“El Partido de Manu”

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La crónica | El Valencia C.F. ya sonríe (2-1)

(Fuente: “El Partido de Manu”) Creatividad: reinassinfiltro

➡️ El conjunto che conquista su primera victoria desde su regreso a la élite y comienza a dejar atrás las dificultades de su vuelta a la Liga F Moeve.

La previa |

(Fuente: Liga F Moeve)

El conjunto valencianista recibe a las armeras en el Estadi Antonio Puchades con la necesidad de estrenar su casillero de puntos después de ocho jornadas sin conocer la victoria. Las de Iñaki Goikoetxea, sextas clasificadas con 12 puntos, afrontan el desplazamiento con el objetivo de mantener su condición de invictas a domicilio.

La Liga F Moeve alcanza una nueva estación en su calendario con un enfrentamiento de necesidades contrapuestas. El Valencia CF y la SD Eibar se citan este sábado 31 de octubre, a partir de las 12:00 horas, en el Estadi Antonio Puchades, en un encuentro correspondiente a la novena jornada del campeonato liguero.

Dos equipos, dos realidades y un mismo objetivo: competir por tres puntos que pueden tener una importancia considerable en sus respectivas aspiraciones. Mientras el conjunto valencianista necesita encontrar una respuesta a su complicado comienzo de temporada, el cuadro armero pretende seguir construyendo una campaña marcada por la regularidad y la competitividad.

El fútbol, en ocasiones, concede oportunidades para cambiar el rumbo cuando más se necesitan. Y eso es precisamente lo que buscará el Valencia CF ante su afición, en una mañana que puede convertirse en un punto de inflexión para un equipo que todavía no ha conseguido estrenar su casillero de puntos.

Las valencianistas afrontan una de las citas más importantes de este primer tramo de competición. Después de ocho encuentros disputados, el conjunto che continúa ocupando la última posición de la clasificación, con cero puntos y la necesidad de transformar las buenas intenciones en resultados.

La situación clasificatoria obliga a las locales a dar un paso adelante. No se trata únicamente de conseguir la primera victoria, sino de encontrar argumentos competitivos que permitan recuperar la confianza y afrontar con otra perspectiva las próximas jornadas.

El Valencia CF sabe que el calendario no concede demasiadas treguas. Cada partido representa una oportunidad para comenzar a reducir las distancias con sus rivales y evitar que la diferencia de puntos se convierta en un obstáculo todavía mayor conforme avance la temporada.

La novena jornada aparece, por tanto, como una oportunidad para comenzar a cambiar una dinámica que está condicionando el inicio de curso valencianista. El Antonio Puchades deberá convertirse en un aliado para un equipo que necesita sentirse respaldado en un momento especialmente delicado.

Enfrente estará una SD Eibar que llega con una realidad completamente diferente. El conjunto guipuzcoano ocupa la sexta posición de la clasificación, con 12 puntos, después de haber conseguido tres victorias, tres empates y dos derrotas en sus primeros ocho compromisos ligueros.

Las diferencias clasificatorias son evidentes, aunque el fútbol siempre reserva espacio para las sorpresas. Las armeras no pueden permitirse ningún exceso de confianza ante un adversario que afronta el encuentro con una motivación especial y que necesita convertir su urgencia en energía competitiva.

El conjunto valencianista llega a esta novena jornada después de visitar al Atlético de Madrid en el último compromiso liguero. Las de Fernando Felipo cayeron por 4-0 en un encuentro exigente ante uno de los equipos que aspiran a mantenerse en la zona alta de la clasificación.

está atravesando el Valencia para encontrar continuidad durante los noventa minutos. La capacidad para mantener el orden defensivo, reducir los espacios y competir ante las situaciones de superioridad de sus adversarios será uno de los aspectos que deberá mejorar.

Sin embargo, el resultado de Alcalá de Henares ya forma parte del pasado. La plantilla valencianista necesita mirar hacia delante y centrar todos sus esfuerzos en un enfrentamiento que ofrece una nueva posibilidad de cambiar la trayectoria del equipo.

Fernando Felipo continuará ocupando el banquillo como entrenador interino. El técnico tendrá la responsabilidad de dirigir a un equipo que necesita recuperar sensaciones, encontrar estabilidad y, especialmente, transformar el trabajo realizado durante la semana en una actuación capaz de acercarle a su primer resultado positivo.

La continuidad del técnico interino representa también una oportunidad para que el vestuario encuentre referencias claras sobre el terreno de juego. En un contexto de máxima exigencia, la confianza y la comunicación entre las futbolistas pueden resultar determinantes para recuperar la competitividad.

El regreso de Camila Sáez constituye una de las noticias más positivas para el conjunto valencianista. La futbolista chilena vuelve a estar disponible después de cumplir su correspondiente sanción y podrá reforzar una línea defensiva que necesita recuperar efectivos y estabilidad.

Su regreso adquiere especial importancia por el contexto del encuentro. Frente a un Eibar que ha demostrado capacidad para aprovechar sus oportunidades, disponer de una alternativa más en defensa permitirá al cuerpo técnico afrontar el partido con mayores posibilidades de configuración.

No todas las noticias son positivas para las locales. Jana Xin, Débora García, Andrea Recio y Danielle Marcano no estarán disponibles para afrontar el compromiso, cuatro ausencias que condicionan las alternativas del Valencia CF.

La ausencia de Danielle Marcano merece una consideración especial por su aportación ofensiva durante este inicio de temporada. La atacante figura entre las principales referencias goleadoras del conjunto valencianista y su baja obligará a buscar nuevas soluciones para generar peligro en el área rival.

El Valencia deberá encontrar diferentes vías para acercarse a la portería defendida por el conjunto armero. La movilidad de sus futbolistas ofensivas, la profundidad por los costados y la capacidad para aprovechar las acciones a balón parado pueden adquirir una importancia considerable.

El equipo necesita, además, encontrar un equilibrio entre la necesidad de atacar y la obligación de protegerse defensivamente. Adelantar las líneas sin una estructura adecuada podría ofrecer espacios a un rival que sabe aprovechar las transiciones.

La paciencia también será un elemento fundamental. El Valencia no puede permitir que la ansiedad por conseguir su primera victoria condicione su toma de decisiones, especialmente si el encuentro llega a sus minutos decisivos sin que el marcador refleje sus intenciones.

El primer objetivo será competir desde el pitido inicial. Mantener la concentración, ganar los duelos individuales y evitar errores que puedan penalizar al equipo serán aspectos indispensables para aspirar a un resultado positivo.

En el otro lado del enfrentamiento aparece una SD Eibar que ha conseguido construir una trayectoria mucho más estable durante las primeras jornadas. Las futbolistas dirigidas por Iñaki Goikoetxea llegan a Valencia con 12 puntos y la intención de seguir consolidándose en la zona media-alta de la clasificación.

El conjunto armero ha demostrado que puede competir ante diferentes perfiles de adversario. Su capacidad para mantener el orden, aprovechar los momentos favorables y encontrar soluciones en encuentros igualados constituye una de sus principales señas de identidad.

La clasificación respalda el trabajo realizado hasta el momento. Tres victorias, tres empates y dos derrotas permiten al Eibar afrontar esta novena jornada con una posición relativamente cómoda, aunque todavía con mucho recorrido por delante.

Su último compromiso liguero terminó con un empate 2-2 frente al Madrid CFF en Ipurua. Las armeras demostraron capacidad de reacción para remontar y terminar sumando un punto en un partido que exigió una respuesta colectiva. 

afrontar una visita en la que será importante mantener la personalidad competitiva. El Eibar deberá saber interpretar los diferentes momentos del encuentro y evitar que la necesidad valencianista le obligue a renunciar a su propio planteamiento.

Uno de los datos más interesantes de la trayectoria armera es su rendimiento lejos de Ipurua. El conjunto guipuzcoano todavía no conoce la derrota como visitante, una circunstancia que refuerza su confianza antes de desplazarse hasta el Antonio Puchades.

La solidez fuera de casa puede convertirse en un factor diferencial. El Eibar ha demostrado que sabe competir sin necesidad de asumir constantemente el protagonismo y que puede encontrar resultados positivos desde una estructura colectiva bien organizada.

Iñaki Goikoetxea conoce la importancia de mantener esa identidad. El técnico ha conseguido que su equipo afronte los desplazamientos con personalidad y sin complejos, una característica que deberá volver a demostrar ante un Valencia especialmente necesitado.

El entrenador armero trasladó un mensaje de confianza durante su comparecencia ante los medios de comunicación: «Vamos con la confianza de que creemos que estamos haciendo bien las cosas».

Sus palabras reflejan el estado de ánimo de un equipo que quiere continuar creciendo desde el trabajo diario. La confianza no implica relajación, sino la convicción de que el camino recorrido hasta ahora ofrece argumentos suficientes para seguir compitiendo.

Además, el Eibar llegará a Valencia sin ninguna baja confirmada. Goikoetxea podrá contar con todas sus futbolistas disponibles para preparar el encuentro, una circunstancia favorable a la hora de configurar el once inicial y gestionar las alternativas durante el partido.

Disponer de toda la plantilla representa una ventaja en una competición tan exigente como la Liga F Moeve. La posibilidad de mantener una estructura reconocible y contar con diferentes alternativas desde el banquillo permitirá al conjunto visitante afrontar el encuentro con mayor margen de maniobra.

Las armeras buscarán imponer su ritmo y aprovechar las posibles dificultades de un Valencia que necesita asumir riesgos para conseguir su primera victoria. La gestión de los espacios será fundamental para evitar que las locales encuentren situaciones favorables cerca del área.

El encuentro presenta un contraste evidente entre la urgencia del Valencia y la estabilidad que intenta consolidar el Eibar. Las locales necesitan puntos para comenzar a abandonar la última posición, mientras que las visitantes quieren prolongar su buena dinámica y mantenerse en la zona tranquila de la clasificación.

Sin embargo, el contexto clasificatorio no debe convertirse en el único argumento para interpretar el enfrentamiento. El Valencia juega ante su afición y tiene la oportunidad de transformar la presión en un estímulo para competir con mayor determinación.

El Antonio Puchades será un escenario importante para comprobar la respuesta de las valencianistas. La conexión con la grada, la intensidad de los primeros minutos y la capacidad para transmitir confianza pueden resultar determinantes en una cita en la que cada detalle tendrá un valor especial.

Para el Eibar, el principal desafío consistirá en gestionar la presión ambiental y evitar que la necesidad del rival modifique su propio planteamiento. Las visitantes deberán mantener la concentración y aprovechar cualquier oportunidad para imponer sus condiciones.

La batalla por el centro del campo puede marcar buena parte del desarrollo del encuentro. El equipo que consiga controlar la circulación, ganar las segundas jugadas y evitar las pérdidas en zonas comprometidas tendrá más posibilidades de acercarse a su objetivo.

También será importante observar el comportamiento de ambas defensas ante las acciones a balón parado. En partidos de máxima igualdad, este tipo de situaciones puede convertirse en una vía decisiva para encontrar el camino hacia el gol.

El Valencia necesita mostrar una versión más sólida, especialmente cuando no tenga la posesión. Evitar que el Eibar encuentre espacios entre líneas y proteger las zonas próximas al área serán dos tareas fundamentales para reducir las posibilidades visitantes.

Las armeras, por su parte, intentarán aprovechar su mayor estabilidad competitiva. La capacidad para interpretar los momentos del encuentro y seleccionar cuándo acelerar o bajar el ritmo puede ofrecerles una ventaja importante.

El primer gol también tendrá una trascendencia especial. Si el Valencia consigue adelantarse, podrá afrontar el resto del encuentro con una confianza que todavía no ha podido encontrar durante esta temporada. Si es el Eibar quien golpea primero, las locales tendrán que gestionar una situación de máxima exigencia.

En cualquier caso, el desarrollo del partido exigirá concentración hasta el último minuto. Las valencianistas necesitan demostrar que pueden competir independientemente de las circunstancias del marcador, mientras que las armeras no pueden descuidar su estructura ante un adversario que saldrá decidido a cambiar su historia reciente.

La Ciudad Deportiva del Valencia CF volverá a convertirse en el punto de encuentro del fútbol femenino con un partido que reúne ingredientes suficientes para captar la atención de los aficionados a la Liga F Moeve.

El Estadi Antonio Puchades acogerá una cita en la que el conjunto local necesita recuperar la ilusión competitiva. La afición valencianista tendrá la oportunidad de acompañar a sus futbolistas en un momento en el que el apoyo desde la grada puede adquirir una dimensión especial.

El Eibar, mientras tanto, buscará prolongar su buen rendimiento como visitante y demostrar que su posición clasificatoria responde al trabajo desarrollado durante las primeras jornadas.

Dos proyectos con objetivos diferentes se encontrarán sobre el césped de Paterna. El Valencia quiere comenzar a escribir una nueva historia en esta temporada, mientras que el conjunto guipuzcoano pretende continuar construyendo la suya desde la regularidad.

La novena jornada plantea, por tanto, un enfrentamiento en el que los puntos tienen un valor que va más allá de la clasificación. Para las locales, pueden representar el impulso emocional que tanto necesitan; para las visitantes, una nueva oportunidad de reafirmar su crecimiento.

El fútbol femenino volverá a tener una cita destacada en la mañana del sábado. Valencia CF y SD Eibar pondrán frente a frente dos realidades diferentes, pero unidas por la misma ambición de competir y sumar.

Las valencianistas tienen ante sí la posibilidad de cambiar el rumbo de su temporada. Las armeras, la oportunidad de demostrar que su buen comienzo no es casualidad.

Porque en la Liga F Moeve cada jornada escribe una nueva historia, y el Antonio Puchades será el escenario en el que Valencia y Eibar buscarán protagonizar la suya.

(Fuente: Liga F Moeve)

El duelo a fondo |

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🔜 NEXT GAME |

🏆 Liga F Moeve | Jornada 9

🔥 Temporada 2026-2027 🔥

🤍 Valencia CF 🆚 SD Eibar 🔵🔴

🙌🏻 Fútbol femenino | Primera División

📅 Sábado, 31 de octubre de 2026

⏰ 12:00 h (hora peninsular española)

📺 DAZN | RTVE Play

🏟️ Estadi Antonio Puchades | Paterna (Valencia)

Los onces |

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Hay victorias que valen tres puntos y victorias que significan mucho más. El Valencia CF encontró en el Estadi Antonio Puchades una de esas tardes capaces de cambiar el estado de ánimo de un equipo, devolverle la confianza y abrir una nueva puerta a la esperanza. Después de nueve jornadas de sufrimiento, dudas y una búsqueda constante de respuestas, el conjunto valencianista consiguió estrenar su casillero de victorias en la Liga F Moeve con una remontada de enorme carácter frente a la SD Eibar (2-1). Yasmin Mrabet, protagonista absoluta del encuentro, firmó los dos tantos de las locales y se convirtió en la gran heroína de una mañana que terminó con el corazón de la afición che en un puño.

El fútbol tenía preparada una prueba de resistencia para un Valencia que llegaba a la novena jornada como el único equipo de la competición que todavía no había conseguido sumar puntos. La urgencia clasificatoria acompañaba a las valencianistas, obligadas a encontrar una reacción después de un comienzo de temporada especialmente complicado. Enfrente, una SD Eibar que aspiraba a prolongar su buena dinámica y que terminó llevando al límite a las locales, incluso cuando el conjunto de Fernando Felipo parecía tener el encuentro bajo control.

La victoria llegó en un contexto de máxima exigencia para un equipo que continúa dirigido de manera interina por Fernando Felipo, coordinador de la Academia VCF, tras la destitución de Mikel Crespo. El técnico afrontaba su segundo partido consecutivo al frente del conjunto valencianista con el desafío de transformar el trabajo diario en una respuesta competitiva. El resultado final premió la insistencia de sus futbolistas, que supieron levantarse después de encajar un gol nada más comenzar la segunda mitad y encontraron en Yasmin Mrabet la inspiración necesaria para cambiar el destino del encuentro.

La presencia de Brooke Elby en el palco, en representación de Pitchwise Holdings, propietario del 42 % de las acciones del Valencia CF desde la semana anterior, añadió un elemento institucional a una cita marcada, sobre todo, por la necesidad deportiva. Sobre el césped, sin embargo, las protagonistas tenían una prioridad mucho más inmediata: conseguir una victoria que permitiera al equipo abandonar la dinámica de derrotas y comenzar a construir una reacción desde los resultados.

El Valencia salió decidido a asumir el protagonismo. Consciente de la importancia del encuentro, el conjunto local trató de instalarse en campo contrario desde los primeros compases, buscando profundidad y continuidad en sus ataques. Las valencianistas entendieron que necesitaban dar un paso adelante, competir con personalidad y aprovechar el factor campo para imponer sus condiciones ante un Eibar que llegaba con mayor tranquilidad clasificatoria.

La intensidad inicial permitió a las che acercarse a las inmediaciones del área armera y generar situaciones que invitaban al optimismo. El equipo valencianista movió el balón con la intención de encontrar espacios en una defensa que trataba de mantenerse ordenada y evitar que las locales pudieran traducir su iniciativa en ocasiones claras. La propuesta tenía sentido, pero faltaba el último detalle para convertir el dominio en una ventaja tangible.

Las oportunidades comenzaron a sucederse sin que el marcador se moviera. El Valencia acumulaba argumentos para pensar que el primer gol podía llegar, aunque la falta de acierto volvía a poner a prueba la paciencia de un equipo necesitado de buenas noticias. Cada ocasión desaprovechada aumentaba la importancia de mantener la concentración y evitar que el Eibar encontrara la manera de castigar los espacios que pudieran aparecer.

El conjunto de Iñaki Goikoetxea, mientras tanto, resistía. Las armeras trataron de proteger su estructura defensiva, minimizar los riesgos y esperar su oportunidad para hacer daño. Su planteamiento exigía concentración y disciplina, dos elementos indispensables para contener a un rival que necesitaba ganar y que, por ese mismo motivo, estaba dispuesto a asumir más responsabilidades ofensivas.

El primer tiempo avanzó entre la iniciativa valencianista y la resistencia visitante. Las locales encontraron mejores sensaciones con balón, pero no consiguieron transformar esa superioridad en goles. El Eibar, por su parte, logró mantener el encuentro abierto y marcharse al descanso con un resultado que le permitía seguir creyendo en sus posibilidades.

El 0-0 al intermedio dejaba todo pendiente para una segunda mitad que prometía emociones fuertes. El Valencia había realizado méritos para adelantarse, pero necesitaba convertir sus buenas intenciones en eficacia. El Eibar sabía que, si conseguía golpear en el momento oportuno, podía aprovechar la presión que acompañaba a su adversario.

(Fuente: “El Partido de Manu”) Creatividad: reinassinfiltro

Y ese momento llegó prácticamente desde la reanudación.Apenas habían transcurrido treinta segundos de la segunda parte cuando Sara Martín aprovechó un balón muerto para adelantar al conjunto armero. La futbolista visitante encontró la oportunidad de golpear desde lejos y sorprendió a Pinguet, que se encontraba adelantada. El disparo terminó en el fondo de la portería y transformó de golpe el escenario de un partido que hasta entonces había transcurrido sin goles.

El 0–1 en el minuto 46 de juego supuso un golpe para las valencianistas. Después de una primera mitad en la que habían tratado de llevar la iniciativa, el equipo se encontró por detrás en el marcador nada más regresar de los vestuarios. El gol de Sara Martín amenazaba con prolongar una historia demasiado repetida durante las primeras jornadas: competir, buscar soluciones y terminar sin recompensa.

Pero esta vez el Valencia no se rindió.Las locales reaccionaron con personalidad y mantuvieron su intención de buscar la portería contraria. Lejos de dejarse arrastrar por la frustración, las valencianistas encontraron fuerzas para volver a instalarse en campo rival y tratar de recuperar el control del encuentro. La respuesta era indispensable, no solamente por el resultado, sino también por la necesidad de demostrar que el equipo podía sobreponerse a los golpes.

La insistencia encontró su premio diez minutos después del tanto visitante. Yasmin Mrabet apareció para devolver la igualdad al marcador con un remate de cabeza que culminó una acción a balón parado. Pauleta puso un centro preciso desde una falta lateral y la futbolista valencianista atacó el envío para conectar un testarazo que terminó superando a la guardameta armera.

El 1-1 en el minuto 55 del choque liberó parte de la tensión acumulada en el Antonio Puchades. El Valencia volvía a estar dentro del partido y encontraba en una de sus principales protagonistas la respuesta que necesitaba. Mrabet no solo había devuelto la igualdad, sino que también había ofrecido a sus compañeras una razón más para creer en una remontada que, minutos antes, parecía mucho más complicada.

El gol reforzó el ánimo de las locales, que continuaron buscando el segundo tanto. El conjunto valencianista sabía que tenía una oportunidad importante para cambiar el rumbo de su temporada y no quería conformarse con un empate. La primera victoria seguía siendo el objetivo, y el equipo decidió mantener su apuesta ofensiva para intentar completar la remontada.

Sin embargo, cuando el Valencia parecía preparado para dar el siguiente paso, el partido volvió a girar de manera inesperada.

Gema Climent fue expulsada con tarjeta roja directa después de una revisión del vídeoarbitraje. La acción se produjo cuando la futbolista trató de cortar el avance de Carla mediante una patada sin balón. Tras revisar la jugada, el equipo arbitral decidió mostrarle la roja, dejando a las valencianistas en inferioridad numérica en un momento especialmente delicado.

La expulsión representó un nuevo obstáculo para un Valencia que acababa de recuperar la igualdad y buscaba completar su remontada. Con una futbolista menos, el conjunto local debía reorganizarse, gestionar mejor sus esfuerzos y encontrar la manera de mantener su amenaza ofensiva sin descuidar el trabajo defensivo.

El escenario parecía favorecer al Eibar. Las visitantes disponían de una ventaja numérica que podía resultar determinante durante el tramo final y tenían ante sí la posibilidad de aprovechar el desgaste de las locales. Para el equipo de Goikoetxea, la expulsión abría una oportunidad de oro para recuperar el control y buscar una victoria que parecía estar a su alcance, pero el Valencia tenía otros planes en mente.

Lejos de venirse abajo, las valencianistas volvieron a encontrar una respuesta de enorme valor competitivo. La inferioridad numérica no apagó su ambición y el equipo siguió buscando la portería rival, consciente de que todavía quedaba tiempo para completar una remontada que habría resultado especialmente significativa después de tantas semanas sin puntuar.

Yasmin Mrabet volvió a aparecer cuando más la necesitaba su equipo. La futbolista firmó el segundo tanto valencianista en una acción que reprodujo prácticamente el mecanismo del primero. Pauleta volvió a poner un centro desde una acción a balón parado y Mrabet, de nuevo de cabeza, conectó el remate que terminó convirtiéndose en el 2–1 cuando el reloj indicaba el minuto 67 y la remontada se concretó.

El Antonio Puchades encontró entonces motivos para creer en una victoria que, por el desarrollo del encuentro, ya tenía un valor extraordinario. El doblete de Mrabet culminaba la remontada y situaba al Valencia por delante en el marcador pese a jugar con diez futbolistas. La protagonista de la mañana había convertido dos centros de Pauleta en dos goles decisivos y se erigía en la gran referencia de un equipo que se negaba a aceptar su destino.

La actuación de Yasmin Mrabet tuvo un reconocimiento añadido al término del encuentro, cuando fue distinguida como MVP. El premio individual puso nombre propio a una victoria colectiva que exigió insistencia, capacidad de reacción y fortaleza mental. Sus dos remates de cabeza no solo dieron la vuelta al marcador: permitieron al Valencia acercarse a una victoria que necesitaba desde hacía demasiado tiempo.

Pauleta también tuvo una participación determinante en la remontada. Sus dos centros desde faltas laterales encontraron en Mrabet una rematadora decisiva, convirtiendo las acciones a balón parado en una de las principales armas ofensivas del conjunto valencianista. La conexión entre ambas futbolistas terminó siendo una de las claves de un encuentro que se resolvió a partir de pequeños detalles.

Con el 2-1, el Valencia parecía haber encontrado el premio a su insistencia. Sin embargo, el partido todavía guardaba un último capítulo, un desenlace cargado de tensión que obligó a las locales a resistir durante un tiempo añadido que se hizo interminable.

El encuentro entró en una fase de máxima incertidumbre. Con diez futbolistas y una ventaja mínima, el conjunto de Fernando Felipo tuvo que redoblar sus esfuerzos para proteger su portería. El Eibar, consciente de que tenía una oportunidad para rescatar al menos un punto, adelantó sus intenciones y buscó la manera de aprovechar la superioridad numérica.

Los minutos finales se convirtieron en una prueba de resistencia para las valencianistas. Las armeras apretaron con Ángeles y Thirsa, tratando de encontrar espacios y generar situaciones que les permitieran volver a igualar el marcador. El Valencia tuvo que defender su ventaja con todo lo que tenía, consciente de que cada balón podía decidir el desenlace de una mañana que había pasado por prácticamente todos los estados emocionales posibles.

Los diez minutos de añadido anunciados por el equipo arbitral prolongaron el sufrimiento de las locales. La intervención del vídeoarbitraje añadió todavía más incertidumbre a un tramo final en el que el tiempo parecía avanzar mucho más despacio para quienes defendían la ventaja valencianista. El Eibar seguía buscando el empate y el Valencia necesitaba resistir hasta la última acción.

Entonces llegó la oportunidad más clara para el conjunto armero.En la última jugada del encuentro, Carmen Álvarez dispuso de un penalti para igualar el marcador y frustrar la celebración valencianista. La presión era máxima: un lanzamiento podía cambiar por completo el significado de una remontada que las locales habían construido con tanto esfuerzo. El empate habría supuesto un golpe durísimo para un Valencia que había sobrevivido a la expulsión y conseguido adelantarse con una futbolista menos.

Pero el lanzamiento terminó estrellándose en el palo.El balón no encontró la portería y el Antonio Puchades pudo respirar. El fallo de Carmen Álvarez puso punto final a una secuencia de acontecimientos que había llevado al Valencia desde la desventaja inicial hasta la victoria, pasando por una expulsión y un desenlace de máxima tensión. Las valencianistas habían estado a un paso de perder dos puntos en la última acción, pero la fortuna también terminó acompañando a un equipo que había luchado por cambiar su historia.

El pitido final confirmó el 2-1 y desató la alegría de un conjunto que llevaba nueve jornadas esperando este momento. La primera victoria de la temporada ya era una realidad. Después de ocho derrotas consecutivas, el Valencia consiguió sumar sus primeros tres puntos y demostrar que todavía tenía capacidad para reaccionar ante las adversidades.

La victoria adquiere una dimensión especial por la forma en la que se produjo. Las valencianistas no se limitaron a aprovechar una oportunidad favorable: tuvieron que remontar el gol inicial de Sara Martín, sobreponerse a la expulsión de Gema Climent y resistir un tramo final en el que el Eibar dispuso de un penalti para evitar la derrota. El equipo encontró en la adversidad una razón para insistir y terminó obteniendo la recompensa.

Para Fernando Felipo, el triunfo representa un impulso importante en su etapa como entrenador interino. El técnico consiguió conducir al equipo hacia una victoria que necesitaba con urgencia, aunque el resultado no elimina los desafíos que todavía tiene por delante el Valencia en su lucha por recuperar terreno en la clasificación. El siguiente paso será convertir esta alegría en un punto de partida y construir una dinámica más competitiva.

La SD Eibar, por su parte, se marchó de Paterna sin premio después de haber estado muy cerca de rescatar un punto. El gol de Sara Martín parecía abrirle el camino hacia un resultado positivo, pero los dos remates de Mrabet cambiaron el escenario y el penalti fallado por Carmen Álvarez terminó de cerrar una mañana cruel para las visitantes. Las armeras deberán pasar página y centrar sus esfuerzos en la próxima jornada.

El encuentro dejó también una protagonista indiscutible en el apartado ofensivo. Yasmin Mrabet firmó un doblete decisivo, fue elegida MVP y se convirtió en el rostro de una victoria que puede tener un peso considerable en el estado de ánimo del vestuario valencianista. Su capacidad para interpretar las acciones a balón parado y encontrar el momento adecuado para atacar el balón marcó la diferencia.

El Valencia necesitaba ganar, pero también necesitaba comprobar que podía competir cuando el contexto se volvía adverso. Ante el Eibar encontró esa respuesta. El equipo no dejó de buscar soluciones después del 0-1, no renunció a la victoria tras quedarse con diez y resistió hasta el último instante cuando el empate parecía amenazar con arrebatarle la recompensa.

La clasificación seguirá exigiendo trabajo, regularidad y resultados, pero el conjunto che ya tiene algo que hasta ahora le faltaba: una victoria sobre la que empezar a construir. Los tres puntos no resuelven todos los problemas de un inicio de temporada complicado, aunque sí ofrecen una oportunidad para recuperar confianza y mirar hacia delante con otra perspectiva.

El fútbol volvió a demostrar que los partidos no se terminan hasta el último segundo. El Valencia pasó de la frustración a la esperanza, de la desventaja a la remontada y de la inferioridad numérica a una resistencia colectiva que encontró su recompensa en el pitido final. Todo ello ante un Eibar que nunca dejó de competir y que estuvo a un lanzamiento de penalti de cambiar el desenlace.

En Paterna, la mañana terminó con una celebración que llevaba demasiado tiempo esperando. Yasmin Mrabet puso los goles, Pauleta aportó los centros decisivos y el equipo encontró la fuerza necesaria para sostener una ventaja que estuvo cerca de escaparse en la última jugada. La primera victoria ya está en el casillero valencianista y el desafío, a partir de ahora, consiste en demostrar que este 2-1 puede marcar el comienzo de una nueva etapa.

Porque algunas victorias no cambian una temporada de un día para otro, pero sí pueden cambiar la manera de afrontarla. El Valencia CF encontró ante la SD Eibar el primer motivo para sonreír en esta Liga F Moeve. Y lo hizo con una remontada sufrida, un doblete memorable de Yasmin Mrabet y un penalti al palo que terminó convirtiendo el alivio en celebración.

El Valencia ya sabe lo que es ganar esta temporada. Ahora le toca demostrar que esta remontada puede ser el principio de su reacción.

(Fuente: Liga F Moeve)

📋 Ficha técnica

Entrenador: Fernando Felipo.

Valencia CF: Once inicial y sustituciones pendientes de confirmar.

Entrenador: Iñaki Goikoetxea.

SD Eibar: Anna Wellmann; Aitana Zumárraga (Seidl, min. 80), Carla Andrés, Simona Botero (Mireia, min. 73), Alimata Bélem; Emma Moreno (Thirsa de Meester, min. 91), María Carvajal (Adela, min. 46), Nerea Sánchez (Carmen Álvarez, min. 46), Sara Martín, Ángeles del Álamo y Noelia Fernández

🟨 Tarjetas amarillas: Gema Climent (min. 37), Wifi (min. 45), Pauleta (min. 51), Rebeca Andrés (min. 92) y Yasmin Mrabet (min. 97), por el Valencia CF; y Simona Botero (min. 69), por la SD Eibar..

🟥 Tarjetas rojas: Gema Climent (min. 62), por el Valencia CF.

👩🏻‍⚖️ Árbitra: Pendiente de confirmar.

🏟️ Estadio: Estadi Antonio Puchades (Paterna, Valencia).

⚽ Goles

0-1 Sara Martín (min. 46) ⚽️

1-1 Yasmin Mrabet (min. 55) ⚽️

2-1 Yasmin Mrabet (min. 67) ⚽️

Incidencias: Encuentro correspondiente a la novena jornada de Liga F Moeve 2026-2027, disputado el sábado 31 de octubre de 2026 en el Estadi Antonio Puchades. El Valencia CF consiguió su primera victoria de la temporada tras remontar a la SD Eibar (2-1), gracias al doblete de Yasmin Mrabet, elegida MVP del encuentro. Sara Martín adelantó al conjunto armero al comienzo de la segunda mitad, pero la futbolista valencianista igualó el marcador con un remate de cabeza a centro de Pauleta y completó la remontada con una acción similar. Gema Climent fue expulsada con tarjeta roja directa tras una revisión del vídeoarbitraje. En la última jugada del encuentro, Carmen Álvarez estrelló un lanzamiento de penalti en el poste, lo que permitió al conjunto valencianista conservar una victoria de enorme importancia.

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