“El Partido de Manu”

Web de temáticas deportiva que está especializada en fútbol femenino

La crónica| El R. Madrid corta las alas al murciélago

(Fuente: Liga F Moeve)

🚨 El Real Madrid mantiene el invicto en el Di Stéfano tras imponerse por 3-1 al Valencia C.F. 🚨

La previa |

(Fuente: Liga F Moeve)

La cuarta jornada de Liga F Moeve llegará a su conclusión en el Alfredo Di Stéfano con un encuentro que enfrenta dos dinámicas completamente diferentes. El Real Madrid CF afronta la cita después de sumar siete puntos en las tres primeras jornadas, mientras que el Valencia CF llega a Valdebebas con la necesidad de estrenar su casillero después de encadenar tres derrotas en su regreso a la máxima categoría.

El conjunto dirigido por Pau Quesada ocupa actualmente la cuarta posición de la clasificación y mantiene su condición de invicto. Las madridistas comenzaron el campeonato imponiéndose al Atlético de Madrid por 3-2 en un derbi de enorme intensidad y posteriormente volvieron a sumar tres puntos frente al Deportivo Abanca, al que derrotaron por 0-2 a domicilio.

El único encuentro en el que el Real Madrid no consiguió la victoria hasta el momento fue ante la SD Eibar. El empate sin goles dejó dos puntos por el camino, pero permitió al conjunto blanco mantener su portería a cero y continuar dentro del grupo de equipos que todavía no conocen la derrota.

Ahora, el objetivo pasa por volver a ganar delante de su afición. El Di Stéfano volverá a ser el escenario de un Real Madrid que quiere mantener el ritmo de la zona alta y aprovechar el calendario para continuar acumulando puntos antes de que la competición comience a exigir todavía más regularidad.

El Valencia llegará a Madrid con una realidad muy diferente. El conjunto recién ascendido todavía no ha conseguido sumar en Liga F Moeve y ocupa una de las posiciones bajas de la clasificación después de caer frente al Deportivo Alavés por 2-0, ante el Madrid CFF por 1-3 y contra el Logroño United por 2-1.

Sin embargo, el equipo valencianista sabe que cada jornada representa una nueva oportunidad para cambiar esa dinámica. El regreso a la máxima categoría está suponiendo un desafío de enorme exigencia, pero también una oportunidad para competir en escenarios como el Di Stéfano y demostrar que el equipo puede plantar cara ante cualquiera de sus rivales.

El precedente más reciente entre ambos conjuntos también invita a recordar la diferencia existente entre las dos plantillas. El Real Madrid ya sabe lo que significa superar al Valencia con contundencia, después de imponerse por 5-0 en el choque de vuelta de la última temporada.

Pero los precedentes no juegan el partido.

El Valencia llegará con la intención de competir desde el primer minuto y evitar que el Real Madrid pueda instalarse cómodamente en campo contrario. Para las valencianistas será fundamental mantener el orden, reducir los espacios entre líneas y tratar de aprovechar cualquier situación de transición que pueda aparecer durante el encuentro.

El Real Madrid, por su parte, tendrá que asumir el papel de favorito sin caer en la relajación. La diferencia clasificatoria puede ser evidente sobre el papel, pero la Liga F Moeve ha demostrado desde el inicio que cualquier equipo puede complicar el encuentro cuando consigue mantener el partido abierto durante muchos minutos.

Pau Quesada contará además con un número importante de bajas. Sara Holmgaard, María Méndez, Sara Däbritz, Sandie Toletti y Athenea del Castillo no estarán disponibles para este compromiso, al igual que las internacionales Sub-20 Laia López, Noemí Bejarano, Silvia Cristóbal, Irune Dorado y Pau Comendador.

Dentro de las noticias positivas para el conjunto blanco aparece Felicia Schröder, que vuelve a estar disponible después de cumplir su partido de sanción y supone una alternativa más para el técnico madridista en un encuentro en el que la profundidad de plantilla volverá a tener un papel importante.

El Valencia también afrontará el duelo condicionado por las ausencias. Jana Xin, Celia Fernández, Amanda Mbadi y Andrea Recio serán bajas para el encuentro, por lo que el conjunto valencianista tendrá que buscar soluciones para afrontar uno de los desplazamientos más exigentes de la temporada.

El partido tendrá además un componente especial por el escenario. El Alfredo Di Stéfano volverá a convertirse en el punto de encuentro para un Real Madrid que quiere seguir construyendo una temporada ambiciosa y que sabe que los partidos como local pueden terminar siendo determinantes cuando llegue la recta final del campeonato.

Para el Valencia, visitar Valdebebas supone una oportunidad para cambiar el relato de su inicio de temporada. Tres derrotas no pueden ocultar que todavía quedan muchas jornadas por delante y que el equipo tendrá que construir su permanencia desde la regularidad, empezando por encontrar los primeros puntos.

El Real Madrid quiere mantener su invicto.

El Valencia necesita estrenar su casillero.

Dos necesidades diferentes se encontrarán sobre el césped del Di Stéfano.

Y en medio estará una jornada de Liga F Moeve que llega a su conclusión después de un fin de semana cargado de partidos, resultados y protagonistas.

El conjunto blanco parte con siete puntos y mira hacia arriba. El valencianista llega sin puntos y busca un primer resultado que pueda convertirse en el punto de partida de una reacción.

La pelota decidirá qué historia termina escribiéndose.

(Fuente: Liga F Moeve)

El choque a fondo |

(Fuente: “El Partido de Manu”) Creatividad: reinassinfiltro

🔜 NEXT GAME

🏆 Liga F Moeve

⚪️ Real Madrid CF 🆚 Valencia CF 🦇

🙌🏻 Matchday 4 | Día de partido

20:30 horario peninsular

📅 Sábado, 19 de septiembre de 2026

📺 DAZN | Teledeporte | RTVE Play

🏟️ Estadio Alfredo Di Stéfano

Los XI |

(Fuente: “El Partido de Manu”) Creatividad: reinassinfiltro
(Fuente: “El Partido de Manu”) Creatividad: reinassinfiltro

El Alfredo Di Stéfano volvió a convertirse en el escenario de una nueva batalla de Liga F Moeve, esta vez con un Real Madrid CF dispuesto a prolongar su buen comienzo de temporada y un Valencia CF que llegaba a la capital con la necesidad de encontrar por fin ese resultado que le permitiera inaugurar su casillero. Dos equipos separados por objetivos y realidades diferentes, pero unidos por la importancia de los tres puntos, se encontraron sobre el césped madrileño en una tarde que terminó dejando un marcador favorable a las locales, aunque también suficientes argumentos para que el conjunto valencianista pudiera marcharse con la sensación de haber plantado cara.

El Real Madrid afrontaba el encuentro con la mirada puesta en seguir creciendo en una competición en la que cada jornada comienza a definir posiciones y aspiraciones. El equipo dirigido por Pau Quesada quería aprovechar su condición de local para llevar la iniciativa desde el comienzo y mantener la dinámica positiva que le había permitido llegar a esta jornada todavía invicto. En el otro lado, el Valencia necesitaba cambiar el rumbo de un inicio de curso complicado y convertir el Di Stéfano en el escenario de una reacción que, finalmente, no llegó en forma de puntos.

Desde los primeros minutos, el conjunto blanco dejó clara su intención. Las locales quisieron tener el balón, ocupar campo rival y mover la defensa valencianista de un lado hacia otro hasta encontrar un espacio por el que poder penetrar. El Valencia trató de responder con un bloque ordenado, consciente de que permitir demasiados espacios frente a una plantilla con tanta capacidad ofensiva podía convertir el partido en una cuesta arriba demasiado pronunciada.

Pau Quesada introdujo además dos nombres que vivieron una tarde especialmente significativa. Claudia de la Cuerda y Oihane San Martín partieron de inicio y pudieron estrenarse en la máxima categoría, una oportunidad que llegaba en uno de los grandes escenarios de la competición. Ambas entraron al partido con la responsabilidad de ayudar al equipo en un encuentro en el que el Real Madrid estaba obligado a llevar el peso, pero también con la ilusión propia de quienes daban un nuevo paso en su trayectoria.

El Valencia, mientras tanto, intentaba cerrar los espacios interiores y obligar al Real Madrid a buscar soluciones por las bandas. El plan visitante pasaba por reducir la velocidad de circulación madridista y evitar que sus atacantes pudieran recibir con comodidad cerca del área. Durante algunos minutos, la estructura valencianista consiguió cumplir con ese propósito y las locales tuvieron que mover la pelota con paciencia.

La posesión, sin embargo, pertenecía claramente al Real Madrid. El conjunto blanco encontraba cada vez más facilidad para instalarse en campo contrario y comenzaba a recuperar el balón rápidamente después de cada pérdida. Esa capacidad para volver a atacar inmediatamente impedía que el Valencia pudiera salir con continuidad y obligaba a las visitantes a emplear muchos esfuerzos en defender.

Lineth Beerensteyn comenzó a asumir entonces un papel protagonista. La atacante neerlandesa se movía constantemente buscando recibir en posiciones abiertas y encarar a las defensoras valencianistas. Cada vez que encontraba metros para acelerar, el peligro aparecía inmediatamente, obligando a la zaga visitante a retroceder y reajustar sus posiciones.

El Valencia resistía, pero el partido comenzaba a desarrollarse demasiado cerca de su área. Las jugadoras visitantes intentaban mantenerse juntas, cerrar líneas de pase y evitar que las centrocampistas madridistas pudieran encontrar pases filtrados hacia las atacantes. El problema era que el Real Madrid no necesitaba demasiados espacios para generar peligro.

Con el paso de los minutos, el dominio blanco fue creciendo. El equipo de Pau Quesada comenzó a encontrar mejores posiciones entre líneas y a mover al Valencia de manera más constante. Las visitantes conseguían despejar las primeras aproximaciones, pero cada nueva posesión local parecía llevar un poco más de peligro que la anterior.

Fue entonces cuando apareció de nuevo Beerensteyn. La neerlandesa recibió el balón en una posición favorable y decidió asumir la responsabilidad de la jugada. En lugar de buscar una circulación horizontal, encaró, aceleró y comenzó a avanzar hacia el área valencianista, obligando a las defensoras a retroceder y generando una grieta en la estructura visitante.

La acción individual de Beerensteyn terminó siendo el origen del primer golpe madridista. La atacante consiguió superar la primera resistencia y encontró la forma de generar una situación de superioridad dentro del área. Allí apareció Elisa Senss, perfectamente colocada para recibir el balón en una posición desde la que podía finalizar.

La centrocampista alemana no dudó. Senss armó la pierna con rapidez y conectó un disparo potentísimo desde dentro del área. El golpeo salió con enorme violencia y tomó una trayectoria imposible para Alice Pinguet, que pese a reaccionar y tratar de alcanzar el balón no pudo impedir que este terminara directamente en el fondo de la red para abrir la lata con el 1-0 en el minuto 26 de juego.

El gol confirmó la superioridad que el Real Madrid había ido construyendo durante los minutos anteriores. Las locales habían tenido el balón, habían jugado cerca del área visitante y finalmente habían encontrado la recompensa. Para el Valencia, el escenario cambiaba: ya no bastaba con resistir, sino que debía buscar una reacción sin dejar espacios que pudieran ser aprovechados por el conjunto blanco.

El equipo valencianista intentó mantener la calma después del tanto. Mikel Crespo pidió a sus futbolistas que no perdieran el orden y que siguieran buscando las oportunidades para salir de la presión. El objetivo era llegar al descanso con la menor desventaja posible y, sobre todo, evitar que el Real Madrid pudiera encontrar un segundo golpe antes del intermedio.

Las locales, sin embargo, continuaban insistiendo. Oihane San Martín se incorporó con peligro y terminó protagonizando una de las ocasiones más claras del tramo posterior al primer tanto. La futbolista madridista encontró el espacio necesario para sacar un remate que parecía destinado a convertirse en el segundo gol de la tarde.

El disparo, sin embargo, terminó perdiéndose por muy poco. El balón rozó el poste y se marchó fuera, dejando a Pinguet completamente superada por la trayectoria. Oihane estuvo a centímetros de estrenarse como goleadora en su debut en la máxima categoría, pero el poste decidió que tendría que esperar.

El Valencia respiró aliviado y trató de aprovechar ese pequeño respiro para recuperar metros. La ocasión había demostrado que el Real Madrid estaba encontrando demasiadas facilidades para atacar, pero también que el conjunto visitante todavía podía mantenerse dentro del partido si conseguía evitar una segunda concesión.

El conjunto blanco seguía dominando el balón y moviendo a las valencianistas de un costado al otro. El equipo de Pau Quesada buscaba el momento exacto para volver a acelerar y encontrar el segundo tanto que le permitiera llegar al descanso con una ventaja más cómoda.

Ese segundo golpe terminó llegando a través de una acción construida desde la banda. Bella Andersson se incorporó al ataque con decisión y recibió el balón en una zona desde la que podía levantar la cabeza y buscar compañeras dentro del área. La futbolista madridista detectó el movimiento de Felicia Schröder y decidió poner un centro medido hacia el segundo palo.

Schröder, que regresaba al equipo después de cumplir sanción, interpretó perfectamente la trayectoria del envío. La delantera atacó el espacio con determinación y llegó al punto exacto para conectar el remate. El contacto fue limpio y suficientemente preciso para superar nuevamente a Alice Pinguet y celebró el 2-0 a la media hora, léase, minuto 31.

El segundo tanto golpeó al Valencia en un momento delicado. El conjunto visitante había conseguido resistir durante buena parte del primer tramo, pero dos acciones de calidad del Real Madrid habían colocado a las locales con una renta considerable. Ahora las valencianistas necesitaban evitar que el partido quedara completamente sentenciado antes del descanso.

El Real Madrid, por el contrario, encontró todavía más confianza. Con dos goles de ventaja, las locales podían administrar mejor la posesión y obligar al Valencia a asumir mayores riesgos. Beerensteyn seguía buscando espacios y la presión madridista continuaba dificultando las salidas visitantes.

La neerlandesa estuvo cerca de participar también en el tercer tanto antes del descanso. Beerensteyn recibió en una posición favorable y volvió a atacar el espacio con su habitual velocidad. La jugada terminó obligando a Alice Pinguet a abandonar su portería y salir con decisión para evitar que la atacante pudiera finalizar.

La guardameta valencianista consiguió llegar a tiempo y rechazar el balón, evitando que la situación terminara en un nuevo gol. Su intervención permitió que el Valencia se marchara al vestuario todavía con posibilidades de cambiar el encuentro.

Los últimos minutos de la primera mitad dejaron a un Real Madrid superior y a un Valencia obligado a buscar soluciones. El 2-0 reflejaba el dominio local, pero todavía quedaban cuarenta y cinco minutos por delante y el conjunto visitante había demostrado que podía generar problemas cuando conseguía salir de la presión.

El pitido que señaló el descanso permitió al Valencia recomponerse y al Real Madrid analizar cómo cerrar definitivamente el partido. Las locales habían conseguido lo más complicado, que era ponerse por delante y ampliar la ventaja, pero sabían que una reacción temprana de las visitantes podía devolver la incertidumbre al marcador.

La primera mitad terminaba, por tanto, con dos protagonistas ofensivas y una historia muy clara: Senss había abierto el camino después de la acción individual de Beerensteyn y Schröder había aprovechado el centro de Andersson para poner tierra de por medio. El Real Madrid se marchaba al vestuario con una ventaja merecida, pero todavía debía completar el trabajo.

(Fuente: “El Partido de Manu”) Creatividad: reinassinfiltro

regreso de los vestuarios trajo consigo un Valencia mucho más decidido. El conjunto visitante sabía que necesitaba cambiar la dinámica y comenzó a adelantar sus líneas, buscando tener más presencia en campo contrario y dificultar la salida del Real Madrid.

Pau Quesada también introdujo movimientos en su equipo y Candela Rodríguez tuvo sus primeros minutos en la máxima categoría. El partido entraba en una fase diferente, en la que cada balón dividido comenzaba a adquirir una importancia mayor y el conjunto blanco necesitaba mantener la concentración para no permitir que el Valencia encontrara rápidamente un gol.

El Real Madrid seguía teniendo ocasiones. Felicia Schröder recibió en una posición peligrosa y decidió finalizar una jugada con un potente disparo. El golpeo superó la oposición defensiva y parecía destinado a terminar en la red, pero esta vez la madera se interpuso entre la delantera y el tercer gol.

El balón golpeó directamente en el poste y salió despedido, dejando al Valencia con vida. El Real Madrid había tenido una ocasión clarísima para sentenciar y, aunque continuaba ganando por dos goles, la acción sirvió como aviso de que todavía quedaba mucho partido por delante.

Alice Pinguet volvió a convertirse en una de las protagonistas del encuentro. La guardameta visitante tuvo que intervenir ante otro disparo madridista desde la frontal del área y consiguió atrapar el balón con seguridad. Sus intervenciones estaban evitando que la ventaja blanca se transformara en una goleada.

El Valencia comenzó entonces a encontrar mejores posiciones. Las visitantes ya no se limitaban a esperar en su propio campo y empezaron a acercarse con mayor frecuencia a la portería madridista. El conjunto che necesitaba un gol que cambiara por completo la dinámica y las jugadoras de Mikel Crespo empezaron a asumir más riesgos.

Rebecca Elloh fue una de las encargadas de probar fortuna. La futbolista valencianista recibió en una posición adecuada y sacó un disparo que superó a la defensa madridista y se dirigió hacia la portería. El balón, sin embargo, terminó estrellándose directamente contra el larguero.

El sonido de la madera volvió a salvar al Real Madrid. El Valencia había encontrado la manera de generar peligro y por primera vez en el encuentro las locales comenzaron a sentir que la ventaja de dos goles podía no ser suficiente para cerrar el partido.

Las visitantes continuaron insistiendo. Cada recuperación se transformaba en una oportunidad para avanzar y el equipo valencianista comenzó a acumular efectivos en las inmediaciones del área. El Real Madrid tenía que defender más atrás y buscar transiciones rápidas para intentar aprovechar los espacios que dejaba su rival.

Pauleta Sancho apareció entonces en una nueva acción de peligro. La atacante valencianista recibió en una posición desde la que podía buscar el remate y consiguió superar varias de las barreras defensivas madridistas. El balón terminó dirigiéndose hacia la portería y todo hacía indicar que el Valencia había encontrado por fin el camino del gol.

Pero Lakrar apareció en el momento decisivo. La defensora madridista se situó sobre la misma línea de gol y consiguió evitar que el balón atravesara completamente la portería. Su intervención fue determinante para mantener el 2-0 y prolongar la ventaja local.

El Valencia no se rindió. Aquella acción podía haber supuesto un golpe definitivo para las visitantes, pero el conjunto che siguió atacando. El Real Madrid se veía obligado a defender cada vez más cerca de su área y el encuentro comenzaba a adquirir una tensión que no existía durante la primera mitad.

La insistencia valencianista terminó encontrando recompensa. Después de varios avisos, el Valencia consiguió disponer de una nueva situación a balón parado. El saque de esquina puso el balón en una zona peligrosa y las defensoras madridistas tuvieron que reaccionar ante la llegada de las atacantes visitantes.

Danielle Marcano apareció con decisión. La ariete atacó el balón y conectó un remate que terminó superando la resistencia madridista. Esta vez no hubo poste ni intervención defensiva que pudiera impedir el gol y este 2-1 dio vida a las che en el minuto 69 y hacia el desenlace aún más intenso para el espectador.

(Fuente: Liga F Moeve)

El Di Stéfano cambió de ambiente. El Real Madrid había dominado buena parte de la primera mitad y había conseguido ponerse 2-0, pero ahora el Valencia estaba a un solo gol de distancia. Las visitantes habían conseguido recuperar la confianza y comenzaron a creer firmemente en la posibilidad de sacar algo positivo de la capital.

Mikel Crespo pidió a sus jugadoras que continuaran atacando. El empate estaba al alcance y el Valencia entendió que aquel era el momento de asumir todos los riesgos necesarios para intentar conseguirlo. El conjunto visitante adelantó todavía más sus líneas y comenzó a acumular presencia ofensiva.

El Real Madrid tuvo que responder con carácter. Las locales intentaban dormir el partido con posesiones largas y, cuando recuperaban la pelota, buscaban aprovechar la velocidad de sus atacantes para alejar el peligro de su área. El encuentro había dejado de ser un monólogo blanco y se había convertido en una batalla abierta.

Cada aproximación valencianista generaba incertidumbre. Las visitantes habían conseguido demostrar que podían hacer daño y el Real Madrid debía defender con máxima concentración. El 2-1 obligaba a las locales a gestionar no solamente el balón, sino también la presión de un rival que no quería marcharse de Madrid sin premio.

El Valencia continuó buscando el empate hasta los últimos minutos. Las visitantes se volcaron sobre el área madridista y dejaron espacios a su espalda, conscientes de que el empate podía llegar en cualquier acción. El Real Madrid encontró entonces el escenario perfecto para explotar una transición.

El balón llegó hasta Andreia Jacinto, que levantó la cabeza y detectó el movimiento de Athenea del Castillo. La centrocampista portuguesa no dudó y filtró un pase entre las líneas valencianistas, encontrando a la atacante en una posición desde la que podía avanzar hacia la frontal.

Athenea recibió con espacio y comprendió inmediatamente que aquella podía ser la ocasión definitiva. En lugar de buscar un pase adicional, decidió armar la pierna y probar fortuna desde fuera del área. El disparo salió con enorme potencia y comenzó a dirigirse hacia la portería valencianista.

El balón golpeó en el palo y, después de tocar la madera, terminó entrando en la portería. Alice Pinguet no pudo hacer nada para evitar el golpe definitivo con el 3-1 ya en el minuto 94 a modo de sentencia.

El gol fue un jarro de agua fría para el Valencia. Las visitantes habían trabajado durante toda la segunda mitad para acercarse al empate y habían conseguido reducir la diferencia gracias a Danielle Marcano. Sin embargo, cuando el encuentro estaba prácticamente terminado, una transición madridista terminó con el balón golpeando en el palo y entrando en la portería.

La celebración blanca fue la confirmación de una victoria que había tenido dos caras. El Real Madrid había dominado con claridad durante muchos minutos y había conseguido ponerse 2-0, pero después tuvo que sufrir la reacción de un Valencia que llegó a tener ocasiones suficientes para hacer todavía más complicada la tarde.

El conjunto valencianista no encontró el segundo gol que necesitaba. Las intervenciones defensivas del Real Madrid, la madera y la falta de precisión en los metros finales terminaron pesando demasiado para un equipo que, pese a competir y generar peligro, volvió a quedarse sin recompensa.

El Real Madrid, en cambio, supo resistir. El equipo de Pau Quesada mantuvo la ventaja cuando más presión recibía y terminó encontrando el golpe definitivo en el tiempo añadido. Senss, Schröder y Athenea fueron las autoras de los tres goles, mientras que Beerensteyn, Andersson y Jacinto tuvieron un papel importante en la construcción de las acciones que terminaron decidiendo el encuentro.

El pitido final confirmó el 3-1 y permitió al Real Madrid sumar tres puntos más en su camino por la Liga F Moeve. El conjunto blanco se mantiene invicto y alcanza los 10 puntos, situándose en la segunda posición de la clasificación y confirmando su buen arranque de campeonato.

El Valencia CF, por su parte, continúa sin sumar puntos en este inicio de temporada. El resultado no refleja completamente todo lo que las visitantes hicieron durante la segunda mitad, especialmente después de conseguir el 2-1 y poner contra las cuerdas al conjunto madridista. El equipo de Mikel Crespo tuvo ocasiones, encontró el larguero, obligó a intervenir a la defensa local y consiguió reducir distancias, pero no pudo culminar su reacción.

El Alfredo Di Stéfano volvió a celebrar una victoria del Real Madrid, pero esta vez no fue una victoria construida únicamente desde el dominio. Fue también una victoria desde la resistencia, desde la capacidad de soportar el mejor momento del rival y desde la eficacia para golpear cuando el partido más lo necesitaba.

El primer tiempo llevó el sello de Elisa Senss y Felicia Schröder, que permitieron al Real Madrid marcharse al descanso con una ventaja de dos goles. La segunda mitad tuvo el carácter del Valencia, que se negó a desaparecer del partido y encontró en Danielle Marcano el tanto que abrió de nuevo la puerta a la remontada.

Pero cuando las visitantes más cerca estaban de cambiar la historia, apareció Athenea del Castillo. Su disparo desde fuera del área, después de la asistencia filtrada por Andreia Jacinto y con el balón tocando el palo antes de entrar, terminó cerrando definitivamente una tarde de fútbol intenso en el Di Stéfano.

El Real Madrid mantiene así su condición de invicto y continúa mirando hacia la parte alta de la clasificación. El Valencia, pese a marcharse nuevamente sin puntos, deja la sensación de un equipo que continúa buscando esa primera recompensa que permita transformar el trabajo y las ocasiones en resultados.

La Liga F Moeve vuelve a demostrar que ningún partido se decide hasta el último instante. El Real Madrid tuvo el control, el Valencia encontró la reacción y el encuentro llegó vivo hasta el tiempo añadido, pero el último golpe llevó el sello blanco. Un 3-1 que deja a las madridistas con tres puntos más y al conjunto valencianista obligado a seguir trabajando para que su primera victoria y sus primeros puntos terminen llegando.

(Fuente: Liga F Moeve)

📋 Ficha técnica |

Real Madrid (3): Frohms; De La Cuerda (Athenea, 68′), Lakrar, Andersson, Noe Llamas (Levels, 75′); Senß, Oihane, Caruso (Andreia Jacinto, 55′); Beerensteyn, Schröder (Eva Navarro, 55′), Keukelaar (Candela Rodríguez, 46′).

Valencia (1): Pinguet; Lena Pérez (Débora García, 79′), Tamarit, Nazareth, Camila Sáez, Pauleta; Prat (Wifi, 63′), Climent, Carol Marín (Mbadi, 85′), Mascarell (Marcano, 63′); Elloh.

Goles:
1-0: Senß, 25′ ⚽️
2-0: Schröder, 30′ ⚽️
2-1: Marcano, 68′ ⚽️
3-1: Athenea, 90+3′ ⚽️

Árbitra: Arantza Gallastegui Pérez (Colegio Vasco). Amonestó a Lena Pérez (36′) y Prat (45′).

Estadio: Alfredo Di Stéfano (Valdebebas).
Asistencia: 902 espectadores.

(Fuente: “El Partido de Manu”) Creatividad: reinassinfiltro

Vídeo:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *