
➡️ El conjunto riojano ha realizado ocho incorporaciones en este mercado de fichajes para afrontar la temporada 2026/2027 de Liga F Moeve. Además, el Logroño United, que estrena cambio de nombre y escudo para el nuevo curso liguero, mantiene la base de la temporada pasada con hasta siete futbolistas renovadas.

El Logroño United cambia de nombre y escudo, pero no de identidad: así afronta el conjunto riojano su segunda temporada en la élite
Cambio de nombre, nuevo escudo y una identidad renovada para mirar hacia el futuro sin olvidar las raíces que han acompañado al club durante su trayectoria. Así se presenta el Logroño United ante una temporada 2026/2027 que volverá a situar al conjunto riojano entre los grandes equipos del fútbol femenino español. Una nueva etapa que llega acompañada de una transformación en la imagen de la entidad, pero que mantiene intacta la esencia de un proyecto que durante el pasado curso consiguió uno de los objetivos más importantes de su historia reciente: asegurar la permanencia en la máxima categoría y consolidarse, un año más, dentro de la élite del fútbol femenino nacional.
El conjunto riojano afronta así su segunda temporada consecutiva en la Liga F Moeve después de un curso de regreso a Primera División que estuvo marcado por la dificultad, la exigencia y la capacidad de resistencia de un equipo que tuvo que adaptarse rápidamente a una competición en la que cada jornada supone un desafío de máxima exigencia. El Logroño United terminó la pasada temporada en la decimocuarta posición de la clasificación, sumando 21 puntos y finalizando siete por encima de los puestos de descenso. Una distancia que permitió al equipo alcanzar su principal objetivo y confirmar que su regreso a la élite no era una aventura pasajera, sino el primer paso de un proyecto que pretende seguir creciendo y asentándose en la máxima categoría.
Ahora, con la temporada 2026/2027 en el horizonte, el club ha decidido dar un paso adelante. El cambio de nombre y de escudo simboliza una nueva etapa, una evolución en la identidad visual de la entidad que pretende conectar la historia de la ciudad con el futuro del equipo. El nuevo escudo nace inspirado en elementos vinculados a la historia de la ciudad, buscando mantener una conexión directa con sus raíces y con el territorio al que representa. Una nueva imagen que no pretende romper con el pasado, sino reinterpretarlo para construir una identidad moderna, reconocible y preparada para afrontar los nuevos desafíos que aparecen en el camino.
Porque si algo define al Logroño United es precisamente esa capacidad para avanzar sin perder de vista de dónde viene. El cambio de imagen llega en un momento en el que el proyecto deportivo también busca evolucionar. La permanencia conseguida la temporada pasada fue un primer objetivo cumplido, pero ahora la exigencia aumenta. El equipo ya conoce la categoría, conoce el nivel de sus rivales y sabe lo que significa competir cada semana contra clubes con estructuras consolidadas y plantillas de enorme talento. Por ello, la planificación deportiva ha apostado por una fórmula que combina continuidad y renovación: quince futbolistas que fueron protagonistas del regreso y de la permanencia seguirán formando parte del proyecto, mientras que ocho nuevas incorporaciones llegan para elevar el nivel competitivo de la plantilla y aportar nuevas alternativas en todas las líneas.
Una combinación que pretende construir un Logroño United más completo, más profundo y preparado para afrontar una temporada que volverá a exigir el máximo desde la primera jornada. El objetivo vuelve a ser ambicioso, aunque realista: continuar creciendo, competir con garantías y conseguir una nueva permanencia que permita al club seguir dando pasos hacia la consolidación definitiva en la Liga F Moeve.
Ocho fichajes para elevar el nivel competitivo de la plantilla
La dirección deportiva ha entendido que la continuidad debía ir acompañada de una renovación selectiva de la plantilla. Ocho fichajes se incorporan al proyecto para aportar experiencia, juventud, polivalencia y nuevas posibilidades tácticas. Ocho piezas que llegan para reforzar diferentes posiciones y que permitirán aumentar la competencia interna en una temporada en la que el margen de error será nuevamente reducido.
La portería será una de las posiciones que contará con una nueva alternativa. El Logroño United ha incorporado a Olatz Santana, guardameta de 29 años que llega procedente del Athletic Club. La arquera afronta esta nueva etapa con el objetivo de aportar experiencia y seguridad bajo palos a un equipo que tendrá que volver a hacer de su solidez defensiva uno de sus principales argumentos competitivos. Durante la pasada temporada disputó tres encuentros ligueros, acumulando 263 minutos, y llega al conjunto riojano después de haber formado parte de una estructura de enorme tradición dentro del fútbol femenino español.
Su trayectoria también incluye una etapa en la Real Sociedad, por lo que conoce de primera mano la exigencia de la máxima categoría. Esa experiencia puede convertirse en un factor diferencial para un Logroño United que necesita disponer de alternativas fiables en una posición tan determinante como la portería. Santana aportará competencia, experiencia y conocimiento de una competición en la que los pequeños detalles suelen decidir partidos y en la que una actuación bajo palos puede terminar teniendo una importancia decisiva en la lucha por los objetivos.
La defensa también ha recibido importantes refuerzos. Una de las nuevas caras será Alena Pěčková, futbolista checa de 25 años que puede desempeñarse tanto como defensa central como en el lateral. Su polivalencia es uno de los grandes argumentos de su incorporación, ya que permite al cuerpo técnico disponer de una jugadora capaz de adaptarse a diferentes escenarios y necesidades durante la temporada. Procedente del Sparta de Praga, Pěčková también conoce el fútbol español después de haber defendido anteriormente la camiseta de la SD Eibar, por lo que su llegada supone el regreso a una competición que ya conoce y en la que podrá ofrecer una adaptación más rápida.
Su capacidad para ocupar diferentes posiciones dentro de la línea defensiva puede resultar especialmente valiosa en una plantilla que tendrá que afrontar una temporada larga y exigente. La posibilidad de alternar entre el centro de la zaga y el lateral permitirá al equipo ganar recursos y flexibilidad, además de aumentar la competencia interna en una de las zonas que más necesita estabilidad cuando el objetivo es consolidarse en Primera División.
También para el eje de la defensa llega Nicole Stoop. La futbolista neerlandesa, de 24 años, aterriza en el Logroño United procedente del Hera United de Países Bajos con la misión de reforzar el centro de la zaga y aportar presencia física en una posición en la que el equipo necesitará contundencia, concentración y capacidad para imponerse en los duelos. Stoop representa una apuesta por un perfil diferente, una futbolista que puede aportar fortaleza defensiva y que llega con la intención de convertirse en una pieza importante dentro de la rotación.
La defensa se completa con una incorporación de enorme proyección. Valentina Donolato, futbolista italiana de apenas 20 años, llega procedente del AC Milan para continuar su crecimiento en el fútbol español. Su juventud contrasta con el enorme potencial que representa una jugadora formada en una de las estructuras más importantes del fútbol italiano. Donolato, además, cuenta con la capacidad de actuar tanto en el eje de la defensa como en posiciones del centro del campo, una versatilidad que aumenta todavía más las opciones del cuerpo técnico.
La llegada de Donolato representa, además, una apuesta por el futuro. El Logroño United no solo busca soluciones para el presente, sino también incorporar futbolistas con margen de crecimiento que puedan convertirse en piezas importantes dentro del proyecto durante las próximas temporadas. Su capacidad para adaptarse a diferentes posiciones puede permitirle tener un papel relevante desde el inicio, mientras continúa desarrollando su potencial en una competición de máxima exigencia.
El salto de calidad también se ha buscado en el último tercio del campo. El Logroño United ha incorporado cuatro futbolistas ofensivas con perfiles diferentes, buscando aumentar la capacidad goleadora del equipo y disponer de más alternativas para generar peligro. Una de ellas es María Barquero, futbolista de 23 años que destaca especialmente por su polivalencia en ataque. La nueva jugadora riojana puede actuar prácticamente en cualquiera de las posiciones del frente ofensivo, lo que le permite ofrecer diferentes soluciones dependiendo del planteamiento y del contexto de cada partido.
Barquero llega procedente del Granada CF, donde la pasada temporada disputó 346 minutos repartidos en 22 partidos de Liga F Moeve y consiguió marcar un gol. Su incorporación responde a la necesidad de aumentar la profundidad ofensiva y contar con una jugadora capaz de interpretar diferentes roles en función de las necesidades del equipo. Su movilidad y versatilidad pueden convertirse en dos de sus principales argumentos para hacerse un hueco dentro de una plantilla que tendrá que buscar nuevas vías para mejorar sus registros ofensivos.
El proyecto riojano también incorpora talento internacional con la llegada de Olufolasade Adamolekun, conocida futbolísticamente como ‘Sade’. La atacante cuenta con nacionalidad estadounidense y jamaicana y es internacional con Jamaica, por lo que su incorporación añade experiencia internacional a la plantilla. A sus 25 años, llega procedente del Heart of Midlothian, club con el que logró proclamarse campeona en Escocia, y puede desempeñarse tanto en la posición de mediapunta como en la de delantera.
Su perfil puede ofrecer al Logroño United una dimensión diferente en ataque. La capacidad para jugar entre líneas y acercarse a la zona de finalización puede convertirla en una pieza importante para conectar el centro del campo con la delantera. Su experiencia en un contexto competitivo diferente y su recorrido internacional pueden ayudarla a convertirse en una de las futbolistas capaces de marcar diferencias en los partidos más igualados.
La apuesta por el talento joven también queda reflejada en la llegada de Cristina Redondo. La futbolista, de 20 años, aterriza procedente del Atlético de Madrid después de haber jugado cedida la pasada temporada en el Parma. Su incorporación representa una oportunidad para una jugadora que busca encontrar continuidad y protagonismo en una nueva etapa de su carrera. El Logroño United puede convertirse en el escenario perfecto para que Redondo siga desarrollando sus cualidades y adquiera un papel más importante en una competición tan exigente como la Liga F Moeve.
El frente ofensivo se completa con Ana Franco, una futbolista de 27 años que llega para aportar experiencia, capacidad de trabajo y gol. Durante la pasada temporada consiguió marcar dos tantos en 1.791 minutos repartidos en 25 encuentros ligueros, demostrando una importante regularidad y una notable presencia dentro de su equipo. Su llegada añade experiencia a una línea ofensiva que necesitaba aumentar sus recursos y disponer de más alternativas para afrontar los diferentes escenarios que presenta una temporada completa.
La incorporación de Franco responde a una necesidad evidente: aumentar la capacidad del equipo para transformar su trabajo en situaciones de peligro y goles. En una categoría en la que cada tanto puede tener un valor extraordinario, contar con futbolistas capaces de asumir responsabilidades en el último tercio será fundamental para que el Logroño United pueda dar un paso adelante respecto a la temporada anterior.
Quince renovaciones para proteger la identidad del proyecto
Pero si los ocho fichajes representan la ambición de crecer, las quince renovaciones simbolizan la voluntad del Logroño United de mantener intacta la columna vertebral que permitió al equipo conseguir la permanencia. La dirección deportiva ha apostado claramente por la continuidad de un grupo de futbolistas que conocen el vestuario, la categoría y las exigencias de competir en Primera División.
La portería seguirá contando con María Miralles, una de las jugadoras que formaron parte del equipo que logró la permanencia. Su continuidad garantiza estabilidad en una posición fundamental y permite mantener una referencia conocida dentro del vestuario.
En defensa, el Logroño United seguirá contando con Annelie Leitner, Comfort Yeboah, Marta Masferrer, Rebeca Costa y Andrea Colomina. Un bloque defensivo que tendrá la responsabilidad de mantener la competitividad del equipo y que ahora contará con nuevas incorporaciones como Pěčková, Stoop y Donolato para aumentar la competencia por los puestos y ofrecer más alternativas al cuerpo técnico.
La renovación de Comfort Yeboah adquiere además una dimensión internacional, ya que la futbolista ghanesa será una de las representantes del Logroño United en la Copa África. Su continuidad permite al conjunto riojano conservar una futbolista con experiencia y, al mismo tiempo, refuerza el carácter internacional de una plantilla cada vez más diversa.
En el centro del campo continuarán Justina Morcillo, Ximena Velazco, Catalina Ongaro, Margarita Giménez, Daiana Falfán y Laura Martínez. Todas ellas tendrán nuevamente la misión de gobernar los partidos, conectar las diferentes líneas y aportar equilibrio a un equipo que necesitará competir con intensidad en cada jornada.
La continuidad de este bloque será especialmente importante para que los nuevos fichajes puedan integrarse rápidamente en la dinámica del equipo. Mantener una base amplia permite conservar automatismos y mecanismos de juego que ya fueron trabajados durante la temporada anterior, evitando que el equipo tenga que comenzar desde cero en un momento en el que la competición volverá a exigir resultados desde las primeras jornadas.
En ataque, Flavine Mawete, Isina Corte y Mia Asenjo seguirán siendo algunas de las referencias ofensivas del conjunto riojano. La continuidad de las tres delanteras permitirá mantener una parte importante del potencial ofensivo del equipo y, al mismo tiempo, establecer una competencia interna con las nuevas incorporaciones.
El resultado es una plantilla construida desde el equilibrio. No se trata de una revolución, sino de una evolución. El Logroño United ha entendido que la permanencia conseguida la temporada pasada debe ser el punto de partida de un proyecto más ambicioso y no una meta aislada. Por ello, el club ha decidido conservar buena parte del grupo que logró el objetivo y añadir ocho nuevas piezas que permitan elevar el nivel competitivo.
Un proyecto que busca consolidarse en la Liga F Moeve
La temporada 2026/2027 se presenta como un nuevo examen para el Logroño United. La permanencia ya no es una sorpresa, sino una responsabilidad. Después de haber regresado a la élite y haber conseguido mantenerse, el conjunto riojano afronta ahora el reto de demostrar que puede convertir esa salvación en el inicio de una etapa de estabilidad.
El cambio de nombre y de escudo representa, en ese sentido, mucho más que una modificación estética. Es una declaración de intenciones. El Logroño United quiere mirar hacia adelante y construir una identidad propia, moderna y reconocible, pero manteniendo siempre el vínculo con la ciudad y con su historia. El nuevo escudo simboliza ese equilibrio entre tradición y futuro, entre las raíces que explican el camino recorrido y la ambición de todo aquello que todavía está por conquistar.
En el terreno de juego, esa misma filosofía se traslada a la plantilla. Quince renovaciones para conservar la esencia y ocho fichajes para aumentar la competitividad. Experiencia y juventud. Talento nacional e internacional. Futbolistas con recorrido en la Liga F Moeve junto a jugadoras que llegan desde otros campeonatos con la ilusión de convertirse en protagonistas.
El objetivo será volver a competir por la permanencia, pero la construcción de la plantilla permite pensar que el Logroño United quiere algo más que repetir exactamente el guion de la temporada anterior. La entidad pretende seguir creciendo, mejorar sus prestaciones y aumentar la distancia respecto a la zona peligrosa de la clasificación. Para conseguirlo será necesario mantener la fortaleza colectiva, mejorar los registros ofensivos y convertir el estadio y cada partido como local en una verdadera fortaleza.
El camino no será sencillo. La Liga F Moeve es cada vez más competitiva y el nivel medio de la categoría continúa creciendo. Cada temporada aparecen nuevos proyectos, las plantillas elevan su nivel y las diferencias entre los equipos que luchan por la permanencia se reducen. En ese escenario, la planificación deportiva adquiere una importancia todavía mayor.
El Logroño United parece haber tomado nota de esa realidad. Ocho incorporaciones llegan para aportar nuevas soluciones y quince futbolistas continúan para garantizar que el equipo no pierda su identidad. Una mezcla que pretende dar forma a un conjunto más preparado, más competitivo y con más recursos para afrontar una temporada en la que cada punto volverá a tener un valor incalculable.
Ahora comienza una nueva historia. Una historia con un nuevo nombre y un nuevo escudo, pero con la misma pasión y el mismo deseo de seguir creciendo. El Logroño United afronta su segunda temporada consecutiva en la élite con la ilusión de quien sabe que ya ha demostrado que pertenece a ella, pero también con la ambición de quien quiere escribir nuevos capítulos en su historia.
La primera permanencia fue una conquista. La segunda será un desafío. Y entre ambas existe una diferencia fundamental: ahora el Logroño United ya sabe que puede competir en la Liga F Moeve. Ahora conoce el camino. Ahora sabe lo que cuesta llegar hasta aquí y, sobre todo, lo que significa quedarse.
Con una plantilla renovada, una base sólida y una identidad que mira al futuro sin renunciar a sus raíces, el conjunto riojano se prepara para volver a levantar el telón de la máxima categoría. El nuevo escudo representará una ciudad, un proyecto y una historia que continúa escribiéndose. Y sobre el césped, quince futbolistas que ya saben lo que significa sobrevivir en la élite y ocho nuevas incorporaciones que llegan dispuestas a cambiar el destino del equipo tendrán una misión compartida: hacer del Logroño United un proyecto cada vez más fuerte, más competitivo y más preparado para quedarse.
Porque el objetivo ya no es simplemente regresar.
Ahora, el reto es quedarse.














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