectadores presenciaron el encuentro, estableciendo un nuevo récord de asistencia en un partido de la Selección absoluta femenina. El fútbol femenino volvió a demostrar su capacidad para movilizar a miles de aficionados y convertir una final internacional en una gran celebración deportiva.
De Sevilla a Madrid. De Francia a Alemania. España había conquistado dos títulos consecutivos y se había convertido en la primera gran dominadora de la UEFA Women’s Nations League. La primera corona confirmó el crecimiento de un equipo campeón del mundo; la segunda certificó su capacidad para mantener la competitividad y prolongar su éxito bajo una nueva dirección técnica.
Ahora, el horizonte vuelve a señalar hacia 2027. La Selección tendrá que recorrer un camino diferente, enfrentarse a nuevas adversarias y superar una fase de grupos que no permitirá distracciones. Pero hay algo que no ha cambiado: España quiere seguir escribiendo su nombre en la historia de esta competición.
Las dos primeras coronas ya forman parte del pasado glorioso del combinado nacional. La tercera representa el siguiente gran objetivo. Noruega, Irlanda y Suiza serán las primeras encargadas de poner a prueba las aspiraciones españolas en una aventura que comenzará en febrero de 2027.
España ya sabe lo que significa reinar dos veces. Ahora quiere demostrar que también puede hacerlo por tercera ocasión.
Revive las dos coronas de España |
La historia de la Selección española en la UEFA Women’s Nations League merece volver a disfrutarse. Desde El Partido de Manu queremos invitaros a recuperar las crónicas de las dos conquistas que llevaron al combinado nacional a lo más alto del fútbol europeo. Dos noches inolvidables, dos finales, dos títulos y muchos recuerdos que forman parte de la historia del fútbol femenino español. Si quieres revivir cómo se construyeron ambas gestas y volver a sentir la emoción de aquellas celebraciones, puedes regresar a nuestros artículos originales y recorrer de nuevo el camino que convirtió a España en bicampeona de la competición.
España vs Francia:
Link de la 1 Liga de Naciones
España vs Alemania:
Link de la segunda















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