
🟨 Jenni Hermoso vuelve a situarse en el epicentro del mercado del fútbol femenino español y, esta vez, todo apunta a que el desenlace puede ser el que quedó pendiente hace cuatro años.
Jenni Hermoso vuelve a situarse en el epicentro del mercado del fútbol femenino español y, esta vez, todo apunta a que el desenlace puede ser el que quedó pendiente hace cuatro años. Según ha podido saber El Partido de Manu, la internacional española y el Atlético de Madrid mantienen muy avanzados los contactos para unir de nuevo sus caminos de cara a la temporada 2026-2027. Aunque la operación todavía no puede darse por cerrada y restan algunos aspectos por resolver antes de que pueda hablarse de acuerdo definitivo, el optimismo es máximo en todas las partes implicadas y, a día de hoy, el escenario más probable es que la campeona del mundo vuelva a vestir la camiseta rojiblanca.
La futbolista ya se encuentra en España disfrutando de unos días de descanso al sur del país tras finalizar una exigente temporada en México defendiendo los colores de Tigres Femenil. Sin embargo, su presencia en territorio nacional va mucho más allá de unas simples vacaciones. En su entorno se interpreta como un momento clave para definir su futuro y, según la información manejada por este medio, durante estas semanas se están produciendo movimientos importantes que pueden desembocar en uno de los grandes bombazos del verano dentro del fútbol femenino español.
El Atlético de Madrid, con Lola Romero liderando la planificación deportiva e institucional del proyecto, ha vuelto a activar una vía que hace apenas unos meses parecía prácticamente imposible. El club rojiblanco considera que ha llegado el momento adecuado para intentar recuperar a una de las mejores futbolistas de la historia del fútbol español y trabaja con discreción para convencer definitivamente a una Jenni Hermoso que afronta ya el tramo final de una carrera absolutamente legendaria.
La propuesta que el Atlético ha puesto sobre la mesa contempla un contrato de una temporada con otra adicional opcional, una fórmula que satisface prácticamente a todas las partes porque permite a la futbolista mantener el control sobre su futuro mientras el club conserva flexibilidad para seguir desarrollando su proyecto deportivo. La idea de la entidad rojiblanca pasa por ofrecerle un papel protagonista tanto dentro como fuera del terreno de juego, convirtiéndola en uno de los grandes pilares de un equipo que quiere volver a competir de manera real por todos los títulos nacionales y dar un paso adelante también en Europa.
Más allá del aspecto contractual, la operación tiene un enorme componente sentimental. No se trata únicamente de incorporar a una futbolista diferencial, sino de recuperar una historia que nunca terminó de cerrarse. Porque lo que hoy vuelve a estar sobre la mesa ya estuvo muy cerca de convertirse en realidad hace cuatro años.
En el verano de 2022, el regreso de Jenni Hermoso al Atlético de Madrid estuvo prácticamente encarrilado. Aquel fue un periodo especialmente complicado para la futbolista. Una lesión la dejó fuera de la Eurocopa de Inglaterra con la Selección Española, un golpe muy duro tanto a nivel deportivo como emocional. Mientras trabajaba para recuperar sensaciones y volver a competir al máximo nivel, el Atlético aprovechó la oportunidad para intentar traer de vuelta a una jugadora que siempre había mantenido un fuerte vínculo con la entidad rojiblanca.
Las negociaciones avanzaron hasta el punto de que Jenni llegó incluso a desplazarse al Centro Deportivo Alcalá de Henares para conocer de primera mano el proyecto y ultimar diferentes detalles de una incorporación que, en aquellos momentos, prácticamente todo el mundo daba por hecha. Desde la dirección deportiva existía la convicción de que el acuerdo era cuestión de tiempo. Deportivamente, el encaje era perfecto. Institucionalmente, suponía recuperar a una futbolista formada en la casa. Y emocionalmente representaba el regreso de una de las grandes referentes del club.
Sin embargo, cuando todo parecía encaminado apareció un actor que terminó cambiándolo absolutamente todo: Ángel Villacampa.
El técnico, que posteriormente desarrolló una exitosa etapa en el fútbol mexicano y que próximamente iniciará una nueva aventura profesional en Estados Unidos tras rechazar recientemente la posibilidad de dirigir al Atlético de Madrid, jugó un papel decisivo. Villacampa contactó directamente con Jenni Hermoso y le presentó un proyecto completamente diferente. Pachuca le ofrecía convertirse en la gran imagen del crecimiento del fútbol femenino mexicano, asumir un liderazgo absoluto dentro del vestuario y formar parte de un proyecto construido prácticamente alrededor de su figura.
Aquella conversación cambió el rumbo de la operación. Jenni decidió apostar por el reto mexicano y dejó en segundo plano una vuelta al Atlético que parecía inminente. Desde el club rojiblanco asumieron aquella decisión con resignación, conscientes de que habían perdido una oportunidad histórica prácticamente en la recta final de la negociación.
Aquel verano dejó además otra circunstancia poco conocida. Jenni Hermoso también recibió una importante propuesta del Real Madrid. El conjunto blanco, inmerso entonces en la consolidación definitiva de su sección femenina, entendía que incorporar a una futbolista de semejante dimensión suponía un salto inmediato tanto en el plano deportivo como en el mediático. Sin embargo, la atacante madrileña nunca terminó de contemplar seriamente esa posibilidad y decidió orientar su carrera hacia un destino completamente distinto, priorizando el proyecto que le presentó Villacampa en México.
Cuatro años después, el contexto ha cambiado por completo.
Ahora la futbolista contempla su futuro desde una perspectiva muy diferente. A sus 36 años ya no busca únicamente competir al máximo nivel, sino elegir cuidadosamente el lugar donde desea escribir las últimas páginas de una trayectoria irrepetible. El componente emocional ha ganado peso respecto al económico y el Atlético aparece nuevamente como una posibilidad muy atractiva.
En el club consideran que su fichaje no debe entenderse como una operación basada exclusivamente en la nostalgia. Todo lo contrario. Los informes internos que maneja la dirección deportiva continúan calificando a Jenni Hermoso como una futbolista absolutamente diferencial para el contexto actual de la Liga F Moeve.
Pese al paso de los años, mantiene intactas muchas de las cualidades que la han convertido en una referencia mundial. Su lectura del juego entre líneas sigue siendo sobresaliente, continúa detectando espacios con enorme facilidad y conserva una capacidad privilegiada para recibir orientada, girarse bajo presión y generar ventajas para sus compañeras. Técnicamente sigue ofreciendo un nivel extraordinario, con un primer control de enorme calidad, precisión en el pase corto y una facilidad poco habitual para asociarse en espacios reducidos.
El departamento de scouting rojiblanco destaca especialmente su inteligencia táctica. Jenni ya no necesita imponerse desde la potencia física porque domina los tiempos del partido como muy pocas futbolistas. Sabe cuándo acelerar una posesión, cuándo bajar el ritmo, cuándo atraer marcas y cuándo liberar espacios para las incorporaciones de segunda línea. Esa comprensión del juego continúa siendo uno de sus mayores activos y explica por qué el Atlético considera que todavía puede marcar diferencias en una competición tan exigente como la Liga F.
Su golpeo con ambas piernas sigue siendo un recurso diferencial, especialmente en los últimos metros, donde mantiene intacta esa capacidad para decidir partidos con un solo detalle técnico. Además, su experiencia en escenarios de máxima presión la convierte en una futbolista capaz de elevar el rendimiento colectivo de cualquier equipo en el que juegue.
La idea deportiva también está perfectamente definida. El cuerpo técnico contempla utilizar a Jenni como una mediapunta con absoluta libertad de movimientos, alternando esa posición con fases como falso nueve para explotar su capacidad asociativa y su inteligencia posicional. Rodearla de futbolistas rápidas, verticales y con capacidad para atacar los espacios permitiría potenciar todavía más su enorme calidad en el último pase. No se le exigiría un desgaste constante en la presión alta; el objetivo sería reservar su energía para el momento donde realmente sigue siendo decisiva: los últimos treinta metros.
Pero la importancia de su posible regreso iría mucho más allá del césped. El Atlético entiende que Jenni Hermoso puede convertirse en la gran referencia institucional del proyecto durante los próximos años. Su figura serviría para liderar un vestuario joven, transmitir cultura competitiva, aumentar la exigencia interna y fortalecer la identidad del equipo. En el club creen que pocas futbolistas reúnen semejante capacidad para influir tanto dentro como fuera del campo.
Precisamente por ello, la fórmula contractual de un año más otro opcional responde al deseo de encontrar un equilibrio entre presente y futuro. El Atlético quiere que Jenni pueda decidir cuándo poner punto final a su carrera en función de sus sensaciones físicas y deportivas, mientras la futbolista valora muy positivamente disponer de esa flexibilidad para afrontar la última etapa de su trayectoria sin compromisos excesivamente largos.
A día de hoy, todas las partes mantienen una sintonía muy positiva y las conversaciones avanzan en la dirección esperada. Aunque todavía no existe un acuerdo definitivo y no puede hablarse de una operación completamente cerrada, las sensaciones son francamente optimistas y el convencimiento dentro del entorno rojiblanco es que, salvo un cambio inesperado en las próximas semanas, el regreso puede terminar haciéndose realidad.
Jenni Hermoso busca mucho más que un último contrato profesional. Busca el escenario ideal para despedirse del fútbol de la manera que merece una leyenda de este deporte. Y ese escenario, después de tantos años, vuelve a apuntar hacia Alcalá de Henares.
Lo que quedó pendiente en 2022 está ahora más cerca que nunca de resolverse. Lola Romero ha vuelto a mover ficha, el Atlético considera prioritaria la operación y la futbolista contempla con muy buenos ojos la posibilidad de volver al club donde comenzó a construir una carrera histórica. Todavía queda camino por recorrer antes de poder hablar de un fichaje cerrado, pero si las conversaciones mantienen el rumbo actual, el fútbol femenino español podría estar muy cerca de asistir a uno de los regresos más importantes y simbólicos de los últimos años. Un regreso que trascendería lo puramente deportivo para convertirse en el cierre perfecto de una historia que, en realidad, nunca terminó de escribirse.

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