
🔳 Amaiur Sarriegi lidera el recital de goles rojiblancos con un 5-0 sobre las riojanas.


#LigaFMoeve| #AtletiDUXLogroño
El fútbol tiene una forma muy particular de convocar emociones. Hay partidos que se anuncian con estruendo, con semanas de anticipación, con titulares que hablan de finales, de títulos o de rivalidades históricas. Y luego están esos encuentros que llegan en silencio, que parecen un capítulo más dentro de la temporada, pero que en realidad contienen dentro de sí mismos todo el pulso de una competición. El Atlético de Madrid contra el DUX Logroño de este sábado 14 de marzo a las 12:00 del mediodía, con retransmisión en DAZN y en Movistar Plus+, pertenece a esa segunda categoría: partidos que definen mucho más de lo que aparentan. Porque cuando el balón empiece a rodar en la Ciudad Deportiva de Alcalá de Henares no se enfrentarán únicamente dos equipos separados por muchos puntos en la clasificación de la Liga F; se enfrentarán dos realidades, dos urgencias y dos formas de entender el momento de la temporada.

El Atlético de Madrid llega a este compromiso mirando hacia arriba. Siempre mirando hacia arriba. Es casi una condición natural del club rojiblanco, una especie de mandato histórico que atraviesa generaciones, proyectos y plantillas. Cuando uno piensa en el Atlético de Madrid, inevitablemente piensa en competir, en resistir, en luchar contra los elementos. Esa identidad que durante décadas se ha asociado al equipo masculino también ha impregnado profundamente al conjunto femenino, que durante los últimos años se ha consolidado como uno de los grandes nombres del fútbol europeo. El objetivo de cada temporada es claro: volver a la élite continental, regresar a la máxima competición del continente, la UEFA Women’s Champions League. Y ese camino pasa inevitablemente por una buena posición en la liga doméstica.

El equipo dirigido por José Herrera llega a este partido con una mezcla muy particular de sensaciones. Por un lado, la moral reforzada después de una victoria importante en la ida de las semifinales de la Copa de la Reina ante el Costa Adeje Tenerife. Aquel 1-0 fue mucho más que un resultado corto en el marcador. Fue una demostración de carácter, de paciencia, de capacidad competitiva en un encuentro tenso, trabado y lleno de momentos tácticos. Las rojiblancas supieron encontrar el gol y supieron defender la ventaja. Esa victoria dejó al Atlético a noventa minutos de una final, algo que siempre cambia el estado de ánimo de un vestuario.
Pero la temporada no permite pausas. El fútbol de élite tiene esa cualidad despiadada: cuando un equipo celebra una victoria, el siguiente desafío ya está esperando. En el caso del Atlético, el calendario obliga a volver a centrar la mirada en la liga, donde cada punto se ha convertido en una moneda de enorme valor. El objetivo es claro: acercarse a los puestos que conceden acceso a la próxima edición de la Champions. No es una meta sencilla. La liga española se ha vuelto cada vez más competitiva y cada jornada plantea desafíos distintos.
El rival de este sábado, el DUX Logroño, llega con una urgencia completamente diferente. Para el conjunto riojano la temporada es una batalla constante contra el descenso. La clasificación es clara: decimocuarta posición y diez puntos en el casillero. Apenas un punto separa al equipo de la zona roja. En una liga larga, ese margen puede parecer pequeño, pero en realidad representa una presión enorme. Cada partido se convierte en una final anticipada. Cada minuto puede significar acercarse a la permanencia o complicar todavía más el camino.
El DUX Logroño sabe bien lo que significa pelear por la supervivencia en la élite del fútbol español. Es un club que ha vivido ascensos, descensos, reconstrucciones y nuevos proyectos. Su presencia en la Liga F es el resultado de años de trabajo, de inversión en estructura y de una apuesta clara por consolidar el fútbol femenino en La Rioja. Y aunque la clasificación actual no refleja la ambición del club, el equipo sigue compitiendo con orgullo.
El último partido liguero del conjunto riojano dejó un sabor amargo. La derrota por 2-3 frente al FC Badalona Women fue un golpe duro, especialmente porque se trató de un encuentro directo en la lucha por la permanencia. En partidos así cada error pesa el doble y cada oportunidad perdida se recuerda durante semanas. El equipo mostró momentos de buen fútbol, pero la fragilidad defensiva terminó pasando factura.
Además, el técnico del DUX tuvo que afrontar ese encuentro con varias ausencias significativas. Jugadoras como Chelsea, Comfort Yeboah, Sandra García o Dona Scannapieco no entraron en la convocatoria. Cuando un equipo que lucha por el descenso pierde piezas importantes, el impacto suele ser mayor que en un club con una plantilla más profunda. Cada jugadora cuenta. Cada alternativa en el banquillo puede marcar la diferencia.
La historia reciente entre ambos equipos también aporta un contexto interesante para este partido. En la primera vuelta de la temporada el Atlético de Madrid visitó el estadio de Las Gaunas y firmó una victoria contundente por 0-5. Fue uno de esos partidos en los que todo sale bien para un equipo y todo se complica para el otro. El Atlético desplegó su mejor versión ofensiva, con transiciones rápidas, presión alta y una gran eficacia de cara al gol. El DUX, por su parte, sufrió para contener las oleadas rojiblancas.
Sin embargo, el fútbol tiene memoria corta. Los partidos de la primera vuelta sirven como referencia, pero rara vez se repiten de la misma manera. La situación actual es distinta. El Atlético llega con la carga física y emocional de la Copa, mientras que el DUX sabe que cada punto puede ser decisivo en la lucha por la permanencia.
Uno de los factores que condicionará el partido es el estado de la plantilla rojiblanca. El Atlético no podrá contar con Silvia Lloris, que continúa recuperándose de una lesión de ligamento cruzado anterior. Las lesiones de cruzado son especialmente duras en el fútbol moderno, no solo por el tiempo de recuperación, sino por el proceso mental que implica volver a competir al máximo nivel. La ausencia de Lloris obliga al cuerpo técnico a reorganizar la defensa, un aspecto clave en un equipo que suele construir su juego desde atrás.
Tampoco estará disponible la centrocampista Priscila Chinchilla. La internacional costarricense aporta energía, verticalidad y llegada al área desde la segunda línea. Su ausencia reduce las opciones en la rotación del centro del campo, especialmente en un momento de la temporada en el que la acumulación de partidos empieza a sentirse en las piernas.
Aun así, el Atlético cuenta con una plantilla amplia y con suficiente talento para asumir estas bajas. El equipo rojiblanco se ha caracterizado durante los últimos años por su capacidad para reinventarse dentro de los partidos. Puede dominar a través de la posesión, pero también puede convertirse en un equipo muy vertical cuando encuentra espacios. Esa versatilidad táctica es una de las grandes fortalezas del proyecto.
El escenario del partido también tiene su importancia. Alcalá de Henares se ha convertido en un punto de referencia para el fútbol femenino madrileño. La Ciudad Deportiva del Atlético ofrece un ambiente particular: cercanía con el público, un terreno de juego cuidado y la sensación de que cada encuentro se vive con intensidad. Para el Atlético jugar en casa supone una ventaja emocional evidente. El equipo se siente respaldado y suele imponer su ritmo desde los primeros minutos.
Para el DUX Logroño, en cambio, el desplazamiento representa un desafío añadido. Viajar para enfrentarse a uno de los equipos más potentes de la liga nunca es sencillo, y menos aún cuando la situación clasificatoria obliga a sumar puntos con urgencia. Pero precisamente esa necesidad puede convertirse en un estímulo. Los equipos que luchan por la permanencia suelen encontrar en estos partidos una motivación especial. Nadie espera que ganen, y esa ausencia de presión puede liberar el juego.
Desde el punto de vista táctico, el partido promete un contraste interesante. El Atlético probablemente asumirá el control del balón, intentando instalarse en campo contrario desde el inicio. El equipo de José Herrera suele construir sus ataques a través de una circulación rápida, buscando abrir el campo y generar superioridades por las bandas. Las laterales tienen un papel muy activo en este sistema, proyectándose constantemente hacia el ataque.
El DUX Logroño, por su parte, podría optar por un planteamiento más conservador, con un bloque compacto y líneas juntas. La prioridad será cerrar los espacios interiores y obligar al Atlético a jugar por fuera. En ese contexto, las transiciones rápidas pueden convertirse en el principal recurso ofensivo del equipo riojano. Un robo en campo propio, un pase vertical y una carrera al espacio pueden cambiar el guion de un partido aparentemente controlado.
Pero más allá de la táctica, este tipo de encuentros también se definen por factores emocionales. El Atlético juega con la presión de ganar. Cuando un equipo aspira a clasificarse para la Champions, cada partido contra rivales de la zona baja se convierte en una obligación. No sumar tres puntos en casa sería un golpe importante en la carrera por los puestos europeos.
El DUX, en cambio, juega con la urgencia de sobrevivir. Esa urgencia a veces se traduce en nerviosismo, pero otras veces genera actuaciones heroicas. A lo largo de la historia del fútbol, muchos equipos en situación crítica han conseguido resultados inesperados precisamente cuando nadie apostaba por ellos.
Y ahí es donde entra el espíritu de “El Partido de Manu”. Porque el fútbol no se explica únicamente con estadísticas, clasificaciones o sistemas tácticos. El fútbol también es emoción, es memoria, es identidad. Cada partido cuenta una historia distinta.
Cuando el árbitro señale el inicio del encuentro, el balón empezará a rodar con toda esa carga simbólica. El Atlético buscará imponer su jerarquía, su talento y su ambición europea. El DUX Logroño tratará de resistir, de encontrar sus momentos y de demostrar que en el fútbol las distancias en la clasificación no siempre se reflejan en el campo.
El DUX cae en su visita al feudo del tres veces campeón de la Liga F Moeve y buscará recomponerse dentro de una semana en Las Gaunas al recibir al Club Deportivo Tenerife Femenino, pero de momento, las de David Hernández son decimocuartas con tan solo 10 puntos en el zurrón gracias a la victoria del propio Tenerife por 4-0 ante un Levante Unión Deportiva que se hunde sin remedio rumbo a Primera RFEF.
Quizá el partido se decida pronto, con un gol temprano que obligue al DUX a abrirse y permita al Atlético controlar el ritmo. O quizá el encuentro se mantenga equilibrado durante muchos minutos, con el tiempo jugando a favor de las visitantes y aumentando la tensión en las gradas.

En cualquier caso, lo que está claro es que el fútbol femenino español sigue creciendo a través de partidos como este. La Liga F se ha consolidado como una competición cada vez más competitiva, con clubes que invierten en estructura, en cantera y en profesionalización. Cada jornada ofrece historias nuevas, protagonistas inesperados y momentos que quedan en la memoria de los aficionados.
Este Atlético de Madrid contra DUX Logroño es uno de esos capítulos. Un partido de marzo, al mediodía, con la primavera asomando y con mucho más en juego de lo que podría parecer a simple vista.
Porque cuando el balón empiece a rodar, ya no habrá clasificaciones ni pronósticos. Solo fútbol. Solo noventa minutos para demostrar quién está preparado para escribir la siguiente página de esta temporada.
🔜 NEXT GAME
🏆 Liga F Moeve
✨ Temporada 2025-2026 ✨
💜 #V8MOSGANANDO
🔥 Atlético de Madrid 🆚 DUX Logroño 🔥
🙌🏻 Matchday 22 | Día de partido
🗓️ Sábado, 14 de noviembre de 2026
📺 DAZN 1 (Dial 71 de Movistar Plus)
⏰ 12:00 horario peninsular
🏟️ Centro Deportivo Alcalá de Henares, Madrid
Los onces |
La matinal en el Centro Deportivo Wanda Alcalá de Henares tuvo aroma a fútbol grande, a esas jornadas en las que el balón rueda con la sensación de que algo importante puede suceder. En la vigesimosegunda jornada de la Liga F, el Atlético de Madrid Femenino ofreció un recital goleador ante el DUX Logroño, un 5-0 que dejó patente la ambición rojiblanca en un momento clave del calendario. En las gradas, además, el partido tuvo un matiz simbólico: dos de las protagonistas del documental PIONERAS. Solo querían jugar presenciaron el encuentro, un guiño emocional a la historia del fútbol femenino español mientras, sobre el césped, otra generación escribía su propio capítulo.
El choque arrancó con dos planes bien definidos. El Atlético de Madrid, dirigido desde el banquillo por José Herrera, salió con Patri Larqué bajo palos; defensa con Medina, Lauren Leal y la capitana Xènia, acompañadas por R. Otermín; en la sala de máquinas aparecieron J. Bartel y Fiamma Benítez, con Natalia aportando llegada; mientras que el tridente ofensivo lo formaron Jensen, Amaiur Sarriegi y Luany, tres piezas pensadas para abrir el campo y atacar los espacios con velocidad. Enfrente, el DUX Logroño planteó su resistencia con Miralles en portería; Iria Castro, Cata y Marta como base defensiva; Isina, capitana visitante, organizando el centro del campo junto a Annelie y M. Martín; Falfán y Mawete dando amplitud por las bandas; y la dupla formada por Rebeca y Salomé tratando de inquietar a la zaga colchonera.
Era un partido con más carga competitiva de la que podía parecer a simple vista. En la misma jornada, el Real Sociedad Femenino y el Real Madrid Femenino medían fuerzas en Reale Arena, un duelo que podía mover la clasificación en la zona media-alta. Además, el Atlético tenía en el horizonte inmediato la vuelta de las semifinales de la Copa de la Reina de fútbol frente al Costa Adeje Tenerife Egatesa, por lo que el encuentro servía como termómetro competitivo. Para el DUX Logroño, en cambio, cada punto era oro en la pelea por mantenerse lejos de la zona baja.
Desde el primer minuto el Atlético quiso imponer su ley. El balón circulaba con ritmo, las rojiblancas presionaban arriba y el primer aviso llegó con un centro venenoso de Fiamma Benítez que la defensa riojana tuvo que despejar a córner. Poco después, Medina se elevó dentro del área y cabeceó con intención, obligando a Miralles a seguir de cerca la trayectoria del balón. Era el preludio de lo que estaba por venir.
El primer golpe llegó en el minuto 14. El DUX Logroño intentaba salir jugando desde atrás, pero la presión del Atlético fue una trampa perfectamente ejecutada. Fiamma Benítez robó el balón en zona peligrosa, levantó la cabeza apenas un segundo y filtró un pase que rompió la línea defensiva. Allí apareció Amaiur Sarriegi, rápida, instintiva, letal. La delantera parecía querer calcar el comienzo del envite que protagonizó el equipo masculino en Champions ante el Totthenham y aprovechó el error, controló con la derecha, se acomodó el cuerpo y conectó un remate cruzado con una precisión quirúrgica que superó a Miralles y abrió la lata con el 1-0 en el minuto 15 de juego que le permitió resarcirse de un tanto que se le anuló por un fuera de juego de Jensen.
El DUX Logroño intentó reaccionar. Un centro tenso al área buscó la cabeza de Salomé Prat, pero la zaga colchonera se mostró firme. Mientras tanto, el Atlético seguía creciendo, dominando la posesión y jugando cada vez más cerca del área visitante. La sensación era clara: si el segundo gol llegaba, el partido podía romperse.
Y así ocurrió. La presión rojiblanca siguió asfixiando al rival y el segundo tanto fue otra muestra de la voracidad ofensiva local. Tras una jugada elaborada por la banda derecha, el balón acabó de nuevo en los pies de Fiamma Benítez, que encaró con determinación. Con un amague dejó atrás a su defensora y, ya dentro del área, sacó un disparo potente que superó a Miralles. El 2–0 no solo ampliaba la ventaja: confirmaba que el Atlético estaba disfrutando sobre el césped en el minuto 34 de la primera mitad.
Pero aún quedaba más. El Atlético jugaba suelto, con confianza, con esa sensación de equipo que se sabe superior. El cuarto llegó tras una acción colectiva que levantó aplausos en la grada. La pelota circuló de banda a banda hasta que Fiamma encontró un resquicio en la frontal. Su disparo, seco y colocado, volvió a superar a Miralles y redondeó su gran actuación individual al firmar el 3–0 a cinco minutos para alcanzar el entreacto.
La ex de la Real Sociedad reivindicó su figura en una primera parte excelsa en la que las visitantes fueron incapaces de poner a prueba a Larqué.
Las 22 protagonistas se marcharon al túnel de vestuarios con una cómoda renta en favor de las de José Herrera, pero restaban cuarenta y cinco minutos por delante en la capital española.
En la segunda mitad el Atlético no levantó el pie del acelerador. El equipo salió decidido a cerrar el partido y encontró en la tenencia de pelota la forma correcta para someter al DUX Logroño, hoy vestido de blanco, que no pudo evitar el monólogo colchonero.
Pero el recital ofensivo aún tenía más capítulos. Fiamma Benítez volvió a aparecer en escena con una jugada individual de enorme calidad. Recibió en la frontal, amagó el disparo para descolocar a su marcadora y terminó sacando un remate colocado que se coló en la portería visitante. El estadio celebró el cuarto gol como una obra colectiva que combinaba talento y confianza. La exjugadora del Valencia le dedicó la diana a la lesionada Silvia Lloris llamando por teléfono con su mano y celebró con emoción el 4–0 el el minuto 58 de partido.
Cuando el partido parecía ya resuelto, llegó el momento de Sheila Guijarro. La delantera, que había ingresado desde el banquillo con ganas de dejar su huella, encontró su oportunidad tras un centro desde la banda izquierda. Controló con temple dentro del área y definió con un disparo seco que cerró la goleada. El 5–0 era el broche perfecto para una actuación en la que el Atlético de Madrid mostró su versión más brillante.
El pitido final confirmó una victoria contundente que permite a las rojiblancas mantenerse en la sexta posición con 35 puntos y seguir mirando hacia arriba en la clasificación. Para el DUX Logroño, en cambio, la lucha por alejarse del descenso continuará siendo una batalla jornada tras jornada.
Y mientras el público abandonaba lentamente el estadio, quedaba una sensación muy clara en el ambiente. Aquellas pioneras que una vez soñaron con jugar al fútbol quizá no imaginaron estadios llenos, equipos profesionales y partidos como este. Pero lo que sí imaginaron fue la pasión, el talento y la emoción que hoy se vive en cada jornada. En Alcalá, el Atlético de Madrid firmó una goleada, sí, pero también recordó que el fútbol femenino sigue creciendo gracias a quienes se atrevieron a empezar… y a quienes hoy siguen escribiendo la historia con cada gol, con cada pase y con cada noche inolvidable bajo los focos.
El Atlético de Madrid vence y convence antes de viajar al Heliodoro Rodríguez López para esa semifinal copera ante las guerreras en Tenerife y recude diferencias con esa tercera plaza que da acceso a Europa, están a 12 guarismos de dar caza a la Real Sociedad, pero como dejó caer en Artículo 14 Claudia Florentino, las de Arturo Ruiz aún no pueden dar por cerrada su presencia en la Liga de Campeones Femenina todavía.

📋 Ficha técnica |
Atlético de Madrid Femenino: P. Larqué, Medina, Lauren Leal, Xènia, R. Otermín, J. Bartel, Fiamma Benítez, Natalia, Jensen, Luany y Amaiur Sarriegi.
DUX Logroño: Miralles, Iria Castro, Cata, Marta, Isina, Annelie, M. Martín, Falfán, Mawete, Rebeca y Salomé.
Cambios: Ximena Velazco (45′, Iria Castro), Lorena Valderas (45′, Milagros Martín), Mía Asenjo (45′, Catalina Ongaro), Lydia Rodríguez (45′, Rosa Otermín), Alexia Fernández (45′, Lauren), Kathrine Kühl (45′, Natalia Peñalvo), Laura Martinez (45′, Daiana Falfán), Macarena Portales (58′, Fiamma Benítez), Sheila Guijarro (58′, Synne Jensen), Margarita Giménez (80′, Flavine Mawete.m
Competición: Liga F 2025-2026 – Jornada 22
Estadio: Centro Deportivo Wanda Alcalá de Henares (Alcalá de Henares, Madrid)
Goles |
1-0 Amaiur Sarriegui 14’ ⚽️
2-0 Amaiur Sarriegui 34’ ⚽️
3-0 Amaiur Sarriegui 40’ ⚽️
4-0 Fiamma Benítez 57’ ⚽️
5-0 Sheila Guijarro 87’ ⚽️
Vídeo |

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