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La crónica |  Alavés y Real Sociedad firman la paz en un derbi de emociones (1-1)

(Fuente: “El Partido de Manu”) Creatividad: reinassinfiltro

🚨 El Deportivo Alavés y la Real Sociedad empataron (1-1) en el estadio de Mendizorroza. Un tanto de Ainhoa Marín, que fue la MVP del encuentro, adelantó al conjunto txuri-urdin, pero Inés Altamira puso las tablas en el marcador. Ambos equipos terminan la novena jornada liguera fuera de los puestos de descenso.

La previa |

(Fuente: Liga F Moeve)

El fútbol femenino vuelve a situar al País Vasco en el centro de atención de la jornada con un enfrentamiento que promete intensidad, competitividad y una importante carga emocional. Deportivo Alavés y Real Sociedad se preparan para protagonizar uno de esos encuentros en los que la rivalidad territorial añade un componente especial a la trascendencia deportiva.

Mendizorroza será el escenario de un derbi que llega en un momento especialmente delicado para el conjunto local. El Deportivo Alavés necesita cambiar su dinámica de resultados y encontrar una victoria que permita recuperar confianza y respirar en una clasificación que empieza a exigir respuestas.

Las futbolistas dirigidas por Andrea Esteban afrontan la cita desde la decimoquinta posición, con siete puntos en su casillero. La distancia respecto a la permanencia es de apenas una unidad, una circunstancia que convierte cada jornada en una oportunidad fundamental para modificar su situación.

El calendario no ha sido especialmente favorable para las vitorianas durante las últimas semanas. Cinco encuentros consecutivos sin conocer la victoria han condicionado su trayectoria y han reducido considerablemente su margen de tranquilidad.

Los números reflejan la dificultad del momento que atraviesa el equipo. Solamente un punto de los últimos quince posibles ha conseguido sumar el Deportivo Alavés, una secuencia que explica la necesidad de reaccionar cuanto antes.

El derbi aparece, por tanto, como una oportunidad para cambiar el rumbo. Más allá de la identidad del adversario, las albiazules tienen ante sí la posibilidad de transformar las sensaciones de las últimas jornadas en un resultado que refuerce su confianza.

Jugar en Mendizorroza representa otro de los argumentos a los que quiere agarrarse el conjunto vitoriano. El apoyo de su afición y el conocimiento de su escenario habitual pueden convertirse en elementos importantes para afrontar un compromiso de semejante exigencia.

La motivación tampoco parece faltar en el vestuario local. El derbi supone una cita marcada en el calendario y una ocasión especial para reivindicar el trabajo del equipo ante uno de sus rivales territoriales.

Elene Viles conoce perfectamente el significado de este enfrentamiento. Su pasado en la Real Sociedad añade un componente personal a una jornada que vivirá desde el otro lado de la rivalidad.

La futbolista alavesista expresó su ilusión por disputar el encuentro y destacó las ganas que tiene de jugar en Mendizorroza. «Es un partido muy especial. Con muchas ganas de jugar en Mendizorroza», manifestó.

Sus palabras reflejan el ambiente que rodea a una cita en la que las emociones se mezclan con la necesidad de sumar. Para el Deportivo Alavés, el objetivo está claro: competir, recuperar sensaciones y tratar de convertir el derbi en el punto de inflexión que necesita.

En el apartado de bajas, Andrea Esteban tendrá que afrontar el compromiso sin Laia Parera, que no podrá participar debido a una sanción. Será la única ausencia confirmada en el conjunto local para este enfrentamiento.

Enfrente estará una Real Sociedad que aterriza en Vitoria con argumentos deportivos para afrontar el derbi con confianza. El equipo donostiarra atraviesa una dinámica positiva y quiere trasladar sus buenas sensaciones al campeonato liguero.

Las realistas ocupan la duodécima posición de la clasificación, con nueve puntos. Su situación es diferente a la de su adversario, aunque el encuentro representa igualmente una oportunidad para seguir avanzando y mejorar su posición en la tabla.

El conjunto donostiarra acumula cinco partidos consecutivos sin perder entre todas las competiciones. Una racha que evidencia la estabilidad competitiva que ha conseguido alcanzar durante las últimas semanas.

La confianza adquirida a través de los resultados constituye uno de los principales argumentos de la Real Sociedad. El equipo ha encontrado continuidad y quiere mantener esa línea en un desplazamiento que presenta dificultades añadidas por el contexto emocional del derbi.

Uno de los resultados más destacados de su reciente trayectoria llegó en Europa. La Real Sociedad consiguió imponerse por 2-0 al Fenerbahçe en el encuentro de ida de los octavos de final de la Europa Cup.

El triunfo continental supuso una inyección de confianza para las donostiarras, que afrontan ahora el desafío de mantener su competitividad en dos escenarios diferentes: el europeo y el doméstico.

La exigencia del calendario obliga a gestionar esfuerzos, mantener la concentración y encontrar soluciones para competir con garantías. Sin embargo, la dinámica positiva permite al conjunto txuri-urdin presentarse en Mendizorroza con la intención de prolongar su buen momento.

La Real Sociedad sabe que los derbis no entienden de clasificaciones ni de dinámicas anteriores. Cada enfrentamiento tiene su propia historia y cualquier detalle puede terminar inclinando la balanza.

Por eso, el equipo visitante deberá mantener la concentración desde el primer minuto. La necesidad del Deportivo Alavés puede convertir el encuentro en una batalla especialmente exigente, en la que será fundamental gestionar los momentos de mayor presión.

La capacidad para controlar el ritmo del partido, aprovechar los espacios y encontrar soluciones ante el planteamiento local puede resultar determinante para las aspiraciones donostiarras.

En cuanto a las ausencias, la Real Sociedad llegará a Vitoria con dos bajas por lesión: Aiara Agirrezabala y Paula Fernández. Ambas futbolistas no estarán disponibles para afrontar este compromiso.

Con este escenario, los dos equipos preparan una cita que reúne ingredientes suficientes para convertirse en uno de los enfrentamientos destacados de la jornada. La clasificación, las dinámicas recientes y el componente emocional dibujan un derbi con objetivos muy diferentes, pero con una misma necesidad competitiva.

Para el Deportivo Alavés, sumar los tres puntos supondría mucho más que una victoria ante un rival regional. Sería una oportunidad para romper una racha negativa, recuperar confianza y dar un paso importante en su pelea por alejarse de la zona comprometida de la clasificación.

Para la Real Sociedad, el desafío pasa por demostrar que su buen momento no es circunstancial. Prolongar la racha de cinco encuentros sin perder y conseguir un resultado positivo en Mendizorroza permitiría consolidar las buenas sensaciones acumuladas.

La diferencia de dos puntos entre ambos conjuntos añade otro elemento de interés a un encuentro que puede tener consecuencias importantes en la clasificación. Las vitorianas necesitan acercarse a la permanencia, mientras que las donostiarras quieren continuar escalando posiciones.

El derbi también representa una oportunidad para reivindicar el crecimiento y la competitividad del fútbol femenino vasco. Dos entidades con identidad propia, dos proyectos deportivos y una rivalidad que vuelve a encontrar su espacio sobre el terreno de juego.

Mendizorroza se prepara para recibir una mañana de fútbol en la que cada disputa, cada balón dividido y cada llegada al área pueden adquirir una importancia especial. La tensión competitiva estará presente desde el inicio.

No habrá demasiado espacio para las concesiones. El Deportivo Alavés necesita transformar su urgencia en energía positiva, mientras que la Real Sociedad deberá demostrar madurez para gestionar un encuentro en el que el ambiente y la rivalidad pueden elevar la exigencia.

Las albiazules buscarán apoyarse en su condición de locales para recuperar el camino de la victoria. Las txuri-urdin, por su parte, intentarán imponer su confianza y prolongar una dinámica que les ha permitido recuperar protagonismo.

El balón echará a rodar a las 12:00 horas con dos equipos conscientes de lo que hay en juego. Noventa minutos para defender sus respectivos objetivos, competir por el orgullo territorial y buscar un resultado que puede marcar el desarrollo de sus próximas jornadas.

La emoción del fútbol femenino vasco tendrá una nueva parada en Mendizorroza. El Deportivo Alavés y la Real Sociedad se citan en un derbi que promete intensidad, exigencia y una lucha por los puntos que va mucho más allá de la rivalidad regional.

Porque los derbis siempre tienen algo diferente. Y esta vez, entre la urgencia de unas y la confianza de otras, Vitoria se prepara para vivir un nuevo capítulo de la rivalidad entre albiazules y txuri-urdin.

(Fuente: Liga F Moeve)

Así hemos contado el derbi vasco |

(Fuente: Liga F Moeve)

🔜 NEXT GAME |

🏆 Liga F Moeve | Temporada 2026-2027

🔥Deportivo Alavés 🆚 Real Sociedad 🔥

📅 Domingo, 1 de noviembre de 2026.

⏰ 12:00 horas (hora peninsular española).

📺 DAZN | Movistar Plus+.

🏟️ Estadio de Mendizorroza (Vitoria-Gasteiz).

Los XI |

(Fuente: “El Partido de Manu”) Creatividad: reinassinfiltro
(Fuente: “El Partido de Manu”) Creatividad: reinassinfiltro

Deportivo Alavés y la Real Sociedad se repartieron los puntos (1-1) en Mendizorroza en un derbi vasco marcado por la intensidad, las ocasiones y dos grandes acciones individuales que terminaron equilibrando el marcador. Ainhoa Marín adelantó al conjunto donostiarra con un magnífico remate de cabeza, mientras que una espectacular aparición de Inés Altamira desde fuera del área permitió a las albiazules restablecer la igualdad. El empate deja a las vitorianas en la decimocuarta posición con ocho puntos y a las txuri-urdin en la undécima plaza con diez. Un resultado que vuelve a poner sobre la mesa la distancia entre las expectativas históricas de la Real Sociedad y su realidad competitiva actual.

Mendizorroza abrió sus puertas para recibir uno de los encuentros con mayor carga emocional de la jornada de Liga F Moeve. Deportivo Alavés y Real Sociedad se encontraron sobre el terreno de juego para protagonizar un nuevo capítulo de la rivalidad futbolística vasca, en un enfrentamiento que llegaba condicionado por las diferentes necesidades clasificatorias de ambos conjuntos.

Las futbolistas de los dos equipos saltaron al césped conscientes de la importancia de los puntos. Las locales necesitaban reaccionar después de una trayectoria irregular, mientras que las visitantes pretendían prolongar su dinámica positiva y encontrar en Vitoria una oportunidad para acercarse a las posiciones más ambiciosas de la clasificación.

El derbi comenzó con un gesto de respeto y recuerdo. Antes de que el balón echara a rodar, las jugadoras del Deportivo Alavés y de la Real Sociedad participaron conjuntamente en un minuto de silencio por las víctimas del trágico accidente ocurrido en Urda, en la provincia de Toledo.

El fútbol quedó momentáneamente en segundo plano para rendir homenaje a las personas afectadas por esta tragedia. Un instante de recogimiento que recordó que el deporte también es un espacio de solidaridad, respeto y memoria colectiva.

Concluido el homenaje, la colegiada dio comienzo a un encuentro que prometía emociones fuertes. Los primeros compases dejaron ver a dos equipos dispuestos a competir sin complejos, conscientes de que cualquier detalle podía resultar determinante en un partido de estas características.

El Deportivo Alavés quiso hacerse notar desde el principio. Las albiazules trataron de aprovechar su condición de locales y buscaron acercarse a la portería contraria mediante acciones que exigieran la máxima concentración de la defensa donostiarra.

La primera oportunidad destacada llevó la firma de Almudena Rivero. La futbolista local encontró una posibilidad para poner a prueba a la guardameta visitante y buscó una finalización que pudiera convertirse en el primer golpe del encuentro.

La Real Sociedad también tuvo que mantener la concentración defensiva. El conjunto visitante sabía que cualquier pérdida de atención podía permitir a las locales aprovechar el momento de mayor confianza que había generado el empate.

Sin embargo, la respuesta de la portera de la Real Sociedad fue acertada. Julia Arrula intervino para evitar que el balón terminara en el fondo de su portería y consiguió despejarlo a saque de esquina.

La intervención permitió a las visitantes superar uno de los primeros momentos de inquietud del encuentro. El Deportivo Alavés había demostrado que no estaba dispuesto a esperar acontecimientos y que pretendía aprovechar cualquier oportunidad para adelantarse.

La Real Sociedad también tenía argumentos para responder. El conjunto txuri-urdin trató de encontrar continuidad en sus posesiones y comenzó a buscar espacios que permitieran a sus futbolistas ofensivas entrar en contacto con el balón en posiciones peligrosas.

La intensidad fue creciendo conforme avanzaban los minutos. Ninguno de los dos equipos quería conceder ventajas innecesarias y cada recuperación podía convertirse en el punto de partida de una nueva aproximación.

Apenas habían transcurrido seis minutos cuando llegó una de las primeras acciones polémicas del encuentro. Carmen Sobrón consiguió enviar el balón al fondo de la portería donostiarra.

La alegría local, sin embargo, duró poco. La colegiada señaló fuera de juego y anuló el tanto, por lo que el marcador permaneció sin movimientos.

El Deportivo Alavés se quedó sin la recompensa de una acción que había terminado en gol, pero la jugada sirvió para confirmar que las vitorianas habían salido al césped con una intención ofensiva clara.

Carmen Sobrón volvió a aparecer poco después. La delantera buscó nuevamente la portería rival con un lanzamiento que terminó marchándose por encima del larguero, sin encontrar el camino hacia las redes.

La atacante albiazul estaba siendo una de las referencias ofensivas de su equipo. Su movilidad y su insistencia permitían al conjunto local mantener una amenaza constante sobre el área de la Real Sociedad.

Las donostiarras, por su parte, fueron encontrando mejores sensaciones con el paso de los minutos. El equipo visitante comenzó a aprovechar las posibilidades de transición y trató de castigar los espacios que aparecían cuando las albiazules adelantaban sus líneas.

En ese contexto comenzó a adquirir protagonismo Ainhoa Marín. La extremo realista se convirtió en una de las futbolistas más incisivas del encuentro y empezó a encontrar situaciones desde las que podía generar peligro.

Su participación fue creciendo hasta convertirse en uno de los principales argumentos ofensivos del conjunto visitante. La Real Sociedad necesitaba precisión en los metros finales y Ainhoa Marín estaba preparada para asumir responsabilidades.

El equipo donostiarra encontró finalmente la manera de romper la igualdad. La acción nació de una combinación aérea entre Intza y Ainhoa Marín, dos futbolistas que supieron interpretar perfectamente el desarrollo de la jugada.

Intza intervino primero con un envío de cabeza que permitió prolongar el balón hacia la posición de su compañera. La acción dejó a Ainhoa Marín en disposición de atacar el esférico y buscar una finalización que sorprendiera a la defensa local.

La extremo no desaprovechó la oportunidad. Ainhoa Marín conectó un remate de cabeza que dirigió el balón hacia el fondo de la portería del Deportivo Alavés, superando la oposición defensiva y estableciendo el 0-1 que hacía saltar la banca en el minuto 18 de juego y abría la lata.

(Fuente: Liga F Moeve)

Fue una acción de precisión y coordinación que permitió a la Real Sociedad adelantarse en Mendizorroza. La jugadora visitante encontró el momento adecuado para atacar el balón y convirtió la prolongación de Intza en una asistencia decisiva.

El gol tuvo también un protagonista destacado en la propia goleadora. Ainhoa Marín estaba firmando una actuación de enorme influencia y su capacidad para aparecer en los momentos importantes terminó encontrando recompensa en forma de tanto.

El conjunto donostiarra conseguía así trasladar al marcador una de sus aproximaciones más productivas. Después de los primeros intentos del Deportivo Alavés, las visitantes habían encontrado la manera de golpear primero.

Las futbolistas de Andrea Esteban se encontraron ante un nuevo escenario. El resultado obligaba a las albiazules a buscar una reacción para evitar que el derbi se escapara de sus manos.

El Deportivo Alavés no renunció a su propuesta. Las locales siguieron intentando encontrar situaciones de peligro y buscaron en Carmen Sobrón una referencia para mantener viva la amenaza ofensiva.

La delantera volvió a participar en una aproximación que podía haber devuelto la igualdad al marcador. Sin embargo, su intento no consiguió encontrar portería y la defensa visitante pudo respirar.

La Real Sociedad también quería aprovechar el momento. Con ventaja en el marcador, las donostiarras intentaron administrar sus posesiones y encontrar nuevas oportunidades para ampliar la distancia.

Esther Laborde apareció entonces como una de las futbolistas que buscó incrementar la renta visitante. Su lanzamiento terminó marchándose por encima de la portería, sin que la acción pudiera convertirse en el segundo tanto txuri-urdin.

El partido entró en una fase de alternativas. El Deportivo Alavés trataba de reaccionar y la Real Sociedad buscaba aprovechar las oportunidades que aparecían para castigar a su adversario.

Las locales necesitaban recuperar la iniciativa y encontraron en los lanzamientos desde media distancia una vía para intentar sorprender a Julia Arrula.

Inés Altamira protagonizó uno de esos intentos. La central se animó con un lanzamiento lejano que puso a prueba la atención de la guardameta donostiarra y evidenció que el Deportivo Alavés no había perdido la confianza después de encajar.

La acción anticipaba lo que estaba por llegar. Inés Altamira todavía tenía reservado un papel determinante en el desarrollo del derbi.

La futbolista albiazul volvió a encontrar una posición favorable para probar fortuna desde fuera del área. Esta vez, su golpeo tuvo una trayectoria y una potencia que terminaron convirtiéndose en una auténtica amenaza para la portería visitante.

Inés Altamira armó la pierna y conectó un zapatazo desde larga distancia. El balón salió con enorme fuerza y terminó superando a Julia Arrula para alojarse directamente en el fondo de la red para empatar el choque amén al 1–1 a los 29 minutos, bordeando la media hora del derbi.

(Fuente: Liga F Moeve)

Mendizorroza encontró entonces su momento de celebración. El Deportivo Alavés había conseguido devolver la igualdad al marcador mediante una acción individual de enorme calidad.

El 1-1 fue el premio a la insistencia de un equipo que no había dejado de buscar alternativas para responder al tanto visitante. Inés Altamira se convirtió en la protagonista de una acción que cambió nuevamente el escenario del encuentro.

El lanzamiento desde fuera del área permitió a las albiazules recuperar la confianza y demostrar que todavía tenían mucho que decir en el derbi.

La Real Sociedad, que había conseguido adelantarse gracias a Ainhoa Marín, tuvo que asimilar el golpe y reorganizarse para evitar que el conjunto local encontrara una nueva oportunidad.

El empate devolvió la incertidumbre a un encuentro que ya había ofrecido dos acciones determinantes. Primero fue la eficacia aérea de la Real Sociedad y después la contundencia del lanzamiento de Inés Altamira.

Las futbolistas de Andrea Esteban no se conformaron con haber recuperado la igualdad. El Deportivo Alavés quiso aprovechar el impulso anímico de su tanto para buscar una segunda diana antes del descanso.

Nayadet Opazo protagonizó una de las aproximaciones posteriores. La futbolista local encontró espacio para probar fortuna y conectó un disparo que buscaba sorprender a Julia Arrula.

El balón, sin embargo, terminó marchándose por encima del larguero. La guardameta donostiarra pudo seguir la trayectoria del esférico y comprobar cómo la tentativa albiazul no encontraba los tres palos.

Fue una nueva advertencia del Deportivo Alavés, que estaba demostrando capacidad para generar peligro desde diferentes posiciones.

Los últimos compases de la primera mitad mantuvieron la igualdad. Ninguno de los dos equipos consiguió transformar sus aproximaciones en una nueva ventaja y el encuentro fue encaminándose hacia el descanso con el resultado equilibrado.

El 1-1 reflejaba lo sucedido durante unos primeros cuarenta y cinco minutos en los que ambos conjuntos habían tenido argumentos para discutir el dominio del partido.

Ainhoa Marín había adelantado a las visitantes con un remate de cabeza tras la prolongación de Intza, mientras que Inés Altamira había respondido con un extraordinario disparo desde fuera del área.

Dos acciones de calidad individual habían protagonizado el apartado goleador de un derbi que todavía tenía mucho por decidir.

El Deportivo Alavés había demostrado que su necesidad clasificatoria no iba a impedirle competir ante un adversario con mayor trayectoria reciente en la zona alta.

La Real Sociedad, por su parte, había encontrado momentos para imponer su capacidad ofensiva, aunque no había conseguido conservar la ventaja adquirida.

La colegiada señaló el camino hacia los vestuarios y las futbolistas abandonaron te el terreno de juego con el empate instalado en el marcador de Mendizorroza.

El descanso llegaba con todo abierto. El derbi vasco había ofrecido intensidad, alternativas y dos goles de diferente factura, pero todavía quedaban otros cuarenta y cinco minutos para conocer el desenlace.

(Fuente: “El Partido de Manu”) Creatividad: reinassinfiltro

La reanudación devolvió a las futbolistas al césped de Mendizorroza con un escenario completamente abierto. El 1-1 obligaba a ambos equipos a seguir buscando soluciones si querían llevarse los tres puntos.

La Real Sociedad necesitaba recuperar el control de los momentos ofensivos y encontrar nuevas vías para acercarse a la portería alavesista. El Deportivo Alavés, por su parte, quería aprovechar el impulso conseguido antes del descanso para intentar culminar la remontada.

Los primeros compases de la segunda mitad estuvieron marcados por la continuidad de la igualdad. Ninguno de los dos conjuntos consiguió establecer una superioridad suficiente como para romper el equilibrio que se había instalado en el encuentro.

Cecilia Marcos fue una de las primeras futbolistas en intentar modificar el desarrollo del partido. La atacante donostiarra buscó una oportunidad para generar peligro, aunque su tentativa no encontró el resultado esperado.

La Real Sociedad necesitaba mayor profundidad en sus aproximaciones y comenzó a buscar soluciones para encontrar espacios en la estructura defensiva del Deportivo Alavés.

El encuentro avanzaba con una intensidad que exigía concentración en todas las líneas. Las disputas por el balón y la necesidad de controlar las transiciones estaban condicionando las posibilidades de ambos equipos.

Los banquillos comenzaron a adquirir protagonismo. Los técnicos entendieron que podían necesitar nuevas alternativas para modificar el ritmo del encuentro y encontrar una acción que inclinara la balanza.

Las primeras modificaciones no tardaron en llegar en el conjunto donostiarra. Ainhoa Moraza y Arola Aparicio saltaron al terreno de juego con la intención de aportar nuevas soluciones y ayudar a la Real Sociedad a recuperar presencia ofensiva.

Los cambios introdujeron nuevas posibilidades para el equipo visitante. La Real Sociedad pretendía encontrar mayor continuidad en sus ataques y aumentar la amenaza sobre el área albiazul.

Nerea Eizagirre tuvo una oportunidad para adelantar a las donostiarras. La futbolista encontró una posición desde dentro del área y buscó una finalización que podía haber devuelto la ventaja al conjunto txuri-urdin.

Su remate, sin embargo, terminó marchándose fuera. La ocasión permitió comprobar que las visitantes estaban dispuestas a insistir en busca del segundo tanto, aunque todavía necesitaban mayor precisión en el último gesto.

Cecilia Marcos también volvió a intentarlo. La atacante probó fortuna con un disparo que no consiguió encontrar portería y que permitió al Deportivo Alavés mantener la igualdad.

Las ocasiones donostiarras estaban apareciendo, pero el marcador seguía sin moverse. Las albiazules necesitaban resistir y evitar que la Real Sociedad transformara sus aproximaciones en una nueva ventaja.

El conjunto vitoriano también recurrió a su banquillo para refrescar las opciones ofensivas. Sarah Brasero entró al terreno de juego con la intención de aportar energía y nuevas alternativas a las futbolistas de Andrea Esteban.

La modificación buscaba mantener la capacidad de respuesta del Deportivo Alavés en una segunda mitad en la que la exigencia física y competitiva comenzaba a adquirir importancia.

Carmen Sobrón volvió a tener protagonismo en el apartado ofensivo. La delantera buscó una oportunidad para sorprender a la defensa visitante, pero su disparo terminó estrellándose directamente contra la barrera.

El balón parado aparecía como otra posibilidad para intentar encontrar el gol. En un encuentro tan igualado, cualquier acción a balón parado podía convertirse en una oportunidad determinante.

Nerea Eizagirre también tuvo una ocasión en este contexto. La futbolista donostiarra probó fortuna mediante un lanzamiento que buscaba sorprender a Sofía Fuente.

La guardameta del Deportivo Alavés respondió con seguridad y terminó atrapando el balón. Su intervención permitió a las locales mantener el empate y evitar que la Real Sociedad encontrara una nueva ventaja.

El encuentro continuaba avanzando sin que ninguno de los dos equipos consiguiera imponer su superioridad en el marcador. Las oportunidades aparecían de manera intermitente, pero faltaba precisión para completar las acciones.

La Real Sociedad volvió a buscar profundidad mediante un balón largo dirigido hacia Cecilia Marcos. La intención era encontrar a la atacante en una posición desde la que pudiera generar peligro y acercarse a la portería albiazul.

Sin embargo, la defensa del Deportivo Alavés leyó correctamente la acción. Las vitorianas consiguieron anticiparse y cortar la jugada con contundencia, evitando que la atacante pudiera progresar.

La zaga local estaba desempeñando un papel importante para conservar el resultado. Cada intervención defensiva adquiría valor en un encuentro en el que la Real Sociedad buscaba cualquier resquicio para volver a adelantarse.

Las donostiarras continuaron moviendo sus piezas. Sonye Keefe ingresó al terreno de juego para reforzar las posibilidades ofensivas del equipo y ofrecer una alternativa en el tramo decisivo del derbi.

La entrada de nuevas futbolistas reflejaba la intención visitante de no renunciar a la victoria. La Real Sociedad quería encontrar el segundo tanto y llevarse de Mendizorroza una recompensa mayor que el empate.

Arola Aparicio protagonizó una acción que estuvo cerca de cambiar el marcador. La futbolista buscó sorprender a Sofía Fuente con un centro-chut que adquirió una trayectoria peligrosa hacia la portería local.

La guardameta albiazul tuvo que intervenir con rapidez. Sofía Fuente sacó una buena mano y consiguió desviar el balón a saque de esquina, evitando que la acción terminara convirtiéndose en el segundo gol donostiarra.

Fue una intervención de importancia para las aspiraciones del Deportivo Alavés. La portera local volvió a demostrar que el conjunto vitoriano tenía recursos para resistir las aproximaciones de su adversario.

El saque de esquina permitió a la Real Sociedad mantener su presencia cerca del área, aunque las visitantes no consiguieron aprovechar la acción para encontrar una nueva ventaja.

Los minutos continuaban transcurriendo y el empate seguía resistiendo. La tensión propia de un derbi se trasladaba a cada acción, especialmente cuando los dos equipos intentaban encontrar una última oportunidad para desequilibrar el resultado.

Cecilia Marcos volvió a aparecer en una de las acciones ofensivas más destacadas del tramo final. La futbolista donostiarra encontró espacio más allá de la frontal del área y decidió probar fortuna con un lanzamiento lejano.

Su golpeo buscaba una trayectoria capaz de sorprender a Sofía Fuente y convertirse en una alternativa para romper el empate.

El balón, sin embargo, terminó marchándose por encima de la portería. La oportunidad se perdió sin que el conjunto visitante pudiera celebrar un segundo tanto.

La Real Sociedad había acumulado diferentes aproximaciones durante la segunda mitad, pero la falta de precisión en los metros finales y las intervenciones defensivas del Deportivo Alavés estaban impidiendo que el marcador volviera a cambiar.

Las locales, por su parte, habían conseguido mantenerse dentro del partido y responder a los momentos de mayor insistencia donostiarra.

El Deportivo Alavés sabía que un empate ante un rival de la entidad de la Real Sociedad podía tener valor en su pelea por mejorar la situación clasificatoria, aunque también era consciente de que había tenido oportunidades para intentar algo más.

Las visitantes tampoco podían marcharse completamente satisfechas. El equipo txuri-urdin había conseguido adelantarse en la primera mitad y había dispuesto de diferentes opciones para recuperar la ventaja después del descanso.

El paso de los minutos fue reduciendo el margen para encontrar una nueva acción decisiva. Los dos conjuntos continuaron buscando soluciones, pero ninguno consiguió transformar sus intentos en un gol.

La igualdad terminó imponiéndose en Mendizorroza. El marcador permaneció en 1-1 y el derbi vasco concluyó con un reparto de puntos que reflejó la capacidad de ambos equipos para responder a los momentos de dificultad.

Ainhoa Marín, autora del primer tanto donostiarra y protagonista de una actuación especialmente destacada, fue reconocida como MVP del encuentro.

Su gol había permitido a la Real Sociedad tomar la iniciativa, pero la extraordinaria respuesta de Inés Altamira desde fuera del área terminó equilibrando definitivamente el resultado.

El Deportivo Alavés consiguió sumar ante su afición y demostrar que podía competir en un encuentro de máxima exigencia. La Real Sociedad, mientras tanto, volvió a dejar escapar la oportunidad de transformar sus buenas intenciones ofensivas en una victoria liguera.

El pitido final confirmó el 1-1. Mendizorroza había vivido un derbi con dos goles, diferentes alternativas y ocasiones suficientes para que cualquiera de los dos conjuntos pudiera haber terminado celebrando los tres puntos.

Las futbolistas se despidieron del terreno de juego con un reparto de puntos que obliga a ambos proyectos a mirar hacia sus próximos compromisos, aunque desde perspectivas deportivas muy diferentes.

(Fuente: Liga F Moeve)

El empate de Mendizorroza deja consecuencias diferentes para los dos protagonistas del derbi vasco. El Deportivo Alavés suma un punto que le permite continuar avanzando en su particular batalla por la permanencia, mientras que la Real Sociedad vuelve a encontrarse con una realidad clasificatoria que está muy lejos de las expectativas que históricamente han acompañado al proyecto donostiarra.

Con este resultado, el Deportivo Alavés ocupa la decimocuarta posición de la Liga F Moeve, con ocho puntos después de nueve jornadas disputadas. Su balance queda establecido en dos victorias, dos empates y cinco derrotas, una trayectoria que obliga al equipo a mantener la máxima concentración en las próximas semanas.

Las futbolistas de Andrea Esteban han conseguido sumar ante la Real Sociedad, pero el punto no resuelve los problemas clasificatorios que arrastra el conjunto albiazul. La proximidad de los puestos comprometidos exige convertir los próximos encuentros en oportunidades para ampliar el margen respecto a la zona baja.

El gol de Inés Altamira y la capacidad de reacción demostrada después de encajar pueden convertirse en argumentos positivos para el vestuario vitoriano. El equipo ha demostrado que puede competir ante adversarios con aspiraciones superiores y que tiene capacidad para responder cuando el resultado se pone en contra.

Sin embargo, la competición no concede demasiado margen para la relajación. El Deportivo Alavés necesita encontrar regularidad, mejorar su producción ofensiva y transformar las buenas sensaciones en victorias que permitan construir una trayectoria más estable.

El siguiente desafío liguero para las albiazules llegará el domingo 8 de noviembre, cuando visiten al Costa Adeje Tenerife en el estadio Heliodoro Rodríguez López, en un encuentro correspondiente a la décima jornada de Liga F Moeve. El compromiso está programado para las 13:00 horas, en horario peninsular. <Cite refs={[“turn659534search0”,“turn659534search17”]}/>

Será una salida exigente para las futbolistas de Andrea Esteban, que tendrán que enfrentarse a un adversario que también quiere consolidarse en la zona media de la clasificación. El desplazamiento a Tenerife exigirá mantener la concentración y aprovechar las oportunidades que aparezcan.

El conjunto vitoriano tendrá que transformar el punto conseguido en Mendizorroza en un impulso para afrontar ese siguiente compromiso. La permanencia pasa por competir con continuidad y evitar que las jornadas transcurran sin conseguir resultados que permitan tomar distancia respecto a los últimos puestos.

En el otro lado del reparto de puntos aparece una Real Sociedad que sigue instalada en una posición que no responde a la dimensión de su historia reciente. Las donostiarras son undécimas con diez puntos, después de dos victorias, cuatro empates y tres derrotas.

La distancia entre la Real Sociedad actual y aquella que acostumbraba a discutir las posiciones de privilegio constituye uno de los asuntos más relevantes de este inicio de temporada. El equipo conserva talento, identidad y una trayectoria histórica que merece reconocimiento, pero los resultados ligueros no están acompañando.

La Real Sociedad ha pasado, en términos deportivos, del cielo al infierno. No porque su historia haya desaparecido ni porque haya dejado de ser una entidad importante dentro del fútbol femenino español, sino porque el contraste entre sus aspiraciones recientes y su realidad actual resulta especialmente significativo.

Hace apenas unos meses, el conjunto donostiarra estaba celebrando una tercera posición en Liga F, un resultado que le permitió acceder a la fase previa de la UEFA Women’s Champions League. Aquella clasificación representaba un reconocimiento al trabajo realizado durante la temporada anterior y una oportunidad para volver a situar al club en el escaparate europeo.

La tercera plaza no era un resultado cualquiera. Significaba competir entre los mejores equipos del campeonato nacional y aspirar a una presencia en la máxima competición continental. La Real Sociedad había conseguido construir un proyecto capaz de mirar hacia arriba y competir por objetivos ambiciosos.

El verano de 2026 ofreció una oportunidad extraordinaria. La eliminatoria frente al Chelsea representaba la posibilidad de acceder a la fase liga de la Champions League y dar un paso histórico para la entidad txuri-urdin.

Sin embargo, el sueño europeo terminó convirtiéndose en una decepción deportiva. El Chelsea se impuso por 5-2 en el encuentro de ida y consiguió cerrar la eliminatoria con una victoria por 0-1 en Zubieta, estableciendo un resultado global de 6-2. 

La eliminación dejó a la Real Sociedad fuera de la máxima competición continental. El equipo tuvo que cambiar sus aspiraciones europeas y continuar su recorrido en la UEFA Women’s Europa Cup, la segunda competición continental de clubes.

La caída a la Europa Cup no debe interpretarse como un fracaso por el mero hecho de disputar otro torneo europeo. La competición ofrece una oportunidad para seguir creciendo internacionalmente y representar al fútbol español en un escenario continental. Sin embargo, el camino hasta allí estuvo marcado por la frustración de no alcanzar el objetivo inicial.

La Real Sociedad tuvo que aceptar que el salto a la Champions todavía estaba pendiente. Y lo que parecía una temporada llamada a consolidar su crecimiento europeo ha terminado convirtiéndose en un ejercicio de reconstrucción de confianza y resultados.

Lo verdaderamente preocupante para el conjunto donostiarra no es únicamente aquella eliminación ante el Chelsea. Es que las dificultades también se están trasladando al campeonato doméstico, donde el equipo está muy lejos de los puestos que tradicionalmente han marcado sus aspiraciones.

La clasificación actual refleja esa pérdida de protagonismo. Once posiciones no, pero sí una undécima plaza y solamente diez puntos después de nueve jornadas constituyen una realidad que obliga a reflexionar sobre el rendimiento colectivo.

La Real Sociedad necesita recuperar regularidad, mejorar su capacidad para cerrar los encuentros y encontrar una identidad competitiva que le permita transformar su potencial en resultados. El empate ante el Deportivo Alavés vuelve a demostrar que todavía existen dificultades para convertir las ocasiones en victorias.

El contraste resulta todavía más evidente cuando se observa el recorrido histórico del equipo. La Real Sociedad no es una entidad que haya llegado recientemente a la élite para conformarse con ocupar posiciones intermedias. Su historia incluye temporadas en las que fue protagonista de las grandes batallas del fútbol femenino español.

Uno de los momentos más destacados llegó en la temporada 2021-2022. El conjunto txuri-urdin terminó subcampeón de Liga, solamente por detrás del FC Barcelona, después de completar una campaña extraordinaria con 66 puntos. Aquella segunda posición confirmó la capacidad de la Real Sociedad para competir entre los grandes proyectos del campeonato. 

También permanece en la memoria colectiva la conquista de la Copa de la Reina de 2019. La Real Sociedad escribió una de las páginas más importantes de su historia al derrotar al Atlético de Madrid por 1-2 en la final disputada en Granada, el 11 de mayo de aquel año.

Aquel título fue especialmente significativo porque permitió al conjunto donostiarra levantar el primer gran trofeo de su historia. La remontada frente al Atlético, con los goles de Palacios y Nahikari después del tanto inicial de Esther, convirtió aquella noche en un recuerdo imborrable para la afición txuri-urdin.

Entre aquella Copa, el subcampeonato liguero y la tercera posición de la pasada temporada existe una línea de continuidad que explica por qué la situación actual genera tanta atención. La Real Sociedad ha demostrado que tiene capacidad para construir proyectos competitivos y alcanzar objetivos de enorme dimensión.

Por eso, la undécima posición actual no puede analizarse únicamente desde el resultado de Mendizorroza. Es necesario observar el conjunto de circunstancias que han llevado al equipo a encontrarse en una situación tan alejada de sus mejores registros recientes.

El próximo compromiso liguero ofrecerá una nueva oportunidad para cambiar esa dinámica. La Real Sociedad visitará a la SD Eibar el sábado 7 de noviembre, a las 17:15 horas, en el estadio de Ipurua, en el encuentro correspondiente a la décima jornada.

Será un derbi guipuzcoano con una importancia especial para las aspiraciones donostiarras. El equipo tendrá que demostrar que puede trasladar su potencial al campeonato doméstico y encontrar una victoria que le permita empezar a recuperar terreno.

Además, el calendario europeo seguirá reclamando atención. La Real Sociedad tendrá que desplazarse a Turquía para enfrentarse al Fenerbahçe el 11 de noviembre, en la vuelta de los octavos de final de la Europa Cup, después del 2-0 conseguido en la ida.

La combinación de Liga F y competición continental exigirá una gestión adecuada de los esfuerzos y una respuesta colectiva a la altura de las circunstancias. La Real necesita recuperar su mejor versión en ambos escenarios.

El Deportivo Alavés, mientras tanto, afrontará su desplazamiento a Tenerife con la intención de convertir el empate del derbi en un punto de partida. Las albiazules quieren alejarse de la zona baja y saben que cada jornada puede resultar determinante.

Dos equipos, dos objetivos y un mismo resultado que deja abierta la reflexión sobre sus respectivos caminos. El Alavés busca estabilidad para construir su permanencia, mientras que la Real Sociedad necesita recuperar el protagonismo que había conseguido ganarse durante los últimos años.

Mendizorroza dictó tablas y el derbi vasco terminó sin vencedoras ni vencidas. Pero el calendario no se detiene y ambos conjuntos tendrán que responder sobre el terreno de juego a los desafíos que tienen por delante.

La historia de la Real Sociedad merece respeto, su presente exige autocrítica y su futuro necesita respuestas. Porque un equipo que fue campeón de la Copa de la Reina, subcampeón liguero y tercero en la última temporada tiene argumentos suficientes para aspirar a mucho más que ocupar la zona media de la clasificación.

El fútbol siempre ofrece oportunidades para levantarse. La cuestión ahora es saber si las donostiarras serán capaces de transformar esta etapa de dificultades en el comienzo de una nueva recuperación deportiva.

Mendizorroza repartió los puntos, pero dejó una pregunta en el aire: ¿cuánto tardará la Real Sociedad en volver a ser el equipo que acostumbraba a mirar de frente a los grandes del fútbol femenino español?

(Fuente: Liga F Moeve)

📋 Ficha técnica

Entrenadora: Andrea Esteban.

Deportivo Alavés: Sofía Fuente; Hanane Aït El Haj, Inés Altamira, Pichi, Merche Izal (Amaya García, min. 89); Nayadet Opazo López; Almudena Rivero, Laura Navajas (Reyes Moreno, min. 90), Elene Viles, Ainhoa Guallar (Sarah Brasero, min. 70); y Carmen Sobrón.

Entrenador: Gorka Álvarez.

Real Sociedad: Julia Arrula; Esther Laborde (Ainhoa Moraza, min. 57), Nahia Aparicio (Ava Seelenfreund, min. 90), Claudia Florentino, Laura Camino; Maren Lezeta, Intza Egiguren (Arola Aparicio, min. 57), Ainoa Campo; Ainhoa Marín (Sonya Keefe, min. 82), Nerea Eizagirre y Cecilia Marcos.

🟨 Tarjetas amarillas: Merche Izal (min. 48), del Deportivo Alavés; Esther Laborde (min. 20), Claudia Florentino (min. 31), Ainhoa Campo (min. 39) y Arola Aparicio (min. 90), de la Real Sociedad.

🟥 Tarjetas rojas: No hubo.

👩🏻‍⚖️ Árbitra: Zulema González González.

🏟️ Estadio: Mendizorroza, Vitoria-Gasteiz.

Goles |

0-1 Ainhoa Marín 18′ ⚽️

1-1 Inés Altamira 29′ ⚽️

Incidencias: Encuentro correspondiente a la novena jornada de Liga F Moeve, temporada 2026-2027, disputado el domingo 1 de noviembre de 2026 en el estadio de Mendizorroza, en Vitoria-Gasteiz, sobre superficie de hierba natural. Antes del comienzo del encuentro se guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas del trágico accidente ferroviario de Urda (Toledo). El Deportivo Alavés y la Real Sociedad firmaron tablas en el derbi vasco, con un tanto de Ainhoa Marín para el conjunto visitante y la posterior igualada de Inés Altamira para las locales. El encuentro concluyó con empate a uno.

Vídeo |

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