
🚨 El conjunto español recibe al PSG en casa buscando sumar los primeros tres puntos de esta nueva edición.🚨

El fútbol europeo vuelve a llamar a la puerta del Real Madrid. La fase liga de la UEFA Women’s Champions League levanta el telón y lo hace con uno de esos enfrentamientos que ya empiezan a formar parte de la historia reciente del fútbol femenino continental: el Real Madrid y el Paris Saint-Germain volverán a encontrarse frente a frente, esta vez en España y con los primeros puntos de una nueva aventura europea en juego.
Hay partidos que aparecen en el calendario y hay partidos que, por todo lo que representan, obligan a detenerse. El estreno de la fase liga pertenece a esa segunda categoría. No es simplemente la primera jornada de una competición que se prolongará durante los próximos meses, sino el instante en el que comienza oficialmente el camino hacia una nueva final de la UEFA Women’s Champions League, el gran escenario que todos los grandes clubes de Europa sueñan con alcanzar y que, temporada tras temporada, continúa elevando el nivel competitivo del fútbol femenino.
El Real Madrid afronta nuevamente ese desafío con la responsabilidad de quien ya conoce el escenario, pero también con la ambición de quien todavía busca escribir las páginas más importantes de su historia continental. Desde su debut en la temporada 2021/22, el conjunto madridista ha participado en todas las fases de grupos o fases liga celebradas desde entonces, convirtiéndose en uno de los protagonistas habituales de una competición que exige regularidad, personalidad y capacidad para sobrevivir a noches en las que cada detalle puede cambiar el rumbo de una temporada.
Y el primer obstáculo no podía ser más reconocible. El Paris Saint-Germain vuelve a cruzarse en el camino madridista para protagonizar el sexto enfrentamiento entre ambos clubes en la UEFA Women’s Champions League, una rivalidad relativamente joven, pero que ya acumula suficientes capítulos como para haber construido su propia memoria europea.
Será, además, un reencuentro con muchas historias cruzadas. Dos clubes acostumbrados a competir por estar entre los grandes, dos camisetas con una enorme tradición continental y dos equipos que llegan al comienzo de esta nueva fase liga después de haber tenido que superar caminos diferentes para alcanzar nuevamente la élite europea.
El Real Madrid ya sabe lo que significa enfrentarse al PSG en Europa. Lo sabe porque durante las últimas temporadas ambos equipos han compartido escenario en repetidas ocasiones, dejando atrás resultados muy diferentes y construyendo una serie estadística que refleja la evolución del conjunto blanco en este torneo.
Durante sus cuatro primeros enfrentamientos contra el Paris Saint-Germain, el Real Madrid no consiguió conocer la victoria. La historia, sin embargo, comenzó a cambiar la pasada temporada, cuando el equipo madridista conquistó París en una noche especialmente significativa y se impuso por 1-2 en la segunda jornada.
Aquella victoria no fue únicamente un triunfo más dentro de una fase europea. Fue la primera vez que el Real Madrid conseguía derrotar al gigante francés en competición continental y supuso un paso adelante en la relación competitiva entre ambos clubes.
Naomie Feller fue entonces protagonista con el primer gol madridista, antes de que Rasheedat Ajibade respondiera para el conjunto parisino. El marcador terminaría decantándose del lado español y aquella victoria en territorio francés quedaría grabada como el primer gran golpe del Real Madrid en esta particular rivalidad.
Ahora, la historia vuelve a empezar, aunque con algunos rostros que han cambiado de camiseta. Feller ya no forma parte del vestuario madridista y este verano emprendió precisamente el camino hacia París, convirtiéndose en uno de esos nombres que añaden todavía más narrativa al enfrentamiento.
También Sara Däbritz conoce perfectamente lo que significa esta rivalidad desde el otro lado. La internacional alemana, actualmente en las filas del Real Madrid, fue precisamente una de las futbolistas que marcó para el Paris Saint-Germain en el primer enfrentamiento entre ambos conjuntos.
El fútbol tiene esas extrañas formas de cerrar círculos. Una jugadora que escribió una parte de la historia de este duelo con la camiseta parisina forma ahora parte del proyecto madridista, mientras que Feller, protagonista del primer triunfo blanco ante el PSG, defenderá en esta ocasión los colores del conjunto francés.
Pero antes de aquella victoria madridista de la pasada temporada, el PSG había impuesto su ley en los primeros capítulos de esta rivalidad. En la fase de grupos de la temporada 2021/22, las parisinas vencieron 4-0 en Francia y posteriormente volvieron a ganar en España por 0-2.
Sara Däbritz fue protagonista del primer encuentro con un gol que ahora adquiere una lectura diferente por su actual pertenencia al Real Madrid, mientras que Sakina Karchaoui fue la encargada de marcar en el segundo duelo disputado entre ambos clubes.
La temporada 2022/23 volvió a ofrecer otro capítulo. Madrid y París se encontraron de nuevo en la fase de grupos y, después de un empate sin goles en territorio español, el PSG consiguió imponerse por 2-1 en París durante la quinta jornada.
La estadística, por tanto, dibuja un historial en el que el Real Madrid ha tenido que recorrer un camino de aprendizaje hasta llegar al punto actual. El primer triunfo madridista llegó la temporada pasada, y ahora el conjunto blanco tiene la oportunidad de convertir aquel resultado en el inicio de una nueva dinámica frente a uno de los grandes nombres del fútbol francés.
Porque este encuentro también permite mirar más allá del PSG y analizar la relación histórica del Real Madrid con los clubes franceses. Durante sus seis primeros partidos ante equipos de Francia, el balance madridista fue especialmente exigente: un empate y cinco derrotas.
Sin embargo, algo cambió la pasada temporada. El Real Madrid enlazó cuatro partidos consecutivos sin perder frente a rivales franceses, todos ellos disputados en una misma campaña europea que terminó demostrando que el equipo estaba preparado para competir en escenarios de máxima exigencia.
Después de ganar al Paris Saint-Germain en París, el Real Madrid empató 1-1 en casa frente al Paris FC durante la jornada siguiente. Posteriormente, volvió a enfrentarse al conjunto parisino en la fase de play-offs eliminatorios y consiguió imponerse por un marcador global de 5-2, después de ganar 2-3 a domicilio y 2-0 en Madrid.
El dato que acompaña a esa evolución, sin embargo, también refleja que jugar en casa frente a equipos franceses no siempre ha sido sencillo. El Real Madrid únicamente ha ganado uno de sus cinco partidos como local ante visitantes franceses, con dos empates y dos derrotas.
Precisamente por eso, el estreno europeo ante el PSG vuelve a adquirir una dimensión especial. El escenario que acoja el encuentro volverá a convertirse en territorio de Champions, pero también en el lugar donde el Real Madrid buscará transformar su crecimiento continental en una nueva victoria.
En el otro lado estará un Paris Saint-Germain que conoce perfectamente las exigencias de esta competición y que llega a esta fase liga después de superar una eliminatoria de clasificación ante un histórico del fútbol europeo.
Las parisinas derrotaron al Eintracht Frankfurt por un marcador global de 6-2 en la tercera ronda de clasificación. El empate 1-1 de la ida dejó abierta la eliminatoria, pero el PSG terminó imponiendo su superioridad en la vuelta, donde consiguió un contundente 5-1 tras la prórroga.
De esta manera, el conjunto francés vuelve a formar parte de la fase de grupos o fase liga por quinta ocasión en las últimas seis temporadas, recuperando un escenario que conoce perfectamente después de una campaña 2024/25 en la que tuvo que comenzar desde la fase de clasificación y una temporada pasada en la que terminó en la decimoséptima posición.
El recorrido histórico del Paris Saint-Germain en la competición es, además, considerablemente más amplio. El conjunto francés llegó a disputar dos finales de la Women’s Champions League en un periodo de apenas tres años.
La primera llegó en 2015, cuando el Eintracht Frankfurt se impuso por 2-1. Dos años después, en 2017, el PSG volvió a alcanzar el último partido del torneo, esta vez para enfrentarse a otro club francés, el OL Lyonnes.
Aquella final de 2017 necesitó prórroga y terminó resolviéndose en una tanda de penaltis que acabó con un 7-6 favorable al conjunto lionés después de un 0-0 durante el tiempo reglamentario y la prórroga.
El PSG también consiguió alcanzar los cuartos de final en seis temporadas consecutivas entre 2018/19 y 2023/24, una regularidad que evidencia el peso que el club ha tenido históricamente en el escenario europeo.
Pero el fútbol europeo no entiende de pasado. Cada temporada empieza de cero y la competición actual exige volver a demostrarlo todo.
El Real Madrid, por su parte, conoce también esa sensación. El conjunto blanco alcanzó los cuartos de final en las dos últimas temporadas, aunque en ambas ocasiones se encontró con los equipos que terminarían levantando posteriormente el trofeo.
En la temporada 2024/25 fue el Arsenal quien frenó al Real Madrid después de una eliminatoria tremendamente ajustada que terminó con un marcador global de 3-2 para las inglesas.
La temporada pasada el obstáculo fue todavía mayor. El Barcelona se cruzó en el camino madridista y terminó imponiéndose por un global de 12-2, después del 2-6 de la ida en Madrid y del 6-0 de la vuelta.
Aquellas eliminaciones forman parte del aprendizaje europeo del Real Madrid. También lo hace la séptima posición obtenida en la primera fase liga de la historia de la competición, una clasificación que obligó al equipo a disputar posteriormente los play-offs eliminatorios ante el Paris FC.
Y ahí volvió a aparecer el carácter competitivo del conjunto blanco. El Real Madrid superó aquella eliminatoria frente al equipo francés con un global de 5-2 y consiguió avanzar hasta los cuartos de final.
Esta temporada, además, el equipo madridista ha tenido que volver a recorrer el camino de la clasificación para alcanzar la fase liga. Y lo ha hecho superando al Ajax por un marcador global de 4-1.
La eliminatoria comenzó con un triunfo por 0-2 a domicilio y terminó de cerrarse en España con un 2-1. Una nueva demostración de que el Real Madrid está dispuesto a recorrer todos los caminos necesarios para volver a situarse entre los grandes de Europa.
De hecho, existe un dato que explica perfectamente la particularidad del recorrido madridista. El Real Madrid es el único equipo que ha alcanzado la fase de grupos o fase liga a través de la vía de clasificación en las seis ediciones disputadas desde la introducción del formato en la temporada 2021/22.
Seis ediciones, seis caminos distintos y una constante: el Real Madrid siempre ha conseguido estar presente en la máxima competición continental desde que comenzó su aventura europea.
Ahora llega el momento de comenzar una nueva fase y hacerlo contra el PSG convierte la primera jornada en mucho más que una simple jornada inaugural. El Real Madrid llega al encuentro con tres derrotas en sus últimos 14 partidos europeos, acompañadas de nueve victorias y dos empates. En la fase de grupos o fase liga, el registro reciente también refleja una evolución positiva, con únicamente dos derrotas en los últimos 11 encuentros, además de siete victorias y dos empates.
En casa, la estadística adquiere todavía más fuerza. El conjunto blanco ha ganado nueve de sus últimos 12 partidos europeos como local, con un empate y dos derrotas. La competición continental, por tanto, ha encontrado en Madrid un escenario donde el equipo ha conseguido construir una identidad cada vez más sólida.
También existe un detalle especialmente significativo cuando se analiza el comienzo de las temporadas. El Real Madrid ha ganado su primer encuentro en tres de sus cinco campañas disputadas en fase de grupos o fase liga, mientras que en las otras dos ocasiones obtuvo un empate y una derrota. La historia invita ahora a escribir un nuevo capítulo.
Enfrente estará un PSG que atraviesa una situación estadística muy diferente en sus últimos comienzos europeos. El conjunto francés acumula siete partidos consecutivos sin ganar en fase de grupos o fase liga, con tres empates y cuatro derrotas. Además, el PSG ha perdido su primer partido de las tres últimas campañas de la Women’s Champions League y no consiguió marcar en ninguno de esos tres encuentros.
Pero ningún dato puede jugar por sí solo. Las estadísticas sirven para entender el contexto, pero cuando el balón comienza a rodar desaparecen los antecedentes y solamente queda la capacidad de cada equipo para responder ante el desafío.
Y en esa noche aparecerá también un nombre propio que está a punto de alcanzar una cifra histórica. Lineth Beerensteyn afrontará su próximo partido de Women’s Champions League o Copa de la UEFA Femenina con 69 encuentros disputados en la máxima competición continental, y una participación más será suficiente para igualar el récord neerlandés que actualmente pertenece a Jill Roord.
Es otro de esos pequeños grandes detalles que convierten una jornada europea en una noche especial. Mientras el Real Madrid busca avanzar en la competición, una de sus futbolistas puede escribir simultáneamente una página individual dentro de la historia del fútbol neerlandés. Beerensteyn representa, además, esa experiencia internacional que el Real Madrid necesita en una competición donde los partidos pueden decidirse por un instante, una carrera, un control, una presión bien ejecutada o una ocasión aprovechada.
Porque la Champions no perdona los errores y tampoco regala oportunidades. Cada jornada obliga a competir contra el rival, contra el escenario y contra la propia exigencia de un torneo que reúne a los mejores clubes del continente, y el pistoletazo de salida ya está preparado.
El Real Madrid vuelve a Europa después de haber construido durante los últimos años una trayectoria que le ha permitido convertirse en presencia habitual entre los grandes. El PSG regresa también después de superar la clasificación y con la memoria de un club que ha disputado dos finales y seis cuartos consecutivos. Son dos caminos distintos que desembocan en una misma competición, y el primer enfrentamiento entre ambos esta temporada tendrá, además, el atractivo añadido de producirse en España, después de que la última victoria madridista ante el PSG se produjera precisamente en París.
La camiseta blanca llega a esta noche con la intención de demostrar que el aprendizaje acumulado en sus anteriores participaciones europeas puede convertirse en experiencia competitiva. El conjunto francés llega con la necesidad de cambiar una dinámica reciente en fase de grupos o fase liga que le ha impedido celebrar una victoria en sus últimos siete encuentros, pero esta competición siempre ofrece la posibilidad de empezar de nuevo.
El Real Madrid sabe que cada punto será importante en una fase liga donde cada jornada puede alterar el escenario de clasificación. El PSG también sabe que comenzar sumando puede cambiar por completo el relato de una temporada que apenas comienza. Por eso esta primera jornada tiene algo diferente: es el momento en el que los sueños dejan de ser una palabra y comienzan a convertirse en competición, el instante en el que los grandes clubes de Europa vuelven a mirar hacia el mismo trofeo y la noche en la que el Real Madrid vuelve a escuchar el himno de la máxima competición continental con la intención de demostrar que quiere seguir creciendo entre la élite.
La historia reciente entre ambos equipos ha dejado cinco capítulos anteriores. El sexto está a punto de comenzar y llega cargado de todos los ingredientes que han convertido este enfrentamiento en uno de los clásicos recientes del fútbol femenino europeo: París, Madrid, las victorias francesas de los primeros años, el empate sin goles, la primera victoria madridista en territorio francés, los goles de Feller, Ajibade, Däbritz y Karchaoui, los reencuentros, las eliminatorias, las noches europeas y todos los caminos recorridos desde aquel primer enfrentamiento forman ahora parte de una misma historia. Pero ninguna de esas páginas determinará lo que suceda cuando comience el partido. Será entonces cuando el Real Madrid tenga que volver a demostrar su capacidad para competir contra uno de los grandes nombres del fútbol europeo y cuando el PSG tenga que intentar romper su dinámica reciente en la fase liga.
Será también una noche de reencuentros y de nombres propios. Beerensteyn tendrá la oportunidad de alcanzar una cifra histórica con la camiseta del Real Madrid, Feller volverá a encontrarse frente al club en el que protagonizó uno de los momentos más importantes de esta rivalidad y Däbritz se medirá al equipo que defendió en aquellos primeros enfrentamientos entre madridistas y parisinas. Pero por encima de cualquier estadística individual estará el desafío colectivo, porque cada punto contará en una fase liga en la que todos los partidos adquieren una dimensión especial y en la que comenzar sumando puede marcar el camino de los grandes objetivos que ambos clubes persiguen.
Porque la competición más importante del mundo a nivel de clubes en el fútbol femenino vuelve a abrir sus puertas y Europa vuelve a estar en juego. Madrid vuelve a ser una de las estaciones de ese camino y el Real Madrid tiene delante 90 minutos para comenzar a escribir una nueva historia, después de haber demostrado durante las últimas temporadas que quiere consolidarse entre la élite continental. La Champions vuelve a empezar y el primer capítulo de esta nueva aventura no podía tener un escenario más exigente: el Paris Saint-Germain, un viejo conocido, un rival con historia y un equipo que llega dispuesto a cambiar su dinámica europea.
El balón está preparado, las noches grandes vuelven a Madrid y el camino hacia la gloria continental comienza aquí.
🔜 NEXT GAME
🏆 UEFA Women’s Champions League
⚪ Real Madrid 🆚 Paris Saint-Germain 🔵🔴
🙌🏻 Jornada 1 | Fase liga
⏰ 21:00 h | Horario peninsular
📅 Martes, 22 de septiembre de 2026
📺 Disney+
🏟️ Estadio Alfredo Di Stéfano, Madrid













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