
🟨 La maternidad y el deporte de élite empiezan a dejar de ser caminos incompatibles. La RFEF ha dado un nuevo paso para que las futbolistas y árbitras puedan decidir sobre su futuro sin tener que escoger entre ser madres o mantener viva su carrera profesional, en una apuesta que busca derribar una de las últimas grandes barreras del fútbol femenino.

La RFEF da un paso adelante en la senda de la maternidad: «Es importante que no nos hagan elegir entre vida y carrera»

La maternidad y el deporte de élite llevan demasiado tiempo caminando por caminos que, en demasiadas ocasiones, parecían destinados a no encontrarse. Durante años, muchas deportistas han tenido que afrontar una decisión que nunca debería haber formado parte de su carrera profesional: elegir entre continuar desarrollando su trayectoria en la alta competición o comenzar un proyecto personal relacionado con la maternidad. El fútbol femenino ha avanzado de manera extraordinaria en los últimos años, pero todavía existen barreras que obligan a seguir dando pasos. Y este martes, la Real Federación Española de Fútbol ha querido dar uno de ellos.
La Ciudad del Fútbol de Las Rozas ha acogido la presentación de un acuerdo pionero entre la RFEF y la Clínica Tambre destinado a ofrecer apoyo en tratamientos de fertilidad a las jugadoras de fútbol y fútbol sala, así como a las árbitras y asistentes que quieran acogerse a esta posibilidad. Una iniciativa que abre la puerta a opciones como la fecundación in vitro o la congelación de óvulos y que pretende ofrecer a las deportistas más información, más herramientas y, sobre todo, mayor libertad para decidir sobre su futuro sin que su carrera profesional se convierta en un condicionante.
El acuerdo se integra dentro de una estrategia más amplia de la RFEF en materia de salud y maternidad y se suma a otras medidas que ya estaban vigentes, como las destinadas a facilitar la conciliación mediante el acompañamiento de las familias durante los campeonatos. El objetivo, según explicó la propia Federación durante el acto, es continuar ampliando las posibilidades de las mujeres que forman parte del fútbol español y avanzar hacia un entorno en el que la maternidad no sea entendida como un obstáculo para competir al máximo nivel.
El presidente de la RFEF, Rafael Louzán, fue el encargado de abrir el acto y quiso destacar la dimensión de una iniciativa que, según sus palabras, no responde a una decisión puntual, sino al resultado de meses de trabajo y planificación dentro del organismo federativo.
«Hoy es un gran día para explicar uno de los avances de la RFEF sobre conciliación. No es trabajo de un día, sino de muchos meses. Es una medida innovadora que beneficia al conjunto y, en este caso, a la mujer. Se trata de una nueva prestación que no limita en lo económico, sino que da posibilidades», explicó Louzán.
El presidente federativo también quiso mostrar su satisfacción por el camino emprendido por la RFEF durante el último año y medio y puso en valor el interés que la iniciativa ya ha despertado fuera de España. Según señaló, diferentes federaciones internacionales se han puesto en contacto con el organismo español para conocer los detalles de un acuerdo que consideran pionero.
«Es para sentirse feliz y orgulloso del camino emprendido desde hace año y medio en esta casa. Nos han llamado diferentes federaciones de otros países preguntándonos por los pormenores de esta medida, que es pionera y es para todas y todos», subrayó.
El acuerdo forma parte del denominado ‘Plan Salud y Mujer’, integrado a su vez en el plan estratégico global de la RFEF, conocido como ‘Plan Eleva’. Dentro de esta estrategia, la Federación comenzó hace aproximadamente un año a prestar una atención específica a la salud reproductiva de las mujeres deportistas, con la intención de incorporar nuevas herramientas que respondieran a una realidad cada vez más presente en el deporte profesional.
Reyes Bellver, directora del fútbol femenino de la RFEF, explicó durante la presentación que la salud reproductiva se convirtió en una de las líneas de trabajo sobre las que la Federación decidió poner el foco y que el acuerdo con la Clínica Tambre nace precisamente de esa voluntad de ampliar las posibilidades de las futbolistas y árbitras.
«‘Plan Salud y Mujer’ forma parte del plan estratégico global, ‘Plan Eleva’, y desde hace un año pusimos el foco en la salud reproductiva. Queríamos ofrecer servicios con la Clínica Tambre, un centro de referencia, con un acuerdo que tiene cinco años de vigencia», señaló Bellver.
La responsable del fútbol femenino federativo insistió en que la intención de la RFEF es sumar recursos y poner a disposición de las deportistas el mayor número posible de alternativas para que puedan tomar sus propias decisiones.
«La RFEF lo que quiere es sumar, elevar y ofrecer el máximo de posibilidades que podemos tener en la industria para que las mujeres deportistas puedan necesitar», explicó.
Uno de los elementos que la Federación considera esenciales en esta iniciativa es que la decisión de acogerse a estos servicios corresponda exclusivamente a cada deportista. La información, el asesoramiento y las posibilidades estarán disponibles para quienes quieran utilizarlas, pero sin imponer ningún camino ni establecer una obligación. Bellver subrayó precisamente la importancia de que las beneficiarias puedan acceder a este recurso desde la libertad y bajo estrictos criterios de confidencialidad.
El acuerdo tendrá una vigencia de cinco años, hasta 2029, y contempla además un carácter retroactivo para las integrantes de la selección española absoluta de fútbol desde diciembre del pasado año, coincidiendo con la consecución de la Nations League por parte del combinado nacional. La medida alcanza a las jugadoras que hayan sido convocadas con la selección absoluta en al menos dos ocasiones, así como a las árbitras de la máxima categoría.
Desde la Clínica Tambre, su CEO, Inge Kormelink, puso sobre la mesa una de las cuestiones centrales que explican la necesidad de iniciativas de este tipo: la coincidencia temporal entre los años de máximo rendimiento deportivo y una etapa especialmente relevante desde el punto de vista de la fertilidad.
«Los años en los que las futbolistas están jugando en la élite son los más importantes de la fertilidad. Antes no había tanta información como ahora. Por eso queremos acompañar para que puedan tomar la decisión que quieran acerca de la maternidad con libertad y sin ninguna presión», destacó Kormelink.
Ese mensaje de libertad fue una constante durante la presentación. La iniciativa no pretende decir a las futbolistas cuándo deben ser madres, ni establecer una hoja de ruta personal para ellas. Pretende, precisamente, que tengan información y herramientas para decidir cuándo y cómo quieren afrontar su futuro personal, teniendo en cuenta las particularidades que implica una carrera profesional en el deporte de élite.
La cuestión de la maternidad ha sido durante años uno de los grandes debates vinculados al desarrollo del fútbol femenino. La profesionalización ha permitido avanzar en contratos, condiciones laborales, protección de las jugadoras y conciliación, pero la realidad es que todavía existen decisiones personales que pueden verse condicionadas por las exigencias de una carrera deportiva. Por eso, desde la RFEF se quiso remarcar que este acuerdo pretende formar parte de un proceso más amplio y no convertirse en una medida aislada.
La Federación también se refirió a las críticas que ha recibido el anuncio y defendió que el proyecto debe ser explicado desde la transparencia, la claridad y la confidencialidad. Reyes Bellver consideró que el debate sobre maternidad y conciliación es amplio y complejo, pero reivindicó el trabajo que se ha realizado dentro del fútbol en los últimos años y el papel que han desempeñado las propias jugadoras y los clubes para avanzar en este ámbito.
«El debate de la maternidad y la conciliación es muy extenso, pero tenemos que centrarnos en el trabajo específico del fútbol. Si hay un ámbito donde se ha trabajado en la protección en este aspecto es el fútbol», señaló.
Bellver quiso poner también en valor que muchas de las medidas que hoy forman parte de la realidad del fútbol femenino han sido posibles gracias a la lucha y las reivindicaciones de las propias futbolistas.
«Muchas veces vamos a la crítica y no sabemos transmitir lo beneficioso, lo pionero, la lucha de las jugadoras y lo que han trabajado los clubes hasta ahora. Nosotros, como Federación, utilizamos esa base para dar un plus», afirmó.
Precisamente las futbolistas fueron protagonistas fundamentales de una jornada que no se quedó únicamente en el terreno institucional. La iniciativa responde también a una demanda que había sido trasladada por las propias jugadoras en el marco de las diferentes conversaciones y negociaciones mantenidas con la Federación a través de las capitanas.
Olga Carmona, futbolista del PSG y una de las voces de referencia del fútbol español, celebró públicamente el acuerdo y puso el foco en una palabra que resume buena parte del espíritu de la iniciativa: decidir.
«Nosotras estamos felices de haber alcanzado este acuerdo. Es un paso muy importante para nosotras. El poder elegir cuándo y cómo queremos hacer nuestro futuro, el poder decidir, el poder informarnos. Es un paso más de todos los que se están dando en la Federación», afirmó Carmona.
También Patri Guijarro, jugadora del FC Barcelona, valoró positivamente el acuerdo y destacó especialmente el hecho de que las deportistas hayan sido escuchadas en una cuestión que continúa generando preocupación dentro del deporte profesional.
«Es un acuerdo muy positivo. Es muy bueno el hecho de que nos sintamos escuchadas y que se esté trabajando en ello. Hay que seguir trabajando en esta y otras áreas porque es un tema que preocupa a las deportistas», explicó.
Guijarro resumió además una de las principales aspiraciones que existen detrás de todas estas medidas: que ninguna deportista tenga que sentir que su carrera profesional y su vida personal son dos caminos incompatibles.
«Lo importante es que podamos no tener que elegir entre nuestra carrera profesional y nuestra vida personal», subrayó.
Una reflexión que conecta directamente con el sentido de la iniciativa presentada en Las Rozas. Porque el debate no consiste únicamente en hablar de tratamientos de fertilidad o de congelación de óvulos. El debate de fondo tiene que ver con la posibilidad de que una futbolista pueda imaginar su futuro completo, con una carrera deportiva de alto nivel y con una vida personal que no tenga que quedar relegada por las exigencias de la competición.
En esa misma línea se expresó Vane Sotelo, jugadora de la AD Alcorcón, que quiso ampliar la dimensión del acuerdo y situarlo también dentro del proceso de crecimiento global que está experimentando el fútbol femenino.
«No es solo ser pioneras a nivel deportivo, sino también en lo personal. Medidas como esta ayudan a crecer a nuestro deporte», añadió Sotelo.
La jornada contó además con una amplia representación de personas vinculadas al fútbol femenino español y a la evolución del deporte en los últimos años. Entre los asistentes destacó la presencia de María Pry, que acudió acompañada por su pareja, Ana Llamas, y sus tres hijos, Hugo, Enzo y Daniel, una imagen que conectó de manera especialmente directa con el mensaje de conciliación y normalización de la maternidad dentro del deporte.
También estuvieron presentes las exfutbolistas Ana Romero ‘Willy’ y Merel Van Dongen, esta última acompañada por su hija, Ibbie. El acto reunió igualmente a diferentes representantes de las estructuras deportivas y federativas, como la seleccionadora nacional de fútbol, Sonia Bermúdez, y su segunda entrenadora, Iraia Iturregi, además de la seleccionadora de fútbol sala, Claudia Pons.
La representación de antiguas internacionales y profesionales del fútbol femenino se completó con la presencia de Andrea Sánchez Falcón y Marta Unzué, mientras que desde el ámbito sindical acudieron Marta Perarnau y Bea Parra, dirigentes del sindicato FutPro. También estuvieron presentes Yolanda Parga, responsable del arbitraje femenino en el Comité Técnico de Árbitros, y la árbitra Elena Contreras, además de Ana Ecube, analista de la selección femenina sub-20 de Arabia Saudí, entre otros asistentes.
Todos ellos fueron testigos de un anuncio que pretende abrir una nueva puerta dentro de la evolución del fútbol femenino español. Una puerta que no habla únicamente de competición, contratos o rendimiento deportivo, sino de las personas que hay detrás de las futbolistas, de las árbitras y de todas aquellas mujeres que han construido su carrera dentro de un deporte que durante demasiado tiempo no siempre tuvo en cuenta sus necesidades específicas.
La RFEF quiere que el nuevo acuerdo con la Clínica Tambre forme parte de esa transformación. Cinco años de vigencia, hasta 2029, para poner a disposición de las deportistas nuevas herramientas relacionadas con su salud reproductiva y, especialmente, para garantizar que la información y las posibilidades estén al alcance de quienes quieran utilizarlas.
El mensaje que salió este martes de la Ciudad del Fútbol de Las Rozas fue, por encima de todo, un mensaje de libertad. Libertad para informarse, libertad para decidir y libertad para imaginar un futuro en el que ser futbolista profesional y construir una familia no tengan por qué ser decisiones enfrentadas.
El fútbol femenino lleva años luchando por derribar barreras. Algunas ya forman parte del pasado. Otras todavía permanecen. La maternidad es una de ellas, aunque cada vez existen más herramientas, más información y más voluntad para que deje de ser vista como un obstáculo.
La RFEF ha querido dar un nuevo paso en esa dirección. Un paso que nace de una demanda de las propias futbolistas, que se articula a través de un acuerdo con un centro especializado y que busca ofrecer algo tan sencillo como decisivo: posibilidades.
Porque una carrera deportiva tiene un principio y un final, pero la vida continúa mucho más allá del terreno de juego. Y el verdadero avance llegará cuando ninguna jugadora tenga que preguntarse si para ser madre debe renunciar a ser futbolista, ni si para prolongar su carrera debe renunciar a una parte de su proyecto personal.
Como resumió Patri Guijarro, el objetivo es que no tengan que elegir entre ambas cosas. Que puedan decidir. Que puedan hacerlo con información. Y que puedan hacerlo sin presión.
Ese es, precisamente, el siguiente paso que el fútbol femenino español quiere dar en la senda de la maternidad.














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