“El Partido de Manu”

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La crónica | Las leonas de “Viti”suman y siguen

(Fuente: Liga F Moeve)

🟨 Maddi Torre le da al Athletic una agónica victoria en Las Gaunas tras un 0-1 que refuerza el proyecto vizcaíno.

La previa |

(Fuente: “El Partido de Manu”) Creatividad: reinassinfiltro

Las Gaunas se prepara para una de esas tardes en las que el fútbol femenino reclama todos los focos. El coliseo riojano abrirá sus puertas para recibir un duelo de máxima exigencia entre un Logroño United que llega lanzado después de su brillante estreno liguero y un Athletic Club dispuesto a demostrar que su remontada en la primera jornada no fue una declaración de intenciones vacía. Dos equipos con los deberes hechos en su debut, dos proyectos con argumentos diferentes y una misma ambición: seguir sumando y confirmar que este inicio de temporada puede convertirse en el primer gran impulso de su camino en la Liga F Moeve.

El conjunto riojano aterriza en esta segunda jornada con la confianza que otorga comenzar el campeonato lejos de casa y hacerlo con una victoria de prestigio. El Logroño United se impuso por cero goles a dos a la Real Sociedad en Zubieta, en un encuentro en el que mostró una personalidad notable, especialmente a la hora de proteger su propia portería y aprovechar las oportunidades que tuvo delante. El resultado no solo permitió estrenar el casillero de puntos, sino que reforzó las sensaciones de un equipo que quiere hacerse fuerte desde el primer día.

Ahora, sin embargo, el desafío cambia de escenario y de naturaleza. Las Gaunas será el territorio donde el cuadro riojano deberá demostrar que aquella actuación en Zubieta no fue fruto de una jornada aislada, sino la consecuencia de un bloque preparado para competir de tú a tú contra cualquiera. Jugar ante su afición supone una motivación añadida, pero también coloca sobre sus hombros la responsabilidad de asumir el protagonismo de un encuentro en el que cada posesión, cada duelo y cada error puede terminar teniendo un peso decisivo.

Enfrente estará un Athletic Club que llega con la moral reforzada después de protagonizar una de las remontadas de la primera jornada. El conjunto bilbaíno comenzó su partido ante el FC Badalona Women por detrás en el marcador, pero supo reaccionar con carácter, personalidad y capacidad competitiva para darle la vuelta a la situación y terminar imponiéndose por tres goles a uno. Una victoria que permitió al equipo rojiblanco comenzar su nueva etapa con tres puntos y, sobre todo, con la sensación de que existe margen para seguir creciendo.

El proyecto dirigido por Víctor Martín afronta, por tanto, su primera salida oficial de la temporada con la intención de trasladar fuera de Lezama las buenas sensaciones ofrecidas en el estreno. El técnico madrileño deberá gestionar un escenario especialmente exigente, porque Las Gaunas no solo pondrá a prueba el fútbol de su equipo, sino también su capacidad para interpretar un partido que puede exigir paciencia, intensidad y precisión en cada fase del juego.

La planificación de este encuentro estará inevitablemente condicionada por las ausencias. El Logroño United no podrá contar con la argentina Milagros Martín, que permanece apartada por problemas físicos, mientras que Francisca Altgelt tampoco estará disponible para esta cita. Son bajas que obligarán al conjunto riojano a modificar algunas de sus piezas y a buscar soluciones dentro de una plantilla que afronta un calendario todavía en sus primeros compases.

En el Athletic Club, el escenario es todavía más complejo. Ane Elexpuru, Leire Baños y Sara Ortega permanecen fuera de los planes por lesión, mientras que Daniela Agote y Elene Gurtubay se encuentran concentradas con la selección española Sub-20 para disputar el Mundial de la categoría. Víctor Martín deberá, por tanto, volver a tirar de profundidad de plantilla en una jornada en la que las circunstancias han reducido sus opciones y en la que cada futbolista disponible puede adquirir una importancia todavía mayor.

El encuentro también presenta un interesante capítulo histórico. La pasada temporada dejó una primera confrontación marcada por la igualdad, con un empate sin goles que reflejó las dificultades de ambos equipos para encontrar espacios y generar diferencias. Un resultado que sirve como aviso para un duelo que, a priori, vuelve a apuntar hacia un escenario de máxima disputa, donde el control de los pequeños detalles puede resultar determinante.

La segunda cita de aquella campaña, disputada precisamente en territorio riojano, tuvo un desenlace diferente. El Athletic Club logró imponerse por cero goles a dos en Las Gaunas, demostrando su capacidad para competir lejos de casa y dejando un precedente que el Logroño United tratará de cambiar ahora delante de su público. Aquella victoria rojiblanca forma parte de la historia reciente, pero también supone un estímulo adicional para un conjunto riojano que quiere escribir un capítulo diferente.

Porque este partido no solo enfrenta a dos equipos que han empezado ganando. También enfrenta dos maneras de entender la competición, dos vestuarios que conocen la importancia de construir desde la confianza y dos proyectos que saben que una segunda victoria consecutiva puede tener un valor enorme cuando apenas se ha consumido una jornada del campeonato. Ganar ahora significaría mantener el pleno, consolidar las buenas sensaciones y afrontar las siguientes semanas con una dosis extra de tranquilidad.

Las Gaunas, además, tendrá su propio papel protagonista. El ambiente de un estadio histórico puede convertirse en un elemento diferencial cuando el marcador permanezca igualado y los minutos comiencen a pesar. El Logroño United buscará apoyarse en su gente para elevar la intensidad, mientras que el Athletic deberá demostrar la madurez suficiente para convivir con un escenario adverso y no permitir que el impulso de la grada altere su hoja de ruta.

Todo apunta a un partido de trincheras, de esos en los que cada metro de césped se disputa con una intensidad extraordinaria. El centro del campo puede convertirse en el gran campo de batalla, mientras que las áreas estarán reservadas para quienes sepan transformar sus oportunidades en golpes sobre el marcador. La solidez defensiva mostrada por el Logroño United en su estreno tendrá enfrente a un Athletic que ya demostró ante el Badalona Women que posee recursos para reaccionar cuando las cosas se complican.

Y ahí aparece una de las grandes incógnitas de la tarde: quién será capaz de imponer su ritmo. Si el Logroño United consigue llevar el encuentro a un terreno de paciencia, orden y aprovechamiento de espacios, tendrá argumentos para volver a hacer daño. Si el Athletic logra convertir el choque en un intercambio de intensidad y consigue encontrar profundidad en los metros finales, las rojiblancas podrán volver a demostrar esa capacidad ofensiva que ya les permitió remontar en la jornada inaugural.

El margen de error será mínimo. Un balón perdido en una zona comprometida, una acción a balón parado, una transición mal defendida o una intervención decisiva bajo palos pueden terminar inclinando una balanza que promete mantenerse equilibrada durante muchos minutos. En partidos de esta naturaleza, la diferencia entre ganar y perder no siempre está en quién domina más, sino en quién sabe aprovechar mejor los momentos que aparecen.

Logroño United y Athletic Club llegan con tres puntos, pero ninguno quiere conformarse con lo conseguido. Las riojanas quieren convertir su triunfo en Zubieta en el comienzo de una dinámica positiva y demostrar ante su afición que están preparadas para competir contra rivales de máxima exigencia. Las bilbaínas, por su parte, pretenden confirmar que la remontada ante el Badalona Women fue el primer paso de una nueva etapa marcada por el carácter, la competitividad y el deseo de mirar hacia arriba.

Cuando el balón eche a rodar en Las Gaunas, todo lo anterior quedará en un segundo plano. Las estadísticas, los precedentes y las sensaciones de la primera jornada dejarán de importar durante noventa minutos y serán las futbolistas quienes tengan que escribir la historia sobre el césped. Dos victorias en el estreno, dos equipos que quieren seguir creciendo y un estadio preparado para vivir una batalla que promete ser intensa desde el primer minuto hasta el último.

La Liga F Moeve apenas acaba de comenzar, pero partidos como este sirven para recordar que cada jornada puede esconder una historia diferente. Logroño United y Athletic Club tienen ante sí la oportunidad de convertir sus buenos comienzos en una tendencia y de dar otro paso adelante en una temporada que todavía está dando sus primeros pasos. Las Gaunas espera, el balón está preparado y el segundo capítulo de esta historia ya tiene escenario.

El duelo en esencia:

(Fuente: Liga F Moeve)

🔜 NEXT GAME

🏆 Liga F Moeve

🔴⚪️ Logroño United 🆚 Athletic Club 🔴⚪️

🙌🏻 Matchday 2 | Día de partido

⏰ 18:30 horario peninsular

📅 Domingo, 6 de septiembre de 2026

📺 DAZN

🏟️ Estadio de Las Gaunas

(Fuente: “El Partido de Manu”) Creatividad: reinassinfiltro

Los onces |

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Las Gaunas se convirtió en el escenario de una batalla de máxima exigencia entre dos equipos que habían comenzado la temporada con una victoria y que llegaban a la segunda jornada de la Liga F Moeve dispuestos a demostrar que aquel primer triunfo no había sido casualidad. Antes del inicio del encuentro, el estadio riojano acogió un emotivo saque de honor en memoria de la historia de la ciudad, un instante cargado de simbolismo que sirvió para poner el broche previo a una tarde especial. Después, cuando el balón comenzó a rodar, Logroño United y Athletic Club dejaron atrás cualquier elemento ceremonial para entregarse a un partido intenso, físico y tremendamente competido, con tres puntos que podían permitir a cualquiera de los dos conjuntos mantenerse en la zona privilegiada de la clasificación.

El conjunto local quiso asumir desde el primer instante el protagonismo con el balón y comenzó a mover la pelota con paciencia, tratando de encontrar espacios en un Athletic que esperaba su momento para poder salir con velocidad. La primera ocasión no tardó en aparecer y llevó la firma de Jone Amezaga, que recibió en una posición prometedora y no dudó en probar fortuna con un disparo que, sin embargo, terminó en las manos de Nanclares. La guardameta vasca respondió con seguridad a ese primer aviso, atrapando el esférico sin conceder una segunda jugada y transmitiendo desde muy pronto la tranquilidad que acabaría siendo tan importante para su equipo. El Logroño United insistía en su propuesta, mientras el Athletic trataba de ajustar sus líneas y evitar que el dominio territorial de las riojanas se tradujera en ocasiones verdaderamente claras.

Las locales continuaban teniendo mayor presencia en campo contrario y obligaban al Athletic a defender cerca de su propia área, pero el encuentro estaba a punto de experimentar un giro radical. En torno al cuarto de hora, Naia Landaluze vio la segunda tarjeta amarilla después de una acción en la que empujó a María Barquero, dejando al conjunto visitante en inferioridad numérica durante prácticamente todo el encuentro. La expulsión modificó por completo las condiciones de la batalla. El Athletic tuvo que reorganizarse, cerrar espacios y multiplicar esfuerzos para cubrir cada metro del terreno de juego, mientras el Logroño United recibía una oportunidad inmejorable para hacerse definitivamente con el control del choque. Con una futbolista más, las riojanas sabían que el partido podía convertirse en un ejercicio de paciencia para encontrar el momento adecuado en el que derribar el muro visitante.

Sin embargo, tener superioridad numérica no significó encontrar automáticamente el camino hacia el gol. El Logroño United trató de aprovechar la situación y buscó a Ana Franco como una de sus principales referencias ofensivas. La delantera apareció en una posición peligrosa y conectó un remate que obligó a intervenir a Nanclares, que volvió a responder con una magnífica parada para evitar el empate que comenzaba a rondar el ambiente de Las Gaunas. El equipo riojano se animaba y acumulaba aproximaciones, pero el Athletic estaba demostrando una enorme capacidad para resistir. Las visitantes defendían con las líneas juntas, reducían los espacios interiores y obligaban a las locales a buscar soluciones por fuera, conscientes de que cada minuto que pasara sin encajar podía aumentar su confianza y convertir la inferioridad en una cuestión puramente mental.

El paso de los minutos no modificó la intención del Logroño United, que continuó intentando abrir la defensa rojiblanca mediante centros, acciones combinativas y jugadas a balón parado. El Athletic, por su parte, aguardaba pacientemente una oportunidad para golpear, sabiendo que en un encuentro de estas características cualquier detalle podía terminar siendo decisivo. Y ese momento llegó en el minuto 33, cuando una falta lateral generó una acción absolutamente caótica dentro del área riojana. El lanzamiento terminó golpeando primero en el larguero y, tras el rebote, la pelota quedó suspendida en una sucesión de rechaces en la que nadie conseguía hacerse definitivamente con el control del esférico. La defensa local trataba de despejar el peligro, pero el balón seguía vivo, convertido en una auténtica invitación para quien reaccionara antes que el resto.

Y ahí apareció Maddi Torre. La futbolista del Athletic leyó perfectamente la trayectoria del balón después del impacto en el larguero, se adelantó a la defensa y atacó el rechace con una determinación extraordinaria. Su cabezazo fue seco, preciso y suficientemente potente como para superar cualquier intento de reacción de Miralles. La pelota terminó directamente en el fondo de la red y el Athletic, contra todo pronóstico, encontraba el premio que parecía reservado para el conjunto que estaba jugando con una futbolista más. El 0-1 desató la celebración visitante y silenció momentáneamente Las Gaunas. Había sido un gol nacido del caos, de una acción a balón parado y de la capacidad de Maddi Torre para creer hasta el último instante, pero sobre todo había sido el reflejo de un Athletic que estaba convirtiendo la adversidad en un argumento para competir todavía con más intensidad.

El tanto fue un golpe importante para un Logroño United que había tenido el dominio territorial y contaba, además, con superioridad numérica. Las riojanas buscaron una reacción inmediata y volvieron a cargar sobre la portería de Nanclares, tratando de aprovechar las acciones a balón parado como una de las vías más claras para encontrar el empate. Isina ejecutó un envío que terminó en las manos de la guardameta visitante sin demasiadas complicaciones, pero poco después Ana Franco volvió a disponer de una ocasión mucho más peligrosa. Su remate llevaba veneno y amenazaba con devolver el equilibrio al marcador, aunque una vez más Nanclares apareció para realizar una intervención de enorme mérito. La guardameta del Athletic comenzaba a asumir un papel protagonista y, con cada parada, alimentaba la sensación de que las visitantes podían marcharse al descanso con vida pese a las circunstancias adversas.

Los últimos minutos del primer tiempo fueron un auténtico asedio sobre el área del Athletic. El Logroño United no dejó de insistir y llegó incluso a reclamar una posible pena máxima en una acción dentro del área, pero la colegiada no señaló el punto de penalti. Las locales querían aprovechar el tramo final para conseguir un empate que, por juego y por contexto, parecía cada vez más necesario, mientras las visitantes se defendían con todo lo que tenían. Cada despeje, cada duelo ganado y cada balón dividido empezaban a adquirir un valor enorme para las rojiblancas. Finalmente, el marcador no volvió a moverse y el pitido que señaló el descanso confirmó una situación tan inesperada como exigente: el Athletic se marchaba a los vestuarios por delante en el marcador pese a llevar desde el minuto 15 con una jugadora menos. Maddi Torre había puesto el 0-1, pero Nanclares y el esfuerzo colectivo habían mantenido intacta una ventaja que todavía quedaba muy lejos de estar asegurada.

Tras el paso por los vestuarios, el partido regresó a Las Gaunas con el mismo escenario de fondo, pero con dos equipos conscientes de que los siguientes cuarenta y cinco minutos podían decidirlo todo. El Logroño United necesitaba convertir su superioridad numérica en una remontada, mientras el Athletic afrontaba la segunda mitad sabiendo que cada minuto que resistiera podía acercarle a una victoria de enorme valor. Ambos técnicos movieron sus piezas para intentar modificar el rumbo del encuentro. Cristina Redondo entró en las filas locales, mientras Garazi Facila hizo lo propio en el conjunto vasco, buscando aportar energía a dos equipos que necesitaban encontrar nuevas soluciones después de una primera mitad marcada por la expulsión y el gol visitante.

El Athletic salió con la clara intención de proteger su ventaja, pero sin renunciar completamente a buscar una segunda diana que pudiera darle tranquilidad. El conjunto vasco se encontró incluso con una oportunidad para ampliar su renta cuando Irene Oguiza consiguió batir la portería rival con un gran disparo. La celebración visitante, sin embargo, duró poco, ya que la acción fue invalidada por una falta previa. El 0-2 no subió al marcador y el Logroño United recibió un nuevo aviso de que, pese a jugar contra diez, no podía permitirse ningún error. Las locales necesitaban atacar con mayor precisión, mientras las visitantes comenzaban a administrar sus esfuerzos para afrontar el largo tramo final de un encuentro que exigía una concentración absoluta.

Con el paso de los minutos, los banquillos volvieron a convertirse en protagonistas. Mawete y Ximena Velazco saltaron al terreno de juego para reforzar el ataque del Logroño United, que buscaba piernas frescas para aumentar el ritmo y encontrar espacios ante un Athletic cada vez más replegado. Las visitantes también realizaron cambios para mantener la intensidad de un bloque que acumulaba un desgaste enorme. El encuentro comenzó entonces a desarrollarse prácticamente en las inmediaciones del área rojiblanca. El conjunto riojano manejaba el balón, avanzaba metros y trataba de encontrar una grieta, pero cada acercamiento terminaba chocando contra una defensa perfectamente organizada y, sobre todo, contra una Nanclares que parecía tener una respuesta para cada amenaza.

Mia Asenjo tuvo entonces una de las ocasiones más claras de toda la segunda mitad. La delantera recibió en una posición peligrosa y conectó un remate que parecía destinado a convertirse en el ansiado empate, pero Nanclares volvió a aparecer con una intervención magnífica. La guardameta del Athletic se lanzó con decisión y consiguió evitar que la pelota terminara en la red, levantándose inmediatamente para ordenar a sus compañeras y mantener la concentración de un equipo que llevaba muchos minutos sometido a la presión local. Aquella parada volvió a demostrar que el 0-1 no se sostenía únicamente por el repliegue defensivo, sino también por una actuación individual extraordinaria bajo palos. Nanclares estaba sosteniendo a las suyas en una de esas tardes en las que una guardameta puede acabar convirtiéndose en la diferencia entre volver a casa con un punto o celebrar una victoria.

El Logroño United no se rindió y continuó acumulando llegadas. Cristina Redondo también tuvo su oportunidad para superar a la guardameta visitante, pero su disparo volvió a encontrarse con la respuesta de Nanclares. La atacante riojana intentaba encontrar el hueco que había permitido a Maddi Torre marcar en la primera mitad, aunque el Athletic cerraba todos los caminos posibles hacia su portería. Las visitantes defendían cada acción con una intensidad extraordinaria, ayudándose constantemente y sacrificando cualquier atisbo de comodidad en favor de mantener el resultado. El cansancio comenzaba a hacerse visible, pero la concentración permanecía intacta. El tiempo corría a favor del Athletic y en contra de un Logroño United obligado a arriesgar cada vez más.

A medida que se acercaba el tramo final, el encuentro se convirtió definitivamente en una batalla de supervivencia. El Logroño United volcó prácticamente todas sus fuerzas sobre el campo ofensivo y dejó más espacios a su espalda, algo que el Athletic trató de aprovechar para buscar una sentencia que no terminaba de llegar. Ane Azkona tuvo una buena oportunidad para conseguir el segundo tanto después de recibir en una posición favorable y probar con un remate que terminó atrapando Miralles. El 0-2 seguía resistiéndose, pero el Athletic estaba consiguiendo algo todavía más importante: consumir segundos. Cada ataque visitante obligaba a las locales a retroceder, cada interrupción permitía respirar y cada despeje alejaba la posibilidad de que el empate llegara en una acción fortuita.

El conjunto riojano siguió creyendo hasta el final, consciente de que un solo gol podía cambiar por completo el desenlace. Las jugadoras locales atacaban con el corazón, empujadas por una grada que no dejó de animar y que intentaba llevar a las suyas hacia un empate que, por momentos, parecía estar al alcance de la mano. Mawete dispuso de la última gran oportunidad del partido con un disparo que, esta vez, se marchó por encima del larguero. El remate resumió perfectamente lo que había sido el encuentro para el Logroño United: voluntad, insistencia y ocasiones, pero también una incapacidad para encontrar el último golpe que derribara definitivamente la resistencia visitante. El Athletic, exhausto pero todavía en pie, se aferraba a su ventaja mientras el reloj se acercaba inexorablemente al final.

Cuando la colegiada señaló el final, la celebración del Athletic tuvo el significado de una auténtica victoria de carácter. Las rojiblancas habían resistido durante prácticamente todo el encuentro en inferioridad numérica y habían conseguido conservar el 0-1 que Maddi Torre había fabricado en aquella acción a balón parado del minuto 33. El gol, nacido después de un balón al larguero y varios rechaces, terminó decidiendo una batalla en la que el Athletic tuvo que defender durante largos periodos muy cerca de su área. Por encima de todas, Nanclares se convirtió en una de las grandes responsables del triunfo con una actuación sobresaliente, respondiendo una y otra vez a las ocasiones del Logroño United y cerrando la portería cuando más lo necesitaban sus compañeras. Las visitantes demostraron que también se puede ganar desde el sacrificio, la solidaridad y la capacidad de resistir cuando todas las circunstancias parecen estar en contra.

El triunfo permite al Athletic Club continuar con su pleno de victorias después de las dos primeras jornadas de la Liga F Moeve y situarse en la zona alta de la clasificación, mientras que el Logroño United se queda con tres puntos después de haber arrancado el campeonato también con victoria. Para las riojanas, la derrota supone el primer tropiezo de la temporada, pero no borra las buenas sensaciones de un equipo que compitió hasta el último segundo y que tuvo oportunidades suficientes para haber obtenido un resultado diferente. Ahora ambos conjuntos deberán pasar página rápidamente, porque la competición no concede demasiado margen para lamentarse. El Athletic afrontará en la tercera jornada un nuevo desafío ante el RCD Espanyol en Lezama, mientras que el Logroño United buscará recuperar la senda de la victoria ante el VCF Femenino. Dos caminos diferentes después de una tarde en Las Gaunas que dejó una conclusión inequívoca: el Athletic no solo ganó tres puntos, sino que salió de un partido límite convertido en un equipo todavía más fuerte.

(Fuente: Liga F Moeve)

📋 Ficha técnica |

(0) Logroño United: Miralles; Leitner (Cristina Redondo, m.46), Masferrer, Rebeca Costa, Morcillo (Valentina Donolato, m.70); Catalina Ongaro, Falfán, Isina; Mía Asenjo (Adamolekun, m.73), Ana Franco (Ximena Velazco, m.60) y María Barquero (Mawete, m.60).

(1) Athletic Club: Adriana Nanclares; Bibi Schulze, Maddi Torre, Naia Lanzaluze; Nerea Benito (Garazi Fácila, m.46), Maite Valero, Irene Oguiza (Sara Ortega, m.61), Cara Pinedo, Maitane Vilariño; Jone Amezaga (Amaia Iribarren, m.61) y Ane Campos (Ane Azcona, m.60).

Árbitra: Zulema González González. Expulsó por doble cartulina amarilla a la visitante Naia Lanzaluze en el minuto 14. Amonestó a las locales María Barquero, Mawete, Adamolekun y Rebeca Costa; y a las visitantes Nerea Benito, Irene Oguiza, Maite Valero y Bibi Schulze.

Estadio: Las Gaunas.

Goles:

0-1 Maddi Torre 33’ ⚽️

Incidencias: Partido correspondiente a la segunda jornada de la Liga F Moeve 2026-2027, disputado en el estadio de Las Gaunas. Antes del inicio del encuentro se realizó un emotivo saque de honor en memoria de la historia de la ciudad. El Athletic Club disputó aproximadamente 75 minutos en inferioridad numérica tras la expulsión de Naia Lanzaluze en el minuto 14. Adriana Nanclares fue una de las grandes protagonistas del encuentro gracias a sus decisivas intervenciones bajo palos.

(Fuente: “El Partido de Manu”) Creatividad: reinassinfiltro

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