
🟨 El Real Madrid se impuso por un gol al Tottenham en Murcia, en un encuentro disputado en el Pinatar Arena, donde el conjunto blanco volvió a demostrar capacidad de reacción, aunque todavía está lejos de encontrar la brillantez y la regularidad que se le exige.

El Real Madrid llegaba al Pinatar Arena de Murcia con la necesidad de recuperar sensaciones después de un último amistoso de pretemporada que dejó más dudas que certezas. La derrota por 4-2 ante el Sevilla había supuesto un golpe para el conjunto blanco, que afrontaba esta nueva prueba con la obligación de mostrar una reacción y recuperar la confianza antes de entrar en una fase de la temporada en la que no habrá margen para demasiados errores. El calendario comienza a apretar y el equipo necesita encontrar cuanto antes la solidez, la intensidad y la personalidad necesarias para competir al máximo nivel.
Porque el gran objetivo está ya en el horizonte y no es otro que la UEFA Women’s Champions League. El Real Madrid tendrá que superar el doble enfrentamiento ante el Ajax de Ámsterdam para conseguir el billete a la fase de Liga de la máxima competición continental, un desafío de enorme trascendencia para un proyecto que aspira a consolidarse definitivamente entre la élite del fútbol europeo. Antes de afrontar esa eliminatoria, cada partido de preparación adquiere un valor especial, no tanto por el resultado como por la capacidad del equipo para corregir errores, recuperar automatismos y demostrar que está preparado para competir cuando llegue el momento de la verdad.
El conjunto madridista sabe que superar esta fase previa es mucho más que avanzar una ronda. Significa asegurarse un lugar entre los mejores clubes del continente y volver a codearse con la élite europea, en una competición que actualmente tiene como gran dominador al FC Barcelona. El conjunto azulgrana conquistó la pasada edición de la UEFA Women’s Champions League después de imponerse al Olympique de Lyon en la final disputada en Oslo, confirmando una vez más su posición de referencia en el fútbol femenino continental. El Real Madrid, mientras tanto, quiere dar un paso adelante y acercarse a ese nivel competitivo, pero para ello necesita empezar a ofrecer señales convincentes.
El Tottenham aparecía, por tanto, como una nueva oportunidad para medir la evolución de las blancas y comprobar hasta qué punto la derrota frente al Sevilla había servido como aviso para reaccionar. El equipo dirigido por [entrenador] necesitaba mostrar otra cara, especialmente en aspectos como la concentración, la intensidad y la capacidad para manejar los diferentes momentos del encuentro. No se trataba únicamente de ganar, sino de empezar a construir las sensaciones que deberán acompañar al Real Madrid cuando el balón eche a rodar en la eliminatoria ante el Ajax.
El duelo ante el Tottenham tenía además un componente especial para el conjunto blanco. La entrada al Pinatar Arena era gratuita hasta completar el aforo, lo que permitió que el fútbol femenino volviera a encontrarse con una grada dispuesta a acompañar al equipo en una de sus últimas pruebas antes del inicio de la competición oficial. La cita también sirvió como escenario para que el Real Madrid estrenara su tercera equipación, presentada ese mismo día y protagonizada por el color rosa, una indumentaria diferente con la que las madridistas saltaron al césped murciano en una jornada marcada también por las novedades.
El Tottenham aparecía, por tanto, como una nueva oportunidad para medir la evolución de las blancas y comprobar hasta qué punto la derrota frente al Sevilla había servido como aviso para reaccionar. El equipo necesitaba mostrar otra cara, especialmente en aspectos como la concentración, la intensidad y la capacidad para manejar los diferentes momentos del encuentro. No se trataba únicamente de ganar, sino de empezar a construir las sensaciones que deberán acompañar al Real Madrid cuando el balón eche a rodar a.
El escenario, además, tenía todos los ingredientes para convertir la tarde-noche murciana en una jornada especial. La entrada al Pinatar Arena era gratuita hasta completar aforo, permitiendo que la afición pudiera acercarse a disfrutar de una de las últimas pruebas de preparación del conjunto blanco antes del comienzo de una temporada que se presenta especialmente exigente. También era un día diferente para el propio Real Madrid, que estrenaba sobre el césped su tercera equipación, presentada ese mismo día y protagonizada por el color rosa. Una camiseta que aportó una imagen distinta a un equipo que necesitaba precisamente eso: cambiar el gesto después del mal sabor de boca dejado ante el Sevilla y comenzar a recuperar la confianza. Y, durante los primeros minutos, sin embargo, el Tottenham volvió a poner al Real Madrid frente a algunos de sus viejos fantasmas. El conjunto inglés salió con decisión, encontró espacios y apenas necesitó cinco minutos para golpear. Hanson recibió dentro del área y, con poco margen para pensar, armó un disparo cruzado con la pierna derecha que salió con violencia y precisión, buscando el palo más alejado y haciendo imposible la estirada de Frohms. El 0-1 fue un golpe seco, de esos que obligan a reaccionar inmediatamente, y el Real Madrid tuvo que volver a remar desde atrás, como ya había sucedido en otros momentos de esta pretemporada. La diferencia esta vez estuvo en la respuesta: las madridistas no se descompusieron y fueron aumentando progresivamente la presión, adelantando líneas y buscando con mayor insistencia a sus jugadoras de ataque.
El empate llegó en el minuto 22 y tuvo mucho de conexión entre presente y futuro. Linda Caicedo recibió el balón en una posición desde la que podía mirar hacia delante y vio el movimiento de Felicia Schröder atacando el espacio a la espalda de la defensa. La colombiana puso un pase en profundidad medido, preciso, con la fuerza suficiente para dejar a la delantera sueca en disposición de enfrentarse cara a cara con Kop. Schröder no dudó. Controló, condujo hacia el área y, cuando tuvo delante a la guardameta neerlandesa, mantuvo la calma para definir con precisión y mandar el balón al fondo de la red. El 1-1 devolvía al Real Madrid al partido y, apenas tres minutos después, llegaría el golpe definitivo de una primera parte en la que las blancas supieron transformar una situación complicada en una remontada. La jugada nació de una recuperación y terminó con Linda Caicedo encontrando un balón suelto dentro del área. La colombiana no necesitó demasiado espacio para armar la pierna izquierda y conectó un remate seco, colocado y suficientemente potente para superar a Kop y colocar el 2-1 en el marcador. En apenas tres minutos, el Real Madrid había pasado de verse por detrás a mandar en el encuentro, y lo había hecho con las dos futbolistas que estaban llamadas a convertirse en protagonistas ofensivas de la noche. Linda, además, pudo haber ampliado la ventaja antes del descanso en otro mano a mano, después de volver a encontrar espacios ante la defensa del Tottenham, pero esta vez Kop salió vencedora del duelo y evitó el tercero con una intervención que mantuvo con vida al conjunto inglés.
Tras el descanso, el partido perdió parte de la electricidad que había tenido durante la primera mitad. El Tottenham intentó buscar una reacción, pero el Real Madrid supo administrar mejor la ventaja y, sin necesidad de lanzarse constantemente al ataque, mantuvo el control de un encuentro en el que las ocasiones claras prácticamente desaparecieron. Pau Quesada aprovechó también la segunda parte para introducir cambios y seguir repartiendo minutos, dentro de una pretemporada diseñada para que el mayor número posible de futbolistas llegue en condiciones óptimas al comienzo de la competición. El equipo blanco ya no tuvo la misma profundidad ofensiva que había mostrado antes del descanso, pero tampoco concedió demasiadas oportunidades a un Tottenham que no encontró la manera de convertir su dominio territorial en peligro real. Las madridistas fueron madurando el partido con una mezcla de posesión, control y paciencia, conscientes de que después de una derrota como la sufrida ante el Sevilla lo importante era recuperar la dinámica positiva. El pitido final confirmó el 2-1 y certificó la tercera victoria del Real Madrid en esta preparación, una victoria que no permite hablar todavía de un equipo plenamente construido, pero que sí supone un paso adelante después de una noche especialmente complicada en Marbella. El resultado importa, sobre todo porque devuelve confianza, aunque las sensaciones deben seguir mejorando si el conjunto de Pau Quesada quiere estar preparado para el enorme desafío que tiene por delante.
Y es que la cuenta atrás ya ha comenzado. Al Real Madrid todavía le queda un último test de pretemporada antes de afrontar uno de los momentos más importantes de su calendario: el duelo ante el Deportivo del próximo domingo 16 de agosto, a las 20:00 horas, en la Ciudad Real Madrid de Valdebebas.
Será la última oportunidad para seguir ajustando piezas, recuperar efectivos y afinar un equipo que tendrá que afrontar después el doble enfrentamiento ante el Ajax de Ámsterdam por un puesto en la fase de Liga de la UEFA Women’s Champions League. Superar esa eliminatoria significaría mucho más que avanzar en Europa: supondría colocar nuevamente al Real Madrid entre los grandes del continente y acercarlo al escenario en el que actualmente reina el FC Barcelona, vigente campeón de la competición después de conquistar la pasada edición frente al Olympique de Lyon en la final disputada en Oslo.
Pero antes de pensar únicamente en Europa, el Real Madrid también debe mirar de frente a un inicio liguero que será de máxima exigencia. El estreno en la Liga F Moeve llegará con un derbi madrileño frente al Atlético de Madrid, un partido que ya de por sí debería ser uno de los grandes escaparates de la primera jornada y que adquiere todavía más importancia por el contexto que rodea al fútbol femenino español. A estas alturas, la Liga F continúa sin tener confirmado el operador audiovisual que retransmitirá la competición durante la próxima temporada después de la salida anticipada de DAZN, una situación que resulta difícil de entender cuando hablamos de una competición que viene de registrar un crecimiento del 11,2% de audiencia y alcanzar los 7,5 millones de espectadores acumulados durante la campaña 2025/26. La Liga F abrió el 12 de agosto una segunda ronda para recibir ofertas después de que en la primera no se alcanzaran los precios de reserva establecidos: 5 millones de euros por temporada para el Lote 1, correspondiente a ocho partidos por jornada en emisión de pago, y 2 millones para el Lote 2, que contempla cuatro encuentros por jornada en abierto. El plazo para presentar propuestas termina el 19 de agosto a las 12:00 horas, por lo que la incertidumbre televisiva se mantiene a escasos días de que comience la competición.
El Real Madrid, mientras tanto, deberá hacer su parte sobre el césped. La victoria ante el Tottenham es una pequeña bocanada de aire después del 4-2 ante el Sevilla, pero el verdadero examen todavía está por llegar. El equipo ha recuperado la sonrisa, Linda Caicedo ha vuelto a demostrar que puede ser diferencial y Schröder ha dejado su firma en una remontada que puede tener un valor importante para una plantilla que necesita crecer rápidamente. Ahora toca cerrar la pretemporada ante el Deportivo en Valdebebas y, después, afrontar una temporada que comenzará con un derbi y que puede conducir al Real Madrid directamente hacia la élite europea. El margen para seguir buscando respuestas se reduce.
La remontada ante el Tottenham sirve para recuperar el pulso, pero el Real Madrid sabe que necesitará mucho más que una victoria para estar preparado para todo lo que viene.
A ello se uniría otro factor deportivo que no puede pasarse por alto: la llegada de Felicia Schröder. La delantera sueca se ha convertido en el fichaje más caro de la historia de la sección y su incorporación representa una apuesta evidente del Real Madrid por reforzar su capacidad ofensiva. Schröder, además, ya ha comenzado a responder sobre el terreno de juego, marcando ante el Sevilla y repitiendo protagonismo frente al Tottenham.
En el entorno de Linda, esta nueva competencia sería contemplada como una amenaza a su aspiración de convertirse en la gran figura ofensiva sobre la que gire el proyecto madridista. La colombiana llegó al club en 2023 con apenas 18 años y bajo la consideración de ser una de las grandes apuestas de futuro del Real Madrid. Desde entonces ha acumulado 99 partidos y 26 goles, y el propio club decidió blindarla en noviembre de 2025 con una renovación hasta el 30 de junio de 2031.
Precisamente esa duración contractual convierte cualquier posible salida en una operación de enorme magnitud. Linda no tiene una situación contractual que facilite una marcha, sino todo lo contrario: el Real Madrid tiene bajo contrato a una futbolista que considera un activo estratégico y cuya vinculación se extiende durante los próximos cinco años. Por ello, si finalmente la jugadora trasladase al club su voluntad de abandonar Valdebebas y apareciera un pretendiente dispuesto a hacerse con sus servicios, el Real Madrid tendría la posición negociadora para exigir una cantidad muy elevada por su traspaso. La entidad, según la información recabada por este medio, estaría dispuesta a escuchar ofertas si el escenario terminase desembocando en una petición formal, pero eso no significa que el club haya decidido poner a Linda en el mercado ni que exista actualmente un acuerdo para su salida.
La situación, por tanto, está lejos de ser definitiva, pero introduce un elemento de enorme relevancia en el futuro inmediato del Real Madrid. Porque mientras Linda Caicedo marcaba el 1-2 ante el Tottenham y demostraba una vez más que su talento continúa siendo diferencial, fuera del terreno de juego se abre una incógnita que puede condicionar el futuro de una de las futbolistas sobre las que el club había construido buena parte de su proyecto. La paradoja es evidente: el Real Madrid acaba de renovar a Linda hasta 2031, la colombiana sigue siendo una de sus grandes referentes ofensivos y acaba de marcar el gol de la victoria ante el Tottenham, pero al mismo tiempo existe un escenario en el que la futbolista estaría empezando a cuestionarse si el proyecto blanco sigue siendo el lugar en el que quiere desarrollar los próximos años de su carrera.
Y mientras esa cuestión empieza a ganar peso, el calendario no espera. El siguiente test de pretemporada será ante el Deportivo, el próximo domingo 16 de agosto, en Valdebebas, en el último ensayo antes de que el Real Madrid tenga que afrontar la fase previa de la UEFA Women’s Champions League. Después llegará un estreno liguero de máxima exigencia frente al Atlético de Madrid en un derbi madrileño que debería convertirse en uno de los grandes escaparates de la primera jornada. Todo ello, además, en medio de la inexplicable incertidumbre que continúa rodeando a los derechos audiovisuales de la Liga F, que todavía no ha confirmado qué operador se hará cargo de las retransmisiones de la próxima temporada. La competición abrió una segunda ronda de consultas para encontrar operadores interesados en hacerse con los derechos después de que la primera fase no resolviera el escenario audiovisual, manteniendo en el aire una cuestión que debería estar completamente despejada antes del comienzo de una competición que necesita visibilidad y estabilidad.
El Real Madrid, mientras tanto, ha conseguido lo que necesitaba en Murcia: volver a ganar. Después de la mala imagen ofrecida ante el Sevilla, el equipo de Pau Quesada necesitaba una respuesta y la encontró ante el Tottenham. No fue perfecta, ni probablemente suficiente para disipar todas las dudas, pero sí fue importante. Linda Caicedo volvió a aparecer, Schröder volvió a marcar diferencias y el equipo remontó un partido que se había complicado desde el minuto cinco.
Ahora toca comprobar si esta victoria es el primer paso hacia una versión más sólida del Real Madrid o simplemente un paréntesis antes de los grandes desafíos. Porque el Deportivo será el último ensayo, el Atlético espera en el estreno liguero, el Ajax aparece en el horizonte europeo y, entre tanto, la situación de Linda Caicedo amenaza con convertirse en uno de los grandes focos de atención de un Real Madrid que, sobre el césped, ha recuperado la sonrisa, pero que fuera de él tiene todavía varias preguntas por responder.

Vídeo:
https://x.com/realmadridfem/status/2087667679372902609?s=46
Goles |
0-1 Hanson 5’ ⚽️
1-1 Schröder 22’ ⚽️
1-2 Linda Caicedo 25’ ⚽️















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