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La crónica | De Granada al cielo

(Fuente: Liga F Moeve)

🚨 El club nazarí ganó por 3-2 a la Real Sociedad en el duelo que cerró la segunda jornada de Liga F Moeve. Los goles locales los anotaron Leles Carrión, de penalti, Raquel Gil, que fue la MVP del choque, e Iris Ashley. Por su parte, Carlota Chacón y Jenni López, en propia, anotaron los del conjunto vasco.

La previa |

(Fuente: Liga F Moeve)

🔜 NEXT GAME

🏆 Liga F Moeve

🔴⚪️ Granada CF 🆚 Real Sociedad 🔵🔵

🙌🏻 Matchday 2 | Día de partido

19:30 horario peninsular

📅 Lunes, 7 de septiembre de 2026

📺 DAZN

🏟️ Ciudad Deportiva del Granada CF

El Granada CF quiere estrenar su casillero de triunfos tras caer por 3-1 ante el Madrid CFF en la primera jornada liguera. Un choque en el que no estuvieron disponibles Laura Sánchez, Maya Evans, Bárbara López ni Naiara Sanmartín, que también serán bajas para el partido ante el conjunto donostiarra. la Real Sociedad no ha empezado el curso de la mejor manera posible tras caer eliminada de la Champions ante el Chelsea con un global de 2-6 en la eliminatoria, y de perder en la primera jornada de Liga F Moeve frente al Logroño United por 0-2. Tras la precipitada salida de Arturo Ruiz, el nuevo inquilino en el banquillo txuri-urdin es Gorka Álvarez, que llega tras ser segundo entrenador del Eibar. El club visitante tendrá muchas bajas para afrontar el duelo en busca de su primer triunfo del año. Alazne Estensoro está concentrada con la Selección española para disputar el Mundial Sub20, mientras que, María Molina, Aiara Agirrezabala y Sonya Keefe se encuentran lesionadas.

El duelo a fondo |

(Fuente: “El Partido de Manu”) Creatividad: reinassinfiltro

Los onces |

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(Fuente: “El Partido de Manu”) Creatividad: reinassinfiltro

La segunda jornada de la Liga F Moeve echó el cierre de una manera poco habitual, con el Granada CF y la Real Sociedad poniendo el punto final a la fecha en un lunes, después de un fin de semana cargado de fútbol femenino. La Ciudad Deportiva del Granada CF acogió desde las 19:30 horas un duelo en el que ambos conjuntos buscaban estrenar su casillero de victorias en el campeonato. 

Por parte del conjunto nazarí, Adrián Martín apostó por Yohana Gómez bajo palos, situando por delante de ella una estructura defensiva de tres centrales formada por Tere Mérida, Jujuba y Jenni López. El sistema se completó con dos carrileras de largo recorrido, Paula Perea y Raquel Gil, llamadas a ofrecer profundidad y amplitud desde los costados y a convertirse también en una pieza importante a la hora de cerrar los espacios cuando la Real Sociedad tuviera la posesión.

En la medular, el técnico granadino confió en un centro del campo compuesto por Daniela Miñambres, Elene Guridi y Leles Carrión. Un trío encargado de sostener el juego interior del Granada, conectar las líneas y dar equilibrio a un equipo que pretendía hacerse fuerte en su estreno liguero como local. La presencia de Guridi, una de las caras nuevas del proyecto, añadía además capacidad para romper líneas y acompañar las acciones ofensivas desde segunda línea.

La apuesta ofensiva quedó en manos de Iris Ashley y Welma Fon, una pareja destinada a fijar a la zaga donostiarra y aprovechar los espacios generados a la espalda de sus laterales. Con este once, el Granada presentaba una alineación reconocible, equilibrada y diseñada para competir un encuentro de máxima exigencia ante una Real Sociedad que llegaba también necesitada de puntos. El once inicial nazarí, por tanto, quedaba configurado con Yohana Gómez; Tere Mérida, Jujuba, Jenni López; Paula Perea, Daniela Miñambres, Elene Guridi, Leles Carrión, Raquel Gil; Iris Ashley y Welma Fon.

En el otro lado, la Real Sociedad saltó al terreno de juego con Julia Arrula como guardameta, mientras que Claudia Florentino y Esther Laborde ocuparon el eje de la defensa. A sus costados, Laura Camino y Ainhoa Moraza asumieron las posiciones de laterales, buscando contener las incursiones de las carrileras granadinas y, al mismo tiempo, ofrecer una primera salida limpia para el conjunto donostiarra.

El centro del campo quedó en manos de Paula Fernández, Cahynová e Intza Egiguren, un trío con la responsabilidad de gobernar la zona central, dar continuidad a las posesiones y tratar de impedir que el Granada pudiera imponer su ritmo. La Real afrontaba además el encuentro en un contexto especialmente exigente después de una semana marcada por su participación europea y por los cambios vividos en el banquillo. 

En ataque, el conjunto visitante formó con Ainhoa Marín, Carlota Chacón y Arola, buscando movilidad, velocidad y capacidad para generar peligro cerca del área de Yohana Gómez. Una línea ofensiva llamada a poner a prueba a una defensa granadina que apostaba por acumular efectivos y proteger la zona central.

Así, el último partido de la jornada 2 de la Liga F Moeve quedaba servido en la Ciudad Deportiva del Granada CF, con dos equipos que necesitaban dar un paso adelante en el campeonato y con el añadido de disputarse en un escenario poco habitual: un lunes, cerrando una jornada que se había extendido más allá del tradicional fin de semana. El encuentro terminó convirtiéndose además en un duelo de enorme intensidad, con el Granada imponiéndose por 3-2 y sumando sus primeros tres puntos de la temporada. 

La segunda jornada de la Liga F Moeve decidió guardar una última historia para el lunes. Cuando el resto de la fecha ya había consumido sus noventa minutos, cuando los estadios habían ido apagando progresivamente sus focos y el fútbol femenino español había dejado atrás el grueso de un nuevo fin de semana de competición, la Ciudad Deportiva del Granada CF se preparaba para escribir el último capítulo de la jornada. No era una tarde cualquiera para Granada ni para la Real Sociedad. Ambos conjuntos llegaban al duelo necesitados de una reacción después de haber comenzado el campeonato con derrota, y ambos sabían que el calendario podía convertir aquel extraño lunes en una oportunidad para cambiar el rumbo. El Granada había caído por 3-1 ante el Madrid CFF en el Fernando Torres, mientras que la Real Sociedad había iniciado su camino con un 0-2 frente al Logroño United.

Había, por tanto, algo más que tres puntos en juego. Había una necesidad compartida de borrar las dudas del estreno, de demostrar que un mal comienzo no tenía por qué marcar el destino de una temporada que acababa de echar a andar. Y el Granada entendió desde el primer instante que aquella noche tenía que ser diferente. Adrián Martín apostó por Yohana Gómez bajo los palos, con Teresa Mérida, Jujuba y Jenni López formando el eje defensivo, mientras Paula Perea y Raquel Gil asumían el protagonismo por los costados. En la medular aparecieron Daniela Miñambres, Elene Guridi y Leles Carrión, dejando arriba a Iris Ashley y Welma Fon como referencias ofensivas. La Real Sociedad respondió con Julia Arrula en portería, Claudia Florentino y Esther Laborde como centrales, Laura Camino y Ainhoa Moraza en los laterales, Paula Fernández, Klára Cahynová e Intza Egiguren en la zona de creación y Ainhoa Marín, Carlota Chacón y Arola como amenazas en campo rival.

El encuentro nació con la electricidad propia de dos equipos que todavía no habían podido saborear la victoria. El Granada quiso llevar la iniciativa y encontró en las acciones a balón parado una de sus primeras vías para hacer daño. El conjunto nazarí atacaba con determinación, cargaba el área y buscaba que cada saque de esquina o cada falta lateral pudiera convertirse en una oportunidad para abrir una noche que se presentaba cerrada. El primer aviso serio llevó la firma de Elene Guridi, cuyo remate obligó a Julia Arrula a intervenir con seguridad para evitar que el conjunto local encontrara demasiado pronto el premio que estaba buscando.

Pero la Real Sociedad no había viajado para contemplar el partido. El conjunto donostiarra tenía argumentos suficientes para responder y, cuando encontró espacios, puso a prueba a Yohana Gómez. Carlota Chacón estuvo cerca de adelantar a las visitantes, pero la guardameta granadina apareció para impedirlo con una intervención de enorme valor. Era un intercambio de golpes todavía contenido, una partida en la que cada equipo intentaba medir las fuerzas del contrario sin conceder un metro de más. Y en medio de esa tensión, el Granada encontró el camino hacia el primer golpe.

A los quince minutos, la colegiada señaló el punto de penalti después de una acción de Julia Arrula sobre Elene Guridi. La responsabilidad cayó sobre Leles Carrión, que no dudó cuando tuvo delante la posibilidad de transformar la ocasión. La centrocampista se situó frente a la guardameta donostiarra, respiró, esperó el instante exacto y ejecutó con precisión. La pelota viajó ajustada al palo, lejos del alcance de Arrula, para convertirse en el 1-0 y hacer estallar una noche que comenzaba a teñirse de rojiblanco. El Granada había encontrado el primer golpe y, sobre todo, había conseguido algo que necesitaba después de la derrota en Madrid: sentirse por delante.

La respuesta de la Real Sociedad, sin embargo, fue inmediata. Apenas habían transcurrido dos minutos cuando Paula Fernández puso un balón peligroso en el área y allí apareció Carlota Chacón. La atacante, en su debut con el primer equipo donostiarra, interpretó perfectamente el envío, atacó el espacio y consiguió mandar el balón al fondo de la red. El 1-1 llegó prácticamente como una respuesta automática al golpe granadino y devolvió al partido a ese territorio de igualdad absoluta en el que ninguno de los dos equipos estaba dispuesto a conceder protagonismo al adversario. Chacón celebraba así una noche muy especial en lo individual, mientras la Real encontraba el oxígeno que necesitaba para no dejar escapar el encuentro.

El duelo entró entonces en una fase de máxima tensión. Cada ataque parecía poder cambiar de nuevo el marcador y cada pérdida podía convertirse en una amenaza. El Granada buscaba recuperar el control, mientras la Real intentaba aprovechar la velocidad de sus futbolistas ofensivas. No había un dueño absoluto del partido, sino dos equipos empeñados en imponerse a través de sus propias armas. La igualdad no era solamente una cuestión de resultado: también se reflejaba sobre el césped, en la intensidad de cada disputa y en la sensación de que cualquier pequeño detalle podía inclinar la balanza.

Y entonces apareció Raquel Gil. A la media hora de juego, cuando el encuentro parecía instalado en un pulso interminable, la futbolista granadina decidió romper el guion desde la distancia. Recibió, encontró el espacio y soltó un derechazo lejano que parecía buscar simplemente una nueva ocasión, pero que terminó encontrando un destino mucho más hermoso. El balón golpeó en el palo y, después de ese instante de suspense en el que el tiempo pareció detenerse, terminó entrando en la portería de Julia Arrula. El 2-1 devolvía la ventaja al Granada y convertía a Raquel Gil en una de las grandes protagonistas de una noche que acabaría perteneciendo por completo a su figura.

La Real Sociedad no se rindió. Al contrario. El conjunto donostiarra siguió buscando una respuesta y encontró en Ainhoa Marín una de sus principales vías para acercarse al área local. El empate volvió a sobrevolar la Ciudad Deportiva del Granada cuando el descanso comenzaba a acercarse, y finalmente llegó de una manera cruel para el conjunto nazarí. Un envío desde el córner terminó encontrando a Jenni López, que tocó la pelota en su intento de despejarla y acabó introduciéndola en su propia portería. El 2-2 volvió a igualarlo todo y convirtió los últimos instantes de la primera mitad en una batalla por llegar al vestuario con la sensación de haber dado el último golpe.

No hubo tiempo para más. El partido se marchó al descanso con cuatro goles, dos respuestas inmediatas y la certeza de que todavía quedaba una historia enorme por contar. Granada y Real Sociedad habían demostrado en cuarenta y cinco minutos por qué aquel duelo podía ser mucho más que un partido de dos equipos que buscaban sus primeros puntos. Era un encuentro de resistencia, de personalidad y de capacidad para levantarse cada vez que el rival encontraba la manera de golpear.

Y el Granada volvió del vestuario dispuesto a demostrarlo.

(Fuente: “El Partido de Manu”) Creatividad: reinassinfiltro

Porque si la primera mitad había sido un intercambio de golpes, la segunda comenzó con un puñetazo directo al corazón del partido. Apenas había transcurrido un minuto desde la reanudación cuando Raquel Gil volvió a asumir el protagonismo. La futbolista nazarí recibió en una posición favorable y puso un centro magnífico hacia el segundo palo. Allí apareció Iris Ashley, que atacó el espacio con determinación y conectó un cabezazo ante el que Julia Arrula no pudo hacer absolutamente nada. El balón terminó en la red y el Granada volvía a ponerse por delante. 3-2 en el minuto 46, apenas unos instantes después de que comenzara la segunda mitad.

El tanto tenía además un significado especial para Iris Ashley. La delantera, una de las nuevas piezas del proyecto granadino, encontraba así su primer gol como futbolista del cuadro andaluz y lo hacía en una noche en la que cada tanto parecía tener una historia detrás. El Granada había vuelto a adelantarse y, esta vez, necesitaba proteger su ventaja con uñas y dientes. La Real Sociedad, herida, tenía todavía todo un mundo por delante para buscar nuevamente el empate.

El conjunto local pudo incluso ampliar su renta. Elene Guridi tuvo una ocasión clarísima para firmar el cuarto, pero Julia Arrula apareció en el momento exacto para evitarlo. La guardameta donostiarra mantuvo con vida a su equipo con una intervención providencial, consciente de que un nuevo tanto granadino podía hacer prácticamente imposible cualquier intento de remontada. El partido, sin embargo, seguía completamente abierto y la Real no estaba dispuesta a entregar la noche.

Los cambios comenzaron entonces a modificar el paisaje del encuentro. Cecilia Marcos entró para aportar desborde y piernas frescas en ataque, mientras Ana Martos ocupó el lugar de Welma Fon, que tuvo que abandonar el terreno de juego lesionada. La Real también movió sus piezas y recurrió a Nerea Eizagirre en su intento de aumentar la presencia ofensiva. Con el paso de los minutos, el conjunto vasco comenzó a volcarse cada vez más sobre el área granadina, mientras el Granada entendía que ya no necesitaba tener el balón: necesitaba resistir.

Ana Martos quiso escribir su propio capítulo en esa batalla. La futbolista granadina probó fortuna con un lanzamiento que se marchó alto y volvió a intentarlo posteriormente, aunque tampoco encontró la portería rival. La Real, mientras tanto, seguía acumulando aproximaciones. Ainhoa Marín encontró un balón envenenado que parecía dirigirse hacia una zona especialmente peligrosa, pero Yohana Gómez volvió a aparecer para hacerse con él y evitar que la amenaza terminara convirtiéndose en empate.

El reloj avanzaba y cada minuto pesaba como una tonelada. La Real Sociedad sabía que estaba a un solo gol de rescatar un punto, mientras el Granada sentía cada vez más cerca la posibilidad de conseguir aquello que había venido buscando desde el inicio de la temporada: su primera victoria. Y en ese tramo final, cuando las piernas empezaban a pesar y los nervios se apoderaban de cada acción, Yohana Gómez decidió convertirse en uno de los grandes nombres de la noche.

Ava Seelenfreund apareció dentro del área y conectó un disparo que parecía llevar destino de red. La pelota salió con violencia, pero Yohana Gómez reaccionó a tiempo para sacar una mano decisiva y mantener el 3-2. No era una parada más. Era una de esas intervenciones que explican por qué algunos partidos terminan inclinándose hacia un lado y no hacia el otro. El Granada había encontrado en su guardameta el último muro que necesitaba para sostener la ventaja.

La resistencia nazarí tuvo también otro nombre propio: Teresa Mérida. La defensora se mostró imperial durante los minutos finales, multiplicándose en cada acción y apareciendo allí donde la Real intentaba encontrar una grieta. Cada despeje era un pequeño triunfo, cada duelo ganado una forma de acercarse al final. La Real lo intentaba todo, pero el Granada había decidido convertir su área en territorio prohibido.

Paula Fernández todavía tuvo tiempo de probar fortuna con un disparo que se marchó por encima del larguero. Y cuando parecía que el partido se consumía definitivamente, apareció Ainoa Campo con la última oportunidad. La centrocampista tuvo en sus botas la posibilidad de rescatar el empate, pero no encontró la portería de Yohana Gómez. El último intento se perdió y, con él, las esperanzas de una Real Sociedad que había luchado hasta el final pero que volvía a quedarse sin premio.

El pitido final liberó toda la tensión acumulada durante más de noventa minutos. Granada CF 3, Real Sociedad 2. Cinco goles, dos remontadas parciales, intervenciones decisivas, postes, ocasiones y una batalla que convirtió aquel extraño lunes en una de las noches más intensas de la segunda jornada de la Liga F Moeve. La competición había reservado su último partido para el final y Granada decidió aprovecharlo para escribir una de las páginas más emocionantes de la fecha.

Para el Granada, la victoria supone mucho más que tres puntos. Es la respuesta inmediata a la derrota sufrida en la primera jornada ante el Madrid CFF, aquel 3-1 en el Fernando Torres en el que el conjunto madrileño castigó al equipo nazarí con dos goles a balón parado antes de sentenciar en la segunda mitad. El gol de Elene Guridi en el descuento había servido entonces como pequeño rayo de esperanza en una tarde complicada. Una semana después, esa esperanza se convirtió en realidad: el Granada reaccionó, marcó tres goles y consiguió estrenar su casillero de victorias precisamente ante su afición.

La historia fue mucho más amarga para la Real Sociedad. El equipo donostiarra también había comenzado la temporada con derrota, un 0-2 ante el Logroño United que le obligaba a reaccionar en esta segunda jornada. En Granada encontró dos goles, llegó a igualar el marcador en dos ocasiones y tuvo oportunidades suficientes para haber conseguido algo más, pero terminó pagando sus errores y la falta de contundencia en las áreas. La derrota deja al conjunto vasco todavía sin puntuar después de dos jornadas y aumenta la necesidad de encontrar una respuesta cuanto antes.

Pero si hubo una futbolista que resumió la noche granadina, esa fue Raquel Gil. Marcó, asistió y terminó siendo reconocida como la MVP de un encuentro en el que su participación resultó determinante. Su golpeo desde fuera del área puso el 2-1 y su centro al segundo palo permitió a Iris Ashley firmar el tercero. Fue una actuación de enorme personalidad, de esas que cambian la dimensión de una victoria y que explican por qué, en una noche tan igualada, el Granada terminó inclinando la balanza hacia su lado.

Y por encima de los goles, de las paradas y de los tres puntos, quedó también una historia mucho más íntima. La celebración del triunfo quiso mirar hacia el cielo para recordar a una persona muy querida, en un gesto cargado de emoción hacia una abuela recientemente fallecida y con la que existía un vínculo especialmente estrecho. Por eso, “Granada al cielo” puede convertirse en mucho más que un titular: en la manera de recordar que algunas victorias trascienden el marcador, que determinados momentos se celebran pensando en quienes ya no pueden estar físicamente y que el fútbol, incluso en medio de una competición profesional, también puede servir para mantener vivo un recuerdo.

La noche terminó así como había empezado la jornada: con dos equipos buscando una respuesta. Pero solo uno consiguió encontrarla. Granada había perdido en Madrid y necesitaba reaccionar; la Real había caído ante el Logroño United y necesitaba levantarse. En un lunes poco habitual, con la segunda jornada ya prácticamente consumida, ambos se encontraron en un duelo que parecía no querer terminar nunca. Y cuando finalmente llegó el último silbido, el Granada había conseguido algo que vale mucho más que una simple victoria: había transformado la decepción del debut en ilusión, había convertido una noche complicada en una celebración y había demostrado que esta Liga F Moeve acaba de comenzar.

Granada al cielo. Granada a la victoria. Granada a creer.

con el pitido final de este Granada CF-Real Sociedad no solamente se cerró la segunda jornada de la Liga F Moeve, sino que también se abrió un escenario completamente diferente para ambos equipos de cara a lo que viene. El conjunto nazarí puede respirar después de estrenar su casillero de puntos y hacerlo además con una victoria de enorme valor, mientras que la Real Sociedad se marcha de Granada con la sensación de que el inicio de temporada está muy lejos de responder a las expectativas generadas alrededor de un equipo que el curso pasado terminó tercero y que, por tanto, aspira a volver a ocupar una posición protagonista en la máxima categoría.

Para el Granada, estos tres puntos suponen un impulso especialmente importante después del tropiezo de la primera jornada frente al Madrid CFF. El conjunto andaluz ya había dejado señales de competitividad en aquel encuentro, pero necesitaba transformar esas sensaciones en resultados. El 3-2 ante la Real Sociedad lo consigue de la manera más espectacular posible: en un encuentro de cinco goles, con alternativas constantes y teniendo que defender hasta el último segundo una ventaja que estuvo permanentemente amenazada. Los primeros tres puntos de la temporada ya están en el casillero nazarí y, con ellos, la tranquilidad necesaria para afrontar una tercera jornada en la que el objetivo será dar continuidad a este crecimiento.

La situación es muy diferente en San Sebastián. La Real Sociedad abandona Granada con cero puntos de seis posibles, un balance que resulta especialmente decepcionante teniendo en cuenta el punto de partida con el que afrontaba esta temporada. El conjunto donostiarra terminó tercero la pasada campaña, por delante de rivales de enorme entidad como el Atlético de Madrid y el Costa Adeje Tenerife Egatesa, y había demostrado durante el curso anterior que estaba capacitado para competir en la zona alta de la Liga F Moeve. Por eso, comenzar el nuevo campeonato con dos derrotas consecutivas obliga a encender las primeras señales de alarma, aunque todavía quede muchísimo camino por recorrer.

Además, la Real Sociedad está pagando el precio de un verano particularmente complejo. El equipo ha sufrido cambios importantes y, entre ellos, uno de los más trascendentes fue la salida de Artur Ruiz, cuyo trabajo había sido fundamental en el crecimiento competitivo del conjunto donostiarra. El Brighton & Hove Albion abonó su cláusula de rescisión y se llevó al entrenador cuando apenas faltaban un par de días para el comienzo de la Liga F Moeve, dejando al proyecto ante una situación inesperada y obligando a reaccionar prácticamente sobre la marcha. Perder al técnico tan cerca del inicio de la competición no es un detalle menor y puede ayudar a explicar parte de las dificultades que está encontrando el equipo en estas primeras semanas.

A ello se suma el desgaste provocado por el regreso de la competición europea. La Real Sociedad ha tenido que compaginar este inicio liguero con su participación en la previa de la UEFA Women’s Champions League, una circunstancia que incrementa la exigencia física y mental de una plantilla que todavía está intentando encontrar su nueva identidad. La temporada apenas comienza, pero el calendario ya está poniendo al conjunto donostiarra frente a un desafío considerable: recuperar sensaciones, sumar puntos y conseguir que la experiencia europea no termine penalizando su rendimiento en el campeonato doméstico.

Por eso, la tercera jornada puede convertirse en un primer punto de inflexión. No porque dos derrotas puedan definir una temporada que acaba de comenzar, sino porque el próximo encuentro permitirá comprobar si lo ocurrido en estas dos primeras fechas responde a un problema estructural o simplemente a las dificultades propias de un equipo que ha tenido que reconstruirse y adaptarse a un nuevo escenario. La Real Sociedad necesita recuperar cuanto antes la personalidad que le permitió terminar tercera el pasado curso y demostrar que aquel rendimiento no fue circunstancial. La calidad de su plantilla sigue estando ahí; ahora toca convertirla nuevamente en resultados.

En Granada, en cambio, el ambiente es completamente distinto. Los tres puntos permiten mirar hacia adelante con otra perspectiva y afrontar la tercera jornada con la confianza que solamente una victoria puede proporcionar. El equipo ha demostrado capacidad para sufrir, reacción después de encajar y recursos suficientes para hacer daño en diferentes situaciones. Raquel Gil se marchó como una de las grandes protagonistas de la noche y el gol de Iris Ashley permitió confirmar que las nuevas piezas también pueden comenzar a adquirir protagonismo. El Granada todavía tiene mucho margen de crecimiento, pero ya tiene algo fundamental: su primera victoria de la temporada.

La clasificación comienza así a dibujar sus primeros desniveles, aunque todavía sea demasiado pronto para extraer conclusiones definitivas. El Granada suma ahora sus primeros tres puntos después de dos jornadas, mientras que la Real Sociedad permanece a cero. En una competición tan larga y exigente como la Liga F Moeve, las distancias de septiembre pueden desaparecer rápidamente, pero cada punto conseguido en estas primeras jornadas ayuda a construir confianza y cada derrota obliga a trabajar un poco más. La tercera fecha llegará, por tanto, con dos estados de ánimo radicalmente opuestos y con una misma necesidad: seguir creciendo.

Y mientras la Liga F Moeve se prepara para escribir un nuevo capítulo, El Partido de Manu tampoco se detiene. Cerrada la segunda jornada, todavía queda mucho trabajo por entregar a nuestros lectores. Porque este lunes no supone un punto final, sino simplemente el cierre de una parte de la actualidad. Nos queda por delante nuestro tradicional resumen de la jornada, la selección del once ideal de la segunda fecha y todo lo que haya dejado una jornada que, una vez más, nos ha demostrado que el fútbol femenino español no concede prácticamente ningún respiro.

Además, la mirada ya empieza a viajar hacia Polonia, donde se está disputando la Copa del Mundo femenina Sub-20. España tiene por delante dos nuevas citas dentro de la competición, con partidos programados tanto el jueves como el domingo, por lo que la actualidad de la selección española volverá a ocupar un lugar protagonista durante los próximos días. El torneo mundialista se suma así a la Liga F Moeve y mantiene encendida la agenda de nuestro fútbol femenino.

(Fuente: Liga F Moeve)

Porque si algo define estos días en El Partido de Manu es precisamente eso: la actividad no frena. Se cierra una jornada y prácticamente al mismo tiempo comienza la siguiente historia. Granada celebra sus primeros tres puntos, la Real Sociedad busca respuestas después de un comienzo inesperadamente complicado, la Liga F Moeve ya mira hacia su tercera fecha y España continúa su camino mundialista en Polonia. Todavía queda mucho fútbol por contar, muchas historias que descubrir y muchas páginas que escribir. Y nosotros estaremos aquí para contarlas.

(Fuente: Liga F Moeve)

📋 Ficha técnica |

🔴⚪️ Granada CF (3): Yohana Gómez; Teresa Mérida, Jujuba (C), Jenni López, Paula P.R. (N. Sanmartín, 82′), Daniela Miñambres, Elene Guridi (Miku, 74′), Leles Carrión, Raquel Gil, Welma Fon (Ana Martos, 67′) e Iris Ashley (Vera, 82′).

🔵⚪️ Real Sociedad (2): Julia Arrula; Esther Laborde (Ainoa, 73′), Claudia Florentino, Ainhoa Moraza (C), Laura Camino (Seelenfreund, 73′), Klára Cahynová, Paula Fernández, Intza Egiguren, Arola Aparicio (Cecilia, 58′), Carlota Chacón (Nerea Eizagirre, 66′) y Ainhoa Marín.

🟨 Árbitra: Alicia Espinosa. Amonestó a la local Ana Martos.

Goles |

1-0 Leles 20’ ⚽️

2-0 Raquel Gil 30’ ⚽️

2-1 Carlota Chacón 22’ ⚽️

2-2 Klára Cahynová 45’ ⚽️

3-2 Iris Ashley 46’ ⚽️

Vídeo |

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