
🟨 La guardameta lusa pasa a ser propiedad del cuadro gallego después de dos temporadas a préstamo en Riazor por parte del Everton.

El Deportivo Abanca ha anunciado, de manera oficial, que ha sido capaz de alcanzar un acuerdo en firme con el Everton Football Club Women en pro de acometer el traspaso de Inês Teixeira Pereira.
La operación era muy reclamada por la afición blanquiazul después de que la arquera enamorara al respetable del Estadio Abanca – Riazor en los últimos dos cursos, donde jugó a préstamo por parte de las británicas para que cogiera experiencia en la Liga Profesional de Fútbol Profesional Femenino.
Una situación casi idéntica se vivió en el fútbol masculino cuando el Chelsea Football Club cedió al actual número uno del Real Madrid, Thibaut Courtois, al Atlético de Madrid por no entrar en los planes de José Mourinho.
La canterana del Grupo Desportivo Estoril Praia portugués tiene 27 años de edad y conoce perfectamente el ecosistema de la Primera División Femenina, pues en ella ya ha disputado un total de 55 encuentros de índole oficial a las órdenes de Fran Alonso.
Su gran rendimiento durante la temporada 2024-25 tuvo, además, un reconocimiento individual de primer nivel: Inês Pereira fue elegida mejor portera de la Liga F, confirmando su protagonismo entre las mejores guardametas de la competición.
A su experiencia a nivel de clubes se suma su condición de internacional absoluta con Portugal. La nueva jugadora del Dépor ABANCA disputó dos encuentros en el último Mundial y participó en tres partidos de la pasada Eurocopa, consolidándose también como una referencia bajo los palos de la selección lusa.
Su volumen de minutos, su capacidad para intervenir en partidos de mucha exigencia y, sobre todo, su extraordinaria producción de paradas explican por qué fue reconocida como una de las mejores guardametas de la Liga F Moeve, llegando a disponer de 4.950 minutos en el torneo de la regularidad y puede presumir de haber encajado tan solo 1,55 goles por partido.
Pero quedarse únicamente con el número de goles recibidos sería injusto con el perfil de la portuguesa. Su primera temporada en A Coruña dejó una estadística especialmente reveladora: Pereira terminó como la guardameta de la Liga F con más paradas por partido, con nueve de media, lideró también el número total de intervenciones, con 252 paradas, y fue la portera que más paradas realizó dentro del área, con 84. Son cifras que ayudan a entender qué tipo de guardameta encontró el Deportivo en ella: una portera acostumbrada a intervenir mucho y preparada para sostener a su equipo cuando el rival consigue generar fútbol ofensivo.
Su principal virtud es, por tanto, la capacidad de reacción. Pereira destaca especialmente cuando tiene que responder a disparos próximos, segundas jugadas o acciones en las que el delantero consigue finalizar dentro del área. Tiene reflejos y una buena velocidad de respuesta que le permiten convertir situaciones que parecen destinadas al gol en intervenciones defensivas.
También es una portera que transmite una personalidad competitiva importante. Su volumen de intervenciones durante su primera temporada demuestra que no necesita que su equipo domine el partido para mantener su nivel. De hecho, buena parte de su valor aparece precisamente cuando el Deportivo tiene que defender durante muchos minutos y ella adquiere protagonismo.
Otro aspecto destacable es su capacidad para aparecer en momentos decisivos. Un ejemplo muy claro llegó con Portugal en marzo de 2026, cuando detuvo un penalti en el descuento frente a Finlandia para asegurar el triunfo luso por 2-0. Es una acción que encaja con un patrón reconocible en su juego: una portera que no desaparece cuando llega la acción de máxima responsabilidad y que tiene recursos para imponerse en situaciones de uno contra uno desde los once metros.
Bajo los palos también destaca por su lectura de la trayectoria del disparo y por la capacidad para ajustar su posición antes de la finalización. Su perfil es especialmente útil en equipos que conceden ocasiones, porque tiene una frecuencia de intervención suficientemente alta como para mantener vivo al equipo durante fases de dominio rival.

Su punto de mejora aparece precisamente en el otro lado de ese perfil. Pereira ha demostrado ser una portera de enorme capacidad de intervención, pero el siguiente escalón de su evolución pasa por conseguir que el juego no termine dependiendo tanto de sus paradas. En un equipo que aspire a competir por objetivos mayores, deberá seguir mejorando la gestión del área, la lectura de los centros y su influencia en las acciones que preceden al disparo.
También puede crecer en la participación con los pies y en la construcción desde atrás. El fútbol femenino de máximo nivel está llevando cada vez más a las porteras hacia un papel de jugadora adicional en salida, y la evolución de Pereira pasa por combinar su fortaleza como guardameta reactiva con una mayor influencia cuando el balón está en posesión de su equipo.
Su trayectoria permite dibujar, en definitiva, el perfil de una portera reactiva, competitiva, con excelentes reflejos y especialmente valiosa bajo presión, cuyo mayor activo es su capacidad para realizar intervenciones de dificultad elevada y mantener a su equipo dentro de los partidos
Por eso, el análisis de Pereira debe hacerse desde una perspectiva más amplia que la del simple número de goles encajados. Es una portera que ha demostrado capacidad para sobrevivir en contextos de mucho trabajo, que responde bien ante el disparo y que posee personalidad para asumir responsabilidades. Su siguiente reto pasa por convertir esa capacidad de salvar ocasiones en una influencia todavía mayor sobre todo el sistema defensivo.
En A Coruña deja, en definitiva, la imagen de una guardameta que no necesitó demasiados partidos para demostrar su importancia.
Llegó cedida por el Everton, se ganó rápidamente la titularidad, fue reconocida como una de las mejores porteras de la competición y terminó disputando los 55 encuentros anteriormente citados por en dos temporadas.
La exjugadora del Sporting de Portugal (2016-2021) ha decidido brillar en La Coruña y por eso se vinculó con la entidad que preside
Álvaro García Diéguez hasta el próximo 30 de junio de 2029, como mínimo.
Una vez resuelto el culebrón, la de Lisboa tendrá que competir arduamente con Andrea Tarazona, ex del Levante Unión Deportiva, para hacerse con un hueco en el once inicial.
La plantilla está prácticamente perfilada y la única duda es si se sumará otro refuerzo para el centro del campo que ayude a llevar la manija en la parcela ancha, una incógnita que solo el tiempo podrá despejar.
Porque si algo ha demostrado durante sus dos primeras temporadas es que cuando el partido se rompe, cuando el rival encuentra espacios y cuando la portería comienza a convertirse en protagonista, Inês Pereira sabe aparecer. Ahora tendrá que hacerlo de nuevo, pero con una perspectiva diferente: ya no como una recién llegada que busca hacerse un sitio, sino como una futbolista vinculada al Deportivo por tres cursos más y evidentemente está llamada a convertirse en una de las referencias de su proyecto.
El próximo capítulo comenzará en Riazor ante el Sevilla FC. Allí arrancará oficialmente el nuevo desafío de Inês Pereira: seguir defendiendo la portería del Dépor ABANCA, competir por la titularidad, mantener el nivel que la convirtió en una de las mejores guardametas de la Liga F y demostrar que aquella portera que llegó a A Coruña para hacerse un hueco puede terminar convirtiéndose en una de las grandes protagonistas de la nueva etapa blanquiazul.
















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