Noticia | Lola Gallardo finalmente renovará por el Atlético de Madrid

(Fuente: “El Partido de Manu”)

⬛️ La andaluza no se moverá de Alcalá de Henares y ampliará su contrato con el tres veces campeón de la Liga F Moeve, una operación separada de la llegada de Lete, según revela Menayo en Marca.

Ha habido cambio de planes respecto al futuro de una de las leyendas del Club Atlético de Madrid, léase, Lola Gallardo Núñez.

La exjugadora del Sevilla Fútbol (32 años) acaba contrato con la entidad que preside Lola Romero el próximo 30 de junio de 2026 y aunque todo hacia indicar que la arquera haría las maletas rumbo a Lyon para reforzar al equipo que adiestra Jonathan Giráldez, la capitana no se moverá de la que considera su casa.

Amén a la información que ha aportado David Menayo, afamado periodista de Marca, la veterana portera seguirá derrochando coraje y corazón en el tramo final de su carrera deportiva de élite.

Lola Gallardo comenzó su trayectoria futbolística en 2003 en el Mairena del Aljarafe C. F., donde ingresó en la categoría de alevines mixtos tras ser seleccionada entre cientos de niños por Paco Cejudo y José Luis. Inicialmente ocupaba la posición de centrocampista, pero una lesión del portero titular durante un entrenamiento provocó que solicitara ocupar la portería. Su entrenador, Javier García Brizzolis, aceptó la propuesta y aquel cambio marcaría definitivamente su carrera deportiva. Su personalidad, seguridad bajo los palos y capacidad de liderazgo, organizando constantemente a sus compañeros desde la portería, la convirtieron rápidamente en una guardameta de gran proyección. Permaneció cinco temporadas en el club compitiendo junto a niños y llegó incluso a debutar con las categorías inferiores de la selección andaluza. Con el paso de los años, y de acuerdo entre sus padres y su entrenador, se consideró que había llegado el momento de incorporarse a un equipo femenino. El Sevilla F. C., que ya había mostrado interés por la joven guardameta, terminó incorporándola a sus categorías inferiores gracias a la buena relación existente entre Brizzolis y Fidalgo, técnico del conjunto sevillista.

Su llegada coincidió con un momento clave para el fútbol femenino del Sevilla. En la temporada 2008-09, el club decidió desvincularse del C. D. Híspalis y crear una sección femenina propia dentro de la estructura de la entidad. El nuevo equipo comenzó su andadura en la categoría Provincial y logró el ascenso a Primera Nacional, que por entonces era la segunda categoría del fútbol femenino español. Sin embargo, la campaña 2009-10 trajo consigo una profunda reestructuración de la Superliga femenina y el Sevilla fue invitado a participar directamente en la máxima categoría. El conjunto hispalense finalizó quinto en su grupo durante la primera fase y quedó fuera de la lucha por el campeonato, aunque posteriormente logró clasificarse para la Copa de la Reina tras acabar segundo en la segunda fase. Su participación en el torneo copero terminó en los octavos de final, pero aquella temporada sirvió para que Lola comenzara a llamar la atención a nivel nacional, siendo incluida en el Once Femenino Fútbol Draft como una de las mejores promesas del fútbol español.

La progresión del Sevilla continuó durante la temporada 2010-11, aunque sin lograr entrar en la pelea por el título. El equipo volvió a quedar fuera de los puestos de privilegio y, tras la implantación de un grupo único de 18 equipos para la temporada 2011-12, terminó descendiendo a Segunda División. Antes incluso de consumarse esa nueva etapa, Lola Gallardo decidió emprender un nuevo desafío profesional. El 20 de junio de 2011, con apenas 18 años, fichó por el Sporting Club de Huelva, uno de los referentes del fútbol femenino nacional. En su única temporada en tierras onubenses ayudó al equipo a finalizar en octava posición y completó una notable campaña individual, convirtiéndose en la quinta portera menos goleada de la competición tras encajar 43 goles en 32 encuentros.

Su rendimiento llamó la atención del Atlético de Madrid, que la incorporó en 2012. Su debut oficial con el conjunto rojiblanco se produjo el 4 de septiembre frente al Club Esportiu Sant Gabriel, en una victoria por 2-0. Desde su llegada se convirtió en una pieza fundamental dentro del proyecto colchonero. Durante la temporada 2012-13 el Atlético terminó tercero en la Liga y alcanzó las semifinales de la Copa de la Reina. Ese mismo año, Lola volvió a ser reconocida como una de las mayores promesas del fútbol español al ser incluida por segunda vez en el Once de Oro del Fútbol Draft. El equipo repitió la tercera posición liguera la temporada siguiente y alcanzó los cuartos de final de la Copa, mientras que Gallardo se consolidó entre las mejores porteras de la competición.

En 2014 dio un nuevo paso dentro del club al ser nombrada una de las tres capitanas del equipo junto a Amanda Sampedro y Silvia Meseguer. Su liderazgo coincidió con el crecimiento definitivo del Atlético de Madrid femenino. El 26 de abril de 2015 el conjunto rojiblanco logró por primera vez en su historia clasificarse para la Liga de Campeones femenina tras finalizar subcampeón de Liga. Gallardo fue una de las grandes protagonistas de aquella campaña al convertirse en la segunda portera menos goleada del campeonato, con únicamente 16 goles encajados en 27 encuentros. Sin embargo, el sueño copero terminó en semifinales ante el Sporting Club de Huelva, precisamente uno de sus antiguos equipos.

La temporada 2015-16 supuso su estreno en la Liga de Campeones. El Atlético eliminó al Zorky Krasnogorsk en dieciseisavos de final antes de caer en octavos frente al poderoso Olympique de Lyon, que acabaría conquistando el torneo. A pesar de ello, aquella campaña quedaría grabada para siempre en la historia del club gracias a la conquista de la Copa de la Reina tras derrotar al FC Barcelona por 3-2 en la final, el primer gran título de la era moderna rojiblanca.

El éxito no se detuvo ahí. Durante la temporada 2016-17 el Atlético de Madrid conquistó el campeonato liguero y Gallardo fue una de las piezas clave del equipo, terminando como la tercera portera menos goleada de la competición. Un año después, en la campaña 2017-18, el equipo volvió a proclamarse campeón de Liga pese a caer prematuramente en la Liga de Campeones frente al Wolfsburgo. Gallardo volvió a firmar grandes registros defensivos y se consolidó como una de las mejores guardametas del país. La temporada 2018-19 supuso la culminación de una etapa dorada con la conquista de una tercera Liga consecutiva. De nuevo fue una de las porteras más fiables del campeonato, aunque el curso terminó con un sabor amargo en la final de la Copa de la Reina. El Atlético cayó derrotado ante la Real Sociedad en un encuentro marcado por un error suyo en el gol del empate del conjunto vasco. Afectada por lo sucedido, Gallardo pidió disculpas públicamente a través de las redes sociales y recibió el respaldo de la capitana Amanda Sampedro, quien recordó la importancia de la guardameta en los éxitos recientes del club.

En 2019 el Atlético incorporó a la internacional neerlandesa Sari van Veenendaal, generando una alternancia en la portería. Gallardo disputaba habitualmente los encuentros ligueros mientras que la neerlandesa era la elegida para la Liga de Campeones. Una lesión en la mano durante un entrenamiento complicó aún más la temporada de la sevillana, que tuvo que perderse varios encuentros importantes. Tras recuperarse volvió a competir por la titularidad hasta que la pandemia de Covid-19 provocó la suspensión de la competición. El Atlético concluyó aquella campaña como subcampeón de Liga y también cayó en las semifinales de la primera Supercopa de España. Finalmente, el 23 de junio de 2020 se anunció que Lola Gallardo no continuaría en el club tras no alcanzar un acuerdo para renovar su contrato. Su salida puso fin a una etapa de ocho temporadas en las que se convirtió en una de las futbolistas más importantes de la historia reciente del Atlético de Madrid, superando el centenar de partidos oficiales y ganándose el reconocimiento de la afición rojiblanca.

Pocos días después, el 1 de julio de 2020, se hizo oficial su fichaje por el Olympique de Lyon, vigente campeón de Europa y uno de los clubes más dominantes del fútbol femenino mundial. Sin embargo, su aventura en Francia no resultó como esperaba. Tras disputar un encuentro amistoso dio positivo por Covid-19 y estuvo varias semanas alejada de la competición. Una vez recuperada, fue incluida en la convocatoria para la Liga de Campeones, torneo que el conjunto francés volvió a conquistar tras imponerse al Wolfsburgo en la final. A pesar de formar parte de una plantilla plagada de estrellas, Gallardo tuvo pocas oportunidades debido a la presencia de Sarah Bouhaddi, que finalmente decidió continuar en el club cuando parecía destinada a abandonar la entidad. Sin los minutos que esperaba y tras una temporada en la que el Lyon fue subcampeón tanto de Liga como de Copa, la guardameta española decidió poner fin a su etapa en Francia en busca de un proyecto donde volver a sentirse protagonista.

Tras una temporada en el Olympique de Lyon, Lola Gallardo regresó al Atlético de Madrid el 16 de agosto de 2021. El club rojiblanco anunció oficialmente su vuelta mediante un contrato por dos temporadas, recuperando así a una de las futbolistas más emblemáticas de su historia reciente. Durante la campaña 2021-22 compartió protagonismo en la portería con la internacional sueca Hedvig Lindahl. En enero de 2022 recibió uno de los reconocimientos más especiales de su carrera cuando se instaló su placa conmemorativa en el Paseo de Leyendas del Atlético de Madrid, distinción reservada para aquellos jugadores y jugadoras que han superado los cien partidos oficiales con la camiseta rojiblanca. Esa misma temporada disputó la semifinal de la Supercopa de España, aunque fue suplente en la final, en la que el Atlético cayó por un contundente 7-0. A partir de entonces se consolidó nuevamente como titular en la Liga, perdiéndose únicamente un encuentro en el campeonato. El equipo finalizó en cuarta posición, a tan solo un punto de los puestos que daban acceso a la Liga de Campeones, mientras que en la Copa de la Reina cayó eliminado en octavos de final ante el Sporting de Huelva.

La temporada 2022-23 supuso un nuevo paso adelante en su liderazgo dentro del vestuario. Tras la salida de Amanda Sampedro, Lola recuperó el brazalete de capitana y se convirtió en una de las referencias absolutas del proyecto. El curso estuvo marcado por la irregularidad deportiva del equipo y por el relevo en el banquillo, circunstancias que terminaron llevando al Atlético a finalizar nuevamente en cuarta posición liguera. Sin embargo, la gran alegría de la temporada llegó en la Copa de la Reina. Las rojiblancas alcanzaron la final frente al Real Madrid en el Estadio Municipal de Butarque y protagonizaron una de las remontadas más memorables de los últimos años. Tras levantar un 2-0 en contra durante el tiempo añadido, el encuentro se decidió en la tanda de penaltis, donde Lola Gallardo se convirtió en la gran heroína al detener dos lanzamientos y contribuir decisivamente a la conquista del título.

En la campaña 2023-24 volvió a ser una de las piezas fundamentales del Atlético de Madrid. El equipo se mantuvo durante buena parte de la temporada en las posiciones de privilegio gracias a una sólida estructura defensiva y al rendimiento ofensivo de Sheila Guijarro. Sin embargo, varios resultados negativos en enfrentamientos directos durante el mes de febrero alejaron a las rojiblancas de la lucha por los primeros puestos. Tras la eliminación en semifinales de la Copa de la Reina y una dinámica irregular en Liga, el club decidió destituir a Manolo Cano y confiar el banquillo a Arturo Ruiz, técnico procedente del segundo filial. El cambio tuvo un efecto inmediato y el equipo encadenó una notable racha de victorias que permitió alcanzar el objetivo de clasificarse para la Liga de Campeones. El Atlético terminó tercero en la clasificación y Lola Gallardo firmó una de las mejores temporadas de su carrera, siendo elegida mejor jugadora del equipo en el mes de mayo y conquistando el Trofeo Zamora como guardameta menos goleada de la Liga F.

Durante la temporada 2024-25 mantuvo un nivel de rendimiento muy elevado y volvió a ser una de las futbolistas más fiables del conjunto rojiblanco. Disputó 27 encuentros ligueros y logró mantener la portería a cero en 15 de ellos, confirmando una vez más su regularidad y capacidad competitiva. Sus actuaciones le permitieron finalizar en segunda posición en la clasificación del Trofeo Zamora, únicamente superada por Cata Coll. Bajo la dirección técnica de Víctor Martín, el Atlético consiguió asegurar su clasificación para la Liga de Campeones en la última jornada del campeonato y alcanzó además la final de la Copa de la Reina. No obstante, el equipo no logró superar la ronda previa de la máxima competición continental y también quedó eliminado en las semifinales de la Supercopa de España.

Lola Gallardo es una portera de perfil clásico-modernizado, cuya principal fortaleza reside en la fiabilidad, el liderazgo y la gestión emocional de los partidos. A lo largo de su carrera ha evolucionado desde una guardameta eminentemente reactiva a una futbolista mucho más completa en la toma de decisiones y en la interpretación de los espacios.

Bajo palos destaca por sus reflejos en acciones a corta distancia. Posee una gran capacidad para reaccionar en segundos remates, situaciones de uno contra uno y disparos dentro del área. Su lectura de trayectorias le permite anticiparse con frecuencia al remate rival y suele mostrar una excelente colocación, reduciendo ángulos de disparo de forma muy eficiente. Es especialmente competitiva en encuentros de máxima exigencia y suele elevar su rendimiento en partidos decisivos.

En el juego aéreo ha sido históricamente una de las guardametas más dominantes de la Liga F. Su valentía en las salidas, su coordinación en el salto y su capacidad para imponerse en centros laterales le permiten transmitir mucha seguridad a la línea defensiva. Además, acostumbra a atacar el balón con decisión, evitando segundas jugadas dentro del área.

Uno de sus rasgos diferenciales es el liderazgo. Es una portera extremadamente comunicativa, ordena constantemente a la defensa y ejerce una influencia muy importante sobre la estructura colectiva del equipo. Desde categorías inferiores destacó precisamente por esa capacidad para dirigir a sus compañeras desde la portería, una característica que mantiene intacta en la actualidad.

En el apartado táctico sobresale por su lectura del juego. Interpreta bien cuándo debe proteger la portería y cuándo puede actuar como guardameta-líbero para corregir espacios a la espalda de la defensa. No es una especialista en jugar muy lejos de la portería como otras porteras de perfil más asociativo, pero sí posee una buena comprensión de los riesgos y rara vez toma decisiones precipitadas.

Con balón ha experimentado una notable evolución. Durante sus primeros años era una portera más orientada al juego directo, mientras que en las últimas temporadas ha mejorado considerablemente su precisión en el pase corto y en la construcción desde atrás. Aun así, su punto fuerte continúa siendo la seguridad antes que la creatividad. Prioriza conservar la posesión o encontrar una salida limpia antes que asumir riesgos innecesarios.

Entre los aspectos mejorables se encuentra la velocidad de ejecución con balón bajo presión alta, especialmente frente a equipos que presionan de manera muy agresiva. Tampoco destaca por tener uno de los golpeos más largos o precisos del panorama europeo, aunque compensa esa limitación con una excelente toma de decisiones.

En términos generales, Lola Gallardo puede definirse como una guardameta de alto nivel competitivo, muy fiable, dominante en el área, fuerte mentalmente y con una capacidad de liderazgo excepcional. Su experiencia, personalidad y regularidad la han convertido durante más de una década en una de las porteras de referencia del fútbol español y en una de las grandes figuras de la historia del Atlético de Madrid.

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