
⬛️ La nórdica ha aceptado la propuesta de ampliación en su contrato por dos cursos.

El Club Atlético de Madrid, campeón de la Supercopa de España en 2021, ha anunciado oficialmente que ha sido capaz de alcanzar un acuerdo en firme con Synne Sofie Kinden Jensen para la prolongación de su vínculo contractual.
La operación estaba en entredicho en los últimos meses ante la posible y casi asegurada llegada a la primera plantilla de Jennifer Hermoso Fuentes para la parcela ofensiva, pero la gran participación de la noruega a las órdenes de José Ángel Herrera han contribuido activamente a garantizarle la continuidad.
Nuestra protagonista tiene 30 años de edad y fue clave en la clasificación de las madrileñas en la fase previa de la Champions League Femenina al anotar el 2-1 frente al BK Häcken que metió a las de Alcalá de Henares en la fase de liga del máximo torneo continental después de una larga ausencia.
La trayectoria de Synne Jensen es la historia de una futbolista que ha construido su carrera a base de constancia, goles y una enorme capacidad para reinventarse en diferentes contextos competitivos. Desde sus primeros pasos en el fútbol noruego hasta consolidarse como una de las delanteras con mayor experiencia del panorama internacional, la atacante ha recorrido un largo camino que le ha llevado a defender las camisetas de algunos de los clubes más importantes de Noruega, Alemania y España. Una carrera marcada por la precocidad, por la capacidad de asumir nuevos retos y por una evolución constante que le permitió convertirse, con el paso de los años, en una jugadora de referencia en el fútbol femenino europeo.
Sus primeros pasos en el mundo del fútbol estuvieron ligados al Gjelleråsen IF, club en el que comenzó a desarrollar las cualidades que posteriormente marcarían su carrera. Desde muy joven dejó muestras de su olfato goleador y de una personalidad que le permitió dar el salto a una de las grandes estructuras del fútbol femenino noruego. En 2011, cuando apenas contaba con 16 años, Jensen se incorporó al LSK Kvinner FK, una de las grandes potencias históricas de Noruega, dando así el primer gran paso de una carrera profesional que apenas estaba comenzando.
Su debut oficial con el primer equipo llegó el 14 de abril de 2012, en la primera jornada de la Toppserien, en un encuentro que terminó con una contundente victoria por 6-0 frente al SK Trondheims-Ørn. Aquel estreno supuso el inicio de su aventura en la máxima categoría del fútbol noruego y permitió comprobar desde muy pronto que Jensen estaba preparada para competir al más alto nivel pese a su juventud. Sin embargo, consciente de la necesidad de acumular minutos y continuar con su proceso de formación, durante el mes de agosto de 2012 salió cedida al Linderud-Grei, conjunto que militaba en la segunda categoría nacional.
Lejos de suponer un paso atrás, aquella experiencia se convirtió en una oportunidad fundamental para su desarrollo. Jensen asumió un papel protagonista y respondió con goles, firmando una extraordinaria producción ofensiva de 11 tantos en apenas 10 encuentros. Su rendimiento confirmó el potencial que había mostrado en sus primeros meses como futbolista profesional y le permitió regresar al LSK Kvinner con una mayor experiencia competitiva. Mientras tanto, el conjunto de Lillestrøm completó una temporada brillante y terminó proclamándose campeón de Noruega, en una campaña en la que Jensen pudo continuar creciendo dentro de una de las plantillas más importantes del país.
En 2013 regresó al LSK Kvinner y disputó ocho encuentros durante la primera mitad de la temporada. Sin embargo, en junio decidió cambiar de aires y emprender una nueva etapa en el Kolbotn IL. El movimiento resultó determinante para su progresión, ya que encontró un escenario en el que pudo disfrutar de una mayor continuidad y asumir cada vez más responsabilidades dentro del equipo. Durante sus dos años en el club fue una de las piezas ofensivas más importantes de la plantilla y contribuyó a situar al conjunto en la zona media-alta de la clasificación.
En su primera temporada con el Kolbotn IL, Jensen consiguió cinco goles en 12 partidos, cifras que mejoraría notablemente durante la campaña 2014. Aquel curso fue especialmente importante en su evolución, ya que disputó 21 encuentros y alcanzó los 13 tantos, confirmándose como una de las delanteras jóvenes más interesantes de la competición noruega. Su capacidad para encontrar espacios, su instinto dentro del área y su facilidad para convertir las ocasiones en goles comenzaron a llamar la atención más allá de las fronteras de su país.
La temporada 2015 fue la última que disputó en esta primera etapa en Noruega. A pesar de jugar únicamente media campaña, Jensen volvió a demostrar su eficacia ofensiva al marcar seis goles en ocho partidos. Sus números y su progresión terminaron despertando el interés de uno de los grandes clubes del fútbol europeo, el VfL Wolfsburg. Con apenas 19 años, la delantera dio el salto al fútbol alemán y se incorporó al equipo filial del conjunto germano, una decisión que representaba un nuevo desafío en una competición de enorme exigencia y que le permitía continuar su formación en una de las estructuras más potentes del continente.
En Wolfsburgo se encontró con un entorno de máxima exigencia y con la posibilidad de trabajar en una entidad que por aquel entonces ya se había consolidado como una de las grandes referencias del fútbol femenino europeo. El entrenador Ralf Kellermann destacó públicamente el enorme potencial de una futbolista que todavía tenía un amplio margen de crecimiento y desarrollo. Jensen no tardó en responder sobre el terreno de juego.
Su debut con el filial fue espectacular. El 29 de agosto de 2015, en la primera jornada de liga, firmó un doblete frente al Jena en un partido que terminó con una contundente victoria por 8-0. Aquella actuación sirvió como carta de presentación y confirmó que su adaptación al fútbol alemán podía ser inmediata. Posteriormente disputó otros tres encuentros de Bundesliga y también tuvo la oportunidad de participar en la Copa, donde protagonizó una actuación especialmente destacada al marcar cuatro goles en una goleada por 18-0.
Además, aquella temporada le permitió vivir sus primeras experiencias en la UEFA Women’s Champions League. Jensen llegó a disputar minutos en dos encuentros de la máxima competición continental, adquiriendo una experiencia que posteriormente resultaría fundamental en su carrera. Su primera aventura en Alemania terminó con un balance colectivo extraordinario: el Wolfsburgo conquistó la Copa de Alemania y finalizó como subcampeón tanto en la competición liguera como en la Liga de Campeones. Para una futbolista tan joven, formar parte de una estructura de ese nivel supuso una oportunidad única para conocer de primera mano las exigencias del fútbol de élite.
En junio de 2016, Jensen regresó temporalmente a Noruega tras incorporarse como cedida al Stabæk. En su primera temporada con el equipo logró contribuir a una tercera posición en la Toppserien, resultado que permitió al club mantenerse entre los conjuntos más competitivos del país. Una vez finalizado el periodo de cesión, la delantera permaneció definitivamente en el Stabæk, formando parte de una operación vinculada al traspaso de Marie Dølvik Markussen al Wolfsburgo.
Su etapa en el Stabæk se prolongó durante varias temporadas y le permitió seguir acumulando experiencia y madurez. En 2017 volvió a formar parte de un equipo que terminó tercero en la clasificación de la Toppserien, consolidando su presencia entre los conjuntos de la zona alta. Sin embargo, el curso 2018 fue más complicado para la entidad, que terminó descendiendo hasta la octava posición de la tabla. Para Jensen, aquella etapa supuso un nuevo aprendizaje y una oportunidad para seguir desarrollándose en diferentes escenarios competitivos.
En 2019 decidió iniciar una nueva aventura en el Røa IL. El equipo terminó sexto en la clasificación, pero a nivel individual Jensen protagonizó una de las mejores temporadas de su carrera hasta ese momento. Su rendimiento ofensivo fue especialmente destacado y terminó como la segunda máxima goleadora del campeonato, demostrando que había alcanzado una importante madurez futbolística y que se encontraba preparada para asumir un nuevo reto en un club con aspiraciones mayores.
Ese reto llegó en 2020 con su fichaje por el Vålerenga. El cambio fue un punto de inflexión en su trayectoria. En su primera temporada con el club consiguió conquistar dos de los grandes títulos del fútbol noruego: el campeonato liguero y la Copa de Noruega. Jensen pasó a formar parte de un equipo ganador y vivió una campaña especialmente exitosa, consolidándose como una de las piezas importantes del proyecto.
En 2021 volvió a destacar en el plano individual al convertirse en la segunda máxima goleadora del campeonato liguero. Aunque el Vålerenga terminó en la cuarta posición de la competición, logró revalidar el título de la Copa de Noruega, confirmando su capacidad para competir por los grandes trofeos del fútbol nacional. Después de años de crecimiento y de una extensa experiencia en diferentes clubes, Jensen estaba preparada para afrontar uno de los desafíos más importantes de su carrera: abandonar Noruega y probar suerte en una de las ligas más competitivas de Europa.
Ese nuevo capítulo comenzó en el invierno de 2022, cuando la delantera fichó por la Real Sociedad. Su llegada al fútbol español supuso un cambio significativo en su carrera y la oportunidad de competir en una Liga F cada vez más exigente y con una mayor presencia internacional. Desde sus primeros meses en San Sebastián, Jensen aportó experiencia, capacidad goleadora y una amplia trayectoria acumulada durante años en el fútbol de élite.
Su primera temporada con el conjunto txuri-urdin terminó con un resultado especialmente destacado, ya que la Real Sociedad logró finalizar como subcampeona de liga. El equipo consiguió situarse entre los grandes del fútbol español y Jensen fue adquiriendo progresivamente un papel cada vez más relevante dentro del proyecto.
La temporada 2023-24 representó uno de los mejores momentos individuales de su etapa en España. Jensen terminó como máxima goleadora de la Real Sociedad y se convirtió en una de las principales referencias ofensivas del equipo. Su capacidad para aparecer en los momentos decisivos y su experiencia en el área rival fueron fundamentales para un conjunto que también consiguió alcanzar la final de la Copa de la Reina. Aunque el título terminó escapándose, la campaña sirvió para reforzar la figura de Jensen como una de las delanteras más fiables y experimentadas del campeonato español.
Su rendimiento no pasó desapercibido y, en 2024, llegó uno de los grandes movimientos de su carrera: su fichaje por el Atlético de Madrid. La atacante noruega aterrizó en la capital española para incorporarse a un proyecto de máxima exigencia y con el objetivo de competir por los grandes títulos nacionales y regresar a la élite continental. Su llegada al conjunto rojiblanco suponía también un nuevo desafío personal, al incorporarse a una plantilla con una enorme competencia en todas sus líneas y con aspiraciones de volver a ocupar un lugar protagonista tanto en España como en Europa.
Durante su primera temporada como jugadora del Atlético de Madrid, Jensen tuvo principalmente un papel de rotación, participando en 33 encuentros y consiguiendo seis goles. Más allá de las cifras, su experiencia y su capacidad para adaptarse a diferentes contextos la convirtieron en una futbolista útil para el equipo. Su presencia permitió al conjunto rojiblanco contar con una alternativa de garantías en el frente ofensivo y con una jugadora acostumbrada a competir bajo presión y a desenvolverse en partidos de máxima exigencia.
La temporada estuvo marcada por la lucha del Atlético de Madrid por regresar a la UEFA Women’s Champions League. El conjunto dirigido por Víctor Martín logró sellar su clasificación para la máxima competición continental en la última jornada, protagonizando un final de curso especialmente intenso. El equipo también alcanzó la final de la Copa de la Reina, confirmando su capacidad para competir por los títulos nacionales, aunque finalmente no pudo levantar el trofeo.
En el plano continental, el camino fue más breve de lo esperado, ya que el Atlético de Madrid cayó en la ronda previa de la Liga de Campeones. La temporada también dejó la eliminación en las semifinales de la Supercopa de España, pero el conjunto rojiblanco consiguió cerrar el curso con el objetivo de regresar a Europa cumplido.
Para Jensen, esta primera campaña en el Atlético de Madrid supuso un nuevo capítulo dentro de una trayectoria marcada por la perseverancia y la capacidad de adaptación. Desde aquella adolescente que debutaba en la Toppserien con apenas 16 años hasta convertirse en una futbolista con experiencia en Noruega, Alemania y España, su carrera ha estado marcada por una evolución constante. Ha pasado por equipos con diferentes objetivos, ha competido por títulos nacionales, ha vivido noches de Liga de Campeones y ha demostrado su capacidad goleadora en diferentes contextos.
Ahora, ya consolidada como una futbolista experimentada, Jensen afronta una etapa de madurez en el fútbol español. Su recorrido por el LSK Kvinner, Linderud-Grei, Kolbotn, Wolfsburgo, Stabæk, Røa IL, Vålerenga y Real Sociedad le ha permitido acumular una experiencia extraordinaria antes de vestir la camiseta del Atlético de Madrid. Una trayectoria que explica el valor de una jugadora que, más allá de sus números, aporta conocimiento del juego, experiencia competitiva y una capacidad goleadora forjada durante más de una década en la élite.
Su historia es, en definitiva, la de una delantera que ha sabido recorrer su propio camino. Una futbolista que comenzó a destacar siendo prácticamente una niña, que se atrevió a salir de su país para conocer el fútbol alemán y que posteriormente regresó a Noruega para reconstruir su carrera hasta convertirse en campeona de liga y de Copa con el Vålerenga. Después llegó el salto al fútbol español, primero con una Real Sociedad con la que alcanzó un subcampeonato liguero y una final de Copa de la Reina, y posteriormente con un Atlético de Madrid que encontró en ella una pieza de experiencia para su proyecto.
A sus espaldas acumula ya una carrera extensa, repleta de experiencias y marcada por la capacidad de competir al máximo nivel en diferentes escenarios. Y es precisamente ese recorrido el que convierte a Synne Jensen en una futbolista de enorme valor: una delantera que conoce el fútbol desde múltiples perspectivas, que ha aprendido a convivir con la presión, que ha demostrado su capacidad para marcar goles en diferentes etapas y que todavía puede seguir aportando su experiencia, su carácter y su instinto ofensivo a un Atlético de Madrid que busca recuperar definitivamente su sitio entre los grandes del fútbol femenino español y europeo.
La siete ha decidido vincularse con la entidad que preside Lola Romero hasta el próximo 30 de junio de 2028, como mínimo y cumplirá cuatro años en la capital española.
Synne Jensen es una delantera de 1,73 metros, diestra pero con capacidad para finalizar con ambas piernas, cuyo principal valor reside en su movilidad, su inteligencia para atacar los espacios y su capacidad de adaptación a diferentes posiciones del frente ofensivo. No es una nueve estática que necesite permanecer permanentemente entre las centrales. Al contrario, es una atacante que puede salir de la zona de remate, caer hacia los costados y aparecer desde posiciones más retrasadas para aprovechar los espacios que generan otras compañeras.
Su mejor versión aparece cuando tiene libertad para moverse por el último tercio. Puede actuar como referencia ofensiva, pero también como segunda delantera o partiendo desde una posición exterior. Esa polivalencia ha sido especialmente útil en el Atlético, donde ha podido desempeñar diferentes funciones dependiendo del contexto del partido y del entrenador. AS destaca precisamente su capacidad para desenvolverse como nueve, extremo o segunda punta, además de su velocidad y su buena definición con ambas piernas.
Uno de sus grandes atributos es su lectura del espacio. Jensen tiene facilidad para detectar cuándo debe abandonar la posición de referencia para recibir al pie y cuándo debe atacar la espalda de la defensa. Es una futbolista que puede generar ventajas sin necesidad de tocar muchas veces el balón: sus movimientos pueden arrastrar a una central, abrir un pasillo para una compañera o permitir que el equipo avance metros.
En el área destaca por su capacidad de anticipación. Es una atacante que interpreta bien dónde puede caer el balón y que tiene facilidad para llegar desde el segundo palo o aparecer en zonas de remate después de una acción colectiva. Su registro goleador de esta temporada demuestra que esa lectura sigue siendo uno de sus principales argumentos: 12 goles en todas las competiciones, con ocho de ellos en Liga F.
Otro aspecto importante es su movilidad horizontal. Cuando parte desde una posición central, puede abrirse hacia un costado para recibir, atraer a una defensora y generar un espacio interior. Cuando juega desde banda, puede hacer el movimiento contrario: partir abierta y buscar zonas interiores para finalizar. Esta capacidad de intercambiar posiciones hace que sea una futbolista difícil de fijar para las defensas.
Jensen también ofrece soluciones en el juego asociativo. No es únicamente una rematadora. Puede participar en paredes, descargar de espaldas y combinar en espacios reducidos. Sus cuatro asistencias en Liga F reflejan que también tiene capacidad para contribuir en la generación del juego ofensivo, aunque su principal virtud continúa siendo la finalización.
En transición ofensiva puede resultar especialmente peligrosa. Su velocidad y sus movimientos de ruptura le permiten atacar espacios cuando el equipo recupera el balón y encuentra a la defensa rival desorganizada. Es en esos escenarios donde su movilidad adquiere todavía más valor, especialmente si tiene cerca futbolistas capaces de encontrarla con pases verticales.

Con la mirada puesta ya en el futuro, Synne Jensen afronta un nuevo capítulo de su carrera en un Atlético de Madrid que se prepara para iniciar una nueva etapa bajo la dirección de David González. El conjunto rojiblanco encara un proceso de renovación en el que la construcción de una identidad propia, la ambición competitiva y la búsqueda de una mayor regularidad deberán convertirse en algunos de los pilares fundamentales de un proyecto que aspira a recuperar de manera definitiva su lugar entre los grandes del fútbol femenino español. En ese escenario, la continuidad de una futbolista como Jensen puede adquirir una dimensión especialmente relevante.
La delantera noruega representa el perfil de una jugadora capaz de aportar mucho más allá de sus cifras goleadoras. Sus 12 tantos y cuatro asistencias durante la temporada 2025-26 evidencian una producción ofensiva que la ha situado entre las principales referencias del equipo, pero su verdadero valor reside también en todo aquello que sucede alrededor de sus goles. Jensen es una futbolista que entiende el juego, que sabe interpretar los espacios y que puede modificar el comportamiento de una defensa rival a través de sus movimientos. Su capacidad para abandonar la posición de referencia, caer a los costados, aparecer entre líneas o atacar la espalda de las centrales ofrece al nuevo Atlético de Madrid un abanico de posibilidades que puede resultar especialmente útil para desarrollar una propuesta ofensiva más dinámica y reconocible.
En un proyecto que estará encabezado por David González, su experiencia puede convertirse en uno de los grandes activos de la plantilla. Jensen conoce el fútbol de élite y ha vivido diferentes contextos competitivos a lo largo de una carrera que la ha llevado por Noruega, Alemania y España. Ha competido en la UEFA Women’s Champions League, ha conquistado títulos nacionales y ha formado parte de proyectos con objetivos muy diferentes. Esa experiencia acumulada le permite afrontar los momentos de máxima exigencia con una madurez que no siempre se puede encontrar en una plantilla en proceso de construcción.
Pero, al mismo tiempo, su perfil encaja en un Atlético que puede necesitar soluciones diferentes en ataque. Jensen no es una delantera encorsetada en una única función. Puede actuar como nueve y fijar a las centrales, pero también puede partir desde posiciones más abiertas, ejercer como segunda punta o moverse por todo el frente ofensivo para generar superioridades. Esa versatilidad táctica puede convertirse en una herramienta de enorme valor para David González, especialmente a la hora de adaptar el plan de partido a las características del rival o modificar el comportamiento del equipo durante los encuentros.
Su capacidad para atacar los espacios también puede adquirir un papel protagonista. Si el nuevo Atlético de Madrid consigue construir un equipo capaz de recuperar el balón en zonas más adelantadas y acelerar las transiciones, Jensen puede encontrar un contexto especialmente favorable para explotar una de sus grandes virtudes. Sus desmarques, su velocidad y su capacidad para interpretar cuándo romper hacia la espalda de la defensa pueden convertirse en una de las vías de desequilibrio del conjunto rojiblanco. Del mismo modo, si el equipo apuesta por una mayor elaboración, su capacidad para asociarse y abandonar temporalmente la zona de remate puede facilitar la aparición de espacios para las futbolistas que lleguen desde segunda línea.
A sus 29 años, Jensen se encuentra además en una etapa de madurez futbolística en la que la experiencia adquirida durante más de una década puede complementarse con la ambición de seguir creciendo. Su segunda temporada en el Atlético ha dejado una señal evidente de que su adaptación al club continúa evolucionando. Después de un primer curso en el que tuvo un papel más condicionado por la rotación, la temporada 2025-26 le permitió incrementar su protagonismo y convertirse en una de las principales referencias ofensivas de la plantilla. El salto de sus registros goleadores refleja una progresión que el nuevo proyecto puede intentar consolidar.
El reto para David González será conseguir que esa versión de Jensen aparezca con mayor continuidad y que su influencia en el juego ofensivo del Atlético sea todavía más determinante. La noruega ya ha demostrado que puede marcar goles, pero el siguiente paso será conseguir que todo su repertorio ofensivo tenga un impacto constante en el rendimiento colectivo. Para ello, será fundamental encontrar los mecanismos que potencien sus virtudes: la movilidad, la asociación, el ataque del espacio y la capacidad para aparecer en el área en el momento adecuado.
Porque si algo ha demostrado Jensen a lo largo de su carrera es que no necesita un único escenario para rendir. Ha sabido adaptarse a diferentes ligas, entrenadores y estilos de juego. Ha aprendido a convivir con la competencia y ha demostrado su capacidad para volver a levantarse y encontrar su mejor versión en cada nuevo destino. Esa mentalidad puede convertirse en uno de los grandes valores de un Atlético que también afrontará su propia transformación.
El nuevo proyecto rojiblanco necesitará futbolistas capaces de entender la responsabilidad que supone vestir esta camiseta. Jugadoras preparadas para competir por títulos, para asumir la presión de los grandes partidos y para sostener al equipo cuando las circunstancias sean adversas. Jensen reúne buena parte de esas condiciones. Su experiencia internacional, su recorrido por grandes clubes y su conocimiento de la Liga F le permiten convertirse en una figura de referencia dentro de un vestuario que buscará construir una nueva identidad.
En ese sentido, su papel puede ir incluso más allá del terreno de juego. Jensen puede aportar liderazgo desde la experiencia, servir como enlace entre las diferentes generaciones de la plantilla y convertirse en una futbolista capaz de transmitir al grupo las exigencias que requiere competir por los objetivos más ambiciosos. No necesita llevar el brazalete para ejercer influencia. Su recorrido habla por ella y su presencia puede ayudar a construir una cultura competitiva en la que cada partido sea entendido como una oportunidad para acercarse a ese Atlético de Madrid que quiere volver a mirar de frente a los grandes.
El proyecto de David González tendrá por delante el desafío de encontrar el equilibrio entre la renovación y la continuidad. Y ahí, futbolistas como Synne Jensen pueden desempeñar un papel fundamental. La noruega representa precisamente ese punto de conexión entre el presente y el futuro: una jugadora experimentada, pero todavía con capacidad para seguir aportando; una delantera que conoce la competición, pero que mantiene intacta su ambición; una futbolista que ya ha demostrado su capacidad goleadora, pero cuyo juego ofrece recursos que van mucho más allá del simple dato estadístico.
El Atlético necesitará gol, pero también necesitará inteligencia futbolística. Necesitará capacidad para desequilibrar, pero también jugadoras capaces de interpretar los partidos. Necesitará futbolistas que sepan competir cuando el escenario sea favorable y que mantengan la personalidad cuando el encuentro se complique. Y en todos esos aspectos, Jensen puede convertirse en una pieza especialmente importante dentro del nuevo engranaje rojiblanco.
Su continuidad abre, por tanto, la puerta a una etapa en la que el Atlético de Madrid puede aprovechar todo lo que la noruega ha construido durante su carrera. Los 12 goles y cuatro asistencias de la última temporada son únicamente la fotografía estadística de una futbolista cuyo impacto va mucho más allá de los números. Su capacidad para moverse, asociarse, atacar espacios y aparecer en zonas decisivas puede ofrecer a David González una herramienta ofensiva de primer nivel, especialmente si el nuevo cuerpo técnico consigue rodearla de un contexto que potencie todas sus virtudes.
El desafío estará ahora en convertir ese potencial individual en rendimiento colectivo. En hacer que cada movimiento de Jensen tenga un propósito dentro de un sistema y que cada una de sus virtudes pueda ponerse al servicio de un Atlético más ambicioso, más reconocible y más competitivo. Si el nuevo proyecto consigue construir alrededor de ella los mecanismos adecuados, la delantera noruega puede convertirse en una de las piezas que marquen la diferencia en esta nueva era.
Porque el Atlético de Madrid que comienza a dibujarse bajo el liderazgo de David González necesitará mucho más que nombres. Necesitará futbolistas capaces de entender el significado de competir con la camiseta rojiblanca y de asumir el desafío de devolver al club a la primera línea. Jensen ya conoce ese camino. Ha recorrido durante años las carreteras del fútbol europeo, ha aprendido de cada experiencia y ha convertido cada etapa en una oportunidad para crecer. Ahora, en plena madurez y con una temporada que ha vuelto a confirmar su capacidad para producir goles y generar peligro, tiene ante sí la posibilidad de convertirse en una de las grandes protagonistas del nuevo proyecto.
El futuro del Atlético de Madrid todavía está por escribir, pero en ese futuro Synne Jensen puede tener un papel protagonista. Con su experiencia para afrontar los grandes escenarios, su movilidad para romper estructuras defensivas, su capacidad para interpretar los espacios y un instinto goleador que ha vuelto a manifestarse con fuerza, la atacante noruega tiene argumentos suficientes para ser una de las piezas sobre las que se construya el nuevo proyecto rojiblanco. David González tendrá ahora la responsabilidad de encontrar la mejor versión de una futbolista que, cuando se siente importante y encuentra el contexto adecuado, puede transformar sus movimientos en ocasiones, sus ocasiones en goles y sus goles en puntos.
Y quizá ahí se encuentre una de las grandes claves de esta nueva etapa. El Atlético de Madrid no parte de cero. Cuenta con una historia, una identidad y una exigencia que obligan a mirar siempre hacia adelante. Cuenta también con futbolistas como Jensen, capaces de aportar la experiencia necesaria para afrontar el presente mientras se construye el futuro. La delantera noruega ya ha demostrado que puede ser decisiva. Ahora, bajo la dirección de David González, el reto será convertir esa capacidad en una constante y hacer de su fútbol una de las armas de un Atlético que quiere volver a competir sin complejos, recuperar su sitio entre la élite y mirar de nuevo hacia los grandes títulos con la ambición de quien sabe que pertenece a ese escenario.
Porque si el nuevo Atlético de Madrid consigue encontrar la fórmula para potenciar a Synne Jensen, la noruega puede ser mucho más que una goleadora dentro del proyecto. Puede convertirse en una de sus grandes referencias, en una futbolista capaz de marcar diferencias en los partidos que deciden temporadas y en una pieza fundamental para liderar, desde el césped y desde la experiencia, el nuevo camino que ahora comienza en Alcalá de Henares .














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