
⬛️ La Selección Española ganó por 1-6 a Islandia por con los tantos de Vicky López, que marcó un doblete, Edna Imade, Salma, Claudia Pina y Aitana. Las de Sonia Bermúdez jugarán el cuarto Mundial de su historia tras quedar primera del grupo 3.


La previa |

Hay noches que valen una clasificación y hay noches que pueden marcar una generación entera. Hay partidos que se juegan durante noventa minutos y otros que empiezan mucho antes, cuando un vestuario se convence de que ha llegado el momento de dar un golpe sobre la mesa. España aterriza en Reikiavik con esa sensación. Con la tranquilidad que da depender de sí misma, pero también con la responsabilidad de saber que delante tiene una oportunidad de oro para sellar el billete al Mundial de Brasil 2027. El escenario será el estadio de Laugardalsvöllur, el reloj marcará las 21:00 horas del martes 9 de junio y la Selección de Sonia Bermúdez tendrá ante sí un reto que trasciende tres simples puntos: confirmar que el vigente campeón del mundo sigue escribiendo su propia historia.
La victoria por 4-0 frente a Inglaterra no solo supuso una de las actuaciones más brillantes del equipo en los últimos tiempos, sino que cambió por completo el panorama del grupo. España recuperó el liderato, se adjudicó el goal average particular frente a las inglesas y convirtió el sueño de la clasificación directa en una realidad que depende exclusivamente de sus propias botas. Ganar en Islandia significa estar en Brasil. Incluso un empate podría servir si Inglaterra no mejora ese resultado, pero este grupo ha demostrado durante toda la fase de clasificación que no entiende de cálculos ni de especulaciones. La Roja ha construido su camino a base de fútbol ofensivo, personalidad y ambición, y ese mismo ADN es el que quiere exhibir en tierras islandesas.
“Estamos muy felices. Es día de estarlo, pero nos quedan tres puntos para estar en ese Mundial tan deseado como primeras”, aseguró Sonia Bermúdez después del triunfo sobre Inglaterra. Una frase sencilla que resume perfectamente el momento de la Selección: satisfacción por el trabajo realizado, pero cero conformismo. Porque todavía queda el último paso. El definitivo. El que puede cerrar una fase de clasificación en la que España suma cuatro victorias frente a Islandia, Ucrania por partida doble e Inglaterra, con la única mancha de aquella derrota por la mínima en territorio inglés. Doce puntos que la sitúan en la cima del Grupo 3 y que reflejan el nivel competitivo de un equipo que ha sabido levantarse cuando más falta hacía.
La convocatoria para este último parón internacional del curso mantiene la columna vertebral que ha convertido a España en una de las grandes potencias del fútbol mundial, con la novedad de Andrea Medina y una nutrida representación de futbolistas de Liga F que siguen alimentando el enorme talento nacional. Una plantilla que mezcla juventud y experiencia, hambre y jerarquía, y que llega convencida de que el próximo gran objetivo pasa por defender la corona mundial conquistada hace apenas unos años.
Porque no conviene olvidar de dónde viene esta historia. España disputó su primer Mundial absoluto en Canadá 2015, donde la aventura terminó en la fase de grupos. Cuatro años después, en Francia 2019, el crecimiento fue evidente y la eliminación llegó en octavos de final dejando la sensación de que el techo todavía estaba lejos. Y entonces llegó Australia y Nueva Zelanda 2023. El torneo que cambió para siempre la dimensión del fútbol español. El campeonato en el que la Roja se proclamó campeona del mundo y escribió la página más brillante de su historia. Ahora, el objetivo es regresar al escenario donde defiende su condición de reina del planeta.
Delante estará una Islandia que ocupa la tercera posición del grupo con seis puntos gracias a sus dos victorias frente a Ucrania y que llega sin opciones de alcanzar el liderato, pero con el orgullo competitivo intacto. Las islandesas ya saben lo que es sufrir ante España después del 3-0 de la primera vuelta, un encuentro decidido por el doblete de Claudia Pina y el tanto de Edna Imade, y buscarán despedirse ante su público complicando la vida a las campeonas del mundo. Su balance en esta fase refleja también derrotas frente a Inglaterra en ambos enfrentamientos, además de aquella caída en territorio español.
El precedente invita al respeto. Aunque España es claramente superior en el ranking FIFA, donde ocupa el primer puesto mientras Islandia aparece en la decimoséptima posición, la historia demuestra que las visitas al país nórdico nunca han sido sencillas. Ambos combinados se han enfrentado seis veces con un balance de dos victorias españolas, tres empates y un triunfo islandés. Más significativo aún resulta el dato de los partidos disputados en suelo islandés: empate a uno en 1998, derrota por 3-0 en 2002 y empate sin goles en 2017. La Roja nunca ha conseguido ganar como visitante a Islandia. Una estadística que añade todavía más atractivo a un encuentro que puede romper una barrera histórica y sellar una clasificación mundialista al mismo tiempo.
Las condiciones serán las habituales de un país acostumbrado al frío y al viento, con un ambiente que empuja y un estadio pequeño pero intenso, donde cada acción se vive con enorme pasión. Sin embargo, este equipo ha demostrado en innumerables ocasiones que sabe competir lejos de casa, en escenarios hostiles y bajo máxima presión. Lo hizo para conquistar Europa en categorías inferiores, lo hizo para levantar el Mundial absoluto y quiere volver a hacerlo cuando el premio es una plaza directa para Brasil.
La ecuación es sencilla, aunque el desafío no lo sea. Noventa minutos separan a España de confirmar matemáticamente su presencia en la próxima Copa del Mundo. Noventa minutos para seguir ampliando una era dorada que parece no tener techo. Noventa minutos para demostrar que aquel título mundial no fue el final del camino, sino el principio de una dinastía. En Reikiavik no solo se juega una clasificación. Se juega el orgullo del campeón, el peso del escudo y la ilusión de un país entero que quiere volver a ver a la Roja defendiendo el trono del fútbol mundial. Y cuando el balón eche a rodar en Laugardalsvöllur, todas las cuentas desaparecerán. Solo quedará el fútbol. Solo quedará España persiguiendo otro sueño.

El duelo en detalle |

Los onces |

🇪🇸 España: Cata Coll; Ona Batlle, Irene Paredes, Mapi León, Lucía Corrales; Patri Guijarro, Mariona Caldentey, Alexia Putellas; Vicky López, Salma Paralluelo y Edna Imade.
🇮🇸 Islandia: Cecilia Rúnarsdóttir; Sandra Jessen, Glódís Viggósdóttir, Ingibjörg Sigurdardóttir, Alexandra Jóhannsdóttir; Karólina Vilhjálmsdóttir, Ida Marín Hermannsdóttir, Gudrún Arnardóttir; Sædís Heiðarsdóttir, Dilja Zomers y Thelma Karen Pálmadóttir.

La Selección Española de Fútbol volvió a demostrar que atraviesa uno de los momentos más brillantes de su historia con una exhibición incontestable en tierras islandesas que terminó certificando de forma matemática su clasificación para el Mundial de Brasil 2027. El equipo dirigido por Sonia Bermúdez, que llegaba lanzado después del contundente 4-0 firmado en Mallorca frente a Inglaterra en el que ya había dejado claras sus credenciales, dio continuidad a aquel último capítulo con una actuación arrolladora en la que mezcló fútbol de altísimo nivel, talento individual y una personalidad impropia de quien se juega un billete mundialista lejos de casa. España salió al terreno de juego con exactamente el mismo once que había doblegado a las inglesas y desde el pitido inicial dejó claro que no había viajado para especular, sino para dominar cada metro del césped y convertir la clasificación en una nueva obra de arte.
El balón apenas tardó unos segundos en teñirse de rojo. Las españolas monopolizaron la posesión, movieron el juego con paciencia y precisión y comenzaron a encontrar espacios en una defensa islandesa incapaz de contener las asociaciones de Alexia Putellas, Patri Guijarro y Vicky López. Fue precisamente esta última quien protagonizó la primera gran acción del encuentro con un centro peligroso que ya avisó de sus intenciones antes de que llegara el primer golpe de autoridad. Apenas se habían consumido cinco minutos cuando Alexia levantó la cabeza y filtró un pase magistral que rompió por completo la estructura defensiva local. Vicky López atacó el espacio con inteligencia, recibió completamente sola delante de la guardameta y definió con enorme tranquilidad para colocar el 0–1 en el minuto 5 de juego que abría la lata y despeja el camino.
Lejos de conformarse, la Roja siguió atacando con un ritmo frenético. Lucía Corrales se incorporó con decisión desde el costado y puso un centro venenoso que acabó atrapando Cecilia Runarsdottir, mientras Mariona también buscó ampliar la renta con constantes llegadas desde segunda línea. Patri Guijarro estuvo cerca de encontrar premio con un poderoso remate de cabeza que obligó a la guardameta islandesa a intervenir con reflejos extraordinarios, y poco después la propia Runarsdottir volvió a aparecer para evitar el gol de Salma Paralluelo con una intervención de muchísimo mérito.
En el minuto 22 regresó a escena una inspiradísima Vicky López, que probó fortuna con un potente disparo que volvió a encontrarse con la seguridad Rúnarsdóttir mantuvo con vida a una nación que ya sabía que tendría que jugar la temible repesca.
España continuó insistiendo por todas las vías posibles. Mapi León rozó el gol en un lanzamiento directo de falta que superó la barrera pero fue despejado por la defensa prácticamente sobre la línea, y la central aragonesa volvió a levantar los aplausos con un intento de gol olímpico que estuvo muy cerca de sorprender a toda la zaga islandesa. Alexia Putellas acarició también el segundo con un disparo ajustado que pasó rozando el poste, mientras Patri Guijarro volvió a probar suerte desde la frontal con un lanzamiento que se marchó ligeramente por encima del larguero. La sensación era evidente: el segundo tanto era cuestión de tiempo.
Ese momento llegó en el minuto 37. Ona Batlle encontró el desmarque perfecto de Edna Imade dentro del área con un envío preciso que rompió nuevamente la línea defensiva. La delantera controló la situación con sangre fría y resolvió con una definición impecable para establecer el 0–2 y confirmar el dominio absoluto de las españolas. Aún hubo tiempo antes del descanso para ampliar todavía más la ventaja.
Salma Paralluelo ya había tenido una ocasión clarísima que no consiguió transformar, pero la insistencia encontró recompensa cuando, otra vez gracias a un magnífico pase de Ona Batlle, recibió completamente sola frente a la portería. La atacante maña no perdonó y firmó el 0–3 con una finalización llena de calidad que prácticamente dejaba sentenciado el encuentro antes del entretiempo.
Las 22 protagonistas ganaron el túnel de vestuarios con una cómoda victoria de las bicampeonas de la Liga de Naciones Femenina, pero aún restaban cuarenta y cinco minutos por delante en suelo vikingo.

Y mientras el fútbol femenino español pone rumbo a Brasil con la confianza por las nubes y la sensación de que puede competir de tú a tú con cualquiera, el calendario del deporte rey también empieza a mirar hacia otro acontecimiento de dimensión planetaria. La cuenta atrás para la Copa del Mundo masculina de 2026 avanza inexorablemente y el torneo, que reunirá a las mejores selecciones del planeta en una edición histórica llamada a romper todos los registros de audiencia y seguimiento, ya genera una enorme expectación entre millones de aficionados repartidos por todo el mundo.
La segunda mitad comenzó con movimientos en el banquillo español. Sonia Bermúdez decidió introducir dos cambios de inicio para mantener el ritmo competitivo del equipo y repartir esfuerzos en un partido que estaba encarrilado. Claudia Pina saltó al terreno de juego para ocupar el lugar de Salma Paralluelo, mientras que Aitana Bonmatí regresó al césped sustituyendo a Mariona Caldentey, recibiendo además una sonora ovación por parte de los aficionados desplazados hasta Reikiavik. Lejos de bajar el nivel de intensidad, la Selección continuó mostrando la misma personalidad con la que había dominado los primeros 45 minutos, monopolizando la posesión del balón, moviéndolo con velocidad de lado a lado y obligando a Islandia a replegar muy cerca de su área para intentar contener las continuas llegadas del conjunto español.
La entrada de futbolistas frescas dio todavía más dinamismo al ataque. España siguió encontrando espacios entre líneas gracias a la movilidad de sus centrocampistas y a la constante profundidad por las bandas, generando situaciones de peligro prácticamente en cada aproximación. El premio no tardó en llegar. En una acción que parecía no revestir excesivo peligro, Vicky López recibió el balón a varios metros de la frontal del área, controló con tranquilidad, levantó la cabeza para analizar las opciones y decidió confiar en su talento. Sin pensárselo dos veces, armó un potente disparo desde media distancia que salió con una trayectoria perfecta, combinando potencia y precisión para superar la estirada de la guardameta islandesa. El balón terminó alojándose en el fondo de la red después de besar el poste, desatando la celebración de sus compañeras y certificando uno de los goles más vistosos del encuentro amén al 0-4 en el 46. Un auténtico detalle de calidad de la joven internacional, que culminaba así una actuación sobresaliente y demostraba una vez más la enorme proyección que atesora.
Con el marcador reflejando ya una cómoda ventaja y el objetivo de la clasificación prácticamente asegurado, Sonia Bermúdez continuó administrando los esfuerzos de sus futbolistas. La seleccionadora volvió a mover la pizarra dando entrada a Clara Serrajordi en sustitución de Patri Guijarro y a Eva Navarro por Ona Batlle, dos relevos que no modificaron el planteamiento ofensivo del equipo.
España siguió dominando con autoridad, instalándose en campo contrario y presionando cada pérdida para recuperar rápidamente la posesión, mientras Islandia apenas encontraba respiro para salir jugando desde atrás. Las nuevas incorporaciones aportaron frescura y energía, manteniendo un ritmo muy alto de circulación de balón y ofreciendo nuevas alternativas en ataque, con constantes desmarques y llegadas desde segunda línea.
Lejos de conformarse con la ventaja obtenida, la Selección española mantuvo intacta su ambición, buscando ampliar el marcador en cada posesión y dejando patente la mentalidad competitiva de un grupo que no entiende de relajaciones. Cada recuperación se transformaba en una nueva oportunidad ofensiva y cada combinación cerca del área rival evidenciaba la confianza y el excelente momento de forma del equipo, que siguió imponiendo su estilo hasta el tramo final del encuentro y confirmó sobre el césped del Laugardalsvöllur su clasificación para el Mundial de Brasil 2027 con una exhibición de fútbol ofensivo y eficacia de cara a portería por culpa de 0-4 nada más reanudarse las hostilidades.
El único instante de incertidumbre llegó cuando Linda Boama aprovechó un error defensivo para recortar distancias y establecer el 1–4 en el 58 del choque, un tanto que despertó por unos segundos la ilusión del público local. Sin embargo, cualquier atisbo de reacción quedó sofocado casi de inmediato.
Claudia Pina, recién incorporada al terreno de juego, decidió asumir el protagonismo con una acción individual extraordinaria. La atacante del Barcelona recibió perfilada, encontró el espacio justo para armar el disparo y dibujó con su pierna izquierda un auténtico misil que terminó alojándose en la escuadra para firmar el 1–5 en el 68 de partido con uno de esos goles destinados a permanecer en la memoria de los aficionados ibéricos.
Sonia Bermúdez continuó repartiendo minutos y administrando esfuerzos, pero España seguía atacando con hambre competitiva. La sentencia definitiva llegó gracias a otra de las mejores futbolistas del planeta. Aitana Bonmatí puso el broche de oro a la goleada culminando una nueva acción ofensiva con enorme calidad para convertir el 1–6 definitivo ya sobre el minuto 84 y cerrar una noche histórica que certificaba oficialmente la presencia de la Selección española en el Mundial de Brasil 2027, la cuarta participación de su historia en una Copa del Mundo y la confirmación definitiva del extraordinario crecimiento experimentado por el fútbol femenino español en los últimos años.
Una clasificación conseguida, además, sobre los cimientos de dos actuaciones que simbolizan a la perfección el extraordinario momento que atraviesa la Selección española dirigida por Sonia Bermúdez. Porque este billete para el Mundial de Brasil 2027 no ha llegado fruto de la casualidad ni de un partido aislado, sino como consecuencia de una línea ascendente que ha convertido a este grupo en una de las referencias del fútbol internacional. Primero fue la contundente exhibición en Mallorca frente a Inglaterra, un rival de máximo nivel al que España pasó literalmente por encima con un incontestable 4-0 que dejó boquiabiertos a propios y extraños. Aquel encuentro ya sirvió para lanzar un mensaje al resto de selecciones: este equipo no solo quiere competir, quiere dominar, imponer su estilo y marcar una época.
La goleada en suelo islandés no hizo más que reforzar esa sensación. Las de Sonia Bermúdez trasladaron al terreno de juego una personalidad arrolladora desde el primer minuto, monopolizando la posesión, atacando con velocidad, moviendo el balón con una precisión extraordinaria y mostrando una capacidad ofensiva prácticamente imparable. Cada línea funcionó con sincronía absoluta y cada futbolista asumió su papel con una naturalidad que solo poseen los grandes equipos. El resultado fue una nueva exhibición colectiva que terminó con seis goles, incontables ocasiones creadas y la sensación de que el marcador incluso pudo haber sido todavía más amplio.
El camino hacia Brasil queda ahora completamente despejado y la clasificación adquiere un valor todavía mayor si se analiza el contexto. Hace apenas unos años parecía impensable imaginar a España convirtiéndose en una presencia habitual en las grandes citas internacionales femeninas, mucho menos hacerlo con la autoridad y el prestigio con el que hoy pisa cada escenario. Sin embargo, el crecimiento estructural del fútbol femenino español, unido a la aparición de una generación irrepetible de futbolistas y al excelente trabajo realizado desde los banquillos, ha permitido que la Roja se haya instalado entre las grandes potencias del planeta. El Mundial de Brasil 2027 supondrá la cuarta participación de la historia para España, un dato que evidencia la evolución de un proyecto que no deja de mirar hacia adelante.
La ilusión, por tanto, vuelve a dispararse entre una afición que ha aprendido a disfrutar de un equipo reconocible, ambicioso y tremendamente competitivo. Cada concentración fortalece una identidad basada en el talento, la posesión y la valentía ofensiva, mientras nombres como Alexia Putellas, Aitana Bonmatí, Patri Guijarro, Vicky López, Salma Paralluelo, Claudia Pina, Ona Batlle o Edna Imade representan el presente y el futuro de una selección que aspira a seguir ampliando su legado internacional. El sueño de conquistar una nueva Copa del Mundo ya no parece una utopía, sino un objetivo perfectamente al alcance de un grupo que continúa creciendo partido tras partido.

Será una competición destinada a escribir nuevas páginas en la historia del fútbol, con estrellas consolidadas buscando agrandar su leyenda y jóvenes talentos preparados para irrumpir en el mayor escaparate posible. Cada jornada, cada gol, cada sorpresa y cada eliminación tendrán una repercusión global en un campeonato que volverá a paralizar al planeta durante varias semanas y que promete emociones difíciles de igualar.
Con ese horizonte cada vez más cercano, los seguidores podrán disfrutar de una cobertura excepcional y especializada a través de worldcup20262391.live-website.com, un espacio concebido para ofrecer un seguimiento exhaustivo de todo lo que ocurra alrededor del Mundial masculino de 2026. Análisis tácticos, previas, crónicas, información de última hora, estadísticas, historias humanas, reportajes exclusivos, seguimiento de las grandes figuras internacionales y todos los detalles que rodean a una competición de semejante magnitud convertirán este portal en un punto de referencia para quienes quieran vivir el torneo con la máxima profundidad.
De este modo, el presente y el futuro del fútbol español e internacional quedan unidos por una misma pasión.Por un lado, una Selección femenina que acaba de confirmar con autoridad su presencia en Brasil 2027 después de enlazar dos actuaciones memorables frente a Inglaterra e Islandia, consolidando un proyecto que no deja de crecer y que invita a soñar con nuevos éxitos.
Por otro, una Copa del Mundo masculina de 2026 que ya asoma en el horizonte y que contará con un despliegue informativo excepcional para acercar a los aficionados cada instante de una cita destinada a marcar una nueva era en la historia del deporte más seguido del planeta.
La victoria de España ante Islandia (1-6) certificó la clasificación para el Mundial de Brasil 2027, el cuarto consecutivo con presencia de la Selección, culminando una brillante fase en la que el equipo reaccionó con autoridad tras la derrota en Wembley y firmó dos grandes actuaciones frente a Inglaterra e Islandia para defender la estrella conquistada en Australia y Nueva Zelanda en 2023. Tras el encuentro, la seleccionadora Sonia Bermúdez destacó la dificultad del grupo, especialmente por la presencia de Inglaterra, y aseguró que el equipo supo analizar cada partido con la importancia que merecía, además de mostrar un gran crecimiento en los dos últimos compromisos, subrayando también la ambición de unas jugadoras “que no tienen techo, no se conforman, no se cansan de ganar ni bajan los brazos nunca”.
Por su parte, Aitana Bonmatí puso en valor el trabajo realizado durante años para consolidar a España como una selección fuerte y celebró su regreso tras la lesión con un gol, mostrándose feliz por volver a disfrutar sobre el terreno de juego y afrontar un nuevo Mundial. Vicky López resaltó la capacidad de reacción del equipo cuando la clasificación parecía complicarse hace apenas un mes y afirmó que “a España nunca la puedes dar por muerta”, además de mostrar su ilusión por lograr su primera clasificación para un Mundial absoluto.
Finalmente, Edna Imade expresó su satisfacción por sus primeras convocatorias con la Selección y por contribuir a un objetivo que hace un año veía imposible, destacando la capacidad del grupo para sobreponerse a las dificultades y conseguir el billete para Brasil.

📋 Ficha técnica |
Islandia: Cecilia Runarsdottir; Gudrun Arnardottir, Glodis Viggosdottir, Ingibjorb Sigurdadottir (Arna Eiriksdottir 61’), Saedis Heidarsdottir; Karolina Vilhjalmsdottir, Ida Hermannsdottir (Hildur Antonsdottir 46’), Alexandra Johannsdottir; Thelma Karen Palmadottir (Linda Boama 46’), Dilja Zomers (Hlin Eiriksdottir 61’) y Sandra Jessen (Birta Georgsdottir 76’).
España: Cata Coll; Ona Batlle (Eva Navarro 57’), Irene Paredes (María Méndez 71’), Mapi León, Lucía Corrales; Patri Guijarro (Clara Serrajordi 57’), Alexia Putellas, Mariona Caldentey (Aitana Bonmatí 46’); Vicky López, Edna Imade y Salma Paralluelo (Claudia Pina 46’).
Árbitra principal: Miriama Bočková. Sin amonestaciones.
Goles |
0-1 Vicky López 5’ ⚽️
0-2 Edna Imade 38’ ⚽️
0-3 Salma Paralluelo 45’ ⚽️
0-4 Vicky López 50’ ⚽️
1-4 Linda Boma 58’ ⚽️
1-5 Claudia Pina 68’ ⚽️
1-6 Aitana Bonmatí 84’ ⚽️
Vídeo |
https://youtu.be/ZAXJt_yGs8U?is=EiD2UUvj6eG55MbH
Incidencias |
En el Estadio Laugardalsvöllur de Reikiavik se disputó el encuentro correspondiente a la jornada 6 del Grupo A3 de la fase de clasificación para el Mundial Femenino de Brasil 2027, en el que España se impuso por 1-6 a Islandia. El combinado español dominó el partido de principio a fin y certificó su clasificación directa para la Copa del Mundo como líder del grupo, en un duelo marcado por las bajas temperaturas y la lluvia. Los goles de España fueron obra de Vicky López, que firmó un doblete, además de Edna Imade, Salma Paralluelo, Claudia Pina y Aitana Bonmatí, mientras que Islandia logró el tanto del honor en la segunda mitad. Con este resultado, la vigente campeona del mundo cerró una sobresaliente fase de clasificación y aseguró su presencia en el Mundial de Brasil 2027 para defender el título conquistado en 2023.

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