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Noticia | El sorteo de la UEFA Women’s Nations League ya tiene fecha: España se jugará el billete olímpico a Los Ángeles 2028

(Fuente: RFEF?

🚨 La UEFA celebrará el próximo 3 de noviembre el sorteo de la fase de liga de la Women’s Nations League 2027, una competición que volverá a poner a prueba a la selección española y que tendrá un premio añadido de enorme importancia: las cuatro plazas olímpicas reservadas a las ganadoras de los grupos de la Liga A. La vigente campeona del mundo, ya clasificada para el Mundial de Brasil 2027, llega a esta cita reforzada tras imponerse a Estados Unidos por 0-2 y empatar a dos goles en su segunda visita al combinado norteamericano.

El calendario internacional del fútbol femenino comienza a mirar hacia una de las fechas más importantes de los próximos meses. El martes 3 de noviembre, las selecciones europeas conocerán el camino que deberán recorrer en la fase de liga de la UEFA Women’s Nations League 2027. El sorteo, previsto en el calendario oficial de la UEFA, supondrá el primer paso de una competición que volverá a concentrar buena parte de la atención internacional.

España afrontará esta nueva edición con el objetivo de mantener su protagonismo en el torneo y seguir consolidándose entre las grandes potencias del fútbol femenino mundial. Sin embargo, la importancia de la cita irá mucho más allá de la posibilidad de conquistar un nuevo título. En esta ocasión, la competición también será decisiva para determinar qué selecciones europeas obtienen su clasificación para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.

El reglamento de la UEFA establece que las cuatro selecciones que terminen primeras de sus respectivos grupos de la Liga A conseguirán una plaza para el torneo olímpico femenino. Se trata de una condición fundamental para entender la trascendencia del sorteo: no bastará con realizar una buena fase de liga ni con terminar entre las mejores clasificadas. Para asegurarse el billete olímpico por esta vía, España deberá ganar su grupo.

La selección española conoce bien lo que significa competir en unos Juegos Olímpicos. En París 2024, el combinado nacional participó por primera vez en el torneo olímpico femenino y estuvo a punto de subir al podio. Sin embargo, la aventura terminó con un cuarto puesto después de perder ante Alemania en el encuentro por la medalla de bronce.

Aquella derrota dejó a España a las puertas de una medalla que habría puesto el broche a una participación histórica. El equipo español había alcanzado las rondas decisivas de la competición, pero no pudo culminar su recorrido con un metal olímpico. Los Ángeles 2028 representa, por tanto, una nueva oportunidad para regresar al escenario olímpico y aspirar a mejorar aquel resultado.

El camino, no obstante, exigirá máxima regularidad desde el comienzo. Con el sistema de clasificación previsto para la Nations League 2027, únicamente las cuatro ganadoras de grupo de la Liga A obtendrán las plazas olímpicas europeas previstas en esta vía. Una segunda posición no garantizará la clasificación para Los Ángeles, por lo que cada encuentro de la fase de liga adquirirá un valor determinante.

La exigencia deportiva será elevada para una selección que ha protagonizado algunos de los capítulos más importantes de la historia reciente del fútbol femenino. España ha demostrado su capacidad para competir por los títulos más importantes y ahora deberá trasladar ese nivel a una fase de grupos en la que cualquier tropiezo puede complicar sus aspiraciones.

El sorteo permitirá conocer a los adversarios frente a los que deberá medirse el combinado nacional y establecerá las primeras coordenadas de una carrera que desembocará en dos grandes objetivos: la lucha por el título de la Nations League y la clasificación olímpica. La competición también se enmarca en un ciclo internacional que conducirá a la Eurocopa femenina de Alemania 2029, por lo que su importancia se extenderá más allá de los próximos meses.

Antes de afrontar ese desafío, España ya ha resuelto una de las grandes tareas de su calendario: clasificarse para la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2027, que se disputará en Brasil del 24 de junio al 25 de julio. La selección selló su presencia en la cita mundialista tras finalizar primera de su grupo en la fase de clasificación europea, por delante de Inglaterra, Islandia y Ucrania.

El combinado dirigido por Sonia Bermúdez cumplió así el objetivo de asegurar su presencia en el campeonato del mundo y defender el título conquistado en Australia y Nueva Zelanda en 2023. La clasificación permite a las internacionales afrontar los próximos compromisos con la tranquilidad de tener garantizada su participación en Brasil, aunque la exigencia competitiva continuará siendo máxima.

La Copa del Mundo será uno de los grandes acontecimientos del próximo verano y supondrá una nueva oportunidad para que España demuestre que su éxito mundialista no fue un episodio aislado. La selección llegará como vigente campeona y con la responsabilidad de defender su corona en un torneo que reunirá a las mejores selecciones del planeta.

En ese contexto, la Nations League adquiere una dimensión adicional. La competición permitirá mantener el ritmo competitivo internacional y empezar a construir el camino hacia Los Ángeles 2028, sin perder de vista la preparación para el Mundial. El calendario exigirá gestionar con precisión las cargas físicas, la continuidad del grupo y las necesidades de una selección que aspira a mantenerse en la élite durante los próximos años.

La reciente ventana internacional de octubre ha dejado, además, motivos para el optimismo. España se midió en dos ocasiones a Estados Unidos, la selección que ocupa la segunda posición del ranking mundial femenino, y cerró la doble cita con una victoria y un empate que reforzaron su posición en la clasificación internacional.

El primer encuentro se disputó en Washington y terminó con un triunfo español por 0-2. La selección ofreció una actuación eficaz, aprovechó sus oportunidades y consiguió imponerse a uno de los rivales más exigentes del panorama internacional. La victoria tuvo un valor especial por producirse a domicilio y ante un equipo que llegaba como una de las grandes referencias del fútbol femenino mundial.

Tres días después, ambos conjuntos volvieron a encontrarse en Chester, Pensilvania. España llegó a dominar el marcador por 0-2, pero Estados Unidos reaccionó tras el descanso y terminó rescatando un empate a dos goles. El resultado dejó sensaciones contrapuestas: por un lado, la capacidad española para competir y adelantarse ante una potencia mundial; por otro, la necesidad de gestionar mejor las ventajas cuando el rival aumenta su presión.

La protagonista de aquella segunda cita fue Alexia Putellas, que alcanzó los 150 partidos con la selección española absoluta. La centrocampista marcó el primer gol y asistió a Salma Paralluelo en el segundo, firmando una actuación destacada en una noche histórica para su trayectoria internacional. Estados Unidos logró igualar el encuentro en los minutos finales, pero España se marchó de territorio norteamericano sin conocer la derrota en la doble confrontación.

El balance de la ventana fue, por tanto, positivo. Una victoria y un empate ante Estados Unidos reforzaron la confianza de un equipo que continúa midiendo su nivel frente a las principales potencias del fútbol femenino. Los resultados también tuvieron reflejo en la clasificación mundial de la FIFA, cuya actualización del 20 de octubre confirmó a España en el primer puesto y amplió su ventaja sobre el combinado estadounidense.

Ser la número uno del ranking mundial no garantiza títulos ni victorias futuras, pero constituye una señal del rendimiento sostenido de la selección. España ha conseguido mantenerse en la cima gracias a una trayectoria que combina éxitos internacionales, competitividad y una generación de futbolistas acostumbradas a disputar encuentros de máxima exigencia.

Este momento deportivo también permite dejar atrás, al menos parcialmente, el sabor amargo de la final de la Eurocopa de Suiza 2025. España alcanzó la final continental y se quedó a un paso del título tras perder frente a Inglaterra en la tanda de penaltis, después de un encuentro que terminó empatado. La derrota fue dolorosa para un equipo que había mostrado argumentos para proclamarse campeón, pero que tuvo que conformarse con el subcampeonato.

Aquel desenlace dejó una herida deportiva, especialmente por la oportunidad perdida de conquistar la primera Eurocopa femenina de su historia. Sin embargo, la selección ha sabido continuar su camino, asegurando su clasificación para el Mundial de Brasil y firmando una ventana de octubre con resultados destacados frente a Estados Unidos.

La capacidad para reaccionar después de una derrota importante constituye uno de los aspectos más relevantes de la evolución del equipo. España no ha renunciado a sus aspiraciones y ha mantenido su presencia entre las selecciones más competitivas del mundo. Los resultados recientes refuerzan la idea de que el combinado nacional dispone de argumentos para afrontar los próximos desafíos con ambición.

La memoria más reciente invita, además, a recordar el último enfrentamiento de España con Alemania en una final de la Nations League. Ambos combinados protagonizaron una eliminatoria que terminó decantándose del lado español después de dos partidos que exigieron paciencia, personalidad y una enorme capacidad competitiva.

El encuentro de ida concluyó con un empate sin goles en Alemania. Todo quedó pendiente para la vuelta, disputada en el Estadio Metropolitano, donde la selección española firmó una actuación memorable y venció por 3-0 para proclamarse campeona. El resultado global de 3-0 permitió a España levantar el trofeo y confirmar su capacidad para responder en una final de enorme trascendencia.

La victoria ante Alemania tuvo un significado especial por la entidad del rival y por el escenario en el que se produjo. El Metropolitano se convirtió en el marco de una celebración que reforzó el vínculo entre la selección y sus aficionados, al tiempo que confirmó la capacidad del equipo para imponerse en los escenarios de máxima exigencia.

El contraste con el recuerdo olímpico de París añade un componente particular a la nueva edición. Alemania fue la selección que privó a España de la medalla de bronce en 2024 y, posteriormente, el rival al que el combinado nacional superó para conquistar la Nations League. Dos enfrentamientos con desenlaces diferentes que reflejan tanto la exigencia del fútbol internacional como la capacidad de respuesta de una selección que continúa acumulando experiencia al máximo nivel.

Ahora, el horizonte vuelve a situarse en una gran cita internacional. La posibilidad de regresar a los Juegos Olímpicos estará presente desde el primer momento y obligará a España a afrontar el torneo con la máxima ambición. No habrá margen para confiar únicamente en el prestigio acumulado ni en los éxitos anteriores: el billete a Los Ángeles deberá ganarse sobre el terreno de juego.

El sorteo del 3 de noviembre marcará el comienzo de ese recorrido. España conocerá a sus rivales y podrá empezar a preparar una fase de liga en la que cada punto tendrá un peso específico. La recompensa será doble: competir por una nueva corona continental y acercarse a una cita olímpica que el fútbol femenino español quiere volver a disputar.

La cuenta atrás ya ha comenzado. Los Ángeles 2028 aparece en el horizonte y la UEFA Women’s Nations League será una de las claves para determinar qué selecciones europeas estarán presentes en la competición. Para España, el desafío será convertir su condición de aspirante en resultados y asegurarse una de las cuatro plazas que se repartirán entre las ganadoras de grupo de la Liga A.

El recuerdo de París, la victoria frente a Alemania en el Metropolitano, la clasificación para Brasil y los resultados cosechados ante Estados Unidos acompañarán a la selección en una nueva aventura. El primer paso llegará el 3 de noviembre, cuando el sorteo comience a dibujar el camino de España hacia una competición en la que ya no solo estará en juego el prestigio de levantar un trofeo, sino también el sueño de volver a competir bajo los cinco anillos olímpicos.

(Fuente: RFEF)

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