“El Partido de Manu”

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La crónica | El R. Madrid se lleva el derbi ante un Atlético sin Jenni


Fuente: “El Partido de Manu”)

🟨 El Real Madrid se lleva el derbi madrileño por 3-2 en Valdebebas ante unas corajudas colchoneras.


La previa |

(Fuente: “El Partido de Manu”)

El fútbol femenino madrileño está preparado para vivir una de esas noches que trascienden mucho más allá de los noventa minutos. El balón echará a rodar este domingo 30 de agosto a partir de las 21:00 horas en el Estadio Alfredo Di Stéfano, escenario elegido para levantar el telón de una nueva temporada de Liga F Moeve con uno de los enfrentamientos más esperados del calendario. Real Madrid CF y Atlético de Madrid volverán a encontrarse frente a frente en un derbi que, como sucede siempre que estos dos escudos comparten terreno de juego, promete intensidad, emoción, tensión competitiva y una enorme carga de simbolismo. Será el primer gran pulso madrileño del curso y, al mismo tiempo, una declaración de intenciones para dos proyectos que afrontan esta nueva campaña con objetivos ambiciosos y con la voluntad de escribir una historia diferente a la de la temporada anterior.

El Di Stéfano se convertirá durante la noche del domingo en el epicentro del fútbol femenino español. Allí, bajo los focos y ante una afición que espera con ilusión el comienzo de la competición doméstica, el Real Madrid CF y el Atlético de Madrid buscarán dar el primer paso de una temporada que se presenta exigente desde el primer instante. No habrá margen para las distracciones ni para los comienzos pausados, porque un derbi nunca entiende de calendarios, de momentos de forma ni de teorías. Los dos equipos saben perfectamente que un partido de estas características posee una dimensión especial y que cualquier detalle puede terminar decantando la balanza.

El conjunto madridista afronta esta cita después de haber comenzado oficialmente su temporada con una importante victoria europea. El Real Madrid CF se desplazó hasta Ámsterdam para enfrentarse al Ajax en la ida de la tercera ronda de clasificación de la UEFA Women’s Champions League y regresó a la capital española con un valioso triunfo por 0-2. Las madridistas demostraron en tierras neerlandesas su capacidad para competir en un escenario europeo y dejaron encaminada una eliminatoria que deberán terminar de resolver en el encuentro de vuelta. Los goles de Felicia Schröder y Janou Levels permitieron al equipo blanco regresar a Madrid con una ventaja que refuerza la confianza de un vestuario que ya ha comenzado a sentir la exigencia de una temporada que llega cargada de retos.

Ese triunfo europeo supone también una primera prueba del potencial de un Real Madrid que pretende volver a ser protagonista en todas las competiciones que dispute. La plantilla dirigida por el conjunto blanco afronta el curso con la responsabilidad que implica defender un proyecto consolidado y con la obligación de competir por los puestos más altos de la clasificación. Sin embargo, el derbi llegará en un momento especialmente exigente del calendario, apenas unos días después de ese compromiso continental, y obligará a las madridistas a cambiar rápidamente el chip para centrarse en una Liga F Moeve que comienza precisamente con uno de los encuentros más importantes que puede ofrecer el campeonato.

Además, el Real Madrid CF tendrá que afrontar el duelo con varias ausencias importantes. Las canteranas Laia López, Noemí Bejarano, Silvia Cristóbal, Irune Dorado y Pau Comendador no estarán disponibles para el derbi al encontrarse convocadas con la selección española para disputar el Mundial Sub-20. La ausencia de estas jóvenes futbolistas supone una circunstancia relevante para el conjunto madridista, especialmente por tratarse de jugadoras que representan parte del futuro de la entidad y que han ido ganando protagonismo dentro de la estructura del club. El calendario internacional se cruza así con el inicio de la competición doméstica y obliga al equipo blanco a afrontar este primer gran partido de la temporada con recursos limitados en determinadas posiciones.

A estas ausencias se suma la incertidumbre alrededor de Signe Bruun. La delantera madridista es duda para afrontar el encuentro y su disponibilidad será una de las cuestiones que marcarán la previa del derbi. La presencia o ausencia de la atacante puede modificar los planes del conjunto blanco, que tendrá que esperar hasta los últimos momentos para conocer si podrá contar con una de sus referencias ofensivas. En un partido en el que cada ocasión puede adquirir un valor extraordinario, disponer de todas las piezas posibles puede terminar siendo determinante.

Pero si el Real Madrid llega al derbi después de haber iniciado su camino europeo, enfrente aparecerá un Atlético de Madrid dispuesto a abrir una nueva página de su historia reciente. El conjunto rojiblanco afronta la temporada 2026-2027 con un proyecto renovado y con David González al frente del equipo. El técnico asume el reto de devolver al Atlético a los lugares de privilegio del fútbol femenino español y lo hace acompañado de una profunda remodelación de la plantilla. Ocho futbolistas han llegado al conjunto colchonero durante este mercado, reforzando diferentes posiciones y aportando nuevas alternativas a un equipo que pretende recuperar protagonismo y competir nuevamente por grandes objetivos.

Entre esas incorporaciones destaca especialmente un nombre que por sí solo añade todavía más atractivo al derbi: Jenni Hermoso. La internacional española regresa a Madrid para vestir de nuevo la camiseta rojiblanca y se convierte en una de las grandes referencias del nuevo proyecto atlético. Su experiencia, su capacidad goleadora, su personalidad y su conocimiento de la máxima categoría del fútbol español hacen de ella una pieza llamada a tener un papel protagonista en la nueva etapa del Atlético de Madrid. Y qué mejor escenario para comenzar esta nueva aventura que un derbi frente al Real Madrid, uno de los grandes rivales del campeonato.

La llegada de Jenni Hermoso simboliza, en buena medida, la ambición de un Atlético que ha decidido apostar por una renovación profunda. El conjunto rojiblanco quiere construir una identidad reconocible bajo la dirección de David González y convertir cada partido en una oportunidad para demostrar que este nuevo proyecto está preparado para competir desde el primer día. No existe, además, mejor examen inicial que visitar el Alfredo Di Stéfano para enfrentarse al Real Madrid en la primera jornada de Liga F Moeve.

El Atlético de Madrid, sin embargo, tampoco podrá disponer de todas sus futbolistas. Silvia Lloris continúa recuperándose de una lesión de ligamento cruzado y no estará disponible para afrontar este encuentro. Su ausencia representa un contratiempo importante para el conjunto rojiblanco, especialmente teniendo en cuenta la importancia que tiene la estabilidad defensiva en un partido de máxima exigencia como el derbi. La recuperación de la futbolista será uno de los procesos que seguirá de cerca el club durante los próximos meses, mientras el nuevo cuerpo técnico trabaja con las herramientas de las que dispone actualmente.

A la baja de Silvia Lloris se suman las ausencias de Celia Segura y Natalia Peñalvo, ambas convocadas para preparar el Mundial Sub-20. De esta manera, el Atlético también se verá afectado por el calendario internacional en este comienzo de temporada, circunstancia que obliga a David González a realizar ajustes y a confiar en otras futbolistas para completar un once competitivo en una cita de semejante trascendencia.

Todo queda, por tanto, preparado para un derbi que llega rodeado de novedades, ausencias, ilusión y muchas preguntas todavía por responder. El Real Madrid parte con el impulso de haber conseguido una victoria europea en su primer compromiso oficial, mientras que el Atlético se presenta ante su afición y ante el fútbol español como uno de los proyectos que más expectación ha generado durante el verano. Dos caminos diferentes, dos realidades distintas y una misma obligación: competir al máximo desde el primer minuto.

Porque un Real Madrid-Atlético nunca es simplemente un partido de tres puntos. Es una batalla futbolística entre dos de las grandes instituciones deportivas de la capital, un encuentro en el que la clasificación queda momentáneamente en un segundo plano y en el que la historia, la rivalidad y el orgullo tienen un peso enorme. En un derbi, cualquier balón dividido adquiere otra dimensión, cada duelo individual se convierte en una pequeña batalla y cada ocasión de gol puede hacer temblar las gradas del estadio.

El Alfredo Di Stéfano será el escenario de ese nuevo capítulo. El estadio madridista acogerá una noche en la que las luces volverán a iluminar el césped para recibir a dos equipos que llegan con caras nuevas y con muchas ganas de demostrar desde el primer instante qué pueden ofrecer durante los próximos meses. El Real Madrid buscará hacer valer su condición de local y comenzar la Liga F Moeve con una victoria que confirme sus aspiraciones, mientras que el Atlético tratará de convertir el primer gran desafío del curso en la primera gran reivindicación de su nuevo proyecto.

La noche también tendrá un componente especial por la presencia de Jenni Hermoso. La delantera rojiblanca afrontará un regreso cargado de significado y lo hará en uno de los escenarios más exigentes posibles. Su experiencia en este tipo de encuentros puede convertirse en un factor diferencial para el Atlético, especialmente en los momentos de mayor presión. El Real Madrid, por su parte, deberá estar preparado para controlar el talento ofensivo de una futbolista acostumbrada a aparecer en las grandes citas.

En el otro lado, el conjunto blanco intentará aprovechar la confianza adquirida en Europa y trasladar al campeonato nacional las buenas sensaciones obtenidas en Ámsterdam. La victoria por 0-2 frente al Ajax ha permitido al Real Madrid comenzar con buen pie su camino continental y puede convertirse en un importante impulso anímico antes de afrontar una temporada en la que las madridistas tendrán que convivir con la presión de competir en varios frentes. El derbi, sin embargo, exigirá olvidar durante unas horas la Champions y concentrarse exclusivamente en el rival de enfrente.

Será también una prueba para comprobar cómo responden ambos equipos ante la adversidad. Las bajas provocadas por el Mundial Sub-20 obligarán a los dos técnicos a recurrir a diferentes soluciones y a confiar en futbolistas que quizá tengan que asumir responsabilidades mayores de las habituales. En un inicio de temporada, cuando los automatismos todavía se encuentran en construcción y los proyectos están buscando su identidad definitiva, la capacidad para adaptarse a las circunstancias puede marcar diferencias.

El Atlético de David González llega, precisamente, con el desafío de construir esos automatismos sobre la marcha. Ocho incorporaciones han modificado el rostro de la plantilla y cada nueva pieza tendrá que integrarse en un sistema que aspira a competir al máximo nivel. El derbi será una oportunidad extraordinaria para comprobar cómo responde el nuevo equipo cuando se enfrenta a un rival de máxima exigencia y en un escenario que no permite demasiados errores.

El Real Madrid, por su parte, tendrá que demostrar que es capaz de gestionar el desgaste acumulado por el compromiso europeo y mantener la concentración durante los noventa minutos. La temporada apenas comienza, pero el calendario no entiende de periodos de adaptación. La competición ya está en marcha y el primer gran desafío doméstico aparece inmediatamente en el horizonte.

Y así, con el balón preparado, las gradas expectantes y Madrid pendiente de uno de sus grandes clásicos del fútbol femenino, llegará el momento de que Real Madrid CF y Atlético de Madrid se miren a los ojos. Será una noche para medir fuerzas, para descubrir cuánto hay de realidad y cuánto de promesa en cada proyecto, para comprobar qué equipo consigue imponer su ritmo y para inaugurar una nueva batalla de una rivalidad que continúa creciendo dentro del fútbol femenino español.

A las 21:00 horas, el Alfredo Di Stéfano dejará de ser simplemente un estadio para convertirse en el escenario de una batalla madrileña. El Real Madrid buscará comenzar la Liga F Moeve con una victoria que refuerce su candidatura a estar arriba desde el primer momento. El Atlético, con David González al frente y un proyecto renovado alrededor de nombres como Jenni Hermoso, intentará demostrar que está preparado para volver a competir por todo aquello que históricamente ha representado el escudo rojiblanco.

No habrá mejor manera de cerrar el primer fin de semana de la temporada. Después de meses de espera, planificación, fichajes, entrenamientos y amistosos, la Liga F Moeve pondrá sobre el césped uno de sus partidos más esperados. El derbi madrileño será el broche final de una jornada inaugural que devuelve la emoción de la competición oficial y que tendrá en el Alfredo Di Stéfano uno de sus grandes focos de atención.

Porque cuando Real Madrid y Atlético se enfrentan, las estadísticas pueden quedar en segundo plano, los pronósticos pierden valor y el pasado deja de importar. Solo cuenta lo que sucede sobre el césped. Y este domingo, cuando las protagonistas salten al terreno de juego, comenzará una nueva historia. Una historia que tendrá noventa minutos, dos escudos, una ciudad y tres puntos en juego, pero que volverá a demostrar que los derbis madrileños siempre son mucho más que fútbol.

(Fuente: Liga F Moeve)

El duelo a fondo|


(Fuente: “El Partido de Manu”) Creatividad: reinassinfiltro

🔜 NEXT GAME

🏆 Liga F Moeve

🔥 Real Madrid 🆚 Club Atlético de Madrid 🔥

🙌🏻 Matchday 1 | Día de partido

⚔️ ¡DERBI MADRILEÑO! ⚔️

✨ Temporada 2026-2027 ✨

⏰ 21:00 horario peninsular

📅 Domingo, 30 de agosto de 2026

📺 DAZN

🏟️ Estadio Alfredo Di Stéfano, Valdebebas

Los XI |

El Real Madrid de Pau Quesada saltó al césped del estadio Alfredo Di Stéfano con un once de marcado carácter competitivo para afrontar el primer gran desafío de la temporada en la Liga F Moeve: el derbi madrileño ante el Atlético de Madrid. El técnico valenciano apostó bajo palos por Merle Frohms, encargada de custodiar una portería que llegaba al encuentro con la confianza reforzada después de su actuación en Ámsterdam, y por delante de ella construyó una línea defensiva formada por Eva Navarro, María Méndez, Bella Andersson y Janou Levels, una retaguardia que combinaba experiencia, contundencia y capacidad para proyectarse hacia campo contrario. La alineación oficial del conjunto blanco confirmó esta estructura, con Frohms, Eva Navarro, Méndez, Andersson y Levels como las cinco primeras piezas del equipo. 

En la medular, Quesada entregó el mando del partido a Sandie Toletti, Filippa Angeldahl, Andreia Jacinto y Elisa Senß, un centro del campo diseñado para darle al Real Madrid control, pausa y capacidad para acelerar cuando el encuentro lo exigiera. Toletti y Angeldahl asumían una responsabilidad especial en la construcción y el equilibrio del equipo, mientras que Andreia Jacinto y Elisa aportaban movilidad y criterio para conectar las diferentes alturas del conjunto madridista. Por delante, el entrenador blanco confió en Lotte Keukelaar y Felicia Schröder, dos futbolistas llamadas a aportar desequilibrio, profundidad y amenaza ofensiva en un partido de máxima exigencia. El once suponía, además, una nueva muestra de la apuesta de Quesada por varias de las incorporaciones que han llegado para construir esta nueva etapa del Real Madrid. 

Con este 4-4-2, el Real Madrid se presentaba ante su vecino rojiblanco con un equipo reconocible, pero también con muchas de las caras que simbolizan la renovación de un proyecto que pretende dar un paso adelante esta temporada. Levels, Andreia Jacinto, Elisa Senß y Schröder volvían a formar parte de un once de máxima responsabilidad después de haber sido protagonistas en el triunfo europeo frente al Ajax, mientras que Keukelaar afrontaba un encuentro especialmente significativo por su pasado en el conjunto neerlandés. La apuesta de Quesada era clara: intensidad desde el primer minuto, superioridad en el centro del campo y velocidad para atacar los espacios de un Atlético dispuesto a convertir el derbi en una batalla desde el primer balón. 

Y así, con Frohms; Eva Navarro, María Méndez, Andersson, Levels; Toletti, Angeldahl, Andreia Jacinto, Elisa Senß; Keukelaar y Schröder, el Real Madrid se disponía a escribir la primera página de su temporada liguera. No era un partido cualquiera ni una jornada más: era el derbi, era el estreno de la Liga F Moeve y era también la primera gran prueba competitiva de un equipo que llegaba con nuevas piezas, nuevas responsabilidades y la ambición de pelear por todo. Enfrente esperaba un Atlético de Madrid dispuesto a discutir cada metro, y sobre el césped del Di Stéfano comenzaba una batalla que, desde el primer instante, prometía estar a la altura de la rivalidad entre ambos gigantes de la capital


Fuente: “El Partido de Manu”)

En el otro lado del césped, el Atlético de Madrid de David González comparecía en el Alfredo Di Stéfano con un once confeccionado para afrontar un derbi de máxima exigencia y con la intención de competir de tú a tú ante el Real Madrid. El técnico rojiblanco depositó la responsabilidad de defender la portería en Lola Gallardo, una de las grandes referentes del conjunto madrileño y una futbolista acostumbrada a vivir este tipo de encuentros bajo la máxima presión. Por delante de ella, la estructura defensiva quedó formada por Lucía, Xènia Pérez, Rosa Otermín y Alexia Fernández, una línea que debía asumir desde el primer instante el complicado desafío de contener a un Real Madrid que llegaba lanzado después de su victoria europea ante el Ajax. El once rojiblanco apostaba así por una combinación de juventud, energía y capacidad competitiva para intentar cerrar los espacios y mantener a raya el potencial ofensivo de las locales. 

En la zona ancha, Maite Zubieta, Fiamma Benítez y Jella Kühl asumían buena parte de la responsabilidad para que el Atlético pudiera disputar la posesión, ganar las segundas jugadas y, sobre todo, evitar que el conjunto de Pau Quesada pudiera instalarse cómodamente en campo rojiblanco. Zubieta se presentaba como una pieza importante para aportar equilibrio y trabajo en la medular, mientras que Fiamma y Kühl estaban llamadas a ofrecer movilidad y capacidad para conectar el centro del campo con las jugadoras más adelantadas. El planteamiento de David González buscaba que el equipo no se limitara a resistir, sino que tuviera también argumentos para salir con velocidad y hacer daño cuando recuperara el balón. Era el primer partido oficial del nuevo proyecto rojiblanco y, precisamente por eso, el derbi suponía una prueba de fuego de enorme magnitud. 

En la parcela ofensiva, el Atlético colocaba todo su potencial en las botas de Gio Garbelini, Luany y Synne Jensen, tres futbolistas con características diferentes pero con una misma misión: poner en problemas a la defensa madridista y aprovechar cualquier espacio que pudiera aparecer a la espalda de la zaga. Luany ya dejó claras sus intenciones prácticamente desde el comienzo del encuentro, generando la primera aproximación peligrosa del Atlético con un disparo dentro del área que se marchó rozando el poste. La brasileña se convertía así en una de las primeras amenazas rojiblancas, mientras que Jensen y Gio debían acompañarla en una ofensiva preparada para responder a cada golpe del conjunto blanco. 

Con Lola Gallardo; Lucía, Xènia, Rosa Otermín, Alexia; Maite Zubieta, Fiamma, Jella Kühl; Gio, Luany y Synne Jensen, el Atlético de Madrid saltaba al césped con la ilusión de comenzar una nueva etapa dejando una declaración de intenciones. David González afrontaba su primer gran examen competitivo al frente del conjunto rojiblanco y lo hacía, además, ante uno de los rivales llamados a luchar por los puestos más altos de la clasificación. El escenario no podía ser más exigente: el Di Stéfano, el primer partido de la temporada, un derbi y dos proyectos renovados buscando comenzar con fuerza. El Atlético sabía que necesitaba personalidad, concentración y valentía para sobrevivir a los primeros minutos y, sobre todo, para responder a la intensidad con la que el Real Madrid iba a salir a buscar el partido. Y el duelo, desde el pitido inicial, prometía convertirse en una auténtica batalla por el dominio de la capital. 


Fuente: “El Partido de Manu”)

El fin de semana se cerró a lo grande en el Alfredo Di Stéfano, con un derbi madrileño que desde el primer instante dejó claro que no iba a ser un partido cualquiera. Real Madrid CF y Atlético de Madrid se encontraron frente a frente con la necesidad y la ambición de comenzar la Liga F Moeve con una victoria de enorme valor, conscientes de que estos partidos trascienden cualquier clasificación o momento de la temporada. El balón comenzó a rodar y, con él, una batalla entre dos equipos que no estaban dispuestos a regalar absolutamente nada, en un encuentro marcado desde el inicio por la intensidad, el ritmo y la enorme calidad individual de las futbolistas que pisaron el césped.

El conjunto dirigido por Pau Quesada quiso asumir pronto el protagonismo y no tardó en generar la primera gran ocasión de la noche. Lotte Keukelaar recibió el balón con metros por delante y no se lo pensó dos veces a la hora de buscar la portería defendida por Lola Gallardo. La neerlandesa armó un potente zapatazo que llevaba peligro, pero la pelota terminó marchándose por encima del larguero. Fue el primer aviso de un Real Madrid que quería imponer su ley desde los primeros compases y que encontraba en Keukelaar una de sus principales vías para romper la estructura defensiva rojiblanca.

La insistencia madridista encontró recompensa muy pronto y, además, con una acción que resumió a la perfección la calidad que atesora el conjunto blanco. Lotte Keukelaar volvió a convertirse en protagonista al inventarse una magnífica ruleta con la que consiguió deshacerse de su marcadora y abrir un camino hacia el área. La neerlandesa levantó la cabeza y encontró a Felicia Schröder, perfectamente colocada para aprovechar el regalo. La delantera sueca no necesitó adornarse ni buscar una definición imposible: simplemente puso el pie y empujó la pelota directamente al fondo de la red.

El Alfredo Di Stéfano estalló de alegría y el Real Madrid encontraba así el primer golpe del derbi para abrir la lata con el 1-0 en el minuto 8 de juego.

El Atlético de Madrid no tardó en reaccionar y trató de encontrar la réplica a través de las acciones a balón parado, una de las vías que podían permitir al conjunto de David González poner a prueba la seguridad de la zaga madridista. Las rojiblancas comenzaron a merodear el área local y buscaron generar peligro con centros y segundas jugadas, pero bajo los tres palos apareció una Merle Frohms muy atenta, siempre preparada para intervenir cuando la pelota amenazaba con acercarse a su portería. La guardameta alemana transmitió seguridad y evitó que el Atlético pudiera aprovechar sus primeras aproximaciones para devolver rápidamente las tablas al marcador.

Cuando apenas habían transcurrido quince minutos de juego, el derbi regaló uno de esos momentos que quedan grabados en la memoria de cualquier aficionado. Sandie Toletti, que acabaría siendo reconocida como la MVP del encuentro, se sacó de la manga una auténtica obra de arte. La centrocampista francesa ejecutó un saque de esquina con una precisión y una intención extraordinarias, buscando directamente la portería de Lola Gallardo.

El balón tomó una trayectoria endiablada, se cerró sobre el marco y terminó colándose en la portería rojiblanca sin que la guardameta pudiera hacer absolutamente nada para evitarlo. Gol olímpico de Toletti y 2-0 para el Real Madrid a los 15 minutos

El Di Stéfano rugía y el conjunto blanco ampliaba su ventaja con una acción espectacular que elevaba todavía más la temperatura de un derbi que ya comenzaba a vivir sus primeros episodios de máxima intensidad.

Pero si algo caracteriza a los derbis es su capacidad para cambiar el guion en cuestión de minutos. El Atlético de Madrid no bajó los brazos y comenzó a buscar una respuesta que le permitiera regresar al partido antes del descanso. Las de David González dieron un paso adelante y encontraron en Luany y Fiamma dos de sus principales argumentos para comenzar a generar espacios en la defensa madridista. Pasada la media hora de juego llegó el primer golpe rojiblanco, una acción en la que la combinación y la precisión terminaron haciendo daño al Real Madrid.

Luany recibió el balón y, en una demostración de calidad, se inventó un pase de tacón que dejó completamente sola dentro del área a Fiamma Benítez.

La centrocampista rojiblanca levantó la cabeza y vio perfectamente la posición de Synne Jensen, que esperaba preparada para recibir el último pase.

El balón llegó a la ariete noruega, que controló la situación con enorme tranquilidad y consiguió superar a Merle Frohms para mandar la pelota al fondo de la red.

El Atlético recortaba diferencias y colocaba el 2-1 en el marcador a los 35 de la primera mitad . El partido volvía a abrirse y el conjunto rojiblanco recuperaba la confianza justo cuando el Real Madrid parecía tenerlo todo bajo control.

El gol dio alas al Atlético, que continuó creyendo en sus posibilidades y llegó incluso a encontrar el camino del empate. Xènia Pérez consiguió enviar el balón al fondo de la red en una acción que hizo contener la respiración al conjunto blanco, pero la alegría rojiblanca duró poco. La colegiada terminó anulando el tanto y el empate no subió al marcador. El Atlético protestó la decisión, pero el Real Madrid conseguía mantener su ventaja en una fase del encuentro en la que cada acción parecía poder cambiar definitivamente el destino del derbi.

Atlético de Madrid llegó incluso a encontrar el camino del empate cuando más estaba creciendo sobre el césped del Alfredo Di Stéfano. Xènia Pérez consiguió mandar el balón al fondo de la red y las rojiblancas celebraron lo que habría supuesto el 2-2, un tanto que cambiaba por completo el escenario del derbi y que premiaba la reacción de un conjunto visitante que había conseguido levantarse después del fulgurante inicio madridista. Sin embargo, la alegría duró apenas unos instantes, porque la colegiada decidió invalidar la acción al señalar una falta en ataque que, desde la perspectiva rojiblanca y por lo visto durante la jugada, resultó cuando menos muy discutible y difícil de apreciar. La decisión dejó al Atlético sin un gol que habría igualado el encuentro y provocó la lógica incredulidad de las futbolistas visitantes, que entendían que el contacto señalado no tenía la entidad suficiente como para justificar la anulación. El 2-2 no subió al marcador y el Real Madrid consiguió conservar una ventaja que, por momentos, parecía comenzar a tambalearse. Una decisión que terminó adquiriendo un peso importante en el desarrollo de aquella primera mitad, porque el Atlético había conseguido encontrar la portería y estaba viviendo su mejor momento del partido, pero tuvo que continuar persiguiendo un empate que, por una decisión arbitral, no llegó a ser reconocido en el marcador

Y cuando el conjunto blanco más necesitaba llegar al descanso con una ventaja que le permitiera recuperar el aliento, volvió a aparecer Felicia Schröder. La delantera sueca, que ya había abierto el marcador, aprovechó un gran robo de balón protagonizado por las madridistas para volver a aparecer en el lugar indicado. La presión blanca dio sus frutos, la recuperación permitió lanzar una nueva ofensiva y Schröder no perdonó ante la portería rojiblanca. La atacante completó su doblete y colocó el 3-1 en el marcador, devolviendo al Real Madrid una ventaja de dos goles que parecía darle oxígeno antes de afrontar la segunda mitad.

Sin embargo, el Atlético todavía tenía una última palabra antes de que llegara el descanso. Synne Jensen se negó a permitir que su equipo se marchara al vestuario con una desventaja de dos goles y decidió asumir toda la responsabilidad. La delantera noruega recibió el balón, inició una magnífica acción individual y fue superando obstáculos hasta encontrar el espacio necesario para armar su disparo. Entonces apareció su derecha, potente y precisa, para enviar la pelota directamente al fondo de la red. 3-2. Jensen completaba también su doblete y el Atlético volvía a meterse de lleno en un derbi que parecía destinado a no conceder ningún instante de tranquilidad.

El descanso llegó después de una primera mitad absolutamente frenética, con cinco goles, alternativas constantes y dos equipos que habían dejado sobre el césped todo aquello que exige un derbi de esta magnitud. El Real Madrid había golpeado primero y había llegado a disponer de una ventaja de dos tantos, pero el Atlético había demostrado una enorme capacidad de reacción para reducir las distancias hasta convertir la segunda mitad en una incógnita absoluta. Todo quedaba abierto para los segundos cuarenta y cinco minutos.


Fuente: “El Partido de Manu”)

Tras el paso por los vestuarios, el Real Madrid volvió a buscar la portería rojiblanca y Lola Gallardo tuvo que intervenir para evitar que Felicia Schröder pudiera completar su particular noche perfecta con un tercer tanto. La delantera sueca encontró nuevamente el camino hacia la portería, pero la acción terminó siendo invalidada por fuera de juego. El tanto no subió al marcador y el Atlético respiró aliviado, consciente de que cualquier nuevo golpe podía resultar definitivo.

Poco después llegó uno de los momentos más delicados de la noche para el Real Madrid. Felicia Schröder, protagonista absoluta de los dos goles madridistas, terminó viendo la segunda tarjeta amarilla después de una acción en la que clavó los tacos sobre Rosa Otermín. La colegiada no dudó y mostró la cartulina que significaba su expulsión en el minuto 55. El Real Madrid se quedaba con una futbolista menos y perdía, además, a la jugadora que había sido decisiva durante toda la primera parte. El encuentro adquiría entonces una nueva dimensión y el Atlético veía ante sí una oportunidad enorme para lanzarse definitivamente en busca del empate.

Pau Quesada reaccionó desde el banquillo y movió sus piezas para intentar mantener el equilibrio del equipo. Beerensteyn ingresó en el terreno de juego en sustitución de Keukelaar, mientras el Real Madrid comenzaba a asumir que los minutos restantes iban a exigir un esfuerzo extraordinario. El Atlético, con superioridad numérica, se hizo con el control del juego y empezó a instalarse cada vez más cerca del área madridista. Las rojiblancas movían el balón, buscaban espacios y trataban de aprovechar cada centímetro de terreno que les concedía un conjunto blanco obligado a replegarse y defender una ventaja que cada vez parecía más pequeña.

Synne Jensen, protagonista de los dos goles del Atlético, volvió a intentarlo con un disparo que terminó directamente en las manos de Merle Frohms. La guardameta alemana continuaba transmitiendo seguridad en una noche en la que su equipo necesitaba más que nunca tener un último muro bajo los palos. También Alexia Fernández se animó a probar fortuna desde lejos, buscando sorprender a Frohms con un lanzamiento que demostraba que el Atlético estaba dispuesto a utilizar todos sus recursos para encontrar el empate.

Pero el derbi todavía guardaba otra vuelta de tuerca. Cuando parecía que el Atlético tenía todo a su favor, la igualdad numérica regresó al césped. Gio Garbelini terminó expulsada después de una patada sin balón sobre Eva Navarro, una acción que dejó también al conjunto rojiblanco con diez futbolistas. El partido quedaba nuevamente equilibrado en cuanto al número de jugadoras y el Real Madrid recuperaba una dosis de oxígeno cuando más lo necesitaba. Después de una segunda mitad marcada por la tensión, ambos equipos afrontaban el tramo final en igualdad numérica y con todo todavía por decidir.

El Atlético continuó apretando y David González buscó nuevas soluciones desde el banquillo. La entrada de Allegra Poljak y Henrietta Csiszár pretendía aportar energía y frescura a un equipo que seguía creyendo firmemente en la posibilidad de igualar el marcador. El conjunto rojiblanco seguía buscando a Jensen y cargando el área madridista, mientras el Real Madrid trataba de aprovechar los espacios que comenzaban a aparecer con el paso de los minutos. Pau Quesada también introdujo a Linda Caicedo, buscando velocidad y capacidad para atacar los espacios en un tramo del encuentro en el que cada transición podía convertirse en una ocasión de gol.

Los últimos minutos fueron un auténtico ejercicio de resistencia. El Atlético no dejó de intentarlo y siguió empujando con la convicción de quien sabe que un solo gol puede cambiar por completo una noche que parecía perdida al comienzo. David González introdujo también a Amaiur Sarriegi y Celia Gómez, buscando una última revolución ofensiva que permitiera a las rojiblancas encontrar el empate. Sarriegi tuvo una oportunidad magnífica, pero se encontró con una Frohms que volvió a demostrar su enorme jerarquía bajo los palos. La guardameta alemana se interpuso entre el Atlético y el 3-3 y volvió a sostener la ventaja de su equipo cuando el cronómetro comenzaba a entrar en sus últimos compases.

El Real Madrid tuvo incluso la oportunidad de sentenciar definitivamente el derbi. Beerensteyn encontró el espacio para probar fortuna y tuvo en sus botas la posibilidad de colocar el cuarto tanto madridista y poner punto final a la resistencia rojiblanca, pero su disparo terminó marchándose por encima de la portería de Lola Gallardo. El Atlético seguía con vida y el conjunto blanco todavía tendría que sufrir hasta el último suspiro.

Y entonces llegó la última escena de la noche, una de esas imágenes que resumen perfectamente lo que significa un derbi. Con el Atlético volcado y el tiempo prácticamente agotado, Lola Gallardo abandonó su portería y se incorporó al ataque para intentar aprovechar un último saque de esquina. El conjunto rojiblanco puso toda la carne en el asador y buscó en ese balón parado el milagro que pudiera devolverle un punto. El centro llegó al área, Gallardo consiguió conectar el cabezazo, pero el remate terminó en las manos de Merle Frohms. La guardameta alemana atrapó la pelota y, con ella, atrapó también los últimos sueños rojiblancos.

El pitido final confirmó una victoria madridista que tuvo absolutamente de todo. El Real Madrid CF se impuso por 3-2 al Atlético de Madrid en un derbi que comenzó dominando, que después se convirtió en una batalla de resistencia y que terminó decidiéndose por pequeños detalles. Felicia Schröder, con su doblete, fue la gran protagonista ofensiva del conjunto blanco; Sandie Toletti dejó para el recuerdo un espectacular gol olímpico y una actuación que le valió el reconocimiento como MVP; y Merle Frohms terminó convirtiéndose en uno de los grandes nombres de la noche gracias a sus intervenciones decisivas en el tramo final.

El Atlético de Madrid se marchó del Di Stéfano sin premio, pero con la sensación de haber peleado hasta el último instante. Las rojiblancas fueron capaces de levantarse después de un comienzo complicado, encontraron en Synne Jensen a una atacante letal que respondió con dos goles y llevaron al Real Madrid hasta el límite incluso después de quedarse también con diez futbolistas. El empate estuvo cerca, muy cerca, pero la última palabra perteneció a un conjunto blanco que supo resistir cuando el partido dejó de ser un encuentro de fútbol para convertirse en una cuestión de carácter.

Así terminó el primer gran derbi madrileño de la temporada. Con cinco goles, con emoción, con polémica, con expulsiones, con grandes protagonistas y, sobre todo, con un Real Madrid CF que comienza su camino en la Liga F Moeve con tres puntos de enorme valor. El Alfredo Di Stéfano vivió una noche de esas que explican por qué los derbis no necesitan presentación, porque cuando el Real Madrid y el Atlético se encuentran frente a frente, la historia comienza a escribirse desde el primer balón y no termina hasta que el último intento se estrella contra las manos de una guardameta.

Esta vez, esas manos fueron las de Merle Frohms, y el triunfo terminó teñido de blanco.

Con el pitido final, el Real Madrid CF se marcha del primer fin de semana de la Liga F Moeve con tres puntos de enorme valor, mientras que el Atlético de Madrid inicia su camino liguero con el casillero todavía a cero después de un derbi que perfectamente pudo haber tenido otro desenlace. Las madridistas suman así su primera victoria de la temporada y se colocan en la zona alta de una clasificación que, eso sí, apenas acaba de comenzar y que todavía tiene muchísimo camino por delante. El Atlético, por su parte, tendrá que empezar a remar desde el siguiente encuentro, pero sería injusto interpretar esta primera jornada como una sentencia para el proyecto de David González. La competición acaba de echar a andar, quedan muchas jornadas por disputar y este 3-2 del Alfredo Di Stéfano no puede ni debe marcar por sí solo el devenir de una temporada que se presenta larga, exigente y llena de desafíos.

Además, en el caso del conjunto rojiblanco hay un elemento que no puede pasar desapercibido a la hora de analizar este estreno: Jenni Hermoso no estuvo disponible para el derbi. La madrileña, que acaba de regresar al Atlético para iniciar su tercera etapa como futbolista rojiblanca, todavía necesitaba completar su puesta a punto física después de incorporarse recientemente al grupo y, tras apenas dos entrenamientos con sus nuevas compañeras, el cuerpo técnico decidió no forzar su presencia en una cita de semejante exigencia. Su ausencia se notó especialmente en un encuentro que terminó resolviéndose por pequeños detalles y en el que el Atlético necesitó durante muchos minutos una futbolista capaz de aportar experiencia, pausa, último pase y capacidad de definición en los metros finales. Hermoso llega al conjunto rojiblanco precisamente para aportar buena parte de esas cualidades y, aunque su estreno tendrá que esperar, su regreso está cada vez más cerca. (Diario AS⁠)

Todo apunta a que la posible vuelta de Jenni Hermoso a la competición oficial se producirá en la segunda jornada de la Liga F Moeve, cuando el Atlético de Madrid reciba al Deportivo Alavés el próximo domingo 6 de septiembre. Será entonces cuando pueda comenzar realmente una nueva historia para la atacante madrileña con la camiseta rojiblanca, después de haber necesitado estos primeros días para recuperar sensaciones y alcanzar el nivel físico necesario. Y precisamente ese regreso puede adquirir todavía mayor importancia después de lo sucedido en el derbi, porque el Atlético no solamente perdió los tres puntos en el Di Stéfano, sino que también perdió a Gio Garbelini, expulsada en la segunda mitad y, por tanto, condicionada para el siguiente compromiso.

La ausencia de Gio convierte la posible disponibilidad de Hermoso en una noticia todavía más relevante para David González. El técnico rojiblanco tendrá que afrontar la segunda jornada sin una de las futbolistas que terminó viendo la tarjeta roja en el derbi y, al mismo tiempo, tendrá la oportunidad de incorporar a un perfil completamente diferente, con la experiencia de una jugadora que conoce perfectamente la competición y que puede ofrecer soluciones en diferentes zonas del frente ofensivo. El Atlético habría agradecido enormemente haber contado con Jenni Hermoso desde el inicio en el Alfredo Di Stéfano, especialmente durante aquellos minutos finales en los que las rojiblancas buscaron desesperadamente el empate, pero ahora deberá esperar unos días más para poder comprobar sobre el terreno de juego todo lo que la internacional española puede aportar a este nuevo proyecto.

Porque esto no ha hecho más que empezar. Una derrota en un derbi duele, pero una temporada no se decide en la primera jornada, del mismo modo que una victoria de prestigio no garantiza absolutamente nada para los meses que están por venir. El Real Madrid comienza con una sonrisa y con tres puntos que refuerzan la confianza de un equipo que, además, afronta el curso con la exigencia añadida de competir en Europa; el Atlético comienza con el sabor amargo de haber tenido muy cerca un resultado positivo después de haber reaccionado ante un 2-0 adverso y haber llevado al Real Madrid hasta el límite. El calendario acaba de abrirse y todavía queda una larguísima carrera por delante, con enfrentamientos directos, lesiones, sanciones, rotaciones, nuevas incorporaciones y momentos de forma que irán modificando constantemente el escenario.

Y para el Atlético, la oportunidad de comenzar a cambiar esa historia llegará muy pronto. El Deportivo Alavés será el siguiente obstáculo, en una segunda jornada en la que el conjunto rojiblanco buscará estrenar su casillero de puntos y, posiblemente, recuperar a una Jenni Hermoso que podría convertirse en una de las grandes novedades de la cita. Será también el primer partido después de la expulsión de Gio Garbelini, lo que añade todavía más interés a ese encuentro y obliga a David González a encontrar nuevas soluciones para construir su ataque. El derbi deja heridas, pero también aprendizaje, y el Atlético tendrá que convertir todo lo vivido en el Di Stéfano en experiencia para crecer.

El Real Madrid, mientras tanto, mira hacia adelante con la tranquilidad que otorgan tres puntos conquistados en un escenario de máxima presión. Las de Pau Quesada han comenzado la Liga F Moeve con una victoria ante uno de sus grandes rivales y han demostrado que tienen recursos para ganar de diferentes maneras: dominando durante fases del encuentro, aprovechando el talento individual, golpeando a balón parado y, cuando las circunstancias lo exigieron, defendiendo con todo para proteger una ventaja mínima. El triunfo sirve como carta de presentación, pero también como punto de partida para un equipo que sabe que la exigencia será máxima durante toda la temporada.

El derbi, por tanto, deja una primera fotografía de la clasificación, pero ni mucho menos la fotografía definitiva. Real Madrid CF, tres puntos; Atlético de Madrid, cero. Eso es lo que dicen los números después de la primera jornada, pero detrás de ellos hay mucho más: un partido que pudo cambiar varias veces de dueño, un gol olímpico para el recuerdo, dos dobletes, expulsiones, ocasiones hasta el último segundo y dos equipos que todavía están construyendo sus respectivas identidades. La Liga F Moeve acaba de comenzar y el camino hacia los objetivos de cada club será largo. El Real Madrid celebra haber dado el primer golpe en la capital; el Atlético tendrá que levantarse, recuperar efectivos y mirar hacia adelante. Y quizá ahí esté la verdadera enseñanza de este derbi: no hay tiempo para lamentarse demasiado, porque el siguiente capítulo ya está esperando.

(Fuente: Liga F Moeve)

📋 Ficha técnica |

Real Madrid (3): Frohms; Eva Navarro, María Méndez, Andersson, Levels; Toletti (Linda Caicedo 77′), Senß, Andreia Jacinto (Lakrar 90+4′), Angeldahl; Keukelaar (Beerensteyn 60′), Schröder.

Atlético (2): Lola Gallardo; Alexia, Xenia, Lucía Rodríguez, Otermin (Poljak 75′); Fiamma, Zubieta (Csiszar 75′), Kuhl (Celia Gómez 86′); Luany, Jensen (Amaiur 80′), Gio Garbelini.

Árbitra: Espinosa Ríos (Colegio Madrileño). Amonestó a Xenia (minuto 22) y Schröder (minuto 42). Expulsó por roja directa a Schröder (minuto 54) y Gio Garbelini (minuto 67).

Estadio: Alfredo Di Stéfano (Valdebebas). Asistencia: 1.815 espectadores.

Goles |

1-0 Schröder 7’ ⚽️
2-0 Sandie Toletti 15’ ⚽️
2-1 Synne Jensen 34’ ⚽️
3-1 Schröder 43’ ⚽️
3-2 Synne Jensen 45’ ⚽️

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