(Fuente: Liga F Moeve)

⬛️ Lucía Pardo y Cecilia Marcos doblegan al Atlético de Madrid por 2-0 en Zubieta y le dejan quinto en una campaña que no pasará a la historia.

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Con toda la atención del planeta fútbol puesta ya en la Copa del Mundo masculina de 2026, la Liga F Moeve bajó el telón este 31 de mayo con una última jornada cargada de simbolismo, despedidas y también de certezas clasificatorias. En Zubieta, la Real Sociedad certificó de forma brillante una temporada sobresaliente imponiéndose por 2-0 al Atlético de Madrid Femenino en un encuentro que sirvió para confirmar dos realidades muy distintas: la consolidación definitiva del proyecto txuri-urdin entre la élite del fútbol femenino español y la necesidad imperiosa de reconstrucción en un Atlético que vuelve a cerrar el curso lejos de las expectativas, obligado a mirar al futuro con ambición renovada y con un nombre que resuena con fuerza en el horizonte rojiblanco: el de Jenni Hermoso, cuyo más que plausible regreso a Alcalá de Henares podría convertirse en la piedra angular de un nuevo proyecto llamado a devolver al club a la pelea por todo.

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Esta jornada final cargada de emociones, balances y perspectivas de futuro. Y lo hizo dejando una postal tan simbólica como reveladora en Zubieta: la Real Sociedad celebrando ante su gente una clasificación histórica para la próxima UEFA Women’s Champions League y el Atlético de Madrid Femenino abandonando el césped con la sensación amarga de quien sabe que ha vuelto a quedarse muy lejos del lugar al que pertenece por historia, escudo y exigencia. Fue el cierre perfecto para explicar dos temporadas opuestas, dos trayectorias divergentes y, sobre todo, el punto de partida de una reconstrucción rojiblanca que ya mira con esperanza a un nombre propio capaz de cambiarlo todo: Jenni Hermoso.

Porque si algo deja esta trigésima y última jornada de la Liga F Moeve 2025-26 es una certeza inapelable: el Atlético necesita reinventarse. Lo necesita desde la estructura, desde la ambición deportiva y desde el liderazgo competitivo. Y en ese horizonte de reconstrucción, cada vez cobra más fuerza la posibilidad del regreso de la gran referente del fútbol femenino español, la campeona del mundo, la futbolista llamada a liderar desde Alcalá de Henares un proyecto que devuelva al club al lugar donde su historia exige estar. El posible retorno de Jenni Hermoso ya no suena a simple rumor; empieza a dibujarse como una operación estratégica de enorme calado, un movimiento destinado a relanzar la ilusión de una afición golpeada por una temporada demasiado irregular, demasiado gris, demasiado alejada de la identidad competitiva que convirtió al Atlético en tricampeón de Liga F.

El partido que cerró la campaña fue casi una metáfora perfecta de todo lo vivido durante estos meses. El Atlético llegaba a Zubieta sabiendo que necesitaba ganar y esperar un tropiezo del Costa Adeje Tenerife para aspirar a esa cuarta plaza que habría maquillado mínimamente una temporada insuficiente. Con 51 puntos antes del choque, el conjunto dirigido por José Herrera comparecía ante uno de los equipos más sólidos y mejor trabajados del campeonato: una Real Sociedad tercera con 63 puntos, ya clasificada matemáticamente para Europa y dispuesta a cerrar su brillante ejercicio con una última gran celebración junto a su afición.

Zubieta respiraba ambiente de gran ocasión. El sol caía tímidamente sobre las instalaciones donostiarras, el público ocupaba las gradas con ese entusiasmo elegante tan característico del fútbol vasco, y sobre el césped se intuía una batalla táctica de enorme exigencia. Arturo Ruiz dispuso su once de gala con Julia Arrula bajo palos; Nahia Aparicio, Lucía Rodríguez y Ainhoa Moraza formando línea de tres; Emma Ramírez y Aiara ocupando los carriles; Paula Fernández, Andreia Jacinto y Lucía Pardo en la sala de máquinas; y arriba la movilidad constante de Mirari Uria junto a la experiencia y el talento de Claire Lavogez.

José Herrera respondió con una propuesta igualmente ambiciosa: Lola Gallardo como guardiana de la portería; Lauren Leal, Carmen Menayo y Andrea Medina en defensa; Rosa Otermín y Luany como carrileras; Boe Risa, Natalia Peñalvo y Fiamma Benítez gobernando el centro del campo; y en ataque la dupla formada por Synne Jensen y Gio Garbelini. Sobre el papel, un once preparado para competir. Sobre el césped, sin embargo, volverían a emerger las mismas carencias que han perseguido al Atlético durante toda la temporada: falta de contundencia en las áreas, irregularidad emocional y dificultades para convertir dominio parcial en superioridad real.

La Real salió desatada. Apenas habían transcurrido diez minutos cuando Lucía Pardo protagonizó la primera gran acción de la mañana. Recibió dentro del área, se acomodó el balón con un control orientado de enorme calidad y armó un derechazo seco, preciso, quirúrgico, que superó la estirada de Lola Gallardo y terminó estrellándose violentamente contra el poste derecho. El sonido metálico retumbó en Zubieta como una advertencia. La Real había olido sangre.

Tres minutos más tarde, el aviso se repitió. Emma Ramírez desbordó por la derecha y colocó un centro medido al segundo palo. Allí apareció Mirari Uria elevándose con potencia para conectar un testarazo que se perdió rozando el larguero. El Atlético sufría, retrocedía y trataba de resistir.

Poco a poco, las rojiblancas comenzaron a asentarse. Fiamma Benítez empezó a ganar peso en la medular, Boe Risa distribuyó con criterio y Luany encontró espacios por banda para proyectarse. De una de esas acciones nació la primera gran ocasión visitante. Fiamma encontró con inteligencia a Gio Garbelini dentro del área; la atacante giró y remató con intención, pero Julia Arrula respondió con una parada de reflejos felinos. El rechace cayó a Luany, cuyo disparo fue bloqueado heroicamente por la defensa txuri-urdin.

Parecía que el partido se equilibraba. Parecía que el Atlético había logrado domesticar el impulso inicial de la Real. Pero entonces apareció la magia.

En el minuto 29 de juego y con Emma Ramírez recibió cerca de la frontal, levantó la cabeza y dibujó con su pie derecho una asistencia prodigiosa, un pase filtrado entre líneas de una precisión milimétrica que desarboló por completo a la zaga rojiblanca. Lucía Pardo atacó el espacio con inteligencia, controló orientándose hacia su pierna izquierda y, sin apenas tiempo para pensar, conectó un disparo sublime. El balón salió despedido con una rosca perfecta, ganó altura, describió una parábola majestuosa y se incrustó en la escuadra izquierda de Lola Gallardo.

Fue un gol extraordinario. De esos que condensan talento, intuición y ejecución perfecta. De esos que silencian a las rivales y encienden a toda una grada. Lucía Pardo corrió hacia la esquina levantando los brazos mientras Zubieta estallaba con el 10 que abría la lata en favor de las campeonas de la Copa de la Reina en 2019.

Fue un gol extraordinario. De esos que condensan talento, intuición y ejecución perfecta. De esos que silencian a las rivales y encienden a toda una grada. Lucía Pardo corrió hacia la esquina levantando los brazos mientras Zubieta estallaba. La Real ya mandaba en el marcador. Y lo hacía con justicia.

El tanto espoleó al Atlético, que reaccionó con orgullo. Synne Jensen rozó el empate primero con un disparo rechazado por la defensa y después con un remate lejano que se marchó por encima del larguero. Boe Risa también probó fortuna desde media distancia obligando a Julia Arrula a intervenir con seguridad. Hubo intensidad, hubo voluntad, hubo intención rojiblanca. Pero seguía faltando lo esencial: precisión.

Las 22 protagonistas ganaron el túnel de vestuarios con una mínima diferencia en favor de las locales, pero aún restaban cuarenta y cinco minutos por delante en el País Vasco.

Tras el descanso, el Atlético salió decidido a cambiar su destino. Luany encontró a Synne Jensen en una gran acción por banda derecha, pero la definición de la delantera noruega se perdió desviada. Fue quizá el instante en el que las rojiblancas estuvieron más cerca de cambiar el relato.

Sin embargo, la Real manejó el partido con madurez. Sin precipitarse. Sin perder la estructura. Esperando su momento. Y cuando ese momento llegó, golpeó con una contundencia devastadora.

Corría el minuto 73 cuando nació la jugada que sentenciaría la temporada atlética. Nerea Eizagirre recibió en campo propio y aceleró conduciendo con una elegancia imperial. Atravesó líneas, atrajo rivales y, justo cuando la defensa rojiblanca dudó entre salir o temporizar, soltó un pase filtrado perfecto al espacio. Cecilia Marcos irrumpió como una exhalación, controló dentro del área y definió con la izquierda cruzando el balón con exquisita serenidad para duplicar la renta hasta el 2-0 que fue decisivo en el minuto 71 del segundo tiempo.

Fue un gol de manual. Una transición ofensiva perfecta. Precisión, lectura, velocidad y definición. El 20 no solo cerraba el partido; simbolizaba la enorme distancia competitiva que esta temporada ha separado a ambos proyectos.

El Atlético intentó rebelarse. Priscila Chinchilla agitó el ataque, Natalia Peñalvo probó suerte desde la frontal y Synne Jensen volvió a insistir, pero la Real defendió con autoridad y supo proteger su ventaja hasta el pitido final.

Con la derrota consumada, el Atlético cierra la Liga F Moeve 2025-26 en quinta posición con 51 puntos tras 30 jornadas, fuera de Europa y muy lejos del podio. Una clasificación dolorosa para una entidad que durante años fue referencia competitiva del fútbol femenino español. Por delante terminan el FC Barcelona, campeón una vez más con autoridad incontestable; el Real Madrid, segundo consolidando su crecimiento; y una Real Sociedad deslumbrante que finaliza tercera con 66 puntos, sellando una campaña histórica que la devuelve con pleno merecimiento al gran escaparate continental. El Costa Adeje Tenerife, finalmente cuarto, se queda con esa plaza europea que el Atlético persiguió sin éxito hasta el último suspiro.

Pero si el presente deja heridas, el futuro empieza a ofrecer esperanza y toda esa esperanza tiene nombre y apellido: Jenni Hermoso.

Su posible regreso a Alcalá de Henares sería mucho más que un fichaje. Sería un manifiesto. Una declaración institucional de ambición. El regreso de la futbolista que representa como pocas la excelencia competitiva, la jerarquía en los grandes escenarios y el liderazgo capaz de transformar vestuarios.

Jenni no solo aportaría talento diferencial. Aportaría identidad, carácter, experiencia ganadora y una dimensión emocional incalculable para una afición necesitada de referentes ilusionantes. Su vuelta significaría tender un puente entre el glorioso pasado rojiblanco y el futuro que está por construirse. Sería el golpe sobre la mesa que anuncie que el Atlético no piensa resignarse.

Porque el club necesita reconstruir. Necesita reforzarse. Necesita volver a mirar de frente a Barcelona y Real Madrid. Necesita recuperar el hambre, la agresividad competitiva y la fe colectiva.

Y pocas figuras podrían liderar esa revolución como Jenni Hermoso.Quizá por eso, mientras la temporada se apaga y Zubieta celebra el éxito donostiarra, en Alcalá de Henares ya empieza a respirarse otra emoción. La emoción de la posibilidad. La emoción del renacer.

Porque si algo enseña el fútbol es que las derrotas, cuando se interpretan con inteligencia, pueden ser el prólogo de las grandes reconstrucciones.

Y porque si algo empieza a sentirse con fuerza en el universo rojiblanco es que, tras un curso decepcionante, el futuro puede ser —nunca mejor dicho— mucho más hermoso.

(Fuente: Liga F Moeve)

📋 Ficha técnica |

Real Sociedad femenino: Julia Arrula; Aiara Agirrezabala (Claudia Florentino, min. 87), Ainhoa Vicente, Nahia Aparicio, Lucía Rodríguez; Claire Lavogez (Intza Eguiguren, min. 69), Andreia Jacinto, Paula Fernández, Emma Ramírez (Cecilia Marcos, min. 69); Mirari Uria (Klára Cahynová, min. 57), Lucía Pardo (Nerea Eizagirre, min. 69)

Entrenador: Arturo Ruiz

Atlético de Madrid femenino: Lola Gallardo; Andrea Medina, Carmen Menayo (Lydia Rodríguez, min. 70), Lauren; Rosa Otermín (Macarena Portales, min. 69), Natalia Peñalvo, Vilde Boe Risa (Amaiur Sarriegi, min. 69), Fiamma Benítez, Luany (Júlia Bartel, min. 86); Gio Queiroz (Priscila Chinchilla, min. 70), Synne Jensen

Entrenador: José Herrera

Tarjetas amarillas: Carmen Menayo (Atlético de Madrid Femenino, min. 48), Andrea Medina (Atlético de Madrid Femenino, min. 65)

Árbitra: Ylenia Sánchez Miguel

Lugar: Instalaciones de Zubieta

Goles |

1-0 Lucía Pardo 26’ ⚽️

2-0 Cecilia Marcos 71’ ⚽️

Vídeo |

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